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VIBRACIÓN,

AMORTIGUAMIENTO Y
RESONANCIA
INTRODUCCIÓN: VIBRACIONES
Partimos de un sistema en el que hay una masa y un muelle entre la masa y una pared (eje Y).
A este sistema se le llama sistema resonante de 2º orden. Existen muchos ejemplos más, pero
nos vamos a centrar en éste por lo inmediato que resulta comprobar lo aquí mostrado,
cualquiera pude coger una goma y un peso y hacerlo oscilar. Se pueden coger diferentes tipos
de gomas y se puede ver que el comportamiento de las oscilaciones no es el mismo, al igual
que si variamos el peso.

Este sistema puede representar un altavoz, es una masa móvil (cono) y un muelle
(suspensión). Muchos de los lectores tendrán algo de experiencia con el diseño de cajas
acústicas y conocerán las cajas cerradas. Una caja cerrada, aparte de evitar el cortocircuito
acústico, es capaz de modificar los parámetros del altavoz, de manera que este de comportará
de manera diferente según sea la caja.

Hay infinidad de sistemas que se comportan igual, no sólo mecánicos, sino como veremos al
final eléctricos.

Si su nivel de matemáticas no le permite seguir la deducción, al final de cada apartado hay un


párrafo con las conclusiones en lenguaje no matemático.

Todas las derivadas serán respecto del tiempo.

La posición de la masa es x, su masa M y K la constante elástica del muelle, y el muelle se


halla parcialmente extenido.

Tenemos:

(ley de hooke)

Por la ley de acción y reacción (2ª de Newton), el módulo de la fuerza que ejerce el muelle
sobre la masa es la misma que recibe la masa (de cajón), y el sentido el opuesto. Osea:
Para resolver de manera sencilla la ecuación se hace

, y de la ecuación caracteristica se deduce que la solución es de la forma:

Aplicando las condiciones iniciales de

sale que la solución es

(x0 posición inicial).

Osea, que el sistema resonante vibra de manera armónica y permanece así indefinidamente si
nada lo frena. Esto, como veremos a continuación, en el mundo real no es posible, ya que
siempre hay pérdidas de esa energía que le hace vibrar.

La frecuencia a la que vibra el sistema se conoce como frecuencia de resonancia del sistema
(Fs), y viene dada por:

inicio
CONCEPTO DE AMORTIGUAMIENTO
En el mundo real esto no es posible. En todo proceso físico hay pérdidas por el motivo que sea,
no existe el movimiento continuo (a excepción de las ideas de Einstein al respecto), y en este
caso se producen por el amortiguamiento de este movimiento vibratorio armónico simple:

El amortiguamiento se comporta como una fuerza proporcional a la velocidad, como lo son las
fuerzas de rozamiento con fluídos (aire, agua...) y por ello la fórmula es la misma. c es un
coeficiente de rozamiento viscoso.

F=c*v = c*x'

(cuando el cono está parado no se mueve, por lo que o no hay fuerza o está compensada), la
ecuación se hace:

Para que resolver la ecuación característica sea más fácil, hacemos

tenemos:

La ecuación característica es:

Las raíces son:

(ec 1)

Esto muestrs tres casos posibles, en los que las raíces son diferentes, iguales o complejas.
Estamos llegando a la compresión del fenómeno del amortiguamiento.

inicio
TRES CASOS:

CASO 1

Esto implica que LA FUERZA DEL AMORTIGUAMIENTO ES MAYOR QUE LA CAUSADA


POR LA ELASTICIDAD. Por lo tanto,

... y tenemos dos raíces reales. La solución es

donde m1 y m2 son negativos. La gráfica de esto es una


exponencial que decrece, y que se puede ver a la derecha:

El eje vertical corresponte a la posición del cono y el


horizontal al tiempo. La masa tenderá a su posición de
reposo cada vez más lentamente.

A este caso se le llama MOVIMIENTO SOBREAMORTIGUADO

inicio

CASO 2

Si las dos raíces m1 y m2 son iguales,

Esto implica que LA FUERZA DEL AMORTIGUAMIENTO ES IGUAL QUE LA CAUSADA POR
LA ELASTICIDAD. Tenemos una raíz doble, m 1=-a. La solución es

La gráfica de esto es como un lado de una campana de


Gauss. La masa también tenderá a su posición de reposo
cada vez más lentamente, pero la velocidad al principio
crece lentamente.
Este es el caso del MOVIMIENTO CRÍTICAMENTE AMORTIGUADO. Su importancia radica en
que es el estado límite entre el comportamiento anterior (sobreamortiguado) y el siguiente, el
subamortiguado.

inicio

CASO 3

En este caso, LA FUERZA DEL AMORTIGUAMIENTO ES MENOR QUE LA CAUSADA POR


LA ELASTICIDAD. Las raices que tenemos son complejas y conjugadas.

Para simplificar las ecuaciones, haremos:

Transformando la solución mediante la fórmula de Euler de las exponenciales de números


complejos, tenemos una solución de la forma:

Aplicando las condiciones iniciales calculamos C1 y C2, y tendremos

Y con un último cambio,

tendremos la solución que nos indica cómo será el movimiento de una manera más sencilla
que la anterior.

Es decir, es una onda senoidal con un desfase determinado,


modulada por una exponencial que decrece con el tiempo y
una constante.

La masa tenderá a su posición de reposo pero habrá la


fuerza amortiguadora no es lo suficientemente fuerto como
para frenerlo antes de que llegue al punto x=0 (punto de
reposo). Como se puede ver a la derecha, se pasará del
punto de reposo.
Luego volverá en la otra direción, se pasará de nuevo del
centro y volverá a pasarse cuando vuelva, cada vez la
oscilación será menor, así hasta en infinito donde
teóricamente se detendrá.

En la gráfica de la derecha se puede ver el movimiento un


tanto exagerado (para lo que sería un altavoz), y la
exponencial como módulo de la función coseno.

Este tipo de movimiento se llama MOVIMIENTO SUBAMORTIGUADO

En dos primeros casos el sistema resonante no llega a completar un sólo ciclo, por lo que no
tiene sentido hablar de frecuencias, pero en este último caso, el sistema si tiene una frecuencia
de resonancia que viene dada por alfa, el coeficiente que acompaña al tiempo en la función
periódica coseno, que es:

Vemos como cuando la viscosidad del medio (amortiguamiento) se hace próximo a cero la
fórmula tiende a la del caso donde no había amortiguamiento:

Es de imaginar también que cuanto menor es el amortiguamiento más se parecerá la última


fórmula a una función coseno, es decir: la vibración durará más tiempo cuanto menos
amortiguada esté.

inicio

VIBRACIONES FORZADAS
Si añadimos una fuerza más al sistema anterior, tendremos algo más próximo a lo que sucede
en un altavoz, ya que el altavoz lo que hace es eso exactamente, es el sistema resonante que
hemos estudiado, pero además existe un motor magnético que genera una fuerza que
desplazará el cono. Fees la nueva fuerza añadida.

Podemos escribir la ecuación de esta forma, reuniendo todas las fuerzas presentes:

En el caso del altavoz, la fuerza de excitación es una suma de frecuencias puras, y resulta
interesante examinar el caso de cuando f(t) es una onda cosenoidal pura:

(ec2)
Como ya hemos resuelto la parte homogénea, aplicaremos el método de los coeficientes
indeterminados para hallar la resolución, que será alguna de las tres posibles soluciones
anteriores (soluciones homogéneas) más una solución particular. Tomaremos como solución:

Sustituimos en (ec2) y obtenemos el sistema

de donde otenemos A y B, que son:

Es decir, nuestra solución particular es la siguiente:

Para simplificar la ecuación hacemos el siguiente cambio:

y nos queda la siguiente solución particular:

Recordamos que la solución a una ecuación diferencial de 2º orden no homogénea es la suma


de la solución homogénea más la particular (x=xh+xp), y que tenemos tres posibles soluciones
homogéneas que dependen de los parámetros c (coeficiente de rozamiento viscoso), M (masa
móvil) y k (constante elástica), y que definen los casos estudiados anteriormente:
sobreamortiguado, críticamente amortiguado y subamortiguado.

Sobreamortiguado:
Críticamente amortiguado:

Submortiguado:

En todos, como consecuencia del tipo de movimiento y con la única necesidad de que exista un
mínimo amortiguamiento, tenemos una parte que decrece, que tiende a cero (la que define el
tipo de vibración) y una parte que es constante en el tiempo, consecuencia de la vibración
forzada. A la primera parte se la denomina transitoria y a la segunda estacionaria, ya que con
el transcurso del tiempo la primera desaparece, se hace cero, pero la segunda permanece.

¿de qué nos sirve esto?

Sirve para interpretar la respuesta temporal del sistema: Los


sistemas sobreamortiguados son los que mejores
características temporales poseen, mientras que los
sistemas subamortiguados son los que peor se comportan.

Por decirlo de alguna manera, los tiempos de


establecimiento (subida y bajada completa) de la onda
(pensando más bien en valor abosluto, quizás en un valor
RMS) son menores en los sistemas sobreamortiguados que
en los subamortiguados.
En la imagen de arriba a la derecha podemos ver la
respuesta ante tres ciclos de onda de un sistema resonante
críticamente amortiguado (por ejemplo: caja cerrada con
Q=0,5, Bessel).

El tiempo de subida puede interpretarse como parte del


comportamiento paso alto que tiene la onda, al final vemos
que la onda desaparece dejando sólo una ligera
sobreoscilación, que puede deberse a un error en la
simulación.
En la imagen central podemos ver un ejemplo de sistema
subamortiguado, en el caso una caja cerrada con Q=0,707
(Butterworth). La respuesta es buena pero la sobreoscilación
al final es mayor.

La última imagen no corresponde con lo estudiado porque


se trata de una caja bass-freflex, que es un sistema
resonante de 4º orden, no de 2º. Conocemos las ventajas de
extensión de la respuesta de las BR, y también que se
consigue a base de penalizar la respuesta temporal.
Aquí vemos el porqué. La respuesta es mala, con sobreoscilaciones al principio pero muy
especialmente al final, y sin que se llegue a alcanzar el valor máximo que debía alcanzar.

Esto da una idea de que el orden también es un elemento tan importante como el coeficiente
de amortiguamiento.

inicio

RESONANCIA
Nos quedamos con la solución particular del apartado anterior, las vibraciones forzadas, que es
la parte estacionaria.

De ella, una parte es periódica y otra no, es su coeficiente, y éste coeficiente depende del la
frecuencia.

El módulo depende de las condiciones de masa (M), amortiguamiento (c) y la constante


elástica (k), y por supuesto de la frecuencia y de F0.

Cuando c es muy pequeño hemos observado antes que la frecuencia de resonancia del
sistema

tiende a

, y la gráfica del coseno modulada por la exponencial decreciente tarda mucho en decrecer,
para intervalos de tiempo razonablemente pequeños, el movimiento descrito con poco
amortiguamiento se asemejará la un simple coseno, como si no existiese amortiguamiento.

Esto quiere decir que el sistema vibra con gran libertad a su frecuencia, pero ¿qué pasará si
forzamos la vibración con una fuerza cosenoidal de frecuencia próxima a Fs?

Cuando se excita el sistema con una frecuencia próxima a la frecuencia de resonancia

En uno de los términos del denominador sucede lo siguiente:


Y como hemos dicho que c tiene un valor muy pequeño, el denominador entero tiende a cero,
sólo pudría serlo si c fuese cero (pero entonces la ecuación sería diferente). Esto hace que se
obtengan valores del módulo muy altos, y lo que sucede en la realidad es que la amplitud de la
vibración es muy alta, tanto mayor como menor sea el amortiguamiento.

A este fenómeno que consiste en que a una frecuencia se


obtienen amplitudes de vibración muy altas con muy poca
fuerza se le denomina resonancia, y está presente en todos
los sistemas resonantes por alto que sea su
amortiguamiento.

En la gráfica de la derecha podemos ver una simulación de


un sistema resonante con amortiguaciones bajas sometido a
un barrido de frecuencias. El eje Y marca la amplitud (1
metro en condiciones normales) y el eje x la frecuencia que
se imprime al circuito

No es descabellado ver que se obienen amplitudes extremadamente grandes, 20 metros, pero


se podían haber forzado más.

En el caso de altavoces es posible obtener ondas de salida que corresponden a valores varias
veces mayores de lo que serían en otras condiciones, y como hemos visto en el caso anterior,
se penaliza la respuesta temporal del sistema.

inicio

ANALOGÍA CON LA ELECTRICIDAD


La ecuación de las vibraciones forzadas tiene una gran analogía con una ecuación que se
encuentra en la resolución de sistemas eléctricos pasivos sencillos, la red RLC

Analizando el circuito, tenemos lo siguiente:

 R: Resistencia
 L: Bobina (inductor)
 C: Condensador (capacitor)
 Fuente de fuerza electromotriz (voltaje)

Las fórmulas correspondientes son las siguientes:

Y sabemos por la 2ª ley de Kirchoff que la tensión producida por


la fuente es igual a la suma de las caídas de tension en los
demás elementos:
Por lo tanto, la solución es:

Esta ecuación por si sóla muestra una gran analogía con la ya conocida

, y en el caso de vibraciones forzadas

De esta manera podemos establecer la siguiente relación:

Masa M = Inductancia L
Viscosidad c = Resistencia R
Constante del muelle k = Inversa de la capacidad 1/C
Desplazamiento x = Carga del condensador Q.

Esta herramienta permite trabajar independientemente con sistemas resonantes bien sean
mecánicos o eléctricos, además de esto se pueden deducir conceptos muy interesantes, sobre
todo el referido al amortiguamiento y al tipo de movimineto, dada la clara relación entre
resistencia eléctrica R y el coeficiente de amortiguamiento c.

En los sistemas eléctricos de 2º orden se producen los mismos fenómenos. Examinamos a


continuación el comportamiento ante pulsos cuadrados de un filtro de 2º orden de paso bajo:

A la derecha podemos observar un filtro de paso bajo de 2º


orden con un comportamiento marcadamente
subamortiguado. Superpuesta, la onda cuadrada de entrada.

Se supera la tensión de la onda de entrada, luego sacaremos


una conclusión de esto.

Aqui se muestra el de Chebychev, un filtro con una Q mayor


de lo habitual en altavoces (1) pero muy utilizado en otras
disciplinas por motivos que también examinaremos a
continuación.
Ahora vemos la respuesta ante la onda cuadrada de un filtro
con Q=0,707, que da un comportamiento también
subamortiguado pero con menos overshot que los anteriores.

Se trata de la configuración de Butterworth, sumamente


extendido en la construcción de cajas acústicas por que es el
que da la respuesta más plana. Luego lo veremos más en
detalle.

Bessel, el que tiene la Q=0,5 y comportamiento críticamente


amortiguado. Es la línea divisoria entre los
sobreamortiguados y los subamortiguados.

Y para terminar, un filtro sobreamortiguado, en el que no hay


ningún signo de overshot (sobreoscilación).

A priori el que mejor características tiene es éste, el


sobreamortiguado, pero esto sólo se refiere a uno de los
varios aspectos que posee un filtro, la respuesta temporal.

Esto no es nuevo, hemos comprobado antes que cuanto


mayor es la amortiguación mejor es la respuesta temporal.

A la derecha se puede comparar la respuesta de todos los


filtros superpuestos, junto a la onda de entrada.

... y para terminar, la respuesta de todos los filtros pero no


superpuesta. Abajo, la onda de entrada.

Como hemos dicho antes, éste comportamiento es sólo uno


de los aspectos del filtrado, pero quedan otros también muy
importantes: la respuesta en frecuencia, la fase y el retardo
de grupo.

Aquí está otro de los aspectos más importantes del filtrado, la


respuesta en frecuencia. Se emplea un paso bajo de 2º orden
a 1kHz, con las mismas características que los utilizados para
la anterior simulación.

Con el punto de -3dB a una frecuencia fija se puede observar


lo siguiente:

El que más filtra atenúa la banda eliminada es el subamortiguado, le siguen Chebychev,


Butterworth, Bessel y por último, el que menos atenuación produce es el sobreamortiguado.

Y un fenómeno curioos, que hemos visto antes en los filtros subamortiguado, Chebychev y
Butterworth, pero que ahora en esta última gráfica no sucede con el Butterworth: Los filtros con
Q mayores producen valores de señal por encima de la entrada en frecuencias próximas al
punto de -3dB... ¿porqué?
Por la resonancia. Los filtros con amortiguamientos bajos producen una cierta resonancia
eléctrica que es lo que genera ese pico al final de la banda. Es exáctamente lo mismo que con
sistemas mecánicos, cuando la amortiguación es baja el sistema tiene gran facilidad para vibrar
a la frecuencia impresa, y alcanzan grandes amplitudes.

Y ahora, dada la analogía entre sistemas mecánicos y eléctricos... ¿sería posible modificar el
amortiguamiento de un filtro? Efectivamente, si que se puede, y es tan simple como variar una
simple resistencia. Es sencillo hacer la prueba: se requiere un altavoz, un filtro, micrófono y
ruido blanco: A medida que se añaden resistencias en serie (se suman al valor de R)
comenzará a aparecer un pico al final de la banda, y cada vez la caída es más abrupta. Si se
ponen resistencias en paralelo, (disminuyen el valor de R), se comprobará cómo la caída será
cada vez más gradual. Y paradójicamente la frecuencia de corte permanecerá prácticamente
inalterada. Como hemos visto en la fórmula de la frecuencia de resonancia,

El coeficiente de viscosidad c (equivalente a resistencia eléctrica) es una parte de la ecuación,


pero no la única.

Un aviso para los que quieran hacer la prueba: toda resonancia eléctrica tiene como
consecuencia bruscas variaciones en la impedancia, y se pueden alcanzar valores muy bajos.
De este mayor consumo de corriente es de donde sale la energía eléctrica que hace vibran con
mayor amplitud el sistema resonante eléctrico.

Como ya hemos visto, esta resonancia empeora los parámetros temporales.

Hay otra forma de medir el empeoramiento de los


parámetros temporales, es la fase, aunque se refiere más a
nivel de una sóla frecuencia.

Y no hay sorpresas, los filtros de mayor amortiguamiento


son los que producen variaciones de fase más leves, y los
otros más bruscas.

También el retardo de grupo (nos muestra la variación de la


fase frente a la frecuencia), confirma lo que ya sabíamos.

inicio

Vibración, amortiguamiento y resonancia- PCPfiles en


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2) Vibraciones libres con amortiguamiento viscoso:

El análisis de sistemas con amortiguamientos resulta muy complicado; sin


embargo, existen modelos de amortiguamiento ideal que se adaptan bien a ciertos
casos particulares. Uno de ellos es el que permite el tratamiento matemático más
simple y se basa en la hipótesis de que la fuerza del amortiguador es proporcional a
la velocidad. Se suele llamar amortiguamiento viscoso.

El sistema mecánico se muestra en la figura:

Tenemos así:

(29)

Solución de (29): En primer lugar, hacemos:


Analicemos los tres casos posibles:

2.1) Si lo que ocurre es que c tiene valor elevado y hay un


gran amortiguamiento. En este caso l1 y l2 resultan ser reales y por lo tanto la
solución general de (19) viene dada por:

(31)

Si llamamos:

(32)

como es

resulta

Luego, los exponentes de las exponenciales son negativos, es decir que la


solución y(t) viene dada por la suma de dos exponenciales decrecientes. Así,en este
caso, el sistema no oscila. Al crecer t > 0 la masa tiende a la posición de equilibrio
estático sin oscilar. Este movimiento se llama sobreamortiguado.

2.2) Si es: la solución general de (29) resulta:

(33)

En este caso, c se designa con cc y se denomina coeficiente de amortiguamiento


crítico. Es un estado de transición entre el anterior y el que luego analizaremos. En
el caso de amortiguamiento crítico, de (33) vemos que: como la exponencial nunca
se anula y
c1 + c2t = 0 si y solo si t = z y c1 = - c2 z, el sistema no oscila y puede pasar por
la posición de equilibrio estático (y = 0) sólo en un caso particular. Este es sin
duda, un caso semejante al anterior.

2.3)

Ahora es:

y como

La solución general de (29) es:

(ya se ha hecho en sistemas mecánicos de vibraciones libres sin amortiguamiento)

con:

(34)

Ahora (34) nos demuestra que el movimiento del sistema es oscilatorio


amortiguado. Como sen (bt + j) varía entre + 1 y - 1, resulta que la gráfica de y(t)
se encuentra entre .
La figura muestra un caso:

Vemos que b es la frecuencia circular


natural reducida y como

, cuanto más pequeño


es c, es mayor b y por lo tanto las
oscilaciones, más rápidas. T es el

pseudoperíodo =
Nótese que cuando y resulta el movimiento de vibraciones
libres sin amortiguamiento.

Este movimiento se llama subamortiguado. Para este caso, resulta de interés


determinar la cantidad de amortiguamiento presente en el sistema para lo que se
hace necesario medir la razón de decrecimiento de la oscilación:

Para un tiempo dado, t1, será:

y un tiempo T, después, es:

Efectuando el cociente:

luego:

de donde:

Al logaritmo natural de la razón entre dos amplitudes sucesivas se lo


denomina decrecimiento logarítmico d y permite conocer el amortiguamiento
presente en un sistema si se tiene un registro gráfico de sus oscilaciones naturales.
IDENTIFICACIÓN DEL AMORTIGUAMIENTO HISTERÉTICO EFECTIVO DE ALGUNOS MODELOS
CÍCLICOS EN VARIABLES GENERALIZADAS

Víctor Manuel Rodríguez Flores, Diego Miramontes De León


Ingeniería Civil, Av. López Velarde No 801, 98000, Zacatecas, Zac.

Resumen
La ecuación de movimiento requiere de una correcta identificación de la matriz
de amortiguamiento para que un sistema lineal reproduzca la reducción de
desplazamientos en una estructura, una vez que la excitación desaparece. En
algunos modelos cíclicos tanto la matriz de amortiguamiento como el
amortiguamiento histerético intrínseco permiten reproducir el comportamiento
deseado, sin embargo, debido a que la matriz de amortiguamiento se calibra
empíricamente a partir de la matriz de masa y de la matriz de rigidez, la
respuesta así obtenida, no toma en cuenta en un análisis no lineal las
características propias de los materiales constitutivos. En este trabajo, se
presenta la identificación del coeficiente de amortiguamiento de dos modelos
cíclicos quienes reproducen el amortiguamiento observado experimentalmente,
sin incluir ninguna matriz de amortiguamiento. Este coeficiente se compara con
otros modelos cíclicos, permitiendo así, resaltar las características de las reglas
cíclicas propuestas.

1.- Introducción

Un sistema estructural sometido a un estado de cargas dinámicas sufre


desplazamientos. Cuando la excitación externa desaparece, por medio de las
fuerzas de fricción la estructura llega al reposo. Debido a esto, se define al
amortiguamiento como la capacidad de una estructura para frenar con sus
fuerzas de fricción la energía transmitida por una acción externa. De acuerdo a
los fenómenos físicos que experimenta un sistema estructural, se distinguen
varios tipos de amortiguamiento : el amortiguamiento de Coulomb, el
amortiguamiento viscoso y el amortiguamiento histerético.

El amortiguamiento de Coulomb se presenta cuando la fricción entre las


partículas de una estructura frena o absorbe las acciones externas. El
amortiguamiento viscoso se presenta, cuando se utilizan mecanismos de
interacción con la estructura que permiten disipar la energía. El
amortiguamiento estructural o histerético se presenta como una respuesta del
comportamiento de los materiales constitutivos. Se define, entonces, como la
capacidad de absorber las acciones externas gracias a una correcta
configuración de sus secciones transversales (dimensiones, cuantía de acero,
resistencia etc.).
Ya que el amortiguamiento histerético depende esencialmente de los
materiales, la idealización de su comportamiento incide directamente en la
respuesta obtenida. Algunas idealizaciones o modelos cíclicos, han sido
formulados desde hace varias décadas, sin embargo aun se desarrollan tanto
modelos en variables generalizadas (N-, V-, M-), como en variables locales
(-). En este trabajo se consideran tres casos; en el primero se incluyen
algunos modelos clásicos (Fardis & Panagiotakos, 1996)), en el segundo un
modelo básico histerético (Miramontes et al. 1996) y en el tercero, el modelo
básico modificado (Miramontes et al. 1998) :
En el primer caso, la mayoría de esos modelos omiten la ocurrencia de deformaciones
permanentes antes de la fluencia, por lo tanto, los procesos de degradación y
disipación comienzan después de la fluencia o plastificación del acero. Además, se
asume una descarga elástico lineal. El coeficiente de amortiguamiento histerético, que
se definirá más adelante, y el cual se calcula a partir de las áreas envolventes de la
curva en un ciclo de carga-descarga-recarga, se calcula en los modelos clásicos
(Clough y Johnston (1966), Takeda et al (1970), Saiidi & Sozen (1981), Park et al
(1987), Roufaiel y Meyer (1987), Costa y Costa (1987), Reinhorn et al (1988), Coehlo y
Carvalho (1990)) sin considerar un valor de deformación última, es decir, se ignora el
comportamiento post-pico.

En el segundo caso, se estudia un modelo cíclico en el que se incluyen algunos


fenómenos considerados como esenciales del comportamiento de secciones de
concreto reforzado; agrietamiento del concreto, plastificación del acero, degradación
de resistencia y de rigidez debido a la carga cíclica, el estrechamiento de las curvas
debido al efecto del esfuerzo cortante y, la presencia del esfuerzo normal. De igual
manera, para contar con una predicción más realista, el caso tres propone una
modificación del modelo básico histerético en la etapa de descarga (Miramontes et al
1998). La característica más importante en estos dos últimos modelos, está dada por
el parámetro cíclico , por el cual, la reducción de la resistencia debida a la carga
cíclica, el comportamiento post-pico, la degradación de la rigidez y la disipación de
energía son directamente dependientes del nivel de carga y del número de ciclos a
una deformación dada.

2.- Tipos de Amortiguamiento

El movimiento de las estructuras sometidas a fuerzas variables durante un periodo de


tiempo, dependen en particular, de las propiedades de amortiguamiento, es decir, de
la disipación de la energía por los materiales constitutivos de la estructura, entre las
ligaduras de sus diferentes elementos, entre ellos y el medio circunvecino. De acuerdo
a los fenómenos físicos, se distinguen tres tipos de amortiguamiento:
 El amortiguamiento de Coulomb, que corresponde a un amortiguamiento de fricción,
con dirección del desplazamiento y de signo opuesto al de la velocidad.

 El amortiguamiento viscoso, por el cual la fuerza de amortiguamiento es proporcional a


la velocidad.

 El amortiguamiento histerético, para el cual la fuerza de amortiguamiento es


proporcional al desplazamiento y de signo opuesto al de la velocidad.

Los dos últimos tipos de amortiguamiento, son los más comúnmente


encontrados. Además, dos coeficientes relacionados con el amortiguamiento
que serán utilizados posteriormente se definen como sigue :

El coeficiente de pérdida, es un coeficiente adimensional característico del efecto


amortiguador, y está dado por la relación de la energía disipada durante un ciclo y la
energía potencial máxima multiplicada por 2 :

= _Energía disipada en un ciclo_

2 (energía potencial máxima) (1)

En el caso particular de un ciclo de forma elíptica (figura 1), la expresión


del coeficiente de pérdida, en el espacio f-x, en donde la fuerza exterior
aplicada es f, el desplazamiento acos la fuerza aplicada ka cos y la fuerza
de amortiguamiento -ha sen, el equilibrio de las fuerzas conduce a:

(2)
Figura 1. Ciclo elíptico carga-desplazamiento

La energía disipada ocurrida en un ciclo es igual a:

(3)

La energía potencial máxima es:

(4)

Y el coeficiente de pérdida está dado por:

h/k
(5)
Por definición, el amortiguamiento reducido es igual a la mitad del coeficiente de
pérdida:


(6)

2.1.- Amortiguamiento de Coulomb

Este tipo de amortiguamiento se presenta debido a la fricción en las conexiones o


puntos de apoyo. Es constante, independiente de la velocidad o cantidad del
desplazamiento, y usualmente se trata como amortiguamiento viscoso interno, cuando
el nivel de desplazamiento es pequeño, o como amortiguamiento histerético cuando es
alto. La fricción de cuerpo es grande en los muros de mampostería confinados cuando
estos se agrietan y proporcionan una resistencia sísmica muy efectiva. El
amortiguamiento de Coulomb, corresponde a un amortiguamiento de fricción, con
dirección del desplazamiento y de signo opuesto al de la velocidad.

2.2.- Amortiguamiento viscoso

Los dispositivos amortiguadores clásicos proporcionan, por medio de láminas


de un fluido viscoso quienes circulan a través de orificios estrechos, fuerzas
resistentes proporcionales a la velocidad del movimiento y de signo
opuesto. En el curso de un ciclo, el trabajo de esas fuerzas, quien es positivo,
representa el amortiguamiento viscoso. Se puede señalar además, que el
efecto de disipación de energía por radiación, observado en particular durante
el movimiento de una estructura colocada sobre un suelo semi-infinito es, para
movimientos a baja frecuencia, semejante a un amortiguamiento viscoso.

La relación de equilibrio entre la fuerza exterior aplicada y las fuerzas aplicadas kd y de


amortiguamiento cd’ se escribe:

(7)

En el caso de un ciclo de pulsación w, para el cual el desplazamiento es


sinusoidal (d=acos wt) la fuerza exterior es:
(8)

El coeficiente de pérdida, que es proporcional a la frecuencia de movimiento,


es igual a:

=cw/k
(9)

2.3.- Amortiguamiento histerético

Cuando se aplica una fuerza de variación sinusoidal a lo largo del tiempo a una
estructura con comportamiento elastoplástico, o que presenta fenómenos de
deslizamiento con fricción, se obtienen curvas fuerza-desplazamiento que
dependen poco de la duración del ciclo. En un ciclo, la fuerza exterior da
un trabajo positivo, correspondiente a la energía disipada de la estructura: esto
es el amortiguamiento por efecto de la histéresis. El coeficiente de
pérdida  crece generalmente con la amplitud del ciclo.

Para valores del coeficiente de pérdida suficientemente bajos, inferiores a 0.2, la forma
detallada del ciclo no tiene influencia sensible sobre el movimiento, por lo que un
modelo matemático simple para este tipo de amortiguamiento ha sido establecido
asimilando la forma del ciclo a una elipse. La fuerza de amortiguamiento es
proporcional a la amplitud de movimiento y la relación de equilibrio se escribe como:

f=kacos-
hasen
(10)
y el coeficiente encontrado es:

=h/k
(11)

Para un ciclo sinusoidal en tiempo (wt) el coeficiente de pérdida encontrado es


independiente de la frecuencia del ciclo.
3.- Coeficiente de amortiguamiento histerético efectivo

La representación elíptica del comportamiento estructural, dificulta la


descripción de fenómenos esenciales de las estructuras de concreto reforzado,
como son el agrietamiento y la fluencia, la degradación de rigidez y de
resistencia, el comportamiento post-pico, etc. Más aun, la disipación de
energía en cargas cíclicas posteriores a la fluencia es una característica
importante de miembros de concreto reforzado, la cual afecta
significativamente la respuesta sísmica global del sistema estructural ante
movimientos importantes del suelo. Tal característica puede denotarse como
una relación de amortiguamiento histerético efectivo. Esta relación usada
generalmente en la práctica, en realidad es una reducción del coeficiente de
pérdida expresado anteriormente, por lo que :

(12)

donde:

Eh, energía disipada en un ciclo completo de carga-descarga-recarga.

Eel, energía de deformación elástica a la fuerza y deformación máximas en el


ciclo.

(13)

Fmax y max son los valores máximos de la fuerza y la deformación


experimentadas.

4.- Carácteristicas de algunos modelos cíclicos

4.1.- Modelos clásicos

Muchas de las respuestas analíticas dinámicas no lineales de estructuras de concreto


reforzado, utilizan a nivel del miembro, relaciones histeréticas empírico-nolineales
entre el momento M y una correspondiente medida de deformación como la
curvatura en la misma sección ó la rotación total de una articulación plástica o la
rotación de cuerda del espacio cortante , donde M es el momento en el extremo del
miembro, etcétera). Para carga monotónica o virgen en una dirección, la relación M-
 o M- es tomada convenientemente como multilineal; de manera que, una relación
bilineal (figura 2), con la fluencia como punto de unión entre las dos rectas, es la
elección más simple y más común, mientras que, las relaciones trilineales, en los que
también es incluido el punto de agrietamiento, son usadas cuando es necesaria una
descripción realista del comportamiento antes de la fluencia.

Figura 2. Modelos histeréticos : ___Bilineal, - - - Q-Hyst

El comportamiento histerético es descrito a través de reglas descarga-recarga para


grandes o pequeñas inversiones de carga. La descarga desde una deformación
pico y en la rama después de la fluencia de la curva monotónica
(con y denotando la deformación de fluencia y  el correspondiente factor de
ductilidad) se toma típicamente como lineal hasta un punto sobre el eje horizontal ()
con una deformación igual a y (figura 2).

En el modelo Clough y Johnson (1966), como en el modificado por Anagnostopoulos


(1972) para una descarga en una inclinación igual a la de la rama elástica dividida
por (donde  es un parámetro entre 0 y 1), equivale a:

(14)
En donde p es la pendiente de endurecimiento después de la fluencia. En el
ampliamente usado modelo de Takeda (Takeda et. al 1970) así como en el modificado
por Litton (1975), para descargar a una deformación permanente (1-) veces la
descarga elástica, el valor de  está dado por la expresión (figura 3) :

(15)

En los modos de Park et al (1987) y Reinhorn et al (1988), en los cuales la descarga


es dirigida hacia un punto en la rama elástica de la curva monotónica en la dirección
opuesta, un momento M -veces el valor de la fluencia My, (>1),  equivale a:

(16)

Figura 3. Modelos basados en el modelo de Takeda

En la ecuación (16) se ignoró la diferencia entre la rigidez antes y después del


agrietamiento del modelo de Park et al. (1987). Finalmente en el modelo de
Roufaiel & Meyer (1987), está dado por la expresión (17), y es independiente
de cualquier parámetro del modelo:

(17)
La expresión (14) es válida también para los modelos de Costa & Costa (1987) y
Coehlo & Carvalho (1990). Una vez explícitos los valores de para cada uno de estos
modelos se podrá determinar el valor de 

4.1.1.- Primer ciclo de carga

Se considerará que para todos los modelos mencionados antes, a la continuación de


la descarga y como primer carga en la dirección opuesta, se dirige al punto de fluencia
en esta última dirección y, que continúa en la rama de endurecimiento después de la
fluencia de la curva monotónica mostrada en la figura 3. La descarga de esta última
rama sigue las mismas reglas, de modo que si la recarga se aplica desde una
deformación –y con  dada por (14) a (17) en este primer ciclo completo de carga,
con una fuerza máxima a una ductilidad la taza de amortiguamiento histerético  de
acuerdo a la ecuación (13) es :

(18)

Contrariamente, para la figura 2, la primera carga en la dirección opuesta en el modelo


Q-hist por Saiidi y Sozen (1981) va del primer punto en deformación y en el eje de
las al punto de deformación y de la curva monotónica en la dirección opuesta,
representando para el primer ciclo, una relación de amortiguamiento histerético de :

(19)

con  en (19) dada por (14) con =0.5

4.1.2.- Ciclos subsecuentes:

Una mejor representación del comportamiento cíclico es, el de la forma S invertida y el


estrechamiento de las curvas de histéresis subsecuentes. Sin embargo, los primeros
y, aun ampliamente usados modelos de Clough y Johnston (1966), Takeda et al.
(1970), Saiidi y Sozen (1981), no consideran el estrechamiento, y la recarga se dirige a
un punto en la curva monotónica a la máxima deformación de la recarga, o a la
máxima deformación de cualquiera de las dos direcciones en el modelo de Saiidi y
Sozen (1981).

En el modelo de Litton (1975), la rama de recarga es dirigida hacia un punto en la


curva monotónica a la deformación máxima  ’y en lugar de y tal como se
muestra en la figura 3,  ’<1 es un parámetro. Con la excepción de este modelo, se
considera para todos los demás casos, que la relación de amortiguamiento histerético
en un ciclo completo de descarga-recarga, con amplitud de deformación 2y, será :

(20)

Con  dada por las expresiones (14) y (15). Para el modelo de Litton, >1 equivale a :

(21)

Considerando los modelos mencionados antes, el estrechamiento de las curvas de


histéresis se obtiene con la introducción de una rama bilineal, dirigida primero a un
punto en el momento mpMy correspondiente a la deformación py, y después al punto
de la deformación previa extrema y en la curva monotónica de la figura 4. La relación
de amortiguamiento histerético en un ciclo completo descarga-recarga es :

(22)

En el modelo de Roufaiel y Meyer (1987), la recarga es dirigida primero a un punto en


la rama elástica a un momento mMy; entonces p=mp=m. En el modelo de Coelho y
Carvalho (1990) la recarga tiene lugar, primero con una pendiente m-veces la del
punto final en la rama de recarga en la deformación previa extrema y (m<1 es un
parámetro del modelo), hasta que el eje de las M es alcanzado;
entonces mp=m (1+p) y p y, el término de la derecha de la expresión
(22) equivale a: (1+m/2En el modelo de Costa & Costa (1987) la primer rama de
recarga tiene una pendiente -veces menor que la del punto final de recarga en la
curva monotónica (, con  que sustituye a m del modelo de Coelho & Carvalho
(1990)) hasta la línea que conecta el origen con este punto máximo alcanzado.
Entonces mp= /(-1+-1), p=mp(1+p, y el término derecho de la expresión
(22) adquiere el valor dado por (+))/. Finalmente en los modelos de
Park et al (1987) y de Reinhorn et al (1988) p=, mientras que para Park et al (1987)
mp=(1+p(-1))/(1+p(-1))+)) y para Reinhorn et al (1988) mp=+),
con  como un parámetro de estos modelos que denota el orden de un punto (como
una fracción de My) que sigue un punto hacia donde se dirige la primera rama de
recarga. Este punto permanece en la rama de descarga de la deformación previa en el
extremo demy en el primer modelo, o en la primera rama de la curva monotónica en el
segundo modelo.

Figura 4. Modelo con estrechamiento de los ciclos

Las ecuaciones (18) y (19) para el primer ciclo después de la fluencia y de (20) a (22)
para los ciclos subsecuentes, dan la relación implícita del amortiguamiento histerético
en cada modelo, como una función de la relación de ductilidad  y los parámetros de
cada modelo.

El valor típico de p considerado en los modelos clásicos es de 2%, por lo que se


tomará el mismo valor en todos los casos estudiados, esto con el propósito de lograr
una comparación aceptable de los valores obtenidos para 

4.2.- Modelo básico histerético

4.2.1.- Características del modelo básico histerético


El modelo básico histerético (figura 5) utiliza únicamente la relación momento-
curvatura (M-) para describir el comportamiento no lineal de la sección transversal de
un elemento de concreto reforzado. En consecuencia, se adoptan las siguientes
hipótesis:

1. Se asumen las hipótesis de Navier-Bernoulli aun en condiciones próximas a la falla.

2. Una adherencia perfecta entre el concreto y el acero, durante la determinación de la


curva envolvente M-.

3. Los esfuerzos que se presentan en una viga espacial se consideran desacoplados.


Además, las relaciones momento-curvatura para las dos direcciones ortogonales de
flexión permanecen independientes.

4. Las relaciones entre deformación de membrana y esfuerzo normal (-N), entre la


deformación diagonal y esfuerzo cortante (-V) y entre la deformación angular y
momento torsionante (-T) se consideran lineales.

5. El esfuerzo cortante produce implícitamente un aumento de la deformación por


flexión.

6. La variación del esfuerzo normal durante solicitaciones sísmicas se considera


despreciable.

Las primeras tres hipótesis asumen un comportamiento no lineal a flexión. La cuarta


hipótesis implica que el modo de falla predominante debe ser por flexión. La quinta
hipótesis permite extender la validez del modelo a elementos poco esbeltos que
cumplan sin embargo con la primera hipótesis. En la sexta hipótesis, se considera el
efecto que el esfuerzo normal produce a la curva momento-curvatura, quien
permanecerá constante durante toda la historia de carga.
Figura 5. Modelo básico histerético.

De acuerdo a las hipótesis asumidas, el modelo resulta válido para elementos viga
propios de marcos de concreto reforzado. Se considera además, que una descripción
correcta de su comportamiento, depende esencialmente de la modelización no lineal
de los materiales constitutivos y de la degradación estructural debida a las
solicitaciones cíclicas. En consecuencia, deben considerarse al menos los siguientes
aspectos:

1. La degradación de la rigidez a la descarga y recarga para describir el estado real de la


estructura que corresponda al nivel de carga alcanzado.

2. La deterioración de la resistencia, quien esta relacionada de hecho con el punto


anterior. Sin embargo, para el caso de cargas cíclicas, la deterioración debe estar en
función tanto del nivel de carga alcanzado, como del número de ciclos aplicado.

3. La disipación de la energía quien está directamente ligada al comportamiento


histerético de la estructura. Recíprocamente, una descripción correcta de las
deformaciones residuales y de la reducción de la resistencia (1 y 2 anteriores) afectan
el valor de la energía disipada por ciclo. Sin embargo, el efecto de la energía
almacenada debe desvanecerse asimptóticamente en función del número de ciclos de
carga una vez que se estabilizan los fenómenos de deterioración.

4. Por último, el esfuerzo cortante afecta las deformaciones producidas por la flexión,
mientras que el esfuerzo normal afecta la curva global de comportamiento. El
despreciar estos dos efectos, puede provocar falta de precisión en los resultados
numéricos.
El modelo propuesto, intenta reunir los aspectos antes mencionados. La característica
principal la representa el parámetro cíclicoquien permite tomar en cuenta el
máximo nivel de carga alcanzado y el número de ciclos aplicado. Los fenómenos
principales que las reglas del modelo básico histerético tienen en cuenta son: una
degradación de la rigidez y una reducción de la resistencia debido a la carga cíclica
(Dc), un estrechamiento en las curvas debido al esfuerzo cortante (P), una reducción de
la capacidad portante después de alcanzar un valor máximo (Dp) y el efecto de una
fuerza axial debido a cargas gravitacionales.

El modelo se caracteriza por una curva envolvente trilineal y un conjunto de


reglas cíclicas. La curva envolvente debe determinarse mediante un análisis no
lineal de la sección transversal. Esta está definida por tres puntos para el
momento positivo y tres para el momento negativo, lo que permite tratar con
adecuada precisión secciones no simétricas. Los puntos característicos son : el
momento de agrietamiento del concreto Mf, el momento de plastificación del
acero en tensión My y el momento último correspondiente al aplastamiento del
concreto Mu. La línea 1 corresponde a un comportamiento lineal sin fisuración
del concreto en tensión. Une vez fisurado éste (línea 2), comienza el
comportamiento no lineal con descargas elásticas no dañadas hasta un cierto
límite. Una vez fisurada la sección implica que el momento máximo alcanzado
representa un punto focal de recarga. Por el contrario, si la incursión máxima
no ha rebasado el momento de fisuración Mf, este representa el punto focal. La
plastificación del acero en tensión caracteriza el inicio de la tercera etapa (línea
3). Este comportamiento se prolonga hasta el momento de resistencia
última Mu. A cada uno de esos tres puntos les corresponden deformaciones
precisas. Para los dos primeros, las deformaciones se identifican por la
deformación de fisuración del concreto en tensión f y la deformación de
plastificación del acero en tensión y. Sin embargo para el momento último Mu,
es necesario realizar un análisis no lineal que tome en cuenta la curva real
esfuerzo-deformación tanto del concreto como del acero. A menudo se utiliza
como deformación última del concreto u un valor de 0.003 a 0.004, sin
embargo, ni la deformación última u ni el momento Mu serían calculados
correctamente. El modelo se complementa por otras reglas cíclicas quienes
pueden considerarse implícitas en las lineas 4 a 7 de la figura 5, y que se
describen a continuación.

Fisuración/Plastificación. El agrietamiento o fisuración del concreto define el límite


del comportamiento elástico y por lo tanto deben aparecer deformaciones
permanentes a la descarga. La hipótesis de deformaciones nulas para toda descarga
anterior al momento de plastificación, no permite una descripción correcta de la
disipación de energía, y por lo tanto del amortiguamiento histerético propio de las
estructuras fisuradas. En este trabajo se suponen descargas elásticas para todo
estado de carga que no haya sobrepasado la deformación e. Una vez rebasado este
límite, inicia la degradación de la rigidez a la descarga (figura 6). En modelos
anteriores se ha utilizado un parámetro  para definir el grado de degradación una vez
rebasado el momento de plastificación My. Este parámetro depende de la máxima
deformación alcanzada en la dirección correspondiente de carga :

(23)

Para poder aplicar el factor de daño antes de la fluencia, se requiere identificar el


valor de deformación e hasta el cual se tendrán descargas elásticas no dañadas y la
deformación residual mínima ’r:

(24)

con: (25)

y (26)

(27)

donde e, es el límite de la descarga lineal elástica; r’ es la deformación mínima


residual; R es la relación de rigidez con; Ko, la rigidez inicial y K0y , la rigidez secante a la
fluencia (figura 6). Además, K es la rigidez de descarga cuando se haya rebasado la
fluencia. Si se usa una curva bilineal (, M), e = y y r’=0, y coincidiría con la
evolución de la rigidez de Roufaiel-Meyer (1987); puede señalarse que un
comportamiento así no permite describir la energía de disipación antes de la fluencia.

Esfuerzo cortante. Para una sección que ha alcanzado el momento de plastificación,


la presencia de la fisuración diagonal debida al esfuerzo cortante aumenta la longitud
de la zona plástica. En consecuencia, las rotaciones calculadas únicamente a partir del
diagrama de momentos y de las relaciones momento-curvatura subestiman las
deformaciones reales. Debido al campo cinemático simplificado, los modelos de
sección basados en las hipótesis de Bernoulli, son incapaces de predecir
explícitamente el efecto del esfuerzo cortante y de la degradación de la adherencia
concreto-acero. La respuesta de la sección queda controlada completamente por el
comportamiento a flexión de la sección, mientras que el comportamiento real incluye :
la distorsión de la sección de vigas y columnas, el deslizamiento del refuerzo
longitudinal, el alaveo de la sección transversal y el efecto de dovela. Estos fenómenos
se traducen en la respuesta global, por un estrechamiento de los ciclos histeréticos.
Experimentalmente se ha encontrado una fuerte correlación entre el nivel de
estrechamiento de los ciclos y el cortante existente en la sección transversal. Este
último ha sido también relacionado con la esbeltez del miembro. Para esfuerzos
cortantes pequeños, el estrechamiento de los ciclos no se observada, mientras que
para esfuerzos cortantes elevados se produce una fuerte deterioración de la rigidez
durante el cierre de las grietas, dando lugar al estrechamiento de los ciclos.

Figura 6.- Degradación de la rigidez a la descarga

De acuerdo con las hipótesis simplificadas adoptadas, se supone que las


deformaciones diagonales producen un aumento de la deformación por flexión (figura
7). Este fenómeno sólo se considerará cuando la carga haya sobrepasado el momento
de plastificación y cuando la esbeltez de la viga o columna (L/h) sea inferior a
4. Durante la inversión de la carga aparecerá una curva bilineal definida por el punto
focal de estrechamiento (Mp, p), donde Mp = p Mn, p = pn y (Mn,n) corresponde a
la recta definida por los puntos (0, r) y(Mmax, max) y la recta de
pendiente (My / y). r representa la deformación residual obtenida durante la carga
cíclica. Los valores de p se encuentran comprendidos entre 0 y 1, dependiendo de la
esbeltez del miembro considerado.

Se considera que el esfuerzo cortante es débil cuando (L/h > 4), entonces el
estrechamiento no ocurre y la curva de recarga es una recta que corta la
secante My / y en el punto (Mn,n). Por el contrario, si el esfuerzo cortante es elevado,
la rigidez durante el cierre de las grietas es despreciable y la primer rama de recarga
pasará del punto (0, r) al punto(0, 0). Un comportamiento más realista presenta un
valor comprendido entre esos dos límites (figura 7). El grado de estrechamiento se
determina en función de la relación (L/h) y de acuerdo con las expresiones empíricas
propuestas por Roufaiel y Meyer (1987). Entonces :

(28)

(29)

donde:

(30)

(31)

con (Mn, n) correspondientes a la intersección de la línea definida por los


puntos (0, r) y (Mmáx, máx) y, la rigidez secante a la fluencia:

(32)

donde r es la intersección previa con el eje de deformaciones, en el sentido opuesto


a máx.
Figura 7. Estrechamiento de la rama de recarga debido al efecto cortante.

Deterioración de la resistencia. Cuando las estructuras de concreto armado se


someten a ciclos de carga a un nivel de deformación impuesto, los ensayes muestran
también una disminución de la resistencia producida generalmente por la degradación
de la interfaz concreto-acero. Para tomar en cuenta la degradación de la resistencia de
la sección durante los ciclos de carga antes (My<M<Mu) y después del momento
último (M>Mu), se propone un parámetro quien permite definir un punto
focal fx correspondiente a la curvaturamax.  depende del índice de daño Dmáx, de un
factor de acomodación Amáx y del número de ciclos (n) aplicados a un mismo nivel de
deformación impuesto :

(33)

Donde Emáx y Eu son la energía total absorbida a las


deformaciones máx y u respectivamente. Cada vez que la máxima deformación
(máx) experimentada es actualizada, i y  son inicializadas a cero y uno
respectivamente, donde Dmáx y Amáx permanecen constantes al principio de la
carga cíclica para cada nueva deformación máxima.

4.2.2.- Cálculo del coeficiente de amortiguamiento histerético a partir de las


reglas del modelo básico histerético
Asumiendo que el área bajo la curva histerética es la energía implícita,
habiendo definido que el valor de la energía histerética en un ciclo de carga-
descarga-recarga es el área encerrada en el ciclo completo y, además que, es
el calculado por la suma de áreas parciales calculadas a partir de los triángulos
y trapecios encerrados por un ciclo de carga, es posible calcular el valor
de  para el modelo básico histerético partiendo de la ecuación (12).

4.2.2.1.- Primer ciclo de carga

Para la primera incursión de carga, los valores de resistencia tienden a


alcanzar la curva envolvente. Considerando además que una vez excedida la
fluencia en una dirección, el punto focal en la dirección opuesta será My, el
coeficiente de amortiguamiento es :

(34)

donde el valor de K esta definido por la expresión (27) y, a partir de que una
deformación máxima es  veces la deformación en el punto donde inicia la
fluencia, y donde el valor de es :

(35)

4.2.2.2.- Ciclos subsecuentes

Después de la primera carga, los fenómenos de degradación de la resistencia


debidos a la carga cíclica aparecen. De igual forma, es posible que aparezca el
estrechamiento de ciclos, por lo que el coeficiente de amortiguamiento para i>1
es :

(36)

4.3.- Modelo modificado en las ramas de descarga

4.3.1.- Reglas del modelo modificado


La mayoría de los modelos clásicos idealizados describen un comportamiento bilineal
en la etapa de carga de la estructura además de tomar en cuenta, muy a menudo, sólo
una rama en la descarga. El nuevo modelo modificado considera un comportamiento
no lineal definido como multilineal en el ciclo carga descarga y recarga. En el
desarrollo de este proceso la aparición de dos nuevas condiciones Mi i, permiten
idealizar una descarga bilineal en el modelo modificado, una vez que se han asumido
las condiciones que se muestran en la figura 8. Las dos nuevas ramas, definen su
comportamiento tomando, la primera, una pendiente de Ko y la segunda adquiriendo
un valor de rigidez de K. En donde Ko y K fueron definidos antes.

4.3.2.- Cálculo del coeficiente de amortiguamiento histerético a partir de las nuevas


reglas.

4.3.2.1.- Primer ciclo

De la figura 8 se tiene que la primera rama de descarga se define por el punto que
intersecta a la línea paralela a la formada por los puntos (My, y) y (M, ) y que tiene su
origen el punto (My-Mf, y-f).

Figura 8.- Modelo cíclico con descarga bilineal.


Así obtenemos que:

y que:

(con: M y  constantes)

Igualando ambas expresiones y despejando i:

(37)

Despejando Mi de la expresión (32) y sustituyendo el valor de i tenemos que:

(38)

Partiendo de los puntos ya conocidos podemos calcular el valor de 1 para este


primer ciclo de carga:

(39)

4.3.2.2.-Ciclos subsecuentes
Después del primer ciclo, la diferencia con respecto al modelo básico, estará
dada por la descarga bilineal. De esta forma, el coeficiente de amortiguamiento
es :

(40)

donde: r(i-1) es ri del ciclo anterior, Mn yn están determinados por (23) y (24)

5.- Análisis de resultados

A fin de comparar los valores del coeficiente de amortiguamiento


calculado para los modelos clásicos, se adoptarán los siguientes
valores para todos los casos :

0.500  y= 1.


000

Mf = 0.700 M u= 1.300

f= 0.600 u= 16.000

M y= 1.000 =(1, 1.2, 3, 5, 7, 9, 13, 15)

En los primeros ciclos se utilizó para el modelo de Takeda y para el modelo de Clough
y Johnston a=0.5. Para los ciclos siguientes, se usó para el modelo Clough & Johnston
a=0.5, Roufaiel y Meyer m=0.5, Reinhorn et al. a=2, Costa & Costa a=0.5, =0.3, ,
Takeda et al. =0.5, =0. 0.0. Para el modelo de Park a=2, =0.5. Para el modelo
Coelho & Carvalho a =0.5, m=0.8. Es importante notar que para los modelos
propuestos, no se requiere definir ningún parámetro, ya que además no son
constantes y dependen tanto del nivel de carga como del número de ciclos aplicados.

De las figuras 9 y 10, puede verse que debido a que los modelos anteriores no toman
en cuenta el efecto de fisuración en el concreto, como lo hacen el modelo básico y el
modelo modificado, para el valor de ductilidad =1, el coeficiente da un valor de
cero. Para los modelos propuestos, aunque se incluya el agrietamiento del concreto,
este punto se definirá en la curva envolvente, sobre la recta que une el origen con el
punto de fluencia. El amortiguamiento efectivo es comparable entonces, a partir de
deformaciones mayores a la de fluencia >1.
Figura 9.- Relación de amortiguamiento  vs ductilidad  para el primer ciclo

Figura 10.- Relación de amortiguamiento  contra ductilidad para los ciclos


siguientes
En las figuras anteriores, R & M = Roufaiel-Meyer, T = Takeda et al, C & J =
Clough y Johnston, BH = Básico Histerético, R = Reinhorn, P = Park, C&Clho =
Coelho-Carvalho, C & C = Costa-Costa y MRD = Básico Modificado.

La subrutina del modelo modificado forma parte del programa de elemento


finito CASTEM2000. La misma subrutina ha sido adaptada a un programa PC
(ancis2), en donde puede obtenerse la respuesta cíclica normalizada
(M/My, y) o la respuesta real (M, ). Para validar las expresiones propuestas
para el coeficiente de amortiguamiento , en la figura 9 y 10 se incluyen los
valores obtenidos con el programa ancis2, mientras que en la figura 11 se
compara la respuesta normalizada para los primeros ciclos.

Las observaciones que se pueden hacer al presente estudio incluyen :

 Para evaluar el valor del coeficiente de amortiguamiento, fue necesario excluir


el efecto de la reducción de la resistencia post-pico; dado que los modelos
clásicos estudiados no consideran la existencia de la resistencia última, lo que
equivaldría a decir que le asignan un valor infinito a la deformación ultima, es
decir, u>>y.
 El área histerética, definida para el área negativa es menor para el modelo
básico histerético que para el modificado, por lo tanto, dará resultados menores
para  (ec. 34).
 Aún con las nuevas reglas introducidas en el modelo modificado en las
ramas de descarga, la comparación con los demás resultados muestra que en
ambos modelos se obtienen coeficientes de amortiguamiento que se ubican
entre los obtenidos por los modelos clásicos. Sin embargo es importante notar
que mientras para el primer ciclo se tiene un valor de  alto comparado con el
de los modelos clásicos, para los ciclos subsecuentes,  tiende a ser más bajo,
pero con una tendecia a aumentar para altos valores de .

Figura 11. Comparación de la respuesta cíclica y la ecuación 39

Tabla1.- % contra el modelo modificado en el primer ciclo de carga

 1.2 2.2 3.0 5.0 9.0 13.0 15.0

R&M 25.31 12.26 13.01 9.17 0.55 6.27 9.19

P&R 40.01 8.15 6.21 6.35 8.66 10.65 11.55

Takeda 47.49 19.40 17.54 17.26 18.48 19.44 19.83

C&J 46.99 13.87 9.53 5.61 3.39 2.56 2.32

BH 10.62 4.92 3.73 2.88 1.76 0.67 0.22

Tabla 2.- % contra el modelo modificado para los ciclos subsecuentes de


carga
 1.2 2.2 3.0 5.0 9.0 13.0 15.0

R&M 7.29 70.02 67.15 52.62 27.14 10.37 10.79

C&Clho 50.26 7.11 0.64 5.07 6.34 6.62 13.86

C&C 55.28 17.28 12.63 10.25 12.82 14.95 10.15

Park 39.89 23.85 27.99 35.51 45.20 51.07 50.22

Reinh 24.33 34.10 36.87 31.86 17.03 6.16 8.49

T 45.93 10.91 9.74 11.48 16.09 18.33 13.58

C&J 44.73 3.21 10.40 16.75 18.16 18.47 26.51

BH 35.98 13.51 10.19 6.66 4.56 2.85 0.86


En la tabla 1 se observa que las diferencias en porcentaje de los modelos respecto al
modelo modificado :

 Son más grandes en el modelo de Takeda que los otros modelos con una diferencia
de 47% seguida del modelo de Park y Reinhorn con 40%.

 La mayor diferencia se encuentra a niveles de ductilidad pequeños, aun para el


modelo de Takeda, mientras que el por ciento de diferencia es menor a ductilidades
mayores.

 La diferencias menores están en el modelo básico, lo que es congruente pues el


modelo modificado se basa en este.

En la tabla 2 observamos que las diferencias en porcentaje de los modelos respecto


al modelo modificado :

 Son más grandes en el modelo de Park que los otros modelos con una diferencia de
51% seguida del modelo de Roufaiel & Meyer con 70%.

 Al igual que para el primer ciclo, la diferencias menores están en el modelo básico, lo
que es congruente pues el modelo modificado se basa en este.

 El por ciento de diferencia es menor en una ductilidad de =15 pero con tendencias
invertidas, excepción del modelo de Clough & Johnston.

6.- Conclusiones

El amortiguamiento histerético implícito en los modelos cíclicos fenomenológicos para


miembros de concreto reforzado, puede expresarse analíticamente en términos del
factor de ductilidad  y de los parámetros de algunos modelos cíclicos. Debido a las
reglas de cada modelo, deben plantearse expresiones diferentes del coeficiente de
amortiguamiento para el primer ciclo y para los ciclos subsecuentes. Dichas
expresiones muestran un aumento del factor  con el incremento de . Para el primer
ciclo, la ganancia en la energía disipada para el modelo con descargas no lineales, se
traduce en un valor alto de , mientras que las reglas de degradación de resistencia
propias del mismo modelo, producen un valor bajo de  para valores de  cercanos a
1. En este caso, se observa sin embargo, que se incrementa rápidamente con el
aumento de las deformaciones. Las características de disipación de energía a
deformaciones inferiores a la fluencia y del comportamiento post-pico de los modelos
propuestos, así como el comportamiento para un número de ciclos mayor, no se
incluyeron en este análisis con el propósito de compararlos con los modelos
simplificados.

Agradecimientos
El trabajo presentado es parte del tema de tesis de licenciatura del mismo nombre
apoyado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, bajo el proyecto Evaluación
de procedimientos de diseño de refuerzo transversal por confinamiento de secciones
de CR, clave 32691, por lo que se agradece todo financiamiento.

Referencias

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