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ENTREVISTA A VARGAS LLOSA

Caretas, junio de 1971


ENTREVISTA A VARGAS LLOSA
Caretas, junio de 1971
Entrevista: César Hildebrandt

Nunca se sabrá si Heberto Padilla imaginó, cuando suscribió la


autoconfesión con que el régimen cubano creyó castrarlo ante los ojos
del mundo, que iba a desatar la más apasionada polémica intelectual de
los últimos años.

La cronología de los acontecimientos se inició con el apresamiento de


Padilla –uno de los más brillantes representantes de la generación
“intermedia” de la que es voz ortodoxa la de Roberto Fernández
Retamar- acusado, junto con su mujer –Belkys Cuza Male- de actividades
contrarrevolucionarias. Tres semanas después, Padilla se autolapidaba
en una carta devastadora que habría enorgullecido al propio Zhadanov,
comisario cultural del oscurantismo estalinista. Casi simultáneamente,
Castro trataba de “impúdicos” a los “intelectuales liberaloides que
calumnian desde Europa la revolución Cubana” y anunciaba una nueva –
y penosa- política cultural. La respuesta de la intelectualidad, de la que
fue pionero Vargas Llosa, fue dura también pero en todo caso menos
pasional e iracunda. Asociar a la CIA el nombre de Sartre, firmante del
manifiesto de protesta por el caso Padilla, es algo que ni los
neoestalinistas subdesarrollados criollos, han podido hacer.

La réplica castrista al escritor peruano llegó vía Haydée Santamaría. La


directora de la revista “Casa de las Américas” acusó a Vargas Llosa de
sumar su nombre a la lista de los “peores calumniadores de la
revolución” y lo acusó de haberse negado a entregar el monto del
premio “Rómulo Gallegos” como fondo de la guerrilla del Che, y prefirió
comprarse una casa.

En esta exclusiva entrevista telefónica con CARETAS, Mario Vargas


Llosa, cuya limpieza y responsabilidad como intelectual será arduo
cuestionar, habla desde Barcelona sobre el espinoso affaire.
CARETAS- ¿Buenas tardes Vargas Llosa, CARETAS aquí,…¿Aló?

VARGAS LLOSA- Buenas noches, qué tal.

CARETAS- Aquí listos para escuchar sus repuestas, estamos


grabando.

VARGAS LLOSA- Correcto, ¿Me está oyendo?

CARETAS- Perfecto…Bueno….¿No cree usted que su actitud, que nos


parece intelectualmente justa, ha mellado de alguna manera la
imagen de la Revolución Cubana?

VARGAS LLOSA- Creo que su pregunta confunde el efecto con la causa.


Lo que ha mellado de alguna manera la imagen de la Revolución Cubana
son las autocríticas de los compañeros Heberto Padilla, Pablo Armando
Fernández, Belkys Cuza Male, César López y Manuel Díaz Martínez,
acusándose de traiciones imaginarias y las alarmantes declaraciones de
Fidel sobre la cultura en general y la literatura en particular en su
discurso de clausura del Congreso de educación. Yo no he hecho más
que protestar por estos sucesos que contradicen lo que siempre he
admirado en la Revolución Cubana: haber mostrado que la justicia social
era posible sin despreciar la dignidad de los individuos, sin dictadura
policial o estética. Pienso que lo ocurrido en estas últimas semanas
mella esta imagen ejemplar de Cuba y que ha levantado
trascendentales protestas en el mundo. Hablo únicamente, claro está,
de las protestas de la izquierda, como la carta enviada a Fidel por 61
escritores y artistas –Sartre, entre ellos, José Revueltas, a quienes nadie
se atreverá a llamar reaccionarios, que habían hecho suya desde el
primer momento la causa de la Revolución Cubana. Dicho
esto, permítame agregar algo más: en otras ocasiones, Cuba y el propio
Fidel han sabido rectificar los errores cometidos, que son inevitables en
toda revolución. Créame que nada me alegraría tanto como que este
lamentable episodio fuera sólo pasajero y no el estreno de una política
cultural dogmática y represiva.

CARETAS- ¿Cuál es su réplica a la carta de Haydée Santamaría y a los


cargos que ella plantea?

VARGAS LLOSA- La carta de Haydée Santamaría no plantea cargo


alguno, solamente invectivas e invenciones. La experiencia me ha
demostrado que polemizar a ese nivel es inútil y empobrecedor, de
modo que no voy a refutar su carta. Haydée es una heroína de la
Revolución Cubana, que demostró un coraje formidable durante la lucha
contra Batista, y por ello merece mi mayor simpatía y respeto. Pero
sólo por ello…¿Me oyó bien?

CARETAS- Perfectamente…Periódicos de derecha han destacado


insólitamente el entredicho suyo con Fidel Castro. ¿Qué opina al
respecto?

VARGAS LLOSA- Era previsible que la derecha tratara de sacar partido


de los acontecimientos cubanos. Es una de las razones por la que el
episodio de ls autocríticas y el discurso de Fidel me parecen
lamentables: por la extraordinaria oportunidad que brindan a la derecha
y al imperialismo de atacar la solución socialista par los problemas de
América Latina. En lo que a mí se refiere, el 29 de mayo entregué a la
prensa la siguiente declaración: “Cierta prensa está usando mi renuncia
al comité de la revista Casa de las Américas para atacar a la Revolución
Cubana desde una perspectiva imperialista y reaccionaria. Quiero salir
al frente de esa sucia maniobra y desautorizar enérgicamente el uso de
mi nombre en esa campaña contra el socialismo cubano y la revolución
latinoamericana. Mi renuncia es un acto de protesta contra un hecho
específico que sigo considerando lamentable, pero no es ni puede ser
un acto hostil contra la Revolución Cubana, cuyas realizaciones
formidables para el pueblo de Cuba son llevadas cabo en condiciones
verdaderamente heroicas, que he podido verificar personalmente en
repetidos viajes a la isla. El derecho a la crítica y a la discrepancia no
es un privilegio burgués. Al contrario, sólo el socialismo puede asentar
las bases de una verdadera justicia social, dar a expresiones como
“libertad de opinión”, “libertad de creación”, su verdadero sentido. Es
en uso de ese derecho socialista y revolucionario que he discrepado del
discurso de Fidel sobre el problema cultural, que he criticado lo
ocurrido con Heberto Padilla y otros escritores. Lo hice cuando los
acontecimientos de Checoslovaquia y lo seguiré haciendo cada vez que
lo crea legítimo, porque esa es mi obligación como escritor. Pero que
nadie se engañe: con todos sus errores, la Revolución Cubana es, hoy
mismo, una sociedad más justa que cualquier otra sociedad
latinoamericana y defenderla contra sus enemigos es para mí un deber
más apremiante que honroso “ ¿Se escuchó, no?
CARETAS- Claramente……Gabriel García Márquez ha declarado hace
algunos días que está con Fidel y ha evitado pronunciarse sobre el
caso Padilla. ¿Qué opina de esa actitud?

VARGAS LLOSA- No conozco las declaraciones completas de García


Márquez y por lo tanto no voy a comentar una síntesis tan apretada.
Pero lo conozco a él lo suficiente como para estar seguro que su
adhesión al socialismo es, como la mía propia, la de un escritor
responsable con su vocación y sus lectores, una adhesión no beata ni
incondicional….

CARETAS- La última pregunta….¿Está de alguna manera arrepentido?

VARGAS LLOSA- Arrepentido, no, en absoluto, aunque sé que todavía


habrá invectivas para rato. Es el precio que hay que pagar cuando uno
dice claramente lo que piensa. Estoy, sí, apenado por lo que ha
sucedido en Cuba, donde he estado cinco veces, donde hay muchísima
gente que quiero de verdad. He actuado como lo he hecho porque creí
mi deber hacerlo así. Hace exactamente tres meses estuve charlando
largamente en La Habana con tres de los poetas que se han
autocriticado y sé perfectamente qué pensaban de la revolución y por
eso me es difícil creer que de un momento a otro se tornaron
contrarrevolucionarios y se volvieron capaces de acusarse –y acusar a
sus mejores amigos- de faltas innobles e imposibles. El socialismo no
necesita humillar a nadie, sea obrero, campesino, o escritor, para
lograr su objetivo, que es, precisamente, establecer una relación
verdaderamente justa entre los hombres….Eso es todo, ¿se oyó bien?

CARETAS- Sí, perfectamente, y muchas gracias.


http://marioelescribidor.blogspot.mx/2010/11/entrevista-vargas-llosa-caretas-junio.html
Consultado el 28/10/14