You are on page 1of 7

El enfoque sistémico surge como una alternativa holística para estudiar problemas

complejos con un enfoque multidisciplinar, multi-perspectivista y enfocado en la


viabilidad de todo el sistema más que en el funcionamiento aislado de sus partes.

El Enfoque Sistémico surge en el siglo XX como un nuevo esfuerzo en la búsqueda


de conceptos y leyes válidos para la descripción e interpretación de toda clase de
sistemas reales, físicos o virtuales de esa época. Ahora, en el siglo XXI, se puede
decir que ha derivado en varias ramas abriendo camino a mejores soluciones para
problemas cada vez más complejos que el enfoque tradicional, cartesiano y
newtoniano no es capaz de solucionar.

Bajo el enfoque sistémico se estudian las partes que conforman el todo teniendo en
cuenta las formas en que están integradas y las interrelaciones que existen entre
ellas. Es decir, lo importante bajo este enfoque es estudiar y ver el rol que
desempeñan dentro del sistema, en lugar de estudiar las partes que lo conforman
por separado.

Algunos enunciados básicos del Enfoque Sistémico, que profesionales y


académicos conocen en su actividad son:

 El todo es mayor que la suma de sus partes.


 El todo determina la naturaleza de las partes.
 Las partes no pueden comprenderse, si se consideran aislada del todo.
 Las partes están dinámicamente interrelacionadas y, además, son
interdependientes entre sí.

Se pretende ahora que profesionales y académicos que han sido (consciente o


inconscientemente) seguidores de estos principios, puedan replantear en conjunto el
pensamiento sistémico y el efecto y vigencia que tiene para las organizaciones
actuales y las que están emergiendo en la sociedad actual.

El enfoque sistémico Historia

El concepto de sistema arranca del problema de las partes y el todo, ya discutido en la


antigüedad por Hesíodo (siglo VIII a.C.) y Platón (siglo IV a.C.) Sin embargo, el estudio de los
sistemas como tales no preocupa hasta la segunda guerra mundial, cuando se pone de
relieve el interés del trabajo interdisciplinar y la existencia de analogías (isomorfismos) en el
funcionamiento de sistemas biológicos y automáticos. Este estudio tomaría carta de
naturaleza cuando, en los años cincuenta, L. von Bertalanffy propone su Teoría General de
Sistemas. El problema de la complejidad es especialmente patente en las ciencias sociales,
que deben tratar con un gran número de factores humanos, económicos, tecnológicos y
naturales fuertemente interconectados. En este caso la dificultad se multiplica por la
imposibilidad de llevar a cabo experimentos y por la propia intervención del hombre como
sujeto y como objeto (racional y libre) de la investigación. La mayor parte de los problemas
con los que tratan las ciencias sociales son de gestión: organización, planificación, control,
resolución de problemas, toma de decisiones,... En nuestros días estos problemas aparecen
por todas partes: en la administración, la industria, la economía, la defensa, la sanidad, etc.
Así, el enfoque de sistemas aparece para abordar el problema de la complejidad a través de
una forma de pensamiento basada en la totalidad y sus propiedades que complementa el
reduccionismo científico.

ENFOQUE SISTÉMICO Trata de comprender el funcionamiento de la sociedad desde una


perspectiva holística e integradora, en donde lo importante son las relaciones entre los
componentes. Se llama holismo al punto de vista que se interesa más por el todo que por las
partes. El enfoque sistémico no concibe la posibilidad de explicar un elemento si no es
precisamente en su relación con el todo. Metodológicamente, por tanto el enfoque sistémico
es lo opuesto al individualismo metodológico, aunque esto no implique necesariamente que
estén en contradicción. Una exposición moderna del enfoque sistémico es la llamada Teoría
General de Sistemas (TGS) que fue propuesta por el biólogo austriaco Ludwig von
Berthalanffy a mediados del siglo veinte. La TGS propone una terminología y unos métodos
de análisis que se han generalizado en todos los campos del conocimiento y están siendo
usados extensamente por tecnólogos y por científicos de la Física, la Biología y las Ciencias
Sociales. Al describir la economía utilizamos actualmente muchos conceptos tal como los
define la TGS. El vocabulario básico de la TGS, recogido de diversos campos científicos,
incluye entre otros los siguientes conceptos: Sistemas y subsistemas, entradas (inputs) y
salidas (outputs), cajas negras y realimentación (feed-back). Sistema es un conjunto
organizado de elementos que interactúan entre sí o son interdependientes, formando un
todo complejo, identificable y distinto. Por elementos de un sistema se entienden no solo sus
componentes físicos sino las funciones que estos realizan. Algún conjunto de elementos de
un sistema puede ser considerado un subsistema si mantienen una relación entre sí que los
hace también un conjunto identificable y distinto. Los sistemas reciben del exterior entradas
(inputs) en forma, por ejemplo, de información, o de recursos físicos, o de energía. Las
entradas son sometidas a procesos de transformación como consecuencia de los cuales se
obtienen unos resultados o salidas (outputs). Se dice que hay realimentación o
retroalimentación (feedback): cuando parte de las salidas de un sistema vuelven a él en
forma de entrada. La realimentación es necesaria para que cualquier sistema pueda ejercer
control de sus propios procesos. Cuando de un subsistema se conocen solo las entradas y las
salidas pero no los procesos internos se dice que es una caja negra

Historia del enfoque sistémico


Normalmente se dice que los sistemas son unos tiempos de especialización, y es cierto. Pero
existe un notable movimiento de convergencia en la ciencia y la enseñanza, que ha tenido
lugar especialmente en los cuarenta años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial y de
forma más acelerada durante los últimos diez años. Están apareciendo nuevos temas,
enormemente interdisciplinares según los patrones tradicionales, y en muchos casos forman la
punta de lanza de la investigación. Estos campos interdisciplinares no siguen el esquema
clásico de las ciencias formadas por varias disciplinas; la unión de varios subcampos
particulares da lugar a un nuevo campo. El proceso es muy diverso y en constante cambio."
Murray Gell-Mann

El movimiento a que se refiere Gell-Mann no es otro que la Teoría General de Sistemas o el


enfoque sistémico que si bien ha sido un fracaso en sus presupuestos de partida (construir algo
así como una meta ciencia), sí ha conseguido logros muy importantes en aplicaciones
concretas y ha aportado una nueva perspectiva a la ciencia.

La propia idea de sistema es bastante difusa pues en cada aplicación se define el sistema de
nuevo y aunque hay una concepción básica común las diferencias son a veces importantes.

Introducción
Pretende ser este capítulo una breve introducción al enfoque sistémico y, por sus
características, la forma más apropiada de presentarlo es estudiar sus orígenes y evolución, su
historia. En este capítulo nos encontraremos con nombres familiares que ya han aparecido
repetidamente en otras partes de estas Notas: Ashby, Wiener, Bertalanffy, Boulding, Beer, etc.
y también con otros muchos que no hemos recogido antes pero que son muy representativos
para cualquier iniciado en este campo.

La mayor parte de los problemas con los que tratan las ciencias sociales son de gestión:
organización, planificación, control, resolución de problemas, toma de decisiones,... En
nuestros días estos problemas aparecen por todas partes: en la administración, la industria, la
economía, la defensa, la sanidad, etc. Así, el enfoque de sistemas aparece para abordar el
problema de la complejidad a través de una forma de pensamiento basada en la totalidad y sus
propiedades que complementa el reduccionismo científico.

Es una aproximación multidisciplinar a una serie de problemas que se han querido o creído
distinguir en muy diversos campos del saber humano. Este objeto común recibe el nombre
genérico de "sistema" y alrededor de él se desarrollan diferentes formas de enfoque sistémico.
Como veremos, la aparición de esta corriente de pensamiento, si se le puede llamar así,
coincide en el tiempo y en el espacio con otros muchos eventos de primordial importancia
para entender el desarrollo de la ciencia y la tecnología que conocemos hoy en día y esto se
debe tener muy en cuenta pues es la clave para entender los fundamentos y objetivos de los
sistemistas. Y a esto es a lo que nos referimos cuando decimos que la mejor forma de estudiar
el enfoque sistémico es comprender su historia.

El concepto de sistema arranca del problema de las partes y el todo, ya discutido en la


antigüedad por Hesíodo (siglo VIII a.C.) y Platón (siglo IV a.C.)
Sin embargo, el estudio de los sistemas como tales no preocupa hasta la segunda guerra
mundial, cuando se pone de relieve el interés del trabajo interdisciplinar y la existencia de
analogías (isomorfismos) en el funcionamiento de sistemas biológicos y automáticos. Este
estudio tomaría carta de naturaleza cuando, en los años cincuenta, L. von Bertalanffy propone
su Teoría General de Sistemas.

El eligió el término SISTEMA para identificar un concepto propio, con el que expresa toda
una concepción del mundo, súmamente ambiciosa. "Su objeto central es la formulación y
derivación de aquellos principios que son válidos para todo sistema en general" con el que
expresa toda una concepción del mundo, súmamente ambiciosa. "Su objeto central es la
formulación y derivación de aquellos principios que son válidos para todo sistema en general".

Finalmente, la palabra "sistema" es también empleada con intenciones teóricas, como


concepto definido y preciso, dentro de un marco lógico claramente estructurado. En el marco
de su teoría sistémica general, von Bertalanffy define al sistema como "un conjunto de
elementos en interacción".

En los últimos tiempos se está extendiendo el uso del término Ciencias de la Complejidad para
referirse a todas las disciplinas que hacen uso del enfoque de sistemas. En general, las
Ciencias de la Complejidad comparten bastantes de las siguientes características: Destacan el
carácter de totalidad o unidad global de los sistemas objeto de estudio. Manejan aspectos no
materiales de los sistemas. Suelen tratar con sistemas abiertos, aquellos que intercambian
materia, energía o información con el entorno.
El ordenador es la herramienta fundamental de las ciencias de la complejidad debido a su
capacidad para modelar y simular sistemas complejos.

El enfoque sistémico
Trata de comprender el funcionamiento de la sociedad desde una perspectiva holística e
integradora, en donde lo importante son las relaciones entre los componentes.

Es más adecuado usar este nombre de "enfoque" porque más que una teoría totalmente
estructurada y de aceptación general es un esquema o referencia teórica con el cual poder
aproximarse a la realidad política para investigarla.

El enfoque sistémico no concibe la posibilidad de explicar un elemento si no es precisamente


en su relación con el todo. Metodológicamente, por tanto el enfoque sistémico es lo opuesto al
individualismo metodológico.

La base del pensamiento sistémico consiste en reconocer la existencia de una serie de


conceptos genéricos aplicables y aplicados en diversos estudios. Nociones como la energía,
flujos, ciclos, realimentación, sistema abierto, reservas, recursos de comunicación,
catalizadores, interacciones mutuas, jerarquías, agentes de transformación, equilibrios y
desequilibrios, estabilidad, evolución, etc., son aplicables a la idea genérica de sistema sin
entrar en la disciplina concreta ni en el tipo del sistema considerado. La existencia de este
vocabulario común en muchos campos parece responder a una aproximación común a los
problemas que se encuentran dentro de una misma categoría: la complejidad organizada.

Lo fundamental de este hecho, significa que de ser cierto que existe una aproximación común,
se puede establecer una forma de tratar el problema del sistema, independientemente de la
disciplina en la que éste se considere.

Esta aproximación común existe y surge de la sinergia entre la biología, la teoría de la


información, la cibernética y la teoría de sistemas. A partir de ellas se extraen conclusiones
generales. Este es el enfoque sistémico y debe verse no como una nueva ciencia, una nueva
teoría o una disciplina sino como una nueva metodología que trata de organizar el
conocimiento para dar más eficacia a la acción.

Ésta puede ser la diferencia fundamental entre los que consideran el enfoque sistémico como
una herramienta, una metodología que ayuda a interpretar y manejar un mundo complejo y
los que consideran que los sistemas son un nuevo paradigma en la ciencia.
Como un ejemplo de la difusión del enfoque sistémico en distintos ámbitos científicos
podemos mencionar los siguientes:

o Teoría de los sistemas vivos


o Teoría sistémica general
o Teoría sistémica especial
o Análisis de sistemas
o Enfoque sistémico en ciencia política

Igualmente podemos hablar del enfoque sistémico en la solución de problemas, ya que


muchas veces nos es tan útil, nos ha enseñado que ante una dificultad debemos emitir una
respuesta; y que si la dificultad aumenta debemos aumentar nuestra respuesta, en un sin fin de
respuestas cuyo lema podría ser “más de lo mismo”.

Por ejemplo, si tengo frío, mi respuesta es abrigarme, si aumenta el frío pues me abrigo más y
así hasta que encuentro mi equilibrio térmico.

Hasta aquí nuestro sentido común nos funciona perfectamente; pero Watzlawick nos
demuestra que ante una dificultad, si ponemos una respuesta dictada por el sentido común
pero que no es exactamente la adecuada, lejos de solucionar la dificultad, la volverá mayor, ya
que al no resolverla, intentaremos “más de los mismo”, es decir la complicará y entonces se
entrará en un círculo vicioso y la dificultad se volverá un problema.

Para finalizar, la perspectiva de la que habla Arlette Yatchinovsky en su libro L’approche


systemique se basa en el enfoque sistémico para superar todos los obstáculos relacionados con
la representación muy cartesiano y secuencial de la información. A través de aportaciones
teóricas metodológicas y sobre todo prácticas el actor conduce al lector para decodificar
situaciones diferentes con el fin de actuar con mayor eficacia. Esto nos propone de mirar las
cosas de diferente manera y de adquirir un nuevo método para actuar.
Conclusión
Así, el enfoque de sistemas aparece para abordar el problema de la complejidad a
través de una forma de pensamiento basada en la totalidad y sus propiedades que
complementa el reduccionismo científico. Está basado en los principios de la Teoría
General de Sistemas se constituye como una de las opciones Teóricas-
metodológicas para el Trabajo Social.

En esa medida facilita un conjunto de elementos teóricos para comprender los


acontecimientos y los nuevos fenómenos sociales como en varias dimensiones
sociales que en la actualidad se constituyen como espacios de intervención
profesional.