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Tipo de cambio fijo

Definición
El tipo de cambio fijo es un sistema en el que dos o más países mantienen un tipo de cambio
constante entre sus monedas.
En este sistema, las subidas del tipo de cambio (son infrecuentes) son llamadas revaluaciones
en lugar de apreciaciones y las reducciones del tipo de cambio se llaman devaluaciones en
lugar de depreciaciones.
Tipos de cambios fijos
Los países que tienen un sistema de tipo de cambio fijo, mantienen un tipo de cambio
expresado en una moneda extranjera. Algunos fijan su moneda al dólar, un ejemplo es
Argentina (1991- 2001).
Es difícil que se realicen ajustes en el tipo de cambio, estos cambios son llamados devaluación
y revaluación.
Existen sistemas para mantener tipos de cambio de acuerdo a ciertas características, como:
Tipo de cambio de fijación reptante. Los países que lo utilizan normalmente tienen tasas de
inflación superiores a las de Estados Unidos. Si fijaran su tipo de cambio nominal con respecto
al dólar, la subida más rápida de su nivel de precios en comparación con la de EU provocaría
una continua apreciación real y haría que sus bienes dejarán de ser rápidamente competitivos.
Para evitar esta consecuencia, estos países eligen una tasa de depreciación frente al dólar
determinada de antemano. Deciden reptar más lentamente frente al dólar.
Otro sistema consiste en mantener sus tipos de cambio bilaterales dentro de unas bandas.
La forma en que se fija un tipo de cambio
Tenemos que considerar que el tipo de cambio responde a la oferta y demanda. Entonces si se
fija el tipo de cambio de un país posiblemente esté no sea el tipo de cambio de equilibrio del
mercado de divisas: puede ser mayor o menor que el fijado.
Ponemos como ejemplo el tipo de cambio fijo de 12.50 pesos con respecto al dólar, que se
estableció en México en 1954 y permanecio durante 22 años.

En el caso de que el valor de equilibrio de la moneda este por debajo del tipo de cambio fijo, se
produce un excedente de la moneda en el mercado de divisas, lo que produciría una caída del
valor de la moneda.
En el caso de que el valor de equilibrio de la moneda este por arriba del tipo de cambio fijo, se
produce una escasez de la moneda en el mercado de divisas, lo que produciría una
revaluación de la moneda.
¿Cómo puede un Estado mantener el tipo de cambio en la cifra fijada?
Hay tres posibles formas las cuales han sido utilizadas por los gobiernos para fijar su tipo de
cambio:
La primera es que el Estado retire su excedente del mercado de divisas comprando su propia
moneda a esto se le llama intervención cambiaria. La mayoría de los países mantienen
reservas cambiarias (reservas en divisas extranjeras) que utilizan para comprar su propia
moneda a fin de mantener el tipo de cambio.
Los Estados que mediante la intervención mantienen el valor de su moneda por debajo de su
valor de mercado tienen que comprar activos extranjeros.
La segunda como alternativa a la intervención cambiaria, el Estado puede intentar desplazar
las curvas de oferta y demanda en el mercado de divisas, modificando la política monetaria.
Una ejemplo es modificar el tipo de interés; si se aumenta, crece la entrada de capitales en el
país, lo que aumentaría la demanda monetaria, evitaría la salida de capital del país lo que
reduce la oferta monetaria. Si el resto de las variables permanece constante, un aumento del
tipo de interés aumentaría el valor de su moneda.
En tercer lugar, el Estado puede mantener el tipo de cambio reduciendo la oferta monetaria en
el mercado de divisas, estableciendo un sistema de licencias que limitan el derecho de los
particulares de comprar divisas extranjeras a esto se le denomina como control de cambio. Si
el resto de las variables permanece constante el control de cambios aumenta el valor de la
moneda nacional.
Si por el contrario quiere disminuir el valor monetario, puede imponer un sistema de control de
cambio que limite la compra de su moneda en el extranjero.
Devaluación y revaluación de los tipos de cambio fijos como política macroeconómica
La devaluación como cualquier depreciación, abarata los bienes nacionales expresados en
divisa extranjera, lo que provoca un aumento de las exportaciones. Al mismo tiempo los bienes
extranjeros expresados en la moneda nacional se encarecen, lo que reduce las importaciones.
En consecuencia, aumenta el saldo de la balanza por cuenta corriente.
De la misma manera, la revaluación encarece los bienes nacionales expresados en divisa
extranjera lo que reduce las exportaciones y abarata los bienes extranjeros expresados en
moneda nacional, lo que aumenta las importaciones. Es decir a revaluación reduce el saldo de
la balanza por cuenta corriente.
En un régimen de tipos de cambio fijos, las devaluaciones y las revaluaciones persigue dos
objetivos:
El primero, eliminar la escasez o el excedente de moneda en el mercado de divisas.
El segundo la devaluación y la revaloración pueden ser utilizadas como medidas de política
macroeconómica. La devaluación, al aumentar las exportaciones y disminuir las importaciones
aumenta la demanda agregada. Así pues puede utilizarse para reducir o eliminar una recesión.
La revaluación tiene el efecto contrario y reduce la demanda agregada, con lo que puede
utilizarse para reducir o eliminar una brecha inflacionaria.
Las ventajas y desventajas de tener un tipo de cambio fijo
La elección de un régimen cambiario (norma por la que se guía la política de de tipo de cambio)
plantea un dilema a los responsables políticos, porque tanto los tipos fijos como flotantes tienen
ventajas y desventajas.
La incertidumbre dificulta el comercio entre los países con lo que una ventaja del tipo de
cambio fijo es eliminar la incertidumbre con respecto al valor futuro de la moneda.
Al obligarse a mantener el tipo de cambio fijo, el país también se obliga a no aplicar políticas
inflacionistas.
Fijar el tipo de cambio también genera costes. Para estabilizar un tipo de cambio mediante
intervención, un país debe mantener grandes reservas de divisas extranjeras, una inversión
con escaza rentabilidad.
Además si se producen importantes salidas de capital del país pueden agotarse sus reservas.
Muchas veces la política monetaria se restringe a estabilizar el tipo de cambio y por ello deja
perseguir otros objetivos necesarios para el país como la estabilización en la producción o en la
inflación.
Si elige el control de cambios, imponiendo aranceles y cupos a la importación, distorsiona
los incentivos a importar o a exportar. También puede considerar costes considerables en
términos de burocracia y corrupción.