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Escucha la canción del viento

y Pinball 1973 865 Haruki Murakami HARUKI MURAKAMI

Haruki Murakami / ESCUCHA LA CANCIÓN DEL VIENTO y PINBALL 1973
ESCUCHA LA CANCIÓN
DEL VIENTO
y PINBALL 1973

© Ivan Giménez / Tusquets Editores
«En Escucha la canción del viento, Murakami aborda Ilustración de la cubierta: Corner
por vez primera los temas que resuenan en todas Café. © Pam Ingalls/Corbis/Cor-
don Press.
sus novelas, desde la soledad hasta los clubs de jazz,
pasando por la vida estudiantil y el final de la ado-
lescencia…»
The Guardian Después de darle muchas vueltas, Haruki Mu-
rakami ha atendido por fin a las peticiones de sus
lectores y ha accedido a que se traduzcan estas dos Haruki Murakami (Kioto, 1949) es uno de los pocos
obras tempranas, sólo publicadas en japonés e in- autores japoneses que han dado el salto de escritor de
glés, al tiempo que ha añadido un Prólogo donde prestigio a autor con grandes ventas en todo el mundo.
relata su génesis. Escucha la canción del viento (1979), Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Noma, el
ópera prima del autor, sigue las vicisitudes de un Tanizaki, el Yomiuri, el Franz Kafka o el Jerusalem Pri-
joven estudiante que, durante unas vacaciones en ze, y su nombre suena reiteradamente como candidato
su ciudad natal, disfruta de la compañía de su mejor al Nobel de Literatura. En España, ha merecido el Pre-
y original amigo, apodado «el Rata», una chica con mio Arcebispo Juan de San Clemente, la Orden de las
cuatro dedos y el barman del Jay’s Bar, personajes a Artes y las Letras, concedida por el Gobierno español, y
los que se suma la figura de un escritor suicida (e el Premi Internacional Catalunya 2011. Tusquets Edito-
inventado): Derek Heartfield, con quien se abre y res ha publicado quince de sus obras: diez novelas —en-
se cierra la obra. Tres años después, en Pinball 1973 tre ellas la aclamada Tokio blues. Norwegian Wood y Los
(1980), ese mismo joven vive en Tokio, con dos ge- años de peregrinación del chico sin color, que en pocas se-
melas idénticas, mientras «el Rata» sigue viendo pa- manas vendió en Japón un millón de ejemplares—, las
www.tusquetseditores.com sar la vida en el Jay’s Bar, en una novela melancólica personalísimas obras De qué hablo cuando hablo de correr
PVP 19,00 € 10129521
(con gatos, pozos y antiguas novias) y de atmósfera y Underground, así como tres volúmenes de relatos: Sau-
poética, que contiene las mejores escenas de pinball ce ciego, mujer dormida, Después del terremoto y Hombres
de la historia de la literatura. sin mujeres.

indd 5 27/07/15 08:04 . HARUKI MURAKAMI ESCUCHA LA CANCIÓN DEL VIENTO y PINBALL 1973 Traducción del japonés de Lourdes Porta 001-288 Escucha la cancion del viento.

Diagonal. S.P. 001-288 Escucha la cancion del viento.Av.08034 Barcelona www.940-2015 Fotocomposición: Moelmo. S.indd 6 27/07/15 08:04 .A.C. distribución.tusquetseditores.ª edición: octubre de 2015 Escucha la canción del viento: © 1979 by Haruki Murakami Pinball 1973: © 1980 by Haruki Murakami © de la traducción: Lourdes Porta Fuentes. Impreso por Cayfosa (Impresia Ibérica) Impreso en España Queda rigurosamente prohibida cualquier forma de reproducción. 662-664 . 17. . Título original: Kaze no uta o kike y 1973-nen no pinbooru 1.com ISBN: 978-84-9066-173-4 Depósito legal: B. 2015 Diseño de la colección: Guillemot-Navares Reservados todos los derechos de esta edición para Tusquets Editores. comunicación pública o transformación total o parcial de esta obra sin el per- miso escrito de los titulares de los derechos de explotación.

...... 137 001-288 Escucha la cancion del viento.. Índice El nacimiento de las novelas escritas en la mesa de la cocina Prólogo a dos novelas breves .... 9 Escucha la canción del viento ...... 25 Pinball 1973 ....... .................................indd 7 27/07/15 08:04 ....................................

Durante ocho años me vi inmerso en este dilema. Al menos eso dicen. Poco después de cumplir los veinte. Sólo mucho tiempo después logré comprender el autén- tico significado de aquellas palabras. De la misma forma que tampoco existe la desesperación absoluta. sería incapaz de decir ni una sola palabra sobre quién se servía de ellos. algo sobre los elefantes. Aunque lograse contar. o al menos supe inter- pretarlas de modo que me proporcionaran algún consuelo: «La escritura perfecta no existe». como era previsible. Ocho años. Porque el ámbito de las cosas sobre las que podía escribir era demasiado re- ducido.. Eso es mucho tiempo.indd 27 27/07/15 08:04 . por ejemplo. a la hora de escribir me sumía siempre en la desesperación. A eso me refiero.. 1 «La escritura perfecta no existe. adopté esta postu- ra vital y desde entonces siempre me he esforzado en man- 27 001-288 Escucha la cancion del viento. Claro que envejecer no es tan duro si te mantienes recep- tivo a aprender lo que sea sobre cualquier cosa.» Esto me lo dijo un escritor al que conocí por casualidad cuando yo era es- tudiante universitario. Sin embargo.

es posible que la situación siga siendo justo la misma. pero. Ni que decir tiene que aún no he resuelto ningún pro- blema y que. Desafortunadamente. Al menos estas líneas son. con la boca cerrada. entonces. No intento justificarme. Mientras tanto. lo mejor de mí mismo. Y. el propio Heartfield era. y luego se ha alejado y no ha vuelto jamás. dentro de mucho tiempo. Y así he llegado al final de la veintena. hablar con sinceridad es algo terriblemen- te difícil. han malinterpretado mis palabras. más se van hun- diendo las palabras en la oscuridad. al mismo tiempo. escribir no es un método de autoayuda: como mucho. yo he perma- necido inmóvil. Mucha gente distinta se ha acerca- do a contarme sus historias. me han engañado. No tengo nada más que añadir. he vivido un sinfín de experiencias insólitas. ha pasado sobre mí con fuertes y sonoras pisadas. Porque. años o décadas.indd 28 27/07/15 08:04 . hoy por hoy. Ahora voy a contar una historia. Como consecuencia de ello. quizás el elefante vuelva a la llanura y yo pueda empezar a describir el mundo con palabras más hermosas». como si cruzara un puente. es una humilde tentativa. Sin embargo. en todos los 28 001-288 Escucha la cancion del viento. tenerla. Con todo. tal vez descubra que me he redimido. * Gran parte de lo que sé sobre escritura lo he aprendi- do de Derek Heartfield. sin pronunciar pala- bra. pienso lo siguiente: «Si todo va bien. Cuanto más sincero intento ser. en definitiva. cuando acabe de contarla. los demás me han ases- tado duros golpes. Quizá debería decir que casi todo.

sus temas. tres años después.indd 29 27/07/15 08:04 . cuál era la figura de su adversario. cuya edición ya estaba agotada. hasta el final. absurdos. Quien lea su obra lo entenderá. Una soleada mañana de domingo del mes de junio de 1938 saltó al vacío desde la azotea del Empire State Building con un retrato de Hitler en la mano derecha y un paraguas abierto en la izquierda. La úl- tima vez que lo vi. Heartfield murió. Heart- field no fue capaz de vislumbrar claramente. también fue uno de los con- tados escritores excepcionales que lograron esgrimir su pro- sa como un arma. Me la dio mi tío. Sólo que. Sus textos son difíciles de leer. Con todo. eso es lo que significa ser estéril. los médicos lo habían intubado de arriba abajo por todos los orificios de entrada y de salida de su cuerpo y estaba tan arrugado y con un color de piel tan achocolatado que parecía un viejo mono de rostro as- tuto. Tres días después de acabar la guerra. A fin de cuentas. no creo que la postura com- bativa de Heartfield desmerezca en absoluto la de aquéllos. quien. Durante las vacaciones de verano de tercero de secun- daria. pisó una 29 001-288 Escucha la cancion del viento. un escritor estéril. Comparado con autores coetáneos suyos como Hemingway o Fitzgerald. sentidos. por desgracia. Su muerte dio tan poco que hablar como lo había dado su vida. Uno murió en las afueras de Shanghái. mientras sufría una grave afección cutánea en la en- trepierna. padecería un cáncer in- testinal y acabaría muriendo con gran sufrimiento. cayó en mis manos una copia del primer libro de Heartfield. En fin. Tras librar esta lucha estéril durante ocho años y dos meses. * Yo tenía tres tíos en total. pueriles. sus argumentos. ésa es mi opinión.

sino una regla» (Si tú estás bien. justamente porque es un acto. Es cier- to que hacerlo me ha producido alivio. 30 001-288 Escucha la cancion del viento. arroja los asientos y. Mi tercer tío. como contrapar- tida. «Quien tiene el corazón oscuro sólo puede tener sueños oscuros. mina que él mismo había enterrado. Porque después de incinerarme no quedará de mí ni un solo hueso. arroja el equipaje. el único que me queda. Igual que un avión con el motor averiado que. ¿dónde está lo malo?. 1936). Durante estos quince años me he ido desprendiendo realmente de muchas cosas.indd 30 27/07/15 08:04 . * Sobre un buen texto literario. Lo que se necesita no es sensibilidad. a lo largo de estos quince años me he ido desprendiendo de casi todo y. no he conservado casi nada. lo primero que hice fue alargar la mano y cerrarle suavemente los ojos. arroja a los infelices auxiliares de vuelo. La noche en que mi abuela murió. por último. pero me aterra pen- sar qué ocurrirá cuando envejezca y se acerque la hora de mi muerte. es prestidigitador y va recorriendo los bal- nearios de todo el país. No puedo tener la certeza de haber obrado bien. solía decir mi difunta abuela. Mientras le bajaba los párpados. con- siste en medir la distancia que existe entre el yo y las cosas que nos rodean. los sueños que ella había abrigado a lo largo de setenta y nueve años se esfumaron en silencio. para aligerar peso. Quien los tiene aún más oscuros ni siquiera sue- ña». y desde entonces ya han trans- currido quince años. Heartfield decía lo siguien- te: «El acto de escribir. Sería el año en que murió el presidente Kennedy cuan- do yo empecé a observar tímidamente cuanto me rodeaba con una regla en la mano.

cambiaría todos los valores. y a la derecha. por más larga que fuera la regla que sostuviera en la mano.. a fin de cuentas.. apuntaría todo lo que había ganado. un despropósito.indd 31 27/07/15 08:04 . Y será la última. Porque. las cosas que había sacrificado. Se abría una profunda brecha entre lo que me esforzaba en comprender y lo que realmente comprendía. otras en las que todo lo que escribo de corrido durante tres días y tres noches resulta ser. * Voy a decir una cosa más sobre la escritura. Un día tracé una línea en mitad de la página de un cuaderno: a la izquierda. A pesar de ello. escribir es una tarea terriblemente angustio- sa. Para mí. todo lo que había perdido. las cosas que ha- bía pisoteado. Las cosas que había perdido. las cosas que ha- bía traicionado. jamás po- 31 001-288 Escucha la cancion del viento. sin dejar rastro. al escribir es muy sencillo darle sentido a todo. alteraría el cur- so del tiempo. en comparación con las adversidades de la vida. igual que las gotas de un aguacero de vera- no revientan contra el asfalto de la calle. Fue en mi adolescencia cuando descubrí este hecho y me quedé tan sorprendido que no logré articular palabra du- rante una semana entera.. Hay veces en que soy incapaz de escribir una sola línea en todo un mes.. Sólo con que prestara atención a cuanto sucedía a mi alrededor podría disponer del mundo a mi voluntad. no me di cuenta de que era una trampa hasta mucho después. las cosas que había abandonado mucho tiem- po atrás. Y. Por desgracia.. la tarea de escribir también puede ser divertida. eran tantas que no fui capaz de acabar la lista.

es decir. No era una novela. Porque. a resolver problemas matemáticos. Lo único que fui capaz de hacer fue elaborar una simple lista. Si te interesan el arte. dría medir una profundidad semejante. tal vez sí me deparara alguna. el 26 de agosto del mis- mo año. Como en la Antigua Gre- cia. No era más que la hoja de un cuaderno con una línea trazada en medio. se dedicaban a com- poner poemas. lee a los griegos. Aunque si hablamos de enseñanzas. Alguien que a las tres de la mañana rebusca en el inte- rior de la nevera de su cocina no puede escribir más que esto que escribo. Eso es arte. la es- clavitud resulta imprescindible. los ciu- dadanos.indd 32 27/07/15 08:04 . para que sea posible crear verdadero arte. o la literatura. mientras tanto. bajo el sol del Mediterráneo. 2 Esta historia empieza el 8 de agosto de 1970 y acaba dieciocho días después. preparaban la comida. remaban en los barcos y. Allí los esclavos cultivaban la tierra. no era literatura. Y esto que escribo soy yo. 32 001-288 Escucha la cancion del viento. tampoco era arte.

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