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Iglesia Pentecostal en Chile

Esta denominación ha sido tradicionalmente la más numerosa en Chile. Creo que por
su forma de expresar su fe es la denominación crisitana más notoria en la sociedad
chilena. De hecho, es casi normal hoy que, cuando uno declara que es evangélico, la
gente lo asocia a evangélico pentecostal.

No está claro el inicio de su historia en Chile y muchos funden su creación desde los
albores de la patria en el siglo XIX, a partir de la iglesia llamada “histórica”. No
obstante, reconocen que su auge comienza en 1878, con la creación de iglesias
pentecostales y colegios, a cargo del Obispo Bristol. Más tarde, en 1889, llega a
nuestro país el reverendo Willis Collins Hoover. En ese entonces, el protestantismo en
Chile no alcanzaba ni el 1%, y estaba conformado casi exclusivamente por extranjeros.
Se dice que con él comienza un gran avivamiento, impulsando a la iglesia pentecostal
chilena a un gran crecimiento.

Historia

No es fácil seguir el hilo de la historia, pues pronto los metodistas se dividieron, para
llegar a conformar principalmente 3 denominaciones: la Iglesia Metodista Pentecostal
de Chile, la Metodista Episcopal y la Metodista Pentecostal Apostólica de Chile. En
adición a esto, se cuenta la Catedral Evangélica de Chile, de la línea Metodista
Pentecostal, pero que opera en forma independiente, agrupando a unas 40 iglesias
pentecostales distintas.

Para ilustrar parte de los problemas que ha vivido esta iglesia, podemos extractar lo
siguientei:

Las diferencias, entre los hermanos que deseaban recibir el Espíritu Santo de
Dios en sus vidas, con sus pastores de la Iglesia Metodista Episcopal, que las
rechazaban, derivaron en el nacimiento de la Iglesia Metodista Pentecostal
de Chile el domingo 12 de septiembre de 1909.
En Santiago, el primer grupo lo encabezó el pastor Carlos Leighton con la
colaboración de los hermanos Manuel Umaña, Guillermo Toro y Eustaquio
Cerda. Y el segundo grupo de hermanos los guió el pastor Metodista Víctor
Pavez en la calle Nataniel. En tanto, la Iglesia de Valparaíso tardó un poco
más en constituirse, pues tuvo que esperar los acuerdos de la Conferencia
Metodista de 1910. Las presiones de todos los pastores metodistas para que
el Pastor Hoover se retractara y diera por tierra con el movimiento
pentecostal, hicieron que finalmente Mr. Hoover renunciara a la Iglesia
Metodista el 13 de abril de 1910.

Además de las pugnas internas, la iglesia protestante en general fue muy resistida en
Chile. Si bien no hubo persecución como en otros países, los creyentes eran
considerados herejes según la Iglesia Católica (unida al Estado) y no tenían casi ningún
derecho civil. No podían estudiar, no podían casarse, ni siquiera sus muertos podían
ser enterrados en algún cementerio. Esta situación fue cambiando con el tiempo.

Fue en la época de Arturo Alessandri Palma, que se impulsó (en 1925) la promulgación
de una nueva Constitución Política que garantizaba la separación de la Iglesia del
Estado. Así, ya el 30 de septiembre de 1929, la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile
obtiene su Personería Jurídica de Derecho Privado por Decreto Supremo 2148.

Doctrinas

En general, observamos que la iglesia pentecostal tiene una doctrina similar a


cualquier otra iglesia protestante, salvo por el tema de la perseverancia de los santos,
el ministerio del Espíritu Santo (con énfasis en los dones) y el gobierno de la iglesia.
Veamos algunas de sus doctrinas:

Salvación: Creen en que el hombre debe recibir a Cristo en su corazón, ser regenerado,
para ser salvo. Se basan en Hch 2.38, es decir, la salvación implica arrepentimiento,
bautismo en agua en el nombre de Jesús, y la llenura del Espíritu Santo (con la
evidencia de hablar en nuevas lenguas). El arrepentimiento, el bautismo en agua en el
nombre de Jesús, y la llenura del Espíritu Santo, es lo que le permite al hombre vivir
una verdadera vida de santidad.

La declaración de Pedro en Hch 2.38, refleja las palabras dichas por Jesucristo, acerca
del plan de salvación que Dios tenía en mente para el periodo de la Iglesia: "Respondió
Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere del agua de agua y del
Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios" (Jn 3.5).

Arrepentimiento: creen que el arrepentimiento es esencial para la salvación (Lc 13.5),


es decir, el hombre debe apartarse del pecado y volverse hacia Dios. El verdadero
arrepentimiento requiere que el hombre reconozca que es un pecador, haciendo una
confesión de sus pecados a Dios, creyendo que Dios le puede perdonar y limpiar de
todos ellos (1 Jn 1.9).

El pecado: Creen que hay pecado de muerte, es decir, que la salvación se pierde. Esto,
porque malinterpretan pasajes como Mt 12.31-32, Ro 6.28, He 10.26-27, y
particularmente 1 Jn 5.16-17. Además, recomiendan a los creyentes que se abstengan
de dar oído a doctrinas de seguridad eterna, no aceptan la idea de que “una vez salvo,
siempre salvo”, pues la Biblia enseña que es posible ser reprobado y se necesita
permanecer fiel hasta el fin (Ro 2.6-10; 1 Co 9.26-27).

Santidad: creen que la salvación se obtiene por gracia a través de la fe en Jesucristo, y


no por las obras (Tito 3.5), pero la fe sin obras está muerta (Stg 2.24-26). La santidad es
y debe ser resultado de la obediencia inicial a la salvación y no producto de practicar
"normas" de estilos de vida, como el vestirse, peinarse, alimentarse, etc. No obstante,
el creyente debe reflejar una vida irreprensible para la venida de Cristo (1 Ts 5.23). La
santidad del creyente está unida al cumplimiento de la promesa del Señor Jesús, de
que un día vendrá por su iglesia."Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual,
nadie verá al Señor..." (Stg 12.14).

El gobierno eclesiástico: creen que el ministerio es un llamamiento de Dios y que el


Espíritu Santo confiere a cada ministro la facultad de servir a la Iglesia en distintas
capacidades y con distintos dones, cuyas manifestaciones son todas para edificación
del cuerpo de Cristo (Ro 12.6-8; 1 Co 12.5-11; Ef 4.11-12). Asimismo, creen que la
Biblia contiene suficientes enseñanzas sobre los requisitos que debe tener la persona
para servir en el ministerio, que corresponde a gobiernos eclesiásticos debidamente
organizados (Hch 1.23-26; 6.1-3; 1 Ti 3.1-10; 4.14; 5.22; Tito 1.5-9). Nadie puede ser
colocado en una posición más elevada que aquella a que se haga merecedor (1 Ti 3.13;
Ro 12.3).

Creen en el obispado como el cargo más elevado en el ministerio y que a los obispos se
les debe dar nuestras especiales de consideración y respeto, sin menoscabo de los que
ocupan posiciones de menor responsabilidad.

i
http://cristianosimp.wordpress.com/historia-de-la-iglesia-metodista-pentecostal-de-
chile/