You are on page 1of 20

www.derecho.unam.

mx

ASPECTOS LEGALES DEL PROCESO DE


TRANSFERENCIA DE TECNOLOGfA
EN MÉXICO

Por Jaime ALVAREZ


SOBEWIS
Profmor del Departamento de Derecho
de la Universidad Ibero Americana

1. lntroduccidn
Un órgano de las Naciones Unidas, la Comisión Económica para
America Latina (CEPAL), que ha realizado un papel relevante en el
esfuerzo desarrollista de la región ha diagnosticado que "el problema
de1 desamolIo económico consiste esencialmente en asimilar con celeri-
dad el vasto caudal de la tecnologfa contemporánea para elevar el nivel
de vida de las masas" ' y se ha preocupado en subrayar la variada y com-
pleja problemática que se plantea a los paises subdesarrollados y espe-
cificamente a los del área, para alcanzar ese objetivo.
Quizá este diagnóstico de CEPAL pudiera ser tachado de simplista,
si se atiende a la complejidad factorial que involucra el problema del
desarrollo, y que implica la presencia de elementos de la más variada
índole: económicos, culturales, sociales, politicos y jurídicos, y la cir-
cunstancia de su profunda interrelación, asi como de su diverso grado
de impacto en el esfuerzo por alcanzar el desarrollo.
No obstante lo anterior y con las reservas que pudieran formularse
al planteamiento de CEPAL, para nosotros resulta evidente que el desa-
rrollo pleno y autentico de una comunidad nacional, requiere como un
elemento indispensable el progreso tecnológico.
Quizá por esa razbn, sobre todo a partir de la presente decada, los
paises en vias de desarrollo han mostrado una creciente preocupación
por llegar a determinar sus posibilidades reales de acceder al progreso
tecnológico y, a partir de esa determinación, formular las medidas con-
cretas de acción que se requieran en ese ámbito.
Ciertamente Latinoamerica no ha escapado a esa preocupación común.
Las investigaciones realizadas en la región han desembocado en el des-

1 NAuoNes UNIDAS, COmisi6n Emn6mica para la America Latina, Desarrollo cco-


ndmico, plnncomiento y coofierocidn internncionnl, E/CN.I2/582/Rev. 1 , NV de ven-
ta 61.11.5.6.. Santiago de Chile, 1961, p. 1.
12 JAIME ALVARE2 SOBERANIS

cubrimiento de una alarmante problemática relacionada principalmen-


te con una de las fórmulas usuales para satisfacer la demanda tecuoló-
gica que consiste en el aprovisionarse de tecnologia proveniente del ex-
terior, mediante convenios o contratos celebrados entre empresas.
Inclusive, se ha llegado a cuestionar en cuanto a su utilidad para
nuestros paises, principalmente por los economistas, una institución de
larga tradición y que parecía inconmovible: me refiero al sistema de pro-
tección a la llamada "propiedad industrial" en todas sus formas, espe-
cialmente el aspecto relativo a los derechos sobre las patentes de in-
vención.
En efecto, se sostiene que el sistema internacional de patentes de in-
vención basado fundamentalmente en el Tratado de la Convención de
Paris (1883), y sus múltiples reformas, resulta altamente costoso para
los paises de menor desarrollo económico relativo. Estudios realizados
por Constantine Vaitsos han revelado los inconvenientes del sistema.*
Desde luego, se ha llegado a la conclusión de que los paises en vias
de desarrollo son importadores de tecnologia que proviene principal-
mente de las naciones industrializadas y, aunque estas entre si llevan a
cabo un proceso de transferencia de conocimientos tecnicos patentados
y no patentados (Kuow-how), parecen generarse en la "comercializa-
ción" de la tecnologia entre países que tienen diversos grados de evolu-
ción industrial, ciertos factores de dependencia que inciden, de manera
poco favorable, en el esfuerzo desarrollista de dichos paises.
Asi pues, las investigaciones realizadas por autores latinoamericanos,
suelen asociar el fenómeno de la transferencia de tecnología con la
caracteristica de la dependencia que es propia del status del país sub-
desarrollado, e inclusive, algunos pensadores ubican tal fenómeno den-
tro del marco general, de lo que se ha denominado "el colonialismo
cientlfico y tecnoldgico".8
En el caso de Mkxico, diversos estudios han cuestionado el valor real
que representa para el desarrollo nacional el aprovisionamiento de tec-
nología forinea y han subrayado la necesidad de realizar acciones deci-
sivas en el Bmbito de la política económica, para fortalecer la estructura
científico tecnológica propia.'
2 En este sentido pueden mnsultarse: Constantine V. VAIISOS, Lo funcidn de las
patentes en los paises en "las de desal-rollo, "El Trimestre Emn6mim" valumen XI.,
ndmera 157, enero-marzo 1973, pp. 195 a 232. F. MAcmuP An economic revicw of the
patent systern (1958) y el trabajo inedito del argentino Jorge K A del~ Instituto Di
Tella de Buenos Aires, intitulado Pntcntw de inuenddn, convcnio de Paris y paises
de mmor desamllo econdtnico relotino, versi6n mimeogdfica. Una valiosa, aunque
breve exposición de la problemática, se contiene en el trabajo de Cesar SEP~ILVWA.
El sistema de +lentes en el desarrollo econdmico, "Revista Mexicana de la Propiedad
Industrial y Artistica", Año X, ndmera 19, Mexim, enero-junio de 1972, pp. 75 a 82.
8 V h e a este respecto, la abra del soci6logo colombiana Orlando FAE BOWA,
Ciencia propio y colonialismo intcleetwl, Editorial Nuestro Tiempo, S. A,, M&rim,
1970.
4 Mauricio DE MARM Y CAMPOS, Transferencia de tecnologla, dependenna del ex-
TRANSFERENCIA TECNOLOGZCA EN MÉXICO 13

Siendo la fenomenologia propia del proceso de transferencia de tecne


logía eminentemente interdisciplinaria porque involucra aspectos de
diversa naturaleza, entre los que destacan los económicos y tecnicos, nos
hemos propuesto en este estudio llevar a cabo un auilisis eminente-
mente jurídico del problema, examinando concretamente el marco l e
gal dentro del que se efectúa en México dicho proceso.
Obviamente nuestro estudio lleva como back ground las consideracio-
nes formuladas precedentemente y, parte del supuesto fundamental de
que "el atraso de la producción cientifico tecnológica de los paises la-
tinoamericanos en relación con los países industrializados, es de tal ma-
nera notable en nuestros días.. . que resulta innecesario acumular so-
bre ese hecho elementos de comprobación",~ asi como la necesidad im-
periosa de superar the technological gap@
Asi pues, el propósito fundamental de este artículo es proporcionar
un panorama de aquellos aspectos más destacados de la nueva Ley me-
xicana sobre el Registro de la Transferencia de Tecnologia y el uso y
explotación de patentes y marcas que es una de las medidas más im-
portantes que ha tomado el Gobierno Federal recientemente para en-
frentar la problemática existente en ese ámbito.
Pretenderemos sobre todo incidir en el planteamiento de los mecanis-
inos operativos y procedimientos que se han instaurado en la Dirección
General del Registro Nacional de Transferencia de Tecnología de la
Secretaria de Industria y Comercio para implementar la Ley, así como
en algunos criterios de interpretación de dicho ordenamiento.

11. Antecedentes de la Ley de Transferencia de Tecnologia


Como conclusión al marco conceptual descrito en los párrafos que
anteceden, podemos señalar que hay una problemitica en el proceso de
transferencia de tecnología y el uso y explotación de patentes o marcas
y que esa problemitica afecta, con especial virulencia a los paises en
vías de desarrollo, por lo que tambiin se ha puesto en marcha un movi-
miento generalizado que tiende a superar los inconvenientes descubiertos.
Dentro de ese esfuerzo destaca la labor llevada a cabo por dos orga-
nismos internacionales dependientes de la Organización de las Naciones
Unidas, que son la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas S*
bre Comercio y Desarrollo) y la ONUDI (Organización de las Naciones
Unidas para el Desarrollo Industrial).
Este Último organismo llevó a cabo un estudio de contratos existentes
que se basó en una muestra de 200 acuerdos mexicanos en los cuales
terior y desarrollo económico, tesu profesional, Escuela de Econornia, U.N.A.M., Mé-
xim, 1968, p. 327.
5 Helio JAcuARIBe, Ciencia y Temologia en el cuadro sacio-político de America
Latina, en la Revista "El Trimestre Económico", Vol. XXXVIII, número 150, Méxim,
abril-junio de 1971, p. 399.
14 JAIME ALVAREZ SOBERANIS

se descubrieron un cúmulo de cláusulas restrictivas. Cuando este tra-


bajo fue conocido en nuestro país, contribuyó a llamar la atención del
sector público sobre la gravedad del problema.6
La UNCTAD había venido preocupándose de la cuestión desde prin-
cipios de la decada, pues por resolución 74 (X) creó el "Grupo Inter-
gubernamental de transmisión de tecnología", mismo que se constituyó
el 24 de mayo de 1971, y que ha funcionado exitosamente. La resolu-
ción 39 de la 111 Conierencia que se celebró el año pasado en Santiago
de Chile ha dado nuevos impulsos a los estudios realizados en este
ámbito.
Así pues, en el caso de nuestro país el Gobierno Federal ha tomado
al respecto varias medidas. Es especialmente destacada. dentro de éstas, la
creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, cuya Ley se pu-
blicó en el "Diario Oficial de la Federación" de 29 de diciembre de 1970.
La Ley mexicana de transferencia de tecnología tiene como auteceden-
tes mediatos pero directos, los estudios llevados a cabo por las organiza-
ciones internacionales mencionadas, asi como los trabajos de expertos
nacionales y extranjeros. Entre los primeros destacan los realizados por
Miguel Wionczeck, Gerardo Bueno y Mauricio de Maria Campos. en el
ámbito del tratamiento económico de la problemática. Una labor muy
atinada de difusión llevó a cabo la "Revista Comercio Exterior" y la Na-
cional Financiera a traves de sus publicaciones.
En el marco jurldico, la Ley mexicana parece haberse inspirado fun-
damentalmente en la Decisión número 24 sobre el "Regimen común
de tratamiento a los capitales extranjeros y sobre las marcas, patentes
y licencias" del Acuerdo de Cartagena de 31 de diciembre de 1970, en
los ordenamientos expedidos por los países miembros del Grupo Andino
en cumplimiento de dicha Resolución y en la Ley argentina sobre trans-
ferencia de tecnología. número 19231, promulgada en el "Boletin Oficial"
de 13 de septiembre del propio año.
Este origen de la Ley mexicana ha sido motivo de critica por parte de
algunos juristas quienes la ubican como resultado de un simple proceso
de imitación extralógica, del que abundan ejemplos en nuestra historia
legislativa.
A este respecto, resulta oportuno señalar que, si bien el legislador
mexicano se inspiró en los ordenamientos jurídicos mencionados, no
hubo una simple copia, sino que llev6 a cabo una labor de adaptación
del texto legislativo a las circunstancias de nuestra realidad nacional y
esta aseveración se comprueba mediante el análisis de las diversidades
que aparecen en las leyes respectivas.
e Vease la exposición del Lic. Josk CAMPILLO SAINZ, Sub-Secretario de Industria
de la Secretaria de Industria y Comercio, al presentar la iniciativa de Ley ante la
Cimara de Diputados el día 10 de noviembre de 1972, en la Revista "Mercado de
Valores", año XXXII, niimero 47, noviembre 20 de 1972, especialmente pp. 1236
y 1237.
TRANSFERENCIA TECNOLÓGZCA EN MEXZCO 15

Por otra parte, el procedimiento seguido por el legislador mexicano


se justifica si se atiende a la circunstancia de que el parecido entre los
ordenamientos es reflejo de la similitud de la problemática que aqueja
a los respectivos paises.
A los argumentos anteriores hay que añadir además el hecho de que
otros países, fuera de la región, han puesto en vigor ordenamientos seme-
jantes como el Japón y la India, y aun en las naciones industrializadas
es observable un movimiento tendiente a regular el proceso de transfe-
rencia de tecnología, mismo que obviamente se ha tomado en cuenta por
el legislador nacional.
Finalmente, conviene añadir que aún cuando la legislación debe bro-
tar de la realidad que pretende regular, no puede surgir ex-nihil, por lo
que consideramos que, más que un motivo de crítica, este parentesco de
la Ley mexicana con otros ordenamientos debe traducirse para el jurista
en una conclusión positiva, en orden a las posibilidades de interpreta-
ción de la Ley y ella es la consistente en que podemos acudir a las ex-
periencias que han obtenido aquellos países en aplicación de su legisla-
ción para orientar nuestra actividad.'

111. Propósitos de la Ley


Para ubicar la legislación mexicana en el ámbito de una política cien-
tífica y tecnológica consistente, resulta oportuno replantear la proble-
mitica mis relevante que existe en este imbito.
Resulta evidente que el desarrollo pleno y auténtico de una determi-
nada sociedad nacional, sólo puede ser alcanzado a través del progreso
tecnológico. Desafortunadamente para nosotros es tambikn un hecho
insoslayable que los países llamados en vías de desarrollo entre los que
se encuentra Mkxico, han llegado con considerable retraso a la revolución
industrial y por lo tanto sus posibilidades de acceder a una tecnología
autóctona, son en extremo limitadas.
Sin embargo, es imperativo realizar un esfuerzo serio y decidido para
superar la llamada "brecha tecnológica" -que nos separa de los países
desarrollados, no sólo por motivos económicos, sino tambien sociales.
El imperativo mencionado no debe pensarse que se traduce en la Ley
en el propósito de impedir la importación de tecnologia. Dadas las
condiciones del desarrollo nacional, sabemos que es necesario para el
país, continuar importando tecnología, pero consideramos que esa im-
iortaci6n debe o c i m r en Óptimas cond:ciones.
Asi pues, el aporte de tecnología forinea, puede desempeñar un papel

r Vease. para conocer las ordenamientos juridicos citados, el trabajo de David


R A N G ~~ ~. F D I N ALa
, nueva legülaci0n sobre propiedad industrial en América Latina,
"Revista Mexicana de la Propiedad Industrial y Artistia". año X, número 19, México.
enem-junio de 1972, pp. 97 a 120.
16 JAIME A L V A R E SOBERANIS

importante en nuestro desarrollo en la medida en que podamos orien-


tarlo, atendiendo los objetivos nacionales. En tales condiciones, el sis-
tema de control de transferencia de tecnologia instaurado por la Ley,
tiene como uno de sus fines más importantes, "fortalecer el poder de ne-
gociación de los compradores nacionales y facilitar al sector empresarial
su acceso a la mejor tecnologia disponible en óptimas condiciones de
oportunidad, calidad y precio".s
Procederemos acto continuo, al examen concreto de las disposiciona
de la Ley, con un criterio eminentemente pragmático y descriptivo, es
decir, tratando de aclarar el sentido de sus mandatos principales.
Cabe advertir, sin embargo al lector, antes de proceder a esa tarea,
cuales son los criterios de interpretación que utilizaremos. Estamos al
tanto de la dificil problemática relacionada con la Hermenéutica Jurí-
dica.@Estas dificultades se agudizan tratándose de una Ley que utiliza
una terminología hasta ahora desconocida y que se refiere, básicamente,
a fenómenos de índole económica y técnica.
La problemática inherente a la terminología se inicia con lo que debe
entenderse por "tecnologia", pues a ese respecto reina una p a n confu-
sión conceptual. Así lo reconoce Surendra J. Patel. quien en lugar de
proporcionar una definición señala sus características más importantes
en orden a su contribución al desarrollo económico, indicando que "el
conocimiento técnico es acumulativo en el crecimiento internacional en
su origen, transmisible a través de las fronteras y no disminuye la oferta
al ser transferido"."
Sin que sea nuestra intención participar en el debate terminol6gic0,
pensamos que la acepción más común del vocablo es la que lo caracte-
riza como "proceso técnico aplicado". Tal es por ejemplo, la perspectiva
en que se sitúa Gaynor, quien afirma que la tecnologja "es la práctica
y terminología de una ciencia aplicada que posea valor comercial"."
Por otra parte, la cuestión terminológica se complica en virtud de que
ya hay una práctica internacional aceptada sobre ciertos vocablos que se
usan en los procesos de transferencia de tecnología y los mismos resul-
tan desconocidos para el sistema legal mexicano.
Así se habla de Know-how agreements, o licensing agreements indis-
tintamente, pues en este ámbito predominan las locuciones anglosajo-
s V&se la exposici6n de motivos de la iniciativa de la Ley sobre el Registro de
la transferencia de tecnologla y el uso y explotaci6n de patentn y marcas, en la
Revista "El Mercado de valores", año XXXII, niimero 47, noviembre de 1972, p. 1233.
8 Se recomienda amoliamente resoecto de dicha oroblemática la abra de Adolfo
-~ -~~~~~~ ~~~

CARVALLO, Mdtodos d c i~lerpretacidn'en la Ciencia del Derecho, IJniveAidad de Chile,


Facultad de Ciencias Turidicas Y Sociales. Prensa de la Escuela de Derecho de Valva-
ralso, 1962.
l o Surendra J. P A T ~La
, transferencia da temologio a los fia'oírcf en desarrollo, Re-
vista "Foro Internanonar, El Colegio de Mkxim, valumen XIII, niimero 49, México,
julio-septiembre de 1972, pp. 13 y~I4.
11 Frank GAYNOR, Conctse D i c t i o t ~ r yof Sn'ence, Littlefield, Adams & Co. Patenon,
N u m Yeney, 1964, p. 483.
TRANSFERENCIA TECNOLOGICA EN MÉXICO 17

nas y ello conduce a otras varias interrogantes, en cuanto a la naturaleza


jurídica de estos conceptos dentro del orden jurídico nacional.
La expresión Know-how, elipsis de Know how to do it, es de origen
norteamericano, circulando desde 1943 en el lenguaje c ~ r n e n t e . 'En
~ su
transcripción literal al castellano significaría "saber como", es decir, sa-
ber como hacer algo. Con el objeto de simplificar, el debate de nomen-
clatura, parecenos aceptable la definición de Aracama Zorraquin quien
lo conceptúa como "el saber técnico práctico capaz de llevar a efecto
de la mejor manera económicamente competitiva, una idea industrial".'3
En orden a evitar problemas lingüísticos, nosotros emplearemos indis-
tintamente las expresiones "acuerdos de licencia" o "contratos de tecno-
logía", aun cuando pudiera haber entre estas instituciones alguna dis-
tinción, y aun cuando realmente no tienen cabida en el sistema legal
nacional, en virtud de que son expresiones de uso común en la práctica
internacional.
Hemos procurado acudir, en primer termino a la "interpretación au-
tkntica", es decir a la que llevó a cabo el legislador en la exposición de
motivos que se acompañó a la iniciativa de Ley, así como a la presenta-
ción que de dicha iniciativa realizó el Sr. Lic. Josk Campillo Siinz, Sub-
Secretario de Industria, ante la Cámara de Diputados.''
Hemos procedido de esta manera sobre todo porque la interpretación
autkritica "obliga a todosW.lsEn ausencia de esta interpretación, acudi-
remos al Derecho comparado, así como a las obras de economistas na-
cionales y extranjeros, ya que además de que el problema es esencial-
mente económico, en esta materia la literatura jurídica es escasa.

IV. Ambito temporal de validez de la ley y forma de computar los plazos


Una primera cuestión es la que se refiere al ámbito temporal de vali-
dez de la Ley, es decir, a la fecha en que entró en vigor y a la forma
en que deben computarse los plazos que establece, para los efectos de
inscripción en el Registro de los actos, convenios o contratos regulados
por el propio Ordenamiento.
La Ley se publicó en el 'Diario Oficial de la Federaci6n" de 30 de di-
ciembre de 1972 y entró en vigor el día 29 de enero del año en curso.

l a HCctor M.4sNAnA. Los contratar de trarmisidn de tccnologia, Editorial Astrea


de Rodolfo De Palma y Hnos., Buenos Aires. 1971, p. 25.
1 3 Ernesto ARACAMAZORRAQUIN, En torno al concepto y la definicidn del K n o w
how técnico, en la "Revista Mexicana de la Propiedad Industrial y Artfstica", año
VIII, números 15-16, México, enem-diciembre de 1970, p. 104. En este trabajo se
pueden leer múltiples definiciones de Know-how.
14 A este respecto cambien es oportuno consultar el "Diaria de los Debates de la Cá-
mara de Diputados", XLVIII Legislatura, Año 111, tomo 111, número 33, martes 19 de
diciembre de 1972, pp. 21 a 35.
1s Vuono TORANZO, Miguel, Introduccidn al estudio del Derccho, Editorial Po-
mía, S. A., Mkico. 1966, p. 255.
18 J.4ZME ALI'AREZ SOBERANIS

En relación con el cómputo de los plazos que la Ley establece, de


acuerdo con lo dispuesto en el articulo 20 transitorio, los particulares
gozan de un plazo de 90 dias para presentar a la Dirección del Registro
Nacional de Transferencia de Tecnologia de la Secretaria de Industria
y Comercio, los documentos en que constan los actos, convenios o con-
tratos vigentes sujetos a insaipción o a toma de nota ante el Registro.
Ese plazo se ha interpretado por dicha Dirección, que está constitui-
do por dias hibiles y de igual forma deben computarse los demás pla-
zos que fija la Ley, ya sea para la actuación de los particulares o de la
autoridad.
Esta disposición de la Ley Mexicana es semejante a la contenida en
el articulo E transitorio de la Decisión 24 del Acuerdo de Cartagena
que estableció un plazo de 6 meses para la presentación de los contratos
ante el organismo nacional correspondiente.'e
Sin embargo, el plazo de dos años para ajustar los actos, convenios o
contratos a la propia Ley y al que se refiere el articulo 29 transitorio,
por tratarse de un plazo establecido respecto de un periodo, se entendió
que debe computarse por dias naturales, lo que implica que todos los
actos, convenios o contratos celebrados y vigentes, deberin haberse ajus-
tado a la Ley antes del dia 30 de enero de 1975.
Tal plazo debe considerarse establecido en la Ley como un instm-
mento para facilitar a los interesados el cumplimiento de las disposi-
ciones de la Ley.

V. Tipo de actos, convenios o contratos objeto de Ee ininsipcidn


Como en el articulo 20 de la Ley se hace una enumeración limitativa
d e los actos, convenios y contratos que deben ser objeto de inscripción,
no procede una interpretación analógica de manera que los particulares
pudieran pretender presentar a inscripción en el Registro, otros actos,
convenios o contratos similares o que la autoridad demandara que se le
sometieran a inscripción tales documentos.
Se trata de la inscripción de aquellos documentos en los que se con-
tengan actos, convenios o contratos que deban surtir efectos jurídicos
en el territorio de la Rephblica Mexicana y cuyo objeto sea la transfe-
rencia de tecnologia en todas sus formas y las licencias de uso o de ex-
plotación de patentes y marcas, incluyendo asistencia tfcnica o el dar
capacitación a trabajadores mexicanos o el proporcionar tecnologia me-
diante folletos, estudios, diseños, dibujos, planos, diagramas, modelos o
instmctivos en toda forma posible, el aprovisionamiento d e ingenieria
básica o de detalle, así como los servicios de administración y operación
de empresas.
O COM~RCIO
16 I N S T I ~DE EXTERIOR E INTECIUCI~N,Dccisidn ntimcro 24, Amerdo de
Cartagena, Quito, Ecuador, enero de 1971, Tallere Grificos Minera, Quito. p. 35.
TRANSFERENCIA TECNOLOGZCA E N MEXZCO 19

Ei artículo 18 de la resolución 24 del Grupo Andino sólo se refiere


a la importación de tecnologia y al uso de patentes y marcas. La Ley
Argentina, en su articulo 29 alude bisicamente a los mismos supuestos
que la Ley Mexicana, con la diferencia de que esta última incluye los
servicios de administración y operación de empresas.17
Por cierto que la inclusiók d i los servicios de administración y opera-
ción de empresas fue obra de la Cámara de Diputados, pues tal pre-
visión no se contenía en la iniciativa de Ley. Suponemos que el pro+
sito de este mandato fue impedir que los particulares pudieran evadir
las obligaciones derivadas del ordenamiento a través de la celebración
de acuerdos de esa índole, adicionales a las de asistencia tkcnica ade-
más de intentar controlar ese tipo de pactos que pueden ser lesivos al
interés nacional, en virtud de que interfieren en el proceso de toma de
decisiones que, en el Ambito empresarial, corresponde a los propios em-
presarios mexicanos.
Para los efectos jurídicos de tales negocios, carece de relevancia el lu-
gar de la celebración del acto, convenio o contrato respectivos. Relevan-
cia tiene, empero. el hecho del otorgamiento del negocio jurídico en
sí, sin que se requiera como supuesto adicional para la inscripción, el
hecho de la ejecución efectiva de tal negocio.
La exportación de tecnología que llevan a cabo las empresas nacio-
nales, no queda sujeta a inscripción obligatoria en el Registro. Sin
embargo, aquellos interesados que así lo deseen, pueden presentar los
documentos en que consten los actos jurídicos relativos, para conoci-
miento de la Dirección competente.18
La obligatoriedad de la inscripcidn existe independientemente del
carácter oneroso o gratuito del acto, convenio o contrato en el que se
contengan los negocios jurídicos sujetos a inscripción en el Registro.
Las inscripciones ya efectuadas por los particulares para efectos de la
propiedad industrial, por ejemplo, de licencias de explotación, de uso
de marcas, etcetera, no eximen de la obligatoriedad de la nueva inscrip
ción en el Registro Nacional de Transferencia de Tecnología, que tiene
carácter de Derecho público con fines y objetivos específicos de control
para la mejor estructuración de la política industrial y económica mexi-
canas, según se dijo, en tanto que con las inscripciones efectuadas en el
ámbito del Derecho de la propiedad industrial, se persigue proteger los
derechos y privilegios del inventor y perfeccionadores asi como salva-
guardar los usos y costumbres mercantiles en beneficio de los que prac-
tican el comercio y la industria y del público consumidor.
17 El texto de la ley argentina puede consultarse en la obra de Hector MASNAT~A,
Los contr~tosde transmisión de fecnologin (Know-haw y asistencia técnica). Editorial
Astrea de Rodolfo De Palma y Hnos., Buenos Aires, Argentina, pp. 97 a 106.
1s Véase a este respecto la exposici6n del Lic. Jose ~ M P I L L OSAINZ,ante la Cámara
de Diputados, de fecha 10 de noviembre de 1972, en la Revista "Mercado de Valores".
ya citada. p. 1238.
20 JAIME ALVAREZ SOBERANIS

Otra cuestión importante es la consistente en determinar si los actos,


convenios o contratos orales están sujetos a inscripción en el Registro. A
ese respecto, consideramos que la expresión "acto jurídico" es la más
amplia que existe en Derecho y consecuentemente comprende las situa-
ciones de hecho que producen efectos jurídicos, por lo que tambien tales
actos caen bajo la reglamentación legal, de lo que se concluye que sí
hay obligación de inscribirlos en el Registro. Naturalmente para que
pueda procederse a la inscripción, es preciso que se les revista de la for-
ma que la Ley dispone, es decir, que se pongan por escrito.

VI. Sujelos legilimados para solicitar la inscripcidn


Las personas físicas o morales que tienen el derecho o la obligación
de solicitar la inscripción de documentos en que consten los actos, con-
venios o contratos en el Registro Nacional de Transferencia de Tecno-
logía están designadas en el articulo 39 de la Ley y de acuerdo con
dicho precepto, tienen obligación de solicitar la inscripción, las perso-
nas físicas o morales de nacionalidad mexicana, los extranjeros residen-
tes en Mkxico y las personas morales de nacionalidad extranjera esta-
blecidas en el pais, así como las agencias o sucursales de empresas
extranjeras que también se encuentren domiciliadas en el pais.
Naturalmente, la obligatoriedad de la inscripción es solamente en
cuanto que algunas de esas personas actúen como partes en los actos,
convenios o contratos a que la Ley se refiere.
La Ley no exceptúa de la obligación de la inscripción a aquellos ac-
tos, convenios o contratos que son celebrados exclusivamente por perso-
nas físicas o morales de nacionalidad mexicana.
Ciertamente, la mayor parte de los acuerdos de licencia de uso o ex-
plotación de patentes o marcas, o de asistencia tkcnica, son celebrados
entre empresas nacionales y proveedores foráneos, de ahí que la Ley en
sus diversos preceptos establezca un rkgimen proteccionista en favor de
los adquirentes o licenciatarios, pero el legislador intentó regular to-
dos los casos que pudieran presentarse.
El propósito del legislador al incluir en la reglamentacibn tales actos
(los celebrados entre nacionales) fue impedir que ciertos proveedores
foráneos de tecnologia eludieran el cumplimiento de la Ley ostentán-
dose como empresas nacionales sin serlo verdaderamente, ya que en el
sistema legal mexicano basta que una sociedad se constituya de acuerdo
con las leyes del pais y que tenga en éste su domicilio legal, para que se
le atribuya la nacionalidad mexicana, independientemente de la estruc-
tura de su capital o de otras circunstancias.
Por otra parte, de acuerdo con lo dispuesto en el párrafo final del
propio articiilo 30, para los proveedores de tecnologia residentes en el ex-
tranjero o licenciantes la inscripción de los actos es potestativa y no
TRANSFERENCIA TECNOLOCICA EN MÉXICO 21

obligatoria, es decir, como la Ley mexicana tiene un ámbito espacial


de validez limitado al espacio fisico o geogrifico que comprende el te-
rritorio nacional, no puede imponer obligaciones a los extranjeros que
residen fuera del país y por eso para ellos es solamente potestativa o
voluntaria la inscripción, es decir, es un derecho y no un deber.
Lo anterior es importante en cuanto que las sanciones que la Ley
establece, tampoco podrán recaer en los proveedores de tecnologia pa-
tentes o marcas, residentes en el extranjero.

VII. Mecanismo para inscribir los actos, conuenios o contratos


Los artículos 4, 7, 8, 10, y 14 de la Ley regulan el procedimiento para
inscripción en el Registro de la manera que a continuación expone-
mos. Dentro de los 60 días siguientes a la fecha de la celebración de los
actos, convenios o contratos respectivos, deberán presentarse los docu-
mentos en que se contengan ante la Secretaría de Industria y Comercio
y solicitar su inscripción. En el caso de la existencia de modificacio-
nes a dichos actos, convenios o contratos posteriores a la inscripción de
los documentos en que contienen, deberá procederse en forma semejan-
te. La terminación anticipada de los actos, convenios o contratos, de-
berá notificarse tambien al Registro Nacional de Transferencia de
Tecnología dentro del mismo plazo de 60 días a partir de la fecha
de terminación.

VIII. Impedimentos para obtener la inscripción e n el Registro


En el artículo 79 de la Ley se enumeran aquellos casos respecto de los
cuales la Secretaría de Industria y Comercio deberá negar la inscnp-
ción. Este catálogo se refiere esencialmente a actos, convenios y con.
tratos que o bien son desfavorables a la economía nacional o a la parte
contractual receptora de la tecnología.
El precepto de mento contiene dos clases de impedimentos que si
llegan a aparecer en los actos, convenios o contratos que se someten a
consideración de la Dirección competente tienen como consecuencia
jurídica, la de que la propia Dirección niegue la inscripción de los mis-
mos en el Registro.
Hay impeditivos dispensables a juicio de la Dirección y otros que no
lo son. Aquellos en los cuales la autoridad puede ser flexible suponen
la utilización por el particular de una tecnologia que se estime de par-
ticular interés para el país.
Ello puede ocumr, por ejemplo, cuando un determinado kizow-how
que se está contratando implica una reducción en el costo de produc-
tos que se estiman de primera necesidad o bien cuando el proceso tec-
nológico de que se trate contribuya a la substitución de importaciones.
22 JAIME ALVAREZ SOBERANIS

a) Impedimentos susceptibles de dispensarse por la Direccidn


Vamos a examinar acto continuo los impedimentos que son indispen-
sables, o sea los contenidos en las fracciones 11, 111, VI, VIII, IX, X,
XI y XII del articulo 79 de la Ley.
19 La fracción 11 del articulo 79 de la Ley señala que no son admisi-
bles para su inscripción en el Registro, los contratos en los que el pre-
cio de la contraprestación no guarde relación con la tecnologia adquirida
o constituya un gravámen injustificado excesivo para la economia na-
cional.
La disposición mencionada, permite a la autoridad enjuiciar la equi-
dad y justificación de los pagos que se realicen por concepto de adqui-
sición de tecnologia, o de uso y explotación de patentes y marcas.
La disposición es de carácter atributivo pues faculta a la autoridad
para llevar a cabo una evaluación técnica y económica de las prestacic-
nes contenidas en el acuerdo de licencia, a efecto de llegar a una deter-
minación respecto a la justificación de los pagos que se realizan por los
conceptos comprendidos en aquel.
El propósito del preceptor es el proporcionar efectiva protección a
las empresas nacionales, puesto que, habían venido ocurriendo frecuen-
tes abusos a través de la celebración de contratos de asistencia técnica
entre subsidiarias de empresas extranjeras establecidas en México con
sus respectivas matrices, que s61o implicaban salida de divisas para el
país sin que en realidad se estuviera recibiendo servicio alguno por
parte de las empresas radicadas en el territorio nacional.
Un estudio de la Secretaria de Hacienda y Credito Público que se
verificó en 1968, mostró que en México se estaban haciendo cuantiosos
pagos por concepto de asistencia tkcnica a paises tales como Panamá y
Leinchistein, en lugar preferente respecto de paises industrializados, lo
que lleva a la conclusión de que existían contratos aparentes o simula-
dos entre empresas nacionales con extranjeras celebrados exclusivamente
con fines de evasi6n fiscal.lo
Ciertamente la evaluación técnica y económica de los contratos im-
plica considerables dificultades dada la compleja gama de variantes que
pueden presentarse en los acuerdos de transferencia tecnológica. Sin
embargo, existen criterios valorativos a los que se puede acudir para
llevarla a cabo. Tal seria, por ejemplo, el análisis sectorial de precios
existentes para el proceso tecnológico de que se trate, en el mercado,
tanto interno como internacional.
Constantine V. Vaitsos recomienda a este respecto que los tecnicos
gubernamentales traten de "analizar a fondo la comercializacón de la
19 D m c c i 6 ~G E N ~ DEL
L IMPUESIOSUBRE LA RENTA,Alguna< mnsidcrociones sobre
la asistencia tdcnica, "Revista Invatigaci6n Fiscal", Secretaria de Hacienda y Credito
Pilblim, número 46, Mhxim, octubre de 1969.
TRANSFERENCIA TECNOLOGZCA EN MEYICO 23

tecnología dentro d e u n complejo de otros factores que son transferi-


dos", pues indica que el Know-how suele estar incorporado en los p r e
ductos intermedios, bienes de capital, habilidad del personal", por lo
que hay que "tratar de escudriñar el total de efectos interrelacionados".
así como "definir, detallar y calificar lo que se importa y cuantificar el
valor económico de lo que se compra".20
Hay dudas respecto a si existe un criterio general relacionado con el
pago de regalías, qiie se considerará admisible por la Dirección para
efectos de la inscripción de los contratos, es decir, si hay un tipo mixi-
mo, generalmente establecido en términos porcentuales sobre las ventas,
para el pago de regalías, por ejemplo u n 3 0/, que ya ha sido aceptado
por algunas otras dependencias oficiales.
Consideramos que no es posible establecer ningún criterio general a
ese respecto. La fijación del pago de regalías depende en alto grado de
la clase de tecnologia que se pretende importar, del periodo en el que
se estima que esta puede absorverse por la parte receptora, y de otros
múltiples factores.21 Existen tecnologías sofisticadas, por ejemplo, en el
ramo de la Industria Petroquimica donde u n pago de regalías por el 6 yo
de la3 ventas puede ser equitativo y existen casos en los cuales un
pago de un 3 yo sobre las ventas respecto de una tecnologia aplicable a
otra rama industrial no se justifica.
Los expertos en materia d e regalías (aun la Sociedad de Ejecutivos de
Licencias de Estados Unidos) confiesan la grave dificultad que existe
para utilizar criterios que permitan fijar razonablemente esos pagos.
Algunos señalan como criterio la inversión en investigación y desarro-
llo que llevan a cabo los proveedores. Sin embargo, tal criterio es criti-
cable si se atiende a la circunstancia de que dicha inversión se aprove-
cha por el proveedor para la producción de artículos que vende en su
propio mercado, de lo que se deduce que los ingresos que obtiene pro-
venientes d e la celebración de acuerdos de licencia, deben estimarse
como utilidades marginales. De ahí que la fijación del precio es en
realidad resultado de la negociación entre las partes en la que lleva
evidente ventaja el p r o v e e d ~ r .Por
~ ~ eso la Ley pretende compensar esa
situación haciendo intervenir al Estado en auxilio del adyuirente, para
que el precio no quede establecido arbitrariamente por aquél.
20 En cuanto a la fracción 111, ésta dispone que no se admitirán
aquellos contratos en que se incluyan clAusi11as por las cuales sc permita

20 VA~TSOS, Constantine V., Opciones estratégicas en la cornercialización de tecnolo-


gia: el punto de vista de los paises en desarrollo, en la Revista "Comercio Extcrior".
volumen XXI, número 9. septiembre de 1971, pp. 813 y 814.
21 DE MARIA Y CAMPOS, I*lauricio, Transferencia, absorción y adaptación d e tecnolo-
gin. versión mimmgiifica de la conferencia pronunciada ?n el Instituto de Estudios
Pollticos, Emnómicos y Sociales del PIW. con fecha de marla de 1973.
2 2 VAIMS, ofir cit., p. 807.
24 JAIME ALVAREZ SOBERANIS

al proveedor regular o intervenir directa o indirectamente en la admi-


nistración de la empresa que adquiere la tecnologia.
Consideramos que la administración de las empresas no debe conce
derse a extranjeros, no sólo porque ello conduciría a un incremento de
la dependencia del pais hacia el exterior, sino porque estimamos que el
empresariado nacional tiene suficiente capacidad tkcnica y operativa
para seguir manejando sus propios negocios en forma eficaz, productiva
y socialmente útil.
39 La fracción VI alude a la circunstancia de que se incluya en el
pacto de suministro de tecnologia, una cliusula por la que el adquiren-
te se comprometa a comprar equipos, herramientas, partes o materias
primas de un origen determinado.
Esto es lo que se conoce en el lenguaje intemacional con el nombre
de "cliusula de amarre", pues el licenciatario queda obligado, "atado"
con el proveedor, quien puede fijar sobreprecios a los articulos que
suministra a aquel y de esta manera incrementar sus utilidades.23 Ob-
viamente esto perjudica a la empresa receptora y por ende al pais, pues
la sobrefacturación de los componentes de importación obligatoria en-
tre otros efectos negativos, resta competitividad al producto terminado
en el mercado internacional, si es que este fuera exportable.
Sin embargo, consideramos que la autoridad puede exceptuar a q u e
110s casos en los cuales las materias primas no puedan obtenerse en el
pais, o bien aquellos acuerdos donde el proveedor se obligue a suminis-
trar los insumos a los precios establecidos en el mercado intemacional.
Se recomienda a los empresarios nacionales que, cuando no existan
fuentes alternativas de abastecimiento de componentes, y tengan que
aceptar que sea el licenciante el proveedor exclusivo, si este es una empre
sa que tiene celebrados varios acuerdos, traten de obtener que se incluya
en el acuerdo de licencia respectivo, la "cláusula del licenciatario más fa-
vorecido", o sea, que el abastecedor se comprometa a suministrar los com-
ponentes al precio más bajo que haya otorgado o vaya a conceder en un
contrato similar a cualquier otro licenciatano nacional o e x t r a n j e r ~ . ~ ~
49 La fracción VI11 indica que no se admitirán a inscripción en el
Registro, aquellos contratos que contengan la prohibición de usar tec-
nologias complementarias. La intención del legislador al incluir esta
disposición, es proteger las posibilidades de elección del licenciatano o
receptor y favorecer la diversificación de su producción.
23 De nueva cuenta existe en este ámbito un excelente estudio de Constantinc
VAITSOSque será publicado en breve.
24 Un interesante enfoque de los acuerdos de licencia desde el punto de vista del
licenciatario o receptor que proporciona valiosos consejos pr6cticos para la negocia-
ción es el estudio de ONUDI publicado en inglés con el titulo de Licensing A g ~ e e -
ments for uariotis contracts, UNIDO/FSIO, 23 de abril de 1972. En la realizaci6n de
este trabajo tuvo una relevante participación el Sr. Ing. Enrique AcuILAR Rlvznou,
actualmente Director del Registro Nacional de Transferencia de Temologia de la Se-
cretaria de Industria y Comercio.
TRANSFERENCIA TECNOLOGICA EN MEXICO 25

50 La fracción 1X señala como no admisible un convenio que conten-


ga la obligación de vender de manera exclusiva al proveedor de la tec-
nología los bienes producidos por el adqnirente. Hay casos en que, sin
embargo, esa venta exclusiva se realiza por razón natural de la empresa
establecida en Mexico como por ejemplo el caso de las empresas llama-
das "maquiladoras", o sea aquellas que procesan o acaban artículos para
ser devueltos al extranjero, de donde provienen. En esos casos debe
entenderse que sí se acepta la condición de venta exclusiva al proveedor
de la tecnología.
60 La fracción X tiene por finalidad fortalecer la estructura cientifico-
tecnológica nacional, promoviendo la utilización de tkcnicos mexicanos,
cuando hay disponibilidad de estos, y constituye además una precauci6n
legal para que los suministradores de tecnología no infrinjan las dispo-
siciones de las leyes laborales y las leyes de inmigración, sobre todo, en
lo que hace a la obligación de formar tknicos mexicanos substitutos
de los extranjeros. Según se dijo antes, creemos que sólo en casos en
que la autoridad estime que es verdaderamente imprescindible la pre-
sencia de personal extranjero aislado para el desarrollo de la tecnología
se podría aceptar que se utilice a ese personal.
70 La fracci6n XI de la Ley de la materia, contempla como no sus-
ceptible de inscripción en el Registro, los contratos en los que se con-
tengan cláusulas que limiten los volúmenes de producción o impongan
precios de venta o reventa a los artículos fabricados por el adquirente
de la tecnología, ya sea que estos se destinen al consumo interno o a la
exportación.
8Q La fracción XII alude a la posibilidad d e que se incluya en el
pacto una cláusula compromisona por la que la parte receptora se obli-
ga a celebrar contratos de venta o representación exclusivas con el
proveedor.
De nueva cuenta se advierte en esta disposición el espíritu proteccio-
nista de la Ley, mismo que se justifica plenamente, puesto que a traves
de una cláusula como la que se comenta, el proveedor adquiere partici-
pación directa en el proceso de toma de decisiones de las empresas na-
cionales, pudiendo inclusive limitar a estas sus posibilidades de ex-
portación.
Se contempla como motivo de dispensa en cuanto a la concertación
de un contrato de representación exclusiva cuando este, por ejemplo,
se refiera a un solo mercado, y el análisis permita llegar a la convicción
de que el representante cuenta con un sistema de distribución adecuado
o goza de prestigio comercial, o puede llevar a cabo en mejores condi-
ciones que el representado las labores publicitarias. Obviamente esti-
mamos que tales posibilidades habrán de ser objeto de detallado aná-
lisis por parte de la autoridad.
26 JAIME ALVAREZ SOBñRANIS

b) Impedimentos absolutos
Aquellas cláusulas contenidas en contratos de transferencia de tec-
nología que están prohibidas en forma absoluta por la Ley, son las que
contempla el artículo 79 en sus fracciones 1, IV, V, XIII y XIV.
19 Se establece en la fracción 1 que no se registrarán aquellos contra-
tos que se refieran a transferencia de tecnología disponible en el pais,
siempre que se trate de la misma tecnología.
La disposición transcrita faculta a la autoridad para llevar a cabo un
anftlisis de carácter tkcnico, del tipo de tecnología que se está transfi-
riendo, a travks del contrato.
Al explicar el contenido y alcance de esta fracción, se dijo ante la Cá-
mara de Diputados, que el Gobierno "se había percatado de que se
cobran a los empresarios mexicanos regalías a veces muy costosas por
tecnologías derivadas de patentes que ya están en el dominio público
y que simplemente el industrial mediano o pequeño lo ignora".z5 Ob-
viamente esa situación no se justifica porque además de que lesiona los
legítimos intereses de la industria perjudica a la economía nacional.
En estos casos, la fracción que se comenta permitirá a la autoridad
impedir que se continúe abusando del industrial mexicano.
Quisikramos referirnos ahora al problema de la disponibilidad. Para
que una tecnología se entienda como disponible, no basta que exista
una empresa mexicana que pueda proporcionar la tecnologia que se está
adquiriendo del exterior, sino que se requiere que la misma tecnología
existe abundantemente en el pais, que no se está en el caso de tener que
solicitar autorización para usarla.
29 En cuanto a la fracción IV, en ningún caso se admitirá que se es-
tablezca la obligación de ceder a titulo oneroso o gratuito al proveedor
de la tecnología, las patentes, marcas, innovaciones o mejoras que se ob-
tengan por el adquirente.
Consideramos justificada la prohibición que se contiene en este pre-
cepto. Creemos que las razones saltan a la vista, pues admitir cláusulas
de esa naturaleza, significa perpetuar la dependencia tecnológica que
nos vincula al exterior.
En cuanto a su interpretación, existe la duda de si la prohibición
contenida en la fracción excluye toda posibilidad de celebrar acuerdos
noss licence, o sea aquellos convenios en los que dos empresas establez-
can la mutua obligación de cederse mutuamente las patentes, mejoras,
etc., pues algunos juristas interpretan dicha disposición otorgando a la
palabra "cesión", un sentido equivalente al de transmisión de la propie-
dad, por lo que cuando las patentes de mejora o innovaciones introdu-
cidas por el adquirente se transmiten al proveedor, 5610 en cuanto a
26 SAINZ, JosC, cxpo~ici6nen la Revista "Mercado de Valores", ya citada,
CAMPILLO
p. 1238.
TRANSFERENCIA TECNOLOGICA EN AlEXICO 27

autorización de liso o explotación, entienden que no hay violaci6n al


precepto.
A este respecto estimamos que tomando en cuenta la intenci6n de ser
flexibles que han expresado en repetidas ocasiones las autoridades, es
de presumirse que si la empresa receptora resultara prohadamente bene-
ficiada mediante el acuerdo de cross licence, debido, por ejemplo, al
grado de desarrollo tecnológico de la proveedora, y a la circunstancia
de que no mediara pago alguno, el caso concreto podría ser objeto d e
dispensa.
39 La prohibición contenida en la Gacción V d e la Ley, se refiere a
que no deben incluirse en los contratos de inscripción obligatoria en el
Registro. cláusulas a traves de las que se impongan limitaciones al des-
arrollo tecnológico del adquirente.
Dicha prohibición se extendería a todos aquellos casos en los que el
receptor de la tecnología se obliga a no realizar actividades de investiga-
ción. Ciertamente la justificación del mandato legal es obvia. Trátase
de ir rompiendo, así sea paulatinamente, la dependencia tecnológica
que nos vincula al exterior, a la que nos referíamos en los párrafos pre-
cedentes. Sabemos que, conforme un país avanza en su proceso d e des-
arrollo, se requiere importar más tecnología, pero se trata también de ir
fortaleciendo la estructiira científicotecnolhgica nacional para estar en
posibilidad, inclusive, de llevar a cabo adecuadamente la absorción de la
tecnología f ~ r á n e a . ~ ~
49 La fracción VI1 indica que no serán susceptibles de ser inscritos
en el Registro, los contratos que prohiban o limiten la exportación de
los bienes o servicios producidos por el receptor de manera contraria a
los intereses del país.
Esta dispoaicióu, a pesar de que es rígida, pues es de aquellas que el
artículo 80 de la Ley excluyó de dispensa, permite a la autoridad valo-
rar, en orden al bien público, los contratos en los que se establecen res-
tricciones a las exportaciones, para darles un tratamiento adecuado. En
ciianto a su interpretación, debemos partir de la base de que las res-
tricciones totales a la exportación no se justifican, y aqiiellor contratos
que las contenga, deben ser desechados por la Dirección competente en
forma definitiva.
Sin embargo, bien puede ocurrir que el proveedor o licenciante ten-
ga celebrados varios pactos con diversas empreas ubicadas en distintos
países, a las cuales haya otorgado exclusividad en el uso patente, la
marca, o el Know how de que se trate y, por lo tanto, se encuentre
20 El problema de la absorción y adaptaci6n de la temologia requiere, para su
solución una acción decisiva en el campo de la investigación cientifica y tecnol6gica.
Se contienen muy atinadas sugerencias a ese respecto en el trabajo de orge S h A m
J
y Natalio BOTANA intitulado La Ciencia y la Temologia en el desarro lo futuro de
Amdrica Latino. "Revista de la Integración" BID, INTAL, nrimero 3, Buenos Aires,
noviembre de 1968, pp. 15 a 36.
28 JAIME ALVAREZ SOBERANIS

imposibilitado legalmente para otorgar al licenciatario mexicano auto-


rización irrestricta de exportación. Para ese supuesto, posiblemente la
autoridad valoraria el caso en orden a las circunstancias y llegaría a
autorizar el contrato.
Otra hipótesis que tambikn hay que considerar es la consistente en
que en algunos acuerdos se incluyen restricciones derivadas de disposi-
ciones legales en vigor en los paises de los licenciantes. En Estados
Unidos de Norte America, por ejemplo, existen ciertas normas de poli-
tica comercial que impiden que se exporten bienes fabricados con tec-
nología norteamericana a ciertos paises, (especialmente los del bloque
socialista) aunque es de señalarse que el número de estos tiende a dis-
minuir. En estos casos, en atención a que la restricción no deriva de
la simple voluntad del licenciante, se estima que debe aceptarse el
contrato.
No obstante lo expuesto, pensamos que es necesario que el empresa-
riado naciorial realice un esfuerzo para salir con sus productos al mer-
cado internacional y especialmente que no descuide aquellos mercados
que, por su vecindad geográfica con el nuestro, podrían resultar buenos
consumidores.
59 La fracción XIII del articulo 79 señala la improcedencia de otorgar
constancia de registro a convenios que consignen plazos excesivos de vi-
gencia, indicando que en ningún caso los plazos podrán exceder de
10 años obligatorios para el adquirente.
Lo que dicha fracción pretende impedir es que el plazo de vigencia
del contrato sea excesivo, puesto que hay tecnologías cuyo periodo de
ohsolecencia es sumamente breve y que existen además procesos de know-
how que pueden ser aprendidos por las empresas nacionales en un pe-
riodo relativamente corto. Recuerdese además que la Le/ indica "plazo
obligatorio para el adquirente", lo que interpretado a contrario sensu,
quiere decir que cuando tal plazo no sea obligatorio para el adquirente,
la autoridad debe valorar adecuadamente esa circunstancia.
69 La fracción XIV dispone que la autoridad no aceptará que se pacte
que el conocimiento de los convenios para fines de interpretación o con-
troversia, se someta a tribunales extranjeros.
Esta no es una disposición exclusiva de la Ley mexicana, puesto que
se encuentran mandatos similares en otros sistemas juridicos.2' Trátase,
simplemente de recoger el principio común en el Derecho internacional
privado, de que la ley que rige el acto es aquella donde se producen
los efectos jurídicos del mismo. Es mis, de manera expresa la Ley de
Transferencia de Tecnología, en la parte final del articulo 79 indica
que las leyes mexicanas son las que deben regular los actos jurídicos
tipificados en el artículo 29 del ordenamiento últimamente invocado,
1 7 La Ley argentina niimero 19231 de 10 de septiembre de 1971 en su artlmlo $2
innso i) contiene una dispmici6n semejante.
TRANSFERENCIA TECNOLOGICA EN MEXICO 29

por lo que la obligatoriedad de acudir a tribunales nacionales, no es


sino una consecuencia del principio citado.
Consideramos que si la asistencia tkcnica. se va a prestar en nuestro
país, deben ser nuestras leyes las que regulen los efectos juridicos de la
transacción.
A este respecto se plantea el problema consistente en determinar si
son aceptables para su inscripción en el Registro, aquellos instrumentos
jurídicos en los que se contenga un compromiso arbitral. Si considera-
mos que tanto el Código de Comercio, como el Código de Procedimien-
tos Civiles para el Distrito y Territorios Federales en vigor, admiten
que las controversias entre particulares puedan ser resueltas mediante
laudo arbitral, aunque la Ley de Transferencia de Tecnologfa guarda
silencio al respecto, debemos concluir que el arbitraje es en principio
aceptable.
No obstante lo expuesto, hay que entender como admisible al arbi-
traje sólo en condiciones que garanticen la imparcialidad del órgano
arbitral respecto a su composición. Los órganos arbitrales permanentes,
como la Comisi6n Interamericana de Arbitraje Comercial, nos parecen
inclusive, recomendables.

IX. Confidencialidad de los datos proporcionados a la Dirección Gene-


ral del Registro Nacional de Transferencia de Tecnología
Otro aspecto importante respecto del que los empresarios han expre-
sado preocupación. es el del secreto industrial y la necesidad de mantener
como confidencial la información relativa a determinados procesos tec-
nológicos.
A ese respecto es útil recordar que el articulo 13 de la Ley impone
al personal de la Dirección competente, la obligación de guardar abse
luta reserva respecto de los datos que son proporcionados por los par-
ticulares, razón por la cual sc estima injustificada tal preocupación.

X. Sanciones
Las sanciones en el caso de omisión de la inscripción en el Registro,
o de omisión tambien del requisito de la presentación del contrato para
que la Secretaría tome nota (caso previsto en el artículo 2'3 transitorio),
están establecidas por los artículos 5'3 y 6'3 de la Ley y 3'3 y 49 transitorio
de dicho ordenamiento y son de diversa indole.
Procuraremos describirlas sintetizadas acto continuo:
A ) La mis importante a nuestro juicio, consiste en que los actos, con-
venios o contratos no presentados al Registro, o respecto de los cuales
este haya negado la inscripción, o bien la haya cancelado, estan viciados
de nulidad.
30 JAIME A L V A R U SOBERANIS

Aun cuando el Derecho establece una distinción entre la nulidad y la


inexistencia, de manera metafórica, podemos decir que estos contratos
dejan de ser válidos, no son nada para el Derecho, se convierten en la
nada jurídica.
Lo anterior significa que no pueden hacerse valer ante ninguna auto-
ridad nacional y no producen efectos juridicos ni entre las partes ni
frente a terceros.
B ) Como consecuencia de la nulidad que afecta a los actos mencio-
nados, surgen además, otras sanciones implícitas:
1) L a Secretaria de Hacienda y Crkdito Público no autorizará las de-
ducciones relativas a pagos de regalías derivadas de contratos nulos,
pues tales pagos deben identificarse jurídicamente como "pago de lo
indebido".
2) Para efectos de propiedad industrial, el titular de una patente o
de una marca que haya otorgado autorización de uso o explotación sin
que el acto jurídico donde constara tal circunstancia hubiera quedado
inscrito en el Registro, no tendrá acción jurídica que hacer voer contra
los posibles imitadores.
3) La marca cuyo liso se hubiera concedido sin haber inscrito el res-
pectivo documerito, podrá cancelarse precisamente por falta de uso, pues
como hemos mencionado lo que es nulo no produce efectos juridicos.
C) Finalmente, si no se obtiene la constancia de Registro, no se pue-
de gozar de beneficios, estímulos o franquicias fiscales derivadas ya sea de
la Ley de Fomento a las Industrias Nuevas y Necesarias, del Decreto
de descentralización industrial, ni se puede conseguir el control de im-
portaciones, ni de las facilidades derivadas de programas de fabricacihn.
Como conclusión de este trabajo podemos indicar nuestra convicción
de que la Ley representa una medida útil y adecuada para ir superando,
así sea paulatinamente, la problemática derivada del proceso de traus-
ferencia de tecnología.