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AMBIENTACION EUCARISTICA

Nos reunimos ante la presencia del Señor para celebrar la Eucaristía en acción de gracias
por la culminación de un semestre académico. Cuando oramos lo hacemos como iglesia. El
mismo don que nos hace hijos también nos hace hermanos, en camino hacia el hogar de la
Trinidad y por lo tanto la Eucaristía es la mejor forma de oración del pueblo a Dios.

Dispongamos nuestros corazones para realizar con amor y agradecimiento esta oración
que es una oración creativa y de unidad, a la vez que es la actualización de la novedad de la
salvación. Una oración centrada en Cristo y su misterio, para vivir de Él y dar testimonio de
su amor en el mundo.

La liturgia nos une a la fiesta de Dios con toda la humidad, dispongámonos a ser
partícipes de ella para fortalecer el espíritu de cada uno y vivir según los mandatos del
señor, reconociendo que es su Palabra la que nos conduce a la unidad, que funda nuestra
adhesión a Cristo más allá de normas y códigos fáciles, que nos ayuda a descubrir el gozo y
la paz que brotan del amor de los unos hacia los otros por encima de toda diferencia.
OFRENDAS

Hoy, Señor con estas ofrendas, queremos poner en tus manos nuestro corazón y decirte
que te amamos y que deseamos estar siempre contigo.

PAN Y VINO: este pan y vino Señor han sido el alimento de nuestras almas. Ministerio
indescifrable por el hombre, pero por la fe nos has dado ese alcance para creer en él y
vivirlo en nuestros corazones. Permite Señor que el mundo entero te conozca y nunca te
apartes de nosotros para que tu presencia nos permita vivir siempre unidos.

LUZ: Tú dijiste “yo soy la luz del mundo quien crea en mí no vivirá en oscuridad, sino que
tendrá luz” hoy Señor venimos a decirte que tu luz ha iluminado el camino de nuestras
vidas y no dejaremos que esa lámpara se apague.

FLORES: Señor, una de tus grandezas están representadas en las flores, ellas son parte de
tu creación, haz que crezcan las flores de la espiritualidad, la sencillez y el amor en cada
uno de nuestros corazones así como crecen las flores del camino y poder imitar tu ejemplo.
DESPEDIDA

Hermanas y hermanos, hemos participado con gozo de esta Eucaristía, en la que hemos
saboreado que el Señor es siempre bueno con nosotros. Acojamos la invitación a guardar su
Palabra, dejándonos conducir por el Espíritu que nos lleva al conocimiento de la Verdad,
hagamos de nuestra vida un ejercicio constante de servicio. Y, puesto que hemos recibido
tantas bendiciones del Señor de manera gratuita, aprendamos a servir desinteresadamente a
nuestros hermanos que nos necesitan.