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INTRODUCCION

La Nación Venezolana rica en petróleo fue una de las prosperas de América Latina,
pero se ha sumido en la agitación política y económica a medida que los precios del
petróleo se desplomen, las fincas fueron estatizadas, las fabricas paralizaban su
producción y la corrupción se extiende sin control.

Los venezolanos frustrados por la escasez de alimentos, una inflación de tres dígitos y
una tasa de homicidios que se ubica entre los más altos del mundo, salieron a las calles
a principios de abril de 2017, después de que una decisión del tribunal supremo de
justicia despojo de sus últimas competencias a la Asamblea Nacional, ahora controlada
por la oposición.

La decisión fue revertida en medio de una andanada de críticas locales e


internacionales, pero desencadeno una ola de protestas que ha dejado al menos 93
muertos, miles de heridos y centenares de detenidos.

Los manifestantes exigen el adelanto de elecciones, incluida la presidencial, y quieren


que Maduro levante su prohibición de abrir un canal humanitario para que los
alimentos y suministros médicos necesarios puedan llegar a los venezolanos. También
piden que todos y cada uno de los presos políticos sean puestos en libertad.

El líder socialista se ha rehusado a aceptar la ayuda exterior al rechazar que Venezuela


enfrente una crisis, al tiempo en que argumenta que permitir la asistencia humanitaria
foránea podría poner a la nación en riesgo de una intervención militar extranjera.

Maduro ha rechazado las convocatorias de una nueva elección presidencial antes de la


votación programada para 2018.Los miembros de la oposición temen que la asamblea
constituyente la reprograme o acabe con una futura elección presidencial.

Las encuestas indican que muchos venezolanos no apoyan al gobierno socialista


instalado por el ahora fallecido presidente Hugo Chávez, pero también abundan los
que desconfían de la oposición.

La oposición gano el control de la asamblea nacional en las elecciones legislativas de


2015, pero ha sido continuamente bloqueada por el tribunal supremo, lleno de
magistrados cercanos al gobierno. El máximo tribunal anulo ocho de las leyes de la
asamblea entre enero y octubre de 2016.Solo se ha dado un cumulo de sentencias así
desde la independencia hace más de 200 años, de acuerdo con juristas.

Los líderes de la mayoría de las instituciones claves, incluido el Consejo Nacional


Electoral, se han mantenido firmes detrás de maduro. Un contenedor inesperado que
ha surgido es la fiscal general, Luisa Ortega Díaz. Ella rechazo la polémica decisión del
Tribunal Supremo de marzo de anular el congreso y ha denunciado repetidamente la
Asamblea Constituyente.
Los militares venezolanos han intervenido históricamente para poner fin a las disputas
políticas y la oposición los ha instado a salvaguardar la actual constitución y que
impidan que tome curso al proceso de redactar una nueva carta.

A finales de junio de 2017, un piloto de la policía judicial y actor emergente de cine,


que robo un helicóptero y ataco la sede del tribunal supremo, llamo a una rebelión
contra el gobierno de maduro, pero hay escasas señales que indiquen que una revuelta
está en marcha.

Chávez y maduro pasaron años construyendo una estrecha relación con los altos
mandos militares, recompensándolos con dinero y su designación en poderosos cargos
gubernamentales. Más recientemente, Maduro ha promovido a algunos militares
acusados de supuestas violaciones de derechos humanos en contra de opositores.

La asamblea Constituyente podría cambiar dramáticamente la estructura


gubernamental del país. La constitución actual, impulsada por Chávez en 1999, amplio
de tres a cinco poderes las ramas de estado venezolano y unifico las dos cámaras del
congreso en un solo cuerpo. También le ayudo a extender su mandato presidencial de
cinco años sin reelección inmediata a seis años con la posibilidad de ser reelecto
indefinidamente. Gobernó 13 años.

No está claro que cambios Maduro planea introducir, pero los miembros de la
oposición temen que cualquier rama del gobierno que no esté alineada con Maduro se
quedara sin poder. Temen además que las ya retrasadas elecciones regionales, que
fueron reprogramadas para diciembre de 2017, serán canceladas .Es probable que el
partido de Maduro pierda esos comicios.

La oposición no inscribió candidatos para la asamblea constituyente, argumentando


que esos comicios están diseñados para garantizar una mayoría pro-gobierno. También
ven a la asamblea constituyente como otro medio por el cual Maduro consolidara aún
más su poder.