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CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DEL SANTA

Procesado : Geancarlos Vega Mejía
Delito : Violación sexual de menor de edad
Agraviada : Menor de iniciales C.B.Y.B
Fecha : 19 de marzo de 2015
REFERENCIAS LEGALES:
Constitución Política del Estado: arts. 1, 2 inc. 24 literal b), 51, 138 y 200-202.
Código Penal: arts. 22, 170 y 173.
Ley Orgánica del Poder Judicial: art. 14.

SALA PENAL DE APELACIONES
EXP. N° 00375-2013-83-2501-JR-PE-04
RESOLUCIÓN N° 20
Chimbote, diecinueve de marzo de dos mil quince
Sentencia emitida por la Sala Penal de Apelaciones integrada por los Jueces Superiores: Linda María Olga
Vanini Chang, Carlos Alberto Maya Espinoza y Niczon Holando Espinoza Lugo, quien interviene como
Director de Debates y Ponente.
I. ASUNTO

Recurso de apelación del acusado Vega contra la sentencia contenida en la resolución N° 13 de fecha
30/10/2014, por el cual se le condena como autor del delito de violación sexual a 30 años de pena privativa
de libertad efectiva.
II. AUDIENCIA DE APELACIÓN DE SEN-TENCIA: POSICIÓN DEL APELANTE Y DEL MINISTERIO
PÚBLICO

1. Según el requerimiento acusatorio, se formula acusación contra Geancarlos Vega Mejía como autor del
delito de violación sexual de menor de 14 años de edad previsto en el artículo 173 inciso 2 del CP en
agravio de las iniciales C.B.Y.B., solicitando se le imponga treinta años de pena privativa de libertad y el
pago de S/.2,000.00 por concepto de reparación civil.
Resumidamente, la imputación consiste que en la noche del 26/02/2013, la señora Carmen Rosario
Bocanegra Flores dejó en su domicilio sito la Mz. C lote 5 del AH 16 de Diciembre a su menor hija de
iniciales C.B.Y.B. de 13 años de edad, en compañía de su hermano menor, quien se encontraba en una
habitación, y en otra, el padre de dicha menor de nombre Sandy Mayer Cornejo Cruzado.
Refiere que el imputado fue al domicilio de la menor para sacarla con engaños y llevarla a su domicilio
situado por inmediaciones del Colegio 8 de Octubre del P.J. Progreso de Chimbote.
Una vez en el domicilio del acusado (Mz B lote 21, pasaje Andrés Avelino Cáceres del AH Ricardo Palma)
y mediando las 2 de la madrugada del día 27/02/2013, procedió a mantener relaciones sexuales con la
menor en más de dos oportunidades, por la vía oral y vaginal contra su voluntad; para lo cual, empezó
besarla en el pecho, sacando la pantaloneta y su ropa interior, haciendo el acusado lo propio para luego
abusar de ella; luego que la agraviada gritara, el acusado se retira del baño aprovechando ella para irse a
otra habitación puesto que había varios cuartos, encontrándola el acusado en el cuarto de su tía y allí siguió
abusándola, permaneciendo la menor hasta las 6.00 horas del mismo día. Posteriormente la menor ha
regresado a su domicilio (a las 6.00 horas del 27/02/2013) presentando hematoma en los brazos. Enterada
de este hecho, siendo las 10.30 horas, su madre presentó la denuncia correspondiente.
2. El abogado defensor del acusado, tras ratificarse en su recurso de apelación y fijar su pretensión
absolutoria, resumidamente alega que no se encuentra acreditada la edad de la menor con prueba idónea
como es la partida de nacimiento y se ha dado por acreditada con su declaración y la de su madre.
Señala que al determinar la pena no se ha tenido en cuenta su condición de agente primario, elemento por
el cual la pena a imponerse sería por debajo del mínimum legal. Asimismo, a su juicio, la menor habría
contradicho en sus declaraciones, pues, habría referido haber mantenido relaciones sexuales en dos
oportunidades y en una oportunidad, y el primero habría ocurrido en el domicilio del acusado, que según
el testimonio del PNP Alejando Vásquez Santisteban sería un lugar habitado por los padres, hermanos,
cuñados y sobrino del acusado, circunstancia por el cual sería imposible que pudo haber ocurrido.
Asimismo, refiere que la menor en Cámara Gesell habría declarado no haber visto al procesado y en un
primer momento no le habría sindicado.
3. El señor Fiscal Superior, tras fijar su pretensión por la confirmatoria de la sentencia apelada,
resumidamente alega que según el certificado médico legal y el forense Zavaleta, la menor presenta
desfloración antigua y signos de coito contra natura practicado el mismo día 27/02/2013, haciendo presente
que dicho examen se realizó luego que a las 6.00 del 27/02/2013 la menor fue encontrada por sus padres.
En cuanto la edad de la menor, contradice a la defensa señalando que se han tenido en cuenta la ficha de
Reniec y su DNI.
Asimismo, señala que la responsabilidad del acusado se encuentra acreditada con la imputación uniforme y
detallada que le hace la menor en Cámara Gesell y la misma es corroborada por sus padres que son testigos
de oídas; puntualiza que la menor ha referido haber sido violada en dos oportunidades; en la segunda vez
por vía anal. También señala que se tiene el testimonio del PNP Andrés Alejandro Vásquez Santisteban,
efectivo que intervino por sindicación directa de la menor agraviada. También hace mención a la pericia
psicológica según el cual la menor presenta estresor sexual producto de la violación sexual. También hace
referencia al acta de intervención y acta de reconocimiento en rueda y el acta de constatación domiciliaria
según el cual coincide con las características del domicilio donde ocurrieron los hechos que narra la menor,
independientemente de la cantidad de personas que viven en el inmueble.
III. FUNDAMENTOS

§ Controversia recursal
4. La controversia recursal radica, fundamentalmente, en cuanto la edad de la menor, y la responsabilidad
o no del imputado.
§ Materialidad del delito imputado
5. Dentro del contexto de la imputación señalada, en la recurrida, el Colegiado encargado del juzgamiento
ha establecido que la materialidad del delito imputado se encuentra plenamente acreditada con el
certificado médico legal 1461-EIS de fecha 27/02/2013, según el cual, en un acto de verificación llevada a
cabo a las 12.52 horas de dicha fecha, con inmediatez a la hora de presentación de la denuncia por la madre
de la menor –10.30 horas–, se establece que ella presenta eritema perivuluar, himen con orificio anular,
amplios bordes no congestivos; presenta desgarro completo a las V y IX en el sentido de las agujas del
reloj y en el ano presenta erosión de 0.5 cm a las VI en posición dorso litotornia, tono y reflejos
disminuidos, y, concluye: que presenta lesiones traumáticas externas recientes en región genital, himen con
desfloración antigua y el ano con signos de acto contranatura antiguo con lesiones recientes”.
Es más en el plenario el legista forense ha precisado que la lesión de eritema perivalvular es característica
del frotamiento; el orificio himeneal significa enrojecimiento y tiene diámetro amplio de 2.5 cm y no tiene
bordes congestivo, lo que significa que el himen no ha sido lesionado recientemente y corresponde a
lesión antigua. Asimismo, precisa que la lesión erosiva es por aplastamiento y para calcular la antiguedad
se tiene en cuenta el tiempo de restauración del tejido que es más o menos de 11 días y en el himen afirma
haber encontrado cicatrices.
Asimismo, tenemos el CML Nº 001492-1 según el cual presenta equimosis ovaladas oscuras tenues en
número de tres en la región externa del hombro derecho y dos en la mitad superior del brazo izquierdo;
una rojiza oscura bien delimitada en el tercio proximal posterior del brazo izquierdo ocasionados por
digitopresión. También presenta equimosis rojizas (sugilaciones) de 2.5 x 1 cm. en la mitad interna infra
clavicular derecha ocasionado por succión; no requiere incapacidad médico legal”.
6. De este modo, siendo el tipo penal imputado uno de resultado, se acredita la lesión del bien jurídico
tutelado que no es otro que la integridad o indemnidad sexual de la menor.
§ En cuanto el nexo de causalidad o responsabilidad o no del acusado Geancarlos Vega Mejía
7. Tal como da cuenta la misma sentencia luego de valorar las pruebas actuadas en el plenario, el acusado
Geancarlos Vega Mejía ha negado persistentemente su responsabilidad de ser autor directo y a mano
propia del abuso sexual sufrido por la menor en horas de la madrugada del 27/02/2013 luego de haberla
llevado al interior de su domicilio tras una invitación que le hizo en la noche del día anterior, pues,
construye su coartada señalando que en esa fecha había jugado un partido por Laderas y con su grupo se
había quedado tomando refresco por una cabañita que queda cerca a su casa y en esas circunstancias
siendo las 23.00 o 24.00 horas ella pasó preguntando por Marvel –que vive a unas cuadras–, y vio ingresar
a la menor a la moto de Geison –hermano de Marvel–, ocurriendo esto cerca de las 3 o 4 de la mañana,
siendo sus amigos los que la llevaron con la moto y refiere que su casa es habitada por sus padres,
hermanos, cuñados y otros miembros y que la menor al efectuar el reconocimiento no ha dado sus
características que tiene.
8. En la recurrida, el Colegiado, ha dado por sentada y probada que en la fecha indicada el acusado practicó
relaciones sexuales con la menor agraviada en el interior del domicilio del acusado sito en la Mz. B lote 21
del A. H. Andrés Avelino Cáceres - Chimbote que queda por las inmediaciones del Colegio Ocho de Octubre
del P. J Progreso; sin embargo, señala que no ha sido con violencia sino con su consentimiento, y esta
circunstancia no es excluyente, dada la edad de 13 años que tenía la menor y teniendo en cuenta que el bien
jurídico tutelado es la indemnidad sexual y con ello se perfecciona el tipo penal imputado.
9. Frente a ello, la defensa, en la audiencia de apelación, cuestiona lo que el Colegiado que sentencia llega
a la conclusión que la menor a la fecha tenía 13 años de edad con base en su propia declaración, la de sus
padres y del médico forense. Como en efecto, si bien así aparece, pero, esta forma de probar con medios
probatorios supletorios de las pruebas documentales pertinentes como son la partida de nacimiento y el
documento nacional de identidad, es correcto, y su acierto queda corroborado con dicha partida de
nacimiento que posteriormente ha sido incorporada, y de la misma se desprende el mismo dato: Que la
menor nació el 03/02/2000 a la fecha del evento –27 del mismo mes y año 2013–, tenía 13 años cumplidos
con 25 días. Es más, debe indicarse que desde la etapa preliminar se ha tenido incorporada la Ficha Reniec
de la menor del cual también se desprende el mismo dato y este documento tiene pleno valor probatorio
en tanto que es un banco de datos sustentada en la partida de nacimiento.
10. Asimismo, la defensa ha cuestionado la declaración de la menor considerando que no sería creíble
porque ha entrado en contradicciones, pues, refiere que la menor ha dicho haber tenido relaciones sexuales
con el acusado en dos oportunidades y luego ha dicho haber tenido en una sola oportunidad. Esta denuncia
lo hizo también en su alegato de clausura en el juicio oral, señalando que si fue en una sola oportunidad
cómo es que el resultado médico legal arroja desfloración antigua. Al efectuarse un reexamen debe
indicarse lo siguiente:
a) En la recurrida se ha valorado lo vertido por la menor en el juicio oral, oportunidad en que debió
cuestionar la defensa de lo que se había prescindido la declaración de la menor efectuada en Cámara
Gesell.
b) En el juicio oral, la menor con todas las garantías del contradictorio, señala haber conocido al imputado
por medio de la amiga de su amiga, no recordando la fecha. Refiere haberlo visto en cinco veces; que
en la primera oportunidad en que tuvieron relaciones sexuales no le había lastimado pero si en la
segunda oportunidad y relata lo ocurrido, señalando que cerca las 20 o 21 horas del 26/02/2013, en
circunstancias que ella se estaba bañando en su casa, el imputado pasó silbando, le dijo que baje para
conversar y al rato de conversar le dijo vamos al Olimpo, fueron y regresaron y al estar por Santa cruz,
le dijo que le acompañe a su casa a sacar unos parlantes, le acompañó, le espera un rato y le regaló agua
porque estaba sedienta por haber caminado; a las malas le jala, la hace ingresar, procede a besarla y a
abusarla.
Debe dejarse establecida, en criterio compartido con el Colegiado que ha juzgado, no es creíble que le
haya hecho ingresar a malas como refiere, pues, si bien la menor niega haber sido enamorada del acusado
y es persistente en señalar que la última relación fue sin su consentimiento o contra su voluntad, pero,
esta afirmación es desvirtuada por el contexto en que se ha producido ese evento, como es que la menor
para la hora que le visitaba con silbidos desde la calle ella se encontraba bañando, salió, se fueron al
“Olimpo”, han estado juntos y recorrido desde la noche anterior –16/02/2013– hasta las 6.00 del día
siguiente –27/02/2013–, iban por el parlante, ingresaron y procedió el acusado a besarla –lo cual se refleja
en sugilaciones– y con todos estos indicios se concluye que esa relación sexual fue consentida.
c) La menor continúa relatando la forma cómo ocurrió el acto sexual, precisando el ambiente a donde fue
introducida previamente, fue llevada a un dormitorio del segundo piso donde había ocurrido el evento
y describe las características generales del inmueble y de ese ambiente, lo cual es congruente con lo
que el acusado refiere que su dormitorio queda en el segundo piso. En la audiencia de apelación el
señor Fiscal Superior ha precisado que las descripciones que hace la menor del lugar del evento son
coincidentes a los que se ha verificado con la constatación policial, lo cual ha sido puntualizado
también en la recurrida y no ha sido contradicha por la defensa.
d) Asimismo, la defensa sostiene que la menor no ha dado las características físicas que presenta el
acusado, lo cual fue puntualizada por el acusado al brindar su declaración en el plenario; sin embargo,
no es posible que se de sus características de modo preciso, y, lo cual se desvirtúa por el hecho de que
la agraviada y el acusado prácticamente son vecinos y tal se conocen; asimismo, ha proporcionado sus
características como lo que el acusado presenta en su cara como una especie de arañón que se aprecia
de sus fotografías; por otro lado, una persona extraña no acertaría en describir las características del
lugar en que ocurrió el evento; y, es más, la agraviada le ha reconocido en rueda, prueba preconstituida
que no ha sido desvirtuada.
e) Finalmente, la defensa señala que el acusado no vive solo sino con sus padres, hermanos, cuñados y
sobrinos –esto es con 7 u 8 personas– y por ello no es posible que haya ocurrido ese hecho execrable;
sin embargo, si bien el acusado vive con los demás miembros de su familia, pero, no se ha investigado
que concomitantemente a la fecha del evento hayan estado presentes los demás miembros de la familia,
y, por la forma como relata la menor de haber subido inclusive al segundo piso, se presume que no
estuvieron presentes.
f) La defensa solo trata de poner en duda las declaraciones de la menor, a partir de cuyo relato, sus padres
tomaron conocimiento del hecho imputado y en ese sentido estos han brindado sus declaraciones
corroborantes. Asimismo, el efectivo policial Andrés Alejandro Vásquez Santisteban que participó en
la intervención del imputado refiere haber intervenido al acusado en mérito de esa denuncia. De este
modo se cumple con los presupuestos para determinar la responsabilidad de un imputado por el delito
de violación sexual1.

1
“A nivel de la doctrina y la jurisprudencia, se ha esbozado presupuestos para determinar la responsabilidad por el delito de violación sexual;
esto es: al que exista un presupuesto temporal, es decir que no debe existir un intervalo de tiempo considerable y pronunciado entre el
último acto comisivo del delito y la fecha de la denuncia; b) que haya un presupuesto lógico, que se debe dar entre la declaración de lo
agraviada, respecto al hecho punible, con las circunstancias de tiempo y lugar, así corno respecto a la relación de autoría que deben ser
regulares y uniformes; c) se elige también, que la víctima mantenga coherentemente sus afirmaciones tanto respecto al hecho como al
autor, requisito jurídico relacionado a la relevancia de la declaración de la parte agraviada, pues, se supone que la declaración de la víctima
11. Consecuentemente, se encuentra acreditada la responsabilidad del acusado, habida cuenta que la
imputación de la menor de haber tenido relaciones sexuales en la madrugada del 27/02/2013, se corrobora
con un examen médico legal practicado con inmediatez del cual se desprenden signos reveladores de que
mantuvo esa relación sexual por la vía vaginal y anal, abundando otras pruebas como la pericia psicológica
que establece también estresor sexual.
§ Tipicidad
12. Estos hechos expuestos en la acusación han sido calificados como delitos contra la libertad sexual en
la modalidad de violación presunta con una menor de 14 años de edad prevista en el artículo 173, inciso
2 del CP2 con el texto de la Ley N° 28704 publicada el 05/04/2006, aplicable al caso por estar vigente a
la fecha de su comisión.
13. El comportamiento del acusado en la forma establecida en los fundamentos tácticos, constituyen los
elementos objetivos y subjetivos del tipo penal imputado, por lo siguiente:
En cuanto el elemento objetivo, pues, se encuentra plenamente acreditada la objetivación del acto sexual.
Asimismo, se establece que ese acto sexual se ha practicado con una menor de 13 años de edad con su
consentimiento –y no mediante alguna forma de violencia–, pero este consentimiento es viciado conforme
nuestro ordenamiento jurídico, y sobre esa base, como bien jurídico, se protege la indemnidad sexual de
menores de 14 años de edad. En ese sentido es uniforme el parecer de la doctrina como de la
Jurisprudencia de nuestros Tribunales como se aprecia en el que se cita3.
En cuanto el elemento subjetivo, ese comportamiento ha sido desplegado por el acusado teniendo como
elemento ideológico en su cabeza el de querer practicar relación sexual con la menor –voluntad–, y, con
pleno conocimiento que la menor tenía menos de 14 años de edad y estaba prohibido y consecuentemente
sancionado penalmente dicho comportamiento –conocimiento del tipo–. Es decir, obró con dolo, con
conocimiento y voluntad, por lo que se da la configuración de la acción positiva y de su tipicidad dentro
del marco de esa legalidad penal del tipo.
14. Finalmente, además de ser típico, su comportamiento es antijurídico, culpable y punible –pues, no se
dan los supuestos de faz negativa de ninguno de esos elementos–, tal como se ha puntualizado en la
recurrida y no ha sido materia de debate, por lo que es culpable el acusado.
§ Determinación de la pena privativa de libertad y control constitucional difuso de la norma de
sanción
15. Para el caso concreto, la pena conminada es de no menor de 30 ni mayor de 35 años de privativa de
libertad. Es decir, tiene un límite mínimo muy cercano a la máxima mediando de esta solo 5 años. No

ha de aportar suficiente información respecto a cómo ocurrieron los hechos y que las características del autor sean lo suficientemente
idóneas para acreditar su plena identidad, d) que haya comunidad de pruebas, a fin de que ha versión de la parte agraviada sea corroborada
con el certificado médico legal y el reconocimiento psicológico. Que aplicando estos presupuestos al termino del proceso, la imputación
debe ser contundente respecto a que la víctima fue violada en su indemnidad sexual, todo vez que tratándose de menores de edad, no
siempre pueden expresar libremente” Ejecutoria Suprema del 16/06/2004, en el Recurso de Nulidad N° 547-2004-CUSCO. CASTILLO
ALVA, José Luis. Jurisprudencia Penal I, Sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la República. Grijley, Lima, 2006, p. 212.
2
“Artículo 173, modificado por el artículo 1 de la Ley N° 28704, publicada el 5 abril 2006.- Violación sexual de menor de edad
El que tiene acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal o realiza otros objetos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna
de las dos primeras vías, con un menor de edad, será reprimido con las siguientes penas privativas de libertad:
1. Si la víctima tiene menos de diez años de edad, la pena será de cadena perpetua.
2. Si la víctima tiene entre diez años de edad, y menos de catorce, la pena será no menor de treinta años, ni mayar de treinta y cinco.
3. Si la víctima tiene entre catorce años de edad y menos de dieciocho, la pena será no menor de veinticinco ni mayor de treinta años(*).
(*) Inciso declarado inconstitucional por el Resolutivo 1 de la Sentencia del Tribunal Constitucional, recaída en el Expediente N° 00008-
2012-PI-TC, publicada el 24 enero 2013.
Si el agente tuviere cualquier posición, cargo o vínculo familiar que le dé particular autoridad sobre la víctima o le impulse a depositar en
él su confianza, la pena para los sucesos previstos en los incisos 2 y 3, será de cadena perpetua.
3
“En el delito de violación sexual de menor de catorce años de edad el bien jurídico protegido es la intangibilidad e indemnidad sexual, ya
que como reconoce la doctrina penal, en el caso de menores, el ejercicio de la sexualidad se prohíbe en la medida que puede afectar el
desarrollo de su personalidad y producir alteraciones importantes que incidan en su vida o equilibrio psíquico en el futuro; de allí que para
la realización del tipo penal no entra en consideración el consentimiento del menos, pue, este carece de validez, configurándose una
presunción iuris el de iure de la incapacidad de los menores para consentir válidamente”. Ejecutoria Suprema del 01/10/2004, R. N. N° 63-
2004-La Libertad. AVALOS RODRÍGUEZ, Constante y ROBLES BRICEÑO, Mery. Modernas Tendencias dogmáticas en la
Jurisprudencia penal de la Corte Suprema. Gaceta Jurídica, Lima, 2005, p. 243.
opera la responsabilidad restringida –es decir no se puede rebajar la pena por tener menos de 21 años y
tener más de 65 años– por prohibición expresa de la Ley –artículo 22 del CP, Ley Nº 29439 publicada el
19/11/2009–, y, además, como se ha argumentado en la recurrida no hay otras circunstancias privilegiadas
agravantes ni atenuantes.
Asimismo, el condenando por este delito no tiene derecho a ningún tipo de gracia –como son el indulto,
la conmutación de pena y el derecho de gracia– y ningún tipo de beneficio penitenciario –llámese
semilibertad, liberación condicional y redención de la pena por el trabajo o estudio– por prohibición
expresa de lo dispuesto en los artículos 2 y 3 de la Ley Nº 287044.
16. Asimismo, según la Ley Nº 28704 y la última modificatoria por la Ley Nº 30076, para el supuesto
agravado que se da cuando media especiales relaciones entre el agente y la víctima por razones de
posición, cargo o familiaridad –artículo 173 último párrafo del CP– y de causar lesiones graves o muerte
–artículo 173-A– la pena prevista es la de cadena perpetua. Se puede apreciar que la pena prevista para
este delito de violación presunta del cual estamos tratando es muy grave y se presenta en el siguiente
gráfico lo expresado precedentemente:

LEGISLACIÓN PENAL DEL PERÚ

DELITO PENA BENEFICIO PENITENCIARIO

No indulto,
No conmutación de pena
No derecho de gracia,
Violación presunta art. 30 a 35 años priv.
No semilibertad
173 del CP Libertad
No liberación condicional
No redención de la pena por
trabajo o estudio

Agravante 173 último
Cadena perpetua
párrafo
No responsabilidad Igual que el anterior
Art. 173 a, lesión grave
restringida
o muerte

17. En el caso concreto, desde el punto de vista de mera legalidad, no encontramos ninguna circunstancia
privilegiada modificatoria del marco legal abstracto, pues, si bien, habiendo nacido el 06/03/1993, el
acusado tenía a la fecha del evento 19 años de edad pero el artículo 22 del CP prohíbe disminuir la pena
por esta circunstancia.
18. En lo que concierne a la culpabilidad del sujeto en el hecho, deberá tenerse en cuenta todos los
presupuestes y circunstancias para individualizar la pena concreta de conformidad con lo dispuesto en los
artículos 45, 45-A y 46 del Código Penal, modificados por la Ley N° 30076 publicada el 19/08/2013.

4
Artículo 2.- Improcedencia del indulto, conmutación de pena y derecho de gracia
No procede el indulto, ni la conmutación de pena ni el derecho de gracia a los sentenciados por los delitos previstos en los artículos 173 y
173-A.
Artículo 3.- Beneficios penitenciarias
Los beneficios penitenciarios de redención de la pena por el trabajo y la educación, semilibertad y liberación condicional no son
aplicables a los sentenciados por los delitos previstos en los artículos 173 y 173-A.
En los casos de los delitos previstos en los artículos 170, 171, 172 y 174, el interno redime la pena mediante el trabajo o la educación a
razón de un día de pena por cinco días de labor efectiva o de estudio, en su casa.
CONCORDANCIAS: Exp. Nº 0012-2010-PI-TC (Declaran infundada demanda de inconstitucionalidad interpuesta contra el articulo 2 y
cl primer párrafo del artículo 3 de la Ley N° 28704).
Estas normativas establecen los presupuestos de determinación de la pena, y las mismas han sido tenidas
en cuenta a través del sistema de tercios por el Colegiado a quo, y, en este punto, la defensa: únicamente
ha cuestionado la condición de agente primario del acusado, que no: es más que una circunstancia
atenuante genérica y más no privilegiada, como afirma, que amerite la disminución de la pena por debajo
del mínimum legal. Por lo que la pena a imponerse es de 30 años de privativa de libertad como sea ha
establecido en la recurrida.
19. ¿Esta pena concreta para el acusado Vega de 30 años de privativa de libertad efectiva es justa? La
respuesta, evidentemente, es que dicha pena concreta resulta sumamente injusta, gravosa e invasiva,
reñida con la dignidad de la persona humana del que se deriva la libertad ambulatoria del justiciable.
Aplicarlo, convertiría a los jueces que integran este Colegiado en un verdugo, pues, una pena concreta tan
severa de no menor de 30 años de privativa de libertad, sin beneficios gracia ni beneficios penitenciarios
de ninguna índole, implicaría condenarlo a un encierro del que saldría en libertad a los 52 años, lapso en
el cual quedaría anulada su proyecto de vida y aunada a ello la degradación y anulación de su personalidad
y calidad de su existencia dada la realidad carcelaria que no implica una real recuperación para el interno,
lo cual, en suma, revela manifiestamente una medida excesiva y desproporcionada.
20. Para demostrar esta conclusión se recurre a los métodos de interpretación constitucional, entre ellas,
al test de proporcionalidad en tanto que el tema que nos ocupa está referida a una antinomia entre los
principios y derechos constitucionales que se acaban de indicar con los intereses constitucionales que
subyacen tras la severa pena conminada prevista en el artículo 173 inciso 2 del CP, con su modificatoria
por la Ley N° 28704 y el artículo 22 del mismo cuerpo sustantivo. Subyacen evidentemente derechos,
bienes e intereses constitucionales en torno a la víctima y la seguridad pública tanto en su faz positiva y
negativa. En su faz positiva en torno a la víctima podemos señalar el aseguramiento y protección de su
indemnidad sexual hasta que adquiera la edad en que tenga madurez física y mental que le permita
disponer libremente o a autodeterminarse en su vida sexual –el tipo penal ha establecido esa edad en 14
años teniendo en cuenta la declaración de inconstitucionalidad del inciso 3 del mismo numeral 173 en la
STC Exp. N° 0008-2012-PI/TC de fecha 12/12/2012, y, anteriormente por Acuerdos Plenario N° 7-
2007/CJ-116 y luego por Acuerdo Plenario N° 4-2008/CJ-116 de fecha 18/07/2008–, y, en la actualidad,
con la Ley Nº 30076 se ha descriminalizado completamente la violación presunta con menor de 14 años
y menor de 18 años de edad.
Asimismo, subyace el interés de proteger de una maternidad prematura; evitar que trunquen su futuro en
no poder labrarse un oficio o una profesión, evitar la dependencia del marido o conviviente; evitar que
personas maduras se aprovechen de la incapacidad de los menores de expresar válidamente su voluntad,
y, finalmente, propiciar una sociedad peruana con ciudadanos libres y dignos y seguros en que nadie se
aproveche de la inocencia principalmente de los menores en el contexto de protección del interés superior
del niño.
21. Como sabemos el principio de legalidad penal tiene dos ámbitos: una como norma de conducta –es
decir, el comportamiento previsto en dicha disposición en el que no hay controversia– y otra referida a la
norma de sanción –pena prevista o conminada en el que si hay controversia constitucional– pues se advierte
una contradicción entre la libertad ambulatoria derivada de la dignidad de la persona humana que respecta
al acusado –derecho fundamental previsto en los artículos 1 y 2 inciso 24 literal b) de la Constitución– y la
excesiva e invasiva pena privativa de libertad a imponerse por el delito cometido en el caso concreto –
previsión normativa de los numerales 173 inciso 2 y artículo 22 del CP–.
Para resolver esta controversia que radica en la antinomia entre una norma constitucional y una infralegal
bastaría aplicar el criterio jerárquico de resolución de antinomias pero su complejidad va más allá por dos
razones: “(...) por la indeterminación de los contenidos materiales y (...) por la complejidad del
razonamiento que involucra el juicio de constitucionalidad de las leyes. (...) Para resolver este tipo de
colisiones los Tribunales Constitucionales suelen emplear una estructura argumentativa que se conoce
como el principio de proporcionalidad, en virtud de la cual la intervención del legislador en derechos
fundamentales podrá considerarse válida siempre y cuando: 1) persiga un fin constitucionalmente
legítimo; 2) constituya un medio idóneo para alcanzarlo, 3) sea necesaria, al no existir otro medio menos
lesivo e igualmente apto para alcanzar la misma finalidad; 4) exista proporcionalidad entre los sacrificios
y los beneficios que se obtienen con la medida legislativa”5
22. Al respecto, el Tribunal Constitucional nos ha ilustrado en sus diversas sentencias entre ellas, en la
STC Exp. N° 02964-2011-PHC/TC en cuyo F.J. 18 señala que: “El test de proporcionalidad exige, al
respecto que la medida de intervención que afecta el derecho fundamental resulte idónea, necesaria y
proporcional en relación con el fin que se pretende alcanzar con dicha medida, y supone llevar a cabo un
examen, pormenorizado de las razones que se esgrimen para suponer cada uno de los pasos del test de
proporcionalidad: examen de idoneidad, examen de necesidad y examen de proporcionalidad en sentido
estricto”.
“(…) Examen de idoneidad: implica que la medida restrictiva del derecho fundamental debe ser adecuada
para la realización del fin propuesto.
En su F.J. 19 señala: “(…) Examen de necesidad, supone que la medida adoptada por el legislador (o; en
este caso, por el operador intérprete de la norma), para ser constitucional, deberá ser absolutamente
indispensable para la consecución del fin legítimo, pues de existir una medida alternativa que, siendo
igualmente idónea para conseguir el mencionado fin, influya con menor intensidad en el respectivo bien
constitucional materia de intervención; entonces, la medida cuestionada resultará inconstitucional”.
23. Asimismo, en la STC N° 00017-2008-PI/TC de fecha 15/06/2010, en su F.J. 33 al 36 señala que “(...)
en primer término, debe analizarse la finalidad de la medida legislativa, con miras a asegurar que resulte
constitucionalmente válida. (...).
En segundo lugar, debe llevarse a cabo un juicio de idoneidad entre la medida legislativa de la
intervención y el fin propuesto por el legislador. Es decir, debe apreciarse una relación de causalidad o de
adecuación entre el medio y el fin. En caso de no existir dicha relación, la medida legislativa será
inconstitucional por inadecuada, y consecuentemente, irrazonable.
En tercer lugar, corresponde realizar un juicio de necesidad. Conforme a este criterio no resulta válida
una medida limitativa de un derecho fundamental, si existían medios alternativos que hubiesen permitido
alcanzar con igual o mayor adecuación la finalidad perseguida, incidiendo con menor, nimia o sin ninguna
intensidad en el contenido del concernido derecho fundamental. En consecuencia, este examen conlleva
una comparación de medios (el adoptado por el legislador y el o los hipotéticos que hubiera podido adoptar
para alcanzar el mismo fin) tanto en relación con su mayor a menor incidencia sobre el contenido del
derecho fundamental, como en relación con su mayor o menor adecuación para la consecución de la
finalidad propuesta”.
Finalmente, en caso de que se haya acreditado la adecuación y la necesidad de la medida legislativa
interventora del derecho, en la procura de alcanzar una finalidad constitucionalmente legitima, debe
analizarse la proporcionalidad en sentido estricto o ponderación, en virtud de la cual, “Cuanto mayor
es el grado de satisfacción o de la afectación de un principio, tanto mayor tiene que ser la importancia de
la satisfacción del otro”.
24. Aplicando bajo esos principios, en cuanto la finalidad perseguida con calificar comportamientos de la
naturaleza imputada como delito, debe indicarse que la existencia de esa norma de conducta se encuentra
justificada; asimismo su punición mediante la privativa de libertad. Lo que está en cuestión es su límite
mínimo y máximo que es muy gravoso e invasivo y no hay medios, en determinados supuestos como el
presente para bajar la pena por debajo de ese mínimum mediante las circunstancias privilegiadas.
25. Sobre el examen de idoneidad de ese mínimum y máximum que establece la norma, materia de
análisis debe indicarse que es un medio idóneo pero es invasivo y sumamente gravoso. Para
demostrarlo, hemos recurrido a la pena conminada para mismo tipo de delito en el derecho penal
comparado6, y nuestra impresión es que los Códigos Penales de ninguno de esos países consultados
contemplan penas tan severas. Es el caso de Argentina, para abuso sexual de menores de 13 años, si

5
CARBONEL, Miguel y GRANDEZ CASTRO, Pedro P. El Principio de Proporcionalidad en el Derecho Contemporáneo. Palestra
Tribunal Constitucional, Palestra Editores SAC, Lima, 2010. pp. 159-160.
6
Se deja constancia que los textos de códigos consultados se ha obtenido a través de google en fechas recientes.
hay acceso carnal, establece una sanción de 6 a 15 años de reclusión o prisión y si mediare
circunstancias agravantes como grave daño para la salud o relaciones especiales es de 8 a 20 años,
y, las legislaciones penales de ninguno de los países consultados contemplan penas tan severas como
las de nuestro país. A continuación se grafica las penas conminadas en los principales países de
América Latina y Europa, habida cuenta que la persona humana es igual en todo el planeta.

CÓDIGO PENAL DE ALGUNOS PAÍSES DE AMÉRICA Y EUROPA

PAÍS ARTÍCULO PENA

6 meses a 4 años reclusión o prisión
Argentina Art. 119 6 a 15 años reclusión o prisión
8 a 20 años de reclusión o prisión

6 a 10 años de reclusión
Brasil Arts. 213,224 y 226
Aumenta ¼ pena

4 a 8 años prisión
Colombia 208 y 211
Agravados aumenta 1/3 a 1/2

Bolivia 308 2do párrafo no pubertad 10 a 20 años de prisión

180, inciso 3 12 a 15 años de prisión
España
183 inciso 1, menores 13 años 2 a 6 años de prisión

Alemania 176 (1) 6 meses a 10 años privativa de libertad

Italia 519, (1) 13 a 16 reclusión

222-24 2° menor 15 años 20 años de reclusión
Francia
222-25 Muerte: 30 años de reclusión

26. A continuación revisamos comparativamente el sistema de penas que establece nuestro Código
punitivo para otros comportamientos quizá más graves, como son: homicidio, asesinato, lesiones graves,
robo agravado y peculado. Se aprecia que no hay proporcionalidad en la dosificación de penas, pues, en
delitos más graves como homicidio, el límite mínimo y máximo es mucho más benigno en comparación
a lo que establece para la violación presunta de menor de 14 años de edad. Cabe resaltar que en lesiones
graves en que se anulan a la persona en la funcionalidad de sus órganos o se le pone en peligro de muerte
la pena conminada no excedería de 8 años de privativa de libertad.
Para el delito de peculado por apropiación del patrimonio del Estado que importe más de 30 UIT –la UIT a
la fecha es de S/. 3,850.00– y la realidad de la criminalidad en este ámbito da cuenta de millones y millones
en nuevos soles que se apropian quienes incurren en este delito, la pena a aplicarse no sería mayor de 12 años
de privativa de libertad, sin tener en cuenta que esta criminalidad cuenta con dinero para defenderse, para
hacer contracampaña a sus opositores, comprar líneas periodísticas o conciencias, tener portátil y hasta
sicarios.
El delito de homicidio simple tiene pena conminada de 6 a 20 años de privativa de libertad. Esto es, quitar
la vida humana intencionalmente se sanciona de ese modo que diverge mucho a la forma como se pretende
punir a un joven de 19 años de edad que tuvo relación sexual consentida con una menor de 13 años de
edad.

CÓDIGO PENAL PERUANO
DELITO ARTÍCULO PENAL

Homicidio 106 6 a 20 años de priv. Lib.

Homicidio calificado 108 15 a 35 años de priv. Lib.

Lesiones graves 121 4 a 8 años de priv. Lib.

Robo agravado 189 1er párrafo 12 a 20 años de priv. Lib.

189 2do párrafo 20 a 30 años de priv. De lib.
Robo agravado
189 tercer párrafo muerte Cadena perpetua

187 1er párrafo 2 a 8/4 a 8 años de P. L.
Peculado 2do párrafo Agravado No > de 2 o de 3 a 5/8 a 12 años de
Culposo simple o agravado privativa de libertad

27. Bajo estos fundamentos, el mínimum y máximum establecido en el tipo penal imputado para el hecho
juzgado en el caso concreto es invasivo.
28. En cuanto el principio de necesidad, esto es, ¿si es absolutamente indispensable mantener ese
mínimum de 30 años de privativa de libertad?, la respuesta es negativa, por lo ya expuesto
precedentemente, y porque hay otros mínimums y máximums menos gravosos pero igualmente pueden
tutelar la finalidad perseguida como es la indemnidad sexual de una menor a post de cumplir los 14 años
de edad o a post de adquirir la edad necesaria para disponer libremente de su sexualidad como se presenta
en el caso concreto y a otros intereses y bienes constitucionales que se han precisado.
29. Cabe detenerse en este punto, señalando que la intensidad de la pena debe estar, en principio, en
función de la lesividad del daño concreto sufrido por la víctima, y, en nuestro caso no se aprecia un daño
psicológico que se refleje en falta de sueño, apetito, proyecto de vida, bajó rendimiento escolar y otros
aspectos que nuestros forenses en casos similares nos han ilustrado. Según el examen psicológico, si bien
se concluye que la menor agraviada presenta estresor de tipo sexual al manifestar sudoración palmar,
onicofagia, labilidad y ruborización, y si bien en el área social tiende a la extroversión, pero, se siente
cómoda compartiendo sus actividades en un pequeño grupo de personas; se adapta a las situaciones
sociales que se le presentan desenvolviéndose con dinamismo y accesibilidad en la relación con personas
de su edad, busca apoyo y gratificación en su entorno inmediato; tiene autoestima adecuada aunque en
ocasiones expresa sentimientos de desvalorización personal.
30. Por otro lado, debe tenerse en cuenta que, aunque el artículo 22 niega la responsabilidad restringida,
pero, el acusado, máxime si proviene de una familia humilde que lo ha limitado estudiar o tener un buen
estudio o cuando menos culminar su secundaria, a sus 19 años, no puede ser comparado con un sujeto
mayor de 50 años, profesional y otras cualidades superiores; tampoco se puede comparar con un sujeto
de sus mismas cualidades de 30 años de edad, pues, por las máximas de la experiencia, sabemos que el
hombre o mujer vamos madurando con la experiencia a la luz de los golpes de la vida.
Asimismo, una niña que ya se aproxima a los 14 años de edad no es lo mismo que una de 10 años de edad,
pues, la primera es más vulnerable por encontrarse en el proceso de configuración de su sexualidad en
tránsito a la pubertad. ¿Pero habría una diferencia abismal respecto a aquel que ya cumplió sus 14 años
de edad en que nuestro legislador ha establecido la atipicidad de comportamientos como los que estamos
juzgando? Dependerá en cada caso concreto de su grado de desarrollo; es relativisable, pero ya se tiene
como patrón que a los 14 años se adquiere madurez sexual. Asimismo, ¿la protección de los demás
intereses que hemos señalado tendrán bastante relevancia si como se acaba de indicar a los 14 años la
persona puede disponer libremente su sexualidad? No, porque, independientemente, de otros intereses, el
legislador ha considerado preponderante y relevante la protección de la indemnidad sexual por sobre otras.
Por lo que no supera el test de necesidad.
31. El principio de proporcionalidad en sentido estricto. Con una pena privativa de libertad equivalente
al mínimum del tipo penal –30 años–, si bien esta pena, como se ha indicado resulta idóneo pero no es
necesaria, pues, hay otros mínimums inferiores de pena a aplicarse que pueden cumplir con la misma
finalidad perseguida, pues, del lado del acusado no se aprecia peligro para la víctima ni para la sociedad,
y, del lado de la víctima no se aprecia la relevancia de la lesividad o daño sufrido; en esas condiciones es
pertinente punir pero con una pena que bien puede ser el mínimum del establecido para el delito de
homicidio simple –6 años de privativa de libertad–, que es lo necesario y armoniza la razonabilidad de la
afectación de la libertad locomotora del acusado con la vindicta y con la finalidad perseguida de reeducar;
resocializar y rehabilitar al condenado, y, por otro lado, tutelar los intereses de la víctima y de la sociedad,
pues, con ese tiempo necesario en que va recibir terapia intramuros, desaparecerá el riesgo para la
sociedad. Imponer una pena superior será degradante y anularía la personalidad de un acusado joven que
en buena cuenta su juventud lo determinó a cometer un error.
32. Bajo ese mínimum punitivo, habiendo, en mérito de la inaplicación del artículo 22 del CP la
habilitación de responsabilidad restringida, la pena concreta resultará ser de 5 años de privativa de libertad
efectiva.
§ Control constitucional difuso de la norma de sanción en su mínimum y máximum
33. En el sistema de control de constitucionalidad de normas tenemos una de carácter concentrado en sede
del Tribunal Constitucional, y otra de naturaleza difusa en sede de los órganos jurisdiccionales ordinarios
y en cada caso proceso en que se vincula un caso concreto y de advertir una incompatibilidad entre una
norma legal con otra constitucional, en cuyo caso prevalece esta última. Así tenemos positivados en los
artículos 51, 138 segundo párrafo, 200, 201 y 202 de la Constitución; en el artículo VI del Título
Preliminar del Código Proceso Constitucional y en el artículo 14 del TUO de la Ley Orgánica del Poder
Judicial.
34. Este control constitucional difuso bajo el test de proporcionalidad se ve justificada porque al aplicarse
la pena concreta dentro del marco del mínimum y máximum, señalado por el artículo 173 inciso 2 del CP,
la pena no sería menor de 30 años de privativa de libertad y cuya gravedad y consecuencias ya hemos
explicado. Por ello se ha recurrido al test de proporcionalidad en el marco de revisión de las disposiciones
comparadas en el derecho de otros países y al sistema de comparación de penas en el interior de nuestro
propio ordenamiento penal que al final nos lleva a salirnos dentro del marco de la normativa llamada a
ser aplicada.
35. Consecuentemente, en el caso concreto se: inaplica el mínimum y máximum de la pena prevista en el
tipo penal –artículo 173 inciso 2 del CP– y en cuanto la prohibición de responsabilidad restringida prevista
en el artículo 22 del mismo cuerpo penal sustantivo.
36. Asimismo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 14, segundo párrafo del TUO de la LOPJ,
se eleve en consulta a la Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema si no fuera
impugnada.
§ Regla del tratamiento terapéutico
37. Programas de tratamiento terapéutico. Asimismo, debe tenerse en cuenta, que el acusado debe ser
sometido a un tratamiento terapéutico a fin de facilitar su readaptación social, tal como lo dispone el
artículo 178-A del Código Penal7.
§ Contenido y cuantía del daño y la imputación de la responsabilidad civil
38. En cuanto la reparación civil, debe tenerse en cuenta lo dispuesto en los artículos 93 y 101 del Código
Penal y el artículo 1985 del Código Civil. Bajo una interpretación conjunta de dichas disposiciones se
establece que, si bien en el proceso penal se tiene por finalidad imponer la sanción penal a la persona
sometida al proceso por la comisión de un hecho previsto como delito; sin embargo, por el principio de
la unidad de la función jurisdiccional y el de economía y celeridad procesal, no hay impedimento alguno
para pronunciarse sobre el tema civil indemnizatorio o reparatorio del daño causado. Por ello, si bien el
Código Penal, se detiene a regular sobre la reparación civil, su carácter solidario y otros puntos, pero,
remite a las normas pertinentes del Código Civil sobre la forma de determinación del contenido del daño
y forma de cuantificación.
39. En cuanto el contenido del daño, a la luz del informe psicológico, no hay daño psicológico; sin
embargo, hay daño moral que se manifiesta por la vergüenza que siente la menor agraviada al rememorar
el acto experimentado. Además, este daño se manifiesta en la forma de dolor, aflicción y angustia, por
ello se presume, y en ese sentido se ha pronunciado la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el
caso María Elena Loayza Tamayo8. Asimismo, atendiendo a la naturaleza de este daño como del
patrimonial a que se ha hecho mención, las mismas deben cuantificarse con criterio de equidad que
informa los artículos 1332 y 1984 del Código Civil. Bajo estos criterios, habida cuenta que no hay
cuestionamiento en este extremo, debe ratificarse el monto señalado en la recurrida de S/. 2,000.00.
§ Ejecución provisional de la sentencia
40. Se advierte de la recurrida que el Colegiado a quo suspendió la ejecución provisional de la sentencia
atendiendo que el acusado Vega había concurrido a todas las sesiones del juicio oral y la pena impuesta
es grave de 30 años de privativa de libertad. Esta atribución lo ejerció de conformidad con lo dispuesto
en los artículos 402.2 y 288 2 del NCPP.
41. En esta instancia, habiéndose confirmado su culpabilidad y degradado la pena impuesta por el
Colegiado a quo, de conformidad con lo dispuesto en el mismo numeral 402.1, que permite la ejecución
provisional de la condena aunque sea impugnada.
42. Por lo que debe disponerse las órdenes de captura para su internamiento en el Establecimiento
Penitenciario de Cambio Puente, oficiándose a la Policía Judicial y a la División de Requisitorias.
Asimismo, en caso de que fuera impugnada la presente sentencia, fórmese el cuaderno de ejecución y
derívese al Juzgado encargado de esta función.

7
Artículo 178-A.- El condenado a pena privativa de libertad efectiva por los delitos comprendidos en este capítulo, previo examen médico
o psicológico que determine su aplicación será sometido a un tratamiento terapéutico a fin de facilitar su readaptación social.
En los casos de suspensión de la ejecución de la pena y reserva del talla condenatorio, el juez dispondrá la realización de un examen médico
y psicológico al condenado, para los efectos a que se reitere el párrafo anterior. El sometimiento al tratamiento terapéutico será considerado
como regla de conducta.
Los beneficios penitenciarios de semilibertad, liberación condicional y redención de la pena por el trabajo y La educación, y el derecho de
gracia del indulto de la conmutación de la pena, no pueden ser concedidos sin el correspondiente informe médico y psicológico que se
pronuncie sobre la evolución del tratamiento terapéutico(*).
(*) Artículo incorporado por el artículo 2 de la Ley Nº 26293, publicada el 14/02/94.
8
Corte Interamericana de Derechos Humanos Caso Loayza Tamayo vs. Perú. Sentencia de 27 de noviembre de 1998 (Reparaciones y
Costas).
F.J. 138. La Corte considera que el daño moral a la víctima resulta evidente, pues es propio de la naturaleza humana que toda persona
sometida a agresiones y vejámenes como los que han sido probados en el presente caso experimente un sufrimiento moral. La Corte estima
que no se requieren pruebas para llegar a esta conclusión.
§ De las castas
43. En cuanto las costas, el artículo 497.3 del NCPP establece que las costas están a cargo del vencido,
pero, el órgano jurisdiccional puede eximirlo, total o parcialmente, cuando hayan existido razones serias
y fundadas para promover o intervenir en el proceso.
44. En el caso concreto, debe eximirse del pago de costas teniendo en cuenta que si bien no se ha atendido
la pretensión impugnatoria absolutoria del acusado, pero, se ha disminuido la pena impuesta.
IV. FALLO

Por estas consideraciones, la Sala Penal de Apelaciones, resuelve:
1. INAPLICAR el mínimum y máximum de pena conminada de 30 a 35 años de privativa de libertad
prevista en el artículo 173 inciso 2 y la prohibición de responsabilidad restringida del artículo 22 del
Código Penal.
2. ELEVESE EN CONSULTA a la Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema en
caso de que no fuese interpuesta Recurso de Casación.
3. DECLARAR FUNDADO en parte el recurso de apelación interpuesto por la defensa del acusado
GEANCARLOS VEGA MEJÍA contra la sentencia contenida en la resolución número 13 de fecha
30/10/2014.
4. CONFIRMARON la condena al referido acusado GEANCARLOS VEGA MEJÍA como autor del
delito contra la libertad sexual –violación sexual presunta– en agravio de la menor de las iniciales
CBYB.
5. MODIFICARON la peña impuesta y lo fijaron en cinco años de privativa de libertad efectiva que se
computará desde que el imputado sea capturado e internado en el Establecimiento Penitenciario
Cambio Puente, y se ponga en conocimiento con la sentencia a la Dirección de dicho Establecimiento
y a RENIPROS.
6. CONFIRMARON: En la suma de DOS MIL NUEVOS SOLES por concepto de reparación civil que
deberá pagar el sentenciado a favor de la agraviada.
7. DISPUSIERON la ejecución provisional de la sentencia, librándose las órdenes de captura a la Policía
Judicial y a la División de Requisitorias de la Policía Nacional para su ubicación y captura y posterior
internamiento en el Establecimiento Penitenciario de Cambio Puente. Asimismo, fórmese el cuaderno de
ejecución en caso de que fuere recurrida en casación y se derive oportunamente al Juez Encargado del
mismo.
8. MANDARON: Una vez, consentida o ejecutoriada que sea la presente sentencia, se remita los
Boletines y Testimonios de condena para su inscripción en el Registro correspondiente.

SS. VANINI CHANG, L.; MAYA ESPINOZA, C.; ESPINOZA LUGO, N.