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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA JUAN MISAEL

SARACHO

DIPLOMADO EN TEORÍA Y PRÁCTICA


PEDAGÓGICA UNIVERSITARIA

ENSAYO CRITICO DE JONH DEWEY

Nombre: Leidy Laura Ojeda Martínez

MODULO I: ENFOQUES PEDAGÓGICOS

Nombre del docente: Lic. Paola Oliva Maldonado

Gestión 2018
ENSAYO CRITICO JOHN DEWEY

INTRODUCCIÓN
Jonh Dewey filosofo norteamericano (1859-1952), es reconocido por sus
contribuciones en la renovación pedagógica y por su compromiso sociopolítico,
desarrolló su labor profesional en los campos de psicología, lógica, ética, estética,
sociología, política y pedagogía, es uno de los iniciadores de la corriente educativa más
sobresaliente del siglo XX, la escuela nueva. En este ensayo se verá y analizarán los
aportes más destacados de Dewey, en lo que se refiere a la pedagogía, que iba contraria
a la pedagogía tradicional.

Dewey tenia argumentos que hacían que se enfrentara con los partidarios de una
educación tradicional "centrada en el programa" y también con los reformadores
románticos que abogaban por una pedagogía "centrada en el niño", la pedagogía de
Dewey requiere que los maestros realicen una tarea extremadamente difícil, que es
"reincorporar a los temas de estudio en la experiencia".

La manera de comprender la educación y al educador; y sus conceptualizaciones sobre


la libertad, la experiencia y el interés como los motores más importantes para lograr
una educación activa, científica y democrática fue el sustento para la creación de su
“método general de investigación

El apasionamiento que manifiesta por los problemas sociales y por los problemas
educativos, lleva a Dewey a percibir una estrecha relación entre estas dos realidades
(sociedad y educación), llegando a la sólida convicción de que sólo la educación podrá
ser un agente eficaz de la reforma social.

POSTURA CONTRA LA ESCUELA TRADICIONAL


De acuerdo con las teorías tradicionalistas del siglo XIX, educar es perfeccionar las
potencialidades latentes en el niño hacia un estado de desarrollo completo por medio
de la memoria, la razón y la voluntad; entre más dificultad haya, el “poder” desarrollado
es más grande: “Engendrar dicho poder en contra del interés y de la inclinación natural,
suponía una disciplina mental, así como cierta disciplina moral” (Brubacher, 1959).
Las materias se elegían según su valor disciplinario y por medio de un método de
instrucción autoritario, en donde la sumisión y la obediencia eran las más grandes
virtudes. Se trataba de una educación centrada en el maestro, quien transmitía las
verdades del depósito del saber.
El maestro imponía las reglas de conducta y se colocaba como el agente comunicador
del conocimiento; el alumno sólo tenía que ser un dócil receptor. Se trataba de una
educación ajena a la capacidad y a la experiencia de los niños, que impedía su
participación activa en el desarrollo del aprendizaje; aprender significaba “adquirir lo
que ya está incorporado en los libros y en las cabezas de sus mayores” (Dewey, 1967).
Dewey caracterizó a dicha escuela como rutinaria, abstracta y carente de una filosofía
de la educación.

LA EDUCACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA FILOSÓFICA DE JONH


DEWEY
Según Dewey, la filosofía y la educación van de la mano, porque la escuela es el
laboratorio de comprobación de las hipótesis de vida que la filosofía, como método
para el descubrimiento, va trazando. Es un proceso que comienza desde la edad más
temprana, el cual va modelando las facultades del individuo, despertando sus
sentimientos y emociones.

La educación es proceso permanente que se sirve de la inteligencia como método de


observación, de experimentación y de razonamiento reflexivo para poder mejorar la
calidad de vida del individuo y de la sociedad. Debido a que las experiencias son
relaciones activas entre el ser humano y su ambiente natural y social, educativamente
darán la oportunidad para que el niño se afilie a la vida.
A partir de la comprensión del contenido, del valor social y del sentido de cooperación
en la experiencia, se puede fomentar en el niño la democracia como forma de vida que
se hace patente en las prácticas culturales y en las relaciones sociales cotidianas. Es por
ello que la escuela debe convertirse en una “auténtica comunidad democrática” en
donde los niños adquieren las capacidades intelectuales y las actitudes sociales acordes,
por medio de talleres como carpintería, jardinería o cocina (Guichot, 2010).

Si las problemáticas surgen de las actividades reales de la vida, serán muchas y


diversas, porque así es la vida. El hecho de convivir amplía las experiencias, enriquece
la imaginación y educa.

PROPUESTAS TEÓRICAS DE JOHN DEWEY


Dewey considera que los conceptos en los que se formularon las creencias son
construcciones humanas provisionales. Dewey critica el enfoque clásico sobre el
conocimiento.

La propuesta pedagógica de Dewey es la experiencia del niño considerado como un ser


intensamente activo; es por ello que la escuela debe fomentar dicho proceso de
experiencia considerando los atributos infantiles. Lo que él propone es la
reconstrucción de las prácticas morales y sociales, y también de las creencias.

Dewey rechaza un conjunto de doctrinas pedagógicas de variado signo:


 La educación como preparación.
 La educación como desenvolvimiento.
 La educación como adiestramiento de la facultad.
 La educación como formación.
La escuela, para Dewey, se concibe como reconstrucción del orden social, el educador
es un guía y orientador de los alumnos.
APORTES METODOLÓGICOS DE JONH DEWEY
Dewey diseñó su escuela experimental inspirándose en las actividades cooperativas de
la vida social. Al denominarla “escuela laboratorio” intentó darle la misma categoría
que la de un laboratorio de ciencias físicas; en dicho laboratorio educativo los niños se
enfrentan a situaciones problemáticas.
El propósito de Dewey no era proponer un método didáctico preciso, sino una
enseñanza familiarizada con los métodos de investigación científica. Así pues, su
escuela no busca hacer discípulos, sino formar investigadores activos.

Cuando los niños construyen sus propias simulaciones, van ganando progresivamente
experiencia social debido a que no sólo participan en la planificación de proyectos, sino
también realizan una división cooperativa del trabajo. De hecho, la función del
pensamiento reflexivo como método de experiencia inteligente es “transformar una
situación en la que se tienen experiencias caracterizadas por oscuridad, dudas,
conflictos, es decir, perturbadas, en una situación clara, coherente, ordenada,
armoniosa” (Dewey, en Abbagnano, 1964).

Dewey distingue entre un método general y otro individual. El primero supone una
acción inteligente dirigida por fines, en cambio, el método individual se refiere a la
actuación singular de educador y educando.

A partir de la fusión de las explicaciones escritas por Luzuriaga (1957), Abbagnano


(1964) y Brubacher (1959) y por el propio Dewey (1995), las etapas del método general
de investigación son:
 Situación problemática
 Intelectualización del problema
 Búsqueda de datos y del material de observación y experimentación
 Reelaboración intelectual de las hipótesis originales
 Sometimiento de las hipótesis a la prueba de la experiencia
Él proponía que se plantaran a los niños actividades guiadas cuidadosamente por el
profesor, que estuvieran basadas tanto en sus intereses como en sus capacidades.

Así pues, después de formar una hipótesis en vista de la solución de un problema, se


ensaya para ver qué sucede; por lo tanto, ensayar es una invasión del futuro. Modificar
estos ensayos con base en los resultados anteriores es actividad inteligente y
significativa. Por lo tanto, se trata de ofrecer a los alumnos algo que hacer, no algo que
aprender, y el hacer exige pensamiento. Los niños están llenos de preguntas fuera de la
escuela y ése es el material más real que debe complementarse con las herramientas y
las oportunidades para actuar dentro de la escuela. El pensamiento creador, cuando
incursiona en lo nuevo, es espíritu inventivo porque: “El goce que los niños mismos
experimentan es el goce de la construcción intelectual, de la creatividad” (Dewey,
1995).

JUEGO Y TRABAJO COMO NEXO ENTRE INTERÉS AUTÉNTICO Y


ESFUERZO
A partir de la experiencia y las capacidades de los niños, se introducen en la escuela
formas de actividad similares a las que los niños realizan fuera de ella: “cuando los
niños tienen una oportunidad para las actividades físicas que pongan en juego sus
impulsos naturales, el ir a la escuela es una alegría, su manejo es menos pesado y el
aprender es más fácil” (Dewey, 1995).

Dewey afirmó que “el juego y el trabajo se corresponden punto por punto con los rasgos
de la etapa inicial del conocimiento, que consiste en aprender cómo hacer las cosas y a
familiarizarse con las cosas y procesos que se obtienen en el hacer” (Dewey, 1995).
Sin embargo, dice que el problema radica en que los tipos de trabajo en las ciudades
son antieducativos porque comparten los mismos defectos de la sociedad industrial; en
cambio, en la escuela se debe establecer un ambiente en donde el juego y el trabajo
sean dirigidos hacia un desarrollo mental y moral más armónico.
En la propuesta de Dewey, tanto el juego como el trabajo son ocupaciones activas y
ambas suponen fines conscientes sometidos a la selección y adaptación de los
materiales y procesos; sin embargo, la diferencia es que el interés es más directo en el
juego y no importa el resultado porque la actividad es su propio fin.

En la edad más temprana, no hay distinción significativa entre juego y trabajo, porque
ambos despiertan el interés infantil por participar en las ocupaciones de los adultos. Al
observar las actividades de sus mayores, los niños quieren ayudar, y en sus juegos se
sirven de sus propios instrumentos de trabajo que en realidad son sus juguetes. La
educación tiene la oportunidad de adoptar medidas para el goce de la recreación,
causando beneficios tanto en la salud como en el espíritu. Es por ello que, para Dewey,
el trabajo germina del juego como actividad garante de la continuidad y que integra los
significados personales y sociales, estableciendo de ese modo el nexo entre el interés
auténtico y el esfuerzo. Así, el interés auténtico es por naturaleza activo y dinámico.

CONLCUSIONES
 John Dewey fue uno de los iniciadores del movimiento de la Escuela Nueva, aportó
principios educativos basándose en posturas filosóficas, pedagógicas y políticas
claramente delineadas, con las cuales logró la creación de su valiosa propuesta del
método general de investigación.
 Jonh Dewey diseño las bases de una pedagogía de libertad y actividad basadas en
la experiencia y en las necesidades del niño, con finalidades de colectividad.
 La escuela debía ser una comunidad democrática, donde los niños puedan adquirir
las capacidades intelectuales y sociales. Esto debía suceder a partir de la
comprensión del contenido, del valor social y del sentido de cooperación en la
experiencia, y fomentar en el niño la democracia como forma de vida que se hace
evidente en las prácticas culturales y en las relaciones sociales diarias.
 Dewey basó su método experimental en las actividades cooperativas de la vida
social, con lo cual se logra comprender a la comunidad. Por lo tanto, podemos
apreciar que se trata de un proceso de investigación de “matriz social” aplicable a
la ciencia y a la vida cotidiana.
 Este filosofo nos dice que la educación tiene la oportunidad de adoptar medidas
para el goce de la recreación, causando beneficios tanto en la salud como en el
espíritu, el trabajo aparece del juego como actividad que asegura la continuidad y
que integra los significados personales y sociales, estableciendo de ese modo el
nexo entre el interés auténtico y el esfuerzo. Así, el interés auténtico es por
naturaleza activo y dinámico.