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PUREZA

Lo primero que vamos a realizar es establecer el origen etimológico de la palabra pureza. Y eso nos
lleva a tener que determinar que aquel se encuentra en el latín. Así, podemos ver, que nuestro
término está conformado por dos componentes léxicos latinos: el vocablo purus, que puede
traducirse como “puro”, y el sufijo –eza, que es equivalente a “cualidad”.

La pureza es la cualidad de puro (aquel o aquello que está libre y exento de toda mezcla de otra
cosa, que no incluye ninguna condición, excepción o restricción ni plazo o que está exento de
imperfecciones morales).

Por ejemplo: “La pureza del agua de este lago se puede apreciar a simple vista”, “Los científicos
norteamericanos quieren preservar la pureza de la raza canina que crearon a partir de una nueva
cruza”, “La policía incautó una tonelada de cocaína de máxima pureza”.

En este caso, partiendo de dicha acepción, tenemos que establecer que pureza es un término que
se utiliza de manera muy frecuente en lo que es el ámbito de los metales preciosos. Y es que, en
base a ella, se establece si un elemento de ese tipo tiene más o menos calidad, lo que se traducirá
luego, por tanto, en un precio mayor o menor.

TENACIDAD

Del latín tenacitas, la tenacidad es la cualidad de tenaz (que se opone con resistencia a deformarse
o romperse, que se prende de una cosa o que es firme y pertinaz en un propósito).

Como propiedad física de los materiales, la tenacidad es la energía que absorbe un material, con
las consecuentes deformaciones que el mismo adquiere, antes de romperse. Por eso el concepto
está asociado a la resistencia y supone una medida de la cohesión de las cosas.

La fragilidad, la flexibilidad y la elasticidad son algunas propiedades que suelen confundirse con la
tenacidad, aunque no se trata de sinónimos sino que cada una de estas nociones hace referencia a
particularidades específicas de los materiales.

La tenacidad de un material depende directamente de cómo esté constituido el mismo, de su


estructura molecular. Cualquier objeto puede ser sometido a tres tipos de esfuerzos: la tracción, la
compresión y la flexión. Veamos a continuación el comportamiento de un material tenaz ante la
tracción: si se aplican dos fuerzas en sentido opuesto sobre un objeto (tirando de cada uno de sus
extremos, intentando romperlo en dos), su material le permitirá estirarse durante un tiempo,
antes de finalmente quebrarse por la mitad. A menudo se confunde el concepto de tenacidad con
el de resistencia mecánica. Para entender las diferencias, veamos la definición de este último y
algunas de sus características: tomando en cuenta un material determinado, se trata de su
resistencia a la compresión, al corte y a la flexión; se refiere a su capacidad de soportar esfuerzos y
fuerzas aplicadas sin sufrir deformaciones permanentes, deterioros o roturas.
Ductilidad

ductilidad significa ser dúctil, es decir, es una superficie que posee la capacidad de modificar su
estructura al ejercerle una fuerza potente sobre ella, permitiendo así la formación de un ducto
(agujero) o cambiar de forma sin quebrantarse ni romperse, un ejemplo de estos materiales es el
asfalto, objetos metálicos, entre otros.

Por el contrario a los elementos que carecen de ductilidad se les designa el apelativo de frágiles,
por ejemplo los materiales de vidrio, anime, cerámica, etc.; los materiales dúctiles tienen un alto
grado de resistencia ya que, sus átomos poseen la capacidad de esparcimiento, es decir, se
deslizan uno sobre los otros permitiendo la deformación del material mas no la destrucción del
mismo, a pesar de todo los materiales con capacidad de ductilidad pueden quebrantarse para esto
se necesita una fuerza de alta potencia.

Debido a su resistencia, estos materiales pueden perdurar por mucho tiempo y son capaces de
soportar mucho uso por parte de los manipuladores del mismo. Una área en donde es utilizado
ampliamente este término es en la metalúrgica, estos permiten la clasificación de los metales
midiendo su ductilidad, los metales son sometidos a una fuerza de tracción por medio de una
maquina esta evaluación es descrita como “ensayo de tracción”, de acuerdo a esto, los metales
que hayan sufrido alguna modificación en su estructura antes de romperse se les designa como
dúctil, por el contrario los metales que se hayan roto sin lograr ninguna modificación se les
clasifica como frágiles. El proceso de medición de ductilidad en un metal se logra bajo la aplicación
de resiliencia, este es un proceso externo que se realiza para lograr deformar una materia.

Maleabilidad

Se describe como material maleable a todos los objetos que pueden modificarse su forma de
presentación sin que se rompan, es decir, son esos tipos de materiales que pueden presentarse en
láminas, ser hiperextenderse, sin que sufran un daño o lesión en su estructura; en otras palabras,
dichos materiales adquieren cualquier forma y soportan dicha transición ya que no presentan
daños notorios, algunos metales que son clasificados como maleables son el estaño, cobre,
aluminio y muchos más, primeramente a estos materiales se mide su capacidad de ductilidad (se
ejerce presión para modificar su estructura), gracias a esto se observara su maleabilidad.

Unos de los materiales que son altamente maleables son el oro y el aluminio; un ejemplo en
donde se demuestre la capacidad de maleabilidad del aluminio, son los envoltorios que se usan en
la cocina denominados “papel de aluminio”, estos sin ejercer mucha presión modifican su forma
sin romperse por completo; por otra parte el oro también es un mental con mucha maleabilidad,
permitiendo así la disposición del mismo en láminas muy finas para la bisutería, el oro es uno de
los metales más valorizados en el mundo entero y su uso se remonta a tiempos ancestrales.

De acuerdo al concepto expuesto la palabra “maleable” no solo es utilizado para los objetos,
puede ser usado para la descripción de una persona, se dice que las personas maleables poseen
un carácter dócil y son de fácil manejo o manipulación, siendo este un ser humano fácil de llevar,
sensible, dulce, obediente, y con una sed inmensa de aprender, es decir, no se rebela contra
ninguna orden por parte de externos.