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Consenso y violencia en el campesinado /eudal

«Todo poder de dominación está compuesto por dos elementos
indisociables unidos, que constituyen su fuerza: la violencia y el con-
sentimiento.., de los dos elementos constitutivos del poder, la fuer-
za mayor no reside en la violencia de los dominadores, sino en el
consentimi 1311 186 3

encontrar los puntos de coincidencia y los de divergencia y. He reflexio- nado sobre ellas> también claro está sobre otras de varios autores. Dejamos desde ya aclarado que aceptamos las limitaciones que son inherentes al hecho de tomar como base de análisis la historia de una zona de Europa> el noroeste de la Península Ibérica. Essai sur lideologie”. se 1 Maurice GODELÍER: «La part idécíle du récí. nota 1. 1980. Gode— lier: «La part idéelle du réel. es preciso un consenso fundado en el reconocimiento de la ‘necesi- dad” de su existencia. 155-188.» Estas son ideas extractadas de un conocido trabajo de M. Aclaremos aún algunos conceptos. retomar las ideas de Godelier y confrontarlas con los resultados por mí obte- nidos a través de la investigación mencionada. Estamos de acuerdo con M. a propósito de una larga investigación que acabo de hacer sobre las resistencias y luchas campesinas en la sociedad feudal castellano- leonesa en la época de la expansión y consolidación del sistema feudal 2 Quisiera. Essai sur l>idéologique»’. XVIII (3-4). a saber. territorial. dada la escasez de trabajos «de campo» hechos en «profundidad». ~uil-déc. Reyna PAsron: Resistencias y luchas campesinas en la época del creci- 2 miento y consolidación de la formación feudal. para que nazca lo que constituye la mayor fuerza del poder de unos sobre otros. doméstica. Sin embargo. L> Hom- me. Siglo XXI de España. 1978. Por lo tanto las relaciones de producción. pp. siglos X-XIII. dado su amplio contenido empírico y su refle- xión teórica pertinente) para insertarlo y confrontarlo con la re- flexión teórica más general. Go- delier en que la dominancia (dominance) no económica que controla la reproducción de la sociedad feudal en su conjunto es «la seigneu- rie”. 3 Idem. hacer dos cosas. Castilla y León. La sociedad toma la forma de una inmensa jerarquía de re- laciones de dependencia personales subordinando los señores entre ellos y los campesinos a los señores y es en este marco en el que seño- res laicos y eclesiásticos ejercitan el derecho de coacción sobre sus campesinos con el objeto de «glorificar a Dios o de hacer la guerra para su gloria o para la suya propia». en estas breves páginas. Pp. 176 y 177. puede tener un cierto valor el utilizar uno dc ellos (en este caso el mío. un consentimiento fundado en el reconocimiento de los beneficios y de la legitimidad de tal poder. . Madrid. en la que queda incluida la dominancia no económica. Por tanto. que aun- que amplia y variada. 167. de esta manera. ampliar la teoría en lo referente a la sociedad feudal y al complejo problema de la lucha de clases. pp. Concretamente. la institución señorial en todas sus formas. no puede ser considerada más que corno «un caso».732 Reyna Pastor ven. banal ‘.

ya que un conjunto de familias campesinas que vi- ven en aldeas está sometido a iguales o parecidas cargas para con el senor y a cargas de carácter comunal (relación comunidad campesina! señor). constituyó su fuerza fundamental. de la tierra de cereales y la explotación comunal de pasturas y bosques. por otro lado comunal. sino también. sus solidaridades. normativas. bajo la forma de comunidades . parcia- lizada. esa larga experiencia de convivencia. etc. Las familias campesinas organizadas en comunidades de aldea podían autoabastecerse a partir del sistema de explotación de los re- cursos naturales más frecuentes en la época medieval europea. pero el conjunto de campesinos está sujeto a las mismas obligaciones para con el se- ñor (o a obligaciones parcialmente diferentes para subgrupos de cam- pesinos). mayor que la de la aristocracia dominante. pero no una barrera infranqueable y permanente ya que sobre ellas se impuso la dependencia y el seño- río: las relaciones de producción feudales. Este sistema dual (familiar y comunal) de explotación permitió no sólo el autoabastecimiento. Pero también permitió la producción de excedentes expro- piados por la clase dominante (coacción feudal) al someter a toda la comunidad bajo su dependencia. Constituyó también su fuerza y su capacidad de resistencia ante las aristocracias. su organización social. individualizada. Pero la relación de dependencia tiene una pe- culiar modalidad: cada campesino (o familia campesina) debe cum- plir con las obligaciones determinadas por el señor. el nacimiento de al- deas filiales. la colonización de nuevas tierras. derivadas espe- cialmente de la propiedad. se desarrollaron con anterio- ridad a las aristocracias feudales dominantes. productivas.. Sus prácticas comuni- tarias. el crecimiento. que suelen variar según normas que se establecen con re- lación a las posibilidades económicas de cada grupo. La organización del campesinado en comunidades de aldea> es decir. por un lado individual: cada familia campesina debe cumplir con relación al señor con una variada gama de obligaciones (relación campesino/señor). frecuentemente. Las comunidades de aldea y sus formas organizativas básicas: fa- miliares. Es ésta a nuestro juicio la más importante porque las comu- nidades de aldea representan la organización básica y fundamental del campesinado del noroeste peninsular (y de muchas otras regiones europeas). por parte de éstos. su conciencia comu- nitaria y la de sus intereses de grupo se fueron plasmando a través de muchos siglos. Tal es el de la explotación familiar y> por lo tanto. de determinados me- dios de producción. Consenso y violencia en el campesinado feudal 733 traban entre un señor (que puede ser plural y al que además están ligados jerárquicamente diversos miembros de la clase de poder) y grupos de campesinos. etc. Esa continuidad temporal. Ello da lugar a una doble relación de dependencia.

o una clase de poder. Sistema de representaciones ilusorias que los hombres se hicieron de ellos mismos y del mundo y que legitimaba un orden social existente> nacido fuera de ellos y que les hizo aceptar las formas de dominación y de opresión de hombre a hombre que el orden contiene. Es también quizá por ello que durante esa larga etapa de transición haya primado la pura violencia como medio de dominación de los gue- rreros sobre los campesinos productores sin que se hubiera estructu- rado un verdadero sistema ideológico. Quizá estas razones puedan explicar. tienen el contenido que M. Dunr: Les trois ordres ou límaginaire du féodalisme. constituyeron una base de resistencia muy fuerte para la forma- ción y permanencia de las relaciones de producción feudales (incluida su parte ideológica: «la seigneurie») y a la vez constituyen la base explicativa de la endeblez del consenso (en su sentido de admisión del poder como legítimo. Sistema de clasificación so- cial. consiguientemente. que regulara los intercambios. Pero cuando hacia el siglo x u xi el sistema feudal es claramente hegemónico en las formaciones europeas> lo es también su ideología ~. elaborado por las élites intelectuales francesas durante la pri- mera mitad del siglo xí. que dividía a la sociedad en tres órdenes que cumplían tres funciones distintas y complementarias y que constitu- yó el aparato ideológico más perfecto (controvertido primero y acep- tado y divulgado después) de justificación de la compleja clase de po- der feudal. G. GODELIERles da en el artículo citado. legitimi- dad. Duby acaba de demostrar magistralmente la enunciación de esa teoría por Adalberón de Laon y Gerard de Cambrais. al menos en parte y refi- riéndose solamente a zonas en las que la romanización había sido débil. Pa- rís> 1978. su antelación histórica con relación a la formación de la sociedad feudal y aun la fuerte permanencia de sus rasgos principales una vez consolidada ésta. su discusión. la «forma germánica». la de los tres órdenes. su eclipse y su plena aceptación desde finales del siglo xii y durante Todos los conceptos empleados en este articulo: tales concenso. lo prolongado del proceso de formación de la sociedad feudal. G. como poder necesario) ~. a través de la participación en la explota- ción de los bienes comunales Pero al mismo tiempo es necesario tener muy presente que la fuerte tendencia al autoabastecimiento de estas <caldeas de forma germánica» que no hacía necesarios organismos supralocales. Gallimard. sobre las que reposa. permitió también la penetración len- ta e individualizada del poder feudal a través de la expropiación de la pequeña explotación campesina familiar (o su puesta en dependen- cia) y. así como su anterio- ridad (que puede remontarse a la Edad del Hierro). .734 Reyna Pastor degradas.

A mi juicio. a las burguesías que ya se habían la- brado su «espacio social» y que no podían calificarse como ¿<labo- ratores». la de los diablos. como ya lo ha señalado G. Este sirvió en cambio para intentar dirimir y demarcar las . La idea más generalizada (la que se desprende de los pleitos. la que establece la relación hombre/residencia. Consenso y violencia en el campesinado feudal 735 el xiii. solariegos. ¿Hasta qué punto esta división trifuncional que era la versión culta y eclesiástica de la socie- dad jerárquica feudal. que en el material consultado no ha aparecido en los argumentos esgrimidos por los campesinos. a las parroquias. en la que quedaba plasmada. lo que significa que se piensan. es decir. con el «dominium». se «representan» en el sentido estricto que les demarcan las relaciones de producción reales y las ideológicas que actúan también como relaciones de producción: las de señorío. debe preguntarse (y preguntarse a través de la aten- ta lectura de los documentos) hasta qué punto la sociedad de tres órdenes. La concepción de esa sociedad dividida en órdenes armónicos ha tenido enorme trascendencia en la ideología de las ¿lites de poder medievales y del Antiguo Régimen en toda Europa. la división tripartita de funciones fue aceptada. se viven. la Península Ibéri- ca incluida Sin embargo. ideas que conllevan la aceptación de su lazo con la tierra y. compartida por los «laboratores». No existe para esos hombres «laboratores» esa idea más abstrac- ta. más abarcativa. entendida. Aquí se esgrimía la amenaza del infierno. Estoy en condiciones de afirmar. aprendida. li- tigios y contiendas entre campesinos y señores o entre campesinos y reyes) es la que nos los muestra como hombres pertenecientes a un lugar. vertida en mol- des cultos. hom- bres de behetría. La violencia de la palabra y el cas- tigo del alma actuaban como armas más efectivas que el Orden tri- funcional. como hombres de. con la «seigneurie’>. o en la que se nombran como hombres de tal señor o de tal señorío (nueva- mente la residencia). la idea de su ¡unción como «laboratores» en relación con las otras funciones. Es decir. andando el siglo xii. más universal de los Tres Ordenes. los graves problemas teóricos que esos pensadores medie- vales tuvieron que afrontar al no poder incorporar a su esquema ex- plicativo. después de haber hecho la larga investigación arriba mencionada. o bien en las que mencionan su condición social. entendida como su estatus de dependencia: juniores. ésta no tuvo la divulgación necesaria como para llegar a las aldeas. Duby. la de la eterna condena. la ¡unción ideológica de la «seigneurie». fue aceptada como legitimadora del orden social por los campesinos? Hasta dónde esos protagonistas reales se pensaron como cumpliendo esa función de «laboratores» en una sociedad armónica? Y digo esto consciente de dejar de lado. Así se piensan esos <chomes». etc. por él.

es decir. Los motivos de los conflictos son muy variados: pueden agruparse en a) conflictos por la posesión de la tierra. Pasemos al estudio particular. trataré de estudiar cómo.736 Reyna Pastor esferas de poder entre el rey.. por la posesión o el uso de molinos. una que la vio- lencia y el consentimiento no son realidades mutuamente excluyen- tes y que para durar todo poder de dominación debe estar compuesto por ambas. aguas. como es nuestro caso). Retomando ahora dos ideas recogidas al principio. por la posesión de] espacio ganadero. tipificándolas. nos impide caer en generaliza- ciones demasiado globales. pero pienso que analizando las resistencias y las luchas de los dominados frente al poder (cuando los testimonios históricos lo permiten. La documentación de que disponemos para estudiar estos proble- mas en las formaciones feudales es más abundante y parlera que las de las otras formaciones precapitalistas. Los campesinos (los hombres de tal o cual villa o de tal o cual al- dea) entablan pleitos ante el rey o sus representantes contra los se- ñores hicos o (más frecuentementc en la documentación) eclesiás- ticos. la institución señorial. el miedo? ¿Hasta dónde el poder era aceptado como legítimo o hasta dónde esa aceptación era sólo la manifestación de la necesidad específica de sobrevivir? Las respuestas son difíciles de conocer. etc. como una reciprocidad. pesque- . los señores laicos y los eclesiásticos. algunos testimonios que señalen los lími- tes del consenso y de la legitimidad. de pastoreo. que implica la jerar- quización de toda la sociedad y la dependencia (variada. ello nos permite hilar más fino. en enfoques demasiado amplios. es decir. y otra: que para que los grupos dominados consientan espontáneamente en la dominación es necesario que la dominación aparezca como un servicio que prestan los dominadores. Por lo tanto la idea «ideológica» que forma parte de lo «real» parece ser sin duda la «seigneurie». hasta dónde y con qué modalidades pueden repensarse estas ideas en relación a un caso particular (aunque amplio geográfica y temporalmente) de sociedad feudal. grupal e in- dividual a la vez) de los campesinos. desmenuzandolas pueden hallarse al- gunas de esas respuestas. por la justa demarcación de los límites de las tierras de labor. uno puede entonces afirmar que predominé largamente el consenso. que los dominados aceptaban ple- namente la idea de la reciprocidad. Porque si la visión es demasiado global. porque desde esa óptica no se registran las manifestaciones de las contradicciones bajo la forma de lucha armada o bajo la forma de cuestionamiento verbal o escrito. ¿Cómo llegar a saber cuál era la realidad del consenso en las mentes y aun en la conducta manifiesta de los hombres de las comu- nidades campesinas? ¿Cuál el peso de la violencia y su lógica respues- ta. «achicar el objetivo».

Se regula la responsabilidad y el pago del homicidio. . b) con- flictos por incumplimiento de las obligaciones inherentes a la depen- dencia: corveas. bajo juramento. mandaderías. Consenso y violencia en el campesinado feudal 737 ras y salinas (todos éstos conectados directamente con el uso del ob- jeto de producción: la tierra.«Documentos referentes al orden judicial del monaste- rio de Sahagún». pagos de todo tipo en producto. Por él se les exige una corvea de doce días al año. El caso es un ejemplo tipo. p. Luego de la discusión los hombres de la villa supieron que mentían y no quisieron dar juramento. 1975. etc. El abad entonces les otorga un fuero (pequeño conjunto de normas) según el cual deberían vivir desde entonces. etc. sin embargo. Los campesinos. castelarias. por intento de cambio de senores. quedan derrotados porque. más hábiles y más cultos. La fuerte presión del monas- terio sobre los hombres de la villa y la fuerte resistencia de éstos a dejarse someter. Al día siguiente se posternaron a los pies del abad pidiendo misericordia.. discuten los asuntos en conflicto. Veamos cómo se expresan dominantes y dominados ante un con- flicto en el que se aceptan las normas jurídicas vigentes Es decir. más informados en ma- teria de derecho. Otro ejemplo tipo. etc. Los representantes de los contendientes. Pretendía éste someterlos a prestaciones que pesaban sobre los vilínnos dependientes de la Iglesia mientras aquéllos sostenían que A. Al promediar el siglo xíí se entabla un pleito entre los pobladores de dos pequeñas aldeas contra el representante del obispo de Lugo (Galicia). En 1091 se entabla un juicio entre los hombres de una pequeña villa leonesa: Villavicencio. en la discusión> no pueden im- poner sus argumentos sobre los de los monjes. PRIETO Plinro. La derrota viene además acompañada por la fijación de una normativa (el fuero). los diez- mos. etc. Los hombres de la villa terminan por doblegarse por miedo a perder las tierras y de tener que marcharse del lugar. etc. Para terminar el abad da unas limosnas a los más pobres y desamparados de eííos «. en moneda. o con los medios de producción). y el abad del monasterio cluniacense de Sahagún. el pago de la mañeria. Resistencia a tal punto importante que logran ha- cerse oír por el conde en representación del rey.. (es decir. Anuario de Historia del Derecho Español. el nuncio. conflictos conectados con las relaciones de pro- ducción o de dependencia). La estructura del documento deja entrever situaciones anteriores que evidentemente culminan en el pleito. normativa que ya existía pero que no estaba escrita y era menos dura y que a partir de entonces deja más asegurados los lazos de dependencia. 527.. un conflicto resuelto a través de las instancias jurídicas del sistema.

738 Reyna Pastor eran hombres de behetría (la condición de dependencia menos pesa- da). pero que casi siempre (el casi no debería escribirse) se volvía en su contra.. rebelándose contra la dependencia rechazan la violencia que ejercen sobre ellos los poderosos aceptando el juego de la juridicidad. Centro de Estudios Históricos. pero no llegan a presentarse efectiva y personalmente ante el monarca. Por lo menos en lo que respecta a los estamentos bajos de la sociedad. de autoridad punitiva a la que es necesario plegarse para no perder los medios de sobrevivir (la tierra. las formas rituales con que esos hechos se expresaban. la pa- labra inusual. 1919. en la que quedan incluidos los hombres de behetría. siempre distintos e inalcanzables.. los menguados bienes) para no perder incluso el derecho de ser hombre de un señor. Segu- ramente apoyada por la ignorancia. de HiNojosA: Documentos para la historia de las instituciones de León y Castilla. deben apelar ante el rey. para quedar dentro del conjunto social. Es la separación que existe entre el hecho jurídico (o su ficción) y la realidad dc su aplicación. No hay consentimiento espontáneo sino consentimiento parcial y retaceado. Esfera a la que los campesinos re- currían. represión aureolada de justicia. representados por un vicario El juicio se complica mu- cho. estamento más alto de los dependientes. comprensión> recono- cimiento de derechos. Los hombres se presentan ante el juez de Lugo en defensa de sus derechos. esa juridicidad funciona de manera muy negativa. Madrid. Creo que en esta esfera de la resistencia hay una cons- tante que debe destacarse. Así lo hacen. En la relación con el señor directo existe solamente la idea de autoridad. E. presiones del obispo entre el juicio y la ape- lación? Todo es posible. Por otra parte la idea de intercambio de servicios no está pre- sente en absoluto en relación con el señor (ya sea el abad o el obis- po). tanto que los hombres de las aldeas> por medio de su abogado. En ambos los domi- nados resisten esa dependencia> pero lo hacen dentro del marco legal impuesto por el sistema. En ambos casos (tipos de casos) lo que está en juego son las rela- ciones de dependencia> su existencia o su grado. la juridicidad constituyó una forma más de represión para los sometidos. Son muy numerosos los documentos que ilus- tran suficientemente sobre las resistencias campesinas (y sus límites) en la esfera de la acción jurídica. aceptan la ideología (y sus instrumentos) del siste- ma que implica la dependencia. etcétera. . el temor a lo desconocido. por lo que éste confirma la condena impuesta por el juez y además establece que los aldeanos sean pignorados hasta cubrir la suma necesaria para el pago de las 7 costas ¿No llegaron a ponerse de acuerdo con los campesinos y su abo- gado? ¿Hubo acuerdos.

etc. campesinos y sus líderes niegan los diezmos. Ello la lleva a. la figura del rey cumple una función ordenadora. ajustar en su beneficio la administración de sus señoríos. Son demasiado abrumadoras las noticias sobre estos hechos como para no pensar que muchas gentes de villas y de aldeas no reconocían fácilmente los derechos que la Iglesia decía tener sobre ellos. negaban su red- procidad. obispados. en Berlanga. pero también negaban su sacralidad. etc. robaban por las no- ches lo que los recaudadores habían requisado y depositado en las plazas. Consenso y violencia en el campesinado feudal 739 Por el contrario. y los de las aldeas acompañados por nuevos líderes que aparecen por entonces: los curas pobres. y casi sin excepciones inalcanzable. en Silos y mu- chos lugares más. Como respuesta asaltaron y robaron bienes de la Iglesia. etc. negaban el peso de su principal arma. por otro. Varias veces curas rebeldes y seglares fueron excomulgados por ello. justiciera (aunque ineficaz para los intereses campesinos) Es la ins- tancia máxima del poder. no pocos feligreses bajaron la cabeza. Pero al mismo tiempo nacen nuevas formas de contestación a este poder. la excomunión (que los apartaba de la grey católica). lejano e inalcanzable como Dios. durante ese tiempo. Es el poder que no se niega porque no se ejerce directamente como relación de producción El señorío de la Iglesia fue frecuentemente discutido> desconocido> aunque sea temporalmente y demasiadas veces su arma represiva má- xima. los curas de aldeas. Y más grave aún. No iden- tificaban sus intereses con los de sus señores obispos y abades. También corrían y herían a los recaudadores del diezmo. lejano. pese a que el rey intenta varias veces poner fin a estas situaciones. por esta vía> verse libres de diezmos y otras cargas eclesiásticas. Formas de contestación cuyos protagonistas son en primer tér- mino los habitantes de las villas. a ordenar una estructura de poder más amplia> diócesis. fue menospreciada y aun usada en contra de la misma Iglesia por los campesinos condenados con tal de. las ter- cias y las primicias a losobispos. Sobre el campesinado cae entonces un doble peso: el de la dependen- cia directa de los señores eclesiásticos y el de los diezmos. pero de un poder mediatizado. muchos feligreses excomulgados per- manecían largos años sin intentar conseguir perdón alguno de la Igle- sia a fin de verse. protagoni- . la excomunión. por un lado. dieron sepultura eclesiástica a los que morían excomulgados. se arrepintieron. Es sabido que durante el siglo xíí la Iglesia perfecciona la tarea de organización iniciada en el siglo xi. Todo ello con sus límites porque si bien más de un obispo termi- nó sus días al ser lanzado a un río o ardiendo dentro de la Iglesia. libres de pagar las cargas y los diezmos. Así> en Sigiienza y sus aldeas.

proclaman ser libres y dueños de las tierras. como la obligación de cumplir con diversas cargas. «Por (Llevóend subióa al su alma cie]o. Gonzalo de Bnncco: Vida de Santo Domingo de Silos. a veces expresadas a través de la acción mas que de la palabra. tener dependencia alguna con el obispo de Astorga. Colección Aus- tral. 17. por las que ciertos grupos niegan las ideas con- sideradas verdaderas en una sociedad Voy a referirme no a esas ideas elaboradas por élitcs «pensantes» por grupos cultos. Los campesinos odiaban a los merinos y se organizaban en su contra. do la gloria. Y todavía podemos encontrar expresiones de contradicciones ma- yores. . debido a las muy importantes y frecuentes razzias musulmanas por el norte peninsular. 716. Los «dichos» populares de- muestran que este odio permanente expresado de muy diversas ma- neras y ampliamente divulgados. 344. Durante la época en que el proceso de feudalización fue intenso. por ejemplo. 9 Gonzalo de BERcEo: Milagros de Nuestra Señora. Considero que en todo esto puede verse muy claramente que la idea de servicio y de reciprocidad es una idea «pensada» y «organi- zada» por la clase en el poder. Las luchas armadas y los actos de violencia contra los recau- dadores y merinos de los señores. los siglos x y xi. Aldeas enteras nie- gan. p. más profundas. 101. A través de ella nega- ban la obligación de pagar los tribátos. «Do Ladrón nin merino nunqua puede entrar~~». su pretendido señor. pero también contra los reyes fue- ron asimismo abrumadoramente manifiestas. Con prisión. No aceptan el señorío y su rebelión llega a tanto que tampoco aceptan al representante del rey y le dan muerte. XXI. los señores habían desaparecido temporalmente. núm. 58-4. non entra mermo” al cielo). sino a las expre- sadas por grupos campesinos. En primer término está el rechazo de la dependencia misma. pero en realidad difícilmente divulgada y aceptada por los dominados. Colección Austral. p. Gonzalo de Berceo: 8.740 Reyna Pastor zaron aparatosas ceremonias expiatorias y vieron confiscados sus bie- nes por sus actos dc rebeldía. de la dependencia que implica tanto la desposesión de la tierra o la de quedar fijado a ella. numerosas comunidades de aldea lucharon duramente por no entrar en dependencia o por desconocería si. muerte y dependencia terminaron ésta y otras mu- chas rebeliones campesinas que se oponían al avance de la señoriali- zación. especialmente en los versos de un gran poeta popular del siglo xííí castellano.

creo que es bastante manifiesto que los dominados tuvieron una conciencia bastante clara de las formas concretas por las que se ejercía sobre ellos el poder: el señorío (la dependencia personal y la exigencia de entrega de los excedentes). etc. etas baccas. No cabe duda que en la sociedad feudal hubo consenso por parte de los campesinos. pero creo que ya es suficiente para poder hacer algunas re- flexiones. firme y prolongada que por la lucha abierta. Madrid. tenemos las coge- chas. Por otra parte. expresada más por la resistencia tenaz. Ello era posible y se practicaba efectivamente. pero también a resistir y a rebelarse. muchos campesinos optaban por emigrar.) y por- que. 28. Centro de Estudios Históricos. Esta conciencia los llevó a consentir ante la fuerza. 1. también esta últi- ma fue muy importante y sobre ella debe dejarse aclarado que la frag- mentación y la dispersión de esas luchas no debe despistarnos sobre su importancia y significado> dado que fue fruto de la estructura mis- ma de la sociedad campesina (de su dispersión ecológica. cuando la justicia. el hecho de su dispersión se vio contrarrestado por la simultanei- dad y similitud de las acciones. está diciendo. Sin embargo. Pero también la violencia fue la respuesta al poder. Y me parece que fue así porque el poder en la sociedad feudal aparece más ~ R. Consenso y violencia en el campesinado feudal 741 Así. Sin embargo. Más aún. ¡Los campas se yerman porque las gentes se van!. año 1223. Podría seguir ejemplificando y mostrando vertientes diferentes de un mismo problema. Pueden encontrarse expresiones (recogidas aquí y allá en documentos que seguramente transcriben directamente las pala- bras del pueblo) que revelan que los campesinos productores tenían plena conciencia de su fuerza como tales. la violencia fue al- tamente predominante. en cualquier época en la Península. Nlrn=xncz Y Pio~: Documentos lingiísticos de España. El líder de una pequeña aldea zamorana que se enfrenta a un gru- po de monjes dice así a principios del siglo xííí: «E dixo fra Petro el Negro: nos somos reyes. resultaba como siempre ineficaz. 1919> doc. El carácter francamente militar de la clase de poder feudal lo está demostrando. por dejar los campos. . La emigración fue un arma de lucha importante que puso muchas veces en peligro parcial la reproducción del sistema. es la frecuente queja de los señores. reino de Cas- ti]la. de no ser así hubieran estado en guerra per- manente y el sistema no habría logrado reproducirse. entre los dos componentes que sostienen el poder. aun la del rey. ante las exigencias del pago de las tan variadas rentas «fin- caban los omnes despechados» y cuando no podían hacer frente ya al peso de las cargas.» Tenemos en nuestras manos la producción. .

lo hizo de manera frag- mentada. y en el plano ideológico no ofreció una ideo/o gia que formara parte de la real que pudiera dar una sólida unidad al sis- tema. La clase de poder feudal no sirvió. si bien sostuvo la reproducción del sistema. no organizó grandes obras (como las hidráulicas) en provecho del conjunto social. Reyna PÁsron (Universidad Complutense de Madrid) . Por el contrario> la «seigneurie» representó una ideología que. porque. ni actuó como orga- nismo gestor de intercambios de larga distancia que beneficiaran el conjunto social. sino muy parcialmente como or- denadora de la sociedad. De allí la permanente posibilidad de ser contestada De allí también la mayor dinámica histórica de todo el sistema> dinámica que permitió su transición hacia la forma capitalista.742 Reyna Pastor difícil de legitimar que el de otras sociedades> dado que la idea de reci- procidad estuvo sostenida por elementos muy débiles. ni como sostén imprescindible para la repro- ducción del sistema (por lo menos en la muy larga duración). etc. en el plano de los hechos concretos.