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Articulo 32 Codigo penal

Desarrollo:

De acuerdo con el principio de accesoriedad en la participación, tanto la instigación


como la complicidad presuponen la existencia de un hecho principal doloso
(accesoriedad limitada). El fundamento está en que solo quien es autor realiza un hecho
propio y quienes lo inducen o cooperan tienen intervención en un hecho ajeno.

La accesoriedad de la participación no consiste únicamente en la dependencia de la


existencia del hecho principal, sino que el ilícito de la participación es cualitativamente
dependiente del ilícito del hecho principal; de ahí que, en general, al participe se le debe
aplicar la misma norma penal aplicable al hecho del autor, esto es: tipo penal y
consecuencia jurídica, con el agregado de que por el grado menor del ilícito el participe
en todos los casos será favorecido con la atenuación obligatoria de la pena (Udo Eber,
2001, p. 252).

De modo excepcional existen casos en que la accesoriedad de la participación se ve


debilitada; esto ocurre cuando en la persona del autor deben concurrir determinadas
condiciones, calidades o relaciones personales como requisitos para fundar la
punibilidad del hecho o, en según el caso, para agravar, atenuar o excluir la pena (art. 32
del CP).

La problemática de la participación en esta situación se da debido a que las


circunstancias jurídico-penalmente relevantes al momento de caracterizar el hecho
ponen una preeminencia especial en las “especiales características o elementos
personales” que solo pueden imputársele a aquel que en cuya persona estén dados.

Nuestro ordenamiento penal remedia en parte este problema en el Art. 32. I, donde
prescribe que la pena tendrá una atenuación obligatoria, cuando se dieran en el
instigador o cómplice las condiciones, calidades o relaciones personales requeridas por
el tipo penal y que fundamenten la punibilidad del autor.

Por su parte, en los casos en que estas especiales características o elementos


personales sirvan únicamente para modificar la pena (agravándola, atenuándola o
excluyéndola), la solución dada, en el Art. 32. II, es que ello solo opera para el participe
en quien ellas se den.
El justificativo del abandono el principio de la imputación individual de los
especiales elementos personales se debe a que, en los casos en que estos elementos sean
constitutivos del tipo, ello conduciría inexorablemente a la impunidad del participe no
calificado (extraneus), dado que el hecho imputado al carecer de un elemento
configurante dejaría de ser típico.

Por lo que, conforme a una decisión de política criminal el legislador se inclinó a


optar por dos tipos de soluciones diferentes a fin resolver dicha problemática.

En el caso del artículo 32. I, se inclinó por la posición teórica que aprueba el nexo
de imputación, aunque los elementos personales especiales solo se dieran en el autor
(intraneus), con la imposición de una regla de atenuación obligatoria para el participe no
calificado (Art. 67). Esta posición teórica, si bien criticada, soluciona el problema de la
impunidad del extraneus.

Por otro lado, en el artículo 32.II, la imputación penal se realiza de manera


independiente, puesto que los elementos personales especiales se aplican
individualmente a los diversos intervinientes (autor o participe) solo si se dieran en
ellos. Esto quiere decir que existe la posibilidad de aplicar distintos tipos penales
(desplazamiento típico). Con esto, al respectivo interviniente se le debe aplicar el tipo
penal que estaría dado en el caso de su autoría individual.

Las razones de este desdoblamiento del nexo de imputación se debe a que las
calidades personales especiales solo sirven para atenuar, agravar o excluir la pena; por
ello es que en los dos primeros casos (de agravación o atenuación) aunque estas no se
den subsiste la punibilidad del autor o participe por el tipo básico y, en el tercer caso, la
necesidad de la pena no se ve excluida ni suprima.

Caso práctico:

Un funcionario público en connivencia con un tercero, no funcionario, accionan


para solicitar un beneficio a cambio de contraprestación.

Pregunta:

¿Se lo imputa al tercero como coautor, o autor de otro hecho independiente de que
no sea cohecho pasivo?

Respuesta:
Según el caso, como se trata de un cohecho pasivo y como su configuración típica
responde a la estructura de un delito especial propio, la calidad personal especial
requerida para el autor (condición objetiva de autor) es un elemento que funda la
punibilidad del hecho; por este motivo la regla aplicable es la del artículo 32. I del CP.

En torno a esto el funcionario por su calidad de autor seria punible conforme al


artículo 300 inciso 1° del CP (marco de pena pleno)

El tercero por cooperar en la realización del hecho del autor seria punible conforme
al artículo 300, inciso 1° y el artículo 31 del CP (marco de pena con doble atenuación,
por su calidad de cómplice y por carecer de la calidad del autor)

Referencias:

EBERT, Udo. Derecho Penal Alemán. Parte General. Traducción: Said Escudero Irra,
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Pachuca de Soto. México. 2005.

JESCHECK, Hans Heinrich y WEINGEND, Thomas. Tratado de Derecho Penal. Parte


General. Quinta edición. Comares editorial. Madrid. España. 2002.

ROXÍN, Claus. Derecho Penal. Parte General. Tomo I. Segunda edición, Civitas
editorial. Madrid España. 1997.