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Seminario permanente Literatura, Estética y Teología


Poesía Mística
Paper del día 14/IV/2011
HERNÁN PABLO FANUELE (teología)

BOCETO DE CÁNON DE POESÍA MÍSTICA (de elaboración personal)

1. marcada centralidad del amor esponsal, amical o teológico, como dinamismo que provoca el
lenguaje.
2. Tendencia a establecerse en la Unidad del amado. Ser uno con él.
3. Adhesión hacia lo Inconmovible. Atracción que se establece como el eje de la vida del otro.
4. Se evita lo múltiple, lo distractivo, lo que dispersa y entorpece la visión de lo amado
5. conocimiento mutuo de lo más íntimo, el corazón, el alma, lo profundo e inefable.
Conocimiento intelectivo.
6. El encuentro con el otro Uno, purifica, eleva, abstrae.
7. Viaje hacia adentro, ámbito que trasciende y llama.
8. Facultad perceptiva del poeta que escucha los sonidos de arriba
9. Un decir pensándose a sí mismo como otro
10. “Conformarse” al otro amado, saliendo del lugar y del tiempo de uno mismo
11. experiencia de posesión total, cercanía plena, unidad esencial, pero al mismo tiempo lejanía,
extrañeza y distancia tensa.
12. El llegar a abrazar al deseado es el éxtasis, la visión, la unificación.

ESBOZO DE CÁNON DE POESÍA MÍSTICA (según autores)

A- SEGÚN JUAN MARTÍN VELASCO


EL FENÓMENO MÍSTICO, Trota, Madrid, 2003

Cuerpo de escritos en los que los místicos han formulado sus experiencias - 50

No es exclusivo de contextos religiosos, se manifiesta también en contextos profanos – 50

Variados géneros literarios, autobiográficos, expresiones poéticas, comentarios exhortativos,


pedagógicos, apologéticos, de explicación o interpretación teológica, aun cuando el sujeto no
emplee estos términos – 50

Parece claro que las oraciones, exclamaciones, expresiones poéticas y relatos autobiográficos
constutuyen expresiones de primer grado, “explosivas” por así decir, en relación con la experiencia
– 50

El lenguaje místico emana menos de vocablos nuevos que de transmutaciones operadas en el


interior de vocablos tomados del lenguaje normal (rf. J. Baruzi) – 51

Condición de ser el lenguaje de una experiencia – 51

Fundamentalmente descriptivo que trata de “caracterizar”, por predicados apropiados,


eventualmente a través de formas simbólicas diversas, una realidad vivida que tiene su forma
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propia de objetividad (rf. Ladriere) – 52

Palabra esencialmente experimental, portadora de experiencias radicales la palabra del místico o la


palabra del poeta es también una invitación a la experiencia (rf. J.A. Valente) – 52

Transgresividad del lenguaje mistico. Ésta consiste en la constante tendencia a llevar el sentido
primero de los vocablos hasta el límite de su capacidad significativa y en la utilización simbólica
de todos ellos – 53

Recurso permanente a las más atrevidas y más vivas metáforas, en las que se realiza de la manera
más perfecta la “metáfora viva” (rf. P. Ricoeur) – 53

La función central del símbolo en el lenguaje místico le confiere su afinidad indudable con el
lenguaje poético. H. Bremond considera que “la actividad poética es un esbozo natural y profano
de la actividad mística” y a considerar al poeta como un “místico evanescente” o un “místico
fracasado” - 53

Profusión de superlativos que confiere a muchos discursos místicos el estilo “hiperbólico” y


“exagerado” - 53

Los recursos más claramente expresivos de la transgresividad del lenguaje místico son; sin duda,
junto a la metáfora, la paradoja y la antítesis – 54

La tradición teológica ha debido incluir la negación como una dimensión de todo lenguaje sobre
Dios que quiera ser respetuoso de su trascendencia – 54

La paradoja tiene algo de transgresión intencionada destinada a romper el nivel del pensamiento en
el que se produce la antinomia para despertar a la nueva forma de conocimiento que responde a
una realidad inefable en el nivel conceptual – 55

Frecuentes antítesis como en los poemas de San Juan de la Cruz: “cauterio suave”, “llaga delicada”
“que tiernamente hieres”, “música callada”, “soledad sonora”... - 55

El lenguaje del místico confima con el silencio o sencillamente desemboca en él. Pero su silencio
no es cómodo, perezoso o indiferente. Es una condición del lenguaje – 56

Autoimplicativo, porque el sujeto habla siempre en primera persona, incluso cuando evita el
género autobiográfico – 57

Uso expresivo propio de los enunciados que manifiestan un estado interior – 57

El lenguaje de los místicos añade a estos aspectos el evocar la experiencia, y esto significa no solo
describirla desde fuera sino hacerla aflorar a la conciencia, asumirla como verdadera,
reconociéndose en ella y comprometiéndose a dar cuenta de su verdad – 58

El lenguaje místico es testimonial. Da cuenta de algo que el sujeto ha vivido, que “ha visto y oído”,
y por eso no puede callar (Hch. 4, 20) – 58

No faltan ocasiones en que esta voluntad de comunicación se vea superada por la inefabilidad de lo
vivido y el místico se vea reducido al silencio como única forma de comunicación – 58

Presencia de un “más allá de sí mismo” su condición de estar habitado por un excesus que le
inunda y le desborda – 260
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Sensación del “ya, pero todavía no”. Es místico aquel que no puede dejar de caminar y que, con la
certeza de lo que le falta, sabe de cada lugar y de cada objeto que no es eso; que no es posible fijar
ahí la residencia, que es posible contentarse con ello. - 296

Aparecen, por debajo de las confesiones explícitas, el recurso a imágenes relativas a propiedades
opuestas en el nivel de la experiencia ordinaria: interior-superior; rayo de tiniebla, nube luminosa,
tiernamente hiere...- 341

Los testimonios más explícitos sobre la inefabilidad de la experiencia mística proceden de los
místicos que hacen sonsistir esa experiencia en la “realización” de la unidad en el Absoluto, en lo
divino o en el Uno. - 342

Tema de la unión (…) tales como el rapto, el éxtasis, el estado teopático, la transformación... (…)
La palabra “unión” remite a un ideal realizado de muchas maneras y descrito, en consecuencia, bajo
las formas más variadas y con las más diferentes imágenes y símbolos. - 387

Imágenes tomadas del mundo de la relación interpersonal, como los esponsales y el matrimonio.
También símbolos cósmicos como el océano, el abismo, el agua, la luz... - 388

Últimos grados de la unión (…) como el matrimonio espiritual y la unión transformante en los
que la razón humana pierde pie, las expresiones simbólicas desfallecen y los místicos caen en el
silencio e invitan a sus interlocutores o a sus lectores al silencio. - 389

Importancia de la categoría de “alianza”. - 389

B- SEGÚN ALOIS M. HAAS


LA PROBLEMÁTICA DEL LENGUAJE Y LA EXPERIENCIA EN LA MÍSTICA
ALEMANA

Lenguaje que intenta alcanzar la experiencia de la unión. - 80

Este lenguaje solo logra ser un indicio. - 80

Lenguaje en forma de afirmación testimonial. - 81

Aquello que aún debe darse, pero que es inminente. - (“ya pero todavía no”) - 84

El discurso en esta prédica es intencional, persuasivo: busca hacer visible una meta que todavía no
ha sido alcanzada,pero que debe ser incorporada por el oyente. - 84

Proceso lingüístico en el que Dios des-viene apofático y la Divinidad aparece, en su unidad, como
límite de lo que se puede decir. - 92

El lenguaje mismo se sustrae de su situación circunstancial y de su vinculación al objeto,


alcanzando una frontera, desde donde apunta más allá, metalingüísticamente y de modo
imperativo, hacia la transformación mística por medio de la Divinidad. - 102

Traspaso de lo lingüístico objetivo al metalenguaje, marcado por la negatividad y la paradoja,


pero al que se le concede hablar de la experiencia. - 102

Lo que se requiere es un conocimiento que no se conoce, una oscuridad y un no saber, del cual no
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cabe ya más retornar; se trata, pues, de un desierto. - 103

Experiencia es aquí renuncia a la vivencia, porque es absolutamente necesario y provechoso “que


uno, simple y meramente, se atenga y sólo siga a esa oscuridad y a ese no saber, y dependa de él y
no sienta, de ello no hay retorno (…) de donde resulta que siempre se está más vacío (más desierto)
y se es más ignorante de todas las cosas, siempre que te acercas más a Él. - 104

Percibir como desierto el no sentir en toda su negatividad, para que entonces pueda irrumpir la
plenitud del ser divino. - 104

APLICACIÓN A LA POESÍA DE RICARDO H. HERRERA


IMÁGENES DEL SILENCIO COTIDIANO – Nuevo Hacer, Grupo Editor Latinoamericano,
Buenos Aires, 1999

Descubrimiento de una estructura literaria recurrente en el poemario “Imágenes del silencio


cotidiano”.
La estructura general es la de los sonetos. Dice Ricardo Herrera en el comentario de contratapa: “Ya
no se pueden hacer sonetos. Yo mismo dije esto hace años, y ahora me lo dicen a mí. No tiene caso
argumentar sobre el asunto; hablar de ese ajuste de cuentas que la poesía de hoy -si quiere
perpetuarse, si quiere arraigar- debe necesariamente realizar con la poesía de ayer.
Escribir un soneto no constituye para mí una apuesta al porvenir; se trata de algo más seductor, más
íntimo; algo parecido a cumplir un deseo, un deseo que ha latido por años en el desorden de mis
contradicciones: rozar, por un momento, la lejana armonía del pasado; entrar, aunque ya sea
demasiado tarde, en el palacio de las formas”.
Elige como encabezamiento una frase preliminar de Hugo Von Hosfannsthal, que dice: “¿Dónde
encontrarte a tí mismo? Siempre en el encantamiento más profundo que hayas experimentado”.
Esta referencia inaugural nos situa frente a un poemario que intentará ser testimonial, el compartir
desde uno hacia el otro de una experiencia. La experiencia, distante del concepto de vivencia, es
asumida por los teóricos de la mística como el elemento esencial de estos lenguajes.
“Lo más profundo” será aquello que se rescata como experiencia personal, histórica, que posee
densidad propia y ha dejado huella en la memoria y existencia del poeta. Experiencia profunda que
será detallada y descripta a lo largo de estos poemas.
Estos sonetos presentan, entonces, cierta similitud conceptual, que yo catalogué con títulos
(provisorios e imperfectos), pero que intentan sintetizar en la generalidad la variedad de estos
veinticuatro poemas. La descripción en palabras, dentro de cada etapa, no es del autor. En un punto
posterior se hará la aplicación como ejercicio sobre los primeros tres poemas.

1- SITUACIÓN: detalle, escena, el in situ, descripción, estación, punto original. Muchas veces
equiparado con un momento cronológico del día.

2- SUSTRACCIÓN: comparte a otros su experiecia, perfil negativo, sentido de abandono, carga de


miedo, incertidumbre. El imaginario es negativo y aparentemente un “sin salida”. Silencio

3- REFLEXIÓN: lucha, aceptación, disponibilidad, abrazo, realidad transformada, mirada


esperanzada, parto, puja, mezcla. El imaginario negativo ahora es fuente de algo nuevo. Aparecen
abundantes paradojas.

4- CONCLUSIÓN: descanso, sensación de orilla y calma, alumbramiento, silencio “post-


tormenta”, logro, fruto, conquista, conflicto resuelto, salida, respiro, puerto, ardor, manantial.
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APLICACIÓN PRÁCTICA SOBRE EL POEMA I, II Y III.


POEMA I Como la fe, genial en su miseria,
Un día los presagios enmudecen. como la intensidad de la materia,
En el sopor del tiempo se adormecen así habita el silencio en mi palabra;
las voces del jardín. Las susurrantes secretamente puja para que abra
hojas del árbol callan. Ultrajantes, la puerta señalada que aún no veo.
sin secreto, nos miran las esfinges Con la misma penuria del deseo
del sol y de la luna. Si bien finges que enardece la carne -la fatal
que nada ha sucedido, ya estás muerto; sustancia de la noche, un pedregal
condenado a vagar por un desierto hechizado de sed que se transforma
que arrasa la esperanza y donde el día en frescura marina- así da forma
se persigue a sí mismo en tu agonía. a ese desnudo azul que me obsesiona
Allí, sola, tu vida arriesga su alma y crea al otro sexo. Me abandona
en las palabras. Por la tensa calma la soledad, la muerte, si presencio
se propaga el suplicio de la espera: las trasnfiguraciones del silencio.
obtener luz donde hay solo ceguera.
POEMA XIII – A un Cristo de Cimabue
POEMA II
Un Cristo en la pared y luz de claustro,
El papel, una escena simple y trágica. luz de página blanca donde exhausto
Soledad y silencio, a veces mágica se detiene un momento mi deseo.
poesia natural. Este es mi pan: De esta misma sustancia es el Leteo
el miedo y la ternura cuando están que borra mis recuerdos en la noche,
vueltos al infinito. Pero ahora desnudez que se nutre del reproche
todo calla. La noche no atesora que le hace a mi memoria lo imposible.
ni sueños ni deseos. Vuelve el día Un muro hecho de sed y este temible
y su esplendor no es más que otra ironía habitar en el tiempo sin el tiempo
del tiempo. ¡Huir, huir de lo que empieza! es todo lo que tengo. Te contemplo
Y me ato a la silla y a la mesa como a una certidumbre que guarece
buscando lo imposible: que mi vida esta tensión de mi no ser que crece:
acepte este vivir en despedida. un silencio que va enraizando en mí
Crece la muerte. Anoto en mi cuaderno como un olivo del Gethsemaní.
la imagen desolada del invierno.

POEMA III