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UN. '-IIEDSIDAU NAOONAL ltiE COLC)ltiBIA
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AGRADECIMIENTOS

A la Univeraükd de Chile, por una b eca otorgada en 1967
y 1968. Al prof8$or Rolando M ella/e, qulen gentilmence #e
prenó a dirigir uce rrabajo. A WB pro/e#OTes Alvaro ] ara
y 'Eduardo Miranda, cuyo• cursos y 8eminarios orientaron. la
inveuisación. A Mary Karera ComW<~U, quien v..Zieracememe
me acompañó e n e l Archivo Hi#tórico Nacion..Z d e Bosotá.
A. llerrru.s Tovor e lB~Jbe Sánchez a quienes /acigtd con coda
/rase de l<> que aqui .... e%pone. A Carl<>s Thaye.r y a Mariana.

IN DICE
PA¡.
INTRODUCCION
J. M eu ci6n de la.< fuentes. 2. Magnitudes com-
para.tivas . . .. .. .. .. . . .. . .. .. .. . .. .. .. . . . . . . . . .. . . . . . . .. . .. . . . 1.1

l. LA EMPRESA ECONOMICA DE LOS .JESUI-
TAS
J . La ambigüedad de la empresa fesuftú:4.
2. Limitaciones del concepto. 3. Jesuitas y ~
tivúlad económica colonial. 4. Aptitud y r esis-
ttJncla. socla~ . . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . .. . . . 23

u. LA ORGANlZACION ECONOMICA DE LA
COMPAI'tiA
l. S istema de ;erarqulas .....• . • •.. .....•... 33

111. LA F UNOACI ON DE LOS COLEGIOS ....... . 39

lV.
.
LA ADMlNISTRACION DE LAS HACJBNDAS:
ELEMENTOS DE RACIONALIDAD ECONG-
MlCA
J . A c u mulación de 14 u:p«riencút. 2. L4 .,.,._
tabilldad. 3 . La organluzci6n a trav4s de 14
contabllidJ24. . .. . .. .. . .. . . .. . .. . . .. . .. .. . . .. . . . . . . .. .. . .. . . . .. 45

V. ADQUISICIONES ....... .. .. ............. .... . 53

VI. LA TIERRA
J. Algunos problema.s de mensura. 2. El valor
da la tlt:"d . . .. . . . . . .. . . . . . . . . . . . . .. . . . .. . . .. . . .. . . . . 69

VII. EL TRABAJ'O
J. Mano de obra· indígena. 2, Mano de Obra
escla·v a .. . . . . . . .. .. . .. .. . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . .. . . 81

VIII . LAS HACIENDAS
J. Las haciendas de los Jesuftas y la ~14
colonial. 2. Ubicacidn.. 3. Hackndas ganaderas. 97

IX. LOS PRODUCTOS Y EL MERCADO
/. E jemplos. 2 . El merC<Jdo ...... oo oo . o o . o o . oo 113

X. DESTINO DE LOS BIENES DE LA COMPA-
RIA . . . . . . . . .. . . . . . . .. .. . .. . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . 131

Temp. Archivo Central del Cauca. ACC. ABREVIATURAS UTILIZADAS: ANCH. Se cita el número del Documento de acuerdo a un índice ela- borado previamente y que publicará el Centro de Investí· . Jes. Boletín de Historia y Antigüedades. BHA. Archivo Histórico Nacional de Bogotá. . Archivo Histórico de Antioquia. Otras abreviaturas se refieren a citaciones y por lo tanto se remite a la obra consultada. ABA. Archive> Nacional de Chile.aciones de Historia Americana de la Universidad de Chile. fonde> J esuitas. AHNB. fondo de Temporalidadcs. Los tomos pertinentes a la Nueva Granada ne> están foliados.

. de Amúica. Notú:üu aecreu. El capilalo V conatituye UDa verdadera apoloala en la que loe jeaaitaa r esallan exento• de todoa loe malee que lo1 autorce acbaCJin a lae 6rdes>ce relipoaaa.. Aun del lado " ilustrado" se conocen defensas ta. ED e l Capitulo 111 proponen confiar el euidodo de loe boapitalce • la Compañia d e Jeeú!. Loa he- chos son bien conocidos. o al m enos alegar unn ausencia absoluta de moti· vos interesados para achacar falta de objetividad a los juicioa del siglo XIX. INTRODUCCION l. con un poco de nostalgia por el antiguo o rden. Para éstos. 81. A partir de agosto de 1767 la compañía de J esús que- daba exting uida en los territorios del lmperio español. El instituto religioso ha despertado siempre adhesiones y repulsas cuyos motivos toe registran en una gama indefinida de intereses. Aún hoy es posible encontrar este tipo de afinidades ideo- lógicas. La discusión tiene implicaciones politieas y reJjgiosas. Los primeros se contentaban con mantener sin mayores modificaciones el punto de vista de la Duetraeión respecto a las cuC3tiones eclesiásticas. Si la discusión de retoma solne las misma• 1 JORGE JUAN y ANTONIO DE ULLOA.n fervorosas como la consagrada por Juan y Ulloa en IIUS noticias IICCretas 1 o juicios favorables de enciclopcdistns franceses sobre las misio· nes en el Paraguay. el proceder de la corona había sido por lo m enos inconsecuente al echa.tilicán· dose en cierto g rado con la decisión borbónica en tanto que las reacciones hiBpanizantcs (los "conservadorea") encontra· ban que esta política había s ido desastrosa. estos hechos serán siempre un objeto de controversia. baaadoa priD~ palntcnte en au probidad finAnciera. AirO>& 19SS.r por tierra uno de sus pilares. La ideología liberal decimonónica debatía el asunto iden. Por eso resulta dificil pretender objetividad frente a l asunto. En cuanto a su interpretación.

. e videntemc.U.. 1953.! solo ae conoce fragmentariamente. a no ser por su c fec. ( Ac. S PriaclpahllonlO ol Archivo Romano de la Compa&la do Jeo6o (AR$1).. de la a ctividad económicct general de la época. según Jo hobilidad de los fu. cuando no perdido de una m11nera d efinitiva. en el A rch ivo Nacional de Chile y el r eato anda disperso en numerosos arehivos l ocales. Hechos mal conocidos hasta ahora. loa j uicios tenderán a poralizaree en la misma forma. conaogradae a las Ind ias y a las islas Filipinos. Eatoa in strucciones bu~ena el contro l inmediato de lo ad- ministración de loa bienes y el cuidado de las personas de loe jcsuilRa. . l evanlRdos a partir d e a gosto de 1767. Uua de.n t e. The polúlcol and Bco- nomlc ..ndJae (ACI). Parece ser una fatalidad de este tipo d e diecuaionea. Al menos ahora puede reconocerse que la a ctivid a d econ ó mica do la Compaftla de Josúe no ee diferenciaba radicalmente. eq>aóola). del condo de Azoada de 19 de marao d o 1767.fcdt~úh> o/ llae ] e. El o bj etivo parece ' haberse logrodo más o m enos cabalmente. in lla• La Plal4 R e•lon. De esta a ctividad adminis trativa quedaron loa inventarios y avalúos de loa bienes. ol Arcbi•o do la provic!ncla da Toledo e n Madrid (AI'T) y. "n los que ae ineluyo ron info r- maciones Gtilea re8pecto a s u mane j o por parte de loa regu- lares.ba do aparecer u-a d. Pero al margen do una discusió n ideológ ica t odavia queda otro ti po do hechos . Una parte de él se conserva.n cionarioa que eje- cutaron las instrucciones. Existen otras fuente. el Archivo C c aeral do J. Poeecn. Y que la ceeación r e pentina d e e814 actividad debió tener algunas conseuia~ Desde el primero de marzo de 1 767 eo con ocieron las ins· truccion"" preciaDa de lo que deberian ejecutar loe comisiona- dos para el extrañamiento y ocupación de los bien es y hacien· das de loe jesuitas 2 • A estas 4nstruccioncs '"' añadieron otras un poco m óa tarde. tividad.crlp- cf6u de lao faen1ea cm . la virtualidad de situar la discusión en otro terreno. para proveer a cerca d e los t e rritorios de misi o nes. Este materia. casi por azar. naturalmente.\fAGNUS MORNER. relativas a loa bienes de In Compoi'Ho concentradas en archivos europeos de dific il acc eso " 2 lrutrucci6. He- chos económicos.b~. S&okholm.

el Archivo Históric o de Antioquia (AfiA) y el Archi vo Central del Cau· ca (ACC). lrutrucc ione• p<~ra el manejo de lu luJcien<Üz• /eiJUíto• del Perú {oo.. . Se tropieza pues. En tanto que para las provincias de México y el Pc•·ú se conservó intacta la mayoría de estos "Estados". el Archivo Histórico Naciooal de Bogotá (AHNB) y d e una manera casi fugitiva. 1966. XVII • XVIII) Nueva Cróniea. Univenidacl ele San M. de 5. el conocimiento de In calidad y de la cuantia de estos bienes. En una segunda eta- pa se avaluaron estos bienes y se introdujeron indicaciones cuantitativ. Lima. sin embargo.. Creadas las juntas provincia- les y munic ipales de temporalidades para entender de las ven- tas ele los bienes ocupados. La administración es- pañola procedió a inventariar la totalidad de los bienes de la Compañía a partir de agosto de 1767.).. que facilitaban. que el valor total de las ha· ciendas apenas representaba una fracción d.as bastante precisas. del Archivo Histórico de Tunja ( AHT) y acaso archivos históricos locales como el d e Pamplona. por el momento.rcoo. De otro lado. gracias a las indicaciones del profesor Rolando M ellafe.l valor calculado para las mismas en el virreinato del Perú •. los que elaboró para la Nueva Granada el fiscal de la Au· diencia y defensor de Temporalii:lades Antonio Moreno y Es- eandón no se ha. 2. se elaboraron casi siempre "Estados. Vol. tampoco se conoce la totalidad d e los inventarios y sólo parcialmente los avalúos. Para el presente trabajo ha podido cons ultarse el iondo d e Jesuitas conservado en el ANCH. 729.e l Colegio de San Gabriel en Quito (·APQuit. V. La limitación de las fuentes que pud ie ron consultarse in- dica las limitaciones de este trabajo.llaron entre los fondos consultados. Por eso vale la pena subrayar las deficiencias do- cumentales que podrian s ubsanarse con el estudio del Archivo de la a n tigua provincia de Quit o en . Es seguro. con deficiencias do- cumentales que dific ultan una reconstrucción puramente cuan- titativa de los bienes que poseía la Contpañía de Jesús en te- rritorios del virreinato de la Nueva Granada . La cuantía to- tal de estos bienes sólo puede inferirse d e una manera apro- ximada. PABLO MACERA. 11. de una simple ojeada. 790 4. a partir de marzo de 1769.

.lp• 52.e m y anexo v ifiía 192. d e l u N . cit.000 °.a a. Javier d e Vfetor viDa Are quipa 1«. En el Perú había viñas en l ea cuyo valor so- brepasaba los 200 .706/ 5 Nlnobarnbu cai\a 62. éste n o llegó a exceder en Nuevo G . 699 S.570/ 4 VIU. 303 u.r.arn 189. JcrcSninto panDt~or A r c qd.a·nada o la Audiencia de Q uit o a los 100.272 S. lJol/..406/5 JI. p. XJI'I o .cci6n Vbieaci6n JI'u..c:onu viño. Jerónimo vl&a l ea 199. Cole gio Gron do d el Cwcco S. Ron d o C m·acoto c oñ" Pl•eo (1 621) 143 .268/ S lll . Compárense por e j emplo los siguientes valores de haciendas peruanas y m e xi ~ ane con los valores aeigna dos par a las haciendas de la Nuevo Granada y Quit o: ALGUN AS HACIEN DAS PERUANAS • 1767 Nombrtt Pro'd..eo y a.226/ S Guasaece hc y Pillo Panllevar A r e quipa 92.iccks.81-t/ 6 IV.000 ps.lor l. La /ornl4rion <les grnnds domainu au &fmdque t'-rrc t!:l •oc ielé au. e o/c iJ!O d e Ar<>quipa Saca y yJfta A r c qaipa 179 .n~K Dol. ob.319/2 IX. vidrio le:• 78. 2"4 Muc. FRANCOIS CBEVALIER ._ rr.gio d.129/1 P aebach a c:o caí\ a Abanc:ay 227. entre pága. 000 ps...ho rcol e e. y acaso alg una llegara a los 700.l$ta B oe11n c sra caf\a Callao 311..pesos 5 • En c uanto al valor individu al de coda hacienda. La compañia p oaeia allí haci endas avaluadas en más de 500. C o·l.803 5 Se trata d e peaoe d a plotn do a oc. XJ'o :.. 6 V..u exoa v hla lea 241. OD MACERA. y en Arcquipa.. Rua. Parút~ 1952.ra 197.047 Humayo u6a Hu.000 p e. Col t~ gio d e P i. JoM.co Sta. J Ciíra1 toDUidae del Cuadro 1. 000. El C ercado p.l e" S. VUe ahunur• ~aft Ba. 958/ 3 V. Los grandes latifundios mexicanos superaban inclusive a las propiedades peruanas. P isco. Santa y Na :tea haciendas de caña y t r apich es por en cima de 150. 8 y 9~ Se <'-han apenaa aquC!Ilo • datos que contribuyen a c:ataLiccer un ot'de n· de 01agnitadea y qoo den idea d e la importancia relativa de dos econo uQ• • · .

1767 Nom-bre Producción Ubicación Yafor X. José eañ.286/3 Sto. Ignacio 102.962/6 S.xoa ('aña. 992/1 S.a Santa 91.431/2 S.560 XVI.977/7 Pon.44017 S . Francieco Javier O 479 .ecas bajo el dominio e11pañol. 6 ff. Cibeon eJta a Romero de Ferreroe y e l Archi•o General de la Nación de México.678/ 4 Xll. 1967.. Pablo-S.180/2 Concepción 279.526 Xl. de ColDbia~ 9 &ta• bac i endae_ con alp_n ae otraa. Edje. la mayor trans ae.doe por Hermea Tovar Plns6a.t A.200/ 7 8 ANCH J ea.oyape eaña L&ll1b. 314r.ale..624/4 Cóndor viña Pitco 160.750 Chota ganado Otu. 298). Beatria caña Lbna 198.moaya 195. Sislo VeloLiua~' México. y v. Colegio da S.eo 52. Gibson (Lo. Pablo M~ico.ayeque 86 .191/7 Sta. panllevar Cbaneay 335.Post. p.642/3 S. •ogún_ Ch.482/3 XV. 'Pablo La G uaca ane.. México T. de la U. 279 y 164. ll1i&i6n de Mo"os Humay viña Pisco 132. Provinci4 Vill• eo. .- ce para este materiaL Eatos datos fueron proporeiona.i_ma 392. Cokgio d e Trujillo Tumán y Chome. Lucía O 142. fueron comprada• por el conde de Regla en un millón veiote mil peso•. N. Pedro r S.ña J_. José vtna lea 131. ALGUNAS HACIENDAS PERUANAS .. Juou caña Chincha 237. 9 52. 297. pác.053/6 Chi('avaeeo 91. Hacienda P alor Cas•blanca 98.93817 Te. J avier d e Nasea viña Nazca 198 .%t.704 S.160 Gavia 1.958/S ALGUNAS BACfENDAS MEXICANAS 8 . Mereedea V.1. )a('into caña Santa 115. Basta ahora uo hay un índJ. 285/S El Ingenio caña Hu a ara 249. So- bre la• morcodea originalea de Xalpa y Santa Locfa.060 Xalpa 9 163 . No'Vici<rdo Lima S. ci6n del periodo colonial. 1770 Col<Jgio de TepozoÜ<Jn Colegio de S.522/2 Motoeaehe vi_ñ a Santa 174..

Según el virrey Guirior 10. para esbozar problemas que afectarían el estudio com- pleto de la sociedad y de la economía coloniales.des en cuanto a producc. T.ñ ala un proceso"· Por esta razón las magnitudes de que puede disponerse so- lamente constituyen un orden de referencia. ocurre preguntarse por el origen y el proceso de formación de tales bienes en el lapso de un siglo y medio. Por el mo- mento solo es posible una respuesta fragmentaria. en el que se han tenido en cuenta las caracteristicas peculiares de un instituto religioso como empresario económico. S.nda fechada ea mayo de 1771. que se combinaban de maneras inesperadas para dar este resultado. Ante todo ba quer-ido evitarse una respuesta demasiado fácil.o a cato . sin embargo. el prejuicio que suele atribuir a la "devoción" y a los legados provocados indefinidamente el crecimiento de la fortuna jesui- tica.ndaa. Asréguee.rio que proporciona un resultado final y que escasamente se. a ma- nera de puente entre estos dos elementos. Doc. explica enteramente el éxito de esta actividad. Existían factores puramente económi- cos.ión o lnw combinacionee do cul- tivos cm Jea haciC. El presente estudio puede verse entonces como el examen de una muestra de economía agrícola colonial. La cuantía de sus bienes. la de la Nueva Granada era una de laa provincia8 menos pingües de la Compañia. apenae Uu1tra po. Pero. a menudo incom- pleto. .la imposibilidad de con- trolar lo probidad con que ee llevaron a cabo algunol!l avalúoa.ibü. Si se tiene en cuenta que el instituto ee intro- dujo a fines del siglo XVI. con una especie de corte arbitra. pero tampoco la aptitud del medio social. desde el primer mo~t. centrada en torno a Jos intereses de la Compañia d e Jesús. e r a incomparable a cualquier otra fortuna priyada. ANCH Jeo. 213. En otros sentidos es pos-ible anudar relaciones entre el contexto social y la acción e<:ooómica de la Compañia. frente a los inventarios elaborados por la ad- ministración española se cuenta apenas con magnitudes está- ticas.Ula. a la par que características sociales. Ahora bien. Debió descartarse para ello.a. por ejemplo. 11 El invenlario do bieoea funslble. la organi2:ación misma de la Compañía de Jesús constituia el instrumento más 10 Carla al conde de Ara.

. empresa econom. la existencia de colegios. 1 y 2. Al lado de s u función puramente social. clérigos. permitía orien- tar la producción de sus haciendas hac ia una economía de mercado y al mismo tiempo beneficiarse d e las ventajas de una "economía doméstica cerrada" ""· Inclusive ciertas prolon- gaciones de los colegios.Jca. ANCH.omía natural y cc. siete congregaciones diferentes reunían capita les de religiosas. Econ. e n un medio urbano privilegiado. . Una diocuoi6n del concepto en ALFONS DOPSCH.o · ne~arUJ. por ejemplo. En Quito.pnomía m. Foodo de Cultura Ec:oD6· miea. vecinos y aun indios cuya garantía reposaba en las haciendas de la Com- pañía 13• 12 Se emplea ~toc concepto pura dcai&nnr la r~lotiva anb\rquio de los col ca:. las cofradias desempeñaban un papel puraunente profano y constituían verdaderos canales de crédito que la Compañía usufructuaba. que se inse<taban sabiamente en el cuerpo social. entidades financieramente éiutónomas. contdbuJan a resultados económicos. 13 Una enumeración d e instrumentos en eaae sentido. T.adecuado para configurar algo muy cercano a una moderna ' .ioa y especialmente la c olaboración entre diferente& tipos de hacienda&. Así. de control religioso y moral. 236 Doc.43. 1\fé-xico~ 19.

US .. 10. S.._. x.000 Cayallo pa ~l o 720 Rato1nnde paado :t.babere " Cravo Palato Not~cMH 4• la NI•.. Ab.. 3<8 Bucmavbta do la Vop eac:ao l1.. Laa Caadne 1•nado C•kaio th r ...000 • Faootea: A. JavJC't' caftia.OOO S. 595 ~ . S .S28 27.¡ T .000 ~:! Hato• { Asua•uela C6~cora 31 ../ T .... xlv ff.00 Bo~ha aa•ado l ./ T.. U9 ••·/ T ./ T .. T.vl fl.000 Tlhab•1• • aanado . 14.Jo cae:ao • •• 11¡1 La• Cal . D oc. . pl.. xlli ff. Vop tafia.. Javier de J. pU. 06:t • •._h ••· T • .u.. lw ff..U -.. :r.. K fl..9U 20..8S7 Vlllavlo)a 1anado El EopiDal e-afta# uuo U . 2SS. . 111 lf.. S80 1 .433/4 1. lDdl U .BACIENJ)A9 DE LA COMPAl'lJA J)E H :SUS EN TERRITORIOS DEL NUEVO REINO DE GRANADA Y AUDLENCJA DE QUITO • PrtWincio y C11Z...rl. tv... Tambiéa Mhc:eUnoa./T..tauo J8.. 1araade 3S.~S/I!o 15.1i" MW.. 493 N... v Ir 618 .taoo 3 .-.508 1'\:ua n . T .. Clacoo. 7.w./ T . Ap•da .. B••· da Cbud•o :tl .../ T . Aplay Ca. T.. Polpo ('a#\ a 11 . :t70 N.. 6. Mlaael) a•nodo.460 S...U.~B.000 Do1ma (S.000 . . ·¡ N._ rr.USJ1 19..panlJcvuf S9 .aüa JS . . 247/ 4 18 . xx•li ff.S• Maol- Vatta do lktollo ... 1 N. 000 TOn• c. T. 576 •• AN'CR • J.. 970 ••·/· T. Doc.-... 131 11. 102 r.. 01SJS 32 ... •1• U. 379'"'"\i 41. F'lravl1oba 17... eor. SG•ro 'Pe La Chamicera sanado 30._por.199 Fierro Arriba / P . . 1 . S4utta . p..

Sislo VeloLiua~' México. J avier d e Nasea viña Nazca 198 . Pedro r S.Post. Cibeon eJta a Romero de Ferreroe y e l Archi•o General de la Nación de México.624/4 Cóndor viña Pitco 160. So- bre la• morcodea originalea de Xalpa y Santa Locfa.93817 Te. 9 52.1. 6 ff. 992/1 S. México T.704 S. 1770 Col<Jgio de TepozoÜ<Jn Colegio de S. José vtna lea 131. ll1i&i6n de Mo"os Humay viña Pisco 132. José eañ. Colegio da S. pác.750 Chota ganado Otu.642/3 S.. p. 1967.%t.962/6 S.ña J_.moaya 195. Hacienda P alor Cas•blanca 98..eo 52.431/2 S.560 XVI. la mayor trans ae. )a('into caña Santa 115. Juou caña Chincha 237.958/S ALGUNAS BACfENDAS MEXICANAS 8 . •ogún_ Ch.i_ma 392. Cokgio d e Trujillo Tumán y Chome.191/7 Sta.t A.678/ 4 Xll.286/3 Sto. Pablo-S. y v. ci6n del periodo colonial.160 Gavia 1.oyape eaña L&ll1b. panllevar Cbaneay 335.a Santa 91.ecas bajo el dominio e11pañol. N.44017 S . Beatria caña Lbna 198. 297. Provinci4 Vill• eo. No'Vici<rdo Lima S. 'Pablo La G uaca ane.053/6 Chi('avaeeo 91.522/2 Motoeaehe vi_ñ a Santa 174. Mereedea V.060 Xalpa 9 163 . Lucía O 142.ale.180/2 Concepción 279. Basta ahora uo hay un índJ.ayeque 86 .- ce para este materiaL Eatos datos fueron proporeiona. 314r. . Gibson (Lo. ALGUNAS HACIENDAS PERUANAS .977/7 Pon.200/ 7 8 ANCH J ea.. 298). 279 y 164.doe por Hermea Tovar Plns6a. Edje.526 Xl.. de ColDbia~ 9 &ta• bac i endae_ con alp_n ae otraa. fueron comprada• por el conde de Regla en un millón veiote mil peso•.1767 Nom-bre Producción Ubicación Yafor X.xoa ('aña. Francieco Javier O 479 . Ignacio 102. 285/S El Ingenio caña Hu a ara 249.. de la U. Pablo M~ico.482/3 XV.

En otros sentidos es pos-ible anudar relaciones entre el contexto social y la acción e<:ooómica de la Compañia. Ahora bien.Ula. para esbozar problemas que afectarían el estudio com- pleto de la sociedad y de la economía coloniales. Por el mo- mento solo es posible una respuesta fragmentaria. Según el virrey Guirior 10. desde el primer mo~t. explica enteramente el éxito de esta actividad. el prejuicio que suele atribuir a la "devoción" y a los legados provocados indefinidamente el crecimiento de la fortuna jesui- tica. 11 El invenlario do bieoea funslble. T. La cuantía de sus bienes. 213.rio que proporciona un resultado final y que escasamente se. a ma- nera de puente entre estos dos elementos. ocurre preguntarse por el origen y el proceso de formación de tales bienes en el lapso de un siglo y medio. que se combinaban de maneras inesperadas para dar este resultado. por ejemplo.des en cuanto a producc. frente a los inventarios elaborados por la ad- ministración española se cuenta apenas con magnitudes está- ticas. la de la Nueva Granada era una de laa provincia8 menos pingües de la Compañia. en el que se han tenido en cuenta las caracteristicas peculiares de un instituto religioso como empresario económico. a menudo incom- pleto.la imposibilidad de con- trolar lo probidad con que ee llevaron a cabo algunol!l avalúoa. Si se tiene en cuenta que el instituto ee intro- dujo a fines del siglo XVI. Ante todo ba quer-ido evitarse una respuesta demasiado fácil.ibü. El presente estudio puede verse entonces como el examen de una muestra de economía agrícola colonial.ndaa.nda fechada ea mayo de 1771. con una especie de corte arbitra.o a cato . pero tampoco la aptitud del medio social.a.ñ ala un proceso"· Por esta razón las magnitudes de que puede disponerse so- lamente constituyen un orden de referencia. centrada en torno a Jos intereses de la Compañia d e Jesús. Asréguee. a la par que características sociales. sin embargo. apenae Uu1tra po. e r a incomparable a cualquier otra fortuna priyada. la organi2:ación misma de la Compañía de Jesús constituia el instrumento más 10 Carla al conde de Ara. Doc. .ión o lnw combinacionee do cul- tivos cm Jea haciC. Pero. Debió descartarse para ello. Existían factores puramente económi- cos. S. ANCH Jeo.

Foodo de Cultura Ec:oD6· miea. Al lado de s u función puramente social. que se inse<taban sabiamente en el cuerpo social. entidades financieramente éiutónomas. las cofradias desempeñaban un papel puraunente profano y constituían verdaderos canales de crédito que la Compañía usufructuaba. empresa econom. ANCH. permitía orien- tar la producción de sus haciendas hac ia una economía de mercado y al mismo tiempo beneficiarse d e las ventajas de una "economía doméstica cerrada" ""· Inclusive ciertas prolon- gaciones de los colegios. 1\fé-xico~ 19.omía natural y cc. clérigos. T. siete congregaciones diferentes reunían capita les de religiosas. En Quito.43.ioa y especialmente la c olaboración entre diferente& tipos de hacienda&.o · ne~arUJ. 1 y 2. e n un medio urbano privilegiado.. vecinos y aun indios cuya garantía reposaba en las haciendas de la Com- pañía 13• 12 Se emplea ~toc concepto pura dcai&nnr la r~lotiva anb\rquio de los col ca:. . la existencia de colegios. por ejemplo. contdbuJan a resultados económicos.pnomía m. Econ.adecuado para configurar algo muy cercano a una moderna ' . de control religioso y moral.Jca. 13 Una enumeración d e instrumentos en eaae sentido. Una diocuoi6n del concepto en ALFONS DOPSCH. Así. 236 Doc.

. :t70 N.. xx•li ff.-.000 Do1ma (S. Tambiéa Mhc:eUnoa.. •1• U. 111 lf. Polpo ('a#\ a 11 ...000 ~:! Hato• { Asua•uela C6~cora 31 . 10. 1 .u.. Vop tafia. ... pU. 102 r./ T .U -./T.vl fl.._por. 06:t • •.. 131 11.... xlli ff..babere " Cravo Palato Not~cMH 4• la NI•.-. x. SG•ro 'Pe La Chamicera sanado 30.¡ T .~S/I!o 15.w.OOO S. 1araade 3S.000 Tlhab•1• • aanado ..508 1'\:ua n ... K fl.../ T . 576 •• AN'CR • J. S80 1 ..tauo J8.. 01SJS 32 . 493 N. p. Ab.... 2SS...S28 27.S• Maol- Vatta do lktollo . 6.460 S.._.000 Cayallo pa ~l o 720 Rato1nnde paado :t. Javier de J.8S7 Vlllavlo)a 1anado El EopiDal e-afta# uuo U .000 . B••· da Cbud•o :tl . T. S. T.1i" MW. 7. Doc.U. Laa Caadne 1•nado C•kaio th r . lDdl U . ·¡ N. 1 N... F'lravl1oba 17..000 • Faootea: A. T . v Ir 618 .. T. . Aplay Ca....rl.. 3<8 Bucmavbta do la Vop eac:ao l1. xlv ff. Mlaael) a•nodo. . lw ff..BACIENJ)A9 DE LA COMPAl'lJA J)E H :SUS EN TERRITORIOS DEL NUEVO REINO DE GRANADA Y AUDLENCJA DE QUITO • PrtWincio y C11Z../ T . 970 ••·/· T. 000 TOn• c....Jo cae:ao • •• 11¡1 La• Cal . JavJC't' caftia.aüa JS . 379'"'"\i 41... Clacoo.199 Fierro Arriba / P .panlJcvuf S9 .. U9 ••·/ T . tv.. S4utta ./ T.USJ1 19. D oc..taoo 3 . Ap•da .. 595 ~ .~B. S .._h ••· T • . . US ..9U 20. pl._ rr./ T . :r.. 247/ 4 18 .433/4 1. 14. . eor..00 Bo~ha aa•ado l ..

111 lf.acJo.332 14..1lo de Po~.riha 11.n•do panUevar 3.. 323/6 2. 5Z0/1/I TTajo sanado Sepubaru P iedna ruma Derru.n p6eo oro par dos de plata. ABNB. T.. Coeonueo P obJ..000 El Tuplclte 31.. ••• A. Sic.t. HACIENDAS DE LA COMP~JA DE JESUS EN TEBRITORJOS DEl.501/7 can. .178/58/4 Tejara: Alci•l• 16.u..880 Cole~ de c.nedoado to.&a 14..p.euuda Pabóa cenado 1. T._. NUEVO REINO DE GRANADA Y AUDIENCIA DE QUITO • El S. P.830 F. YeftdO~N reaJonalea MI ltOJIIPnta u.629/2 Gulntar • Pot.005 Zabalo&as 1aoado lS . 1 U SSS u/ T.ooo••• pnado panllevar 27.000 Bac-us'D 1•nado .890 25. T. 6$1 25. SI•../ T.000 Proeeplor \4.. pll.. e..oro L• Ceja aa. La q»nelaclcSn. 2SS.o o 1787.<10~ 28.-oa doplala La Colba 10.IICSn Cia~ron.771/3 28.0 10.311/5 Peeoa de oro •• El ToJu ca6a 3 .500 15.503/6 12 •. 14. " 11. . 502 • Fa.000 Qaebnd~« 5. <0655 y ola.CC. Doc.000 CoZ.14~ Abejueo 1aaado. •• Secáa Jaa COD .252 ]. ?Uf.178/58/.. 501 r..272 1..ahado 11. 205 ••·/ ACC.1~/6 28. Lbnosraado Japlo • Mat.. M ht. 5015/ ANCB • JcRñtu.tapo C.lodo 6..

-panllev•r 12 .IIOIIdO )J:miJcvaf' Cayambe sttnlldo caña Sanliago•• Ji. ••• E·na hac:le.297\4 26 ..144/3 Lot.19"'. 241 Doe.anque:r &u:tado 25.038/S~ El Ejido Cach1ptt:mha Quajara 118. 83 e. 286 st/ T.-anado pnnltcvar Pedregal r. Jor do adquith:. .t • . 724/7 2.. Pcrtcneda n al C. J avier de Cupueta•• obraje. 000 • Fue-utes : ANCH. y Noviciado La Ca.000 Gueto•• • ganado lanar panllevar NiebU 'T•cu• ¡. Pablo Asa alonso Tanlaaua caJio 38. mba !•nodo puniJevar Pintac (I. Ba&ta 1762 . Ati.ndlaco 'Janado.·tl1ci• .40 / 4~ 3. ._cte./• 606.Jesuh.-.123.163/414 •sa.Chiquito 700 1. Haci endu con trapiebc. 449 fl. 933/61!1 B<J.anado.i ón era da $ 2.46</S Lo1 Mollnoa 1. C()l.358 11.766 ••o. S /T.%60 17.o compra ron 17 1 D:J<edlu eabdleria por 1. Do ]aa r c a tan~ poseía o ebo y b p r o. pa:nUevar ChiJio s•n•do panllcv•r Ptr:~loc Paa....HACIENDAS DE LA COMPASIA DE JESUS EN TERRITOBJOS DEL NUEVO RE[NO DE GRANADA Y AUDIENCIA DE QUlTO • PToJ.aa T.nda .a_nado panJiever l chub.uchoa en ~adrs SamiUán Col•gio cfa 16orr• Cborluví 15. 246 Doc.000 Chota . panUcYal' 8. el ..273/2 2 . 33 U'. 7 Cblll.ooo Cotacaehe S.923/% C<tülio M6xi•o• • y Provittcio Quito Chaluoyaco Caldera•• ganado Hña 119.050 Pitqucl' 26.OOO Lu_lanqui 9.. 830/S 13.e adqulrl6 en 1713 por 1350 p &. 072/4 Pa.000 9 .105 p1.463/Sl/2 Tejar 2. ..:t••• 2 . panUevar 10.acunsn .455..~u:ción y.lc.952/S 10.olcsio.• 52/Sl/2 B•ba_nvco sanado.llnado caña S.

S / T. co:·m_pra.HACIEND AS DE LA COMP~IA DE JESUS EN TERRlTORIOS DEL NUEVO REINO DE GRANADA Y AUDIENCIA DE QUITO • Produao . M. J av-if!r ~·('10 .ertt'lneda adcm6a a J. 3). 1).000 Chilintomo caeao Afac. 2'1 Doc.800 llJUo ganado •..768/1 TacaJo 800 1. 237 Doc. l ff. 200 OP 1112 y 11S8 (ANCB • }on(ta• T.866/2% s. 3.r $. L• primer. El valor de adqu.562/S SaqubiU sanado p a ftllf:vu 10.¡f.ha• T • •~4. 150 hinl.95$/7 l.. ANCB .alidnd vlo~:ca do •dquhidón y fi aun.ara ••nado panllovar Cua dras do Gu•1t. 236 Doe. 237 Doc. 236 Doc.-o•Joela pero " apUeó al CotePo y Noviciado eo 1 '112• ••••ANCB • Jowuítaa T. 2 fl.61S/4% Phola caüa sanad o panllevar S ~t lat (ao oxa de Ph.500 El P a lmar ib. S. Pedro lb.io do Lalllie uttfJII ac:ni en r.022/• 61. por S SOO 10 b .120/1 20. Josuh•• T. L.. caeao Guarc uña 21.bao.r } S.hiei6D luo de $ 2 .ooo·• Collu y su Cbnrdllo sonad.· 1.bau on veda• c1edtun• Incautad•• eo Ll Proeu:radur(a .328 Coanayalln JlnllldO panllovar 21. 35 11.alúo "font·llpi a·a nado uña p anllcvu 9. .il p a nllc-Yar • Fut'ln. •• • Valore• lomadoa del iuforme del Presidente Juan J oi4S Vmaluenp en 1784 (ANCR • leeu .•illin wanado 66.o p11nllevar 17 . lanado S.nla) panlleva.Je1uha• T. T . 237 DCH:. 237 Doc.ivl sun:a.1¡ DoCI. U u.Yaloroe dadoe como avalúo p11ra )aa hacienda• del Cole¡.soo Guatlán ••nado lrtnll.oado lunar panUova. S / T.615/4'>!.$02/6 CbJc¡uicb11 • • •• pnado panllovar 7. Ni colAa panllovar Zttba ñ a1 aa.sso Tiop¡unba obraje ga nado paoUevat 8 .n a do lanar panUov.62]•• • 2. } Soledad eaña. •• Lo•. 1.000 Loreto cuadrua 190 Gual c:an¡a &•. caña.e. .izo • la ca<:iea · dol paeblo do Siseboa-. f iguran loa ina:ll'mnento• de adqubcició·n .tes: ANCH . hacienda p.621 Cotopolabalo y Qulllu.r panllOW'ar 5.do p a nlhrvcu: 3 . P.

meo1o de la donu....ayo 8adendu en Moyrsot y de lot milionu Za.ca 71. P e drt" •• IJ&oado panllovar S.978/S Trapi dw.nllevu Obraje de S.ea~ y hato de Saueay • • sanado panlloval' Tejar y mollllot S . llde/oAM -y Ja.ci. do •· menor.ió. cmexc:r" ••• Obrajo. 482 Llanaacua 1anado paDUcvar 42.illo Catam. ••• L.S3S eabeu• de pnado mayor y . hvi or •• pna do paallevar Toma Abmab 35 . 241 Doc. dfr.r a. Tortapall • e adqttlr16 por $ 40 . 400 Puaurl Hat.a oo S 21.arao¡o.rnq\Ú obl'-.uUovar CuUant.000 .pi Grande aanado J>AnlJevar 21. 238 Doe: 2).W 866 . b adn ote. Rae.632/S Pata ló sanado p~lova r 7 .429/6 483.U. 400 85 .apa •• .ado Tortapall •• cenado panllcvar 71.507/3 Tonla.o• por S 189. US Doc. c:orretpOnden al n ·abio de 1791 • .HACIENDAS DE LA COMPA&A DE JESUS EN TERRITORIOS DEL NUEVO REJNO DE GRANADA Y AUDIENCIA DE QUITO • Porteto Cuadra• del EJido Ga.582 l&nado lanar } Poeobamb a Sst 6 aeequ. San Pedro • P"Id~ ea el 111o. 3/ T ..000 (AJIICB ..1c:u T . Frau~lt. sanado pa. •• San Pedro y Gnllan•apa fueron dona du por D .a.$00/5 89. San J~vier por 1 24.610 y Galluaapa en 1 2.318/4 R. 577 u .NCB • J esuita• T.. 1 ff.191/4 y el Toju y lo• molla. 7.utlo eOD 2..783/4 Cu:uud. 774/2 Quinebibana 1•nado p a nJJav-r 5..772/3% • F ·a enle•: A.1 .io Canburo 1anado panllwar tJnpemba panllevar Can•• su a s a n a do pa.911/S NJioa 2. caña pnado Pt~alew-r 21.:or 1 SSO.co del Ca.paaUavar aaa.

Sin embargo.e una manera racional. en presencia de un resultado final de cuya existencia pueden infcrine ciertos su- puestos sociales. en cierta forma "cristalizadas". Sin duda se lograría una respuesta satisfactoria a través de un estudio com- pleto. sobre las com- plejas relaciones que se iban anudan do entre la sooiedad en general y la Compañía. cuando ya estaban suficientemente definidas estas relaciones. Al iniciar un estudio de la actividad económica de la Compañía de Jesús en el virreinato del Nuevo R eino de Gra- nada durante el periodo colonial puede plantearse el problema deuna interpretación general de esta actividad. evidentemente. . que partiera de los primeros establecimientos del Ins- tituto -en la segunda mitad d el Siglo XVI-. la formación de una activ!dad organi- zada que habría perseguido. se ha reducido este estudio a la etapa f"mal de la existencia del Instituto en América. con el propóSito de incre- mentarlos. El carác- ter racional de esta organización hace pensar en el concepto de "empresa". En primer término. sin embargo. Desde el punto de vista eco- nómico. Desde un punto de vista social. Estamos. la Compañía concentraba y manejaba recursos d. 1 LA EMPRESA ECONOMICA DE LOS JESUITAS l. cuya aplicación a un instituto religioso podría parecer objetable a primera vista. por decirlo a sí.loa rasgos individuales de un "empresario". en el curso del siglo y medio de existencia. objetivos económicos a una cierta escala. no cabria asignar a la Compañía de Jesús --o a cualquier otra comunidad religiosa.

ó mico. de e u manejo y nun de sus orlgonea. La economí a do loa j esu itas r eflejarla. Este arquetipo ideal de una investigac i ó n no oculta la ne- cesidad d e encarar una cspe<:ie muy peculiar d o suj eto cco- n. un poco a manera de muestra. Si la mentalidad coJalcmporánoa en- c uentra cierta r epugnancia e n asimilar a una orden relig iosa con una e mpresa económica y. eobro t o do. Por esto. la coordinación d e activ idades. S e posee un c ie rto caudal d e in- formac ió n a cer ca do lo a bienes do la Comparoa. E•ta ambigüedad de la cmprcea j esu ítica se ongtna en la aparente contradicción en los fine& que ee atribuyen a una empresa económica y a un bu1tituto religioso. la economia colo nial n o estaba con- cebida como un todo . Como punto d e partida tiC observa que la actividad eco- nómica d e los jeauítas fue un h echo excepcional. Con catos dntos ecrfn posible int e ntar In r econstrucción d e au acrecentamiento paulatino a lo largo de loa S ig los XVII y XVIII. debe comen· zarse por examina r un o rde n do magnitudes y de valorea so- ciales específicos e n e l mundo colonial.o económico tendiera a mercados muy restringidos. sin intentar siquiera desentr aiiar un poco c iertas comple jida- des que le son inherentes. y esto dentro de magnitudes de máxima productividad. permiten analizarla como si se tratura de una cmprCIIO e conómica. do la c ual so sabe muy poco hasta la fecha. a la comprensión del marco mucho máa amplio de In economla colonial hispanoamericana. E11 verdad que el hecho económico puede estu<liaree aisladamente. en alguna medida. De otro Indo. Dentro de las limitacio nes d e magnitud d e la econ o mía colonial esta acti· vidad sobrepa110ba todo limite conocido para una entidad in- dividual. no obstAnte. la economia general de la época. excepto e n sU& consecuencia fiscales. la amplitud do los mer- cad os alcaru:udos p o r la actividad do la Compañia. husta la fecha de la expulsión e n 1767. de "empresario". la centralizac ión contable y. Partieular- :rnente de la economla agricola. Por eso no re- sulta legitimo iniciar el estudio de un mero hecho económico. Si a est o se s uma que todo e&fuon. 2. la eola re fe rencia a sus dimenaionea contribuye. . tiene que enfren- tarse a la explicación do rnsgoa d o modernidad indiscutible en la gestión económica d e la Compañ ia do J esús.

a economfa moderna..n el mismo convencimiento. en el q ue la economía cl!t ii s uj eta a restriccion es de cariict er moral p a ra garantizar la 8alud individual y social . No comparte por e ntero la noción medioeval de un orden equi· valente para el orbe social y el mundo de la naturaleza. al orden de la naturaleza o las n eces idades do 8U propia sal- VRC JOn . Sig· nifica ignorar también ciert os criterios puramente económicos que indujeron a la orden a adquisic iones c uya rentabilidad estu. El empr~a rio colonial se encuentra a p enas en l os umbrales de l. que los rasgos de la eco- nomía colonial solo pueden asimilarse parcialmente a los de una economía contemporánea. por ejemplo. P e ro e xager ar In " devoción" de las gentes en el periodo colonial para deducir d e allí una respuesta ftícil sobre el in- cr em ento de los b ienes de la Compañia re8ulta truculento. Por e&O el problema de definir '•empresario. E ! te h echo con trihuirla a explica\" la conf·innza ili m itada de los g r a n des comercia ntes y propietarios e n el empleo f r uc tuoso d e Jos bienes que donaban o legaban a los órdenes relig ioaas. La idea que los hombres ded icados a una actividad pura- mente económJca t ien en de ella no ha sido la misma sino que h a variado al ritmo d el c r ecimiento o de las urgencias que plantea el h echo m ism o económico. aunque s in disociar t' ste hecho e nteramente d e los fines últimos. w1a fo rmulación raci onal que lo confiera autonomla frente -. sin embargo. pero tampoco ha llegado a c oncebir un principio intrinseco al hecho económi- co.-iera suficientemente garantizado. buscaba un fin d e o rden práctico al procu rar Jos medios mate riales para el eng randecimiento del Instituto. en México o en Nueva Granada muestra h asta qué punto este criterio puramente económico jugó un papel importante.. La misma pregunta puede formularae respecto a ·l a totalidad de los ind. No hay que olvidar.ivíduos q ue concentraban en s us manos el poderi o e conómico d e la época. Es indudable que en el tipo de "empresario" que se trata de describir jugaban en p roporcion es inciertas elemen- . Lu Compañia de J esú.. y "cmpr~an económ_ica no se refiere solamente a las órdenes religiosas. La d ú tr·ibución mera- mente geográfica de las haciendas je8uíticas en el Perú. Estas a eu 'Vez Jos r ooibían y los increm entaban e.s. 3.

Según el teetimo nio d e un benedictino 3 . MACERA. 3 Peilolon. 1890. En cuanto a s u a ctividad comercial. 8. en el que loe elementos tradicionales y las presiones sociales ae acusa- ban con mayor rel. V. T. c!'ta se r edu cía a la d e los productos de sus hacienda s. elt. Eaeudlo• erótico• acerca deo la domlnaci4ro eap<~ñolG en Am4ri<:a. ¿Qué decir por ejemplo de la dedicac ió n caai exclusiva de la Compañía a la actividad agrícola? A pcear del auge p erió- d. S. 2 Ob. antes de finalizar el Siglo XVJ podían percibirse en M éxico síntomas de una i nminente deca- ciencia minera. e il10do por RIC ARDO CJ\PPA. en el Perú muchos miner os canjeaban sus minas por viñas. Es- taban seguros con ello de obtener una ventaja..ad presenta raagoe des- concertantes. 48. pero c uyo a cc eso al com er c io estaba vedado por interdiec. ob. S in embargo. de su calidad d e pro pietaria d e bienes in - muebles. V. SOS. J. la renuencia general de la I g lesia americana a interesarse por cate tipo de actividad puede atribuirse a una perspicac ia puramente eco· nómica. Madrid. . pues ee pro- 1 S obr& euo punto. esta complejid. cereales o v"iiiedoa a una cier ta escala. Jo mismo que el pragmatúmo inherente a ciertaa posibilidades de la eco- nomía coloniaL En el caso de un Instituto religioso. plata o azogue dentro de sus límites. cit. puede insi· nuar algún apego a trndicio n cs quo sancionaban uno forma excluyente de a ctividad económica.ieve.tos que penislian de una visión metalisica anterior. predominant e en algunas regiones.i ones canónicas. Según Chevalie r 2. Est os rasgos por si solos no permiten equiparar al Instituto con las órdenes m edievales c uro pens que gozaron de rentas inmobiliarias y cultivaron huertas.. por razones morales y en virtud d el mecanismo jurí- dico de los censos. p. s us propie- dades urbanas representaban un valor mínimo frente a las ru· ralea 1 y su capacida d como organis mo :financiero de crédito derivaba. los jesuitas pose yeron apenas minas de oro. VI p. La abstención voluntaria d e los jes uitas respeeto de la eco- nomía mine ra. Del mismo modo. p.ico de la minería del oro y de la plata en dife rentes puntos del Imperio.

177. No puede afirmarse. aunque con ellas pudieron experimentar algunos descalabros.... Los Jesuitas al menos ejercían una especie de monopolio co- mercial en los territorios de misiones. C. Existía además la prohibición formal del Papa Urbano VIII (febrero de 1633) de que los eclesiásticos prac- ticaran el comercio en territorios coloniales. lai.. la plantación.. e in· clusive fue capaz de organizar formas de actividad comercial a gran escala de sus propios productos agrícolas.. la abstención no fue tan absoluta como para suponer la exist encia de un precepto moral que se hubiera conservado intacto desde la Edad Media . C. cit. J. S.curaban una actividad más descansada y. sin embargo. era u.. Coleccl6n <k doc. por J . 568 y 590. dejaban atrás las incertidumbres de la minería.. un mundo enteramente nuevo desde el punto de vista económico. . que el giro ordinario de sus negocios fuera el comercio. La Compañia de Jesús surgió p recisamente con lo que nos hemos familiarizado a ver como el mundo moderno. e. sin embargo. RICHABD KONETZKE. S : l .. En este sentido si es muy posible que hayan jugado en contra consideraciones relativas a la dignidad social d.e la orden.n Lo• J~ui en Colombia. en Popayán y Antioquia. 5 V. PACHECO. el experimento no fue más allá de ciertos limites impnestos por la prudencia o por e l contexto social. Bogotá. . E s s ig nificativo. Ma- drid. 1953. T. La Compañia probó una habilidad excepcional en la gestión de un nueve tipo de explotación agrícola. T .cé1. es decir. el P. U p.o• paro Z. En Nueva Granada los padres de la Compañía poseyeron minas. En una visita al colegio de Popayán en 1689. al mismo t iempo que muchas innovaciones rompían con un Jnarco secular de creencias. Let.. Pero si el Instituto supo adaptarse a nuevas formas de explotación en Hispanoamérica. M. Así... S. . Juan Francisco Altamirano observaba que la explotación de la mina de /elúna. sobre todo. que esta m isma prohibición tuviera que reiterarse por Clemente IX en 1669 °.coria de la /4rmación ~ocial de lú•p4noomérl. U p . ruinosa por l o demás. un género de granjel'ía poco decente a nuestro modo y nada favo1·able al bien espiritual de los esclavos" • . Par-a abastecer las miaio- 4 APQuit.

Je. ob. que peo:mitra aumentar los cau- d ales de laa comunidades con g randes hac iendas.. una cierta aptitud mundana y una evidente habilidad pedagógica. Júc- ITO crudo. p . sin eiDhargo. de donde ee introducían de Martinica. un poco por inercia. Aun esta aptitud eoci al.. Colecci6n de Doc . herr amientas. que subían p o r el Orinoco 0 • Esta práctica di6 lugar a un informe sobre el P . y ya desde una época muy temprano. Bernardo Rotella.ol. obras p ías y ca- pellanias 0 • Este c rec imiento no provenía sol o d o la ge. En ning un momen to debe p e rderse de vista que la ac- tividad económ ica de los jesuitas buscaba ante todo un fun- damento material para el ejercicio d o aue cometidos culto· ralos y so c iales. dt. t ec had~ en Sta . 9 Relac·l on e• de motulo de lo• virré)fe• de La NtJevo Gran ada. Bosotá. 1891-1894. F e e l 16 ele Septi embre d o 1 736. 1 Carta del proYlnelol Jaime Lópea.nos de los llanoa (Orinoco y Casanare) compraban en la Gua- yana. dedicada a las élitea crio llas. 8 MORNER. el c r ecimiento de s u poderío económico. Lo rela- ción d R m. 214 Doc. donde el aprovisionamiento permitido ten ía que ser au· m entado p o r medio d el contrabando con laa posesiones por· tugucsas en e l Bras il 8 • 4. M emoria• oeoDÓznlea•. 29.n erosidad de los fieles eino de la "industria". era objeto de críti- cas ilus tradas.a.Según el vurey. misionero d el Orinoco... T.u. de quA manera se combinaron razones de prestigio. T. CUERVO.e c.ocabJW a 6 V.m enws inédioos. p ara encontrar un eco adecuado en el contorno social. . 70. ANCB. 1~4. El reconocimiento implic ilo d e este hecho favoreció la superación de resistencias e n el contexto social y aún les procuró el apoyo y la acogida quo a menudo se les dispensó.ndc> de Antonio Manso (1720) comentaba con acritud la piedad excesivo de los fie les que habia enriquecido a monas terio& y <:omunidades con limosnas. m p . 7. No es facil determinar. p. Doaot. que reconocía una prestancia inu- s itada a l as gentes de iglesia y permitía. ANTONIO B. 135 ( Informe ele Easenio de Alvorado). los conve n tos djsponítU! ile C'lJ2Íta Jes q. abalorios. etc. acusado de haber introducido un bar- co con géneroa extranjeros por e l río Cuarico e n la provincia de Venezu ela 7 • M o rner cita un caso semejante en Buenos Ai· r es.

Es posible que la estimació n del funciona- rio fuera exagerada.ré& de los cens os a un 3%. Observaba que era rari•ima la ca$8 a hacienda que no estuviera gravada a ecl esiáeticoe y que muchas venían a parar a s us manos c uando los intereses no se paga. en 1781.rto del cr édit o. cit. En las capitulaciones de los rebeldes aparecía una cláusula eo que ee pedla regresar al sist ema anterior. CREVALIER. 11 V. Por eso el virrey solicitaba que ee limitara la influencia clerical rebajando el inte. Desde 1535 la Corona babia prohibido la enaje- nación o personos de derecho eclesiástico y o partir de 1542 la s concesiones de tierras se h icieron en M éxico bajo esta condición. ni p. exclus ivamente en lugares de español>~ u. De otro lado . ob..ncapacitarlas para adqui- rir prohibiénd oles la fundación de haciend as o toda venta y donación en su favo r.rtir de 1562 los órde. naturalmente.le la& comunidades y pagaba a ésta& un 4 % de intrés. gra- cias a In autorización acordada d e recibir d o nocionee y lega· clos.. Este pago era.os comunidades disponían de una gran pa.nes religioMe pudie- •·on constituirse legnlmente en propi etarios de inmuebles. pues que caai t oda a u r ete de negociación que se versa en este reino es dimanada de los censoa que d e dichas comunidades tienen ••• '' JO. c:it. . En 1637 la ruunicipolidad mexicana cxprcsabn tcmorea de que la Iglesia acaparara todas las posibilidades de invers ió n en inmuebles y calculaba que l. y acnso fuera éste uno de los aspectos mús notorios d e su gestión económica.as órde nes r eligiosas pose[an ya un t er c io del total. lo actitud hostil del virrey Manso de Vclozco era c ompartida no solo por algunos contemporáneos del ei- glo XVIII. 10 Capicu.censo con un S% do interés. 27. Poro la aocicdad colonial no podia p rescindir tan fácilmente de c stn. inseguro y los vecinos se veían con ello privados de su principal fuen· te de crédito. Sólo a pa. ob. " .lacionu en Cuervo_.b an. Este hecho nun· ca se subrayó con tanta fuerza como con ocasión de la revo· lución de los comuneros. t oda vez que la Corona se había subrogado como acreedora de los cen sos . 804. función de las comunidades religiosas. pero al menos pone de relieve un hecho iiDportante: l. p. Se proponía i.

1935 p. Femando Torres. asumió In defensa de los derechos de las comunidades el mis- mo año de su nombramiento como provincial. Agustín tuvieran bienes temporales u. oh. S. Palafox y Mendoza. Quito. p ermutaran. cit. También en KONETZKE.. 224-231. en 1632 1 2_ P ara ello redactó un alegato de tipo c anónico -jurídico en e l que hacía pesar la amena2:a de la excomunión sobre los au- tores de la providencia. 463. El hecho de que la prohibición se refiriera exclusivamente a las comunidades y que versara sobre bienes obligados a pagar diezmos indica a las claras el origen d e la disposición y •·ecuerda la famosa controversia entre el obispo de Puebla. a las comunidades religiosas. el P. 395. y en especial la de fa Compañía de J esús. 14 CoZ. 495 y 453. Una ve:. en KONETZKE. ff. PACHECO. dirig ida al viney del Perú D.ar Mas. 80. 1 p. u otras haciendas que pa·odujeran diezmos.mos.a ran de alguna manera estancias. y los jesuitas precisamente acerca del privilegio alegado por éstos sobre el pago de die:. 1 p. Una R. con- venía que en este hubiese limitación por los inconvenientes que se pueden seguir y se van experimentando en daño de los 12 V. Balta:. 19. l . 1538-1600. También en esta ocasión un jesuita." lG. y convendría poner remedio a ello.. VI. oh. 15 Cia. Esta se basaba en s ucesivas cédulas reales que mostraban la preocupación constante de la corona por el acrecentamiento de los bienes de las órdenes. de 18 de Julio de 1562 y 1 d e Dic. oh. eiL 1 p .cci6n de CUuZ.-. de 1587.U R<!aZ. van adquiriendo muchas heredades y casas. 343. Francisco y S.• dlrtsfd<u a la Audiencia de Quiu>. Por un auto suyo se prohibía a los vecinos de la ciudad y d e todo el distrito de la Audiencia que vendieran. de 1560. En 1560 y 1562 por ejemplo se bahía ordenado a los religiosos d e Santo Domingo deshacerse de haciendas y grangerias en pue- blos de indios 13• En 1570 se había prohibido que las religio- nes de Santo Domingo.. C. oh. menciona expresamen te a los jesuitas: "He sido infor mado que las órdenes relig iosas. 13 Ro. Jeo. por CAPPA.. T. Co. Muy poco antes (1631) la Audiencia de Quito bahía pro- cedido en este sentido. ~it. ANCH. más en 1608-1609 el rey pedía informes sobre el crecimiento de los bienes de relogiosos en las colonias.. elt. puntuali:oando la materia esencial de la controversia : " __ . p. donaran o enajen. .

desde la venida de Jos jesuitas. que databan de 1535. cit.. . Con todo. aparecen al- gunas anotaciones finales que revelan el tras fondo mismo del pt·oblema.jemplo de la misma Compañia que adeudaba 94. no poseían siquiera lo indispensable para su sustento y citaba el . . En primer término advertía que el rey habia sid o informado que las comunidades religiosas poseían la tercera parte de los bienes raíces en el distrito de la Au- diencia (la misma generalización del Cabildo mexicano) y que esto era falso..000 ps. deuda contraída con el único objeto de proveer al gobierno de la casa y al sustento de sus sujetos. 16 V. . . El c lero secular debía haber hecho presiones a la Audiencia para no dejar escapar de sus propias rentas los diezmos.. Mas alegaba inmunidades eclesiásticas de deroobo divino reconocidas en la donación de Constantino y en fran- quicias del emperador Federico. 171.sos en que se emplearon escrituras de confianza y testaferros para burlar las prohibiciones periódicas. de donde provenían las acusaciones. En realidad no se trataba tanto de un con flicto de poderes como de prácticas sociales que hacían nugatorias todas las medidas que se tomaran al respecto. cada dos años. ".dos novenos que me pertenecen en los diezmos y de las igle- sias catedrales y parroquiales. habia crecido en 88. a la del clero secular. basadas en autoridades tan conspicuas. en lo cual el rey nuestro seiíor. . Las comunidades religiosas. . Por eso Mas constrastaba la s ituación eco- nómica de las comunidades. . op. a cuya exención alegaban tener derecho las ór- denes religiosas. en virtud de los privilegios que tienen de no pagar diezmo&.1 p. KONETZKE.. con sus reales consejos y sus antepasados van haciendo instancias. Oponía esta situación tan precaria a la opulencia del clero oecular. Chevalier cita para México numerosos ca. se eximen de pagarlos do las dichas heredades . Mucho más importantes que estas consideraciones escolás- ticas. 1. " 16• Según Mas la efectividad de estas cédulas quedaba subor- dinada a la auto1·ización dcl Papa. El remate de la renta de diezmos. en especial de la suya propia. desde mucho antes del año 1523 y nunca lo han podido alcanzar".000 ps. segun él. porque las religiones. por ejemplo.

fuera r eal o aparente. e n cada pueblo o dudad. podían alegar su colaboración en el sometimiento de los m ás vastos territ orios de misiones y una influencia r eal en todos los sectores de la sociedad. además. UD punto de viota mio concreto on J UAN DE VELASCO.ionar sobre las ventajas para la socit. Invitaba .Jad civil d e la conservaci ón de la pnz y del ord en . 1778 T.ésima parte d o lo que poseían los vecinos. .n to de vflr. Y comparaba esta parte.-mente Uueuado co laa cr6nic•e d e ad•loneroe como el P.111 Compañfo f:ome M ercado o el P . Gran parte de la expansi6n española posterior a la conquista 6e había logrado mediante la penetraci6n religiosa lT. R ecio . que lo que poseían las comunidades no excedía de la vigésima o tri¡. Calculaba. o de eronia·t oe de 1. La lite:ratar. 11 El pu. Las observaciones d e Mas reflej a ba n un h echo real.«o fen6m..e no eet' profa. con el peso de las car· gas sociales. H i &~oria del Rein<> de Quita "" l4 ...Amérka Me ridional.G on eato eenUdo c a demasiado v . mas bien exigua. indiOI'l y españoles.iosa y moral de l os regulares. Y dentro del contexto general de los valores do l a época.. una buena parte del prestig io eclesiústico se b nsaba en Olltn influen cia apaciaguadora. por su parte. contomporánoo eobre e. a r efle. de paso. La c onservación y aumento de la cristiandad dependía d e las comunidades. Los j esuit as.1). m. Caaaani ( 11.ta. que atribuía a la i nflu encia reli¡.

Religiosos perpetuamente ocupados. Dentro de este esquema muy general existían grados de auto- n omía. por ejemplo en el T. . n LA ORGANIZACION ECONOMICA DE LA COMPAÑIA 1 . l . Salvador S6nches. Frente a estas dos categorías el coajutor temporal era pro- p iamente una herramienta de gestión económica. pp.s espiriáuJles. puesto que la intervención de un escalón más alto en la jerarquía era apenas una forma de control. E n el escalón más bajo estaban situados los administrado- res de las haciendas. Las per- fecciones de su vida religiosa debían adaptarse a au quehacer temporal. Algunos detalles de la organización de la Compañía de J esús en cuanto a su actividad económica permiten com- prender un poco mejor la natuxaleH de esta actividad.. Puede afirmarse que toda la estructura jerárquica del Ins- tituto intervenía d e alguna manera en la gestión económica.. J . 19. su vírtud sobr esa- liente debia ser la austeridad. que ejercían una auto· ridad patriarcal sobre sus subordinados... 474 . J uan de la Peña. V. 1 be apologíaa de loo hermano& Matlae Lópea. Francloeo Marlin y Pedro Péres. e n la que no brillan virtudes intelectuales sino mas bie n pequeños h eroísmos cotidianos. Bogotá. casi s iempre hermanos coadjutores que habían hecho un noviciado pero que habían desechado ser Scholastici.. A través de las historias de Mercado 1 puede re- construirse una imageu ideal. S.•. PEDRO MERCADOS. es decír. 193 .... . Hiotoria de la provincia del Nuevo Reino y Quito de la Compoñl<l de Je$Í/. ~ us . emprender estudios de filosofía y teología para convertirse en professi o en coadjutorc. 481 .

torizacione& es· taban indicadas en l as ln. d e todas las cosas de la h acienda. Con l odo. p . ob. sin CJnbargo. .- to que ae&ala l aa dlver1oneioa entro loe pr4et lcaa d e 1" Compañin.ono• l o1tuá1aa A.17 p .ación para l.t r ucciones para el ma· nejo d e las haciendas. A~Q tln ele Lanclab11ru (1770) .¡e aun insoporta blemente de d ia y de n och e. 119. d e- bían " . en el cultivo ele au. En forma cas i idéntica Eugenio de Alvarado ob- servaba (1766) " . . tra b ajo de indios. n o bahía más r egla que lea voluntad del coadjutor que las ma - nejaba" :>. Las in. compraran o d ispusieran de los frutos de lAs h aciendas.s. Autónoma ele México. estando sob re los mayordomos.radore:s.. 1950. granjero y se m ueven a s u voz mejor que a la d el gober- nador o corregidor" :l. en escala · muy limitado. coin· cidían en quo los admin istradores doblan rendir cue nta onda año a l rector. 42. p . la perjudicial sujeción con que vivían a los padres de t a l haciendu (Apiay) l os vecino& de San Martín. Sólo excepcionalmente podía acordarae una autorir. eh. No .. 111 p. S CUERVO.s como peruana s '\S .. Existía asimismo una prohi- bición expresa d o que vendieran.. Para algu nos observadores de fuera. . Elite Informo r e aulta pardcalormente intcrcaantc pue. con ocasión de l os ejer cicios espirit uales. el&..~a y J. . eil. mayorales y demás sirvientes paro de este modo no desperdiciar Jaora 2 Infonne ele D . de c iertos producto&. 50 y MACERA.uccionu o loa Herm. 167. a tarea r .a h ac i en d.. . p ero eu significad o econ ó mico es e vidente G. Según un funcionario del v irreinato peruano. tanto Jne.n MACERA.•trru:cÜ>ru:s mexicanas dentro d el ca- pítulo atinente a l.a• pr6cdcaa corr'i cot ea. S lrutruccione. dm-lnbaradore:t d e H a- eie ndaa Univ.a obser vancia r eligiosa de l os legos y to· cab~ con el voto de p obreza. ob. en las h aciendas " . era no· toria cierta t e ndencia d espótica d e l os coadjutores.. 51. . No. 4 ln. e h .a venta d irecta. 11 p. El eleme nto mós importante de toda la o r gan ización l o cons· tituian l os proéu. y éstos r eciben lea ley del P. y l os más en sus caseríos y h a t os. E stas au.xi c onn. los c uales son pocos los q ue residen en la ciudnd . la gestió n de los procua·adorcs o hacenderos ea· taba estrecham ente cont rolada. Aun mús que l os eondj utores.

ANCH. op. en últimas.de trabajo.noo nlei periti oeeonom. Je•. a ln. proponat.). por MORNER. Por e so mism o las Con11tituciones d e la Compañía re- querían que los r ectores poseyeran un sólido conocimiento en materias económicas 7 • Una regla de las instrucciones mexicanas 8 colocaba como árbitro al rector en los conflictos que se suscitaran entre el Procurador y los administradores (coadjutores) . N o .. " . ni que tengan ocasión de sustrae. mantenimiento. Frente al Rector. elt. como p a rte en los contratos. P• 3. Esto no quiere decir que el rector estuviera desprovisto de att·ibuciones en esta s materias puesto que.itatur.t a..) y In representación de la Compañía en asuntos litigiosos. labor que Jo mantenía en contacto con comerciantes locales o de regiones mucho más distantes.• taba destinada a preservar a l precepto de la obediencia aun- 6 El hermano ailveatrc Ple.u.. Jl. servidumbres. ropa. . etc.los gx-anos.uúliari& acbniDietratio eom.) como frente a otros colegios y a ter- ceros.. que Dios daba" 0 • El Procux-ado. ut hoe maxi. etc. el c uidado de toda clase de títulos (de tierras. 7 "'Ut .me talento ditigenter acribllot . particularmente en las adqujsicio- n es de inmuebles. 236-45 clt.. Provincialle antequam Generali allquem ellgendu. inversiones. CISI. 43.ía interna (provisiones. 1. abastos. él era directamente responsable del funcionamiento total del co· )egio.m in Ree- torem. mitas. Info1·matore• admoneat. aguas.estaba destinado a aeistix. el abas- tecimiento de las haciendas ( h erramientas. 237 Doc.al Rector del colegio en materias financiex-as. Casi siempre su nombx-e figux-aba. etc. al lado del l'ector. Acaso su función más importante consis- tiera en buscar la venta de Jos productos de las haciendas. el Procurador gozaba de una au. tanto en su eeonom. Su esfera de actividad· cu- bl'Ía t odos los asuntos económicos del Colegio. Tenía obligaciones especifi- cas en cuanto a la contabilidad general del colegio. arríen· dos.tonornia casi completa en Jo tocante a la gestión económica de la casa. 13 p. procurador del Colecto de Lata- cuuga. pagos de salarios. Se atl'ibuía a esta intervenc-ión un carácter semirreJigioso puesto que es. T.iele fa.- m.

p arte que t ocab a a R om a.ión econ ó mica d e los colegios. al General de la orde.log~U R crwn. En América tales d epósitos debieron ser fre- cuentes. es d ecir. La Provincia e nviaba a Roma un Cat. n d espech o de Jo e xigencia infle.xiblc sobre pobre><a personal. De esta actividad provienen sin duda las instrucciones m exicanas y de h echo las instrucciones s imilares que se conocen para el P erú...ivo. sin destinar- lo a uao algun.s". Como anot. sea discernible una intención de orócn préctico.que. como sucede a menudo con el texto de las in!ltrucciones. De a lli mismo podia venir u na seria adverten cia en c uanto n la marcha de ficiente de un col egi o y aun la destituc ión de un provinc ial o e l cambio d e un r ect o r por este mot. i nvcnhtrios completos de los bien ~ de la Com pañia e info rmes sobre s u adm inist ración. el dinero debla g uardarse intacto.a Morner al respecto.la or g an i ~ ación de lns h aciendas .Cicil precisar con e xactittad ¡. el r ealismo y la eficacia totales que se atribuyen a In o rden se evidencian en ta les m. aunque a través de In Provincia g uarda- ran con tacto estrech o con Roma.n. como se verá en el capítulo tocante a . De t o da s ma- neras depe ndía de Roma juzgar s i una resid encia o un p r o- yec to d e fundación poscla lo. congru a s uficiente como par a cons tituirse en colegio. se encontra- ron en lo procuraduría del Colegio Máximo de Quito 18. La s Constituciones mismtLq d e la Compañía incl uían algu· nas reglas (' ' ind icat ivo s'') en materia económica. en caso de a lg uno conmoción o cuando se trataba de algún p er sonaje tan importante que parecía dificil rcbuaarae a servirlo. " . en cuant o a la vigi- lancia o In gcst. Así.atcr io.o. no podían aeept. según la lll$tructio pro adminütr<Uiom! rerum temporaliwn. La Provincia atendía a la ot"ganizaci6n económica de los Colegios y sobre todo contribuía a unüormar prácticas racio- nales de explotación a través do frecuent es visitas.350 pe. que el D eán marqués de Solanda babia depositado en 11 . En el momento de la ooupación. Es di.arse depósit os de extraííos a la Compañía sino en caso d e extremo necesida d porn In p ersona en cues- tión... E stos eran en- tidades aut ó n o mas. Aun osi . por ejemplo.

267 po.. 3 rr producto de la bula de la santa cruzada. 1 lf.u. jerga y lienzo. 236 Doc. 717 reales de plata.000 u 11 . Esta regla no era un obstáculo par a que la Compañia se constituyera en deudora puesto que si se evitaba el mutuo un Colegio podía g r avarse con censos en el momento de adquirir inru chlt~ . op.. mutunm autcm nullo modo aecipiat. -por MOrner. 4 ~ 11 Lo• paaos por concepto de séneros remitidos a Lima podían b_acere-e directa:ntente o mediante libronzaa. En cuanto a los préstamos. niei ob ursentate m nec:eaait. por 365 lardos. del oolegio de Quito. T. .cajones a nombre de su hermana.. Francisco Javier Ustaris. José Carcelen.. T. nancieras su resultado final procuraba un perfecto dominio sobre Jos propios recursos. ~ . con motivo de los disturbios de junio de 1765. p.. Cit. marqués de Villarrocha.CISJ 11: l24r2. Aunque la proMbici6n restringía prácticas comerciales y fj. había depositado un baúl que contenta 3. había sacado dínero del depósito en varias ocasiones y lo mismo habían hecho Doña Rosa y en madre 9 • Asimismo. ""· lO " . cit. ••· . l f . . 000 varaa de paño. y la procuradwia d el colegio de Lima 11 9 ANCH Jce. la lns&ructio disponía que solo podían aceptarse en caso de extrema necesidad >O. 236 Doc. ANCB Jea. 685 ps..tem vietoe a e veatitus noe·troru:JD. Esto no quiere decir que la Com· pañía se abstuviera de prácticas crediticias a corto plazo co- mo lo mueatran las relaciones entre el obraje de Chillo. Doña Rosa Sáncbez de OreUana. Y Diego Sánchez d e Orellana había depositado en la misma fecha díez fardos de mercancías que acababa de recibir de Cádiz y que valían 24. 146 r. 164 v. Según una cuenta de 1764 el procurador de Lima Labia reiDitido y pasado en Ubramieo toa (A favor d e c:omereillDtes que U. de Quito a Lima) 33.. Anualmente ac remhfan entro 100 y 110 fardoa con 10.. . en 1757. 3 rr. marido de Doña Rosa.

000 o 60 . cit. Ill LA FUNDACION DE LOS COLEGIOS Según las Constituciones de la Compañia todo colegio debía estar a cubierto de sus futuras necesidades y por eso. por decirlo así. para proveerse de leña. p. La donación de esta cantidad convertía al donante en "Fundador'\ lo que conllevaba cier· tos p rivilegios y dignidades para sí y para s us descendientes. por PACHECO. 230. oh. 000 ps. pues " . Se calculaba que el capital necesario para este resultado de· bía ser de 40. Muy poco escapaba a la perspicacia de los observadores. Leg. sus mujeres e hij os. hecho que no tardó en comunicar a F e . 1. a cornie~s del siglo XVII. debía aseguraue rentas suficientes. el P. La atribuía a los desplazamientos que obligaba la ciu dad a los indígenas. AGI Santa Fe. Debía examinarse pre· viamente el terreno. Pero el mero hecho de conseguir el capital necesario no bastaba para proceder a la fundación. en el momento de s u :fundación. hay casa en esta ciudad en donde hay veinticinco 1 Carta de 28 de Enero de 1606. Diego de Torres bahía hecho valiosas observaciones respecto al alarmante descenso de la población indígena. A través de los informes que llegaban hasta Roma se daba cuenta de todas las carac- terísticas de lo que podría llegar a ser la sede de un colegio. Los detalles de la información concernían a las cuestiones políticas. cit. 230. por ejemplo. .. económicas y sociales.. lipe lll 1 • El jesuita señalaba con precisión las causas de la disminución de los indios. Antes de fundarse el colegio de Santa Fe. Al desequilibrio que se producía con el drenaje de la población femenina para servir en las casas.

.indias do estas .. envíe misioneros a Pasto. . hay quien nos dé casa y edifique iglesia.tguraba a S. A la venalidad de las encomiendas. que V. aconsejaba Abad al rector del Colegio de Quito. hasta que se obtenía la licencia. S. y en breve habrá congrua suficiente para que luego se funde . Estamos en presencia de un patrón calculado para producir un efecto. naturabnente. con 150 o 200 indios. ob. se movilizaba el ca· bildo. mucho bien a las almas y las instancias -<lé los vecinos para que los padres permanezcan aún más. Así lo d eja entrever c laramente una carta del P . es b •en gana d o. al "'clün. y vayan sujet os tales q u e sepan ganar la voluntad de los veci· nou. Portillo as. cuando se trataba de fundar residencias en Pasto y Riobamba. elt.a" que reinaba entre los vecinos o las posibilidades que tendría la Compañia de encontrar generosos bienhechores. tbid. el P. Sl. el presidente o las autoridades eclesiásticas.. Por eso la narración de M e r· cado sobre e s ta$ fundaciones parece invariable. Asl. p. . 117 cit. Francisco de Bor ja en 1568 2 que en Cartagena " . Le •. Pu ed e afiranttrse que en In fundación de un c olegio muy pocas cosas s o <lejaban al a2ar. . que así d arán ellos mucho.. R. La residencia de Riobam ba pose ía ya una dotación e n tanto que la de Pasto había que procurarla: " . 3 APQult. Esta secuencia se repite una y otra vez hasta dejar la impresión de que se trata simplemente d e un estereotipo del cronista. No es a s i. Primero una misión de predicaclores a la que suceden conversiones en masa. 64. y . por PACHECO. A veces la misión se •·epetia u na o dos veces lutsta que los vecinos terminaban por demandar la presencia de la Compañía.. y lo pretende dejar todo. En la fundación de un colegio se tenían en cuenta razones de conveniencia general de la orden. y sustente hasta diez y <loce por toda su vida y le deje par a después de su vida suste nto. porque vale su hacienda mlís de treinta o cuarenta mil pesos. l. ". Abad " • escdta e n 1689. Betas razones coincidían 2 Monumenla Peruana..• con lo que conviene es. p. Una tras otras ee repelían instancias nl rey. .• ". Las observaciones se extendían. por las que se ofrecían diez o doce mil pesos que producirían 600 o 700 ps. por PACHECO. c:IL 11 p .•.

. 40.. p. Por eso estaba. Quería preser v arse a toda costa e l principio d e la integridad y la independencia financiera de cada colegio y en 8 U8 COmienzos estO no resultaba n ada fácil. 17 fol. U p. . 365. ·H . además de su prosperidad creciente. 48-49 e it.. ib id. No s iempre las pt"omesas de donaciones o legad os eran se- guras y si e l p r esunto benefactor tení a h ereder os podía es- 4 Carta Annua eit. ibid. . " 7 • El m ayor obstáculo con que tropezaba usualmente el inte n - to ele toda nue va fundaci ó n provenía de las cavilacjones en Roma .en gran parte con una estrategia econ ó mica. 132 fE. t e nía una situación excepcional s ob~ e e l río Magdalena. no &e d estacó por la posesión d e ha- ciendas rurales s ino más bien· de inmuebl es urb anos. por P. Veía q ue Mompós era el paso obligad o de quienes iban del cen tro del virreinato a las reg io n es miueras d e Zaragoza y Guamoco.Y e. et Q . " ". les . se contaba s u " . como e l de Mompós. R. 168. puerto R eal y conducción fác il pat·a la s alida de 1~ géneros en Mompós . según él. 195. como correspondía a las peculiaridades comerciales de ]a villa. Uu interés p a recido explicarla el interés desusual que tomó la Compañía e n la conservación de la doctrina de H o nda. Pues a pesar d e q ue e l Colegio de Pamplona poseí a h aciendas de conside r ación. mejor abastecida que la m isma Cartagcna. p . ibid... que r eportaba el prov incial Martínez Rubio a R oma. 1 p. E l P . S APT.ntre la s vent ajas. 7 ARSJ N. cercanía en e l rio Magdalena.. e ra inútil cultivarlas p ues n o había m e r cados para s us product os .. por PACHECO. a pesar de contratiemp os de t o d o orden con q ue trope zaron los padr es.t\CHECO. Pudieron fi nalmente fundar a llí un colegio que. " . 6 lbid . Gabriel Melgar • escribía por ejemplo q ue M ompós. de las hacien das q u e Antonio García Bonílla había quer id o legar para la fundación en Ocaña. Por ella pasaban tam bié n los abastos de harinas del " r eino" a Cartagena y a las minas de oro de Antioquia. en don d e quería fundarse un colegi o. El G e n e ral m ismo de l a orden quiso e n 1692 G q ue se faci- litara la visita d e dos colegios t an distantes como el de P a m- plona y el d e Mompós m edia nte el establecimiento de un colegio en Ocaña.

destinado a la f undación del Co- legio d e Santa Fe. Jea. . s i esto se pudiere conseguir sin p leito. la regla parece h aber sido lo que aconsejaba e l General respecto de la herencia de Lázaro d e Corcuera: " . encontró una oposición en- carnizada en su familia (1611). " 10• Se trataba d e una situación com- plicada. será bien ln- Leotarlo. 10 ANCH. La donación de Elvira de Bclosa. será mejor dejarlo del t odo" • 0 Algunas de las razones de esta cautela parecen bast ant e claras.. ni ruido. 40. El primer legado importante diferido a l os j esuit as en In Nueva Gra- nada. apenas se sugieren en las (' .. 16r. Contra la capacidad d e adquirir por parte de las ór- denes religiosas existían cédulas reales que podían ser invo- cadas en c u al quier ocas ión. La actitud de los superiores sugi ere cierta cautela frente a la inminencia de u n pleito. dio lu gar a incidentes de hecho con Diego H olgtún Maldonado.000 ducados y co- fre de esmeraldas . el de Gaspar Núñe-. 9 Cit.e revocada po•· su mujer y la Compañia tuvo q ue pleitear e. ad· v e rtencias de lo que se ha de hacer en España en el pleito que la Compañía de Jesús t rata con l os herederos de Gaspar Núñez. difunto. De lo contrario. De otro lado. per o si hubiere de costar plei~o. no se dudaba en r ecurrir a la justicia o en responder a un d emandante. pp. que debía dar origen al colegio de Tunj a. más sutiles. f ue objeto de un pleito con los herederos. sobre la donación de 4{).. siempre estaba en Juego el prestigio de l a Compañía. La d onación de otro encomendero. T . p ariente de Holguín. p . Otra ::S razones. en la que al parecer se querian equilibrar todas las influencias. por PACHECO. madre d el anterior. . .perarse con seguridad algún género de oposición. 215 f . encomendero de Tuta (1629) . 8 El relato d e e•toe iocldentes en PACHECO.o<. ibid. Pe- dro Bravo Becerra fu. La donación del capitán Francisco de Avendaño. l.. 164·166-175· 177 y 179. Cuando las cosas eran más o me- nos claras o existía al menos la cert eza de que la Compañía saldría indemne <le un enfrentamiento legal. y que mu estra basta qué punto jugaban intereses opuestos en un negocio d e eata naturaleza.

. Es n.ia. En primer término las insta·u<:eiooes recomendab an que de- bía buscarse que el Papa avocara el conocimiento de la causa. allá se podrá considerar". . aun ei no se coWlcguia que el Papa conociera de ella. tendria seguramente apelación a l obispo mús cercan o. el obispo de Cartagena es fraile de la orden de Santo Domingo y este pleito se trata en esta corte casi contra el convento d e Santo Domingo y agora últimamente han pedido loe d ichos hered eros que salga a la ea u ~ e l dicho convento y o. que si son bien afectos a la Compañia o no. el de Popayán.!. Se t emía. que la deci sión del Capi· tulo pudiera ser adversa al contar todos los votos por " . Siendo tun cuantiosa. Se calculaba que el anobiepo. Ahora bie n.nsi mismo loa obi. por otr a parte. No aól o debía p ensnrse en conseguir autonomía económica sino además un equilibrio político y socia. . ser ricos Jos dich os herede ros".. .a tural que frente a tales complejidades Rom. De todas maneras debía procu- rarse que la cnusa no fuera tramitada en el territorio d e la Nueva Granada. ". fuera el de Santa Ma. . la'! inst rucciones advertian c¡ue .•..n tardara en dar au aprobación. el de Carta- geno o.. . con la cual tienen favores los herederos del dicho Gaspar Nú- ñ ez . favorable a la Compaii.poe de Popayán y Santa Marta son frailee de San Agustín y San Francisco. po- dría morir y dura.r m ucho tiempo vacante la sede " .rta.

Eete saber era común. cómo se habra ido acumulando una ex- periencia valiosa en la materia. La seguridad.e había conformado un verda- dero sl. la concisión y u. IV LA ADMINISTRACION DE LAS HACIENDAS: ELEMENTOS DE RACIONALIDAD ECONOMICA l La experiencia do l011 jesuitas en el manejo de SWJ ha- ciendu en Hiepanoaméric.n a oxtmma facilidad para ainteti· zar a grandee raegos técnicas do cierta complejidad muestran. . en las JJatruccioncs.DJa&b o1 eahor a o u. Aunque para Cbevalier la repetición p recisamente do la palabra experiencÜJ indica la huella coneeptaual de lu co- rriontee empiricistu del pen. Paecal.omicnto moderno (recuerda a Galileo. Por el momento baste obeenar que.a oro ya muy completa a fines del siglo XVII.n1u· lado.omo en el caso de las Instruccionoe mexicanas. Olavelier subraya precisamente esta característica en lu Inetruc:ciones mexicanos (o01ad"s más arriba) que aupone haber sido escriw entro 1712 y no mú alla do 1723. lo cierto es que las lnetruc- dones se derivaban literalmente do la experiencia. por ruonoe que ee analizarán un poco más adelante. a todos aquellos que " ocupan de la ges- tión de las haciendas. Para esto época . naturalmente.wma que no era auscoptible de modilieacionea oaen- ciales.o que t~i. Bacon y Locke). Esto no desearlo. !os testime- niOII de vieitaa en el PeriÍ (recogidos por Macera) eeiiala• una cierta forma de crlstalbaclón definitiva do experiencias anteriores. c. reminiscencias erudito-eultu:roles en lA redn cniñn de un ttuct.

memoriales e instrucc iones de pro- vinciales y rectores en In hacienda de San Juan de la Pampa o ingenio de Hunura. Según Morncr.n to al mane jo de la hacienda. Pero In carac- t erística de unilormidad en el manejo de las haciendas no debe entenderse solo e n lo que se refiere n la estructura ge- neral de lo o r ganización (independencia de los colegios como unidades financieras. En otros casos el visitador se limitó n 1:ecomcndnr la o bservancia d e las órdenes de sus predeccsol'es. en gran parte. Proviniendo los dolos de este manejo de do<J expe- riencias concr etas. no se observan recomen- daciones esenc. Esta homogeneidad no obedece a un m ero oztn. En muchas visitas se alude expresamente a la del P. en la ubicuidad de Jos visitadores.: a onHormar reglas de conducta. l n fortunndn. sistema de jerarquías. Gracias al conocimiento de estos dos textos (las Instruc- ciones mexicanas y las visitas en el Perú) pueden hacerse ciertas precisioneM sobre el mnnejo d e las hacicndtlll de los j esuitas. Siempre In prohi- bición en cuanto al acceso de mujeres a In hacienda. Diego Francisco Altamira- no. En el Libro de órdenes. Esta coincidencia minuciosa.montc n o se hn encontrado una fuente parecido.-regii inh·acciones de una regla conoeida. normas genera - les de r esponsabilidad frente a un superio r ) sino que d ebe a tenderse a cómo p enetra en detalles casi cotidianos. se trataba do repeticiones o aplicaciones concretas de algún principio general expuest o coro n. el cambio fre- . quiere hacerse resaltar precisamen- te una serie de coincidencias que no son casuales y que mues- tran hasta qué punto la oxpcriencia ocurnulada e r a homogénea para todas los r egiones de H ispanoamérica. Estos no solo recorrían varias veces una p rovincia sino que podino conocer otras y gene- r a lizar así s us experiencias. In de que los h er manos portnran armas o la orden de que se obser- vara un mayor cuidado a l asentar las cuentas. en las visitas prac ticadas a partir de 1707. para r eiterar sus órdenes.ialcs en cua. En ·l u mayoria .: intentaba sol amente co· .n torioridad. Además. S . Se ha ha- blado acerca de rasgos generales de organización que tendían forzosamente. pued e parecer inoprop iodo uno gencrolizoción paro la Nueva Gronndo. por e jemplo. en dos rcgione& distantes del Imperio es- pañol. practicada en 1699. se originó.

a donde había d esembarcado. En 1639 visitó los colegios de Cartagena.. Entre las órdenes dejadas por los vi. bahía sido cated. El visitador Diego Francisco Altamirano. En 1661 fue nombrad o visitador de la provincia d e México y e n 1664 provincial de la misma. Fue doctrinero en Fontibón y en 1637 pasó a Santa Fe como director de una Congregación.ejantes.rector en Panamá. <le 1666 a 1668. De Car- tagena.cuente de conductores locales explicaría la eficacia de los sis- temas de control dentro de la Compañia. pasó a Santa Fé y en- seguida hizo visitas en Popayán. en 1677.~. 75 se. De regreso a Amé rica se le noniliró provincial en 1658. Cartagena y Quito. en 1673. P oco más tarde estuvo como visitador e n Riobamba y Latacunga. En esta oca- sión visitó a Honda. que visitó la hacienda de Pachacha. Panamá. La carrera del P. En 1647 fue nombrado . n. que dejó también órdenes para una hacienda peruana (la de San Juan de la Pampa o ingenio de Huaura) en 1699 y 1702. fue provincial. Cabero fue muy semejante a la d e otros jesuitas que poseyeron altas dig- nidades dentro de la Compañía. En 1672 pasó ol Perú como visitador y más tarde.-ector del Co- legio Máximo de Córdoba. en tre& oca- sione. el contenido de las Instrucciones mexiea- 1 V. p . en 1679. había estado en Paraguay en 1644. ob. Pasto. 1674 y 1678. En 1651 pasó a Europa como procurador de la provincia.-ático y .sitadores en el Perú figuran por ejemplo las del P. Pero explica asimis- mo que de experiencias tan variadas en el campo de la expl o- tación agrícola conto podían darse en regiones tan distantes hayan podido r ecogerse normas que reforzaban su eficacia por el hecho de provenir de una gama amplisima de observa- c iones. Murió en Santa Fe en 1697 1 . y fue. en 1683. visitador d e la provincia de Santa Fe ant es de serlo en el Perú. Aunque para Santa Fe y Quito no se conocen instruc- ciones eem. . Cuenca y Quito. Ocupó el cargo de provin- cial u na vez m ás en Santa Fe. del Colegio del Cuzco. 2. Hernando Cabero. eit. PACHECO. Mompós. Pasó tam- bié n a Europa como procurador. Quito y Panamá. como Cabero. misionero en el Chaco y provin- cial de laa provincias del Río de la Plata.

generalmente en la procuradu- ría. En este mismo libro. C. de produc- ción y de existencias. o concesiones de mitas. :fuera por el visitador. no solo el<istía un rígido con- cepto contable de control de entradas y gastos. Se cotejaba también con los libros de l a procuraduría respecto de lo que se había remitido a la hacienda desde el colegio. 326. servidumbres. y de los envíos de pro- ductos que la hacien<la tenia que hacer al colegio. 1965. vestuari o . También se conservaban. los vis itadores consignaban s us instru ccionC$. el provincial o el que hiciera sus veces. como cartas y recibos. o e n otro diferente. her1·mnientas. contra- tos de a g uas. o en uno d e ellos cuando se llevab an separadamente.. Debía llevarse un libro de inventarios de todos los bienes d e la h acienda (muebls~ aperos. Podían hacerlo también~ según la recomenda- ción del P. generalmen- te dinero.1 conswno del m ismo colegio. En México debía llevarse un borrador. Se recomendaba guar- dar toda clase de papeles.. . memoriales e instrucciones.. El demento más universal de racionalidad en este manejo lo constituían los· libros de contabilidad. sino que se tendía a obt ener información 2 V. etc. mercedes. todos los títulos concernientes a las haciendas. podían fj. para el caso mexicano. elemento tal vez ex- r epcional en el cuadro de la economía agrícola de la época 2 • Ambos documentos mencionan un libro de entradas y gas- l os. destinados al mercado o . Altamirono para Huauro. Hüeoria éle la actividad asr~ pecuaria en América equinoccial. VICTOR MANUEL PATIAO. a sus ad· quisiciooes. composiciones. destinado a "órden es. etc. El número de libros que podía llevar una hacienda era $ U & ceptible de variaciones. en un libro especial. p. Además.U. En el libro de gasto y recibo. ornamentos de la capilla.. El libro en limpio estaba destinado a ser revisado p eriódicamente. herramientas.nas y de las órdenes de los visitadores en las haciendas perua- nes pueden dar una idea de la fo rma en que se administraban las haciendas de la Compañía de )esÚil en el siglo XVIII. g urar ]os conciertos con mayordomos y otros empleados.) • El inventario debía rehacerse cada vez q ue ocurriera el cambio de un arlminístrador.

a los "socorros" que se les proporcionaba. . . las deudas menudas y las obvenciones d e los curas de pueblos cercanos que servían como capellanes en 108 haciendas cuando éstas no teaúan uno de la Compañia. maestros de capilla. ee llevaba ". dr. del Colegio de Loja. e n las nustones de Maynas . En Can cugua. u los descuentos p o r ganado perdido. La hacienda de Catarnayo.l o braj e ". 173.• caa·pinteros. etc . . Asi. En el invent ario del obraje de Zaruqui. con cucn· ta y razón . 167 y No. tambiim se consignaban <le manc. . las c inco escritas de rayas d e hiladores. . No. al>a. El testimonio aceren d e C>~los libros y la manera como so llevaban es frec uente en los invetaro:~ que se hicieron con ocasión del extrañamie nto.. Entre los übros mús usuales en la •·egión de Quito fig urnn los que se referían a los conciertos de indios. ob. 58 No. 179 p .. también en Maynua.-ecen cuentas de " •. • un cuader- nito en fojas s iete. el tiempo y manera en que se beneficia cada género y puede tener dos partes ele los aumentos que puede tener arbitrios e industrias que se ofrecen para ello. L os te jedores figuraban en un libro aparte . que se compone de rayas de indios do dicho obraje".. aparece un libro llevado por el maes- tro dc. S e llevabun libros con cuentas especiales como las hierras de ganado. cardadores y bergeudorC3". y pat·a mejor sabor gobernan•e en adelante" •. a los salados que debla pagárselce. tanto en las Instrucciones me- xicanas como en las órdenes de Altanürano para Huaura. Por eso debian r eunirse d etalles interesantes en cuanto a laa s iembras y las cosechas y el tiempo y manera en que ae be- neficia ha cadn género.-a etopcciíica. p.. para la hacienda de Punsará. por ejemplo. . lo cual hará m ucha luz al administrador que entra de nuevo" 3. barbero y zapatero. . lle- vaba una cuenta especial al oficial pailero. Las jornadas de los a r tesanos. que los coleg ios ocupaban paro s us haciendas. todas liquidadas por el P. 172 p. Se quería. d r. S AltamJrauo en MACERA. en que se pone el modo de adminis- trar la hacienda.ivir " . ncumulnr observaciones para . Pa·ocu- rador". 7. Asi . 4 ln#TIU:Cl<nt<u.de carácter estadístico. se menciona un libro " . .

cuan· do r esu ltaba m en os cmbarozoao hac<::rlo d i rectamente <]UC a través del colegio. u cada nuevo n>CI!CIS y aun menos.i cndos. El visitndor d e la J>rovincio . p odio llegar a fijor precept os <¡ue s irvieron d u p:outa a l rector o ol procurado r en el m nnejo do loe hucicndus ?t A s i. Macera c ito el caso do 18 vúitas en el ingenio do Huau r a en un lapso de ce rca d e medio s ig lo. jar nponas rnegoe gen era les de unUormidad y buen gobierno. Alg unos ec interca mbiobnn con ot ras hac iend as del mism o colegio. el rect or d e cada co- leg io. tres y c un· tro año~.oej o de Jn. S 111. Altumirnno 0 recordaba o r ecto r es y p roc uradores 11u obli- gaci6n do corrcsir los Ubroa d e la hncicndo y loe recomendaba que en aus visita• pagaron con puntualidad a s irvientes.r o tambié n cod:t d os. laa d e udas se reducían a m er os a aientoe contab les. por ej emp lo . Incumbía o In provincia una revi sión p e riódica del ma. 3. ob. otras cada c uatro y seis años.. E I 9o.~ it . 41 S!> Col. po r medio d o un balance. ganado y plátanos entro loe hoc iendas de D oyma y lo. a s u Jodo. como 1<0 h u 11ubrayado. E. lo c:ontabilidod d o la hac ienda. . ma yordom os y oüc inlcs si algo se les hob io que- dado d ebien do. p. L a <C$ponsabilidad m iÍIJ in mediato re- caía sohrc el P rocu rador y . Existe uno complctll inccrt idum· b re en cu unto a la periodicidad de catas visitas. Algunos d e ellos ae s ucedier on anual · mente. Pe.n la hacienda d e Llano- g ra nde. Ea LO conta bilidad minuc iosa y las r ecomendaciones que se huelan sobre su tencduda muestran en detalle cómo fun· cionaban loa relacion es entre la provincia. d el Colegio de P opaytí n "• se h icier on vi. También aparecen Jíbro& de cargQ y descargo de los pro· duetos quo ao r emitían r egularmente a l colegio.a veces el m b m o prov in · c iol. V ega. Pero e l carácter de las visitas provincinles eervio par n fi. 6 En MACERA. Cuando el inte rc ambio e ra muy r egular. hoc. con · cortados. ch. S ACC. 60. Se trotaba d e unn I!UJ>O rvisl ón general que p od la dar lugar a rocomendocioncs o wtruccionca pero en lo cual 80 verificaba también. los colegios y loa admin istrado res en cuanto a la gestión d o laa haciendas.

hacendero de la Calera cer- ca d e Santa F e.. Sin embargo. cil. 240 p . diezmos o algún inte nto por parte de e. Frente a terceros ejercia la per· eoneria jurídica del Colegio para todo lo que se refiriera a reclamos litigiosos. No. Al ensalzar los trabajos del H .ntes con que se tro- pieza en lo a I. 217. despojos. No. p. 244 p. l1t$t. op. El procurador guardaba los titulos que acreditaban cual- quier derecho de la hacienda. cosa conside- rable y e x traordinaria" sin licencia del Rector.s del cuidado " . teniendo particular inteligencia para pagarles a 7 No. . 208 »· 193. como lo sugiere Mercado ». MACERA. En el mismo oentido. 245 p. No. cuenta q ue. 4 5--46. Matías López. El colegio proveía los salarios y las raciones de los traba- jadores c uando la misma hacienda o las haciendas vecinas d el mismo colegio no disponían de c ultivos para este uso. hac iendo constar su propio incapacidad juri- dico. Según las instrucciones de Cabero (1673) no debía intentarse c.bra alguna en que hubiera de gastarse " . 216 y No. Si el gasto era muy cuantioso e l n1ismo rector debía comunicarlo a s us consultores. Por l o tanto no disponía d e dinero para hacer frente a nin- gún gasto s.nnruceionea. 196. En materia de g astos se guardaba W l a gran parsimonia.xtraños de revisar los libros. 17 p. 2-ll p.. Por eso las Instrucciones mexicanas 7 or- denaban a los administradores que se abstuvieran de tomar cualquier iniciativa en lo que se refiriera a notificaciones. 41-42. Para todo ello debían remitir a las personas al procurador... que debieran t ener para s ustentarlo a él y dar raciones a los negros e indios h acia sus labranzas de maíz y 6tras cos as necesarias }>ara el sustento de sus sirvientes y coocertaclos. No. 1 p. para eximir a los procuradore. Como regla general todo gasto de las hac iendas c<:>rría por c uenta d e l colegio. En él figuraban los gastos de las haciendas y las ren1isiones que de ellas se hacían en géneros o en dinero. El administrador no estaba autorizado sino en casos excepcionales a vender pequeñas cantidades de frutos. 8 E~te ea uno de los precepto& ~náe f-recu P. esta puede haber sido una de las preocupaciones de los hacenderos. No. V. 214. Sl·S2. 215. 10 p . 9 ~CADO. 1::1 procurador llevaba un libro general de cargo y data para el Colegio.

vi. Según las instrucciones. P • 6CHil. . No. MACERA. No. 234 p .No. 179. 4 9 p . eit. No. anualmente ee procedía a cotejar los asientos. Este control exigía la p r e- sencia d e los admin ístradores en l os Colegi os y se apr ovechaba la ocasión de los ejerc icios e spil"ituales 11• Los Instrucciones m exicanas recomendaban que se liicieran i n mediatame nte despu és de la confesión del administrador. 1702. No. en fonna de instrucciones. No. 70. p.oita de Allamirano. 45. Como el colegio mismo llevaba una con ta bilidad g e neral. suple- mentos (semillas. 91. lbid. 11 lnot. US. 74 p . orientaba hacia el mercado los productos d e las haciendas 1° Todas estas relaciones se traducían en el sistem a de contabi- lidad al que se agregaban. . 72. Es posible que esta "inte:igencia" consistiera en extender su propia austeridad a s us trabajado- ~ · es. tanto el rector como el p r ocurador d ebían estar i nformados permane nteme nte sobre el estado de las h aci endas. No. lOO p. herramientas). etc. No. rect ores y procuradot·es. 111. 209. lO lnat. las o b - servaciones de visitadores. 46 p. 187 p.) y dinero. 16 p. MACERA. 60 .éstos sus salari os por no ser cargoso a los proc uradores y li- brados de este trabajo". animales de labor. El cole· gio. E sta información era n ecesaria puesto que d el colegio provenían aquellos elementos que debían renovarse periód icame nte (ropa de los esclavos. lOS p. finalmente. ob.

Era evidente que las h aciend as más ricas. 1 No. cuya cabeza estaba en Qui to . 436. . En las primera s décadas del siglo XVII se c onstituyeron los co- legios de Santa Fe. que recibía el tributo de 148 in dios en Firavitoba y donó al noviciado d e Tunja una de las haciendas más ricas d el reino. En tre los bienhechores que se conocen ee contaron encomen· deros como L orenzo de Rojas. muchos t uvieron que comenzar por asegurar la b¡mevolencia de la totalid. recoge una b uena cantidad de datos a cerca de estas adquisiciones en el cuno del siglo XVII.a d de los vecinos. No es posible determinar hasta qué punto estos datos b oyan agotado la in f ormación del Archlvo Romano. B ogotá. 1 f . según las Cartas Anuas 1 • l V. tuvo que auxiüa r a la d e Santa Fe con 50. %. cncome udcroe e indfgenae tributarlos d ol Nnovo Reino do Granadií e n l a p r imera mllad d el •· XVII' en Anu~ río Colombltut6. las más antiguas. 18 r . H acia fines del siglo.ruir paso a paeo las adquisicio- nes d u lo Compañía en el virreinato d e la Nueva Granada. pero en una s ituación p recaria. Si bien algunos colegios tuvieron un generoso b ienhechor desd e el p r imer momento. 1964 p . quien tuvo acceeo al Arch ivo Romano de la Compaiiía. Cartagena y Tunja. T . 'Encomiendas. V ADQUISICIONES ' No ha sido posible reconst. cuando se trotó de la consti- tució n de una nueva provincia . estaban ubicadas en territorios d e la Audiencia de Q u ito. L os comienzos d e los colegios fueron más bien dificilee.000 pesos. es d ecir. La obra del padre P acheco. de H iúoria •oclal y d e la Cuüt<ra. la provincia primitiva. La información en este sentido so encuentra muy dieperea y es d u doso q ue p u eda disponerse de la totalidad en arclüvoe american os. V ul. o AHNB Gobierno.

Como la mayor parte de las donaciones y legados consis· tían en tierras •.ioncros. T. . como D. cuya donación estuvo a punto de revocar eu mujer. habían contribuido. T . Algunos colegios recibieron adjudicaciones de tierrHs de parte de la Audiencia. que dio origen en 1678 n la de Tocaria y más tarde a las de Cravo y Carichnvea 7 • 2 lbld.·ritor io la hacienda de Villaviej a. alguna e c onsiderttcionee l!lcercu d e l valor do )a tJcrra.000 pesos. como mi· s. su cuantía aparente no solía exceder los 50.ra e l desarrollo ele sus misiones 6 • Esta adjudicación fue el co- mienzo . VI. i. encomendero de Guatecha y Tópaga 2. 4-55 o ff. que les eh·vió de e~cHI. ob. Más fre· cuentemente el donante era algún presbítero.nfl'u:. 4 V. 843-850. ANCH T.Pedro Bravo Becerra. Este beneficio podía concederse tanto más volunta· riamente cuanto q ue los PP. p.~to o Manare. que juzgaban n ecesarias pa.salve m her- mano era e n comendero de lguaque y Cbiquiza.dor mente mediante compr as y permutas. eit. parecen haber actuado con la convicdón de que podrlan deshacerse de los gravámenes en el curso de pocos años.trioa en Tópaga llOr la de Pm. al r ecuperar sus mjsiones en loe Llanos. a la ocupación de esas tierras. JUAN DE VELAZCO. solicitaron la adjudicación de tierras baldías en lae márgenes del río Casanare. emparentado con encomenderos.de la hacienda d e Clll'ibabare. Sebastián Merchán de Velaaco y Monealve a. los gobet'lladores o loa cabildos. 29v y 30 r y v. Los PP. Muchaa veces se reci· bían haciendas ya gravadas con censos y con u n escaso mar· gen ·de rentabilidad. 111. Pedro Mercbán de Valazco y Mon. una d e las más vastas posesiones del Nuevo R e ino. 7 Loa Jc~Rihu cutr-uron en la provincia do los Llanos en 1628. pero conservaron en s u teJ. el Presidente. adjudicada en 1631 por el gobe rnador Fran· c isco Martinez O spina y acrecentada poste. Se retiraron al poco tiempo pero regresaron cu 1659 mediante 1• permuto de una doc.. 210. sin embargo. 5 V. 20 r. En 1661. 6 AHND· Tierras Boyacá. ~39 o f.redbi e ron dospnés. Loa jesuitas rcsíg· naron a mediados del siglo XVII las misiones entre los Nei· vas y log Natagaimns 4 . eon 191 tributario11 y d e Suto.a purn otrus que . que te nía 10~ lbid. 216 f. 3 El capitán D. XXI ff. cura de Oicatñ y Némeaa. p. Un legado como el de Antonio García de Bo· nilla parece haber sido la excepción.

t 03..I.:: OO.1...... 91.....U 1 t 1.!. GOl.....t i -i --= OC.1 ~ OtLt -- ...l ....r.&&1 OC..t CtJJ......t.1 • o Gráfico N o...........t • ~ GGOl 0001 0 69 1 0301 CL'l:1 OLOl l ··········r················. 0 ..... 1 .

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o r o 4 tomines.000 ps.162. por ejemplo. Es posible que. quo pertonccinn a los indios por tributos que habían pagado de miis. S egún una R eal Cédula de S de julio de 1589 s. Agustín Gómez do S olazar. T.0 patacones) y 61 vecil>os completaron la cantidad ele 40. J oaquín Bonilla compró In h acienda de Ba-rragán (en 6. . de l a donnción d o Mal"in Lenis y con el dinero r estante el P. en favor do la Com· pama -· o. En el caso del Colegio de Buga. los fundadores Ct-is tó bal Botín y Mnrfa Lenis habían entregado 40. haciendo el mucho fruto que se espera".125 10• La donación. . 304 u. el 50o/o .437 ps.524 al Colegio de Popayán. oro.382 p s. por 9.000 p esoe de oro en polvo (~. para que en su pobreza se conser- ven. La Provincia di. Por e&le a sunto . otra Real Cúdula reprochaba a la misma A u diencia haber dispuesto de 4. En muchas OCU3iones se trataba sim- plem ente de uno promesa de entregar algunos eabezw. el fundador D. eií.etin solamente e n inmuebles o dinero. y el Pbro.000 y 50. 449. fund11do en 1745.pueo osirniemo de 25. E l dinero casi s iempre se invertía iltmediotame.000 pesos respect ivnm!'lnt e.757 a la Procuraduría de Prov incia y al Colegio Máximo de Quito y 10.0 <le Bolin se prestllron 28. a este podía d ársele algún otr o destino. Cuando por algún motivo se demoraba la f undación pero ya se habfa entrado en p osesión de una suma de dinero. Entre e stos había aportes con sid erables.n - ci&co Auneibay y al licenclado Caña"V"eral. 471. Nicolús del Pino Guzmiín. adj u d icaeión o legado u o consi. 6 p iezas de esclavos (3. como el del Pbro. de ga- nado. el Pbro. . p . J osé Blanco aportó 20. Do los ~.000 ps. dirigida a la Audiencia de Quito. En AnNoqu ia..). 9 Ibid .007 ps. ésta debía favo- recer a los jesuitas •• . por 4. Tomp.Cl bJci eron c-argoa al oJdor Fr·a. en 1590. es d ecir.000 p s. como en el ca~o d el Colegio do Antioquia. a una manda c uantios a se hayan sumado loos vecinos. Sin embargo. p. po-e 1. L a proteoción de l os a utorida<lCll a veces excedía 1115 inten- ciones de la Corona . Lorenzo Castri11ón. 10 ANB. 1 ff.n te.) y 20 b ueyes y 8 Colecd6n dtJ Cédula•.. Es ilnprobable que para asegurar la existencia de un cole- g io hubiera bastado el legado de un eolo fundador.

E l término de crecimie nto de una d e estas haciendas era muy inegular.613 ps. algún ganado ( 550 ps. es decir. En 1679 loe agregado& ee negociaron eo n el Procu. Así. Se trataba de nueve haciendas y cuadras que se adquirieron entre 1665 y 1765.341 ps. com- 11 ACC Sis. se compró a l Pbro. que provení a de Uanogrande. computado como ingresos extraordinarios. cuyo crecimiento se operó en l. La politica de adquisiciones paulatinas.rodor d e La. En la audiencia de Quito se conoce con mayor exactitud el caso de las haciendas del Colegio de Latacunga que basta el momento de la expulsión alcanzaron un valor de adquisi- ción de 146. suponer que la totalidad de los bienes de la Compañia se originaron en actos a titulo gratuito.500 ps. es d ecir.. Un año más tarde se adquirieron ovejas y algunos anexos a Collas a Doña Jacinta Guerrero por 3. Du- rante los treinta primeros años.. De esta cifra se adeudaban 42. Saquisili. en s u conta· bilidad figuran varias partidas por concepto d e ganado.) . Así.)n lapso de 6 a 10 años . era un rasgo distinth•o de la Compañia.tacungo. casi insignificante.303 ps.891 pe. 1. 4 916. hasta 1695 aproxi- madamente se efectuaron las adquisiciones más importantes. garantizados con censos que gravaban las propiedades. en términos modernos. En ese año sumaron 128.. en Nueva Granada lo vCJnos definirse desde muy t e mprano con las haciendas de Tena y Villa vieja (v. En ad~lnte el proceso de adquisición fue mucho menor. La hacienda más antigua. En los años siguientes el colegio pudo adquirir las haciendas de Sepulturas y Zabaletas e in- crementar sus existencias con el pago de estas cantidades. Se ha representado gráficamente el proceso de estas ad- quisiciones que en 1665 reprcaentahan apenas 20. sin embargo. Gran parte fueron adquiridos por compra o valo- rizados mediante inversiones. Juan de D ios Candilejo e n 1665 por 12. en el curso d e un siglo. Collas y Chorrillo. o de "reinversión. y de dinero que el Colegio de Po- payán remitía para saldar su deuda 11• Seria un error. cuadro).ito. . Se hicieron compras mucho menores hasta 1711 a .2 E st-a hacie nda fue comp rada orlginnlmcnlc por e l Coletdo d e Qa.679 ps.

T. Este arreglo se llevó a cabo con la in te rvención del presiden te d e lo Audiencia de Quito. en 1695. Ea n a tural q ue los jesuitas. habian donado a la Compañía en 1638 14 se suscitaron varios pleitos. compró otros dos ped82:os de tier ra por 800 ps. el mismo año. 994. J ea. cacique. hizo once ad- quisicion es menor es hasta 1763. D.768 ps. Canayalin . como cualqui e r otro propieta- r i o. V . 16 ••· Un easo oim Uar e n el Perú. Como cua)quier o tro . Especialment e las que so a cordaron con indi oa o caciques. la posesión de Torta paJi . com· prada por 66. de 18 de Enero do 1663 e n quo ec revoca n na eoDJ- poeJo16o de llen os venc1Jd ne por indígcnna u l a Com¡•a&ia y ac orden a All reath uci ón. Cotopilabaló. Sobre las tierras de Doyma. En 1646 se hicieron var-ios mandanüentos de amparo sobro esta.. buscaran comprar pequefioa pedazos de tierra. por ejemplo. hizo d i""' adquisiciones de esto tipo entr e c incuenta (20%) p or 10. 15 Jbld.000 p s. adquirida por 21.000 p s . Una hacienda ya cuantiosa.G.7 48 p s. en dos ocasiones diferentes . KONF. Alonso Ben avides. se obtuvo m ediante un trueque por el sitio d e Chaguar hurco (t érminos del pueblo de Cañnrubamba) que habtB pasado a l colegio p o r composición y que los indios d e Cañnr ubamba reivindicaban pa r a s.. V1 !f. avalu ada e n 40.Yl'ZKE. : poco menos de 8%). J uan Antonio Lizarazo 18• Asimismo In A udiencia de Q u ito dictó p rovisiones para a m parar a l Colegio en.303 pa. Algunas transacciones d el Colegio de lbarra y del d e Latac unga son muy sugestivas. en jurisdicción de l bngué. n o experiment ó vari ación alguna desde la f echa d e su adquisición en 1667. gcgún l u R. que doña Isabel y Juan. C. accesorios al c u erpo princip a l de la hac ienda . o los íncosron. Tierr as T o limo T. l os jesu i t as se vieron e nvueltos en p leitos por d espojos. En H ANCB . 14 :ABNB. f r ente a 146.768 ps. la hacienda de Tortapali. San- t iago y M a teo Títushanla.-995 . 221·234. Asi. de los cuales se pagar on de contado 30. . XVI ff. cit. Una v ez por el despoj o de d oña María Mor ón y en otra por el des- pojo de D. inclusive t re& a cor dadas con indios y una de seis caballerías con los cac iques J uan. E l colegio de Latacunga . 238 ff. propic iado tam b i é n . JI p. 506. T.s tierra s t.prada a Rodrigo Alvarez y a u mujer en 1688.. ob. del Colegio d e C u enca.

Merca- do 10 narra. que no ee debía solamente al hecho de poder dis poner de capitales liquidoil El valor inicial 16 Jhid ~ T. IX ft. los mismos ind ios r echazaron los limites fijodos por D. XII ff. 18 ABNB. Al menos no es verosimil que la Com- pañía se haya sentido inclinada por soluciones d e hecho. 985-1006.mismo prestigio pudiera jugar a menudo un papel en el únimo de sus contradictores. 566 r . exponiendo . El:l 1618 y 1681 eoo Antonio Moecoao y Fi1ueroa (AHNB Tierra• T olima T. Y en 1734 con e l convento do Sonto Dominso (Ibi d ~ T . SS6-S7J) • 17 ARNB. 37. 70. dijo a la.. Tcmporalidodet.ardoo. Otro en J 727 (lbld. por ejemplo.. Tambl6o Tlerrao do Cund. Aunque este . se eoatu-v(. en 1718. 935- 957). Pero a pesar de que la Compañía debió verse envuelta en mucbo11 más litigios de es te géJ•ero. . P edro Tobar... VD ff. T. 362-441. T. otorgados por el visitador de lo Real Audiencia. XVI fl. U p . Un rasgo que si podría ser único en la Compañía radicaba en su capacidad financiera. D. por tierras de sus resguar dos en jurisdicción de lhagué 16• Los conflictos con tierras de resguardos debieron también ser frecuentes. . de la Compa- ñia.rloe p)eltoe. T.n 18. que habiéndose suscitado una dis· cusión sobro los linderos do la h acienda de Gibraltar en Mé- rida ee había Uegado a un nrrcg!o. Sootaodor. En 1734 los indlgeoos enta- blaron pleito a la Compañía y a Juan Jacinto Colmenares por estas 6erras 17• En 1767.. O fl. parte contraria: '-no ee canso vuestra merced que estos padres re-¿an mucho y Dios les ayuda'. Y en 1648 los indios del pueblo de Coetlo sostuvieron un litigio con el P. un• parte de.. Doyma. Sobro ChiJ><llO.1656 se sostuvo un pleito por ellas con Alvaro Suárez y Alonso Gómez Morcillo. 434). X U. en e11to no se düerenciabo d e otros propietarios. del Colegio de Pam· piona. . ". XL. por razones de prestigio so obligaba a pedir y n aceptar la intervención de lto justic ia s iempre c¡uc ec presentaba algún contralicmpo. XVI ff. que t odas las tiena11 perten ecientes o lat> Tcm· poraüdades eran suyas . La hac ienda El Trapiche. T.. . lindaba con los resguardo& del pueblo de San José de Cúcuta. 68!>-706.. 464-483. T... . antes bien. lf. 19 Ob.220 y 397·398). T."... Diego de Carrasquilla. cit. Y viendo después el medidor do las tierras la verdad del hermano.ron umbi6n va. R eo. XID f.526. D otningo Antón d e Guzmán " ..

Tambl'n ele m. . es d ecir. debía ser capa. donación o l11gado..to• d ato• procodell ele t. . s u administración corría a cargo de la Prov.a. . Esta poliüca permitía redimir gravámenes iniciales sin tener que recurrir a fuentes externas de crédito. de censos (apenas un 29% d el total ) en et momento del extrañamiento E l Colegio de lbarra. no rep resentab a mucho frente al valor que llegaba a tener mediante s u explotación e incremento. De lo contrario se incurría en censuras por mala administración. ~ CoEom. en tanto que su in· greso neto disminuye p r oporcionalmente (v. • • Se • eodJeron por •er t. AGI Saota Fe. de una adquisición. ea la plaaa m. pagó al contado 41.. un 38% del valor total..z de liberarse prontamente de los pa- sh·os q ue afectaran el capital p roductivo.~ yor 5. estaban gravadas con 42. a menos que se tratara de censos irredimibles.Se juzgaba que cada Colegio.303 ps. . La mayorla pt-ovlcoe clol ABSI.600 cor:npra eon parte de Jos 100 duc. Es posible que en este caso el s istema entero busca. AB Tullja..500 ps. con adqujsiciones por valor de 69.. 11 Vol...bi-11 . unidad económica indepen- diente. dooadoa por C .510 ps. do Sta. JS-14·17. procediera de compra. un activo total de 146. procuró siempre estar exenta de pen· s iones . N9 S y 6). Las a d qui· siciones de tierras d el Colegio de Latacunga. Núiie-• 1605 calera '1 1ejar •• • F. ÚU'tU fiiUUUU.ra apuntalar las partes ag¡·ictadas.too ~mpn 1600 ca. N.. que pasó del Colegio de Loja a la residencia de Ambato. Fo una me~ Retidoncia. ADQUISICIONES DE LA COMPANlA • Sa nta Pe 1569 ce•• 4 . En el m omento del extrañamiento una buena par te Cle esto~ grav ámenes ya no existía pues to que la Compañía. Este incremento figu· raba d entro de la contabilidad de la pxocuraduria de cada colegio como un gasto normal y por eso vemos crecer la curva de los gastos del Colegio de Antioquia. gráf. et Q. ob~a de JUAN MANUEL PACBEO~ CA• Jo.ut. Mien tras se liberaba d e un ex:ccso de gravámenes.. R . ABNB.incia. y reconoció censos por 27. 1io apaeldadl pua adqulrJr.634 ps.124 ps. Por lo menos se conoce e l caso d e la hacienda de Pitula.

3.nja 1611 .tna 1604 c.-. del coleaio s. Santa Fo 1636 U n :le.dla adjudh:a dón.tl ns1_ l ove. TI p.. SOO ('OMJ')ra 2000 \"<0101 eaea• c:n.l pro- TecJ.da 14! vom116 a la provlnda on S 26.nda CbJpalo • •• • 20...t:ro do s... AJ>QtlJSICIONES DE LA CO MP~lA Y olor Alio P-• 1608 t lenat • caco• d ol tcta:uardo de adJudlcad6n d c.. 000 compra al ca·pltiD F eo. Feo.ra a AndrM Ló.000 compl'a Ta.. do t:auado mayor en Su.. Zlll. e ... la cuad..u. I'ACUECO.eyoa... Vllla- . Lcnsrup¡•• l6Sl Uaufrut.o 16!4 E•1ancJo do lOO lbn .J••· ole.. A•cndaño 8 c. •••• E •·ta hae.oou «::ompr a 1616 Tlorro a •• FaDU • • • 13._b re:ra ron· ra de 2.SOO Artldo 1608/ )tUS biono..e~t •o- lan to USJ S caballeriu (Vllla'PI..a do M onteale1ro..plna 1631 tierra• Junto al rio Nelva pormula con Pedr• ( VIllavJoja ) Va:rdaao y Fdo. b :m d CartaJ. d o CalaJina C.lon... S oat .. 000 t1ol\tld6n do Maoael D au4• 7... de Santa Fe. R•· donación do Pedro mada . pen:nula con Gabriel tleru. rlon yunta• do bu. del ca..a <hdo la Provincia de Quito e n ol momento do ICJ)IU'At'IO d• t. ..adr.e ja) adjadlt:acl6n 4 ol bcrna dol' d• Nelva . 4$6 l)e. • l rlo Dos••' . t'ln Soaamo&O C•-• tro D~e ra y Ma.o• • •• So voudleron a lo• I"(Uot do Fond. Antouio M•ldonado y M enclou on l6tS.e eOm ¡-. 163-& llert111 c eru a la quebrada do c:ompu a A:otonlo de Bobo (VlUavleJa) M om... •·u muJor U' t.000 1626 hadenda d o Tena (JSOO J)a tO I compra a X 800) 200 d• Dor-náo Pah6n 1628 6 c • ta clon e• do 1anado maror a dJulU~6 a dol p.. wanacl o mayor y 1 do l o••do do Eh·lra de • sanado menor en Tuta Bctlo••· m adre de A•ondo('.. bUdo l"S 1 Cltt.Wn en )620. r f a ca. Mardnu Ot. do tie-rra bal.taact... co T oaa Dorja lUS f!llal)ela e cm Toaa ( d o la Mo.aJe1re 8 c. ••• So v~mdl orn a D . •C"-6n.a•• 2 . 12. .or 3.000 1639 Uaelend11 do .c> •• tldeoto BorS• 16U 14 fnn anela de • • nado m. F.a Dua..000 qUe baJ.to tlo tlerr.-1.000 c:on lo• S $0..

. rrabomH .-n4 lolelalmcnto a la Com-paiUa noa un•• do 400 peso•. plau m-. la do S. on Get•omaal do VUJesa• 2 . 2 . ano do loa heredero• cedió ft taalmenlo l oe blonc• a la Coaa¡Mñ(a ca 1695....lvel 1631 Potela: U~e. •ID eznbarao.. Dehi& ntlnauiuo a comieuaoa del Sis lo XV11l.600 po10t leja r '1 heri"'ria aMnoJada por . 1695 badacla "Dalarama•• o hl'p. do ColaU. • • M'• tudo " dctbtió do la fund ui6D d• oato Cotoaio q-ue ettaba d••d . IUS..a do B.ro do Corean• 1691 hadeada "El . GOO doacJ~ por Ülobaa Raaaol tierra• do Ponaaa (haortal do la clndod) 288 comru·a.....iur el ~ le ' Pa_n. . OOO eo•p r a al capftjA Pe... ael. r••• do 1. • •• Lo• biUlee fQoron ohJoto do un pleho coa.. . dono Se.. SU 1. ihtd s . Eh 1615. Uaa· t orlo (O~aft) wo do C.Aa •• 1611 ca .cle•á• ellabaa &l'avados con a_n con•o ele t 16 . V. 000 donaclóa do la yllJa IU<I JS.ad Matuna. 46.. av.La Roada" (Mo•· poo) 1690 ... lot ho"doroe.ploDa 1627 tienda• on t. 000 compra a Lnl• de Sa. fr•ncl•eanoe.aa Cabroru .tameque) Oc. N .laaco . doaael... pe•ar de haber aanado el pleito..9%3 • Do 'loe b fc:no. u .. 000 doaad'o do B.cto a eowu. hoclen&o 1 . on TI.yor S. rquM•• eo El lepdo do l•'a do C...n favor de loe PP..tna Cna do A1aa.. do Aquino (coa 100. 000 dro Juudo coD loa t tO .n.. P ACHECO.w.plon• y •u• h11clonda• eon Mo1Dp6a. l f p. OOO lo1ado do luan N-66o• 161-? 2 tolere. el....Dto ToiD. A. 8 .o do BoaiU. do IAqu. J.naen (cmtro OcaAa 7 T• Ve. A.OOO peto• llda.. lAtJA1clo do Aetonlo chlca C arcl.... 1100 baderada San Fraoebeo do Poulo t U .000 113 oeelavot) Pam.000.da San Roquo d• A1u....dn 7 Mart..ft'QOC'a 'l hadeada .ooo hadeada S. un breve del Papa Paulo V reYo~ cete beneUdo e. ADQUISICIONES DE LA COMPAAIA S .

con donación y l e1ado de 7 oklavo•.mo. 300 )'OIUa t y 40 U• R odrlao Ar1••• do ballot Call 16$? tierra• eu Qulllch11o c:omrr• al u pldD Franc:hc=o Mo nJonot 16$1 hac¡enda elo . 000 r emoto.S7S T u:nja 16. Bc lll.SOO &!onaci6n del pbro.Une ro %.dlue. 210. --aovie. 000 d onul6n do Frand. . moJor do todo el reino. d o F lnavhoba -m'• ) CIJado D .. Jaa c:arlu a.iado 1657 cu• on Mon.a con SOO I'U<~á Raml&"CS 7 Ana d o Lbnot u .c:• . donad6n do loa vect..D -noYicla.ba· JS.ba. pat"a fa.¡uttad lu•e.. 1 ¡. lo mhtno quo 1at t lo n·•• ~n Qu1Uc.eerrato s. eu.otpOrtc do lot lrutot ""L.000 ibid. Gualmataín..1a c. V .. r •alcn1. 11 p .ra Jeauu do la e. Chlchcra"'' ottunl.l ón do 'Por- nando de S1llacar Be- tl n ~ n r 16$1 mlo•t do hUma 4 . .Jeruta da l a P eña tt11 Cibrahor 166 1 6 .uurdo.au. do Franc l.da.zua Po molino en el rio San c:Uco t lcrr••· J cornl do ~ .C H ECO.to I U& tlcrTat y a aoad o en OJutó y Mcnh111n do Vel..h•o. bacloa.lda.ura 1961 baeicnct. NE. Loron&O do de 300 taa.270 T ovar n ~ l . OGO douadón de Riansel te. LI'IIO M6rida 162? etlancls d o p a n '"mbn r 1 a 3 lOO donación do Vi~!n t u . Puth. AbQUI S ICIONES DE LA CQ~tPA I A hoC"lonclu del vallo de Lll.o.ra La• Nfcvu 4 .lloC'!o Vc nu1n.000 do · ~: 1d6 n d e Sc. P lt. Cuattar ooa 8$0 I'CMII 6.•• d oaa d61\ do PnndteO Ventura Do1alc4sar 16SI l••elenda ••Ltanosrando . PACBECO.000 • Soaáa. eWtu al tra.ttli. . 166.ar Patto 1712 l lon.ooo Bo mnd¡co ele RoJat S.a 41nfro el do Amaino 1.b_n o¡u_n do'" a_ l Colcaio. 2 tlondat s.nnau e:ra t.a: eompr. V. •• So a dquJr16 .la do 2. • RoJ•• dol uphá a Jot6 T ülle& mina do ••H onclura•• ~o n 22 e•· 1c¡ado d• Franelaeo chvo• VOl~a ZúfiiK• 16U Ucrr•• do J t~1 400 d on u l6n do Ana do _. nado..ooo Jaoado S....: Jh1•.000 Je-1ado de Alejo Ro- dr'faun l •.-eo '1 Buz. Plla Crando y SunJn•unla adJu.Papro" •• n~l..

ree y T. 264 cabeaat de. Matoo Tltu•bu. 12 cuadrat Cbacutlzl 4 t"U8drae Tunde~ Jna..iro Proa&o S • Tra.ñtoea y Maria J6come SS • 1'230 4S cGbaUcr(aa Saqub! U D. Sanliaso n~ e lro Tltu.nta. Cola7u Pedro Por.350 • l12S 10 cabaUerí.os-to1Jt• (Indio) 5 • 1688 S. 231 Doc. $oqu. Sebutlán Co111dorpac. 9 fan.100 • Bda. Juan do Diot nada& d e ovej. 5 l• n ..ri~ Alvuoa y m Tund ea m~: muJer ~'odial 8. La Colara (Saqui.aballerfu Rod. o•ei•• Jadnta Guerrero • )667 2SO vt~jiUo en [Salam•c Alfoo10 "'zqau 1619 3 cab le~ra 8 ~uadr. María M.t 2 .aero y N en Sao Fe)J:pe lrfuú Eaavü Ariaa 1 . do trlso Juan Vako y t a muje~r ln1lia 220 • cabida.. !JiU) 1109 2% eaballerla a [Nln.not PoUiathilli Juana V••co• •u bija EepCinnza Ninsquha y )aliáa Caj .lan&• 'Man. Crbt6bal '1 D.o . C. d o trl1o D.n Reyno110 so o 1689 cabida. D. COLEGIO DE LATACUNGA • Año Tierros Sl1io Hda.Muñoa 300 o 1113 estand_a_t y c:aleu [Col.he Tonrcrp¡ l7S" Joté Baquero 9.yu Ma1dalena Metfa 200 • 1162 4-% ct~alr Cad.í •ili J6SO Pcdo. Sandaso. so o )690 terre. Folipe.l6 Mel<1h or Chia. 1 e• .. CaodHojo 12. ADQUISICION DE HACIENDAS .da Juan Cordon y Jotó CaJa• 360 o 1711 terreno " D. 600 • 1141 S uballerlat Cot..y. caclquc• 6SO • • ANCB. D.xo de tiern Pnubu..864 o S t"ah.an o 1666 aitiot auojCM a Coll.'it c. LJc. Je•.m. María do Be~r·ca y 500 o"eju O•erln 1.nta Lt.aba. 24 • 1101 1·% cahalle.pú. T. cOtapu D• • : do suu:ióu .000 o Il do.ael . Co/Lu y ChorriUo 1665 U eaba llei'Íat C OD lJ m111. Juan D.

htrra J or6 uimet Cet•tellano• r Ab•ll 11n n.•aban .6Jl a loa niño•. Soquúlll 116S 2·Mi e uaduo Caeblp:a.o Sub·~ Ma n.o•: uno de $ 26 .• y D•l.Procnra . Dlee..pobro• y i rlu o. Joan Dáva lo• soo • IUtlo 1695 .. caC"Iu <lo Sl.La JJadenaa L l e~. MIGuel C c.t e t llu M e.to l ~t Mata• 66 .t de. E s eYiden1e. 1.ic. de con~.Año Tlura 11$• Z nballortu Cbucati&l A1unln Bon c:r a 15 • 1?40 tenono S~tc¡uJ. 42 .bf• aoconone a v lnd•• y pobroa del aalcnto.nah S l 45.000 • Ma r&O un pcda.oda l. 1695 lA bat:ie. 0 1ro de 10 . DJc80 Suhaa %1.at6 y Qulllu....uJu Saya. lo a ohrajoe y darte ~tucña. 4 . FMr at Snnsoal 19<1 • Tatal JU.300 • 169..Jo t•rov.tcottaa l)t!.768/ 1 • •• 113 5 J.. ICD ol mome.J•iUJn 1661 La baC"icnda Cap.o do l.e ron IDUJ bPJot. •• El a~ lúo do laa haeiondu del ColciJIO en el momento de la expuldón ueencUcS a un va loc aproxim•d11monto ia.'co.UI Lucu Turaquilb y Schtuu-l&n Cando 29 • Udo. ia de dérit:o• .ns y eduu d.. J). ldf~:uo do S. e-n tonr.andov•l .po Nlo1o Polo ordcm6 t¡uc M diera la capollania o loa jc. CuOI'~i. SOO ~. a lo• Indio• de. quo loa a valbo• fu. Zunsba.-s. .mha Podro P ailn lS • Ddo.uJor 300 J nUo JO euadra• AC7.l13• • Sob-ro l. do Pr-ov. Con •u.ui11u.S !•ato de Tuaulualó compra en púbUu •ubatla ~o • Copi. l• • \'Ond_h ú Fu. AD QUISICION DE D ACIENl>AS • COLEGIO DE LAT ACUNGA .3U.• r'dlto.oda. • Sobre e••• hacienda pe~abn d ot ccna.nlo de la expub lcSD.t'hot soo 1138 b810 • Pro o. 1$0 •• 16lnUul 1712 Tiuru do ColaeJo .600 • Abril Z C"ab.n_ t ca lbrln y •u nwje r t_.~· .o Pbro.ó .1 nldo 8. El obl. J o. 00·0 de una fnd ~ G dcSn piado•• do D . 000 P•· C:OD donloo a acrvir una a ~Uan . 2 c u adn• MAria T:hrrCJn y Jae1 nlo d o la Cuorra zso • T lopombo 166S La Haciendo Afa.

o 300 • 40 u .050 •• S ~b. !J aot.rtín Di(!& -i.ndio 30 • Lulunqrd la huicnda j-.000 • 33 euadrae l)¡cgo do Pineda -indJo 830 • 18. h e. 240 • lpokmso André.b. en el • h o TomiÍ• Fisuorcua 2.lOO • 1726 t1crrae: Ventura Ch. PoJa1in.tU Doc. BrJoa.che 8 cuA:dra• F cUpo A rtea11• 1. 4.ba VeJ:ttura Crijalba pbro. Jea.bllu &ubaata 5.500 • 6 enodrae x 2 c. Luducña 300 • Cot. Chiqul~:a 8 eaballerí.olrcrhos Cacbipam.600 • derus S. do SoJ.100 • U . y Lonaa do la Madce tlo Di. Joma Nuc.. 100 • Cru~lcon& Pedro Mnyors• 806 • • ANCH.aeo.• do Salaar 3.uql.a •• Cuajara hacienda y bato• herederos do Juan &pi. 20. An1oolo Anújo 960 • -reta.o s en pú. ••· • ANCEI.870 • Pi~qucr lu1o1 de Cbuld r P lequer herederos do Juan do Oiiute y Cabriela Paredes 24. 93 r.s do J. ADQUISICION DB IIACIENDAS • COLEGIO DE mARR. proc.a r<t:IIDOilC ). Jerónhno }"co.m1og Dr. Sab. 236 Doc. x ~ Co•io •• Rda.ltin Cf)n~¡. Tamblllo berd<~o. a.b alleri. on nombro de lo• v eelnos •• H d#. .lttCaCC' analaa Felipe Oiac do Salu 3..A • Sitio Tradontc _162% S·V. 1 ff. 1.Do&o de: M.icJor F~o..000 • h a1oa: Imbiola. 3.tvez ( i ndio de Cannqui) 26 • 1728 rotrcro ejiclo para d~l Dl.balleriu Otavalo ibid. 1 euadra Juan Ludueña 2. y una Alejandro do la Torre clém•ga do :PI. en ol Uaao )3 ub. •• 1687 2 eab.. P edro Muilo• •• HM. Pedro Guay 1.400 • 1ns en:lnd. T. euadra• y Pedro Rodri1ue11t.238 • tlcnaa !lh.ao do tiorra Agnnl n ele b P ana 140 • otro Aguoún de la Parra 120 • o tro 'Bahazar lloutista 241 • Oll'O Dicso y Tomh Surita 1 . 000 • en la Villa a p. cab.rce cm la Villa Jral. Chorlaot 1622 12· c:. T.ndo edcti:htico eu rem~to 6.

Sobre todo quería partirse de acuerdos definí· tivos con los colindantes. Este proce· dimiento era el único posible debido a que " . En el curso de los inventarios y avalúos practicados un poco después de la expulsión debieron efectuarse algunas men- suras de las haciendas de la Compañia. no puede -pensarse que todas las haciendas ganaderas de la Compañia ofrecieran los mismos obstáculos de inconmensurabiüdad. apenas podemos hacer- nos una idea aproximada de sus tamaños debido a la au- sencia de mensuras en el momento de la expulsión. T. .r esaban a la Administración especial de Tem- poralidades. babare. Se quería dejar bien establecidas las dimensiones de los bienes que ing. sin embargo. Con todo. . T emp. a fin de evitar incertidumbres so:Ore los linderos posteriormente. se contaron 10. v fl. 678r so. Con ayu- da de algunos datos conocidos. el funcionario se contentó con aco- tar en cuanto a las tierras: ". siempre se queda bnstnnte escon· dido en tierras tan dilatadas y hacienda tan gruesa" 1 • Naturalmente. VI LA TIERRA l. tierras de uno y otro lado del río Casanare". pueden espe· cüicarse algunas cifras. Para suplir esta falta se adelan- taron investigaciones entre los pnícticos del lugar y éstos calcu1aron una cüra redonda: tres mil cabezas. • por mucho que trabajen loe peones. En este caso se obra· ba de acuerdo con órdenes precisas impartidas por )a cor ona.606 reses de vacuno. Cuando se hizo el inventario de la hacienda de Cari. . sin poderse saber a punto fijo el número de ganados que no habían venido a los corrales. . En cuanto al ganado. l AHNB. que pertenecía a las misiones de la Compañía en los Hanos de Casanare. "aunque re considera ser bastante".

declaró hallarse inte. . Los p•·opietarios f ueron citados en el curso de las diligen- cias para proceder a los d eslindes. agregaban: " . provistos de los títulos de las haciendas. los tasado- res no o tn. . los tasadores afirmaban respecto de la h acienda de Zimar ronas que ". fru to d e su sentido de las d istancias. El Cabildo de S anta F e sostenía una pretensió n parecida con respecto a ejidos incorporados a La Chamicera. Temp. po. ele. por ejemplo.. L os avaluadores se asesoraban de mayordomos ant iguos o d e indios que rec\taban d e me- mor ia los linde. Jo p r imero por car ecer n osotr os d e la inteligencia de la a gri- mensura y lo segundo por que sus campos incluye n muchísi- mas ciénagas. hemos omitido med ir.onfiaba a propieta. d a.. e n compañía de agrimen. T.-ea. Roque M e n dibu r u. L os indios de S an José de Cúc uta. por c uya circunstancia la misma instrucción nos excusa de la medi- . xiv L 9<l9 v. Y uno de los avalua- dores. sores. al r eferirse a la mens ura de Cbillanquer. . r eco- nocieron prim e ro sus linderos y.-ácticos los habilitaba para esta ta.. 14 f. En Pasto. Es posible imagina . . montes. sostuvieron que l as tie rras ele El T rapiche pertenecían a sus resguardos. suponiendo sin duda que sus conocimientos p.. consideramos impract i- cable la medida" 9 • Más a delante.-os d e las haciendas. que solo conocían mediciones empí- ricas. l r.-ios locales.. D e 1770 en adelante los avaluadores. calidad. Esta última era en sí una medid a que. a u nque s ub- 2 AHNll. les fijaron un valor de acuerdo a s us dimensiones. 235 Doc.. por ej e mplo. Sin embargo. J es.todos los inconvenien tes a que daba luga.-ras d e El Espinal.iHe ron cst:a vez u na min uciosa d escripción de las tierras. 3 ANCB.lo cual se excusó de intervenir en l os avalúos 2 • La confección de los avalúos se c.-es ado en parte de las tie. T. de sus calidades y de s u capacidad en cabezas de ganado. quiebras in útiles y penas. A menudo s urgían incidentes c u ya soluc ión d ebía some terse más tarde a la justicia ordinaria. . Pero mu- chas veces la labor de mensura no podía llevarse a cabo sino recurriendo a prácticos.este método. .- La primera razón era s u ficiente. D. vista su extensión y la aspereza de mucha parte de ella.

e n Thc Ri. no muy claras siempre . . 2·25.. • " 11 ( ¿ 5. Mucho mús ta rde ec d efinió más claramente In medida. J\JTKEN.. e"ietian r egulaciones locales que data · ban del siglo XVI. xxbc.s in N n w S p n i n. en muchos casos l os tasadores conten taron con una &e d escripción más o m enos cuidadosa de loa linderos.. Vol . auxiJián- doae con los instrwnentos que reposaban en las procur adu· ríos. no íle dofini6 de una manera uniforme para todo el te rritorio del Imperio ". 19 · ~ 9 Port 1 pp. y uti- lizada p osteri orment e en t odo el territo r io de In Audiencia 7 • 4 Ibid. p o r ejemplo.n-. a pesar de tratarse d o una rnedidu muy gen eraliza do. .l aran : " . " • . !.1 04 vnrns p o r 552...:fp<¡nlc A.79 b eetár eBtt. p o r ejemplo. UtiOdas. S r . eontrodleen ln 1 couclueiones de Páe a Cour'VM. En el Perú. al avaluar un pedazo d e la hac ienda Funes. .nc:iones sobre fu convers ión de U D ftA m~d Jdns antiguos" en BBA. Así.xxi p.scorical R eui<no. aun en esto caso.. una medida l oen] d efinida desde el siglo XVI por el cnbildo d e Toeaimn. Con t odo. . 7 V . "La catando de sanado mayor en loa elslos xvi y xvll'' eo DRA. MANUEL CAR RER A ST AM P A. El Cabildo mexicano liJó la ca- J. se pla ntean problemae casi i nsolu- bles r esp ecto a las m edida . le dimos el caber de 400 eabez4s y al caber de cada una el precio de 4 patacones . Feb.Anot. 300 h ectáreas? ).l cai!Q d e la "caba- Ueria" .lón seg uido no sab er qu é m ont ones son estos. ''The Evoluti o n of Wci1h u u nd M ~!> ur t"> . <C(Julval coto a 42.r. 1023 y . podía reemplaza r para fines p rácticos la m ensura ri· gu rosa. . Sin em - bargo.aJJo riu en 1. q ue h abia nacido de práctica s de los conquistadores. 262. P izar ro tuvo la lncultad de o torgar seis h anega" a un peón y d oce a uno d e a caballo. Vol. Antonio León Pinclo. ERNEST W. S l b i d.jetiva. En el caso de la Nuevn Granada las dilicultnd cs se ac u· muJan en torno a lo c3la ncia da ganado. los tasadores dec. p . pero declara a ren¡.. En e. f. la descr ib e en el T ralado de la ~ confirTTUJcwne& r<! CI' l es como la cabida de doscientos mil m ontones.c r i can H . o simplemente re firiénd ose a e llos do u_nu manera ge· neral. Y en otro caso: ". E n esto~ anieuloe ec. estas tierras t asamos y prudent emente -regu- lamos que tienen tres leguas de longitud y poco m ás de una d e latitud . 4 8 v. Asi. 6 V. E n otr os ee p r ocedió efectivamente a In mensura.

en 6 . Esta medida fue la que aparen tem ente 6C u tiHzó e n las Juens u. "paso" no . en el s iglo X VII so reduj o a u no cua r ta parte d e su valor primitivo. en f orma p roporcional y 8 ·u n a vaJ"·a ~to Jl a . Como ocurr ió con a lg u nas haciend as mayores de la C01n· pañia. Aef. U na p u1gad a doce pun toe y ua punto re presentab a 0.000 posos de latitud por 6.oqui· vale exactamente a una vara sino a % do vara.0 00 19 . para Aitken se t r ata sin lugar a dudas de la vara de Burgos o castellana. En realidad. .838 m . En Uneas generales estas regulaciones coincidian con los . Se asi- milaba el "paso" a una vara castellana de tres p ies. se m ensuraron &eia h a t os..n embargo. S i. es decir. p ues l a n u eva eshutcia de gan ado mayor tenía 30 cabuyas (3.n a tonin trc a p ica o c u at-ro p almoe.nc:i.000 pasos o va ras) por 15 ( 1. 317. Se reguló a l mismo tiempo que l a esUJnci. Según Aitken.89 m. l a vara tend ría 0. Y lo mism o que en México.600. o un poco menos de la mitad d el per ímetro. se introdujo u n cordel o "cabuya" para facilitar la medida.000 de longitud. Según las ins· trucciones se adj u dicó a cada uno.000) y de ga· nado menor (de 3. cxiste..52 hectáreas.r as que se conocen de hacien d as de la Comp añía en la Nueva G r anada. con el fin de facilitar su venta.G de ganado m enor t endría tres m il pasos por t r es ~nil y una est ancia de pan 2. cquiva.84 m.· ioocs diferentes.sitios mex. des· pués de h aberse suscitado dudas sobre u na definició n an te· rior.333). lente a 0.i ca· nos de ganado mayor (de 5 . En el curso de estas diligen cias. sino de lOO y.000 varos p o r 5..i da a auperficic. de 76. a veces.333 varas por 3. Mientras q ue para Púez Courvel. Las dimension es d e la e. de 0 .n algunas diver gencia&.sta. aunque a d mite que podr ía ITatarse de la t>Or<» de la tierra.000 por 1.279 Dll).500 pasos o varas). como en México. se procedió a fragmentar la de Villaviej a en h atos me· nores. e n 1772. Un p ie equivalía • cloee p u l p d ao o 16 de>doo (0. no de 50 o 59 vas.G de ganado mayor fueron fijadas por el Cab ildo de Tocai. sob re estne tnedido e cxieten interp reta.ma a fines del s iglo XVI. redu- ci da la med. un poco mós larga q u e la castellana 8 • Tamp oco la e&tau cla de gan ado mayor so m antuvo u nifo r - me. a un octavo.. aproximadamente. Ahora b ie n .

Pero en la mis- ma Sabana de Bogotú la sola proximidad a Santa Fe signi- fica una ventaja de valor de S :1 para la Chamicera sobre Tibnbuye>s. En algunos casos -siempre fuera de un m. En prinlcr término. muy similares a los do la muestra mexicana que se incluye. En ella. unu proporción de 1:40? En el caso d e una ventaja apnl·cnt e (productividad. Solo que las p osibilidades t<:-cnicns multipHca. El Espinal y la Chamicera integran un verdadero sistem. no existen real- mente diferencias de este tipo.a poblada traduciR una ventaj a puramente económica que debía refl ejarse a su vez en el valor de csaa tie rras. siempre es J>Osible encontrar términos do referencia fnmiUares y por Jo tanto oxplicacionee que no escapan al marco de nuestra propia sociedad_ En el caso de la economía colonial In explicación solo es posible con refe- renc ia a la sociedad colonial.b an la despropo rción.a de producción ganadera d estinado al mercado do S anta Fe. las diferencias de valor que no guar- dal\ proporción con un fenómeno contemporáneo_ Claro que muchas veces estas relaciones un poco inconcebibles de 1 :40 pueden explicarse por un simple concepto de productividad. Doyma. ¿Qué implicaciones tiene. Por eso el valor de la tierrn. se debe operar una curiosa inversión :respecto a su valor: la tierra representaba. en donde se· anudaban relaciones económicas mediatizadas p o r la m oneda. al considerar la tierrn como uno de los elementos esenciales de la estructura económica agraria.arco urbano de control inme- diato--. p1Antea casi un desafio a nuestra imaginación contemporiinea. fuera de un restringido marco urbano. si no como la verdadera "estructura" (eegún el con cepto d e Braudcl de lo que permanece frente a lo cambiante). pe ro dentro do los limites a que estamos habitu. e. ni cabo.un iircn urbana). De tos valores <le la tierra de<lucidos para la Nueva Gra- nada.-li:s evidente que la proximidad do las tierras a un óre. surgen varios problemas cuyo enunciado se refiere tanto a la economía con1o a la sociedad coloniales. Pero el fenómeno parece mucho mús complejo si so tiene en cu enta q u e. Villnvie ja. las n ociones de valor parecen casi esfumarse. para la muestra <JUC se posee.n el siglo XVIII .ados. proxi- mi dnd a . .

nocidos por un caudillo. o valor de una res = 10 has. La únagen implícita es la de una violencia di- recta . ejercida e n los primeros t iempos de la conquista. E ste hecho desconcertante tal v ez constituya una clave para la comprensión de fenómenos sociales. sin embargo. es posib le hablar de una s ustitución del valor de uso de la tierra por un valo r de cambio fijado por el sis· tema económico e u ropeo. una fracción mínima de loa bienes que euatentaba como estructura. Por eso. cuando el E stado es- pañol pudo r ecob rar parte de s u control social.de la tierra y de s u posesión como fuente de prestigio en este tipo de sociedad. Constituye.en términos de valor económico. capaz de penetrar todos los resquicios y todas las implicaciones.mientos. En virtud d e esta s ustitución pudo ope rarse un vasto fe nómeno d e despojo que no se comprende muy bien a través de meros mecanismos jurídicos. Resulta dificil trasponer un hecho económico parcial en una significación social coh erente.. Y sin embargo pueden ensayarse combinaciones de equivale ncia tales como: v alor de un salario mensual = de una a 40 has. puesto q ue la caballeria o la peonia ligaban el stat us económico y social del conquistador a s us mereci. valor de un esclavo . se haya san- cionado unas veces y desconocido otrae este despojo. En líneas generales.000 has..1 . Salta a la vista que las posibilidades de a p rovechamiento eran muy bajas. A la inmo· vilidad sacramental de las fórmulas del Derecho Romano se o p onia la m ovilidad esencíal de un sistema económico basado en factores de cambio. y así sucesivamente . S in embargo. Pues nadie puede ne· gar la importancia . no sig- nifica que e l despojo hücial haya logrado una c onsolidación definitiva a través de instrumentos i nstituoionales. en efecto. Hasta las medidas de la tierra expresaban este h ech o. de tierra. reco. casi un hábito mental abordar e l problema de la ocupación de la tierra a partir de fue n tes legales y explicar el d espojo como la mera transgresión de una norma. Por esto debían consti· tuirse grandés reservas que permitían acumular r ecursos de mano de obra. el h echo de que una vez alcanzado cierto equilibrio e n las relac iones d e poder. aunque jurídicamente se em- .

Este valor r elativo va creciendo.ructura fijada por la conquista.Con la casi total ausencia de crédito todo dependía e n esta economía de la acumulación de este tipo de bienes o la dis- ponibilidad de fuentes de trabajo. esclavos y ganado. con 127 esclavos y más de 40. desde el mon1ento en que incorporó un cierto tipo d e bienes o de trabajo. a l os bienes eco .. La tierra en sí no alcanzaba un valor de mercado capaz de competir con estos otros elementos. e ra apenas del 2 % . Pero sobre todo. respecto del valor total de la hacienda. por el c.plearan las fórmulas consagradas del Derecho Romano. una persona o una organización capaz de incrementar pau- . solo adquirió un valor Ynonetario cuando pudo sustentar una ganadería extensiva o una economía de plan ta ción~ es d eciT. una v e rdadera plantac ión . ein embargo. Por eso. Bienes de capital muebles por excelencia . la constitució n de grandes reservas tendía a revestirse con el privilegio jurídico de la "vinculación" (mayorazgo o bienes de manos muertas ) que las inmovilizaba como bien econó- mico. Frente a otras inversiones. La especialización excluyente de una economía minera_. el valor de la tierra se xni· nirnizaba cada vez más.era est. o la estructu ración misma institucional que hacía posibles ciertas formas d e organiza- ción del trabajo indigcna. c uya propiedad no se d eseo· nocía en principio. Esto era posible en virtud d e una inversión voluntaria de los valores económicos. nómicos indígenas. Dentro de este esquema. todavía era posible extender el despojo y aun propi- ciar cambios dentro de la pr-im. un criterio de d esvalorización impuesto casi mecánicamente a la cultura. las distancias multiplicadas por deficiencias en el sistema de transportes y por obstáculos naturales. el confinamiento de una economía propiamente monetaria a áreas urbanas muy reducidas.000 iirboles de cacao (en 1767) poseía tierras cuyo valor relativo. en Pamplona.on- trario. el nivel técnico muy bajo. todo contribuía a obtener est e r esultado. . a znedida que &e descuentan las inversiones en tra- bajo o en bienes mobiliarios . a la larga. a la raza. la a u - sencia de control e fectivo de estas áreas sobre el con1:orno ru- ta!. Una hacienda como El Trapiche. La t ierra.

14 f .latinamente las inversiones sobre la tierra (lograda sin xnu· cho costo) ocuparía una situación excepcional.. Sr. con 1. . . . dando al ca- ber de cada una su respectivo valor". A través de eUas se establecía un sistema de comunicaciones que dese1nbocaba en el Cole- gio. legado. Jeo. resolvieron e fectuar la ta~ción ". el ganado y la mano de obra. una· parle de la hacienda Zimarronas. 12 Ib. ... con 9.. de factores objetivos de valor. la presencia de pastos natura les. La Coro· pañía se preocupó por dotarlas siempre con r emanentes de capital que procedían de )a mis ma fuent e que la adquisición (donación. atendiendo a su extensi6n y al costo de una acequia traída casi tres leguas" 12• 11 ANCB.308 ps. en el Colegio de Pasto. llegaba a cons- tituir una ín. Por eso los prácticos puestos a esta tarea en las haciendas de la Compañía. . etc. Cada hacienda. El caber de una cabeza de ganado podía depender de la configuración topográfica del terreno. el trabajo incorporado entraba tam- bién en las apreciac iones. con el reflexivo juicio de los ganados que se pueden mantener. es decir.000 has. La. a veces crédito) y de· irlas incrementando con los márgenes crecientes de renta disponible. T. f.d. )a ha· cienda de Cano. La mayoría de las adquisiciones iniciales de la Compañía no significaban mucho como una fuente de renta. Así.tima unidad entre la tierra. Otra parte de Zimarronas. áspero. Naturalmente. (aproximadamente) se ava- luó en 3. considerada aisladamente.500 has. Y este fue el caso de la Compañía de Jesús. eliminando a veces su carácter marginal. (aproxi- madn~et) apenas admitía 200 cabezas por ser terreno " . de a g uas. 235 Doe. 12r. fragoso y montuoso. falto de salados y terreros" 11• De mucho más valor. El valor a s ignado a vastas extensiones de tierra d e- pendía de esta vinculación. ". contigüidad relativa de las ha- ciendas las convertía e n un todo coherente. es decir. e n e l acceso a un mercado urbano. la Compañía gozaba de otras ventajas inhe- rentes a su organización. de saladeros.

Un poco más tarde. VII EL TRABAJO En 1599 el arzobispo de Bogotá. Torres se atribuye haber inspirado las Orde- rt. p. Además es m uy conocida la actitud de algunos miembros de la Com- pañía respecto d el sistema de la encomienda. En 1606 dirigió al rey una carta en la que hacía duras criticas al sistema d e ser- vidumbre establecido p a ra los indios a través de la enco· mienda y los repartimientos. y de esta manera V. Fray Bartolomé Lobo Guerrero. aseguraría su conciencia y haría gran beneficio a esta tierra" 1 • En 1606 el arzobispo volvía a insistir ante el rey para que otorgara una encomienda a los jesuitas que tenían a su cargo el recién fundado Colegio Seminario de San Bar- tolomé "'· Pero debe tenerse en cuenta que las leyes nuet1as prohibían otorgar encomiendas a los eclesiásticos.mrza. . I . siendo provincial en Paraguay. Al P. en 1608. p. por las cuales el visitador de las Provincias 1 Arehivo General de Indias. p. Proponía que ". M. Esto sig- nilicó desventaja inicial para la~ órdenes religiosas y de allí los conflictos bien conocidos con los encomenderos. Diego de Torres. 128. de las enco- m iendas que vacan y se proveen en algunas personas se les podría dar pensión con qué sustentarse. obogaba ante el rey por fundaciones de los jesui- tas en Santa Fe y Tunja. Santa Fe. 3 Ibid. hizo renunciar al Colegio de Santiago d e Chile a una encomienda y lo mismo hizo en Cór- doba 3. El caso más notorio fue el del P . PACHECO. organizador del Co- legio de la Compañía en Santa Fe. 226.s de A lfaro. 108. Leg. 2 V. . I. Lo• ]e$1Útaa en Colombia. . 78. ciL por PA· CHECO.

En 1613 declaren pecado mortal no conformarse con ellas.ar"o un indio d e cada doc~ y el jndio podía eeeoser a eus empleo. El 3 de no- viembre de 1710 D. V. Tnmbién MORNER. Pedro Calderón ~ e cribó a Mortíne~ de- Bipalda para apoyor In t 4?Ucitud de Angulo Bravo. En tiempos del presidente Sande.. prác- ticamente con estas ordenanzas..del Río de la Plata prohibiR el serv•clo penonal y tomaba otras medidas para proteger a los indígenas 4 • Los jesuitas do las provincias del Rio de la Plata. 202. Colee<:ión de Documentos.i11i. el rigor con que La Compañia asumió las Ordenanzas de Alfa:ro no podía ser del agrado de los encomenderos. Doe.. KONETZ- KE. Nat uralmente.a& in &he Lo PlaUJ Region. n _e gocio que ee había enviado al Consejo de lnd:iae. 67. El P. . dio pode r al P.iJJionado Ge. Pedro Ango] de AngUi o B r nvo. de rupalda (procurador en Enr:opa) el 27 de novieua- bro de 1706 para que a. T. 7.t.olieitara e n 6U nombro la confirmación de una encom.ienclo.n erul de 14 Caba- llería de Tu.ct. Jotsé Olurte Angulo dio poder al P. Esta situación explicada la notoriedad de l as misiones jesuíticas del Paraguay e in- clusive las simpatías de que gozaron entre algunos :represen- tantes del pensamiento ilustrado. se le$ señalaba un real y medio de salado po-c.artínets: Rubjo e s eri· bió nl m'-mo Qulro. eo Siacboquc.. 5 En un inventorio de l o a papeles pertenecientes a la Procur a- duría de Provincia d e Santa Fe se encontraron papeles Tclotivos a e&te t. ol com. Aeí.la eonfirmaelóo de la encomienda de Guoea- mayae. Alo11so de Quiroa pora obten&. para l a fundación del colegio de Santa Fe. a comienzos del siglo XVII. The Polltical nnd Ecortom. le•. D. p. cte. No es presumible entonces que la compañia haya gozado de la concesión de encomiendas.ipo de procuración. La Compañia gozó 4 Los indio• pocUo.dore8. aunque intervino a menudo con su influencia para lograr el discernimiento de algun. 214. El 18 de jnnio de 1708 el provincial M. Ponl lo mit. Martíne:r. p.ic A.dio .n prestar aervicio gratuito a eu encom endero pero aolo como 8Q8tiruc ión clel tributo y por el té:rnllno de un m e e. se identificaron.nja . mucho más marcada en el Río de la Plata que en el resto de Hispanoamérica. eoJDicoda otorpda ol Mae&tre de Campo Fernando Pnbón Vaseoo- eeloa.. Morner atribuye a l an- tagonismo originado en la demanda de mano de obra de los colonizadores y la estricta aplicación de las ordenanzas por los jesuitas la tendencia de segregar a los indigenas de la sociedad colonial.a 1110lo podía tom. Cuaodo lo hicieran p()r contrato. ""pecial- mente los de las misiones del Paraguay.t«ls of lhs ]«11Ui. ANCB. 11.z para que aolicitara confir·mact6n de u n a e.as ~.

. doctrina que se había per- mutodo por la do Ouitamn en 1636. 17 F unilat ione.c biere de <Ou trabajo.l capitán Fra_n e. por Pacheeo. el Q .icn dio do co n tftdo por la h o. la hija de uno d e eu. Baltazar Martinez. reiteró la solicitud d e ga- ñanes y pastores puesto que los i ndio~ so negaban al servi- c io con cl pretexto de que habían aumentado los rebaños de oveja s en la región. .b cco .. En 1678 el h e rmano Diego Vermeo so· licitó indios do 11crvicio uno vez más para atender la cose- cho. En las haciendas de Tópagn. .é. Así.I'Con• c:elo·a. el prc:cedeuto d e loa Indios nlris. .s b ene!nctoros. p.ic.atabo u. XXXI. R.a Va. "._ l.n cia y los molinos que e l Co· Jegio poseía e n Bosa. N. •e deapre.i ar la esta. ".-i'í(J de } QsÚ&. ABNB. soli- citó é n 1622 y obtuvo del presidente Bo rja quince indios de Soacha para benef. para que les si rvan en los ministerio• de la dicha estancia" "· En 1688 el herm. In Compañia se servía de los indios de In e n comicmla de doña Isabel Bravo Bece- rra. En 1658 estos indios se oponJan a servir al Corregidor Franc!Jsco de F ·igue. La compañia gozó con largueza de los r cportimientoe de mano de obra (mita agrícola) que provenían casi siempre de encomienda s de los altiplano& de Santa Fe y Tunja.n adoll a Joa je-- auítee t>ara obtener a su ·v ez algu. Esta petición parece ser excepcional y pretendía móa bien un repart·imiento d e 12 indios para el colegio de Popayán. .dendu 18.itt Franc:ie<o H ('lrnán des. 176.s pudieran ser encomenderos.vor d. l. .o Heredia:a.nd ió d o ella nn f. f.i a T. T. qu. 7 ACC. pro- c urador gel'ernl de la Provincia.000 p c!io g. 941 v. d. oig.ltco Cort.r oa. siendo aai que somos los que más t e nemos qne acudir a la labor y semen teras d e los Padres de la Compañia y de 6 Archivo Romano do lo Conapa.tte- n cció lnlc:iehnento al eapir'n Lopo d o Cé•podc:•. por el riesgo de perderse y contingencia de agua y no haber en lo prCO!ente hoe ienda d e trigo móa considera- ble que la d e l dicho mi Colegio". La CompañJu. Cacique$ o I ndios. . La ciudad carecía de tra- bajadores y los jesuitas estaban construyendo su igles. P c. 75. " . U. pogúndoles lo que ee les d .sto al cgabc. r es:i dor Pf:C'Pe tuo de S B_n t• Fe. 8 Ln baeicndD e.r tinez. . p . rector del Colegio de Santa F e. por Pac.de una pensión que provenía de la Encomienda de Guatavita "· En 1668·Ja Congregación provincia l pidió facultad para que lo& jesuíta. SS ch. 881 <>h . En )712 la poae.a no Juan Ma.uoa. E. e l P .bieadu n ~n c dio l oAutt d e Souc:ha.

Con todo... Tierra• de Boyacá. 517 v. 11. a pesar de su nombre. f . los zeligiosos de Santo Domingo en Pamplona podían entrar en competencia con e l resto de Jos propietal"ios contra Jos enco- m enderos. cinco mercedes de mitayos con 37 indios 11. En la Audiencia de Quito el sistema d e mita agrícola debió beneíiciar también a la Compañía. quien debía cuidar el pago efectivo de los sala rios. era otra forma de trabajo coercitivo para la población inclí- gena activa y afectaba la cuarta parte d e los tributarios. de una manera más racional . 2. 12 AHNB. por ejemplo. en las tierras del a'ti· plano dedicadas al cultivo de cer eales o a 1'1 cría de ganado Janar. 238. nuestra e ncome ndera. 218 v. eviden te a todo lo largo del siglo XVIJ. T. corregidores y propietarios chocaban a menudo estableciendo las más im· previstas combinaciones de poder. Al menos en aquellas partes en donde la inversión en esclavos no era r e ntable. f. de 7 de agosto de 1657 12. T. ••· . Es natural pensar que los jesuitas tropezaron con el m ism o problema de escasez de mano de obra que los restantes pro· pietarios. f. figuran diez mandamientos de m itas d e indios. Un auto de Dionisia Péreo: Manrique. una circunstancia vino a favorecer a la Com- pañía. T. Cacique. I. 10 ANCH. Doc. 11 lbld. 15 v.mi señora doña María. señala la culminación de estas luchas s ordas y parece sancionar definitivamente el 9 ABNB. el deterioro de la encomienda. En el inventario de los papeles del archivo de San Miguel de lbarra. En 1657 el presidente promulgó ordenanzas de trabajo en que se disponía que solo haciendas de alguna mag- nitud pudieran gozar d e los conciertos. xvUi. 449. según sus papeles. El "concierto. En su reparto intervenía el corregidor.r mitió a la Compañía gozar d e una mano de obra que se procuraba "concertar'. le•. 9 • Con todo.. Doc. es decir. A med ida que la en· comiendo entraba en disolución las órdenes religiosas recu- peraban la ventaja inicial hasta el punto de que en 1628.:t e lndio6. Encomenderos. aunque no se dan mayores detalles ' 0 • Cuenca recibió asimismo. pc. y otros vecinos u quienes damos 6ervicio.. T .

px-edominio de los pl'opietarios al reservar el servt cto de "con· certados" a las haciendas d e alguna m agn itud.. En esta calidad. p . A su vez. y debía ve-lar p or &u p a go. 2. Uosotá. e tc.isiones. . 32.r-a e ionee d e poblo..•. E l misi o- nero llevaba u n control de los salarios q u e l os indios deven- g aban como bogas. En Casanare. 16. 198. los i n dios y aquellos que querían emplear:os tenían q u e r ecurrir a é l para obtener una licencia. 19. p. 1956. a los i ndios del Orinoc o para servirnos d e e llos como esclavos y q u e descuid ábamos totalment e la enseñanza de los feligreses qu e estaban a nuestro c a rgo y d oc·ttina:n 1.i&.. Según el· testimonio d el P .donea ente rae. que se llamaba " d e primicia". Lo cierto es que los padres de l a Compañía e jercía n una gran autoridad e n los territorios de m isiones . y fomentar manadas de r eses.33. en 1692. Aún más. el misionero podia disponer gratuitamente del t r a- baj o de los indios e n una labranza d estinada a su s ustento. S.3-24. . Se- gún c u enta Rive ro. que obligó su r etiro. todo nuestro c u i dado e ra lev anta r trapiches p or la codicia del azúcar. y d!"spuéa. Rivero constituían todavía en el siglo XVII verdaderas r csuvas de las que echaban m ano algunos espa- ñoles para hacer servir a los ind ios en los obraj es d" San- tiag o de las Atalayas y aun para hacer tráfico d e ellos e n todo e l r e ino ' 3 • Los jesuitas mismos f ueron o bj e t o de esta acu sación . Los territorios d e m . 294. gozaron de la ven- taja excepcional de una mano de obra a h u. 14 !bid . trapi- ches y otras a ctividades de las h aciendas en territorio de misiones. 414.. p . finalmente. JUAN RIVERO. Bo-83. Es natu ral q ue esta autoridad provocara conflict os y diera lugar a acusacio- n es maliciosas. los acusadores afii"ttlaban que " . J •• H istori<l de la• mi. 212.. p s. e n cambio. P art:ica1annente intc r eaaDte e l relato de tn. p. los padres se servian de los indio s y el procurador 13 V. p. pri- mero en 1629. pe. q ue quitá b amos i njustamen te sus can:>p os y h e redades a los v ecinos de estos sitios para ensancha r los nuestros..<t Orinoco y M eta. p. que cautivábamos. peones. en los hatos. por e j emp lo.oi<lne• de lo• Llanos tüt Cn$CJnar c y lo!J río. p.n dante.. el misio n e ro j u - g a b a el papel de d efensor de indios o procurador fiscal. 17. p e.

n:a llip6to. sus haciendas t enÜin fanut d e estar mejor servidas que la ma- yoría. El s istema de provisión d e mano de obra indigona era el mismo que se practicaba en México y que Cbevalicr describe en la edición de las In.t. po.naAr eo un pro-- c:eeo aimUar p:a_rtl la Nueva Granada.. Sin emba.. ]as 1 rutrucciont!4 recomendaban que.rgo.bra.lta. R especto de este primer grupo. lo quo c::roabn un confUeto ant ro connanidodee indtgcnoa y bacioncl.Sditoa.e.con cer- tado•'\ tJ'U ts p c rton eeian a unn comunidad tnd(gcna t o dllvfa. 128.abiéndoso W'cc:uporado la población l:ndf- IIOna. 17 lMt. Por un lado air- vientcs q ue habitaban dentro de la hac ienda. E. o p c tor do l aa p04-ibllidadca de la c mprct. Et~o proee•o c:-olne ido con la fo rmas-16n de Jaa fJ.a Jc•u{l.mplear trabajoc1or ea m eAi laoa en 1• medida do eu eecasa noco•td.socorro &". Entro 1632 y 1633 Ac· Abolió e l elst._ d e que no h. n o e. . trabajadoroe indíscnae quo bubiaan p ordido e&to vinculo y •e rofugiaron pr4ctleomente e n l ue hae lcnd•-. 2S3). CUERVO.e entrado en d ocad ene:ia ( v.t • encuent. p. Es posible que d entro de la primera catcgorin se contaran los "as ituado8" que gozaban de una peque.n o que ee inlci6 una t endencia hae:lu el lotlfuatdio ou::dlantc la cxplotue16n aana. el sistema de reparto o "concierto&'' con uno cantidad fija de indios provenientes de algún pueblo cercano • o.ro. a los que gcne- ralment:e 15e retenía mediante "a-delantos" o . 1a tranalclón entro . 144 y 147. . al entrar los sirvientes. con la dlferonc la .od do manO de o. sino que ha de corre r mes c umplido y mes pagado" 17• En los ins- JS Informo d e Eo8.nlo de A . una e onflrmaeJ6n provleJonal e.ñ a parecla dentro do la hac icndtt y algunos animales. por lo clom.l var•do al Condo d a Ar•nda. V.. Chevalic.a.r observa que entro los j e:~ uítas mexicanos la práctica d e la retención por deudas estaba prosc rita. 1766.Jmle ntoa que ya habi.notoria. Por otro. les avisaran que no les han de pagar salario adelantado. DI..a• d o cepa&ol e• . Cole<:c:l6n do Docu~nt ln.strucciont:S.o ercó propiame nte un ~a:it o m a"' d o hac ienda . N9 J22.ndu• aanadcroa. 16 Sabro c•to punto GJbson ecñulu. aon en u.na parte muy lmponanto hade.ma d e loa rcpart. y lo• -•aan..n ol bcc:. . En efecto.. Puedo p c.ho do quo la• Melcndct• de la Compaiúa en la Nueva Gra-nada. p. que pod'o c..anea".pagaba los jornales en aquellos géneros de que disponía abun- dantemente la procuraduría ' " · Pero no en todas partes loe j ~ uJtas gozaban d e las ven· tajas que poseían en t erritorios de misione!$.do r·a . los administradores ".ra_n dea baclendaa.

como quedó probado con la p esto do 1 7 62 que dejó prácticamente a todas las hac iendas s in indios. P arece haber existid o siempre un equilibrio demasiado f r ágil. l os testimonios contemporáneos son más bie n reticen- tes ~ 0 Ln Nueva Granada experimentó un proceso d e mesti- zaje muy pronun ciad o cuyos consecuencias eociales y econÓ· mic a s no se h a n estudiado debidamente. 18 MA CERA.oda JDitad d e l aiglo XVJQ (¿1779?). •q•4.22 V . ¡.093 44. U na c risis parec ida pod ía conducir a u n endure- c imiento del s istema. que esta abstención p ueda e><plicarse por el c r ecim iento de la población rural en M é xico d u rante el siglo XVIII "'· Sobre este punto no puede hacerse una afirmación enfáliea respecto a la Nueva Granada. d ~ l 19 Podr'• auam-lrso una oxpllca c l ó n altc .. Univereidnd de Sean Mareos. Los teeti. En 1\féxtco no hablo# d urante e l aislo XVJfl. ex- p uesto a c ualquier amenaza. En el moment o de la oeu pneión eo e n contr-a ron muy poca• c tlp eei et mon e tnrioa en Q uito )' la Nucwa Granada. 20 Laa c . Ses-l\o l oe d•&. l a poblac:lón m eall_aa y a ~xedfa a laa d o máa eastQ en l a •o1u. En e l terr itorio de la A u die ncia de Quito la r eten c i ón de mano de o bra se procuraba por todos los m edios.Ír la. I nstrucc iones para «l mtJnejo d e lcu ha cl~ nda& jtt.336 6.63 6 5. R esp ecto a una "recup rac i ón ~' en el siglo XVIJ I .a s.592 8..73 Blanco o 277-. Ee p osible.o a de F rancisco Silvo11tre. como lo s u gier e Cbevalier. E n Quito es posible que el ritmo de crecimient o de la empresa a g l"ícola haya so- bre pasado las posibilidades que o{r eeia una coyunt ura d emo· g r áfica favorable entr e la p o blación indígena.m o nios de ""socorros. 0 68 33 .53 200. En M éxico oc:u.co i nic ial.375 34. son d ema· siado numerosos en las haciendas d o los jesuitas del Ecuador com o para pensar que la Compañia se ba ya absten ido d e emplea r cat e m edio para r etener una mano de ob . . En cuanto a l oa lndioa:.54 51. 157 50.a escasa.rna.truccioness peruanas 18 el P. Pan••'· lt27. 1966.5' 2 94 .24 Libree 368.tiva. Jo eaeasez alarmanlu d o nuDterario q-ue attn «dabu • otrat re1:ionca d e l Im pe rio .753 16.rr·i ó lo contrario.ilra s son m áa expUci t. 60 39. No se conocen siquiera las proyecciones de un descenso de- mog rúf i. F R ANCISCO SILVESTRE. Altamirano ordenaba algo se- m ejante. 60.81 E oclavoo 44 .a P crli. NUAWa Granad a % Audietu:ür d e Qrdl o % lndloo 136.JU. eu pore-entaje aecuia eiend o m -oy b ajo.

AFnérica..162 ps. Inmediatamente después del te.•. de cuenta de Jos " socorros".. 4. Al efectuarse el inventario de la hacienda Chorlavia. Es inte:resante observar. siempre adeudados en nmltiplicada mayor cantidad. .. Doc. donde babi a mucho$ asituados. q u e no h ace sementera para su propio útil (de que hay muchos ). Je. 48 indios de Zimarronas.-remoto de 1797 el admi- nistra-dor de Temporalidades de Quito. Y al indio perezoso. . que de lo con- trario se abandonan a la embriaguez y a la dcsid·ia" 21. que es inevitable y aun pre- c is a para conservarlos y obligarlos al trabajo. que debían 19 indios gañ anes. En las haciendas del Colegio de Pasto estas deudas eran cuantiosas.spáño[(. . JV. que aunque éstos e n ningún tiempo descue n tan lo que tienen recibido. en. y de esta manera m u c 1·en sin desquitar . se agregaron 206 ps. ". Je•. perten eciente a las misiones de Maynas.. del Colegio de Ibat:ra. El monto total de las deudas al Colegio por este concepto ascendía a 3. 22 ANCH. ob- serva ba que los indios estaban " . Adquirir tie- rras en las inmediaciones del obraje de San lldefonso. no hay que darles para con servarlos . los jesuitas hahian empleado con éxito. 239. "22. . se les obliga a que la hagan con a lgún castigo y aun así no se puede conseguir 21 ANCH. . ind·i os a los que se retenía 8UlJli-n istrándoles tierras para sus sementeras e inclusive bueyes y herramien- tas. se- gún él. Hubunuco y Pandinco debían en e l momento de la expulsi6n 1.<>pecial- mente p~:caris. Y en Pasto la mano de obra indígena no debía ser escasa. 595 v. T.. " . E:uudio• crí&i-C O$ acerca dG la Jon. al liquidarse las cuentas de 86 lndios estos resultaron debiendo a la hacienda 723 ps. En In hacienda de Cancagua. ff. . Díaz Catb alan. sin embargo. pues con la ruina de Ambahaqui y cuadras de Pelileo por causa del t erremot o. 235.. citodo por CAPPA. pp. que las condiciones econ6micas cr<Ul allí e.. " Un observador imparci a l 23 mencionaba precisamente los c'asituados". . El mismo Diaz Cathalan apelaba a otra medida que.inación c.765 ps. 339-340.. T. Y observaba e l funcionario: " . por los continuos socorros que piden. 23 So u-ata de un Informe r endi do en 1767.

por CAPPA.tcciones mexicanas permitían también a ]os administ r adores u sa r de castigos con los indios que vivían en la hacienda 2 • . géneros y frutos.500 en la época de la expulsión.. maíz.J os in dios p o día consistir en j e r gas. El testimonio de 1767 lo atribuye al aumento constante y a la prosperidad de las haciendas. pues ést os con dicho titu lo hacen mu_c has e xtorsiones a los naturales . c arneros y ovej as v ie jas. . Nada m ás lógico en parajes en donde la moneda cir- c ulab a a penas. Con respecto a los "asituados" los a dministradores ejercían un evidente paternaHsmo como se desprende d e l hecho de que Jos castigaran por p erez. lo mismo que a las sanas p r ácticas de la Compañía en cuanto al pago de los asalariados.n das. y en donde la econo m ía natural constituía casi un sistema... Las lnstrr. p . desti nado al trá íico. NO 128. El caso más notable lo constituía el obraj e de San Jldefonso.osos. En territorios de misiones. cit. n u . para evitar que e ntren e n las haci e ndas los m estizos cobradores. El si stema implicaba un auxilio m u tuo de las respectivas producciones. . los pag os se efec- tuaban casi siempre con géner os que procedian de la procu· r aduria. Por eso el salario d e .mucho de ellos".n especie se just ifi caba n me- n os p e ro a ellos inducia la práctica general y la tendencia al autoabastecinúento de las h aciendas jesuíticas. y solo el reman ente. Asimismo. bueyes. co1no se h a visto. c e- 24 h•. sombreros.fac ilitaba la operación.ilidad neta. VI. . En otr as regiones los pagos e. De esta manera el número de indios y "asi- tuados" de las haciendas de la Compañia llegó a 3. p.ad doméstica" más o menos cerrada d. 341. El r égimen de sala rios se acomodaba a1 carácter de " unid. bayetas. podía considerarse com o ut. 131. e l adminis- trador se encargaba d e l pago de l os tributos y en Quito del pago de las primic ias del c ura " . que integraba un sistema de eiete b acie. fr a- zadas. cuando muchas hacien d as experi· mentaban una penuria e norme en este sentido. 25 Doc.e la e mpresa jesuítica. La p res encia de un obraje d entro de la hacie nda o e l hecho de que la ha- cienda estuviera incorporada a l obraje como proveedora de m ateria prima --caso ntuy frecuente en Quito-.

mayor parte en d i nero y ropas d e mejor calidad y loa rociones en especie" :lO Es posible inferir la importancia de la mano de obra indí· gena J>Or los indios de servic io concer tados cuyo número se conoce. Por eata rozón el corregidor ordenó e n 1767 o l os mayordomos de las hac iendas que tuvie ran "es pecialisi· mo c uidado" en la con servación de los indios y que dieran c uento pro ntamente s i algún vecino intentaba atraer a alguno de e llos para su p ropio ser\licio . tenía 124 indios de servicio. ex· plicó q ue se habí an perdido " •. por cuya falta n o pudo beneficiarlos . 26 v. Sllvcotro. Las hac ie ndas del Colegio d e Latacongn d ependían entera· mente c:le In mano de obro indigena y entre todos t enían 828 indios con c iertos. y el obra. que ha. Lo mismo ocu· rria co n Celtas. tabo n 54 c uad ras de c aña y e l hacendero. a causa d e la pes t e general en que murieron 103 indios. en donde la Compuñía t.b ío hec ho el P. aunque en edo asiento. 1\fanosalvos el 14 de n oviembre de 1 766. cosa d e 40 cuadras de socas y resocas.n a Oril d c J 76~2'c en Lat-n eu.nto). Catopila· haló. f. je de l o hac ienda de Tiopan>ba con 140 indio!!.4 % . llevaban " .. con uno anterior. Scsúu laa cifras d e F.ol!l:u. En e l primero fa!. (corre- A:Irni c.bada y papas. Esto hacienda poscia un obraje. .. Rivadeneir a. " 28 • 28 Jbid. una hac ienda de t r apiche. del Colegio d e Ambato.. distribuidos en cuatro "tareaa" para te jer p a ñ os y ocho para tej e r jergas. d e 72. P. e l por- centaj e do población indlgc.l o. También se auxiliaba en dinero durante c iertas fiee· taa o en el caso de un entierro. En cambio ee consideraba pago en dinero lo que so versaba directarnente por tributos y derechos parro. " . quialea. 148. Un porcentujc parceido e n Otava.. En cuanto a l os mayordomos y ayud antes. del Colegio noviciado de Lo tacunga. las que poseían esclavos). L a Calera. lo que explic a el número elevado de concertados. lo muestra la confrontac ·i ón del in· ventario q u e se practicó en 1767.u rria aa Latacun«a. 237.. c loro e stá. Tontapi.. que producía lanas y t e n ia algunas siembras.eoia varia& )Jne lcndae 1 hab(a población escl ava. l o qu& no o c:. T .. q ue te n i a 81 indios. t enia 80 indios concertados. que en este caso se apti curá el castigo corresponclie ote '" 27• Has ta qué punto d ependlon las haciendas d e la Compañía e n Quito de la mano de obra indígena (excepto. para la hac ie nda l'ilula.

. como acaba de verse. D oc. tancia afectaba la producción que te nia que d estinarse casi íntegra u .9 El Tropich e Cncao 51 El E • p inol Cañn1 C uea:o 3 1.rmonizara con la actitud de Jos jesui tas en matel"ias indig enas. Arriba . .Bacien. t a m poco tenia peón y el cor r al de Guayab a l.. por fal- ta de indios q ue quieran servi r en d ic h as haciend as y de hom- bres fie les que las administren . Gnnndo 22. Las haciendas más r icas d e l a Compañia. J::. En la ha- cienda -ele Tingo y Alamala. u n poco aleat oria . e l corr al de Alamala.2 29 Ibid. 2 36 ..5 ' C raeea de Doyma H ato la Cuno do 12 (con 1!) e. Por eso el a lcalde de Loja d ecla raba que era muy dificil la conservación d e l as hacien das.o a no -.el t r abajo ind íge. Ja vier de l a Vega Cacao 46 ... . T. n o d ep endi'an de la mano d e o b r a ind.8 P. R.ígella. sin embargo. . al socorro de sirvi entes y h eramints~' .4 Villavieju ( 6 h ut oiJ eon 31 eeeJnConado 12.vier C aiitt. con 164 cabezas. 29 • Esta misma eircuns.. e l corral del Higo. con 412 reses.F . 9 S. En el Colegio de Loja la situación parece haber sido crítica por la n:úsma época y acaso por la misma r azón. En la misma hacienda. E SCLAVOS • P ORCENTAJES DE VALOR CON RESPECTO AL T OTAL DE L O S ACTrYOS OE C A O A HACIEN D A • . " . P orque estaban de por m edio p r ohibici ones expresas que afectaban las exp lotaCÍO· n es de pla ntación. estaba al c uidado d e un ntulato esclavo.~ c lavo s) Chamicera Ganado 2. con 1 03 cabezas.Ju T ena Cn ñu 62._ Coca~. una d e las act ividades más i mportant es d e alg un os colegios. Acaso se haya tenido en cuenta esta razón o --como lo indica l'\1orn er para las posesiones p ara- guayas-. .. . p e rmanecía sin peón porque Valentín Chinvo s e había fugado y no habí a p odido r e p onerse. . A b a jo Cacao 62 S..

buscaba tambié n un efecto sicológico. 32 Ibid. p. a l r ecomendar benignidad con l os esclavos fugitivos. _. . 65. aparejado igualmente a la dignidad relig iosa. L a recomendación m ás constante en cuanto al t ratamien- t o de los <l'lclavos era la de no e xcederse en los c a stigos. 3 2. se ob - $crvaba que este proceder t e nía la ventaja d e evita~: que l oe esclavos deja~:n d e volver s1. El c ontenido d e las instrucci o- nes sobre esta :materia :muestra la ambigüedad que se observa en tod a la empresa jesuítica .. por extraño que p arezca. La p r imera. P ero. NQ <l3. p . . com o un atributo paternal: u . . las Instrucciones razo- naban a si: " . Dentro del contexto general do la econo- m ía esclavista de plantación la actitud de los jesuitas :merece ser analizada. Sobre el manejo de Jos esclavos se contemplaban disposi- ciones casi unánÍDles en las Instrucciones m e xicanas y en las visitas practicadas en el P e rú. y su servicio será violento y mal h echo .. 65.. no q u ieran lleva rlo todo por el r igor.. " • •• acuérdense Jos administra d o r es que son pad~:es de familias. O tra recomendac ión irnpo~:ta nte se refería a la vida se>_<ual d e los esclavos. Esta se Te- coznendaba m u y seriamente.. "Para el mayor s ervicio divino. en parte. ¿Caridad C ristiana? ¿Cálculo racional? La segunda de estas r ecom e n- daciones aten~ ia evidentemente al pudor y buscaba para l os coadj utores el aire de superioridad d istan t e de que debían es- tar r e vestidos l os representantes de la Compañía. que nada harán. N9 39. '' 8R. 68. p . y ellos vivirán descontentos y servirán forzados. .. O que e l hennano coadj utor n o castigara a los negros p or su propia m . 2.. p ó rte nse con ellos como padres ... N9 63. Después d e re- comendar rnoderación en los castigos. Una de l a s :mayores inversiones de la Compañía consistía en esclavos negros. " 30 • lgualrnente.e•. Sl Ibid. N9 39. 81 .. para nuestro 30 ln.. 33 l bid. p. no se buscaba únicamente condici onar la conducta de los es- clavos con una :mera apariencia d e benig nidad. la m ezcla indisce rnible de mot i- vos r eligios os y d e racion alidad económica. pues en muchos aspect os es algo e x cepcional.ano ni asistiera al castigo d e l as mujeres. y s upe r iores d e una comunidad tan c recida como la esclavonia . .

a largo plazo. 39. es decir. se darí'a por un mero incre- mento biológico.. la "normalidad" aparece afectada por la compra de esclavos de edad adulta. MACERA. " . 36 Ihid. El análisis de las cif1·as que trae Macera refuerza esta ob- servación..sita de Altamirano). según l as posibilidades y las necesidades de inversión. la explicación de esta di- ferencia en el éxito o el fracaso de un control demográfico. El estancamient o e n las inver siones de algunas haciendas en la Nueva Granada p ermitiría una distribución normal por cuanto el rango de edades entre los 15 y los 50 años no aparece engrosado por nuevas adquisiones. " debían d o rmh· bajo llave. 35 Ihid. por el contrario. Al elaborar un gráfico de dist. 58 (Vi.. p.. hombres y mujeres s eparados ""· Y a esta t·ecom. 34.. en este c aso. .. No debería buscarse sin embargo.. El au- mento de esclavos.endación se agregaba. Parec e más prudente pensar en la compra más o menos fre.. En el P e rú. la de una población joven. tatnblé n se procurará que haya tantas negras como negros porque los solteros puedan tomar estado y evita1· ofensas de Dios y el que se casen con indias o libres" atS. una frecuencia mayor en las compras habrí a afectado la distribución normal. es decir. hombres prefe1·cntemente. r-u ente de e sclavos.crédito y para el multiplico de nuestros esclavos . El in- terés de l a h ipótesis disminuye con la observación del mismo Macera de que x-esultaba preferible la compra de esclavos adultos por la necesidad inmediata de mano de obra y los costos que representaba la manutención de la población im- productiva. Una muestra mucho más pequeña que ha sido posible r e- construir para la Nueva Granada indica. una distribución más normal. por el contrario. Una población "normalmente constituida" desde el punto de vista sexual ltabria traído ganancias demográficas destinad as a sus- tituir. cit. El pasaje hace pensar a Mace>:a en un control dernog>:áfico de la población esclava por parte de la Compañía M . p. la costosa importación de esclavos. ob..dbución por edades de la p oblación esclava en las haciendas peruanas nos encon- tratnos con una población evidentemente envejecida.

... r "1--L-....:lcn>u .J======110 ~.1---.:::::r===::t•• . 1 1 P<>l>lacló" -'<wa '"' l O INci.Jcg de 14 Nu....------fiO r..nl diMTl6ucl6. . 8 1Nclend4o del P.--. por edadeo ..CrcnNda dlwl6uclón por eda4n 1.1 1 10 1---.-~· 1 Po61Gcl61t e. -~feo ....

Eate fenómeno conduce a fo rmul ar hipótesis plauaibles en
cua n to al c recimiento d e la economia (o d o la empresa je·
.. u ítica) y s u participación en un mercad o intercolonial en
las d os regiones. P o r un lado, la c u a ntía d e la& inversi ones
en el Perú era de doa a tres veces m ayor que en t odo e l t e-
rritorio de la Nueva Granado , comprendida lo Audiencia de
Quito. Por otro, estas inv e rsiones consistían en v iñas y plan·
tacionea de caña de azúcar en territorios costeros, con un
occeao re lativatnente fticil al m e rc ado. Así la economía prefe.
r·e ntcmente ganadera ( todavia) d e la Nueva Granada pre-
sen taría un f en ó m e n o de est a n camiento frente al vigor d e los
c ultivo& de plantació n , en e l s. XVIII. El c ultivo del cacao,
p o r e j e mplo, era un fe n ó meno r eciente. ta n to como la fun.
dación d e col egios en P amp lona y Mérida .

D ISTRillUCION DE ESCLAVOS EN LAS HACIENDAS

Núm-ero
de esclavo• rlocltJrwla•
Nuevo Cro~Wda
Hdat. productoras de e.ae&o 542 S 53.6
Bdaa. 1anaderaa (y eaña) 244 8 24 . 1
Hdaa. produetoraa de eaña 226 6 Z% . 3

1012 100.0
Quito
B daa. pro ductoras d e ee..ña 486 9 82.9
Bdae.. proda etoru de eaeao 106 2 27.1
592 100. 0

La c u a n tía misma de lae inversi o nes en esclavos refleja la
importancia relativa de catas economías. En e l P erú la C o m·
pañ!a poseía 5.224 esclavos. En el t e rritorio de la Nueva G ra·
nada, inclusive M érida y la Audienc ia d e Quito, estos eran
poco más d e 1.722. L os esclavos en el Perú estaban dedica-
dos a la explotación <le loa cañaverales d e l a eoata (62.3%)
y a los viñedos (29.8%) en ton to que uno fracción mínima
trabajaba en pla.n taciones de la sierra (2.1%). En N ueva
G ranada y Quito se distrib u yen en plantacion es de caña y
eacao, en Ja costo ecuatoriana y e n los v a lles profundos de
la Nueva Granada. En esto última e l porcentaj e dedicado a
la ganadería era muy alto, aunque es p oaiblo que la pro·

porc10n debier a d isminuirse tenien do e n cuenta l a combina-
ción de explotaciones ganaderas extensivas con cultivos de
caña rela tivam e nte inten&ivos.

NUMERO DE ESCLAVOS EN LAS HACI ENDAS DE LA
COMPA~I EN EL NUEVO R EINO DE GRANADA Y AUDIENCIA
D E QUITO •
1767 - 1 772

Hombre• Mu}cr c.• Ni>1o• Total Valor ·$ '% ••
Doymn 28 37 65 65
BuenavitLD • • • 90
ViUavi ej• 27 28 34 8?
Chamicera 4 4 3 ll
Tena 14 l5 22 51 8370 63
T l b obu)•o• 2 4. 4 1.0 1330 2
F. Arr i.ba 1 F. Abajo 6 7 13 26
Cor ib$bare 17 18 22 57
El Eoptnlll 34 29 30 ?3 12195 43
L e ngupií 52
El s..lo d o 1 1 2 510 7
E l T rap ícloc> S? 68 127 163 15 Sl
S . J avier 2 1 4 7 780 22
Lo Ve p 2S 2? 48 102 167JO oi6
La Coiba
(Col. Méridn) 68 82 I SO 25390 76
Lo Sab nn$ 22 20 13 SS 93?5 71
T e j ar ? 9 4 22 2690 80
Abejuc o 17 19 17 53 6962 58
Pab6n 1 1 1 3 414. 32
C uintar S 2 2 1 900 27
Alciviu - PrcCCJ)tor
(telorco d e l Col. d "
Ca.rtosena) 111 19795 62
Capuli
La Cn lde ra
Sandago
8 S 7 20
71
91
6410
""
Cllrp\lelu 13 1
Conrosal 62
S. J a vie r 18 18 12 48
Catamayo ( Loja) 1<1 10 10 34
Guarc 6 4 6 16
La Sol e d ad 7 7 12 26
S. Javier 31 19 43 93
T otaleo 4 37 4.23 307 1.174

• ü auaeada do dato. co•l'lctoa en alaan•• hadeod•• dl-.to n Jon..n be
eUn• tota1e• . Lo• SO? nhlo• c.ono• pooden on C·cdld•d a 281 hombrea y
ZSS muiora.
• • f:.te porcena.)o . . ha lo~nc coa ntpedo al ya)o r t o t• l de la h•de.nda.
• • • En un• •l•h• p~cd ead a en 1 '766, •• docJr. u.a do aatoe de la ox·

VIII

LAS HACIENDAS

l. Se conoce la magnitud relativa d e un poco má& de cien
haciendas que poseía la Compaiiia de Jes ús en los t e rritorios
del primitivo virreinato de la Nueva Granada, a través de
los inventarios practicados e n el momento de la expulsión,
en 1767. En términos de la organi,...a.c i6 n de l.a Compañia, dos
provinc ias. De un lado la proxinc.ia de Quilo, que compren-
día d el territorio actual del Ecuador, y que en el siglo XVIII
incluía tambié n, bajo la jurisdicción de la Audiencia de
Quito, el gobierno de P o payán con aua provincias de Iacuan-
dé, Reposo, Bar bacoas y Pas to 1 • De otro lado, la pon:)nc ia
.te S anta F e, q_ue inclufa ~mbi é n ~ Col~ o de Mérida, en
la actual Venezuela, y l os de .P unnmá y S anto D omingo.
Dadas cierto s c nracterísticae de la organización económica
d e la Compañia, un estudio que ac limi t a ra al punto de vista
nacional aign.i ficarla una ruptura aJ'bitraria. La Compañia
actuaba en el contexto d el Imperio español y poseía de suyo
rasgos co sm o politas, s uficicnte.m ente a een.t uadoe desde sus
orígenes. Aun más, c uulquier Clltudio sobre la economía co-
lon ial d eb cJ'ia t en e r pre&entea los lúnites efectivos de loa inter-
cambios y la organización económica del c o njunto d el 1m·
perio español.
Ya en In aegunda mitad del siglo pasado el jesuita espoiiol
Cappa 2 babia captado lo esencial de esta organización. El

1 V . ANTONIO DE ALCEDO, Dic<::lonorlo 6 ttov&/lco AIIIIA5rico
de ltu IndltU Occlclemole•· Madrlcl. 1786. Tambléo FRANCISCO
SANCBEZ S., op. ch. -y J UAN VELASCO, op. dt. IU.
2 Ob. cit. vi, p. 26. Una fonnula ci6n contompor6nea de eera
mioma idea en EDUARDO ARCJLA FARIAS. Comercio ...ere Yene-
saéla y Mésico en lo• "· XJII y XYJI. El colc po de Mé>dco, 1950,
pp. 13 ...

gobierno español impuso efectivam e nte limitaciones a ciertos
tipos de producción para asegurar un equilibrio entre las
diferentes regiones del Imperio. En últimas, según Cappa,
fueron las rivalidades mismas de los comerciantes y produc-
tores americanos las que impusieron estas medidas restric-
tivas. Rec uerda cómo a raíz del terremoto que esterilizó gran
parte de la costa cercana a Li.ma, en 1687, esta dejó de pro-
veer de trigos a Tierra Firme, que fueron sustituidos por los
de Cajamarca. Pero Quito obtuvo para sí este privilegio, lo
que obligó a abrir el camino a rio Esmeraldas para acceder
al puerto de Atacames. En la misma forma, el pueblo de
Pimampiro tuvo que abandonar el cultivo de sus viñe~os en
provecho de los peruanos. Según Juan de Velazc.o , en efecto,
en Pimampiro se trabajabao ". . . grandes viñas, las cuales
se derrocaron por el convenio, según se dice, de Quito con
el de Lima, para que éste diese los vinos a Quito y el de
Quito diese los paños a Lima, como efectiva.mente lo han
hecho asi" a.
Areila Farias apunta cómo este sistema se desarticuló con
las reformas liberales de Carlos 111. La producción aumentó
con siderablemente y convirtió a las Intendencias en unidades
económicas que tendían al autoabastecimiento. La distribu-
ción politica que sobrevino con la Independencia se hizo sobre
la base de estas n uevas unidades.
Esta tradición de liberalismo económico (apertura de los
puertos americanos a las naciones extranjeras y estrecha-
miento de los mercados internos) ha perpetuado los alegatos
que buscaban una justificación a los nacionalismos que ali-
mentan los manuales escolares. La tendencia d e los estudios
décimonónicos (Paz Soldán en el Perú, los hermanos Sam-
per en Colombia o Barros Arana en Chile) pudo construir,
a base de un esquema ideal, prejuicios suficientemente sóli-
dos como para desanimar toda investigación realista sobre la
economía -agraría hispanoamericana. Por eso resulta ahora
un poco dificil referir estudios monográficos a un ntarco
mucho ntás an1plio de econoiXtía general. En cierto modo "se
sabía" todo acerca de esta economía y este conocimiento indi-
caba que no valía la pen a ir un poco más lejps.

3 Op. eit. nr. p. •s.

limpiaba y beneficiaba la rierra des de junio hasta diciembre. métodos racionales que tendían a inten· sifica r el r endimiento En las haciendas de caña de azúcar del Perú. por ejemplo. Este método era acerbamente . mucha estaria po· dri¡~ en el . La Compañia era un propietario excepcional por los detalles d e su organización. En diciembre comenzaba a sembrarse la caña. insistían en la necesidad de amoldarse a los usos ab-rícolas de ca-da región. pero desde otro punto de vista apenas se diferenciaba de otro gran propietario. La suerte económica de los colegios estaba ligada a la suerte general de una comunidad. requeridos por su magnitud.tiempo de cortarse. También ee buscaba graduar el tiempo de maduración puesto que el corte duraba un año y si se sembraba toda de un golpe. Todo dentro de una gran economía de sus recur- sos puesto que las inversiones se disbibuían con un criterio de máxima r entabilidad. se rozaba. en aprovechar la cxpe· riencia de otros cultivadores y en guardarse de innovaciones peligrosas. Por eso el acrecentamiento de los bienes de un colegio dependía tanto de la gestión de su rector. Las Instrucciones me· xicanas. frente a la decadencia general del Imperio español. Al menos la impresión general de los contemporáneos era la de que los jesuitas solo conserva- ban aquellas haciendas que podian asegurarles rentas satis- factorias. en ocasiones. Las haciendas de la Compañía de J esús calcaban la eco- nomía regional americana puesto que se atenían estricta- mente a las posibilidades (y a las limitaciones) ofrecidas en cada caso. por ejemplo. Recuérdense también las precauciones que se to- maban para establecer un colegio o una residencia . la dilación es- taba calculada para no tener que interrumpir la molienda y no tener que emplear a todos los esclavos. procurador y administradores como de la prospe- ridad de una región entera. tarea que debia durar hasta abriL La siembra podía hacerse mucho más rápido pero. Pese a esto debe admitirse que la Compaiüa pudo intro· ducir. En el caso de los jesuítas puede hacerse una tentativa de l!"':'neralización puesto que sus empresas económicas estuvie- ron vinculadas a un mercado de amplitud relativa y a la prosperidad de las colonias americanas en el siglo XVIII.

y mayor de lo que podía la extensión d e lo hacienda. En el Perú. sin embargo. matar muchos. 17 estaban dedicadas al cultivo de la caña {principalmente en la costa y solo de rnancra excepcional en la sierra). 29. las viñas 30. . bueyes de tiro y eauopear las ntulaa cañcra. para hacer uno molienda excesiva.8% B los viiiedoe y 2. 11 lo que ee buscaba era precisamente lo contrario. " 6 V. "No sean lndi&cretoi en lae moliendas. Este seria el caso de los plantaciones de cacao en el valle de Cúcuta. van arando. llamado a emitir un con- cepto sobre lo s haciendas en 1770. .6% y los cultivos de "panllevar" apenas un 5. 6 entr e 97 propiedades. La caña representaba el 51. cit. a d onde se acarreaba por mar desde las plantaciones 4 V. MACERA. cereales con un marco comercial muy restringido. .aciéndolas por wea y e uutro Dteeee &Qguidoe. y 119..as costas pe- ruanas. la sembraron toda de caña de modo que no hay un palmo de tierra vacía. Según el funcionario. naturalmente. cit. S Instrur. para moler toda esta caña es preciso que los ingenios traba· jen de día y de noche.. pues para plantar caña. Según las instrucciones de los jesuitas.olcr poco con intcrrnpc:ión . E s posible que algo parecido se haya dado en las plantaciones. "Hnrin l as aiembrns de la caña eon dl¡crecióo para que tf. 97 191 .criticado por Agustín de Lan<laburu. el número de haciendas no puede con· trastarse con el monto de los capitales dedicados a cada tipo de c ultivo. que esto es r endir y enfermar la gente.ciorUJ$ cit . salvo en casos excepcionales.1% a planta- ciones aerrADas... desd e el momento en que se disponía d e una mano de obra segura y el acceso a circuitos comerciales muy amplios. MACERA. ob. que los jesuitas hayan buscado.':n· son por todo el uio qué moler . " . un 1\Provechamiento intensivo de la tierra. Con todo. 15 al cultivo de la viña y 19 eran de "panllevar". lo que maltrata y aniquila a los ne· gros" •.3% eorrcápondfan a loe cañaverales costeños. 183: 190. pp. cifras del caadro l. las plantaciones y las viñas de !.e: mejor e e ra.. 87 os.3% 7 • La caña peruana a bastecía los mercados de Chile y Buenos Aires. ob.. a proporción que se va cortando . }.. en Mérida. p. 1 Proporciones anóJogaa paTa loa eaelavoe: 62. Este ejemplo aislado no p ermite inferir.4% d e las inversiones. las plantaciones de caña en la región costera de Guayaquil y.

CAPPA. En el s iglo anterior. la principAl a ctividAd d e la" haciendas de la costa con1tistia en e l cultivo de cercaleto destinados al abas· tecimicnt o <le Limn y a In exportac ión a Tierra . Nasca.. . ob.de In costa.. Ahora Jos cereales provc.cicndaa de lo. 66-67. clc. 2~. etc. MORNEl<. y la gobernaci6n do Popa)•án has ta Timaná.o. pp. jcsuit~ en In regi6n de. La pllZ do 1779 trajo el restablecimiento de la pro- hihieibn. Are- quipa. p . E sta actividad ee había generalizado y atraído grandea capitales. y el de Chareae. l ea . donde era d e nuevo posible c ultivarlos. Quito.n {an do Chile. GuRtcmula y otros puertos hasta Acapulco.s AntHias. De est o" sitios eo llevaba tierra adentro lulsta Jos pue rtos de l.. minas de Zaruma. Desdo PRyR ulctm~ha a Piura. Nicaragua.ACión region. Cuenca. Lo s p ropiedadee vitivinfcolas de los j esuitas estaban ubicadas precisamente en aquellos sitio>< en donde s e concen· traba la producci6n dC3tinada a exportarile: Moqueg ua . ob. ·En 1774 se prohihi6 la internación de frutos y caldos en ol virr oín nto de Snnta Fe. Morner . Pisco y Santa 0 • El vino ¡>cru two e ra lle- vado n Pnnamú. que la juzgabun mú& segura. a ntes del terre· m oto de 1668. ob. dt.al parcela irreversible puesto que los grandes comerciantes po· dlan obtener el abarAtamiento do los granos c hilenos con solo amenazar con su compra cm el Perú. 9 l:bid. ventaja& d el cultivo de la caña eran evidentes s. Du· 8 V. a6o ell que la gu erra obligó a le. eo 103 h a. a donde ee llevAba p o r t ie.-ra desde loe cañaverales del eur. el comercio do llarinníl cm gran escala. Parn ento nces los jceuftas ya no participaban de la su erte do lo" cultivadores. aunque ellta amenn:ca n o 80 llevara nunca a efecto puesto que ].eñala In e :odgiiidnd de l o" cultivo. Loja.F irme. EstA capec:iali7. Por Guayaquil pasaba a Rio- bamba . También las viñas jugcobnr1 una parte importante en el con- junto de la econom{a jeaullica peruano.! Rfo d o In Plata 10• Cita como caso excepcional. y acaso más pro- ductiva. cucodro J. pp. Este comercio era activo desdo el eiglo X V 1 y solo en 1600 Tierra Firme luch6 por desembarazarse del vino peruano ale- gando mala cnlidnd. p ero la prohibi- ción duró solo haeta 1777. vantarla. dt. 46-47 y MACERA. partículan:nen· te de mineros. 10 V..

oe 4.rne ros 11.596 Te. Mérida.. 183 1. cit.640 Ycsuas 61. Estas cib-a s d1m idea d e la impor- tancia de ]a actividad gtu:túdera de IR Compaiiia en l as misiones d e l Paraguay l 1acia Jn época de la e>c.311 30 . }(18 Caballos 28. 1. p. de que es- tuviet·a ausente la Compañia d e J esús. dentro del total de la provincia de Tucumán.15 Ovejae 240.121 776. de los ga- 11 CAPPA (Ob. aunque en este renglón s u actividad exportadora. aunque también considerable: entre 1/8 y 1/9 del total.204 2. del cacao de Guayaquil. Es posible también .ne. Ha- rinas y Pamplona que se llevaba hasta Veracruz. esta actividad aventajaba en ingre- sos para la Compañía a la exportación de vacuno u.507 4. S u participación en el comercio de tnulu habria sido menos importante.430 74.234 2 . y que por eso tuviera un radio comercial muy amplio.ante la últíma par- t e del siglo XVII (periodo hasta el cual abarca su estudio).027 3. Esta actividad les permitió una participación muy amplia en el abasteci- miento de la región densamente poblada del Alto Perú. Se tratara de los vinos y del azúcar peruanos. Este comercio constituía precisamente uno de los rasgos dominan- tes de la estructura económica del Río de la Plata.6\S 243. Con todo. los colegios de jesuitas serían responsables de 1/5 d e las exportaciones de ganado de las provincias del Plata en el Perú.159 Potrill. que excepto en el caso del Río de la Plata . VI. la participación de Jos j esuitas en e l cuadro general de la economía colonial no haya alcanzado cüras tan repre- sentativas.8o del Areb. en que loa Jesuitas de los colegios de Córdoba y Buenos Aires exportaron hadnae al Brasil.eco Jo. T ambién poseían obrajes y rebaños de ovejas. M i. Pero aun haciendo esta salvedad puede pensarse que no existió actividad agrícola de alguna magnitud. 349): cifr as publicadu• e n 1872 P.729 12.vicr Bravo ~ quien di&pu..408 700 12.s Grt~n Chaco Total Vacas 698 . 269 17. Morner llega inclusive a avanzar proporciones: dU.507 Mulo o 15.9r Fra.rante la década de 1610.· pul&i ón.476 Bueyes 44 . 353 78.ivo de J eau(taa que m6a torde fue llevado a Chile. es posible que no haya representado una parte de r.onside ración.413 45.sione!l Guartuaíe .503 . En cantbio la ganaderia fue muy ímportante.

11in pro{undh:ar demasiado sobre las implicaciones de estn afirmación ¿Pues qué se sabe al cabo sobre esta "economía minern"?. el Espinal estaban ubicadas en Jos valles del Mag dalena e n tanto que Paipa y Firavitoba estaban sob re el valle de T undamn. en loa obrajes de Quito que abaste• c i8:1. de alguna manera estaba presente la Compañia. con las que ae abastecían las regiones mi- neras del occidente do la Nueva Granada y la plaza fuerte de Cartagena.c a del conjunto. En la Nueva Granada. General- mente se da por d escontado que la oconom !a de In Nueva Granada era una cconomia minero. P ero nu. costeros o fluviales. .nades del Río de la Plata. tener unC> idea del estado de la econo· mía agrícola pecuaria en la NuevC> GrnnadC> durante el siglo XVIII.. las observaciones de Moreno y Escandón.. o d e un tipo de producción integl"ado a ha- ciendas de ganado lanar. 2. La obra (¿definitiva?) sobro minns de oro y pin ta en Co- lom. Doyma. por ejemplo.b ia de Vicente Restropo tiene m6s d e medio s iglo. Como el r est o de l as gruncles p r opicd<1d es de la época. en el altiplano. Lnbntecn ). J oS. Solo a ttavés de descripciones más o menos generales es posible. o algunas haciendas del Colegio de Pamplona est.o parte del mercado en el virreinato del Perú.: Ignacio de Pombo o Fermin de Vargas. En In Audiencia de Quito predominaban l ns h aciendas del altiplano y por lo tanto los cultivos de "panllevar" o " ·p ancoger". En c uanto al res to de la economía solo pode mos a t ene rnos a las relaciones de mando de los virreyes y n un os pocos esc ritos contemporáneos como los do S6n c hez Silvestre. p ro- ducto de la invest igación d etnUada en los archivos. Villuvic ja. el diccionario de Alcedo. las haciendas de la Compnñín es tuban emplazadas en los vaUes profundos. cw las depresiones de lu cor- d ille ra y en l os altiplanos.n dentro de un marco muy general de referencias es posible advertir In pnr t icipación activa de l a empresa je- s uítica en el conjunto de la economía colonial de la Nueva Granada. No existe una visión sistcm6ti. Narváez de la Torre. de loa harinas do las provincias de Vélez y Tunja.nhan s ituadas e n valles profundos de la cordillera oriental (Cúcuta. por altora.

vcolojas evidentes dentro del sistema del m e r- cado intcrcolonial como en el Perú. la Vega. lo Caldero. de aquellas c uy a actividad ha sido posible eatobleccr con certeza . se dedicaban a la expl otación ganadera o combinaban esto explotación . Pero aun en cele cnso la Compañía podio disponer de hac ie ndas ubicadas e n un valle tb n fúrtil como el de Catomayo.. Doyma. A primera vista la importancia de los haciendas ga- n a deras excedía en mucho al r esto de las actividades econó- micas de lo compa. debido a los obrajes. Pintag del Colegio Máximo) o el cultivo de caña con la crla de ganado ( S antiago. como el de Cuenca . Pitulo. El hecho mi'lmo de que Jos colegios funcionaran en centros urbanos <le importancia proveía al s istema de las haciendas jesuíticas (le medios excepcionales de comunicaci6n y. en e l siglo XVII 1. prcdominnba la cría del ganado lanar y la combinaci6n c on cultivos de "pon- llevar" era In mós frecuent e. de manera principal o secunda ri a . ~ e habiun fund ad o paro facilitar la comuni- caci6n con territorios de ntis iones. M érida y Guayaquil. todu del colegio de Lntacunga.y mús tarde Loja. Se daba también el caso de hue rtos y frutales como en la hacienda de Cotopolahal6. El caso más notnble Jo c onst:ituian las haciendas de Villa- v iejo. del Colegio de Ambato. En términos de la Audiencia d e Quito ocurria algo semejante a unq ue. con c ultivos de plátano. La hacienda de ViUavie ja comenz6 o constituirse en 1631 con una concesi6n d e tres ca ballerías del gobernador de Nei- . caña. en Ilitio .gal. dedicado a la crin de ganado lanar. que desde la lejano provincia de Neiva basta los ej idos de Santo F e integraban un sistema destinado al abasto de hta última.ñ in en el t erritorio do la Nu ~ -va Granada. cultivaba coño en tonto que sus haciendas anexas (Salata y San Nicolás) t cn[an cultivos de cebada. en al- gunos casos. rico en huerto11 y plontac ione6 de coña. cacao o eiembras en general. 3 . popas y bobos (Tigu. I>cdrc.a. Corpuela). Espinal y l a Chamicera . Las misiones del Cosanare y el Orinoco le daban ae- ceao igualmente al mercado de Cuayana. Al- gunos colegios. moiz y tri· go. Tiopamba -donde tambiún fw>cionaba un ob1·aje--. Al menos 22 hac ien das. lanar y cultivos de cebado.En a lg unas se combinaba lo crin de ganado vacuno.

". Te1Dp. En los años que siguieron a la expatriación se continuaron Jos envíos de Doyma y Villavieja. En el segundo año transcurrido d espués del destierro. se vendieron 421 ovejas a 7 reale. 107 novillos a 10 ps. de- jando allí las reses que por flacas y destroncadas no pueden seguir su destino . que por solo arrendamientos producen más de 300 ps. general- ment e un esclavo d e confianza.. ha de ser atr ac- tivo para la venta de toda la hacienda. f . con ducidos por un caporal.va. y se mataron en la carnicería 109. 14 AliNB.3 ANCH. 1. a que concurre que en el Hato hacen mansión las sacas de Doyma y Villavieja. Rodrigo Fi- gueroa ordenó el traslado de 9. . Con estas reses se proveía de raciones a los esclavos de El Espinal 12• La hacienda La ChaJDicera . XIX. l e•. De estos años se conserva la contabilidad detaUada 1• y por ésta puede deducirse la cuan- tia primitiva de los negocios.. por ejemplo.000 reses de Villavieja a la. XIII. consultado sobre la venta de esta hacienda. llamadas E l Hato y la Joya. E n 1637 el P. Dentro del sistema jugaba un papel importante la hacienda de El Espinal. el administrador Antonio González escribía en 1771: ·• . 446.¡ cada una. T. El sistema no se modificó sustancialmente cuando la ha- cienda hizo parte de los bienes de Temporalidades. f.o. T. Doc. El aumento que procuraban las crías se consumía en las raciones de los esclavos (la ha- cienda tenía 11 ) o en el gasto del administrador. D esde en- tonces las sacas de ganado se hicieron tanto de Villavieja como d e Doyma. pot:reros recién adquiridos de C hiJ>alo. en jurisd icción de Ibagué. T. Estando eazono. el ganado se llevaba de las haciendas de Doyma y Apiay para cebar en la Estan- zuela y Molino de Quevedo. f.. Como se explicaba en la última visita practicada a la procura-duría del Colegio Má- ximo de Santa Fe en octubre de 1766 u. con tienas en la n>esa de Juan Díaz.do se vendía "a p ié" o se "pesaba en la carnicería". T . TeiDp. a causa de la distan- cia demasiado grande entre Villavieja y Santa Fe.. aJ occidente de Santa Fe. 479 hacia atr. E n el mismo año se recibieron 236 novi- 12 AHNB... lo útil y pingüe de las tierras de Hato y Joya. era la pieza clave de t odo el s istema. 10. 1 oa. Francisco Martine-~: de Ospina. Asi. 962 v. XIV.

446. Ganó 6~345 ps . Un poco más tarde se recibieron 302 novillos de 352 q u e ee ha- b ían r emitido.136/ 6 Tolal 26. 10.437/2 1768-1769 2. . d e cría. en la que se integraban haciendas cimarronas a estancias . 819/6 1772-1773 3.646 ps . Pero esta cantidad no u r e~ lar eino extraordinaria y exeee. Pues si como un todo constituían u na unidad produc tiva de elevad a rentabiüdad.398/ 7 1771-1772 4. 7 realea y d e jó librea 8. recibiéndose 249 eolamente.Jloa de la hacienda de Doyma. . 2% r e alu. 3 reales. Je•. En una v i s ita praeti(>.ivo .-pués la que correapondia a dos nños .b re dio eua h aci endo 14. y proviene d o que no habié ndose podido traer en el tieblpo antecedente la saea de Apiay ~ tse tra. 332/6 1770-1771 1.j o de. ~ m ismo año se habían remitido desde Doyma 2 73 novillos.. Doc.868/4 1773.m ino por "cansados y es- tropeados". '" ANCB. y 8/4rr.rt:in.349/7 1769-1770 4 . queda demostrada con los obstác ulos que se encontr aron para pro- ceder a la venta de estas haciendas. lbi d . PRODUCTO LIQU IDO DE LA CHAMICERA Año P csoe 1767-1768 5.z ón que ae había establecido entre las diferentes hacie ndas que integraban el sistema.343/6 La traba. T.Ada e l 31 d e oct ubre d e 1766. separadas no ofrecían las mismas ventajas.1774 4. . s e o bservaba: ""En die z y eiete meses que mediaron d e la vi&itll antecedente hasta la cilada d e l 31 de octu. con la condición de que el admi- lS D e laa euenlas del administrador Juatl d o San M a. y que para la A<bnini&- trac ión de Temporalidades no resultaba fácil romper. Por esta razón los postores de la Chamicera se comprometieron a re· éibir ganados de Vi!Javieja (Doyma ya s e había vendido) y pagarlos según su avalúo. de la cual habian salido 307. En el tercer año se mataron en la carniceria 478 novillos a 9 ps.992 p a. 71 novillos ae quedaron por el ca.

111. 206.638 12 . Tierru . La Chamicera y Firavi toba 9.. . ] es. elt.504 43 Chill4nquer ( l:.att·O ) 2. durante el gobierno del virrey Pizarro. Juvler (Pamplona) 135 1. 496 45 l -'onee 1..812 89 Hatógtande ( l'amplona ) 401 1. Con ese objeto ealian también de Casanare puntas de ganado de las haciendas de la Compañía. 4.303 68 Tibabuyea 4.624 44 S. T. marqués de San Jorge. encontró oposición en Roma.dera.759 26. el sistema varió dando oportunidad a todos los ha- cendados de turnarse semanalmente en el abasto de Santa Fe y en estos turnos participaron los jesuí tas 17• Es posible también que la Compañia haya tenido una parti- cipación aun mayor en este negocio a través de interpuesta persona .. f f. Más tarde.109 64 Z ima. el importe de 1 .739 ps entre 1767 y 17 69 esto es. Así permiten indicarlo cuentas arregladas por Tem- poralidades con Jorge Lozano. 16 ABNB. Según el testimonio de Eugenio de Alvarado este negocio no era muy ventaj oso y. S r. eo.l ganado HacU!nda..000 novillos 18 • De las haciendas d e la Compañia en los Llanos d e Casanare también se sacaron mulas y potros a la provincia de Barinae. o b. 18 ANCH. Este pagó "por cuenta de lo que d ebía" n VíUavieja. T. 133. CUERVO.s A valtic> %• Doyu>a (la Grueoa ) 4 . El ganado detótinado al abastecimiento d e Bogotá no solo prove nía de las haciendas del suroeste.s Valor J.C.151 4.007 26. p.. Durante el virreinato de Sebastián de Eslava la Compañia logró el privilegio de Jos abastos de carne para Santa Fe. al parecer. Cobcza.rronaa { Pasto) 3.1U $ 10. 148 9.nistrador de Villavieja les avisa r a con dos m eses de antici- pación ace rca del número de ganados que enviarla 10 Elaciondtu gana.625 38 • Pol'ecmtajc roforido •l Talor to&•l do l a hacienda. 15.d. 17 V.. a partir de octubre de 1767.381 70 ViUa·vieja (6 hatos) 7. XVU. Doc.649 79 El Salado 688 .

ob. Era mucho más frecuente mantener ganados en haciendas de caña. 3 de Ambato y casi todas las del Colegio de Cuenca. El mismo había obser- vado antes.res dentro de la misma hacienda. excepto.aunque esto dejó de hacerse cuando las riberas del Apure se poblaron con la especie lO. 20 MACERA. p. Paipa y Firavitoba. NUMERO DE GANADOS EN LAS HACIENDAS DE LA COMPARIA EN EL NUEVO RElNO DE ' GRANADA Y AUDIENCIA DE QUITO Y acuno Lanar Mul<u Flravitoba 409 8310 Z61 Paipa 312 54 7 Lencupá 1391 172 162 480 22 Tat• 1233 10800 19 V.. destinadas a proveer raciones para los esclavos. 3. 132. IIJ.mhién con desaprobción~ que no había "un palmo de tierra vacia" en e l ingenio. E'n Nueva Granada esta combinación era menos notoria. ta. mantener una porción grande de ga- nado inútil . Como se ha visto. Esta práctica fue reprobada por D. los que ocupan una buena parte de ella. e l exigente funcionario que practicó una visita al Ingenio de Huaura. ob. en el caso de las haciendas de Tuta. no permite s e r tan concluyente como el funcionario español respecto al de· rroche de tierras en las plantaciones. eh. las haciendas que cultivaban cereales combinaban las siembras con diferentes tipos de ganadería. ta 1 vez. CUERVO. p . todas estas comen en alfalfa. eit. en el Perú: "Otro desorden hay en la hacienda que contribuye en gran parte a tenerla sin tierra para sem.b rar. esté es. como son yeguas y vacas. Agustín de Landaburu. 120. Este era el caso de siete haciendas del Colegio Máximo do Quito. sin embargo. y quitan esas tierras para el plantío de caña"" 20 • El examen de los inventarios. . 2 del Colegio de Latacunga.

nclaycm hadendaa qae.nadeue peco poteeo el.aba C'JODitmtuamte pu.. 89 mal~ c:to..l"'""'iCH. . o mala• para el tran. • •• Eh 11. Z45 S7 Sepulturas 220 15 36 TOTALES S9 • .eob 13.ndiílleo ISO 2 Cb1Ua nqaer 2130 Barra1á1'l G 267 263 Z•halct . 575.0-18 re-. 1 . c. N9 179 de la Bibl.. dlfe:r~nto1 para o.NUMERO DE GANADOS EN LAS HACIENDAS DE LA COMPAI'IJA EN EL NUEVO REJ:NO DE GRANADA Y AUDIENCIA DE QUITO • c. 7 Vffiavioja y <e:atAban deatlnadOI • li. ANCB.a pero ao la:duyeu.e bJde r-on entre 1767 y 11'70. JOI1lltu T. Pan Finviloba.t.oa.ta haeJCDda. eemo El Elpinal o S.IAII4T Mulas G. Cabra Chlmi~r •• 691 1920 16 lll Do)'m.lo anu:rior e.&o pnado. Palpa cte.on 1•.J. a manera de aproximui6D.1'-3 cab.Da vont·a m61 o meao1 inmediata .buJAuy 593 10 151 1 Merlo 292 1 S6 Súebea 202 1 6 Pune• 813 80 19 22% C. &toa Sn•entarloa . . 726 988 13.. 10 S3S2 2$3 lSI .S • 1149 La Calen 183 14 7 A pi ay 1693 u 360 2 Carlbabe. Jnier de la Ve¡:a 1~ S 2 14 El Solado no 9 75 13S El TrapiU.puU 281 24 203 Bubunaeo 86 su 3 72 Pa. 681 200 52 S2S • Fiauran apea•• l•• haeiendaa do la• c-aalu exitten lDventarioa eo el ABNB. ea el A. Laa d.r 226 7 11 Zh:aarf. Cilr. ~:úme.o 2 52 152 Abajueo P a bón 390 73 • 39 1 Cuinla.ro 10606 26 138' 1 Cravo 5946 11 369 Patute 921 42 S .. en el ACC. . Ju•ier 24 22 180 8 Batos:rande Zl5 85 1 Ca)'mJto 51 1 BoGbasa 6 20 S . baeyu molodore.ea de cl"ia. Co6a:u:o. N. de Bocot•..ta hacienda t.na vbila p n etl~da el a .ro do saod~ do •••• bacicDda flucta. 612 aovlUo1 de -~ .S8 22 ..· fra. •••• So i..Uoa.'ona• '~ 141 u ISO 1 Cano 626 38 215 1 Buu. 10. •ueho o:tile tardt. Jrtie:r «1 Pa~p l ona 11• .a ••• 14299 14 181 4900 57 ViDavioj• 102$1 82 151 2617 lOO 220 Üpind •••• Tibabuye.rriba . •• FJ.. Manu1c. A.epone. Yocuno G. en BBA JI p. Am--o.• pua Tiba buyee y F. 4-46 Do~.ctto quo proudlaa de laa haciend~N do Do.

252 Conro¡sal ( c•ña) La Caldeu («fi.r Muku G .b 65 189 6 SS S ala la 10 1581 3 1 74 Zabañas 11 6898 9 Cnu l M:o •os 1 V Chiqoleha 28 1 4 Pu.ipa (panJleyu) !11 Chillo (obnjc) $91 Iclnwamba lb.ueará 150 1S 1S 3 Ca~myo • 6 14 174 8 Tblco 981 62 302 El Hatillo M 17 184 • Denno del sanado vaeUDo ae J. Tontapi 17 lO 130 276 • 2 3 4 23 eou•• 34 4300 3 Pita.rc¡al 7872.: T.ncluyea.rlt.a) 100 do arado y molodoro. 210 Catamayo ib. son m61 abundante.IENDAS DI.NmtERO DE CAN . En la Audiencia de Quito.-aUo 45 JS99 7 llltlo 15 17 238 Tio bamba 7 3 1 20 ltiaU•i ~12 422 3 La C.. en umbio.ba • 198 1126 120 6 181 Plot•g 1673 26!5 113 60 16 C. LA COMPA:!'IIA EN EL NUEVO REINO DE GRANADA Y AUDIENCIA DE QUITO H ade:~do.' ~DO S EN LAS liAC. no•llloe y booye•. Y acuno G .rosal • 1461 39 14 CotopilabaJó 384 14459 8 201 &.o • 374 8899 133 163 2 138 Saotb¡o 165 562 so lA CaJdora • 655 102 30S 20 Cai'J)aela • 710 2300 330 70 Chillo • 606 1602 117 J12 Taolaaua • 117 668 S60 292 Ca•toe 230 23 9 C>a. 80 . CGbru Tipa • 268 32762 8 8 Ped. 198 Tanln•a• (panllava r) 117 Cayombo lb. eab. C.lc. l4na..J' aJilb.•no• CtJrdo. ••ce• de crt.ID. E t tot úllimoa aon apenu 151 oo el territorio de la N.a . Carpoela 'ib.J G.c¡aWU • 48 6S9 Cuana.. 12587 67 134 lebubii. A.

Otras cii:ra s pnrecen insigniíicnntC$ :t. Javie r ele. C1W1•au.OOO fnocgttdtas d ~ trl:so.n.brcu Cho rla vi S..500 do c:ñh!\do y 2. Jav¡er •• 4 71 •• 438 260 soo 1 2 6 S.«r1or o'tlula. J a. 313 111.ntl• c. solo puede i oCerirac a través del nú· mc. Excepto e n el coso de Doymn. 3. A través do los inventarios apenas 8:\· hemos que "El Espina l" tenía en el momento de la expulsión 1.no C.nsará 19 y 1'ontap i 17.NU~lERO DE GANADOS EN LAS IIACI ENDAS D& LA COMPAAIA EN EL NUEVO R EINO DE GRANADA Y AUDIENCIA DE QUITO • Haci endM C. 185 3900 84 • 4. en otros plantaciones apenas se obsct·vo lo presencio de m ulos y unos p ocos cabezas de ganado.366 758 1004 • El número IOtd do baoyct lnc Juldo t clo n1ro <l o C. v•cuno para lat hadcudu do L. 149.fo Qcaho •• cl o 2 . S.-o de sus esclavos.. 4.533 botijos do caña "aguordientera" y que pjtu]u tenia eem· hradns 70 cuadras d e cailo.600 arrobnt9 do ln. eub.584 2. •• Bueyo• do and•: M ubuaJ• r• 41.nto do la cxpubi ón ec cmeonnaron en todas ba hca- cic.. Audie. C . El rendimiento de estas haciendas. Pedc-o 1184 377 114 450 301 41 Torlapa. sin embargo.ior 6$. 21 En el moJXlc..acar Sl 2· 3 Cuoran 5o• S .21 Mnt"h011nsar• • • •J 5 47 R.na.JlanuJ)It 4% SS 6 l Canaflgoa •• 340 14483 1S2 99 2 121 Znuqul 243 400 13 16 Car•horo u 581 6 326 TOTALES 2$. Curihabare y alg uniUI ha- ciendas de In Audiencia de Quito que combinaban la explo- tación ganadora u g ran osculo con el cultivo do In cailA. 532 8.o 693 283 U4 S 3 2 • 17 Cu.l.. Pu.000 de muiz.089. .U PoTtot.s Cerdfn C. .4.das du la provinc ia d o Quito G.tno. Yuu.

Cayambe. Las haciendas dedicadas a l cultivo do caña. unos pocos libros d e contabilidad y los informes ren- didos por Jos administradores. por el contrario. Con la información de que se dispone apenas es posible hacerse a una idea fragmentaria sobre la cuantía de loa pro- ductos de 1113 haciendas de la Compañía. habas y arveja. T. Santiago 50. a veces papas. e. junto con los inventarios. la elabora· c ión de lanas. Pintag 113.ñ a. . ca. La más productiva. solo poseían algún ganado. posteriormente a la expulsión. o algunos cultivos. . 246. Estll3 eran Chillo. Como se ha visto. papas y habas. generalmente trigo y cebada. Han p od ido hallarse algunos promedios. IX LOS PRODUCTOS Y EL MERCADO 1 . Jes. Asi. En la mucstra que >~e incluye figuran haciendas que pro- ducían ganado. f.~ta última recua d estinada ". debido a la complejidad de las tareas. P edregal poseía 67 mulas. destinadas al transporte de los géneros. combinaba la cría do ganado mayor. a hacer viajes a Guaranda" ~.imas y en las haciendas que producían harinas había suficientes mulas. Carpuela 70 e lehubamba 120. 286. 1 ANCB. Gualcanga e Hipolongo. con el cultivo de cebada. En estas últ. del Co- legio Máximo. Guaslón (Ambato). Ca· yambe 120. la constancia de vis itas practicadas un poco antes de la expul· s ión. . la producción de harinas (poseía dos molinos). Algunas haciendas ioduían un obraje (en Quito) o su producción estaba destinada a él. las haciendas ganaderas poseían algunas suertes de cultivos. se hi- ciera un promedio d el producto de laa haciendas en l os eincG últimos años. En el momento de la expulsión se ordenó que.

las haciendas del obraje de San Ddefonso.l. Je. •••••• De acotlo de li58 • 1763.r X de 5 11fi0t 41/2 8~2 / 6 PabcSn E l Tuju 2. .394 718 1. Se tuta do una Yhit• pra. Zaruquí (misio- nes) . ae tom. ••••• Ptomcdlo do Jos 15 6blmos años.439/ 4 T e jar y Calera ero Tiertabom~ • •• • • Haeienaa la Ceiba T ej a re• A. $ 10. 2 V. Collas.úa mlento. Tetnp. Todas estas haciendas poseían 60. ob. que incluían un trapiche.207 Doc. S . SU q). ~i6áco y Ciuil d o lo Nuor.185 215 970 2" Apio ~ Caribab:. Ea. CAPPA. 5 años 264/7 1. (AllNB. CoDlptÍroac ett. (ACC.ot6.a• lidad c:OD las que produjo deapué. V . Bato• y ycsüera de Labatoca • •• Vc5• de CarrUJo 4. 109•)...r eioo c. T.uha~ T • . 10).676 Fie-rro 480 312 168 1. Be. 10).476 6 . S . p.. do CitO pecio do M oontaban S 6. por-lupeu .tt Gronncla do J . •••• Promedio anllal de los dnco úldmot año•.192 8 . Ad emás. M. (ANCB. (ANCII.ada en 1766.018 Doyma 2.208 1. 11 de la llürorla Bc .tre 1011 us.r·e di. J~. (AHNB.666/ 4 811/2 3. 341. V f.584 4.. ( ff.leivia y X de JS año • 8.xLr aordiDario 1 f!Xcellivo ••• "". debido a aa cae ~t:raonliu do Apiuy.mitldos • Jos PP.pJt'ho )(olino y Tejat" } Abttjueo ••• G uinta. no e-a rogu. 000 re. 414/ 6 975/2 1. El documento obt. GROOT. de loa Oolo na B a rra(liÍD • • • • • • Sc pnltu.ro • • X d e 1 a ño 7 9. Tiobamba (Latacunga). o] Apóo· d l ee NO 19 del T. TC1Dpor.500 arrobas de laoa "· INGRESOS DE ALGUNAS HACIENDAS DE LA COMPAJ'IlA EN EL NUEVO REINO DE CRANADA Y QUITO Ch• rn_icera • X d o 1 afio $ m. 1765 y Julio do 1767. 296 9U V esa %.306 976/2 202/7 U2/2 189/ 6 6'¡ 4<13/ 6 786/4 • Par~ eua• haeiendat d el Coloato Má"imo Je Santa .crva q11c el producto do La Chamicera en 17 mues " •. T . Sis. l956. cit. VI. 446 Doc. 4655).iÓn N. •• • Promedio anaal do loa dneo año• anterio""' al oxtraDamiO'IIIo. Je h C o n ceJlc. ..2S3 Preeeptor N .raa 2avalatu• }x ~. T . •• Pro.e .a petO •qul no eo eomputaroo.a.atto.cd t<.849/2 El Tn..-alt .a c:. La Calera. do la proeurnduria do ProYincla. .ó un extracto de libro• y :papole.modio anaal del Japao comprendido ont.898 } nt .000 ovejas que producían anualmente 3.a del 6Xtrl.

INGRESOS DE ALGUNAS HACIENDAS DE LA COMPMIIA EN EL NUEVO
REINO DE GRANADA Y QUITO

H•cúndcu Tiempo Produdo Brrdo ccauo. lnsr._ .[.(q&dcl'o

Tisua • 6 muee $ 3.256/1 1.618/5 1.6~/4
Pcdro¡al 4 .526/7 1. 107/S 3 . 419/2
Pin'-s 3.6$2/ 'h 1.3~/% 2 . 336
lebttbamba 896/2 S91/2'Ao 504/7'Ao
Chillo 133/5 SIJl/2 -386/S
El Obnjo 4.046/ 3 % 5 . 035/5 ~89/1%
El Tejar 117/6% l41/S 30/1%
Loa MoUDoa 16% 11/5'1.. 90/2\i
Ta.n1asua 1.319/6 485/% 894/Sii
Gua toa 309 252/1 56/l
NiCbU 112/1 % 142/1% - 30
Conrogd 1.116/5 1.013/ 6\i 102/6%
C•y:.mb o 4 . 465/7 1.088/ 'h 3.417/ 6%
S ::mtiaso 1 . 852/S 11 1.175/S
Ca.rpucta 2>. 396/S 768/% 1.628/4%
La Caldera 1.023/7 231/ 5 '/.o 192/1\i

l\1itl.floraa (mo.
Uno - c-t~lo ra y
hlltán) •• 1 uóo
Cbiquie:ha 8.223/3 6.957/ 6 1.266/1
Sablliía@;
Gu.alcausa
Gua•Lla
Pit·ula 1 .919/1

S. Javicl' •• • Y do S añoa 861/ 4
S, Pcd.ro 1.681
GuUuuun• 95
1."ortapaU 389
Mucha o gara 37/5
Raear 1/6
Caudr• y m.oUnos 89/1

• Pua e.atu bac.leod.. del Colegio M'slmo d e Quito eo tomaron los d atos do
lUlQ vi4ita practicada en dlc.icmbre de 1759. (ANCB. J e auítaa T, 246 ff. 281 • •.) .

•• SePA una vitho de 15 do covicmbro de 1766 4
(A.NCH. Jcau.ítu T. 236 F.
106) .

••• Sorio viaitas al Colepo a~ Cuenea en 1764 J 1766. (ANCB. Jet . T. 238 f .

DETALLE DE LOS INGRESOS DE TRF..S HACIENDAS DEL COLEGIO
DE ANTIOQUIA
Se udmaro1a- cojuntanc•ntc. Abejuco, Gul.ucr y Po66n por •• condtriUdod.
D• SO d<e crao.seo de 1762 • SO de 060#o el• 1767•

1 - Produet041 del G. ·JI'acuno 11 - P roductos de Z. Sallnb
1762- 1763
64 ' 254./2
182/2
16~ 163
M • 175
1211'
65 150 6S U8/7
66 246/6 66 140/4
67 285 67 131
• 1.068/7 726/7


IU - Maree• lJI' - Plátano.s
1762-1763
64 • 190/4
316
1762.-1763
64
75
105
65 248 65 121
66 228 66 86
67 351 67 83
1.333/4. 470


JI' - Miot y oaicar Quuo•

lJI' -
1762-1763 14/S 1162-1763 14
64 22/4 64 18/2
65 6/3 65 10/2
66 15 66 10/6
67 10/6 67 17/3
69/2 70/5
P lll - Cacao

Pll - Frijol.•
1762.-1763 30 1762.-1763 12/4
64 18 64 40/3
65 42 65 12/6
66 15 66 3/6
67 3! 67 174
138 243/3
IX - X - CordQ.J y

A.ro~ Jn.Qnto-co
1162-1763 3 1762-1763 2)
64 2 64 28/1
65 38 65 34
66 1/4 66 26
67 1) 67 23
5S/4 133/1

"""·
• •
XI- Sobo, e>e.la•, Jo6ó.. XII - Leg"'n-hru, ltu~Jvo
1 762.-1763 Z/4 1762- 1763 8/Z
64 s¡s 64 S
65 4/4 65 12/2
66 S/4 66 a
67 6/1 67
24/2 21/4

• AHNB. Tempor. T. I rr. su ...

DETALLE DE LOS INGRESOS DE TRES IIACIENDAS DEL COLEGIO
DE ANTIOQtrJA

X 11r - Produd-0,. .~ 1/Jlder• GASTOS
1762-1763
64 • IS
2:l
1762-1763
64
65
• 19/1
35/2
57/2
65
66 30 66 68/f.
67 67 :l6/l

67 206/2
Retumen&
Jncre60• broto•: • •• .,/7
-e..... 206/2
Prodaeto liquido 6 . 218/5

Rl T•Jor: 11 - Miol y . .a cor

• •
1 - Tola ,. lodriUo
1762-1763 1762/1163 S./6

"65
66
872/3
262/6
666
64
65
66
15/6
28
26
67 360 67 25/S

1.960/7 145/7

111 - Horno. do col GASTOS
154 f•n . • t Z 308 1762- 1163
64 • 115/1
154/6
65 284/4
66 226/5
61 192/4

975/2

R••umél:tt a
fuaroao11 bru•ou :.414/6
G••to• 975/2

Produtto Uquldo 1.659/4

.--- ---.. 3 ... -----· ' .- ---- .._ .. Gdfico No. ----- .____ ..... ---'• ·r" ....c..- '-..=:. . ---------- ---=.. - ____ .__ ------ 'tl' .- ( ...-........

.& ~ . Z2U u -...S l..t ec.. 4 - ..t OC. t. tCLt -..'3 • ~ ~ 8~U 1 oa:u 1 1 • 1 1 g • Grálico No.u tH t OtJ..u: o•u ~ .n LCLI • ~ ..• ~ oen -.&.

8 ! 1 .() ••n ~ ...H .& ~- IIUt "'~1 ~' "~1 K~t - 8 1 l .:) ~ 6CLt ~ ~ 8UI ~- .-:¡Í' .... t..1 ·~1 o u 0. . ~1 ••Lt CUt l..1 .. I !:Lt O"Lt e•u 8HI J... 9 ..

s.S • • ·-.. ~t.e• . • uw -~ • oc u t8 • 00 GJ:1Wco No. . .1 lJ •- --...:- ~ ~- ~: .J .. "'"' 1g¿j OUI •tj.. 6 .! eu.

t 482 • 2 rr San ..%73 197 a 1 r 97 12/ 1 1. Te:rc. 88$ •i_n valor S . Anl.087/6 L. Aua 2. Joaé 2. onll'o 1 r 1/2 y 2 re l /2 y útbolea cbleo a: re.r fruto • 2 rr 1/2.n 2 . 912 a 2 rr IÚD S.101/4 S.189 a 1 r 1/1 alD valor • • S. 565 a 1 r La• Mhti_ro• 1.n:ll . 2. Eatanhlao 272 a 1 r ooiu S.]64 • " 1'1' + 46 2 .0$5 a 4 n 2.r r Las Animh.300 El S ilencio 931 a 2 rr ~a v alor El Pedre¡al 1. 190 • 4 1'1' 595 S..bradot a 2 rr 1 /2. Jo•é %.075/4 S . T.23S a -' rr 1.658 a l r 1/2 310/ 7 • Fuen1e.e avaloaron por viejos.268 a 2 rr 1/% 2.663 a 4 rr 2. Teresa 1....630 a " rr %.600 a 4 rr 1.a. 1770 1770 f. Aoimaa 1 .000 a 4 rr 1. CaAiano 620 a 2 r r •In S .281 a 3 rr 355/1 S.em.118 a 4 rr 2..607/' S.U6• a 4 rr 573 oúo S..120 a 4 rl' 120 a 1 r 2.6U/3 S. 118 a 4 rr 4.e. . I1oaeJo 4.584 a 4 rr 2.203 • 4 1'1' 2.240 a 4 rr 2. hbole• pttloteodo• o m edio &ecos.181 • 4 " 1.v cm turio de 1767 Avalúo e. Jovier d• lo Yep Tablonea: Cornón de lc•ú.418 a S r r 906/6 El CelbAI 500a2rr 800 • 1 1'11:' 100 40.218 a.56& a 4 rr 1.ta 2 .373 14.940/1 2·7.030 a 1 r 1/2 no ~ SUencl& 2. So dietincuían 6.. 488v &e. .000 S.lf. y ff. 744 •&· •• ~o . Biirb. Antonio 1. Temp. Pedro 3. 2. 550 • 1 r 1/ 2 • lo S. ReAi• 1.546 a 4 rr 1.rbolea valor Tablooea : in. 4 .002 a 4 rr ~ 51 1.o 6 ..407 a 2> rr 1/2 2. F a blo d .ll'l L . )u.: ARNB. Andréa 4 .117/C S. Honda 907 • 4 rr 169 11 ) r 1. HACIENDAS PRODUCTORAS DE CACAO • PAMPLONA El Tropi clae Nú. l snado 2.. 264 n .rbok~ bueno• a 4 rr . 146 a 4 rr l.05? S... X ff.282 S.. • ca no horqu et ero~ e l que prhaelp Jaba a prodnci. 188 • 4 rr + 96 3. 112 S . .UO a 4 rr 4.mero de . 002 o l r 1/2 660 r. Pabl.

! rr 94.1 l'•lnwr 18. La Cotba poMia ISO Clll·cl••o• (68 h ombre • y 82 m u jor o• ) avaldaclo • eo 25 .10"/6 1. 521 L a• Anl••• 3 . SSS 253/S La Trhlldad 3. proylnela do S•••• Fe.reA t~al 2 .zo. Sequl• J. l ouiltr • 1. T ..O 2 . 237 Doc:.. tempor alldad e t conl6 a carao d o b Junta Provlndal cl o Car ae-•.955/S L a Sobon o 5. la •el· m lnlnnd6n d~ . J o.:toquo e•to c..000 a 2 r r }. J 770 V olor • T ahlonc• : Conuco do JaU'n 364 a 4 rr 182 Vlt'~ n do Oolor c• 603 a3rr 226/ l S. V lc:e. ) " P•· T oda Ja hat'le-nda •• a va 1u6 C!ft 33 . • tab lo n e-u S.000 • A.rth'fM 1 . P r:dro 2$.S06 a •l n 653 El .Uab a '" ••..luado a en 9. Atuonlo 136 • :l n 1/ 2 230 S.1$6 • 1 r l / 2 "0<&/ 2 S. J o eD N. 2 ff. ANCB.~old •n 1772 v. J o•..nt• 1 . .!>24 p•.:n• 318/ 4 S..rulo 3. • • l r 151/S T otaJoe 3!.oloelo port:eneda • t.. 3.59' U . T. L. HAC IENDAS PRODUC'l'ORAS DE CACAO A uul tlo 41. 296/ 1.000 quo dan f. 0 56 •• 1. ANCB .399 mac••· avalaad oa en ). Lo CelbG .[ERJDA • ..3/6 S. l1. 1 r 116/1 ·w.S9S pa. JGvler 7 1& " l r l /2 134/S R(o 1. 2..200 • rr ' 450 6 .. 8U o 2 703 L. 334/6 ).000 S .ae-l6n .• 20 mujoru y J S párvulo•) a v . 206 l .ela $5 oklavo• (%2..C &. • oDIUOM y ea• l »•rdlda'" en el • o•eu•o de la ocop. lOv u.. Jo•. •• Qae 10 b .775 . 250 CUAYAQUll.l r •so S. Sabana po. Rcsl• 2. 000 do 2 a ño• S. E•tunlalao J . Avalúo do 1 767 n .600 • : rr 400 Pantano 929. 44r ••· . .9-40 o S 4 .230 8071" El Cono 2-.600 u . T rn'• 3 plata nale• ~on JS. Rcsh 1. 230 a 2 rr 1/2 705/5 S. JulJ6n S. de C ldlltUOntO •• 8 .

41-39.. 245 se dieron a los 3 ACC. del Colegio de Popayán.200 ps. 21 muletos y 88 esclavos. ha podido reconstruirse a grandes rasgos una curva del productG líquido de la hacienda en 20 años. en fletes de mulas par a conducir el ganado hasta Quito. 2. Me~:cd a las con stancias de visitas practicadas d esde 1730 y que aparecen en los libros d e gastos de la hacienda. Según la decla~ión rendida por uno de los rnayordomos. En 1735 poseía de 14 a 15.455 p s. En esta ocasión se pagaron 789 ps.000 res.)..132 ps. en ese lapso. . Para una sola hacienda. En 1746 consta que tenía 12.500 yeguas. en jornales y manutención d e los vaqueros y 420 ps. de las haciendas de Gualcanga y Sabañag -de la residencia de Ambat<>. Este in· greso neto tan elevado. se posee n datos más completos 8 • Esta hacienda babia aido adquirida en 1651. anuales y lo ganancia líqu ida equivalía (en promedio) a un 72% de catas cifras. P edro Jácome.401 reses.000 ps.533 novillos (por valor de 6. a cuenta de su s a lario. que se explica solo en virtud de la autarquía del s istema. Una parte re- presentaba también pagos en especie. 281 caballos y 103 mulas.de estas dos haciendas se remitieron a la residen · cia en nueve m eses (noviembre de 1766 a agosto de 1 767) 150 cabezas de ovejas. El radio de los negocios de la hacienda era bastante ex- tenso. 80 mulas. 1901 yeguas. Entre julio de 1749 y octubre de 1743. El producto bruto había sido d e 40. 50 bueyes. en di- n ero y e n géneros . A pesar de la importan- cia del hato. por ejemplo. En 1728 se sacaron para Quito 1. Las ganancias brutas fluc- tuaban entre 6. 500 caballos. permitía un aporte muy grande de la hacienda a las finanzas del Colegio. la de Llanogrande. oía.000 y 12. se enviaron 20. la cuantía de los negoc ios de un trapiche que poseía era mucho mayor: para ese año se contaban en la hacienda 108 esclavos.. P.arte de la producción de las haciendas se d estinaba efec- tivamente al consumo interno d e los colegi os. También se enviaban rec uas a Popayán y se proporcionaba ganado a la hacienda de Japío. En los nueve meses gastó 56 e n su propio consumo.

.. § C> o g - oo C> Gráfoice No. u ~ G<ll..:.¡ CCLt -a ..·-.. 8 "" - g C> . 11 .! OCL1 o .-.--.:! 981.o.. " •• liCLt &."'..-..~ t C L1 ... . 7 ...... .:i S r- .1 .\ SII•L t v•Lt ••Lt CI'Ll ?E-Lt tirt l os-u GCLt S'C L 1 LC L\ !lC Lt --- 9CLt I>CLt • -.. t ~.. f. .. .

el ga- nado o los paños alcanzaba esferas mucho más amplias r. el come1·cio. bronce. 41 al cura del pueblo de Hilapo. ¿ Cómo se anudaban estas r elac ion ~s con comerciantes o compradores. 5 En Villa d e lb:. Final- lllente. prooedeoteo d el obraje del Colesio de Son Luio. eUJoe de montlr~ cte. . cobre.) . se sacaban 500 para el consumo de los esclavos de los trapiches. lJ. p. las me. el ganado. De la venta de product os procedentes de haciendas se p osee una pequeñ a muestra del Colegio de Antioquia (v.rra. en territorios de la Audiencia de Quito. evidente- m ente. E n las bod egl~J del Cole gío d e Guayaquil ee e n c o ntra ron 22 f a-rdos de paño. no era. El giro normal de los negocios de la empresa jesuítica -tal como se ha definido este concepto. d e l o neo) y de&tinadoe a sallr fuera d e l t e rritorio d e la Aud-l enci".riedad de los productos aunque su vo- lumen debía cubril.apenas un 1·adio de operaciones comerciales muy reducido. Alguna& bacic ndoa ten. Sin embargo las procuradul"ias d e los colegios disponían siempre de un volumen eventual d e m er- cancías. 6 para pagar alquileres de bueyes en beneficio de la hacienda y algnnas otras para el pago de servicios m enores.. El comercio de productos como la caña.inn frugua y carpintería.. 2.000 cabezas de ganado vacuno que poseían las haciendas del Colegio Máximo de Quito. por e jemplo. la vid o los cereales debían d esembocar forzosamen te en un mercado. el colegio mismo o que servian como punto de contacto con las misiones. en Quito (S.medioa de ambas haciendas y a los de Guaalán co~ " soco- ~ros".rcancías con que abastecía las hac iendas 4 . encargado de cobrar los tributos a los indios. Una parte considerable d el ganado se destinaba a la ali- mentación de los e&clavos: de las 12. El azúcar. ae inve ntarió un libro de rcOlieionee do azúc:are!J • Qujto y d o Teeibos de eu producto. 10 y ss. el p r oducto de algunos o braj es que la Compañia expl otaba en sus haciendas. r esiden tes a veces en otra ciudad? La eitua· ción estratégica d e los Colegios de la Compañia eervia a este 4 Normalmente debían acr provistas d e hie rro . En ella es evidente la va. Por otro lado.

... vcclou de Cblmbo .. y los dos de ollas des tinadas a l servicio del Colegio. e n la procuraduría del Colegio d e Cuenca se encontró también una cuenta fo rmada entre e l procu rador de este Co· lcgio y el de Ambato. en Cartagcna 8 • Un Colegio podía tambié n d istribuir loe productos d e otro. . A veces las distanc ias eran comiderables...rgos de pañoa vendidos en Ambato por d comerciante Juan Carplo. Pero por lo general las relaciones con come. D. . Así. Juun de Salio. En C u en ca el Colegio poseía treinta de estas tiendas " .. d e roa y d e eomercJa. y la otra para loa frutos de cUas".ismo esquema ee repetía para loa restantes colegios 6b.ra d o aaua. .D.. . .. 1761 . 4SC.. muy cerca de la plaza mayor. a Jos cuales podía confiarse la venta de l os productoa d e las haciendas.. 8 do febrero. 1. . En Cuenca. dentro del marco generalizado d e una economia natural.. a favor del Colegio d e lo.......... deudos de ten....na obligación del comer· ciante que residía en la ciudad del colegio que ee había en· cargado del cobro.... ..í an ser much o más inmediatas...120 . . que ocupan por arrendamiento mercaderes y ofi- ciales.. 1764. por la cantidad de 1. ... por eom- ¡..rdicnte d e c abo . Pl&ad ~ra e n dinero ')' e n eepec:ie .una cantidad de tiendos que arrendaba a comercian- t ea. y la otra de Juan Bautista Regalado.. 503/1 2 de junio de 1762. Lula de Androde... 246... eJ Co-- legio Máxlmo de Quito polilcÍII W1 activo superior a 16.. la una para vender el carbón d e las haciendae. (ol doeumento eetá i:Dcomple ao) .. generalmente pagaréa o instrumentos en que constaba u. .... por ejemplo.....r. 6b Por eoncepto de llbl'anzmJ.objeto de una manera eemejante a las filiales de una gran empresa. Alsunoa d o la• partid. .... en la que figuraban cargos y deeca. con plo- de aeia meses .rciantes aol. T.675 ¡u•. D... loe productos podían eervir a&im.. Doe. 36.ro. se encontraron en el momento de la expulsión dos obligaciones. mayorca: 16 de ene. Antonio dca la Sal•. vet•lu de Gaú ca. . ... Dr .. a favor del Colegio Máximo de Lima.205 pe. de 100 ps.. . José Errana y Barrena. o 6 ANCH...•. Dr. Cada colegio poseía ~a i eiem- prc en el cuerpo do saa mismo recinto.... .ntc•.. . Compañío. Jea.e l plaliO c umpli6 el 8 de febr e r o.ismo. Por eso era posible encontrar en la procuraduria de un colegio asuntos relativos a otro. una del difunto D. Como se ha visto.. El m. 1765 ..... .

A sí. por ejemplo. d e Juan y Ulloa. Como esta no se verificara. 1767. .doa y hacerles con eQm ir cualquier articulo.. ff. l .. . O que el colegio hiciera v enir d e España gén eros d estinados a su con sumo o a la venta en territorios de misiones .. .. por el diezmo de dos años en b ayetas blancas. T.. D. 8 E eta i o etituclón d el t-e p nrtlmionto. . .. al lado de mantas del Socorro.casi. a loe tres n1cee3 de su lle@:oda . a d os reales cada una 7 • y algu nas combinaciones sorprenden tes: en Cuenca se enconh·aron cuatro paños azules de la t ierra que el Colegio había colocado en las tiendas de los comerciantes Est eban Sojos. . 913 1 d e m ayo. por l a c ual l oa eol'regic!oree podian e jereer Ull comercio arbJtrario con l o a indios t ri but.. En la h ase de esta amplia participación en el m ercado colonial. préstamos de bueyes... ... .. 7 ANCB . N icolás Cobos y Marcos Vezqnez par a su venta. y con su produc to se pagara los tributos que d ebían los indios de las haciendas 8 • Es posible que se h ayan dado transacciones propiamente comerciales a través de inter puesta persona... E n la h acienda de Ca· ribabare.. . S uj etos que d ebian aJ anterior d e l pro- ducto de ozúearee y t·aapadur a e ... u n a ctivo d e 4 . 231.. 9 ABNB. . fuera en el marco r estringido de los abastos a las áreas o pob!ac·i one8 m _á s cercanas. erca d e L eón . T. .. .. .a.. Jutl..... . . . lienzos dE Vélez y Morcote. Joa qu ín Imagero ac obliga n paaar en L ima. ~st. 1765. para efectuar pagos de la más dive1·ea índole: aalarios.129/6 p o. • . .n Carvajal . . d el tie-mpo en que ftae t en der-o de la cas1' . se invent ariaron géneros de Barcelo- na ( angaripola ). Doc. Temp. 501/ 2 El Colcsio de Lata cunga poAei. etc. .. V... diezmos. frazadas de Tunja e hilo de la tierra 9 • 3. . est á el hecho m ismo de l a diversidad 18 de m ayo~ 1763.. ... 678 u... . para la hacienda d e Cotopilahaló. .á descrita con loe col ores m As n egr-os en l ne Noticia• Secretas... de Ruán... del C olegio de Latacunga. aun s i no Jo n a ceeitoban. . el t·ecto-r o rdenó entregar- Jos a l Corregidor de Azoguez para que los utilizara en sus urepartimientos. se obtuvo un trato con el diezm ero del pueblo de Ta6icuchl: se le pagarían 500 p s... por est e mbmoe concepto. ]e$. fuera e n proyecciones m ucho m ás audaces... 740 13 de noviem b re. encaje del P ui. piezas d e Bretaña.o..

i 6 un in. g r acios a la si~acón fronteriza de las misiones.ravi- toba) al Orinoco.a baa ubi.u e a 11abe·r ai l os j eau. 2 1. D entro del sistema colonial la importa n ci a de lo provincia de Tunja. corona e. 1944. Las harinas se conduj eron h asta el río Meta.eado. p p. debido a lo mortifero d el clima •.( o rme con fld c nc:Jal • lo. que venía a favorecer i gualmente a la provi. particulannente en cuanto al acceso a los mer· cados. particularmente harinaa.i ioJa que calaba intere•ad. sin embargo. E l pro- yecto no tuvo suerte y ee d ieron quiebras entre los capit ulan· t es que no podinn encontrar arrieros pa r o la conducción. p. Paipa y Fi. depen· dío.rpa. Poseía el ele- men to p1·imordial de esta econ omía: mono de obra y e u dis- pon ibilidad medion te el sistema do encomiendas. d ebía ser excepcional.. En otras ocasiones ella pudo tomar la iniciati va para procu r ar este acceso. Boaotá. pudieron intentar el acceso de las harinas d e s us propias h aciendas (Tuta. 9 8 y 130. 10 . P .ncía cíe Vélez.de combinacion es e n que se e j er cía la emp. P o r esta razón se ideó el camino del Cararc. valiéndose do l oa "asien- t os" otorgados para procurarse h arinas ex. p or una vez. PEDRO FERMIN DE VARGAS. el aprovisiona miento de harinas. el camino de H o nda.e mitione-e jeauit••· . P e n~mic<o pqlítico• y ~n e moric •obre l a pObltu:l6n d e l N u evo RJ!lno d e Granada. En cierto modo exis tía un acondicionam iento previo de posibilidades. por un precio estipulado de 9 V . La comer · cialización de s us productos. T antb ién R cL:acione• de l oa vlrrcyu. p or ejemplo. donde e . el cor onel Eugenio do Alvarado 1 0 contra tó con el procurador del colegio y noviciado de Tunja. Los jesuitas. Matías de Liñán . con l o cual so pensaba mitigar un p oco loa prctcxtoe al contrabando q u e 11e practicnb a.tranjeru. Con m otivo de la expedición organizada en 1756 para arreglar cuestio nes de límites con el Imperio d e P ortugal . Se llegó a forma r una compa ñía d e empresarios que mcdinn to capitulac iones se comprometieron a abrir el camino y se lea con cedió el privilegio de loa abastos de Cor· tagena. JO En 1766 AlvPrado r iod. d e una sola v ía.re&n jesuítica en cuanto a la explotación de s us tierras. que la Compañía podía aprovechar al máximo. cit.ít:lls b abriao i ntervenido d e parto de l oe portugucee1 en leas reaionee limítrofe•.at. Esto colocaba a la provincia ente ra en desventaja frent e a los productores de Santa Fe.

s obre el rio Meta. ob. ei&. 12 Ibid. Las harinas irian. p. hasta Caracae. Mu cho m~ tarde. se propuso sacar harinas de la misma región d e Tundama por la cordi- llera. p or el Ori· noco. C u mnná y la provincia de Guayana. CUERVO. un camino que también empleaban los j csuJtas para obt eneT :mer- cancías con desti no n las misiones12• 11 V.20 reales la arroba u. hasta Pisba o Labranz<1grande y de a1lí basta el puerto de Macuco. en 1783. . p. 433 te. 58 ae. UI.

chlicaras y hacien- das de campo. estancias. . . por una penuria excesiva d e capitales. medidu que e(cctiv:amcntc se tomó en Nueva G. ". procurando crear los condicio- nes más !ovo. ranch erías y hatos d e ganado. pues el control de todos los bienes por parte de la administración ré8ultaba impos ible. fiadas a n1Uiatos y negros que sol o pueden trobajar fielmente a la vista de sus dueños • .s o Unca s que podían h acer posturas sin recelo. Villavicja y. Por eso se dispuso lo más pronto posible la venta de los bienes. trapiches e ingenios d e azúcar. por ejempl o. Se autoTizaba. X DESTINO DE LOS BIENES DE LA COMPAÑIA Por una Real Cédula du 27 de marzo do 1769 ee organizó el sistema de administración do TemporolidRdes secuestradas a la Compañía de Jesús y &e establecieron juntas provinciales y municipal<. en lineas ge- nerales.-unadn con Doyma. Parece haber sido par- ticularmente dificil guardar l os ganados. ". Aunque no s~ esperaba algo diferente.-c de 1769 se ue- guraba a los compradores de h ucionda.-s que atenderían a la venta do tales bienes. Por Cédula de 8 de noviemb.m inistracióo fue un ttaCASo. Puede t'IÍirmano que.-ablcs p:~ra su liquídaci6n inmediata. Ya se hablan recibido noticias en este sent ido. dividir las haciendas cuando fueron d emu11i11do c uantiosas. la nueva ad. una vez r otos los vJnculos co- merciales indispensables. conservor la disci- plina entre los esclavos o mantene r el ritmo de producción en los obrajes y las haciendas. Esta providencia se dictó teniendo en cuenta la experiencia de poco más de un año y por eso exprcenba temores de que los bienes se deterioraran. p11rlicularmente los obrajes de p años.. prom cti6ndoeeles que no sobreven- .. con algunas hncicmlos del Co- legio d e Pasto.

". . . un inter és evi d ent e de la corona en d esp ren- derse Jo mús r ápidamente posible d e los bienes para lo cual. pues. Se buscaba que las h ac iendas pag a r an los diezmos " .a y Car· tagena. q ue hizo postur a a L a Chamicera p ara obtener el pago de c r éditos contt·a los colegios de Mompós. En 1783 se determinó que aquellos bienes que n o había n podi do ser vendidos se arrendaran a particulares por el t iem· po más limitado pos ible. . sin duda.. 6 rs. " y que los seglar es pusier an en circulac ión bienes que se sup onían e n depósito. . P e ro si bien se ofrec ían íacilid odes a los p articulores p ara adquirir loa b ienes de la ext inguida Compañía. D e u n in forme rendido en 1772 se concluye que bosta sept iombr e d e ese año habían in gresado o la Caja de T emporalidades 118. g&os.. t enía quo oñécer m á rgenes m u y a mpl ios de c r édito. el 53. Se con· cedió también la p osibilidad de adqui r ir el dominio d e alguna hacienda como pago por compensación de cargas que debiera satis facer la Real Hacienda. de que los regu · lares expulso& s e h a bían su straído con p rivilegios abusivos. por concepto de ventas de haciendas y q u e por l as mismas se reconocian a censo 136. . . .5% d el valor de las ventas • Todavla en 1797 se d ebían 1 1 ANCH. con t odo se proh ibía expresamente su venta a eclesiásti cos.488 p s.dr-ía ningún p leito cuan do los remates se efectuaran atenién- dose a los requisitos p revistos en las reales órdenes. 1 <~· T .. P ::nnplon. D oe. Loa capitale& disponibles n o p odían en ni<>gún coso desem- bar a ur rúpidumcnle a lo administración d e cata pesa<l a car ga. o s in destino útil al Esta do". pues la experiencia había d emo&- t rad o ". hacien das ralees que correspon den a dichos casos y cole- . es decir.. Por esto se adoptó muchas veces el criterio de a ceptar pos- t ura s cuan do n o &e presentaba o tra m e jor. aun cuan d o {uera por d ebajo de los avalúos. Esta excepc ión se e2grimió en contra del Colegio Seminario d e San Bartol o- mé. L as venta& debieron hacerse muy lentamente. concordias clan destinas y arbitrios buscados . 15 y 16. ""J)ecia lmente en América. cuún gravosas son las adm inistraciones d e las . . Existía. 206. • .590 ps.

muchas veces sobre fincas ya sobrecargadas de censos. como Luis Tovar y Buendía. se impuso la puja del comerciante Miguel de Rivas.3% de loa avalúoa.000 ps. 767. que ofrecía 41. 3 r. como su propio hermano Tomás de Rivaa e Ignacio de Rcntería. 243. propiebU>io de "El Salitre" y "Siecha".era el de que las haciendas se vendieran de todos modos a crédito censual.a Temporalidades.944 ps. MACERA. que la operación total se financió en su mayor parte a través de créditos garantizados por cen- sos redimibles.nd. por concepto de ce~ de las haciendas vendidas. Temp. o hacendados de la Sabana.. f. . las fianzas otorgadas no venían a gravar en forma demasiado onerosa a los que las otorgaban y cualquiera que tuviera las relaciones convenientes podia hacerse a uno de los bienes de las Temporalidades.ooce (en la Colombia actual) el preeio ofrecido ea loe rc:ma&ea aleanaó a) 92~ de lo. puede afirmarse.s en el actual Ecuador la proporción ea eaol Idéntica: 91%. Las condiciones en que se verificaron los :remates son co- nocidas aJ?Cnas parcialmente.¡ Perú se pasó de "olltado apcn. Este expediente evitaba tener que volver a colocar los capitales. ob. todos a reconocer a censo.000 pesos.9% de] preelo. y teniendo en cuenta aquellos casos que se conocen.ld. Para la Nueva Granada no ha &ido posible determinar porcentajes generales r e. 4 En el Pe:rá el valor papdo por lae b adeadae reprc:aentaba el ?9. sobre la del español Jaime Navarro. propietarios de minas en Cartago. al contado. . Para 29 baelendao euyo pnelo de ro- IDA. Naturalmente los fiadores de Rivas eran criollos acaudalados.te ae co. XXW.. 3 En . Por eso.~ pecto a la parte de crédito concedida a través de censos o la propor- 8 ción de loa valores de las ventas con respecto a loa valores de loa avalúos 4 _ Dadas las condiciones en que se verificaron los remates. el :U. T. En propJedadea pe(¡ue6a1 el valor ee aproximaba al 100%. el criterio del fiscal Moreno y Eecandón -de acuerdo con instrucciones del conde de Aranda.. cit. Ia. V . quien ofrecía 35. cuadro l . y 11. por ejemplo. sin embargo. % AHNB.042 por inters~. Como el censo recaía sobro el bien mismo. de los cuales pa- garía 16. Para 16 haeie. avalúoe.0QO ps. Aún más. al rematar La Chamicera.

entre los fiador03 :. T. Unos. 5 AHNB. colindante de El Espinal. En Pnsto. Joaé Burbano adquirió Zimanonas y Jonquin de Lis. r emató uno de loe hatoa de Doyma. Al>ora bien. que figurñ después como fia- dor de Almeida sobre la misma hacienda que d·ispntaban "· En Mompós sur gió una rivalidad entre dos bandos de com- pradores. El entendimiento entre todos los propietarios del valle de Cúeuta era evidente y aun se dio el eaao de un postor. Juan Gr<>gorio Ahneida. y por otra parte D.m ates personas que habían avaluado los bienes o que los hablan administrado. vecino de Ocaña. a pesar de que uno de los postores.l úo de la hacienda cacaotera de San Javier de la Vega. Pies- chacón y sus socios pudieron gozar de los bienes que se re- mataban. enCAbezados por Vicente Pieachacón.adie m ejoraba la oferta. que la puja de Júcome babia sido inmoderada y que solo perseguía sacar un provecho inmediato de las haciendas vendiendo los esclavos 0 • Entre los postores más frec uentes ee encontraban propieta- rios vecinos de las haciendas en cuestión. muert o Jácome y dos de sus fiadores. f(. Ya el avalúo de la hacien- da parece haber sido bastante bajo. vecino del lugar.•• smo Juan Antonio Villamizar y dos d" los avalundores de las haciendas. ff. por su parte. XXV. la Junta dcbi6 aceptarlo puesto que n. SAl vAdor ColmenAres y Victor Carroro._ La Junta alegaba. Es fácil imaginar todo el complejo de intereses que co- menzó a gravitar en torno a estos remates. la )unta Mu- nicipal era r09pon&able de que los bienes no se hubieran entregado a )iicomc. Manuel Lo· sada y Bias Jgnncio Quevedo hicieron posturas r•or La Es- tanzuela y el moUno de Quevedo (do La Chamicera). 6 lbid. . Juan Antonio Villamizar. X. Tomp. En 1792. quien ofrecía fianzas s uficiente. hacia una postura muy por debajo del ava. En Pamplona. pu011to que los avaluadorea procedían con la conciencia de que las hAciendas se rema· t arian por un poco mús d e la mitad de su avalúo. u. Según el fiscal de la Real Audiencia. figuraban el .. T. o~r adquirente. En varios casos intervin ieron en los re. a quien la Junta Municipal opuso obstáculos de toda clase. Fermín Antonio Peña. aa. Asi. 54 r. Miguel Jácome. 753 r.

que son los que les dan fomento .En Cartagena. Uno de los mayores tropiezos que se experimentaron fue sin <luda la escasez de capitales.a les eo la pro· vincia que aseguren su importancia. y las tienas ye~:mas. La hacienda Buena. En algunos casos se trataba de una eSC8tiéZ apenas relativa puesto que los bienes eran demasiado cuantiosos. Manuel Escobar.. quien había sido administra- dor de Doytna y d e la rni. . por estas circunstancias se dignó la clemencia de su majestad el regular los réditos en un 3% en esta posesión se halla aquelJa. por ejemplo. vista de 1a Vega. . ofreció pagar lo que diera un nuevo avalúo. con la notoriedad de los bienes y hacien- das cuantiosas. Este observaba que ".. T .380 ps. 4S os. 239. . . . que todaví a en 1798 eran administra- das por un funcionario. Algunas ha· c iendas se remataron dos y tres veces. 4. miserable ciudad y de tal modo se hallan aque· Uos habitadores constituidos con su poco comercio. Escobar se adjudicó el remate. 8 ANCB. . dichas haciendas son invendibles por {alta d e caud. Doc. ]es. " 8• En Pasto se trataba de una C<lC88CZ absoluta. quie n ofrecía como garantía su hacienda de la Ciénaga y Pablo García. son fieles testigos de lo miserable y pobre que es la c iudad ele Pasto y la corta salida que tiene n sus frutos <"D ella.. fl. 1.sma hacienda de la Vega hasta 1769. que de 7 lbid. T. . deterioradas y destituidas enteramente de cuanto en el día comprenden. sin ganados ni in dios. e n la jurisdicción de esta ciudad"' 7 • Se trataba de la hacienda de El Toro. tasador de L a Ceiha. avaluada en 68. La amplitud de los créditos obligó mucha s veces a rescindir las ventas por insolvencia de los rematadores. Finnlmente. que con el tiempo ven- dría a resultar por el no pago que volvieran a Tempo~:ali ­ dades. por ejen>plo. Asegu- raba e) pago " . Por la misma hac ienda hicieron postura Francisco Miguel de Vivero. por ejemplo. Las haciendas d el obraje de San Ilde- fonso. El d efensor de Temporalidudes observaba en 1770 que los miembros de la Junta " . . rematada por primera vez a Ignacio Nicolás Buenaventura..

000 pesos por la dificultad que habla en Puto de reducir los frutos a moneda.000 P"· y finalmente la retiró.. ..000 ps.000 pe. Esta penuria daba oca$i. pagando 3% de interés y no el 5% que se eldgla habitualmente.no adn>itirse posturas a 3% no se Yerificará remate alguno de todas laa haclendu de aquella ciudad. a censo redimible para liberar en 27 años. El defcn&or pidió que no eo lo excusara y poco despuéa se le remntó la hacienda en loe 27.ral de la ca· baller{a de Pasto. de Santa Cruz y aun el que le eerío muy dificil conee¡fui r loa 1.. causa la eacasc:r. do dinero y suma pobreza do 03to pals". En 1770 el Dr.. h izo postura po>: Zimarronas e.n 27.. Sonia Cruz a legó que con e l produ ct o de l. comisario Ccnc.ón a incidentes dramliticos.a hacienda no po· dría pngar intereses y al Jni&rno tien>po satisfacer los mU pesos del prineópaL La )unta do Popayún admitió parte do las razon. D.o do e&to era . Tomás d o Santa Cruz.. Por ende. Y quo do t. Un poco mlis larde Santa Cruz rebajó su pol!tura inicial a 23.. que le seria casi imposible conseguir fiadores.

•••• •• La bac:l. 767 / T . T .200 8. • ••• H a bt. T . y Ju•n lso•do C a Und. X tf. acl- mltti atrador do Ooyma 1 e eto h•danda haetQ 1769.300 11. 753r "· / T le . REMATE$ OS ALGUNAS IJACU:NOAS DE LA COMPAI'IIA • Añ~ Ho ~lc. • •• P'ae rclllatado aucc•lvaraouto • J otó do Boyo.nda da ~lp a pat6 lacao a Fer·naado P ab6n por U.000 Ti. Mlanel N lcol&s tlcJ Duao • •• 14. Y e•• J oa6 M9 Carda Conde • • • • U ..ol•CICid a do ú t e ee procedió • t"e.p. •• Cund.osata f'la do a aovo en J 794 a Juan 1-'"elipo <A:rvaJal.i.ao do . 9U B«m4t~i.h• Bl Sa.200 Cariboharo Ju:U) C6me & C11bMa d o V OC'a • • • • 17. 000 D"7"'• Balo• : l77l Af:ua•ucb J osé do G4n~o nvohio 1. JI t . 1171 El Tropic. T.000 20.ilUDO l o 1. S16r ta.OOO -&.nado NjeoU• Buonn•entara.1n 177$ BuenaYJna dal Ca•·tJtlo 12.265 El Pantano 1 .000 A. 440 / lbld.t lS.100 Palo do l edso ISO ISO 1772 C6aaora F otllpo Sant.Ko J avier Merlo y Jaau l an.000 20.cJo Calinda. 870r / Jdl•e. 8 75 Toeot'f. • • ••• P or .OOO P•· 7 la élo Tuta a J oa qaln Ve&a y J O*f Lauo do la V•1• tu(:etlvomonlo.omle•r• MJsueJ do lliva• • ~1..ó Roque de O ~r J 3..' •so Rula •. 000 11.onto • l&. OI9 T•"o C ler. Arriha S•ntiiiJtO Vidal • • ••• 2. JSJ ff.225 2 .265 2 .kldo Juan C r aforlo Al woida 28. •• Fue reau11ado lu cco • Fra ne.é Cómoa Onllo •• I S .000 17~ 5.Uaa J o.000 12 . ritlo r e-matad• prh:nhlvae. 3r n.000 28.. 16.SOO 1171 Polpu B •tovi•Jo 4 . . 2H Doc.ooo 4 .l. / A. P edro Cttl indo IS. XXVII 11.ntee: ABND .6a6•yu Nlcol'• DCirnal B l qu..:oo 1.000 r . 000 16.NCI:I. T.. l . XXIII f .S99 :P. / Temp.000 A «'. l ••· T .000 • Fnc.. Tomp. 1$5 La ero.0 4 1.oho 32.ne. 000 8.non1o Alcu a~ U 27 .o..nd (l 1174 CA.

o Cotio 8.000? 1712 Zim-orronos Bernardo y Feo.500 Chlmaio.800 Pabón Mannol S~an tamurÍ. AsUJttin • • Purtrotorio Vit'ento Pte.178 10. 000 11atog.. 2Sr ••· 1 T ... R):..178 1772: Te.clo Tomit do :Mora 1. 20Sr " · 1 T .-··.MATES DE ALGUNAS HACIENDAS DE LA COMPAt'ltA • . d e J\rholeda 70. Sornno 1. --- Rcmot-odor P or Contodo C etuO S. 502 Obonueo J l)e.quer VenuniUa• MerJaao V lUotu l . Burbano 2~1.200 plazo Panomal S...692 AbeJuoo FTun~:oiae de Agu ino 4..losé V. 539r . 14. Antonio }'ranclsco L ula Roaero 20. tle Arl. 184'1' / T.olccla 15.-.-.. 235 Do-e.-·-·.~b a eóo 23. 12$ Clailla. 763/S plato C hitaquor .-·. 460 1.eño 3.000 Satwlettu y Trejo L orouzo Oliver 18 .692 1. 000 3 . 1 11.. Stinclte:r.30 Fun•" 11Al2 CapuU 14.460 1791 S.07% Pandioco CregorJo de E epaüa 10 . Slg.-. /tnJier "" )77) lo J'e•a Juan Acuonl o VUlami&u • 23.. T.1100 1. 1 H. / ACC. I U ff.._ 2.-.¡ y Anlonio de Uribe 1. so 32.000 1771 ]apio y M Gt<a• r~don..n c iec:a Valcnc:la 54.OOO 25.000 BocA-asa Joaquín do Quiró• 1..%!5 P otrer o anexo • s~pulmrat ...000 S.- C hillanquer --------- • Fuentea: AHNB Tcn.000 1778 El TeJar Manuela d e o.000? 1770 Lo Ceibo Manuel E•-eob111r 10 .é Zombrano 13. •• 0 ~ 1 Col esio d e M ompó•...8<9 Cuintnr Anlonlo Oto ~. Fruocl ~ o A.. ..tlr-l o (toJ•r) Matfaa. ]fftlier El Caymlto I u lln Antonio Bric...-.Manuel P é rez de Zñ6Ja• S.t•.520 C-oeom•co y PdbWón F rand•c:G A..-.re• AldvJa y preuptor J aan del R eal 2S. • Fuente: ANCEl J et.sual ..t... 192 1771 Calt. do Roju 3 . 000 1772 Goli"'n ( "'ina) Fru.22S 4.. XXII f .

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