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Módulo 4

Conductas y
situación del
llamado a suceder
frente a la
apertura de la
sucesión
7. Aceptación y renuncia de
la herencia
7.1. Conductas del llamado a suceder
frente a la apertura de la sucesión.
Derecho de opción
A modo de introducción, es dable recordar que el art. 2277 expresa que “la
muerte real o presunta de una persona causa la apertura de su sucesión y la
transmisión de su herencia a las personas llamadas a sucederle por el
testamento o por la ley…”1.

Como en nuestro sistema legal se pretende que la herencia no quede vacante,


se establece que la transmisión al heredero opera en el momento de la muerte
del causante; sin embargo, como no se fuerza la aceptación, se condiciona la
transmisión a que sea aceptada. De esto se infiere que la calidad de heredero
no se impone; por el contrario, quien es llamado por ley o por testamento
puede voluntariamente aceptar o repudiar la herencia. Es decir, la persona
llamada a la sucesión puede manifestarse voluntariamente sobre si acepta o
renuncia a la herencia. Esta manifestación habrá de determinar su posición
frente a la herencia, ya que según elija uno u otro de los términos de ese
derecho de opción, habrá de convertirse en sucesor o en extraño a la herencia.
Por tanto, el heredero tiene derecho de opción; esto es, la libertad para aceptar
o renunciar a la herencia.

En tal sentido, prescribe el art. 2287 del CCCN que “todo heredero puede
aceptar la herencia que le es deferida o renunciarla, pero no puede hacerlo por
una parte de la herencia ni sujetar su opción a modalidades…”2. Es decir, la
herencia no puede ser aceptada o renunciada parcialmente, tampoco puede
estar sujeta tal aceptación o renuncia a una condición o un plazo. Por lo tanto,
si el heredero aceptara una parte de la herencia, se considera que la aceptó en
su totalidad.

1 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título I. Código Civil y Comercial de la
Nación.
2 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y Comercial de

la Nación.

1
Tal derecho puede ejercerse a partir de la muerte del autor de la sucesión, por
lo tanto, las herencias futuras no pueden ser aceptadas ni renunciadas 3. Sin
embargo, parte de la doctrina estima que este principio admite algunas
excepciones4.

El pacto de herencia futura resulta contrario al sistema jurídico


vigente en la Argentina y en el extranjero, a proyectos de
reformas anteriores y a la opinión de la doctrina jurisprudencial
y autoral más autorizada que rechaza la idea de especular sobre
los bienes que se recibirán de una persona aun con vida (Laje,
2014, p. 1).

El ejercicio del derecho de opción tiene efecto retroactivo al día de la apertura


de la sucesión. Conforme a ello, si acepta la herencia, se considera que es
aceptante desde la muerte del autor de la sucesión. En esa misma línea, si
renuncia a la herencia, se entiende que nunca ha sido heredero5. Ello es una
“consecuencia lógica de que nuestro sistema sucesorio consagra el principio de
que la transmisión se produce en el mismo instante de la muerte del causante”
(Solari, 2014).

Caducidad:

Este derecho no tiene duración ilimitada, pues el Código, en el art. 2288, prevé
el momento hasta el cual se puede aceptar o renunciar la herencia, así el
derecho de aceptarla caduca a los diez años desde la apertura de la sucesión6.

Podrá invocar el transcurso del plazo quien tuviese un interés jurídico, por
ejemplo, los coherederos de igual grado o los herederos que recibirán la
herencia si falla esa vocación preferente. También podrán hacerlo los
acreedores si de ello dependen sus derechos.

Transmisión del derecho de opción:

Si quien es llamado a la sucesión falleciera antes de haber ejercido el derecho


de opción, esa facultad integrará el contenido de su herencia y se trasmitirá,
por lo tanto, a sus herederos, quienes podrán utilizar los términos de la
alternativa.

3 Art. 2286. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y
Comercial de la Nación.
4 Arts. 1010, segundo párrafo, y 2411. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título

VIII, Cap. 6, y Cap. 7, § 1ª, respectivamente. Código Civil y Comercial de la Nación.


5 Arts. 2291 y 2301. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 1 y 3.

Código Civil y Comercial de la Nación.


6 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y Comercial de

la Nación.

2
Por otra parte, se prevé la posibilidad de transmitir el derecho de opción. Esto
se debe a que este derecho se encuentra “dentro del conjunto de titularidades
con contenido patrimonial transmisibles”7. En tal sentido, el art. 2290 postula:

 Si el heredero fallece sin haber aceptado o renunciado a la herencia, el


derecho de hacerlo se transmite a sus herederos.

 Ante ello, puede suceder que todos los herederos estén de acuerdo en
aceptarla o renunciarla.

 Pero puede darse la situación en que no lleguen a un acuerdo; en tal


caso, los que aceptaron la herencia deferida a su causante adquieren la
totalidad de los derechos y obligaciones que le correspondían a éste.

 Si el heredero renuncia a la herencia de su causante sin aceptar ni


renunciar la herencia que le fue deferida, implica la renuncia a ésta
última. Por ejemplo, Andrés fallece y su heredero es Pablo, quien fallece
sin haber aceptado o renunciado a la herencia. Santiago es heredero de
Pablo y, por lo tanto, podrá ejercer el derecho de opción no ejercido por
Pablo. Así, podrá renunciar la herencia de Andrés y aceptar la de Pablo.
Si renuncia a la herencia de Pablo no podrá aceptar la de Andrés pues el
derecho a la herencia de éste se desprende de su calidad de heredero
de Pablo8.

En consecuencia, el derecho de opción no ejercido se transmite a los sucesores


en caso de muerte del heredero llamado en primer lugar.

Explica Maximiliano Flammá (2014, p. 58) que estamos en presencia de dos


sucesiones distintas: una es la deferida al causante, y la otra es la del segundo
causante que es deferida a sus herederos; en ésta el derecho de optar por
aceptar o repudiar la primera forma parte del contenido transmitido por la
segunda. Por lo tanto, la capacidad exigida al transmisiario para ejercer el
derecho de opción se vincula exclusivamente con la aceptación de la herencia
de su transmitente.

7.2. Aceptación de la herencia


Aceptar implica asumir plenamente, en la práctica, la calidad de heredero. La
aceptación tiene por fin consolidar tal calidad, haciendo irreversible el
llamamiento efectuado por la ley o por la voluntad del causante. De esta

7 Art. 2290. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y
Comercial de la Nación.
8 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y Comercial de

la Nación.

3
manera, cesa la incertidumbre acerca de la persona que asumirá los derechos y
obligaciones inherentes a la herencia.

El fundamento de la aceptación se encuentra, entonces, en la necesidad de


otorgar seguridad jurídica a la transmisión hereditaria al consolidar, en cabeza
del heredero, la titularidad de los derechos y obligaciones transmitidos (Azpiri,
1998, p. 115).

El Código Civil distinguía dos clases de aceptación; estas son: la pura y simple en
virtud de la cual el heredero confundía su patrimonio con el del causante y
respondía ultra vires, y la con beneficio de inventario conforme a la cual
limitaba su responsabilidad por las deudas y cargas de la sucesión sólo hasta la
concurrencia del valor de los bienes recibidos.

El Código Civil y Comercial establece que la responsabilidad por las deudas y


cargas de la sucesión es limitada a la concurrencia del valor de los bienes
hereditarios recibidos, salvo lo dispuesto por el art. 23219.

7.2.1. Definición. Características. Capacidad. Formas


La aceptación de la herencia es “el acto entre vivos, unilateral, mediante el cual
la persona llamada a la herencia exterioriza su decisión de convertirse en
heredero y asumir los derechos y obligaciones inherentes a esa condición”
(Maffia, 1986, p. 136).

La aceptación cumple la función jurídica de perfeccionar el derecho en


pendencia que confiere la vocación y, puesto que implica la apropiación de la
herencia, convierte al sucesible en sucesor. Puede consistir en una declaración
de voluntad unilateral realizada con el fin de consolidar su carácter de sucesor
(expresa) o en la realización de actos a los que la ley atribuye ese efecto
(tácita).

Caracteres:

 Voluntaria: nadie puede ser obligado a aceptar una herencia. Ello se


desprende del art. 228710. Cualquier disposición del causante que
obligara al heredero a aceptar sería inválida.

 Unilateral.

9 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y Comercial de la
Nación.
10 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 1. Código Civil y Comercial

de la Nación.

4
 Pura: no puede estar sujeta a término o condición. El heredero no
puede sujetar la aceptación de la herencia a modalidad alguna; si lo
hiciera, se tendrá por no escrita11.

 Indivisible: pues no puede ser aceptada parcialmente; si así es realizada,


se entiende que se aceptó en un todo12.

 No es un acto personalísimo: puede ser realizada por mandato.

 Es irrevocable.

Capacidad:

La aceptación de la herencia es un acto que produce importantes efectos


jurídicos, ya que no solo comprende recibir los bienes hereditarios, sino
también la responsabilidad por las deudas del causante. En consecuencia, se
debe ser capaz para poder efectuarla.

Por tanto, es dable revisar cómo se produce la aceptación en los supuestos de


de incapacidad, así podemos enunciar:

 Incapaces sujetos a tutela o curatela: la aceptación se realiza por medio


del tutor o curador.

 Menores de edad sujetos a responsabilidad parental: la aceptación es


realizada por sus progenitores.

 Personas por nacer: la aceptación es realizada por sus progenitores o


representante.

 Emancipados: postula Pérez Lasala (2014) que los emancipados por


matrimonio sólo pueden aceptar la herencia con autorización judicial,
en virtud de lo prescripto por el art. 29 del CCCN (Código Civil y
Comercial de la Nación). En estos casos, expresa el autor, no puede
concebirse la aceptación forzosa, aun cuando el incapaz tuviera
discernimiento para los actos de ocultación o sustracción, pues para
tener efectos la aceptación se requiere tener capacidad para aceptar
(Pérez Lasala, 2014, tomo 1, pp. 492-493).

Por último, prescribe el art. 2297 del CCCN que la responsabilidad del incapaz o
con capacidad restringida siempre es limitada13.

11 Art. 2287. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 1. Código Civil y
Comercial de la Nación.
12 Art. 2287. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 1. Código Civil y

Comercial de la Nación.
13 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.

5
Expresa la misma norma que la aceptación de la herencia por el representante
legal de una persona incapaz nunca puede obligar a éste al pago de las deudas
de la sucesión más allá del valor de los bienes que le fueron atribuidos. La
misma solución se aplica a las personas con capacidad restringida que actuaron
con asistencia o por sus representantes legales.

Parte de la doctrina considera que no es necesaria tal aclaración, pues en el


sistema del Código se regula que la responsabilidad ultra vires sólo procede si
se lleva a cabo alguno de los actos previstos por el art. 232114. Por lo tanto, la
aceptación como acto en sí no puede provocar la responsabilidad ilimitada
respecto a las deudas del causante (Flammá, 2014, p. 77).

Formas:

Regula el art. 2293 que:

La aceptación de la herencia puede ser expresa o tácita. Es


expresa cuando el heredero toma la calidad de tal en un acto
otorgado por instrumento público o privado; es tácita si otorga
un acto que supone necesariamente su intención de aceptar y
que no puede haber realizado sino en calidad de heredero.15

La aceptación expresa, entonces, es la que se efectúa por medio de


instrumento público o privado. Por lo tanto, no es posible formularla de
manera verbal. Implica un negocio jurídico unilateral16. En el instrumento debe
constar la aceptación inequívoca de la herencia.

La aceptación tácita es la que se realiza por medio de actos que el heredero no


tendría derecho a ejecutar sino en calidad de heredero. Debe tratarse de actos
inequívocos, es decir, que no podrían realizarse en otro carácter que el de
heredero. “La ley le atribuye el efecto de consolidación en la adquisición de la
herencia a los actos que objetivamente presuponen aceptación, sin que pueda
indagarse en los casos particulares si existió o no voluntad de aceptar” (Pérez
Lasala, 2014. p. 498).

El acto debe reunir dos requisitos para que se considere que hubo aceptación
tácita:

1) subjetivo: supone la intención de aceptar;

2) objetivo: no puede haber sido realizado sino es en la calidad de


heredero.

14 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y Comercial de la
Nación.
15 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.
16 Art. 259. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 1. Código Civil y

Comercial de la Nación.

6
El art. 2294 del CCCN enuncia actos que importan aceptación tácita, a saber:

a) la iniciación del juicio sucesorio del causante o la presentación


en un juicio en el cual se pretende la calidad de heredero o
derechos derivados de tal calidad;

b) la disposición a título oneroso o gratuito de un bien o el


ejercicio de actos posesorios sobre él;

[En cuanto a los actos de disposición, si bien la norma no lo


establece expresamente, comprende los actos de constitución
de derechos reales sobre cosa ajena.

Lo que evidencia la aceptación es la actitud dispositiva sobre el


bien de la sucesión.

No implica aceptación si se trata de bienes perecederos y la


venta se efectúa antes de la designación de administrador o su
conservación es dispensiosa o se desvalorizan rápidamente17.

Respecto al ejercicio de actos posesorios, procede cuando el


heredero toma posesión de un inmueble que forma parte de la
sucesión luego de la muerte del causante. También comprende
los actos enumerados en el art. 1928 del CCCN; entre ellos:
percepción de los frutos, amojonamiento, mejoras18.]

c) la ocupación o habitación de inmuebles de los que el causante


era dueño o condómino después de transcurrido un año del
deceso;

[En este caso, el heredero continúa viviendo en el inmueble que


ocupaba el causante.]

d) el hecho de no oponer la falta de aceptación de la herencia en


caso de haber sido demandado en calidad de heredero;

[Por ej.: cuando un acreedor del causante demanda al heredero


como deudor. Si el heredero no opone como excepción la falta
de aceptación, se lo tiene por aceptante.]

e) la cesión de los derechos hereditarios, sea a título oneroso o


gratuito;

17 Art. 2296, incs. e y f. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 2.
Código Civil y Comercial de la Nación.
18 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Cuarto, Título II, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.

7
[Esto es consecuencia del principio que nadie puede ceder lo que
no tiene.]

f) la renuncia de la herencia en favor de alguno o algunos de sus


herederos, aunque sea gratuita;

[En este supuesto no hay una verdadera renuncia, sino una


cesión que implica aceptación.]

g) la renuncia de la herencia por un precio, aunque sea en favor


de todos sus coherederos. 19

[Aquí también hay cesión y, por lo tanto, aceptación.]

Por último, el art. 2296 del CCCN refiere a aquellos actos que no implican
aceptación de la herencia, estos son:

a) los actos puramente conservatorios, de supervisión o de


administración provisional, así como los que resultan necesarios
por circunstancias excepcionales y son ejecutados en interés de
la sucesión;

b) el pago de los gastos funerarios y de la última enfermedad, los


impuestos adeudados por el difunto, los alquileres y otras
deudas cuyo pago es urgente;

c) el reparto de ropas, documentos personales, condecoraciones


y diplomas del difunto, o recuerdos de familia, hecho con el
acuerdo de todos los herederos;

d) el cobro de las rentas de los bienes de la herencia, si se


emplean en los pagos a que se refiere el inciso b) o se depositan
en poder de un escribano;

e) la venta de bienes perecederos efectuada antes de la


designación del administrador, si se da al precio el destino
dispuesto en el inciso d) de este artículo; en caso de no poderse
hallar comprador en tiempo útil, su donación a entidades de
asistencia social o su reparto entre todos los herederos;

f) la venta de bienes cuya conservación es dispendiosa o son


susceptibles de desvalorizarse rápidamente, si se da al precio el
destino dispuesto en el inciso d).

19Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.

8
En los tres últimos casos, el que ha percibido las rentas o el
precio de las ventas queda sujeto a las obligaciones y
responsabilidad del administrador de bienes ajenos.20

Acción revocatoria:

El Código vigente –a diferencia del Código Velezano21– no regula la acción


revocatoria conferida a los acreedores del heredero que tenía lugar cuando
éste aceptaba una herencia evidentemente mala en connivencia fraudulenta
con los acreedores del causante.

Parte de la doctrina estima que si bien no hay previsión especial al respecto, la


hipótesis se encuentra comprendida por las disposiciones reguladoras del
fraude22.

7.2.2. Tiempo para su realización


La herencia se puede aceptar desde el momento de la muerte del causante, es
decir, desde la apertura de la sucesión; por lo tanto, las herencias futuras no
pueden ser aceptadas23. Este derecho tiene límites en el tiempo, pues el Código
Civil y Comercial establece el momento hasta el cual se puede aceptar la
herencia: el art. 2288 establece que tal derecho caduca a los diez años desde la
apertura de la sucesión; si no se acepta en ese plazo, se tiene al heredero por
renunciante24. En el caso en que se trate de personas que son llamadas a
suceder en defecto de un heredero preferente que acepta la herencia y luego
es excluido de ésta (p. ej., por indignidad), el plazo comienza a partir de dicha
exclusión.

El plazo previsto opera como caducidad y no como prescripción, por lo que no


es pasible de suspensión ni interrupción.

7.2.3. Efectos

20 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.
21 Art. 3340 correspondiente al libro IV, Título II, de la Ley 340/1869, abrogada por el artículo 4° de la ley

26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. vigencia: 1° de agosto de 2015, texto según art. 1° de la ley N.°
27.077, B.O. 19/12/2014. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
22 Véanse los arts. 338 y ss., Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap.

6, § 3ª. Código Civil y Comercial de la Nación.


23 Art. 2286. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y

Comercial de la Nación.
24 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y Comercial

de la Nación.

9
La aceptación retrotrae sus efectos al día de la apertura de la sucesión.
Conforme a ello, se considera que es aceptante desde la muerte del autor de la
sucesión25.

Las consecuencias de la retroactividad son:

 el heredero aprovecha todos los beneficios venidos a la herencia desde


la apertura de la sucesión y soporta las perdidas;

 aprovecha las renuncias realizadas por los coherederos;

 aprovecha las prescripciones que han corrido en beneficio de la sucesión


en el intervalo de la apertura de la sucesión y la aceptación, así como
soporta las que han corrido contra la sucesión.

7.2.4. Nulidad de la aceptación


La nulidad de la aceptación no ha sido específicamente regulada por el Código
vigente, por lo que debe tenerse presente lo establecido para los actos jurídicos
y para los simples actos lícitos.

La aceptación expresa de la herencia constituye un acto jurídico y queda, por lo


tanto, sometida a las reglas generales que regulan la materia. En cambio, en la
aceptación tácita, no siempre se aplican tales principios, pues implica más la
intención de realizar el acto y su realización que la validez misma.

Causales de nulidad:

a) Falta de formalidades: en la aceptación expresa, es cuando no se


realiza en instrumento público o privado; en las tácitas se produce la
nulidad si la aceptación no reúne las formalidades solemnes que la ley
prescribe para realizar el acto jurídico de que se trata (p. ej., donar un
inmueble por instrumento privado).

b) Vicios del consentimiento:

 Dolo: se aplica lo dispuesto por los arts. 271 y ss.26. Parte de la


doctrina considera que el dolo no causa la nulidad de la aceptación
tácita. Así, si el heredero tuvo la intención de disponer de un bien
de la sucesión, efectivamente dispuso de él y luego el acto se anula;
la intención expuesta implica aceptación tácita.

25 Arts. 2291. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y
Comercial de la Nación.
26 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 3. Código Civil y Comercial

de la Nación.

10
 Violencia: se aplican los arts. 276 y ss. del CCCN27. La violencia anula
la aceptación expresa y la tácita pues quita al acto el requisito de la
voluntariedad.

 Error: en principio, no resultan aplicables a ambas formas de


aceptación las disposiciones del art. 265 y ss. del CCCN28. En la
aceptación expresa puede proceder el error como causal de nulidad
cuando verse sobre la identidad de la sucesión, esto es: cuando el
llamado a suceder acepta una herencia creyendo que aceptaba
otra.

c) Testamento desconocido al momento de la aceptación que disminuye


considerablemente lo que a ese heredero le hubiere correspondido de no
haber existido ese testamento.

El Código no regula este supuesto, por lo que ha quedado una laguna


jurídica.

Podría plantearse la nulidad aplicando la teoría del error sobre el objeto


de la adquisición.

Efectos de la nulidad de la aceptación:

Corolario obligado del pronunciamiento de nulidad de la aceptación, es el


retorno al estado anterior a ésta, lo cual equivale a decir que el llamado a la
herencia está en condiciones de ejercer cualquiera de las posibilidades
emergentes del derecho de opción.

7.2.5. Aceptación forzada


Es impuesta como sanción al sucesor en determinados casos. Así, el art. 2295
del CCCN establece que sobre el heredero que oculta o sustrae bienes de la
herencia pesan las siguientes consecuencias:

 Es considerado aceptante con responsabilidad ilimitada. Afrontará las


deudas y legados de la sucesión con los bienes hereditarios recibidos y
con los propios.

 Pierde el derecho de renunciar.

 No tiene parte alguna en lo que ha sido objeto de ocultamiento o


sustracción.

27 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 4. Código Civil y Comercial
de la Nación.
28 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.

11
 Si no puede restituir la cosa, deberá entregar su valor estimado al
momento de la restitución29.

Para la aplicación de esta norma, se requiere que el heredero haya ocultado o


sustraído los bienes hereditarios, existan otros coherederos y no hubiese
repudiado la herencia. De tal manera, si el sujeto comete estos hechos luego de
renunciar a la herencia, resultan aplicables las normas comunes.

7.3. El valor del silencio. Distintos


supuestos. Efectos

Ejercicio del derecho de opción:

El art. 2288 del CCCN prevé que al heredero que ha dejado transcurrir el plazo
de diez años sin ejercer el derecho de opción se lo tiene por renunciante 30. El
fundamento de esta solución radica en la presunción de ausencia de voluntad
del llamado a la herencia de revestir la calidad de heredero.

Se considera que la actitud pasiva y prolongada del heredero durante diez años
equivale a la renuncia –aunque no es propiamente tal– y se le otorga los
efectos de ésta.

Otro supuesto es el del silencio en el caso de intimación de los terceros


interesados para exigir la aceptación o la renuncia:

El art. 2289 del CCCN prevé que si un heredero es intimado a aceptar o


renunciar a la herencia en un plazo no menor a un mes ni mayor a tres meses –
renovable por una vez–, y ese plazo transcurre sin haber respondido a la
intimación, se lo tiene por aceptante31.

En este punto cabe señalar que la solución dada por la norma se contrapone
con la que se confiere al silencio en el vencimiento del plazo para ejercer el
derecho de opción previsto por el art. 2288 del CCCN, según el cual, el heredero
que no hubiese aceptado la herencia en el plazo de diez años es tenido por
renunciante32.

29 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.
30 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y Comercial

de la Nación.
31 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y Comercial

de la Nación.
32 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y Comercial

de la Nación.

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7.4. Renuncia
La renuncia es la contrafigura de la aceptación de la herencia. En la renuncia, el
interesado por medio de la manifestación de su voluntad hace abandono de los
derechos y se excluye de las obligaciones correspondientes a su condición
hereditaria.

7.4.1. Definición. Caracteres. Capacidad. Forma. Tiempo


para su realización
Es una “declaración expresa de voluntad, en la cual el heredero llamado a la
herencia manifiesta, en la forma dispuesta por la ley, no querer asumir los
derechos y obligaciones hereditarios” (Pérez Lasala, 2014, p. 511).

Caracteres:

 es expresa: la renuncia no se presume;

 es formal: puede ser realizada por escritura pública o por acta judicial
incorporada al expediente33;

 es unilateral: basta la manifestación del renunciante para que sea eficaz;

 es pura: no puede ser sometida a condición ni plazo (Si bien el Código


no contiene una norma que expresamente contemple este carácter, su
reconocimiento responde a no permitir alteraciones en el llamamiento
de la ley o el testador.);

 es indivisible: es decir, no puede ser renunciada parcialmente;

 es gratuita: implica despojarse de una herencia de la que se era titular,


sin recibir contraprestación alguna;

 en principio, es irrevocable. Salvo en el caso previsto por el art. 2300


(retractación de la renuncia)34.

Capacidad:

Para renunciar se requiere capacidad plena de obrar; por lo tanto, los incapaces
podrán renunciar por medio de sus representantes legales.

33 Art. 2299. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 3. Código Civil y
Comercial de la Nación.
34 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 3. Código Civil y Comercial

de la Nación.

13
 Incapaces sujetos a tutela o curatela: los tutores o curadores pueden
renunciar a la herencia, con autorización judicial.

 Incapaces sujetos a responsabilidad parental: la renuncia la realizan sus


progenitores. Se entiende que debe contarse con autorización judicial.

 Personas por nacer: la renuncia la realizan sus progenitores. Se entiende


que debe contarse con autorización judicial

 Emancipados: pueden renunciar a la herencia. Se entiende que pueden


hacerlo con autorización judicial

Forma:

Como ya adelantáramos, conforme al art. 2299 del CCCN, la renuncia es un acto


formal que puede ser realizado:

 por escritura pública;

 por “acta judicial incorporada al expediente judicial, siempre que el


sistema informático asegure la inalterabilidad del instrumento”35.

En consecuencia, la renuncia no puede ser tácita.

Parte de la doctrina considera que puede también ser efectuada por medio de
un escrito presentado al proceso sucesorio con patrocinio letrado, que es un
procedimiento más sencillo que la escritura pública y el acta judicial y que
generalmente se admite en la práctica judicial (Di Lella, 2012). Esto es criticado
por otros autores que estiman que se trata de un acto diferenciado de lo
cotidiano de la práctica forense y debe revestir ciertas formalidades (Gianni,
2014, pp. 56-57).

En cuanto al tiempo para su realización, la herencia puede ser renunciada


mientras no haya sido aceptada36. Por tanto, una vez aceptada, el heredero
pierde el derecho a optar por su renuncia. Asimismo, rige la caducidad del
derecho de opción37.

Cabe recordar que la renuncia sólo puede efectuarse a partir de la apertura de


la sucesión.

7.4.2. Retractación
35 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 3. Código Civil y Comercial
de la Nación.
36 Art. 2298. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 3. Código Civil y

Comercial de la Nación.
37 Art. 2288. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. I. Código Civil y

Comercial de la Nación.

14
Regula el art. 2300 de CCCN que:

El heredero renunciante puede retractar su renuncia en tanto no


haya caducado su derecho de opción, si la herencia no ha sido
aceptada por otros herederos ni se ha puesto al Estado en
posesión de los bienes. La retractación no afecta los derechos
adquiridos por terceros sobre los bienes de la herencia.38

Para que sea posible la retractación de la renuncia, deben darse una serie de
requisitos:

1) no debe haber caducado el derecho de opción;

2) los coherederos no deben haber aceptado la herencia, ni el Estado


encontrarse en posesión de los bienes.

Si los demás herederos no aceptaron y no caducó el derecho a opción, el


renunciante podrá retractarse.

Si el derecho de optar entre aceptar o renunciar a la herencia caducó, misma


suerte corre la posibilidad de la retractación.

De tal manera, si los herederos son varios y algunos aceptaron la herencia, ya


no es posible retractarse de la renuncia, sin importar si ésta última se efectuó
antes o después de la aceptación. El fundamento de esta solución radica en el
acrecentamiento de sus porciones que tienen los coherederos aceptantes.

Una salvedad importante regulada por la norma es la protección de los


derechos de los terceros sobre bienes de la herencia, los que no se ven
afectados por la retractación.

7.4.3. Nulidad de la renuncia


Se aplican supletoriamente las disposiciones que regulan la nulidad de los actos
jurídicos39.

La renuncia implica un acto jurídico previsto por el art. 259 del CCCN 40.

Causales:

38 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 3. Código Civil y Comercial
de la Nación.
39 Arts. 382 y ss. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 9, § 1ª.

Código Civil y Comercial de la Nación.


40 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 1. Código Civil y Comercial

de la Nación.

15
 defectos de formas: es un acto jurídico solemne por lo que rige lo
dispuesto por el art 388 del CCCN (nulidad relativa)41;

 vicios del consentimiento: procede la nulidad por vicio de dolo42,


violencia43 y error (sólo se admite como causa, el error sobre la
identidad del objeto).

Efectos:

La consecuencia de la nulidad es que las cosas vuelven a su estado anterior.

7.4.4. Acción de los acreedores del heredero


El Código otorga a los acreedores del heredero una acción destinada a revocar
la renuncia a fin de poder ejercer los derechos sucesorios del renunciante. En
tal sentido, enuncia el art. 2292 del CCCN:

Si el heredero renuncia a la herencia en perjuicio de sus


acreedores, éstos pueden hacerse autorizar judicialmente para
aceptarla en su nombre. En tal caso, la aceptación sólo tiene
lugar a favor de los acreedores que la formulan y hasta la
concurrencia del monto de sus créditos.44

Requisitos para su procedencia:

 que el crédito sea de causa anterior a la renuncia;

 que la renuncia le haya reportado un perjuicio. El deudor renunciante


debe ser insolvente y la sucesión solvente. Si el heredero renunciante
cuenta en su patrimonio con bienes suficientes para cubrir la deuda, no
se justifica la habilitación al acreedor para solicitar la inoponibilidad de
la renuncia y el posterior ejercicio de la acción subrogatoria.

La acción debe dirigirse contra el renunciante y los coherederos que se han


beneficiado con la renuncia. La acción sólo beneficia al acreedor que la intentó.

El efecto es la inoponibilidad de la renuncia al acreedor que ejerció la acción


(no es propiamente una nulidad). Es decir, mantendrá su validez para todos los
efectos que de ella deriven, salvo que será inoponible para el acreedor. Luego,

41 Véase Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 9, § 2ª. Código Civil
y Comercial de la Nación.
42 Art. 271 y ss., Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 3. Código

Civil y Comercial de la Nación.


43 Art. 276 y ss., Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Primero, Título IV, Cap. 4. Código

Civil y Comercial de la Nación.


44 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 3. Código Civil y Comercial

de la Nación.

16
por vía subrogatoria, éste último realizará los actos necesarios para obtener el
cobro de sus créditos.

7.4.5. Efectos

17
8.2.1. Sujeto activo y pasivo
 Legitimado activo: quien invoque la calidad de heredero legítimo o
testamentario. Si son varios herederos, durante la indivisión, uno sólo
puede accionar en beneficio de la comunidad. También se otorga
legitimación a los acreedores del heredero inactivo y a los cesionarios.

Los acreedores de los herederos pueden ejercer esta acción por vía de la
acción subrogatoria.

Pueden ejercerla los herederos instituidos por testamento contra los


herederos legítimos cuya vocación es desplazada por aquellos.

El Estado puede ejercer la acción en el caso de vacancia de herencia.


Para algunos autores, la acción no podría entablarse contra el Estado,
pues sólo puede ser ejercida contra quien invoca el título de heredero;
por lo tanto, contra el Estado sólo procedería la acción reivindicatoria
(Santiso, 2014, p. 122).

 Legitimado pasivo: la acción se ejerce contra quien posea


materialmente parte o todos los bienes hereditarios e invoque la calidad
de heredero. Por ejemplo, los herederos de grado más remoto que han
entrado en posesión de la herencia por ausencia o inacción de los más
próximos. También procede contra el heredero del mismo grado que se
rehúsa a reconocerle la calidad de heredero.

Es importante tener presente que no se extiende la acción contra el


simple poseedor que no invoca título singular.

8.2.2. Efectos
Postula el art. 2312 del CCCN que una vez admitida la petición de herencia,
corresponde la restitución de los bienes; este es el efecto principal. Tal efecto
rige tanto para el poseedor de buena o mala fe61. Así, el heredero aparente
debe restituir lo que recibió en la sucesión sin derecho, inclusive las cosas de las
que el causante era poseedor (comodatario, arrendatario, etc.) y aquellas sobre
las cuales ejercía el derecho de retención. Es decir, la restitución versa sobre los
derechos activos y pasivos que recibió. Si no es posible la restitución en
especie, debe indemnizar los daños. También debe restituir los bienes que han
entrado en la sucesión en sustitución de los que han salido de ésta, ya se trate
de cosas individualizadas o de créditos.

61Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título IV. Código Civil y Comercial de la
Nación.

26
El cesionario de los derechos hereditarios del heredero aparente está
equiparado a éste en las relaciones con el demandante.

En virtud de lo dispuesto por el art. 2313 del CCCN, debe distinguirse si el


poseedor es de buena fe o mala fe, pues esto determinará las consecuencias
que afrontarán uno u otro62.

 Destrucción o deterioro de la cosa63:

Buena fe: el poseedor no responde ante la pérdida o deterioro de los


bienes porque ello no le es atribuible sino hasta la concurrencia del
provecho subsistente.

Mala fe: responde inclusive por caso fortuito, salvo que la pérdida
hubiese ocurrido de igual manera si los bienes los hubiese tenido el
actor. Además, tiene la obligación de indemnizar los daños causados,
conforme establece el artículo en análisis.

 En cuanto a los frutos y productos64:

Buena fe: el poseedor hace suyos los frutos percibidos y los naturales
devengados no percibidos.

Mala fe: debe entregar o pagar los frutos que hubiese percibido y los
que por su culpa dejó de percibir.

 Mejoras:

Principio: la restitución alcanza a las mejoras.

Buena fe: el poseedor tiene derecho al reembolso de los costos de las


mejoras necesarias. Puede también reclamar las útiles, pero sólo hasta
el mayor valor adquirido por la cosa. No puede pedir pago de las
suntuarias, pero podrá retirarlas si no dañan la cosa.

Mala fe: Puede reclamar los costos por las mejoras necesarias, salvo que
hubiese tenido que efectuarlas por su culpa. En cuanto a las útiles y
suntuarias se aplica lo mismo que para el poseedor de buena fe.

8.2.3. Imprescriptibilidad

62 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título IV. Código Civil y Comercial de la
Nación.
63 Art. 1936. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Cuarto, Título II, Cap. 3. Código Civil y

Comercial de la Nación.
64 Art. 1935. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Cuarto, Título II, Cap. 3. Código Civil y

Comercial de la Nación.

27
La regla es que la petición de herencia es imprescriptible65. Sin embargo, puede
operar la prescripción adquisitiva respecto a cosas singulares. Esta acción es
absoluta y ejercible erga omnes, pues tiene por fin proteger la titularidad del
heredero sobre los bienes hereditarios. En virtud de ello, se establece la
imprescriptibilidad, ya que la calidad de heredero respecto de los bienes que le
pertenecen no se extingue por el transcurso del tiempo. En tal sentido,
Córdoba (2014) sostiene que el fundamento de la imprescriptibilidad radica en
que las acciones de estado de familia no admiten la posibilidad de prescripción.
Ahora bien, los derechos patrimoniales que son consecuencia del estado de
familia están sujetos a prescripción.

8.3. Heredero aparente. Definición.


Derechos
Es quien se encuentra en posesión de la herencia y actúa como heredero real
por un título idóneo en abstracto para adquirir la herencia, pero que en
concreto es ineficaz; en consecuencia, no es heredero. Por lo tanto, es
necesario que la condición de heredero se asiente en un título idóneo por su
naturaleza para adquirir la herencia, pero que resulta ineficaz en el caso
concreto.

El heredero aparente tiene derecho a obtener el reembolso por las obligaciones


del causante que hubiese cumplido con bienes que no componen la herencia66.
En este supuesto se prescinde de la distinción de mala o buena fe del heredero
aparente.

8.3.1. Actos de administración


Conforme al art. 2315 del CCCN, son válidos los actos de administración
realizados por el heredero aparente hasta la notificación de la demanda de
petición de herencia, excepto mala fe de su parte y del tercero con el que
contrató67.

Regla los actos de administración anteriores a la notificación de la acción


de petición de herencia son válidos.

65 Art. 2311. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título IV. Código Civil y
Comercial de la Nación.
66 Art. 2314. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título IV. Código Civil y

Comercial de la Nación.
67 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título IV. Código Civil y Comercial de la

Nación.

28
Excepción Mala fe del heredero aparente y del tercero. Es decir, debe haber
connivencia entre ambos.

Pérez Lasala (2014) afirma que el análisis en los actos de administración debe
ser realizado de la siguiente manera: el principio es la validez de los actos de
administración que no perjudiquen al heredero real, sea el tercero de buena o
mala fe. Si, en cambio, se causa un perjuicio, sólo debe mantenerse la validez
del acto si el tercero es de buena fe. Así, postula que los actos conservatorios
(venta de objetos perecederos, gastos por reparaciones urgentes) y los actos de
administración ordinarios (producción de los bienes hereditarios, deudas
normales que ocasiona esa producción) sea el tercero de buena o mala fe, son
válidos (Pérez Lasala, 2014, tomo 1 p. 985).

En cuanto a los actos de administración extraordinaria (contratación de nuevos


empleados), son válidos si el tercero es de buena fe, aun cuando cause perjuicio
al heredero real; por el contrario, no lo son si el tercero es de mala fe.

8.3.2. Actos de disposición: determinación y condiciones


de su validez
Los actos de disposición realizados por el heredero aparente son válidos si son
onerosos y son efectuados a favor de terceros que ignorasen la existencia de
herederos de mejor o igual derecho que aquel o que sus derechos se
encuentran judicialmente controvertidos68.

Si el heredero aparente es de buena fe debe el precio recibido;

Si es de mala fe debe indemnizar los daños causados.

En los actos de disposición, se protege al adquirente de buena fe y a título


oneroso, pues el heredero aparente debe restituir el precio o indemnizar por
los daños, según sea de buena o mala fe; por lo tanto, no debe entregar el bien
que queda en manos de dicho tercero.

Los actos de disposición comprenden la enajenación de bienes, pero también la


constitución de derechos reales, sean o no de garantía. El acto de disposición
debe recaer sobre objetos determinados.

En cuanto al heredero aparente:

 Si bien el art. 2315 del CCCN69 no hace referencia a la declaratoria de


herederos o a la aprobación del testamento, en el caso de inmuebles y

68 Art. 2315. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título IV. Código Civil y
Comercial de la Nación.
69 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título IV. Código Civil y Comercial de la

Nación.

29
muebles registrables dicha existencia se presupone. En el resto de cosas
muebles, puede no tenerlo; basta con la posesión material.

 La norma se refiere al heredero aparente sin distinguir si es legítimo o


testamentario; por lo tanto, alcanza a ambos.

 Si bien el artículo en análisis no especifica que el heredero aparente


debe tener la posesión material de los bienes hereditarios, esto se
presupone, pues, de lo contrario, no podría transmitir la propiedad.

8.4. Cesión de derechos hereditarios


El Código Civil no reguló este instituto de manera sistematizada, ya que sólo
contenía normas aisladas70. En la nota al art. 1484, Vélez Sarsfield explicaba que
no era conveniente tratar la cesión de la herencia dentro del título dedicado a
la cesión de créditos, pues debía ser tratado específicamente en las normas
sucesorias; sin embargo, omitió tal regulación71.

El Código Civil y Comercial regula la cesión de derechos hereditarios en la parte


de derecho sucesorio, en el Título 3 del Libro V72.

8.4.1. Definición. Caracteres. Naturaleza jurídica


El contrato de cesión de derechos hereditarios es aquel por el cual el heredero
transfiere, en forma indeterminada, la totalidad o una parte alícuota de la
herencia, sin individualizar los bienes que la componen.

Borda (1994) lo define como “el contrato en virtud del cual un heredero
transfiere a un tercero todos los derechos y obligaciones patrimoniales (o una
parte alícuota de ellos) que le corresponden en una sucesión” (tomo I, pto.
1119/756). Por su parte, Zanonni (1989, p. 280 y ss.) dice que es un contrato
por el cual el titular de todo o una parte alícuota de la herencia transfiere a otro
el contenido patrimonial de aquélla, sin consideración al contenido particular
de los bienes que la integran.

70 Véanse los arts. 1175, 1184 inc. 6º, 2160 a 2163, 3322 y 3732. Ley 340/1869, abrogada por el artículo 4°
de la ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. vigencia: 1° de agosto de 2015, texto según art. 1° de
la ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
71 Ley 340/1869, abrogada por el artículo 4° de la ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. vigencia:

1° de agosto de 2015, texto según art. 1° de la ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.
72 Arts. 2302 a 2309. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y

Comercial de la Nación.

30
Antes de avanzar, resulta imperioso señalar que el heredero –cedente–
conserva su condición de tal, pues ésta es intransferible y personalísima. En
consecuencia, no es objeto de cesión la calidad de heredero (Bueres, 2006,
tomo 6, p. 108).

Caracteres y naturaleza jurídica:

 Consensual o traslativo

La doctrina no es uniforme sobre este tema. Así, podemos encontrar


distintas posiciones:

1. Para un sector de la doctrina, el contrato de cesión es traslativo, pues la


transmisión de los derechos se produce por la sola realización del
contrato; de tal manera, tiene efectos reales, pues atribuye su objeto
por el solo consentimiento (Zanonni).

2. Otros postulan que no se requiere la tradición, sin perjuicio de los


efectos que la cesión pueda acarrear frente a terceros; en
consecuencia, consideran que no es necesario que el heredero esté en
posesión de la herencia para llevarla a cabo; por lo tanto, es consensual
(Borda, 1994, tomo I, pto. 1119/758).

3. Otro sector sostiene que debe diferenciarse si se trata de un heredero


único o si son varios. En el primer caso, el contrato es consensual y
requiere determinados complementos para que el cesionario pueda ser
considerado propietario de cada bien que compone la herencia que
recibe. El título de esos bienes se obtendrá con la adjudicación. Para
adquirir la propiedad de cada bien particular, se necesitará cumplir el
modo que designe la ley (tradición, inscripción registral).

En cambio, si se trata de varios herederos y uno cede su cuota, la


transmisión se produce de pleno derecho con la celebración del
contrato de cesión sin necesidad de tradición. La cuota presupone una
comunidad hereditaria y se refleja sobre el patrimonio, no sobre cada
cosa en particular; por tanto, para adquirir la cuota, no es necesario
alguno de los modos que se exige para las cosas particulares. El contrato
de cesión transmite la cuota de manera instantánea atento a que ésta
implica un derecho del cedente sobre la comunidad (Pérez Lasala, 2014,
tomo 1, p. 875).

 Formal

Debe ser realizado por escritura pública73.

73Art. 1618, inc. a, Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Tercero, Título IV, Cap. 26, § 1ª.
Código Civil y Comercial de la Nación.

31
 Aleatorio

Su contenido es incierto hasta el momento de la partición, tanto de los


bienes como de las deudas.

Los contratantes pueden convenir cláusulas que modifiquen el alcance


de la aleatoriedad del contrato en determinados aspectos.

Otro tema en el que la doctrina no es pacífica es el relativo a la


naturaleza jurídica del objeto de la cesión. Aclara Pérez Lasala (2014,
tomo 1, p. 883) que la universalidad de la herencia hace referencia a la
totalidad de bienes que la conforman y no a una universalidad jurídica,
como ente abstracto distinto de los objetos que la componen. Para
Maffía (2002, p. 324) la cesión de la herencia es la transferencia de una
universalidad; esto es, una masa jurídicamente distinta de los bienes
que la integran, que no puede ser considerada ni como un crédito ni
como un derecho contra un tercero. Se trata de la venta de una
universalidad de hecho ajena al régimen común de la cesión de créditos.

Desde otro costado, respecto al cesionario, cabe destacar que no es un


sucesor universal del heredero, pues no se le transfiere todo o una parte
alícuota del patrimonio de aquel. Tampoco es un sucesor universal del
causante, pues no se le transmite la condición de heredero, sino que
recibe un conjunto indeterminado de bienes que le corresponden a
éste. El cesionario es un sucesor a título singular que recibe los bienes
por un acto entre vivos.

Cesión parcial:

Puede ser efectuada por un heredero único o por un coheredero. Consiste en


transmitir una parte de los derechos que el cedente tiene en la sucesión.

Así surge una comunidad entre cedente y cesionario –heredero único– o entre
cedente, cesionario y coherederos –varios herederos–.

8.4.2. Momento a partir del cual produce efectos


En primer lugar, resulta conveniente referirnos al momento a partir del cual
puede realizarse la cesión hereditaria y el momento hasta el cual puede ser
efectuada.

La cesión de la herencia sólo puede celebrarse luego de la muerte del autor de


la sucesión; ello en virtud de la prohibición de realizar contratos de herencia
futura74. Esto se debe a que –como señala Dangeli (2014, pp. 96-98) – la
esencia del contrato consiste en que no se transfieren bienes particularmente

74Art. 1010. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Tercero, Título II, Cap. 5. Código Civil y
Comercial de la Nación.

32
determinados, ya que desde la apertura de la sucesión hasta la partición sólo se
tiene una parte alícuota que, atento a la indivisión de la herencia, no le atribuye
bienes concretos.

Respecto de hasta cuándo puede celebrarse la cesión, podemos decir que es


hasta la partición, ya que en ese momento se produce el cese de la
indeterminación, independientemente de que se hubiese inscripto o no la
declaratoria de herederos.

Pérez Lasala (2014) explica que si se trata de un único heredero, la partición


cumple una función de atribución judicial de la herencia, pues se determina lo
que recibirá el heredero una vez pagadas las deudas. Postula, además, que una
vez producida la adjudicación, cesa la posibilidad de efectuar la cesión, y para
transmitir los bienes, debe recurrirse a los contratos de transmisión de la
propiedad (Pérez Lasala, 2014).

Realizadas estas aclaraciones, respecto al momento a partir del cual produce


efectos la cesión hereditaria, afirma Mourelle de Tamborenea (2015) que el
Código vigente pone fin a debates sobre esta cuestión que han generado
posiciones encontradas en la doctrina, debido a la falta de regulación legal.

Así, en el siguiente cuadro se desarrolla la regulación en esta cuestión dispuesta


por el art. 2302 del CCCN75:

Tabla 1: Momento a partir del cual produce efectos la cesión hereditaria

Entre las partes Desde su celebración

Momento a partir del Respecto a otros Desde que la escritura se


cual produce efectos herederos, legatarios y incorpora
acreedores del cedente

Respecto al deudor del Desde que se le notifica


crédito la cesión se incorpora al
expediente sucesorio

8.4.3 Forma
No se encuentra en el Título III del CCCN, dedicado a la cesión de herencia,
artículo alguno que haga referencia a la forma en que debe ser redactado el
contrato de cesión.

75Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y Comercial de la
Nación.

33
El art. 1618, inciso a, del CCCN prescribe que la cesión de derechos hereditarios
debe ser realizada por escritura pública76. Si las partes realizan un instrumento
privado, no queda concluido el contrato de cesión de herencia, pero tiene
validez como contrato en que las partes se obligan a realizar la escritura
pública. Ello en virtud de la aplicación del art. 969 del CCCN77.

En tal sentido, la doctrina sostiene que el contrato de cesión de herencia debe


encuadrarse como un acto de solemnidad relativa, en la medida en que
el citado artículo 1618 no impone sanción de nulidad, ni tampoco se
desprende esta sanción del resto de los artículos referidos al contrato
de cesión de derechos ni a la cesión de herencia en particular (Cerniello,
Goicoechea y Sued Dayan, 2013).

8.4.4 Extensión y exclusiones


La cesión hereditaria tiene por objeto un conjunto indeterminado de bienes y
derechos, no bienes concretos. Lo transmitido son los derechos y obligaciones
derivados de la calidad de heredero. Se cede el activo relicto, gravado con las
deudas.

Respecto a la extensión de la cesión de herencia, el principio es sentado por el


art. 2303 del CCCN, según el cual la cesión comprende todas las ventajas que
con posterioridad a su celebración puedan surgir por:

 por colación;

 por renuncia a disposiciones particulares del testamento (p. ej.,


renuncia a un legado);

 por la caducidad de éstas (p. ej., premuerte de un heredero, sin


descendientes)78.

Asimismo, la norma postula los supuestos excluidos. Sin embargo, esto no es


absoluto, pues pueden ser alcanzados por la cesión si hay pacto sobre ello.

Estos son:

 Lo acrecido con posterioridad a su realización, que se deba a una causa


distinta a las captadas por la norma. Por ejemplo: la renuncia o
exclusión de un coheredero. Esto obedece a que el cedente continúa

76 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Tercero, Título IV, Cap. 26, § 1ª. Código Civil y
Comercial de la Nación.
77 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Tercero, Título II. Código Civil y Comercial de la

Nación.
78 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y Comercial de la

Nación.

34
siendo el heredero y el acrecentamiento es un derecho vinculado a su
condición de tal, pues el fundamento del derecho de acrecer está dado
en la presunta voluntad del causante de beneficiar a los demás
coherederos, si faltase alguno de ellos.

 Lo acrecido con anterioridad por una causa desconocida a la época de


celebración de la cesión. Es necesario que el cedente no hubiese
conocido la causa, de lo contrario el cesionario será el beneficiario.

 Los derechos sobre los sepulcros, documentos privados, distinciones


honoríficas, retratos y recuerdos de familia. Ello responde al valor
afectivo de tales objetos. Sin embargo, si tienen valor económico,
algunos autores consideran que podría pedirse una compensación.

Cesión de bienes determinados:

Atento a que la cesión hereditaria implica la transmisión de todos los derechos


y obligaciones patrimoniales (o una parte alícuota de ellos), sin individualizar
los bienes, el art. 2309 del CCCN prevé que si la cesión versa sobre bienes
determinados que componen la herencia, no se aplican las normas de la cesión
hereditaria sino las del contrato que correspondiera79. Asimismo, la eficacia del
contrato quedará sujeta a que el bien le sea atribuido al cedente en la partición.

Aquí se deben distinguir dos supuestos:

a) Cuando el heredero es único: estamos ante un contrato consensual con


finalidad traslativa que requiere el modo para que se produzca el
desplazamiento patrimonial. El contrato se efectúa con anterioridad a la
adjudicación, la que requiere que previamente se liquide el pasivo. Por
tanto, el cesionario recibe la cosa con las deudas que gravan la herencia
en proporción al valor de la cosa. Por ello, hay indeterminación sobre el
neto que obtendrá el cesionario.

b) Cuando los herederos son varios y uno cede una cuota sobre una cosa
que pudiera corresponderle en la herencia: el contrato sólo transmite la
cuota sin necesidad de modo complementario. En la partición se
determinará si el bien le es asignado al cedente y, en caso de suceder eso,
la cesión es eficaz.

8.4.5. Efectos entre partes y respecto a terceros


1) Efectos entre las partes:

79Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y Comercial de la
Nación.

35
Principio: el cesionario adquiere los mismos derechos que le
correspondían al cedente en la herencia80.

El cesionario no es sucesor del causante, sino del heredero. Además, no


es sucesor a título universal del heredero, sino singular, porque el
cedente transfiere un conjunto de derechos particulares.

Deberes del cedente:

 Entrega de los bienes: el cedente debe entregar la herencia; con esta


finalidad, debe realizar lo necesario para que el cesionario entre en
posesión de los bienes.

 Disposición de bienes durante la etapa de apertura de la sucesión y


celebración de la cesión: si es a título oneroso, el cedente deberá al
cesionario el precio de venta (subrogación). Lo mismo deberá
resolverse si se trata de una permuta.

Si es a título gratuito: el cedente debe el valor de los bienes, salvo


que el cesionario tuviese conocimiento de ello.

 Constitución de derechos reales que graven los bienes hereditarios:


rige igual solución que para las enajenaciones. La validez de tal
constitución está sujeta al resultado de la partición.

 El cedente sufre la pérdida y los deterioros de los bienes hereditarios


singulares. Excepción: en la disposición a título gratuito, si el
cesionario los conocía al celebrar la cesión, el cedente quedará
liberado y el cesionario recibirá las cosas en el estado en que se
encuentren al momento de la cesión.

 Frutos: pertenecen al cesionario los frutos pendientes; el heredero


hace suyos los percibidos antes de la cesión.

 Garantía por evicción81: hay que diferenciar el carácter de la cesión


en cuanto a si es a título gratuito o a título oneroso. En el primer
caso, se aplican las normas de la donación y el cedente sólo responde
en los casos en que lo haría el donante; responde por el daño
causado por su mala fe. En el segundo caso, el cedente garantiza su
calidad de heredero y la parte indivisa que tiene en la herencia; pero
esta regla no es absoluta, pues no debe tal garantía si los derechos
fueron cedidos como litigiosos o dudosos y no hubiese actuado con
dolo. No responde por evicción ni vicio de los bienes, salvo pacto en

80 Art. 2304. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y
Comercial de la Nación.
81 Art. 2305. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y

Comercial de la Nación.

36
contrario; esto guarda armonía con el hecho que la cesión no versa
sobre bienes singulares. Se aplican las normas de la cesión de
derechos.

 Confusión de las obligaciones82: una novedad se da en la regulación


de confusión de las obligaciones entre herederos y sucesión; así, se
establece que la cesión no produce efecto sobre la extinción de
obligaciones causada por confusión.

Deberes del cesionario:

 Pago del precio o entrega de la cosa –cesión permuta–.

 El cesionario debe los gastos y mejoras que realiza el heredero sobre


los bienes hereditarios.

 Responde por las deudas y cargas de la sucesión83. El cesionario debe


reembolsar al cedente por lo que éste hubiese pagado por su parte
en las deudas y cargas de la sucesión, hasta la concurrencia del valor
de la porción recibida.

Las cargas particulares del cedente y los tributos que gravan la


transmisión hereditaria están a cargo del cesionario si están impagos
al tiempo de la cesión.

Si el cedente abona la deuda con dinero propio, podrá repetir del


cesionario lo que hubiese pagado, ya que habría un beneficio de éste,
pues la deuda no se imputará a la herencia.

Si las cargas y tributos hubiesen sido abonados por el cedente al


momento de la cesión, nada le deberá el cesionario.

Debe tenerse presente que las partes pueden convenir soluciones


diferentes sobre todas las cuestiones que hemos analizado, pues rige
la autonomía de la voluntad.

Efectos respecto de terceros:

Los acreedores del causante: pueden accionar contra el cedente y


también contra el cesionario. Asimismo, las deudas no pasan de pleno
derecho al cesionario, sino que se requiere la aceptación del acreedor.

82 Art. 2306. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y
Comercial de la Nación.
83 Art. 2307. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y

Comercial de la Nación.

37
Los acreedores del heredero: sólo pueden accionar contra el cedente.
La cesión puede afectarlos; en tal caso, pueden presentarse al proceso
sucesorio a fin de denunciar sus créditos y ser pagados84.

Indivisión poscomunitaria:

Postula el art. 2308 del CCCN que las disposiciones de la cesión


hereditaria se aplican a la cesión de derechos que corresponde a un
cónyuge en la indivisión poscomunitaria que acaece por muerte del otro
cónyuge85.

Se aclara en los Fundamentos del Anteproyecto de CCCN que las previsiones


legales rigen para el supuesto de que el cónyuge supérstite ceda su parte en la
indivisión poscomunitaria causada por la muerte, aunque en definitiva éste no
sea heredero, porque todos los bienes son gananciales; en cambio, no rigen
para el supuesto de que no se contrate sobre la indivisión, sino sobre bienes
determinados (Lorenzetti, R. L. Presidente de la Comisión Redactora del Código
Civil y Comercial de la Nación, 2014, pp. 799-800).

9. Masa hereditaria. Estado


de indivisión

9.1. Masa. Definición. Clases. Fines


perseguidos
Masa hereditaria

Es el conjunto de bienes que componen la herencia, es decir, los que


pertenecían al causante al momento de su muerte y que se transmiten a sus
herederos. En ella entra toda la actividad patrimonial del difunto, con
excepción de aquellos derechos que no son transmisibles.

Masa partible

84 Art. 2356. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil y
Comercial de la Nación.
85 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título III. Código Civil y Comercial de la

Nación.

38
Apunta el art. 2376 del CCCN que:

La masa partible comprende los bienes del causante que existen


al tiempo de la partición o los que se han subrogado a ellos, y los
acrecimientos de unos y otros. Se deducen las deudas y se
agregan los valores que deben ser colacionados y los bienes
sujetos a reducción. 86

Con la determinación de la masa partible neta, podrán conformarse los lotes y


adjudicarse las hijuelas a los herederos.

Masa a los efectos de determinar la legítima

Tiene por finalidad saber si la legítima de los legitimarios ha sido afectada por el
difunto con donaciones hechas en vida o por medio de disposiciones
testamentarias. Para el cálculo de la legítima: al activo neto que resulta de
restar las deudas al activo bruto, deben sumarse las donaciones hechas en vida
por el causante, tanto las efectuadas a favor de los legitimarios como a favor de
terceros.

9.2. Indivisión hereditaria. Definición.


Caracteres
El Código Civil sólo contenía algunas normas dedicadas a la indivisión
hereditaria87; en cambio, el Código Civil y Comercial en el título VI, Caps. 1 y 2,
la regula de manera más completa88.

Al momento del fallecimiento del autor de la sucesión, puede suceder que


hubiera un solo heredero o que concurrieran varias personas al llamamiento
realizado por ley o por testamento. En el primer caso, el heredero único
adquiere en forma simultánea su derecho a la herencia y la propiedad de los
bienes que componen el acervo. En el último supuesto, se forma la comunidad
hereditaria, en virtud de la cual los herederos son cotitulares de la herencia.
Sostiene Borda (1994, tomo I, pto. 1119/504) que cuando ello ocurre, los
bienes no pertenecen a ningún heredero en particular, sino a todos en común;
de manera que no podrán alegar derecho a ningún bien determinado, sino a
partes o porciones ideales de ellos. Se trata de una comunidad forzada por las
circunstancias y cuyo término natural es la partición. Es decir, nos encontramos

86 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.
87 Arts. 3449 a 3451. Ley 340/1869, abrogada por el artículo 4° de la ley 26.994, suplemento B.O.

08/10/2014, p. 1. vigencia: 1° de agosto de 2015, texto según art. 1° de la ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014.
Honorable Congreso de la Nación Argentina.
88 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014. Código Civil y Comercial de la Nación.

39
ante una comunidad sobre toda la masa hereditaria, donde cada comunero
tiene una cuota ideal en proporción a su derecho. Sobre su cuota ideal, cada
heredero puede disponer libremente (p. ej., cesión de derechos hereditarios).
Por otra parte, durante la indivisión ningún heredero tiene título de dominio
sobre bienes concretos y tampoco tiene cuota sobre cada uno de ellos. Por
tanto, ningún heredero tiene una porción sobre cada una de las cosas que
componen la masa hereditaria.

La comunidad hereditaria implica como supuesto necesario la aceptación del


llamamiento por parte de dos o más sucesores universales.

La comunidad puede estar conformada por herederos legítimos, herederos


testamentarios o por ambos.

Caracteres:

 Universal: Comprende toda la herencia o una parte alícuota de ella.

 Forzosa: Se forma ante la muerte del causante, en el caso que hubiera


más de un heredero; es decir, no se constituye por voluntad de sus
integrantes.

 Transitoria: Ello obedece a que no debe durar de manera indefinida; por


ello, los interesados en la partición podrán pedirla en todo tiempo, salvo
disposición del testador o convenciones en contrario. Por lo tanto, la
comunidad hereditaria culmina con la partición. Además, aunque una
parte de los bienes hereditarios no pueda ser objeto de división
inmediata, se puede demandar la partición de aquellos que son
actualmente partibles.

9.2.1. Naturaleza jurídica


Podemos señalar distintas teorías:

1. Teoría de la personalidad jurídica de la comunidad hereditaria.

Esta posición ha recibido fuertes críticas; estas son:

a) carece de patrimonio propio, pues pertenece a los herederos, ya


que ellos adquieren la propiedad de los bienes a la apertura de la
sucesión;

b) la comunidad hereditaria no tiene un fin propio, distinto del de los


herederos, y está destinada a terminar;

c) carece de un órgano que la represente y que obre con


independencia de la voluntad de los herederos.

40
2. Teoría del condominio.

La teoría de que la comunidad hereditaria es un condominio guarda


armonía con el sistema de la sucesión en la persona y la transmisión
instantánea de los bienes a los herederos. Sin embargo, hay importantes
diferencias:

a) el condominio sólo puede recaer sobre cosas; en cambio, la


comunidad hereditaria se constituye sobre cualquier clase de
bienes;

b) en el condominio prevalece la decisión de la mayoría en los actos


de administración; en cambio, en la comunidad hereditaria la
mayoría no obliga a la minoría y es el juez quien debe decidir en
casos de desacuerdos.

9.2.2. Contenido
La comunidad hereditaria tiene por contenido todas las cosas y derechos,
trasmitidos por el causante, que constituyen la masa (p. ej., derechos de autos,
cosas sobre las que era propietario o tenía bajo otro derecho real, créditos,
etc.).

El CCCN recepta una modificación respecto a los créditos divisibles, los que –
ahora– componen la masa hereditaria sean o no indivisibles. En cambio, el
Código Civil establecía que eran ajenos a dicha masa los créditos divisibles, los
que se fraccionaban ipso iure desde la muerte del causante.

Según el CCCN, el administrador deberá cobrar los créditos y pagar las deudas –
sean o no divisibles–.

El activo de la masa hereditaria no se mantiene inalterable durante la


indivisión, es decir que puede aumentar y disminuir en su cuantía o modificar
su estructura. Por ejemplo, aumentan la cuantía: las accesiones, los frutos89, los
bienes comprados con dinero de la sucesión, etcétera; la disminuyen: la
pérdida de cosas y su destrucción parcial; por último, modifican la estructura: el
bien comprado con dinero de la sucesión, la indemnización por un bien
destruido.

9.2.3. Principios aplicables para su regulación

89 Art. 2329, primer párrafo. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap.
1. Código Civil y Comercial de la Nación.

41
En la comunidad hereditaria se producen distintos tipos de relaciones.

De tal manera, si se trata del derecho de los coherederos sobre la masa


hereditaria, rige el principio de subordinación, pues los derechos de cada
heredero quedan limitados por los de los demás coherederos.

Si se trata de los derechos de los coherederos sobre la propia cuota, se impone


el principio de autonomía, ya que cada heredero puede disponer libremente de
la cuota ideal que le corresponde sobre la herencia, sin ser necesario el
consentimiento del resto de los herederos.

9.2.4. Casos de indivisión forzosa. Oponibilidad frente a


terceros
La indivisión forzosa fue receptada en nuestro sistema legal por medio de la Ley
1439490, la que se derogó con la sanción del Código Civil y Comercial que regula
en varios artículos91 los supuestos comprendidos en la ley anterior.

En los fundamentos del anteproyecto del Código Civil y Comercial se señala:

 que la regulación de la indivisión forzosa se realiza con base a la Ley


14394;

 se prevén supuestos en los que el cónyuge puede oponerse a la división


de determinados bienes;

 se incorpora el derecho del heredero que antes de la muerte del


causante ha participado activamente en la explotación de la unidad
económica a oponerse a su división;

 se determinan los efectos de las indivisiones respecto a los terceros


acreedores;

 y se especifican los casos en que el resto de los partícipes pueden pedir


el cese de la indivisión.

El fundamento de la indivisión forzosa radica en evitar las consecuencias


negativas de la partición inmediata de la herencia y en la protección de las
sociedades familiares.

90 Régimen de menores y de la familia. Promulgada en 1954 por el Honorable Congreso de la Nación


Argentina. Abrogada por el art. 3°, inc. a), de la Ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. Vigencia: 1°
de agosto de 2015, texto según ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014.
91 Arts. 2330 a 2334. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2.

Código Civil y Comercial de la Nación.

42
La indivisión puede ser impuesta por el testador, por el cónyuge, por pacto de
los herederos o por un heredero.

Afirma Rolleri (2014, p. 161) que la indivisión de la herencia constituye una


excepción a dos principios:

1) que la partición puede ser solicitada en cualquier momento, luego de


aprobadas las operaciones de inventario y avalúo;

2) y que el testador no puede imponer gravamen o condición a las


porciones legítimas.

Impuesta por el testador:

Este supuesto es regulado por el art. 2330 del CCCN, que dice:

Indivisión impuesta por el testador. El testador puede imponer a


sus herederos, aun legitimarios, la indivisión de la herencia por
un plazo no mayor de diez años.

Puede también disponer que se mantenga indiviso por ese plazo


o, en caso de haber herederos menores de edad, hasta que
todos ellos lleguen a la mayoría de edad:

a) un bien determinado;

b) un establecimiento comercial, industrial, agrícola, ganadero,


minero, o cualquier otro que constituye una unidad económica;

c) las partes sociales, cuotas o acciones de la sociedad de la cual


es principal socio o accionista.

En todos los casos, cualquier plazo superior al máximo permitido


se entiende reducido a éste.

El juez puede autorizar la división total o parcial antes de vencer


el plazo, a pedido de un coheredero, cuando concurren
circunstancias graves o razones de manifiesta utilidad.92

La norma reproduce el art. 51 de la Ley 1439493, pero incorpora una novedad,


pues establece que la indivisión puede recaer sobre las partes sociales, cuotas o
acciones, siempre que el causante sea el socio o accionista principal.

92 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.
93 Régimen de menores y de la familia. Promulgada en 1954 por el Honorable Congreso de la Nación

Argentina. Abrogada por el art. 3°, inc. a), de la Ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. Vigencia: 1°
de agosto de 2015, texto según ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014.

43
La indivisión debe ser hecha por medio de testamento.

En cuanto al plazo, es de diez años –si se dispusiera un plazo mayor, se reducirá


al plazo legal–, y en los casos de los incisos a, b y c, hasta que los herederos
menores de edad alcancen la mayoría de edad. Asimismo, el juez podrá
permitir la división cuando concurran los extremos que la autorizan.

Oposición del cónyuge:

La oposición del cónyuge está regulada en el art. 2332 del CCCN que postula:

Si en el acervo hereditario existe un establecimiento comercial,


industrial, agrícola, ganadero, minero o de otra índole que
constituye una unidad económica, o partes sociales, cuotas o
acciones de una sociedad, el cónyuge supérstite que ha
adquirido o constituido en todo o en parte el establecimiento o
que es el principal socio o accionista de la sociedad, que sin
adquirir ni constituir el establecimiento, participa activamente
en su explotación, puede oponerse a que sean incluidos en la
partición, excepto que puedan serle adjudicados en su lote…

La indivisión se mantiene hasta diez años a partir de la muerte


del causante, pero puede ser prorrogada judicialmente a pedido
del cónyuge sobreviviente hasta su fallecimiento.

Durante la indivisión, la administración… corresponde al


cónyuge.

A instancia de cualquiera de los herederos, el juez puede


autorizar el cese de la indivisión antes del plazo fijado, si
concurren causas graves o de manifiesta utilidad económica que
justifican la decisión. 94

Por último, la norma regula el derecho del cónyuge a oponerse a que la


vivienda que:

…ha sido residencia habitual de los cónyuges al tiempo de


fallecer el causante y que ha sido adquirida o construida total o
parcialmente con fondos gananciales, con sus muebles, sea
incluida en la partición, mientras él sobreviva, excepto que
pueda serle adjudicada en su lote. Los herederos sólo pueden
pedir el cese de la indivisión si el cónyuge supérstite tiene bienes

94Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.

44
que le permiten procurarse otra vivienda suficiente para sus
necesidades.95

De esta manera observamos que la norma sigue la línea del art. 53 de la Ley
1439496.

Un aspecto novedoso es que la indivisión podrá mantenerse hasta el


fallecimiento del cónyuge.

Si la indivisión recae sobre una sociedad –supuesto incorporado por el CCCN–,


el cónyuge debe ser el accionista principal, aunque no el mayoritario. Podrá
solicitar la indivisión aún cuando no hubiese contribuido a adquirir ni constituir
el establecimiento, pero haya participado activamente en su explotación.

Otro aspecto importante de la norma es la protección del cónyuge supérstite


por medio de la indivisión de la vivienda que ha sido la residencia habitual de
los cónyuges y que ha sido construida o adquirida, aunque sea parcialmente,
con fondos gananciales. Ello a fin de tener su uso –y el de las cosas muebles
que la integran– mientras viva.

Excepciones:

a) podrá realizarse la partición si el bien se adjudica al lote del cónyuge


supérstite;

b) que el cónyuge tuviese otros bienes que le permiten procurarse una


vivienda suficiente para cubrir sus necesidades.

Es dable destacar que este derecho es distinto del derecho real de habitación
del cónyuge supérstite previsto por el art. 2383 del CCCN, que dispone que ese
derecho es vitalicio y gratuito, recae sobre el inmueble de propiedad del
causante que constituyó el último hogar conyugal y que no se tenía en
condominio al momento de la muerte del causante97.

Para algunos autores, el art. 2383 deja sin sentido al art. en 2332; en
consecuencia, consideran que debería haberse suprimido el último párrafo de
esta norma (Pérez Lasala, 2014, tomo 1, p. 631).

Por último, en el caso de separación de hecho sin voluntad de unirse entre los
cónyuges o el de matrimonio in extremis, el cónyuge supérstite no tiene

95 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.
96 Régimen de menores y de la familia. Promulgada en 1954 por el Honorable Congreso de la Nación

Argentina. Abrogada por el art. 3°, inc. a), de la Ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. Vigencia: 1°
de agosto de 2015, texto según ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014.
97 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.

45
vocación hereditaria, por lo tanto, tampoco podrá ejercer los derechos
reconocidos por la norma en análisis.

Oposición del heredero:

Prescribe el art. 2333 del CCCN:

Oposición de un heredero. En las mismas circunstancias que las


establecidas en el artículo 2332, un heredero puede oponerse a
la inclusión en la partición del establecimiento que constituye
una unidad económica si, antes de la muerte del causante, ha
participado activamente en la explotación de la empresa.98

Para que pueda solicitarse esta indivisión, deben darse una serie de requisitos;
estos son:

 en la herencia debe haber un establecimiento comercial, industrial,


minero, etcétera, que constituya una unidad económica, o debe haber
cuotas o acciones de una sociedad;

 el heredero debe haber participado activamente en la explotación de la


empresa.

Atento a la aplicación del art. 2332 del CCCN, podría el heredero exceptuarse
del requisito si puede serle adjudicada la unidad económica99.

Una cuestión que genera dudas es el plazo de indivisión, pues conforme al art.
2332, el cónyuge puede pedir que se mantenga la indivisión hasta su
fallecimiento100. De tal manera, por la remisión a esa norma, el heredero podría
pedir que se mantenga la indivisión hasta su muerte. Ello ha generado
opiniones opuestas en la doctrina, pues para algunos el plazo puede ser por
diez años, renovables por período igual; en cambio, otros consideran que rige
lo dispuesto por el mencionado artículo.

Oponibilidad frente a terceros:

Podrá ser oponible a terceros la indivisión101 que comprenda bienes


registrables cuando hubiese sido inscripta en los registros correspondientes102.

98 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.
99 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.
100 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.
101 Art. 2330 a 2333. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2.

Código Civil y Comercial de la Nación.


102 Art. 2334. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y

Comercial de la Nación.

46
Los acreedores de los coherederos no pueden ejecutar el bien, pero podrán
obtener las utilidades de la explotación que le correspondan a su deudor.

Las indivisiones no impiden el derecho de los acreedores del causante al cobro


de sus créditos sobre los bienes indivisos. Es decir, las indivisiones no afectan
sus derechos.

9.2.5. Pacto de indivisión


Los herederos pueden pactar la indivisión de la herencia por un plazo de diez
años que puede renovarse por igual tiempo.

El art. 2331 del CCCN expresa que:

Pacto de indivisión. Los herederos pueden convenir que la


indivisión entre ellos perdure total o parcialmente por un plazo
que no exceda de diez años, sin perjuicio de la partición
provisional de uso y goce de los bienes entre los copartícipes.

Si hay herederos incapaces o con capacidad restringida, el


convenio concluido por sus representantes legales o con la
participación de las personas que los asisten requiere
aprobación judicial.

Estos convenios pueden ser renovados por igual plazo al término


del anteriormente establecido.

Cualquiera de los coherederos puede pedir la división antes del


vencimiento del plazo, siempre que medien causas
justificadas.103

Este artículo contiene una regulación similar a la del art. 52 de la Ley 14394 104.

Para que proceda la indivisión, debe haber acuerdo unánime de los herederos,
pues se trata de un acto de disposición de los bienes. Además, la voluntad de
uno de los herederos resulta suficiente para que se realice la partición, por lo
tanto, esto justifica aún más el hecho de que para mantenerse la indivisión
deben prestar su consentimiento todos los herederos.

A los fines de la protección de los herederos con discapacidad o capacidad


restringida, el convenio que dispone la indivisión debe haberse celebrado con la

103 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.
104 Régimen de menores y de la familia. Promulgada en 1954 por el Honorable Congreso de la Nación

Argentina. Abrogada por el art. 3°, inc. a), de la Ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. Vigencia: 1°
de agosto de 2015, texto según ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014.

47
participación de su representante o de la persona que lo asista y debe ser
aprobado por el juez de la sucesión.

La indivisión puede tener una duración de diez años, renovable por igual
término. El plazo no es obligatorio, pues puede ser dejado sin efecto antes de
su vencimiento siempre que el heredero que lo haya pedido acredite causas
justificadas. A diferencia del art. 2330105, éstas causas no deben ser graves,
pero sí fundadas y sobrevinientes al convenio.

9.2.6. Derechos de los comuneros durante la indivisión.


Uso y goce de los bienes. Posesión. Frutos
En cuanto a las relaciones que determina la comunidad hereditaria, podemos
señalar:

a) Relaciones internas o relaciones de comunidad: son las relaciones entre


coherederos, permiten a cada uno asumir frente a los demás la
cotitularidad sobre la cuota que le pertenece en la comunidad.

b) Relaciones externas o relaciones en comunidad: las que frente a


terceros permiten a cada coheredero oponer la cotitularidad sobre la
comunidad hereditaria como objeto único.

Analicemos en detalle cada una.

En las relaciones de comunidad o internas, cada uno de los herederos puede


ejercer sus derechos sobre los bienes hereditarios, pero siempre respetando los
derechos de los demás coherederos. Esto se debe al principio de que los bienes
no pertenecen a un heredero en particular, sino a todos en común.

En tal sentido, respecto al uso y goce de los bienes, el artículo 2328 recepta
este principio cuando se refiere al uso compartido de las cosas que componen
la herencia, en cuanto prescribe que el heredero puede usar y disfrutar de la
cosa indivisa conforme a su destino, en la medida en que sea compatible con el
derecho de los otros copartícipes106. Ante la falta de acuerdo, será el juez quien
de manera provisional regulará el ejercicio de este derecho.

Asimismo, la norma regula el supuesto de uso exclusivo de cosas hereditarias,


en cuanto expresa que si uno de los comuneros utiliza privativamente la cosa
indivisa, deberá una indemnización desde que le es requerida, salvo que
hubiesen acordado lo contrario. Esta solución guarda armonía con el principio

105 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial
de la Nación.
106 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.

48
de que un heredero no puede usar de manera exclusiva tales cosas. Así, un
heredero puede tener el uso exclusivo de la cosa hereditaria en virtud de un
convenio con el resto de los coherederos; en ese caso, habrá que estar a lo que
se hubiese acordado. Si no hay acuerdo y un heredero usa de manera privativa
la cosa hereditaria deberá compensar con dinero tal uso. Sostiene Rolleri (2014,
p. 155) que admitir lo contrario importaría un ejercicio actual e inmediato del
derecho de propiedad, prohibido por la ley, por parte de su beneficiario, quien
recibiría un enriquecimiento sin causa. Tal compensación sólo podrá fijarse con
retroactividad a la fecha de notificación de la demanda y no con anterioridad,
pues se considera que ha habido un consentimiento tácito a que se la use de
manera gratuita por el tiempo anterior. Esta solución coincide con lo previsto
para el condominio en el art. 1988107.

Otro supuesto que se da con frecuencia en la práctica es el del arrendamiento a


uno de los coherederos de un inmueble que compone la masa hereditaria. Si el
arrendamiento fue realizado entre el causante y el heredero, el contrato
subsiste luego de la muerte del autor de la sucesión y debe respetarse.
También se admite la celebración del arrendamiento a favor de uno de los
coherederos efectuada por el administrador de la herencia con el
consentimiento de los coherederos.

Frutos: En el art. 2329 del CCCN se regula lo relativo a los frutos de los bienes
hereditarios. Así, se prescribe que tales frutos acrecen a la masa hereditaria,
salvo partición provisional108. Cada heredero se beneficiará y soportará las
pérdidas en proporción a su cuota.

La solución adoptada por la norma asegura la igualdad entre los coherederos y


permite salvaguardar los intereses de los acreedores del causante. Además, se
aplica el principio de accesoriedad, así los frutos se consideran accesorios.

En las relaciones externas o relaciones en comunidad, respecto a la posesión,


el Código de Vélez disponía que la posesión de la herencia por alguno de los
herederos aprovechaba a los otros109. En cambio, el Código vigente no contiene
una norma específica sobre ello; sin embargo, surge de los artículos 2328110 –
sobre uso y goce de los bienes hereditarios– y 1986111 –sobre uso y goce de la
cosa en el condominio–, pues se puede usar y gozar de la cosa si se tiene la
posesión de ella. De tal manera, como la posesión es un hecho material que no

107 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Cuarto, Título IV, Cap. 1. Código Civil y Comercial
de la Nación.
108 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 1. Código Civil y Comercial

de la Nación.
109 Art. 3449. Ley 340/1869, abrogada por el artículo 4° de la ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p.

1. vigencia: 1° de agosto de 2015, texto según art. 1° de la ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014. Honorable
Congreso de la Nación Argentina.
110 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 1. Código Civil y Comercial

de la Nación.
111 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Cuarto, Título I, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.

49
puede dividirse en cuotas, se concluye que lo poseído por un heredero
aprovecha a los demás. Misma solución se aplica para el ejercicio de las
acciones posesorias.

Acciones: Los herederos podrán ejercer las acciones que correspondían al


causante en cuanto sean transmisibles y se refieran a bienes que integran la
masa hereditaria. Aun antes de iniciar el proceso sucesorio, podrán ejercer las
acciones posesorias para proteger la posesión que tenía el causante112.

9.2.7. Extinción de la comunidad


El modo normal de extinción de la comunidad hereditaria es la partición. Sin
embargo, también puede suceder que desaparezca la comunidad por la
procedencia de las siguientes causales:

1) porque no han quedado bienes (luego del pago de las deudas);

2) por no haber personas entre quiénes repartir la herencia;

3) por constituir los herederos una sociedad aportando sus partes


alícuotas;

4) cuando se adjudican pro indiviso los bienes hereditarios remanentes; en


este caso, la comunidad hereditaria desaparece y surge un condominio.

9.3. Relaciones de los coherederos entre



Como referimos con anterioridad, en las relaciones de comunidad o internas,
cada uno de los herederos puede ejercer sus derechos sobre los bienes
hereditarios, pero siempre respetando los derechos de los demás coherederos.

El Código Civil y Comercial distingue la administración extrajudicial y la


administración judicial, las que analizaremos a continuación.

9.3.1. Administración extrajudicial de la herencia. Tipos.


Actos conservatorios y medidas urgentes. Actos de
administración. Actos de disposición. Regulación legal

112Arts. 2238 y2280. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014. Código Civil y Comercial de la
Nación.

50
El art. 2323 del CCCN postula que las disposiciones del Título VI se aplican a
toda sucesión en la que hubiese más de un heredero, desde la muerte del
causante y hasta la partición, siempre que no se hubiese designado un
administrador113.

Actos conservatorios y medidas urgentes:

Se aplica el art. 2324 del CCCN, en virtud del cual, mientras no se designe
administrador, cualquier heredero puede tomar las medidas necesarias para la
conservación de los bienes que integran la masa hereditaria114. Para ello puede
utilizar los fondos de la comunidad hereditaria que se encuentran en su poder
y, a falta de estos, puede exigir a los coherederos que contribuyan en el pago
de los gastos incurridos.

Asimismo, antes de la apertura del proceso sucesorio, cualquiera de los


herederos podrá solicitar al juez que disponga las medidas urgentes que hagan
al bien común de la comunidad. Esta regla es receptada por el art. 2327 del
CCCN que enumera una serie de actos que pueden ordenarse, como la
autorización para ejercer derechos que surgen de títulos valores, acciones o
cuotas societarias; la percepción de fondos de la comunidad; la autorización
para la celebración de actos en caso de que la oposición de otros herederos
haga peligrar el interés común; la designación de un administrador provisorio;
la prohibición del desplazamiento de cosas muebles; la atribución del uso
personal de estas cosas a uno u otro heredero115.

Ausencia o impedimento de uno de los herederos:

En el caso de que uno de los herederos se encuentre ausente o impedido


transitoriamente, otro coheredero podrá realizar actos en su representación,
los que se regirán por las normas aplicables a la gestión de negocios116.

Actos de administración y actos de disposición:

El art. 2325 del CCCN sienta la regla que exige el consentimiento de todos los
coherederos117. Tal consentimiento puede otorgarse de manera personal o por
medio de otro heredero o un tercero que tuviese mandato general de
administración. Si se trata de actos que exceden la explotación normal de los

113 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 1. Código Civil y Comercial
de la Nación.
114 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 1. Código Civil y Comercial

de la Nación.
115 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 1. Código Civil y Comercial

de la Nación.
116 Art. 2326. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 1. Código Civil y

Comercial de la Nación.
117 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 1. Código Civil y Comercial

de la Nación.

51
bienes y para la contratación y renovación de alquileres, se requiere que se
hubiesen conferido facultades expresas.

Por último, se considera que se ha otorgado mandato tácito al heredero que


asume la administración de los bienes que no requiere facultades expresas, con
conocimiento y sin oposición de los demás herederos.

9.3.2. Administrador judicial: capacidad, designación,


funciones. Fin de las funciones del administrador
La figura del administrador judicial se encuentra regulada en el capítulo 4, del
título VII118.

Sostiene Pérez Lasala (2014, tomo 1, p. 635) que respecto al administrador


judicial, el Código vigente:

a) amplía su campo de acción, pues no requiere el consentimiento de los


herederos;

b) tiene a su cargo el cobro de los créditos y el pago de las deudas, siendo


indiferente que sean o no divisibles.

Capacidad:

En el Código Civil, las disposiciones generales de capacidad resultaban


aplicables a los administradores judiciales. En cambio, el Código Civil y
Comercial contiene una norma que se refiere específicamente a la capacidad;
así, el art. 2345 expresa que podrán ser administradores judiciales:

 “las personas humanas plenamente capaces, y

 las personas jurídicas [que por la ley o los estatutos hubiesen sido]
autorizadas para administrar bienes ajenos”119. Esto constituye una
novedad pues se confiere la posibilidad de designar a una persona
jurídica como administrador.

Designación:

En la designación del administrador judicial, pueden plantearse distintas


situaciones:

 Que el testador hubiese designado administrador de la herencia, así


como el modo de reemplazarlo. Así, puede suceder que el testador de

118
Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014. Código Civil y Comercial de la Nación.
119
Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código Civil y
Comercial de la Nación.

52
manera expresa lo designe o, también que lo nombre como liquidador,
albacea, ejecutor testamentario o denominación similar120.

Se prevé que pueda ser nombrado el albacea pese a que el CCCN, al


regular sus funciones, sólo le otorga facultad para administrar los bienes
en caso de inexistencia de herederos121; por ello, algunos autores
consideran que deben armonizarse esas normas y, en consecuencia, la
función administrativa se limitaría al supuesto del art. 2529122.

 Que hubiese acuerdo entre los herederos respecto a la designación del


administrador y el modo de reemplazarlo123. El acuerdo entre los
herederos no debe ser unánime, basta con que se hubiese alcanzado la
mayoría. La norma no aclara cómo se compone la mayoría: si por
número de herederos o por porciones hereditarias.

 Si no hay acuerdo, a pedido de cualquiera de los intervinientes, la


designación será judicial y recaerá preferentemente en el cónyuge
supérstite, salvo que existan motivos que justifiquen el apartamiento de
la preferencia; si éste no puede, alguno de los herederos; por último, si
existieran razones que hiciesen inconveniente tal designación, recaerá
sobre un tercero124.

Para algunos autores, el art. 2347 colisiona con el art. 2346, pues aquel amplía
las posibilidades del testador para determinar quiénes estarán a cargo de la
administración de su sucesión, mientras que el art. 2346 impone una
preferencia para el cónyuge supérstite y sólo contempla la participación de
terceros de manera restringida (Gitter, 2014, p. 200).

Otro aspecto a tener en cuenta es el de la pluralidad de administradores125,


aquí debemos diferenciar:

 que el cargo será ejercido de manera sucesiva en el orden que fueron


designados, salvo que se hubiese establecido que deben actuar de
manera conjunta;

120 Art. 2347. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código
Civil y Comercial de la Nación.
121 Art. 2529. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título XI, Cap. 7. Código Civil y

Comercial de la Nación.
122 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título XI, Cap. 7. Código Civil y Comercial

de la Nación.
123 Art. 2346. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código

Civil y Comercial de la Nación.


124 Art. 2346. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código

Civil y Comercial de la Nación.


125 Art. 2348. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código

Civil y Comercial de la Nación.

53
 que la designación fuera conjunta y uno de los administradores se
encuentre imposibilitado para actuar; los demás podrán solamente
realizar actos conservatorios y urgentes.

De tal manera, la pluralidad de administradores puede ser conjunta o


alternada.

Remuneración y gastos:

El administrador podrá exigir que se le restituyan los gastos necesarios y útiles


que debió efectuar en el ejercicio de su función. Parte de la doctrina considera
innecesaria tal regulación, ya que el administrador nunca debe soportar los
gastos de su labor (Gitter, 2014, p. 155).

Aquí es aplicable lo dispuesto por el art. 1938 del CCCN (pago de mejoras)126.

Asimismo, el administrador tiene derecho a que se le remunere su tarea.

Puede suceder que la retribución hubiese sido fijada por el testador o por
acuerdo del administrador y la comunidad hereditario; de lo contrario, la
determinará el juez.

Garantías:

Conforme al art. 2350 del CCCN, la regla es que el administrador no está


obligado a garantizar el cumplimiento de sus obligaciones127.

Excepciones:

 que le imponga tal obligación el testador;

 que se lo exijan los herederos;

 que lo ordene el juez a pedido de un interesado que acredite la


necesidad de la medida.

Si el administrador no constituye la garantía o no lo hace en el plazo fijado, será


pasible de remoción del cargo.

De la norma no se desprende con claridad a quiénes se refiere con el término


“interesado”.

Remoción:

El art. 2351 del CCCN contempla la posibilidad de cualquier interesado de pedir


al juez que remueva al administrador tanto por mal desempeño del cargo como
126 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Cuarto, Título II, Cap. 3. Código Civil y Comercial
de la Nación.
127 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código Civil y

Comercial de la Nación.

54
por imposibilidad de ejercerlo128. En este caso, el administrador continuará en
el ejercicio de sus funciones mientras se sustancie el proceso –que debe
tramitar por la vía más breve–, salvo que el juez designe un administrador
provisional.

De similar manera que el art. 2350 –garantías–129, la norma en análisis se


refiere a “interesado”, lo que resulta impreciso.

Medidas urgentes:

Tales medidas pueden ser solicitadas por cualquier interesado a fin de asegurar
sus derechos cuando no se hubiese designado administrador, cuando este no
acepte el cargo, demore en aceptarlo o deba ser reemplazado. Asimismo,
puede el juez disponer otras medidas que estime convenientes y designar un
administrador provisional130.

Aclara la norma que los gastos que se generen por tales medidas pesan sobre la
masa indivisa.

Funciones:

Son funciones del administrador131:

 realizar los actos conservatorios de los bienes;

 continuar el giro normal de los negocios del causante;

 asimismo, puede –sin necesidad de autorización judicial– enajenar las


cosas muebles susceptibles de perecer, depreciarse rápidamente o cuya
conservación es manifiestamente onerosa; para la enajenación de otros
bienes, necesita acuerdo unánime de los herederos o, en su defecto,
autorización judicial;

 por otra parte, debe gestionar los bienes de la herencia y promover su


realización en la medida necesaria para el pago de las deudas y legados;

 también deberá cobrar los créditos del causante, continuar las acciones
que éste hubiese promovido, iniciar las necesarias para hacer efectivos
los derechos y presentarse en los procesos en los que el difunto fue
demandado. Para esto deberá contar con autorización judicial o de los
herederos, si fueran todos plenamente capaces y estuvieran presentes.

128 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código Civil y
Comercial de la Nación.
129 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código Civil y

Comercial de la Nación.
130 Art. 2352. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código

Civil y Comercial de la Nación.


131 Arts. 2353 y 2354. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª.

Código Civil y Comercial de la Nación.

55
El Código de Vélez preveía que los créditos divisibles no integraban la masa
indivisa, ya que se dividían de pleno derecho desde la muerte del causante. Los
créditos quedaban comprendidos en la masa. En cambio, el Código Civil y
indivisibles sí Comercial no distingue si los créditos son o no divisibles y siempre
corresponde al administrador realizar los actos necesarios para su cobro, por lo
tanto, cada heredero no puede exigir al deudor el pago proporcional a su parte.
En consecuencia, si un heredero cobrara su parte proporcional en el crédito,
esto carece de validez, pues esto es propio de las funciones del administrador.

Por otra parte, el administrador no puede realizar actos de disposición. Pérez


Lasala (2014, tomo 1, p. 661) considera que, en realidad, la norma se refiere a
que el administrador no puede realizar tales actos sin el consentimiento
unánime de todos los herederos o, en su defecto, con autorización del juez.

Por último, es dable señalar que pesa sobre el administrador la obligación de


rendir cuentas de su administración de manera trimestral, salvo que la
comunidad hereditaria o el juez establezcan otra periodicidad132.

Pago de las deudas y legados:

A fin de obtener el pago de sus acreencias, los acreedores del causante cuyos
créditos no tuviesen garantía real deben presentarse a la sucesión y denunciar
sus créditos. En el caso en que éstos no hayan sido fijados de manera definitiva,
corresponde denunciarlos de manera provisoria con base en una estimación.

A los acreedores hereditarios que son titulares de garantías reales, no les hace
falta comparecer al proceso sucesorio, pues puede obtener la satisfacción de su
crédito por vía ejecutiva.

Aquí resultaba aplicable lo dicho respecto a los créditos en cuanto a que en el


Código de Vélez las deudas divisibles se dividían en tantas partes como
herederos en la proporción de la parte de cada uno; así el acreedor se
encontraba a la muerte del causante con varios deudores. Las deudas divisibles
de dividían de pleno derecho al momento de la muerte del autor de la sucesión.
El art. 2356 del CCCN no establece una preferencia para el pago del crédito que
se hubiese denunciado primero; ahora ésta depende del origen del reclamo y
de que se encuentre determinada o no la cuantía133. Asimismo, los acreedores
pueden solicitar la “declaración de legítimo abono” de sus créditos a los
herederos que podrán reconocérselos. Una vez efectuada tal declaración por el
juez, se pagará al acreedor reconocido conforme al orden establecido por el
art. 2358134. Si los herederos no efectuaran el reconocimiento de manera

132Art. 2354. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 4, § 1ª. Código
Civil y Comercial de la Nación.
133 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil y

Comercial de la Nación.
134 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil y

Comercial de la Nación.

56
unánime y expresa, el acreedor podrá ejercer las acciones que sean
pertinentes.

Bagnasco (2014) define la declaración de legítimo abono como la acción por la


cual el acreedor del causante solicita ser reconocido como tal por los herederos
en el juicio sucesorio y que se le pague de manera inmediata, sin más dilación
que la declaración del juez, previo traslado a los herederos para que efectúen
tal reconocimiento de forma unánime y expresa.

Pérez Lasala (2014) dice que se trata de una solicitud efectuada por quien se
titula acreedor del causante, formulada dentro del proceso sucesorio, para que
se le reconozca su crédito. Postula que la finalidad inmediata es el
reconocimiento del crédito como real y la finalidad mediata es la habilitación
para oponerse a que se entreguen a los herederos sus porciones hereditarias,
hasta no quedar pagado su crédito (Pérez Lasala, 2014, tomo 1, p. 665). Con
esta solución se persigue evitar dilaciones y costos. Sin embargo, si uno de los
herederos no presta su conformidad, el acreedor deberá reclamar su crédito vía
incidental ante el juez del sucesorio. En caso de silencio, se entiende que se
rechazó el pedido del acreedor, pues la norma manifiesta que el
reconocimiento debe ser expreso.

La declaración de legítimo abono permite al acreedor ejecutar su crédito por la


vía de ejecución de sentencia. En caso de negativa a tal declaración, el acreedor
podrá ir por la vía judicial ordinaria.

Procedimiento de pago:

El art. 2358 postula que “el administrador deberá pagar a los acreedores que se
presenten a la sucesión según el rango de preferencia de cada crédito según la
ley de concursos”135. Una vez pagados los acreedores, los legados se cumplen
conforme al siguiente orden:

1) los que tengan preferencia dada por el testador;

2) los de cosa cierta y determinada;

3) los demás legados. Si hubiese varios de la misma categoría, deben


pagarse a prorrata.136

La norma consagra la autonomía de la voluntad, pues el causante puede


determinar el orden de preferencia de pago en los legados.

Por último, a fin de obtener la satisfacción de sus créditos o la entrega de sus


legados, los acreedores del causante, los acreedores de cargas de la sucesión y

135 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil y
Comercial de la Nación.
136 Art. 2358. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil

y Comercial de la Nación.

57
los legatarios podrán oponerse a que se entreguen los bienes a los herederos
hasta que se paguen sus créditos o se cumplan los legados137. Si la masa
hereditaria resulta insolvente, los copropietarios de la masa o los acreedores
podrán pedir el concurso preventivo o la quiebra. Se aplica en este supuesto la
normativa concursal138.

Conclusión de la administración judicial:

Una vez finalizada la administración, pesa sobre el administrador la obligación


de presentar la cuenta definitiva139. Tal rendición puede realizarse de manera
privada cuando los coherederos sean plenamente capaces y estuviesen de
acuerdo. De lo contrario, debe realizarse judicialmente. Una vez presentada la
rendición, se corre traslado a los coherederos para que puedan impugnarla 140.
Si no se presentan impugnaciones o resueltas las que se hubiesen realizado, el
juez aprueba la administración por resolución judicial.

9.4. Responsabilidad de los herederos y


legatarios
La sanción del Código Civil y Comercial pone fin a la distinción entre aceptación
con beneficio de inventario y aceptación pura y simple; bajo tan distinción,
según cómo había sido efectuada la aceptación, la responsabilidad del
heredero se limitaba a los bienes de la herencia o comprendía su propio
patrimonio, respectivamente. Ahora el código recepta una única forma de
aceptación que apareja una responsabilidad limitada del heredero. Asimismo,
resulta innecesario el beneficio de la separación de patrimonios, pues el
régimen vigente directamente diferencia los patrimonios. El heredero sólo
responderá ilimitadamente en los casos expresamente establecidos por el
Código, en su art. 2321141.

9.4.1. Regla sobre la responsabilidad de los herederos.


Responsabilidad con los propios bienes: casos
El principio es sentado por el art. 2317 del CCCN, que regula que el heredero
queda obligado por las deudas y legados de la sucesión sólo hasta el límite del
137 Art. 2359. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil
y Comercial de la Nación.
138 Art. 2360. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil

y Comercial de la Nación.
139 Art. 2361. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 6. Código Civil

y Comercial de la Nación.
140 Art. 2362. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 6. Código Civil

y Comercial de la Nación.
141 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y Comercial de la

Nación.

58
valor de los bienes hereditarios recibidos142. Si fueran varios los herederos,
responden con la masa hereditaria indivisa.

El heredero responde por las deudas y cargas de la sucesión con los bienes
hereditarios o con el valor de tales bienes, según los tenga o no en su poder. Si
bien la norma habla del valor de los bienes, el art. 2880 prescribe que
responden con los bienes recibidos o con su valor, si los hubiese enajenado143.
Asimismo, si luego de la partición aparecieran acreedores tardíos del causante,
el heredero responderá con el valor de los bienes recibidos. La responsabilidad
se transformará de cum viribus en pro viribus.

Conforme a esta última norma –contraria al CC–, las deudas de la sucesión no


se dividen de pleno derecho a la muerte del causante, sino que los herederos
responden con toda la masa indivisa. Es decir, la deuda no se divide en tantas
partes como herederos hubiese; el acreedor del causante podrá exigir su
acreencia al administrador de la herencia y no a cada heredero.

Supuestos de responsabilidad con los propios bienes:

El art. 2321 del CCCN expresa que responde con sus propios bienes por el pago
de las deudas del causante y cargas de la herencia, el heredero que:

a) no hace el inventario en el plazo de tres meses desde que los


acreedores o legatarios lo intiman judicialmente a su realización;

b) oculta fraudulentamente los bienes de la sucesión omitiendo


su inclusión en el inventario [Este inciso comprende la ocultación
fraudulenta y los supuestos previstos por el art. 2295 del CCCN
(aceptación forzosa)144. La omisión de los bienes en el inventario
debe ser intencional pues si fuese por una inadvertencia, el
heredero podrá ampliar el inventario en un plazo extra otorgado
por el juez.];

c) exagera dolosamente el pasivo sucesorio;

d) enajena bienes de la sucesión, excepto que el acto sea


conveniente y el precio obtenido ingrese a la masa145.

142 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y Comercial de la
Nación.
143 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título I. Código Civil y Comercial de la

Nación.
144 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título II, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.
145 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y Comercial de la

Nación.

59
Esta norma consagra la pérdida de la responsabilidad limitada ante
determinadas conductas del heredero, quien responderá con sus propios
bienes por las deudas y cargas de la sucesión.

Por su parte, el art. 2322 regula el orden de cobro de los acreedores sobre los
bienes del heredero, ante la procedencia de alguno de los supuestos del art.
2321, así expresa que:

1º) si se trata de créditos de los acreedores del heredero que son


anteriores a la apertura de la sucesión, gozan de preferencia respecto a
los acreedores del causante y los legatarios;

2º) si los créditos de los acreedores del heredero se originan con


posterioridad a la apertura de la sucesión, concurren a prorrata con los
acreedores del causante146.

Sólo pueden dirigirse contra los bienes del heredero si resultan insuficientes los
del causante.

Reembolso:

Si el heredero abonara una deuda o legado mayor a su porción en la herencia,


tiene derecho a accionar contra los coherederos o legatarios a fin de obtener el
reembolso del excedente y hasta el límite de lo que cada uno debe soportar,
aún cuando medie subrogación147. Conforme al art. 2358, corresponde al
administrador pagar las deudas de la sucesión y entregar los legados; por lo
tanto, el heredero no debería haber abonado la deuda y quedar así con
derecho al reembolso148.

Algunos autores entienden que el caso se refiere al supuesto de que se


hubiesen efectuado todos los pagos y el administrador hubiera cesado en sus
funciones.

9.4.2. Los acreedores del causante frente a los


acreedores de los herederos. Preferencia sobre los
bienes del causante
Los acreedores por deudas del causante y por las cargas de la sucesión y los
legatarios tienen derecho al cobro de sus créditos y legados sobre los bienes

146 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y Comercial de la
Nación.
147 Art. 2320. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y

Comercial de la Nación.
148 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil y

Comercial de la Nación.

60
hereditarios, con preferencia a los acreedores de los herederos149. Esta solución
guarda armonía con el principio de responsabilidad limitada del heredero
respecto a las deudas y cargas de la sucesión; de tal manera, se otorga mayor
protección a tales acreedores que así no verán disminuido el patrimonio sobre
el cual satisfacer su crédito, lo que sucedería de concurrir con los acreedores
del heredero sin gozar de preferencia sobre éstos.

El art. 2358 establece el orden en que deben efectuarse los pagos:

1º) los acreedores de las deudas y cargas de la sucesión, conforme al


rango de preferencia regulado por la ley concursal;

2º) los legados, en el límite de la porción disponible, y dentro de éstos:

 “los que tienen preferencia otorgada por el testador,

 los de cosa cierta y determinada,

 los demás legados. Si hubiese varios legados se pagan a


prorrata”150.

Luego que hubiesen cobrado todos ellos, podrá pagarse a los acreedores
de los herederos.

9.4.3. Legado de universalidad


Prescribe el art. 2318:

Legado de universalidad. Si el legado es de una universalidad de


bienes y deudas, el legatario sólo queda obligado al pago de las
deudas comprendidas en aquélla hasta el valor de los bienes
recibidos, sin perjuicio de la acción subsidiaria de los acreedores
contra los herederos y los otros legatarios en caso de
insuficiencia de los bienes de la universalidad.151

Se recepta en la norma en análisis, la responsabilidad limitada del legatario. El


límite es el valor de los bienes recibidos. Sin embargo, los acreedores podrán ir
contra los herederos y demás legatarios si los bienes que conforman la
universalidad resultaran insuficientes para satisfacer su crédito.

149 Art. 2316. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y
Comercial de la Nación.
150 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 5. Código Civil y

Comercial de la Nación.
151 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y Comercial de la

Nación.

61
9.4.4. Acción contra los legatarios
Los acreedores del causante pueden entablar acción contra los legatarios, pero
sólo hasta el límite del valor de lo que reciban. Asimismo, se fija un plazo de
caducidad para ejercer la acción, que es de un año desde que cobraron los
legados152. Esta norma reduce el plazo de tres años previsto por el artículo 3398
del CC153, que tiene similar redacción. El fundamento de tal solución radica en
que el derecho de los legatarios a percibir sus legados se encuentra
subordinado a que se hubiesen cancelado las deudas y cargas de la sucesión
(Pérez Lasala, F., 2014, p. 139).

Si el legatario abonara una deuda mayor a su legado, tiene derecho a accionar


contra los herederos o colegatarios a fin de obtener el reembolso de lo que
pagó en demasía y hasta el límite de lo que cada uno debía soportar154.

152 Art. 2319. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y
Comercial de la Nación.
153 Ley 340/1869, abrogada por el artículo 4° de la ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. vigencia:

1° de agosto de 2015, texto según art. 1° de la ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.
154 Art. 2320. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título V. Código Civil y

Comercial de la Nación.

62
10. Partición

10.1. Partición hereditaria


Es el acto que hace concluir la comunidad hereditaria por medio de la
distribución del activo neto hereditario. Con la partición, opera la
materialización de la cuota hereditaria, traducida en bienes determinados
sobre los cuales cada heredero adquiere derechos exclusivos.

Aunque habitualmente la partición está precedida por una situación de


comunidad hereditaria a la que pone fin por medio de la adjudicación de
determinados bienes a cada sucesor, no siempre ocurre así, pues están las
particiones especiales. Por ejemplo, la partición hecha por el ascendiente entre
sus descendientes en su testamento impide el nacimiento de la relación de
comunidad o indivisión hereditaria, porque no tiene como presupuesto dicha
comunidad, sin perjuicio de los trámites que se requieran para la aprobación
judicial del testamento y la inscripción de los bienes así divididos.

Sólo los activos son pasibles de partición, no las deudas, las que se tienen en
cuenta para determinar el activo neto partible.

La partición implica un conjunto de actos complejos que requieren la


intervención de una persona idónea para llevarla a cabo, como es el partidor.

Sostiene Azpiri (1998, p. 213) que la partición se caracteriza por ser técnica,
porque es preciso que se proceda al inventario, a la valuación y a la división de
los bienes hereditarios; es jurídica, porque hay que seguir un procedimiento
legal y concretar en bienes la porción ideal que a cada heredero le
corresponde, y es contable, porque su resultado numérico debe coincidir con la
porción que el heredero tiene en esa sucesión.

10.1.1. Definición. Principios generales. Requisitos


El Código Civil y Comercial no contiene una definición de partición. Ante ello,
resulta conveniente recurrir a la doctrina. Así, Borda (1994) la define como “el
acto mediante el cual los herederos materializan la porción ideal que en la
herencia les tocaba, transformándola en bienes concretos sobre los cuales
tienen un derecho exclusivo” (tomo I, pto. 1119/204). Es un acto de asignación;
antes de éste, esos derechos se traducen en una fracción numérica (un tercio,
un cuarto), y después de éste, se materializan en objetos determinados.

63
Puede ser unilateral: cuando es efectuada judicialmente;

plurilateral: cuando es realizada de común acuerdo entre los


herederos.

La partición determina en concreto lo que le corresponde a cada heredero;


pone fin a la falta de certeza sobre la titularidad de los bienes singulares que
comprenden la herencia. Es decir, durante la indivisión cada heredero tiene una
porción ideal según el porcentaje que le corresponde por ley o por testamento;
una vez producida la partición, se distribuyen los bienes singulares por medio
de la adjudicación.

El principio que impera es que los herederos pueden pedir en cualquier tiempo
la partición, siempre que se hubiesen realizado las operaciones de inventario y
avalúo155; ello en virtud de las serias consecuencias que genera mantener la
indivisión en contra de la voluntad de los integrantes. Sin embargo, se admite la
prolongación temporaria del estado de indivisión para algunos supuestos156.

Otro principio que rige es el de igualdad en la formación de los lotes: si bien no


es establecida de manera expresa por el Código, surge de distintas
disposiciones157. Por ejemplo, cuando se realiza la colación, se aplica este
principio, pues la hijuela del donatario tendrá menos bienes porque lo faltante
corresponde al valor del bien que se recibió en la donación, por lo tanto, los
demás herederos recibirán más bienes a fin de mantener la igualdad.

También encontramos el principio de adjudicación en especie, en virtud del


cual la hijuela de cada heredero debe estar conformada –en principio– por los
bienes existentes en la herencia. Este principio es regulado expresamente por
el art. 2374 en cuanto establece que “si es posible dividir y adjudicar los bienes
en especie, ninguno de los copartícipes puede exigir su venta…”158. Esto es la
regla, pero existe una excepción: que, aunque sean bienes divisibles, la división
torne antieconómico el aprovechamiento de las partes159; en este caso, se
entregarán al que los licitó; si ninguno los licita, se adjudicarán a uno o varios
copartícipes y se compensarán en dinero las diferencias entre el valor de los

155 Art. 2365, 1ª. parte. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1.
Código Civil y Comercial de la Nación.
156 Art. 2365, 2ª. parte. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1.

Código Civil y Comercial de la Nación.


157 Véanse los arts. 2280, 2375 y 2377. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014. Código Civil y

Comercial de la Nación.
158 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y

Comercial de la Nación.
159 Art. 2375. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil

y Comercial de la Nación.

64
bienes y el monto de la hijuela. Si no es posible dividir los bienes, debe
realizarse la venta y distribuirse el producido (p. ej., el bien es material o
jurídicamente imposible de dividir; es necesario para pagar las deudas y cargas
de la sucesión). También es posible venderlos si ello es necesario para
conformar los lotes.

Analizados los principios, es dable señalar ahora que el Código es claro respecto
a que la indivisión hereditaria cesa sólo con la partición, sin perjuicio de que si
comprende bienes registrables, será oponible a los terceros desde la inscripción
en los registros respectivos160. Por lo tanto, si bien la indivisión hereditaria cesa
con la partición, esta última es declarativa161 e igual efecto tendrá cualquier
acto que hiciere cesar la indivisión. Por ejemplo, la herencia está integrada por
un único bien y los herederos lo enajenan a una sola persona, que queda como
único titular; los herederos se adjudican pro indiviso los bienes hereditarios
remanentes y así la comunidad hereditaria se transforma en condominio.

Atento al carácter declarativo, se considera que el heredero ha sucedido al


causante solamente respecto a los bienes que le fueron adjudicados y, en
consecuencia, ningún derecho tiene sobre lo que le corresponde a los demás
herederos. Conforme a ello, la inscripción registral también es declarativa, pues
declara el derecho que ya se tenía. Por tanto, el tercero que pretenda adquirir
un inmueble que pertenecía al causante y que le fue adjudicado a un heredero
en la partición, necesita que éste haya realizado tal inscripción, sin perjuicio de
que se pueda utilizar el tracto abreviado; es decir, la partición le es oponible al
tercero adquirente desde la inscripción.

Con relación a los acreedores del heredero, debemos diferenciar dos


momentos:

a) Antes de la partición, podrán embargar los derechos hereditarios del


heredero deudor. Sin embargo, la mayoría de la doctrina entiende que no
es posible la venta forzada de derechos hereditarios, pues se desconoce
el caudal de la herencia hasta tanto no se paguen las deudas.

b) Luego de la partición, podrán embargar y ejecutar los bienes que se


adjudicaron al heredero, sin necesidad de inscripción.

Caracteres de la partición:

 Es obligatoria y puede ser pedida en cualquier momento por los


interesados, salvo en los casos de indivisión temporaria.

160 Art. 2363. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1. Código Civil
y Comercial de la Nación.
161 Art. 2403. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 5. Código Civil

y Comercial de la Nación.

65
 Es declarativa: se entiende que los bienes adjudicados a cada heredero
han sido de su propiedad exclusiva desde el momento de la muerte del
causante; por lo tanto, los ha recibido uno y no de los demás herederos.
En concordancia a ello, se considera que éste nunca ha tenido derechos
sobre los bienes que han sido asignados a los demás. Atento a tal
carácter, sus efectos son retroactivos.

 El derecho a pedirla es imprescriptible mientras dure el estado de


indivisión, pero es susceptible de prescripción cuando la indivisión ha
cesado de hecho, porque alguno de los herederos, obrando como único
dueño, ha comenzado a poseerla de una manera exclusiva162.

10.1.2. Legitimación activa para solicitarla


- herederos;

- cesionarios;

- acreedores del heredero;


Personas que pueden pedir
la partición - legatarios;

- beneficiarios de un cargo que pesa sobre los


herederos;

- herederos de los herederos o cesionarios;

- albacea testamentario.

Todos los mencionados, menos el albacea testamentario, son expresamente


legitimados para pedir la partición en virtud de lo dispuesto por el art. 2364163.
El albacea puede hacerlo atento a las facultades conferidas por el art. 2523164.

Los cesionarios, para acreditar su legitimación, deben presentar la escritura


pública de la cesión.

Los acreedores de los herederos pueden pedir la partición por vía subrogatoria.
El fundamento de su legitimación radica en que no pueden dirigirse contra los
bienes que componen la herencia hasta tanto se haya realizado la partición.

162 Art. 2368. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1. Código Civil
y Comercial de la Nación.
163 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1. Código Civil y

Comercial de la Nación.
164 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título XI, Cap. 7. Código Civil y Comercial

de la Nación.

66
No tienen tal imposibilidad los acreedores del causante, ya que pueden cobrar
sus créditos aun cuando no se hubiese realizado la participación, por lo tanto,
no tienen legitimación.

En cuanto a los herederos de los herederos del causante o de los cesionarios,


puede suceder que antes de la partición muera uno de los herederos o de los
cesionarios; en tal caso, cualquiera de sus herederos podrá pedir la partición,
pero si varios de ellos lo solicitaran, deberán actuar bajo una sola
representación.

Los beneficiarios de legados o cargos que pesan sobre el heredero pueden


pedir la partición por vía subrogatoria165.

Herederos condicionales:

 Herederos instituidos bajo condición suspensiva: no pueden pedir la


partición hasta tanto se cumpla la condición. Los demás herederos
podrán solicitarla siempre que se aseguren los derechos de los
coherederos condicionales.

 Herederos instituidos bajo condición resolutoria: pueden pedir la


partición, pero deben asegurar el derecho de los que los sustituirán si se
cumple la condición166.

10.1.3. Bienes que comprende


La partición comprende todos los bienes recibidos por los herederos que
constituyen la masa indivisa. También incluye los créditos. El art. 2376
especifica que “la masa partible comprende los bienes del causante que existen
al tiempo de la partición o los que se han subrogado a ellos, y los
acrecentamientos…”167. Luego, deben deducirse las deudas, sumarse el valor de
los bienes colacionables y los bienes sujetos a reducción.

Es importante destacar que si la comunidad hereditaria está integrada por


legitimarios, se debe tener en cuenta el valor de los bienes donados sujetos a
colación.

Asimismo, existen bienes que aunque componen la masa hereditaria, atento a


su naturaleza no están sujetos a partición, salvo acuerdo en contrario. A modo
ejemplificativo, se indican:

165 Art. 739. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Tercero, Título I, Cap. 2, § 2ª. Código
Civil y Comercial de la Nación.
166 Art. 2366. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1. Código Civil

y Comercial de la Nación.
167 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1. Código Civil y

Comercial de la Nación.

67
 los objetos y documentos que tienen valor afectivo u honorífico:
conforme al art. 2379, quedarán en poder del heredero elegido por los
interesados o, en su defecto, el que designe el juez168;

 los sepulcros: como en ellos descansan los restos de la familia, se


considera que deben permanecer indivisos y no ser vendidos a extraños,
salvo acuerdo unánime en contrario; sin embargo, se ha admitido la
partición, aun ante la negativa de algún heredero, cuando el sepulcro se
encontraba desocupado o cuando era materialmente divisible.

10.1.4. Oportunidad para promoverla


La partición puede ser solicitada en todo tiempo después de aprobados el
inventario y avalúo de los bienes (art. 2365)169. Esta solución difiere de la
establecida en el Código de Vélez, que no limitaba la oportunidad para pedir la
partición, lo que podía hacerse en cualquier momento, salvo en los casos de
indivisión forzosa. Conforme al Código vigente, para que pueda solicitarse la
partición, no basta con que se hubiese iniciado el proceso sucesorio; es
necesario que dentro de este proceso se hubiesen efectuado las operaciones
mencionadas. Sin embargo, esta solución no es absoluta, pues el art. 2365, en
su segunda parte, autoriza a cualquiera de los copartícipes a pedir al juez que
se postergue la partición por un tiempo, en el caso en que su realización
inmediata pudiese causar un perjuicio sobre el valor de los bienes indivisos.

La postergación puede ser sobre todos los bienes de la herencia o sólo respecto
a algunos de ellos. En este supuesto, es el juez quien determina el tiempo de
postergación de la partición de acuerdo a las circunstancias del caso. Además,
constituyen excepciones a esta regla, los casos de indivisión impuestos por el
testador, cónyuge supérstite, herederos170.

10.1.5. Prescripción de la acción


Mientras continúe la indivisión, la acción de partición es imprescriptible. Sin
embargo, puede producirse la prescripción adquisitiva larga de un bien
individual de la herencia cuando la indivisión ha cesado de hecho porque uno
de los herederos intervirtió el título al poseer dicho bien como único

168 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y
Comercial de la Nación.
169 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1. Código Civil y

Comercial de la Nación
170 Art. 2330 y ss. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código

Civil y Comercial de la Nación.

68
propietario por el plazo de veinte años171. Ante este supuesto, la indivisión se
mantiene sobre los demás bienes, respecto de los cuales se mantiene la
imprescriptibilidad de la acción.

10.1.6. Modo de división y adjudicación de los bienes


La partición puede ser:

1.1) Total: comprende la totalidad de los bienes hereditarios.

1.2) Parcial: procede cuando en la masa hereditaria hubiese bienes que no


pudiesen dividirse de manera inmediata; en ese caso, podrá pedirse la
partición de los que sean actualmente partibles172.

2. 1) Definitiva: se atribuye a cada heredero la propiedad exclusiva de los


bienes que le han sido adjudicados.

2. 2) Provisional: Tal denominación se refiere a los casos en que la división


recae sobre el uso y goce los bienes; por lo tanto, se mantiene la indivisión
de la propiedad.

Pérez Lasala (2014) considera que esta denominación es impropia, pues no sólo
no pone fin a la comunidad hereditaria, sino que tampoco responde a la noción
de provisoriedad, pues para que esta proceda, debe tener el mismo objeto que
lo definitivo, pero sin dicho carácter; en cambio, en este supuesto, el objeto es
distinto al de la partición definitiva (se aplica al uso y goce, mientras que la
partición definitiva se refiere a la propiedad). Concluye el autor que no se trata
de una forma especial de partición, sino que es un acto de administración
(Pérez Lasala, 2014, tomo 1, p. 685). El art. 2370 del CCCN recepta esta figura,
en cuanto prescribe que “la partición se considera meramente provisional si los
copartícipes sólo han hecho una división del uso y goce de los bienes de la
herencia, dejando indivisa la propiedad. La partición no obsta al derecho de
pedir la partición definitiva”173. Asimismo, la partición provisional está prevista
en el art. 2331, pues permite a los herederos convenir la indivisión de la
herencia por un plazo de diez años, sin perjuicio de la partición del uso y goce
de los bienes174.

171 Art. 2368. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1. Código Civil
y Comercial de la Nación.
172 Art. 2367. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 1. Código Civil

y Comercial de la Nación.
173 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y

Comercial de la Nación.
174 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VI, Cap. 2. Código Civil y Comercial

de la Nación.

69
10.1.7. Formas de partición: reglas propias de cada una
La partición puede operarse en distintas formas, esto es: puede ser privada o
judicial. El Código de Vélez contemplaba la posibilidad de la partición mixta, la
que no ha sido receptada por el Código vigente.

Privada:

Se efectúa sin intervención judicial. Puede realizarse cuando todos los


herederos están presentes y son capaces; en tal caso, podrán acordar de
manera unánime el acto y la forma de efectuarla. Pueden hacerla parcial o
total.

La norma exige tres requisitos para que sea posible su procedencia: presencia
de todos los copartícipes, plena capacidad y decisión unánime175.

Respecto al requisito de que estén presentes, cabe aclarar que no es un acto


personalísimo y, por lo tanto, puede hacerse por medio de mandatario.

Para algunos autores, no puede hacerse esta partición en los casos de ausencia
simple de uno de los herederos, pero sí en los de ausencia con presunción de
fallecimiento, porque los herederos del ausente, actuando bajo una sola
representación, serán herederos presentes de éste.

La unanimidad debe recaer sobre la forma de la partición y sobre su contenido.


Es decir, la unanimidad debe ser respecto a la decisión de realizar la partición
de manera privada como sobre el acto necesario para efectuarla.

En cuanto a la forma, el Código no la especifica, pero es posible inferir que si se


trata de inmuebles o muebles registrables, deberá hacerse por escritura
pública; sobre el resto de los bienes, podrá ser por documento privado.

Judicial:

Procede en los siguientes casos:

 Cuando hubiese “copartícipes incapaces, con capacidad restringida, o


ausentes”176.

Si se trata de menores de edad, sus progenitores o representantes


deberán efectuar la partición judicial. En el caso de los incapaces, les
corresponderá a sus curadores. Lo mismo sucede si algún heredero fuere
simple ausente.

175 Art. 2369. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil
y Comercial de la Nación.
176 Art. 2371, inc. a). Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2.

Código Civil y Comercial de la Nación.

70
 Cuando terceros, fundándose en un interés legítimo, se opusieran a la
partición privada; por ejemplo, los acreedores de los herederos.

 Cuando los copartícipes fueran capaces, pero no acordaran hacer la


partición de forma privada177.

El acuerdo de realizar partición privada debe ser unánime; en consecuencia,


basta que uno sólo se oponga para que deba ser realizada judicialmente.

En los supuestos en que procede la partición judicial, la inobservancia de este


modo provoca la nulidad de la partición.

10.1.8. Licitación
La licitación aparece como un derecho de preferencia de los copartícipes a fin
que les sea adjudicado en su hijuela un bien de la herencia por un valor
superior al del avalúo (Olmo, 2014, p. 242).

El Código de Vélez, en su art. 2367178, receptaba la licitación. Con la sanción de


la Ley 17711179, fue derogada, ya que se consideraba que colocaba en situación
de inferioridad a los herederos que tenían menos recursos económicos. Sin
embargo, parte de la doctrina entendía que pese a su derogación, si todos los
herederos estaban presentes y eran capaces, podían resolver por unanimidad
que un bien de los que integraba la comunidad fuera adjudicado a aquel que
ofreciera el mayor valor en la puja que entre ellos realizaran, en virtud del art.
3462180. Por su parte, el Código Civil y Comercial incorpora esta institución en el
art. 2372181. En los fundamentos del anteproyecto de Código Civil y Comercial
(Lorenzetti, R. L. Presidente de la Comisión Redactora del Código Civil y
Comercial de la Nación, 2014, p. 801), se afirma que se reinstala la figura de la
licitación por considerar que es útil para los intereses de los coherederos.

El art. 2372 prescribe:

Cualquiera de los copartícipes puede pedir la licitación de alguno


de los bienes de la herencia para que se le adjudique dentro de

177 Art. 2371. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil
y Comercial de la Nación.
178 Ley 340/1869, abrogada por el artículo 4° de la ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. vigencia:

1° de agosto de 2015, texto según art. 1° de la ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.
179 Modificaciones. Promulgada: 22 de abril de 1968. Poder ejecutivo Nacional.
180 Ley 340/1869, abrogada por el artículo 4° de la ley 26.994, suplemento B.O. 08/10/2014, p. 1. vigencia:

1° de agosto de 2015, texto según art. 1° de la ley N.° 27.077, B.O. 19/12/2014. Honorable Congreso de la
Nación Argentina.
181 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y

Comercial de la Nación.

71
su hijuela por un valor superior al del avalúo, si los demás
copartícipes no superan su oferta.

Efectuada la licitación entre los herederos, el bien licitado debe


ser imputado a la hijuela del adquirente, por el valor obtenido en
la licitación, quedando de ese modo modificado el avalúo de ese
bien.

La oferta puede hacerse por dos o más copartícipes, caso en el


cual el bien se adjudica en copropiedad a los licitantes, y se
imputa proporcionalmente en la hijuela de cada uno de ellos.

No puede pedirse la licitación después de pasados treinta días de


la aprobación de la tasación.182

La forma en que se realizará la licitación en el proceso sucesorio deberá ser


regulada por las normas procesales locales.

10.2. Procedimiento de partición judicial.


Inventario y avalúo
El proceso de partición está constituido por una secuencia cuyos pasos van
desde el inventario hasta la aprobación de las cuentas particionarias.

Diligencias previas:

 Inventario:

Constituye una reconstrucción del relictum y consiste en la enumeración


de los bienes que componen la herencia. Es decir, implica una
descripción de los bienes hereditarios.

El artículo 2341, a los fines de su confección, requiere la citación a los


herederos, acreedores y legatarios, cuyo domicilio sea conocido183.

Es dable señalar que la ausencia de los herederos en el acto de


realización del inventario, si han sido citados, no afecta su validez.

Respecto al tiempo en que debe hacerse el inventario, si es llevado a


cabo antes de la declaratoria de herederos o de la aprobación del
testamento, se lo denomina inventario provisional; si, en cambio, se

182 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y
Comercial de la Nación.
183 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 3. Código Civil y

Comercial de la Nación.

72
efectúa después de la declaratoria de herederos o aprobación del
testamento, se denomina inventario definitivo.

Asimismo, el art. 2341, en el segundo párrafo, prevé que debe ser


realizado en un plazo de tres meses desde que los acreedores o
legatarios hubiesen intimado judicialmente a los herederos a su
realización184. Para parte de la doctrina, tal intimación sólo podrá
hacerse luego de dictado el Auto declaratoria de herederos o de
aprobación del testamento.

La falta de confección del inventario en el plazo de tres meses desde la


intimación acarrea la responsabilidad ilimitada de los herederos.

Un supuesto especial receptado en el art. 2342 es la posibilidad de la


denuncia de bienes; en virtud de ello, por la voluntad unánime de los
copropietarios de la masa indivisa, el inventario puede ser sustituido por
aquella, excepto que el inventario haya sido pedido por acreedores o lo
impusiera otra disposición de la ley185.

Respecto a la persona del inventariador, el Código no contiene una


norma que regule quiénes pueden desempeñar esa función ni cómo
deben ser nombrados, lo que será determinado por las normas
procesales locales. Por ejemplo, el CPCCN (Código Procesal Civil y
Comercial) exige que sea realizado por un escribano, designado a
propuesta de todos los herederos o, en su defecto, el juez186.

 Avalúo:

El paso siguiente al inventario es la valuación de los bienes a fin de


determinar los valores de los bienes que han sido inventariados, para la
adjudicación a los comuneros. Si luego del inventario aparecieran otros
bienes, deberá confeccionarse un inventario complementario para luego
valuar tales bienes.

Al igual que en el inventario, el Código no prevé una norma que regule


quiénes pueden desempeñar ese cargo.

En cuanto a su nombramiento, el art. 2343 postula que “…la valuación


debe hacerse por quien designen los copropietarios de la masa indivisa,
si están de acuerdo y son todos plenamente capaces o, en caso

184 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 3. Código Civil y
Comercial de la Nación.
185 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 3. Código Civil y

Comercial de la Nación.
186 Art. 719. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Segundo, Título VIII, Cap. 3. Código Civil

y Comercial de la Nación.

73
contrario, por quien designa el juez, de acuerdo a la ley local”187. Para la
valuación, impone la norma en análisis que “el valor de los bienes se
debe fijar a la época más próxima posible al acto de partición”188. Tal
solución responde a la finalidad de que se logre una equitativa división
de los bienes.

A modo de ejemplo, podemos señalar otra forma para determinar el


valor de los bienes, así el art. 723 del CPCCN expresa que:

Si hubiere conformidad de las partes se podrá tomar para los


inmuebles la valuación fiscal, y para los títulos y acciones, la
cotización del mercado de valores. Si se tratare de los bienes de
la casa habitación del causante, la valuación por peritos podrá
ser sustituida por declaración jurada de los interesados.189

 Impugnaciones y reclamación contra el inventario y avalúo:

El Código, en su art. 2344, admite la posibilidad de impugnar las


operaciones de inventario y avalúo; así, expresa que: “los copropietarios
de la masa indivisa, los acreedores y legatarios pueden impugnar total o
parcialmente el inventario y el avalúo o la denuncia de bienes…”190.

Agregados al proceso el inventario y avalúo, se los pondrá en


conocimiento de los interesados. Una vez vencido el plazo de ley sin
haberse deducido oposición, se aprobarán ambas operaciones sin más
trámite.

 Retasa

En el último párrafo del art. 2344 se regula esta operación; así, se


expresa que: “si se demuestra que no es conforme al valor de los bienes,
se ordena la retasa total o parcial de éstos”191.

Esto es de muy poca utilización en la práctica.

10.2.1. Partidor: designación. Funciones. Cuenta


particionaria. Liquidación del pasivo
187 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 3. Código Civil y
Comercial de la Nación.
188 Art. 2343. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 3. Código Civil

y Comercial de la Nación.
189 Texto actualizado de la Ley N.° 17.454 (t.o. 1981), Libro Cuarto, Título Único, Cap. 5. Código Procesal

Civil y Comercial de la Nación.


190 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 3. Código Civil y

Comercial de la Nación.
191 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VII, Cap. 3. Código Civil y

Comercial de la Nación.

74
La partición judicial es efectuada por un partidor o por varios que actúan
conjuntamente, los que son designados por acuerdo unánime de los
copartícipes; a falta de éste, el nombramiento debe ser hecho por el juez192.

Puede prescindirse de la designación del partidor si solo se deben distribuir


sumas de dinero, ya que solo deberá realizarse una operación aritmética.

En algunas legislaciones procesales, el partidor debe ser abogado; para otras,


debe ser contador público.

El partidor es un delegado del juez, por lo tanto, para que la partición tenga
carácter de definitiva, debe ser aprobada por éste.

El partidor obra por delegación jurídica a tenor de las normas de fondo y


procesales, proponiendo el contenido del acto particional que aprobará u
homologará el juez. Tiene las funciones de determinar la masa partible; luego,
formar los lotes y asignarlos a los herederos. Su tarea se concreta con la
determinación de la cuenta particionaria.

Cuenta particionaria:

La masa partible es distinta de la que forma objeto de la indivisión hereditaria,


puesto que habrá de integrarse con las liberalidades que hubiese realizado el
causante y que deban ser colacionadas por los coherederos.

Postula el art. 2376:

Composición de la masa. La masa partible comprende los bienes


del causante que existen al tiempo de la partición o los que se
han subrogado a ellos, y los acrecimientos de unos y otros. Se
deducen las deudas y se agregan los valores que deben ser
colacionados y los bienes sujetos a reducción.193.

El partidor deberá establecer las deudas y cargas de la sucesión y deberá


separar los bienes suficientes para afrontarlas, así como a los legados impagos.
Ello permite determinar la masa neta partible, que es la que se dividirá entre
los herederos.

Cuando el dinero existente en el sucesorio no fuere suficiente para satisfacer el


pago de las deudas y cargas, será necesario formar la hijuela de bajas que se
integrará con bienes que serán destinados a ese fin.

Para la formación de los lotes:

192 Art. 2373. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil
y Comercial de la Nación.
193 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y

Comercial de la Nación.

75
 …no se tiene en cuenta la naturaleza ni el destino de los bienes, excepto
que sean aplicables las normas referentes a la atribución preferencial.
Debe evitarse el parcelamiento de los inmuebles y la división de las
empresas.

 Si la composición de la masa no permite formar lotes de igual valor, las


diferencias entre el valor de los bienes que integran un lote y el monto
de la hijuela correspondiente deben ser cubiertas con dinero,
garantizándose el saldo pendiente a satisfacción del acreedor. El saldo
no puede superar la mitad del valor del lote, excepto en el caso de
atribución preferencial.

 Excepto acuerdo en contrario, si al deudor del saldo se le conceden


plazos para el pago y, por circunstancias económicas, el valor de los
bienes que le han sido atribuidos aumenta o disminuye
apreciablemente, las sumas debidas aumentan o disminuyen en igual
proporción.

 Si hay cosas gravadas con derechos reales de garantía, debe ponerse a


cargo del adjudicatario la deuda respectiva, imputándose a la hijuela la
diferencia entre el valor de la cosa y el importe de la deuda.

 Las sumas que deben ser colacionadas por uno de los coherederos se
imputan a sus derechos sobre la masa.194

Como desarrollamos con anterioridad, resultan aplicables en este punto:

 el principio de igualdad en la formación de los lotes;

 el principio de adjudicación en especie;

 la indivisión de los bienes divisibles cuya división hace antieconómico el


aprovechamiento de las partes195;

 la distribución del dinero debe ser realizada en proporción al derecho de


cada uno;

 la adjudicación en condominio solo es posible si hay conformidad de los


interesados;

 creación de créditos y deudas de pequeños montos a fin de igualar el


valor de las hijuelas.

194 Art. 2377. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil
y Comercial de la Nación.
195 Art. 2375. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil

y Comercial de la Nación.

76
En la cuenta particionaria se determinarán los lotes que se asignarán a los
herederos. Esta cuenta tiene seis partes:

1. Prenotados: es la relación sucinta de los antecedentes de la partición


conforme al expediente sucesorio. Contiene todos los datos del
sucesorio que permiten tener un conocimiento de los aspectos
fundamentales sin tener que recurrir al expediente; por ejemplo,
nombre del difunto, fecha y lugar de fallecimiento, transcripción de la
declaratoria de herederos o de las disposiciones testamentarias
pertinentes, la cuota parte que corresponde a cada uno de ellos, etc.

2. Cuerpo general de bienes: contiene la transcripción del inventario y del


avalúo. Es la enumeración detallada de los bienes que componen el
patrimonio sucesorio y la indicación de sus respectivos valores.

3. Bajas comunes: comprende todos los créditos que existan contra la


sucesión y los legados que deban satisfacerse. Esto se detalla también
en partidas numéricas.

Una vez individualizadas las deudas en su totalidad, ya que deben ser


solventadas con los bienes hereditarios, es preciso formar la hijuela de
bajas, que consiste en la determinación de un lote de bienes destinado a
la cancelación de dichas deudas.

4. Líquido partible: La suma de los valores que integran las bajas generales
se restan del total del cuerpo general de bienes, determinando así el
saldo partible.

5. División: consiste en determinar en valores lo que le corresponde a cada


heredero.

6. Adjudicación: es el resultado final de la cuenta particionaria. Conforme


a ella, se determina lo que se denomina hijuela de cada heredero, en la
que se consigna: 1) el monto de su haber y 2) los bienes que se
adjudican en pago.

Por último, se realiza la asignación de lotes. Expresa el art. 2378 que:

Los lotes correspondientes a hijuelas de igual monto deben ser


asignados por el partidor con la conformidad de los herederos y,
en caso de oposición de alguno de éstos, por sorteo.

En todo caso se deben reservar bienes suficientes para solventar


las deudas y cargas pendientes, así como los legados impagos.196

196Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil y
Comercial de la Nación.

77
De la norma surge que los acreedores de la herencia reconocidos como tales,
pueden exigir que no se entreguen a los herederos sus porciones hereditarias,
ni a los legatarios sus legados, hasta tanto no se les abonen sus créditos.

Atribución preferencial:

Se encuentra prevista en los arts. 2380 a 2382197, en los que se distingue:

1. La atribución preferencial de un establecimiento.

El cónyuge sobreviviente o un heredero pueden pedir la atribución


preferencial en la partición –con cargo de pagar el saldo, si lo hay–
del establecimiento agrícola, comercial, industrial, artesanal o de
servicios que constituye una unidad económica, en cuya formación
participó.

En caso de explotación en forma social, puede pedirse la atribución


preferencial de los derechos sociales, si ello no afecta las
disposiciones legales o las cláusulas estatutarias sobre la
continuación de una sociedad con el cónyuge sobreviviente o con
uno o varios herederos.

El saldo debe ser pagado al contado, excepto acuerdo en contrario.

2. La atribución preferencial de otros bienes.

El cónyuge sobreviviente o un heredero pueden pedir también la


atribución preferencial:

a) de la propiedad o del derecho a la locación del inmueble que le


sirve de habitación, si tenía allí su residencia al tiempo de la muerte,
y de los muebles existentes en él;

b) de la propiedad o del derecho a la locación del local de uso


profesional donde ejercía su actividad, y de los muebles existentes
en él;

c) del conjunto de las cosas muebles necesarias para la explotación


de un bien rural realizada por el causante como arrendatario o
aparcero cuando el arrendamiento o aparcería continúa en
provecho del demandante o se contrata un nuevo arrendamiento
con éste.

3. La atribución preferencial solicitada por varios herederos

Si la atribución preferencial es solicitada por varios copartícipes que


no acuerdan en que les sea asignada conjuntamente, el juez debe

197 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014. Código Civil y Comercial de la Nación.

78
decidir teniendo en cuenta la aptitud de los postulantes para
continuar la explotación y la importancia de su participación personal
en la actividad.

Cargas de la masa198:

Las cargas de la sucesión son obligaciones que nacen luego del fallecimiento del
causante. Los gastos causados por la partición y los hechos en beneficio común
son imputables a la masa. En cambio, si se trata de gastos por trabajos o
desembolsos innecesarios, deben ser soportados por el heredero que los causó.

Entrega a los herederos de las copias de las hijuelas y de los títulos de los
bienes adjudicados. Inscripción de las hijuelas en los registros:

Cada heredero recibirá una copia de su hijuela, que constituirá el título que
probará el dominio sobre los bienes detallados en él.

Cuando se trate de un título que comprenda objetos que han sido adjudicados
a varios herederos, aquel quedará en manos del que tenga la cuota mayor
sobre la cosa, y al resto se le entregará una copia fehaciente199.

Una vez culminada la partición, deberá inscribirse la hijuela en los registros


respectivos. La inscripción es meramente declarativa.

10.3. Naturaleza y efectos de la


partición. Consecuencias
Dos son las características sustanciales que muestra la partición: es declarativa
y es esencialmente igualitaria.

Carácter declarativo:

El art. 2403 reconoce que la partición es declarativa y no traslativa de


derechos200.

Consecuencias:

 Se juzga que cada heredero sucede solo e inmediatamente al causante


en los bienes comprendidos en su hijuela y en los que se le atribuyen

198 Art. 2384. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil
y Comercial de la Nación.
199 Art. 2379. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 2. Código Civil

y Comercial de la Nación.
200 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 5. Código Civil y

Comercial de la Nación.

79
por licitación, y que no ha tenido derecho alguno en los que
corresponden a sus coherederos.

De ello deriva que la validez del acto celebrado por uno de los herederos
antes de la partición se encuentra subordinada al resultado de ésta.

Además, si el adjudicatario ha estado en posesión material de los bienes


hereditarios, se considera que siempre ha estado en la posesión
exclusiva de la cosa desde el fallecimiento del causante.

 Igual solución se entiende respecto de los bienes atribuidos por


cualquier otro acto que ha tenido por efecto hacer cesar la indivisión
totalmente o de manera parcial solo respecto a ciertos bienes o ciertos
herederos.

 Los actos válidamente otorgados respecto de algún bien de la masa


hereditaria conservan sus efectos a consecuencia de la partición, sea
quien sea el adjudicatario de los bienes que fueron objeto de esos actos.
Por ejemplo, los actos de enajenación otorgados por acuerdo unánime
de los herederos o con autorización judicial.

Carácter Igualitario:

Es un dato sustancial de la partición. Dos de sus corolarios obligados son la


garantía por evicción y por los vicios redhibitorios.

10.3.1. Evicción: extensión de la garantía. Casos


excluidos. Defectos ocultos
Los herederos son garantes entre ellos de la evicción y de los vicios ocultos de
las cosas que se les adjudicaron en la partición. Por lo tanto, en caso de evicción
de los bienes adjudicados, o de sufrir el adjudicatario alguna turbación del
derecho en el goce pacífico de aquéllos, o de las servidumbres en razón de
causa anterior a la partición, cada uno de los herederos responde por la
correspondiente indemnización en proporción a su parte, soportando el
heredero vencido o perjudicado la parte que le toque. Si alguno de los
herederos resulta insolvente, su contribución debe ser cubierta por todos los
demás.

Ninguno de los herederos puede excusar su responsabilidad por haber perecido


los bienes adjudicados en la partición, aunque haya sido por caso fortuito201.

201Art. 2404. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 5. Código Civil
y Comercial de la Nación.

80
Asimismo, los coherederos se deben recíprocamente garantía de los defectos
ocultos de los bienes adjudicados202.

Concuerda la doctrina en los tres requisitos requeridos para la procedencia de


la garantía: que la evicción o turbación sea de una época anterior a la partición,
que no sea imputable al heredero y que el acto de partición no contenga alguna
cláusula de exoneración de garantía.

En cuanto a la extensión de la garantía, ésta se debe por el valor de los bienes


al tiempo en que se produce. Si se trata de créditos, la garantía comprende
tanto la existencia del crédito como la solvencia del deudor al momento de la
partición203.

Por último, la garantía de evicción no tiene lugar en dos supuestos: cuando fue
expresamente excluida por los herederos respecto a un riesgo determinado y
cuando se produce por culpa del heredero que la padece.

10.3.2. Reforma y nulidad de la partición


El perjudicado en la partición puede tomar dos caminos:

 puede pedir la nulidad;

 o puede solicitar la reforma a fin de lograr una partición


complementaria o rectificativa, o bien la atribución de un complemento
en su porción. En estos supuestos, se persigue subsanar el acto
particional viciado de nulidad.

En el caso de la nulidad, la partición puede ser invalidada por las mismas causas
que pueden serlo los actos jurídicos.

De tal manera, serán causas suficientes para sustentar la nulidad del acto:

 la falta de capacidad de las partes;

 la inobservancia de las formas solemnes;

 la omisión de uno de los herederos;

 la existencia de vicios de la voluntad.

Sostienen Rolleri y Milone (2014, p. 300) que debe diferenciarse si se trata de


una partición privada o si es judicial, pues en la primera se está frente a un

202 Art. 2407. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 5. Código Civil
y Comercial de la Nación.
203 Art. 2406. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 5. Código Civil

y Comercial de la Nación.

81
negocio jurídico al que resulta aplicable el régimen previsto por los arts. 382 y
ss.; en la judicial, además puede ser atacada por nulidad procesal.

Por su parte, el art. 2409 (acción de complemento) postula que el artículo 2408:

…se aplica a todo acto, cualquiera que sea su denominación,


cuyo objeto sea hacer cesar la indivisión entre los coherederos,
excepto que se trate de una cesión de derechos hereditarios
entre coherederos en la que existe un álea expresada y
aceptada.204

Por ejemplo, la adjudicación de créditos o la adjudicación de bienes muebles


registrables.

Por último, regula el art. 2410 que tales acciones (acción de nulidad,
rectificación de partición, y acción de complemento) “no son admisibles si el
coheredero que las intenta enajena en todo o en parte su lote después de la
cesación de la violencia, o del descubrimiento del dolo, el error o la lesión”205.
Se refiere al caso en que el heredero, teniendo conocimiento efectivo de los
vicios que han invalidado la partición, se desprende de todos o parte de los
bienes adjudicados.

10.4. Partición por el ascendiente.


Personas que pueden efectuarla. Bienes
no incluidos
La partición por ascendiente puede ser efectuada por testamento o por
donación. En tal sentido, postula el art. 2411: “la persona que tiene
descendientes puede hacer la partición de sus bienes entre ellos por donación
o por testamento…”206. Ambas formas tienen en común el sujeto que la realiza
–ascendiente– y los sujetos beneficiarios –descendientes–.

A diferencia de las otras particiones, no hace cesar la comunidad hereditaria,


sino que directamente impide que ésta se forme, pues al momento de la
muerte del causante, sus bienes ya están repartidos entre sus descendientes.

204 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 6. Código Civil y
Comercial de la Nación.
205 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 6. Código Civil y

Comercial de la Nación.
206 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 1ª. Código Civil y

Comercial de la Nación.

82
En cuanto a los bienes, puede comprender a todos los que componen la
herencia o solo algunos; en este último caso, los bienes que no están sujetos a
tal partición formarán la masa hereditaria207.

El art. 2411, respecto a los bienes, expresa que si el ascendiente es una persona
casada, la partición de los bienes propios debe incluir al cónyuge que conserva
la vocación hereditaria. En cuanto a la partición de gananciales, sólo puede ser
efectuada por donación mediante acto conjunto de los cónyuges, que
comprende la disposición de bienes de titularidad de uno o ambos cónyuges,
pues la norma no exige que ambos deban disponer mutuamente208.

Asimismo, en virtud del art. 2413, al efectuar la partición, “el ascendiente debe
colacionar a la masa el valor de los bienes que hubiese donado con anterioridad
y sean susceptibles de colación”209. En tal sentido, en la partición por donación,
el art. 2418 señala que en todos los casos, para la colación y el cálculo de la
legítima, se debe tener en cuenta el valor de los bienes al tiempo en que se
hacen las donaciones, apreciado a valores constantes210. En consecuencia, el
ascendiente, al realizar la partición, debe tener en cuenta las donaciones que
hizo con anterioridad, de manera tal que no afecte la igualdad entre los
legitimarios. Por último, el ascendiente puede mejorar a alguno de los
descendientes o al cónyuge (si correspondiere), siempre dentro de los límites
de la porción disponible; además, debe manifestar expresamente que es una
mejora.

Ventajas e inconvenientes:

Permite prevenir las diferencias que podrían originarse en la partición, después


de la muerte del ascendiente; por otra parte, el ascendiente puede atribuir a
cada uno de los descendientes el bien que considere conveniente y equitativo.

Las dificultades son provocadas por el espíritu de favoritismo posibilitado por la


institución y los inconvenientes derivados de la inestabilidad de las
adquisiciones por las numerosas causas de anulación o rescisión. Además, en el
caso de la partición por donación, puede colocar al donante en una situación de
desprotección.

207 Art. 2412. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 1ª. Código
Civil y Comercial de la Nación.
208 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 1ª. Código Civil y

Comercial de la Nación.
209 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 1ª. Código Civil y

Comercial de la Nación.
210 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 2ª. Código Civil y

Comercial de la Nación.

83
10.4.1 Partición por donación. Definición. Naturaleza
jurídica. Regulación legal. Acción de reducción
Es la partición que tiene lugar cuando los padres u otros ascendientes hacen en
vida la partición de sus bienes entre sus hijos y descendientes, mediante la
donación de ellos (Pérez Lasala, 2014, tomo 1, p. 769). Es el acto jurídico por el
cual el ascendiente dona y parte sus bienes entre sus descendientes con la
aceptación de éstos (Capparelli, 2014, p. 315).

Respecto a su naturaleza jurídica, se considera que es una figura híbrida, pues


es una donación que produce los efectos de una partición hereditaria
extrajudicial. Esto se debe a que Es un acto complejo al que se aplican las
normas de la donación y de la partición; además, dicho acto debe respetar el
régimen de comunidad de los cónyuges, en el caso en que resulte procedente.

Con relación a la forma, el Código no especifica cómo debe instrumentarse,


pero se considera que debe hacerse conforme a las formas de las donaciones.
Por lo tanto, si se trata de un inmueble, debe celebrarse por escritura pública;
en cambio, si se trata de muebles, basta el instrumento privado.

Objeto:

“La partición por donación no puede tener por objeto bienes futuros. Puede ser
hecha mediante actos separados si el ascendiente interviene en todos ellos” 211.

Como dijimos, la partición puede comprender todos los bienes o puede suceder
que el ascendiente se reserve algunos; en este último caso, tales bienes no
pueden ser incluidos en la partición. Tampoco son alcanzados por ésta, los
bienes que fueron adquiridos con posterioridad.

En todos los casos, para la colación y el cálculo de la legítima, se debe tener en


cuenta el valor de los bienes al tiempo en que se hacen las donaciones,
apreciado a valores constantes. Es decir, debe tenerse en cuenta el valor de los
bienes al tiempo de la donación; este es el valor que tuvo presente el
ascendiente al momento de realizar la partición por donación. Sin embargo, la
norma agrega “apreciados a valores constantes”, lo que implica que es posible
una actualización cuando se realicen los cálculos.

Derechos transmitidos:

“El donante puede transmitir la plena propiedad o la nuda propiedad de los


bienes donados, reservándose el usufructo. También puede pactarse entre el
donante y los donatarios una renta vitalicia en favor del primero”212.

211Art. 2415. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 2ª. Código
Civil y Comercial de la Nación.

84
Acción de reducción:

El descendiente omitido en la partición por donación o nacido


después de realizada ésta, y el que ha recibido un lote de valor
inferior al correspondiente a su porción legítima, pueden ejercer
la acción de reducción si a la apertura de la sucesión no existen
otros bienes del causante suficientes para cubrirla.213

Esta acción sólo puede ejercerse una vez acaecida la muerte del causante.

Legitimado activo es el descendiente que ha sido omitido en la partición o el


que ha recibido un lote de valor inferior al que le correspondía por su legítima.
Alcanza la legitimación al cónyuge en casos específicos.

Legitimado pasivo es el copartícipe que ha recibido un lote mayor al que le


correspondía en su porción legítima o mejora.

Revocación:

La partición por donación puede ser revocada por el


ascendiente, con relación a uno o más de los donatarios en los
casos en que se autoriza la revocación de las donaciones y
cuando el donatario incurre en actos que justifican la exclusión
de la herencia por indignidad.214

Por ejemplo, puede revocarse la partición ante el nacimiento de un nuevo hijo,


si expresamente se hubiese dispuesto. Otro supuesto es cuando un donatario
realiza actos que permiten la exclusión de la herencia por indignidad.

La revocación puede ser total o parcial.

Resultan aplicables los arts. 1569 a 1571, y 1573215.

Efectos:

 Efectos en vida del causante:

o Los descendientes adquieren los bienes una vez producida la


aceptación de la donación; por lo tanto, pueden ejercer todas las
acciones para proteger sus derechos. Parte de la doctrina
considera que si la partición comprende todos los bienes, los

212 Art. 2416. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 2ª. Código
Civil y Comercial de la Nación.
213 Art. 2417. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 2ª. Código

Civil y Comercial de la Nación.


214 Art. 2420. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 2ª. Código

Civil y Comercial de la Nación.


215 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Tercero, Título IV. Código Civil y Comercial de la

Nación.

85
donatarios deben pagar las deudas del ascendiente (Pérez
Lasala, 2014). Si es parcial y al donante le quedasen bienes
suficientes para cubrir sus deudas, el obligado al pago es aquel y
subsidiariamente, los descendientes.

o Los acreedores del donante pueden ejercer acción contra éste


para obtener el pago de la deuda; si la partición es total, podrán
exigir dicho pago a los donatarios.

o Los donatarios se deben recíprocamente garantía de evicción de


los bienes recibidos. La acción puede ser ejercida desde que la
evicción se produce, aun antes de la muerte del causante216.

 Efectos después del fallecimiento del causante:

o Si a la muerte del donante no hubiesen quedado más bienes, el


donatario tendrá los derechos y obligaciones que tenía al
momento de la aceptación de la donación.

o Si quedaran bienes, el heredero, si renuncia a la herencia, podrá


conservar los bienes recibidos en la donación siempre que no se
afecte la legítima de los legitimarios. Si acepta la herencia, igual
conserva la donación, al igual que en el caso anterior, siempre
que no afecte la legítima.

10.4.2. Partición por testamento. Regulación legal


La partición por testamento es aquella en la que el testador señala los bienes
concretos con el fin de hacer la división, pero no para instituir heredero en cosa
cierta ni para instituir legatarios.

En cuanto a su forma, resulta obvio que solo puede ser efectuada por
testamento, por lo tanto, si se la realiza en otro tipo de documento, carecerá de
validez.

Se encuentra regulada de manera específica en los arts. 2421 a 2423217.

Esta partición es revocable por el causante y sólo produce efectos después de


su muerte.

216 Art. 2420. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 2ª. Código
Civil y Comercial de la Nación.
217 Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, § 3ª. Código Civil y

Comercial de la Nación.

86
La enajenación posterior al testamento de alguno de los bienes incluidos en la
partición no afecta su validez, sin perjuicio de las acciones protectoras de la
porción legítima que pueden corresponder.

Sus beneficiarios no pueden renunciar a la acción de reducción para solicitar


una nueva partición (que involucraría la nulidad de la partición), excepto por
acuerdo unánime.

En cuanto a los bienes, puede comprender todos los bienes o sólo algunos.
También puede suceder que luego de la partición adquiera nuevos bienes que
quedarán fuera de ella.

Efectos218:

 produce los mismos efectos que la practicada por los herederos. Sin
embargo, hay una diferencia, pues si la partición es total, no se crea la
comunidad hereditaria; en cambio, en la efectuada por los herederos, la
partición pone fin a la indivisión.

 Los herederos se deben recíprocamente garantía de evicción de los


bienes comprendidos en sus lotes.

La existencia y legitimidad de los derechos transmitidos se juzga al


tiempo de la muerte del causante.

 Los herederos están obligados al pago de las deudas hereditarias a partir


de la muerte del testador.

218 Arts. 2422 y 2423. Ley 26.944 promulgada por Decreto 1975/2014, Libro Quinto, Título VIII, Cap. 7, §
3ª. Código Civil y Comercial de la Nación.

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