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LAS DESAPARICIONES FORZADAS LAS COMETEN AGENTES DEL

ESTADO O PERSONAS QUE ACTÚAN EN SU NOMBRE Y SE NIEGAN A


RECONOCERLO. OCULTAN LA SUERTE Y EL PARADERO DE LA
VÍCTIMA, DEJÁNDOLA FUERA DEL ALCANCE DE LA PROTECCIÓN DE
LA LEY.
El término legal “desaparición forzada” puede sonar algo tosco, pero la historia humana
que subyace es sencilla: las personas desaparecen, literalmente, de entre sus seres
queridos y de su comunidad, cuando agentes estatales (o con el consentimiento del
Estado) las detienen por la calle o en su casa y después lo niegan o rehúsan decir
dónde se encuentran. Es un delito de derecho internacional.

A menudo, estas personas nunca son puestas de nuevo en libertad, y no llega a


conocerse su suerte. Muchas veces, las víctimas sufren tortura y viven con el temor
constante de que las maten. Saben que sus familias desconocen por completo su
paradero, y que no es probable que alguien acuda en su ayuda. Incluso si escapan de la
muerte y son liberadas, las cicatrices físicas y psicológicas permanecen.
Muchas veces, las víctimas sufren tortura y viven con el temor constante de que las
maten
Amnistía Internacional
Durante el último decenio se han alcanzado algunos logros importantes. Por ejemplo, en
2010, celebramos la llegada de una convención internacional contra las
desapariciones. Desde Amnistía Internacional, todos los años cientos de miles de
simpatizantes envían cartas personales de apoyo a familias o llamamientos a gobiernos
para reclamar el paradero de las personas desaparecidas.

El marido de Bintou fue desaparecido por las fuerzas de seguridad de Camerún en


diciembre de 2014. Ella lo ha buscado por todas partes pero no lo ha encontrado.
Su paradero todavía es desconocido. ©Vincent Tremeau/Amnistía Internacional
"SIEMPRE ME PREGUNTO: ¿HABRÁ TENIDO HOY COMIDA
SUFICIENTE? ¿ESTARÁ HERIDO? PERO QUIZÁ NADA DE ESTO
IMPORTE. QUIZÁ ESTÉ MUERTO"
Madre de un muchacho desaparecido en 2011.
Vivir en la incertidumbre
Los familiares y amistades de las personas que han desaparecido sufren una lenta
angustia psicológica, sin saber si su hijo o hija, madre o padre todavía viven, dónde
están recluidos ni qué trato reciben. Buscar la verdad puede comportar gran peligro para
toda la familia.

Las mujeres son quienes generalmente encabezan la lucha por averiguar lo ocurrido
durante los minutos, días y años que transcurren desde la desaparición, exponiéndose
ellas mismas a sufrir intimidación, persecución y violencia

Además, cuando un miembro fundamental de la familia desaparece, la seguridad


económica puede esfumarse. La persona desaparecida suele ser el principal sostén
económico de la familia, la única capaz de cultivar el campo o llevar el negocio
familiar. Esta situación puede llegar a empeorar debido a algunas leyes nacionales que
no permiten cobrar una pensión ni ninguna otra ayuda si no se presenta el certificado de
defunción.

Sin saber si su ser querido volverá alguna vez, la familia vive en una situación de
absoluta incertidumbre.
Convención contra las desapariciones
La Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las
Desapariciones Forzadas entró en vigor en 2010. Su objetivo es evitar las
desapariciones forzadas, descubrir la verdad cuando ocurren y garantizar que los
supervivientes y las familias de las víctimas obtienen justicia y reparación.

Parte de un memorial dedicado a


las víctimas de desapariciones forzadas en La Paz, Bolivia. © AI

Sembrar el terror
La desaparición forzada se usa a menudo como una estrategia para sembrar el terror
en la sociedad. La sensación de inseguridad y miedo que genera no se limita a los
familiares cercanos de las personas desaparecidas, sino que afecta también a las
comunidades y a la sociedad en su conjunto.

Su uso se ha convertido en un problema mundial. Ampliamente utilizadas por las


dictaduras militares en su momento, ahora se producen desapariciones en muchos
conflictos internos, especialmente cuando se intenta reprimir a la oposición política.

Parecen ir dirigidas específicamente contra defensores y defensoras de los derechos


humanos, familiares de víctimas, testigos y profesionales del derecho, pero las personas
vulnerables, como los niños y las niñas y las personas con discapacidad, también
corren peligro.

Cada desaparición supone la violación de una serie de derechos humanos, entre ellos:
 derecho a la seguridad y la dignidad personales
 derecho a no sufrir tortura ni otras penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes
 derecho a unas condiciones de detención humanas
 derecho a la personalidad jurídica
 derecho a un juicio justo
 derecho a la vida familiar
 derecho a la vida (si matan a la persona desaparecida o se ignora su suerte)

Familiares de prisioneros
políticos desaparecidos se manifiestan para pedir justicia, Santiago de Chile. ©
Julio Ekchart
Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional
"Gobiernos de todo el mundo, desde Siria hasta México y desde Sri Lanka hasta
Gambia, podrían tener a centenares de personas, e incluso miles, recluidas en secreto".

México, Siria y Egipto: tres puntos calientes


México, Siria y Egipto son tres de los países donde se han dado casos significativos de
desapariciones forzadas en los últimos años.
México
En México, en septiembre de 2014, 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de
Ayotzinapa que se dirigían a una protesta contra las reformas educativas del
gobernador fueron atracados por la policía y hombres armados. Casi dos años después,
sólo se ha encontrado el cuerpo de uno de ellos. Los 42 restantes continúan en
paradero desconocido.
Los 43 estudiantes de Ayotzinapa son un caso emblemático de una larga lista de
personas desaparecidas en un país en el que persiste la impunidad y donde esta práctica
continúa estando generalizada. Al término de 2015, el Gobierno mexicano informó de
que 27.638 personas se hallaban en paradero desconocido, pero no especificó
cuántas de ellas habían sido sometidas a desaparición forzada.
Universidad rural de Ayotzinapa © Amnistía Internacional / Sergio Ortiz Borbolla
Siria
En Siria, el número de desapariciones forzadas continúa aumentando. Según un informe
de 2015 de Amnistía Internacional, el Estado se está beneficiando de estas prácticas a
través de un insidioso mercado negro. En él, los familiares, desesperados, son
extorsionados para que paguen por información sobre sus seres queridos. La Red Siria
de Derechos Humanos ha documentado al menos 65.000 desapariciones desde 2011,
de las que 58.000 corresponden a civiles.

Algunas familias han vendido sus bienes o entregado los ahorros de toda su vida
para pagar sobornos que les permitan averiguar la suerte de sus seres queridos. A veces
obtienen a cambio información falsa. Un hombre cuyos tres hermanos desaparecieron
en 2012 dijo a Amnistía Internacional que había pedido un préstamo de más de 150.000
dólares estadounidenses tratando infructuosamente de averiguar su paradero. Ahora está
trabajando en Turquía para pagar su deuda.
Egipto
En Egipto, la desaparición forzada se ha convertido en un instrumento clave de la
política de Estado para intimidar a la oposición y acallar la protesta pacífica. Cientos de
ciudadanos corrientes, estudiantes, a veces menores de edad, y activistas políticos
son secuestrados por la Agencia de Seguridad Nacional. Son recluidos en secreto, en
condiciones crueles e inhumanas para forzar una confesión. Según diversas
organizaciones de derechos humanos egipcias, actualmente entre tres y cuatro personas
son detenidas cada día en el país.
Omar Ayman Mohamed Mahmoud,
estudiante de noveno curso, fue arrestado en su casa por fuerzas de seguridad egipcias el
2 de agosto de 2015. Fue víctima de tortura y desaparición forzada. © Private
La situación en España
En España se sigue privando del derecho a la verdad, la justicia y la reparación a las
víctimas de crímenes cometidos durante la Guerra Civil (1936-1939) y el régimen
franquista (1939-1975). Las autoridades españolas siguen sin prestar asistencia
adecuada al poder judicial argentino, que ejerce la jurisdicción universal para
investigar crímenes de derecho internacional cometidos durante la Guerra Civil y el
franquismo.

Cinco organismos de Naciones Unidas, el Presidente del Grupo de Trabajo sobre


Desapariciones Forzadas y varios Relatores Especiales han cuestionado a España sobre
su falta de colaboración con la justicia argentina. y sobre su decisión de no extraditar a
19 ciudadanos españoles acusados de violaciones de derechos humanos cometidas
durante el régimen franquista. En febrero de 2016, la justicia argentina solicitó a España
que se tomara declaración a estas 19 personas. La respuesta del Ministerio de Justicia
español fue devolver a Argentina la petición de interrogatorio con una reclamación: el
listado de preguntas, lo que ha obligado a la justicia argentina a enviar de nuevo el
exhorto. Es hora de que España colabore con la justicia argentina; debe acceder a la
petición de la jueza argentina de viajar a España y facilitar que se interrogue a las
personas acusadas.

En julio de 2015, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias


pidió a las autoridades españolas que redoblaran los esfuerzos para esclarecer la suerte y
el paradero de las personas desaparecidas durante el franquismo.
Un
grupo de simpatizantes de Baltasar Garzón despliega decenas de fotografías de algunas
de las personas desaparecidas durante la Guerra Civil y franquismo a la llegada del juez
al Tribunal Supremo, durante el juicio contra él por declararse competente para
investigar los crímenes del franquismo. Madrid, 08/02/2012. © EFE/Juanjo Martín
AMNISTÍA INTERNACIONAL PIDE:

El 30 de agosto se celebra el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones


Forzadas. Todos los años Amnistía Internacional junto con otras ONG, asociaciones de
familias y grupos de base, recuerda a las personas desaparecidas y exige justicia para las
víctimas de desapariciones forzadas mediante actividades y eventos.

Si los gobiernos no saben realmente dónde están recluidas las personas desaparecidas,
deben hacer un mayor esfuerzo para averiguarlo. Si lo saben, deben dejarlas en libertad,
o, si han muerto, ofrecer información detallada sobre el lugar donde ocurrió.

Los gobiernos deben:

– Investigar y procesar a los responsables en un juicio justo.


– Legislar para incorporar la Convención Internacional a la legislación nacional.
– Aplicar la Convención Internacional y aceptar la competencia del Comité contra la
Desaparición Forzada.
– Cumplir con las obligaciones contraídas en virtud del derecho internacional.
– Asegurarse de que quienes han sobrevivido a la desaparición forzada y quienes han
perdido a sus seres queridos reciben reparación, que incluya indemnización,
rehabilitación, restitución y garantías de no repetición.

Perú / Desapariciones Forzadas: 30 años después las heridas siguen abiertas

LIMA / GENEVA (11 de junio de 2015) – La política estatal de violaciones


sistemáticas de los derechos humanos en Perú, incluidas las desapariciones forzadas, ha
cesado, declaró hoy una delegación del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre
las Desapariciones Forzadas o Involuntarias, al concluir su visita oficial* al país del 1 al
10 de junio.
“El Estado peruano ha logrado, con gran esfuerzo, prevalecer sobre la violencia
subversiva. Sin embargo, profundas secuelas y heridas permanecen abiertas”, señaló el
experto en derechos humanos Ariel Dulitzky, quien actualmente encabeza el Grupo de
Trabajo.
“Es urgente que el Estado fije como una inmediata prioridad la búsqueda de la verdad
sobre la suerte y el paradero de las personas desaparecidas debido al largo lapso del
tiempo entre los hechos y la actualidad, y a que muchos los testigos, familiares y
perpetradores tienen edad avanzada y poca salud,” recalcó.
La delegación, integrada además por la experta Houria Es-Slami, explicó que treinta
años después de su última visita a Perú, el Grupo de Trabajo había encontrado un país y
una sociedad completamente transformados.
No obstante, observaron con preocupación que las profundas disparidades
socioeconómicas que fueron causa y consecuencia de la violencia política permanecen
vigentes hoy en día, dificultando el éxito de muchas medidas adoptadas.
“Desde el año 2000 se han dado pasos importantes para asegurar la verdad, la justicia, la
reparación y la memoria frente a las desapariciones forzadas cometidas durante la
violencia política entre 1980 y 2000”, dijo la Sra. Es-Slami.
Los expertos hicieron referencia específica a la creación de la Comisión de la Verdad y
Reconciliación, del Viceministerio de Derechos Humanos y Acceso a la Justicia y a la
creación de un subsistema de justicia, que ha emitido importantes aunque pocas
condenas, además del papel que ha desempeñado la Defensoría del Pueblo.
Asimismo, el Sr. Dulitzky señaló que “los cientos de exhumaciones realizadas, las
identificaciones y restituciones de restos, así como las reparaciones monetarias,
educativas y de salud a las víctimas, junto con la creación de algunos memoriales
construidos, o en proceso de construcción, representan avances concretos y valorables”.
Para profundizar estos cambios positivos, los expertos instaron al Estado peruano “a
adoptar una política comprehensiva, coherente, permanente, cooperativa y colaborativa
con las víctimas y sus familiares para reforzar claramente el repudio a las
desapariciones”. En particular, recalcaron, “las Fuerzas Armadas deben asumir un
compromiso claro de cooperación con la búsqueda de la verdad y la justicia”.
Dado el profundo impacto que las desapariciones forzadas han tenido en las mujeres
peruanas, los expertos insistieron en que todas las medidas en materia de desapariciones
forzadas deben tener en cuenta la perspectiva de género.
El Grupo de Trabajo exhortó al Gobierno de Perú a superar desafíos importantes como
la falta de una cifra exacta de personas desaparecidas, la carencia de un plan nacional de
búsqueda de personas desaparecidas y de un mapa nacional de fosas, las limitadas
exhumaciones e identificaciones de personas desaparecidas y la ausencia de un banco de
datos genéticos.
Los expertos también llamaron la atención sobre los pocos procesos judiciales
concluidos y el lento avance de los mismos, así como la imposición de sanciones leves a
los victimarios y la poca atención psicosocial integral que reciben las víctimas.
“La adopción de una ley general sobre desapariciones forzadas podría contribuir a
superar muchos de estos desafíos”, expresó el Sr. Dulitzky. “La búsqueda de los
desaparecidos debe ser adoptada como una urgente cuestión humanitaria y no
puramente judicial”.
“Docenas de familiares nos han manifestado una profunda frustración frente a los
obstáculos y las dificultades para acceder a la información necesaria para esclarecer la
suerte y el paradero de sus seres queridos”, dijo. “Nos han indicado que su condición de
quechua hablantes y de otras lenguas así como su condición socio-económica los
confronta con discriminaciones y desdén por parte de las autoridades”.
Durante su visita, la delegación de expertos visitó Lima, Ayacucho y Huánuco, donde
se reunieron con diversas autoridades, familiares de víctimas y representates de la
sociedad civil.
El Grupo de Trabajo presentará en 2016 un informe detallado sobre su visita a Perú ante
el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

La trata de personas en el Perú: el delito invisible [INFORME]

Los ojos del Estado y de la ciudadanía no se dirigen hacia el problema. Lea un completo
informe sobre este flagelo

La trata de personas en el Perú: el delito invisible [INFORME] - 1

23 de agosto, se celebra el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de


su Abolición. Esta fecha fue establecida por la Unesco con el objetivo de recordar la
sublevación que llevó a la abolición de la esclavitud en la Hispaniola (actual Haití y
República Dominicana) en 1793.

Lo paradójico es que actualmente Haití tiene más personas en condiciones de esclavitud


de las que había en toda la isla en el siglo XVIII. Y ello no se limita a Haití. Se estima
que más de 35 millones personas en el mundo son víctimas de trata, de las cuales 66 mil
se encuentran en el Perú, según el Índice Global de la Esclavitud (IGE).

Una de las formas más dramáticas de esclavitud es la explotación sexual.


Lamentablemente, es un problema invisible a los ojos del Estado y la ciudadanía, pues
convivimos con él todos los días y poco se hace por enfrentarlo. Exactamente en un
mes, el 23 de setiembre, se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra la Trata
de Personas y esta es una oportunidad para poner el tema en agenda.

EL ENGAÑO
La trata de personas no es esporádica ni un caso aislado. Es un negocio estructurado con
reglas y normas establecidas. Además, de ser sumamente lucrativo (el tercero después
del tráfico de drogas y armas), deshumaniza
a las personas, a las que se trata como mercancía.

La trata es la explotación de una persona con fines económicos sin su consentimiento.


Esta es captada por medio de engaños y sometimiento, mediante amenazas o el uso de la
fuerza. Según información del Ministerio Público, las principales manifestaciones de
trata son la explotación sexual (34,9%) y explotación laboral (7,8%). En el 2014,
después de Lima, Madre de Dios fue la región con la mayor cantidad de denuncias por
este delito.

IDENTIFICACIÓN
El primer paso es la identificación de las víctimas. Los traficantes buscan personas
vulnerables, que hayan sufrido algún tipo de abuso sexual, que provengan de familias
disfuncionales o tengan una clara necesidad económica.

Los traficantes, además, prefieren mujeres menores de edad. Información del Ministerio
Público señala que en el 2014 casi el 33% de las presuntas víctimas de la trata fueron
mujeres y menores de 17 años. Esto se explica, en parte, porque las mujeres de menor
edad son las más solicitadas para actividades sexuales y porque, por su corta edad, son
más fáciles de convencer.

CONVENCIMIENTO
Para captar a las víctimas se utilizan agencias de empleo o avisos en diarios y mercados
locales. En estos se anuncian trabajos para modelaje, ventas, como meseras o labor
doméstica. Según el Ministerio Público, de las denuncias registradas entre enero y
diciembre del 2014, en el 44,5% de los casos se ofreció un puesto de trabajo falso.

Otra modalidad de captación, principalmente en la sierra, es el padrinazgo o


madrinazgo. Los padres son convencidos de mandar a sus hijos a la ciudad en busca de
empleo o educación, bajo la supuesta tutela de un familiar o compadre, y caen en la
explotación sexual o laboral. Este tipo de trata tiende a ser estacional, se incrementa en
períodos de vacaciones escolares, en los que, por citar un ejemplo, cientos de niños se
trasladan de Huancavelica o Ayacucho a Lima.

TRASLADO
Una vez captada la persona con engaños, es trasladada en buses informales por rutas
departamentales, donde la presencia del Estado es casi nula. Es acogida en hoteles o
locales que operan al margen de la ley y ahí son ablandadas mediante violaciones
sistemáticas y maltrato físico, en combinación con alcohol y drogas para generar
dependencia.

AMENAZA
En este punto, la víctima se encuentra encerrada, lejos de su familia y, de ser el caso, sin
documentos, lo que hace que sea casi imposible escapar. El tratante, además, marca el
círculo personal de la víctima y la amenaza con matar
o hacer daño a sus familiares para evitar una posible huida.
LA RAÍZ DE LA EXPLOTACIÓN
Las explotación sexual se explica por una serie de razones. Entre ellas, se encuentran la
desesperación, la falta
de presupuesto y el alto nivel de impunidad.

1. VULNERABILIDAD: Las condiciones precarias y de vulnerabilidad llevan a que


algunas personas tomen medidas desesperadas en el afán de alcanzar un mejor futuro y,
por ello, aceptan las ofertas de trabajo de los traficantes. No debemos perder de vista
que aproximadamente 7 millones de peruanos son pobres y alrededor del 20% de la
población tiene sus necesidades básicas insatisfechas. Esto es particularmente
preocupante en Amazonas, Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica y Puno, donde los
índices de enfermedades crónicas, desnutrición y analfabetismo son altos.

2. PRESUPUESTO: Pero la pobreza per se no explica del todo este flagelo. Lo cierto
es que el Estado no ha implementado una política de lucha frontal. A pesar de que se
aprobó el Plan Nacional de Acción contra la Trata de Personas (2011-2016), este no
contó con presupuesto por 3 años. Por otro lado, según CHS Alternativo, organización
que trabaja en este tema desde el 2004, en el 2014 solo se destinó 0,0025% del
presupuesto de la República a los ministerios de la Mujer y del Interior para atender el
tema de la trata de personas. Más preocupante es que no se asignan recursos a los
gobiernos locales, los encargados de fiscalizar bares, restaurantes y otro tipo de
locales que son los puntos de explotación. La Fiscalía Especializada de Delitos de Trata
de Personas tampoco cuenta con un presupuesto propio para luchar contra esta
situación.

3. IMPUNIDAD: Para Ricardo Valdés, ex viceministro del Interior y presidente de


CHS Alternativo, los riesgos de este negocio ilegal son bajos, lo que lo facilita. En otras
palabras, en la mente del traficante hay dos cosas que importan: la magnitud de la
sanción y la probabilidad de que esta se aplique. Cifras del Ministerio Público
demuestran que entre el 2009 y el 2013 hubo 2.700 imputados de los cuales solo hay 45
sentencias. El riesgo también es bajo debido a los altos niveles de corrupción en el país,
lo que reduce la probabilidad de que sean sancionados. En el sonado caso de Jhinna
Pinchi, se demostró la estrecha vinculación entre fiscales y traficantes. El tema de fondo
es que hay una correlación entre los altos niveles de corrupción y la incidencia de trata.
Uzbekistán y Haití, por ejemplo, son dos de los tres países con el mayor porcentaje de
personas esclavizadas y están entre los 15 países más corruptos, según Transparencia
Internacional.

4. INFORMALIDAD: Además de los bajos riesgos del negocio, la informalidad


contribuye a que los costos sean bajos y el delito se mantenga relativamente invisible.
Una vez captadas, las víctimas son trasladadas en buses informales o deslizadores
precarios por rutas con poco control, mientras que las mafias operan en bares sin
licencias donde no existe ningún tipo de fiscalización. Se estima que en la zona de
minería informal de Madre de Dios existen aproximadamente 400 bares donde se
explota a menores de edad.

5. DESCONOCIMIENTO: En nuestro país hay un gran desconocimiento de este acto


ilícito y las autoridades no están debidamente capacitadas para hacerle frente. Además,
debido a la complejidad del delito –lo conforman dos o más actividades delictivas– es
difícil probar fehacientemente un caso de trata.

6. REINTEGRACIÓN: Según el IGE, el Perú se encuentra en el puesto número 11 de


la región respecto de la respuesta del gobierno sobre la trata de personas, en tanto no
existe suficiente apoyo a los sobrevivientes de esclavitud. Fuentes del Ministerio
Público indican que está pendiente aún articular un programa sostenible de
reintegración multisectorial y sensibilización.
LAS TERRIBLES CONSECUENCIAS
La trata tiene un efecto nocivo en las víctimas, que incluye daños psicológicos, contagio
de enfermedades y poca posibilidad de tener una vida digna.

Enfermedades de transmisión sexual: Según la Comisión Interamericana de Mujeres


de la Organización de Estados Americanos (OEA), una de las consecuencias más
devastadoras para una víctima de la trata de personas es el alto riesgo de enfermedades
de transmisión sexual (ETS), especialmente VIH. Ya que no tienen posibilidad de
abandonar el lugar en donde se encuentran, no les es factible asistir a algún centro
médico con el fin de tratarse.

Daños físicos: Junto con la explotación sexual, el uso de la fuerza por parte de los
‘empleadores’ no es poco usual. Los golpes a los cuales se enfrenta una víctima de la
trata pueden dejar daños permanentes o, incluso, llegar a ser causa de muerte. Además
de que para una víctima de trata es casi imposible acceder a servicios de salud, si se
presentara la oportunidad, no lo haría por el miedo a ser detenida por las autoridades y
obligada a dar declaraciones.

Daños psicológicos: El abuso sexual y la violencia física o verbal no son fáciles de


superar. Por ello, la mayoría de sobrevivientes a la trata de personas tienen algún tipo de
trastorno de estrés postraumático, que debe ser tratado por un especialista.

No acceden a educación: Según el Observatorio de la Criminalidad del Ministerio


Público, entre el 2009 y el 2014, más de la mitad de las presuntas víctimas eran menores
de edad. Esta es una población a la que se le ha impedido el acceso a la educación. Son
jóvenes que, de salir del ámbito de explotación, no pueden ingresar a la universidad o
desarrollar algún tipo de oficio. Esto no solo perpetúa el ciclo de pobreza, sino que
aumenta las probabilidades de que reincidan en la actividad que se les forzó a hacer.

Las principales víctimas de la trata de personas en el Perú son mujeres y menores de


edad, quienes son obligadas a prostituirse bajo amenaza de muerte y maltratos, o son
sometidas a trabajos forzados en fábricas, en el campo o en minas. También son
reclutadas para mendigar en las calles, trasladen droga o para comercializar sus órganos,
entre otras formas de explotación.

Es común en nuestra sociedad la explotación laboral bajo la forma de "trabajo


doméstico" que, en ocasiones, es realizado en condiciones de escasa alimentación,
ausencia o salario paupérrimo, prohibición de salidas o semi- encierro, entre otras.

Se desconoce el número exacto de peruanos que se encuentran en situación de trata.

Las estadísticas que el Estado maneja respecto a la trata son ínfimas: solo 14 denuncias
desde el 2004. Las herramientas, los recursos y la capacidad de organización con que
cuentan los operadores de justicia son bastante limitados en relación a las poderosas y
bien organizadas mafias que se dedican a este delito. Esto dificulta la capacidad y
posibilidad de detectar, procesar y enjuiciar a los responsables.

El 17.01.07 entró en vigencia la Ley Nº 28950 , Ley contra la Trata de Personas y el


Tráfico Ilícito de Migrantes, que permitirá y facilitará la detección de mafias de
tratantes de personas, además de establecer medidas a favor de las víctimas en relación
a la protección y asistencia.

Esta ley dispone que la venta de niños, mendicidad, explotación sexual y laboral, y
extracción o tráfico de órganos, serán tipificados como delito de trata de personas el
cuál puede ser sancionado con pena privativa de libertad de hasta 35 años.

Cabe resaltar que esta Ley se tramitó a propuesta de todas las instituciones públicas,
organismo internacionales y organizaciones no gubernamentales que integran el Grupo
de Trabajo Multisectorial Permanente contra la trata de personas. A esta disposición
legal se suma la institucionalización del Sistema de Registro y Estadística del delito de
Trata de personas y Afines (RETA)- elaborado por CHS Alternativo- que contiene
indicadores sobre denuncias e i
dentificación de personas relacionadas a la trata y afines, como herramienta utilizada
por la Policía Nacional del Perú (PNP) para contrarrestar este delito.

Las principales víctimas de la trata de personas en el Perú son mujeres y menores de


edad, quienes son obligadas a prostituirse bajo amenaza de muerte y maltratos, o son
sometidas a trabajos forzados en fábricas, en el campo o en minas. También son
reclutadas para mendigar en las calles, trasladen droga o para comercializar sus órganos,
entre otras formas de explotación.

Es común en nuestra sociedad la explotación laboral bajo la forma de "trabajo


doméstico" que, en ocasiones, es realizado en condiciones de escasa alimentación,
ausencia o salario paupérrimo, prohibición de salidas o semi- encierro, entre otras.

Se desconoce el número exacto de peruanos que se encuentran en situación de trata.

Las estadísticas que el Estado maneja respecto a la trata son ínfimas: solo 14 denuncias
desde el 2004. Las herramientas, los recursos y la capacidad de organización con que
cuentan los operadores de justicia son bastante limitados en relación a las poderosas y
bien organizadas mafias que se dedican a este delito. Esto dificulta la capacidad y
posibilidad de detectar, procesar y enjuiciar a los responsables.

El 17.01.07 entró en vigencia la Ley Nº 28950 , Ley contra la Trata de Personas y el


Tráfico Ilícito de Migrantes, que permitirá y facilitará la detección de mafias de
tratantes de personas, además de establecer medidas a favor de las víctimas en relación
a la protección y asistencia.

Esta ley dispone que la venta de niños, mendicidad, explotación sexual y laboral, y
extracción o tráfico de órganos, serán tipificados como delito de trata de personas el
cuál puede ser sancionado con pena privativa de libertad de hasta 35 años.

Cabe resaltar que esta Ley se tramitó a propuesta de todas las instituciones públicas,
organismo internacionales y organizaciones no gubernamentales que integran el Grupo
de Trabajo Multisectorial Permanente contra la trata de personas. A esta disposición
legal se suma la institucionalización del Sistema de Registro y Estadística del delito de
Trata de personas y Afines (RETA)- elaborado por CHS Alternativo- que contiene
indicadores sobre denuncias e i
dentificación de personas relacionadas a la trata y afines, como herramienta utilizada
por la Policía Nacional del Perú (PNP) para contrarrestar este delito.

TORTURA

La noción tradicional y más extendida de tortura se ha centrado en el dolor y


sufrimiento infligidos a una persona, normalmente un hombre, bajo custodia del Estado.
Sin embargo, la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o
Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes define la tortura de forma mucho más amplia:

“ (...) se entenderá por el término ‘tortura’ todo acto por el cual se inflija
intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o
mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de
castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de
intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en
cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos
por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a
instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia (…) ”

Existe una prohibición mundial de la tortura y todas las formas de crueldad y


humillación desde 1948, año en que se aprobó la Declaración Universal de los
Derechos Humanos. Son 156 los países que han firmado la Convención contra la
Tortura de Naciones Unidas pero la prohibición va aún más allá y es vinculante incluso
para los Estados que no se han unido a los tratados de derechos humanos pertinentes.
Ningún Estado puede torturar ni permitir ninguna forma de tortura o malos tratos en
ningún caso, ni bajo justificación alguna.

Los actos de tortura y malos tratos son considerados crímenes de derecho internacional.
Asimismo, en determinadas circunstancias, pueden constituir crímenes de guerra,
crímenes de lesa humanidad o actos de genocidio. Durante los últimos cinco años,
Amnistía Internacional ha informado sobre actos de tortura en 141 países.

La tortura es cruel e inhumana, está prohibida por el derecho internacional y no puede,


nunca jamás, justificarse.

LA TORTURA ES CRUEL E INHUMANA, ESTÁ PROHIBIDA POR EL


DERECHO INTERNACIONAL Y NO PUEDE, NUNCA JAMÁS,
JUSTIFICARSE.

 Amnistía presenta la primera campaña para “conseguir que la tortura sea tan
inconcebible como la esclavitud”. © Amnesty International Switzerland
 En respuesta a la presión internacional, la Asamblea General de la ONU aprueba
la primera resolución de su historia en la que se denuncia la tortura. © Particular
 La ONU adopta la Declaración contra la Tortura el 9 de diciembre. Esta decisión
histórica es fundamental en la elaboración de la Convención contra la Tortura,
un instrumento jurídicamente vinculante. © Ole A. Buenget
 Por fin, tras años de trabajo de Amnistía, la Asamblea General de la ONU
adopta la Convención contra la Tortura. Dos de las cuestiones más difíciles
fueron la jurisdicción universal para los presuntos torturadores, y cómo aplicar
el tratado eficazmente. © Amnesty International
 La Convención de la ONU contra la Tortura entra en vigor el 26 de junio tras ser
ratificada por 20 Estados. Se trata de un paso importante hacia la erradicación de
la tortura en todo el mundo. © Amnesty International / Diseño © Len Breen
 La ONU declara el 26 de junio Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la
Tortura. Amnistía revela que 100 empresas de todo el mundo fabrican y venden
instrumentos de tortura. © Jean Gouders
 El ex presidente chileno Augusto Pinochet es detenido en Londres, después de
recordar Amnistía a todos los gobiernos europeos su obligación de detenerlo de
conformidad con la Convención contra la Tortura. Pese a que Pinochet quedó en
libertad en 2000 tras un polémico examen médico, la detención supuso un firme
paso adelante para la justicia internacional. © Julio Etchart
 En una decisión fundamental que crea jurisprudencia, el Tribunal Penal
Internacional para Ruanda falla que la violación es una forma de tortura. © UN
Photo/Milton Grant
 La ONU adopta el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura, que
establece un sistema combinado nacional e internacional de inspección de
lugares de detención. © US DoD
 El Comité contra la Tortura de la ONU declara que los Estados también deben
prevenir y castigar los actos de tortura no cometidos por los gobiernos. Entre
otros, la violación, la violencia doméstica, la mutilación genital femenina y el
tráfico de personas. © AI
 Más de 150 países han ratificado la Convención contra la Tortura. Sin embargo,
se sigue torturando. La campaña de Amnistía Stop Tortura continúa… ©
Amnesty International / Fotografía: Hannibal Hanschke

CRONOLOGÍA DE LA TORTURA
 1972
 1973
 1975
 1984
 1987
 1997
 1998
 1998
 2002
 2008
 2015

Un crimen sin castigo


La tortura suele tener lugar en las sombras. De hecho, muchos gobiernos dedican
más esfuerzo a negar o encubrir las torturas que a investigar exhaustivamente las
denuncias.
A menudo, los torturadores actúan sin miedo a ser detenidos, perseguidos o castigados.
Eso se debe a varios motivos, entre ellos:

 la falta de voluntad política, especialmente cuando el propio gobierno es quien


está detrás de las torturas;
 la confianza en que no habrá investigaciones eficaces, independientes e
imparciales.

La impunidad da como resultado que la práctica de la tortura se perpetúe y las personas


que la sufren quedan desamparadas.

Los gobiernos de muchas partes del mundo rara vez investigan, enjuician y castigan la
tortura como un delito grave en virtud del derecho penal. Cuando se inician
investigaciones, estas a menudo se estancan a causa de la inacción, la ineficacia o la
complicidad del órgano investigador. Es muy infrecuente que los torturadores rindan
cuentas. No solo eso sino que a veces incluso se persigue a quienes se atreven a
denunciar haber sido torturados.

Sin embargo, los Estados tienen la obligación de proteger a todas las personas frente
a la tortura, garantizar que las víctimas obtienen justicia y que los torturadores
responden por sus crímenes.

Juego de fotografías ilustrativas sobre la tortura para sensibilizar sobre su existencia y la


necesidad de erradicarla. © AI
UNA ENCUESTA REALIZADA A 21.221
PERSONAS EN 21 PAÍSES REVELÓ QUE:
44 %Casi la mitad de las personas encuestadas temen ser torturadas si son detenidas.

80 %Más del 80 % quiere unas leyes enérgicas que las protejan de la tortura.

36 %Más de un tercio cree que la tortura puede justificarse.

¿Quién corre peligro?


Casi cualquier persona que se encuentre bajo custodia corre peligro de ser torturada, sin
que importe su edad, género, origen étnico o filiación política. Sin embargo, algunas
personas corren más riesgos que otras.

Como ocurre con todos los abusos contra los derechos humanos, si eres pobre o
perteneces a un grupo sometido a discriminación, tienes más posibilidades de sufrir
torturas y menos recursos para defenderte. También los niños, las niñas, las minorías
étnicas o religiosas y las personas que pertenecen a grupos de oposición política están
en riesgo de sufrir tortura. Las mujeres son con frecuencia víctimas de tortura sexual a
manos de agentes del Estado en países como México.

La violencia sexual es una forma de tortura utilizada como arma de guerra por todas las
partes en los conflictos, como ocurrió en Ruanda, en los Balcanes, Colombia o la
República Democrática del Congo. El extremismo violento, en países como Irak,
también somete a las mujeres a malos tratos, violencia y esclavitud sexual.

La vulneración de los derechos sexuales y reproductivos puede constituir tortura,


como la esterilización forzada o la negación del acceso al aborto legal y seguro en
determinados casos. El Comité contra la Tortura de la ONU también se ha posicionado
contra la mutilación genital femenina y ha exigido a los Estados que tomen las
medidas necesarias para erradicarla.
Antiguo
centro de detención chileno utilizado durante el régimen de Pinochet, hoy reconvertido
en museo. © Londres38

La tortura se utiliza para infligir dolor a una víctima y


también para aterrorizar y disuadir a otras de que
emprendan acciones que el gobierno considera que
amenazan sus intereses.
Lee nuestros últimos informes sobre Tortura

¿Cuándo se tortura?
Existe un cuadro persistente de tortura a personas que se encuentran bajo custodia
policial antes de ser acusadas o en detención previa al juicio. La tortura puede comenzar
en el momento mismo de la detención, por lo que deben establecerse salvaguardias
desde el principio. No obstante, se ha recibido información sobre torturas en todas las
etapas en que las personas tienen algún contacto con la policía o los servicios de
seguridad: desde la puesta bajo custodia hasta el final del periodo de detención o
prisión. La detención en régimen de incomunicación facilita la tortura y constituye
trato cruel, inhumano o degradante , e incluso tortura.

La desaparición forzada incrementa el riesgo de tortura, y es en sí misma una forma de


tortura para la persona desaparecida y para su familia. Al igual que la tortura, la
desaparación forzada está terminantemente prohibida por el derecho internacional.
Persisten los informes sobre personas que permanecen recluidas en lugares no
identificados o centros de detención secreta. Todos los casos de detención secreta
constituyen desaparición forzada.
Estaba con otras 30 personas en una misma celda. No vi la luz del sol durante tres años.
Muchas de esas personas enloquecieron.

Salam Othman, abogado.

"Quiero darles las gracias a todos los miembros de


Amnistía Internacional en todo el mundo".
A principios de 2015, un juez retiró los últimos cargos de los que se acusaba a Claudia
Medina, después de que se recibieran peticiones de 300.000 activistas de Amnistía
Internacional. El juez confirmó que Claudia había sido torturada sexualmente por
marines en 2012 para obligarla a “confesar” delitos de drogas.

Hoy, Claudia lucha por que se haga justicia para otras personas como ella. “No voy a
permitir que ninguna otra mujer sea torturada en México”, dice.

Claudia Medina. © AI

¿Por qué se tortura?


En muchos países, la tortura a menudo se utiliza no solo para infligir dolor a una
víctima específica, sino también para aterrorizar a otras personas –presuntos
delincuentes, disidentes políticos o presuntos enemigos– y disuadirlas de que
emprendan acciones que el gobierno considera que amenazan a sus intereses.

La tortura es a menudo un atajo abusivo para extraer "confesiones": la víctima, casi


siempre o muy a menudo, firma lo que le pongan delante con tal de que acabe la tortura.
Si a esto se le añade la cooperación de los tribunales que miran hacia otro lado, permite
a la policía obtener condenas de manera rápida y sencilla, aunque los delincuentes reales
puedan seguir libres en las calles. También puede tratarse de una práctica habitual de la
policía para humillar y extorsionar dinero a las víctimas.

Los Estados utilizan penas crueles y degradantes contra las mujeres para restringir
brutalmente sus derechos.

A salvo de la tortura
La tortura bajo custodia suele llevarse a cabo a escondidas, ya sea en dependencias
policiales, en salas de interrogatorio o en prisión.

Por eso, una de las mejores formas de prevenirla y evitar que los torturadores queden
impunes es hacerla visible. Para ello, es preciso asegurar que:

 Las personas detenidas tienen acceso a representación legal desde el primer


momento.
 Los abogados están presentes durante los interrogatorios.
 Hay médicos disponibles para examinar a las personas detenidas.
 Las personas detenidas pueden ponerse en contacto con sus familias.
 Las confesiones obtenidas mediante tortura no pueden nunca utilizarse como
prueba.
 Toda persona implicada en actos de tortura comparece ante la justicia.

Imagen de una posición de tortura. © AI

Activistas de
AI se manifiestan contra la tortura. © Scott Langley/AI

AMNISTÍA INTERNACIONAL PIDE A LOS


GOBIERNOS:
– Que pongan fin, persigan y castiguen todas las formas de tortura y malos tratos.
– Que establezcan las salvaguardas necesarias para prevenir la tortura y los malos tratos
a cualquier persona privada de libertad.
– Que garantizar una investigación pronta, independiente y exhaustiva de todas las
denuncias de malos tratos, llevando a los responsables ante la justicia.
– Que proporcionen a las víctimas una adecuada reparación.