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Agradecidos por encima de todo

By Past Diego Peláez


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“Nuestras aflicciones son pasajeras, pero nuestro Dios es Eterno”

“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse”. Romanos 8:18

 Por encima de toda aflicción pasajera debemos ser agradecidos con Dios

 Ninguna aflicción presente puede anular las misericordias eternas de nuestro Dios.

 En la aflicción presente debemos confiar, pero nunca olvidar lo que es eterno

Como humanidad: Gracias por haber sido creados.

Salmos 100:3-4 Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;
Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus
atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre.

Salmos 8:3-6 “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste,
Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria?, ¿Y el hijo del hombre, para que lo visites?
Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear
sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies”

Lamentaciones 3:22-23 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca
decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”.

Como pecadores: Gracias por haber sido redimidos

Filipenses 2:5-9 “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual,
siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se
despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de
cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre”

Isaías 53:6-11 “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino;
mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;
como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no
abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue
cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los
impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño
en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya
puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová
será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su
conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos”.
Como iglesia: Gracias por el Espiritu Santo

Efesios 1:13-14 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra
salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las
arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”

2 Corintios 5:1-11

v1: “Pues sabemos que, cuando se desarme esta tienda de campaña terrenal en la cual vivimos (es
decir, cuando muramos y dejemos este cuerpo terrenal), tendremos una casa en el cielo, un cuerpo
eterno hecho para nosotros por Dios mismo y no por manos humanas.

v2: Nos fatigamos en nuestro cuerpo actual y anhelamos ponernos nuestro cuerpo celestial como si
fuera ropa nueva.

v3 Pues nos vestiremos con un cuerpo celestial; no seremos espíritus sin cuerpo.

v4 Mientras vivimos en este cuerpo terrenal, gemimos y suspiramos, pero no es que queramos morir
y deshacernos de este cuerpo que nos viste. Más bien, queremos ponernos nuestro cuerpo nuevo
para que este cuerpo que muere sea consumido por la vida.

v5 Dios mismo nos ha preparado para esto y, como garantía, nos ha dado su Espíritu Santo.

v6 Así que siempre vivimos en plena confianza, aunque sabemos que mientras vivamos en este
cuerpo no estamos en el hogar celestial con el Señor.

v7 Pues vivimos por lo que creemos y no por lo que vemos.

v8 Sí, estamos plenamente confiados, y preferiríamos estar fuera de este cuerpo terrenal porque
entonces estaríamos en el hogar celestial con el Señor.

v9 Así que, ya sea que estemos aquí en este cuerpo o ausentes de este cuerpo, nuestro objetivo es
agradarlo a él.

v10 Pues todos tendremos que estar delante de Cristo para ser juzgados. Cada uno de nosotros
recibirá lo que merezca por lo bueno o lo malo que haya hecho mientras estaba en este cuerpo
terrenal.

v11 Dado que entendemos nuestra temible responsabilidad ante el Señor, trabajamos con esmero
para persuadir a otros. Dios sabe que somos sinceros, y espero que ustedes también lo sepan.