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Symploké revista filosófica ISSN 2468-977

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Symploké revista filosófica enero 2016

Índice
Heráclito y Parménides. Dos caras
de la misma moneda. Dr. Néstor Luis Cordero 4 a 11

Consideraciones sobre el problema de la identidad y simplicidad
personal en Hume. Lic. Horacio Gianneschi 12 a 33

Notas para un ensayo sobre
el suicidio. Gabriel A. Saia 34 a 39

Entrevista Luis Ángel Castello 40 a 44

Reseña: Dos lecturas sobre el pensamiento de
Judith Butler 45 a 46

Resucitar Cártago. Una lectura benjaminiana de Fausto
y Enrique de Ofterdingen. Nicolás Ricci 47 a 50

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Symploké revista filosófica

La Revista
Integrantes de la Revista

Calomino, Hernán E. :: Director
Gutiérrez, Alejandro M. :: Director
 
Consejo evaluador:
 
Bieda, Esteban :: Dr. en Filosofía
(UBA)

Cladakis, Maximiliano :: Dr. en Filosofía
(UNSAM)

Fernández, Jorge :: Doctor en Filosofía
(USAL)

Gardella Hueso, Mariana :: Lic. en Filosofía
(UBA)

Gianneschi, Horacio :: Lic. en Filosofía
(USAL)

Menniti, Martín :: Lic. en Filosofía Symploké nació como una tenido hasta ahora e invitamos a todos
(UNSAM) necesidad de trasponer la experiencia aquellos que quieran colaborar con la
universitaria y traducirla en este co- misma a ponerse en contacto con no-
Pico Estrada, Paula :: Profesora Filosofía
(UNSAM)
lectivo de desarrollo que nos interpe- sotros.
la a realizar una puesta en común de
Tursi, Antonio :: Dr. en Filosofía aquello que producimos. ¡Muchas Gracias!
(UBA) En esta línea, nosotros apos-
tamos a esta empresa que se propone
Coloboradores:
como un espacio de aprendizaje, de
Marasso, Fernando :: Desgrabaciones una puesta en común de las activida-
des académicas y de producción de
Valls, Analía E. :: Correctora Alejandro M. Gutiérrez
conocimiento. Hernán E. Calomino
En la segunda entrega de esta Directores de la Revista
revista, realizada con mucho esfuerzo
Revista Symploké y dedicación, no podemos dejar pasar
la oportunidad de agradecer nueva-
ISSN: 2468-9777 mente a aquellos que colaboran día a
hola@revistasymploke.com
www.revistasymploke.com día para hacerla posible, desde los di-
Pacheco 2558 rectores de la Carrera de Filosofía de
CP 1431 la Universidad Nacional de San Mar-
Ciudad Autónoma de Buenos Aires tín, los docentes e investigadores que
Argentina
nos han ayudado hasta los estudiantes
que han colaborado y han abrazado
calurosamente este nuevo emprendi-
miento. Agradecerles a todos ellos por
el apoyo no está de más.
Por último, agradecer a los
que por vez primera podemos llamar
lectores, aquellos que hacen que la
revista se realice en su propia natura-
leza, a todos los que han colaborado
descargando el primer lanzamiento y
a todos los que nos siguen en las redes
sociales.
Esperamos que esta revista
siga con el recibimiento que hemos
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Symploké revista filosófica enero 2016

Heráclito y
Parménides
Dos caras de la
misma moneda
Néstor Luis Cordero*
Si decidí consagrar esta grandes filósofos no sólo no están coinciden con los textos. Todo ello
conferencia a Heráclito y a Par- opuestos, sino que representan las conduce al dogmatismo.
ménides no fue para exponer sus dos caras de la misma moneda. Me explico. Los textos de
respectivas filosofías –lo cual, por Evidentemente, no tengo la ver- los filósofos de la antigüedad son
otra parte, sería imposible de tratar dad revelada; mi punto de vista es difíciles de leer, no sólo por la len-
dentro de los límites de una breve la consecuencia de una larga fre- gua, sino porque fueron pensados
exposición oral-, sino para ofre- cuentación de estos personajes. Es según categorías de pensamiento
cer, modestamente, un ejercicio de verdad que a veces la experiencia que no son las nuestras. Por eso
metodología. Como es sabido, en es mala consejera. Oscar Wilde es- siempre habrá algo que no com-
toda búsqueda, en toda investiga- cribió que llamamos experiencia al prenderemos. De ahí la tentación
ción, no se puede avanzar a ciegas: conjunto de los errores que hemos de apoyarnos en gente que sabe
hay que seguir un método, es decir, cometido. Yo no sé si cometí erro- más que nosotros, en autoridades,
etimológicamente, un “camino” res en mis investigaciones, pero expertos, etc. No caben dudas de
(mét-odo viene del griego méth- llegué a ciertas conclusiones y me que los grandes historiadores del
hodos,”en el camino”). Y bien, ya permitiré exponerlas en esta confe- pasado, los grandes intérpretes o
desde la antigüedad grandes filó- rencia. filósofos, de Zeller y Überbeg a
sofos, como Platón, e incluso, ya, Y bien, la conclusión prin- Mondolfo, de Hegel y Heidegger
historiadores de la filosofía, adop- cipal a la que llegué es tan obvia que a Foucault, son gente más que in-
taron varios tipos de metodología, hasta me da vergüenza exponerla. teligente. Todos ellos interpretaron
una de las cuales llevó a oponer en Esta conclusión es la siguiente: a los filósofos del pasado, los sis-
forma contradictoria las filosofías para captar el pensamiento de los tematizaron, evidentemente, con
de Heráclito y la de Parménides. filósofos del pasado debemos ser argumentos, no en forma capricho-
Cuando mencioné mi in- esclavos del texto, breve o enor- sa. Y esos esquemas nos parecen
tención de ofrecer un ejercicio de me, que ha llegado hasta nosotros. hoy tan sólidos que solemos acep-
metodología fue para mostrar –y, Por consiguiente, el mayor peligro tarlos. Caemos así en lo que hace
si es posible, demostrar- que si se a evitar es el criterio de autoridad unos minutos llamé “criterio de
utiliza otro método, quizá se pue- de los comentadores, incluso an- autoridad”. Y elegí a Heráclito y
da llegar a concluir que los dos tiguos, si sus interpretaciones no Parménides como tema porque su

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Symploké revista filosófica Heráclito y Parménides...

oposición, como adelanté, provie- como se nos dice siempre, pero, puse ser pragmático y partí de la
ne ya de una autoridad incontesta- para demostrarlo, debo comenzar premisa siguiente: dejé de lado las
ble, Platón. por el comienzo, es decir, debo definiciones y sostuve que la filo-
El mejor antídoto contra el presentar someramente a ambos sofía era, en su comienzo, aquello
criterio de autoridad es la esclavi- personajes, y digo “someramente” que hacían ciertos sabios que la
tud textual. Las ideas están expre- porque seguramente Uds. los co- gente comenzó, poco a poco, a lla-
sadas en textos. Debemos someter- nocen ya, tan bien, o tal mal, como mar filósofos. Ellos estaban inven-
nos, como esclavos, a la dictadura yo. tando algo y sabían lo que hacían.
de los textos, y hacer como Ulises: Heráclito y Parménides Si lo que ellos inventaron devino
taparnos los oídos para no escu- pertenecen al primer grupo de sa- después otra cosa, ése es otro pro-
char el canto de las sirenas de las bios que poco a poco se fueron blema, y hoy no nos interesa. Y
autoridades del pasado. Ojo: puede llamando “filósofos”. Estos sabios, como Heráclito y Parménides es-
ocurrir que el análisis minucioso son astrónomos, matemáticos, mé- tán separados apenas por un siglo
del texto nos lleve a coincidir con dicos, músicos, y, en un momento de estos, digamos, “inventores”,
lo que alguna de esas autoridades dado, deciden encarar la realidad, la moneda a la cual ambos perte-
dijo, pero hemos llegado libremen- todas las cosas, desde una pers- necen se ubica dentro de este am-
te a la misma conclusión. No ol- pectiva diferente: los astrónomos biente, de este panorama, de esta
videmos que Platón escribió en el dejan de lado los astros, los médi- atmósfera.
Sofista que la filosofía es la ciencia cos la salud, los músicos, la armo- Ahora sí nos podemos pre-
de los hombres libres. En filosofía nía, e inventaron “algo” que poco guntar: ¿qué es lo que hacía esta
no hay textos revelados ni inter- después se llamó “filosofía”. Esta gente? Intentaban encontrar una
pretaciones sagradas. nueva perspectiva se puso en prác- explicación global de la realidad,
De acá en adelante, inten- tica primero en Jonia, hoy la costa de todo, del todo, para poder pro-
taré aplicar esta metodología, la occidental de Turquía, a fines del poner normas de vida en función
esclavitud textual, y la puesta en- siglo VII, surgió en el interior del de las respuestas que encontraban.
tre paréntesis de “lo que se dice”, pueblo griego, de gente que pen- Ya el texto mínimo conservado de
y veremos qué podemos “leer” en saba en griego, hablaba en griego, Anaximandro, apenas cuatro lí-
Heráclito y Parménides. que y, cuando escribió, escribió en neas, propone una explicación de
Comienzo con una referen- griego. Esto lo sabemos todos. la coexistencia de “los entes” (en
cia al título de la charla, las dos ca- Ahora bien, ¿de qué se el texto, toîs ousi), sin restricción:
ras de una misma moneda. Todas ocupaban estos primeros sabios, su frase vale para el cosmos, los
las monedas tienen dos caras. Si que devinieron filósofos? ¿Qué dioses, el hombre, la vida en so-
no fuera así, habría que cambiar tipo de saber amaban, ya que la pa- ciedad, etc. A diferencia de la pers-
nuestra percepción del universo. labra “filósofo” quiere decir “amor pectiva mítica, que había buscado
Lo mismo ocurre con cada página o gusto por el saber”? Si se los lla- más o menos lo mismo, como es-
de un libro, que tiene anverso y re- mó “filósofos” es porque “filosofa- tos sabios están acostumbrados a
verso. Borges escribió en El libro ron”. Entramos acá en un terreno argumentar, a dar razones de sus
de arena que quien encuentre en resbaladizo, ya que hoy, veintisiete experiencias, cada uno en su do-
un libro una página con un anver- siglos después de estos aconteci- minio, podemos afirmar que estos
so, sin reverso, habrá encontrado mientos, tenemos una idea más primeros filósofos aplicaron una
el libro infinito. En nuestro caso, si o menos clara de lo que significa cierta racionalidad en sus búsque-
yo me permito afirmar que Herá- “filosofar” -soy optimista-, pero das respectivas. Estas explicacio-
clito y Parménides son las dos ca- eso que hoy llamamos filosofía es nes debían surgir de aplicar a la
ras de la misma moneda es porque el resultado de una larga marcha, realidad el pensamiento, la razón,
ambos comparten lo esencial, la y no tenemos derecho a aplicar a ya que no había por entonces ni
moneda, si bien la imagen de cada esta gente, que estaba inventando respuestas ya dadas en religiones
cara, o, como se dice, de la cara y la filosofía, esto que hoy llamamos reveladas ni en textos sagrados. Se
de la ceca, son diferentes. filosofía. debía partir de cero.
Tengo un poco menos de Y bien, en un libro que es- Y comienzo a acercarme
una hora para demostrar que esta cribí hace unos años1, yo me pro- a nuestra pareja. Recién dije que
diferencia no es una oposición, 1 La invención de la filosofía, ed. Biblos, 2ª ed. 2012.

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aunque parezca mentira. Parménides. es obvio… cosas. es porque evidentemente la filoso. Pero si. y. “viviente”. un cosmético es algo que locutores. pero alguien te- valor independiente. Heráclito y Parménides. caótica? Ocurre que las tensiones ción aceptable a partir de cierto apenas un siglo y medio. nuestros autores. Pero sí las de Heráclito y es algo que está siendo. y en ese caso physis tiene decir. physis. en ese caso. physis. utilizaban la palabra algunas líneas. es porque hay ser. de los dioses. El hecho de ser por eso cuando uno de los prime. también de lo que hace ser a una ficación originaria de cosmos es Nada opone a ambos inter- cosa. sin igual-dad. Parménides.Es decir: todos sabemos que dos por la interpretación que se po- 6 . de sucesos. a la pregunta ¿que es la reali. do un filósofo escribe un tratado después del día viene la noche. podemos imaginar que hubiesen Y bien. que va desde fines del eso que llamamos realidad. porque la teresó por un elemento o principio no pueden entrar dentro de este pa. que acabo de descubrir una ley sean realidad. Physis es una palabra mos que. se podido dialogar de este modo: fos que se ocupaban de la realidad perdieron y sólo quedan referen.. dad. todo. casi una observación lingüística. “res”. Y desprendiendo de este conjunto. La signi. y “ente” es el participio ser a una cosa lo que ella es: las “filosofía presocrática”. si hay multiplicidad. viene del latín. Parménides tampoco se in- aun.Symploké revista filosófica enero 2016 estos pensadores se ocupaban de según una fórmula que llegó a ser hay una multiplicidad de cosas. un café o un ouzo juntos. que existe en alemán. es diná.Después. Hoy diríamos que se pone un poco de orden en el ros. ma. traducido en general por Sobre después de la vida. ley la que produce el equilibrio. nada opone a Heráclito y Par- inventar en castellano la palabra En medio de este panora. lo llama Sobre la Phy. mentos constituyentes de la reali. lamentablemente. de la vida. porque Heráclito. de todo: el clásica. obceca- ocupaban del ser de las cosas. elementos a la vez. la vida. hay cho a aplicar nuestra visión actual dio una respuesta particular. banal. los primeros filóso. “cosa”. mica. Evidentemente. más que hoy llamamos un “elemento”. y tanto el agua realidad. amigo con sentido dinámico. aparecen opuestas que caracterizan a cada momento. dad? La mayor parte propuso eso ella sólo lo detecta. cias. desde el momento en que de la realidad. no es la de la filosofía a estos personajes nal. saben se le aplica el cliché de “entes”. o habría nada. ménides. y yo me ocupo de eso” ros filósofos dice que se ocupa de dad. al final de Para aludir a las cosas en general palabra que deriva. Otros propusieron varios no habría nada. es decir. y. saben que la pala. como la lengua griega utiliza la palabra “-dad” significa aquello que hace Uds. que se combi. y de lo que hace que las cosas po. fía de Hegel. es Recién hablé de LA reali. no en la etapa que esta. en el mejor de los casos. llegan los presente del verbo “ser”. Hasta que posee capaci-dad. que. no hay “entes”. el invierno. al cual. alguien es capaz por. ergo. cosas iguales lo son porque poseen atomistas. Cuan. no es “naturaleza” (que es una traduc. tro. amigo Parménides. es obvio. Y preocupó del elemento o los ele. se habla de la “orden”. Habría que átomos y de vacío. sobre el ser. del hombre. poco a poco. como el aire son esenciales para porque hay ser. como un conjunto ordenado. o... siglo VII hasta mediados del V. LA realidad. y. perso. pero yo agregaría que significa mas o menos “lo que está dijeron algo novedoso. unidad. “lo que está siendo”. En efecto. Punto. las de Foucault o de Derrida como el agua o el aire. pero Uds. y hasta es “Dinglichkeit” abarca más de noventa filósofos. en creciendo”. cosas que se armonizan. De una manera muy norama. H: -“¿Sabés. y. “la” physis. cuyas obras. P:-“Excelente explicación. activo. la muerte. sino de la ley o el principio H:-“Tenés razón. Ahora bien: cada filósofo tecta que en vez de haber caos. que explican la realidad. Hubiesen podido tomar “cosidad”. que fueron un poco marginales. “lo que se está produciendo”. de la totalidad de las de las cosas como un cosmos.. pero nada es caótico: cosmos. ciencias particulares se fueron sis. no la physis se está ocupando a la vez que permite encarar la totalidad se me había ocurrido…Eso es tan de la realidad. nía que decirlo”. las hace ser. sin el verbo. cosa están armonizadas” mos viendo). complementarias. en vez de nada. y la nan se descomponen. acá. afirmó que si hay cosas. con el sufijo este primer período. y la Naturaleza. Heráclito no se resumen. del ser de los entes. Hoy ve. P: -“Sí. por ejemplo. cosmos. después del verano. dentro de este conjunto. por una conjunción de “ser”. Si no hubiera ser. sus ideas son totalmente “physis de”. y y no como algo caótico. no hay participio. en medio de esta que explica por qué la multiplicad. traducida en general por multitud. como hoy. Es bra realidad no existe en griego. Heráclito descubrió la ley que de- cuando dije que no tenemos dere.

seguramente no comprendieron a fos de su tiempo. heredan esquemas de los ocurre con el conocimiento de los uno. La adaptó a su modernidad barbaridades? Pónganse a leer lo años antes. y que por eso la lengua grie. trario de los átomos. y tal hecho de ser”. la antigüedad. no es culpable de la deriva de este nece. de la antigüedad clásica no tenían tán siempre cambiando. viene desde sabemos que el pueblo griego llegó “no-ser” porque el vacío es lo con- la antigüedad. el vacío no existe nas. hay todavía testigos. O sea que cuando ginaron dicha oposición. para refutarlos. que dialogaron con ellos. aho- para interrogarlos. los problemas de su tiempo. más original aún que bos filósofos nos hubiesen fulmi. conocemos la histo.. Pero Parménides es ino- el esquema dialéctico de Hegel: ellos (no olviden que la mayoría se cente. desde hace un siglo o tergiversación de Parménides es opuso y. adoptó y adaptó su filo- habrían dicho: “¿De dónde sacaron poco. “todo fluye”. Hoy se encuentran. para se interesaban en los componentes La única manera de hacer. filósofo que do: se requieren de un historiador. se semos aprovechado la oportunidad anteriores. y cuan. con cierta des. hijo ilegítimo. ser precisos. como dije. sino en función de so. tral. Digo “a sus maestros y los simplificaron. la opo. en el caso caso de Heráclito y de Parménides. Él no tiene nada que ver con Platón es la tesis y Aristóteles su perdió). en segundo lugar. y ello se debe a que las his. gratorias provenientes de Asia cen. ori. nacidos ahí.. Pero los atomistas hasta Uds. Ellos y que entonces el ser ocupa todo torias de la filosofía. pero no los interpretaron las derivas interpretativas de Meli- antítesis. como el tón y Aristóteles. Pero. en todos los ignoraban todo esto. Platón y Aristóteles se ocupan de pesar suyo” porque ni el uno ni el Platón y Aristóteles se refieren en filósofos del pasado no pretenden otro fueron historiadores de la filo. claro: lo llaman ventó recientemente. negarlo?. Otras oposiciones. heredan tóteles poseen algunos textos de tóteles. y Ud. problema que nos perdonar nuestra ignorancia que son hijas de Memoria. no había interesado a Parménides. La historia de la origen de la interpretación que los Hoy. al unísono. Un filósofo de Samos. consiste. las exigencias metodológicas que una frase de Cratilo. en. Ambos tuvieron seguidores inme. conocerlo. hasta negaba la posibilidad de po- “No sé cómo pueden estar de tre otras cosas. Ellos comentaron a filósofos do se trata de individualizarlos. que solo Los varios volúmenes de Heródo. entes -¿quién puede jeron realmente. general a “los heraclíteos”. porque los griegos ner nombre a las cosas ya que es- acuerdo cuando Ud.y en consecuencia ellos La oposición radical entre creían ser autóctonos. ya lo dijimos. Los como los recibieron por parte de se llamaría “El Ser”. la que hay entre Pla. y ver qué di. de sus filosofías. hasta podemos decir refieren a Crátilo. pero sin ra sí. Platón y Aris. trágica. son más moder. por consiguiente. los herederos tardíos de los viejos Pero volvamos al origen de teles del fin de la antigüedad son filósofos. ideas que Heráclito y Parménides sición viene desde la antigüedad. pero. historias que cuentan pasaron hace Meliso. para quien. Es el famoso ser-uno. diatos. a lo sumo unos cincuenta sofía. a su vez. Y las Heráclito. sentido de la historia. llaman “no-ser” al vacío en el cual Heráclito y Parménides no se in. los áto- esclavos de los textos. hubié. dada la originalidad propusieron y que fueron luego Y fueron justamente Platón y Aris. pero sí a Meliso. por ejemplo. nado con la mirada y. podríamos haber afirma.Parménides se interesó en “el no había oposición: Platón y Aris. ga deriva del indoeuropeo. en las regiones donde vivían. Heráclito dice que todo fluye y nada perma.. existe el Ser Uno e inmóvil…” to y de Tucídides cuentan historias Y otro tanto pasa con Par- No caben dudas de que am. “Todo fluye” es cortesía. para refutar a los atomistas. que. Pero. estos herederos adaptadas o reformadas por filóso- tóteles quienes. a pesar suyo. Éste es precisamente el les son historiadores de la filosofía. Parménides. el cual argumentan Platón y Aris- siglo XVIII. no en una cosa que tóteles habían dicho lo mismo. Y otro tanto el espacio y. Ellos. sucesivamente por oleadas inmi.Pero Meliso. Para los atomistas. Heráclito. que es- poco de nuestros textos que llegó Respecto del pasado remoto. que sirva para el presente. para extraer una moral del pasado ménides. contra grandes historiadores alemanes del primeros filósofos. Y no digan ridiculeces”. comentadores mayores de Aristó. primero. recurren a las Musas. tenían la más mínima idea y. Me explico. y en su tiempo to- 7 .. devenir un poco más.Symploké revista filosófica Heráclito y Parménides. ellos dialogan con de Heráclito y Parménides. para los antiguos históricamente. pularizó desde hace siglos. por ejemplo. no-ser no existe. no taban de moda. del mundo físico. sofía. Ni Platón ni Aristóte- filósofos neoplatónicos. Mne.. dice que. ria griega mejor que los griegos de mos son seres. la oposición. es idiomas.. en buscar el mosyne...

hasta autores trágicos en más de nes todo es relativo. o en manos de intelectuales. Primero una observación Pero ya en la antigüedad. como en la ópera Evita se do griego que los griegos mismos. Platón. que niegan el cambio. en el calor de la discusión. la multiplicidad de sentidos de la jimos que Platón y Aristóteles no Veamos muy brevemente palabra “ser”. ni el de Pitágoras manos. equivalente a nues- ga hasta los historiadores alemanes hipocráticos no son de Hipócrates. y nadie expertos. que cambia. cemos aun hoy cuando escribimos mos: sus Ideas o Formas no cam. estaban en las de la oposición. y los historiadores ya de la especialmente a Wikipedia. que los hablar y no escuchar la voz in- pasado. Los libros. y como su novedad más estaban separados de ellos apenas teresada de los comentadores de la “novedosa” -lo cual es cierto. Otra digresión se hasta hoy transportando en su inte- con esta sistematización. impone: ¿nosotros. al texto. médicos. estos textos están tre otros. en el So. tras ediciones. Y lle. porque no estamos implicados de Platón. comienza a haber científicas. ron en épocas distintas. Afortunadamente llegaron Parménides no tiene nada que ver te de los textos. en polémicas ni en refutaciones. que buenas bibliotecas. Algún día varios siglos. eso es lo que pretendo hacer en la hace dialogar a Eva Perón con el En cada dominio. en dos palabras. y llegan a conclusiones general. y herederos de Heráclito. sino que los comen. textos originales. quiso presentarse como una intentamos hacer en serio historia nes. Diógenes Laercio. la medicina saben que los tratados la antigüedad. el origen ga saben que la Ilíada y la Odisea de que se perdieran. Y bien: varias de bian. pero Heráclito y permito sugerir. una ocasión citaron pasajes de di- res del ser inmutable. podemos tener la forma fragmentaria. Heráclito como el Poema de Par- teles. Quedan un alguien que había dicho que “ser” tan en función de sus propios in. es decir qué una monografía. segunda parte de esta charla. jeron) al lado positivo. que contienen citas de lo sensible. dieron. Y bien. separados por veintiséis siglos de perdidos. y los defenso. para quie. antigüedad. a Parménides. pretensión de comprenderlos me. “la boule de Pitágoras. pero que nunca cial. que queda. hoy se saber universal. O sea que. y que. ción negativa de ambos filósofos veces bastante extensos. reúne ambos extre. porque vivie. no son de Homero. los estudiosos de la literatura grie. pero tanto el libro de cuanto escribieron Platón y Aristó. y ideas. y nadie lo curso. Desde hace antigüedad. Platón hace dialogar a el verbo “ser” con valor existen. Parménides. sabemos que ni He. fuente ménides se perdieron. copulativo y modal.Symploké revista filosófica enero 2016 dos lo saben. La so. herederos de mento de pasar de la caracteriza. el caso de Heráclito. se queja. y hasta nosotros. surge directamen. están hoy perdidos. pero éstas tardan en lle. no es de Tales. los Parménides el filósofo del ser-uno también historiadores. que Ché: nunca se conocieron. no encontramos nada Nosotros podemos tomar distan. Retomo el hilo de mi dis. que Una vez más. ces. Ya hice mención de la siglos después. sino defensores del mundo sensible. que utiliza cia. enton- del siglo XVIII. Y síntesis de los filósofos anteriores de la filosofía. poco más de ciento veinte citas tenía un solo sentido. Los matemáticos perdidos. hay especialistas. Ya di. no sólo filósofos. estos filósofos. del cual somos esclavos. pero textos auténticos. pero garantizan la existencia es lo que realmente dijeron. los historiadores de que del original se hicieron ya en de neige se met en marche”. a veces muy breves. poseemos los textos. e inmóvil. estas obras. ocurre que estos intelectuales de la y los agrupó en dos bandos: los ráclito es el filósofo del devenir ni antigüedad. en. que trabajan desde hace comienza a continuación. lo pudieron conocerse. sino a las múltiples copias como se dice en Francia. hoy poseemos teles. ha llegado el mo. Él siempre coloca sus inno. (pues sabemos qué es lo que no di. más de un siglo sobre determina. además.es por un siglo? Creo que sí. a las historias go adoptar. como ve. él dijo oponerse a los exponen. pero antes He aquí. Platón. tereses. ocupan una unas diez páginas de 8 . En algunos diálogos de esto en Parménides. y. y hay que hacer- vaciones como una superación del jor que Aristóteles y Platón. chos libros. Y nosotros. que estamos rior pasajes literales de textos hoy remos dentro de unos minutos. toman al pie de la letra se pondrá al día. dos temas. y. “esclavitud textual” que propon- un respeto casi sagrado por todo gar a los manuales. de la filosofía o de las ciencias. textuales del original perdido. si seguimos la metodología que me de libros hoy perdidos. incluso en Y otro tanto hizo Aristó. Y. No me refiero al ejemplar toda referencia a autores antiguos saben hoy que el teorema de Tales que escribieron con sus propias que encuentran en sus obras. no se per- lución es genial. como ha- Y él. personajes reales. Dije hace unos minutos que y en ese caso hay que hacer hablar criticó porque era un diálogo de nosotros conocemos mejor el pasa. en institucio- fista.

nueve citas literales. las causas e incluso los ele- es posible. haremos esa energía tiende a imponerse. Otro para hacerlo posterior y así demos- sí mismo un filósofo sino un sabio. realidad. y A partir de esta observa- la desmesura. apenas Según Heráclito. en cambio. Si habían preguntado sobre los prin- ticuatro horas ahí arriba. neos. nació a fines del siglo VI y fi. Este medidas. armo. para conservar su unidad. y para tarse. la que la hace ser. Y la fórmula evidente: ahí donde miramos ve. como vimos. los losofó a comienzos del V. Sin Veamos ahora el caso de sea. contemporáneo de Heráclito. noche. si bien sas. lidad es como un arco antes de ser tución física de la realidad. la elucidación del ser de las co- entonces. hay que admitir.. Dijimos que tampoco cosa hay una suerte de potencia.. ya que fi. pues admitir que “hay cosas” (o rra es padre de todas las cosas. de Heráclito es dinámica. y losofó un siglo y medio antes que Parménides se pone en marcha. pertinente aclarar. Los filó- naturalmente tendencia a abusar de madera a estar torcida. él. y por eso solo vieron de. que otro texto.. filosofía no interesó ni a Platón ni a tía una realidad. que calienta e ilumina. en cada yente. a Parménides le interesó la consti- de poder. Y. es el ser de la rea. y. pero varios auto- para todo: no sólo para el cosmos. “entes”) es el punto de partida ese conflicto que se termina con el Parménides. ción. pre. que “hay co- opuestas están equilibradas. en la sociedad. tendría opuestas. texto auténtico dice que “no escu. por eso Heráclito dice que la gue. la cuerda obliga a la vara filosofía de Parménides. chándome a mi. que es un hecho. unifica los opuestos. trar que Parménides pudo criticar a Quizá con una falta total de modes. aunque eran contemporá- la posee. sino al logos. tres páginas de un libro. antes de responder a la no. Fue prácticamente de una búsqueda que va a caracte- equilibrio. en los procesos cósmicos.. que vienen después de debía explicarla. La realidad se agita pero 150 versos. ya ley. o rizar desde entonces a la filosofía: La armonía. especialmente. Parménides. que “hay una realidad”. pero el fabricante del arco las dad. hubieran preferido estar en liber. Y así ocurre con todo. hicimos con Heráclito. una especie de fórmula que sidad”. parte de una etapa previa. porque no hay lugar para arriba y hacia abajo es el mismo. obvia. unidad de la multiplicidad no es Como en el caso de Herá- cisamente. que es un todo armoni. clito. la cual fue siempre encarada texto auténtico de Heráclito dice puso en conflicto y gracias a esa como la totalidad de “las cosas” que hasta el sol debe respetar sus lucha hay un arco. Su sabiduría multiplicidad. será Evidentemente este tipo de tipo de búsqueda suponía que exis- castigado. obliga a la cuerda a estar tensa. “los entes”). porque la noche tie. el sol con la ese verdadero terremoto que fue la cambio. que proclama la unidad de la ya que. sofística. Según él. Un tad. Nada que ver. mucho menos el hombre. Ninguno tia dice que un filósofo “ama” la sabio decir que todo es uno”. el equilibrio. en un poder contrario. el sabio. la filosofía de elemento ha debido ceder algo. explica por qué el universo es. su “co. un libro actual. y si leemos pala. del mundo griego: Heráclito en ley. la negación del prin. sea. en el caso de cuestión del origen o la causa de la con los gobernados. demostrar. negada por un qué no?. pero que los filósofos armonía final que se logra es el re. o un estado 9 . como dice res citaron pasajes antes de que se sino también para la sociedad.Symploké revista filosófica Heráclito y Parménides. hace uno formar parte de algo que quienes quieren oponerlo a toda bra por palabra estos textos. vemos es “uno” (el día y la noche. (literalmente. Hay orden en Aristóteles. cuerda y madera cipios. La rea. Resumiendo. y que el filósofo Cada poder debe equilibrarse con Aristóteles. texto que dice que el camino hacia sas”. buscar la physis porque. el invierno con el vera. es Heráclito. perdiera y hoy se conservan dieci- es un conjunto organizado. en caso contrario. ¿por el universo porque las tensiones cipio de identidad. Evidentemente la otros que no tuve tiempo de citar. ya que entran en zado. y ésta sofos anteriores. Como gía. vivían en los dos extremos consiste en haber encontrado una lidad. la filosofía que de Heráclito. ya que cada de Aristóteles es normal. Pero no fuera por ellas. su physis. Que Heráclito no respete la lógica anteriores no habían considerado sultado de una lucha. el que manda talles. que Heráclito no se consideraba a ejemplo. Claro que esta Éfeso y Parménides en Elea. nizadas. se de su potencia y a quedarse vein. no flu. no habría nada. hoy diríamos de ener. también el Poema de Parmé- que él encuentra es válida luego mos multiplicidad. usado: parece un objeto muerto. por costa a Héráclito lo rejuvenecen. un orden. mentos o componentes de la reali- ne también derecho a existir. a la physis le gusta ocul. pero hay que nides se perdió. son “una” jornada). Y esa de los dos conoció la obra del otro sabiduría. Es su caso. El pero oculta una lucha de tensiones también un resumen brutal de la sol.

“no es posible no ser”. es didáctico es porque muestra que homogéneo. Le dice que. ¿De qué Por consiguiente. que ella le va a explicar. pare- 10 . y el no- los mortales. No hay seamos capaces de captar el pensa- rán que no hacía falta escribir un “varios” hechos de ser. aberración samiento a través de una historia. ron hasta nosotros. y por eso rencias. del existir. ya que con el filosofía. tercio de los 150 versos que llega. “existe ahora” (fr. si se la cual se le hace decir al filósofo cleo de la filosofía de Parménides: quiere. siguientes: el hecho de ser es ho. Claro está. él deberá estar al tanto de la generaban o perecían. o al ser de la energía (MC²). partir de qué se habría generado. no dudó en es- premisa parte entonces este cami. no se puede ser más o menos. ser se mezclaría con el ser. bles a priori.Symploké revista filosófica enero 2016 (¿hace falta aclarar que “ser” es quien es capaz de captar la nece. se ménides dice que el hecho de ser losofía. uno de los cuales será cualidades o propiedades del he. Todo eso o más hechos de ser? ¿En qué se verdad. este tipo de filosofía desorientó rá errabundo. uno no es el otro. como aprendimos en el jardín de que se deducen del carácter nece. “el ser es y el no ser no sario del hecho de ser. el hecho de ser el diálogo Teeteto. Este es el camino de la verdad. en primer lu. y es necesario que no Otras propiedades son las didad de una calidad desconocida. lirios de sus lectores. mogéneo e inalterable. están pre. comprende nifica que exista una sola cosa.5). nada más. o peor. ese camino es erróneo. a sus contemporáneos. ¿Cómo se va a mover una noción? infantes. ya que se mostrará como un que. la historia de un joven que quiere es. Pero ocurre que en otras expli. Eviden. el pensamiento deambula. Parménides es inocente de los de- es”. que lo que cual es normal. haya. representada alegórica. ya que nadie rios “entes”. 8. el hecho de ser a ciertos principios. supone que el hecho de ser puede diferenciarían? ya que. ya que cribir lo siguiente: “Me parece que no erróneo? De la premisa inversa: “hay” cosas. que. la energía es una. el camino erróneo debe ser aban. ¿Cómo podría haber dos gar. Pero la nada to. La de una especie de súper-objeto. guientes: está obligado a ser inen. hay va. (183e- poema para decir esto. pero Una vez admitido que hay Todas estas propiedades que debe ser conocido para poder ser. de ser. que toda relativización del hecho que sólo Lo Uno exista. más aún. que es imposible no-ser. Par- le ofrece un verdadero curso de fi. necesidad está presente en todo lo que es. [Parménides] alcanzó una profun- no hay ser. que no Ahora bien: ustedes me di. de lo que se dice. y que conciernen al hecho o al estado evitarlo. uno. sado. y no cuando habla de Parménides. continuo”. no es verdadero. que. Se es o no se que suele leerse en ciertos lugares. Pero si el poema de Parménides está siendo es “completamente Y en el caso de Aristóteles. que existen porque 184a)”. no se Estas dos posibilidades. Este camino no lleva a nin. se asimilaba del agua. lógicamente. único y sus palabras y. tiempo. Las primeras propiedades el ser es Uno y otras barbaridades. de un ob. completo: nada le falta. por colegas filósofos. Platón. que. un que Parménides deduce de la frase pretendida “unidad” del ser no sig- “Ser” en sí uno e inmóvil. ni Parménides expone su pen. Parménides consagra un encuentra ni en el espacio ni en el positiva y la negativa. lo es necesario que no haya. son las si. de ser origina una interpretación círculo vicioso. tomado como premi. del hecho de ser. efectivamente. que no cambia (H²O). La aplicación a “las cosas” de lo conservado. Nada dijo Parménides sidad del hecho de ser. los ojos no verán. pues ¿a trata de eminentes filósofos del pa- sa. no se trata de El Ser. no existe. si hay dife- pero también de las opiniones de cohabitar con el no-ser. la donado. propuestas singular está refiriéndose al ser mente por una diosa anónima. transformaban. sino de un estado o actividad. al ver el entusiasmo del estudiante. porque es impensable. corruptible? Nada. O. puede ser de otro modo ya que un verbo?). o que luego encuentra una profesora de ser. incluso si se A partir de él. si se lo o qué quedaría después. y estos principios cambiaban. No está de más repetir que Parménides dice sobre el hecho do. pero temo que no comprendamos guna parte. obviamente. Así como un físico no dudaría en educarse y que primero busca y no se puede relativizar el hecho de afirmar que el agua es una. cho de ser. que el movimiento no existe. Parménides dió criticarlo e intentar refutarlo. a describir las fragmento 8 es un presente eterno. caricatural de su filosofía. de ser es imposible. gendrado e incorruptible. y el otro será suprimi. dice. si fuera Como le ocurrió a Herácli- niega. incluso a veces se es único. El “ahora” del verso 5 del sentadas como dos caminos posi. que hay ser y no es posible no ser. miento que ellas expresan. caciones de la realidad. según parte de una premisa que es el nú. ello no le impi- va a afirmar que no hay ser y que poseen ser. El camino positivo jeto. en los oídos no escucharan. Si no se lo admite. el pensamiento puede avanzar. te.

* Dr. ce que hablara de un desconocido. 11 .. cuando en realidad ya al decir que el no-ser no existe. en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires y por la Universidad de París IV-Sorbona. Como conclusión de esta extensa charla podemos deducir que las dos caras de la moneda. Parménides y Heráclito. son a lo sumo distintas. Dice. Parménides re- futó a priori toda posibilidad de postularlo como principio.. y jamás opuestas. que en su cosmología el ser es la luz y el no-ser la oscuridad. Vaya uno a saber. No sé si a Heráclito y a Parménides les interesaba el fútbol pero estoy seguro que hoy serían o los dos de Ríver o los dos de Boca..Symploké revista filosófica Heráclito y Parménides. Siempre se quiso hacer de Herá- clito y Parménides algo así como los Ríver y Boca la antigüedad. Da una imagen de un Parménides cosmológico que no concuerda para nada con los fragmentos lite- rales de su Poema.. por ejem- plo. pero sin duda com- plementarias.

publicado también en su aplicación a ese ámbito es. a indistintamente «yo personal». si es precisamente en este tema de la na. a su identidad y simplicidad. según lo aplicación. aparecida en 17481. 1 En realidad. teniendo en cuenta que. La inten. Apéndice. si tenemos en cuenta que la si. en entendimiento humano). un párrafo específicamente dedi- co más general que Hume llama En cuanto a la primera difi. no. na. por ción sobre el entendimiento huma- del escocés y quizás las conse. en el de la identidad y simplicidad del tamiento específico se plantean.Symploké revista filosófica enero 2016 Consideraciones sobre el problema de la identidad y simplicidad personal en Hume Horacio Gianneschi* Introducción referimos a la problemática del su título lo expresa. pero ya en un trabajo lo expresa. el problema del yo personal partir del Apéndice prácticamente «nuestro yo». mayoría del I). expresa Hume en su Autobiogra- La palabra “problema” tituladas «De la inmaterialidad del fía2. cultad. como 2 En Hume. cado al tema del alma o mente. ello. «per. la conclusión yo “en la obra” del autor. pues de de todo el libro). sentido claramente aporético. de Hume. esta obra no es sino el resulta- en el título obedece a que proba. como si fueran pocos los tema del yo personal. Tratado de la naturaleza humana. sona pensante». «alma». se tratará aquí interrogantes que a raíz de su tra. sobre todo cuencias más desafortunadas de su temáticas a las que respectivamen. Veremos que del Tratado de la naturaleza huma. publicado independientemente no un tratamiento tan amplio como identidad y simplicidad personal – junto al libro II– en 1739. tanto en el libro I del Tratado. tor desautorizará su obra tempra. 1ª 12 . en 1740 y en donde encontramos pecífico dentro del marco temáti. prefigu. atención en la parte IV del libro I en la obra de Hume. De- rado en las premisas metafísico. etc. que Hume haya decidido tempra. al menos donde aparece con mayor eviden. por un lado. namente abandonar el tema como jando de lado el Resumen del Tra- gnoseológico-epistemológicas de algo digno de integrar explícita. y. Recién en la quinta edi- al tema del yo personal en la obra bro. Uno hubiera esperado. en lo que respecta. se presentan como dificultades damentales es una reflexión sobre ción es seguir la proyección del previas. te se abocan las secciones 5 y 6. tado (en realidad un resumen de las primeras partes del libro I del mente su obra. «mente». mereció amplia y pormenorizada desaparece toda atención explícita «yo sustancial». sino que además el mismo au. otra. en esa primera publicación apareció blemente nunca se la haya dicho nal» (en realidad. el hecho de todo el Tratado y que se publica en fenomenismo humeano. que en sus párrafos fun- yo personal en Hume. alma» y «De la identidad perso. «persona». aunque en su gran Tratado de la naturaleza humana. 1740 con el libro III de la obra. alguna referencia en la Investiga- cia la radicalidad del fenomenismo a su sustancialidad cuanto. ción (1758) se cambió el título por el actual: Enquiry concerning Human Understanding. no sólo los libros I y II. por otro. Reaparece el Como el título de nuestro entrada. son éstas las dos con el título de Philosophical Essays Concerning Human Understanding (Ensayos filosóficos sobre mejor que para hacer referencia últimas secciones temáticas del li. Intencionadamente nos guiente y última constituye. por una parte.

Ahora bien. en cambio.. y a qué furores dice del Tratado. III [en 6 En cuanto a la referencia a esta carta. moderno. del que no sabía cómo salir4. Hume mismo confe- mente como aludiendo al primer Henry Home del año 1746 (dos saba encontrarse en esa situación libro. la Investigación sobre el entendi. diario íntimo que de un tratado. cual es el carácter pragmático de la que evidente. sobre cuál tengo influencia. S. IV. cap. perior en utilidad. afirmando que su doctrina de la optimista que programáticamente cie de folleto que es el Resumen. esta opinión y de condenarla. dizi. un tema que en el li. A Treati. a la vida práctica. ¿qué es lo que acabo de de- explícitamente al tema.. que no será inferior en certeza. ella supone. condice con un tópi. 312. Hume deplorable que imaginarse pueda. como veremos. veremos. p. «primera par. en haberlo tratado allí al menos como estas contradicciones e imperfec- correspondencia con esa menor una aporía importante a resolver. los eli. 1981 (1ª edición en Ediciones Orbis. p. no excluía que otras per. Morality6. favores buscaré. final que. 420 s. p. Sorley. El contraste con la «Introducción» del Tratado es más edición en dos volúmenes. «Cuando se realicen y comparen juiciosamente se of Human Nature. Gredos. El examen intenso de del yo. sec. e incluso él mismo. ¿Dónde estoy. ciones múltiples de la razón huma- importancia dada en el Tratado. dedicando Home realizara en favor de una ex.. cular a la sección «De la identidad a mano una solución para ellos»7. Buenos 13 . 1ª edición. 1ª la comprensión del hombre» (op. Editora Nacio. mina pragmáticamente. si puedo dejar de retractarme de ción 16) y una importancia mucho ponde completamente a la pregun. como otros tantos. que a primera vista podría parecer guntas me confunden. castellana de F. leemos: le dedica un párrafo. lo lleven a confusión y oscuridad. que resolver los problemas. más y a qué condición retornaré? ¿Qué Hume había confesado en el Apén. en sus ocupaciones y placeres»]. Losada. p. A. 56. ¿que las reflexiones extre- inesperadamente. 1888 (reimpresión. que llevaba por título pre. profundiza. la sobre todo tratándose de un pun. convirtiéndolo en un mis miembros y facultades»8. 5 Cf. sonas. 85). superficial. el hecho de cabo] tienen poca o ninguna in- bro I del Tratado comparativamen. por su tono pesimista y Es llamativo que la Investigación. aquellos «a partir Oxford at the Clarendon Press. la tiene sobre mí? Todas estas pre- dado una respuesta que le satisfi. una plicación de la identidad personal madamente refinadas y metafísi- sección entera (la 9) a la razón de en sus Essays on the Principles of cas [como las que él ha llevado a los animales. R. una preeminen. pues podía presentes. Apéndice. según sigue ¿A qué causas debo mi existencia yo? En realidad. libro I. cir?. § 4. vol. ta de por qué no consideró el tema dos mis sentimientos y experiencia cialidad e identidad y simplicidad en la Investigación. te» que ha de entenderse natural.. 7 S. Duque. cit. 888. parte IV. sucediendo en nuestros días. cf. sis» satisfactoria5. S. o cuál personal». tres volú. que otra. contrasta con el tono mucho más extensa que esa espe. 128. Sobre Si bien se refiere allí específicamente a la sección edición. dieran «descubrir alguna hipóte. a cualquier otra que caiga bajo adelante citado como Apéndice]. 1984) (trad. este cambio de actitud de Hume. podremos esperar establecer sobre ellos una ciencia quien sin explicaciones así lo entiende.. del tema del yo: «Nos parece un como más probable o verosímil miento humano renuncia a seguir caso ejemplar de la mentalidad in. la sección anterior. Historia de la filosofía inglesa. sección 7. 1975. que estoy les no aparece tematizada particu. que no haya encontrado nuestro fluencia sobre nosotros? Apenas te ocupaba un lugar (parte III. cf. no duda en responder sin vueltas dispuesto a rechazar toda creencia larmente en el Resumen. si no tiene debo temer? ¿Qué seres me rodean. a punto tal de llegar a decla. ciertas especulaciones. Madrid. y ha calentado cuestión de la razón en los anima. da- más modestos que el de la sustan. 1967)) [en adelante citado como Tratado]. abrigaba la «Introducción». e. op. identidad personal seguía sin satis. y comien- ciera. ha de abandonar en caso de que parte» del Tratado. tomándolos tal como aparecen en el curso normal p. a nuestra pregunta de por qué la y razonamiento. cit. no atienda por los esfuerzos constructivos que «. do de la refundición de la «primera de reflexiones más maduras». años antes de la publicación de hacia el final libro I del Tratado. 1952. misma. 8 Tratado. Rábade Romeo. en efecto. cia de lo empírico-práctico sobre de una observación cuidadosa de la vida humana. libro I. editado por L. pp. Rábade Romeo mi cabeza de tal modo. cisamente «Del entendimiento»3. Puede observarse que. Madrid. to tan capital. pu. zo a verme en la condición más rar encontrarse en un «laberinto» co que. especula. «luego rasgo fundamental de su filosofía. experimentos de esta clase [i. que implica una atenencia tado con el siguiente. na me ha excitado. en alusión parti. o qué soy? haciéndose cuestión del tema del glesa en filosofía que. en trad. más propia de un referida a la identidad personal. W..Symploké revista filosófica Consideraciones. autor esa nueva hipótesis no res. como p. R. cit. de la vida diaria y según el trato mutuo de los hom- 3 Cf. y que será muy su- 4 «Apéndice» al Tratado. Selby-Bigge. miento humano) Hume continuaba melancólico. 1ª edición. Rábade Romeo. el hecho de no haber Esta respuesta del autor español. 124. y no puedo consi- ¿Por qué precisamente la Investigación no hacía ya cuestión derar ninguna opinión ni siquiera Investigación sobre el entendi. p. 884 y 887. que cierra la «Introducción»: menes. Hume y el fenomenismo ciones que «el verdadero filósofo» bres en sociedad.. En una carta a Ahora bien. Buenos Aires. Fron. Baste una comparación del pasaje ci- nal. Sustancia y función en el problema del yo. En la a diferencia de éste que al menos facerle y expresaba su aprobación última sección. Sin acepta de su época ilustrada y lo privado absolutamente del uso de embargo.

castellana de J. pero más radical. la paternidad de esa más lejos su examen lo conducirá a puede rastrear estos mismos rasgos primera obra suya. W. de la tematización explícita de la al no haber podido salir. cuenta que aboga en favor de esta 1996) (trad. En. pp.). universal válido para todas las personas y disposicio. no podía sino seguir tivar la verdadera metafísica. En efecto. en un «examen preciso de los po. porque con no ataque a esa determinada metafísi. Rábade Romeo. Losada. Aunque esto no tenga acción y el pensamiento son necesarios». cit. netrar en temas inasequibles al en. p. con excepción de sus obras cit. tras afir- en cuyo caso siempre es preferi.. edi.. s. Duque. a vertencia» preliminar a la última su propio consejo de que «nada fin de destruir la metafísica falsa compilación que él mismo hiciera es más necesario a un filósofo de y adulterada»15. Hume. de Salas Ortueta. 104).. 363. los trabajos que se encuentran a peculativo lo convierte en un ene. respecto de su propia filosofía. p. abstrusa y jerga metafísica que. Madrid. p. personificada en Male. op. 16 Cf. 10 Cf. con- seando la conocida expresión de metafísica consiste básicamente en cluye: «a partir de ahora. Esta tado como una obra juvenil. le confiere la apariencia de ciencia y sabiduría». parte I. a juicio de Hume. 16. p. por supues. pues. Oxford at the Clarendon con la superstición popular. de por “metafísica” en su genuino cuestión del yo.. p.. p. 7. pero uno en público. logo» a Hume. 20 Citado por Jaime de Salas Ortueta en su «Pró- 13 «La metafísica contra la que enfila su artillería 15 Investigación. 27. cit. p. 23. –según la Investigación sobre el en la que confiesa. cap. to humano. l. «Estudio preliminar» (S. 26 s. Como hemos anticipado. 1ª edición. cit. sin fundarse to. 14 . la duro. en el Tratado– por renunciar a pe. S. Investigación sobre el conocimien- es la metafísica racionalista. al estar mezclada desmentida toda la historia crítica ción de L. vertencia». impenetrable para quien razona descuidadamente y ción]. p. es 9 Tratado. 199-201. 1975) [en adelante citada como Investiga. las prácticas religiosas y que debía anteponerse dicha «Ad- «geógrafo de la mente» (como lo sus dogmas son supersticiones). Rábade Ro- metafísica de Berkeley y del neoplatonismo inglés» 18 Investigación. p. No olvidemos que explicación sustancialista de las de valorar sus propias creaciones. op.. p. Sorley afirma en op. sección I. pia producción restante de Hume Gómez Paz. sentido sino «todo razonamiento con que el mismo Hume. libro I. metafísica es la que se caracteriza turalmente no incluía el Tratado y derados deseos» de seguir investi. Madrid. VII. Alianza. pp. op. Rábade Romeo11. es decir. parte IV.. op. Hume escribe en la «In. libro I. que han tie. cosas externas y del yo19. Ahora bien. después del Apéndice. ción o consecuencias sacadas de R. pp. 1996). p. p. 1951 (trad. op. cit.. desea que se considere que sólo da al saber descriptivo sobre el es. castellana de T. pero sólo para cavilaciones oscuras e inciertas»9. a su traducción del Tratado. nos dice allí que actuar y pensar como los otros hombres cuando la «tendría por mala señal que se la encontrara obvia lorización. este de entenderse en buena medida las debe preocuparnos. desautorizarla. que desmiente su propia desva- Hume pretende tener derecho a no considerarlas y a y. del «laberinto» en que se profundo»14. él no entien.. p. sino ángulo de ataque a esa determinada castigado en su época por autores que. liberarse de del Tratado han sido retomadas y charla con amigos10. p. la cual en su mayor parte Presses. Hume mismo se tenía por metafí. 1ª «El razonar riguroso y preciso es el único remedio tema a tratar aquí. sico. Hume lo realiza desde su pro. 25 s. p. Selby-Bigge. Ahora. sección I. en rigor. nos encontramos ra «luego de reflexiones más ma. en efecto. mar que las doctrinas importantes ble una partida de chaquete o una tendimiento humano. Cf. cap. A History of English Philosophy. ha de tenerse en edición. 363. 312-317. 1980 (10ª reimpresión. A. Investigación. 79).. y sólo él es capaz de derrumbar aquella filosofía quiry concerning the Human Understanding. «sólo» implica el rechazo de la vi- corte racionalista y berkeleyano13. za del entendimiento humano»17. 27: 12 Investigación sobre el conocimiento humano. este sentido la metafísica. dirección leemos en Investigación. Entendiendo en reelaboración. la cual na- verdad que el refrenar los inmo.101. s. 19 Cf. cit. sección I. y tras calificar al Tra- llama S. escribió una «Ad- yo personal. F. 14 Investigación. críticas de Hume a la concepción poca frecuencia los autores incu- ca. aparición. reimpresión. 26. 1980 (10ª branche –posiblemente también en Leibniz– y la 17 Investigación. históricas y otras muy contadas. la metafísica de humana»18. resumen. –que. S. sección I. Y en este caso particular es la pro- Aires. parafra. también S. continuación contienen sus princi- migo de la metafísica usual en su deres y facultades de la naturaleza pios y pareceres filosóficos»20. Rábade Romeo. su primera y fundamental obra– la justamente porque “las dificultades” son insolubles. sección I. como Thomas Reid y James Beat- puras especulaciones. Rábade Romeno. El momento. el autor la sección I de la Investigación12) «investigar seriamente la naturale. meo. nes. troducción» al Tratado que «sólo el escepticismo su lógica conduce a un escepticismo completo. En esta misma ningún peso respecto del particular 11 Op. pp. Desde ya que es desde este gencia del Tratado. amplia- Respecto de esta actitud del filósofo escocés. Alianza. 204: «. cit. ya ma- duras». la hace en cierto modo posterior. 121. por primera vez gando «cuando advierta que llevar entendimiento humano. las supersticiones populares (para reelaboradas en los ensayos a los La preeminencia que el Hume. 421. Esta verdadera de sus obras filosóficas. sección 7. ni siquie. Tratado. intentando. y fácil de entender» (op. d. se entrega a metafísica.Symploké revista filosófica enero 2016 Ante esta situación. 27.. tan duramente la cual no describe hechos. evitar cuestiones abstrusas16. puede justificar esta aversión hacia la metafísica». unido a una fuerte dosis de pereza. VIII.. Suya es. esta desvalorización no en la experiencia. sección I. Autobiografía. abrir las puertas a otra.. sección 4. tradicional de la causalidad o a la rren en equivocaciones a la hora pia metafísica. un año antes de redactar su viera encerrado por la cuestión del afirmación de que hay que «cul. además de toparnos con la des. cit. Efrón y J.

tenden. donde escribe obra»24. 61. e. pues. namientos sobre las cuestiones de en ellos). cap. to. quien publicara el Tratado en será imposible dar al lector una no. mente alguna relación entre objetos.. pp. p.. sección 3. 1973). por lo de.Symploké revista filosófica Consideraciones. ideas y sus relaciones)23–. University versión alemana –Ueber die menschliche Natur Press. 1987 (trad. su título original sobre el entendimiento humano (R. la primera Investigación llamará podemos inferir nunca la existen- tencia. 101 s. cuestiones de hecho o existencia. mundo externo. Humana. 1790)–. M. y que no se cierra esta parte. 25 S. Investigación.. M. 49. En contra de esta nuestros razonamientos de causa te publicado que se titula Tratado de la Naturaleza tendencia general de valoración del Tratado. es. se y efecto. Barcelona. Rábade Romeo. etc. Frondizi. cación compendiaria y asequible sus aplicaciones cognoscitivas la miento (impresiones e ideas) y las del contenido de los libros I y II columna vertebral de su teoría del conexiones entre ellos mediante del Tratado que es su Resumen. Tratado. Resumen de un libro recientemen- cit. Resumen del Trata. op. edición de J. castellana de H. antes de comenzar con lo que ción de causa y efecto. ejemplificando esos resultados con to al libro I del Tratado. dad y el de la creencia. (trad. 67 s. Y efectivamente. Alianza. a entender es- aparecerán asuntos de suma im. 30.. consecuencias»25. pp. tos razonamientos. 1ª edición. fue publicado anóni. cuyo problema nodal es el de descripción y situación geográ. parte II. La única utilidad inmediata de todas y el Hume de la madurez. se desarrollan nuestros pensa- mientos en torno a esta relación». probablemente haya sido el primero ción precisa de todas ellas. Hume destaca el meollo del Trata. como es sabido. también sección 7. como el mismo Hume nos lo La razón de que Hume mis- partes: La primera. la tercera la ex- se al menos de la articulación más destacar un tema central. La cuarta do: Y la decisión de Hume de y última parte puede considerarse «Como su libro contiene gran nú.). 101. en donde se ilustra y explica mejor el cia que comparte plenamente S. de manera indepen. causal en orden al conocimiento de parte –un poco más extensa que la tor en esta ocasión por un escritor las «cuestiones de hecho». duda este lugar lo ocupa la causa. 1932) [en adelante citado como Resumen]. mo vea en la relación causal y en estudia los elementos del conoci. puede verse. parte I. y la cuarta general de este libro. IV. ha mirado al Tratado como la obra logo crítico con el escepticismo. con S. también en el Resumen: del espacio y el tiempo (Hume fue obra (por eso el modo de referirse «Es evidente que todos los razo- progresivamente perdiendo interés al Tratado y a su autor en el Resu. partes del libro preparan el tema por lo que es conveniente noticiar. p. donde se lee: «. en traducción. por tanto. en contra de la opinión del propio Hume. 1ª edición. 1994 las ciencias es enseñarnos cómo controlar y regular Hume. favorables o 22 «. diente. te a ofrecer su explicación sobre es. En todo momento. vir como una muestra de toda la 26 Resumen. p. Así nos primera– está dedicada al estudio distinto del de aquella monumental lo expresa. Oxford University Press. nota 54. central pone ampliamente. En esa especie de compen. sección 4. Gutierrez acontecimientos futuros por medio de sus causas. intentar en el Resumen hacer «in- como un análisis y discusión de los mero de especulaciones muy no. el de la causali. de mayor interés aquí para noso- como hemos dicho. Noxon en La evolución de la filosofía inteligible al lector. 120.. Autobiografía. Keynes. ña temática del libro I quisiéramos de la causalidad. 1. de la edición del Resumen que citamos). personal. Noxon diferencia perma.»26. nos limitaremos principalmen. en David Hume. 55 manifiesta J. Rábade Romeo. con toda se- contrarios. El libro consta de cuatro lidad. de modo mediato o inmediato. Madrid. con el que dio. pp. libro I. podemos alcanzar alguna seguridad sobre objetos principios filosóficos”». Solís. damentan todos nuestros razonamientos acerca de se. sección 4. en el sentido de fundamental. Si de esta brevísima rese. que obran como apertura men). cit. En sus análisis autor consideró como «los elemen.. aceptando que solamente las últimas “han de ser 23 Cf. Arnau Gras y J. parte I. ment. la idea de causa. el de la exis. los sentidos. 27 s.. de Hume. Sólo gracias a ella consideradas como expresión de sus sentimientos y 24 «Resumen del Tratado de la naturaleza humana». p. perfectamente familiarizados con de conocimiento. p. no ser que estén conectados entre conocimiento de la existencia del fica de lo que en el Tratado nuestro sí.. (Parte I. a parte. el Treati. muy breve. Por tan.. Si conseguimos hacerlo argumento principal de ese libro (Cf. manifiesta en ese intento de expli. vedosas y de singular importancia. 127). Hume’s Phisophical Devolop. Cf. cabe sostener. (Halle. En ella se fun- sentido de ignorar “esa obra de juventud”. hecho se fundamentan en la rela- a un tema fundamental.. de Romeo.geografía mental o delimitación de las distin. como el de los niveles siones. han atendido a la súplica de Hume en el tas partes y poderes de la mente» (op. castellana de C. debemos estar portancia. En orden. González. tos» de su filosofía (i. donde Hume cimiento del yo y de la identidad tros. al igual que presupuestos o son consecuencias) tando la última sección dedicada el Tratado. el complejo problema del cono. que «las dos primeras mente la cuestión del yo personal. alejados del testimonio actual de la memoria y de nentemente en su libro entre el Hume de la juventud do de la naturaleza humana. En efecto. Rába- analiza amplia y pormenorizada. cual. § 4. cit. Cambridge. 15 . sin se puede decir que analiza sus como se sabe. está en la función de la relación a las ideas abstractas. publicado. impre. op.. Abstract of a Treatise of Human Nature. que es el Es en el libro I del Tratado. p. entre el primer y el último Promociones y Publicaciones Universitarias. De ahí arranca la tercera «geografía mental»22 –una especie cia de un objeto a partir de otro. La segunda mamente y haciéndose pasar el au. p. Recordemos incluso que este resumen estaba en señalar. 21 Heinrich Jacob.si nos importa conocer perfecta- más toda la sección): «Pocos críticos. nota 62. sección guridad es la de la causa y efecto. ello podrá ser. el conocimiento (todo lo demás o son la asociación y las relaciones. en cuan- más significativa de Hume21. dedicado a ilustrar y explicar mejor ese argumento la superioridad del Tratado sobre la Investigación principal del Tratado. teligible al lector» su explicación resultados obtenidos desde un diá.

En el capítulo se- ideas. Tratado. tenemos que conformarnos con según su declaración en la sección cerniente a la identidad personal y dejarlo así. ya que la insolubles dentro de su sistema. Cf. que recurrir a la más profunda me. mo con respecto a los sentidos». castellana de A. en realidad simplemente en base a nuestros que esto sea a riesgo de hacernos de la relación causal natural o aso. op. puede verse además hasta p. sólo en tanto que es una relación natural. mente y percepción. veremos que lo que Hume se tachen sus opiniones de «extra. cit. en la sección de la jetos externos. a pesar de lo que las cuestiones de hecho27). somos capaces de razonar sobre ella o de efec.. sobre el fenomenismo existencial cias la aplicación de su fenomensi- dos prejuicios de la humanidad»28. Pero. rece ser consecuente ni con el que mental de la relación causal «es la zos de su estudio pormenorizado acabamos de citar inmediatamente más chocante» y de que «sólo a del fenomenismo del mundo ex. nes como los estudios relativos a ce el Tratado. vida corriente. si que proporciona el proceso de in. 201). parte III. pues es evidente que. México. constitutivo de una persona. sería na. cf. que es la prime. 1992) (trad. nación de la mente29. nos prometen disminuir nuestra mensión y núcleo de la explicación lejos de ser capaces de determinar ignorancia. S. éstos conexión necesaria» (última di. si hace- del Tratado dedicada a la «idea de la naturaleza del principio de unión mos caso a ciertos filósofos. el tema está de suyo exento»31. libro I. p. afirma que éste tituye la única puerta de acceso a de persona no están en ningún caso no presentará. antes ni con el «laberinto» en que fuerza de pruebas y razonamientos terno. 30 Tratado. Copleston. 323. 16 . Buena parte anunciaba en el primer libro de di. que tan clara y deter. s. parte III. za. XV. estas ideas del yo y tad del tema del yo. que nos inclina. libro I. El título de nuestro trabajo al ocuparse de la cuestión de si tural que esperásemos dificultades implica que nuclearmente consisti- son los sentidos los que nos indu. y produce una unión entre nuestras nos engañaríamos: aunque el mun. enredado con tantas contradiccio. mento de redacción del Tratado objetos externos. «De la inmate. había escrito: mundo intelectual no admite con- sa y efecto. Es verdad que. 293. mos a imaginar como algo mucho ello sirva de justificación de la ma- fica –en cuanto que implica contigüidad. op. y lo que se desconoce. contradicciones de las que nuestro Con bastante anterioridad rialidad del alma». Como puede observarse. Historia de la filosofía. nes como las que hemos descu. 1973 (3ª reimpresión. 374. l. p. pp. Vol. V: Hobbes to Hume. 226 s. También es destacada por F. minada creíamos que era. su propuesta y justi. factoria. Lo que se conoce referente al A History of Philosohphy.. de materia. en la bien aquí Hume no niega la dificul- ferencia o razonamiento que cons. tras manifestará conocer del mundo in- vagantes y ridículas» por remitir la haberlo terminado. uno esperaría.. Barcelona.). p. cual permanecerá de tal modo en Efectivamente. esencial de los mismos). pp. Vol. El hecho de que el primer su existencia independiente de la raleza de la mente. en su verse en S. de que. la difícil que le resultaría dicha tarea. Ariel. tendremos caer en contradicciones de las que ciativa –no de la filosófica o me. Rábade Romeo (vid. libro I. p. pero mucho me temo de la relación causal. S. capítulo se aboque precisamente a 27 «. 375. cap. autor tomará plena conciencia des- a emprender directamente el aná. parte IV. Rábade Romeo. modificado su opinión. todos los sistemas relativos a ob. «Como hemos encontrado tantas del Apéndice al mismo es expre- cha obra su convencimiento de lo contradicciones y dificultades en sión de esa toma de conciencia. de los siguientes. obedece claramente a «Es cierto que no hay problema en tradicción. cit.Symploké revista filosófica enero 2016 acerca los razonamientos de cau. atención explícita al tema. que es la tafísica para darle respuesta satis. pp. y contradicciones aún mayores en rá éste en un análisis de la sección cen a creer tanto en la existencia toda hipótesis relativa a nuestras 6 de la parte IV del primer libro del continua de los cuerpos como en percepciones internas y a la natu. cit. sección siguiente. Hume con estas palabras: propiamente dicho. sección 5. parte IV. cit. 206-213. § 2. do intelectual esté envuelto en infi- tuar inferencias basadas en la causalidad» (Tratado. 29 Loc. ramente comparativa–. 1ª edición. la conciencia que él mismo tenía. Este texto no pa- ficada tesis del estatuto puramente que constituye recién los comien. ra sección dedicada al yo. 228. 1959).. parece haber telectual le generó contradicciones eficacia de las causas a la determi.aunque la causalidad sea una relación filosó. sucesión más oscuro e incierto. se abre pués de la redacción del Tratado lisis del yo en el Tratado. de los cuerpos) y las secciones 3 y mo perceptual al tema del yo32. 283. así como en la idea Hume que ya no volverá a prestar parte IV titulada «Del escepticis. Rábade Romeo.. bierto en el mundo de la naturale. sección 6. Un tratamiento nitas oscuridades. 316 tural» y «filosófica» en los textos humeanos puede s. Pero en esto yor extensión del mismo respecto y conjunción constante–. Así se expresaba en el mo. sección 14. V: De Hobbes a Hume. op. Burns and Oates. estudio que comprenderá quedará encerrado nuestro autor al consistentes» puede «esperar tener las secciones 2 (donde se expide seguir hasta las últimas consecuen- aceptación y superar los invetera.. Así. no se encuentra 32 Esta inconsecuencia no deja de ser observada por adecuado de la distinción entre relación causal «na. p. Doménech. muy definidas ni determinadas»30. sentidos esta cuestión. 28 Tratado. p. En prejuicios que considera harán que 4 (donde expone el fenomenismo efecto. libro I. filosofía más abstruso que el con. 31 Tratado. 294. tantas contradiccio- entre todas las paradojas que ofre. sección 2. p.

es mente pp. libro I. Duque. cidad de la mente. la inhesión la relación que en esta aboca nuestro trabajo. sección 6. de su fenomenismo a los cuerpos la doctrina de la substancia como nor a la brevedad. sección 6) dad de las que constituyen el libro de «sujetos de inhesión de nuestras I (veremos que también tendremos percepciones»40. parte IV. las ficciones de la filosofía antigua crítico ya desde la sección 6 de la ral se considera entra en conflicto relativas a “sustancias” y “formas parte I. De todos modos. libro I. Hume. 1980). de sustancia (independientemen. afirma. Madrid. en este sentido: Resumen. p. tinción que es fundamental para quienes sostienen a textos específicos. ca sólo encuentran su aplicación–. con los análisis de la identidad y a «ciertos filósofos»36 que con. especial. IV. sujeto de inhesión de accidentes. pero también. alma o mente como una sustancia. precisamente ésta es la con- la identidad personal» (Tratado. parte IV. II: Siglos XVIII-XX. gando ahora además el otro tema nuestro análisis actual. p. bos presentan claramente analogía yo personal. con motivo de la crítica de tibus–. Ayer. se subsistens y substans acciden- yace en los dos últimos libros del te IV. la sección 3. sin más. Alianza. 87). en su 42 Vid. l. sección 6. 1988 (trad. p. como muestra el escocés. 374. cap. 358-362. del Tratado. parte. 389. J. castellana de J. sin referencia al concepción se da por supuesta a manera de conclusión. 88: «La mente no es simplicidad sustancial o esencial ciben al yo. concebido de un modo determinado puede existir 17 . dedicare. sino prácticamente la totali. 3. Tratado. Pero. entre otros. 103-105. cap. sección 5. un caso análogo deben tenerse presente de manera aludir a un recurso al que. vid. VIII. 375- Historia de la filosofía. Frondizi. El recurso a la definición de sustancia edición. Bréhier. p. “accidentes”39–. piamente constituye el objeto de podrían acudir sus sostenedores. precisamente la de los filósofos dad y simplicidad personal ha de que conciben las almas como sus- Capítulo I: Identidad y simpli. en este caso.. riales. parte IV. específicamente a la diferencia35 reside en que Hume ben su conexión las diversas modi- parte donde se retoma lo dicho en asimila la identidad y simplicidad ficaciones “accidentales”38 –siendo la sección a la que nodalmente se personal con la identidad y simpli. cit. R. C. castellana de J. sección 5. pp. en vistas de las de. haciendo nuevamente ho. libro I. nos referiremos no debe hacer olvidar que la gran sustrato en el que inhieren y reci- al Apéndice. En los comienzos ción crítica del tratamiento global claradas intenciones sistemáticas de su tratamiento del yo personal. 40 Tratado. Tratado. Armero. p. nota que el pensamiento o la percepción en general es la 155 de p. E. referencia que tiene como objetivo tuye. en principio. pp. pp. ¿qué concepción Esta noción es tan inteligible como la cartesiana de 33 F. nunca servirá para distinguir la sustancia del acci- lelismo entre la identidad personal y la identidad de dente. ante las del análisis humeano de la conti. 6 de la parte IV del libro I. p. de esta afirmación: 1) «todo lo que es claramente lanto de la tesis humeana expuesta en la sección 6. tancias (sean materiales o inmate- cidad personal en la sección «de nes anteriores que acabamos de in. 397.. nuestro autor en la sección inme.Symploké revista filosófica Consideraciones. y tal como que recurrir a los otros libros del también hay una referencia en esta lo reconocen. modos y la sustancia»37. donde Hume establece sección «De la inmaterialidad del y A. o inmaterial) es la que Hume tiene como «algo que puede existir por sí mimo» no tiene A. am. sin hacer referencia 34 Vid. de la sección dedicada a la identi. Madrid. que una interpretación la doctrina que Hume rechaza es autor escocés. también de la par. de manera tal que la dedicaremos (a pesar de su título). 96. que puede existir por sí mismo»41. y explica principios o “máximas” alma» a la sustancia como «algo dad personal. Presses Universitaires de France. concepción que en gene. 317. En efecto. te de que sus sostenedores hagan 41 Tratado. ya que esta definición losophie. D. Ayer. J. 376. § 3. de los cuerpos. agre. cit. referido en la sección a la que nos con la sección titulada «De la in. Vol. el análisis de la identi. concepciones por entonces funda. 3. parte IV. criticando allí Hume 39 S.. misma parte33. libro I. Histoire de la phi. por descontado.. Hume. 1988 (trad. el tratamiento pormenorizado del 106. Pérez Millán y M. sustancia. aunque. el alma de las percepciones. 36 Tratado. de la cuestión del yo por parte del de Hume. 87. En el tercer esta analogía con la aplicación do en cuenta fundamentalmente capítulo. consti. Tratado. op. inútilmente42. Morán. Hume realiza su examen Tratado. cap. edición cit. materialidad del alma» comienza 37 Cf. el para.. Tecnos. tenien- por Hume en el libro I. «la diferencia única» (op. parte I. parte IV. cuerpo. 38 En este sentido. 1ª referencia a la sustancia material 377 y p. libro I. tener en cuenta no sólo las seccio. dedicada en general a «los con la presentación llevada a cabo sustanciales”34. Dos son los principios que conjuga Hume en apoyo referido a la mente que constituye un verdadero ade. 1ª edición. troversia entre ellos) en el sentido libro I. 374. gundo nos detendremos brevemen. Finalmente. tratado en la sección que en esta última sección temáti. 104- el de la simplicidad personal. p. J. p. 1931 y en cuenta en su crítica? De las dos vale para cualquier cosa que pueda concebirse y 1938). Duque Tratado). en la cual inhieren las percepciones. especial los resultados a que llega dificultades presentadas por Hume nuidad existencial de los cuerpos. entre la sustancia así concebida mos unas pocas líneas en el cuarto Por lo demás –y dándose y lo que se considera como sus y último capítulo a la considera. F. dis- los cuerpos exteriores en Hume. la doctrina de la sustancia como sujeto de inhesión. validez alguna para Hume. Ayer. precisamente en esta sección donde aparece un texto 35 Para A. sección 3. libro I. Rábade Romeo. Como veremos más adelante. Pero ocurre que A nuestro juicio. a la doctrina de la sustancia como al que se aboca la sección 2 de esta diatamente anterior a la que pro. esencia de la mente». Cf. A. llevados a cabo en mentales de la sustancia –res per te en la concepción del yo que sub. sección 5. dicar. s. libro I.

op. p. A. Este último autor destaca como curiosi- guna existencia distinta o separada. Del empirismo soberano al parla- sensación y todo lo sentido internamente por re. d. Las acabamos de exponer (concep. p. edición citada tiempo. nota 131. por consi. R. 102 pecta a la mente: no tenemos no- Así. res. «si las percepciones inhieren en les44). Akal. Tratado a la conclusión de que es meana del yo sustancial. cit. Vol. que Hume no parece además estar también a la sustancia espiritual. todo lo que descubrimos externamente por la s. R. México. V 43 Tratado. VI. s. tellana de F.. pp. cit. VIII. un parece haber tenido conciencia de de sustancia nos cierra. Gallach Palés. principio debe abrir el camino para p. el tópico de que mientras Berkeley así nuestra idea de mente es sólo terial». Buenos Aires. una sustancia material o inma. tal como se han razones eran obvias: por una parte. «Los filósofos comienzan a coin- sin embargo. Sorley. tenemos la idea derivada de algu. Frondizi.. Cada pasión del dad el hecho de que Berkeley ya había anticipado en La “extraña pareja” que alma. La filosofía moderna – Del Renacimiento a nemos idea alguna de sustancia inmaterialidad del alma» esta extraña vinculación Kant. cit. 318 s. 1927 (trad. El Ateneo. declarando juntamente la no se obtiene ni por impresión ni dentes. sus Comentarios filosóficos el análisis fenomenista te y diversa que sea– inhieren en la misma sustancia. «noción inteligible») de sustancia «que sea distinta de una colección mentalmente la concepción que material. pp. en el Resumen del Tratado presiones e ideas derivadas de las noción racionalista de sustancia.. humeana a la concepción habitual de la sustancia 50 En este sentido complementan H. y cada una de las percepciones cumplen los requisi. una idea («real» o legítima. 1997. cit. ni el lugar. Son. consistencia. pp. 88.). 51 Apéndice.. Fouillée.. Ni el parte IV del libro I del Tratado dedicada a la crítica acabamos de citar del Resumen (vid. s.. si la imposibilidad de explicar la génesis de la idea como nuestra idea de cuerpo.. nuestro autor ción citada explique lo que es sustancia». d. razón fundamental de su crítica46: por idea derivada). ni toda la diversidad de la na. pp. sea simple o compuesta»47. (Cf. W. V. Así texto del Apéndice. dice. cit. pp. y necesariamente existente. tancias (sean materiales o espi- cosa que pudiera haber en el universo. y todo lo distinguible es separable se de sustancia. por separado sin necesidad de que cualquier otra cosa las sostenga en la existencia. libro I. todas por otra parte. cisión. externa distinta de las ideas de de ambas doctrinas de la sustancia. cas. tamaño. Rábade Romeo. Revista de Occidente. d. 47 Resumen. y las varía sin variación alguna. puede verse en tellana de E. 2) «todo lo diferente «No tenemos idea de ninguna cla. cit. 185. 1ª edición. cualidades particulares.). la de un particular sabor. Rábade Romeo apunta esta crítica. Por lo tanto. Historia general de la filosofía. la Ilustración. siendo entonces imposible cocés es ciertamente contundente Hume había llegado en los brindar una respuesta a la misma43. Sin embargo cree que «ninguna de estas era el mismo método que Berkeley es algo distinto de las percepciones. 44 S. Madrid.. 376 s. l. de cualidades particulares»48. Histoire Général de la aceptar otro similar por lo que res- ble. mos nada que no sean cualidades Y a juzgar por el siguiente guiente. No conoce. En la mente humana sólo conoce im- da en que quedan vinculadas la efecto. s. 104 s. p. existiendo en todas partes sin presencia local. es frecuentemente señalado figura. por otra. libro I... dado de ese modo determinado». 102 s.Symploké revista filosófica enero 2016 controvertida pregunta acerca de que exige admitir accidentes rea. Arnau Gras y J. Hume la extiende a la lo que denominamos sustancia. son también distintas y separables. y no poseen nin.). cap. Un mismo 46 No podemos detenernos aquí en toda la crítica 49 Tratado. A. señalando. la melocotón. op. sin ninguna noción de algo a relación de inhesión que se supo. ya sea rituales) si se las considera como existiendo por separado. simple. Philosophie. si así puedo decirlo. que «toda cosa de la naturaleza es es distinguible. color. y no tenemos im. Historia de la filosofía. sección 5 p. ción un tanto extraña en la medi. sostiene las más di. Estos dos principios permiten concluir que «todas nuestras percepciones al ser di.. exponer en su aplicación extendida tancialidad del yo. es sólo que este método que acabamos de posibilidad de tener tal idea. del yo sustancial. parte I. Madrid. 22. con la noción de inhesión. Es decir. 88). op. sección 6. conservando en sí misma sus caracteres distintivos que acabó rechazándolo. parte IV. loc. 886. 109. 45 W. etc. i. la definición habitual a la que por esa dificultad se recurre hace inútil la sus. las percepciones particulares»51. 2ª edición. 105. absurdo suponer que existan sus- ferentes entre sí y diferir también de cualquier otra na impresión. l. punto 5. lo que es lo mismo: imposible una idea de sustancia diendo por “sustancia” funda. l. El es. ferentes modificaciones sin sufrir diferencia alguna ni específicamente en la compleja sección 5 de la M. cas- y esa sustancia es perfectamente simple e indivisi. libro I. Pero tampoco hay idea de inhesión. tancia espiritual. al afirmar que no sólo no tenemos comienzos del libro primero del En cuanto a la crítica hu. turaleza consiguen producir composición o cambio de dicha sección en S. parte I. ta este texto R. Y este Escribe Hume (Tratado. Lehrbuch der cidir en el principio de que no te- su crítica a las doctrinas sustancialistas Hume sigue Geschichte der Prilosophie. s. R. sino tampoco de sus. mismas (la noción de substancia que stricto sensu no admite acci. sustancia material: ciones. Frondizi. y pueden existir de hecho material o espiritual. p. 385): «Sólo hay una sustancia en el mundo. ya ne en esta concepción. 1951 (trad. se de la concepción habitual de la actúe como soporte de la existencia de las percep. porque a juicio de Hume. 96 s. Larroyo. E. cit. pp. mento de las ideas – El pensamiento británico hasta ción alguna de la mente distinta de flexión no son sino modificaciones de ese ser único. 48 Tratado. p. 317-326. por ejemplo. 18 . Frondizi. Windelband. al no tener nosotros idea había dirigido su crítica contra la la idea de percepciones particula- alguna ni de la sustancia ni de la concepción habitual de la sustan. pueden ser concebidas como presión alguna de sustancia. s. e. p. es completamente por la imaginación». que en 1948 (trad. 119. sustancias. En este mismo sentido interpre- alguno en su perfecta simplicidad e identidad». 199. aun. como veremos enseguida. lo expresa con su particular con. por. o percepciones particulares. puesto que sólo individual»49. «no ficticia» o. pp. de Hume disolutorio de la sustancia espiritual. – La filosofía del iluminismo. Romerales. entendido tradicionalmente.). teniendo presente en el resto de la sección «De la Messer. Rodríguez Sadia. cia material. A nuestro juicio (cf. p. s. S. op. si la sustancia inhesión. Gutiérrez González la explicación del texto que en sí mismo. reduccionismo perceptual las relega a la categoría que como acabamos de ver. enten. Puede verse un detenido examen del Resumen. objetos universales y abstractos50. cit. op. 1ª edición. cap.). sin comunicarlos al sujeto de inhesión.. sentido. enterado de la complejidad de la noción clásica de tos de la sustancialidad.. no hay idea de sugerencias críticas afectaría mucho al escocés: su ya había usado para desembarazar- sustancia. Rábade Romeo. sección 7. cada configuración de la materia –por diferen. no se requiere nada que de detalles de escuela sin relevancia alguna» (Op. op. § el pasaje que expone el sustancialismo de Espinoza. castellana de F. p. substratum. al menos en tanto que la defini. carece de de la sustancia espiritual45. 319). cap.

De ahí que podamos decir. clinaciones naturales con las que de la sustancialidad del yo. también Parte I. evolución de la filosofía de Hume. Acevedo. de ambas perspectivas. dice el autor de La Gedisa. doble podemos caracterizarla dis. sección 2. por otro lado. 55 Tratado. sofo analítico» y el «Hume psicólogo “experimen. Poesías. parte IV. Noxon entre «el Hume filó. 167. 108. sino princi. 54 Cf. Hume losófica de la humanidad» (parte cia y el destino del empirismo no critica allí la pretendida identidad a la que. tablecerá su concepción filosófica tual. también S. ha concluido declarando su ab.Symploké revista filosófica Consideraciones. do verso de Antonio Machado: «Fe En la primera parte de la tinguiendo. en todo caso. / Todo «nuestra filosofía» a lo que ha establecido en lo que 19 . de France. entonces.. nos pasajes del Apéndice. Rábade Romeo. cipios de su fenomenismo percep. perderse de vista. que el distinción que hace J. 1943 (25ª edición. cit. 278. p. p. 32 ss. quien considera que mente del otro. la sección «De la identidad personal».. el Hume atención que el autor de Hume y el fenomenismo mo. libro I. V. 353. 327. consultarse especialmente los capítulos I. Pero no se pirismo. que «el método y aceptación de estas opiniones. el em- acerca de cuya sustancialidad la un momento u otro)54. qué opina Hume respecto de juzgar por los párrafos que cierran Estamos ahora en condi. indica. Parte IV. tes en otras secciones de esa mis- temática más gruesa de la sección céptico. sólo de admitir que este tipo de Ha de advertirse de entra- soluta ininteligibilidad52. justamente para la articulación de nuestro vivir es emprestado. respecto de este doble punto de vista humeano. sotros denominamos “segunda parte”. habrá de de impulso natural»55. 52 «La decisión final de todo esto es. G. 1953). cit. Puede verse. o fundamentalmente lo que se sustancia a la que Hume apunta tal. libro I. 1996). concilia- ese yo. Recha. opiniones. así como por algu- sis de la sección 6 de la última par. sistema. cada unos de los cuales. todo el libro está dedicado a acentuar este el análisis que Hume hace de la identidad personal cipio de la copia y el psicólogo. 281 s. nos atrevería- que utiliza Hume para descartar Esta doble perspectiva56 no debe mos a decir que. pp. qué de las esencias de los cuerpos. en general. o si en su empirismo se ma parte IV. ni siquiera fueron satisfacto- tidad personal es semejante al que al intentar responder. Presses Universitaires 53 R. así una muerte anunciada”.. ya en lo que no- to nocional de la época hacía imposible intentar una pp. inteligibilidad de la sustancialidad del yo.. Vid. nos encontramos en el Tratado si constituyera ello “la crónica de nen «por una especie de instinto o no siempre son satisfactorias. parte IV. Esencialmente. va. ya que. como cuando no filosofan) se nos impo. e incluso te del libro I del Tratado. sino a la de un pretendido yo sustancial. Empirismo y subjetividad – Las ba- problema referente a la sustancia del alma es abso. del yo (y consecuentemente de la pectivas en la obra humeana. por ejemplo. Ni somos ni seremos. passim). ado. desa- del vista de “el Hume que razona”. en un momento u otro. p. Esta perspectiva mente representarse en el conoci. p. plo. están ligados al átomo. en el principio de aspecto de la teoría humeana del yo. ses filosóficas del anti-Edipo. conforma esa concepción de la mando siempre una necesidad vi. bipartición referida. la articulación material y naturaleza humana es o no un es. venido sosteniendo en el libro. pertenecen todos los hombres en asociación. I. Frondizi. para utilizar sus plantea es la constitución del mis- en su crítica aparecerá subyacen. sección 2. a da que la explicaciones de las in- zada. vista de “el Hume ilustrado. por ejem. el contex. propias palabras.. rechazada la asociación» (Op. cit.. desde esta última perspecti. parte IV. op. una constitución del sujeto»58).. 17-23 y sección 3. tural nos conduce a la formulación ción que acaso sea imposible en su con R. 395). 1ª edición. entonces.. para esta distinción. tal como nosotros instintual que se levanta frente a lo hacemos aquí. op. pues. por un lado. 297-300. Machado. que pueden perfecta. como tampoco –y aún menos– los esperarse ahora el rechazo de la palmente de hacer el esfuerzo de intentos humeanos de conciliación inteligibilidad de la identidad de explicar cómo esa inclinación na... sección 2. Ni somos ni seremos»57) sección 6. nada los argumentos racionales recla. del mismo59) en contraposición a derno no se valga de la misma. Barcelona. Como veremos. cit. como él mismo afirma. Aún más. 59 Puede verse que más adelante. p. adopta la opinión mo (como considera. divide el texto en dos partes.. en última instan- la concepción habitual de la iden. «tiene su propio pirisme et Subjectivité. 1ª edición. p. a se aplicó a la idea de sustancia»53. etc. cia. 132. filosófica de la humanidad (esto es: todos nosotros. sección 1. A nuestro ta de si el autor del Tratado de la por otros desahogos no infrecuen- juicio. pp. 23. libro I. la inteligibilidad todos (a los filósofos. Buenos Aires. el Hume que. y. lutamente ininteligible» (Tratado. Parte IV. descansando el analista en el prin. 1977 (trad. que consuma la disolución del sujeto Organizaremos nuestra ex- corresponden a una permanente (como afirman la mayoría de los posición de la sección «De la iden- doble perspectiva adoptada por intérpretes. el punto de 56 Sobre la permanente oposición de estas dos pers. Deleuze. Rá. 342: rrollando de acuerdo con impera- “el Hume que piensa o filosofa” «Las personas que sostienen esa opinión acerca de la tivos racionales los principios de identidad de nuestras percepciones semejantes per- desarrollando de acuerdo con los tenecen. Frondizi. p. castellana de H. S. cap. vid. es- en un momento u otro)». al intentar responder a la pregun. VI. Tratado. pero pueden es un «fenomenismo esperado. p. 58 G. cf. te en su sección «De la identidad de «toda la parte no pensante ni fi. trabajo que realizar y se dedica a él independiente. Deleuze. op. llevaremos» (A. la Losada. a toda la parte no pensante ni su fenomenismo perceptual que ha imperativos de la razón los prin. Nos llama la identidad o no y simplicidad o no rador de la naturaleza”.. rios para él mismo estos intentos. Hume llama defensa de la identidad. VII. / Nada trajimos. tal”». Hume. Paris. plantea el problema de sección inmediatamente anterior trata. la existencia del mundo externo o el libro I del Tratado en la sección ciones de comenzar nuestro análi. tidad personal» de acuerdo con la nuestro filósofo. a nuestro juicio. Em- sección 5.» 57 «Fe empirista. para quien «La esen- personal». el punto empirista. 7 de la parte IV. Como el título lo bade Romeo.

hubiese. Al 68 Cf. 181.Symploké revista filosófica enero 2016 la opinión «algunos filósofos». supone que nuestras distintas im- lugar. la im- sición de la opinión de «algunos fi. como tal idea del yo Rábade Romeo. además. p. sentimos su existencia y su correspondiente impresión [Esto fue establecido das por separado: no necesitan de su perfecta identidad a través de en Tratado. pues el prin- mencionados filósofos: naturalmente débiles y oscuras. Y cuando sospecha que un término filosófico buscarla «en las impresiones de que originariamente litar esta evidencia inmediata. sección 2. que no tiene ninguna idea correspondiente a él (como es se deriva. p. en cambio. Estas últimas percepciones son todas tan claras aplicadas a otras cosas» (Tratado. libro I. libro I. la idea de ción” [Esta cita corresponde a Tratado. afirma que surgir acerca de su naturaleza y realidad». toda sensación –bien exter. Si es imposible encontrar las impre- 2) Crítica de Hume a los tes filosóficos». § 22. que es quien la rrolla lo siguiente: Como «la razón no puede nunca tal punto les resulta evidente. nota 42. engendrar por sí sola una idea original».deriva esa idea? Y si no puede remitirse a ningu. concluye que el término en cuestión objetos o impresiones. V.. Tratado. re aquí Hume? Como observa S. van. especialmente el texto al que nos hemos refe- 63 Tratado. el análisis de presiones e ideas tienen referen- guirse en esta primera parte tres esa experiencia nos revela que «no cia66». Berkeley y otros». bien interna– es fuerte y vivaz: los límites entre es casi ya universalmente rechazado en el mundo ma Hume. parte IV. Tratado.las impresiones. sección 6. por “algunos filósofos” ha de entenderse aquí «por 65 Así reconocido de manera explícita en el marco 69 Vid. parte IV. el fundamento de to. tenemos idea alguna del yo de la b) En segundo lugar. par- muchas de nuestras ideas son tan obscuras que es te III. 20 . y pueden ser considera- de que se provee la imaginación aparece primero en cientes. Rábade Romeo. cap. alguna (como ocurre con demasiada frecuencia). pues esa es la razón por la que no hay ideas I. 327. ejemplo. y 3) la concep- tres pasos: pues se supone que tal yo existe de ción que. especialmente las abstractas. que allí expresa diciendo: «todas nuestras 67 Ello es así en virtud de que «las ideas representan así como también su perfecta sim. A. donde Hume desa- saber con certeza todo esto. impresión. presión. pasiones y sensaciones sofos: tiene que haber una impresión de se suceden unas a otras y nunca ¿A qué filósofos se refie. «son di- hecho con tanto éxito. «no existe tal idea»69. en impresión. 397 s. sección 2. en perar fundadamente alejar toda discusión que pueda ra –y como tal se manifiesta–. «.» (el subrayado es op. y tampoco ilustrado». variable68 («dolor y placer.. punto 2.: «Nuestro autor –escri- ción se abre sosteniendo que es. único que podría sacarnos «Desgraciadamente». Pero no hay tal existen todas al mismo tiempo»). p. libro I. 70 Cf. p. la genuina experiencia. 885.. diciendo de ella término filosófico se emplea sin significado o idea aportan ningún contenido nuevo de conocimiento. que diese origen a tal idea ta clase61. la sec. 402).. Si simple. Messer. parte IV. libro I. op. Descartes. 400. /. «tendremos que reconocer «Todas las ideas.. de este dilema. dando lugar al «primer principio» de su «ciencia de la naturaleza 66 Vid. Tratado. que forma. sión que hemos citado. y que cada idea entre sí. parte IV. ha sido ya refutado. todas cipio de las ideas innatas.. representar o ser plicidad. cit. según esos mismos prin. En efecto. apelan sus de. p. Por lo tanto. filosofía. y nunca pueden. si albergamos la sospecha de que un «debilitación» de las impresiones y. para que toda carece de significado. Hasta tal punto afirman 91)]. libro I. Hume agrupa su análisis crítico. para resolver todas las con- llamamos nuestro yo es algo de troversias sobre las ideas. (especialmente los cartesianos) y evidentes que no admiten controversia. p. sección 2. simples». distinguibles y separables lo que somos íntimamente cons. 397. una. cf. que ha de transformarla en clara y pre. cit. parte I. que la idea de ese yo del que hablan impresión que sea constante e in- ciertos filósofos sea una «idea cla. tas afirmaciones es contrario a la es fácil caer en error o equivocación con respecto a Conviene insistir en que las ideas surgen por ellas.. parte I. para ese modo67. Por tanto.manera que aquí se ha explicado». parte IV. Si es una idea compuesta deberá surgir de muy común) pregunta siempre ¿de qué impresión se impresiones compuestas. son que la idea es imposible e imaginaria. 131. parte que se trate «deberá derivarse de la experiencia y de todo intento de aducir una prueba II. en idéntica durante toda nuestra vida. subrayado nuestro) Cf. Cf.. impresiones]. p.ideas simples proceden mediata o inmediatamente siempre a los objetos o impresiones de que se deri- de su correspondientes impresiones» (p. y alegría. a) En primer lugar. parte IV. En cambio. que es «un modo más exacto de pensar» que adop. de impresiones es. sección 7). todo el conjunto de es. como éste: que las impre. humana». libro I. p. y actualmente na. Investigación.que pasen a la mente por posterior (la evidencia de una de. decir exactamente su naturaleza y composi. traer nuestras ideas a una luz tan clara. en la hipótesis de que la lósofos60» o «metafísicos» de cier. siendo que «to- como a Locke62.. debería ser invariablemente según los principios de su propia la concepción del yo que ataca. 280-282. idem. ferentes. presión. p. sino aquello a que se cual expondrá y criticará en primer favor del mismo. 37: siones de que se deriva. fensores. es decir. Si pretendemos que esa idea sea precisa habrá que mostración) sólo conseguiría debi. Pues «las ideas representan siempre sus dos los demás conocimientos63.. 399. una «idea real». Tratado. sección 14. sostiene nuestro filósofo. 94.la que se derive64. de este mismo argumento y utilizando esta expre. rido supra.siones siempre preceden a las ideas. nuestro). el autor recurre siempre a la los canales comunes de la sensación y la reflexión. libro I. sección 3. cit.. podemos es. no nosotros llamamos “primera parte”. libro I.. tristeza 1) Opinión de algunos filó. pp.. impresión. no siendo simples imágenes de las impresiones parti- tamos cuando reflexionamos un poco (Tratado. 60 Tratado. p. 66 s.toda impresión es una existencia interna y efíme- 62 S. p. hasta casi imposible. pp.una idea es ambigua. deriva la supuesta idea. Pero no existe ninguna cipios. como tantas veces se ha tos filósofos se figuran que lo que piensa “que ningún descubrimiento podría haberse señalado en el Tratado70. y si es imposible asignarle universales (cf.ra e inteligible». das nuestras percepciones parti- 64 Cf. En efecto. en el cual se evidenciará aún más del yo. incluso para la mente. secciones o subpartes: 1) la expo. 2) la crítica que Hume. sección 3. 399. sección 6. cuando algunos casos particulares. afir. libro I.cisa. en Apéndice. a la que. por lo tanto. libro tenemos más que preguntarnos de qué impresión se culares. De acuerdo con esto. y viceversa. esto servirá para confirmar nuestra sospecha. sin ficción. sección 6.be allí Hume disponiéndose a citarse a sí mismo– culares». p. parte II./ sería de desear que este idea se origine son necesarios algunos objetos [= método riguroso fuese ejercitado en todos los deba. na impresión. pp. sección 6..ellas se determinan con mayor precisión. Resumen. 126]. parece que Hume «yo o persona (entendiendo aquí no puede derivarse de ninguna im- apunta en esta sección del Tratado «un yo o sustancia como algo sim. pues precisamente ese Por lo tanto. pueden distin. les dirige. sección 6. p. su continuidad en la existencia. tanto al racionalismo continental ple e individual65») no es ninguna c) Además. 328: 61 Loc.

cit. 79 En este sentido. tafísicos de esta clase. Allí. en el marco necerían a tal yo (entendido clara. ¿de qué manera perte. 82 Las cuatro partes se mencionan en p. A.. Los puede concebir nada que cuente 80 S. 87. Cf. una existencia continua83») de su realizada mediante «una reflexión rece ser más que pura ironía.. 400. cit. cit. cit. J. 76 Loc. 886. parte IV. presenta Hume en loc. 1997).. diferente de sí mismo» que la que cepciones discontinuas mediante pa lo que una genuina experiencia. cit. es afirma A. cf. Hume reafirmaba que en el ción. 399 s. Apéndice. Rábade Romeo. antes de aden- co de este mismo argumento y utilizando la expre. «dejando a un lado a algunos me. «cómo podemos estar convencidos cia simple o sujeto de inhesión» hasta el momento. cit. 143 s. 88 s.. damente Hume afirma que: perfecta simplicidad e identidad86» Nunca puedo atraparme a mí mis. alma.. Y por si esto fuera poco. p. cit. Y. durante con rapidez inconcebible y están rentes. sustan- cia que no necesite en absoluto de ninguna otra sólo rica. de modo que no con toda claridad en la sección 2 el carácter de la sustancia increada. p. Vid. todas ellas reunidas. Y Esta disposición de Hume carentes de una perfecta simplici- si todas mis percepciones fueran a “aventurarse” a hablar en nom. yo76». para existir» (ibidem. d. 26). (2ª edición. sentir. p. amor y odio. en el Re- mo en ningún caso sin una percep. sumen. Cuando más seres humanos no son sino un «el alma. que piense de esa manera no po. pero que verdaderamente no existo. Ayer. odiar tras la descomposición de mi mo humeano80». amar u tesis más famosas del fenomenis- existencia» (es decir. libro I. Buenos Aires. en un perpetuo flujo y movimien. teniendo así «una noción ciona la ilusión de la unión de per- clase de metafísicos ya nos antici. principios de la filosofía. Noxon. pues nuestro nos induce a creer en la existencia decir. 77 A. tales como el calor. p. p. tal y como podemos con- mis percepciones son suprimidas haz o colección de percepciones cebirla. puedo aven. 344. 1ª edición. Ayer77. libro I. parte IV.lo que llamamos mente no es que llamo mí mismo (myself) tro. asimismo. op. cit. 26). cf. pensamientos y sen- ta de mí mismo. «. 335 de la ci- tancias creadas (extensa y pensante) «pueden com. cialmente diferentes en este parti. siempre y lo único que puede concederle es nuestro autor: que penetro más íntimamente en lo que él y esa persona son «esen. nada75» de una cuestión particular (la de mente. René. puedo concebir qué más haga falta de esta misma parte IV del libro i. misma. en verdad. 334 s. 335. 88. J. 334. ver. 3. § LII. p. cap. 74 Loc. de calor o frío. Aparenta conceder que otra tendiente a explicar la tercera de 3) Concepción filosófica de persona pueda hacerlo. 89. cosa sino la que existe de tal manera que no necesita el disfraz de generalización empí.. Tratado había sostenido que: cosa que la percepción. para convertirme en una perfecta I del Tratado. 885. dotadas de de amor u odio. Resumen. pp. Queda claro. que una percepción esté ausente de conectarían con él73? ple y continuo a lo que llama su la mente sin estar aniquilada81»). saciones. que se suceden entre sí o una serie de percepciones dife- ño profundo. dad o identidad87» suprimidas por la mente y ya no bre del resto de la humanidad su. Losada. por ejemplo.. insistimos. sección 6... diferentes. s. 85 Como nos dice ya en loc. Dios71). misma ya había sido adelantada cia cartesiana. nos tenemos de ninguna otra para existir. cosa alguna que las sostenga en su pudiera pensar. op. 21 . Ayer.. 399. aunque erróneamente. la cepciones diferentes. p. no es más que un conjunto durante algún tiempo: en un sue. pues más bien ocurre que no que atener a las percepciones per- puede concebirse una: Dios» (Descartes. Sin embargo. p. son cosas que sólo necesitan del concurso de Dios de citar estamos ante «una de las 83 Loc. 84 Un «breve esquema o resumen» de su hipótesis 72 Así es reconocido de manera explícita en el mar. de su existencia distinta85». 87 Resumen.. Con el texto que acabamos tada sección y se desarrollan en las páginas siguien- prenderse bajo este concepto común [de sustancia]: tes de la misma... sea ironía queda puesta de manifiesto sí por relaciones y que se suponen. p. p. p. que Hume no de que es verdad la suposición de de las percepciones72).. como percepción pura de uno mis. cuerpo. 81 Tratado. p. 329. mo79. J. op. p. tienen indivi. y puede decirse to78». escribe «En lo que a mí respecta. en Apéndice. aun «tras las cuatro partes82 (la que se refiere Hume: una reflexión seria y libre de pre. 78 Tratado. 400. Pero esto no pa. como «sustan. Hume tiene de sí. e. sección 2. Las sus. frío. p. cit. 342. J. p. y cómo se puede percibir en él «algo sim.. 3. cap. persona o mente. cit. op. mi yo resultaría completa. 344. parte IV. aún más claramente cuando segui.Symploké revista filosófica Consideraciones. Parte IV. p. trarse plenamente en la explicación detallada de la sión que acabamos de citar. como algo conocido. sección 6. sino un montón o colección de per- piezo en todo momento con una cular». asimismo. cit.. como hipótesis explicativa84 de lo que seria y libre de prejuicios»74. y más propiamente mente aniquilado. y nunca puedo observar otra turarme a afirmar que todos los de. sección 3. 400. § LI. p. que «es anterior y causante de la revela para nuestro autor: dría seguirla en sus razonamientos. unidas entre u otra percepción particular. según los mismos principios autor confiesa que a una persona continua de los cuerpos. 86 Loc. 75 Loc. a la «inclinación que nos propor- Esta crítica de Hume a esa juicios». la dualmente el carácter de la sustan. 73 Tratado. pp. entonces. Si queremos seguir hablan- 71 «Por sustancia no podemos entender ninguna otra giere que su proposición sólo tiene do del yo.. Posteriormente. libro I. de dolor o placer. todo ese tiempo no me doy cuen. de luz o sombra. p. creencia con los que ha efectuado su crítica. pp.

Y de lo que en esta sección percepciones particulares». entonces. sino que. «filosofía». 95 Puede confrontarse esta inclinación natural de la 89 Tratado. 88). es decir. cit. p. no que pertenezcan a ella. I. op. no puede sostener por pues Hume considera que dicha mente. facultad en la que podemos fiarnos para distinguir puesto desde una simple conside- compongan la mente. Explicación de la incli- escenas. del alma «¿Qué es entonces lo que nos in- sujeto90». ed. – identidad personal por lo «ni simplicidad en un tiempo. 401. Deleuze. cit. en Oeuvres de Descartes. consecuentemente. parte IV. sino el pen.. de Ch. en primer lu- pongan91. diferentes. 330. Puede verse que en el (= yo = mente = persona95). de lugar en el que se representan esas manera muy parecida a como lo 1. op. En realidad. en general es la esencia de la mente» (Resumen. libro I. 886: «. para decirlo con trata de dar una explicación de esa La pregunta. es decir. p./ nuestra idea de mente y esencia de las cosas del mundo externo. sección 6.. 401. Esta noción es tan ininteligible como VII. Descartes emplea en la III de sus Meditaciones. Pero advier. en percepciones gunta hay que distinguir entre: propiedad» no existe en la mente o apareceres fenoménicos96. no pue. que leemos en el Resumen explicación tiene que resolver un posesión de una existencia inva- del Tratado. como señala S. p. es dad del primer tipo99. en la cual se inhieren las de prima philosophia. p. toda esta parte (y ello justificaría «sin ninguna noción de algo a lo tidad y simplicidad de sus propias en cierto modo el título adscripto que denominamos sustancia88». Es muy im- 91 «Descartes mantenía que el pensamiento era la decir. sea cual sea la inclina.. te- percepciones... cit. ni que respecta a nuestro pensamien- 92 Tratado. Rábade Romeo. Rábade samiento en general. to o imaginación. 96 En este sentido. cf. S. 1996. obligada palabras de G.). entendida como «cierta inclinación» que nos esencia de la mente. Hume no deja de reconocer blecido en ella. 13. Paris. más exacto. que nos hace cono- y por consiguiente deben ser nuestras percepciones cer algo como verdadero e indudable y es la única problema del yo viene siendo ex- particulares las que compongan la mente. Deleuze. Vrin.no externo. respecto de las cosas del mundo cia. La idea que podemos tener de una parte del texto que acabamos de según la división que hemos esta- mente no tiene más contenido que citar. sección 6. se tidad la mente89». en este caso. Tannery. «el lugar inclinación natural que nos lleva a como consecuencia de lo esta- no es diferente de lo que pasa en imaginar tanto la identidad como la blecido en la “primera parte”. también él. parte IV. S. 402. 331. en dos paración no debe confundirnos y sólo de admitir que todos creemos nuestra exposición de esta parte: llevarnos a entender que hay un o imaginamos ello. 401. por oposición a las que nos inclinamos a atribuirle. cionada inclinación se aboca pre- percepciones que «suponemos» nar esa simplicidad e identidad92». cit. op. cit. portante. Como se ve en la última sección que venimos analizando. 88). parte IV. 98 Loc. identidad a lo largo de momentos 93 Loc. «con viese. Dividi- te inmediatamente que esta com. sección 6. muy distinta de la «luz natural».Symploké revista filosófica enero 2016 cibidas. e 94 Hemos dicho «creemos o imaginamos». libro I. es de la identi- 90 G. cap. sin nin. Adam y P.. lleva a creer en algo y no hay razón para que la si. que aquí la ciones sucesivas. que habla Hume con el sentido de «naturaleza» que se trata. pues todo lo que existe es particular. p. O.. (Cf. 99 Ibidem. 97 Tratado. casi el de percepciones particulares. Romeo100. no este o aquel. A la explicación de la men- mos o conocemos del yo son las ción natural que nos lleve a imagi. es: él. pues riable e ininterrumpida durante ciones particulares pertenezcan a la explicación dada respecto de las toda nuestra vida98?». p. especialmente nosotros mismos. problema más fundamental. de una creencia en una ficción de la o al interés que nos tomamos por guna noción de algo a lo que denominamos sustan. Rábade Romeo. Pero no se trata remos. duce con tanta intensidad a asig- mismo sentido de esta advertencia ra bien. lo que debemos entender por la prejuicio». Hume la compara con «una mucho tiempo el modo de pensar explicación puede extenderse «con especie de teatro en el que se pre. vol. con sus propias palabras93. cisamente la segunda parte de la pertenecientes a ese hipotético yo. La lo verdadero de lo falso (R. para decirlo a la sección) se aboca a la explica- Insistiendo aún con la in. pues «son solamente las hizo en su momento respecto de nación natural a imaginar la iden- percepciones las que constituyen las cosas del mundo externo94.» (Resumen. lo que percibi. /. Descartes. personas (él mismo. la representación no está en un simplicidad. p. ración gnoseológica. imaginación. no olvidar esto.. tal como ocurre respecto de la existencia percepciones particulares. y a creernos en ciación. Meditationes mente no es una sustancia. En Apéndice. que para responder a esta pre- Finamente. nos dice. Esto parece ser absolutamente gamos cuando se trata de la verdad o la falsedad. p. que los hombres creen en la iden. tenemos noción alguna de la mente distinta de las pp. libro I. p. la cartesiana de que el pensamiento o la percepción pp. 292-305 y 309). que él considera como su noción de simplicidad que también en forma sucesiva». cit.. Digo. entre que las percep. obtenido mediante la poca o ninguna variación97» a la sentan las distintas percepciones reflexión. cosas del mundo externo parecería Hume señala. p. gar. p.. lo parecido del planteo no nar una identidad a estas percep- humeana se encuentra la diferen. la mente y que las mismas la com. se tratará. 414.. 100 Op. en definitiva. debe hacernos olvidar. porque – identidad personal por lo 88 «No conocemos nada que no sean cualidades o en realidad. pues el ininteligible. más aceptable si el yo no se disol. él ha enfrentado). Aho. ción de la propensión que nos lle- tención de hacernos comprender de arrancar de su imaginación «ese va a atribuir identidad a la persona. 38 s. 22 . que respecta a nuestras pasiones es sólo la idea de percepciones particulares..

se un objeto en ser permanente en el tiempo. y aun contra- propone estudiar la identidad per. chapitre premier. el análisis general de la atribución que existen en forma sucesiva y camente no es defendible puede impropia de identidad (a). parezcan idénticos a ellos mismos. liza como prueba de tal hipótesis. § II. y aquélla la identidad de lo viviente que se una supuesta variación de tiem. adelante (cap. de hecho pocas equivocaciones de 103 Cf. cit. libro I. la mente se ve fuertemente inclinada o fingido este tiempo. sucediéndose una tras otra. Tratado. son sentidas como si fueran embargo. y bre la sucesión de objetos relacio- especie de principio vital102». que incluye recer ante la mente. tidad106 comienza declarando que rias. en principio. por el pensamiento. inicial. pp. esto «la causa de la confusión y error. de la atribución impropia de iden. con práctico.. veces aberrante.-P. ideas son distintas. Y de tal nes de percepciones y sus relaciones estuvieran en el dad a productos compuestos y va. deuxième de razonar» que explica en general del reposo como del movimiento». p. la persona (b). sean artificiales –barcos. 402. que parece En segundo lugar.). Y «este mismo modo «la idea de un tiempo sin existencia mudable». sec. p. tiempo y no como si el tiempo fuera una abstracción jetos variables para ser luego atribuida a objetos más riables. p. lo cierto es que comienza 107 La variación del tiempo se dice que es supues. libro I. no el tiempo que abstraemos a partir el que examina un objeto idéntico de ellas. 1ª edición. 401. 102 J.. afirma J. «nos proporciona una noción tan nes y de la moral. perfecta de diversidad. de sus abstracciones» la que «suponemos que la duración es medida tanto (Cf. si bien tenemos dos ideas precisas pensar» (opuesta a «un modo más tidad de las plantas y animales101. y convierte este paso en algo ción de identidad a objetos que en de nuestras percepciones de todo tipo: «el tiempo tan suave como si la mente con- por sí sólo no puede manifestarse a la mente ni ser rigor carecen del ella (su genera. ella se destaque sobre el fondo de una estabilidad a errores produce. Aceptamos al menos Y más adelante se dice que de las tres relaciones de dictions. apariencias que nos llevan a imaginar que tenemos» no es la abstracción. sino el mal control. será el hay que hacerlos aparecer en un tiempo que nunca libro I del Tratado ya se había establecido como que evidentemente deberá seguirse habría podido existir en las condiciones de identidad «máxima general» de la ciencia de la naturaleza hu- perfecta. ción de identidad en lugar de la de refieren a la atribución de identi. entonces. p. § II. Cléro. a pesar de la propuesta 106 Respecto de esta hipótesis.). 131. Hume se encarga de explicar «las variabilidad de otros. 408. y aun exacto de pensar» que constituye De este modo. pp. sección 6. como son: la reflexión filosófica108) son gene- «Hume. cf.. tables e idénticas que por sí mismas nunca habrían en todos sus discursos y razonamientos» (p. Para transformar ejemplos que. estas dos y animales y la de un yo o persona. Cléro. casas– o naturales –plantas y ani. Vrin. sección 2. la inestabilidad de ciertos objetos a condición de que asociación «es la de semejanza la fuente que más tie. Cléro. el sición de la mente de un objeto a tiempo no existe para Hume más que como «idea general. sino que se sucesión de objetos relacionados. a partir de ellas. 166 s. Específicamente nos interesa señalar 23 . 125 s. afirma J. Más sar luego al análisis específico de una estrecha relación». II) nos detendremos atribución impropia de identidad a desde una perspectiva rigurosa. para pa. Hume admite las aberraciones a las razonamiento hay que no se deban en gran medida 104 Ibidem. sobre todo esto: J. 1998. Tratado. la atribución de identidad. objetos relacionados109». 403. están conectados mutuamente por ser moralmente necesario. teórico si no males. niendo en cuenta lo que podemos de identidad al yo o persona105.-P. y la que nos lleva a colocar la no- parte II. paradójicamente. Una tal inversión es una «ficción» estables. libro I. cuales da lugar la noción de duración. caso «la relación facilita la tran- su análisis con una «hipótesis103» ta. Es que en el último 403. otra por la que reflexionamos so- imaginara bajo la forma de una po107». atribución impropia de identidad: relación entre los objetos»..podemos concluir que el tiempo no puede apa- planteo de la hipótesis. cit. partie. 109 Recordemos que en la parte II. sección 5 del dirá Hume más adelante. nados.. Siguiendo el orden del tex. apareciéndose a la mente según un cierto modo. «allí donde no tengamos percep. Ello es así por lo siguiente: Como es sabido. como ción 5. como a) Análisis general de la como si no hubiera ningún tipo de existe gran analogía entre la iden. lo cual. él puede abrigar realidades es.. p. ni aislado.-P. cit. parte IV. en parte II. ni acompañado por el acto de la mente. sobre el fondo de los cuales se destaca la (loc. parte IV. respecto de estos últimos. abstracta» derivada de la experiencia de la sucesión otro. contrarias. «La ficción. sacada de ob. loc.». Sin 105 Vid. chapitre premier.-P. 128-131). parte IV. pues es necesario que haya sucesión para mana que «allí donde existe una relación estrecha a la hora de explicar la atribución que haya propiamente tiempo. podido suscitarlo a ese tiempo. objetos relacionados: que es «una esto no puede transferirse sin más to humeano. – la idea de sucesión de saber del yo. Es lidad se evidencia en el mismo ciones sucesivas no tendremos noción del tiempo. sección 6. (vid. Cléro. explicativa de la atribu. a confundirlas y a usar la una en lugar de la otra 101 Tratado. 401. de objetos mudables». acción de la imaginación por la coups). 159). cit. tidad que atribuimos a las plantas — Su hipótesis explicativa si bien. ta operar una inversión: se hace como si las sucesio. es. acomete con un mismo nemos de un objeto que permanece que consideramos al objeto como movimiento la identidad del yo y invariable y continuo a lo largo de continuo e invariable.Symploké revista filosófica Consideraciones. Para que un sujeto o un objeto 108 Tratado. p. presenta siempre mediante una sucesión perceptible al yo. a ese origen». Sólo las cambiantes percep. sección 6.. pp. tiene con el acto de la mente por en los ejemplos de «la experiencia ciones existen. deuxième par. precisamente esta semejanza que «. templara un objeto continuo». Paris. y. conocido por ella». 124. matando dos pájaros de – la idea de identidad o ralmente confundidas entre sí: «La un tiro (faisant d’une pierre deux mismidad: que es «la idea que te. pp. casi idénticas». «en nuestra manera usual de sonal explicando primero la iden. comenzaremos con idea de varios objetos diferentes al yo moral: lo que epistemológi.. brevemente en el yo de las pasio. al examinar la tanto al yo como a objetos ajenos un objeto constantemente inmutable. se necesi. Pero una vez puesto entre dos ideas. loc. Hume-Une philosophie des contra. op. libro I. ríos–). como veremos. completamente distintas. Pero. el cual no es más que esas percepciones y observación diarias104» que uti.

110 Cf. 413. Rábade Romeo.. aunque la tra noción de identidad. conecte conclusión de gran importancia relacionados son de hecho la mis. como hemos ya necte entre sí los objetos. es nos mostramos dispuestos a imagi. si no son “racionales”. lo son tan sólo en confundidas. memoria» (J. seguimos sintiéndonos guna de poder ser resueltos alguna surdo que descubre la reflexión inclinados a confundir estas ideas. De todas las relaciones. p. b) so114»–. es simplemente una disputa de pa. § II. sí son sufi- la mente iguales o semejantes. como el diferentes unas de otras que nos resulta imposible tinuo. chapitre 115 Tratado. op. a) lo que frecuentemente atribución impropia de identidad. p. b) bien de algo misterioso deus ex machina. 161. cit. parte IV. tal cosa. 113 J. identidad a plantas y vegetales). 341. parte IV. Y aun en los casos que no ocurra personal no tienen posibilidad al- tros mismos de este absurdo (ab. sos. sus partes (Hume cree que esto es para el asunto presente. la más eficaz mediante el que se expresa la fic. 339. El lenguaje. 403. Hume recurre sólo origina una asociación de ideas. el subrayado es nuestro). excepto en la medida en ción110). sea admitir que la identidad es un sofía y arrancar de la imaginación mos una inclinación tan fuerte a principio ficticio o imaginario no ese prejuicio. o con una similar. y llegamos a como se ha dicho. ción aparece aquí. Rábade Romeo. Y aun en los casos en que no ha. y cia continua de las percepciones al yo –conclusión cuyas palabras. ya que nuestro error en la señalado115». en la medida en que no se de pensar. p. siempre que al formar dos ideas son las acciones de una inclinación a tales ficciones111. sea una fic. siendo el dinamismo a pesar de que no nos satisfaga. la controversia relativa a ella «no alguna ficción o principio imagi- pio nuevo e ininteligible que co. sino que viene común. pueden «dar en- jamos mediante la reflexión. continuidad fingimos la existen.. 24 . lo que nos confundir identidad y relación que pasa de ser una cuestión de sutile- queda. ma cosa. que cae.. sis explicativa de la atribución im- a este respecto es la de semejanza. a saber. cosa de la que. c) problemas acerca de la identidad Y para excusarnos a noso. p. el último tribu- distinguirlas. están muy expuestas a ser ria en la ficción de la identidad del la misma cosa. cuyas sentencias. en este sentido. nar algo desconocido y misterioso «Toda esta doctrina nos lleva a una teniendo que los diferentes objetos que. libro I. vol. Cléro113) (veremos trar que los objetos variables y blecer. aunque se presenten de lo que sucede cuando atribuimos que todos estos sutiles y refinados modo discontinuo y variable.-P.Symploké revista filosófica enero 2016 modo nos inclina esta relación de su discontinuidad o variación (Así en esta misma sección 6. pero supuestamente ideas que situemos en la mente con la misma dispo- sición. Todas las disputas acerca de “escurrirse” del mismo.. conectados entre sí no son sino del mundo externo. deuxième partie. la atribución impropia de identidad mos en él antes de darnos cuenta.. op. 114 S. Cléro. oficia de conclusión del análisis de mente a caer en este error. Rábade Romeo. 111 Tratado. o. además. dice otra cosa que: todo lo que no ner por mucho tiempo nuestra filo. p. aunque constantemente nos corri. atribución no sólo se limita a la Con S. nos es imposible soste. haciendo así pasar fácilmente de la una a la otra. Este último punto tiene importantes consecuencias: en general. sión de partes mutuamente conec- general. en la hu. nario de unión. que la relación de partes origine ocurre es que fingimos un princi. nota de p. les que como problemas filosófi- el que cuenta con recursos para ble y continua que justifique nues. cuanto que consisten en una suce- a la otra. y que deben ser considerados filosófica. ni más como dificultades gramatica- natural y espontáneo del hombre encontremos ninguna cosa invaria. La mente pasa con facilidad de la una yo). 124. 112 Idem. que sean cuales sean las más adelante el papel de la memo. premier. e impida labras». sino también de disposiciones. p. tene. sección 6. somos muy propen- sos a confundir esas ideas y a tomar la una por la Podemos decir. a «fenómenos de la experiencia y mediante un acto u operación de la mente similar a zado sin él en la imaginación y la observación diarias» para mos- aquel por el que concebimos la otra. libro I. 332. aunque no otra» (p. otras ocasiones en Hume. como en tantas semejantes. como «último recurso». Ya he señalado la gran importancia de este punto.-P. — Para probar esta hipóte- en la imaginación. expresión. vez. op. es totalmente incapaz». e inexplicable. cit. Rábade Romeo. cit. discontinuos. además de la relación. entonces. que «el cientes y “razonables”. op. de nuestros sentidos. hablando en Lo mismo podemos leer. sino que también las acciones mentales que realizamos al considerarlas son tan escasamente a) bien de algo invariable y con. yo o sustancia vidia al neopositivista más riguro- viendo así a un modo más exacto para enmascarar la variación). en lo que asociación de disposiciones de la ocurre que para suprimir la dis. S. p. y podemos esta. la identidad de objetos que están puerta de escape. 339: «Nada es más apto para llevarnos a tomar erróneamente una idea lo otorga alguna ficción o principio ir más allá se hace inviable116. zas verbales: «admitir el prejuicio mismo». sección 6. 339. puede observarse que la imagina- tales: «No sólo están relacionadas entre sí las ideas mente acompañada de una ficción. «no hace más propia de identidad. de nal de apelación. Puede verse derecho al nombre de identidad112» sea más que porque todo intento de también parte IV. podemos observar que. y nos lleva a concebir una idea que completar un proceso comen. meana hipótesis explicativa de la verbales. cos. y lo es porque no ción de identidad.. 413. sección 2. 116 S. Ante esto. cit. aquí la distinción que a continuación se hace entre semejanza de ideas y semejanza entre acciones men. como en el caso De este modo. la noción de alma. cemos intervenir tal ficción. Puede confrontarse. p. como regla general. y no percibe el cambio a menos que preste una rigurosa atención. c) al menos. por otra que una relación entre ellas que las asocie imaginario de unión.

tadas por semejanza. que la destrucción absoluta de la más allá: este artificio consiste en y decimos que es la misma iglesia identidad del conjunto. sección 6. no son en tramos menos inclinación a asig. bio total. un cambio en una parte considera. de F. las partes en vista de un fin común. Efecto de una tan fuerte re. sentimos reparo la misma cosa. nota 162. como ra. Tratado. materia sigue siendo idéntica. pp. de modo que nos incli. loc. alguno en declarar que la masa de considerable de su estructura sigue Hay que notar. 4) Hume analiza otro fenó- o causalidad. cit. libro I. contigüidad o cau. los cambios sucesivos del cuerpo. lación es que. no sentimos escrúpulo que se haya modificado una parte relación con los feligreses. pero si el cambio se produce identidad119. es que «no y suponemos que estas guardan bio de las partes no sea repentino medimos la magnitud de la parte entre sí una relación recíproca de ni completo. loc.. 406 s. y «asigna al objeto una siendo el mismo ruido. «la mente. sino según su proporción nes y operaciones. de todos los animales y vegetales. sino según la proporción que una mutua dependencia e interco. nexión. dice que sigue la semejanza que este acto de la acciones». es decir. El otro ejemplo que da alguna parte muy pequeña o insig. 120 Cf. 404 118 Cf. por ni rompen o cortan la continuidad tintas partes una referencia a un el contrario. Pero sólo por nado percibe interrupción en sus y con frecuencia. pp. las partes sigue siendo el mismo segundo comience a existir. que en este caso el primer objeto tránsito del pensamiento desde el pues el fin común a que conspiran resulta aniquilado antes de que el objeto antes del cambio. aunque es mente guarda con aquél por el que continua existencia e identidad» evidente que los sonidos tienen contemplamos un objeto continuo (éste es un artificio). sición más brusca que cuando. Duque (Tratado. mos. a fin de conservar la (agregada o quitada) de un modo causa a afecto en todas sus accio. de modo bre que oye un ruido que aparece transición fácil de la imaginación que en ningún instante determi. dad. del cuerpo en un momento a su El ejemplo que da es el del hom- duce una asociación de ideas y una consideración en otro. como su naturaleza consiste guardan entre sí117». Este es el caso objetos son de naturaleza variable con el conjunto». «Los objetos. salidad) es una cualidad que pro. cuando los absoluto. aquí solamente una identidad es- puede surgir este error. somos capaces de jetos relacionados a los que «sólo el último caso. a pesar de que todos partes. ss. pp. Pero. Si en asignar una identidad a objetos lo origina. si al observar pecífica –o semejanza– y que no 1) Pone como ejemplo una que en definitiva los cambios son hay nada que sea numéricamente masa de materia cuyas partes son de consideración. sino de un examen continuado del 3) Esto último es aún más 5) Aunque en una sucesión mismo objeto». pocos años experimentan un cam.. y desaparece intermitentemente.. tan diferentes. son consistentes con de sus acciones según su magnitud propósito general. p. «El siendo considerado como idéntico. es tan suave y bajo todas las modificaciones y ello no nos encontramos nunca con fácil que apenas si percibimos la proporciona una transición fácil de la idea de diferencia y multiplici- transición. contigüidad gradual e insensiblemente. seguimos atribuyéndoles do el mismo por varias generacio- tidad. al seguir distinguir con toda exactitud en- por error» les atribuimos identi. eso no impide que el río siga sien- ble de un cuerpo destruye su iden.Symploké revista filosófica Consideraciones. ro en decir que son idénticos120. de una idea a la otra.. para Hume. narle ese mismo efecto. libro I. sucede a veces que las (de semejanza. cit. la imaginación de una a otra situa. 405 s. real. establecer una referencia a un fin o a pesar de que lo único que tienen ramente pensamos de una forma propósito común. sino también esa relación. gún modo necesario que el cam- rimento. realidad sino una sucesión de ob. que. al respecto nota ad 117 Cf. Es que en por lo común. e inconstante admitimos una tran- entonces. tre identidad numérica e identidad dad. notable si añadimos la simpatía de de objetos relacionados sea de al- Lo que implica este expe. en el movimiento y cambio de sus 2) Otro fenómeno relacio. loc. Vid. aunque cambie por comple- nado con el anterior: Ocurre que los animales y vegetales en muy to en menos de veinticuatro horas. 407 s. un barco del en común estos dos objetos es su tan exacta. Así. dice Hume. 406. no obstante. cit. al obje. meno que consiste en que si bien. aunque ello en rigor impli. no actúan sobre la mente en los que no sólo tienen las dis. imaginación para que vaya un paso construye una de piedra arenisca. 119 Cf.). 25 . loc. parte IV. Sin embargo. Es el caso del río. y por to después de éste. existe con todo es el de una determinada iglesia nificante se añade o se quita a la otro artificio por el que inducir a la de ladrillo que se derrumba y se masa. desde el examen de la condición confundimos al pensar y razonar.. Por eso sentimos menor repa- namos a imaginar que no se trata ción del cuerpo118. La relación entre las partes experimenta una transición fácil específica. identidad. pp. salvo la causa que contiguas y conectadas entre sí.

que «no deja de ser extraño que se rechace la conti- bro I. cuando reflexionamos sobre gen es necesariamente semejante – Es evidente. op. libro I. a su juicio. 127 Tratado. establecido desde el principio del cadena de pensamientos lleva a tinguible y separable de toda otra Tratado129. dice Hume.. 290). primera a esa «transición fácil» por la que «fingimos» nues- parte. considerable de sus percepciones al lector. por nuestra tes percepciones] en virtud de la revivimos las imágenes de per- parte. la persona: mos que el curso total de percep. vid. – Queda por resolver en Para Hume es evidente que ciones está unido por la identidad. pág. fundamentable era de esperar. En efecto. sea contemporánea o que pueden unir las ideas en la 131 Ibidem. Frondizi. por más perfecta semejanza. b) o bien imaginación en la explicación de aquí que: se limita a haber una asociación de la ficción de identidad. caracteres de distinción y diferen. 129 Cf. 117 ss. ferentes percepciones en una sola cen una transición fácil de ideas. loc. no destruyendo la iden. Como identidad de compuestos variables. sección 6. pues. para él. la que da la base objetiva (relación 121 Cf. pp. pp. sección 4. como este argumento. p. cepciones pasadas». 126 Recuérdese que el término ‘objeto’ en Hume similares en relaciones similares de sucesión y con- – También es evidente que es sinónimo habitual de percepción e idea. IV. observable– de percepciones que provenir de una operación similar que «el entendimiento no observa constituye la mente de un hombre. pp. 408. 128 Ibidem. En nota 163 ad loc. 117. cit. como él dice aquí) la bien existe algo que enlace ver. sección 6. pensamos puede articularse unión de sus ideas en la imagina. En el texto apare. (que Hume presenta como una Hume rechaza la contigüidad por se el mismo modo de razonar que disyunción) por lo que respecta su poca o ninguna importancia en ha explicado (veremos si «con tan. la imaginación (es decir. a pesar de todas sus variedades. cit. op. lo tanto. p. como se ha de percepciones semejantes en la cia distinta. cap. que podamos figurárnosla. sección 6. ni tampoco de hacerlas perder esos se sigue que nuestras nociones de tidad121. Cabría quizá 122 Loc. 266 ss. 409. (negación del primer disyuntivo). R. contigüidad y causa- el cambio tal es esperado (es natu. al que hemos aludido supra).. cit. nunca ninguna conexión real en. las únicas cualidades 130 Tratado. Pero como se ha en la sucesión –supuestamente origen diferente. como a pesar de esta rrumpido del pensamiento. los detallados análisis de S. IV. en su tratamiento de la memoria». 407. percepción. cit. samiento. que ellas128» (afirmación del segundo a su objeto (una percepción). Tratado. – Ahora bien. ria en todo momento de una parte concluyente». Por otra parte. F. de una serie de ideas entre sí130. dis. y que. tro yo. a esta relación de identidad: a) o el caso presente y se limita a la se- ta fortuna». parte IV. relación le dispensa de estudiar la contigüidad (tem- 124 Cf. a través atribución impropia de identidad a distinción y separabilidad supone. y de especie parecida a la camente sentimos un enlace entre que nada podría contribuir en ma- que hemos asignado a vegetales y las ideas que de estas percepciones yor grado a establecer una relación animales. de la imaginación sobre objetos si. 125 Para estos dos primeros pasos. libro I. un nos formamos). (En una palabra. 14. En el mismo orden en el que el tiempo lo que constituye la memoria. güidad. Por toda percepción distinta que forme disyuntivo). «La identidad que atribuimos a la las ideas de estas percepciones en – Comienza. 409. la identidad que atribuimos a la imaginación son: las relaciones de Lo que ocurre aquí es que mente humana. de que ese hombre guarde memo- que para Hume es «perfectamente se sigue evidentemente (por silo.. li. relaciones consiste en que produ- no rompe la continuidad del pen. libro I. en filosófica. poral). No puede tener. nos dice distintas percepciones. aunque ello no dejará de tener repercusiones § 3. § 3. es decir. 26 . los hemos expuesto. III. identidad personal provienen ínte- cia que le son esenciales125.. p. la memoria que. no es lidad. Rábade Romeo. y da lugar “endiosamiento” de las percepcio. virtud de qué relaciones proviene para explicar «la naturaleza de la surge naturalmente un problema la noción de identidad personal. y que es diferente. propone un razonamiento dad «es simplemente una cualidad pasadas. parte IV... p. cit. puede no convencer gismo disyuntivo) que la identi. p. vid. parte IV. semejanza: Para Hume es evidente ticia. por la mente del hombre es tan sólo fic. admitir que la atención de Hume hacia esta última 123 Loc. que le atribuimos [a estas diferen. primera parte. pues. Y como la esencia de estas ral y esencial a la cosa) y por eso capaz de reunir las distintas y di. De empíricamente) entre sí nuestras un papel importante al lado de la manera más específica. cap. Frondizi. es la «repetición de objetos nes. esta frecuente ubicación parte de la mente es una existen. 408 s.. Sobre la tigüidad» (I. Y una ima- en los siguientes pasos124: ción. ción constante. no natural) de la causalidad. es todavía más fá. gramente del curso suave e ininte- b) Análisis específico de – Pero. identidad personal» ha de seguir. sino que deberá probado por extenso. op. e. que úni. R. mejanza y la causalidad131. daderamente (i. cit. milares123» tre objetos [= percepciones126]127» que el hecho –también supuesto– Pero. parte I. la conjun- ambigüedad del término ‘objeto’ en el autor escocés.Symploké revista filosófica enero 2016 nes. 410. p. Es la sucesión de nuestras percepciones en lo que se nos recuerda aquí es el cen en el orden inverso. la memoria jugará sean artificiales o naturales122. Duque observa sucesiva de ésta. no es sino «la facultad por la que cil de entender.

o existencias mos adquirido por la memoria esta pensar estricto y filosófico138». Cuando las la identidad. to a la identidad y simplicidad de tos miembros están unidos por la. e incertidumbre de nuestra noción el conjunto sea similar a la conti. causas y. Por consiguiente. cit. libro I. la imaginación más fácilmente de nuestro yo.. Cree Hume que si se lo dicho ya con respecto al origen un miembro a otro. extender ya la misma cadena de sustancia externa distinta de las tuamente se producen. Si no tu.. 410 s. le atribuimos simplicidad. puede extender- dose así la confusión. en este caso. creencia que zos de gobierno y subordinación. influyen y modifican unas a otras. tidad de nuestra persona más allá tampoco tenemos una noción de la Nuestras impresiones originan sus de nuestra memoria. cit. y éstas tiempos. que hemos olvidado por completo. del conjunto de las mismas sea se. a nuestras pasiones o al interés que Es la relación causal la que propor. percepciones distantes influyen se con poca o ninguna variación a ria. circunstancias y acciones de percepciones particulares abso- producen a su vez otras impresio. destruyen. to o imaginación» y no en cuanto disposición como sus impresiones tidad personal pueda extenderse «a la identidad por lo que respecta e ideas. en cual los distin. 423 s. A obliga a su vez a desaparecer133». hemos seguido la explica- Hace al respecto la céle. ideas de cualidades particulares. libro II. constitutiva de nuestro yo o per. de nuestra identidad personal. 136 Loc.Symploké revista filosófica Consideraciones. sino también sus leyes. 489. p. este punto de vista puede decirse la par. Un pensamiento sigue a otro. nos tomamos por nosotros mis- ciona la conexión de las distintas 2. centro de todas las diferentes par- identidad personal. al diferentes. cf. ral (Tratado. A quienes creen que nues. la iden. soporte de esa simplicidad y tribuye a nuestra creencia en la nunca noción alguna de causali. sección 10. no solamente descubre mutuamente y dan un interés ac. de la misma manera que si fuera lo cual hace que la contemplación ne una gran importancia. lación de causa y efecto existente cada uno de sus yoes. Hume señala que: sona. y por consiguiente tampoco tes y cualidades de del objeto137. 411 s. en cuanto aplicada a nuidad de un objeto. más allá de nuestra memoria136. Es por ello. objeto están mutuamente ligadas litar la producción por parte de la Ahora bien. pp. dad personal.. parte I. la memoria también tie. se como «la fuente de la identidad Acabamos de ver que para siderarla como un sistema de per. podemos igual que no tenemos idea de una lación de causa y efecto. «desde perfecta simplicidad e identidad. y que mu. La memo. contempla un objeto idéntico. Hume to a «la identidad personal por lo forma similar puede una misma les pide que expliquen cómo es que respecta a nuestro pensamien- persona variar tanto su carácter y posible entonces que nuestra iden. y que en general suponemos han implica que su reunión carece de y es seguido por un tercero que le existido. no pasaba de ser una creencia en y así como una república puede ciones». en consecuencia. pp. sino que contribuye tual a nuestros placeres y dolores distintas partes coexistentes de un también a su producción al posibi. Hume. que la memoria no produce propia. Capítulo II: El yo pasional y mo- pecta. cit. 412. Pero una vez que he. tra memoria produce enteramente ción la ha encarado Hume en cuan- bros. pues. ración. personal». al mostrarnos la re. p. lo que nes. y nos imaginamos un principio de – Si bien la semejanza con. Si bien esta explica- cambiar no solamente sus miem. 412 s. pp. pp. haciendo que examinan las pasiones se corrobo. pues ella perfectamente simple e indivisible. producién. 132 Tratado. y comprender mente distinta de la multiplicidad correspondientes ideas. «dentro de un modo de cepciones diferentes. imaginación puesto que nuestras la mente humana. tran por todas partes en el Tratado. una ficción. supra). por una estrecha relación. 135 Loc. la idea de simplicidad. cesión de percepciones. Tratado. basta para familiarizarnos con la En base a esta semejanza en la ope- mejante al acto por el que la mente continuidad y extensión de la su. dicho imaginación de la relación de se. 133 Idem. unidas entre sí por la re. la mente humana consiste en con. que la causalidad juega el rol más de esa cadena de causas y efectos importante.. nos dice Hume. 27 . 411. no hay duda de dad. ción de Hume de la creencia que bre comparación de la mente con mente. cit. entre nuestras diferentes percep. vimos que él partes cambiantes constitutivas de natural a imaginar la simplicidad mismo ya nos adelantó en aquella Hume considera que todo 137 Loc. mejanza. ra lo observado aquí acerca de la de identidad. sin perder su identidad134. p. objeto actúa sobre la imaginación mejanza entre las percepciones132. sección 6. parte IV. pasados o futuros135. sino que descubre la identi. todos los hombres tienen respec- una república. lutamente independientes. Por lo que a ella res. viéramos memoria no tendríamos unión. noción de causalidad.. como en el de la relación de se. 138 Para la expresión.. Expresiones similares se encuen- 134 Loc. Explicación de la inclinación mos» (vid. libros I y II) «la verdadera idea que tenemos de que la memoria puede considerar.

libro II. el principio de la simpatía consiste allí sus análisis del libro I. Cléro. libro II. 524). p. titulados res. en los dos últimos libros contradicción entre el Hume del rafraseamos–: del Tratado nos topamos. ¿Se manifiesta aquí una esta ocasión el texto que antes pa. Con el yo pasional y mo.. por el princi. «las la imaginación como fuerza145. por lo de- ambos aspectos de la creencia en por numerosas afirmaciones con. libro contacto con un pretendido yo. «la idea. sección 6. libro II. rechazado las nociones ligadas al 144 Tratado. en Tratado. p. libro III.. «ni somos. conscientes» (Tratado. parte II. Puede verse miento del yo y no nos pone en plícita en el campo pasional (libro II. con «un len. En imaginación y las pasiones se ayu. 169). sección 2. o se valen de. En efecto. libro II. o. de nosotros mismos y de los de. parte p. de quien somos «De la moral». I. nuestro propio yo. «nuestro mutuamente conectadas140».. odiar y pensar caen bajo esta denomina- 141 Loc. sección 6. 499). «La plicación de Hume de las pasio. 33 s. al la vida pasional y social se halla do. Hume ha II sección 4. yo o de la constante conciencia causalidad en cuanto a la conexión tima y a veces viva que tenemos del yo149. sección 11. p 526. p.. en primer lugar. sección 1.. parte II. en la «conversión de una idea en que con frecuencia nos recuerdan sean pasados o futuros139» impresión por medio de la fuerza que desde el riguroso punto de Ello no podía ser de otra de la imaginación144». los pasajes que.): «. Cf. 529: «. parte II. libro II. p. Duque ad 6. 140 Tratado. sección nosotros» (Tratado. parte II. sección 1. F. sección 6. sección 4. en el hecho de hacer que nuestras percepciones regida. bien se ha observado. principio. Es vital en la ex. Son frecuentes. p. 542). esta lección del libro I sujeto de inherencia de percepcio- tado un punto de contacto entre parece constantemente desmentida nes148. p. pp. de la suposición de que: 148 «Si la cualidad que en la otra persona nos agrada dan mutuamente en sus operacio. que nada hay nunca presente a la mente que no sean 139 Tratado. sección 11.-P. bros II y III de que Hume no olvida y al conferirnos un interés presen. p. amar. para decirlo con manera si. parte II. sección 11. acciones y sentimientos somos íntimamente 142 S. libro II. la ficción de la imaginación por la toda una “teoría” de las pasiones y la durabilidad de la existencia del que nos atribuimos identidad per. sección también libro II. 458). y que todas las acciones de ver. vergentes de los dos libros siguien. En el libro I. Encontramos que esta pregunta parece tener respal- con respecto a la imaginación. cit. idea de nuestra propia persona nos está íntimamen- te presente en todo momento. secciones 1 y 2 y 151 Hume califica de durable a la existencia del yo otros pasajes. p. idea «real» o fundamentada empí. Tratado. libro II. con las mismas pala- pasiones y la imaginación están cuestión que aquí nos interesa es bra del autor del Tratado. sensible de vivacidad a la idea de cualquier otro ob- moral. sección 14) y su necesaria aceptación ex. 536). cit. § IV. conscientes de nosotros mismos y de nuestros razo- pectivamente: «De las pasiones» y posible imaginar que haya nada namientos y pasiones. parte II. ción» (libro II. el sentimiento del yo es un senti. 511). nos hablan de En efecto. pio de la simpatía143. pp. parte I. pp. más bien.. 629 ss. entendimiento humeana. como se encargará de de lado el problema de entender Antonio Machado. «la que la conversión se hace a través yo no es en realidad nada152». la permanente presencia íntima del damental de la relación natural de el sentimiento y la conciencia ín. parte I. chapitre premier.nada 10. Rábade Romeo. tes que cuentan con. sección 2. nuestra propia persona que es im. y transmite un grado nes. lo que está implicando de las percepciones que propulsa a de nosotros mismos para construir la identidad en esa continuidad150. III. parte I.) e implícita en la misma filosofía del hay ante la mente sino impresiones e ideas». deuxième partie.. 412. para Hume. 466. que tenemos de nosotros mismos.Symploké revista filosófica enero 2016 misma sección del libro I del Tra.. 152 «Considerado como algo independiente de yo. la impresión o desagrada es constante e inherente a su carácter. individual147». y también en su teoría de la Hume nos habla ahora con la ma. sección 5. 143 Cf. Como las relaciones entre imaginación y pasiones el resto sentimientos es íntimamente presente cada uno de expresión un tanto ambigua y de compromiso. 524 s. ni explicar Hume en el libro II. op. acabamos de citar. «. Duque. parte I. parte I. nuestro yo Hume al concepto de poder. parte IV. en lar141». sección 1. libro I. parte III. parte III.en todo momento somos íntimamente II y III del Tratado. Ahora bien. 447 (ver nota de F. nos está siempre presente. más. libro I. parte I. 488 s. loc. signos te por nuestros placeres y dolores.. «Estudio preliminar» a su traducción del sus percepciones. p. parte II. sonal. sección 2. sección 2.. pp. parte II. 340. libros siguientes del Tratado? En tidad con respecto a las pasiones guaje casi totalmente nuevo res. además. como primer libro y el Hume de los dos «Vista de este modo. p. libro II. libro de esta sección y. al analizar el rol fun. ricamente.el yo o esa sucesión de ideas e impresiones 28 . p. libro II. sección 3. como el que la identidad personal (cf. 149 «Nuestro yo nos está siempre presente de un ral nos encontramos en los libros ciona una concepción tan viva de modo íntimo» (Tratado. p.. p. aunque esta idea no sea una tos.. Puede confrontarse sobre 147 «yo o persona individual de cuyas acciones y ción» (Cf. o. Dejando vista filosófico. 130. Cf. parte I. cit. la respuesta negativa a sirve para confirmar la identidad pecto del yo142». 496. Ahora bien. libro II. 673: «Ya se ha hecho notar 146 Tratado. eficacia o fuerza (libro no es en realidad nada» (Tratado. op. sección 6. causará amor u odio con independencia de la inten- nes cuando su inclinación es simi. p. y que este sentido. 525). más evidente a este respecto146» en todo momento conscientes» (idem. op. J.. de la moral (“moral” en el sentido yo151. que contemos con una idea yor naturalidad del «yo o persona jeto con el que esté relacionada» (libro II. 525. de la persona como 150 «. «. parte I. subrayado nuestro). parte III. 632. p. supra). Lo que nosotros tomamos por 145 Hablamos de problema en virtud del repudio de la percepción de cualquier otro objeto.yo o persona idéntica de cuyos pensamien- más. oír.. nuestra iden.. nuestra conciencia nos propor. cit. p. Tratado. II. nos dice que –y citamos en de todo lo que incluye la praxis).» (libro II. parte III. Por si esto fuera poco.. la seremos». que hay suficientes signos en los li- distantes se influyan unas a otras. p.

op.. vol.. nomía de las pasiones que el defendido en el Trata. cit. 29 . la identidad y «la filosofía de nuestras pasiones» hemos llamado “primera parte” de simplicidad. juegan un papel mucho menos importante en la eco- 154 Tratado. y de que carecemos de un conocimiento cen tener «suficiente evidencia» y sólo la aparente evidencia de los empíricamente fundado del yo. tigación sobre los principios de la moral. volviendo 158 El texto completo del Apéndice a que nos re. en el haberme inducido a aceptarla161». en principio.. Duque). por otro. parece respaldar. el entendimiento 155 Es en virtud de este cambio producido ya en el p. A su nota 10 de F. no impide que este tado: «De la identidad personal». parte II. para Hume. que en la Inves. caso del Apéndice por supresión). comienzo que no es más principio de conexión perceptual tradictorios al decir en el libro II que un repaso de su concepción que constituye. esta situación 885 s. por ejemplo. e. eficacia. ya no perfectas. loc. supra. habiendo sido recha. nuestra nota 142). Cléro. Pero si dirección (J. Duque. 884. vivido como si se hubiese llegado a párrafo dedicado a la cuestión del El problema o «laberinto» una explicación plenamente satis. 489. y. § V. en una concepción de la «benevolencia un yo o ser pensante» (p. 887. ya no. yo.-P. que las leyes de asociación drán formar un todo tan sólo si se zadas en el libro I (vid. 163 Cf. 713 y nota 32 de p. razonamientos anteriores puede luego operar con la realidad del yo que el Resumen del Tratado. sostenerse. Frondizi. En esta misma Smith (citado por F. Hume nos dice que: Ahora bien. p. vez. 87 s. al menos si con. inconsistente su explicación del para que no se los tenga por con. no dejen respecto de lo que había sostenido me aquí la argumentación que lo de tener una influencia sobre nues. § 4. sante156». fesar que no sabe cómo corregir de una ficción) nada menos que sofos (aparece explícitamente allí sus anteriores opiniones. en general. 886 s. en última instancia. ni cómo para construir toda una “teoría” Descartes159) (correspondiente este hacerlas consistentes162.. p. pp. que de la célebre sección 6 que pare. esta to una simplicidad e identidad rea- nocer. compañerismo con los demás». do» (vid. fuera de la sección «De la sentido general de la tesis humeana identidad personal». 405. Todas las percepciones son distin- Hume). idem. en entenderse las nociones de fuerza. poder de cuanto basada en una impresión del yo. se ponga el origen de las virtudes artificiales partes comenzando por aquellos que me llevaron a 161 Apéndice... p.. como señala Kemp do sin que ello implique ninguna partie. IV. y. por ello. pp. 885). p. sentimiento y esta creencia. Vid. si se otras y nos hace atribuir al conjun- dificultad o contradicción en reco.. po- que se valen los libros II y III. 157 Idem. tuado en ella. de conexión que enlaza unas con var a su autor a admitir ninguna Dicho sea de paso. «una desinteresada 153 En este sentido: J. Apéndice (vid. Apéndice. pa. sideramos solamente el Tratado parecen tener hasta aquí suficiente cuando paso a explicar el principio propiamente dicho. en el Apéndice del Tratado tas y. de la bipartición que hemos efec- no obstante. libro I. aunque Hume confir- más que fuesen ficciones. idem. por pero ahora su tono es de crítica Pero. ferimos reza: «Propondré los argumentos de ambas Tratado. vid.). F. libro II. Y el resultado de esta re.Symploké revista filosófica Consideraciones. sino imperfectas160. contradicción o absurdo. negar la identidad y simplicidad estricta y propia de 162 Cf. visión es que sus «razonamientos nuestras percepciones particulares. la simpatía y. sección 10. de lo que aquí ralmente a atribuir. p. puede ex- de las pasiones y de lo moral (en párrafo entonces a la “PRIMERA presarse de la siguiente manera163: el sentido amplio que adquiere en PARTE” de nuestra división). Comienza por analizar los llevó a negar la identidad y simpli- tro comportamiento (individual argumentos que lo «llevaron a ne. Duque en Tratado. parte I. edición del Tratado cit. R. 132 s. sección 6. y el resto de la misma158. nas. III. chapitre premier. 160 Sobre la expresión «identidad imperfecta». deuxième benevolencia». Cléro. «. cit. en ella. Hume en ello a posiciones claramente hutchesonia. mera parte. de factoria del mismo (aunque no se sólo de la concepción “filosófica” tal modo que se ve obligado a con- tratase más que de una explicación de Hume en oposición a otros filó. pri- limitada» (si bien junto a «la precaria condición de 159 Resumen. primero y según la premisas división entre las argumentaciones les. pp. humano no descubre ninguna co- no ha de extrañarnos. libro III. presenta una breve exposición en el que se ve envuelto Hume. cidad estricta del yo. 132. 885. ello. un apoyo ma- es que sin duda el sentimiento que Ya hemos dicho que Hume terial-temático importante (en el yo creo que es sentimiento del yo vuelve en el Apéndice sobre la cé. libro II. cit. que 156 Apéndice. como en el Tratado (vid. 887. cap. al respecto nuestro capítulo III). las conecta de algún modo. en la im. op. I del Tratado) (cf. cación es muy defectuosa. 449. 124. separables: pueden existir separa- relacionadas de que tenemos memoria y conciencia presión del yo.habiendo desligado así todas que.-P. p. «Hume tiene que aca. por lo tanto. parece no lle. segundo lugar. evidencia157». Cf. De este modo. cla- o «de un modo de pensar estricto y la sección 6 de la parte IV del libro ro. esa misma argumentación hace querer distinguir estos dos planos tricta y propia de un yo o ser pen. advierte que y social153). lebre sección del libro I del Tra. no podía las percepciones son distintas. no designa realmente un yo. por un lado. concepción basada en el principio de cambiará rotundamente155. El propio filosófico» de las mismas154. p. Capítulo III: El laberinto del yo rece que encontramos en el mismo se esta misma respuesta en que el (Apéndice al Tratado) Hume. 727).) han de bar reconociendo que su teoría de la simpatía. distinguibles y los hombres»). pp. sección 2).. p. y nos inclina natu- que de lo que se trata allí no es de “filosófica” (i. p. parte IV. sino en una más vaga «humanidad o damente y concebirse por separa- íntima». tiene en cuenta. me doy cuenta de que mi expli- epistemológicas del Tratado. Hume mismo parece gar la identidad y simplicidad es.

«Si nuestras percepciones tuvie. principios incompatibles. 169 Respecto de este sentimiento. p.. vol. este sentido se ha dicho que «le Por tanto. A. cialismo racionalista173») al que. 124. le presentan un yo completamente considerar sino como simplicidad terísticas de este mundo. R. modo recodo del escepticismo: los principios que enlazan nuestras dad de percepciones– con el sen. § mera parte. también p. un aspecto prometedor. autor. Dicho de otro brir teoría alguna que me satisfaga» (op. El texto del Apéndice a que 3. es realmente «poco feliz» (R. pri. 225 y nota 2 de la misma píritu cuando cotejó el resultado de su análisis con la página. p. cit.no se trataba de un problema de estamos ante la instancia definitiva 166 A. op. no siendo ésta sino un pensamiento o tinuidad (identidad) del yo. Las 168 Cf.. Frondizi. cit. 172 Idem. al reflexionar obsesionó el fantasma del sustan- principio de unidad y conexión. prendernos. cap. cit. cit. que. IV. en efecto. donde escribe: «. le es imposible sal. puede concebirse mos. que no puedo hacer compatibles. no tiene por qué sor- enuncia. tivo científico-filosófico.. p. 127. § V. 90. La con. op. insisti. I. p. fiel a su pragmatismo filosófico. cf. «Por mi parte debo solicitar el pri- sucesivas percepciones en nuestro timiento personal que le habla de vilegio del escéptico y confesar pensamiento o conciencia164».. p. 887. hasta aquí. 170 Vid. op. Cléro. S. sentidas como mutuamente conectadas y pasando acuerdo con sus premisas fenomé- te entre estos dos principios que él naturalmente de unas a otras. y que otros.-P. 4. prefigurado en las premi- es evidente que estos dos princi. p.. op. de ellos. op. niega todo acceso cognosci- pueda parecer esta conclusión. § V. IV. e identidad de un yo sustancial (en tradicción surge cuando se quiere ción del pensamiento a pasar de un objeto a otro. J. Nuestro to de simplicidad y continuidad de luego de reflexiones más maduras. pues. cocés. cap. despedazado. La mayoría de los filósofos parece in. sino que recuerda líneas antes del texto que nuestras percepciones en nuestro pensamiento o se trata de su intento por llegar al conciencia. p. Ayer. 90-92. se sigue que el pensamiento solamente reconciliar dicho mundo con el descubre la identidad personal cuando. que el fenomenismo del yo personal es la «piedra de nos referimos es el siguiente. de nen una mente. primera parte. cit. no habría dificultad al. troisième partie. El texto reza así: todas nuestras percepciones dis. Si bien allí reconoce que Frondizi165) o «enigmático» (A. Frondizi. en el có- necen» cuando él pasa «a explicar mizado idéntico a una multiplici. cap. cap. cit. chapitre III.. clinarse a pensar que la identidad personal surge de Ahora bien. 225 s. La interpretación de que ardua para mi entendimiento172». «Estudio preliminar» a su traducción del 173 S. en el ámbito del yo personal. § 4. do. 336.. como se ha señala. es la conjunción de los dos princi. que percepción refleja. chapitre III. J. simplicidad e identidad170. op. pp. 35. En efecto. Fun- sí168. cit. 316). la proyección la conciencia. pios no son incompatibles entre Pero como Hume. cit. escribe: ese mismo yo.. como y todas sus esperanzas «se desva. p. cada uno de los dos principios el campo más reducido de la sim- parado y en el que no se perciba mencionados. quien afirma la identidad personal». sas epistemológicas de su sistema. Estos principios son que no se presentaría. 30 . 225. guna171». entre los dos principios enunciados por Hume. las ideas de esas percepciones son es decir. supra nuestros F. También p. J. meano. 3. aunque tenga plena plicidad e identidad de ese yo. Capítulo IV: Consideraciones tintas son existencias distintas. último fundamento de ese fenome- 164 Apéndice. y ran como sujeto de inhesión algo críticas: La tragedia de la diso- que la mente no percibe jamás co. que citamos in exten. cit.Symploké revista filosófica enero 2016 nexión entre existencias distintas modo. conciencia de que conjuntamente como hemos visto. mos transcripto. al ponerse de ma. sin embargo. nal no es una aplicación más del Sin embargo. Rábade Romeo. 887 s. primer principio]. 174 En este sentido.. nismo174. todas mis esperanzas se desvanecen principio éste que nuestro autor cuando intento explicar los principios que enlazan fenomenismo de Hume. 888. pios mencionados la que se halla no es absolutamente insuperable Ayer166) en el enunciado de los dos en contradicción con el sentimien. 887. 171 Apéndice. so: «Solamente sentimos una conexión o determina. Cléro. a pesar de que tampoco esté en nifiesto que con la negación de uno estas palabras del Apéndice fueron mi poder el renunciar a ninguno de los dos conjuntivos el problema sus últimas sobre la cuestión. que esta dificultad es demasiado Hume. A este respecto. Duque. 887).. toque» del fenomenismo de Hume (op. Con el problema del yo 165 R. en este sentido. La filosofía que aquí se propone del fenomismo sobre el yo perso- él y todos sentimos íntimamente. coherencia lógica: no hay la menor incompatibilidad del sistema epistemológico del es- 167 Apéndice. me es imposible descu- acabamos de citar169.. Hume no puede dicción alguna entre ambas carac. Ayer. presenta. en tantas otras ocasiones.-P. y la unidad (simplicidad) y con. ninguna conexión. sobre la serie de percepciones pasadas que compo. simple o individual [negación del lución epistemológica del yo nexión real alguna entre existen. no puede dejar de mantener damentalmente lo hemos hecho en un mundo en el que todo esté se. cf. p. tomados conjuntamente. Rábade Romeo. ya hemos dicho que. tradicciones. quizá puedan reconciliar estas con- «En resumen: hay dos principios tinuación del último texto que he. realidad que le revelaba el sentimiento interno». la incompatibilidad exis. J. p.. y nota 2 de p. 125. se evidencia a con. op. Hume no puede conciliar su var la dificultad y se refugia. No hay contra. Por extraordinaria que nicas. 311. teoría –que le presenta un yo ato. o incluso él mismo. o si la mente cias distintas167» percibiera alguna conexión real Hemos intentado seguir la Decimos que el enunciado entre ellas [negación del segundo proyección del fenomenismo hu- es poco feliz o enigmático porque principio]. op. Cf. Pero esta instancia definiti- partie. troisième sensación de incompatibilidad quizá surgió en su es. p. pp. análisis sobre la “segunda parte” de la sección «De Tratado. cit. pp. J.

bien del de «conciencia». este problema no tiene importancia en po. este calificativo pierde su sentido «la ciencia del hombre es la única za dinámica de su propio sistema porque desaparece el sujeto del fundamentación sólida de todas las epistemológico y él mismo tomará mismo. p. aunque sea IV del libro I) un aparato explica. las dificultades quizá insalvables y desde una “mente” –sea bajo en tiva. En efecto. si bien. hacer inferencias a partir de la coherencia de nues.. dos por una actividad de reflexión personal. expresión de S. Si queremos llevar al fon- En efecto. p. epistemológico. con lo que del objeto. por otra. «Introducción». p. pp. decirse (independientemente de como diría un defensor de una efectiva causalidad operando desde unas percepciones eficiente en el proceso de la experiencia cognosci. de la mente. ción en Hume puede verse S. 443. De este la constitución del cuerpo o los espíritus animales. como lo manifiesta el texto del tivo de la atribución de existencia Tratado que citaremos inmediatamente. al menos epistemológica. asociados en virtud de en que declara la imposibilidad de efecto. le lleva a la disolución del yo –ex- 177 E. que. Pero esta tesis nuclear comparativa que no sabemos quién cedía con las realidades del mun. parte I. do externo.. leemos: «Las impresiones originales. aunque no vital). sensación. o relaciona- calidad de hombre con identidad la expresión «no hay más que per. al igual que su. que ese alguien tiene que ser el yo. op. 190) reza así: «Por lo que también el yo es una ficción. En cepción. porque. por una parte. Nunca se a la paradójica situación de que el que permitían explicar. no habría dificul- ca. se puede completar todavía esta panorámica refe. 119. presiones de sensación proceden del objeto mismo. cadas unas leyes de asociación y que respecta a las impresiones procedentes de los ya que en este caso estamos frente sentidos. cit. cabe destacar. cuerpo. cap. El texto al que nos referimos (li- no sepamos cómo. si son producidas por el poder creador ficar. lógicamente las cosas externas a Tratado de la naturaleza humana nes son algo que no sabemos por mis percepciones. p. y extrema. ya sean éstas verdaderas o falsas. pero.. esa atribución. cit.. Rábade Romeo (op. por la constitución del do con las impresiones de sensa. mal o bien. o de do los problemas internos de su proceso del conocimiento inicia. se afirma y se niega al mismo tiem- ta que esa mente desaparece ella Por lo demás. cierra su libro conciencia de ello. parece mismo perceptual. una realidad única y consistente en tual. cia continua y distinta de mis per. VI. 81.Symploké revista filosófica Consideraciones. que no son leyes de mente alguna. 80. Ahora a dicho fenomenismo. aunque acuerdo con una postura como la de Malebranche meana para poder llegar a decirlo) o la de Berkeley. 31 . o si proceden del poder creador de la mente. no tiene más remedio que rente al origen de las impresiones en Hume con la nista conduce a Hume a disolver lo admisión de un nuevo padre posible de las mismas: afirmarse como autor de la ficción. sección modo. cepciones. estaban radi. I y fundamental con la disolución. en el libro II del Tratado. la realidad del mundo exterior es mento genético primario del conocer es en Hume externos (secciones 2-4 de parte «un hijo de padres desconocidos». 38).. La en cuanto dotados de una existen. sea bajo ziano. causas desconocidas178». op. mantener científicamente que haya su propio fenomenismo percep. «de en que la aplicación del fenome- situación al menos paradójica. representa la justificación hu- otro cualquiera– en la que. el cual. El ele. tras percepciones. pues. podemos nismo humeano reduce epistemo- En efecto. va no deja de revelarse como una ción provenientes. ya representen correctamente a la naturaleza o sean como escribe E. de esa con desesperanza en el escepticis. del origen de las impresiones originales o de sensa- 176 Loc. no se ve cómo pueda y de consistencia a dichos objetos. o si se derivan del autor de nuestro ser. p. hay que reconocer que Hume gar a final del libro I del Tratado turaleza humana misma175» y que llega a esta situación por la fuer. si no justi. p. podrá decidir con certeza si surgen inmediatamente yo se finge a sí mismo. bro I. pero al lle- donde hay que marchar es «la na. sección 5. bien. guien que finja esta ficción. 95. de ción. al final de la explicación del 1. Romerales. sección 2. si las im. su causa última es en mi opinión perfec- unas propensiones o inclinaciones tamente inexplicable por la razón humana. único que le quedaba177». cit. indicado reiteradas veces con porque no hay mente. si tiene que haber al- absoluto para nuestro presente propósito. como veremos a continua- con lo que se podría aludir al dinamismo leibni- nombre de imaginación. Y ahora resul. p. los espíritus animales o la incidencia de los que el propio análisis introspecti- objetos sobre los órganos externos». No hay más que hechos de per- naturaleza humana en la medida mo (teórico. admi- en el flujo de las percepciones. o si proceden del autor de la naturaleza. Podemos también diluida en su propio dina. para Hume. ficción. parte III. Rábade Romeo. tidas las premisas de su sistema situación es por lo menos paradóji. Sobre el tema vo de la genuina experiencia que 175 Tratado. Romerales. son aquellas que surgen en el alma sin propia teoría. En la medida gitimidad de la conclusión de que de su fenomenismo a los objetos 178 Tratado. de manera que. parte I. al negarse por reducirse a entonces que «el análisis fenome. libro I. de subjetivista se ofrece como un «Introducción» que «la capital o demos decir que son algo que no calificativo apto para caracterizar centro» de todas las ciencias hacia sabemos a quién acaece. el calificativo y que comienza pregonando en la qué acaece. no cabe mayor fidelidad a unas extrañas leyes de asociación. Es bajo el nombre de mente o imagi- imposible decidir. para utilizar la algo fingido por el yo. 36-39 y 148 ss. libro I.. el yo se nos disuelve deja de lado a los objetos externos En otras palabras. cepciones». sino que también po. nos debe extrañar que se refugie bien del de «mente» o de «alma». insistimos. bien sea bajo el nombre demás» ciencias176. ocurre meras ilusiones de nuestros sentidos». hace inviable tades mayores en consentir la le- Hume ha montado en la aplicación un yo percipiente. una obra que se titula afirmar no sólo que las percepcio. nación. cit. ninguna percepción anterior. porque. por lo que no de «yo». la lleva a cabo. Por lo demás.

p.. la desazón con que termina el libro reflexión filosófica”: sideramos la otra. S. aludido en más de una ocasión y fenomenismo humeano al yo per. op. lo que frecuente- como vimos que dice Hume. claras que. 1997) (trad. p. Y. En efecto. por ejemplo. mente esta semejanza que «la ac. F. cit. al revisar «identidad o mismidad». Karl Ludwig cap. 340-342. a otro». a pesar de que quizás en él.. siempre de objetos sucesivos «facilita la de inconsecuencia en el Apéndice que yo penetro más íntimamente transición de la mente de un objeto al mismo y.. que «nosotros atribuimos la iden. mis percepciones son suprimidas la mente pasa de una percepción a El hecho de no encontrarle durante algún tiempo: en un sue. creemos por nues- incluye irremisiblemente al yo en «causa de la confusión» es precisa. Lecciones sobre la estamos ciertos inmediatamente de un Yo sustancial. 13. con sar.. Cf. V. ble plantearse cómo puede Hume a todas las explicaciones que del fusión entre la idea de «sucesión operar con la realidad del yo en mundo material puede dar la razón de objetos relacionados» y la de su teoría de las pasiones y de la humana. profundamente si en realidad.. es posi. Rábade Romeo. Cf. piezo yo en todo momento con una «nosotros fingimos un principio».. 32 . uno puede preguntarse más que ahora citamos in extenso pa- sonal. cit. cit. en la de las percepciones. cap. no ocurre que se hace «Había abrigado algunas espe- inclinación natural a creer en un imposible hablar. En la dilucidación de Hume es de gran filósofos británicos181». después de haber. y nunca puedo yo observar otra hablar de imaginación al margen tienen seguramente mucho que ver cosa que la percepción. de acuer- en lo que yo llamo mí mismo tro. no admitirse una cierta identidad conciencia de ello: gicas. 340: «. del yo personal o de la mente pa- te todo ese tiempo yo no me doy ciones. lo importante concepto del Yo se advierte lo insuficiente del sen. 1833).. op. tuvo presente preguntas y plantea- demos como ejemplo uno de los ción de la imaginación» por la que mientos como los que acabamos textos en donde Hume habla desde consideramos una de estas ideas de formular y que. dentro del siste.a decir verdad. No obstante. en este sentido: E. por deficiente que yo simple e idéntico. en su explicación de nuestra real del yo. pp. 180 Sobre todo lo que hemos dicho en cuanto a la historia de la filosofía. Michelet. el mismo Ayer. nos encon. Messer. la confesión «En lo que a mí respecta. I. tiene consecuencias no me. 181 A. 1ª edición. uno preguntarse qué sentido tiene rinto que se le revelaba sin salida..179». G. Sin embargo. castellana de W. consiste en sualismo de Hume. Roces.. cap. 2. vol. que no hay nada más que percep. ranzas de que. es precisamente ese Yo (sujeto de la serie de problemas filosóficos a la manera de un conciencia). que- reflexión filosófica. a pesar de no ma que Hume intenta construir. duran. Puede uno preguntarse qué rece arrastrar consigo el desfonda- cuenta de mí mismo. 119. Cuando de las percepciones. al rece confirmarnos que Hume tenía nos paradójicas. J. I)– ciones sucesivas. Hume que fue «el mayor de los que más fama le dieron como filósofo.. trata de una el que busca. con A. Él. 374). op. por no decir trá. p. A tal efecto. Ayer.. 333. recor. otra. III. Ya Hegel había sostenido con dureza que el cit. W. por un lado. tramos con que. 332. S. que sobreviene al sueño y a la muerte. de dicha realidad. Romerales. daría libre de contradicciones y la explicación de la atribución de Por otra parte. que la relación primero del Tratado. sino simplemente percep. te». de pudiera resultar nuestra teoría re- poder afirmarlo desde una rigurosa cualquier otra realidad. si no hay texto del Apéntice al que hemos en que termina la aplicación del ningún «nosotros». Puede confrontarse además con escepticismo de Hume «ha adquirido mayor noto- A. Fondo de Cultura Económica. Rábade Romeo. p. en ese labe- en ningún caso sin una percepción. que do con su pragmatismo filosófico. por otro lado.Symploké revista filosófica enero 2016 periencia que es la que se realiza. 372-375. queda sin resolver la cuestión de si muchos hechos vid. p. cap. etc. Nun. Se nos dice. situación paradójica y trágica a la que llega Hume. de prejuicios» (vid. el punto de vista de una “rigurosa guarda con aquella por la cual con. idénticos. Ante esto puede lo inútil –por cierto–. el haber decidido no entrar nueva- u otra percepción particular. tra parte que. über die Geschichte der Philosophie. también hombre cultivado y dotado de la capacidad de pen- valor el haber destruído la difundida opinión (que puede decirse seguramente. etc. se nos dice que la Sin embargo. finalmente. pero no con una coordinación verdaderamente aparece con singular claridad en Descartes) de que filosófica. si precisamente se mantiene una solución satisfactoria al tema ño profundo. cit. 57.. 1955 (6ª reimpresión. En sus Ensayos. supra. los este Yo. desde el punto de vista histórico. Hume no pasó a la 179 Texto que hemos citado de manera completa vivimos como yoes personalmente historia como un modelo de pensamiento coheren- supra. se defendido que no hay «mente» mente se ha señalado: que «Hume diante «una reflexión seria y libre o «yo». Un Esta situación paradójica atribuimos la identidad». tiva. No es maravilla que no lo encuentre. no era un escritor consistente182». pues si bien nos 182 Idem. sentido tiene decir que «nosotros miento del sistema humeano. cap. me... no sabemos por qué180. § 22. 310-316. Con razón se ha dicho: Hume que Kant arranca en realidad de esta doctrina para busca su Yo entre los contenidos de conciencia de podamos. incluso de ferente al mundo de la mente. Vorlesungen no concluyen a favor de un Yo semejante» (op. en defini. Ayer.. o decir que con todos esos cuestionamientos. absurdos que parecen acompañar identidad al yo por recurso a la con. cap.» (Hegel.. p. decir de construir su propia filosofía. mente con su obra. moral tras haber reconocido que con mayor rigor la sección dedica- minar en la ficción de una realidad carecemos de todo conocimiento da a la identidad personal. 1. por considerar- ca puedo yo atraparme a mí mismo tidad». op. Hume su descripción. para ter. me he idéntica y permanente. asimismo. J. VI. México. quien escribe: «También en la crítica del Todo esto muestra a las riedad histórica de la que en sí merece. 183).

. castellana de M. Caimi. con desconfianza y modestia183» Ante estos resultados se Las esperanzas se desvane. el del mismo Sorley que citamos su- 185 Apéndice. quien comentando el texto del Apéndice en 187 Kant. siendo así que las asocia. Rábade Romeo. Pero sus obras posteriores muestran un es- nuestro pensamiento o conciencia. 884 s. mal que había cerrado cualquier puerta de bien. senschaft wird auftreten können. «Si del Salvador no podemos dar razón de los prin- cipios de asociación o conexión –continúa el autor español– todo el sistema tiene cimientos de are- na184». op. cap.. intenta explicar los principios que A partir de este momento. relaciones matemáticas». (trad. Y. pra en nota 10. zu einer jeden künftigen Metaphysik. die als Wis- dium”. con este texto. Por eso dice que todas sus esperanzas se desvanecen cuando clarividencia suficiente como para ver ese resultado. Riga. op.. 33 . respecto de lo que veni. el entendimiento humano a seguir tradicciones y absurdos. y Hume tuvo logo». R. en paralelo 184 S. «Pró- tegración escéptica del conocimiento. gire una vez más: se trataría esta raleza. 224. si en el haciéndose cuestión del tema del fenomenismo del mundo externo. Y Hume es consciente de esta trágica situación a la que ha llegado. pp. en Filosofía por la Universidad la epistemología humeana». 315 s. visto envuelto en tal laberinto que Nos parece que esta parte debo confesar no sé cómo corregir del Apéndice que vuelve sobre la mis anteriores opiniones. te por el autor al que nos hemos ciones o conexiones entre las di. yo: su fenomenismo perceptual le Hume ha podido acudir.Symploké revista filosófica Consideraciones. (por si no tuviera ya bastantes) para teoría que en el Tratado ocupa los aventurar todas mis conclusiones dos últimos libros. física futura que pueda presentarse como ciencia. al menos para co en cuanto a la fundamentación mí representa una suficiente razón última de una teoría de la praxis. 887. «son un auténtico deus ex machina en * Lic. 1783). lleva no a la reconstrucción sino a la desin. 200 s. su pensamiento. op. Puede verse. incapaz de dar cuenta del quien confesara en sus Prolego- porqué de las múltiples uniones o mena haber sido despertado de su asociaciones de nuestras percep. Machado. como lo ha señalado S. Inmanuel. P. 186 A. mismo. resultando. W. ni cómo sección «De la identidad personal» hacerlas consistentes. cit. que deriva hacia un “escepti- en este punto capital185. al dinamismo de la mente (o salida. la mente se le revela final.. cit. p. 1984 lejos de llevar a ese “sistema completo de las cien. Rábade Romeo.. Editorial Charcas. versas percepciones. cismo mitigado” semejante al positivismo moderno y admite el conocimiento de los fenómenos y de las 183 Apéndice. cit. vez del giro copernicano hacia el mente como incapaz de explicarse sujeto trascendental llevado a cabo a sí misma. el escepticismo llegó a unen las sucesivas percepciones en ser la posición característica de su espíritu y de sus escritos. Si esta no es es consecuentemente también una una buena razón general a favor exposición del escepticismo teóri- del escepticismo. Sorley. Prolegomena cias” que él había anticipado desde su “nuevo me. hace comprensible que Hume re- cen porque también en el terreno nuncie en la Investigación sobre de la mente se ve envuelto en con. Su Enquiry concerning Human Understanding hasta muestra un debilitamiento de brir teoría alguna» que le satisfaga la posición escéptica. mos diciendo. «sueño dogmático187» precisamen- ciones. p. abocado aquí. pp. p. Cf. Prolegómenos a toda meta- su parte referida a la sección de la identidad perso. VIII. nal. 16. p. Buenos Aires. escribe: «El resultado lógico de sus análisis está 1ª edición.. Era preciso esperar que la imaginación) para explicar nuestra espiral de la historia de la filosofía creencia en su existencia y natu. cepticismo menos completo que aquel al que llevó declarándose incapaz de «descu. por ello por el “Tartarín de Königsberg186”. M.

que han deposi. Because I could que estemos dispuestos a aceptar importante sea Albert Camus. Colombia. sión de hacer un tratado en el senti. hallaremos maneras de con. sólo serán posibles en la medida en to de este tema. acaso. reduccionismos típicos que nos esta pregunta supera la primera de será necesario. en su original francés). de Gual. sin dudas. He aquí la primera pauta otros tantos que han hecho ya uso The carriage held but just oursel. momento. trad. dentro y fuera de tado sus sistemas y. sus vidas a un simple2 tratamiento qué y cuándo suicidio? Va más allá pósito no será el de dar informa. no podemos pretender el absoluto. sabemos que algo distinto. Nadie podrá 1 Esto es. ¿Por qué tratar el tema del reduccionismo-emergentista. la subsume en desde su pleonasmo. Bien. Vemos cómo tos. precisar los términos en el marco de “Presente del idealismo alemán” en presupondría una serie de espacios lógicos que ha. do riguroso del término. en otras palabras. de cualquier tipo de explicación ción acerca de este tema. nos alejarán de ella3. Cf. como bien drón. tar la pregunta por el suicidio. blar. C.. hallar la contingencia previamente a la necesidad. diversos. repasar la será su filosofía. M. una clave de lectura para el presente trabajo. sin embargo. se el tratamiento en base a supues. de concebir una problemática en considerar. existencialismo. Bien podríamos ha. gumento ontológico. Más bien. que encomendada. tanto teológico cebir el suicidio. aventurarse en otras estatus modal del espacio lógico”. SW XIV 338) éste nimiedades. en definitiva. dogmática. aquellos que ya han percibido los nace o no se nace. Él siempre es cla- de esta pregunta no exista. esperamos hacerlo. cen que la reflexión se vea afectada desde un primer 2009. el de la verdad1. sí. de vivir? Siempre la pregunta sur- mer suicidio. Gabriel. lejos esta. Bien nos valdremos de Death. donde el problema es difuso y casi planteo fuese otro. 2 “Simple” no deberá tomarse de manera peyorativa. a un de Sisyphe. a un las contingencias.Symploké revista filosófica enero 2016 Notas para un ensayo sobre el suicidio Gabriel A. puede que el más Emily Dickinson. es decir. es decir: se vive o no se vive. M. Más 34 . cialismo con creces: ¿vivo o dejo Será improbable hablar del pri. A modo de ar- Es decir. que el primer lidad de un orden previo a la diferencia ontológica. acercan a la verdad y que. Saia* Because I could not stop for suponer que existen otros tantos y inasible. pregunta que interpela al existen- serie de supuestos concatenados. vida y obra de los pensadores que ro. imbuidos dentro de este meollo. el suicidio será uno de ellos. Aquí se baraja la imposibi. sin el ensayo lo que nos permitirá es girá como la primera persona del eso: hallar las distintas maneras singular. del presente trabajo: los supuestos de sus facultades para el tratamien- ves/And Immortality. y Ramirez. Desde Parménides. La pregunta que lo deslinda del pues. claro está. la filosofía tiempo. de la proposición. de la ponencia pronunciada explica Schelling (SW XIV 315. No Camus sienta las bases de lo que suicidio? Quizá el planteo correcto pretendemos./He kindly stopped for me. es la siguiente: ¿por la actividad práctica. considerar tingencia o necesidad? Schelling y Hegel acerca del 3 En la misma línea de pensamiento. Nuestro pro. reduccionista. Más allá de la supera- mos y difícil sería la tarea en tanto llos hombres que ya se han visto ción de la contingencia primaria. En not stop for Death nuestra inaccesibilidad a un siste. de aque. sí lo han hecho. pues. según estimamos. su obra El mito de Sísifo (Le Mythe ma único de verdad. “¿Con. como ateo. significará acep- la Universidad Nacional de Colombia. Camus hallará la idealidad de la sólo puede concebirse como una Lejos estamos de la preten.

bito práctico y reflexivo. esto nos es la principal razón por la que la distinción óntica nada a nadie. 6 “Dentro de lo –posible. ¿Qué podremos plantear Camus. tas. hubiese pasado. el que piensa establecer órde. Oigo el último pájaro. todos responden a tiempo. el escultor. El ensayo de absurdo no responde. Un poeta escribe cinco un tiempo mudas y un tanto ocul- negar que Camus actúa del mismo líneas en lugar de otro que tam. acto creador. gundo papel de la misma pregunta: será dar con un tema como el sui. interés como fondo de la ejercita. con no se analiza sólo su filosofía sino el ahora no sería pensar el mañana. la reflexión sobre la muerte. El suicida un espacio lógico del cual desisti- 35 . Dialoghi con Leu- no hay un horizonte posible para la cidio sin haber pasado por alguna cò pérdida de identidad que ésta gene. titud convergen los distintos tipos tura frente a la ética de la cantidad tar lo que es en cuanto que es. entrando en la contradicción de los advierte no hallar en sus páginas.. al darse una res. que resiste. sin ser presutuosos. claramente. absurdo. se comprende como resistencia ha perdido la lucha en tanto es un tido de una mirada frívola y reacia vital –y no por ello no se halla en reduccionismo. pre. Más sencillo: cada uno ra el lugar donde podrá darse esa no poseen consecuencia en el pla. experiencia cercana a la vida.Symploké revista filosófica Notas para. llevaría a comprender nuevamente funciona como reflexión del anteponer. el mú. todo el compulsión de resistir. teniendo en cuento que sólo peso de la cosmovisión caerá en el sin más. halla. a tensiosamente. Su denamiento diacrónico facilitará la campo. Lascia dire “domani” agli dèi. real. sico. El científico tanto como el se puede erigir una conducta en percipiente y ese percipiente es el poeta. se analiza una actitud pues a propósito de ello veremos instancia. Si puedo pensar el maña- La interiorización de la metafísica tuados en el texto de Camus. El raría en un individuo. quizá lo divino ha de la filosofía? ¿En qué se diferen. tiempo es aho- ser frívolo en tanto que las ideas creador-de. en otras palabras. Aquí se ponderará una nueva pos- modo poco eficiente de fundamen. siguiendo de estos personajes. Tiem- cian el interés y la aplicación de la nar que la resistencia de cada uno po no referirá a una oposición a misma? Podemos decir. apropia la posibilidad de no. que Camus está incrurriendo constantemente en la metafísica. un suponer pasado o suponerlo como interés “aliviado” por las ansias de II un mero estar de cosas en un or- 4 Es evidente. el menos trabajado y puede pensar el mañana sino desde es aquello que permite la nulidad el más profundo-.. perdido su eje en nosotros. ¿Quién puede resistencia. Jorge Luis Borges. Dichas verdades parti. ¿Cómo es ontología se pierde en su garante5. cómo sobrevienen las experien- ticulares. se estará asumiendo un se. no solo se acepta la pregunta definir el suicidio y –con él. a su vez. Comparable a la actitud de resis. sin embargo. serán las referencias a Nietzsche. en tanto que la pre. como lo querrían los a Sloterdijk. oposición. ción. torno a la vivacidad? Es aquí don- hombre (con todo lo que esto con. además. “hombre absurdo”. hay distinción social frente a la posible pensar en una ética dis- Es decir. na. la misma resistencia que siempre al tiempo de lo divino. sino que además. Ésta no del pensamiento del mañana. Pensar el mañana desde de cualquier fundamentación. en última que. conceptos borrosos en juego. a los anhelos y la nostalgia de la en cuanto al tiempo? Todo partirá tificación buena de toda su obra. lo que nos quedaremos. resiste por sí y por el experiencia de la vivacidad. Camus nos envuelve. Aquí es clave mencio. “suicidio” – términos planteada supra. Si. lo eterno. hay podido escribirlas./Lego la la vivencia. Mismo queda descartado el modo? En su proceder no se hallan bién. veremos cómo la filosofía de Solamente pero loro quel che è puesta.su ám- por el suicidio. Pre- un interés más profundo. otro. quizá. 5 Este supuesto. Eternidad no referirá ya expresión hos anthropo6). sin embargo. imcomprensibilidad del presente y es el ámbito primario y único posible de la misma. culares sólo corresponderán a un tencia frente a la vida. lo divino Ahora bien. de alguna manera. Claras no de aquello que decidimos. de su condición humana es su propósito. frente a la vida en tanto que vida. si bien sonará un tanto complicado. esquemas clásicos. cias antes de la reflexión posible. difícil será olvidar la clásica nes. de Camus nos ilustra: eternidad y lleva. Difícil tarea stato sarà. no planteada por Camus. que no sólo se puede será la privación del individuo-no. ¿cuál es el sen. será con verdades par. aún. el del lenguaje. el político. Con este Non aver fretta. ardua hazaña laboriosa. Cesare Pavesse. Patroclo. por más llano que parezca. la de disciplinas y sus actuantes. Éste se da tinta.humano”. Estoy mirando el último poniente. estaría –metafísica que el mismo Camus remos temas como “donjuanismo”. con los cuales el ahora. no se pero que opera de modo tácito4. podría ser una jus. pues éste pondría aún más proposiciones subsecuentes. gunta será el pre-intento filosófico. tiene sitio alguno en el texto. En esta ac. el lector.

hasta aquí. lo cual será -como él un “suicidio filosófico”. la vida frente a aquello que se le realidad. lo cuantitativo ha ganado surdo deberán poseer tres caracte- los cimientos de la reducción: por la disputa frente a la calidad de lo rísticas. por el otro. el modo. Mismo hallar verdad y garantía en Dios? relacional. Aquí se comprende el don. sólo temas filosóficos. Sendos tres no pue- y Dios. busca su estar-contingente. reflexiones de este tipo. 36 . pregunta. Ahora bien. do. abandono consciente o in- destacar que la remisión a “resis- aquel que corresponde a la razón. No perdamos amar menos a más. Es por esto que se puede abando. De este mismo eterno en nuestras notas sobre el plo del mismo). por más que lo haga. Si bien los modos de vida perdida filosófica. ahora. gada por un comportamiento que de los tres. a los sistemas teológicos. dría analizar el dominio sarraceno. el tiem. una defini- punto reduccionista. po es compañero de Don Juan. es la característica principal para anali. go será su muerte. También será pre-intento. tanto re. no hay sistema. es de. en tres horas. tivamente sucede.la creencia escatológica7. embargo. razón. libertad un lado. a los sis. pre-existen. los distintos hechos históricos que en orden arbitrario con respecto a Aquí sienta su postura. consciente. el actor ejemplificado por suicidio. Será un punto duccionismo como emergentismo campo de lo jamás eterno. lita el mero hacer como “sistema”. la razón. el principio de la re. segundo positivismo. deberá cumplir Es posible plantear. vivido. será. pues alcanza un punto vital casi como toda pregunta del discurrir vorcio de estos positivismos con nulo: conquistar es permanecer. será la falta de ataques por parte anteriormente mencionadas atañen sófico. la filosofía será sólo posible en vida es la conquista de (aquí se po- gunta encuentra su asidero en las tanto se considere que la vida tie. pues Molina lo comprende. Nuevamente volvemos a trascendentes o las entidades sepa. es único en den poseer una definición en sen- endiosar la razón será un mismo su campo: amar a más no significa tido positivo. visto desde la vivacidad. dad: sólo hace falta vivir una vida del hombre en relación con el ab- so filosófico que se alza por sobre longeva. 8 Mismo comprendemos que podrá suceder –y efec- será un positivismo gnoseológico. hemos de decir que este supuesto del abandono escatológico.serán equivalentes. bos se constituyen como dos sis. estos modos son simples En definitiva. como si ésta fuera meramente una constumbre. el te. ya hemos avistado antes. cias son tenidas en cuenta en el con otro elemento. Sin pretensiones de Camus. dará paso dominio dentro del tiempo. de a la búsqueda que éste ha de tenda ser absolutista –las verdades nar -que efectivamente se ha aban. consideraciones de la razón que ne una importancia relativa.complicado8. ambos dos –razón juanismo. esta pre. es decir. el conquistador tratará más arriba. Camus no se está oponien. la contingencia. a revisar. uno conside. pues sería importante se hallan a un mismo nivel que los 7 No es el propósito del presente trabajo entrar en ver hasta dónde pueden llegar las incluye y no los diferencia. donado. cir. a saber: rebelión. tendrá su III las relaciones de cosas. serán simples desdoblamientos de de llenar la actividad vital con una flexión de Camus se basará en una la realidad en tanto que ésta es ne. quizá es el más pueril.Symploké revista filosófica enero 2016 mos hace algunos párrafos. cialista. El di. lo curioso del asunto presenta prístino: las cuestiones ficidad ampliando el espectro filo. si se puede ganar especi.con los espacios lógicos. ¿Cuál a esto. la filosófico. la segunda contigencia que creará radas y subsistentes son aquellos El divorcio de estos positivismos. aquel que Camus como una posibilidad de la considera a Dios como garante de vida dentro del absurdo. Am. sucitar. rritorio que suscita mayor emoción Claramente. tencia” nos resulta nuevamente zar la religión como una segunda naturaleza. la primera: lo necesario se hallará supuestos que Camus derribará-. por otro lado. ta de como la motivación final de verdad y garantía en la razón? En rablemente más grande que el otro. ¿cómo un sistema puede que además ha perdido su punto llo único vivo: el desierto). el tiempo y lo rante (Husserl será un claro ejem. basado en las ciencias como ga. la reflexión es lo que posibi- do meramente al existencialismo. un ciclo vital que se circunscribe a la figura más certera del suicidio: temas cerrados de referencias de las normas del parecer-como-ser. será la al que Camus llega con tanta facili. El personaje de Tirso de negaciones. Dios. Los garantes aquí Así mismo. conciencia meramente histórica. pero habitantes y dominadores de aque- él hace. si se quiere. Como tido. Fácil será pensar en dos podemos interpretar este conquis- ¿Cómo un sistema puede hallar territorios en batalla. de aquel que es más grande. y pasión. Aquí cabe El primer positivismo. lue- Hasta aquí. Cómo hemos comentado la referencia. nos llevan a plantear el asunto mínimo. Las experien. existe para llevan a considerar su falta de sen. ción que carezca de comparación de vista que. el compromi. sin embargo. también se está y duda al momento de analizarlo? hay una intención que correspon- separando de una razón que pre. actuan- a un positivismo ontológico.

incluso se puede tener.Decir “sí” al poco impúdicos. la zo. Sin un hombre responda: “No sé. La ya no existe: no hay una noción ta. será satis. Árbol de dedo. cualquier respuesta por la memoria. pedagogos y. tampoco de absurdo-. Toda respuesta. en una consulta na. El azar siempre someterá la esto según Camus. 37 . me suicido. bien explica Camus. El martirio pasará a ser. no le cabe el atributo de hé- tengo conocimiento de por qué no mación de la obra toda. la vergüenza no es otra más bien. es decir. Conflictivamente. Aquí podremos recurrir a dos per- se podrá evaluar su falta de valor la respuesta frente al suicidio fue sonajes míticos que. La costumbre frente a la vida9. El martirio. volviendo pre porta la necesidad suprema de a la primera pregunta. Ahora bien. Alejandra Pizarnik. Sísifo se con- interacción podría comenzar por Pavesse encuentra la condición vierte en héroe legítimamente en esa pregunta fatídica y necesaria: humana. está someti- será una buena respuesta. De la duccionismos que busca el hombre psicológica o en una conversa. quizá siendo un punto nos podemos preguntar. respuesta por el “sí”?. aquel hombre que castigo terrible por su astucia mal puede decidir entre quitarse la vida empleada. El Explicar con palabras de este la sensación será la misma en caso trabajo mecánico. cuando lle. sión humana.sólo habrá culpabilidad. La dimen. Suicida será mo Levi. El destino roe. el filosofía –la de Camus. perder llanamente. la otra ladera no 10 En un sentido que odiarían los antropólogos. traída a cuento mente. dudas. sin redundancias ni titubeos. no se puede todos los textos. un sentido lor de una vida ajena? Así como no –dotándolo así de su caraterística que es atribuido como no-sentido.héroe que él reconoce como héroe La vida pierde sentido.sonaje que él tornará personaje. personaje sometido a un Narciso y Leucótea. en su mito- (valor en fin). Quizá necesiten sus personajes. Sísifo parte sociólogos. pero una persona de la modernidad. una cuestión azarosa.. podrán ser utilizados: Lo ajeno al suicida sería. tal acción. Si podemos pensar su posible convergencia. De más está decirlo. la respuesta a la primera pregun- mos bastante lejos de una posible ta planteada en el ensayo siendo explicación de la concreción del V ésta un “no”. otro objetivo. a simple vista es cuasi infantil10. Sí. mundo que partió de mí un barco de supervivencia: el superviviente útil. nostalgia y anhe. ¿qué podría suceder con una factoria.recorta. con lo cual estaría. estaría dando la respuesta absolu. Quizá sea la manera de hormiga puede ser rápida o el dedo para alcanzar la otra ladera: no hay enunciar estas tres características y desatinado. logización. suicidio implicaría apartarse de la ner una respuesta afirmativa sería ración tan sólo a Sísifo? Es el per. Cualquier tipo de se puede hablar acerca de la vida. el va.Symploké revista filosófica Notas para. la memoria que su reconocimiento. hoy día. será la causa de ponerse frente llevándome es una hormiga oprimida por un a sí. es la muerte o la vida ga a la cima y retorna al comien- que está faltando. La superficie de contacto sifo logra ser “feliz”. culpabilidad podrá ser el móvil de de vida post mortem que justifique frente a la vivacidad. No el motivo y tal vez sea la consu. será la vida únicamente.. efectúa.como si fuese decisión a un posible cambio.muerte no se hablará. aquel que no pueda dar testimonio cosa que ambas nociones puestas Ahora bien. pues harto podrían hallarse en aquella ladera. En su interminable tarea. minar. tentadora. en Pavesse.te a él. es decir.¿por qué Camus tomó en conside. ¿Quién puede dicta. comienzo de la reflexión. sin embargo. pero no lo haría”. inacabable e in. más allá del tormento trágico. Sísifo. llegado este vivir. Los re- cabelladamente. aquello que podremos comprender también el Podríamos pensar. Falla -también conflictiva- nos interpela constantemente.en juego. 9 Por esto mismo hablamos anteriormente de la per- dida de la escatología como tal. dimensión existencialista que esta satisfactorio. en cuanto co- “¿por qué no se suicida?”.entendemos por condición huma. Claramente. existe. Sísifo. Incluso. el hecho de obte. es todo do a la rutina y su fastuosidad. Cesare Pavesse planteará en esta analogía poco detenida- muy bien la cuestión en su libro mente y adoptarla como algo que IV Dialoghi con Leucò. si Sísifo es de lo acaecido.en cuanto que como héroe allí en más. el común de las personas. Diana es mínima. Sin embargo. “no”. serán fundamen. se puede evaluar el valor. quien siem- suicida. Recordando a Pri. Nostalgia. aquí actuará como contrapunto y -fren. más allá del viviente. en todo caso. no des. bra conciencia del trabajo que él de manera táctica es aquella que lo. ción común. será lo único que no posee final alguno. deberá vivir su vida – VI o no.. De tales.

en Leucó- será aquello que actúe como dispa. sólo existe luego de la anagnórisis (“recono. pero sí de camino. pues no hay ocasión para una figura delimitada por la otre. and genius. final (en algunos casos. aparición”). se podría decir que Leucó no es un personaje mítico mente planteado. Sé. manifestado este último you dare! conciencia es tan sólo posibilidad como inefabilidad. que en aquel caso hipotético anterior. Esta otredad. como lo habíamos comprendido pues sería un retroceso. será la heroína de la sutileza por la todo acto se vuelve fundado sobre 11 Así definida. cometerá su acto comete suicidio. el acto reflexivo. lo único posible inspect. Narciso cuanto Ino se encuentra sola. el prefijo toma sentido. lethargy. despair?/Make out the invent’ry. por esta in- que esté solo sentado a la vera de worse for the wear?/Think first. en su caso Sémele muerta. justamente. ¿Leucótea bres y dioses. En ella no hay nada que es en realidad una representación ducción). interlocutor cuasi principal. Is’t returned./ tea pasa exactamente lo opuesto. Si bien la ven. símil a la no va. en todo caso. sui-. Aquí Return you me guilt./Gave health. hermana no. de una no- ciso no puede optar por otro tipo anteriormente. no es así. Sémele. Samuel Taylor Coleridge. de Narciso. la cuota azarosa mismo también se torna un medio. El análisis que se puede hacer su fundador. puede superarse a sí. La consideración La autoconciencia. luego actuar. The de autoconciencia. será la figura del suicidio endógeno: Nar. la interiorización es tal que Nar. Aho. no hay destino. as ‘twas sent? Is’t no indeterminada y que. no hará menos tengamos en cuenta la facción de por suspender su juicio. Tampoco podrá optar éste. El mito de Sísifo. Con esto. develar que tan sólo no se llega a la 38 . en este caso. determinación. lo que la convierte. En cuanto acto final.la preocupe demasiado. un principio. del suicidio. Ella no consciente. Sísifo ganza de los dioses es reconocible Suicide’s Argument no logrará hallar felicidad por fue- en este Mito. La consumación de ción de vida post mortem. no será algo que nos Ya hemos visto la cuestión tea no puede ver -jamás podrá. pero ciso. más de vida. que existe como reconocimiento es surdo y también el héroe escogido guera”. trataremos la el jurado. Leucó la misma. I gave you hope. En a Leucó consigo misma. se produce la apháneia la haga consciente por completo. en un loración de la vida (que como bien ra bien. su hijo Melicertes). a lo sumo la figura Si Sísifo es el héroe del ab- pierda. compare!/Then die--if die bre individuado por completo. aunque sí hay soberbia y dad que encuentra11. se aúnan en el hecho del suicida. Las fuentes son variadas. por lo pronto actúa aplicando sobre sí mismo el mele muere –en cualquier versión decide cometer suicidio. su fue el “sí”. recapitulando. El rasgo que quizá se miento de sí. divinidad servida en el acto huma- hay desidia. ce. No es alea- será en tanto que es el compromiso Narciso respeta por completo el torio que Pavesse la tome como del suicida mismo. su heroicidad. sería otra manifes- vida. sería un intento de tra. si Narciso nos pone frente principio su texto se llamó Hom- dijimos ya es una valoración) que a este tipo de suicidio.Symploké revista filosófica enero 2016 En este caso. you WERE!/I gave you innocen. Aquí no real la distancia entre ambos casos. La condición humana enfrenta ta único y es novedad: primero ser de la madre de Dioniso. nos llevará a contingencias en la necesidad. Ambos planteamientos heroico o divino per se. Leucótea halla embargo todas coinciden en algo: ocupación por el afuera allí donde Narciso muere en lo que se podría Nature´s ansewer Narciso tan sólo hallaba una masa llamar un suicidio íntimo. No hablemos. El favor es La confrontación existe. como en el caso de ra de la autodeterminación. Leucótea será destino. La impor. and an ample scope. exógenas. yace sobre el supuesto de un hom- ta por el suicidio. Ella salta y es tancia que le daremos a esta figura a un suicidio de tipo endógeno. Cabe destacar. Claramente. sin VII sí de su tragedia. luego fue modifica- puede presentar el amigo-paciente plantea una cuestión distinta? En do. el fin en sí del mito griego-. ése el factor de cambio. responsable no de su suicidio. será la “ce. por su humanidad y astucia. en la que nos referimos autodeterminación. no se pudo decir “no” a la pregun. incluso en la mitolo- (“exterminio” o literalmente “des. junto con sigue su curso: no hay apología del Este caso sería más bien heroico. de Narciso es dudosa. El camino se presen. la víctima del suicidio por razones la vida y la repentina muerte (que cimiento”. rador para el hecho suicida. No existe la figura del reconoci. no merecía ser una fuente sino porque su suicidio what you ARE! Call to mind what contemplada por él conformando se da en el reconocimiento de sí. La única justificación tación más del fallido intento de superación de las del mito de Leucótea. Leucótea era Ino. Él es ambos. Leucó- Leucótea. No por. a la reflexión. Volvemos a los espa- que necesita Narciso es el juicio y cios lógicos. gización de Leucó).

esto nos lleva a nuestra premisa: Si se quiere. aunque cuidada actualización del sis factibles. Interpela. pretendemos realizar una intrépida gado más hipótesis que los análi. Si Leu. propuestas. pretende interpelar a los cotidianos có fue transformada en vigía de los a la luz de estas tres figuras míticas mares. La vida no sólo se vive en nunca escindido respecto del prin. No Séneca. los humildes que está siendo gestado. sobre estos cimientos en este asunto que no haya sido erigiremos el análisis de la actual pensado. al menos ínfimamente. adopta Camus en su ensayo. se tante suele ser conciliador. lejos de ser una redención Quedará además una cues- del pecado –cuestión anacrónica. nolentem presente la noción de crítica que trahunt.. virtualidad que posee una perso- lling. Recordar algo es volver- damente. Si hasta aquí se han arries. pues. do por una coyuntura. cuestiones varias 39 . Quedan. sigue siendo tan fuerte como para to principal. por analizar. Los apuntes que uno puede realizar quedarán a cargo del tiem- po y el trabajo aquí empeñados. no fue sólo por azar. vitalización del espíritu de Ino. será seguir persistiendo en el presente. mismo. muerte o se escapa de ella: el ins. Nada puede analizarse lo a pensar. será un resultado que Ducunt volentem fata. Sea cual fuese el resultado de ese análisis. eso sí. Ahora podemos ver cómo existe un ni- El secreto de toda vida sana y vel de enajenación que rebasa los capaz consiste indiscutiblemente contornos laborales y llega a ser. más bien. el mito desprecie su existencia. Las edades del mundo na. y es lo que realmente son. el de actualizar esta concepción. La re. El asun. en no permitir que el tiempo se bien se tome la expresión. Allí dad Nacional de San Martín se halla la idea del optimismo o la desidia. dención. un único plano sino que existe un cipio que genera el tiempo. tión cabal: ¿cuál es la dimensión como lo entiende Festugière en su enajenada en nuestro tiempo? análisis de la época clásica. se ha operado debi. En un principio. ¿por qué tratar el suicidio? jar al pensamiento del tiempo en Hasta aquí. vidas relegadas a jornadas laborales de VIII diez o doce horas fabriles. Bien propuse este trabajo como Notas para un ensayo sobre el suicidio.es una Pues ya no sólo podemos observar. una vi- vuelva exterior y en no quedar driera.Symploké revista filosófica Notas para . Epistola ad Lucilium pretendemos. del vitalismo o el fatalis- mo. ser una mala copia de un texto sino. de aquí en más. condición humana. plano adicional conformado por la Friedrich Wilhelm Joseph Sche. como bien lo hizo Camus. aportes a esta temática.. El individua- por cualquier persona que goce o lismo sigue siendo patente. las mentes pueden agrandar sus pretensiones * Estudiante de Filosofía de la Universi- o empequeñecer sus ánimos. no se puede despo.

quietudes pendientes que me había ros pasos en la Carrera de Filo. un complemento de esos conoci. era conceptualizada en el ámbito mientos. cunstancias personales. cuando estaba instalada en que no cubrían las equivalencias. aunados por cantos? bién Filosofía la cursé en la UBA). hallaban otra. siento transitando el camino de la Carrera estuvo enmarcado por el intuitivo como cumplida la expectativa de de Letras. transcurría la Carrera. Una disciplina que diera to. tudios. que Fi. sino que el itine. tanto por las cir. y así fue mi lectura visión. el Romanticismo. percepción de una mirada diferen. de Alvear -hoy También es de destacar la relación Absolutamente. te. que Letras. textos filosóficos que esa subjeti- nos Aires. ¿Cómo fue acercarse por conocimiento. el comprobar que los Esta pregunta vale para En primer lugar fue un problemas y las preguntas filosófi. A riesgo de ser reiterati. Y lo té al transitar mi primera Carrera. (Piensa). Sí… (Silencio) En lo poco tiempo antes que se radicara 40 . que es decir. De alguna mas de la filosofía a medida que va vo insisto en que el acercamiento manera. sí. englobaba. en sus antecedentes que que surge como una necesidad. una cesura? la calle Marcelo T. que estaba alimentando esa primera vez a textos filosóficos. Es decir. y como una carencia que experimen. en la Universidad de Bue. la cosmovisión de la época que los Inmediatamente me vie- De manera que no fue un acerca. La miento gradual de acuerdo con el ¿Cuál sería la diferencia escena se dio en un pasillo de un Plan habitual. que tenían otras inquietu. y la hallar la completitud de ciertas in- ¿Cómo fueron sus prime. sofía? el reconocer. teratura. ne un recuerdo a la memoria. Sí. la identi- miento a la filosofía? des que las que yo conocía por mi ficación literaria fue siempre con No fue un acercamiento anterior Carrera. la dinámica misma que surgía de sus derivaciones posteriores. sistemas filosóficos. como de comprenden la tradición popular. A medida que acercamiento atípico. formal. Es decir. losofía fue cursada con otro ritmo. cotejo con los textos literarios. cidente. En mi caso. por ejemplo. una o la el hecho de esa cuestión curricu. del último Heidegger. estuve así en condiciones de expe. o sea. de Hegel. novela o poesía. acaso. Letras. desen- equivalentes varias materias (tam. entre los dos tipos de acercamien. sino diría. De manera que importante fue ver después en los Letras. en las variadas primero al mundo de la filosofía. ambas Carreras. ¿sintió que era lo que espe- lar que hizo que se me diesen por manifestación conceptual en los raba? ¿Hubo sorpresas. por cas que estaban implícitas en la li. matriz del sujeto romántico. ocupada por Ciencias Sociales. la propia Carrera. te que me resultó muy fascinante: dejado la primera Carrera. la percepción de rimentar la diferencia que mediaba vidad. a textos fuente? menéutica de los textos poéticos en mi caso uno llega a los proble.Symploké revista filosófica enero 2016 Luis Ángel Castello Entrevista ¿Cómo fue su acerca. de la filosofía como camino del cuenta del horizonte. manifestaciones que tuvo en Oc- académicamente hablando. sí. de abordar los problemas desde piso de la Facultad de Filosofía y rario siguió el azar de los huecos la literatura o la filosofía? ¿Sien. de la cosmo.y con los nuevos compañeros de es. no usual. o la her- producción literaria. en consecuencia.

situación ha cambiado radicalmen. Esto vida estudiantil. ¿no?” (Risas). de manera que como estudiante. Lo Principios de Filosofía tenía a su otros problemas que también difi. a lo que él nal al cual pertenezco. ¿ver- dades es un ámbito muy reciente. en la calle Puán. ¿Cómo fue preparase imposible abarcarlo todo. o progresos en deter. poco antes de estructura previa que le sirva de Artículos. como la UNSAM transcurso mismo de su desempeño describiendo. lo que la práctica. de inquietudes del estu. bemos. una predisposición ¿cómo decirlo?. etc.Symploké revista filosófica Entrevista definitivamente en la sede que hoy frente a las inmensas posibilidades por las urgencias curriculares que ocupa. académicos para el concurso de mente que es un buen compañero mos: nuestra Escuela de Humani. condi- miento de grupo frente al contexto la continuidad con una Cátedra. va manifestándose la tendencia De manera que esta solidaridad de quedaban reservados para el térmi. tos. y que es algo diferente. si no sé previa- especial con su tradición. a lo graduación. y Me parece que esta pre. minados ámbitos disciplinarios. y sin embargo sé ingresante durante su paso por la ción del contenido con el docente algo de Kant. a lo que debemos Qué lindo tema… Prepa- fundizar en tal o cual autor. pero agregar. pero por otro sino que. en su capacidad explicativa diantado. en el dad? En este panorama que vamos mente formado. para el momento posterior a la lo que la situación del aula va enri- por su nivel de integración. el esfuerzo se cifraba en frente al grupo de estudio y. acostumbraba a guemos por último que cada ámbi. no de los estudios curriculares. por ejemplo). obviamente. a la transmisión en el futuro do- intereses. en la posi. muchas veces dio a una Ayudante. y “Metafísica”. mento natural. Becas. etc. queciendo a través de los años: ya que ocurre con los grupos de es. y es ob. y las necesidad de antecedentes futuro Ayudante. dios universitarios en Humanida. “Bueno. las diver. diría. Después les surgen vínculos que atraviesan un horizonte mediato. Esto ocurrió entonces a desafío que plantea la falta de una sos. con sus pares”: interesante. es decir. cada uno con relación a los estu. Como sa. innata a la transmisión. se consolida en el senti.. de la misma. esté presionado gógicas tienen el carácter de anci- 41 . A cente. los años. algunas veces. paradójico de la situación es que cargo la asignatura “Introducción cultan la dinámica académica. motiva que el ingresante. Don Lorenzo Mascialino. démica en la que nos insertamos. sas circunstancias particulares de primer lugar. a la confección de Ponencias. que no solo demo- que el Profesor Carpio.. en su solidaridad. decir. que concentraba en su persona el con poca salida económica. en los últimos decenios la ideario docente. está el lo obligan a asistencias a Congre- la Capital. todo eso que en sus reflexiones so- las relaciones que establecemos ción académica como la actividad bre este ámbito los sofistas griegos con los compañeros. exposición docente. mente humanista como atípicos y bilidad de la docencia. gunta vale más para Letras… tecedentes que la metódica y clara teria escuché la respuesta que le ¿en qué momento sintió que es. en social mayoritario que considera el deseo de llegar a ser Ayudante su compañerismo: el que fuera mi este tipo de estudios específica. por la obvia identifica- Carrera a Kant. “No selecciono jamás a un to académico guarda una relación te. me sirve para decirles ahora que es el cierre de la Carrera del Docto. etc. Agre. fines de los ochenta.). investigativa siempre estaban en designaron como phýsis. dan lugar se retirara del ejercicio docente. la atmósfera aca. sujeto de apoyo (Institutos y Departamentos ran el momento de su graduación. generándose así un rechazo de respondió. plantea obvia falta de madurez o rigor. las materias peda- misma lo ha sido. A una tra. lo sumo. Lo cierto es que la produc. en la instancia de un Concurso. esta anécdota. de las cua. reservadas está la paideía. durante la vida estudiantil misma tudiantes de otras Universidades. Lo importante es. Proyectos de investigación. contar con un ele- tud individual. inquietudes. des. rado a partir de la instauración del para docencia? vio que a cada uno nos gusta pro. cuando ésta le taba preparado para producir? resulta otorgado un cargo a quien preguntó si creía exhaustivos los En esta pregunta hay que tiene después serias dificultades en contenidos que se impartían en la situarse en el contexto generacio. digamos. especializados. maestro. yo por ejemplo dición que cifraba en la Carrera los alumnos hacia la disciplina en no estudié en todo mi paso por la de Grado toda la expectativa del cuestión. y todos los intereses. rarse para la docencia implica. en eso queda reservado a la inquie. valorarse en mayor medida los an- como alumno de esta última ma. al a la filosofía”. se viene a sumar que la imparte. golpe militar. lado una tradición centenaria (la a producciones que adolecen de la El gran didacta que fue el autor de de la UBA. entrado ya en años. también de de crecimiento que se abren. la transmisión de sus conocimien- materias de la Carrera. en ción primera.

una recientemente en nuestra UNSAM urgencia de conservar. como país. etc. haciendo la específica de su estructura. Mi la manera de las ondas expansivas. y llegue. acuciados conocimiento internacional de que sin perjuicio. Una tarea investigativa. en caso de hacer lo contrario.). gozan los diversos profesionales ambos tiene que estar presente la deben abocarse a su exclusiva ta. rea productiva. TV. En fin. para el asiduo seguimiento de una patada” (Risas). a un círculo que. De que en la época de mi generación para cualquiera. una ley por la cual todo libro que tonces. Vuelvo a citar para la relación discipular. debe padre del actual Canciller Timer- mer peldaño de la vida docente por ser traducido a la lengua vernácula man1. tanto por la ausencia de ta evidente es la calidad académica y otro para investigación –al pa. vida universitaria. para incorporarse a ella. aun sin con sus respectivas Secretarías de mente. sin posibi- era mucho más propicio que ahora se le ocurre exponer en castellano lidad de ampliación. Como ven. y que 1 La entrevista fue realizada en agosto de 2015. Lo que resul- ficos. y recuerdo. y el contexto las respuestas. Interesante. según una conferencia sobre un tema de docente como canal de transmi. etc. es de. como el re- lizar su inclinación determinante. uno para docencia. no vedaba creación de nuevas Universidades Les comento ahora. en el ámbito académico ale. hacerlas pasar por el ta. la vía egresados en nuestro medio. des. creativo. verá ya como maestros a los que te con su misión.Symploké revista filosófica enero 2016 llae. si a uno entre nosotros mismos. egresados de nuestras Universida- otra actividad como complemen. en el ámbito sajón. breve- la posibilidad a otros que. en donde también sión. 42 . De hecho. mento en que era el actual Canciller. entra al país en otro idioma. quedamos relegados el sistema de Concursos no había preguntas. démica para dar cuenta de los re.. y la para impartir su dictado como Ayu. De becados para sus centros de estu- tiene que girar en torno al aula: allí que yo vuelva a insistir en la dio. que un diario de aquel en- y la incorporación posterior a ésta. de por la escasa participación de los excelentes traducciones produci- manera que cada uno pueda foca. cuando existe. de servidoras. entonces. de los científicos en general. docente a los cursos que dicto. Recientemen. ción masiva (radio. hasta que antes mencionamos. toda nuestra atención ámbitos muy próximos al suyo. Lógicamente no seguir a un traductor. La Opinión. es decir. lo sacan “de los años en que yo me inicié en la cir. investigaciones afi. que y cuando cumplan adecuadamen. le dedicaba habitualmen- una selección personal del titular para su venta. de lo que dan cuenta tanto las mán se sigue esta modalidad-. podrían dinámica general en el sentido de salvedad de que la total avocación tener condiciones también idóneas la necesidad de la producción aca. ámbito de difusión de este caudal pregunta en cuestión. lejos de ser vir- alcanzado la democratización que miz del intérprete. es sensiblemen- una asignatura como primer acceso y Congresos antes aludidos. densidad misma de las disciplinas dante. lo que incrementa la actual en nuestro país. las aulas de la escuela Media. consiste en un intercambio tiene en la actualidad. te me enteré que en Holanda hay ejemplo. no se ha logrado sultados implicados por la misma clásicas. e incluso son nuestros alumnos de hoy. de la filosofía en nuestro país? rrollaba en el ámbito académico pliamente. de esa paideía si el expositor –de nacionalidad taria. nes que se están desarrollando en tienen en el extranjero los alumnos timos clase. mo- primera preocupación fue saber rebase la esfera del aula universi. por un alumno a determinada Cátedra. cuya metodología. dirigido por el con lo que se insertaba en este pri. la cuestión tiene la contracara del como exigiría una respuesta a la tiría en convocar concursos especí. el espacio que pre cabe preguntarse si esta diná. profesional.dictaba su charla en cas. posible salida a esta aporía consis. ¿no? te una o dos hojas al movimiento de la Cátedra. obviamente. Este aspecto de la frecuentación de otros ámbitos. mi opinión sobre la filosofía este conocimiento de la modalidad Investigación. En primer lugar hagamos superior: como ven. que si impar. El deseo sería. siempre inglesa. desconociendo. sea la te menor que en aquel entonces. quienes. estrategia de integración de los fui gentilmente invitado a asistir a libre de toda interferencia. dominaba am. al menos. miembros de la propia comunidad das en nuestro medio. del espacio filosófico en nuestro recer. Pero una transmisión que. a años con la política de repatriación se convocaba a los alumnos. en muchas veces. y otro tanto con tuoso. la descripción del estado de cosas: ocupa en las publicaciones actua- mica de larga frecuentación con sea la multiplicación de Jornadas les. venimos observando en los últimos mi especialidad. tellano: es muy difícil a un alum. Obviamente que siem. ¿Cómo ve el estado actual intelectual y político que se desa- bibliografía. un canal especializado de irradia. contexto la inmediata acogida que resumidas cuentas. que en por la multiplicación de eventos. Habría que agregarse en este to indispensable. dejan poco margen para resolver el problema del todo. creo. por ejemplo.

una inquietud natural del instinto que gobierna grupo de profesores con los alum. Esta perspectiva debe estar investigación académica. Se trata de que la vo- se ejerce la docencia en la Filoso. en nuestro continente en la bús. Yo prefiero queda autónoma. tradición alguna. Allí. como rezaba el título de fía? te le corresponde a la materia que aquella Jornada.. debe ser sometida (Tras larga pausa) Como nos ocupa: en el alumno están to. de sem. tenderse a todas. docentes intrata- propondría en la manera en que na. Y de esa manera podremos re- UBA). y otorgado. a la profesionalización. letra con sangre entra”. das las potencialidades del futuro. través del tiempo nos precedieron gentinos y latinoamericanos en la se organiza en un Plan de estudio. de fecundar en el alma del discí. en UNSAM (como en brador en un terreno que. irrum- era “Tránsito de la vocación a la ción con otros compañeros con las pe cuestionando el conglomerado 43 . existencia del mundo. y debe ser un antídoto ¿Qué es la filosofía? de la remuneración para los docen. tenemos que completar naturas. rior a la del educando. pulo. De de creernos en una posición supe. bles. y en el caso específi. creo. en grado eminen. etc. ese espacio es un espacio do la bella imagen platónica. que otras de la vida universitaria. existencia.). la enseñanza de la filoso. El mandato que hicimos hace algunos años un sofía una inquietud. del sentido de la a través del Estado nacional nos peto se debe al alumno”. mos que nuestra Carrera. para usar una expre- sería bueno que rastreen en nues. esa sed se abreva la libertad. ¿qué cambios transmisión de cualquier discipli. al sabemos. Pero la condición de ¿Qué consejos considera queda de la autenticidad y elevar aprobación es común a todas: el útiles para aquellos que se ini- a concepto los logros que aquélla criterio de la nota. promoción. no pautada por ma Comunidad del beneficio que aquella que dice. cación. más relacionado al fía se aúna por este aspecto al de la de la índole que sean (rigor de la ámbito docente. marco institucional que nos permi- fía universitaria está inserta en una y nuestra labor no puede consistir te el acceso. creo. la vida de los animales. Ahora presente a lo largo del período en parte de todo lo que nos ha brinda- bien. del lugar del hombre está brindando (dicho sea de paso. ta. Para ir cerrando. Y con esto nos cian en el mundo de la filosofía? alcanzó desde una cosmovisión acercamos. al igual las obras de los pensadores que a las problemáticas propias de ar. considero a la filo. la dinámica institucional. una frase penosísima. siguien. sino en la función de guía. de la gratuidad para el alumnado. ga charla. o de blandir cho de lo que podemos sintetizar mer momento de nuestra reflexión la nota como criterio de poder: “la de esta manera: la filosofía quizá la obligación moral de la devolu. la inserción en el circuito educati- co nuestro.Symploké revista filosófica Entrevista la temática filosófica contemple profesionalización”). con las herramientas que Si nos centramos ahora en juntos -y bajo la guía de nuestros otorga el conocimiento de las ca. ponente del tipo filosófico. observa. gún se sabe. el primer y más claro ex- fue ampliamente tratada: el título nos convoca. de la retribución a esa mis. habrá tribuir. me parece sea la más alta expresión de la bús- ción. se- especificidad de nuestro “estar”: con su división curricular por asig. que es comunidad teorética que el azar de posibilitarnos completar en forma aquella que sostiene la posibilidad los cursos y los tiempos nos han libre y gratuita nuestra Carrera. tra enseñanza en las aulas. “pianta-alumnos”! (risas) Sean ta anterior. etc. docentes. nos en el cosmos. una na en una escuela Media). vida académica. cicio de la enseñanza de la filoso. siempre presente ante la soberbia De esta más o menos lar- tes y todo el personal auxiliar. por la transmisión de nues- público (lo mismo podríamos de. vo. De hecho. y en donde esta temática en la enseñanza institucional que crates. ya aparece desde el principio que con los alumnos formemos la do la comunidad en que vivimos al el marco de la Comunidad. se desprende mu- manera que se impone desde el pri.el amplio panorama de tegorías filosóficas occidentales. con entre nosotros y por el camino de en el hombre al ámbito abismal de mucha participación y suspensión la vía académica. en medio de las otras tra Escuela de Humanidades los qué estudiar filosofía? criaturas que lo precedieron en la antecedentes de aquella Jornada Bueno. deja lugar nos de la Carrera de Filosofía. a Institución. alentarse con los impedimentos Con relación a la pregun. porque el ejer. en la cir de la enseñanza de esta discipli. ¿Por sión célebre. que me preguntan. recorreremos también. más allá de la respues- de hecho. y cada una de ellas con di. en la frecuenta. mismas inquietudes. y si lo que voy a decir debe ex. al sentido de lo En primer lugar. constituye en su misma formu- el camino pionero de la literatura versas modalidades y régimen de lación un ejercicio filosófico. quedan tres preguntitas. en el camino del preguntar que. es decir. una vez graduados. una sed: aquí y ahora. nuestro Só- de clases. intelectual. “el máximo res. ¡no des- arraigada en la emotividad.

Es librarse y arreglarse.. Desde esta pers- pectiva la ciencia con sus domi- nios de saber particulares no puede satisfacer el requerimiento por el sentido que alberga el alma del fi- lósofo. cuya modalidad. una tensión hacia un horizonte que se desplaza con su mismo andar. Actualmente da clases en la Uni- versidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de San Mar- tín. Profesor y Licenciad en Letras y Doctor en Filosofía y Le- tras.. Es la pregunta sobre el sentido. y de allí que la filosofía sea una permanente tensión que reco- rre el espíritu de ciertos hombres a través de los siglos. una búsqueda del espíritu inqui- sidor. La pregunta sobre el puesto del hombre en el cosmos. Por eso va a existir siempre.Symploké revista filosófica enero 2016 heredado en nombre de esa misma posibilidad humana que es la pre- gunta filosófica. a menos que la aliena- ción o la inautenticidad hagan que esta pregunta dejen de tener senti- do. No hay ciencia que satisfaga. una apetencia. está trazada en los semas que constituyen su nombre. Hace miles de años la arañita hace la tela o la hormiga camina con hojas. Luis Ángel Castello es Profesor de Filosofía. La na- turaleza no nos marca del todo. como un destino. 44 . “amor-al saber supremo”. Pero no sé si el hombre se se- guirá llamando hombre. pero nosotros somos imprevisibles. “filo- sofía”.

tualiza la dialéctica beauvoiriana volviendo sobre sus conceptos y minismo de la igualdad de cuño de los sexos en términos de dia- estrategias iniciales clave. el post-feminismo Abellón se centra en el problema crítico. Por tanto. interesante cuestión. porque Butler reconcep- bién reconstruida y enriquecida. como referente crítico ante el cual constituye un ejemplo de cómo Una lectura así enfatizó sus distan. y enriquecedor. veces tomados sin mayor espesor perspectiva. desde esa léctica de los géneros. el po vivido y de cuerpo en situación los rastros que la filosofía francesa desafío y objetivo general de su que Beauvoir comparte con Mer- ha dejado en la obra de Butler. Precisamente. Las interpretaciones que entre ambas. en términos dicotómicos: el fe. Respecto de la primera mela Abellón) recorre. puede ser leída. la lectura de de la materialidad de los cuerpos libro (“Espectros beauvoirianos Pamela. ción de las mujeres y los queers. ver avant la lettre un conjunto de cialistas con Beauvoir a la cabeza. amplios horizontes es. Buenos Aires: Edu- vim. mone de Beauvoir y sobre Judith sujeto y del cuerpo en el feminis- to de Judith Butler. Por último. el pensamiento de Judith Butler que Butler le realizó a Beauvoir.De Santo. Abellón) sus relaciones crítico. El libro Dos lecturas sobre negativas: es decir. prime- torias. Butler constituye su propia teoría. y trabajo radica en establecer entre leau Ponty. ciones crítico-positivas constituye política. o bien. es decir. sentidos fundamentales. enmarcado en ciertas reflexiones su juicio. a partir de un aporte novedoso. mo y circunscribiendo ciertas pro- mente o bien en la lectura aislada puestas de liberación y emancipa- Leer una filósofa  de tan de sus obras. ciamientos filosófico-feministas Segundo. Respec- 45 . muchas ilustrado en Beauvoir y. un laciones conceptuales que existen La hipótesis fuerte de Abellón es desafío. sin duda. tam. la acción y la agencia en la obra de Judith Butler” de Pa. ambas filósofas una suerte de diá. Magdalena dios teórico-filosóficos sobre Si. sexuados.  Pamela . sobre el problema ontológico del (2015). examinada. La primera parte de este de Butler. Los estu. que sólo evalúan (en palabras de constitutivo del de Butler en dos chas. ISBN 978-987-699-208-4. retoma la noción de cuer- la noción derrideana de  espectro. Dos lecturas sobre el pensamien. sin considerar las re. lo que le permite disol- en especial la obra de los existen. paradojas corporales. las objeciones ro como pars destruens. logo crítico-positivo y propositivo. diversas y hasta contradic.Symploké revista filosófica Novedad editorial Dos lecturas sobre el pensamiento de Judith Butler Novedad editorial Abellón. Butler se han centrado tradicional.incurre Butler. en lecturas que el pensamiento de Beauvoir es suelen darse de su obra son mu. en las que a aunque no sólo con ella. que se centra en sus rela.

La primera se comprensión de la obra de Butler cos y desafiantes. en su diálogo con la de la parodia. el teatral jo. pone en Universidad Nacional de La Pla- queer. posición epistemológica interme. de un cuidadoso y sistemático aná- 46 .nacieron de rre Butler a partir de múltiples re. ambos trabajos reconstruir los caminos que reco. Muestra así cómo la conceptuali. disputa. tanto. hasta desarrollar ción permitiría diluir las paradojas encuentra reunido y hasta fusiona. la de Pa- gaje filosófico. Asimismo. En suma. involucra sistematizar lisis de las posibilidades y variabi- el concepto beauvoiriano de ac. considera que güísticos. tesis de licenciatura. A este eje estrechamente vinculados. aquello que en la obra de Butler se lidades del caso. Por un lado. por otro. De Santo a partir de El género en detenta esa categoría y el impacto Prólogo). al menos. Vincula. muestra cómo en la teoría que la incesante búsqueda butle- butleriana de la performatividad riana de desnaturalización. De Santo contribuye o dramático propio del art perfor. Oportunamente. ha sabido sumar a su ba. políticas. más propiamente en la elaboración ciones teatrales de los análisis lin. el de la perfor. La amplitud y rique. logra poner en mar- za de este rastreo le permite a De cha la distinción analítica entre el Santo presentar el género en cada discurso de la performance y el de una de las claves discursivas. dirigidas por posiciones críticas de autores que. tesis subsidiarias. en un estudio onto-epistémico. Así. a la comprensión de la obra de But- mance y. Facultad de Filosofía y Letras de performatividad. y pueden encuadrarse dentro de lo en su singular lectura. -me complace decirlo. como el matividad lingüística o de actos de de giro performativo. dia entre el constructivismo radi. como estrategias John Austin. enri- constantes discusiones de Butler central. ler elaborando conceptos. el ejerci. le permiten plantear la segunda: autoras. como drag y de la noción de género. entre otras. Todos creativo del teatro. fía de la Facultad de Humanidades de género y por supuesto con las A partir de un análisis minucioso y Ciencias de la Educación de la nociones. Nuevamente. ambos trabajos. Otro tanto sucede que la argumentación butleriana mela Abellón fue defendida en el con el recorrido que realiza Mag. Las derivas mí y con un resultado cuyo méri- como Derrida. treo crítico. sexual. to atribuyo completamente a sus Beauvoir. mostrando que la performa. la noción de subversión y dad derrideana. drag. polémi. Austin o la misma teóricas de esta primera hipótesis. dar cuenta gico. Abellón desvela y examina las de modo ambivalente. que emprende niveles y sentidos por Butler. Pero el recorrido que realiza evidencia los nuevos alcances que ta (2012) (María Luisa Femenías. quecen de modo notable nuestra con sus referentes ocultos. to en el Departamento de Filoso- de performatividad con la noción trenados pasarían desapercibidas. de matriz de inteligibilidad hetero- rrada y cercana a la performativi. que denominamos una crítica in- también de cómo es posible (de) tividad de género procura ser una terna Por último. a su criterio. Por eso. a partir de ahí ela- zación originaria de performance bora la crítica butleriana a la me- fue paulatinamente trasmutada por tafísica de la sustancia.Symploké revista filosófica enero 2016 to de lo segundo.al espacio la Universidad de Buenos Aires segunda parte de este libro. a fin de conviven. sutil y sistemático que mántica: eje fundamental de una realiza respecto de los conceptos parte de su trabajo. De Santo puede (2012) y la de Magdalena De San- identificamos la noción butleriana desplegar aristas que a ojos no en. La analítica de en cuestión. añade De Santo dos hipó. dos tipos de mostrar su discontinuidad. separando las connota. do en una única palabra-concepto. su aplicación a conceptos como  agenciales a las que llega Butler. cal y el voluntarismo. la noción Butler hacia una versión más ce. puede desarrolla en un plano epistemoló. produ- discursos. sino De Santo. que inscribe habla en el sentido no-referencial. eje central de la da como dramaturga. el mérito del trabajo de De cio analítico de la performatividad Santo no sólo se centra en el ras- de género reconoce una doble se. De la performatividad lingüística. fue perdiendo paulatinamente sus Departamento de Filosofía de la dalena De Santo de la noción de connotaciones teatrales. Por modo que. utilizados en diversos la performatividad.

Friedrich. Tobin Siebers ha se- alemán. la fuga de la historia. a grandes rasgos siquiera. El panorama la luz de una brillante constelación obras de Goethe y de Novalis1. lo prohibido de la representación y séptima tesis sobre el concepto de rrúa. 12). la patria dioses. problemáticas. los jóvenes intelectuales alemanes. está aún a medio Fausto: “No. antecedente del romanticismo. sin ideas (según Siebers. El término modernidad. no me igualo a los pasado es tratado con pesimismo: siglo de su consagración. (RANCIÈRE. estas visiones apa. de modo que es. que al tento de su vida. 1994. principio había sido saludada por pulta el pie del caminante” (F.Symploké revista filosófica Resucitar Cártago Una lectura benjaminiana de Fausto y Enrique de Ofterdingen Nicolás Ricci* Panorámica: Propósito y justifi. concepción que verdad sobre la historia humana llarmé. Malevitch o Duchamp en el gran torbellino llamaremos –apoyándonos en Wal- donde se mezclan la ciencia cartesiana y el parricida es altamente codiciada porque es revolucionario. del pasado. tanciamiento de la concepción clá- 2 “[L]a modernidad. Para entender esta con. la burgue. Ma- sica de la historia. de dioses y milagros” (Siebers. seguido del número los dioses y el exterminio de los judíos de Europa” riador historicista». repasar. al entusiasmo enciclopedista. polvo. la era de las masas y el irracionalis- ter Benjamin– historicista. Me “Es un cesto de basura. que ¡Dios de estos tiempos. en rentemente antagónicas coinciden termina despertando el rechazo (en esta nueva época sin fe. tras haber vivido durante siglos a de la historia. Harto lo comprendo. y a lo sumo un por varias naciones. también profundamente descono. Enrique de Ofterdingen. ya maduros. bastante es un relato parcial. y en parte el Hölderlin. mo romántico. en oposición al de página. mientras que en terminar de entenderlo. y más precisamente los últimos años2. ñalado: “El racionalismo hizo que Distintas son. y mientras busca allí el sus- mal dramón histórico con excelen. con agua y tierra. Podemos pensar estas idealiza románticamente un pa. Hegel) como ecos del lamento de Fausto (1808–1832) todo tiempo sía. En su 1 Fausto es citado en la edición de México. la Revolución Francesa. cierto dis- en un discurso que por momentos palabras de Engels. todo cepción de la historia es necesario Sturm und Drang fue la respues- se tambalea y se desmorona. un cuarto es un imperio medieval. compuesto asemejo al gusano que escarba el de trastos viejos. a la duda. La mezcolanzas que juntan a Hölderlin o Cézanne. epistemo. lea. ta a la Aufklärunkg. (El todo es violencia y angustia. Sin embargo. tomadas de sado de leyenda. DF: Po. un proceso que ya se percibe. En ellos está ya la sensación poetas. En alemán es el de la modernidad in. las técnicas de reproducción mecanizada.) A del siglo” lógico y ontológico del siglo XIX este respecto. 2009: 8). que se tamba. “El espíritu el panorama ideológico. en quienes no pudieron sumarse en tu sombría nube! donde mire. obra de los dejó profundos efectos negativos has reinado ya sobre mi cabeza. principio hoy en día de todas las tiende al relativismo. Las citas irán indicadas con las kantiano y la escena primitiva freudiana. hombres y sus pasiones. lo sublime lona: RBA. atrás queda- de que la historia que conocemos ba el siglo de la Ilustración. 47 . las concepciones rechazado por ciertos filósofos en como un gusano. Enrique de Ofterdingen (1802) se cipiente: la revolución industrial es 1990: 29). 13). “odio fanáti. pero ambas como concepto acabado. ha sido el hombre tuviera que satisfacerse. que aparecen en las pecificaremos la idea. lo aniquila y se- tes máximas pragmáticas” (F. en ascenso. Benjamin llama «histo- siglas F y EO respectivamente. en la de Barce. Es una característica. 1992. co”) de esos mismos filósofos y cación cida.

(M. despertar a los muertos y las profundidades de una caverna. varias. Pero lejos están los que acumula sin cesar ruina sobre Enrique. hacerse presente del pasado podría algún sabio antes que nosotros”. Fausto Peu de gens devineront indiferente” (EO. Reforma luterana. El ermitaño de Novalis primer golpe de vista” (F. y a distancia para el materialista histó. Leemos le antoja de un libro” (citado en Borges en Revista ria. en sus Tesis sobre je de Goethe al arquetipo sapien. En las primeras páginas partir del acto cuarto de la segunda rico (Tesis VII). ressusciter Carthague. exigirá cial del hombre moderno. Este últi. sino a una distancia a la fundamental: resolverá dominar la 3 Puede ser que este vaivén sea un juego. consecuencia de la estos textos son. yden White. con desencanto.. Salammbô “sólo para la humanidad redimida ve el pasado con horror: “todo ello es citable el pasado en cada uno de resulta muchas veces una miseria El caso de Novalis requiere sus momentos” (2007: 66)3. que “En lo que para nosotros apare- Enrique está en un diálogo sobre la problematización de la noción ce como una cadena de aconteci- estos temas que tiene lugar en el historicista está limitada a su con. de hecho. traducido arrastra hacia el futuro. Podríamos imponerles una orga. Participan de él texto teórico. capítulo sexto. ge. gran parte de su siglo.) En la misma página. el ángel mira el pasado sugerimos antes. neralmente traducido como «tiem. Uno de los fragmentos de Novalis reza: “El lector Fausto no es el ángel de la histo- distribuye el énfasis como quiere. en leerse una suerte de Jetztzeit. (Benjamin. El década de 1840. es la actitud del conmovido ángel do.. de una problema. Lo que nos interesa del esto evidencia. “ahora-tiempo” benjaminiano. personajes de Novalis de la fe en ruina (…). jo minero: “La posteridad buscará do más que a través del espíritu re- sabiamente (…) cada noticia de lo fractario de los observadores. recomponer lo despedazado. Gustave. del materialismo (2007: 75). Atlántida. nuevos puertos y ciudades nuevas. Fausto Flaubert. 1995. En el siglo XIX surge. cia. de modo que pareciera tratarse toriador ideal al poeta. el siglo XX ha visto en el persona. vidad (Tesis III). por otro lado. sí. Finalmente. el Hasta aquí. naturaleza y modificarla. En ese los tiempos para ver cómo pensó acrítica de la Historia como cien. El caso del Fausto es muy una tormenta desciende del Paraí- mo reflexiona que la historia solo distinto: el doctor mira al pasado so y se arremolina en sus alas y es puede ser alcanzada si se han cum. Su novela in. Pero donde vive en soledad. ha de serle para. en la tera de la humanidad”. ticular de esos señores en quienes que posibilitaron la aparición. como nos acercamos a las ideas de Ha. sado es la tradicional. No por casualidad plegarlas”. construir libertad interpretativa del lector. y ni H. 149). 11). Así. 2007: 70).Symploké revista filosófica Resucitar. 150). al que «se todo el pasado se le torna presente Wagner exclama que es un “vivo compenetra» con el vencedor. el ingenuo aprendiz parte se producirá en él un cambio al tiempo. la relación con el pa- algunos ámbitos cultos (significa. táfora del espejo por la de la lám- significante que fuese. Contra el concepto historicista que ha sucedido en el pasado. desengañado del tan fuerte que el ángel no puede plido algunas condiciones. una desconfianza en el relato po actual» (Tesis XIV y XVIII). pues. 48 . Me- de una historia acrítica y no. maestro responde: “Lo que llamáis res). 12). hace lo que se nización de contrapunto. el viejo minero y el er. espíritu de los tiempos no es en el histórico. A esto. terminará proponiendo como his. mente enriquecedora es que Faus- la filosofía de la historia. nos cínico. tal que uno se os aparta con asco al alguna elucidación. con lo cual de la historia benjaminiano. en una por Borges). página 202. y particularmente al alemán: la con canales artificiales. y base para toda la crítica actual. no entre los historiado. El propósito de este tra. y: tización. mientos. es. Las conexiones entre vimiento romántico. consigue descifrar la sencilla ley deleite transportarse al espíritu de esta categoría refiere a una visión de la historia” (EO. pero vez crítica y producto del horror está ilustrando una idea que influenció a todo el mo. todo distancia (temporal). él ve una catástrofe única. Una diferencia dramática- bién Benjamin. Abrams cambiaría quizás la me- de la historia la vida de un solo hombre. hombre no puede conocer el pasa- histórico. es el viento huracanado que lo en Novalis: “Sólo aquel a quien Multicolor. por in. explica los tiempos se reflejan” (F. su tivamente. tros un libro de siete sellos”. to no termina de conmoverse. El ángel quisiera de- mitaño. sobre relato histórico. a quien han encontrado en la «ciencia» histórica que dominó tenerse. surcarla (2007: 68). “El «tiempo actual» (…) resume fondo otra cosa que el espíritu par- bajo es señalar ciertas condiciones en una grandiosa abreviación en. pero agrega que Pero no solo esto. enero 2016 historiador materialista. que veremos luego. pero no se refiere de la obra. Tam. Benjamin concluye: “el pasado es para noso- combien il a fallu/être triste pour considera necesaria esa exhausti. dice el vie. Esta siste en una idealización del pasa.

que no es sino la y ss. la de las Siete Puertas. 137. pues todo cuanto tiene tófeles ponen en marcha grandes ella. cultural» y reflexionaba: imaginary events whereas histo- Busca oro por el placer de encon. las palabras de Walter Benjamin. discurso! La lingüística y el psi- puso una fase de catástrofe. 2007: 69). de su señor” (Engels. no por su valor como mer. un solo ingenio basta es una serie de procedimientos metafísica. un 6 Margarita y su familia son términos negados de el fondo de ese dominio personal hasta engullirlo en texto. siempre ideológico– con el pasa- za aparece en la figura del minero. la naturale. (EO. Observa Berman: “Sólo si del emperador. de aquí. do: que se entrega a su oficio para me. tas del obrero de Brecht. dos los escrutinios que el alcance 49 . 182). carencias de signos son significan- Hacia el final de la obra. sino tam.) ha señalado que Mefistófeles Esta precisamente es la carencia de signos del enunciante. En medio de esta visión (Benjamin. es- tas palabras adquieren un nuevo sentido. 23). No existe serving as the object of represen- otro. bién a la esclavitud sin nombre comprehensible totality capable of ondulo subiendo y bajando. 11). para quien la Historia y. (White. poéticos destinada a que el lector programas de acción concreta. establezca un enlace emotivo – En el Enrique. 1986: 125). con y con razón. “Para dar cima a la más yden White. Nacimiento y muerte. El menoscabo decimonó- figuran los nombres de los reyes. que contemplaba el «patrimonio “Novelists might be dealing with jor conectarse con ella y conocerla. que les ha otorgado Luego observa: Fausto opera con y mediante estos poder ilimitado para explotar a los “Esto no es una ilusión propia del poderes de destrucción podrá crear trabajadores que necesiten. (F. 5 Génesis. 7 Sigue la cita: “Por eso la naturaleza va sepultando La historia es un relato. las destacado la importancia del efec- Marshall Berman (1988: 28 cursivas son nuestras). me agito de un lado a de sus contemporáneos. Después de leer la muerte de Fausto. Bertolt. susceptible a to- una tríada cuya síntesis es el desarrollo personal de Fausto. comienza a plantear a mil manos”. trarlo. en el impulsor del progreso. “Tal patrimonio debe su origen no rians are dealing with real ones. Frie. y como tal. but the process of fusing events. despótica”. bajo la única respecto a una enunciación pri- gran escala: dialéctica histórica4 de condición de que llenaran el tesoro vativa: sabemos que también las la destrucción5 y la creación6. into a mente el parlamento del Espíritu de la Tierra: “En el oleaje de la vida. Cuando uno se apropia de nico de la concepción historicista ¿Arrastraron los reyes los grandes ella se convierte en veneno que no puede entenderse como un pasaje blques de piedra? tolera el reposo de su poseedor. una vida febril: así trabajo yo documento de cultura que no sea tation is a poetic process”.Symploké revista filosófica Resucitar Cártago palabra. llama «ilusión referencial». descartando toda especulación grande obra. un océano sin fin. Preguntas de un de esta suerte nacen infinitas tribu. el minero reflexio. lato. e incluso “pisotear al cho hoy día mucho más lúcidos tar dispuesto a destruir también a desdichado pueblo. to de objetividad. y de la noción de ciencia a la de re- Brecht. De aquí podrían surgir las pregun. Anota que los suprimen los signos del yo en el feles: todo lo que se ha creado su. Fausto –que ha perseguido su fu. es el lado oscuro de la Creación: desmesura (hýbris) de Fausto. 7. el abismo”. Después del materialismo histó- na: rico Tebas. cancía. a nivel discursivo ese relato y ha tintos más salvajes”7. ahistórica del trabajo y su relación En el principio era la Acción con el capital. (Barthes. discurso histórico: ¡cuántos nove- algo en este mundo” (1988: 39). un Una base similar es el pun- gitivo deseo en vano durante toda adalid del desarrollo capitalista to de partida de las teorías de Ha- la obra– ve con claridad su anhelo más atroz. Roland Barthes ha analizado obrero que lee laciones que son causa de los ins. Él La objetividad colabora con lo que “Soy el espíritu que todo lo niega y –muy en menor grado– Mefis. el historiador simula dejar que principio merece ser aniquilado” proyectos colectivos con la ayuda el referente “hable por sí solo”. whether imaginary or real. minado. la época de Goethe. drich Engels ha señalado prácticas listas –de la época realista– ima- Así explica Berman el mecanismo similares en la historia alemana de ginan ser «objetivos» solo porque de la historia revelado por Mefistó. 2003: 146). exclama (F. “La naturaleza no ha querido ser ¿quién la construyó? En los libros solamente para un hombre deter. 1988: 168). el progreso. 4 Se da un curioso efecto al releer con estas ideas en nios que lo han creado. 6. y quien narios de gobierno “toda violencia coanálisis conjugados nos han he- desee hacer grandes obras debe es. sólo a la fatiga de los grandes ge. una actividad cambiante. El doctor Fausto se ha convertido tes”. en el torbellino de la acción. en el zumbador telar del Tiempo tejiendo el viviente a la vez documento de barbarie”. príncipes permitían a sus funcio. ropaje de la Divinidad” (F.

Symploké revista filosófica enero 2016 de la crítica permita. en el párrafo citado. Lo que vemos en Fausto y Enrique de Ofterdingen es otra cosa. * Estudiante de Letras de la Universidad Nacional de San Martín 50 . las teorías aquí planteadas se- rían impensables en el siglo XIX. ellas suponen pensadores previos que han superado obstáculos epis- temológicos y que han abierto el objeto de estudio a nuevas pre- guntas. pero ni más ni menos que el germen de estas ideas. Naturalmen- te. a “la lingüística y el psicoanálisis”. Barthes menciona.

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