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Hay que tener presente que cada clase tiene aproximadamente 55 minutos, en los que se debe

contemplar 3 tiempos diferentes:

a) Inicio (10 min recomendado)


b) Desarrollo (35 a 40 min recomendado)
c) Fin (5 a 10 min recomendado)

a) En el Inicio, se desarrolla una actividad breve, ojalá activa y que dirija al grupo al tema que
se tratará en el Desarrollo, siempre teniendo presente la oración y motivar a los pequeños
en ella.

b) Durante el Desarrollo es necesario tener 3 elementos en cuenta:

1) Utilizar material de apoyo, priorizando elementos gráficos y palpables por los alumnos,
que los ayuden a imaginar y comprender el objetivo de la clase. Generalmente son los
estímulos visuales los que más recuerdan a través del tiempo, es el rol de nosotros como
maestros encaminar la enseñanza bíblica a su corazón de manera correcta.

2) Utilizar la narrativa (contar como una historia) los pasajes bíblicos que se utilizan,
motivando el interés de los pequeños en la biblia, e iniciando su experiencia al
relacionarlos con ella de manera agradable (Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí,
y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos. Mateo 19:14) ,
considerando que muchos de ellos no saben leer o están recién comenzando con la
lectura en sus colegios y hogares sobre todo en la clase de los más pequeños, en cuanto
a la clase de los jovencitos, es imperativo fomentar la lectura dentro y fuera de la clase,
ayudarlos a formar el hábito del estudio de la palabra de forma amigable, reforzando la
realidad de que solo a través de la palabra podemos conocer más sobre el Señor, su
carácter y plan para nosotros

3) Es de suma importancia Mostrar a Cristo en los pasajes que se enseñan a los pequeños,
a través de cuadros, comparativas, directa o indirectamente, toda la escritura habla de
Cristo como lo declara Juan 5:39 “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece
que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”, donde la
palabra Escritura se refiere al antiguo testamento (El Pentateuco y los Profetas), es
decir, podemos dar testimonio de Cristo a través de toda la biblia y los niños deben verlo
a través de las enseñanzas durante el desarrollo de la clase.

Nunca el objetivo de la clase debe centrarse solo en obedecer mandamientos sin mayor motivación
que bendiciones o castigos por parte de Dios (lo que no significa que se deba promover la moralidad
bíblica), el centro de la obediencia y la adoración al Señor es el amor por Él y gratitud por lo que
el hizo, hace y hará por nosotros, no transformando la enseñanza en solo clases morales para niños
sino, en enseñar a pequeños a glorificar a Dios en todo y cada aspecto de su vida por amor al Padre.
(Recordar Oseas 6:6 “Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que
holocaustos”, y Mateo 22:37-40 “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con
toda tu alma, y con toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es
semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley
y los profetas”, es por eso que todo debe llevarnos a Cristo como Dios, hijo, salvador, esposo,
cabeza, cordero, león, maestro, amigo, y de todas las forma que la palabra lo presenta porque es el
todo en nuestra vida, porque en Cristo estamos completos y no necesitamos nada más (como dice
Pablo en Colosenses 2:10).

c) El tiempo del Fin de la clase es una de las etapas más importantes a pesar de su brevedad,
es la instancia donde reforzamos todo lo visto durante el Desarrollo, una retroalimentación
de los conocimientos donde ayudamos a que los alumnos puedan mantener y reafirmar lo
aprendido a través de una breve actividad como: preguntas, cuestionarios, resumen, algún
material audiovisual (videos, canciones, etc…), incluso pequeños regalos o premios que
refuercen su motivación por aprender lo enseñado.

Observaciones extras:

Hay instancias que pueden considerarse disruptivas para el buen desarrollo de la clase, pero es
importante considerarlas como positivas y encaminarlas correctamente para enseñar a través de
ellas, algunas de estas pueden ser:

- Preguntas excesivas por parte de los alumnos que a veces puede desviar del tema principal
- Comentarios de burla entre los mismos alumnos, que deben ser corregidos y pueden ser
parte de una buena enseñanza bíblica.
- Incumplimiento con compromisos que se adquieran con el grupo como tareas o actividades
- Inconstancia con la asistencia
- Inconstancia con la oración y la lectura