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FISICA 2

K.K.ICJ<KOHll
A.K.l<MKOICH
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T raducido del ruso por el ingeniero
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/\nionío Oallcs1cros élí:is

Editorial Mir Moscú


J111prc.10 en In URSS

Ha ucmurc~oM RJMKc

© 11,;1aTcno.c roo «npocucu~cimc». 1982


© Traducción ni cspaliol. Editoria l Mir. 1985
fn~ice

Mecánica 9
l_;;tr;~du~~í6n '.9

Fu.n.~ament.os. de cinemática il
J ;-Gei]erql ldad és sobre el movimiento ft
Problema fundamental de me<:t\nica 11
1.1. Movimiento <je traslación .de los cuerpos. Punto mntcrinl 12
1.2 Posición del cuerpo en el espacio. Sistema de referencia 13
1.3. Primera magnitud cinemática: el .dcsplazamic1110 16
J,4. ·ProyC<:ciones del vector sobre los ejes de coordenadas
y opcracionc.~ con ellas f8
1.5. Proyecciones de un •ector y coordenadas 21
1.6. Movimiento rcctil[nco. Segunda magnitud cincmtltica: Ja
velocidad 23
J..7. Representación gráfica del mov1m'iento 27
1.8. Relnlividad del movimiento; las direcciones del movi·
miento de un sistem a móvil de rcfcrenci~ y del cuerpo
son paralelas entre si 3t
1.9. Relatividad del movimiento; las dirce<;ioncs del mo •i·
miento de· un sistcmn móvil de reCcrcncio y del cuerpo
son .perpendiculares entre si 34
1.10. Uni~adeÍl, de medición de la longitud y el tiempo.
Noción sol:irc el sistema de unid ades 38
Lq mil.< iniportnnte ·Cn el pri'mcr capitulo 40

l Movimien~o rectllineo varladó 41


La velocidad puede cambiar 41
2.1. La velocidad en caso de movimiento variado 41
2.2. Tercera magní"1ud cinemática : la aceleración. Movi-
miento uniformemente variado 45
2.3. El desplazamiento cuando el movimiento es uniforme·
mente variado 49
2.4. Cómo hallar el desplazamiento de un cuerpo en movi· 1
miento uniformemente variado, conociendo la vclcx;idad
inicial y final de su movimiento 56
2.5. Calda libre de los cuerpos. Aceleración de la caída librr 57
Lo mits importante en el segundo capitulo 59

s
l M ovimiento curvilineo 61
Un movi miento mos compHcodo que el rectilíneo 61
). l. Desplazamiento, veloc:i<L'd y ncelcrución cuM<lo el mo·
viniicnto es curvilíneo 61
3.2. Movimiento sobre una circunfercncio. Velocidad lineal
y nngulllr 64
3.3. Acelcrnci6n en caso de movimiento 1111ííor1ne de un
cuerpo sobre unn circunfcrcnci:i 67
3.4. Sobre la relatividad del movimiento de un cuerpo nl
girar el sistcona de referencia 71
Lo mr1s importante en el tercer cn1>ílulo 73

Fundamentos de dinámica 74
~ Leyes de movimiento 74
La ni<ls imporinntc prcgunla, ¿por qut? 74
4.1. Los cucrf10$ y lo que los ro<lcn. Prin1crn ley de Ncw1<1n 74
4.2. lntcrncci6n de los cuerpos. ¡\cclcr3ei6n de los cuerpo$
duranle su in1erncci6n 78
4.3. lnertidad de los cuerpos 81
4.4. Primera magni1ud dinámie11; la 11\1\Sll de lo.-; cuerpos 83
4.S. Segunda magnitud dinámica'.: la fuerza 87
4.6. Fucn.a y aoelcr:tción 89
4. 7. Segund3 ley de Newton 92
4.8. Medici6n de las íucf7.as 96
4.9. Tercern ley de Newton 98
Lo 1116• 11nport:intc en el eunr10 cnp!tulu. lniportnncin de las leyes de Newton 101

S Los fuer~as de I!' noturol e:r.o 104


¿Hay muchas fucl'Uls en la natural=? 104
S.I. Fuerus clé.sticas IOS
5.2. Fueroi de gravitación univcr~'ll 110
S.1. Con.s tantc de gravitnción univers nl 113
5.4. Fucna de gravcdnd. Peso de un cuerpo 11 S
5.5. Fuerza de rozamiento. Rozamiento en reroso o csMtieo 1 t9
5.6. Fuerza de rowmic.nto de dc.<litnmicnto o cincmatico 122
Lo mAs importante en el quinlo capitulo 126
6 Apll c.ocl6n de Jos leyes de dln6mko 127
P:ua todas las fuerzas c.xi.~tc.n las mismas leyes de movi-
mie1110 127
6.1. M? vimiento de un cuerpo bnjo el efecto de una fuel"UI
cl.o\stica 127
61. Movimiento bajo el efecto de la fucnn de gravedad :
el cuerpo se mueve en la dirección vcrticnl 128
6.3. Movimiento bojo el efecto de la luuw de grnvcdnd :
la velocldRd inici al del cuerpo est~ d irigid:i formando
cierto ángulo hnci~ el horizonte 132

6
6.4. Peso de un cuerpo que se mueve con acclcr~c.ión 1~9
6.5. lngrnvidcz tM
6.6. Satélites artificiales de .la Tierra. 'Primera vclocida'd
cósmica 1'46
6.7. Movimiento de un cuerpo bajo el efect9 de la fuerza
de rozamiento 148
6.8. Mo'!imienio de un cuerpo bajo Ja acción de v.n rias
fuerzas 150
6.9. Movimiento en las curvns 156
6.10. ¿Bajo qué condicioncs: los cuerpos csl6n en movinii~nto
rectilíneo? •Ccnlro de masas y centro d.e sraveda.d J 59
6. l J. ¿Son siempre jusfas ·1ns leyes -de m~C.\n.iclt .de Newton?
(movimiento desde distintos puntos de vista) J61
Ló m~.• importante en. el scxt1) capílulo 1'65

' 7' Erementosde est6tica


(equilibrio de los cuerpos) 166
¿Qué se estudia en estática? 166
7.J. -Equilibrio de cuerpos que no cstAn en rotnci6n 166
7.2 .. .Equilibrio de cuerpos con el eje 1le rotación íljado 16!1
7.-3.
Momento. de rotación. Regla de los mome1ttos 172
7A.
Estabilidad de cquiltbrio de los cuerpos 175
Lo m:\s importante en el séptimo capitulo 180

Princip.ios· de conservación en mecánica 18t


8 P.rinclpio de conservación de la cantidad
dq mo~lmiento (impulso) 181
Ma¡;nitu<lcs fisic;os c¡ue se conservan 181
·l¡.1. F11crw y canlidn<l de movimicu10 181
·8.2. Priridpio de con~crvnci(rn de In c;ulfjdncl de rnovirnic1110 184
8.3. Propulsión n chorro o por reaceil>n 188
Lo· m:\s. 'impurlanlc 'en ·el octavo c:iriLulo 192

9 Principio de conservocibn de ia energía 193


Una de las mils importnnlcs ma¡;niludcs en J:1s cie11ei;1s y la
tcenic.' 193
9.1. Trabajo mecánico. Definición general de trabajo 193
9.2. Trabajo: un caso más complicado 196
9.3. Trabajo realizado por l:1s fucrz35 aplicadas al cuerpo
y variaci(>n de su velocidad 198
9.4. Trabajo de Ja fuerza de gr;wcdnd 201
9.5. Energía potencial de un cuecpo sobre el que ;1clúa la
fuerza de gr.wcdad 204
9.6. Trab:1jo de la fuerza elástica. Energía potencial de un
cuerpo deformado elásticamcnlc 206
().7. La energía potencial es energía de irucrncción. Definí-
' ción general de la energía 209

7
9.8. Pri~cipio de conscrvacíón de Ju cnergla mccnnic.• 101~1 210
99. Trabajo di: Ja fuma de rozamiento y energia mecánica 214
9.1 O. Potencia 217
9.11. Transformaciones de cncrg{a y utilización de las máquinas 220
9.12. Rendimiento · 223
9.13. Movimlenio de un liquido por tubos. Ley de Ocrnoul!i 225
9.14. Acerca de la importancia de los principios de conserva-
ción 230
Lo m~s imporlanle en el noveno capi1ulo 232
Conclusión 237
Trabajos de laboratorio !' 241
Soluciones de los ejercicios 250
Ind ice alfobl:tico Je autores y materias 252
Mecánica

Int roducción
. En las ciencias denominamos MATlllUA to,9.o aquello que
realmente existe en la Ticrr,:i, asj como fuera de ella. Son de_nrnted¡t .la: cnórme
diversidad de cuerpos que nos .rodean y las sustnncins dc las que fos primeros
están compucslos. El so nido._la lu7. y las ondas hcm:íanns, a pésiir de no ·poder
ser llamad os cuerpos, caml¡iém son JlU\lcrin, o sc;i, existe!\ renlmcnic. Lu
exprc.,i6n "existcn re:ihnenle" quiere decir que uno u otro objcto'(cn gcr;icral, el
mundo material que nos rodea) c.~ precisamente aquello que existe fuera de
nucstrn conciencia.
Una de l;is fundamentales propiedades de la materia es su variabilidad.
T odos los posibles cambios que tienen lugnr en el mundo material, las
variacion~ de la materia, reciben el nombre de FENÓM ENOS de la naturale=
La lisiea es una de las ciencias sobre la naturaleza inanimada. Estudia las
propiedades de la materia, todas sus pos ibles variaciones (fenómenos de la
naturaleu). las leyes que describen dichos cambios, la ligazón entre los
fenómenos.
La lisica se distingue de otras muchas ciencias, digamos de la biologia, en
que al estudiar las Pr.o picdades de la materia , sus variaciones se introducen
diversas magnitudes lisicas que pueden ser med idas y cxpresadl!S con números.
Gracins 11 esto, el transcurso de Jos fenómenos y la Hgnzón cnlrc ellos, se
expresnn con correlaci 0 nes matemáticas c111re las magnitudes introducidas. Las
inlls impor1:111tcs ligazones entre los fenómenos de la naturnlcz.a, denominadas
LEYES o rRINCIJ>lOS, también se han exprc<;ado en forma de correlaciones
matematicas.
El famoso sabio italiano Galileo Galilei, señaló con perfección la
importancia de las !Datemáticas: "La lilosofta 11 est{I. escrita en ese grandioso
Libro, siempre abierto ante nuestros ojos (me rcliero al Universo), pero que es
imposible comprender si ilo aprendemos de antemano su lengu a y no
conocemos las letras con que está escrito. Su lengua es la de las matemáticas
y las letras son triángulos y otras figura.s geométricas, sin las c11ales no se puede
comprender ni siquiera una palabra en l:I : sin ellas sólo podremos andar
a cicg.~s por un oscuro laberinto".
No todas las pro piedades de la materia y todas lns leyes de la naturaler.a se
conocen. Pero el d esarrollo de la física y de otras ciencias muestra que no hay
en el mundo tales fenómenos que no puedan ser estudi<1dos, conocidos,
comprendidos. 1.,a cognoscibilidad del mundo material también puede ser

'' En los tiempos de Galitci la JisieA era llamad:i lilosolia.

9
considcradn como uk; de sus fundamentales propiedades.
El conocimiento de las propiedades de la.materia, las leyes de su variaéí6n
(leyes de la naluraleza), corresponde a la tendencia natural del hombre, dirigid:i
a conocer y comprender el mundo que nos rodea. Por esta razón, estos
conocimientos consti!uycn una importante parte de Ja cultura humana. Pero,
además, las ciencias acerca de la naturaleza tienen un significado prflctico
impotantisimo. Ellas permiten conocer con anticip:tción el transcurso de unos
u otros fenómenos, procesos, sin los que se hace imposible toda producción.
Por ejemplo, mltes de que la m6.quina sea construida, el ingeniero sabe cómo vn
a funcioililr, ya que al elaborar su proyecto hizo uso de los datos que ofrecen las
ciencias y, nntc todo, la llsica. El conocimiento de las leyes de la naturalc:z:a no
sólo permite prever el futuro, sino que, ademlls, explicar el pasado, pues las
leyc.~ de la nn1ur:ilcz..1 eran en el pasado las mismas que hoy y siempre scguir!111
siendo iguales. ·
Hoy dfa c.~ de particulnr importancia ln posibilidnd de prever el futuro,
puesto qué las actividades de lo humanidad, equipada de poderosa técnica,
ejercen grán ·inrtucncia en el medio que nos rodea. Con el fin de que ésta no
cause a la humanidad irreparables infonunios, hay que poder prever sus
consecucricias. Para ello, hay que conocer en el más alto grado las leyes de la
nuturnlcza y, entre ellas, las que estudia la risica.
Entre las variaciones que se producen en el mund,o material que nos rodcll,
de todos los fenómenos de la naturaleza, el m(ls conocido por todos es el
MOVlMtENTO MECÁNICO. La pane de In lisica que estudia csle fenómeno recibe
el nombre de MECÁNICA, la que trataremos en este libro.
Fundamentos de cinemática

1
GENERALIDADES SOBRE EL MOVIMIENTO

PROBLEMA FUNDAMENTAL DE MECANICA


Todo lo que ocurre en el mund o trnnscurre en algún lugar y en
cierto instante, en el espacio (¿dónde?) y con el correr del
tiempo (¿cuándo?). En particular, cada cu·crpo en todo momento de tiempo
ocupa en el espacio determina~a posición respecto de otros cuerpos. Si con el
trnnscurso del tiempo d icha posición del cuerp'o en el espacio varía, decimos
que el cuerpo se mueve, rea liza movimiento mecdnfco.
Recibe el nombre de movimiento mcclolco de un cuerpo, la variación con el
tiempo de su . posición en el espacio en relación con otros cuerpos.
El estudio del movimiento del cuerpo significa conocer cómo varia su
posición con el correr del tiempo. Cuando esto es conocido, podremos saber
(calcular) las posiciones del cuerpo en cualquier momento de tiempo. En esto
consiste', precisamente,' el PRODl..EMA FUNOAMENTAt. de 111ccánica, es decir,
defl11ir la posición del cuerpo e11 todo 1110111e11to de tiempo. Por ejemplo, haciendo
uso de las leyes de mecánica, los astrónomos pueden calcula r la posición de los
cuerpos celestes entre si y con gran precisión predecir semejantes fenómenos
celestes como los eclipses del Sol y de la Lu1111. ¡Y no sólo prodecir!
Verbigracia, si los historiadores no conocieran la íccha exacta del comienz.o de
la campaña del príncipe Jgor contra los pólovtsi, aquélla podría ser calculada
por los astrónomos. En el famoso uCantar de las huestes de lgor", donde se
decanta dicha campaña, se babia de un eclipse solar total, que coincidió con la
entrada de Jgor en las tierras de los pólovtsi. Esto es tnás que suficiente para
constatar que las huestes de lgor llegaron a las fronteras de sus enemigos el l de
mayo de 1185 1>.
Los cuerpos pueden realizar los movimiento~ mccflnicos mfls divtr$OS:
moverse por diferentes trayectorias, con mayor o menor rapidez., etc. Para
resolver el problema rundamcntal de mecánica, hay que poder indicar, oon
brcvc<laJ y precisión, cómo se mueve el cuerpo, cómo con uno u otro
movimiento varia su posición en el transcurso del tiempo. Con otras palabras.

'' Aquí es imposible cquivocnrsc, ya que es •abido que en un mi.•mo


lu¡;;ar un eclipse solar tol~t sucwc. aproximadamente, unn v~ cada 200 aiios. En el siglo
Xll en I~ ccgi6n <.le las cs1epa5 del Don s61o pudo haber un eclipse.

11
es preciso hallar la descripcló11 matcm:ttica del movimiento, o sea, establecer el
cn'3ce entre lns magnitudes que cnrnclcri1A'ln el movimicnlo mecánico. En la
pri1;1crn parte de la mec~nica, llamada CIN EMÁTICA, examinaremos dich11s
magnitudes y los enlaces entre ellas.
Por esta causa, las magnitudes que se introducen para describir el
movimiento mcclmico reciben el nombre de MAGNITUDES C INEMÁTICAS.

1.1. Mo vim iento d e traslación d e los cuer pos.


Punto ma t er ial
Para poder estudiar el movimicn lo del cuerpo, es decir, Ja
variación de su posición en el e.<pacio, ante todo hay que saber
definir esta. Pero aquí surge cierta dificuhad. Cada cuerpo llene determinadas
dimensiones, por lo tanto, sus partes diversas, diferentes puntos, se hallan en
di~tintos lugMcs del espacio. ¡,Cómo definir Ja posición del cuerpo en su total?
Es10 es dificil de hai;cr en el caso general. Pero resulta que en mú ltiples casos 110
es preciso indicar Ja posición de cad:i uno de los puntos del cuerpo en
movimiento.
Esto puede no hacerse en nqucllos casos cuando todos los puntos del cuerpo
se mueven de la misma forma.
Por ejemplo, ¿con qut !in hay que describir el movimiento de cada punto de
un trineo, que un niño arrastra cuesta arriba, si estos mov imientos en n:ida
difieren entre sí?
Del mismo modo se mueven todos los puntos de una barc~7.a que naveg:i
por un río, de un:i maleta que levantamos del suelo (fig. 1), todos los puntos de
In Occha de una brújula (vtase la cubierta del libro), cte.
Recibe el nombre de traslnción el movimiento de un cuerpo, con el que
todos sus puntos se mueven del 1nismo modo.
Con el movimiento de traslación, toda recta trazada mentalmenlc en el
cuerpo, queda en todo momento paralela a sí misma.
13n adelante, principalmente, vamos a estudiar el movimienlo de traslación.
No habr(l que describir el movimiento de cada punto del cuerpo, en aquellos
casos e11 que las dime11sio11e.s de éste son peq11e1ias en comparación co11 lo distancia
que recorre o /¡ien co11 la distancia que lo separa de ot.rn.~ cuerpos.
En semejantes casos podemos despreciar las qimensioncs del cuerpo . Por
ejemplo, u,n trau~allántíco es pequeño en comparación con la longitud de su
ruta, por•fo que a\ describir su movimiento por el océano se considera que la
nave es un punto.
De ,1=5Íc,mismo'. modo. actúan en. astronomía al estudiar los cuerpos celestes.
Los plai1etas, las c:Str~llas, el Sol no son pcqueiios cu<;rpos. Pero, por ejemplo, el
radio· de .la Tierra es~ 24 000 veces menor que la distancia desde nuestro
planeta hasta et Sol. Por esto, podemos considcrnr que la Tierra es un puºnto

Fig. 1

12
a) h)

l'ig. 2
que se mueve alrededor de otro, es decir, del centro del Sol.
· Cuando m{ls adelante hablemos del movimiento de un c uerpo, en realidad
tendremos en cuenta el movimiento de cierto punto de este cuerpo. Pero no hay
que olvidarse que dicho punto es material, o sea, que difiere de los cuerpos
corriente.~ tan sólo en que no tiene dimensiones.
Llamamos punto material a un cuerpo cuyas dimensiones pueden ser
despreciadas en las condiciones dadas de movimiento.
L~s palabras "en las condiciones dadas" quieren decir que un mismo cuerpo
puede ser considerado punto material con a lgunos de sus movimientos,
mientras que con ot ros, no. Por ejemplo, cuando un niño, yendo a la escucln,
pasa desde su ~sauna distancia de 1 km (fig. 2, 11), para semejante movimiento
podemos considerar que es un punto material, ya que las dimensiones del
escolar ~on pequeñas en comparación con la distancia que el vence. Pero cuan-
do ese mismo niilo hace los ejercicios de Ja gimnasia matinal (lig. 2,b). ya no
podemos considerar que es un punto mnterial.
/, ·¡ En cuAlc:; de los ~iguientc.~ cMos podernos considcrnr que el cuerpo es
un punto ma1cr1al :
l. En 1tn torno se maquina un disco para deporte. ~pul:s de ser lanudo
p<>r el deportista, e.se mismo disco "uela una distancia de 55 m.
2. U n avión de pasajeros. vuela de Mo.~cú a Jabllrovsk (Extremo Oriente).
El avión reahz.-. la lígura de aCfobacia aérea, llamada "b:irrcna", giran·
do en tomo a su cje.
3. Un patinador de patinaje de velocidad cubre la distancia de fas
competiciones. Un patinador de patinaje arllstico rea!P..a las figuras de
los ejercicios libres.
4, El movimiento de unn nove c~mica se observa desde el centro de
mMdo en la T ierra. Esa misma nave es obscrvadn por el cosmonauta
que reali?.a el acoplamiento en el Cosmos.

1.2. Posicíón del cuerpo en el espacio.


Sistema de referencia
¿Cómo definir la posición del cuerpo7 En un antiguo
documento, que se refiere al cornienro de nuestra era, se C:llpone
Ja siguieole descripción del lugar donde se h:i!laba un lcsoro: "Ponte en la
c.~quina oriental de la úllima casa del pueblo de cara al norrc y, después de

13
pasar 120 pasos, dn la vuclln poniendo la cara hacia oríc11h: y :mel a 200 pasos.
En cslc Jugar ha7. un poz.o de 10 codos <.le profundidad y allí hallarl1s 100
talentos de oro". Si el pueblo y la cn.~a indicados en el documento se huhicrnn
conservado hnsta nuestros dias, scrin fácil encontrar el tesoro. Pero por muy
comprensibles causns, nnda ha quedado del pueblo y de la casa y. por lo tnnlo.
es imposible cncontru el lcsoro. Eslc ejemplo nos muc.~1"1 que la posición de
1111 cuerpo o de un punto s.olo se puede prefijar r.N Rr,LAC'I ON CON CUAl.Q Ulí:.R
Ol'RO CUERPO, llamndo DE RtPc;Rl!NCli\.
El cuerpo de referencia puede ser elegido de modo completamente
nrb ilrario. Como tal, puede servir la casa donde h:ibitnmos, el v:igón del tren en
el que vi:ijamos y, en general, cualquier cuerpo. También pueden ser cuerpos de
referencia la licrra, el Sol, las cslrcllas.
COORDC:NAOAS DE UN PUNTO. Después de elegido el cuerpo de
referencia, por algurios de sus punlos se lnv.an los cje.~ de coordenadas y la
posición de cualq11icr punto del cuerpo queda definida por sus coordenadas.
Cúmo se hace cslo, se conoce del curso anterior de matcmltticas.
Por ejemplo, definamos la posición de dos automóvi les I y 11 en In e11rrctcr:1
(fi¡;. ~}. A lo largo de clln lrnzamos el eje de coordcnadns OX con origen de
rcfcrcnci:1 (origen de coordenadas) en el punto O. Las toordcnndas 1ra7.ndas ;1 lu
derecha del punto O vamos a considerar que son posi1ivas, a la i1.q11icrda,
11cg01tiv:1s. En tal caso, la pósición del a11lomóvil l vendrá definida por la
coordenada x1 -1 ¡.
OIJ En la líg. 3 la cse:ila se ha elegid o de forma que .'C¡ •
::; 1200 m .. La coorqcnad:i del automóvil // se cxprcsarl1 con el número 400 rn.

y z
4 - - - 4A
J ~"
2 1
1
I· .~

o 1 2 4 '""x X
-1 ..J
Flg. 4 - - D f'ig. S

14
pero como tendrá que contarse a la iz.quicrda del origen de rcfcrcncin , .X-11 • -
-400 tn .
Asl, puc.~. la posición de un cuerpo que y;icc en un:i n:<:t;i se define con una
coordenada.
Sí el cuerpo pu~e' moverse dentró de los límites de cierto plano (por
ejemplo, una barca por un lago), por los puntos elegido~ en el cuerpo de
referencia se tra7.an dps coordenadas: OX y O Y. 1.;;1 posición dCI punto en el
pl¡ino ·s.e ·defin~ con <:1·o s ·C.o.ordc11t1dns x e y. Por ejemplo, la~ co.orücnadns úd
punto A (fíg. 4) són la.~ ~iguicnlcs: x.=>. 3, .v= 4; 'las de /J, .x='2, Y"" - 1,:5.
Pot último, .para prefijar la posición de· 1111 cuerpo c11 el' ·e spacio (por
ejemplo, la posición de un avión en el aire), hay que trilz.ar por ·el cuerpo de
rcícrc11cí01 tres ejes dé coordenadas perpendiculares entre si: OX, O Y, OZ
(fig. 5). D e acuerdo con esto, la posición de 1111 cuerpo (punto) en el espacio se
determina con tres eoordcnndns: x, y, z.
Semejante sL~tcma de coordcnnda5 fue u1íli1.1<lo en el documento ~obre el
tesoro, indicado al principio del parágrafo. Para lmllarlo, $Í>lo es pr~ci~o
C(lllOC.c r el lugnr donde cstll el cuerpo el.e referencia .
O.e rorma que la f)()Sfc/611 del 11111iro en /11 li111•11, 1•/ ¡d11110 )' el LC'/lllCÍll SI! 1lt:/i11t•
con 11110. tlo.s o P-!::S. mimems: courde1111das, re.~pcctiuai11e111e. Suele decirse que el
csp:teio en que vivimos es de tres mcdieionc:.~ o bien 1'.~rAC\O TRTD\ML:NSlONAL •
. En adelante va01os a tropc2.;1r, principalmente, con movimientos n lo largo
de lineas o por planos prerij;1dos. Por esto, tenJrcmos que hacer uso bien de
una, o bien de dos coordcnnd:L~.
STSTEMA DE REFER ENCIA. Yn hemos dicho que la mec:inicn es la
ciencia que pennile determinar In posición del cuerpo en cualquier momento de
tiempo. Como ésta viene definida por las coordenadas de sus puntos, el
problema fundamental de meclmien se reduce n sal1er calcular las coortlt>11ada.•
de tlic/l()s ¡111111os en c11a/q11fer momento de tiempo.
El sistema de eoerdcnadas, el cuerpo de referencia, con el que el primero
cslll enlazado y In indicncii>n lle\ origen de rc¡!.i$\to del tiempo, fonnau el
5istcm3 de rcfcrcnci:t con rclnción al cu;1I se ciwmina el movimiento del cuerpo.
' Durante el movimiento del cuerpo, l:lS eoordcnod:lS de sus puntos vnrinn.
Por ejemplo, si las coordénuclns de un pun1ocontadas por los ej~ X, Y. y 7. eran
en el momento in'icial de tiempo t =O igual n x 0 , y0 , z 0 y después de c:erto
intcrvnlo de tiempo t, rcsultnron respectivamente x, y, z, esto significa que en el
transcurso del tiempo indicado Ja coordenada x ha cambiado en In magnitud
x - x 0 , la coordenada y, en In magnitud y - y 0 y la coordenada z, en la magni-
tud z - z0 • Lus magnitudes :e - :c 0 , y - y 0 , z - z0 son las ooriacio11cs de las
coordenadas :e, y, z. En ciertas ocasiones, dichas v;iriacionc.~ serán dc.~ignudas
por 6 (lc1rn griega "della"), por ejemplo: x - x 0 - 6x, y- Yo= {).y, z - z0 ,... óz.
Primera magnitud cinemótlca: e l
1.3. desploxomiento

Coa las variaciones de las coordcnadus cstA ligada In primera


de lns niagnitudes que se introducen para describir el·
movimien to, sobre Ja que se habló en la introducción a este capítulo, a saber, el
DESPLAZAMIENTO. ¡,Qué represen la cu si cst<i magnitud?
Supongamos que en cieno momento i1Jicial de tiempo, el cuerpo (el punlo)
cn movi mien to ocup:1ba Ja posición M 1 (rig. 6), pero después de cieno int crv11lo
de tiempo resultó cstnr en olra posición a unn distancias de la inicial. ¿Cómo
hallar J~ nueva posición del cuerpo? Por lo visto, para esto es insuficiente
conocer la distm1cia .<,ya que hl'IY un innumerable conjunto de puntos alcj:1dos
del pt11110 M 1 a esa misma dis1ancia (véase la lig. 6).
Con el fin de hallar 1;1 posición del cuerpo, hay que conocer, además, la
dirección del ~cgmcnro que une In posición inicial del cuerpo con la siguicn1c.
E.~lc sc¡;mcnto dirigido de una recta es, precisamente, el dcsplnza01ien10 del
cuerpo. l!I extremo del segmento que represen In el dcspl:lí~nmicnto, parn rnayor
cvidcnci;1, se tllarca con una ncchn (fig. 7, n). U bicando el segmento en el punt o
M 1 , ni final de J¡¡ ílccha lrnllarcmos la nueva posición del cuerpo M 2 (li¡;. 7, />).
Recibe él nomhre de dcsplaz.~miento de un cuerpo (punto nintcri:il) el
scgtllenlo dirigitlo de una recta que une fa posición in icial del cuerpo con su
sigoicnlc posición.
En el curso de geometría se indica que el despluz:1mienlo de un punto se
prclijn por un vec1or ll11mndo vector de desplazamiento.
Lns magnitudes vectoriales se designan con Jctms, sobre lns cualc..< se tr:iz:i
unu ílcch:i. J:>or ejemplo, ses el vector <fe dcsplaznni.ic11lo. El módulo (o lar¡;urn)
del inclicndo vector es 1111 número que muc..~tra n cuilntas unidades de longitud,
en detcrtninada escalu (me1ros, kilómetros, etc.), es ig1111J el desplnznm icnto. El
módulo del vector se designn con Ja misma letra que el propio vector, pero sin
necha. Así. pues, s es el módu lo del vector s.
131 dcsplnzamicnto es unn mngnitud singular. La llamamos singul:t1' a c:tusa
de que el dcspl:11.amicnto, como todo vector, se prelijn no sólo con un
determinado número, sino que tnmbién con la dirección.
1-'IS magnitudes que en el espacio no tienen dira:ción, o sea , que vienen

~· I •)

Fig. 6 Fig. 7 fig. 8

16
Fig. 9

definidos sólo por números, aunque concretos, reciben el nombre de MAGNI-


TUDES IJ.~CALARES o simplemente, ESC/\t../\RES. Por ejemplo, semejantes magni·
tudes ~on el tiempo, el volumen, J;i temp<:ratur:i, ele.
Hay que distinguir el desplazamiento del cuerpo y la longitud de Ja
trnyccloria de su movimicnlo. De que el cuerpo se ha desplazado del punto M 1
al M 1 (lig. 8) y de que la largura de su desplazamiento es igual a la longilud del
segmento 1M 1 M 1 I no'se desprende que el cuerpo se movió por la recta M 1 M,.
Lá trayccr.oriu de movimiento del cuerpo, o sc:1, la línea por la que en realidad ~J
se movió, puede no coincidi r con dichn rccll1. Esto se aclarn en el siguiente
ejemplo.
13n la fig. 9 se mucstrn el mapa gco¡¡rltíico de una parte del Mar Negro. L;1
disluncia entre Odcs:a y Sevastopol por una recta es igual a 270 km . Pam ir de
Odcsa a Sevastopol hay q\lc rcaliuar un dcsplnzainicn to dirigido,
aproximadamente, al sudeste y num~ricamcntc igual a 270 kin. Si salimos de
Odcs:1 en barco, su movimíentó real transcurrirá por una recta que coincidirá
con el desplazamiento. Pero de Odesa a Scvastopol se puede ir en tren. La vía
íérre;1 pasa por Nikolayev, Jersón, Dzhankoi. Su longitud es de 660 km. Al
vi11jar en tren, la trayectoria de movimiento no coincide ya con el
dc.~plaznmicnto.
Estll claro, que si nos interesa la p0sición final del tren respecto de Odesa,
ésta se determina por el qesplazamicnto Odesa -Scv::istop0I. Si sabemos que
dicho desplazamiento esta dirigido por la rcctn Odcsa-Sevastop0l y constituye
270 km, c.~lla información es suficiente para .~abcr dónde se encuentra el tren.
Pero si decimos que el tren hu recorrido un camino igual a 660 km. semejante
dato no nos permite saber dónde c.~tar11 aquél: de Odc.~a el tren pudo dirigirse
a. Moscú, Klev, Jflrkov o a cualquier otra ciudad. Así pues, para ballar la
posición del cuerpo en todo momento de tiempo, hay que c<;mocer su posición
inicio/ y el de.splaza111le1110 realiz.<1do hasta dicho momento.

17
J. La obscrvac.ió1' d.e los movimiC(llOS de los futbolistas ha mos1rad9 que,
durancc el partido, el delnntcro recorre, aproximadamente, 12 km.
¿Cómo se deber~ llamar la magnitud aducida : desplazamiento o Jongi-
tud del camino? , .
2. Un piloto, al determinar por la maflana la posición del buque, descubre
que este se' encuentra en un punto situado a J 00 km .hacia el Norte del
punto en que se c~contraba el buque la tarde anterior. ¿Qué expresa el
número aquí indic:i¡lo; el valor absoluto del desplazamiento o el
camino recorrido? .
3. El encargado de un garage, al recibir del chófer que había acabado el
trabajo el automóvil, anotó un aumento de las indicaciones del
contndor igunl n 300 km. ¿Qué significn esto: et camino recorrido o el
volor absoluto del desplazamiento ?

Proyecciones del vector sobre los ejes


1.4. de coordenados y ope rac iones con ellos
PROYECCIÓN Dl.i UN VECTOR SOBRE EL EJE DE
COORDENADAS. Ya se ha d icho que, si se conoce el vector
de desplazamiento del cuerpo s (consideramos el cuerpo · como un punto
mnterial) y son conocidas las coordenadas de Ja posición inicial de l:ste, es
posible hall;ir tarn!;>ié~ las coordenadas de su siguiente posición.
Pero semejante problema no pµcdc ser resucito sin conocer una importante
noción mas, a saber, la PROYECCIÓN del vector en el eje..EE coordenadas.
En la fig. 10 están representados el eje X y el veelor á"" AB que con el eje
X yace en un mismo plano.
Desde el origen A y el extremo B del vector ci trazamos las perpendiculares
AA, y 88, al cjt: _X. Las. bases de las perpendiculares, los puntos A 1 y 8 1 , son
las proyecciones de los puntos A y B sobre el eje X. ·
¡ 11 1 B, 1entre las proyccciones del origen y el extremo del vector sobre el eje,
tom;1da con el signo"+" o" - ",recibe el nombre ele proyección del vector 1i
sobre el eje X. · ·
La proyección se considera positiva si desde la proyección del origen a la
proyectión del extremo del vector hay que avanzar en dirección del eje
y negat iva, en .el caso contrario.
De acuerdo con csl!l, regla, la proyección del vector d (fig. 10) es positiva,

. ~B P~
1 • b.
A~ .- ¡ : .
1 .1 : · e
'· 1 t 1
1 ' 1 1
1 1 1 1
1 1 1 1
:. ·' .. ~. ·.- :. o 1 b, 1
X
O ·"Ai s,· X p1 C¡

f'ig. 10· Fig. 11

18
,_ __,..____,__ ,_....._...,,..,..,..__ ~-- x.

1
·¡
1
1 1
I· l.
I· 1
·i
1 ,1
o... ·I l.:x--C:·
1;i1r (4' · Fii¡. 1s .
m;.~,t~a~·q_ue
. la ·del vector "¡j (fig. 11), nc¡¡ativa. Es íit~i!
comprcnd.zr que si el
:r,ci;toi"cs ·perpendicular al eje (tig. 12), su proy.ccción sobre éste scril nula.
:' 'L~ ·pfoyccción del vector sobre el eje se desi~na con la l':'lisma letra (]llC
aqu;él,.~ro sin. ln.ílccha encima y con el subíndice del cje. En nuc:;tror. ejemplos!
. la'proY.~cción del vector d sobre el eje X debe ser dc.<í~nad;: t!:: )' ht <!el ''cc1cr b
..so)?ni :dicho eje, l>x· Haciendo uso de Jns designaciones adop:a<l,1~. pcd('mcs
·cs<;r,i.bir

'La.'proycccióndcl vector sobre el eje es fücil de hallar, cun•:do el primer:; es


"paral~l ó 'lll scgundq. A saber, si el vector y el eje tienen una r.iism:t 1!írt::ció11
'(fi.g, · 13)! la proyección del vector es ig11:il a ~~1 mód()lo, en tPnta q.11c si el ,.~r.tor
y clcj~ticnen d!recciones invcrs:1s (fig. 14), la proyección del \;;ctor scrú i:¡t:i?.l
.a.su !nQdulo con signo" - ''. Eslo e;; también válido cuando cJ "~~ter y<>::c C:1 el
ejá · · ·
e "·OPERACIONES CON VECTORES Y SUS PJ'.OYECCIONES. Como
s:l5c1ños· del curso de geometri:i, las qpc~:1::io11es co:i \'Ccto:·cs se. cicctúnn de
.:n:clicrd'q·con rcg!as cspccialc.~ que no se parecen a las que ~e :~plic~?l al operu
.con l1úlncros corrientes.
_·. :Rcsordcmos dkhas reglas.
_"·EJí la fig. 15 si; muestra l:i suma de dos vectores scuún b regla del
:p:i(alclogra:no, mientras.que Ja lig. 16 nos ofrc::e es:i misma opcradl>n según rn
n:gla :del ''' i!1ngu l11. L:i :\1in:1a de ·varios vecto res se rcprc~c11l:1 en la lig. 17. La
tcgh\ parn sustraer lós vectores se ilustra en la fig. l 8.

19
Fig. 17

l'ig. 16

Fi¡¡. 18 Fi¡¡. 19

¿Como se halla la proyección d.e uh vector que es In suma de varios


vectores? En la lig. 19 se dan los vectores d, S y é, y se muestra el vector
resultante J. igual a la suma de los tres primeros:
J~t1+h+é.
En esta figura vemos que las proycc~iones de los vectores á y 6 sobre el eje
X son positivas, mientras que la <le é, negativa. Tambien vemos que fo
proyección del vector resultante/se obtiene al adicionar de forma algebraica las
proyecciones de los tres vectores que se suman, es decir, tomando en
considernción que la p royección del yéctor é es negativa.
Por lo tan.to; lá.pr.ojeccló11 de la ·s11111a de vectores sobre cierto eje, es igual a lu
s1m111 al(febraica de las. prOJ•ecclones de los vectores que se adicio11a11 .yobre ese
mismo cje. Por esta raz.ón, para hallar la proyección de la su•°!la de ·vectores, no
es preciso encontrar el vector resultante y determinar su proyección.
Simplemente hay que sumnr las proyecciones de todos los vectores, teniendo en
cuenta ~us signos .
• Es mcil cerciorarse de que la proyección sobre el eje de la difcrc11cia entre
veer ores, Í!.~ ígtlt1i ~ ·1a.1Iifere11ciu algebraicci de sus proyecciones sóbre ese mismo
<'.k. 111i~1i11·11ir '11111f ia pri1yun:M11 .~o!>rn el· eje del protlucro 1fo 1111 ll<'ctlir por 1111
11,1i111i:ro, es l{/11111 <1. !11 pmyücci611 de dicJ(o iiecwr sobre el mismo eje 11111l1i¡1licmla
1m,. t.'.\'<' mimt'I'<>.
.1~"5. Proyecciones de un vector y coordeno~as

¡.Cómo determinar las coordeil<ld<ts de la siguiente posición del


cuerpo (punto ¡nateríal), conocic¡idQ. l¡¡s _coordcnud<'(s de su
po5Í!;i6n inicial y el· vector d~ í'l~plazamiento? .
·· e.eraremos esfo en· el ejemplo del -movi_micnto de un tueq~p en. el plano,
~-sea. qup' c1·.cuerpo ha realizado el desplazamiento :i.=,M 0 /\f. Tomemos el.
siste.ma M coorqenadas XO.Ydc foqna que el vector MóM se.encuentre en el.
; P.ia110· xo y (fig. 20). .
_ : -1,:as coordenadas de 'Ja. posición .illiciar del ct.1erpo (pu.ni.o .M 0 j son· dcsig.r:a_-
·:dás p_ or x 0 e y0 , e·a tant.<> q~c lns coordenadas de fa ~iguierite posici.ón (punto.
M};·· ..,. e y. . . ,
.".\··!!\!_'la lig. 20 .VCf!lOS que j-o.Pt = 1OP0 1+. l.PoP j,.pcro. I O.P 1 :: x, .IO.P0 ¡,,.
~o
·y, IP:óP l F>·s_,. ·
··;:\sí,' [IUC~,
(l}

,ic(Zn c.~:1 ,misn)a li.S~!·(!_I. lambií:n ·vemos. :que 1OQ\=1OQ<>1--1QQc 1- Pero


1OQt;= y, .IQQ 1-¿
0 ·J'o ' X . ~ 1QQ 1
0 = sJ. {la r.royw::ón 11<:1 vcdor 'de
~Üc.~p~ll7.,'lll\Íe:nto j¡ -~1V· él cj_é Y. <:S ncgatÍ\~i~}. de aquí
Y =:=io +si!· (2)
·:· -·--Las fórniulas (l)"y (2) so'n j11$UI.~ par:i c11alquiera o~ra <l!r.¡;c.:ici~n dd v~;;<rr
· M 0 N{._i:,n Cl" pfnóo X O Y.
' :.. be bs fórmulas (J~ y (2} se dcsprc.1:ck que la proy::~d'::n <~!-'! v~:1c r ·,!~
··d~spl:i.zamknto so"fire·fos ejes X o Yes igual a la diferencia<!.: l;;s·coordcw.i·_ta$
'·d~I ex.tremó y el -o_rigcm de dicho vector:
s.(=~-:x0 , Sy=Y-Yo·

, .J._¡i ·d.i fercnci~- é,~t r<;_ l:is posicjoncs· siguicn ic e inicial de cualqu:.:1· ma¡;lii:Ud
, tceibí{fel noú1hré dc'V¡\l\"h\C1QN'1>1,l (l:¡J:I\. PM lo tunto, la proyección del vcc:or
' dé~d~p l:1zamier;ito . .\' ·sob re~· el" (:je X o bien Y es igual a la variación de la
: '
y
O:n ___ _
Mo<xo; Yo>
1
1
1
1
1
1
1
Yo Q
------j--------
1
1
I M(~; )')
t
1 1
y 1 1
1 1
l' I
·x
Fig. 20
21
y

o X

Fi¡;. 21

correspondiente coordenada. .
Si Ja coordenadá del punto aumenta eón el correr del tiempo, la variación de
aquella y, por consiguiente, Ja proyección del vector de desplazamiento sobre el
eje, son po~iti.vas. C uando Ja coOrdennda disminuye, su variáción y la
proyccció11 del vector de desplazamiento son negiitivas.
En la fig. 20 se inucstra tal desplazamiento del punto, con el que la
x y
coordenada aumenta, mienfras que la disminuye. Esto quiere decir, que la
proyección del vector.~ sobre el eje X es positiva (s,. >O), en tanto que sobre el
eje Y, negativa (sy < 0).
l. ¡,Q.ué se denornina proyección de un vector sobre el eje?
2. ;,Cómo cstl1 ligado el vector tk desplazamiento d e un cuerpo con sus
coordenadas?
3. ¿Culitcs serán el módulo y signo de las proyecciones del vector de
despln7.:11niento si ~sic es parnlelo a uno de los ejes de coonlenadns?
4. Determinar Jos signos de fas proyecciones sobre el eje X de Jos vectores
dedespla1.:1micnto rnostradoscn Ja r.g. 21. ¿Cómo varlan las coordena·
das úel cuerpo con dicho dcspla7.4miento 'l
5. ¡,Por qué en mecánica es mhs importante el vector de desplazamiento
del cuerpo. que el trayecto que este ha recorrido?
6. ¿ Puede ser.pequeño el riiód.u ló del vector; qe desplazamiento, si el valor
del .~amino rcco.rrid~· es srnnde? Ofr~cr ·ejemplos.

ejet,cii:io.s 1
l. En .el m'o'm cntp 'inicial de tiempo el· cu.érpo se encontraba en el pu,1110
con ·tas coor,denad;¡s Xo·= " -~ 2.:m~ y0 = 4 m. m ·C\lcrpo se ha de•pllml·
·do al punto col) In$. coprdcn~das' x "f.2 m. e y ª '.1· m. Hallar las
'proyeétio.nc.~ del vector dedesplazruniepto sobre los CJC'S X e Y.Trazar
el \1ectoi: de desplazamicn(o del cuerpo.
.,2. Un· cuerpo .ha rccorrído ·cierto. cnminQ desde el punto inicial con las
coordena.das Xo = - ) m C y ·~ J 1711 de forma que Ja proyección de
véetór ti.e dcspl~1.nmi~ntó sotre ·el eje X resultó ser igual a S,2 ni.
": ysobrc'cl'cjc Ya 3"m. Hallar las.coo.rcjcnadas de lu posíd6ri linal del
•" cuerpo. Trmmr el vector ·de cJcsplazamicnto. ¡,Cual es su módulo'/
3. Una pcrsori;\ :i quien le gusta pascar 'ha recorrido 5 km en dirección

22
Sur, S<:&Uidomentc 12 km en dircc:ci6n oñcntnl. ti\ qu~ cs. !gu:il el
m6dulo del dcspláum!énto realizado- por dicha pcrsóna?
Tarea
Cerciorarse do que 1~ í6rmu!:is (I}. y (2) r,on jilatas paru c:.uhlqui~
disposici6n del vcc:lor '&r;!J, di$tintn <te Ja f!'IOS!rlldnen
Ja 'lig. 20.

1·.6.. Movimief\to rectll(n~.


Segunda n)agn'itud cin em (ltl~a:. l a veí~c,ldqd
,

Con el fin c;lc :~alll!t en .cuálquier Jnom~l.o d~ Ü.:¡nJ):O las .


coordenadas de urr cuerpo en movimiento, c;omo ·vim05 en L5;
ñay_q!J~conocer lns proyéccionq del Y.céfor de ~espi1~ii;z¡to sobre 1.bs ejes .d~.
ec)Qrif~adas (por lo ~anto, tilmbit;n el propio vector). ¿C6h)d h~!lar ·cl vccloN!e.
d~plazamiento? ¿Qut: hny que sa~r pa{R ello? · ·
, · ·Prímcro, vamos 11 .:studiar el tipo más sencillo tic movi::1i~1\!l>. es <!~ci:, ~!
RllCrlLINl!O UNIFOl\1111:..
Recibe el nombre de rectilíneo uniforme el movimíc11to con el irll~ el•:·:~.-¡: ·, ·
fC\lliul igu:t1C$ dcspla7~unicntos en el tr.:11~c1:rno de igu:tlcs intcr\"1100 ~•:: \ic•:·p:'.
: · VELOCIDAD. Para definir el úrsp!a?:1mic11lo de un cuerpo en r.1ovir.i icnlo
rcc.tilinco uniforme durante cierto intervalo de tiempo 1, por lo visto, s~ru
Í\CCC3ario conocer qu~ desplazamiento realiza el cuerpo por \toldad de ticmpc.
·E stt claro, que en caso de cualquiera otra unidad de tiempo, se r~lizara un
.<1espl:ipmicoto igual. El desplazamiento cfectu::do ppr unidad de tiempo se
ik1\oinina VELOCIDAD del cuerpo y esta magnitud se designa eo:1 la lc:rn 11. Puc-
dil s,er'<!cfinida midiendo cu11lquier sector del recorrido, incluso el m~ pequeño,
·y.el"inte.rvalo de tiempo durante el que dicho sector ruc "encido. Si designamos
el despliluuniento en ese sector por 6:s y el intervalo de tiempo por .ót, la
v'el~ídaq serll. igual .a la razón entre ós y ót.
:Jl'Cdb~ _ el' nombre de velocidad del movimicnlo recti líneo uniforme la
{llaí;íi¿Cu'i.1 ígual_a fü rt11.0n !:1'trc c1.dcspla:mniiento del cuerpo durante ctm~qui-::r
Í(\tcrvaló ·de ticm¡)o.·y e! valor '.dé ·ts1c 1>•
.:Como Mes uil¡l Jllugtiii\ld vcclori:ll, 'micnl'r11$ que Al, cscahir, la veloci<.l:td
.ta~b(~n es magnitud vedotial. El vector de velocidad tiene l.'\' misma dir~ión
,que :-ct. de dcspLuarilicnto: ·

11=~. (1)
61

Si 1:9n~os la velocidad t1, el dcsplaxamicnto i duranle el tiempo t se


'e:xp_rciá. ·con fa igualdad

----
~-vt.

•>Con mayor precisión se denomina velocidad de! mov1m:c1110


~illncó·unifofme cJ vcélQr dirigido .del mismo m~o qnc chldpl'a1~1micnto del cuerpo
(2)

y cuy.O' m ódulo es igual a llt' rni6n do los vnlorct numéricos del d~'SJ>l:tz.irnicnto y el
lntcrnlo de tiempo dur:mte el cual se realizó dicho despla1.111nicn10. Sin embargo, por
rcgl11. se hncc wo de la dclín'icí6n mAs cort11. nunquc menos prcciS\\, oírccid3 m~s 11rrib11.

23
V
r
-V

l"
1
v, 1

o v. >0 X o v,<o ·x
Fig. 22 a) b)
Con fas fórmulas en forma vectorial no se pueden realizar cálculos, ya que la
magnitud vcclbrial, además de valor nümcrico, tiene determinada dirección. Al
cfcclUar cálculos se empican fórmulas en las que figuran no vectores, sino sus
proyecciones sobre los ejes de coordenadas, ya que con éstas pueden ejecutarse
operaciones algebraicas.
Para el movimiento rectilíneo la trayectoria es una ll11ca rcctu. Por cst:1
causa, es lógico di rigir el eje de coordenadas a lo largo de dicha recta. En tal
cnso. durante el movimiento· del cuerpo só lo variarú una coordenada. por
ejemplo, In x, si el eje elegido se designa con X.¡\ lo largo de este eje est~riln
dirigidos ranto el vector de velocidad, como el de desplazamiento del cuerpo.
PROYECCIONES DEL PESPLAZAM.IENTO Y DE LA VELOCIDAD.
Ya que los vectores sy út son iguales, sus ptoyccciónes solirc el eje X también
serán iguales, o sea;
S:x =" fJ~I.

Ahora ya podemos obten~r fa fórmul'! para ca lcular Ja coordenada x <kl


punto · en. cualquier . momento de tie!Dpo. Sabemos . (véase 1.5). que
x = x0 .+ sx,
de forma que - - - - -
x ~x0 +v,.t. (3)

La f6rmuln (3) muestra cómo depende del tiempo la coordenada del punto,
lo que quiere decir que con su ayuda ~ posible describir el movimiento
rectilíneo unifon:ne; para ello hemos introducido dos magnitudes cinemáticas,
es decir, los vectores de desplazamiento y de velocidad (la magniiud x - x 0 es,
precisamente, la proyección del vector de .desp!azami::nto sobre el eje X).
Como sigue de fa fórmlil.a p), para hallar la posición del cuerpo (punto
material) en éualquier intervalo de tiempo, durante el ·movimiento rcctilineo
u!)iforme, hay guc conocer la coordenada inicial del cuerpo (punto) x 0 Y la
proyección dél '\iector dé velocidad· sobre el eje, .a lo largo del cual se mueve el
·cue(po. , , , .
Hay que. r.cc(irilnr que en l.a ffiCl)Cionada· f6n'n\.!ll\ :vx .eS la proyección del
:.icctor de· veloci~ad, por;io qúc, coino !óda.'proyecc(óil :a.e un.•vcctor, puede sér
positiva y ncgaiiva (lig. 22).
Ln fórnrnln (~). permite hallar el sentido de ·fa m.ai¡nilUd "velocidadr. En
·efecto, d~ el!°a . ~~ ·:4edlJCe .que
=· . x~ x n ·
V~ =: --(-.- '

24
Fig. 23

o sea, podernos decir que In velocidad es In rapidez de variación de Ja coordena-


da de un cuerpo en movimiento, '·
Remarquemos una vez m{ls que para la rcsol.ución de los problemas ti« ,
mecánica, hay que conocér el VECTOR de velocidad y no sólo su módulo. Los
velocímetros instalados en los nutomóvilcs, muestran precisamente, el módulo
de la velocidad. A este instrumento le es "indiferente" en qué dirección se mueve
el automóvil. Por esrn causn. scg(m sus indicaciones no se puede tlcíinir ni ·1a
dirección tlcl movimiento del nutomóvil, ni su posición en cualquier momento
de tiempo.
PROllLEMA l. Dos :iutomóvilcs se dc.~plawn ni encuentro pnr una
carrcter:i: uno de ellos a una velocidad de 60 km/h y el otro, a 90 km/h. i!J1 un:i
gasolinera los autos se juntaron y dcspu~ de esto continuaron su ca:nino.
Determinar la posición de cadn automóvil 30 minutos después del cncucnlro
y la distancia entre ellos en ese momento (íi¡;. 23).
Sol11ció11. Como origen de coonlcnad;is lomamos la gnsolincra, micntrn:; que
el instante en que los automóviles se encontraron, como origen de registro del
tiempo. El eje de coordenadas {designado por la letra X) lo dirigimos de izquier-
da a derecha. Entonces, las coordenadas de los automóviles, 0,5 h después de su
encuentro, se pueden calcular por las fórmulas:
x, = Xo¡ + v,.,1 y x, - Xol + Vl-"I.
Las coordcnndas foicialc.~ x 01 y x 02 de los do~ :oulos son nulas. Por lo tamo
x_1 =.v1,rl y x 2 = Vi.~1.
La ·PfOYCCeión 11 1.< de la velcx:iqa<l <lcl, primer. automóvil .es positiva, ya que el
veciqr de su velocidad está dirigido lo mismo que el eje X, e igual a + 60 km/h.
La ¡iroycccíón 112, del segundo :rnto es negativa a causa de que el vector de su
vclQ<:idad cstll dirigido en sentido inverso a la dirección positiva del eje X, de
forma que llvc - - 90 km/h.
-·A'sí pues,
km
.<, = c.o-1~-· 0,5 h = 30 km,
km
x 2 = 90--, ·0,S h ~ 45 Ion.
1
La distanci:'I /entre los nu1omóvíil.-s es igual n la difcrcnci:'I de sus coordenadas:
1 = x, - ...: 2 - 30 km - (-45 km)= 75 km .

lS
X
Fig. 24

PROULEMA 2. Dos automóviles se desplazan por calles pcrpendicularc.~


entre sí en dirección al cruce de ellas. En cierto momento de tiempo, el primer
auto, que se mueve a una velocidad v1 = 20 km/h, se encuentra a una distancia
11 = 2<Xl m del cruce. En ese mismo momento, el segundo aulomóvil se llalla
a una distanein 11 = 300 m del cruce. ¿A qué vclocid:id v 2 se mueve el segundo
~uto, si los dos automóviles llegan al cruce ;il mismo tiempo?
Solrrcíó11, Como origen de coor.dcnadas tomamos el cruce de las calles, di-
rigimos los ejes de coordenadas a lo largo de ~tas (fig. 24). Comenzamos
a cont¡ir el 1icmpo en el momento en que los autos se cncon1raba11 a ii1s
distanci:is f 1 y 12 del cruce. El primer a ulo se mueve a lo largo del eje X, el
segundo en .~cntido contrario a Ja dirección del: eje Y. Por esta razón, durante el
movimiento del primer automóvil, sólo 'Varía su coordenada x:
x =x0 + ll¡xl.,
mientras que al moverse e l segundo auto sólo varia su coordenada y :

Y= Yo+ ll2y!.
Del planl<eamicnto del problema Y. del sistemn de refercncin elegido se
desprende que x 0 = -11 ; Yo= 12 ; v.1;c = v, ; v2 y = - v .. En el ins tante t = r0 ,
que corresponde al e11cuentro de los ·nutom6vilcs, sus coordenadas son iguales
a cero. Por lo tanto:
0 = - ·11 +11110, 0=12 -V2lo·
·De la .pril)lcra ccuació)l determinamos que t 0 -11/v 1 y lo ponemos eo la
segunda. ecuación.
Obtenemos:

de <).onde
. o,:i km km km
vl=---·20- = 30-.
0,2 km h h

26
J. ;.Debemos o no consi<.lerar vcctori:il la magnituú I cak:\1lndn en el
problema I ?
2. ;,l!n qu~ diíoercn el <lcspl:t7A~micnto y d camino recorrido durante el
movimiento rcctillnco?
3. ¿En qué se distinguen las ma¡;ni°tudcs determinadas por las CJCprcsioncs
11 = s/t y u- i/t y qui: tienen de común?
4. Conociendo ht posición inicial del cuerpo y In longitud del cn111ino
rccorrido ¿podemos hallar la po~ici6n íonal del cuerpo?
S. ¿Qué rclnción hay entre In vclócidnd del cuerpo y ·la variación do su
posición· en ti csp•cio?

Ejercicios 2
1. Un_grnpo de turis1as, nv:inzañdo n velocidad constan1c con· el módulo
S km/h. se dirige, priJ1_1cr:tmc'?1c, haci~ el Norte duranlc L horn, <lcs-
pu~ O.S h marchn hnc1a cl Oriente {b:i;o un ltn¡:ulo dc ·90"· ros pecto de
la dirección hacia el Norte) y, por fin, l'h 30 m1n.J1;iefa el Sur' (bnjo un
ángulo de 1so•1. ¿Dónde se cncn111rnrli el grupo di:$pU~ de l""~r lo~
lrc.~ sectores'/ ¡,(;11111110 licmpo ncccsilnr:\ el gnopo pano rclom:or tll
punto inicial por una recta'/ ,
2. Un :1u1nmovi li$ln n '"'" veloci<lnd de 30 km/h hn rccorrid" In mil:otl <lcl
~nmino hn~tn el l11$ur de <.lcstinu en el lrnnscurso de 2 h. i.A <¡11~
velocidad debe conl inuar su mcwimicnto pnrn que durante c.'c mi<1110
intervalo de tiempo llegar a <.!onde ibn y volver alr!os?
3. Un viajero sor,p rcndldo por una tonncnl:1 vlo un relámpago y dc.•pu~s
de !Os llegó hastn ~I el sonar del trueno. ¿A qu~ distanci:i se produjo el
primero, si le velocidad del sonido por el aire es igual :i 340 m/•?

Representación gráfico del


1• 7 • movimiento
GRÁFICA DE MOVIMJENTO. Parn mayor evidencia, el
movimiento se puede describir con ayuda de on.ÁFICAS. Si por
, ·c¡l,,eje horjzontal (eje· d.c.ubscisns) en .d etérminada escala se traza el tiempo
• pasado desde que co11ieh:zmnos a contario, micntr;is quo por el eje vertical (eje
de or~~nadns), t:1mb_ién·en 1.a esc;1la corrcspóildienle, los valores de la coont.:1111-
da del cuerpo, la gni!ica que obícndre¡n·os cxprcsnro la dependencia en:re
· dicha coordenada . .Y el tiempo (l3mbÍén se denomina GRÁFICA DI!
,MOVIM IENTO).
Supongamos que un cuerpo csl{t en movimiento uniíormc a lo largo del eje
X (fig. 25). Esto significa que sólo varia su coordenada x. En los momentos de
tiempo t =O, t , = 10 s, t 1 - 20 s, t 3 ~ 30 s, etc., el cuerpo se encuentra,
respcctivnmcntc, en· los punto~ con las coordenados: .~ 0 = 3 m (punto A). x 1 -
=
,. 4 m, x 1 S m, etc.
Con el fin-de construir la gráfica de movimiento del .cuerpo, trazaremos los
vnlores de x por el eje vertical y por el horizontal, los valores del tiempo t. La
gráfica de este movimiento es la linea recta mostrada en la fig. 26. Eslo quiere
'decir, que la coordenada depende del tiempo de modo lineal.
La grálica de dependencia entre las coordenadas del cuerpo y el tiempo
(v6asc la lig. 26), no se debe confundir con Ja trnycctorin del movimiento del
cuerpo, es decir, con la recta por todos los puntos de la cunl ha pnsatlo el cuerpo
durante .su movimiento (vénsc lo fig. 25).

27
X

Fig. is x0
Las grilficas de movimiento, cuando el cuerpo cfcctlin movunacnto
rectilíneo, ofrecen In solución complct:1 del problema de mccftnica, ya que
aquéllas pcrn1itcn halh1r h1 posición del cuerpo en c11;1lquicr momento de
tiempo, incluidos t<tmbién los momentos que preceden al inicial (si se supone
que :mies de llegar ni punto donde empezamos a contar el tiempo, el cuerpo se
movia a la mi.~ma velocidad). Continunndo la grflfica, representada en la fig. 26.
en el sentido inverso a la dirección po!litiva del eje de tiempo; podcm o!I, por
ejc111plo, hullar que ci cuerpo, 30 s i1ntes de que llcgnrn al pun to A, se
encontraba en el origen de referencia de la coordeuadn (x,,. O).
Por el aspecto de las gr!1ficas de dcpendenci:i entre Ja coordenada y el
tiempo, se puede juzgar tnmbién sobre la velqcidad de movimiento. Est~ cla ro
que cuanto mayor !le.'\ la veloeidnd, más abrupta será la grf!fic;a, es decir. lilnto
mayor serfl el úngulo entre ella y el eje de tiempo (cuunto mayor sea dicho
ángulo, tm\IO más grande ser(¡ la variación de fa coordenada en iguales
intervalos do tiempo).
í:.n la !ig. 27 se muestran varias grúficas de movimiento u diversas vcloci-
da<lcs. l,as ¡¡rMic.~s 1, 1 y 3 muestrlln que los cuerpos se mueven a lo largo del eje
X en sentido positivo. El cuerpo cuya grfifica do movimiento es In linea '1, se
mueve c11dirección inversa :1 In del eje X. En fos gráficas de movimicnt1) se pue-
de ha llar el desplazamiento del cuerpo en movimicoto durante cualquier
intervalo de tiempo.
Por ejemplo, en !a fig. 27 vemos que el cuerpo 3 dnranle el tiempo ent re 1
y~ s ha rcali7.ado un desplazamiento de 2 m según el modulo en la diroccióa
positiya. en tanto qlie el cuerpo 4_. en el transcurso de ese mismo tiempo ha·
cjccutqdo un desplazamiento igual a 4 m según el módulo, en sentido 1;1cgutivo.
GRÁFICA o ·E VELOCID AD. Ju nto coi\ l:is grf1ficas de movimiento, se
liaec .con frccueñda uso de las GRAFtCAS oa vu1..oc10AO. Se confeccionan
tra?.ándo en el cj~ cic ordenadas la proyccci6n de 1as velocidad<;~ del cuerpo
y por el eje de a~scisas, como antes, el tiempo. ·semejantes gráficas muestran
có'mo varia la velocidad con el tiempo. es decir, cómo depende la primera del
segu ndo, l!n caso de movimiento rectilinco uniforme esta "dependencia"
consiste en ·c1uc·to11 el correr del iicni po In velocidad no vnríll. por lo qui: la grá·
!icn de la velocidad es una recta paralela a l eje de tiempo (rig. 28). L:1 gr!11ica
/ en dicha ligura se refiero al caso curtndo el cuerpo se mueve CJ\ el sentido

28
X,m X, 1n

i/..
/ __,_,._
J/" ...,Sp•/.s
~,A .

~t----+-,+-'·-2 .
.. l/'
/
1 " ·· ....
• -'io · -,.20 -10 :o 10 20 JO 1, s

Fig. 27

~po~I1j~~ del eje: X. L~ grMi~~iÚ., ¡¡I casq.cuando el cuerpo se mueve cu dirección


. conirari.a. (la proyección 9~ .la velocidad es n~gativn).
- • '1\imbj~ri podemos détcrminar .en In gr!líicn de vcloci1t:ul el valor absoluto
'oel' '' <f'f'jglazamiertto, d<;I cuetpo durante el intervalo dado de 1icmpo.
: Nu·m,éfic·a.mcnte es· igu:¡l.nl. á~ea. d.cl rectángulo sombreado (lig. 29}' 1;1 superior,
si el cÜcrpo se mueve c'¡l la.dirección positiva y la inferior, en caso contrario. En
-~·rectO.;'eI·área del rectángul.o es igual al producto·de sus dos lados vecinos. Uno
d'e iOsJado$, en determinada escala, es igual.al .tiempo r, el 01ro, a 'la proyección
de la velocii.lad ú. Su prodm;to vt es, prccisamcn1e, igual ni valor absoluto del
d·espla"?amiento del cuerpo.
PROBL.EMA.. En la. ng. 30 cst4n representadas lus gráficas de movimiento
de un automóvii y un· ciclista (lig. 31). Empicando las grálicas, hallar el lugar
y el tiempo dé ·su encuentro.
So/11ció11. Analizando !;1 gráfica J, podemos dctir que el automóvil esta en
v. v.

t----------11
Fig. 2~ Fig. 29

29
X,n1

250

200

ISO

roo

so

Fi¡;. 30 o 2 6 10 1, $

movimicnro uniforme a lo largo del eje X a una velocidad de 20 m/s, en tanto


que del ani1lisis de la grflfica 2, se desprende que el ciclista se mueve a su
encuentro, tmnhién uniformcmcnlc,.pcro a ur\11 vclocidnd de 5 m/s. En la lig. 30
vc111os asimismo que en el momcmo inicial <le· tiempo, el automóvil y el ciclista
distaban 250 m uno tlcl ol·ro. Las ;g rtdicas se cruwn en el punto M, lo que signi-
ficn que el automóvil y el ciclista se encontrar_o n. El encuentro se pr<>Qujo des-
pués de 10 s desdé qui; comenzamos a contar el tiempo, n una distancia de
200 m de l':l posición inic'ial· del ·automóvil.

l .• ·1
. f. ¿/\ qué movimiento corresponde la grúfiC<'I represcntadn por una linc.•
de 1ra7.QS en In fig. 27?
2. ¿/\qué movimientos corresponden las grMicas J y 1J (véase ltt fig. 28)'/
J. ¿C(>mo hallar en In grilfica de velocidad el módulo i.lcl desplazamiento?

13jcrcício.< 3
t. Haciendo uso de lns g.rf1fie:L< (véase la lig. 27) hall3r la distnncia entre
los cue7pos 2 y 4 en el mon1en19 de tiempo t ~ :1 s.
· 2. Según la grlllica en la lig. 28 determinar el módulo y la dirección de la
vctocidnd del cuerpo.

Flg. 31

JO
18
-: • ....I_.
·Rel_
ót{.vidad d:el m9viml'ento·;. 'las' d fr~cclon.es
del .rilOVimi~ntO ºd é Un SÍStemá m6vil de .
refer:enc'ja, :Y d.ei· cu·erpo son. paral _el·as ·entre sí
ComoJ~~D);s:visto:e~ 12; la ~osi~ión de u'n·eµer.pó (punto) en el
espac;iq. slroo'pr<~j~ ·prelija respecto de cualquiera otró, elegido
como..cúl;rpi;> ·ae refer.,enc;ia. ,Cói1 'este fin, pot ~ie se· frazi11). 1os ejes de
coorde'n_ád~. Se dice que con d icho cuerpo .estct e11/ázado . el sistema de
·9oordcñaqa5. · .
::· P.er.o"como cuerpo ·de refo(enci11 podemos tomar cualquier cuerp9. y con
cada_uno tÍ!) ellos 1111/azar m¡cs.\ro sistema ·de coordenadas. i:in !al c;iso, la ·
...posición Ac: un ·iilisqi·o ,.cüi;rpo .Puede ·ser · c<:ms~derad.a ,slmu ltáneamenle en
-qislinfo~:sisiemas de coof.d c.nadas'. Queda clai9, que e!}.fo quc-ataiic) tdi:versos
. éucrp9s -ckrcfcreñcia en· diferentes 'sistcm¡¡s de coorden'ádás, un-~mism<;> cueipo .
.puede hÍner coordcñadas "d isfintlis en absoluto. Pp~ cjcni¡:i)o, podríamos
(l~t~rriÍin'ar'l'.r.p0 slción del automóvil° en la carrelera iñdicando q'ue se encuentrn
"a'.una ·~isfn'ñci"i.l'J, al .N9rt~ del poblado A (lig. 32). Pero, al mismo tiempo, es
posiblc"d~ir que el· áutomóvil se halla a una distancia 12 al Este del punto n.
' & to 'sigñiQca, ~\le la flo~ició11 del c11erpo es relativa: es distinta respecto de
dlvers!j_'f~µi!r¡ios d~ referencia y de diferentes sistemas de coorde11adas en/azculos
ªº" ·ellos:,. ~- .. _ '·~. >
:-..:·l?erp::Ooºsólo es i'el~tfva la posición del cuerpo, sino que también l!S relativc.>
su ri\§uliiilent(}: _¿En que . c'oifsiste fa relati'vidad di,I móvimierito?
,. "-Un.-11iñ:o quqior p~imera 'vez vio dcsqe Ja orilla de un rio el movimiento de
· 1os.liieJ0s· por. éste, pregüñt6{ ¿En. q ut viajamos? Por lo ·visto, el niño "eligió"
"conio·cile!P<? de refcrcn.cia: un témpano·dc hielo que Oota en el rio. Estando en
r~posp _.e~ /el'!ción-con ~\ .. si~tcma de rcfcrcncia, \igildo con l;i orilla, el niño se
movía jíinJo c;on tsla ·~n.-rel11ción ·c on ·e1 sis(ctna oc iefcrcnciá "elegido" por él,
.o·-S'c'ir, ci Témpitnó de ·Jiiéló:.- · , ·· , .. · ·
· . J!n :1¡{ pr~ctica, hay·•q~e:.~·on~ifü:r~r con frccuc11cio, el :movim iento de un
"1ñismq.'.pµtrp_o e1\ {claci6n é9n <ljfer~htc;s cuerpos de ceferéncia,: que se mueven
:..«nos res'pi!cto de otros. /!sl,.pár11 cl,}trli!l~ro-es importan te' saber c(?mo se mueve
et:.o~ú.$¡~~9.,,Sólo re~p.~to· ai !a ''f;i_~rrá~ ·sobre.la cual su cafíón se ·cl)cucntra en
r~p.oso,~¡!l'O. que as1m.1sm<n.tspec~o: dcl. car~o de combate 'í:ontra el que dispara
·y_ que.. estfl,~eri''moviniiento'º'en' relación con la misma'; al piloto le interesa el
N

.Fig. 32

Jt
movimiento del avión tanto respecto de Ja Tierra, como del aire, que n su vez se
dcsplaw, etc.
MOVIM IENTO DESDE DISTINTOS PUNTOS DE VISTA. Esiudicmos
el movimiento de un mismo cuerpo en relación con dos cuecpos de rcícrcncia,
los <.'\1ales n su. va se mueven uno con respecto de otro. Para simplificar, supon-
g:1mos que une;> de los cuerpos de re(ercnci:i. está inmóvil, mientras que el segun-
do avanw, con relación al primero, en mo.vinlicnto rectilíneo uniforme,
He nquí u11 ·scncillo ejemplo. Un hombre nada río .abajo. a .cierta velocidad,
que él mautici1c trabaj:ujdb 001istnntemcntc con los bn¡z9s y las'picrnlls 11• Esta
velocidad la cpnscrvn·nadando Cfl 's.c;:itido ·de la corriente, en sentido contrnrio
a C.~la y en el ugua 'inm6.vil (con igual tensión muscular). Toi)Ícmos la orilla
como cuerpo inmóvil de refcrcncio y el nguu, como móvil.
i.Cómu se mueve el nadador en relación con la orilla y .e l agua'l Vamos
n imaginarno~ que el movimiento de nqu~l es observ;ido por dos observadores:
11110 en In orilla, el segundo en una barca que sin remador navega río abajo. En
lo que :1taiic al agua, la barca está en ~eposo, pero respecto a la orilla, está en
movimiento rectiJineo uniforme, a la misma velocidad que la propia agua.
Mentalmente tracemos por el punlo O en la orilla, donde se encuentra el
observador, los ejes de coordenadas X e Y. con la particularidad de que di-
rigimos el eje X .a lo larg.o de, la corriente del rj_o. mientras. que el eje Y,
perpendicular al ¡>rimero (fig. 33). Con la barca (clJ1$ua) también enlazamos el
sistema de coordenadas.X'O'Y', cliyos ejes X',e Y' son paralelos·a los ejes X e Y.
Hallemos el.desplazamiento del nadador en rclacíón· COn estos dps sistemas
de rcíérenci;l ·en ·~1 · transcurso de 1in mísmo '(nlervalo de tiempo t.
·El observador en la barca despu~ de pasar el tiempo t notará que el nadu-
do;, rcspoct~ de él, ha efectuado el' desplazamiento $ 1 • Después .de dividir éste

h· Si la persona no trnb3j:1$C con brazos y piernas, ella ynccri:t en el


agua y respecto de ésta ·estarla inmóvil.

12
Vig.' 34 .
.P9r''.,ci;:ricmpo, halln1·t1 In 'vclocicl;1tl del nadn<lor 1i, :

(r11 e~1:1 velocidad del nadador c<t lo o,u:;concicme al aeun (ba•~·J. c..: :!~ci:, t:-. :-i
sistemn de coordenadas en 111ovimicr.to X'O' Y'). •
. En la orilla, el observador admitir:. que durante el 1ic¡:1po 1 ti
desplnzamicnfo del nadador es igual a .í, mientra~ que la b:irca rc:1!izó el
dcsphÍ:w rnicnto ·'z
·rc.~pc.:to de J:i orilla. De fa fj¡;, 33 se d~sprc1?d ; c:1:·" <'l
dcsplAz:l mjcnlo del nadndoJ· s con rc:acíón a Ja orilln, e~ clcc!r, .c:1 .,¡ s!stcmn e!~
eoo!den,adns: XOY, es igual :1 la suma de h>.s der. e! :,,p! ·.-:::mi~ .1:".l~. :
0

.f-si '~· s,,.


°F ÓRMUL/\ DE COMPÓSICIÓN Dt VELOCIDADES. l'i·1i~ 1 k.1 <';, ,o/
por·t, ~I obscr\".au"'or en l:i pri!ln dcfrncl:l \•docidad :i <'d n:;t!a!!Zr r;s.,cc:c- c1'.:
:1qu·é11:1:• •
rJs.{.. = . ·;I ~.·i2 -~+ ~.:
, 1 1 1

EI ptirocr sum;ndo·Ú t;cs la ~el.ocid~d del n:idador en relación con el sistema


1
-ln'1116vil cl<lcoordcn'adas (el 11gua o In barcn). El SlllllHlldO Sz/CserÍI, p,1r lo visto,
la ~clocld~d de In barca (el ngun) respecto del sistema inmóvil de coonlcnm.!ns
(la prilla). Dcsignéniosfa por ii2 • Por lo tanto, v2 es In 11elocidad dd ~ístcma móvil
tic C'mmle11adas e11 relucióu co11 el que cs1ti cu rl'11oso.
De aquí sigue, que
ti = v1 + Vz. (1)
Esta exprc.~ión recibe el nombre de ronMUl.i\ Dll cOMl'OSIC'lON or.
Vl'.l.OClDi\OUS.
Un;1 fórrnul:1 exactnmcn1c.: Íllnal hubiéramos hall;1do si el nadndor se
dc.-;plazorn contra corriente (lig. 34). ·
La velocidad de movimien to de un cuerpo respecto a 1111 sistema inmóvil de
coor<.lcnadas. es igual a In suma geométrica de dos vclocidn<lcs: l::i del cuerpo en
rcl;ición con uo sistema móvil de coordenadas y Ja de éste respecto del sistema
Inmóvil de coordenada$.
Como vemos, las velocidudcs del cuerpo, en lo que atañe a distintos sistema~
de referencia, en.movimiento unos respecto de otros, son diferentes. En esto se
m•milicsta· la relatividad del movimiento.
En el ejemplo que hemos estudiado, el cuerpo en movimiento (nndador) y.el
~is tema móvil de coordenadas (barc;1 y agua) se mueven n lo largo de úna rcct;i,
es decir, deJ.,.eje .X . Por esto, en lu~nr de _los vectores iJ, v1 y 62 , podemos hacer
uso de sus proycecioncs sobre el eje X. Entonces la fórmula de composición de
vclocidade.~ se coñvcrtir{1 ch :
(2)
En esta f6r111ula, tus rírngnitudcs ux, u1x y 11 2_. pueden ser tanto positivas
como negativas, en función de la dirección de los vectores 1i, 6, y 62 en relación
con el «ic X. ..
Puede suceder que. un cuerpo, que en un sistema de coordenadas está en
movimiento, qu~"<!a.~nº rcposo en otr.o. S~cl nadador a que nos hemos referido
·dejara de trn~!!J~r.con la~ piernas y los brazos y simplcmcnte.ynciera en el agua.,
rcspc:clo d~ •a. bftrf<"\,CStarfo en reposo, mientra~ que; en relación con la orilla se
moverían ln,mismll vclocid;id que l:t corriente del rio: Y a la inversa, sí el nada·
dor se dcsplaz;1ra cor;itra corriente, cuya velocidad fuese igual n Ja de aquél, el
mismo se encontraría én reposo con.relación a la orilla. Bn lo que al agua ataiic,
él .~e movería. n una velocidad ii1 "" - ti2 • Por lo tanto, no sólo el movimiento es
rchnivo, sino que también el reposo. Si Ull'cucrpo está en reposo·en rélaci6n con
cierto sistema de coordc11udas, siempre-.pod(cmos encontrar tales sistemas de
coordenadas rc_Spccto de los cuales áq uél estaré en movimiento.
Esto quiercdccir que no hny cuerpos en reposo <1bsoluto. El movimient o c.~
inherente a todos los cuerpos y, en geoeral. a todo aquello que existe en la
naturnlcw, o sea, á todo el mundo material.
Re latividad d e l movimiento: los direcciones
1.9. d.el movimiento .. de µn slstem~ móvil
·de refer'e nc1a· y d~I' .cue rpo son per.pendlculores
' ' e ntre sf
., La velocidad de movim!ent~ d'el cuerpo y la-del sistema in6vil
.de éóordennd<l$ ·no siempr~ están d irigidiis a lo largo' de \ina
0

1\1isnrn recta, como. ocurrió en el ejemplo ·c.o nsiderndo en el parágrafo anterior.


Resolvamos ·tos siguientes problcn'ias. ,
PROBLEMA I, Un nadador licnc que cruzar un rlo, con la particularidad
de que debe moverse siempre perpendicularmente a la corriente, es decir, ;ti eje
X (lig. 35). ¿éuá·I sc,r~ el movimiento del nadador desde el punto de vista de un
observaci9r-c1\ una -barca (respecto. del ~istema móvil de coord~nnctas X'O'Y')
y. cufl l scrl1 ¡n1ra. un; ol?scrNudor en la or!Jla. (crl la sistema de coordcmidas en
.reposo XO Y)? El' mov'imicnto del nadador debe considcf.arsc uniforme.
_í:'i¡¡, 35 .. ·
... . .
~'~lilclún. El observador en la l>ar~• ve que; cl.11adad()i' lo:!H el lic!l!¡'m se :dcj•1
rlc~ldcspl;1únddsc'ii lolnr¡¡odcl 1·jc Y'. Él .,,.cc.~to 1:1 ' ::> !;:•" ;·· "::-. ..: d •:;:· . 'l
A. como c'!I el.¡)unto·n o b?en en c;i:i!'.}l·=·:r otro p1,. !o. L -: ·".. ~· , . ·. ; . , . ·~
(le tiempo 1, cuando la \larca se c1:cuc111.:c e:: el pt.:li,r <.:,el:•!••.'; ~ . :-- •• " ·. ".
en la !>rill;¡ opuesta, en el punto C, habiendo n:;ll•¡~:b o' C:·.:.'::?.t"..i>.:=:\:·; -~. ,.
- GC" (véase !a íi:;. 35). Divit!icndo el <!cs¡~:t7.:urfr •.o ~I r ..- : ~',:~,.: · .. , 1, !
observador en la barca obtiene la vc!'odc!ad ú1 <!i'! "'df::-;-: O" : ~' ··:i'· .. :.~ d
sistema móvil de coordcnndns X'O' Y: · ·
r 1• • •
• 3":¡
v,.~-.

1 '

Diclnl velocidad .ésfá dirigida <\ lo lnrgo del eje Y'.


De nna forma diferente p11r eompltoto vc1·!1 el nmvi:i;icnto (1d 11·1lladt-.r, ~· ·;
i:ruz11 el ria, el observ:1dor c¡ue se é:neucntrn en la cr•ll:i. Desde el pi::.-.: o d~ \ :~::>
de este otiscrv:1dor tan:bi~n se dcspl:1zará el eje Y'. En "sntt ~i;-tem:\ Je coo:J::·
nadás el dcsplazami~to del nndudor e<n el trnnscurso c!c ese 1~ismo Iati::va!.> ó
tiempo testará representado por el segmento dirigido ·crc>
= !i, mientras q1:c el
s
¡Jespl11.zamien10 dda ·barca,ppr·et.segiñento OC= 1 , (v~ase la 'li¡:-. 35). El n~:da­
do(,lla sido arrasl'rlido rlo abujo. en la íig. 35 l'emos que el desplazamiento! es
iguaJ .:'a Ja sunia geométrica del dt:splazamicnto del nadador. i 1 tespecto del
: sist erna móvil de eoordenndas X'O' Y' y el deRplaznmiento ! 2 del propiQ sistema
de coordenadas X ' O' Y' con rclat:i6n al sistema in1n6vil XO Y. Por consiguiente,
:iqúi, lo mismo que en el ejemplo considerado en el parflgr.tfo anterior,
s= .i, + .i 2 •
Ln vclocid:td del nadador ü co relación co n el ~istcm:i XO Y ser!\:

is
Fig. 36

es decir,
(1)
En el problema, que hemos examinado, no sólo la velocidad de
mollimicnto; sino que ·incluso la (rayoctoria del nadador son distintas en
tliíc.rcnt~ sistemas de coordenadas. Si c11 lo que afecta al ohscrvndor en J:i harca
la tn:iycctoria de movimiento del nadador es una recta perpe11dic11/ar u la
rorl'lcmt<' rfol río, pnm el observador en In orilla, dichn trayectoria es 11110 ri•ctt1
i11cli1iarld,formm1do cierto q11g11/o (q11c difiere de 90º) a la tlírcccir>n tic la corric11w.
~to también manifiesta la relativida,d del movimien to: en distintos sistemas de .
coordenadas, que se· desplazan uno respecto de otro, las trayectorias de
movimiento son diferentes. ··
PROBLEMA 2. Un nadador cruza un río en dirección perpendicular a la orilla
(¡no a la corriente!). La velocidad de la corriente es de 2 km/h, la anchura del
rio, 100 m. ¿A qué velocidad se desplaza el nadador en relación con el agua, si
tarda 4 min en cruznr el río?
v
Sol11ció11. Sabi:mos que la velocidad del nadador respecto de la orilla (sis-
1ema inlll'óvil de rcfcrc.ncia) ·es igual a la suma ·vectorial de la velocidad 01 del
nadador respecto del agua (sistema móvil) y Ja velocidad de Jacorricntedcl rlo ii 2 :
11-= 11¡ +112.
Con~truyendo el tri[ingulo vcctoria~ (fig. 36} obtenemos Ja velocidad busca-
da 111 • '
De la figura se desprende que
11~ n V~+ 11'.
Por ·lo \¡;int.o, .
111~V11~+11 2•

, El módulo dc~ vector iJ


0

. ' .~·

"= ~
4
~/min a 25 m/mill - 1,5 km/h.

., Por -ésta· razón

~, -V(1.s k: )' +(2 k~n )' =2,5k;.

36
:- <¡;ORR~CCIÓN JMPORTi\NTE EN PRINCIPIO': PERO'. 'N.O-
'. ·SJE.M PRE NECtSARli\. Er\'d problcm:I"! qucacaliamos clc'cr.aminar,.los. dos ·
obscr;v.a~forcs, en Ja ba'rca y·Ja orilla, miden e l 1icmp1> ·entre Ja. "línci1.dc ~alida·"
yfa.."m~la;, del nadaQor. Con·ello, consideramos que runbos obtienen un mismo
· _.resultndo. I;sto .iJÍli~re decir, qµe ~c .silpo'nc qúe e! tiempo el).trc los dos
acontecimientos-fa "par.tilla" y ·1a '1mcta"-no var.ia al pa's ar· del ·sistema.: de..
rckrchéi!t inmóvil ál ·móvil. Eri realidad .Ja cpsa no e.~ ';tji. La tt:Q'r\a de 'lll_
·relat~vfü~d dc.,A. Eii1siein. que, como ahora .<:$ conoc\ilo, ,d~cr.ibc· con rtiayof
pt'.d:isi.6n el moyimicnto, se 'b;iSa. en que el tiempo eóu-c;. dos.:acont~ci~ientos,
mcClido por 'un o)>s.:r:vador en movimiento, CS !Jl:\Y,Or que cj tiempo t:ríire .cS:os
d9.s.. acqptccimicntos. .met;lido po-r 'un· obscrvadór el) rcriqfo: el ·inovirilicnto
con(lucc a. ta.rctard'aei·ó.n '(dil¡it;iciOi1'i del triinscurso lh;J ticíiJ,po ..,Po1· cs•.l .c:iusa;
·11.fpr;nula de con1pos.ición de vc.loci:ladcs, adquiere. o:ro :is¡:ié\<'lo: P.cró ciiC!:a
·rctar.<lrción puede ser observada a velocidades . próximas ii 3 ,' 11)6 · ~Vs; q'..i:;::
según• Ja teoría de fü rclati_vidncl es la velocidad lhn.itc ·e ·i:1:~!tan?.::.b!·~ p;i-r'd el
ihoví.iñicnio de los cuerpos. fa1 el mundo q11c nos rodc:1, Jos cuc·q )cf ~..: 011:1.:vc,1
·a- .v.cloéíd~dcs mucho menores que 3·103 m/s. Por esta ra.zó'n l:i fcri:rnla (J) es
.... ...
valida:·
1. ·i.l!n qué consiste l:i rcl;1ti·1id~d ·del movimiento'/ ·
2. i.C6nio se mucr:n t;l asu~ y J,1 o.'iila ra:pcclu d~l nad.¡d;:c e;i rl ejc1.1,ilo
donde ílgura é!.tc'I · ·
J, Una cor.cCh:ldor~:· t¡uc rc~"Olc:tn el td:;o C:l \:n ":~m~o se dC"ar ~l:"':.l
1
en r.~fod611 con 13 Ti~::· 1 a ~ 1 i.1 ,·cloci~d t c ·2,S J..:,:/h y si11 t.:'":.. ::;;
dcsqr.g~ el ¡;rai:o e~"" er:mióa. ¿Rcs¡:ecto de <!UC c.;::po ·dc r:fcrc:t:i&
et c::uni6n ·está en mo.dmiCnt<>' y· en rd~d~n con cu~I, csl(t c11 repeso·~
4. Un rcfuolcndor empuja una b~rcnzn por un rio. ¿Cor1 rrlnci6n a qué
cu~rpos.dc relérci:ciá 13 bnn~nzn cscfl en mov::n~cruo? ¿Rc:>f>cC'lO de <r'é
culirP,o d.c xcfé~e.ncfa. se .cilc11''1Hr~ e11 rc¡>o~o?
Ejcrcfo'ios 4- ·, ·. • . . ·
l. r.J ·mótpr <lc ,'un::n~viiín-co171uri:a a t:;te .,m:1 "~!p::icb :J cor: rclacibn ni
• aircJguftl'n 9.QO kr¡¡ih. ¿A m_1é , ..~11.>ci<lr,'.l. s< r.·\:c\'i:: ~1_.a•1i!;:'\· icspcc10 de
lo Ticmi:.c oa vi.~nto. !1c:ccl(,, cuy:r •cbdd;;d t.~ de SI.! km/,:i; en c:•so d."
ese misni,l> .vic~to ni -c·i;cuc'i1tro? -... ' " ·
2. 'Pqr dos car·r~\crn' ·1?c.rpch<!i~\il;frcs entre si 'ést.~íil sn
moy!J11icn:o 1: \Í• 0

forn¡c ~l!. é1U!1i6n·,y. uncot:he,d_c ·lllrismo a· vcloéid~qi;s, de S4 y 72 k:n/h,


'rcspect1ya!llcntc;. 'l/:< C]\!~ d1stru1c1a uno de !lt.ro . se eocor,trar~n !oi
autom6vilcli'disputs de ro:nünulos de h:1bcroc· er.co~trado en d cruce
·de lp.s énrrct~rqs·? . . . . .
3» i,Ay.uda:Íl obsta'culii.a la corricntc'a cru~.ar el rio? ~Ayi:da u obstaculiza
·fa córricote a cruzar el ¡io. po~ el camino n1ás cortoZ
4. 11,n. avión que salio de Moscú ma1,ttienc su rumbo hacia el Norte con
ayuda de la brújula, vuela a una alturn de 8 km y a una velocidad de
720 krn/h. 1.C1iálcs serán· las coordcnndns del avión respecto ~el
acród ~omo dos l!ofas después dccomcnzan:I vuc!(), si dur~ntc éste hny
viento occidental de ur\3 velocidad de 10 10/s?

37
1.10. U n idades d e m ed ición d e l o l o ngi t ud
y el t iempo. ,Noción s o b re el s is tema
de unida d es
Oc todo lo que h:ista ahora hemos dicho acerca del movimient o
queda claro que ni estudiarlo es necesario definir, por lo menos,
dos magnitudes: el dcs.plnzamicnto y el tiempo.
Tanto la longitud del desplazamiento, como los intervalos de tiempo se
expresan mediante crertos números, q ue se obtienen como resultado de
mcd!cione5. ,
Medir una' magnitud si¡¡nifica compararla por medio de nlgún
proccdin1icnto con una magnitud homogénea que convencionalmente se ha
adopiado como unidad de medición.
Por ejemplo, podcmÓS medir la ·longitud del pasillo de la escuela
eompnr{lndola con la · largura de un paso. Contando cuántos pasos
corrc.~pondcn a la longitud del pnsillo, snbremos cuf111tas vece.~ tsta es mayor
que la largura de un paso. Este número (cuántas veces) expresa, precisamente, In
longitud .del p:1sill o en pnsos.
Así pues, :intc todo hay que elegir la un idad para In magnitud que medimos.
Aquéllu puede ser cf.egida del modo más arbitr~rio. Por ejemplo, para medir la
longitud, cn.diícrcntes tiempos y paises, f\!cron utilizadas las mfls diversas uni-
dRdcs. Como unidad de longitud se utilizaron la largura del paso, de la planta
del pie del hombre, In distnncia desde el codo hasta el eittrcmo del dedo medio,
<1Slcomo Ja dis1ancia que un peatón cubría en -e:! transcurso de un día, ele. Cuan-
do en In éomcdiade A.S. GriboyédQv 1 l ".¡Qué desgracia el ingenio!~, leemos:
Con rigor prohibirln R cstO.l aiballcro$
A tiro aproxilnnrsc a lns capitales,
comprendemos que el pr?tngonista de. Ja comedia, Fómusov, toma como uni·
dad de longitud In distnn~1a que vuela un oliús disp:irndo del cañón, uilidad que
con placer usaban los militares en aniiguos tiempos.
En la actualidad, pnra todos los p~seS se ha adoptado la unidad univcrs:1I
de longitud-el MCTRO (m). · ·
.U11 metro es la d/sumcia e11tre dos rayas paralelas lrozndas sobre una barra tic
fonna especial, fabricado ilc una áleaci611 de platino e iridio.
Este PllTRON oe LOl'-(GITVD se conserva en la Oficina Internacional de pesas
y medidas en Francia. En otros países hay copiás exactas de este patrón. De
ac.uerdo c,ori él se csJablece .la lo.ngitµd d~ múltiples .rcglq.s-metros, con las que
corrfontemenlc se. mide .fa longittid. . ' .
. Además dCí la ubida,d ollsica de Íongitud-el Ínctro-sci'usan ' extei1samente
las unidades que son 19, 100, 1000 y más -:Vc;ces mayores o menores· que el metro
(KILÓ_M.~RO. -.<;:ENTÍMETRO. MILIMETRÓ• .MICRÓMETRO).
La unidad de tiempo se puede elegir .al a.zar. Clar6 estll, que no se puede
íabricar un patr9'! del tic;mpo en forma de aÍgún objeto, algo· similar a Ja regla-
mctro. Comb .patrór¡ de tiempo debe servir la duración de cierto proceso que se

1
> /\,S. Griboyl:<lov (Í775-l829), famoso c.1Crilor ruso (N. dPI T.)

38
rcpirc c0111miformidntl. Hoy dl;i, tal proceso se considera el movimiento· de la
Tierra alrededor tlcl Sol: nuestro planeta da unn vuelta en el transcurso de un
año." Pcro como unidad de tien~ro no se toma el á?lo, sino que determinad:i
parlé de cs!c intcrv11lo de tiempo, es decir, un Sf¡,GUNOO (s):
1 :¡'ño = 31556925,9747 s (para dllculos muy aproximados podemos considerar
que l año= it• 101 s).
· En la yida éQÍÍdiai¡a yen la técnica se us:in con frecuencia o:r!!,S unidades de
· tiempo: el MINUTO (mill) y la HOR_.: (h): l i11in = 60 s· y l h- 3690 s.
,Aocmá~ de la .lóirgitud y·cl tiemp 0,.tambiép hemos lropezild.o eón otro uní·
·dad. más- la velocidad. ¿tfabrá que ·elegir para ella un~ 1.m!dad especial? .
Resulta que eS'to no es necesario,-.ya que, como sa!:icmos, la,\'«locídad ~sta
enlazada con l:l loni;itud y el tiempo mediante la ·siguiente· fórr:i::la
$'
. u -.~,.

·13n csw fórmula vernos que .~i durante 1 s cierto 'cuo;:[pO rc:oliza un
desplnzamicnto igual a ,¡ m, l:i velocidad del cuerpo scrii iguul a la uuitlad
(1 rrÍ/sJ La· velocic(3'd de·sCinejante 1novlmfontQ es prc<:isamc¡nte la que se puc(ie
.tomar como unida<! <le vclooidud.
'' . El1 calirlml de 1111ida(f.dc vcloddad'sc niip111<1 <!Sl<1111ng11icu1l.rtnra un mo11i111!¡-11:11
rcctilfnéo 1111iformc to/ que el, cuerpó ú rfosplnza 1 m eu el 1rm1scur.w rle l s.
Por ejemplo, t:ítnpoco se elige umi"1inidnd especial :11 mc.dir el volumen, ya
que a tese cn~rcntrn lig:tdo con la longitud y se pui:de medir en metros cúbicos.
¿En qué ca§OS hay que elegir unidades especiales de 1:1edición y en cuále$, no?
Entre. las mngnitudc~ fosicas hay detenninad:t$ d~pcndcncias. por !1> 1;-.1z
lodo$ lps f~n6h1enós de la n:\luralezn estl1n enhrz;idos cr.lrc sí, de ur., u Nr~
forma. E~ enlace entre las magnitudes se exprcs:l recurriendo :i íórnn:la;
n'iRÜ:Í'nbtic¡is, Estas mismas, también ligarán entre si las unidades de medición
de'!as.'magnitudes lísic<1s. Por eso, las unidad::s de meclkíón <.!;.t:iu!S magnit ..idcs
put:dcn expresarse mcdinntc las unid:rd~s de mcdició;1 d•: c.trns.
Puede ser tomado un p<:q1!~iio número de m:igni11:dcs (lla!n:ld:¡s l:ÁSIC/\~)
y, al 'f11~1r csC:iblcccr par;1 ellas las unid:idcs de mc<liciór.. En cuanto' a las 1.11i-
d;idcs para todas las dcmfL~ mai;nituclc:; (llnm::das D!;RIV.\01\S), i:st~s pueden ~1·
establecidas basándose en 1:1.~ fórmula$ matcmf1tic:1.~ c¡uc bs cnln:1r: C..."l1: hs
magnitudes basicas.
El conjunto de ias unidades pam todas las magnitc-Jes ll~;ws, <..sJ~!/¡rc;;:,1s
del modo indicado, recibe el nombre de SIST!!Mi\ DI! UNJOADES. ·
· Éstos pueden ser diferentes. Tanto dependen de qui: magnitudes lisi¡;as' se
han tomado en calidad de básicas, como de Ja elección de las cni<.ladcs de
medición de estas últimas.
En la actualidad, se 11<1 adoptado el SISTEMA tNTERNi\CIONAl. oi¡, UNIDADES
(;ibreviado SI-Sistema lntcrnacion:!I). Se estructura sobre la base de siete
m:1gnitudes btisic:is, entre las cuales hallamos la longitud y el tiempo. En el SI la
unidnd de longitud es el metro y la de tiempo, el segundo. Con el resto de las
magnitudes básicas del SI y sus unidades de medición nos fmniliariz:1remos más
ndclanlc. Sin duda algunn. 1:1 unidad de velocidnd que aducimo~ m:i~ nrrib:i
(l m/s) se refiere al Sl.

39
Lo más importante
en el prim er ·capftulo

El fenómeno del movimiento mcctmico de Jos cuerpos (punlos


111atcri;1lcs) consiste en c¡uc !:1 posición de uu cuerpo respecto de olros, es decir,
~us coordcm1das, varían con el correr del tiempo.
Para hallar las coordenadas del cuerpo en cualquier momento de ricmpo.
hay que conocer las coordenados iniciales y el vector de desplazamiento de di·
chn cuerpo. l .a variación de Ja~ conntcnada.~ clcl cuerpo es i~unl :1 la proyccci\!u
del vector de desplnzumicnto sobre el correspondiente eje de coordenadas.
CI 1ipo m!ts -~chcillo de movimiento es el rcctilineo 11niformc. Cunndo el
movi111ien10 c.~ de este 1ipo, sólo es preciso dctcrminur una coordenada. ya t¡uc
el eje <fe coordena<Hts puede ser dirigido a lo largo del sentido del movimienlo
del cuerpo. La coordenada x del cuerpo (punto material) en lodo momento de
ricmpo t puede ser calculndn por In fórmula
x~x0 +u_.1.
donde Xo CS la coordenada inicial del CUcrpO; llx, Ja proyección del VCC(Of de SU
velocidad sobre el eje X . Al rea!iiar cá lculos con es1;1 fórmula, los signos de las
magnitudes que en elh1 liguran se c.lctern1inan en correspondencia con el
planlcamicnto del problema.
El 111ovi111icn10 mec.'111ico es relativo. Eslo quiere decir, q11c el
c.le~plaiamicnto y la velocidud del cuerpo son distintos con relación a diversos
sis1em;1$ de coordenadas que están entre si en movimicnlo.
Tnmbitn es rclalivo el reposo, Si respecto de cierto sÍlltcma de coordcnadus
el cuerpo cslá en reposo, existen asiñ>ismo tales sistemas de rcfcrcncin con
relación a los cuales tstc se encuentra en movimiento.
2
MOV IMIENTO RECTILÍNEO VARIADO

·LA VELOCIDAD PUE[)E CAMBIAR


Con el movimiento rcctiiinco uniforme, para el que el
despla:r.amicnto es li11co/ y depende del 1icmpo de acuerdo con Ja íór-
=
muln s vi se tropic7A"l rara vez. Con mucha m¡\s írccuenéin. se <ib~ei:vnn
movimientos en los que los dcsplnzamientos en iguales intcrválos Je tiempo son
diícrentcs, por lo que In velocidad varia con el tiempo. Talés movimientos
,reciben el nombre· DE VARIADOS • •
De1fominamos v;1riado uqm:I movimiento con el t111c e! cuerpo en iguales
,i'ntervalos. ·de ticl\IPO realiza diferentes desplaiamientos. .
··. ~.<ir regla, el moyimicñto de Jos trcnes,a utomó.vi lcs, nvioncs.. c;.té.,.cs vnrinclo ...
ra~n. es te ·movimiento, la fórmu la' .~=vi no : sirve al' calcn!ar los·
- desplauirnientos_, ya que en diferentes lugiircs de la 'tmycctori.a lil vcloc kh1d ·es
distintn. No obstante, para calcu lar el desplazami¡:n to en caso de semejante
mo'!imiento, también es necesario conocer la velocidnd. Pero en este c:iso, el
concepto de velocidad var1a en cierto grado y es preciso ~:iber calcularla y no
medirla simplemente una vez, como lo hacíamos eon·el movimiento uniforme.
¿~ómo'. calcular la velocidad y el dcsplaz:imiento siendo el movimicnlo
váriadoJ ¿9.u~ hay que saber con este fin ?

La veloc:ldad en caso d e m o vimiento vari a d o


4 :~
VELOCIDAD MECHA. _En ciertos casos, cuando se opcrn con
!:l m()virnicn lo vi1riado, se liacc U$O de la llamada VELOC'H>lll>
MEDIA. • ,
,Si'9I cuerpo [taliz6 un dcspl:lzamiel)fo sen el intervalo de tiempo r, al divi-
Clir .f.,por e obtend~emos la velocidad~ media:
. ~
tlmcd "' 1 ·
De. esta forma, la vc:locidad media nos muestra a qué c.~ igual el
desplazamiento que el cuerpo cfoctu6 en término medio en la unidad de
1icmpoll.
11 Con frecuencia. :il b3blM de I~ \'Clociúad ntcdi3, por ejemplo, d e u n

nutomóvil o peatón, se tiene en cuenta no el vector llm«t •.!..sino una mognih:<l cs~JIM
r
que se dctcrminn pnr la /011¡¡l1wl del cspncio c¡uc el c11crp11 recorro; en l~rmin <> medio en l:t
' 1
=
unid:id de tiempo: ,.,,,.,1 -¡·

41
Por ejemplo, si un tren, moviéndose a lo la(gO de una re1:ta, recorre 600 km
en el lranscurso de 10 h.. esto significa que en promedio cada hora pasa 60 km.
Pero cs1l1 clM<>. que cierta parte del tiempo el tren no se cnconlrnba en
movimiento, sino que estaba parndo ; al salir de la eslación el tren aumentaba su
vclocídnd, al aproximarse n ella, Jn velocidad disminuía. Todo esto no se licue
Cll cuenta al dclcrminar la velocidad medía y consideramos que el tren rcco.rre
cnda hora 60 km, cada media 'hora 30 km, ele. Utilizando la fórmula limcd = .~/r
es como si considcrúramos que el tren realiza el movimiento uniforme a veloci-
dad constante Umcd , aunque es posible que durante todo el tiempo que el tren
estuvo en movimiento no hubo ni siquiera una hora en el transcurso de Ja cual
recorrió precisamente 60 km.
El conocimiento de la velocidad media permite dclerminar el
despla7.amíen10 ;iplícando la fórmula
.~ =1lincM ·
Con ello c':i 110.:csario tener prci;cntc que esta fúrmula propt>rciona un 1·c.s11l-
taclo correcto sólo para aquel sector de la trayecloria donde fue definida la
velocidad media. Si haciendo uso de la ·velocidad media 60 km/h cakulainos el
dcspla?.amienlo del tren no durante 10 h, sino que 2, 4 ó 5 hora~. oblendrc1.1os
un rcsultndo incorrecto. La cxplic:1ción de este hecho yace en que la vclocid:od
medía correspondiente a 10 h, no .es igual a las velocidad.es medias para 2, 4
y 5 h. . .
Por lo lanlo, la velocidad en cueslión no permite, hablando ert gcner;il,
calcular el dcsplazamienlo y las coordenadas de un cuerpo en fllOVimicnlo en
cualquier momei1lo de tiempo . .!?ero n pesar de tod·o , 1ambién en c.itso del
movimiento variado se puede utiliz:ir el concepio de velocidad, ya que el
movimiento .m~finico ·es un .Proceso concin11().
VELOCIDAD lNSTANTANEA..La continuidad del movimiento consiste
en lo siguienle. Por ejemplo, si un cuerpo (o punlo) en movimiento reetillneo
a crccienle velocidad se ha dcsplazadó .del punto A al 8, dicho cuerpo debe
pasar obligatoriamenlc por todos los puntos intermedios que se cncucnt.ran
entre A y U, sin omitir ningunq de ellos. Esto no es lodo. Supongamos que ;il
aproxírmrrse al punto A el cuerpo avúnzaba de manera uniforme a un:r velod-
dad de 5 m/s, mientras que dcspul;s de pasar el punto B también se moví;t u.ni;
formcmentc, pero a unn velocidad de 30 m/s,. con la particularidad de que el
cucrp0 ha ncccsitado 15 s para recorrer el tramo AB. Por consiguiente, en el
segn\cnto ¡.H} la ycl'ocidad del cuerpo ha variado en· 2·s m/s en el transcurso de
J ~ s. Pcróacl:111ismr:> m<>Po·que el cue.rpo no pµede omitir ni uno de los puntos
de su' t~qrr.ído, '.s!l vclocid~d . deberá. ~O.ml\~ todós los ·v·aJorcs comprerÍdidos
cnl~e 5 y 30' ri1/s. .[Y iambién.sir\ orniiir. ningu.no de ellos"! En ésto cpnsistc la
continuidad del movimiento niecáni~o: umtti la~ coortle11r.1das del cue1:po, cmllo.
stt vclócidad,.110 r,u~de11 variar ,¡¡ saltos, I:le aqyl se desprende una imporlaote
conciusj.Ón. En i;l int~r·valo entre 5 .Y 30·1ll/ s hay up conjunto. innumerable de
diverso~ valores de la velocidad (en m¡1fom:iticas dicen: cantidad Íníutitaménte
grande:de va!or'c~)... Pero entre los .Puntos A y B hay tambii;n .un conju.nto
innumerable {i.111itJ.ilamcntc grande) de pilotos, en tanto que el inlerv:rlo de
tiempo de ·1s.sc¡;llndos, en el trnnscurso·dcl cual el cuerpo se ha despla7.ado del
42
Fí¡¡. 37
punto A ni Brconsta de un conjunto innumerable de.monic1)ro~ dc~icmpo (¡el
·tiempo t11m!1ii:n tr:rnscurre sin salios!).
Por lo tanto, en cada pun to de Ja trayectoria del movi1\1icnto y en cada
momcm,o de tiempo, la velocidad del cuerpo tenia un valor <lct.:nninado.
'· Recibe el nom brc de velocidad instantimca de un cuerpo <tt(uclln q uc
corresponde al momento de tiempo o al punto de la traycctorín que se
consideran.
Siendo el movimiento rectilíneo uniforme, la velocidad del cuerpo es igual
a la razón entre. su desplazamiento y el intervalo de tiempo durante el que se
rc.'\liz.6 dicho desplazamiento. A esta misma razón es tambicn igunl la velocidad
media en caso de movimiento variado, lo que nos permitirá comprender el
sentido de la velocidad instanlllnea.
Supongamos que cierto cuerpo (como siempre, tenemos en cuenta cualquier
punto pctcrminado de este cuerpo) cstfl en movimiento rectilineo, pe.ro no uni-
forme. ¡,Cómo calcular su velocidad instanthnca en cierto punto A de su
trayectoria? Destaquemos en dicha trayectoria un pcquei'io sector l que
contcng11 el punto A (fig. 37). 131 pequciio despluzamicnto del cuerpo en este
sector scrfl designado por s1 , mientras que el corto intervalo de tiempo durante
el que aqu~I se· ha realizado por At 1 • Dividiendo $ 1 por A1 1 , obtendremos el
valor de la velocio:rd medi;i en este sector: Ja velocidad varía coniinuamcntc
y en diversos lugares del sector J es diferente.
Disminuyamos ahora Ja longitud del sector 1. Blijamos el sector 2 (véase la
fig. 37) de manera que también contenga el punto A. En este sector el
desplazamiento es igual a 13 (s2 < s,) y el cuerpo lo recorre durante el tiempo
At1 . Está claro, que en el sector 2 Ja velocidad del cuerpo variar/\ en una mngni-
tud menor. Pero la razón $ 2 /At 1 nos proporcionará In velocidad media para este
sector menor. La velocidad vnriarll. aún menos en el sector 3 (que también
contiene el punto A) y este último es menor que los sectores 1 y 2. Dividiendo el
desplazamiento s3 por el intervalo de tiempo Ar>, de nuevo obtenemos Ja
velocidad media en este pcquciio sector de la traycctori:¡.
Sigamos disminuyendo gniduahncnte el intervalo de tiempo dumntc el que
, cx¡1111in:1mos el tlcspl11u11nic1110 del cuerpo. Cou :tqliél, sil\lulláncamcni.:, dis111i-
nuirá t11mbié11 el desplazamiento del cuerpo. Al fin y a la posen;, el sector de la
trayectoria, adyitccnte al punto A, recorrido por el punto del cuerpo, se
com;cntrnrá en el propio punto A. Precisamente en cstc caso, la velocidad
media se convierte en vclociCtad instanUtnca en el punto A, donde el cuerpo se
encuentra en el momento dado de tiempo. En efecto, siendo el sector lo
sulicicntementc pequeño, la variación de la velocidad será · tan insignificante,
que puede ser despreciada, es decir, podemos considerar que la velocidad no
varia.
La velocidad instantánea, o la velocidad en el punto dado, es igual a la
mzón entre un desplazamiento suficientemente pequeño en el sector de la
1raycctoria adyacente a dicho punto y el· intervalo pcqucilo de tiempo durante
el cual se realiza el mencionado desplazamiento. <

Está claro. que la vel'ocidad del movimiento rectilíneo uniforme


corresponde también a su velocidad instantánea y media.
La velocidad i11sta111á11ea es u11a mag11it11d vectorial. Su dirección coincide con
la del dc.~plazarniento "(movimiento) en el punto dado. En lo sucesivo, cuando
hablcm~>S de la velocidad del movimiento variado, tendremos en cuenta l:t
velocidad instantánea.
Así pu es, el proccd'imicnto al que recurrimos para explicar el ~cnti\]o de la
velocidad instantánea, consi~tc en lo siguiente. El sector. de la tra)'cctoria y ·el
tiempo consumido pnrn recorrerlo, mentalmente, hari sido de forma gradual
disminuidos ha~ta que el primero no pueda ·ser distinguido del punto .Y é!
movimiento variado, del \miformc. Siempre se· hace uso de semejante
procedimiento cuando se·estud ian fenómenos en los que lr<!lamos con cuales·
quiera magnitudes que varían contiuuamemc.
Después de lo dicho, nos queda.aclarar que debemos conocer para hallar la
vclQCidad instantánea del cuerpo en cualquiér punto de la trayectoria y en todo
momento de tiempo. ·

f. ¿Qu~ es Ja velocidad media?


2- ¡,Conociendo la velocidad media de movimiento de un cuerpo durnntc:
determinado intcr.valo de tiempo, podemos o no h3ll~r el
dcsplaz:imicnto rc.~liiado·por el cuerpo en el transcurso de: cualquier
parte de dichq intervalo?
3. ¿En que consiste la continuidad del movimiento 1
4. i.Qué es la velocidad instant~nca?
Ejercicios S
l. Al pasar de; un pob\ado a otro; w't automóvil se desplazó la mitad del
tiemp.o a velocidad constante de 60 kmjh. ¿A que velocid ad constante
.deberá despl,aza~~e el .vchlculo el resto del tiempo, ~i la velocidad media
.d e {itovimiCrito es ig1ia..' :i' ~~ km/ñ ?. . . . . .. .
2. Hasta su ·lugar de destino', un ltutomóx•I plisa lo ·primera m•to.d del
rccorrio ó a. velocidnd con$lanti: ·d e. ·SO"lii:n/h~· la ~cgu1,1¡la mitad,
. a velocidad constante de ® km/h. _D'etcl:!'J)inai: ·ta velQciqad ·meaia:del
aulo.
·;, .. 2:
;'9.-6. •
Tercera. magnitud cinemátleo: l.o. aceleración.
::: Móvimiento uniformemente. yariádo
En caso de .movimiento-variado la velocidad ins111n1~nca del
cuerpó varia constantemente: de un punto .a otro, de un
momcnto de tiempo a otro. ¿Cómo calcular la velocid;id instantá~ea del
cuerpo?
Ya hemos visto que, para calcular la coordenada del cucrpq en fpdo
momento de tiempo, etá necesario conocer con qµI: .rap,idcz Ji! misma variagq
eón el tiempo. De forma exactamente igual, para.qlcul;ic J;¡ velocidad·en cual-
quier momento de tiempo, es preciso conqcc1"-con qué r;ipidez·éSfo varia q, con
otras palabras, cuál es Ja variación de la vclocida¡f en l;i. lin.i<.la.d :de tii;·mpo.
MOVIMIENTO UNIFO~MEMENl]:'. VARIADO. Par;i -si111p\ilicar',.
vamos a co.osidcrar tal movimiento variado del .cuerpo·, c0 n el que Ja velocidad
en cualesquiera intervalos de tiempo iguale.~. varfa de fa misma maneen.
Semcj;mtc 1111wimicntn <lc11omí11a•c llNll'O ltMl\MENTli V/\RlllDO.
Recibe el nombre ilc uniformemente variado el movimiento de un cuerpo
con el que su velocic.Jad, en el transcurso de cualesquiera intervalos igunlcs de
tiempo, vari•! <lcl mismo modo.
Si en cic~ro instante inicial la velocidad del cuerpo es igual a liQ y después c.!c
un intervalo de tiempo t resulta ser igual a iJ, entonces en cada unidad ele
tiempo, In velocidad cambiará en {11- iJ0 )/r, siendo ésta la magnitud que
caracteriza la rapidez de variación de Ja velocidad y que se denoniina
llCCLERACIÓ N.
Como la aceleración es igual al producto de la magnilud vectorial v - ú0 por
la escalar 1/ 1, dicha magnitud también es vectorial (vcase J.4). Lu 11celernción se
designa con la letra ti:
. o-ºº
a~ -- . ( 1)
t

Recibe el nombre de acele~ación de un cuerpo en mov1m1cnlo uni-


formemcrlle variado una.magnitud constante igual a Ja razón entre In variación
de la velocidad del cuerpo y el intervalo de tiempo, en el transcurso del cual ~e
produce dicha variación.
· Si el valor absoluto de la acelcrllción ·del cüerpo e.~ grande, esto q\tierc decir
que éste adquiere (cuando se acelera) o pierde (cuando se frena) velocidad con
rapidezº.
Si son conocidas la velocidad inicial v0 del cuerpo y su aceleración a, puede
ser calculada Ja velocidad ii del cuerpo en cualquier momento de tiempo. En
efcc10, de In fórmula (1) sigue que
ci= ú0 + cit. (2)

1' Si d<trnntc iguales intervalos de tiempo 1~ velocidad de un cuerpo


varia de modo desigual, h:1y que recurrir a la acclcr;ición insrnnránca. r:I vnlor tic Cslll se
dclcrmina aplicando el mismo mctodo que empicamos al tralar la velocicla:I instant:inea.

45
La necesidad de conocer la e1cclcmció11 radica, prccisa111e11tc. en ''"'' ésta es
tll'cesnrfr1 para calcular lo uelocidod i11~to111á11ea ti del cuerpo.
;.En qué unidades se mide In aceleración?
Ya que d = ii - fJ0 /r, el módulo de la aclcraci6n es igual a la únidaú si es
igual n uno el módulo de Ja variación de la velocidad y asimismo el intervalo de
tiempo.
Por esta caus;1, la 1111/tlad tic aclcrració11 e11 el SI será la de u11 mouimlento 1ml-
f<1rm1"nc111.c variado tal que e11 1 s In velocidad varío ¡, m/s. Por !o tanto, la
aceler:ición se expresa en METROS POR SEGUNDO EN UN SEGUNDO o Ul!;N EN
Ml?TROS l'OR. SEGUNDO CU/\DR/\DO.
PROYECCIONES DE LA VELOCIDAD Y 1..A ACELERACIÓN. Ya
hemos indicado que al efectuar cillculos hay que hacer uso de ecuaciones en las
que liguran no vectores, sino que sus proyecciones sobre los ejes de
coordenadas.
Siendo el movimiento rcctilinco, los vectores tl0 y rJ cst!111 dirigidos n lo largo
de un;1 misma recta, 1¡uc ni mismo tiempo es la trnycctoria del movimiento.
También es cómodo dirigir por ella el eje <le coordenadas (por ejemplo, el eje
X).
Comt> vimos en 1.4, In proyccdJ)n de In suma de dos vcctorcs..sobre cierto eje
cs igunl a la adición de sus proyecciones sobre ese mismo cje. Designemos las
proyccdoncs de Jos vectores ú, ü0 y ti sobre el eje X ¡ior u_. , "º" y " ·•· Entone~.
d e la ecuación (2) se deduce:
(3)

Como los tres vectores rJ, ti 0 y <í yacen en una mismo recta (~je X). los valores
ahsoh11os de s11s proyecciones son igua les a los módulos de los propios vectores,
mientras que los signos de l;1s proyecciones se detormimln de acuerdo con la
dirección <Je aquéllos en relación con el eje olegido.
Si los signos de las proyecciones de Jos vectores 110 y ci coinciden, el módulo
de la velocidad <lel cuerpo crcccrlt con el tiempo, es decir, el cuerpo se acclcrnrl1.
l'or el contrario, si los signos de las proyecciones de los vectores ii0 y <i son
op11c.~tos, el módulo de 111 velocidad del cuerpo disminuirf1 con el tiempo. o sea,
el cuerpo se írcnar(1.
Pero si el cuerpo es frenado, en cierto momento de tiempo so vclocidnd
deberá resultar nula. ¿Cómo en tal caso el cuerpo se moverá más adelmltc? En
el problema 2 (p~g. 47) s~ exam ina este caso ; resulta que el cuerpo val'ía la
di rección "de su. inov.imiento por la inverso. ·
Por regla, el n\ovirñicnto a una velocidad de creciente módulo se denomin11
;icclcrndo. mientras quo el movimiento a vclocidnd <lccrceicnte, rctardndo. rcro
en mcc~nica, todo movimiento rectilin~ variado recibe el ·nombre de acelera-
do. Tanto euandoarranca un automóvil ó ·bicn cuando frena en los dos casos se
mueve con :1ccleraci6n-_ L:t diíerencia entre el movimiento rectilioco acelerado
y rc1ard:1do sólo consiste en el signo de la proyección del vector de acelerneil>n
sobre· el eje clegído.
r'l~Onu:M/\ 1. Un autombvH pilsa delante ele 1111 ohserv:1dor :1 la vcluci-
- '.llall de 10 m/s. En clic momento el chófer aprieta el freno y el vehículo

46
- ~.;~~~-:-~??n~~·-
', ~ .· . ~~-::=::::~;;~.;;;~·==~==-·.-~~=
O
F.)~.. ,3!!;
. X

'coiJ?·i~nza a"mo~erse con aeeléración de ·1 m/s 2 • ¿Cuflnto tiempo iranscúrrid.


Jiasta·:\á, plena parada del aut9móvil? . _ . · . ·
" So!uoióñ: Como.coinienzo d~ registro .de- la. coord~nnda C!cgimos el ·1uga'r
'.d«.inci~ .~~ ·encuentra el 00scr vador; mien'trits que dfrigimos c'l. eje ,!!'eº coo~de­
,nad.aspf '.~Íl. cl sentido 'q ue se'mueve el nutomóv.il (Jig. 38). D!=$ignc1nos por 11 0 In
v%10éjdad: .ci.cr aúto!,ll6vil en el 01om.c.nto en qu.e :i9uH P,as(I. <,lel'antc del
obsetva.d or y su aceleración después de concclar el' freno por ri. ·
. : :, Para.' cn.lcular el tiempo hasta la parada, cmplc..1mos la fórmula
V,y == lJox + tlxf,
donde 11,x, V0x, ax son las proyecciones de la velocidad fin:1I e i11íci:1I del
.au'tomóvii y de su m:clcraeión sobn; el eje X, rC1>pee1ivan:e111c.
•. ~1· nutom6vil se mueve a lo largo del eje X, por lo. que 110,, = v0 y co:no su
v.Clóci<lacfi disminuye ax= - a. En el momento de lo parnda ""=O. Por lo
,(áht~~:·
' ·"" ' · ' O= v0 - at o bien ul ""' 110 •

Pe d,ondc.' 1- ~
. a
Poñlcndó .e ñ ·ci;tJI c~prcsión Jos valores de v 0 y a, obtenemos
m
lQ--:
~=· --'-=: 1 0 s.
5

!· ~/ ~;.:" " ' .


El l)t,ifomóvil sc.. pur.:u{i 10 s ' d.cspués de . empezar ·a (tcnar..
. . PROB.LEMA 2. !J.o .cucrP.Ó ·avanza en. movimicnio.·rcctilinco a velocidad
·q~c< d~niinuyc gr:1duillmcn't¡:;_La .~ccier:ición .a. es cohst<mtc"y su módulo es
i.~unl ,iH m/s 1 . En cierto 'n\oJ!l_Pnto de· tiempo el módülo d c' l:t vclocid:1d del
'c,\le~¡j~ ·po·=W.m/s. .,J:I~lla~'·l~ vel,o~idacl :del cuerpo d'e spués de c¡ue transcurrán
t, =.4.~,,y· t, = ·8 s :a: ·pa.r tn; de ·o.1clio ·momento.
,,;. ~o/!(<;i'ó1i.pirijamo{cl ¡:jcde~coo.rdcnadas X en la dirección de la velocidad
·inicial..E!!.t.al.caso, fa proyección 110 ,, es positiva y es igual al módulo del vector
=
:vo,.;,l.!oi v0 • Péro como la velocidad del cuerpo disminuye, la proyc;cción de la
aceleracióit· ax c.<; ncgalivü ·e igual a - a: ax= - a.
'J':ira .h:1llar la proyección de la velocidad vx en los momentos de tiempo
iild'icados ·en el problema, aplicamos 1:1 fó rmula
Ux - Vox + a,, t..
De r.qui, para el momento de tiempo t 1 , hallamos:
m nt m
v,. = " t.1 - "'' = 20-;- -47 . 4 s 47 =
47
y parn el momento de tiempo 12

Dz:r ~ Uo - afJ e 20 ~ - 4 ~·8


1
3 • - Jl !!..
s s s

el signo "menos" significa que al fin;1I del 8º segundo, el cuerpo se movía en


dirección opuesta a la inicíal.
Es obvio, que antes de comen7.ar el movimicnl o hacia el lado contrr.rio, el
cuerpo debió pararse. Es fácil determinar en ·qué momento de tiempo t' succdi.>
c.~to, ya que Ja proycoción de fa velocidad 11.r es igual a cero cuando uox "'
= - nxl'. De aquí
m
20-
s
I'= l' = - - - - =5s.
m
- 4sl-

La dirc.:c.:ciú11 del movimiento del cuerpo cambió por la inversa a los 5 s dcspu~s
11.:1 nmmcnlo en que su velocidad resultó igual 11 20 m/s.

l.'! l. ¡.Qué es l:i ncclcraci6n y con qué fin es n=rio conoce: la'/
2. Pnr:i todo movimiento variado 13 velocidad varia. ¿Cómo la
acclcrnción c;1rncteriu cst:i varíación? .
3. ¿t;n qué difiere el movimiento rectilíneo "retardado" del "ncclcrado"7
4. ¿Qué es el movimiento unilormemenl~ varíado?
S. ;.Podr~ moverse un cuerpo a gran velocidad, peco con ¡>equeiia
acclcrnción?
6. ¿Cómo t-~t(1 dirigido el vector de ~eelcr~ci6n en caso de movímíento
rectilíneo variado?
7. 1.. n velocidad es un vector y puede cnmbinr tnnlo su módulo, i-.omo la
dirección del vector de velocidad. ¿Q_ué es lo que concrctamcnle ~e
modificn dumnlc el movimiento rcclllínco uniformemente vnrindo?
8. ;.Depende o 110 la aceleración, en caso de movimien lo rcctillnco
uniformemente variado, de In elección del >islcma de ro;fcrcncia'I
Ejercicios 6
J. Al arran<:nr, un· trolebús se pone en movimiento con ncclcroción
conslnnte J,S m/ s2. ¿Después de qu~ intervalo de tiempo alcanz:1ra el
· vehiculo Ja ':'elocidad _dt.54 km}~? . _
2..{ l:Jn automqv11· en movu:rncntb n una vcloc1dai:I fie 36 km/h, se parn ni
· fren'nr en el trnnscurso d.e 4 s;,¿CQn que.acelcract6n cor.:.tantc se mueve
• el auto durante el frenado 7 · ...•
'3. Un camión en movimfonto con ,aceleración const:tntc, en .cierto scctor
· del recorrido, aumento su · velocid~d· de 1S a 25 m/s. ¿Durante que
· intervalo de tiempo se produjo este aumento de l:i velocidad, sl In
aceleración del cami6n es igual 11 1,6 m/$ 1 7
.4.. ¿Que velocidad de movimiento serla alcall23da si el cuerpo estu viera
en movimiento rcctilirico con aceleración de 10 m/s 2 d:irantc 0,5 h,
siettd o la velocidad inicial nula?
Fig. 39 o

2.3 ~
El desplazam·iento cuando el movimiento
es uniformemente variado
Parn nosotros. lo más importante es ~abcr calcular líls CO(Jrdc·
nadas del cuerpo. Propiamente, este es el problem<i f,incfa-
mcntal de la m.:e.~niea. Pero para rcsolvcdo, tenemos que saber cómo
calcular el dcspl:m1miento del cuerpo. ¿Mas cómo calcular esta magnitud para
el movimiento uniformemente variado?
Si hnccmos uso del método grúfico, es de suma sencillez d~xlueir la í6rm\1la
para definir el desplazamiento.
En 1.7 vimos que, para el movimiento rectilíneo uniforme, el
desplawmienlo del cuerpo es numéricamente igual 111 llren de Ja figura
(rectlingulo) situad01 debajo de l;i gráfica de velocidad. ¿Sera esto valido pnriL el
movimiento unlformemcnle v:iriado7
Con csle tipo de movimiento del cuerpo a lo largo del eje X, h\ vel ocidad r.o
se mantiene eonst1111<e. sino que varia con el tiempo de acuerdo con 1:1 íórm1:hi

Por cstn razón, las gráficas de las proyecciones de la velo.:i<ln:l li~nC!I 1:1
íormu oíredda en la lig. 39. La recta 1 en dicha li¡;ura ccrre.;por.<k a!

49
movimiento con la proyección pos1llva de la acclernción {la velocidad
aumen1a), mien1ras que In recia 2, al movimiento con la proyección negativa de
J;i acclcraciún (la velocidad disminuye). La.~ dos. grilfic'ns se refieren al caso
cuando en el momento de tiempo ¡ ~ O el cuerpo tenla la velocidad ti0 •
EL DESPLAZAMIENTO PUEDE SER EXPRESADO MEDIANTE EL
ÁREA. Dcst<iqucmos en la grálica de velocidad del movimiento uniformemente
varindo un pequeño sector <1b (fig. 40) y de los puntos a y . b tracemos
perpendiculares al eje r. Ln longitud del segmento cd en el eje t es
mnni:ricamcnte igual al pequeño intervalo de tiempo, durante el cual la veloei-
dild varió desde su valor en el punto a hasta su valor en el punlo /J. Debajo del
sector ah hemos obtenido una pequeña banda ahcd.
Si el intervalo de tiempo, numéricamente igual al segmento cd, es pequeño
en suficicnle grado, la varinción de la velocidad durante es.e tiempo también
será pequeña.
En el transcurso de C;tn pcquci\o intc.rvalo de tiempo podemos considcr;1r
<1qc d .111ovi111irn10 ~ 1.ltliformc y que 1;1 banda a/Jcd po<;o dilicrc del rcct(m¡;ulu.
P.or. ello, el itrca de In banda es numéricamente igual al módulo del
dc.~.pl:1:r.amicnlo del cuerpo en el intervalo de tiempo que corresponde ;ll
scgmcnlo c<l.
Pero lodo <;I área de la figura situada debajo de la grálica de la velocidad,
puede ser dividida en bandas estrecha~. Por consiguiente, el 4esplazamiento
duranlc lodo el ¡iem¡>O t es numéricame1ile igual al área del trapecio OABC.
Mas como sabemos de la geo111etria, el {1t~'I de un frnpecio es igual al producto
de la sem\suma <le sus base.~ por'la altura. En nuestro caso, la lon'g itud de una de
las b¡1sc.~ es numéricamente ·igual a v0 x. la de la:. segunaa, n v..- Su altura es
numérieamenle igu:1I a r. De aquí se deduce que el desplazamiento
Uo;i- + b.~
s.,= -- - -1. (1)
2
E1i vc7. de "x pong;unos en esta fórmula la magnitud v0., + 11,.t que es igual a ella.
Entonces
n0-"C + Vox + ª·"t
.
2v0_, + ª ·"1
2
1
s.. - 2 2

Dividiendo lérmi-no a término el numerador por el denominador, obtenemos:


--~_.... ,"'~·~,~· _.
..
: tlxl
-'.<= Vóxl + -2-·. (2)

A! hacer·uso üc;estb rÓrmula, csn9CCS3rÍ0°'l)P oJ\lida r 'que s;; ·!lo. yª• pu'eden
ser 't:iritp positivos, tomo :n'egativos; es· c!cc!r; son las l'royeccio11éS de los
vcct'orcs s, i.i0 y .'ci so.brc el ~je ·X. .'·' · ' ·.
SÍ la ,proyccdón ~e la -Ycloci~ ad inicial v0" . es igual a cero, la fór"niuln (2) ad-
quiere el aspcct~ de::· '.

so
....
ti
.;

f'ig. ,.¡ 1'..

''.t..'I -gr{l:fiea ele semejan te m ovim iento viene represent ada cu la fig. 41.
Dcsp1J9.~ de obtener la fórmula lntra calcular el dc.~plawmiento. podemos
tambié11 hallnr con focilid::id la fórmula de cálculo de lus coordt'.o:tc'os x del
cucr¡)o. en lodo momento de tiempo. Hemos visto (v~::is<' 1.3) que para
. dctcnni'1_1ar la co.ordc1111da x en cierto momento de tiempo t, hay que añadir n la
c;oord~~:ida inicial .x11 l::i proyección del vector de dcsplnz111niento del cuerpo
sot>re..'i:I eje de eoordenndas: .
x "'x 0 +s,, .
Por lo t;iuto

(3)

"'
Con c,stafónnula se f{cfl1iii la.posidó¡¡ del cuer.po en cualquier 111omcnto de ticn;po
pc1rlf.&.movlmi1mro rcéti/1¡:,co..imiformememe variado. Con el fl11 de hallar x. es
wcciso' ciJ11CJccr /11 cuordeiiaáa ·i11icinl x 0 y /11 vcloeidocl f11fc/11/ íi0 • <1.rí como la
acefen1ciÓ11 á. ·
uis Tórmulas (2) y (;l) permitcf\ describir el movimiento rt"Ctilínco uni-
forn1cmen1.e v;1rimJo, del r:iUsmo modo que la fórmula (3) de l.6 pcrmitia
describir d movi~iento tm~formc. Como hemos vis!.o ,. para dcserit>ír el

Fig. 42

S1
4•
1"~"'l""•"''il"'•'"''"''""'"'lil"'"'"r"';"''""'""l'"fil"i
1 a • ' 1 1 ' · t " 1 n • • n

fig. 43

Fig. 44 O X

movimiento rcctilineo uniformemente variado, hn sido necesaria una mai;nitud


cincmfltica mil~ - la aceleración.
¿CÓMO SE ~IALL!\ LA ACELERACIÓN ? Uno de los procedi111ien1os
par11 determina r la aceleración es el llamado mttodo !3STROnosc6r1co.
Consiste en que un cuerpo que se mueve en la oscuridad se ilumina dentro de
intervalos iguales de tiempo con un destello luminoso, lo que se realiza con
ayuda de un aparato denominado í:.sTROBOSCOl'IO, cuyo aspcclo se mucslr:i en
la lig. 42. &tá clnro que el cuerpo ser{i visible sólo en aquellas posiciones
cl11r:1111c las c¡uc rc.~ulta ilumiri:ido. Si durante su movimienln el cuerpo se fe•·
togr:11ia (el obturad or de l:i cl1marn fotogrlilieu debo permanecer abierto
durhnle todo el 1icmpo del movimiento), en ln pellcula fotogr:ilica se observarl111
las posiciones sucesivas del cuerp o ni tmnscurrir iguales intervalos de tiempo.
En la fig. 43 está representada la fotogralia de una bolita que se mueve por
un plnno inclin:1do, con un intervalo de tiempo de 0,2 s entre los destellos. Con
el linde hallar la aceleración en semejante fotogralia, hay que medir las longi·
111dcs /1 y 11 de dos sectores adyacentes arbitrnrios recorridos por la bolita entre
los destellos. Dichas longitudes son iguales a los módulos de los
desplazamientos .f1 y 51 durante el intervalo de tiempo T entre los destellos.
E.~cribiendo las í6rmulas paras, y s 2 y tomando en con~idcrnción que la
velocidad al final de cualquier intervalo de tiempo es igual a la velocidad al
principio del inlcrvRlo vecino, obtenemos· lu expresión pa ra el módulo de la
;ic:clcr:ición :

VELOCIDAD MEDIA. En la fónnula (1) la expresión (110 .. + 11..)/2 es la


proyección de la velocidad media sobre el eje X para el movimiento
uniíormcmcnte variado:
Dox +V,(
l'med.., r:c - -- • (4)
2
Esto se í\dviérti: comparando la formula (1) con la ad.u cida en la p~g. 42.
PROBLEMA l, .Ei chófer de un autom6vi~ que avanza con una velocidad de
72 km/h, vio ia señal roja de un scmMoro y'aprét6 el freno. Después de esto, el
nuto comenzó adi5rninu ir la velocidad; movitndo~e con aceleración de 5 m/s 1 .
¿Qué distancia reci>rrerá el vehículo ouranie los primeros 2 s después de
·c omenzar el frenado? ¿Qut distanc.i a cubrirá el auto ha.sla su plena parada?
Solución.. P'irigimos el eje de coord enad as X en la dirección.del movimiento
del automóvil· (lig::,44), tomnnqo co1110·'.c omícnzo de regisfro de la coordenada
aquel ·puntó.de la cartelera donde se inició .el fren ado. El' registro de tiempo lo

52
;; .
. rcfori.r~jnós al. instante en que el chófer npret6 sobre .el .freno.
.L~:vclocidad ti0 del automóvil está <!irjgidn lo mismo que el eje X, mientras
. qu~. 1a:·acclcración del vehículo tiene dfrección contrarja· a la de dicl1c) eje, qe.
a,
- 'fo.r ma :que ia proyección de 60 es positiva, la de ncg¡itiva. Por" consiguiente,
- ~~ ~~~ ~~ .
. . 'L~·,coordenada del automóvil la hallamos aplicando la fórmula
, <lxll
X= X 0 + V0"1 +-
2
-.

S~g~·n. el. planteamiento del problema Xo = o. Vo = 20·m/s, ª" "" _, 5 m/si, l =


:l:: ~- s; Por lo tanto,
- s~.4 s1
x=0+20~·2•+--5
-2--=40m-10m=30m.
1

·
s
'Hallemos ahora qué dislru1cia rccorríó el automóvil an1cs de su ple11:1
pa,riléfa. Con este lin, hay que conocer el tiempo 11 de 111ovimi1;nlo h:1s1:1 !a
parada. É.~le puede ser definido recurriendo a la fórmul:l
11.< = Vox + a_.t 1 •
.~rl CI mo~ento de la parada In velocidad es nula, de forma que
O= v0 ,, + a,t 1 o bien O= v0 - t:t 1,

t,=~ .
.a
Pongamos esta .expresión del tiempo en In fórmula para hallac la coordenada
•• 1 2
-x.:~~\:i>:~+.Jt()~t, :+-· ~'~' .

Obt(:'ricniós

Dc.;i1.qul, teniendo en cuenta los datos del probler:na, obtenemos

·PROBLEMA 2. Determi nar et <lcspl:l'1.amic11to del cuerpo cuy:. grMica tic


vcJocida<l viene reprcsentnda en la lig. 45.

SJ
v.

8
6

r.; 8. 45 Fig. 46 o 2 l, s

Su/ució11. Del examen de la grMica se desprende que al principio el módulo


de la velocidad del cuerpo disminuye con el tiempo. Esto significa que el vector
de la aceleración csti\ dirigido al encuentro del vector de la velocidad y que Ja
proyección ax es negativa. [.,a proyección del dc.•pla7.:unicnlo .•_.la ealculMemos
según Ja íbrmula

~·x~ Voxl
"·"''l .
+-2-
=
En la íig. 45 vemos que eunndo t 1 Ja proycoei6n de la velocidad 11_. c.~
í¡¡ual a cero. Pero llx = 110 ., + a...1. Por lo que O= 110" + U:ct, de donde

Todo el tiempo durante el cual hay movimiento es igual a 2T. Así, que

-~(2t}'
t 4u 0 "'t
.•_,= u0_.2t + --.,,-2
--- 2v0, t - - -
2
= O.

El rcsultad11 nos mu~tra que la gráfica representada en líl fig. 45,


corresponde a un cuerpo que primero se mueve en una di.rección y,
a continuación, recorre esa misma distancia en dirección contraria, a causa de
lo cual el cuerpo de nuevo retorna al punto inicial.

l. 7 1. ¿En qué difieren l:1s gr!ifícns de velocidad de los movimicutos uni-


formemente vnríndo y un,iforme?
2. /.Cómo se puede hallar el desplazo miento de un cuerpo en la ¡¡rbfica de
yelocidnd del movimicnlo )lniformcmcntc variodo?
3. <.Qu~ hay <111c snhcr pnrn calcular fa coordenada del cuerpo en cual-
quier momento de ciempo siendo su movímícnco r.cctilinco uni·
fc>rmcmencc v:iríado ·1
4. ·Conipart1r có mo depende del tiempo el m6dulo del dcsplazamicn\O de
.. cuerpos en rnovimicnco uniforme y uniformcmenlc variado. ¿En qu~
consiste la <liícrcncia encrc 'dieh:l.9 dependencias?
S. ;,A qut es igual l:i velocidad· media en c:uo de movimiento uni-
f<irmcmcntc v11rind11?

54
Ejercicios i
l. 9on.muir en los mismos ejes .de coordenadas las grt.lic.is de vclocid¡1d
de dos cuerpos. en. movi.m iento uniformemente vnri:tdo: el primer
cucqi(•. con vclocid:!d il\icl:ll 1 m/r.. y :tcclcraciún 0,5 m/s 1 • d .i;cg,undo,
con .velocidad inici:1I. 9 1:1/s y ncdcr<ición - 1,5 m/s 1 . Determinar:
a) /,qué <:'omino recorrerá el segundo cu~rpo h~sta su p.ara~;i 1 b) /.d=•·
pvi:.• de qué in1cr,·:1lo de 1ie::if'ln IM \'Cle>cid:idc.< de lo.< dos cuerpo.<
scr:'m iguales y q116: di~tanc;~1 rccorn:r;'1 dunmlc dicho tiempo el priln.c r
cuerpo'!
2. En la fig. 46 vienen rcprescn!adas lns gráficas de vclt>citlad de
movimien to de tres cuerpos. ·i.Cuitl es el c:trí:cter de sus rnovi111ictllo<?
i.Qué podemos <lcdr ncctTa e.le la.s \•clociduch;s de movi:uk:itn c.I~ lns
cuerpos ea los n:omentos <!e tiemr.o corrcspm1dion1:;;; " !os ¡):o ntos ..1
y II? Ddinir I~ aedcración y escribir las expresiones 1>~rn l;is vdod·
dadcs y d csplaznmicn1os de dichos cuerpos.
3. ~!acicndo uso de las grúf:cas de velocidad y ócspl;1zamicrito de los lr.:s
cuerpos, aducidos cu l:t íig. 47. rc:ilt1.ar In~.. ~igui..:nlcs rareas;
a) <lclcrr:iinar las :1cckracioncs clt esos cuerpos; l.) escribir parn caca
cuerpo In fórmula 1k la <lcpcndcnciu entre la \'clocidad .y el tiempo: e)
lwllar en qué se parecen y en qu~ difieren los movimientos
correspondientes n las gr!tlicns 2 y 3.
4. En 1:1 fig. 48 .<e ofrecen ln~gr~lic:is de vdoeidnd de movimicnlo de 1res
cuerpo.s. nas!indo:;;c cti esa~; grMicas: a) determinar a qué ,;orrc~ponJcn
los scgni~nlos OA. 011..y OC en l,11s ejes de coordcnu<l11s; b) hallar la
ncclcraci611 con la que se mueven lo~. cuerpo.<; c) escribir la~
e.<presione~ p:1r:i lns velocidad<:.~ y dcsplnwmicn1os de cada uno de los
cuerpos. '
5. Al despegar, un :ivi6n recorre 1:1, pista dedespcgue.dur:rnle 15 s y en el
momento cuando se desprende de la ticrm alcanw .una velocidad <le
100 m/s. ¿Con que acc!craci6n se movin el avión y cuál us la longitud
de la pist:f.'/
G. Un proyectil cuya velocidad es igunl n 1000 m/s· alrnvicsa la pared de
un blindaje en 10- ' s, después de lo C!Jal líen~ un:< velocidad de
200 m/s. Considcr:mdo que el mo~imicnto .,del pr<>ycclil cuando
;Hr;ivie~a fa pared es uniformemente v~riadq, halfür el groi;or de ~sl:i.
7. Un cohete se mueve c<>n acclcr:1ci6a de 45 m/s 2 y 'cn cktlo momc:w1
de tiempo alcanza una vclo~i<lnd l\C 900 m{S. ¿Qu~ csrac: o 1·cc0rrc~!1
aquél <ltorantc los siguir.ll!cs 2,5 s? ·
8. ¡,A que distancia de la 1'icrra eslnria una nnve cósmlc:i desput:~ de 30
min de su lauzumicnto si todo el Hcmpo cstuvicr:1 en movimiento
rcct il:ncn con una :u:clcrach'ln de 9.8 m/s 1 ?

SS
2.4. Cómo hallar el desplazamiento de un cuerpo
en mov imiento uniformemente v ai-iado,
conociendo l a velocidad in icia l y final de su
movimie nto
Hay ocasiones, en que es preciso calcular el desphizamicnt o de
un cuerpo en movimiento uniformemente variado, sin con ocer
cu(11Ho tiempo pasó desde el com ienzo del movimiento, pero son conocidas las
velocidades inicial y final del cuerpo. La fórmuln que permite calculor Ja
proyección del desrlawmiclllo so deduce de la fórmula (1) en 2.3 y de Ja fórmula
''x- ''u'· ...._"·"'·
Oc la úl tim:1, hallam os el vn lor de t:
I :: 11, - U0~

"~
y lo rnnemos en la fór11111ln (t) de 2.J. Oh1cnc111<l:'
c., + uox o, - 110 , {~,+º"' )(u, - v0 _.)
·"-<=--2--·~ ;;;;= 2a.. ·
De 11q11í

V~ - v:.\'
·"x =-- -. (1)
2'1.t

Ht:mos obtenido l<1 fórmula que nos permite calculnr el desplazamiento (y,
por lo tanto, tailibién la coórdenadn, ya que x = x 0 + .v,.) si· conocemos lus
velocidudcs inicinl y final del cuerpo y su aeelernción.
Aplícnndo la fórmuln ( l) podemos·asimismo hallar el valor de In velocidad
en cunlqu icr pu nto: por el que pasa el cuerpo.
Si la vclocid:uJ inicial del cuerp-0 es nula,
º-~
S:t = - , (2)
· 2n.-.
PROBLEMA. Al aproximarse a la estación, el maquinista desconecta el
motor d e la locomotora, dcsru~ de lo cual el tren avanza con una aceleración
constante d~ 0,1 m/s 1 . ¿Qu<: dcsplaznmicnto ~ealiz6 e( tr.e n hnsta su parada, si la
vcl6cidnd de éste et.~ de 20 m/s . cn el m·omento de Ja dcscoh,1>xióñ del motor?
¿Oc.~puéS .de qué iiHervalo de tiemp.o :se paró el tren? '
Soluci(í11. Dirigi'!los· el·cjc de coordenai!as X a lo largd de In dire.cción de
movimicñtó 'del 1r~ñ . .como comienzo .de registro del ticmp-0, t.omamos el
momc1110 de la. des'conexión del motor, como-comienzo de la cuenta de l:i
coordenada, el punto en ci que se encontraba el tren en ese moment o.
L;i velocidad ·d el tren tiene la mismll direcéión que el eje X , en tanto que Ja
aceleración del 1i'cn es_t{l dirigida en sentido opuesto al del cje. Por esta razón, l;i
proyección de In vcla<;idnd ú0 'es positiva, Ja de Ja nccler:i.ción 1i, negativa. Asl,
Pt\CS, llo.~ >O::"Vo ; "x"" - a.
56
El dcspla;r,ami'cnto desde el puntó en el que se ene,o ntraba ~1 tren, cuando
j"~!(dc.~con.cC!aron el motor, puede ser c:11c11lndo utlliwndo la fórmula

Sx=~.
v.~ - vS. . .
2<>x
Poniendo ¡¡quí los·.daips adudclos en ef problema Y,·tomnndo en c<>n~ideración
que en .e! momeni,o dé fa parada del .tren 1;1 vcloci~ad es nula, oqtcneínos·

m.
-2 ·0,1 7

El tiempo qne pasn ha~ ta Ja {>arMa lo hallamos de ncucn,Jo con la fórmu la


t>.( i:;. l>u.~ ·J· ,,,,_., ,

Como v,..,. O, entonces, O=·ri0 - (ti., de donde


m
20-
l=;--;
Vo
1=--5 -~2oo· s= 3 min 20s.
a
0,1..;
s
Ejercicios 8
l. i..as obscrvacionc-• mostraron que un caballo de carreras akan~a su
vélocidadmáxfma, igual a 15 m/s, a partir del instante de l:t sn!idn, al
acelerarse dur~nic 30 m. ¿Con qu~ aceleraci611 constan!c galopa el
caballo en dicli"ó"scctor? •
2. Para dcspri:<!dásc ele la licrrn un nvi6n debe alcnn:i:ar In vclociú:id de
J80 km/ h. ¿¡., qu~. distancia del punto de partida en la pisla de de-•·
pegue alcanin e) avión la ind icado velocidad si su ncclcrnciún .:s
cort~lnntc e igual n 2,S m/s2 1
3. Un tren· de pasajeros frena y con ello se mueve con m:clccadón
0,15 m/s'. i.A qué distancia. del lugar donde íuc c0 ncctmlo el freno In
velocid:1d rcsul!ará igual n 3,87 mjs, si era S<\ km/h en el momento en
que come11z6 el Trenado?

Coida libre de lo.s cu e rpos. Ace le roción


2.5. de lo caido libre
·La caídn libre de un cuerpo y el movimiento de otro que fue
lanzado hacia arriba en dirección vertical son intcresnnlcs
ejemplos de movimiento rcctillnco uniformemente variado.
Semejantes movimientos fueron estudiados por OALJLliO OAl.lLEL Él fue
quien estableció que dichos movimientos son uniformemente varindos. Sus
mediciones mostraron que en caso de estos movimientos la neclernci6n está di-
rigidn hacia abajo y su v:ilor absoluto es, :iproximadamcntc, igu:1l n 9,$ m/s1.
Lo más asombroso consiste en que duran re mucho tiempo era un enigma el
hecho de que csw (lcelel'Crci<i11 c.~ igual ¡1<11'11 iodos Jos cuerpos.

S1
Galileo Galild (1564-1642)-cminentc li-
sico y as1r6nomo ilaliano •. Fue el primero
en apliC3r los métodos exp<:<imentalcs
para investigar la naturalaa. Ocscubrib
la lcY de caífia de los cuerpos, . estable-
ció la ley de inercia. Inventó el anteojo
y fo' empicó para obscrvacion!'S as1ro-
nómic:i.•, rcali7.ando una serie de impor-
1an1u de<cubrimientos. Como partidario ·:
ac1ivo de la teorfa de Coptmico sobre •
1:1 rotación de la. Tierra, Gnlilco ruc dos
veces juigado por fa inquisicibn, que
obligb al sabio· a abjurar públicamcnle
dicb:i tcorí>. ~im 11nn leyenda. Galileo
dcs¡m~• Je su nhjurocibn obligada,
c..1clnmO: ·J;V sin embargo se mueve!"'
Si tomamos una p<:quciia bola de acero, un balón de íillbol, un diario
abierto, una pluma de ave y todos estos objetos hcrcr<1géneos· los J:inzamos
desde un;1 :illura de varios metros y observamos su movimiento, veremos que
las neeleracioncc<> de todos estos cuerpos son diíere:Otes. L;i explicación de este
fen6meho radien en que al moverse ·hacia 1~ tierra.. fos cuerpos deben pasar
a través del aire que obstaculiza su movimiento. Si los cuer pos cayeran en un
t ubo, del que se ha extraído el aire, sus ·accleracion~ scrinn iguales. Semejan le·
experimento .-se pu<Xle realizar con ayuda de un tubo de vidrio de grucs~
paredes de cerca de 1 m de longitud, un cxtrcm.o del cu;il está cerrado y en el
otro hay un gdfo (lig. 49, a). En su interior ponemos 1res distintos objetos, por


T'i¡;. 49 •)
lJ)
e)

S8
ejemplo: un perdigó!\, un trozo de corcho y una pluma de ave. A continuación,
damos con rapidez la ·vuelta al lubo. Los tres cuerpos cacritn al fondo del tubo
pero· después de pasar diferentes intervalos de tiempo: primero el perdigón.
seguidamente el corcho y, por último, la pluma. Pero los cuerpos caen de esta
forma en caso de que el tubo contenga aire. Es suficiente extraer el aire con un:i
bomba"(fig. 49,b) y, dcspucs de cerrar el grifo de bombeo y de nuevo dar b
vuelta al tubo {fig. 49, e). veremos que los tres cuerpos cacnín al mismo tiempo.
Es decir, en el vacío todos los cuerpos caen con igual aceleroción.
Semejante calda en el vacio, a la que nada obstaculiza, recibe el nombre de
caída libre. .
Con el fin de dislinguir la caída libre de los dem~s movimientos aceler:idos,
se lia adoplado design;ir la aceleración de dicha caída con la letra g en vez de 11.
Asi pues, el vector g siempre está dirigido hacia abajo: en esta dirección el
cucrpo·sc mueve a vclgcidacl crccicnlc, haci:i arriba, decreciente; el m6t.lulo de
Ja aceleración de la caida libre o= 9,8 m/s 1 . Si dirigimos el eje de coordcna<l;1s
en sentil.lo verlicnl (arriba o abajo), lo que se hace con frecuencia, y lo dc-
r;
sign;1mos con el mód.1110 efe la proyccci(ln g,. ser!\ igual :11 módulo del vector
!Í· La proyección resultará positiv<1 cunnd o el eje Y está dirigido hacia abajo
y nc¡;ntiva cuando dicho eje se dirige h;i..:ia arriba.

Lo más importante ·
en el segundo capitulo
El problema funcfamental de mecánica consiste en definir la
posición del cuerpo en todo momento de tiempo. La solución de este problema
se lleva a cabo por una singular "cadena": para hallar la coordenada ele! punlo,
hay que conocer su desplazamiento, mientras que para calcular éste, es preciso
conocer In velocida.d <!e movimiento. Ateniéndose a la "cadena" vcloci-
daci ~ dcsplaz:11nicnto-eoordc11ada. se resuelven los problcm:1s de mccanica
para el movimicnlo rcclilincq uniforme. Si el movimic11to es acelerado, es
necesario conocer la accíerncjón, de forma que para semejante movimiento, los
problemas seriln resuel l,os por la "cadena" :iceleración-vclocidad -
desplauimiento-coordeoada. Tanlo para el movimiento uniforme, como para
el ~1cclerado deben ser con ocidas las "condiciones iniciales", o sea, las coorde-
nadas y la velocidad iniciales.
Con el movimiento rectilíneo acelerado, la velocidad ins1ant:í11ca del cuerpo
(punto materia l) varia constantcmcnlc de un momento de tiempo a olro. Por
eso, para calcuh1r la velocidad en cualquier momento de tiempo y en todo
punto hay que conocer la velocidad de su variación, es decir, la ucclcraci6n:
D ~ ti - üo .
1

La proyección de la
velocidad del cuerpo sobre el eje de coordcn;1das cic-
gitln, en el momcnln tic tiempo 1, se c:ilcu la conforme a la íórmula
"" = l>ox + 11,,1.
59
La coordenada del cuerpo se· halla con \lyuda ·de'd a r6·rmula

mientras qµe la pl'oyocci6n del dqsj>lñz.amiento Sx.= ·X - x 0 , ap)icando In


fórmula

-s,
ª·~'2
=o.,t t ·-2-·
De las fórmulas -aducidas obtenemos las de fa velocidad, coordepa<jas
y dcsplauimiento para el movimiento roclilineo unjfonne, sí tomamos ª"=O.
El valo~ de la proy.ección del. desplazamiento siendo el movimiento uni·
formemcnte variado puede también d eterminarse por Ja fórmula
v!-o'.,
s~:n~.

Como s,. == x - x 0 , para In coon:;lenada del cuerpo tenemos


V~ - V~x
.'C•:<o+~ .

Durante los c:illculos con las íórmulas·of~idns, los signos de las proyecciones
de los vectores tl, 1J0 , el, así coh10 el signo ,d¿ la coordenada ·inicial x 0 se
dctcnninao considerando los datos ¡jcl problema y la. dirección del eje de
CO'{rdcnadas.
3
MOVIMIENTO CURV ILÍNEO

-U N MOV IMIEN T O MÁS C O MP LICAD O QUE EL


REC TIÚNEO
Tanto en la n aturaleza, como en la tl:cnica a menudo se tropieza
con movimientos, cuyas trayectorias no son rtncas rectas, sino curYas.
Semejantes movimientos reciben el nombre de CURVILINEOS. Por trayectorias
curviljncas se mueven en el espacio sideral.los planclas y los satélites artiíícialcs,
mientr.as que er¡ la Tierra,. toda clase·de medios de transporte, elementos de las
·m(1quin:ts y mcc;inismos, el agua, ele lc;is ríos, el :tire <!e la atmósfera, cte.
Para el movim iento curvilinco la rcsolu!-=ión de los problemas de mecánica
presenta mayores ·dificultades, ya, q ue dicho movimiento es mlls complicado.
D1franlc csle mo11irnicnto, ya no podemos decir que sólo vari;1 unn coordenada
del cucr'po. Por cjcñ)pló, s·i el movimiento. transcurre en el plano, como se infiere
de la fig. 50, vacían.dos coordenadas: X: e y. La dirección del movimicmo, o sea,
el sentido del vector de velocidad, también varía constantemente. Asimismo
cambia la dirección del vector de acelerneíón. Si a esto añadimos que además
pueden variar los módulos de.la velocidad y la·acclecación, quedará claro h<:sla
qué grado et movimiento curvilíneo es más complicado que el rectilinco .
. Como para resolver los pr.oblemas de mecánica es de suma impor.tancia
saber calcular los valores de la velocidad y aceler:ición, debemos, an1e todo,
aclarar cómo varían estas magnitudes.

D esplazamie n t o, velocidad y a celeración c ua nd o


3.1. e l m o vimie n t o es curvilín eo
Como ya sabemos, durante el movimiento rectilíneo, la
dirécción del vector de velocidad, siempre lloincídc c.1:i la
dirección del desplazamiento. ¿Qué podemos decir sobre la dirección de !a
velocidad y el desplazamiento en caso de movimienlo curvi!íneo? Con el lín de
responder a esta pregunta, haremos uso del mismo procedimien!o que

y
y

Yo -

o
-n l
1
1
1
~

Xo
1
1
1
1
1
1
1
X VA

Fig. 50 Fi¡;. SI Fig. 52

61
~ V\~
~AB~
~
Fig. 53 .Fíg. 54 Fig. SS

cmplc;inios Cll el antcrioí'.capllulo, cüaodo hablábamos sobre la v.elocidad


inslantánca dei movimiento rectilíneo.
DES.PI;AZAMIENTO POR LAS ' CUERDAS. En la lig. .SI viene
representada cierta l rayecl~ria curvilinea. Supo.ngamos que el cuerpo se mu.eye
por ella Clcl p11nto /.1 al pu nto.B. Con ello, el espacio.rccorrid.o por el cuerpo scrfl
el arco· illi; mientras que su desplazamfonlo 'sci'!i. el vecto r An. Oesde lueg9 que
no podemos con.~idernr que dur:i'nte el movi;.¡,lento la velocidad del cuerpo cstñ
dirigiuá.a lo largo del veclor.de desplazamiento. Tracemos entre los puntos A
y lJ un;i serie de cuerdas (lig. 52) e imaginémonos que el movimiento del cuerpo
transcúrrc, predsamcntc, por esas cuerdas. En, c_ada una de c113$ el cu9Tpo posee
movimiento rcclilínc:O y i:I vcélor de velocidad rJ se dirige a lo la rgo de la cuerda.
VEt.0c;IDAO lNHA'l-{1'Á NEA POR. L,¡\ T/\NG ENTi;. H~ga m os
nuestro~ ,scétores rcictilinfus {c;~erdas) m~s. có'rtos (fig. ~3).~01110 irntcs, en -cada
uno <l<féllos/ el vi::étor de 'vetoddad, está di rigido. a lo forgo de ·1a .cuerda'. ,Pero
a
YClllOS :qu·c Csta-•qucbrada }',~se par~ mil.~ una <;urva SU :IVC. ,
Es evidente qüc sí'lieguirrios disminuyendo la longitud di:"los sectores
rcct11íneo5. ~los, como·si diP,limos, se concenµ'.arán en punt_os y l!l quebrada se
convcnirá c11 tina curva.suave. En lo que se refiere .JI. la velocidad cii.cada punto
de es ta ·Curva resul tará dirigida por 1::1 tángente. a .ésta en dicho punto (fig. 54).
La vcloci<.lud de1' movimiento de un cuerpo en cualquier punto de lu
lraycctoria curvilínea cstft dirigida por la tlll).gentc a l;i trayectoria en cs1c
punto. ' ·
Podemos cerciorarnos de que la velocidad de u11 punto cuando el
va
rnovin1icn1ó c.« curvilincó en rc;1lidad dirigida por la tcngen tc si obscrv:imos
el trabajo de una piedra de afil¡ir (lig. S5). Si apretamos contra esta en rotuci611
los extremos de una barra de acero, las partículas incand~ent~, ·guc se des-
prenden de la piedra, aparcccc~n en forma de chispas..Dichas pártícuh1s·vuel'.1n
a la vclPcidud.quc ténían cuand o.se desprendieron de.la piedra. Vemos bien' que
la dirección dt; vuelo de las chispas siempre coincide con la tangclite a ·la cir-
cunferencia en aq.ucl punto donde la barra hace. contacto con la piedra. Por la
...

Sl=....,.s~e
Fi¡:. 56 Fig. 57 Fig. 58

62
Fig. 59
tangente a la ci~cuoferencia se mueven también las salpicaduras de las rnc<las de
un automovil que patina (fig. 56).
Así pues, la velocidad instantánea del cuerpo en distintos punlos de b
trayectoria curvilínea tiene diferentes direcciones, corno se·muestra en la fig. 57.
En lo que respecta al módulo de.Ja velocidnd,.-éste puede ser bien igual en- todo
lugar '(véase· la. fig. 57); O· bien· variar de un punto a otro (fig. 58).
Pcr.o incluso en el caso, cuando el m6:<iulo de la velocidad ·no varia, de todos
modos no podemos considerarla constante, ya que la velocidad es una magni-
tud,.vcctoriaL Y,.eomo sabemos, para tales magnitudes.el módulo y la dirección
son igu~lmente import:intes. Por esta .tazón,.cl mpuimiento c11roilíi11:0 es siempr<'
variutló, incluso cuando el m(xjulo de. la velocidad es const;mtc.
Duranie.cl movimiento curvi.llneó, pueden. variar el· módulo de la vclocid:1d
y su dirección. Aquí nos lin¡itaremos a es~ud,iar tan sólo el movimiento
curvilíneo en el cual el módulo·de la velocidad permanece constante. Semejante
movimiento se denomina CURVll..iNEO UNIFORME. La aceleración en ~te
movimiento sólo queda relacionada con el cambio de la dirección del vector de
velocidad. ¿Cómo está dirigida y a qué es igual cst:1 acclcr:1ción?
El movimiento:curvilíneo transcurre por arcos de una circunferencia. Tm1to
el módulo, como la dirección de la aceleración deben depender de la forma de la
trayectoria curvilínea. Pero no nos será preciso considerar cada una de las
innumerables trayectorias curvilíneas.
·En· la fig. 59 se ofrece una complicada trayectoria, por la que se mucv:: un
cuerpo.
En la figura vemos .qué .sectores aislados de la trayectoria curvilínea son,
aproJCimadaniente, afcos de las circunferencias representadas con linea~
<t trazos. Por ejemplo, los sectores KL y BM son accos de circunferencias de
pequeños radios, el sector EF es el arco de una circunferencia de radio grande.
De íorma que el movimiento por cualquier trayectoria curvilínea puede ser
representado, con aproximación, como el movimiento por arcos de ciert<tS
circu11ferencias. Por lo tanto, el problema relacionado con Ja determinación de
la acelcracibn, en caso de movimiento curvilíneo uniforme, se reduce al hallazgo
de esta magnitud para el movimiento uniforme por una circunferencia.

¿ ? l. ¿Como esl~ dirigida la velocidad instantánea durante el movimienlo


curvilíneo?
2. ¿En qué difieren las variaciones de la velocidad para los movimientos
curvilíneo y rcctilinco? '
3. ¡,Pueden coin<:idir las direcciones de la vclocidnd y de In acelcrnci6n·en
el moviniicnlo curvilíneo?
4. ¿Puede un cuccpo moverse sin acclcraci6u por una tmycctori3
curvilínea?

63
·s,•i.á· j><>Si_blp· ~ :movlmieri\j>~dc un'.Cücrpo',3.' yclocidad ·<lc:· n:;o¡iuto
con'stantc póf una trayectoria en· .form;1 de qu_cbrada? .
6. ¿Qu~ relación ~xisti: ~ntrc los movimientos curvilinc'o y por ut1a
circunferencia? ·

3.2. Movimiento sobre una ·c'ÍrcunfereriCia.


Veloddad 'fineal y angul°'r · · ·
,-. ,~l':-IGUW, PE,..QIRO. Al. .d~_c.~i~fr cl ."MQvirn'i~11tO. <lel:~11e~·PQ
. , sobre un·;¡.._circ.uníerencia se. P,'!lcdc ~;iccr \IS'o del v~cto·r de
dcspla'z.amicnto, Jo·mismó.que Jo hicimos al des-cribir el movimiento rcc.tifjnco.
Péro,.cqn frccucñcia,.cuando·e!.cucrpq (purijo material) se mÚeve siguiendo. una
circunfor.cn~i·a, es .más <;ómodo caracterizar la variación de su posición· ·con
ayuda d'e olr;i. ma_gnitud-el ..ángulo de giro.,
.lmaginémol)os que.cierto•cuerpo.se m uev.e describiendo ·una circunforcncia
de.radio r (Jig. (¡()).Tracemos del·centro·Q de aquélla un 'f:tdio. hacia cual(jl!icr.
P.Unto A .del cuerpo.y obs~~-vemos no splo ef:propio cuerpo, sino qué'tam9i~n el
radio trazi1do al;.punlo ,4. Veremos que, ·;i medida '<1ue cf cuerpo. ·se ·mueve; el,
radio gira. s·i,. .por ejemplo, <jurante· éi- intervalo .de tiempo 1; ' 'CI cuerpo se
d~plaza del punto. A aH~, en este ·mismo i)itervalo el· rodio ·lwbrf1 tiarriiJo c.1
!1i¡gülo. q¡, ·quc,.11lamarcmos- ~N.9ULO .DE ¡::¡iRo oét- RAD.IO- Por- ·colJSiguierite,
.sobre .el movimiento del-cuerpó ·¡xidremos dcci.r;' .prin19i'o, que .:d.urante el
infcr,yalo..<lc .tiempo 1, el ·cuerpo. recór-~ió un ésp,ácfo l. por ·él á_t'co AH d.c (a ..cir-
cunfcrcncia, segundo, que, há: .realizado el dcSplazamie'nto. ·§,. cuyo· módulo es
-igu·a1 ·a :1a· largura.de•la cuerda A1f. y, tercero, que ei radio trazadp al ·punto ·del
cuerpo barrió .el ángulo- <.¡i.
El ángulo _de giro se. puede ·expresar ·en .grados. Pcró, en muchos casos, es
más cómodo hacer uso de ·otr.a unidad ·(I¡;. ,medida de los ángulos - radiá11.
Recordemos ·que RADIÁN (rad) se denominª el. ángulo, entre dos .radios qac
limitan c·n la circunferencia un arco cqya longitud es igual al radio.
De la definición del radián se desprende

2nrads360', 1 md = ~=57º18',
Jt
rt
¡• ,., i80 raú.

Fig. 60

64
_A~/
,
o

a)
º1
¡¡
\
- b)
f'ig. 61

S i expresamos el ángulo cp entre dos r:iJios en radianes, Ja longitud 1 del


arco, limitado por este fo;gulo en un:i circunferencia de radio r, será i¡¡ual a
1= rq>. (1)

CASO PARTICULAR DE LA OIFFERENCIA ENTRE VECTORES. Al


resolver proble111:1s lisie.o~. a v.:cl-s, o:s noccsari~> hallar In l)IFEREN("I,\ entre dos
vco.:torcs lfü tO UAL 1.GNG1~·uo, el á11g11lo c11tr~ los cuales ' t's 11111_1• pe<;•·eJlo
(¡uóxi'mo a cero). !:f acc~ er.to es cómodo cuando el án;;o!-:; ~z:~- " ;::·~s7.do ::"
rndiancs. . · .
Én la fíg_ 6 f, i1 ,s.: mucstrnn dos voctorcs de igu«I módulo ti y 6 cn:re l:,s
cuales hay Ull pcquciio {111gú!o !p. Designemos por e·c-1 yoctor d:fCTC'.!-::Ía : ~ =
= á - Ji. Con el fír1 lle hallar dicho vector, 001110 salx:mos (véase 1.4), h:!y. <'::c
sun1ar el vector c1 al vt:ctor - b. L:t ccrrcspo1~<.!i~r.!t:. cp~~!:!rc~::ón se n't::::.e: ~·1 eJi
Ja fig. 61, b. En la ligu~a vemos q;ic los vectores á, l~ -y e fot1:1:in ,;:i tri%mg';1:o
isósceles eón pequeño árigulo en e! vérl ice. Como la ~:.r:r.a de los. á:i:;l'!.t's
interiores del. triángulo es igual a 2d y el ángulo <p es muy peque1io en
compa.ración con estos áng1ilos, podemos considerar-que 2d es iz1d a la sl!ln:i
de los dos áQgulos ex iguales c1' I:\ hase. Esto signiiica que el (mgulo ex es recto.
Por Jo tanto', el veclor dlfere11dn tic dos v<·ccor.es de ia1111l mó.111/0, los c:;1des
Jormáll 1m per¡ueíio. á11gulo, es pcrj>mdicnlar a i;ada 11110 ele ellos. -
Di cs;i 1nismn ligura. po<lcnw~ h:tll:u· co11 focilid~<l el mQ<lu!o del vcch)r <'.
Del punlo O,. corno del centro, tra~11t10~ una circunferencia cuyo nidio es igual
al 1:iódulo a del vector a o Ji (en. i:1 .figura ·se muestra el arco AlÍ <!<: esta c!r-
cunfc\encia). El \'cctor é e<; la cuc..!ia que cubre el arco Ali. !)e ucucnlo con Ja
fórmula(!) la ·1011gitud del arco AIJ es igual a aq>. Pero siendo el ángulo 1p muy
pcquciio, la cuerda poco difiere del arco. Esto significa que la longilUd de :a
cuerda (és decir, el módulo del vector C) tambié'n es igual a acp.
El m6dulo del vector diferencia de dos vectores de 1111 mismo ;nódulo co11
pequetio cíngu1o entre ellos es igual al producto del mqdulo de 11110 de es1os vectores
por dicho iil1g11lo.
VELOCIDAD ANGULAR Y LINEAL. Más arriba hemos mostrado qcecl
movimiento ele un punto sobre una circunferencia puede ser catacterizado por
el ángulo q> de giro del radio trazado hacia este punto. Durante el ·movimiento
uniforme del punto por la circunferencia, los ángulos de giro c!el raC.:io ·en
iguales intervalos de tiempo serim idénticos. Dividiendo el'árigulo de giro cp por
el tiempo r, d11r:m1c el que trnnscurre el giro, obtenernos la ll~m:ida vr:i .oc10M>
i\NGUl.AR ele rotación de dicho radio. Por regla, se designa con la letra w (ktra

ts
griega "omega".):,
·ro·=.!...
·1

Para brevcdatl sucÍc.dccirse.quc oí es. la. v~locidad angula r no del radio, sino
que del p~opio punto. · ·
"Pqr vclocidllé! angu lar <le. un pún t 0 ,cn .níov!micn.tO :un!fo.rm.e sobr.c una
circuilfcrcncia se ent iende (¡1 razón. c;ntrc'. ~l .án&ulo <le ·g.iró ~él radio, trnzado
a cs1= punto,.y el in\crvalo dc··t icmpo·duraritc cl ·que. ~c ·ha rcalizado ·dicho·gi'ro' 1•
Si el ·(ií1gulo (p viefle,expresado· en .,radianes·· Y ·el 'tiempo .:t en-1segund:Os, )a·
vclocid.'.1d an?~lár <\> .se expresará e~ .Jt.AO.l~'N·~· ·r~R· S~9UNDO· (rad/s).
A d1fcrcnc1a de In ·angular (J),.hrvcloc1dad v definida como la razón entre la
longit ud· 1 dcf espado recdrrid'o (magnitud gcalar) 'y ci corrc5pondien'(e
intervalo de .tiempo !· recibe el .nombre. de VE.LOCIDAD ~INEAL:
f
,,:~ ... -~
l

Ou rnnlc el 111ov·i111fo1110 uniforme sobre· una circunferencia, · la vclocid:i(I


linciil' 11 es igu;i l al móélulo de la velocidad instanll111ca (magni llld vectorial).
· Entre t.1 vc!ocida¡j .angular y lineal éxistc tiilá sencilla tClación. Si en la
cxprcsÍqn v =;.i/L· po1\cili1i~ eñ lug:ir dc-:}'á ..longit ud d'el ·arco el valor 1== rq>,
obtendreh1os :" · · · ·
.(2)

La. veloc.iclad de .movimiento <;le\ cücr¡>O (puniq): ~obre u(la circuníerencia


a menudo l:unhi'én se expresa nicdían1c ·el l'lÜMERO br; REVOLUCl0NES .POR
U~lfJAD DI! TIEMPO. Es f!Ícil,, !igar la yclocid¡i<Í .angular con el número de
revoluciones.por unida.d de tiempo. E¡i·.cfccto, durante u11a n~volucion, el radio
h:ir.r e un ángu lo·igual a.21t rad. Esto quiere decif, que ·aJ realizar durante .la uni-
dad ele tiempo, pot.cjeinplo i1 revoluciones, el radio girará un ánguio de 2irn rad.
Por esca causa, la vdoc'idad :111gul'arto y•el niimero de revoh,\cioncs 11 por unidad
de licmpo, están cn)awcios ·por medio de la expresión

ro=2mr.
El número de revoluciones por unidad de t iempo 11 recibe el nombre <l'c
FRECUENCIA DE ROT~CIÓN. La magnitud inversa. a la frecuencia,. determina 'el
tiempo duranle el cual el cuerpo d« una. vuelta. Esie tiempo denominase
PERiODO l)E ROTACIÓN y se ·designa con la letra T:-
, 1 2it
T=-c:.,- .
(1 Ol

'' Hablan~o en rigor, en Ja·cxpresión ~


(i) .:::.,
(
o> es la velocidad
. angul~
mctfo c.n el tiempo t... Si el.cuerpo se moviera sobre la circunferencia no u11ifonncma11.:,
hahria que introducir el concepto de velocidad angular instan tánc.1.
66
l. ¡,A qué es igual el m6du10. de.L1.diíercncia de dos vectores de un mismo
módulo ·que form an ün ~quci\o ~ngulo?
2. ¡_Qué es la velocidad an.811!ar? ¿En _qué unidades se !"idc?
3. ¿Cómo están Jigad:is entre st la v~loc1dad angular y la h neal?
4. ¿Cómo están ligadas entre si la velocidad angular y la írecucncoo de
rotación ?
5.. ¿Qué es el.período de rotaei\>n? ¿Cómo está cnlaz~do con la-velocidad
~ngu lar de rotación; con la vclocidud li nea l?

Ejcrcicios 9
l. Hallar el módulo de la d iferencia de dos vectores d~ \'clocid:d. cuyos
módulos s0 n los mismos e igua les a 1S m/s, si aquéllos forman entre~¡
un Angulo .de 5º.
2. El módu!odc la diferencia de dos v,·ctorcs de despfazami~ntci, idln:i~cs
en módufo~ c.~ iguat :t 2 cm, el án~u!o entre los \'CClorC.'i coa~tiluy..! 2º.
Nafülr el mOdt!lo c.!c ?.os projl!os v~to:-c.> de <~~:;1 :t~z:f.a:~n: ..). ·
3. Calcular la vclodd;icl nngu!nr )' 1im:al dd 1r.._ovim ic11hl de J;i Tit::-f:t
alrcdcd<:>r del Sol. El rldio de lá ór!Jita de l:i ·1~'<'l'f>1 se co;is::!cn• i;r'I
a 150 000 000 kin.
4. _¿Cu:il es fa vclocidad .linc.il del c<.lr~mo de la <t¡;uj;o 111in111,~·a ca d rdoj
' que posee la-loric Spasskaya del Krcmlin de Mo:;d1, si 1, lon¡:.i1,,..1 de la
agitia· c.~ ile '3,S m? Comparar la vdocidad "ngul:ir •lcl cxrrcmo <!"
dicha aguj3 con 1:1 .corfcspondic11t~ a la ar.uj:i <.k un rcl,)j .. le puls"ra.
5. Considcrnndo que el tiempo de rotnci611 de la Ti~·r:t :·l:c_.~~.tor <!•; " '
eje es igual a. 24 h, c:..1lcl~ltt fas vckili~kd·:.:i u.~l3:..kr <!.~ : :,;:.:::t·.:~ ~· !:~
lineal de los puntos cr. 1" ~u~e1 1idc :cn"C."::r~. 8 r1.<::~ d.: :a ·r:::·,7 ~;
toma igual a 6400 km.

3.3. Aceleración en ca.;o de moviniicnto u:~ifc¡· ,.,.-;·o


de un cuerpo sobre una circunferen.:ia
Ahora, retomemos a n uestro problema, es d<Xir, a h:llla~ la
aceleración de un cuerpo (que considemmos pun to material¡ co
movimiento siguiendo una drcunfcrcucia a unn velocidad C!)nswntc según el
módulo. ·
Como sabemos, 1:1 aceleración se define con ayuda de !a fórmula
. ü-ú.
a~--,-,

donde 60 . ~s la velocidad del cuerpo en d momento- inicial de tiempo; 6, su


velocidad después del intervalo de tie.mpo t.
Dc.~ignemos la variación de la velocidad ti - 1i0 por L\11. Entonces
d ::. - .
1

Supongamos que e l cuerpo se mueve sobre unu circunferencia de r<idio r


y que en cierto momcn.t o de tiempo se ·halla en el punto A (fig. 62). ¿A qué es
igual b aceleración en ese punto?
L ;1 velocidad 110 en el punto A cst!1 dirigida en el 11101nc11lo ini6al ck ti<-~npo
(t ==O) a lo largo de la tnngcntc a la circunfcrci:ci:i en dicho pt:nto. Al cat<> de

6'7
Fig. .62

que lrnriscurra d 'intervalo de ticm,po 1.. el 'cuerpo se cnconl~ará. en el puntq /J,


pero :ihora, su vclocid;1d· iJ cstar11 dirigid:i por la l:lngcntc a c.~lc punto. Sin
cmbargl)', las vclo._cidátlcs ¡10 y iJ son iguales ~n ri16i.Jufo. Qomo foncino.s que
llallar la t1ccler:íci6n e11· el punto' A, el punto B. debe elegirse muy cerca del
primero', dc.fqr¡n·'\ que el arcó·4JíJiencJ_a i! CO!ICentr<\rS~ Crl .un .pUO IO, micnfraS
que el' imgulo <p entre los radios OA '¡'OB, ·trazados desde ef ~entro de· la cir-
cuníerencia h'acia los· puntos A y B, ·sea muy"pequeñ<;> (próximo a cero).
Dividícndo.)a diferencfa de. los v1#orcs v--~=;:t.v"po·r· t, obteitériios la
aceleración á. ~l. vector óti puede. ser dctcrminad·o sumando los vectores - ·v0
y li _(vfulse la fig. 6~)- ·
¿CÓMO ESTÁN DiiüGIDOS LOS VECTORES OE- VEJ;,OCIOAP
Y ACELERACIÓN? El ápgulo entre los vecto('\:S iJ0 y iJ es muy .pequéño e i'gual
;iJ .hngulo cp entre los radios OA y 08, ya que los lados dé estos ángulos son
perpendiculares, En el pariigrafo anterior aclaramos que,_ s_ie~dó pequeño el
hngulo <p entre los vcetorcs, el'vcétor diferenefo:cs pcrpcqdicular.a calla uno de
ellos. En cuanto á su módulo es·igual a~<¡>, dQnde·v·es el módulo de los :vectores
110 y v, así pues: '
óv =vcp.
Ya que á =óü/1, la acelcra!=ión en el punto A (y, por consiguiente, tambii:n ·
. en cualquier otro punto de la ci~cunferenciá) va dirigidtr<:)dmismo mo.do que el ,
vectór M. Esto quiere decir que la a~él~rac16n de'un punio, en· movi.mienl'o
uniforme sobre una circuriferencia," tán:lbiéil está dirigida de manera
perpendicular ahector de velocidad· en c.~c' punto, o sea, su direecióri coinCide
con la del radio h¡_1cit~ el .centro .de la ci'rcunferencia. Por esta. caúsa,_ recibe el
nombre de ACELER'ACtON CENTRiPETA.
Para el casó de movimíenio uniforme· de un cuerpo sobre una circµn-
fcrencia, Ja aceleración en cualesquiera de sus puntos·es centrípeta, es decir, está
dir-igida perpendicularmente· a la velocidad de movimicnt'o a lo largo del radio
de la circunfcr.encia hacia su centro. ·
En la lig. 63 se muestra esta partieularidád de la aceleración de un cuérpo
(pun10) <lurarite su movimiento uniforme describiendo una . circunferencia.

68
Fig. 6~ Fig. 64
. ¿A QUÉ ES IGUAL. EL MÓDULO DE LA ACELERACIÓN? El valor
del módul¡¡ de la aceleración centrípeta a scri1 hallado al dividi r óv = 11c¡i por el
tiempo e:·
••P
l l =-·· '" .
1

De la fórrnu la (1) del parf1grafo anterior ~e desprende c¡uc


1
<p =-.
r
poc Jo lJIH!
V I
11=-·-.
r !
Pero por definición
¡
- =u,
t
O Se3,
--u-,-
·lf·= - . (J)
r

En c;1so de movimiento u11iformc sobre una circunfc;encia, un cuerpo se


mueve con acclerncíón, cuyo módulo es igual a v2/1-, y q ue ~'Slá didgid:i por el
radio de la cfrcunfcrcncia hacia el centro.
La aceleración centrípeta puedé ser tamb.il:n expresada por la velocidad
angular ro. ~n c,fccto, sabemos que v = ror. Poniendo este valo.r de v en la fór-
mula anterior, obtenemos:

(2)

Recordemos que la aécleración durante el movimiento uniforme sobre una


circunferencia nos· interesa, ya que podernos representar todo mo1•imiento a lo
largo de una trayectori;1 curvilínea como· un movimiento por arcos de circun-
ferencias de diversos ratlio~.

69
. ··o y·
Y1 Y1
~
''

Fic. 65 Fi¡¡. ,66

/\hora.. ya podemos decir que siendo el movimiento uniíorme, en cu:ilquicr


punto de una trayectoria curvilinca, el cuerpo se mueve con aceleración di rigida
al centro d.e aquella circunferencia de fa que es parte el sector de la tr.iycctoria
prc'ixima :1 dicho 1>unlo. En lo que :1tañc al módulo de la aceleración, éste de-
pende de la velocidad del cucr.po .en dicho ¡mnto y d'cl radio de la
correspondicnic circunfcrenci.a. t,¡, lig. (,4 ofrece cicrl:1 tray~~tClri:r complic:illa
y se indican los ·vectores de la ;icclcración centrípc1<1 en diferentes puntos ,le
a4uí:lla.
PltOll LEMA. Un avión, al sa1ir del picado, se mueve por una traycctoría
que en su parte inferior c.~ el 5rco de una circunferencia de;: 500 m de radio
(lig. 65). Calcular la aceleración del avi~n en el pun to mt'5 bajo, si su velocidad
es úc 800 k1ñ/h, y comparar el resu ltado con la aceleración de la caida libre.

So/11ció11. La aceleración del avión se calcula por la fórmula a= u1/r.

Poniendo en ella los valores numéricos .de


800- 103 m m
U·= :::: 222 - ·y r = SOO m,
3600 $ $

obtenemos;

(m ;)' m
a= SOO m •98,6 7·
Como
m
g=9,8 7• resulta que n z 10 g:

l. ? 1. ¿Cómo cstil diri¡,;i<la In acctcrnción de un cuerpo qut"sc muc~c sobre


una circonfcrencta a velocidad constante scgúo el módulo"! ¿A qué es
igual el módulQ de esta acelcnci6n?
2. Si dura.ntc el movimiento de un cuerpo siguiendo una circunferencia el
módulo de la velocidad vaña, ¿cstart dirigida la accler:icitin del cuerpo
hncia el ccnuo de la circunferencia?
J. ;.Pndcmo.• con,idcrnr el 1novimicn10 sohrc uno cireunfcrcnci:t cC>n
a~'Clernción ~onslnnlc según el mó1lulo como movimiento u11i-
íormcmcnlc variado?

to
~. ¿Por qué en las curvas de pequeño rndio los· cl:ókrcs c!c IM
automóviles disminuyen la \•cloci<13d7
5. Una lanch:i motora ~uc arrastro a un deportista sobre esqui aco~tico
se mueve por u~ circunícrcocia. El cleportista pucd~ seguir b lancha
por Ja misma circunferencia que ella, pero puo.:le hacerlo fuera y dcn!ro
de ella. ¿Cuál es la corrc!acibn de velocidades (lir.cnles) del dcponista
en esos tres eue>s?

.Ejercicios 1O
l. Una picdrn de afilar, cuyo radio e~ igual A 10 cm, durante su rotación
.da una vuclla cada 0,2 s. !fallar la \'Clocidad de los puntos más alcj~dos
del eje de rotación.
2. 1,ln automóvil se muel'c por una curva de In earrctcr:i de 100 m de
radio a UM velocidad~c 54 km/h. Dc/inir la acclcr:ición ccntripcta del
automóvil.
3. El periodo de rot:u:iún<lc la primcr.i nave :1<1télite MVostok" alrcdctlor
de la Tierra era i¡;u:al a 9Q min. Su altura media sobre L1 Tierra pucclc
S<:r eo.n~iderncJa 1i:.u:ol a 320 km. I!I radio de la Tierra es de 6400 km.
Calcul;or la vclocidmJ de la nave.
4. iCuál ·ser~ In velocidad de movimiento de un automóvil, cuyas ruedas
t!c 30 c1n dp radio l1accn 10 rcv<)lucioncs en 1 s?
·S.. ·D«>s polcM. cuyós rad ios son r 1 a S cm y r2 ~ 10 cm, cstlt11 un idas
m"!li:1111c U•la corrc;1 sin fin. El periodo de rotación tic 1:1 polen de
menor radio es igu3l a O,S s.¿Cuñl será In velocidad de dcsJ>laumícnt o
.de los p11:1tos de In correa1 ¿Cuí1I ser~ el periodo de rotac16n Je la se-
gunda polc.i 1
6. La Luna se mueve a!rcd«lor de la Tierra. di&tnmlo de l:sla 384 000 km
y dnndo uno vuelta durante 27,3 di:u. Colcular la acclcracibn
ccntrlpcta de la Luna.

3.4. Sobre la r elat ivida d d e l movimiento ·de un


cuerpo a l girar el s ist e ma d e referencia
En los 1.8 y 1.9 ya hemos hab!ado de la rel~tividad del
movimicnlo cu;indo ios cuerpos 5e mueven de nwdo rcctilinco
y uniíormc. Pudimos apreciar, que Jos movimientos de un mismo cuerpo en
refaeión unos respecto de otros, pueden diíerenci:irse considcr~blcmcntc.
Pero tambií:n pueden ser de: referencia cuerpos en rotación. Par~ nosntws,
el ejemplo más evidente es la Tierra que gira alrcdcc!or de su eje :t una ''c!oci-
dad, en realidad pequeña, de f vuelta po~ día (w ~ 7 · 10 - 5 rac!/s). Como
cue.rpo de referencia podemos asimismo tomar un tiovivo en rotación' y •.111
sa lélite de la Tierra en su órbita, cte.
Examinemos como ejemplo el movimient o de una bola (o anillo) ascntac!o
sobre una barrita (aguja) que gira en el plano horizontal alrededor de uno de
sus extremos. Semejante experimento puede hacerse en casa. Un anillo de
alambre se asienta en una aguja para hacer punto y, sujetando uno de s;is
extremos en la mano, la primera !;e hace girar con rapidez a cierto i.ngulo en el
plano horizontal. Con ello, el anillo se desprenderá de la aguja. ¿Cómo
podemos explicar esto?
Enlacemos el sistema inmóvil de coordenadas con el plano hori1.0n1al
(~is tema X O \1, mientras que el ~istcma móvil, con la barrita en rot:ici6n
(X 1 0t l' , ) (fig. 66).

71
Fi!l. 67

En el momento en que Ja barril.a se encuentra en la posición J y la bola en la


barrila ocupa la posición del punto A, distando r 1 del punto O,, la primera
transmite a la bola Ja velocidad liA, que es perpe1Jtlic11lar a aqui:lfa. L.1 bol:t se
desplaza en dicha.dirección. Al cabo· de 11n pequci1o intervalo de tiempo, la
barrita cfc.:túa-una pcquciln vuchn y'ocupa 13 posición /l, micnlras que la bola,
q'úc no está lijada cnJa barrita, pasará ai punto n. distando r 1 dc.I pl\n\o p, .
Como vemos cri la lig. 66, 0 18 es la'hipotcnusn del trHingulo'.~0 1 IJ, ~n ta.oto
que O1¡I, su c:ite'lo. De formo qucr2 > r1 , o sea, In bola se ha alejado del centro
de rolnción. En este momento, l<\ barcitií. ~QJ)lUnÍC.1 3. la bola la velocidad U/J en
In dirccció11 pcr.pcndiCular a la. barrita y, cuando ~t:¡, dcspu~ dc.re:ilizar una
vucll:i pequaía más, ocúpe la posición 11 l, la bola ~e hallara en la. posición C,
a una distancia r3 que es mayor que r'l. La rotación de la barrita está consti-
tuida por dichas pcquciias vueltas. En lo que a la bola atañe cada va se alcj:1
mi\s del punto iJ, ,.dc.~lizllndosc a lo largo de la barrita. Respecto del sislemn
inmóvil de referencia, la bola se mueve describiendo una complic:1dn
trayectoria en forma de una cspíral que se desenrolla. Á'I mjsmo tiempo, e11
rd<1dr}11 <:011 la liarrila (eje X 1 ) la /¡ola se 11111eve a lo largo de. e.tia por u11a recta.
Pasa aproxim.adamcnte lo mismo con los niños· que se encuentran en un
disco que gir~ alrededor de un eje vertical (lig. 67). Los niños se dcslizo1n p11r
lineas rectas hacia los bordes del disco. Un observador inmóvil, situado íuera
del disco, vcrfl que cada uno de los niños se mueve por una espiral que se
desenrolla. · ·
Lo más importante
. en el tercer capitulo
En caso de movimiento curvilíneo, Ja di rección del vector de
velocidad varia constantemente y en cada punto de la trnyecroria cstú dirigido
por la tangente a ésta en el punto dado. Por esta razón, incluso el movimiento
uniformé a lo largo de una trayectoria curvilínea, para el cual el módulo de la
velocid ad es constante, resulta ser un movimiento acelerado.
·l;:I moviiúicnt o de ü'.n t:ucrp<> (punto matcri(11) sobre una cin.:unfcrcncia, no
sólo puede ~er .descrito mediante magn itudes linea les, es dec!r, el
desplazamiei1to .y la vcloddad, sino que también recurriendo a magnitucks
;iht_uJares, a -sab.cr:.cí bngulo de giro cp del ri1d io, trazado desde el centro de la
cifctmfcrcncia hacia.el cuerpo, y la velocidad anguhtr ro. L:t rel~ci6n er.trc la
~clqi;id~CÍ ·linea l y la angular se eitpresa con la fórmula
v.-= ror,
donde r es el radio de la circun fcrcncia.
Siendo el movimiento uniforme sobre una circunferencia, el ,·cctor de
aceleración en cualquier punto de aquélla es perpendicular ~I vector de vcloci·
dad y .se dirige al centro de la circunferencia. El módulo del vecto r de la
aceleración centrípeta se expresa por la igua ldad
p•
a=vw=-;;;ru1 r.
r
Respecto de una barrita (eje) en rotación, un cuerpo (pur{to) no fijado en ella
se ·mueve a lo largo de la b:irrita en d irección opuesta al eje de rotación.
Fundamentos de dinámica

4
LEYes ·· oE MOVlli'llENTO

LA MÁS IMPORTANTE PREGUNTA, IPOR QUÉ t


En la parle dcdic.1da a la "Cinemi1tica" hemos estudiado las
magniludcs que se emplean pa ra describir divc_rsos movimientos que 51;
.0!1scr'van en e! -mundo que nos rodea. Tambi~n hemO$ aprendido que pa;.1
c:ileulur la~. velocidades dcJo~ cuerpos,.' sus dc.~plazamicntos· y, por 'úll imp,, las
coordenadas de.tos mismos, en todo momento dc·t\cmpo, hay que conocer la
es
acelcr:icjón, ya que prccisaméntc tsla, lo que diferencia un movimiento de
otro. Por ejemplo, el movimiento rccti!ineo uniforme se distingue óe lós demás,
en que · pcis~c :lc~lcráéioii nula; el movimiento rectilíneo üniío~niemcnte
variado; ·tn que su aceleración es' c<onstante en módulo y· "dirección; el
movirnicnto,rcctilineo sobre una. circunfereneia, en que e11 cualqujer punto de
ésta la accleració.n tiéne- dirección. bacía su centro, etc.
.Lps movimientos de los cuerpos (respecto del sistema elegido de referencia)
tienen comienzo y final, pueden ser más' rllpidos .Y mh,s l~ntos, varían sus
direcciones. En todos éstos c~sos varían lus velOéidades, es decir,, surgen
accler.tciones. Por eso, es comprensible cuán importante .es saber hnllar
(calculnr) esta magnitud. Sin saber esto resulta imposible resolver los problcm3S
de mecani~a:.:Y controlur el movimiento- Pero para definir lns acclcracione$, hay
q,1c conoci::r por·qué y cómO·$urgen 6stas. La fisica, er general, siempre ti<;nde
a aclarar nú sólo COMO sucede uno u otro fenómeno, sino que también, f'OR
QUE este se produce y adernfls transcurre así y no de otra manera. Qi
cinemlllica ncla ra111os CÓMO transcurre el movimiento (por ejemplo, con ·O sin_
accJcraci6n). A la pregu.nta POR QUÉ los ,cuerpos se mueven de t<!l o cual forma
y no de otra, responde la parte princípal de la meclpica - lá llamada OtNÁMIC/\.
Lo mismo que en cinemática, en dinámica introduciremos mngnitudcs
singulares que son necesarias para calcular las aceleraciones,. es decir, las
denominadas mag.nitudcs DINÁMICAS.
Los cuerpos y lo que los rodea . ...
4.1. Primera ley de Newton
Con el fin de hallar la causa del $urgimicnto de l;is
i1cclcracioncs, hay que dirigirse a la pr!1c1ica, :i las
(lhscrvncíoncs. Para cmpcznr, aclararemos bajo qué condiciones el cuerpo se

7-4
' - o o

F'ig. 68 Fig. 69

mueve si11 .accler.ac_iú11, .cs. decir. cuando su velocíd¡1d no varí:i con el tiempo.
Tos)o cuerpo, en movimicn10 o en reposo, no cxiS!C a solas en el mundo.
/). su , alrededor h\IY o!ros muchos cuerpos, cercanos y lejanos, grandes
j . pc4uc¡'\os, ·en movimiento o en reposo. Es. natun\I 4uc supongamos que
tÍlgunos éle ellos y, posiblemente todos, actitan de nlgunn forma sobre el cuerpo
cjde Obscryamos, de cierto modo ejercen iníluen¡:ia sobre el estado de su
movimiento. De antemano no se puede decir culllcs de los cuerpos que lo
l'Odcan, in.íluy~ de manera considerable y cuáles, poco inciden sobre dicho
estado. En cada caso ppr separado a esto dct>cmos dcdieM una Investigación.
Para. elflpczar, examinc111os cierto cuerpo en reposo. Tanto la velocidad,
como la acclc.ración d'e dicho cuerpo son nulas.
En la fíg. 68 se ofre.;e una bolita colgada de un cordón de goma. Respecto
de la Tierra cfüi'ºcstá en reposo. En las proximidades de la bolita hay gran
cantidad de div.ersos cuerpos: el cordón, del que está colgada, las paredes de la
habitación, muJ'titud de objeios en ella y 'en los locales vecinos y, claro está, la
Ticm~. Es naturnl, que.no todos c.~tos cuerpo.~ nctlian de la misma manera sobre
la bolita. Por ejemplo, si .s acamos Jos muebles de la habitación o los mudamos
de lugar en· ella, .esto no causará n.otoria iníluencia sobre la bolita. Pero si
cortamos el coréJ'ó n (fíg. 69), la bolita comcnZaril a caet de inmediato CO!l
aceleración.
. Es bien conocido, que prcciSamente bajo la iníluencia de la Tierra todos los
cuerpos caen sobre ella. Pero mientras no sea cortado el cordón, la bolita se
encontrará en reposo. Este sencillo experimente;> muestra que de todos los
cuerpos que rodea.o la bolita, sólo dos iníluyen notoriam ente sobre ell3: el
cordón de goma y Ja T,icrra, su iníluencia conjunta asegura el estado de reposo
de la bo'iita. Resultó suficiente eliminar uno de dichos cuerpos-el cordón,
y' dicho estado, se alteró.
Si conscr~a~do el inílujo del cordón alargado pudiéramos retirar... la
Tierra, esta acción también pcrtu~baría el reposo de la bolita: ésta comenzaría
a moverse en direó::ión opuesta.
Lo dicho nos. conduce a la conclusión de que los influjos de dos cuerp-0s. el
cordón y l:i Tierra, sobre la bolita se co111¡"•11sm1 (a veces dicen, se ct¡11i/ib,.cm)
entre si.

7S
l'ig. 70
Cuando decimos que las iníluencias de dos o vnrios cuerpos se compensan
entre sí, csro quiere decir, que el rcsul1ado de su iiiíluencia conjunta és el mismo
~¡u.; lcm.lria lugar si dichos cuerpos no existieron.
El ~jemplo que hemos cxaminodo y otro,s muchos ·Semejantes, permiten
llcg:ir a t:i siguiente coilclusión:' r111 i;11cr¡1o'sé c11t11ei1trp.e11 rcpo.~o si los f11j111jqs tic
olrvs ·cuerpos_ sobre el se compe1ua11. •
Pero ya salx.-mos, que el m~vimicnt 0•ycl repaso son relativos..Si respecto de
un' s\slerna <k:rcfcrenci~,cl ~uer¡i_ó se.encuentra en rcposo;en'.reh¡ción col) otros,
el mismo puCdc estar en moviinicnto. Por cj~rnplo, ·cotu1dcri:mos un 'J)uck
(disco plano de caucho prensado) situaiJo sobre el hielo de.una pista de hockey
(l'ig. 70). El puck cstll ·cn· rÍ:po$O respecto.de la Ti~rra,,p0rq1!e 13' jnílui:ncia de
~la sobre él c.~ compensada pór el hielo. Pero-para el deportista en ·movimiento
a velocidad consrnnte o con relación a Ja. líerra y, por Jo ·tanto, al puck, éste se
mueve en dirección opuesta al primero a la vclocidad-r1. En el sistema de
rcfer-cncia r..clacionado'.con el deportista en movimiento, el del puci.:..es rectilíneo
y uniforme.
Pero he. aquí que.el depor.tista gofpca el puck mediante 'el'stick. <;:omo
rcsulúu.lo de ia corla acción ilc éste, cl,primcro se ·pone en movimiento y ad-
quiere cierta velocidad. Es notable que después del golpe, cuando el ir1fiujo del
stick sQbrc el puck ya ha cesado, ~te continúa ~u movimien to. Entrctantó, des-
pués del golpe, la ínílué!'lcin de los dc!,llás cuerpc;is sobre el puck sigui: ~ic'iíüo la ,
misma que antes del golpe: lo mismo que antes c1 efecto de Ja Tierra se
compensa por el del hielo, e¡Í tªnto ql!~ el stic.k1 al igual que antes del golpe_. de
ninguna manera infiuye sobre el movjniiCrito del· Pll.ck, En lo que a é:;te ·ataiíc,
después del golpe se mueve por una recta a la velocidad ·c:isi constante qtie ad-
quiri.ó en el momento d~.1 golpe. Bien es verdad que, a lin de cuen(~, el euck se
parará, pero como la práctica !o .corrobora, c'ua!l.to m~s lisos sean el hielo) el,
puck, tan ti> más prolongado será el m<>vimiento de éste. Por eso., ~odcillo5
suponer que si pudiéramos liquidar por completo el influjo del ·hielo sol>re el
pu& en movimiento,. llamado roz:imieilto, dicho puck cpntinuaría· avan7.ándo
a vel¡>eidad constante, sin pararse, respecto de la Tierra.
SISTEMAS INERCIALES DE REFERENCIA. Así pues, vemos que si la
inílucnci:i que ejercen sobre un cuerpo los que lo rodean se compensa, éste, con

76
relación a la Tierra, se encuentra en ccposo o está en movimiento roctilinco
uniíorme.
l!.~ta afirmación es justa, pero no para todos los sistcm:is de rcíercncia. J>or
ejemplo, con relación al jugador de hockey que emprende un ataq:1e, por lo que
se mueve respecto de la Tierra con cierta aceleración. el puck también se
encuentra en movimiento varindo. Aunque, claro cst~ . este jugador nos diri1 que
el efecto de la Tierra y del hielo sobre el puck se compensan cnlre si.
De esta forma llegamos a una de las leyes fundamental.:.~ dc' mccitn:ca que
recibe el nombre de PRtME)tA l.EY DE NEWTQN.
Existen tales sistemas de referencia con relación a los cuales los cuerpos en
movimiento de traslación conservan su velocidad constante si sobre ellos no
actüan otros cuerpos (o si la acción de éstos se compensa).
El propio íenómeno de conservación de la velocidad de movimiento de un
cuerpo (incluyendo el estado de reposo), cuando los innujos exteriores sobre el
mismo cstf111 compensados, es ll:unado IN.!;RCli\. J>or 1..-sta caus~t. la 11rimcra ley
de . Newton se ·denomina con frecuencia PRINCIPIO DE INERCli\.
Reciben el n.ombrc de si~tcnrns inerciales de reícrcncia aquellos respecto de
lós cuales un cuerpo está• en movimiento .uniforme y rcctíllnco, cuando los
efectos exteriores se compensan.
En el ejemplo del puck p.~ra jugar ·111 hockey que hemos eicamjnado, como
sistemas inerciales de referencia figuran el que estll relacionado con la Tierra
y el que estll ligado con el jugador, que respecto de ésta avanza en movimiento
uniforme y rectilíneo. Pero no sólo ellos. Estll claro, que tambi~n será inercial
cualquier sistema'de reíercncia en movimiento rectilíneo y un iíorme, respecto
a la Tierra.
Así pues, si de la práctica co11ocemos aunque 1011 sólo seo 1111 sistema i11crcial 1/e
referencia, serán. también i11ercialcs cualesquiera otros sísrem<Ls de referencia que
e11 rclacló11 co" el primero estd11 en movimie1110 rcctllineo y u11iforme.
En lo ~uc<:Siv.o, s61o lrnremos uso de sistemas incc-cinlcs ele rcfercncb.
El prindpio dc inercia no es L:tn cvidcilte como p:ir<x:c a primera vista. Su
descubrimiento pusQ fin a una antiquísi.nia equivocación. Hasta entonces,
durante siglos, se considcrnba que al no haber innujos exteriores sobre el
cuerpo (o al compensarse todos é$tos, lo que es lo mismo), él sólo puede estar en
reposo, ya que este ultimo es, como si dijéramos, el estado natural del cuerpo.
En cuanto ;il movimiento del cuerpo a velocidad constante, se consideraba que
.era prcc.iso·q,i1c sobre~¡ actuase otro cuerpo de forma permanente. Parecía que
19 dicho era.confirmado por la experiencia cotidiana¡ con el fin de que un carro
se m9viera a velocidad constante, de ~te debía lirar el cabnllo; paia que unn
mesa se mueva por el suelo, es preciso tirar de ella o empujnrl;i constnntemcnte,
etc.
El grao sabio italiano GALILEO GALll.EI fue. el primero en indicar que lo
expuesto era erróneo y que, al no haber efectos exteriores, el cucs:po no sólo
pu~e estar en reposo, sino que también en movimiento rectilíneo y uniforme.
Es decir, que dicho movimiento es un estado tan "natural" de los cuerpos, como
·el reposo. Ysi J?:lr:l que la mcsn se mueva hay que tirnr de cll:i o empujarla, esto
se cxplíca por el hecho de que, durante su movimiento, el sucio no sólo
compensa Ja acción de la Tierra, sino que además crea un influjo adicionnl

71
s.olirc 1;b·mq5:a;:11;1n)iiCfo·~ozámlcñii>.~u:t ~ccit>ri "dc aq\1~11()~. qüe ~ifáil 'ó;:tiñjfüjai1
·1:rmcsa es nceésaíiá pata com pensar~¡ rozamfonto. Galileo llego a la d'educéión
d.c que, si -110 hubiera- ro:?,arñicnto., el .cucrP,o (ta· mesa) después de .p\!esto. ~n
movimiento continu<1ría .éste a, velocidad constante "inéluso. sin que .actúen in·
llujo~ ex\eriorcs. . • ·, " . _ ·., : .. "' .
El genial fisieo ingl~ ISA'AC'NEWTON generalizó·las deducciones d.c. Galiley;
las incluyó. CÍI las ·leyes ÍUndami:ntafos ;de .mqvimienlQ.
• ?
(,. J: Uno!; rc111tldórcs int~nt~ñ'qucJ;t bar.6 avan~ cQntra corricm~;··n!) lo
consiguen, ·qucdan<lo·fa··~ar.ca- en lrcpos0<cou· rj:lacióiHi;l_a orilla. .l L:u .,
ª°'?<mes Jc"quc cucrpós'so&rc fa b:írca ·~c i:o1ilpé1\san en ·<:SÍ~ c'Jsol
:2, -¿En qué <;o ns is.\e ,el -fcn(>m~no· de. i.nc¡cia? .
· J; ¡.En qu C: consist.c la. r (in¡cra .l~Y. de Ncivion?'
4. Sobre la·mes~ .Para jugar 'al. ping-pong dcséansn. uon p~lota. :Al(!.iiicn
desplaza b mcsa·r. la ·pclo1a·sé.Ponp en movi1nicnfo. lnlliea·r el cuerpo
de rcf~rcncia rc.~p~~o del cual es f.1sto ~n este caso I~ ley <Je irii:rcia y el
cuerpo <je ·referencia, con .rcla¡:161) al cual .d1ch;¡ l~y .p ose ·cuinplc.

Tar.c:i.~.
l. Aducir ejemplos' ·<.le cuerpos' que se cncucntrnn en rcpo$o. .¿t.as
(lccioncs de qu~ cuerpos se compcnsa1.1 en. c;stos casos? ,
.2. Qa tcj;:l!'P.lus'dc.~µcrpos en mo-:imicnto rectilíneo y uniforme. Indicar
los cuerpos, ~uy:is ·acciones ·se c.óinpens.:1n en· cslc caso. ·
•· r ,· , :, ..: . • ··.:, ' ,. - 'i , ! , , ~ ' .- C;-. ;.~ - ~ ,
~·\ • ~ · .. -: : · •.':,

42
oL •. _ ; .;• ..,:

lnt~racdó" de los.. c_uerpos, Acel.el'.aciQn .de


~ · ~ ,l9s...i:-uer.p~s -~Ul'.C!_l'J.te . sµ)l!t~ra_s~i.Ól'.I
'bra_ruer~d.·o -~oh. 'a'prime(~.l~fdi: Newton, un <:úcrj>o está en
r~o~iili\cnto. sii(acclcra~iól), cs ..decir, reétilín~o y_
· uniíormc 'c9n
rcbción al'siiieina in(ircial 'd\: 'reférencia, 5¡·sobre ci cuerpo 'r)o. actúan ó\rb.~
cuerpo~ 0 'bien si :u:;tírnn su~ influjos qu·c"está.n· cómp,cnsados. ' · ·· " ·
./\clar.cJn·o~ ah.o~a b,ajo q)¡é .;ondi~i~n~ ·'tos euerpós · ~c l)'lueven Ci)n
acelcr.aéión:~t cxpcricn.CÍ;l.ÍT\UCstr;Í.qÜc;C,\iandO UD CUerpO c$tá cÍ1 movimielt!O
con -:ac~!c~aci9n, siem'¡ir!< pué.de.ser ir¡Clii:ado uno. o var-ios otros cuetpqs, cuya
influencia · provci!;Ó la .,~ccler~ciór¡. .:P<?r pjempip, los . cue,rp,o~ qu'c. dlcn
libremente, se múcven con aceforacjón.. E!.cl!erpo .q11e pr.ovqca 4ta, es fa Tierra.
Ef"p1lck' que se éncontra1'a' en t;I Jii~lo vari.ó S\I vel~cidafdcipués 'del g<!l¡ie. El
cuei:po que ·comunicó,, al .'puck la· accl,er,aci.óil .file el_.sli.ck. · . · •
Ac;~w1em~s¡:1 una, bolita de hierro un:i'.b~rr~· ª·e, ace{o 'iooanlada flmá~1) ...La
b91íla, que hasta el momento .estab.a en ~.epi>.so, ceimichza a movcl'S!l con
aceleración (fig. 11¡,:provocada p_or .la accióQ del .imim. _!Vf icntras actt11< el imán,
la boliw se moverá con acélci'ación, aumenlando su vélocidad·constántcmenlc.
Si acercamÓs el imán a I~ 'bolit;I e'n ;niovimienlo d~ la: íorrila que s~.inucstr:~
en la fig. 72, variara ia dfr~c.Ciói; d~ su vetoeÜiad :.la tÍaycc'tqri<1. ~e. Ja~ b'oii(:i.se
encorvará, ·có·ino .. ya. $3,l~cl)los, ~li:l. sígnifjea c¡uc la b'olita hll ·adqu'irido
acel crnció1i'ce~Hipch. En::~'le cXpcriineni<>"vfiños de n.uevo q11c l.a influencia dc_.
la acción de un cuerpo exterior es la causa:de 'la variación del· moyiniiénto .y rio
del propio movimiento. ¡Pi1csfa lx>líta ~e movía antes de quc· accrcl1r;•t11<>~ cl
imim!

78
Fig. 71
De forma que la causa de la accforaciún riel c11er¡10 c.~ 1.r i11jlwmci11 de oiros
c11~pos .~obre él. . ,
¿Dé qué dépendc el módulo y la dir<XX:ión de la aceleración (luc se comunica
a tin cu~rpo· gracia,S a la inílµencia de otro cuerpo? Para hallar la respuesta
a esta prégunla recurramos 'de nuevo a u11 experimento.
JN.TERA'CCIÓN DE LOS CUERPOS. 'E11· el caso. más sencillo, en nuestro
experi~eoio deben participar dos cúqrpos: aquel que influye y el que suírc
dich:i 'influencia. ·
Pero en la' realidad, ambos cuer.pos son, por asi decirlo, "equivalentes".
Cad:r uno efe CÍlos li10uye ~ob(e el olro cuerpo y se somete a la inílucncia. Por
ejemplo, cuando un futbolí.~llt, corriendo a grnn velocidad, choca con oc ro ju-
gador, ·ambos cambian. su· vclocid11d.
En gencrnl, cada vez qué.cierto cuerpo A recibe acclcrnción a causa de que
sobre él aclú:1 el cuerpo B, c.~te úliimo 1:1mbién tom11 aceleración. Se produce la
ll:unada J¡..¡Tl!RACCtÓN de los cuerpos y los dos toman acclcr:1ció11. ¡,Cnitks son
estas aceleraciones?
Múl.tiples experimentos realizados con diversos cuerpos nos han mostrado
que durante la i11teracció11 de dos cuerpos, sus e1celeracio11cs es1·á11 dirigidas en
direcciones opuesta$. Adem.ás, rcsulla que para dos cuerpos dados en
ínlerac;¡ción, la raz611 de los modulvs de. sus acckracioncs, es siempre fo misma
y no depende en abs.oluto de cómo transcurre la interac;ción ¡le los cuerpos. Ésta
pucci'e ser ei choque d'c dos cuerp'Os; la interacción de esos mismos cuerpos li-
g<1clOS' con 1,1¡1 mücllc. hilo, aJnmb~c; por último, los cuerpos pueden estar en
fotctacé'ión sin cntraf en cont:icto, ·como, por ejemplo, los planetas y el Sol
o· bien la Luna y la Tierra, el imán y un trozo de hierro. En lo que se refiere a los
propios módulos de las aceleraciones de cada. uno de los cuerpos pueden ser
totalmente diferentes para distintas aceleraciones. Sólo es igual la razón de sus
aceler3cion~.
l?or ejemplo, si tomáramos dos carritos del mismo tamaño, uno de aluminio
y ólro de acero (fig. 73) y los obligáramos a cho.car, durante el impacto ambos

/\cero V¡ /\lominio V1 =O

Fig. 73

19
't.". 11 \
Alumin.io.. '

'• '
Fig. 74. ·.

vaciarían su veloddaci; tomá.;ian aceleración. Las


mcdicio_n,<;S ..nos mostrarían
que la·aceleración a1·del carrito de ª luminio es ircs ·V~)riªypr pot SU .Tl\ó'd1JIO
que la aceleración a2 ciel de acero, independientefü.c1ite- de cu:\lcs ·eran rn:s
velocidades de los carritos ·anfcs del chQque .

~!.=;.
"1

.Las dir~c'ioncs. de fa aceleración de. ambos car.ritos serian opuestas.·


Duf.tlnlc el choque lle los.carritos e~ muy .dificil· medir Ja acelcrnci611, ya q.ue
aquél dura. muy. po.coJíémpo. .Ei; mucho.más sencillo realizar un experimento
en el que fos cuc'í:pos en inJeracción están ch movimiento. uniforme sobre ·una
ci.rcuiifcrc)i'Cia y··:medir: la acelc~i!Ción'"ceñtrípet¡i"de ·dichos c.uerpos.
El e\iqui:ma de senie]aritc cxpcrÍ¡ñc.iilo viciic ·r~tirc.scñfad·o en I;\ rlg. 14. Dos
cilin·qros de igual lamaño;:...uhó de.almnin io y 'el otto de ácero ~q tie por el eje
1ienen11n agujero, cst~n 'ásentidos sobre una bárra, a;fo,largo de la cual pueden
tlCslizarse ton ¡;~queijq toiami.ento.
Instalemos ··1a barra eón los· ·ciliñ<!r.ós. ·en una máqüina centrifuga
y"pongá1i:losla en róta'cíó1.1. De' lrirncdiato, .los: cili'r1dros se d'eslizaran a los
extremos de ra barra (véase 3.4). fa¡ .e$te elipérimcnto.entrc lc;>s'cilindros no hay
interaccion. ' ,
Liguemos ahorn los cilindros con un finó liilo y de n.ucvo hagamos girnr la
b;irr;1. E11 c¡;(c c;l~o, los cilindros aclúar:i entre sí por medio del hil.o que.lo,s·l!ga.
· ' Cuando los cilindrós ocupen ·determinadas dis!an.~ias l1t1s'i:1., el eje de
rotaclon de la barra,. ellos dejarán de dcslizar~e por g;1a y se wovcii111
describiendo circuiifereitc.ias.· Los radios rr·Yr 2.de dichl\s. cir.cunf~rencias son h1s
distan,cias enlre los cilindros'/ el eje de rouicip!l,·Pero sob ~c 1i1 círctiuÍc.rcnéi;i él
cuérpo se mueve con aceiefación· cciltr~ppla, CÍifÍ~ida"(1acia el ccrltro e i~ual
a o:i2 r, donde ro ~fa velocidad angular de rotación..de la ·barra; "~ el ·raoio de la
circunferencia. La razóp ~¡iti'e los módulo$ ·a e las i1cclcpciones de los cilindros
de aluminio y de acero, por lo tanto, es igual a
) ;

Al medir los r.adios r ,. y. ·r.2 , observ.aremO:s que para. CI cílin(jro de aluminio el


radio r1 e.~· Ir es v·!)CCS.:mayor que el radio r2 d\: la circunferencia por la que se
mueve cl'Ci'tindro de acero. !!sto significa que la razón de.las aceleraciones d~ los
cilindros c.~ igual a tres.
Se puede cambhir la longitud del hilo que lign los cilindros, así como vari<1r

80
!a velocidad de rotación de la barra. Todo esto conduce a la variación de la
::ccleracion de c:ida uno de los dlindros. Pero el expcri:nento mos:rará que Ja
razón entre lns aceleraciones queda igual a.3 en todo caso. De este· modo, nos
hemos cerciorado de que para cualquier interacción entre dos cuerpos dados la
razó n el.e los módulos de sus aceleraciones es siempre la misma.
• ?
G • l. /.Qué es la causa ce In aceleración?
2. ¿Qué se puede decir sobre lns nce!~raciones de dos cuerpos en
interncción?
3. Como resultado de la int"racción ele dos cuerpos, fa velocidad de uno
de ellos aumentó. ¿Cómo vnrió In velocidad del c lro cuerpo?

Ejercicios 11
1. Dctcronin;ir la velocidad del c:1rrito de a luminio del que lmblí1b:unos en
csrc p~rú¡¡rnío, después de chocar con el carrito de accrn, si la velocidad
y
in icial de este últim_o crn igu:•t "4 n1/s dcspué.< c'.d cl11,q11e, 2 m/s. m
carrito tic :i!uminio aotcs del choque <'$lnba en reposo.
2. Lós cilindros i:Íc aluminio "i de acero, con los cual¡:.~ se h:i descrito un
cKpcrirncnto en este par~gr,,fo. c<llm u1iido$ con. .un hi lo de 8 cm. ·¡ J\
qué dist~11ci:1 .!el centro de la harrn ~e di~r>''"ér!\ c.~:!:1 uno de los
ciJinqros?
3. En.este mismo cxpcrintcnto con los cilindros de aluminio y nccro, éstos
fueron unidos con i:n hilo de otra longilud. Con d lo, rcsul:b (!uc
durante Ja rotación de la l>ttrra. el cilindru de :duinl11 k~ s..: dispuso a un:.i
distancia de 9 cm del centro de b rnisirrn. ¿Cu~I scrfl la !ongituJ del
hi lo?

Tarea
Aducir ejemplos qcc mucotr~n que la interacción de los cuerpos e-; la
caw;~ de la variación dd n:oyimicn:o (vclockbd) c!c é!.1os y nn dd
propio mo.vimiento.

...
4 3.• l ~efti<lod de los c uer pos
En· él p¡trl1grafo antcripr, ·hcmo-~ cstt:d iado c~perimcntos <le los
q.u e se desp·rende que la razón de los mód::!os c!c lns·
·a cclc.raciones; adquiridas por dos cuerpos· durante la interacción, no depei!c!c
d<;l pro®imicnto .de ;1pliéación o re31izació!l de ésta, sir.0 qu.c sólo ~e los
pic;>pios cuer.pos. Por consiguiente, c:ida cuer.p o posee cierta propiedad singul;ic
es
que la q1.1e dctermi.na la razón entre el módulo de su aceleración el de la y
acCl.:;ración del cuerpo con el que se encuentra en interacción.
¡.Cisál es esta propiedad?
Cuando un cuerpo se mueve sin aceleración, o sea, a velocidad ir.variable, se
dic<;·~ueaquél:se·muevc por inercia. Al producirse la interacción de los cuerpos,
cada·úno de cll.os·varía.su velocidad. En los experimentos t.i:arnin~dos en 4.2,
vimos··que las aceleraciones de los cuerpos en interacción son diferentes. Del
hecho .i.k qué 1.a aceleración de uno' de los cuerpos resultó nl'cnor según su
módulo· que la del otro, pncdc llegarse ;i l:i concl usión tic que c11 el mismo
inlcrvalo de tiempo, dur:111lc el que transcurre la interacción, uno de los cuerpos
cambia menos s.11 velocidad que el otro. Recordemos que 'la aceleración de un
81
cuerpo es igual ·ll la razón entre la variaéión de la velocidad y eí, intecvalo de
tiempo 1, en el cual se produjo dicha variación: ·
. ú-óo
a~--.
1

Por eso, cuah fo menor se<1 la aceleración, del cuerpo, tanto· en •l!.e11or grndo
v:iri:ir{1 su · velocidad en el transcurso . ([el licmpo cl:11lo 1.
Accrc:1 del -cuerpo que como r.9Sultado de Ja internccióri v;iria menos ~u
vclociú:1d, suele.decirse que es más in~rte,que el segundo, Y.ª que si su velocidad
no hubie_ra can~biado por completo, el ~uerpo permanecería en movimiento por
inercia, es decir, rcctillnca y unifórmemen te..
L~ INER)lOAÍ:> es una propiedad inherente a_-todos los cuct'pos. Consfa1c. c11
1111r para 1>t1ric¡r la 1•elocitloJ del c11erfH! se neccsitcr cierto tiempo. Cuomo 11111yor
sea este, mlis.,i11erte..scrá el cuupo. De d.os cuerpos en interacción, m.U inerte
resulHI el qué , va.ria su velocidad. con más lentitud.
El slguient'e ·experimento muestra con claridad cómo se manifiesta Ja
incrlida<l lle los;cuerpos y qué función desempeña 'e1 tiempo en que un.cuerpo
:1ctúa sobre. otro. · ,
· thrcilindro (fig. 75, a) esta suspendido de un fino hilo. Á su parfe inferior se
ha' fijado un hilo idén tico. Si dam~ un tirón brusco del hilo infcrie>r, tstc se
rompe, mientras.que el cilindro continú~ suspendido del hilo (Ílg. 75,b). Pero si
lensarnos el· hilo inferior con cuidado.se romperá el hilo superior· y el cilindro
caerá (lig. 75, e). Esto se Clplica por el hecho de que, ni dar el, ,tirón del hilo
inferior, el tí_empo de su acción sobre el cilindro resulta tan pequ~o quc:éste no
puede aumentar co11siderablemente su vefocidad (no le da tiempo a adquirir
velocidad) y realizar UI} desplazamiento .notorio hacia abajo, fol"csta ra;ión, el
hilo superior.·no.se rompe. En 1() que se·refic~e.al hilo inferior; és'te'tiene pequeña
i11crtidad y con .el tirón adquiere una ·velocidad conside~ahlc,. por lo, que su
dcsplaiamicnto es suficiente para su rotura. Cuando tensamo~. lentamente el
hil o inferior, -éste internctí1a con el cilindro largo tiempo, dura'nte el cual dicho
cilin dro tiene tiempo para alcanzar ,una velocidad ·tal que-su desplazamiento
es suficiente para romper el nilo. superior, ya de por sí tensado en
nito grado.
l. 7 1.¿Puedc la velocidad de un cu.crpo cambiar de forn¡a i1~":tntá11cn1
2. ;,,En qué consiste l:i propiedad de los cuerpos llamada incrliuall'I

82
·'
l'ár.c3
Adtick cjcmj>IO$ que n¡u~frcn que d11r~:11~ l:i in1crJcci611 varia la
vclooid:¡<\ de .arnb<i< eucrp0s.

P.rimera magnitud dinámica:


4..4. .lo i:nasó de los cuer pos
, .La~·i~~r.!idact, cualidad iuhercnle a cad;·I cuerpo, es u:1a de sus
:-- iniis· iinportanles propiedades. ya que di.: ella dcper.de la
aceleracion- 'del cuerpo como resultado de si1 btenicción con ·otros.
··En.'.ffsi¿a ·:se csrudi;ur aquellas propiedades de Jos cuerpo~ que p~?~(;lcn ser
caracterizadas por una dclc1mi¡1ada magnitud. Por ejemplo, la propi«<lad de los
cuerpos de.ocupar, parle del espacio cxprésasc.por sú volumen, La propiedad de
los cuerpos que; h~mos.Jlamadc;> i'ncrtidad, l.ambién queda carct.criz;.da p,or 1:..~:t
magnjlúd. especial, denomin:tda Mil$.-..
i\<jucl de los cuerpos ci1 inter;u;ción que adqu iere 1nc11or. acclcr:1ción sc~im
el módulo, es· decir, que es niás inerte, iicne mayor masa. Si designamos las
1~asas.'dc {!ichos cuerpos-por" 111 1 y 111 2 , ·podemos suponer que

· Cl1 111J
- ·p:-
·, - . · (J)
:u.i • ·m ,

'. _J.,(i}azó11 ti!! /Os móa11los de las aceleraciolJ(•S de dos c11crpos 'c11 i11CL'rocció11 e.t
igr~&I, .a. la: razón .inversa de· sus masas.
·., :P.or ejemplo, ,hemos visto que la razón ent re la aceleración de un cilindro de
alínninjÓ·y la·de otro·de acero es igual a tres. El motivo de esto radica en que l<t
masa«,~e't .cilindro de aluminio es tres veces menor que la del de acero.
Así; pu<:S,. aflora ya sabemos cómo hallar Ja razón de las masas de dos
cuerpo~. Para éllo Jiay que medir .s us aceleraciones durante la interacdón.
{;Pero c9mó dc(lnir l:i .mtts<i de, !=ada cucrj)Q por separado'/ Aqui se obr:i <!el
liii.Sm!J ·mo,<Í~. q~_e..al- ·mcdÍr· otras magnitudi:s. Por ejemplo, para hallar d
nümer'ci. tji.le_ eX¡ii'C.{a·~1a:JqiigiJbd élel.-eucrpó; co.mparam os ésta con el patrón de
Jci"ngituJ', és·c)ccir,-t!hnetro:(v~a~:fa j1úg. 38}. De esta misma manera se procede
para·:determinar .los" valores nuii¡é1:icos de las masas; co;1 el fin <le l~allar el
n(1i_iicró que expresa Ja masa de un c1:erpo por separado, primero hay que elegir
éi~_rtó';cl!.erpo, cuya masa se toma convencionalmente por la unidad, o sea, el
p¡¡.tr{tn de:masa. A continuación, se efectúa un experimento; en él, el cuerpo,
cuya m.asa·definimos (medimos), debe estar de cierto modo en kitcracción con el
pait.ón <!e masa (véase la lig. 74). En tal caso, ambos-el eu<!rpo y cJ
palp5n-rocibcn aceleraciones, que se pueden hallar a partir del experimento
y pod~cmos escribir la igualdad
1=~
o bien
(2)

83
6'
Fig. 7(;

donde me y oc son la mnsn y el módulo.de la aceleración del cuerpo; 1~1p y ap, la


masa y cJ.módulo de la aceleración del patrón. Pero la masa del palrón es igual
a la unidad, por lo que

me • !f. unidadc:o de rnasa.


tic

L:t masa del cuerpo«:.~ la magnitud. que ex,prcs:t su inertidad. Determina In


rar.c'm e1i'trc el inódulo de la a~cleración .del patrón de masa y el .módu lo de In
acclcradón del cuerpo dura11tc su interacción.
Recordemos· (véase A. V, Piórishkin; N.A. Ródina. Física 1-) que como
patrón de masa cstft adoptado un cilindro de una alc;1ción de pt·nüno e iridio,
especialmente í:lbricado. Ln mas:i !)e este ceilin<,lro es Ja unidad internacional de
masa, ~'S decir, el K ILOGRAMO (kg). Con suficiente precisión se pu~ccon.~idcrar
que 1 1 de agua pura a 1SºC tiene; u.0a masa de J .kg.
Junto col) tales magnitudes como la IQng)tud y el tiempo, la masa figura
entre las ,magn itudes fundamentales clcl SJ. .
No se d~bc. pcns;1r que e;icla vez, cuando hace folla medir la masa de cierto
cucrp0¡ h;iy que.someterlo'' la intcracciqn con el patrón de masa y' determinar
la aceleración de; ambos. E11 la práctica, clar9 está, semejante ·prpccdimi~nto es
incómodo. PQ( fortuna, existe otro método para medir la m·,:isa, ~I PESAJIJ. del
que, por rcgla,se hace uso. Sobre este procedimiento de mcdicipn de.la masa ya
nos familiarizamos en el curso antcribr de lisien. Pero en algunos casos, la
definición de la masa ateniéndose n las aceleraciones durantcfainter:icción cs el
único procedimiento posible. Por ejemplo, resulta im posible det~rmi1rnr por
pesaje la masa de los planetas, estrellas y. otros cuerpos celestes. 'Tampoco c.~
posible medir eQ una báscula masas. n;iuy p,c<¡ucñas, por ejemplo, las ge los
átomos 'y de las p11rtí'cul.as de que él ·está' cons,litu,ido.
La masa de un cuerpo expresa.'un¡¡ propiedad exclusiv.a (inertidad) in.~crent c
a éste, que no depende ni de las interaccion.es en las que el cu.erpo 'actú.a, ni de
cómo él se mueve. lndependicntell'lcl)tededóndc~ encuentra el cu~{po. ?e cómo
se mueve, su masa queda invariable. .,,,.- •
LAS MASAS SE SUMAN. CQnoccrcmos una interesante e importante
propiedad de la masa si realizamos un experimento mlls (lig. 76). Unamos dos
cilindros idénticos de aluminio y repitamos el experimento eón la"máquina
ccntrííuga (véase 4.2). Ahorn. el cilindro de acero entra en acción mutua no con
u110, sino que con dos cilindros de aluminio unido.~. El experimento mostrar(1
que ~i! _rn7.ón entre la acclcrnción de estos últimos y la nceler;1ci6n del cilind ro de
acero ya no es igual a :l, sino que a Jlz· Esto significa que h.t mas~ de los dos
cilii1dros i<!cnticos u1\idos.y que, por así decirlo, forman un cuerpo íniegro. es
d·os vcccS.. ma,y.or·q¡re la masa de uno de. ello!>- Por lo lanlo, CUQlf(/Q dos o Vllrios
.c11c:rpo.• se 1111c11 forma11dd 1111 todo •101icp, s11.1 111(1.MS se s1.11111111. Esto sigue de la
suposición que hemos adoptado acerca de que la razón de los módulos de J.•s
aceleraciones de,cuer¡>0.s'.en inleracción es igual a la razón inversa de sus ma;as
(fórmula 1). .: ·
A ;cau.sa qc esta propíédad de la masa, a veces dicen que ésta expresa la
cantidad:de sustancia en el cuerpo. Está en absoluto claro que dos cilindros de
,:aJUmi'nfo . coi1tie(i~n. una cantidad do~ veces mayor de éste que uno.
UNA YEZ·MAS SODRE LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD. Hemos
senalado que..la masa del cuerpo no depende de cómo éste se mllevc. Pero esto
no c:S:dcl totlo'justo~- En,1 .9 se.indicó que de acuerdo con IH teoría de la ~dativi-
1(fad'cn.dii;lintos s!stem'as de referencia, en moviniienfo unos respecto de otros, el
!ic°mp0 ,tnins.!=urre .il~ dífercntc forma. 'Esto conduce a nsombrosas
consecuencias. En· partictilar, resulta que la masa del cuerpo varí;t dur<1ntc su
,movimiento. Supo·ng.a!flOS ·que la rr.a~a de cierto cuerpo <'11 r1tposo es 1110 • Si
. pudiér(lmós,.por ej<¡.mpio,.con una mf1quina centrifuga medir la masa de ese
rnisit)o cucr'pd·cuai¡do si: mueve ·:t una velocidad 1i, rcsullal'ia que aqu(;Jla 110
serí¡i, Yª;:'ígual. a 111 0 , sino que a

"'

:.d-.oiÍd~ e·(fa la velocidad de la luz. Por consiguiente, la masa del cuerpo resulta
mi1yQr. No obslaJ1te, este aumento de Ja masa es notorio sólo a vclocida<lcs
pró~i1:nas a·.la de la luz (e = 3 · 108 m/s}. Los cuerpos corrientes nunca se mueven
a semejantes velocidades, El cuerpo míls rápido, con el que lropicz~n los
h<!bit¡inlcs de miestyo ·planeta, es la propia Tierra, que alrededor del Sol se
~1r.'uev.~. a...\11):1 vcloeidad de 30-km/s. A sem~janlcs vclocid:uks, podemos
é::i·Qs.idcnir que. la m·:isa. es .constante..
Como. ~jehiplo qüe ih!stra li¡ .c9mp~~ació11 de las masas de los cuerpos,
auffliéndosc a sus aceleraciones durant~ la interacción, consideraremos el
siguiente problef\1a.
PROBLEMA. Co111parar las masas de la Luna y la Tierra, si conocemos los
n1diós ·de sus órbitas.
· :;Sóluc'ión. Por lo general, se considera que Ja Luna (bajo la influencia de la
Tierra) gira a su alrededor, como si el centro de nuestro planeta fuese el centro
· inmóvit'éle la órbita lunar. Pero esto no puede ser asi, ya que duraolc la
iot~rá.céión_ de 'los cuerpos, ambos adquieren aceleración. En Ja re:1lidad, Ja
·Ll!mi también iníluy.e sobre la Tierra, obligando a ésta a moverse por una cir-
cunfereiieia 'y comunicándole aceleración ccntrípcrn. ¿Pero alrededor de que
centro.?
~ L;s observaciones astr.onóinicas han mostrado que la Luna gira no alrede-
dor efe! .centro de fa Tierra, sino que en torno de cierto pun:o ¡> (!ig. 77). que
d!sta <le di!'.:hO centro 4700 k01 . Alrededor de ese mismo punto. P se mueve

85
Luna ·· ~

,...,
ft1 ~ \ '•.
Ccnlro de~~/
la Tíccrn -

Tierra

Fi~. 77 Fig. 7R

asimismo, describiendo 1111;1 circ11nfcrencia, el centro de la Ticrr;i (fig. 78).


O sc<i, los radios que unen los centros de la Tierra y de Ja Luna con el punto
l' se mueven a igual vclocid;1d ;mgular en torno de dicho punto. El ccnlro de la
Tierra cstit en movimiento sobre una circunfcrenci:1 de radio r,-::::4700 km y el
de la Luna, describiendo una circunferencia de radio 'L~380000 km. De forma
que el comportamiento de nuestro planeta y de su s.1télite es igual en absoluto
al tic Jos cilindros de ¡1luminio y acero en el experimcn10 examinado en 4.2. Alli,
vimos que la rar.ón entre los módulos de las aceleraciones centrípetas, comuni-
c:Hlas por los cilindros uno a otro, es igual a la razón de los radios de 1.as circun-
ferencias por las que se mueven. Por consiguicate, podemos escribir
flL ~ 7 r1_ l"L
-;;;- = w21·T = ;;·
Pero la razón entre los módulos de h1s aceleraciones de los cuerpos en
interacción es igual, como sabemos, a la razón inversa de los masas. por lo que
mr
_Ti . . =-.
'T ml

Como 'L~3SOOOO km y ,.,.~4700 km


"'T JHOOOO
--~-----~RI .
m1• 4700

;, ? l. ¿Qué nmgni1ud es la que carae1eriza la inertidad de un cuerpo'


2. ¿Qu~ ligazón c.'islc c111rc bs masas de Jos cuerpos y los mbdulos de las
acelcr;icion~s que ellos reciben durnnle la in1crncción?
J. ¡.Cómo se dclcrmina In mnsn de un cuerpo uislatlo?
4. ¿Qué es el p<1lró11 <le masa 1

86
tJCrCKIOS 12
l. lJn carrito se mueve por una superficie horízontal a un'a velocidad de
SO cm{s. Con é.I choca un segundo c.1rrito en movimiento en la misma
dirección a una velocidad de 150 cm/s. Ocspu~ del choque, los dos
carrito$ continUan el movimiento en l::t mísiná dirección a igu31
vclocid:id, igual a l(l() cm/s. Hallar la raz6n de las masa.< de los carritos
2. Un carrito se mueve p<>r un ph1110 horizontal a una velocidad de
JO cm/~ y choca coo otro carrito en reposo de la misma masa que el
primero. Como resultado del choque el carrito rn movimiento, se para.
¿A qué velocidad $C moverá el otro carrito'!

4.5. Segunda magnitud dinámica : la fuerzo

Recordemos que nuestro objetivo consiste en coooccr cómo


calcular Ja aceleración de los cuerpos en movimiento, sin lo que
es imposible resolver el problema fundamental de mecánica.
En los parágrafos anteriores, vimos que cuando cierto cuerpo J, cuya masa
es igual a m1, adquicce una aceleración Ó¡, esto es el resultado de que sobre él
actúa otro cuerpo 2 de masa 111,. que a su ve?. también recibe la aceleración ti 2•
Con ello
'11¡
n1 = - a 2 .
"'•
De esta íórmula, al parecer se desprende que no se puede estudiar el
movimiento y ca lcular fa aceleración de sólo un cuerpo, que llamaremos cuerpo
que se acelera. Obligaloriamcntc hay que conocer la masa y fa aceleración de
olro cuerpo m~s. el acelerador.
Mas, por regla, nos interesa, precisamente. el tnovímiento de uno de ellos,
del cuerpo que se acelera y no del cuerpo o los cuerpos que sobre él actúan,
comunicf1ndole la ~tcclcrnción. Por ejemplo, cuando un proyectil abandona el
cañón, dc.<pués del disparo, él cst11 en interacción con la Tjcrra y el aire, por el
que vuela. Tan10 la una, como el otro, com11ni~111 acclerncion ;11 proyectil, pero
ellos también toman ciertas acclcrncioncs. Sin embargo, para el artillero, es de
importancia conocer sólo la aceleración del proyectil. ¡,Para qué le pueden
interesar de las masas y acclcrnciones de la Tierra y el aire?
LA CAUSA DE LA ACELERACIÓN ES LA FUERZA. l>or esa razón,
generalmente calculan la acelcrnción sólo de un cuerpo, de aquel cuya veloci-
dad se estudia. En tanto que la i11jl11e11cia del otro cuerpo, causa q11e provoca la ·
acder11ció11, se llama con breveáadfuerzu que actúa sobte el cuerpo que se acelera.
Y en lugar de decir que la aceleración del cuerpo íue provocada por la in-
íluencia de otro cuerpo sobre el, decimos que la aceleració11 fue pr<>vocada por la
fuerza aplicada al cuerpo (o que actúa sobre él).
Por ejemplo, es bien conocido que un cordón de goma o un muelle espiral
estirados (lig. 79), al dejarlos libres se reducen y, al fin de cuentas, retornan a su
estado inicial no alargado (lig. 80). Durante su reducción, todas las parles del
muelle, salvo su extremo lijado, se mueven con aceleración dirigida a lo largo
del eje. En la lig. 79 viene mostrada con una flecha la aceleración del extremo
B del muelle. Esto significa que sobre todas las partes del muelle alargado.

87
Fig. 79

li¡: HO Fl(:. 81 1¡)

incluido el extremo 8, actúa una fuerza, que recibe el l1ombre de FUl;RU


f!LÁSTIC"A del muelle. Cuando el muelle no está alargado, dicha fuerza es nula.
De aqui se deduce que la fuer?.a clllstica del muelle sólo depende de su
alargam1cnto, es decir, de la disposición mutua de sus partes.
Si en el extremo de un muelle al;irgado o comprimido se fija un cuerpo, bajo
1:1 acción del muelle éste adquirirá acclcración, lo que quiere decir, que sobre el
cuerpo actúa la fuerµ elástica por parte del muelle alargado.
He aquí otro ejemplo. Como sabernos, todos los cuerpos en caid11 libre
o lanzados hacia arriba, se mueven con acclemción. L;i caus;i de ~ta es, por lo
visto, la iníluencia que ejerce la Tierra. Pero ahora, debemos decir que sobre d
cuerpo actú¡i unn fuerza desde la Tierra que le comunica aceleración. Esta
fucrm denominase FUCltZll TJE Lll 0111\ VCDAr>.
LA FUERZA I!S UNA MAGNITUD FiSICA. La fuerz11 elástica y la de la
!_!ravcdad como que no se pnrccicscn por completo. Esta foltn de parecido se
111:1111fic.~ta aunque y;1 sen por el hccliu de que el muelle nctúa sobre el cu<.:rlJO
con el que entra en contncto, mientras que la Tierra, sin semejante cont11cto.
./\·t as estos dos innujos son similares en que ambos comu11ican a los cuerpos
aceleración.
Una fuem1 es capaz de comunicar a un cua-po gran arela-ación,
otra-· pequeña. l'or consiguiente. In fuerza es una magnitud lisie.a que puede ser
cxprcsuda con un número. Y no sólo con éste, ya que la fuerza es una magnitud
vectorial, lo que se infiere, por ejemplo, en la lig. 81,b.
En ella se muestra una pesa suspendida de un muelle y que en esta posición
se encuentra en reposo. Sobre la pesa ~ctúa la fucrw de la gravedad F. Además,
en ella iníluyc la fuerza elástica F cl(Ui. ya que el muelle está extendido
(compúrcsc con la lig. 81,a). Cada una de cstns íucrzas puede transmitir al
cuerpo acclcrac16n. Pero el cuerpo cst~ en reposo. Esto signific:i que la
aceleración g, comunicada a Ja pesa por la fuerza de la gravedad, está dirigida
en sentido opuesto a la aceleración ñ, que proporciona la fuerza cl~stica. El
módulo de las dos aceleraciones liene que ser el mismo, es decir, d - - g.
Por esta causa, tambi~n las fuen.as que comunican al cuerpo aceleraciones
iguale$ en módulo y de direcciones contrarias, son de iguales módulos y están
Isaac Newton {1643-1727)-uno Je los
mi1s célebres fisicos y matcmi1icos de
tt>dos los tiempos. El sabio cnunc::i6 lu
leyes generales dtl movimiento nu:d·
nico, dcscubn6 la ley de la ¡;rnvitaci6n
universal y cre6 Jos fundamentos de Jos
cMculos diícrcncrnl e intcgrnl. Newton
rcaliib m11g111Ílcus trab;1jos cclacionndos
cn11 la ópt1c.1. Fundamentalmente. New-
ton cícctu6 todos cslos dcsc:11brim1cnlos
e inve<ll~3cionrs a una edad de 2S an0$.
Fuccou publicados mucho mós larde en
dos libros, la obra grand105'\ " F und.1mcn-
1os matemáticos Je fiiosolia nnlural"
(1611(1) y "Óptica" (1704).

dirigid:is en scn1idos opuestos


t.1 ~,.= - fi .
De :iqui llegamos a l:i conclusión de que la íuena se expresa tanto con un
número, como con una dirección. Por es1a caus.i, en Ja Jíg. 81,h hemos
representado la íucrza Fl'ltstY la íucna F en forma de ncchas de igual longilud,
dirigidas en scnlidos opuestos.
¿Pero qu é clase de magnitud Cli la íuc1·w 1 ¡,Qué es prccisnmc111c lo que
tienen igual las dos fuerzas del ejemplo llducido? ¿Como cstf111..Jigadas Ja íucrz."I
y In acclcrnción? A es1as preguntas nos r~pondc la ~c.gunda ley de Newton, unn
de lns rnils importantes de mecónicn.

4.6. Fuer2a y aceleració n


P.1r.1 aclnrar cómo están lig:11J:is la fuerza y la ncclcración, nos
dirigiremos a un experimento. Este debe consistir en que baJO la
acción de una misma íue.r7,a (es indiferente, cuál) hay que animar el movimiento
acelerado de diferentes cuerpos. es decir, de distinta masa y medir su
aceleración.
Con el fin de realizar el experimento, hay que elegir un cuerpo que actúe
sobre Lodos los otros cuerpos con igual fuerza. Semejante cuerpo p1:1cde ser un
muelle alargado o comprimido, en el que actúa la fucn:i elüstica. Esta se dis-
tingue de todáS las dcm~s fuerza~ por la notoria singularidad de que, como
hemos visto, so1,odcpc11dc de la longitud a l:i. que cst:i 3Jnrgado o comprimido
el muelle, pero no depende del cuerpo en el que este se fija ll. Por esto, sobre
TODO cuerpo sujeto en un muelle, alargado a una longitud detC1minada, actúa

11 l,a prác11c~ muc.~lra que no hny otros cuerpos en la naiurnlcza que


poscnn 1al propiedad.

89
-
a

l'ig. 82
tma misma fuerza, la de elasticidad del mueite.
Por ejemplo, podemos realiz.1r un experimento que, a primera vista, es
sencillo (cil realidad, es bastante dificil). ·En un carrito de masa m conocida se
fija un extremo.del muellé, mientras que en el olro sujetamos un hilo con uila
pesa que pasa por una polea (fig. 82, a). A causa de la atracción de Ja Tierra, la
pesa se desplaza hacia abajo y alarga el muelle. Éste.• alargado hasta una longi-
tud detc(minada 61, ·actúa por intermedio de la íuerza elástica sobr~ el carrito
y le comunica una aéclcraci'ón que puede ser medida, p<>r ejemplo, aplicando el
método estroboscópico (véase 2.2). Sea que obtuvimos la aceleración a.
Rcpilamos este experimento recurriendo no a unó, sino a dos carritos
iguales, unidos entre sí (fig. 82, /1), de forma que su masi1 total sea igual a 2 111.
ser
Como la fuerza debe Ja misma, hemos de medir la aceleración de este "tren..,
si1•111/11 d ml.vml) e/ 11/arg11111ie11Lo 1/el muelle 61. Para que éste sea el mismo 1¡11c en
el primer experimento, habrfl <JUC clcgi'r y suspender del hilo otra pcs:i (la
dificultad del CApcrimcnto consiste prccisamc11tc co la elección de las pesas). El
experimento nos mostrará que manteniendo el mi.~mo alargamiento 6/ del
muel le, la aceleración de tos dos carritos será igunl a af2. Si componemos un
"tren" de tres, cuatro y má~ carritos, para el alargamiento 6/ del muelle, la
aceleración será tres, cuatro y así sucesivamente veces menor que la de un
carrito. Resulta que al aumentar la masa del carríto cierto número de veces, I<•
aceleración que se le transmite p<>r una misma fueria, disminuye ese mismo
número de veces. fato significa que resulta igual el producto tle la masa del
<:arriro .Por su <1celer11ciótt.
Este nusmo experimento es mas mei l organizarlo comunieaJldo a cuerpos de
diversa masa aceleraciones centrípetas. Hagamos de nuc1•0 uso de la máquina
centrifuga.
Asentemos el cuerpo M, en forma de un cilindro de aluminio con un agujero
taladrado de lado u lado a lo largo del eje, en la barra de la centrifuga (fig. 83,a).
Fijemos en el cilindro uno de los extremos del muelle, sujetando el segundo
en la armazón de la máquina en el punto A. Pongamos la máquina centrífuga

90
A M

Fi¡;. SJ
en rotación. En tnl caso. como vimos en 3.4, el ci lindro M comcnz;1 r:í
;i dcsliwrsc por Ja b;1rra ;1 Jcj!111dosc tlcl punto 11 y, coo ello. cslir;mclo el muelle.
Si no cstuvicrn presente el muelle, el cilindro llcgari;1 hasta el tope en el pu 11to JJ.
Pero como consecuencia de IJ ru~r.w eU1stica del muelle a largado, el cilindro,
después de alejarse en cierta medida del eje de rotación (a 1:1 distancia x),
comcnzarh a girar por una circunferencia de radio r (fig. 83, b). La aceleración
centrípeta del cilindro M está dirigida siguiendo el radio hacia el centro. El eje
del muelle también está dirigido n lo largo del rad io. Por lo tanto. la dirección
de la aceleración del cilindro M va a lo largo del eje del muelle, lo mismo que la
fuerw el6slica. Es evidente, que esta fuerza es la que co111unic:1 al cilindro J;1
aceleración centrípeta.
Como sabemos, el módulo de ésta es
1
C1"' (l) r ,
donde ffi es la velocidad angular de rotación de la máquina.
Si medimos la velocidad nngu lar w y el radio r, hallaremos el módulo de la
;1cclcradó11 ci.
Sustituyamos ahora el cilindro de aluminio por otro de acero de iguales
dimensiones. Como ya sabemos, su masa es tres veces mayor que la del cilindro
de aluminio.
Pongamos de nuevo la máquina en rotación y elijamos una velocidad tal de
giro, bajo la cual el alargnmicnto del muelle resulte igual al obtenido cuando
giramos el cilindro de al11minio. En semejan le caso, la fuerza que actúa sobre el
cilindro de acero será también la misma. Del experimento nos enteraremos que
la aceleración de este último es trc.5 veces menor que la del cilindro de aluminio.
En la fig. 84 viene representada la fotografia de un instrumento en el que en
la escuela se realiza el experimento descrito.
¿A QUÉ ES IGUAL LA FUERZA? 131 experimento que hemos estudiado
puede ser organizado para muchos cuerpos de las 01íis distintas masas. Lo
mismo que en el primer experimento con los carritos. veremos que, s1 sobre
distintos cuerpos actúa una misma fuerza, las aceleraciones de dichos cuerpos
scifm diferentes, pero el producto de 1:1 masa del cucr(lO por su aceleración
rcsulwrá ser el mismo.

91
Fig. 84

Por esta rar.611, es natural que consid.ercmos que djcho producto es la


111ag11ítud que CJ1prcsa 1:1 íucrza. & prccis:nncntc ésta la que sirve de medida tic
la acción de un cuerpo sobre otro: la fuerza es grande sí comunica al cuerpo tal
aceleración con la que se obtiene un gran producto de é.5la por la masa del
cuerpo sobre el que actúa la primera.. Pero siendo grande la masa del cuerpo,
incluso una gnm fücrza .puede comunícarlc pequeña .acel.cración.
Designando 'la ruerza que nctúa sobre el cuerpo con F, la aceleración de éste
con ci y sú masa con 111, podemos escribir
F=má .
¿Pero puede ser que esta igualdad sólo sea justa para la fuerza eláslica de 1111
11111cllc alargado y no sirva para otras fuerzas? Con el fin de responder a c.5ta
pregunta, retornemos a la fig. 81 (pág. 88). Alli vin:ios que cuando sobre ut~
cuerpo de masa 111 están aplicadas ta íuerza elástica F cl~t y la de la gr.:m:dad F
y el cuerpo se encuentra en reposo, ti= - g y F= ~ FclAsi- Mas Ja íucrza
eli1stica que actúa sobre el cuerpo, como acabamos de aclarar, es igual al
produc10 de su masa por ta acclernción que la fuerza comunica al cucrp.>, es
~ci~ •
pd(i<l = IJllÍ ~ - lll!Í ·

Esto significa que la fuerza de ta gravedad F, igual a - f. cl&si. será igual a

F=m§ .
De est¡1 manera hemos establecido que la fucrzn de 111 gravedad tambii:11 es
igual al producto de la masa del cuerpo por la aceleración que dicha fuerza le
coi;nunica.
Segunda ley de Newton
4.7. Los experimentos, semejantes a los que hemos considerado en
el parágrafo anterior y muchos otros, permitieron a Newton
cnuncinr ull:\ de las mí1s imporwntcs lcyc.~ de mcciinica, o sea, la .'>r',GUNnA LIW
llF Nl!WTON.

92
La fucna <JUC actúa sobre cierto cuerpo es igual al producto de la nrnsa de
éste por 1:1 aceleración que dicha fuerza comunica al cuerpo.
La segunda ley de Newton de forma matemlnica se expresa con· la fórmula

F=má,
de donde
t
..d - - .
"'
De la fórmula f.~ má en ningún caso se debe llegar a la eonclu~ióu de que la
fuerza depende de la masa y de la aceleración del cuerpo sobre el que ella cstil
aplicada. Anle lodo queda claro que la fuc!'7.a no puede depender de la
aceleración que ella comunica al cuerpo. La fuerza es la causa de Ja acelera-
ción, de modo que la causa no puede ser función del efecto. Por ejemplo.
<.le Ja fóm11ola 11 = s/t, que se refiere al movimiento uniforme, no $0 puede
sacar la conclusión deque la velocidad depende del tlcspla;i;amicnto o del tifmpo.
Ya hemos ~isto que existen difcrcnrcs fucr.ws: de rozamiento, cfüs1ica, de la
gravedad. De qué depende cilda fucrz.1 11 se puede saber no de la segunda ley de
Newton, sino tan sólo de la práctica, del experimento. La indicada ley sólo
significa. y en ello consiste su esencia, que toda fuerza, indepca:dicnlcmcnte de
lo que ella dependa, es igual al produc10 de la masa del cuerpo, al que cs!á
aplicada, por su aceleración.
Es de suma importancia comprender, que de la segundtl h:y de Newton se
infiere que las fuerzm que octúcm sobre el cuerpo detcrmi11C/11 su 11celeroc1ó11, es
decir, la variación de la velocidad y no la propia velocidad del cuerpo. Por esta
causa, la dirección de la oceleracló11 siempre coincide con la dirección rle la fi1crza
que ar.t.:i:i. Mientras que el sentido de Ja velocidad y, por lo tanto del
desplazamiento, puede no coincidir con la dirección de la fuer.1.a actuante. Por
ejemplo, la fuerw puede estar constantemente dirigida de manera
perp~ndicular a b velocidad de movim ien to ¡)el cuerpo. Eo tal caso, el
movimiento transcurre sobre una circunferencia, mientras que la aceleración, Jo
mismo que la fucrw, está dirigida a lo largo del radio tr07.ado del cuerpo en
movimiento al centro. Así se movía el cuerpo bajo la acción de la fuer:r.a elástica
en la máquina ecnlrífu¡;a.
LAS FUERZAS SE SUMAN DE FORMA VECTORIAL. Si el cuerpo se
cucuentra en interacción no con uno, sino que con varios cuerpos, sobre él
actúa no una, sino que varias fuerzas, con Ju particularidad de que éstas "no
moles!antt unas a otras a comunicar al cuerpo, sobre el que acuian, su
aceleración. Por esta causa la acel.eraciOn, que transmiten conjuntamente al
cuerpo todas las fuerzas que sobre él actúan, será, la misma que le comunicaría
una sola fucrw igual a la suma de todas las fuerzas indicadas.
Como la fuerza es una magnitud vectorial, bajo el concepto suma de rodas
las fi1erzas del>crá comprcmlerse 1111a suma vectorial. Semejante suma recibe el
nombre de RESULTANTF. de todas las fuerzas aplicadas al cuerpo. En la fórmula

" De esto 1ra1arcmos con detalle e11 el siguiente capilulo.

93
f: = m<i, que expresa la segunda ley de Newton, h3y que entender. por F la
rcs11lt:1nle de todas las fucrz.1s que acrúan sobre el cuerpo.
H e aqul un sencillo ejemplo. En la fig. 85 vemos un tiovivo con sus
"pasajeros", cada uno de los cuales se mueve dCSCTibieodo una circunferencia.
Las fuerzas que sobre ellos actúan se muestran csquemálicamenle en la lig. 86.
Sobre los "pasajcrosM vienen aplicadas al mismo licmpo dos fuerzas: F1 -por
p:1rte de la Tierra, dirigida hacia abajo, y.la fuerza ft 2 - por parte del cable, diri-
gida a lo largo de éste. Bajo el cf~to de las dos fuerzas. el "pasajero" se mueve
siguiendo una circ;unfcrcncia, en torno .de Ja columna en fa que el cable cslfl
sujeto. Esto signific.1, que In_ acclcraci611.se dirige a l oeotro de la circunferencia
y no a lo largo óe la fuena F 1 o f. 1 . De laiigu ra se infiere que hacia el centro de
la circunferencia tambii:n csrá dirigida la fuerza P, que es igual a la suma
geoml:1rica de las fucn.a.s f. 1 y F1 • Por lo tan ro, el ~pasajero" se mueve como si
sobre él acruascn no las dos fuerzas F1 y F1 , sino que sólo una. su rcsul lante f.:
p,. ¡:·, + f:l.
L;1 suma vcc1ori;1I de las f11cri::1s que sobre el cuerpo aclÍlan, también pucd~
resultar nula. en tal caso, la aceleración será asimismo igm1l a cero y el cuerpo
permanecerá en reposo o en movimiento rectilíneo uniforme. Precisamente. este
c:iso 1eni:imos en ·cttcnta en 4.1, cuando hablábamos de la compcnsaci6n del
efecto de v:irios cuerpos sobre el cuerpo dado. En el ejemplo que allí aducimos.
sobre la bolita colgada de un cordón, la compensación consiste en que !:is
fue17A1s. con las que el cord6n y la Tícrra actúan sobre la bolita, son de dirección
opuesta e iguales por su valor absoluto (f1 "' - F1), por lo que su fuerza
resultan te es cero (lig. 87).
E11 la figura 88 se ilustra el cuso en que és nu la la resu ltante, es decir, la su1na
vectorial no de dos. sino· que de tres fuerzas F1. F2 y F3 que aciúan sobre el

94
T l

"';
Fig. S7 Fig. 88
cuerpo (farol).
Ahora, li:icicnd(l uso del c<>nccplo de fucr/•1, podemos oírccer 01ra
enunciación de la seglinda ley de ' Newton.
Existen sistemas de referencia, resp1..'Clo tic los cualc.~ nn 1:ucrpo en
movimiento de traslación conserva constante su vclocid:1<l, si b rt~uhank de
todas las fuerzas que actúan sobre el cuerpo es igual a cero'>. Tales sistemas de
rcíercncia reciben el nombre de inerciales.
I..a segunda ley de Newton sólo es válida en sistemas inercia les' de referencia.
De la fórmu la F = mci, que expresa la scgund:i ley de Ncwto11, se d~prcnclc
en qué unidades se mide la fuer7.a.
En el Si se toma como u11idad 1/e fuerza. aquella que a w1 currpo de 1 kg 1fo
masa 1ra11smi1e ·w1a aceleración igual a 1 m/sl. Esta unidad recibe el nombre de
NEWTON o NEUTONtO (abreviado, N):
kg·m
IN-1-s-1- .

. ?
". l. ;,Qui! es lo que l1:1mamos rucm1?
2. ¿Cómo c.<lá dirigida la ~cderaci6n de un cuerpo, provocoda po: la
fucr¿.1 que sobre él actúa?
3. ¿Puede un cuerpo, sobre el que actua una sola fuerza, moverse sin
aceleración, cnconl rarse en reposo'/
4. ¿Es justa la atirmnci6n de que In velocidad de un cuerpo sólo queda
dcrinida por la fuerza que sobre él ac1úa?
5. ¿Es justa la afirmación de que un euerp<¡ siempre se mueve en la
dirección de la fuerl.a que se le aplica 1
6. ¡,Es justa la afirmación de que el despl>7,1n1ic1110 de un cuerpo sólo
viene delinido por la fuerza que sobre él aclúa?
7. Enunciar la primera ley de Ncwlo n, empicando el concepto de füerza.
8. Un cuerpo se mueve a cierta velocidad constante. ¿Cómo se moverá
dc.1pu~ de aplicarle dos fucrias iguales en módulo y de direcciones
opuestas?

•> Esca deducción es justa únicamente para un punto malcrtal o para


cuerpos que se encuentran sólo en movimienlo uniforme. La suma de lns rucr7,1s <JUC
aclúM sobre el cuerpo puede ser igual a cero, pero el mjsmo encontrarse en rotación.
Con ello. los puntos del cuerpo se mueven con aceleración.

95
9. Un cuerpo de mas:i 111 se mueve sobre una circuuícrcnci:i de radio r
"velocidad ilconstantc en módulo. ¡,/1ctiJa.sobrc el una.fuer7.a? ¿A que
es igual el módulo de dicha fuerza y cómo está dirigida?

Ejercicios 13
L Un cuerpo de 1 kg de masa cae a tierra con aceleración constante de
9,8 m/s2 . ¿A qué es igual la fucrz:i que sobre él actúa (la· fuerza de la
gravedad)? · ·
2. l!n automóvil, cuya masa es de 1000 kg. se ·mueve por una carretera
comolar de JOO m de radio a una velocidad dc20 m/s. ¿A que scrit.ig1rnl
In fuerza _q~c actíoa sobre el auiomovil? ¿Cómo esl~ dirigida?
3. Un aulomovd de 2160 kg de mnsa, comio11.a su movimicnlo cori una
aceleración que Cll el lranscurso de JO s permanece constante. Oumnlc
CSIC tiempo recorre 500 m. i.CuM sera el múdulo de la íucrza aphc:od:o
:ol antom6vil dunmtc dicho tiempo?
4. Mucht>s aiíos antes dC Newton, el famoso pintor y sabio it:olinno
l.conar<lo de Vinci expresó Ja siguiente :ifirm:1ci611: "Si una rucmo
tlurnr\tc el tiempo prefijado desplaza el cuerpo a una distancia
dC1crminnclo, c~a misma fucr7.a dcspla7.nr~ la milod Je dicho cuerpo
:o la mi.•ma cJistancia en un intervalo de tiempo do; \'CCCS menor~, ¿E•
¡u¡ta o no csla álinnoción7

4.8. Medic ión de las fuerzas


La fuerza es una de las mas importantes magnitudes 1k
mecánica. El motivo de esto radica en que conociendo el valor
de Ja fuerza f., que actúa sobre un cuerpo de masa 111, resulta posible C<Jkular 511
aceleración <i recurriendo a la fórmula
t
á=-.
m
En 1an10 que la :icelcración del cuerpo c~ precisamente aquella magnitud sin fo
que no se puede solucio1rnr el problema fundamental de mccúnica. Pero p:m1
conocer el valor de la fuerza , ésta debe ser medida.
;.Cómo medir la fuc17.a aplicada a un cuerpo 1
Recordemos cómo mediamos la fuerza de la gravedad, con Ja que la Tierra
actúa sobre todos los cuerpos junto a su superficie {véase A. V. Piórishk in,
N.A. Ró<lina. Física 1).
Con este fin, el cuerpo se suspendía de un muelle vertical. El muelle se
alargaba a cierta longitud, con la que la fuerza elástica f: clii•l· dirigida a lo l:1rgo
del eje del muelle h:icia arriba, equilibraba la fuerza de· 1<1 grnvcdad P:
Pcl:...1= - l'.
La fuerza Pd5<h con la que el muelle alargado actua sobre el cuerpo, cm
conocida (véanse los Cllperimentos descritos en las págs. 90, 91).
De tal modo. hullamos que la fuerza de la gravedad, aplicada a un cuerpo de
masa m. es igunl ;1 111¡¡. A~i pues, la mcdiciótl de la fuerza de la gravedad consis1ía
en que ella :;e equilibraba con una fuerza conocid<1 de antcm;mo.
Emplc:mdo este mismo procedimiento puede ser medida cualquiera otra
fuerza que acllia sobre todo cuerpo. É.'ta debe quedar equilibrada con una

96
Fog. 89 X
fucr¿a conocid.1, aphcatl:i a este mismo cuerpo.
El muelle es en particular cómodo para medir las fucrz;1s, ya que, al estirarlo
(o comprimirlo) a una longitud dc1crminacl:t, actúa sobre 1<J<fo.1 lo.v t"uer¡ms cou
la misnm. fucr/¡t, 1\dcm(1s. con :iymla <le un mismo muelle ¡io<lcmos oh1<•1:cr
distintas íucrws, estirfln•Jolo a diícrentcs longitudes.
Al cmplc:u· un 1n11cllc a íin de medir fuc1·/.1s, h:1y qt¡c dc:cc •11 a::r c,1'1
anterioridad los val'orcs de las ruco.as clf1s1ic"' p:1rn tl1 vcrscs al:•il' · ·1icntn~ ,¡.;
aquél. Con otros palabras, hny que conocer cómo cepcndc la focu.a cl!is11c:i cld
a largamiento del muelle. Con cMe fon, es preciso hacer de nuevo uso de I~
111!tq11in:1 ccn trífu¡;a, eolocando c11 el la u11 mi:cllc, en d q11c es tá suj~tn 11:1
cuerpo de mas:i conocida. y medir su alarg:11nicnlo a diícrcotl!s vclv~icl:idcs ce
rotación.
Pero ahor<t, cuando conoccmo.~ el valor de la fucl7.:1 de I~ g1:1vcdad (¡UC
actita sobre el cuerpo, podemos establecer. utilizando un procedimiento mi:~
sencillo, qué fuerzas clllsticas corresponden a distintos alargamicnt<'s del muelle
dado.
Con este objeto, hay que suspender de un muelle, dispuesto de íorma
vertical,cucr¡ios de diíercntc mas:1 y c:idn vez medir el alurgamicnto ·del muelle
con ayuda de una ese.tia (fig. 89). En efecto. ya s.1bcmos <¡uc sobre un cuerpo de
masa m actúa la íucrw de la gravedad que en módulo es igual a mq. Al suS¡Kn -
ócr el cuerpo del muelle, estando aquél en reposo, dicha íucrta de la gravedad se
cquilibrnrá, por la fuerza elástica del muelle. Por lo tanto, cstf1 ültinrn tnmbien
scrl1 por su módulo igual a m!J.
Así se puede establecer la dependencia entre el alargamiento del muelle y la
fuc1"U1 de !:i grnvcdad que nctúa sobre el cuerpo suspendido de el. Si frente las
divisiones de la escala se ponen números que indican el valor de la íuerw
clústicu en newtoncs, el muelle c.'ltaril graduado. Semejante muelle graduado es

97
1-'"'
Fi¡; 91
ya 1111 instrumento ?pto para medír toda clase de fuerzas y recibe el nombre de
DINAMÓMl!TRO.·
i.CÓMO SF M 1oe UNA FUERZA CON ílL DINAMÓM ITTRO? Su11on-
ga111os que sobre cicrlo cuerpo actúa en <Íírccción horízontaf la íucrza Jo", que
debe ser medida (fig. 90). Fijemos en dicho cuerpo el gancho de un
din:11ni>mctrn dispuc.~to horizontalmente. El propio instrumento está inmóvil.
A ct11LS:l del cícclo de la íucrza f., et cuerpo recibe uccleración y se mueve
arr:~~trando consigo el gancho dcl.din<tmómelro sujeto en (:1. El muelle se alarg;i
y surge 1111a Í\lcr7.a cli1stic.1 en dirccciór¡ opw;sta a /;, Cuando las dos fuerzas, la
cl11s1ica y f.., sean iguales por su módulo, el cuerpo se parará y la aguja del
dinamómetro indicará en la escala el valor de t.
Cabc.scíialar, que el dinamómetro y el c.ucrpo, hacia el cual está apl icada la
f11er7.;1, :deben permanecer de modo obligatorio en reposo. Nada variarf1 si
;unb'os se.encuentran en movimiento rectilíneo y uniíorme,. ya que éste tambi~n
transcurre cuando las fuerzas son iguales y están dirigidas en sentidos· opuestos.
l'or ejemplo, en la fig. 91 se muestra como "en marcha" se mide la fuerza con la
que la ticrrn (el terreno) actila sobre una plataíorma a remolque de un .tractor.
Par:H1uc la medición sc;1 éorrccla . sólo es necesario que el trnctor se mueva
a vclocid:id wnstantc.

Tercera ley de Newton


4.9.
Hemos indicado multitud de veces que el inílujo de los cuerpos
Clltrc si siempre c.~ mutuo, que ea todos los c;isos los cuerpos
csti1n en interacción. Ahora podemos decir, que cada uno de los cuerpos en
interacción, actúa sobre otro con cierta fuerza. Justamente por cst:1.causa, cada
uno de ellos adquiere ac.clcración. En 4.4 vimos que la razón cn tr~ los módulos
Je las acclcrncíoncs de los dos cuerpos es igual a la rclnción inversa de las
m;;tsns:
-"• = -
"'2.

De nquí m,a, = m1 a,.


Allí mismo fue indicado que 1:1~ acclcracionc:.~, que se comunican a los dos
cuerpos durante la i111crncción. cscirn dirigidas en direcciones contrarias. Por

98
-Af=f¡:;¡;;;¡;¡¡;;;¡
----©'--©~--'@)----~'\
~·~~""~"""""'"'""';,_.,.,.,,..,,,.?!J'f'No"">!3'''='''"'é'lfütJ 1

•,,'---
--.
· ©--@ ~ 4
''©--'@~
••m,;;---
· fi!Jl?:..!'.;;~~.?t'!;'~• .:-\~m~~;-"·· ·~-· -::~ -¡:;rñ;t.ef".;fii . .;r ·é!'~
~
Fig, 92

esto,. podemos escribir:


111,a, = -1112<12 .

Pcro.m 1ti 1.= /~,. micnrras que 1111 1i1 = f.1 , donde 1\ y f. 2 , so:1 l~s ÍllfrZaS que
actuan. sobre el cuerpo primero y segundo. Por consiguiente,

f.J "" -.f.,..


Esta igua)cl:1d .exprc.~a la HKCl!RA LEY IH! NEWTON.
Los cuerpos actúan uno sobre otro con íuc(7.as iguales en módulo y diri·
¡;idas en sentidos opuestos a lo largo de una misma recta.
Esta ley de Newton muestra que a causa de la acción "mutua" de los
cuerpos entre sí, las fuerzas siempre surgen a pares. Si sobre un cuerpo actú¡i,
una fuerza, existe obligatoriamente otro cuerpo sobre e\ que el primero actúa
con una fuerza de valor absoluto idéntico, pero dirigida en sentido contrario.
Las acelcrac.iones comunicadas por dichas fuerzas a los cuerpos, rnmbién tienen
direcciones opuestas. La tercera ley de N ewton es justa en sistemas inerciales <le
referencia.
El sentido de la tercera ley de Newton es aclarado en el siguiente ejemplo.
Tomemos dos carritos iguales y en un o de ellos fijemos una plnca cllls lica 1lc
<1cero. Doblemos ésta y con un hilo íijémosla en la posición inicial. AccrqucmO$
el segundo carrito al primero de forma que ent re en contacto con el otro
Cltl rcmo de la placa (lig. 92). Ahor.1 cortemos el hilo. La placa comcnz;1r!1
a enderezarse y veremos que los carritos se ponen e11 movimicnlo. fa to tignific.a
que ambos hao recibido aceleración. Como las masas de los carritos son
idénticas, sus aceleraciones también serán de igual móclulo, lo mismo que su~
velocidades, sobre lo que podemos-juzgar por el hech'O de que la longitud de !o~
desplazamientos <le los carros en un mismo intervalo de tiempo será la misrr.a.

Fig. 93

99

Fig. 94
Si sobre uno de los carritos. ponei.nos cualquier peso (fig. 93), veremos que,
después de liberar la placa, los dcsplnwmicntos de aquéllos 110 serán il,lualcs.
E~to significa c¡11c sus acelcrnciones tampoco serán las mismas: la del carrito
cargado rcsultarú menor.
En este ejemplo, como en muchos otros, podemos destacar una particulari-
dad más de :1quclh1s dos fuerzas que, de acuerdo con la tercera ley de Newton,
surgen sí11111Jt[111camentc durante la intcrncci6n de dos cut:rpo~: dich;1s íucr/.as
siempre son tic la misma naturalc7,1. Si, por ejemplo, sobre tin cuerpo :tctiia la
íuc.:rta c1:1~tic;i clc otro cuerpo. el primero tambií:n "rcspontlc" al scguntlo con
~:t 1nism:l fuer¿,_
Siempre es necesario tener presente que las fut•rzas que s11rr¡e11 tl11ra11tc• /<1
t1t1(·rarl'iln1 ,¡,.
los ruc•rpo,'\, c:.wún apfkrulns cr 1lif<•n. nft s ""~'·¡w. . y. por (!.\l<J, 110
1 1

¡wetlc11 eq1illl/1r11r.w: l'lllre si. Sólo pueden eq11ilibrnrse :aquellas fuer1.as que se
aplican a un mismo cuerpo.
PROOLEMA_ Un hombre, scnlado en una barca,atruecon u11a cuerda otra
harc~a hacia~¡ (fig. 94). La masa de la primera b;irca es de 400 kg. de la segunda,
200 kg. t:Quc dcspla?.amiento realizará cada barc:i. durante 5 ~, si la fuerw
dú~tica de la cuerda tirante es 100 N? Despreciamos la fucl7.a de roz:tmiento
y consideramos que el ugua cst(l en reposo.
Sol11dci11 . En corrcspomlcnciü con la lcrcer;i ley de Newton, las tmrcns-
recibir.\n t1celcracioncs de direcciones opuestas y se pondrtln en movimiento al
encuen tro una de otrn. Dirijamos el eje de coordenadas X en el sentido del
rnovimienro de la primera barca. Entonces, podemos escribir:

donde F 1x es Ja proyección de la fuer.ta que actúa sobre la primt'ra barct; Fi.<•


la proyccción de la fuerza que actúa sobr~ la segunda barca (F2 ;r = - F 1x); ª•·•
y <1 2 x. las proyecciones de las aceleraciones de la primera y segunda b;irc¡\. De
aquí

J..,.is proyecciones de los desplazamientos de las barcas s1 y s2 se calcu l<1n


con las fórmulas:

Poniendo los datos numcrieos e.~pucstos en el planteamiCflto del problema.

100
obtenemos:
IOO N·{5s) 1 100 N ·(5s) 2
:::: -6,2 m.
Six &2·400 kg ~ J, I m, ,fi1 " == - 2· 2OO kg

¿ ? l. Enunciar Ja tcrccoa ley de NcMon.


2. La tcrccr3 ley de Newton t:imbien tiene Ja si¡¡uiente cnunciaci6n,
ofrecida por su propio autor : "A toda acción se opone un:\ reacción
igu.~I y de sentido contrario·. ¡, H~y diícrcnc1a fis1c<1 entre la acción y la
r~cci6n?
J. ¿Se compensan cn1n:sí l:1.1 rueri.is que surten durante la intcrncción de
dos cucepos 7
4. ;. Por qu~. cuont.lo choc;a un coche rle turismo con un e.unión cargado,
tos dc1crioJos del primero son mayores que tos del segundo ?

Ejercicios 14
l. Dos pcr<onM tirnn de una cucrtb c.n ,11r~onc:1 contrnria• con uM
íucna tic 50 N. c11da una. ¿Se rompcr6 la cuerda 5i ella re51stc uM
1cruión hosta d e 60 N?
2. Dos niños, wya• 111:1.1a.• son 40 y 50 kg. e<tlt11 sobre plimes 01 una ¡iis1.1
ele hielo. El pruncr niño empuja ol scgunclo con un3 fuerza de 10 N.
• Qu~ 3cclcrac1oncs adqucrir:m los n iños?
3. Una bolita cst~ atn<fa de un hilo y gira en el pla110 ho:i1.m11ol dando
l Yllc!to e" O.S s. ¿Cun qué íucr•ll achi:t In boina •obre d hilo 1111c Je
obli¡;n n girnr? La longitud del hilo es 0,5 ni. la masn de la l;olita, 200 r-

Lo más importante
en e l cuarto capítulo.
Importancia de las leyes de Newton
Ln pr~ctica y las obscrvacione< nos muestran que Ja cnus:i de las
variaciones del movimiento de los cuerpos. es decir, la c:111sa de la "ariacióri de
su \'Clocidad, son los inílujos de otros ccerpos sobn: ellos. !>in semejant;:s in·
ílujos el movimiento de los cuerpos nó puede variar, o sea, no puede surgir In
aceleración. La acción eun111i1:1tiva de 11r. cuerpo sohrc otro se expresa mediante
una magnitud llamatl:1 FUEllZll.
La acción de un cuerpo sobre otro no es unilaternl L<Js cuerpos aclitan mu-
t11nmcn1c. ellos e.<1ti11 "" i11 tt•r11('(it'111. Durnnle ésta, la :iccler:1ei6r. del cuerpo
dcpcmk de una propiedad singular de es te, de su incctidad, expresada por In
magnitud llamada MASI\,
Estos bcchos c.~pcrimcntalcs yacen en la base de las tres leyes de
movimiento (de din~núca), descubiertos por Newton a fines del siglo XVJI.
Eslns leyes son nsombrosamcnlc breves y scncilbs, si los movim im tos se
consideran con rclacilin a si~lcmas de referencia elegid o~ de fonna nclccuad~. es
decir, a sistcmns inerciales de referencia.

101
La PRIMERA LE.Y OE NEWTON alinna que cxisicn semejantes sistemas de
referencia y permite hallarlos.
Hay tales sistemas de referencia, respecto de los cu:iles no varía la velocidad
de un cuerpo en movimiento de traslación, si es nula la suma de las fuerzas que
sobre él actúan.
La S!;GUNl)A LEY oi; 1%WTON establece la ligazón entre la fuena y la
aceleración que ésta provoca.
Independientemente de su naturaleza, la fuerza que actúa sobre un cuerpo
e,, igual :il producto de la masa de éste por la acelernción que e.~ capaz de
comunicarle esta fucnA-i:
f=mti.
La TERCERA LEY OE NEWTON muestra que la acción de un cuerpo sobre otro
tiene carácter mutuo.
Los cuerpos actúan entre sí con fuerzas de la misma natvralet.:i, iguales por
su valor absoluto y dirigidas en sentidos contrarios:
F1=-F2.
Las leyes de movimiento se expresan con ayuda de dos sencillas fórmulas (a
primera vista). Pero su contenido es riqu ísimo. Pues a nuestro alrededor
transcurren los más diversos movimienios: fluye el agua de los rios, caen
las aguas de las ca!aratas, pasan sobre la Tierra vien1os y huracanes, avanzan
por las carreteras los automóviles, nave'gan los buques por los mares, vuelan en
el aíre los aviones, por el espacio sideral se mueven las g:ila.J<ia.~. las estrellas, los
planetas y las naves cósmicas cre.'ldas por el hombre. Todos estos movimientos
y los cuerpos que los rcali1A1n no se parecen unos a otros. También 5011
diferentes las fuerzas que sobre ellos actúan. Pero para todos estos
movimientos, cuerpos y fuerzas, las leyes de Newton son justas en igual grado,
expresadas en forma matemática mediante las mencíonadas f9rmulas, que
a primera vista son tan sencillas.
La mecánica ncwtoninna fue la primera TEORIA consumada en la historia de
la lisica (y, en general, de las ciencias), que describió correctamente una amplia
clase de fenómenos, el movi111iento de los cuerpos. No en vano, uno de los
contempor:meos de Newton, expresó su admiración hacia dicha teoría, en el
siguiente verso cómico:
El mundo estaba rodeado de profunda oscuridad.
¡Que apareica la luz! Y se presentó Newton.
En principio, las leyes de Newton permiten resolver cualquier problema de
mecánica. Si conocemos las fuerzas que actúan sobre el cuerpo, es posible hallar
la aceleración de éste en cualquier punto de la trayectoria. en todo momento de
tiempo.
Así acaba aquella "cadena" que mencionamos al finalizar el tercer
capítulo: conociendo las fuerzas y la masa de un cuerpo, se halla Ja aceleración,
después se calculan su velocidad y desplazamiento en cualquier intervalo de
licmpo y, por último, las coordenadas del cuerpo en iodo momento de tiempo.
Con este fin, <lcbcn ser conocida~ las "condiciones iniciales", es decir, la
posición y velocidad iniciales del cuerpo.

102
Por ejemplo, los científicos que dirigen el vuelo de una nave cósmica deben
conocer, como es lógico, con anterioridad, Ja posición de la mwc en cualquier
momento de tiempo. La pucclcr. determinar, haciendo uso de semejan te "cadc·
na". Conocen la posición primaria de la nave en Ja plataforma de lan uunicnto
y su velocidad inicial. Saben tambii:n qué fuerzas actúan sobre la nave en cual-
quier punto de la trayectoria. Empicando estos datos, tos eientificos resuelven el
problema de dinámica en lo que ataíle al vuelo cósmico. Como las fuerzas que
sobre la nave actuan varían constantemente, los cálculos son ian complicados
que es preciso· acudir a la "aynda" de ordenadores electrónicos.
He;nos dicl10 continuamente, que el problema fundamental de mecánica
consiste en definir la posición del cuerpo en movimiento en todo momento de
tiempo. Pero no se debe pcns:u que las leyes de movimiento tan sólo se usan
para determinar, precisamente, la posición del cuerpo. En la práctica, es preciso
calcular con frecuencia tales magnitudes, como la velocidad de un cuerpo, su
aceleración, lns fuerzas c¡uc sobre él actúan, etc. Claro cst~. que las ley~ de
Newton permiten también resolver semejantes problemas, m!is sencillos.

103
LAS FUERZAS DE LA NATURALEZA

5
iH AY MU C H AS FU ERZAS EN LA NAT URAL EZA?
Ya sabemos que Ja causa de la variación del movimiento es decir, de que
aparC?.c:t l:t ~cclcr:1ción <le los cuerpos, es la fucn..a. Las fncnas surgen <l11 r.1nle
la inlcracción de lo.~ cuerpos entre si. ¿Pero, cu!mtos tipos de intcracc1011~
cxi.~len y c11ál es su can lidad?
/\ rrimcr:i. visl:t, puede rarcccr que se tropiC7,a con multitud tic clifcrcntci:
tipos de cfcci'os sobre los cuerpos y, por lo 1a1110, existen lnuchos lipo.~ de
di~1íntas ruen..a~. Podemos comunicar acclcrnci6n a un cuerpo cmpujlinu olo
o tírnndo de él con la numo: todos los cuerpos que caen a 1:1 Tierra se mueven
con accleracion; cuando el vient o llena !ns velas, el velero comienza a moversc
con acclcraci6n ; tensando y soltando la cuerda de un arco, transmiti111os
acclcraci6n a la ílccha. Et1 todos estos casos actúan ciertas íucnas y nos parece
que !odas ellas son distintas en absoluto. Es más, podemos seguir mencionando
otras fuerzas. Cada uno habrá oído hablar de las fuerzas cléclricas
y magnéricas, sobre la íuerza de los lerrcmotos, de un muelle, sobre la fuerza de
las marcas, etc.
t,'J>cro en Ja re.1lidad existe esa gran cantidad de diferentes fucnas en la
naturn lc:w? R~"$ulla que no.
Al c.~ludia r el movimiento mecánico de los cuerpos. se tropicz'! sólo con trc.s
lipos ele fuerzas: la elástica, la tle rozamiento y la de la gravedad. A éstas pueden
reducirse todas las fuerzas, por muy diferentes que nos parecí;m, de la.~ t¡uc
acaba mos de hablar. Pero. incluso estas tres fuerzas son la manifcscación de lan
solo dos fuerzas de fo nalur:ileza. ro realidad diícrcnlcs: L AS l'Ul~lt7AS
1 Ll!lTROMAGNÉTICAS Y LAS FU~RZAS DE LA GRAVITAC~ÓN UNIVERSAL
Hablemos, primero, de las fuerzas elcctromagn~ticas.
Como sabemos del curso anterior de lisica, entre los cuerpos ckdri1,ados
actúa una singular fuerza, llamada F.UERZA ELÉCTRICA.
Recordemos que las fuerzas eléctricas pueden ser 1an10 de at racción , como
de repulsión. En la nt1turalc1..a, existen cargas de dos tipos. Se ha convenido
ll:1marlas cargas positiv:is y negativas. Dos cuerpos de cargas iguales se repelen,
mientras que si C..•ta.~ son de si[!no diferente, calre los cuerpos actúan íuerza.5 de
atrncción.
Las cari;.as c!tc'.=icas 1icncn una interesante propiedad. Cuando se mueven
unns rcspcclo de olr:ll!, entre las cargas, además de la fuerza eloctrica, surge otra
mi1s. que recibe el nombre de FllERZA MAGNÉTICA.
Ambas fuerzas - la eléctrica y la magnétic:1- cs1fm tnn ínlimamcntc ligadas
que resulta imposible separMlos: su cfcclo es si11111lttlneo. Como con la mayor
frcc:11cncin nos vemos obligad os n lrntnr con cnrgas en movimicn lo. la~ fuerza~
que cnlrc dbs aclúan no pueden ser llaimH.las ni eléctrica~ ni magné1kas. Son
denominadas ELHCTROMAGNETlCAS.
;.De dónde aparece la "carga cl~c1rica" <1uc es 1:1n posible que el cuerpo
tenga, como CJUC carC'lCa de ella?
Todo cuerpo está constiluido por moléculas y átomos. A su vez, estos
(l[timos, a pes;ir de $Cr pequeños en extremo (varias cicnn1illonésimas parl¡:.s de
urt centímetro), consl:tn <le partículas aún mils pequeñas: del núcleo atómico
y de ·los electrones. J>rccisamcntc éstos, los núcleos y los electrones, tienen
.c argas cléctdcas. Lbs primeros: carga positiva, los segundos, negativa.
En condiciones normales, en el átomo hay tamos electrones que su carga
s111naria negativa e~ igual a Ja c.1rg:1 positiva del núcleo, de forma que en su
total, es como si dijéramos que el útomo no tiene carga. Se dice que es
clóctricamcnlc neutro. En tal c.1so, los cuerpos constituidos por scmcj:intcs
átomos neutros, son también eléctricamente neutros. entre tales cuerpos,
pri1cticamcntc, no existen fuerzas de in teracción cl~ctric.1.
Pero en un mismo sólido (o lil¡uido) los !1tum<>s vecinos cs1!m situados l;iu
cerca unos de otros que las íucr7.as de interacción entre las cargas, de las que
aquéllos constan, son muy coasidcrnb lcs.
L<L~ fucm1s de interaccil>n entre los :.tomos dependen de la distancia en tre
ellos. Esta dependencia es muy complicada y hasta la fecha no es conocida con
precisión. Pero se ha establecido de forma fidedigna que !;is fuer7..as de
intcr.icción entre Jos 11tomos pucdcJ1 vari;1r su dirección al cambiar la distancia
que los separa. Si esta últimn c.~ rnuy pequen.,, los Momos se repelen. Pero al
aumentar la distancia entre ellos, los átomos comicn7.an a atraerse. Cu;1ndo
entre ellos hay cierta distancia, 1:1s fucrz;L~ de su ioleracción se anulan. Es
natural que, precisamente. :1 esas distancias se disponen los 11tori1os unos
respecto de otros (en los sólidos y líquidos). Cabe señalar, que esas distancias
son muy pequeñas y aproximadamente iguales a las dimensiones de los propios
átomos.

5.1. Fu er za s e lásticas
Al alargar un cuerpo, la disl<lncia entre los átomos aumellta en
cierto gr:1do y entre ellos comien~m a obrar las íucrzas de
atracción. Éstas comunican a los átomos aceleración y Jos obligan a acercarse
de nuevo a la distancia anterior.
Viceversa, al comprimir un cuerpo, con Jo que los fHomo$ se ;1proxi1nan,
surgen fuerzas de repulsión que obligan a éstos a separarse de nuevo y ocupar
los puestos anteriores.
Así pues, durante la compresión o tracción de un cuerpo, en él surgen
íuerzas de naturaleza eléctrica que restablecen las dimensiones iniciales del
cuerpo.
Semejantes fuerzas de restablecimiento también surgen cuando los cuerpos
se íleJCionan (lig. 95) o torsionan (lig. 96). ya q\Je en estos casos varia la
disposición mutua de los átomos.
!.A TRACCIÓN. C.OMPRE.~ION. FLf;XIÓN y TORSIÓN reciben d nombre de
l)f:l'Ol\MACIONllS or: 1,os C'UliRrn~. La prl11.:tica muc.~1ra que cC111 cua lql1icr tipo
de defonnación, si ésta no es muy grande en comparación con las dimensiones

105
Fig. 95 Fig. 96

del cuerpo, surge una íucna que obl iga al cuerpo a retomar al estado en que
estaba antes de la deíormación. Esta íuena recibe el nombre de FUERZA
f:LÁSTICA
En 4.6 y 4.8 ya hemos tropezado co.n las íucrzas elásticus que ap;1rcccn ul
deformar un muelle. Ahorn, ya podemos decir que la fuena clástic.'l surge cuan-
do defnrmamo~ cualquier cuerpo y no sólo un muelle: ¡to<lo cuerpo puede
dcscmpci1ar el papel de muelle!
Ya que l:t fucn.a elástica hace que el cuerpo retorne a su estado inicial,
quiere decir que está dirigida en sentido contrario al dcsplnwmicnto de las
partículas del cuerpo durante la deformación. Por ejemplo, si una barra que
tiene un ex tremo fijado (lig. 97,a) se estira de forma que sus partículas se
desplacen a la derecha. respecto del extremo lijado (lig. 97,b), surgirl1 una
íucrz:i elástica dirigida a la izquierda. Si, como. se muestra en b lig. 97, e:, la
barra cstit comprimida, sus partículas rcsuharán desplazadas a Ja izquierda y la
fucr7.a. elástica se dirigirl! n la derecha.
La fuerza ellL~tica es Ja que surge al deformar un cuerpo y está dirigida en
dirección opuesta a los desplazamientos de las partículas del coerpo al
pro<lucirK la deformación.
En adclanlc, v:1mos a considerar las íucnas elásticas que surgen ~ólo r11 ru.w
de las 1/1f1>rmncin11es ¡11Jr 1rnc:ciá11 Q co111prc.dó11.
En la rig. 97, e la variación de Ja longitud de la barrn sometida a lracción,
o sea, su alarg;1micnto, viene designado por Ja letra x. En las figs. 97, b y c.
vemos que tanto en caso de tracción como de compresión de la ba rra. x es
también la proyección sobre el eje X del vector de desplazam iento del a.tremo
libre de la barra, cuando tsta se deforma. Cuando tiene lugar la rracci611 de la
barra, la proyccción es positiva, en caso de compresión, negativa.
LEY DE HOOKE. Experi mentos, simil ares a los descritos en 4.8 (véuse Ja
íig. 89~ rueron realizados no sólo con muelle.~. sino que t:11nbién con barras
~ólídas. /\<¡u.;llos permitieron aclarar cómo está ligada Ja íucrz.1 elástica con IJs
dcíormacioncs que ella provoca. Resultó que, siendo el alargamiento lo
suficientemente pequeño (en comparación con la longitud de la propia barra). el
módulo del v~'Ctor de In íucna elástica, es razón directa del módulo del vector
de desplazamiento del extremo libre de In bnrra. Pero lns prnycccioncs sobre el
eje X de dichos vcctorc.~. como ya liemos dicho (vé:L~c 111 íig. 97, b y e), tienen
signos contrarios. Por esta causa, tal dcpcndcnci:1 se expresa de forma

106
matemática con la igualdad
(F tlbsdx ·= - kx . (1)

Aqul, k es un ooeficiente de proporcionalidad ll<i mado RIGIDEZ del cuerpo {o


del muelle). Esta magnitud es función. de las dimensiones ~e~ cuerpo (muelle)
y del material de que ts1c fue fobncado. En el SI la rigidez se nude en
NEWTONES POR METRO (N/m).
La fórmula (1) expresa la LEY DE HOOK f : la fuerza elástica, que aparece al
deformar un cuerpo (muelle), es proporcional a su alargamiento y c:>til dirigida
cri sentido contrario a Ja dirección del dcspln1.amicnto de los partiGulas del
cuerpo dur:rnte Ja deformación.
De lo dicho, queda claro, que la fuerza elástica depende de las <'OOr1/('11t11/as
de unas partes del cuerpo respecto de otra.~.
¿Pero cómo surge la propia deformación del cuerpo'/
LA CA USA DE LA DEFORMACIÓN ES EL MOVTMilfNTO. Tomemos
dos carritos en cuyas parte.~ delanteras cstlm fijadas bolílas de caucho blando
(fig. 98). Pongamos en movimiento los carritos al encuentro de forma que cho·
quen de frente. Cuando las bolitas entran en contacto, las dos varían su forma,
es decir, se deforman. Al mismo tiempo, !ns velocidades de los carritos, en lllS
que están sujetas las bolitas, comienzan a disminuir gradualmente. A fin de
cuentas, los carritos se pararfin un instante y, seguidamente, empezarán
a moverse hacia atrás, variando la dirección de sus aceleraciones. Está claro,
que la causa de la acelernción es la fuc17.a eU1stica, sur¡;ída durante h1
deformación de las bolitas. De este experimento se deduce que la deformación
se produjo a consecuencia de que, dcspu~ de entrar en contacto, las bolitas
siguieron aún cierto tiempo av:tniando en la dirección inicial, hast:i que tuvo
lugar su parada a cuenta de la fuena elástica surgida a causa de la deformación.
Acto seguido, las bolitas deformadas, restableciendo su forma, obligaron a que
los carritos se moviesen en sentido opuesto. Pero en el instante en que las
bolitas restablecieron su forma, desapareció la fueJ</.3 elils1i<::1. Por lo t:llllo,
podemos decir que la causa de lt1 defom1ació11 de la bol11t1 fue el movimie11to efe

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t07
111111 tic .rns ¡mr((!s n•speC'tO tle otr(I, mieutrn.< r¡uc como efecto de la tlef11r111ació11
<1¡1t1n'Ciú la ji1crw dtí.~tica.
Si ahora su<lituimos las bolitas de caucho por otras de acero y repelimos el
cxpcrimcnlll, veremos que el rcsullndo será el mismo. Los carriws chocarún. se
pnrarim un m<tanlc y, a continuación, comenznrán a moverse en direcciones
opucslas. Pero nhora no veremo.< la variación de Ja forma de las bolitas, su
defonnación. ~<to no sisnilica que i:sla no existe, y:i que los carrilos coo las
bolit;rs de ;iccrn se comportan igual cu absoluto que los carritos con bolitas ele
cnucho. Lo que pasa. es que las dcíormacioncs de las bolitas de acero son muy
pcquerias y no pueden ser advertid:is sin instrumentos especiales (esto significa,
que 1;1 rigidC7. de las bolitas de acero es mucho mayor que la correspondiente
a las de caucho).
Con grnn frecuencia, pasan desapercibidas no sólo las d.eformacioncs, sino
que 1arnbié11 los movimientos que las provocan. Por ejemplo, cuando sobre la
mesa vemos un libro (o cualquier otra carga). está claro que no podemos
allvcnrr que 1.111to la carga, como la mesa se deforman ligeramente. No
ub.<lantc, pn..-c1~:u11cnl c la dcform11c1ón <le la mc.~n. inadvertida a simple vist;1.
co11<lncc a la ~paricíón de la íucrzu cláslic.1, dirigida hacia orrib;r de 111odo
vcriical, que c4uilibra la íucr7.-i de :rlracci6n de la carga hada Ja Tierra. Por c.,1,1
causa, dicha cmga se encuentra en reposo. Cuando ponemos la c;irgn sobre la
lllcSa, bajo la m..-ción de la atracción hacia la Tierra, :iquélln comicnL.1 a moverse
vcrtic.·a ln1ente hacia abajo, como todo cuerpo que cae. Justamente durnnte
dkho movimiento, la e.irga dcspln7.:1 las partículas que cons1i111yen la parle de
la mcc<ia que cnlra en conlaeto con la primera. l..a mcs:i se dcfo rrn.1 y su rge la
íucrw clits1ica que es igunl a la fucr¿.1 de atrncción de la carga hacia la Tierrn,
pero dirígidrr hacia imibn.
Sr ponernos la carg.1 sobre una ju111a de eirucho blando, veremos a simple
vista tanto el dcsplaz.1nucnto, como In deformación linal del caud10 (lig. 99).
Lo mismo podemos decir acerca del erecto de l:t suspensión AK (liss. 100,
101).
!;n muchos i;asos, las dcíorm;rciones que cond1iccn ni surgimiento de la
fucna cli1s1ic.1 se pcr<..ibcn bien. Se ven con facilidad el :il:rrgamicnto de un
muelle espiral o de un cordón de ca ucho. Con auyda de la filmación rápida

108
fig. 100
Fig. 99
Fig

podemos incluso observa r la deformación tic un balón de fútbol a c.,usa del


golpe del futbolista . En la foto de la pág. 2:14 se muestra qué forma adquiere
· dicho ohjcto rcclondo en el instante: clcl golpe. Ta111bién pierde su forma esférica
la pelo ta de tenis ni golpe:1rla con la raqueta.
L a fuco.:• cl!1st1ca que actúa sohre el cuerpo por parle dd apoyo o l:t
suspensión, recibe ecl nombre de Ft)l;RZA rn: 1.A Rl' ACC' ION l>l!L Al'OYO o FtfüRZA
l)[ 1.A REAC'CtON l)E ),¡\ susrr:NSJÓN (o bien TENSIÓN oi; LA susr•ENStON).
Los ejemplos que hem os aducido muestran que la fuco~, clilstica surge
cunndo los cuerpos en interacción entran en eon lacto. Se sobrcc111 icn<lc que se
deforman ambos cuerpos.
Una importante singularidad de la fuerza cli1stica consislc en qu e esta diri·
gida perpl'lldiculrm11c11te a la superficie de contacto de los cuerpos en
interacción, ad,más, si entre estos últimos figuran tale.~ cuerpos como 1m:clic.•
comprim idos o alargados. la fuerza elástica resulta dirigida n lo largo de sus
ejes.

¿ ? J. E11umcrar los llpos de internccioncs que existen en la n:iluralcza. ;.A


culll de ellas se refiere la in teracción que conduce> In 11paridon de la
f~1cr;:.:1 t'J:tstic~1?
2. ;:l'uMcs de las fuerz:is indicndn< al princirio de este ca¡>Ítul1> S<)ll
cli1~ticas?
3. ¡, U:ijo q 11c condicinncs surgen las íucr>.as cli~•ticas·1
4. ,;Uajo qué condiciones surgen las defonnncioncs de 1<>$ cuerpo<?
5. Cn l:t ílg. 102 viene representado un arquero dispuesto :t d 1sparnr la
flecha. ¡,Cómo cslón dirigidas la< íuerzas elásticas que comunican :i la
flecha la aoelcraci6n?
6. En un plano inclinado se encuen tra en reposo una pesa (fis. 103).
,;Actúa sobre ella la íuerza elástica? ¿La deformación de qué cuerpo la
pro~oca?
7. ¿Qué cs la rcacci<m del apoyo?
~. ¿En qui: con<iste In ley de Hookc?

EJCfCICÍOS 15
Oc \Jll muelle vertkal, con el extremo superior fijado, cslá suspendida
un:i carga de 0, l kg de masa. O.:spués Je cesar Jns oscilaciones de ella,
resultó que el muelle se a largó 2 c111. ¿Cuál es la rigidez del muelle?
Dfl~ c..-..rri10~ idénticos de roo ~ de ma~n cada unn. cstún li~rirlo~
mcdim11c un muelle comprimidt>. U• lo11git11d dd muelle (ellmprimi<lo)
e~ cJe 6 cm. La rigitlc7. del muelle es igual a 30 N/m. Después cJc que el

109
Fíg. 102 fig. 103
muelle se liberó, los carritos se "separaron~ con una neeleraeibn de
6 mf.•'. Hallar la longitutl del muelle no deformado.
Tarc;1
Explicar el motivo de la :iparición de la rucnu f. el~•• en el experimento
mostrado en las ligs. 100, 101.

Fuerza d e gravi taci6 n uni versal


5.2. Newton descubrió las leyes de movimiento de los cucr.pos. De
acuerdo con ellas, el movimiento con occleración sólo es
posi.ble bajo la acción de una fuerza. En vista de que los cuerpos que caen se
mueveii con aceleración, sobre ellos debe actuar una fuerza dirigida hacia
abajo, bucia la Tierra. ¿Pero, es sólo la Tícrra Ja qu(l pOSell la propi¡:<lad de
:nraer hacia sí los cuerpos que se encuentran cerca de su superficie? En· 1u67
Newton expresó la suposición de que las fucnas de atracción actúan, en
general, entre todos los cuerpos. El sabio las denominó FUl!RZAS 01;
GRAV!l'ACION UNIVf:RSAL.
;,Por q11é no advertimos la alr.tcción mutua entre los cuerpos que nos
rotlea n'! ;,Quidts la c., plicación radica en crue las fuerzas de atracci6n entre ellos
son demasiado pequeñas?
Newton logró mostrar que la fuerza de atracción entre los cuerpos depende
de la masa de ambos, resultando así que alcanza notorio valor
únicamente cuando Jos cuerpos en interacción (o por lo menos uno de
ellos) tienen una masa suficien temente grande! '
PAPEL DE LA MASA DE LOS CUERPOS QUE SE ATRAEN. La
aceleración de la caida libre se distingue por lacµriosa singu laridad de que en el
lugar dado es igual para todos los cuerpos, ind·ependientemente de s.u masa.
,.Cómo explicar esta extraña propiedad?
la única explicación que podemos hallar al hecho de que la aceleración no
depende de la masa, consiste en que Ja .propia}irerza f.. con la que la Ti('rra atrae
al <ucrp11. es pro¡1111·do11nl " .~u mn.<(I m.
En efecto, en este c11so el ;111mento de la nrnsa m, digamos, al doble,
proporcio11<1d1 el incremento del módulo de la fuerza f., dupl icándolo, micntrns

110
que 1:1 ;tcelernción, igual ;t l:t razón F/111. qucd:iri1 invariable. Newton llc1,t6 a la
jnica conclusión correcta: la fuerza de gravitación universal es
proporcionn l a Ju masa del cuerpo sobre el que actúa. Pero los cuerpos se atraen
mul\lamente. Además según la tcm:ra ley de Newton, sobre los dos cuerpos que
se atraen actúan fuerzas de igual módulo. Esto significa que la fuerza de
:itrneción mutua debe ser proporcional a Ja masa de cada uno de los cuerpos
que se atraen. En tal caso ambos cuerpos recibir.in aceleraciones que no depen-
den de sus masas. Si la fuerza es proporcional a la masa de cada uuo de los
cuer.pos en interacción, quiere decir que ella es ¡10,.porcional al prot.l11e10 de les
masa.< de 0111/10.s <·11erpos.
¿De qué depende la fuerza de atracción mutua de dos cuerpos '!
FUNCIÓN QUE DESEMPEÑA LA DISTANCIA ENTRE LOS
CUERPOS. Newton supuso que la fuerza de atracción mutua de dos cuerpos
debe depender de la distancia entre ellos. De la práctica es bien conocido, que
junto 11111 Tierra, la aceleración de la caida lihre es igual a 9,8 m/s 1, siendo ést;i
la misma para los cuerpos 11uc caen desde altmas de I, 10 ó 100 m. l'cro de este
hecho no se puede llegar a la conclusión de <1ue la acclernción no depende de la
distancia hasta la Tierra. Newtou consideraba que la distancia no se tlcbia
contar desde la supcrlicic terrestre, sino que desde su centro. Pero el J~Hlio dd
globo lerr:íqueo es igual a 6400 km. Por esta rnzón, queda claro que u 11as
cm1n1as decenas o centenas de metros sobre la superficie de nuestro planeta º''
rueden variar notoriamente la aceleración de la caída libre.
Para aclarar cómo influye la distancia entre los cuerpos sobre la fucrca de su
atracción mutua, hay que conocer con qué aceleración se mueven lns cnerpos
·alejados de la superficie de la Tierra a grandes distancias.
Es natural que sea dificil medir la aceleración de la caída libre de c11erpos
que.se encuentran a una altura de miles de ki lómetros sobre l:i superficie de la
Tierrn. ·Resulta más cómodo medir la aceleración centrípeta de un cuerpo que
gira en torno de nuestro planeta, describiendo una circunferencia bajo la acción
de la fucr:r.a de atr;lcción hacia la Tierra. Recordemos que este proccdirnícnto
fue empicado al estudiar las fuerzas cl(1sticns. Mediamos la acclcr:icic'.>n
centrípeta de un cilindro en movimiento sobre una circunferencia bajo la acci611
ele dicha fucr:.:a (véase 4.6).
La propia naturnleza ha venido en ayuda de los f1sicos, al estudiar h1s
fucr:r.as de gravitación universal, y ofreció la posibílid:id de determinar la
aceleración de un cuerpo en movimiento sobre una circunferencia alrededor de
J<i Tierra. Este cuerpo es el satélite natural de nuestro planeta, es decir, la Luna.
En verdad, si es cierta l<t suposición de Newton, hay que considerar que la
aceleración centrípeta durante el movimiento siguiendo una circunferencia en
torno de la Tierra, es comunicada a la Luna por Ja fuerza de atracción del
planeta a la que esta sometido nuestro satelitc. Si la fuerF.a de gravitación entre
los mencionados cuerpos celestes no dependiera de la distancia que los scparn,
la aceleración ccutrípcta de la Luna, seria la misma que la aceleración de Ja
calda libre de los cuerpos en las cercanías de la superficie de la Tierra. En la
realidad. la aceleración centrípeta con 1:1 que la Luna se mueve por su órbita.
como ya sabemos, es igual a 0,0027 rn/s 2 (véase en el ejercicio 10 el problcm:i 6).
lo que es unas 3600 veces menor que la acclcr:tción de Jos cuerpos qne caen

111
cerca de la Ticrr:1. Al mismo tiempo, es conocido que la disrnncia desde -:1
centro del planeta hasta el del satélite constituye unos 384000 km. Esto es 60
veces m:iyor que el radio de Ja Tic1·ra, o sea, que la distancia desde el ce111ro de
é.~ta hasta la superficie de la misma .
Así pues, al aumentar 60 veces la distancia entre los cuerpos que se atraen, se
produce la disminución de la aceleración 60 2 veces.
De aqui se puede llegar a la conclusión de que la aceleración cou~unicada
a los cuerpos por lu fuerza de gravitación. universal y, por lo tanto, la propia
fuerza, c.~ razón inversa del cuadrad.o de la dislancia entre los cuerpos en
interacción. /\ semejante dc.ducción llegó Newton.
LEY DE GRAVlTACJON UNIVERSAL. Pór consiguiente, po<lcmo~.
csc:·1b1r que dos cuerpos de masas M y m se :urncu entre sí ton una fuerL.<1 F,
c11yo módulo se expresa medi;mte la fórmula

f=G Mm
2 • (1)
r

llt>mlc res la dL~t:111cia entre los cuerpos; G, un coeíicientc de proporcionalidad.


igu;i l par;1 l<xios los cuerpos en bl naturaleza. Es te coeficiente recibe el nombre
de C'ONS'f/\ NTI-. 1)1\ (il\,\Vl'l'Al.'ION llNIVrnSAl.. () bien CONST,\NTE
vHAVI rACIONAL.
La formula aducida expresa la LElY DElGRAVJTACIÓN UN I VERSAL descubierta
por Newton.
Todos los cuerpos se atraen entre sí con una íuerza cuyo módulo es razón
dim:t:i del pmclnclo de sus mas;is y razón inversa del eut1dr11do de la distancia
que los sc11ara.
Uajo J;i acción <le la fuerza de gmvitación universa1 se mueven tanto los
planc1as en lomo del Sol, como los satélites artificiales alrededor de la Tierra.
,:Pero qui; deberá cntcnder.<c por la distancia entre los cuerpos en
111tcracdon"
Resulta que la form11ia (1), que expresa la ley de gravih1cióu univers:il. es
justa cuando la distancia c111rc tos cuerpos es tan graude en comparación con
sus dimensiones, que aquéllos pueden ser considerados como punto~
materiales. Dicha fuerza está dirigida a lo largo de la línea que une dichos
puntos. Al realizar cálculos de la fuen:a de gravitación, la Tierra, la Luna, los
planet;1s y el Sol pueden ser considerados como puntos materiales.
Si los cuerpos tienen forma de esferas, incluso para el c~1so en que sus
dimensiones son comparables con la distancia entre ellos. los mi$mos se atraen
motu:uncnte como s i íueran p11n1os materiales situados en los centros de las
esferas. En tal caso. 1· es la distancia entre Jos centros de las esferas y la fuer?..<'
está dirigida a lo largo de la linea que une sus centros.
La fórmula ( 11 lmnbién puede ser utilizada al calcular la fuena de atracción
entre una esfcrn de radio grande y un cuerpo de forma tomnda al a?.ar, pero de
pcquciias dimensiones. que se encuentra cerca de la superficie de la csfcra.
Entonces pueden ser dc~prcciad:1s las dimensiones del cuerpo en comparación
cc>n el rad io de la esfera. Precisamente asi, ~-s como obramos C\1;111do

112
examinarnos la atracción de diversos cucqws por el globo \err~qu co. En
semejante caso r en la fórmu la (1) es el rndio de la T ierra.
La fuerza de gravitacion es un ejemplo mits de fuerza que depende de la
dispo~ición mutua de los cuerpos en interacción. es decir, de sus coordenndas.
y:1 que ella es función de la distanei:1 r entre los cuerpos.

5.3. Cons t ante d e gravitación u n ive rsa l

En Ja fórmula que expresa la ley de gravi tación universa l de


Newton li¡;ura el coclicicnte G, es decir, la constante de
gravitnción universal. <.Qui: rcprc.~cnta en sl cs1:1 magnitud?
El coelicicn le G tiene un sentido claro y sencillo. Si las masas de los dos
cuerpos en intcr~cdón M y 111 ~on iguales a la unidad (M ~ m - 1 k¡;) y la
di~lancia r entre ellos tamhién es igual a In unidad (r "" 1 m), como se deduce de
la fórmula (1)
l' = G.
úr co1uttmte <le grauítnción 1111iver:;a/ e.< 1111111t'ricm11rnr~ iqual "I mt'>1/11/<> de la
.fl1e1·211 de<llrttcció11 c111re dos cuerpos (p11111os 1111111•ria/e.~,I de 1 kg de mn.~a. cwmdo
la 11i.ttm1cio ell/re ellos c.v igual a l m.
¿En qué unidades se expresa la cons1an1c G? De 1;1 fórmula parJ la ley de
gravitación universa l se desprende que
Fr 2
G•-- .
Mm
Si la fuel7.~ se mide en ncwtoncs (N), la distancia en md.ro~ (m) y In masa c11
kilogramos (kg), la magnilud del segundo micrnhro de la igualdad se expresará

Fifl. 104

113
en N ·m 1,lkg1 . Pero en toda íónnula, si es correcta, las magnitudes en los dos
miembros de Ja igualdad deben medirse en iguales unid ades (por ejemplo, 5 m,
no pueden s~r iguales a S kg). De aquí se deduce que la constante G debe estar
expresada en N ·.m2/kg 2•
En lo que ntaíi·e al valor numérico de Ja constante de gravitación universal,
~ólo puede SCT determinado con ayuda de experimentos, en los que, como es
lógico, de algún modo se mida la fuerza Fque actúa sobre uno de los cuerpos de
masa conocida 111 1 y 1111 , s eparados a una distancia r conocida.
Semejantes experimentos fueron realizados múltiples veces. Uno de ellos
consistía en lo siguiente. Macia uno de lós platillos de un:i sensible bnlnnia, de
un largo hilo, se colgaba una bola de vidrio llena-de mercurio (fig. 104). ·En el
otro platillo se pooian pesas que equilibraban Ja balanza. Después d e realizar
minuciosamente esta operación debajo de la bola con mercurio se instalaba 1111:1
bola de piorno de gran masa (cerca de 6000 kg). A causa de la atracción de Ja
bola de mercurio por la de plomo, el equi librio de la balanza se perturbaba.
Con el fin de restablecer el equilibrio de Ja balanza, íuc nccesaño añadir una
pesa más en el platiUo con los pesas. Por Jq visto, la fueru de atracción de esta
pesa ad icional por la Tierra sera igual a la fuerza de atraccion de la bola de
mcrcurio por la de plomo, es decir,
I'= G mp1n:,_ .
r
Aqui lllpJ c.~ la masa de l<i bola de plomo; lllmm la masa de la bola de mercu rio;
r, la distnncia entre sus centros. De aquí, se calcula con facilidad el valor de G:

Fr'
G--nlpllnmcr
--.
De éste y de otros muchos cxpcsimcntos, fue obtenido el valor de la
constante G

11 N·m1
G n 6,67 • 10- - -.- ·
kg•

Esta rnagnilud es muy pequeña. Precisamente, gracias a que es tan pequeña no


notamos 1:1 ;1tracción entre los cuerpos que nos rodean. En efecto, incluso dos
esíctas cada una con m;isa de una tonelada que distan l m se atraen entre si con
una fuer¿;1 igual a 6,67 cienmilésimas de newton.
. ?
t. ¡,Cómo \'aro11rí1 la fuerza de :otrnccion entre dos ci;ferns, si: a) una de
'· . ella:; se susutuyc por olno, cuy• m :1:1<1 es dm v = mayor; b) se StL\li·
luye tambrén la sc¡:und• Qfcra por otra de doble m= 1
2 ¿Cómo varrar~ la fucf7a de atrnccron cnlrc dos esferas si la dis1'lnci>
que las :ocp~ra se duplica 1
3. Los cuerpos que $C encuentran en la ·superficie de In Tierra se arracn
mutuamcnrc. ¡,Por qué no lo notamos?
4. ¿Qui: fucrz.i obliga a la Tierrn y n otros planctns a moverse otrcdcdor
del Sol?
Ejercicios 16
l. En el experimento d=rito en eslc p3r~gr:ifo, 13 m••a de la bol• de
mercurio er:1 igunl • 5 ltg. ~u rndio, 4..S cm, la mas3 de la bol3 de
plomo, ·6 t , su r~dio, 0,_5 m. ¿Cuf1l ha de ·~r 1'I nii1sa de la pesa que es
rcciso añadir al pl:ili!lo dcr•"t:ho de la oalanza, r~ra cqud!brnr la
r.
uel'7.a de atracción elllr~ las bolas de plon>o y de mercurio?
2. Dos naves con una masa de SOOOO t cada una se encuentra o en la rada
de un puerto a una dist3Jlcia de 1 km una de o:ra. ¿Cuál :era la fue=
de atracción entre ellas?
3. Calcular la fucrzn de atracción rnrrc la Luna »la Tierra. La mas.~ de la
Luno es mi.:::: 7 • 1012 kg. la m:sa de la Tierra, "'r :::: 6.· !O" kg. la
distancia entre ellas se conside<a igun l a 3,84 . 10• ni.
4'. Un cosmonaula descendió sobre la Luna. Lo alrncn 1a111::¡ ésta. como la
Ticrrd. ¿Cu~nlas veces es mayor In fuena de :itraccitu del rosmoo:auta
hacia l:i Luna que h::ci• la Tierra? El radio d: la Luna es i¡;u~!
n !730 km.
S. ¿A que disiancfa de'" su¡¡crficie tic In Tierra la acclcrnoon de 13 c.~lda
libre de los cuerpos a nucs1ro plnnei.i es igunt a ~~ r.i/s 1 ?

5.4. . fuerza de gra'<l:edad. Peso de un cuerpo

FUER:ZA DE GRAVEDAO. Una de las manifcsiaciones de la


fuerza de gravitación universal, es la fuera de gravedad, o sea,
la fuerza con que la Tierra atrae a los cuerpos. Designemos la masa de la Ticrr a
por M y .su radio por R, la masa del cuerpo dado por 111. Entoncc-s., de acuerdo
con la ley de gravilación universal, la fucna que actúa sobre el cuerpo en l:is
p roximidades del planeta scr{l:

(1)

Así obtuvímos la fuerza de gravedad. dirigida al centro de la Tierra


Si sobre el cuerpo actúa sólo cstn fuerza (todas 1:1.~ demás están equilibradas),
él realiza la cnídn libre. La ;ocelcración de h1 c:1it!n libre se puede h:ill;1r haciendo
uso de la segunda ley de Newton:
F Mm M
o~-~o-- = G - . (2)
m R'm R'
De aqui vemos que lo a1;elm1< ión de /a'caida libre y 110depc11de1((! la masa m del
cuerpo y, por lo tanto, es igunl para todos los cucr¡:-.os. Ahora podemos escribir
que ll fuerLa de grnvedad
F= wi.

Esta expresión para la fucna de gravedad ya l;i h;ibiamos deducido antes (v~:i.sc
4.6).
L3 fuerza de gnwedad, que actúa sobre el cuerpo, es igual al producto tlc b
m:isa de. é.~te por Ja acclernc:ión <le la caidn libre.
¿CUANDO NO SU CUMf>U: LA FÓRMUL,A (2)'/ l!:obJmtt!o cn rigor. l.t
fórmufa (2), lo mismo que la segunda ley de Newton, e.~ jusln cu:!n<lo Ja caí<la

115
libre se considera con rclnción a un sislcma inercial de referencia. En ia· super-
ficie ele la Tierra pueden ser considerados ínercialcs los sistemas de· referencia
que están rclacionadqs con los polos del ·planeta, puc5to que éstos no t~man
parre en su rotación diaria. Todos los demás puntos de la superficie terrestre se
mue.ven describiendo circunferencias con aceleraciones centrípetas, por lo que
l os si.~t<lmas de referencia ligados a estos puntos no son inerciales. Para ellos no
puede ser aplicada la segunda ley de Newton.
La rotación de fa Tierra conduce.a que Ja aceleración de ia caída libre, me-
dida con relación a cierto cuerpo en la superficie terrestre, c.~ distinta en
diícrcntcs lalitudcs.
Otr<t causa, aunque de menor im1>9rtancia, de que fil aceleracÍón de la calda
libre. en <.Jlvcrsos punto.~ de la Tierra c.~ distinta, viene rcl;icionada con que el
globo terráqueo está ligcriuneute aplagado en los polos.
Los e~pcrimcntos muestran que la aceleración de Ja caíd:i libre, medida
rc.,pcctn de In su¡lCrfícic de J;i Tierra junto a los polos. e:; igual a unos 9.R3 m/s 2 ,
en el ecuador, 9,78 m/s 2 , en la latitud de 45", 9,8 1 mjs 2 •
Los valores numc~icos aducidos nos muestran que la acclcraci6n de In caída
libre. en divcrs:1s regiones del gloho terrestre. difieren muy poc-0 y son muy
próximos al valor ca lculado por la fórmula
M
u~ GR':::: 9.83 m/s 1•

Por esta caus.1, al rc.aliwr cálculos aproximados, se menosprecia el hecho de


que el sistema .de referencia relacionado con [¡t superficie de la Tierra no es
inercial (es d~ir, no se tiene en cuenta la rotación del globo terráqueo), así
como el hecho de que la forma de Ja Tierra no es del todo esférica. La
aceleración de Ja caída libre se considera igual dondequiera y se calcula
np1icando la fórmu la (2). .
En cierta.> regiones de la esfera terrestre, fa aceleración de la caída libre
difiere del valor aducido más arriba por otra causa más. Semejantes
discrepancias se observan en aquellos. lugares, donde en las entrañas de Ja
Tierra yacen minerales cuya densidad es mayor o menor que Ja m<Jdia para la
Ticrrn. Allí, donde hay yacimienlos de minerales mits densos, el valor de y es
mayor. Esto permite a Jos geólogos hallar Jos yacimientos de minerales mi-
diendo el v:ilor de g.
Por último, la fuerza de gravedad y, por lo tanto la aceleración de la caída
1ibrc, v11rian al alejarse de la superficie terrestre. Si el cuerpo se cncucnlra a Ja
altura h sohrc dic;ha superficie, la expresión para el módulo de l:i aceleración g,
deberá C'Scribirse en la forma
M
g~G (R+h)'.
Por ejemplo, al subir a una :iltura de 300 km la aceleración de la caida libre
disminuye 1 m/si. De la fórmula aducida se infiere que, siendo las alturas sobre
la Tierra no sólo de varias dcccn:is o bien centenas de metros, sino que incluso
de muchos kilómetros, Ja fuerza de gravedad puede considerarse constante,
independiente de la posición del cuerpo. Sólo por esta causa, la caída libre cerca

116
de· !n Tierra se puede considernr como mm•imicl:to 1111f(ormcmc11te vtiric1do.
PESO DE UN CUERPO. Recordemos (véase A. V. Piórishkin, N. A. Ró-
dina. 'Física 1) que la fuerza de gravedad, que actúa sobre un cuerpo, debe
distingui~se del ¡)eso del cuerpo. Se denomina peso de un cuerpo la fuerza con la
que éste actúa sobre el apoyo o suspensión a causa de su atracción hacia Ja
Tierra P.o r eso, hay qt:c tener presente que el peso del cuerpo y la fuerza de
gravedad siempre están aplicados a diferentes cuerpos. El peso del cuerpo <:<>
una fue\'Za prov~ada por su deformación al estar en interacción con el apoyo
o bien la suspensión.
MEDICIÓN DE LA MASA DEL CUEHPO MEDIANTE SU PESAJE.
En el capítulo cuarto hemos llegado a saber que podemos determinar la masa
d,e un c11.erpo, midi'cndo la razón de los módulos de las acclcracionc~ durante b
interacción del cuerpo dado con otro cuerpo tomado como patrón de masa. I'.s
evidente que este metodo es muy incómodo y, por regla, no se utiliza en la
pr!1ctica. Vamos ¡i cxamiu::r oíro proccdimic11to, nmclio má< có1:wdo. par;1
medir la masa. Este procedimiento rcdbc e( nombr.:: de r.t:SAJE. L~.
dcterminadón ·d c la mns:i según dicho mi:to<lo $C basa c'n que la ft:er1~1 de grn·
vedad que.actúa ~obre el cuerpo y In mas:i tic éste son proporcion::lcs entre si:
¡." =mg.
La fuerw de gravedad puede ser nrndida con una babn1~1. )':I que por su
módulo es igual al peso del cuerpo, si la balan1.a ju:ll<> ccn el c11crp(I que se pesa
está en reposo o bien en movimiento rectilíneo y uniforme rcspc<.:lo de la T1em1.
Por eso, micicodo el peso del cuerpo P = F en una babuz.a Je rcso.-tc
y conociendo la aceleración de la caída libre !j. en el lugar donde ~;e rc:iliza el
pc:saje, es posible calcular la masa empicando la fórmula
p
m::;;- ,
g

Es mús cómodo ai:n dctcrmin;tr la masa pesando el cuerpo en una balanza


de brazos, en la que se compara el peso del cuerpo y el oorrcspoudicute a la~
pesas. Cuando la balanza está e<1uilibrml;1, se puede afirmar que el peso dd
cuerpo es i(;ual ni de las pci;as. ,Pero si los pesos de los cuerpos son iguales, lo
son también sus masas. Como en las pesas se indic:u1, procismnentc, sus masas.
la masa del cuerpo se obtiene sumando simplemente los nlimcros indicados en
las pesas.
L:1 bal¡mw de brazos es un instrumento muy sensible. La menor mas11, que
puede. apreciarse con una balanza de precisión, constituye millon6simas de
gramo.
PROBLEMA. Calcular la ma~a de la Tierra si conocemos la aceleración de
la caíd:1 libre cerca de su supcrlicie. .
Solución. Como es lógico, Ja masa de la Tierra no puede ser medida
poniéndola .sobre una balanza. Pero su cálculo es posible haciendo uso de ta
fórmula para la aceleración de la caída libre:
,M
y= Gfii" ·

11 7
De aquí, la masa de la Tierra
M~!!!!:_
G
Los valores nwnéricos de g y G fueron determinados a su tiempo por vía
ex peri mental:

G,. 667· IO- " N ·m'


' kg'
y
lll
ga9,8 7 ·
8 radio medio tic la Tierra también es conocido:
1< = 6370 km= 6,37. (06 m.
Poniendo los valores de g, R y G en la fórmula para M. obtenemos;

9,8 -~ (6.37 - tO'' m) 2


M= s ~6·1024 kg.
11 - N·m'
6.67 . 10- -
kgª
i La nrnsa de la Tierra es casi igual a scL~ cuatrillones de kilogramos!

< 7 l. ,,Qué se llnm• fucr7;1 de ¡;ravedad?


2. l.a acclernciun de In c:1íd11 libre de tus c11crpos 110 depende de su rn•s:•
;.Ocurre lo mismo con In lucn;a de grave<fad?
3. ¿fa igual l> fucn.1 de gravedad en IOOo.<; los lugares del globo terrestre?
4. ¿ lnfiuyc la rotación de l:i Tierra en torno de su eje sobre la fucc1., Je
gravedad?
S. i. Variar!1 In fuerza de gravedad que actíoa <ohre 1111 cuerpo. al alcj;irlll
Je la superficie Je In Tierra?
6. ¿Cómo c.<I~ dirigida la fu~r>a de grnvcd:ul que acilo:• subrc cu<1lqu1er
QJcrpo'l
7. ;.En qué: consiste bi diferencia enue el peso del cuerpo y la fucrz:i de
gravedad aplicada " él1

Ejercicios 17
¿('uál ser~ b masa del cuerpo, si la fucna de grovcdad que nctí1a sobre
el es igual ~ 49 N? El cuerpo se encuentra cerca de la superfic:ie de In
Tierra.
2. ;,/\qué: :11lur11•obre1:1 Tierra. la fuerza de grnvcJad que actúa sobre el
cuerpo disminuye dos veces?
3. Hallar la fucna de a1racción que actúa sobre un cuerpo de 1 kg de
m;ssa en las pro• imidades de la superficie de la Luna. ¿En cu~nlas
veces diícrirfi la fuer¿.~ de gravedad que sobre ese mismo cuerpo actiia
junto a la supcrlicic de la Tierra?
4 C:ileular In acclcrneión de In caída libre de los cuerpos en las pro~imi·
JaJes de In superficie de Marlc. La niasn de M arlc es igual a 6 · 10" k~
su radio, 3300 km.

118
5.5. Fuer:z:a de rozamiento.
Rozamiento en reposo o estático
Ya hemos hablado de una de lns manifcstacionc.~ de las
inleracciones elé<:lricas entre los cuerpos, a saber, de la fuerw
elástica. Otra de tas manifestaciones de dichas in teracciones es la ruer7.a de
ro:z.irniento,-a 13.que nos hemos referido mf.s de um1 vez. !;s necesario hablar de
ella ya que en las condiciones terre.~lrc.~ acompaña a lodo movimie.nlo de los
·cue~pos. A consecuencia de lu fuerza de rozamiento el movimiento de los
cuerpos, al fin y al c;ibo, cesa, claró estil si es que sobre el cuerpo nu acliia1\
algunas d~ las demás íuer1~1s, por ejemplo, la elil~tica o de gravedad.
Recordemos (vcase A. V. Piórishkin, N. A. Ródina. Fisicn I} que ll• fuena de
rozamiento surge durante el contacto directo de los cuerpos y siempre csl!l di-
rigida a lo 1a·rgo de la superficie de contacto, a diferencia de la foer¿¡1 cli1stic:1, di-
rigida en se111ido perpendicula r a dicha superficie.
E~(udiemos en un experimento el prnccso de aparición de l:t fucrz;1 de
ro.z.1miento. En l:i fo to (lig. 105) ~e nrncstra el instrumento para. rcalil.ar el
experimento. En el cuerpo sil u;id<»sobrc el snporte. cs1:1 fijado .el din:1111ú1~~ctrn.
de cuyo éordó11 tiramos con la mano. En la fig. 106 viene rcprcscr·1fado el
csquem:1 del experimento, en el que la acción de la 111;1110 se ha sustituido pür i:l
de una pesa, fijada de un cordón que pasa por una polca. Sobr~ el ·C:l!Cr.pn
acluan las siguientes iuerzas: la fuerza f. paralidll a la srrpaficie ill.' cm11auo de
aquél con la mesa. Esta fuerza es la que muestra el din:tmómetro. Ad~:nús,
sobre el cuerpo actüa la fuert.a de grnvcditd (en la fig. 106 no se muestra) y la
fuerza de la rc;1cci6n del apoyo Ñ, que la equilibra, esta ultima viene provocad<i
por la «icformacion de la mesa y está dirigida en sentido verp1?1ulirulur a la
superficie de contacto del cuerpo con la mesa. Si la pesa no es lo suficicn1cmcntc
grande, el cuerpo permanece en reposo. Esto significa que.junto con la fuerza f.
sobre el cuerpo acttia una íucrza más fr,0 , , del mismo valor numérico, pero drri-
¡¡ida ~o sen(kló eon'rr¡irio::
.j'!-roi = - ¡:,.

Fig. 105

11 9
í-ig. J06

Precisamente es!;; fuerza es la llamada FU.F.RZJ\ DI: ROZAMlEN'rQ EN REl'OSO


o r..ST ATIC'O.
t\umcntcnllls la car¡¡:i, ;iil:tdié!1dole un;t pcs;1 ml1s gr;mdc. El <linum6mclro
mostr:1rá que la fuerza F ha aumcnt:ido. Pero el cuerpo sigue en reposo. Quiere
da:ir. que junio con 1:1 fuer7..a F tnmbicn h:i crecido la fuen.a de r01~11niento en
rc¡ioso, Y" <1uc lo mismo que antes, las dos fuc17,¡is son del mismo módulo y su
dirección es o¡iuc~ta. Eu esto consiste la singularidad fundamental de la fucn,;1
de ro1.;1 micnl o en. reposo.
La fuerí'~l ele rozamiento c~tillico es siempre de igua l módulo y de dirección
opuestn a la fucm1 aplic.1da al cuerpo en sentido paralelo a Ja superficie de
coJ1 lacio de éste con otro cuerpo.
Por üllimo, con cierto valor determinado de la masa de Ja carga y, por lo
htnto, de su peso, el cuerpo ~e pone en movimiento y comienw a dcsli?.arse.
Esto significa que existe una íucrz.a de rozamÍCf!tO en reposo máxima 1:,0,_ mltx.
Adcmlts únicamente en caso de que la fucrw F parnlela a J3 superficie llegue
a ser aunque sólo sea un poco m:iyor que la rrimcra, el cuerpo recibirá
;1cclcr~1ción.
La fuerza de ro?.amientc> c.~tillico es, justamente, la fuerza que nos difícuha
mover ob;ctos pesados: un armario, una mesa, un c.,jón, cte.
¡.('ero, por q11é ~de importancia el hecho de que el objeto sea pesado'! t\ fin
ele cue11ws, no lo movemos hacia <1rriba, o sea, en contra de la fuerza de gravc-
c~ad. /1 esia pregunta hall.aremos rc,spuesta en un e;1:perimenlo.

Fi¡;. 107

120
f"i¡;. IOS

Coloq11cmo.5 sobre el cuerpo cierta carga. con el fin de apretarlo :1 fa mc.~a


con ml1s fucn:a (figs. 107, 108) (en lugar de esto podemos presionarlo con fa
mano. con un muelle. cte.), Oc este modo aument:tmos 1:1 fuen,1 dirigida
pcrpcndicularmcntc a 1;1 superficie de coutacto i:i11rc el cuerpo y la mesa. 1Jid1a
fucna recibe el nombre de Flll\R7.A o¡¡ rR!l.'ili>N. Si :1l1ora de nuevo medimos la
fucr1.a m~xima de ro1.;1micnto en reposo, es decir, la íuerza necesaria para que el
euer¡>o comience a dc.~h:rnrse, observaremos que aumentó tantas vL-cCS como
creció Ja fuC!7;1 de presión.
La fucrz.'I mfutima de rozamiento en reposo es proporcional a la fuerw de
presión.
Según la tercera ley de Newton, la fue17A1 de presión del cuerpo sobre d
apoyo es, según el módulo. igual a la rcacciün del apoyo. Por esta raz611, la
fuerza máxinm de roz.1micnto en reposo es proporcional a la fucna de la
reacción del apoyo. Por consiguien te, p:ir:i los módulo~ de rlíchas fuer?..:ts
podemos escribi r:
F,0 7.. nilll = 1tN,
donde 11 (letra griega "my"') es un cuclicicntc de propo1cion:1lidad, ll:unado
COEl'ICIENTI: DE ROZAMtJ;NTO.
EL ROZAM IENTO NO SIEMPRE ES OBSTÁCULO PARA EL
MOV IMIENTO. liemos dicho que la fucrz., de ro:r.;unicnto obstaculiza el
com1enio del movimiento. Pcm. por otro lado, hay casos en que la fuerza de
rowmic1110 en reposo es l:i cnusa tlcl moviruicnto del cuerpo. Asi. por ejemplo,
ni ¡mdar es precisamente la fuerza de roiamiento en reposo r\ , que actúa sobre
In sucia, la que nos comunica la acelernción (í\g. 109). La suela no se dc.~lizn
hacia atri1s y, por consiguiente, el rozamiento entre ella y el suelo es el
rc>u11niento en reposo. Si la sucia resbala. resulta imposible andar. En lo que
ataiic u la fuc17.:t F1 , igual y opuesta a f. 1 , comunica la aceleración a la T1err.1.
De este mismo modo, las ruedas de un automóvil y de otros \'chiculos autopro·
pulsados, parece como si se repelieran de l:i ticrr.1 y esta fueri.a de repulsión es la
de rozamiento en reposo.
Cuando en una transmisión por correa ésta obliga a girar a la polca
(lig. l 10). la fuerza 11uccomu111ca la ¡icclcraciú11 a fo c\11'011.1 d e !;1 p<)k;1 1a111bii:11
es Ju de ro1.,;unien10 en reposo entre la correa molri1. y la polc.1.

121
Fig. 111

Fig. l()I}

Fig. 110

l. Un niño empuja una líbrcria con el mluimo esfuerzo que puede


Jcsarrollar, pero no logra dcsplaiarln. ¿lfay aquí o no violnc16n de In
segunda ley de Newton, de acuerdo con la cual un cuerpo sobre el que
actúa unn fuerzo varía su velocidad?
2. i.Actúa o no In fücrza de rozamiento sobre una mesa ubicada en In
hnbilación?
3. ¡,Durante qué. circunstancfas aparece la íucrza de ro1.amícn10 en
reposo? ¿Cómo cst!t dirigid., esta ruen:i?
4. ¿Que es la fuerza de presión?

Fuerza de rozamiento de desli zamiento


5.6. o cinemático
1::11 el pari1grnfo anterior hemos aclarado que si la fuem1,
nplicada hacia el cuerpo en sentido paralelo a su superficie de
concacto con ocro cuerpo, es aunque sólo sc:i un poco mayor que Ja fucr1~1
máxima de rozamiento en reposo, el cuerpo adquiere acclcraci6n y comienza
a deslizarse por Ja superficie del olro cuerpo. Sin embargo, en semejante caso
.~obre el cuerpo tambii:n actúa la íue17.a de rozamiento. Sólo que aquí
tropcz.amos con FUERU DE ROZAMIENTO DE DfSl.IZl\MIENTO, también
dcnominndu ROZAMIENTO CINl:MATtCO. Las mediciones nos muestran que.en
módulo esta última es aprollimadamenie igual a fa fuerza máxima de
ro7;1mícn10 en reposo. u1 fuerza de rozamiento de deslizamiento (que
a continuaci'ó n vamos a llamar simplemente fuerza de rozamiento) cscá siempre
dirigida en senlido concrario a L'l velocidad rel~tiva de los cuerpos en contncto.
Esta es la singul11ridad mas importante de la fuerni de ro:iamienlo.
La dirección de la fueria de rozamiento (cinemático) es opuesta al sentido
de fa velocidad de movimiento del cuerpo, con relación al que $C encucncra en
contacto.
La acckradún .co m11nicada al cuerpo por la fuerza de rnza111íc:nlo, cambién

122
tiene dircccion opuesta a la de su velocidad relativa, es decir, la fuerza de
rozamiento de deslizamiento siempre conduce a la disminución de la velocid;uJ
relativa del cuerpo.
Lo mismo que la íucrza máxima de rozamiento en reposo, la de
deslizamiento es proporcional a la fuerza de- presión (y por lo tanto, a In fuerza
de la reacción del apoyo Ñ) que sobre el cuerpo actúa:

Froz = µN.
Et·codicientc de proporcionalidadµ es aquí el mismo que en la fórmula para la
fuerza maxima de rozamiento en reposo.
De la fórmula para la fuerza de rol.amiento, se desprende que µ es igual a ta
raión de los módulos de tas fucr7.as de rozamiento y de la reacción del apoyo:
F
µcN.
Por regla, este coeficiente c.~ menor que la unidad. E.5lo significa que la
fuerza de r ozamiento es menor que la de presión. Por ejemplo, si el coclícic11tc
de roz;;unicnia sobre 1;1 supcrfici.c de la mesa (lig. 111) c.~ igual a 0,5, quiere decir
ques.io;n!,lo el peso de uoa barreta de 20 N, ésl<t puede sa pucsl:I en movi111ie1110
y dc.~plazad;1 ppr Ja mesa, aplicándole ·una fuerza de 10 N.
El coeficiente de rozamiento caracceriza no sólo el cuerpo sobre el que actúa
Ja fuerza de ro7..amicnto, sino que al mismo tiempo los dos cuerpos ¡¡ce rozan
uno con otro. Su valor depende de los m<1teri:ilcs de los que cst[111 f:tbrie<1c!ol' los
cuerpos en contacto, de cómo están maquin:1das sus superficies, e.le 1;t rngosiclac.l
de éstas, etc. Los experimentos han mostrado que la fuerza de rozamiento no
depende del ltrca de las superficies en cont<tclo y de la posición relativa de los
cuerpos. Por ejemplo, el coelíciente de rozamiento del patín sohre el hielo es
idénl ico a lo largo de toda l:i pista, claro está , si la superficie del hielo es igual
por doquiera. Así pues, la fuerza de rozamiento es una cxc!usiú11 tic la rc¡;la
general. según la cual la fucria. que actúa sobre un cm:rpu, c.lcpendc de la
posición d e éste respecto del cuerpo con el que está en i:itcracción. Resu!t a que
la fuerza de rozamiento depende no de la posición del cuerpo, sino que de $ 11
ueloddad. Por ot ra parte, el módulo de la fuerza de rozamiento de dos sóliclo;
poco depende cambién de su velocidad relativa. La dependencia entre la íuen:a
de ro7..amicnto y la velocidad consiste en que, 11/ variar In clireccié11 de In 1«:ioc;-
d<1d, cambia ta111bié11 el sentido de la fuerza el~ rozamiento.
Para ciertos mntcrialcs, Jos va láres del coeficiente de rozamiento se indic:m
en la siguiente tab la :

Matcri.~lcs Cocficicnlc
de rozamicncc
Madera sobre madera . . . . . . . 0,25
Caucho sobre hormigón . . . . 0.75
Correa de cuero sobre una poica
de fu11dic1im . . . o.s<>
Acero sobre acero . . . . . . . .. 0,20

lll
F;
- V

'

- V

~
l'igl12 ~
Fig. 113

Estos valores del coeficiente de rozamiento se refieren a las superficíeo; sin


engrase. í;.,tc dis111inuye 11otori:11ncntc Ja íuerza de rc>7J11nic11to. Por ejemplo, el
acero sobre acero con engrase se desliza con Ju m i~ma facilidad que el neero
s11brc el hielo: el coclícicnle de roz:uniento ennslitnyc tnn sólo 0.04. El
nw.mnicntO cnhc sólidos en contacto (sin engrase) recibe el NOMDRll DI! SECO.
¿POR QlJÚ EL ENGRASE DE LAS SUPERFICl.ES EN CONTACTO
REDUCE EL COEFICIENTE DE ROZAMIENTO? L.-i cuestión radica en
que cu1mdo los sólidos se mueven, haciendo con tacto con liquidos o g:tScs.
también surge una fuerza paralela a la superficie de contacto y dirigida en
sentido opuesto a la velocidad relativa de los cuerpos. Por este rasgo se parece
a la fuerza de rozamiento seco. Con írccuenein, la denominan FUERZA OE
ROZl\MIENTO IJQVlDO o viscoso. Pero por sus manifestaciones difiere de
aquella de manera notable. Es mucho menor que la fuc,rza de rozamiento seco,
justamente por esto el engrase disminuye la íucrza de rozamiento. A veces, In
fuer1.a de rozamiento liquido recibe el nombre de f'Ul!RZA DE RESISTENCIA.
Examinemos con mayor de1alle la fuer7.a de resistencia que surge durante el
nmvimiento de un cuerpo en el seno de un liquido o gas.
Al moverse un sólido en un liquido o gas, no aparece la fuer7.n de
rozamiento en reposo. esto quiere decir que incluso la mM pcquci1a fucm1,
aplicada al cuerpo, comunica a éste aeelernci6n.
Por nueo;tra propia experiencia, muchos sabemos que, al estar en una bal$a,
con un pequeño esfuerzo es posible arrancar de la orilla empicando una pértiga.
Pero con este mismo procedimiento, montados sobre la mi$rna balsa, no merece
1:1 pena n1 siquiera intentar moverse por tierra lírme. La carcncilt de la, fuer:w de
rowmiento csti\lico en Jos líquidos puede obscrvnrsc con facilidad en el
siguiente experimen to. Pongamos un trocito de madera sobre el agua con1cnid:1
e11 un ancho rccipientc(líg. 112). Resulta íácil ponerlo en movimiento (variar su
velocidad) incluso con una pequeña fuCl7.a : es suficiellle soplar o bien
empujarlo con una banda de papel. Pero si ponemos ese mismo trocito de
111;1dcrn sobre la mcs;i, sólo podremos ponerlo en movimiento aplicándole una
fucrw bast:intc grande, que supere Ja fuerza mi1xima de rozamiento en reposo.
/\ <lifcrcnci;1 de la fuerza de rozmnicnto s~-<:o, lll de rc.~ istcncia en un lil111ido
o gas no ~ólo depende de la dir~ción, sino que tnmbién del modulo de In
velocidad re\ativ11 cJcl cuerpo y el liquido. /\ pequeñas vclocidadc.~, la fucr1..a de

124
rcsistencin es proporcional a l:l velocidad, mien tras que a grandes velocidades
es ya proporcional al cuadrado de la vclocid;id.
Además, la fu crla de rcsitcncia depende en <ilto grado de la forma de los
cuerpos.
En la fig. 113 se muestran t res cuerpos con iguales dimensiones de la
seoción transversal. Pero si éstos se mueven en el seno de un líquido o gas a las
mismas velocidades, rcsul!aril que la mayor fuerza de resistencia actúa sobre la
arandela plana (figura superior), la menor, sobre el cuerpo en forma de gota
(figura inferior). -
La fomia geomctrica del cuerpo, con la que la fuerza de resistencia es
pequeña, recibe el nombre de CURRENTJLiNEA o AEl<OOt NAMtCA. A los aviones,
automóviles y otras máquinas que a grandes velocidades se mueven por el aire
o el agua, tienden a darles forma aerodinámica, en tan to que sus superficies se
alisan minuciosamente. . Esto ayuda a reducir In fuerza de resistencia.
Cabe advertir. por último, que hasta el momento no está estudiada en plena
mcdidn la n;ilurnlc¡-:;i de la~ fucrt.;IS de rozamiento.

i. 7 l. ¿Qui: es la fuerza de roz:imienlo de desliwmiento (rozamiento seco)'!


¿Cómo es1r1 dirigida?
2. {.Qué es el coeficiente de rozamicmo?
3. ;,Por qué es pcli¡¡roso conducir un coche por una carretera hclnda'
4. i.Qué ínerza debe estar aplicada al cuerpo, c¡ne yace sobre un plano
horjzontal, para ponerlo en movimiento por dicho plano'/
5, La Cucr1..1 de rozamicnlO entre las ruedas de una biciclcca y el !\uclo casj
no depende de la velocidad. Pero s:tbemos que cuanto mayor ~ca la
velocidad que desarrolle el ciclistn, tanto mayor fucna muscul.u tiene
que aplicar ~I sobre los pedales. /.Con qué está lis3do scmcj:u11c
fenómeno?
6. ¿Es necesario darles forma acrodi11i11nica o las naves cósmicas? ¿Y
a los cohetes que se lanzan 3 la órbita?
7. ¿Por qu~ a los tractores y apisonadoras no se les da forma
acrodinAmica?

Ejm:icios f 8
Cak:ulnr L, rucr7., COll la que h:iy que empujar una barrela de madera
de 20 kg de masa sobre un suelo de madera a ,·clociúad constante.
¿Cómo se movcta la barreta si se le aplica ona fuerza mayor que la
calculada?
2. Durante un trnbajo prolongado, un caballo dc.~rroll;i una fuerza de
600 N . ¿Qué carga mfuima podra transportar sobre un trineo, cuyn
masa es de 100 kg. si el coelícicmc de rozamiento de los patines con la
nieve es 0.05? Hay que eonsidernr que L1S lanzas del trineo son
paralelas al camino.
Un;i barreta de caucho está oprimida por un muelle contra una pared
vertical de hormigón. La fuer1.a cl á~tica del muelle es perpendicular a In
pared y su ml>dulo es igual a 100 N. ¿Qué fue!7.a hay que aplicar sobre
Ja barreta para ponerla en movirniento1
Lo más importante
en el qu into capitulo
Todas las fuerzas conocidas en la 11alur:tlC7.a son
manifestaciones de pocos t ipos de interacciones. Las fuerzas que se estudian en
medmica son la maniícstación nada más que de dos intcraceionc.~:
clcctromagnétic:1s y gravit.alorías.
Las fuerzas elás tica y de rozamien to son representaciones de In interacción
electromagnética.
L11ji1el'2t1 eltís1ie<1 su rge durante Ja c.lcíormación de un cuerpo a causa del
dc.~plazamiento de una de sus partes respecto de otras: la proyección de Ja
f\icrza clr1~tica queda definida por 1:1 ecuación (ley de Hookc):

/.,(1 .fue.na tic• /1.1 g1·e1vitaciri11 1111iv~rsc1/ es también manifestación de la


interncción gravitatoria:
mJm 2
F = G-,-,-.

Las fuerzas elást ica y de gravitación dependen ele la dl~posición mutua de los
cw•r¡ms en /11teracció11 , es .tfccir, de s11s coorde11ndas.
La fuerza de atracción de los cuerpos por la T ierra, en las proximidadc.~ de
su s11pcrlicie, c.~ igual ;i 111!/ y p11cde considerarse constante, si las distancias de
k\$ cucq)Os desde la superficie de 111 Tierra son pcqueilas en comparnción con el
radio de nucslro planeta.
L11/11aw 11!' r<1wmi<•111n surge entre los cuerpos en contncto, tn1110 entn: los
que se encuentran en reposo (rozamiento en reposo}, como en movimiento
(rozamiento de deslizamiento). Esta fuerza está dirigida 11 lo largo tic lo >11p~,.­
jicir! de contacto. en sent ido opuesto a la dirección del movimiento n:lalivo de
los cuerpos en contacto. La fuerza de rozam iento no depende de la coordenada
ele un cuerpo respecto del otro, sino que de su 1,"t"/oe'itlt1d l'datii~1.
6
A PLIC ACIÓ N DE LAS LEY E S DE DI NÁMICA

PARA TODAS LAS FU ERZAS EXISTEN LAS MIS MAS


LEYES DE M OVIM IEN TO
Haciendo uso de las leyes de movimiento, descubiertas po r
Newton. y sabiendo medir o calcular las fucrzns, puede ser
resucito el prohlcma fuod~mental de mecilnica: partiendo de las fuerzas
conocidas y las condiciones iniciales, se puede delerminar la aceleración.
conociendo ~la, la velocidad y, por fin, las coordenadas (posición) del cuerpo
CJl todo momento de tiempo.
Rara vc. se observa que sobre un cuerpo actúe sólo una fuerza, a saber: la
el~s1ica, de rozamiento o bien de gravedad. En la mayofta de los casos, sobre el
cuerpo aclúan de forma simulláne-.i varias fuerzas. En scmcj3nle caso, 1:1
aceleración viene determinada por la rcsullilnte de todas l~s fucr¿¡1s apliClldas
Pero puede ocurrir que, aunque el cuerpo csl~ sometido al efecto de varias
fuc!'Z<'l$, sólo un a de ellas tenga importancia e.~cncial. Las demás o se comp<:nsm1
entre sí, o bien por su valor absoluto son pequeñas.
Vamos, precisamente, a comenzar por semeja ntes c¡1sos.

Movi m ien to de un cuerpo bajo el efecto


6.1. de la fuerxa e lás t ica
Parn cmpc7.a r, cx;uninemos el ctiso cunndo la vclociclad inicia.1
úcl cuerpo es igual a cero o bien cstft dirigida en paralelo a In
fucn.a elástica :1plicada.
Y:1 s;ibcmos que la proyl-cción de esa fucrw sobre el eje X (Fdiutl< == - b.
Esto ~ignifii;;1 que In fucn:a Pel~" varia al cambiílr la posición del cuerpo :il 11uc
csti1 aplicada. Recordemos que el alargamiento de un muelle (o de cualquier
otro cuerpo ell1stico) determina, justamente, In postción úcl cuerpo respecto al
cxlremo de un muelle no deformado.
¿Cómo se mueve el cuerpo bajo el inílujo de ~cmcj:mte fuen.'l vJriablc? Esto
lo podemos observar recurriendo a un experimento.
Fijemos el extremo de un muelle en un carrito sobre el que se encuentra un
cuerpo macizo. El otro extremo del muelle Jo sujetamos en la pared (líg. 114).
Tirando del carrito lo desplazamos a varios ce11tí111etros, dc.~pucs de lo cua l lo
soltamos. Veremos que el carrito ~e mover:• pcritidicamcnte a Ja derecha y ;i la
1zqu1erda rc-;pccto de su posición inicial. Semcj:ulle movimiento es llamado
OSCILATORIO o VIBRATORIO.
Aún más sencillo rcsuha observar el movimiento vibratorio de un cuerpo al
colgarlo de un muelle (líg. 115). Estirando el muelle a varios centímetros
y soltándolo veremos que el cuerpo comcnzurá a reali7.ar el movimiento
vibratorio.

127
'~ª¡::::.:¡.... .-.--,.,,,_. .-.-r .. ~rJCfi
Fog. 114

l"ig. 115

Haciendo uso de la segunda ley de Newton, es posible hallar la posición del


cuerpo en cualquier momento de tiempo. Pero semejante problema es
complicado, ya que la fuerui elástica es una magnitud variable. El movimiento
vibratorio será estudiado con detalle en los sisuicntes grados de la escuela.
Oc manera dist inta por completo se mueve JJll cuerpo al que le ha sido
comunicada una velocidad inicial, perpendicular a la fuerza elástica aplicada al
cuerpo.
Semejante caso fue examinado en 4.6 (fig. 83). Allí aclaramos que, para
semCJan1e dirección mullrn de la fuerza eláslica y la veloCidad, el cuerpo se
mueve dcscribicodo una circunferencia.
Por coru;iguienlc, cunndo la fuer¿.'\ elástica ttcne dirección pcrpcmlicular
respcc10 de la velocidad inicial de movimiento del cuerpo, aquélla le comunica
aceleración ccnlripcla y o.bliga a que el cuerpo se mueva sobre una
circu11fcrcncia.
, ? l. , Qu~ movimiento rcahr., un cuerpo si la única rucria que $Obre él
acrúa es la cl6srica7
2. ¿Qué podcmo.~ decir nccrca de la •cclcrnci6n de un cuerpo sobre el que
acH1a una luena vari11blc (por CJcmplo. la rucn.1 clástic.,)?
J. , Conduce siempre la aplicnc16n de la ruco.a clil$t ica sobre 1111 cuerpo al
movimicnlo vibralono de ~le?

Tarea
Observar el comportamiento de un cuerpo suspendido de uo muelle.
i Pasui el primero de inmedia10 al csr:ido ~ reposo?

M ovimiento bajo el efec to de la fu erza


6.2. d e gravedad: el cuerpo se m ueve
en la dirección vertica l
Ya a line.~ del siglo xvr, Galileo Galilci . estableció que el
movimiento de un cuerpo en caída libre es uniformemcnlc
vanado. Ademas, determinó que todos los cuerpos caen con igual aceleración.
Más tarde, se realizaron mediciones y fue aclarado que por su módulo dicha

128
aceleración es igual a 9,8 m/s 1 . Entonces, en los remotos licmpos de Galileo
y prolongado 1iempo después de ~l. estos hechos, e1tablccidos por
observaciones y mediciones, parecían bastante enigmáticos y no cn<:ontraban
explicación alguna.
Sólo las leyes de movimiento de Newton y la ley de gravitación universal
ponen en claro dichos hechos. Durante ta caída, los cuerpos se mueven con
aceleración porque sobre ellos actú a la fuerza de gravedad. La aceleración de
los cuerpos que caen· es constante a causa de que cerca de la superficie de la
Tierra, dicha fuerza es constante. Por último, el que lodos los cuerpos, inde·
pendientemente de su masa, se mueven con igual aceleración, se explica por e!
hecho de que la fuerza de gravedad, como en general la fucna de gravitación
universal, es proporcional a la masa del cuerpo al que está aplicada. Sobre esto
hablamos en 5:2.
Así pues, bajo la acción de la fuerza de gravedad, el cuerpo está en
movimiento uniformemente variado, el vector de aceleración g estll dirigido
hacia abajo \'abajo" es la dirección del vector gen el lugar dado), mientras que
su módulo 'es igual a 9,8 m/s 2•
Es necesario tener en cuenla que la aceleración de un cuerpo que cae no
cambiar11 si le .d amos un empujón hacia abajo, comunid.ndole Ja velocidad
inicial ii0 • Sólo que, entonces, el crecimiento de la velocidad comenzará. 110 des-
de su valor nulo, sino que desde 110 •
Tampoco variará la aceleración tanto en módulo, como en dirección en el
caso de lanza r el cuerpo hacia arriba a cierta velocidad in icial. En todos estos
casos, la trayectoria del cuerpo serll una recta vertical, lo que quiere decir que el
cuerpo está en movimiento rectilineo uniformemente variado.
Al resolver problemas dedicados a ese movimiento, en calidad de cuerpo de
referencia es cómodo, aunque no obligatorio, tomar la Tierra, eligiendo el
origen de registro de la coordenada en su superficie o bien en cualquier punto
dispuesto más arriba o más abajo de ~ta, además el eje de coordenada~
conviene dirigirlo por la vertical hacia arriba o hacia abajo. La altura se suele
designar con la letra h. Entonces (v~c la fig. J J6), la coordenada y del cuerpo
serll simplemente su altura sobre el origen de rcgislro. En este caso, la
proyección del desplazamiento del cuerpo y- y0 corresponde a la variación de
la allura. Por eso Ja proyección del desplazamiento es igual ah - Jr 0 , donde 11 0
es la allura inicial (11 0 =Yo ).
Las !6rmulas para calcular las coordenadas (alturas) y las velocidades, en
nada difieren de las obtenidas en 2.2- 2.4 para el movimiento reclilín eo
uniformemente variado.
La coordenada del cuerpo (altura) será:

(1)

La velocidad del cuerpo en cualquier momento de tiempo:


Py = llo~ + gpl· (2)

129
y y

--.v=o
vo


o
.e
11
"' s:;
11
v l· h

Yo

Fig. 116 o Fig. 117 o

La velocidad del cuerpo e11 cualquier punto del recorrido:

v; = l'~y + 2g1 (h - li 0 ). (3)

La proyección g1 es ¡xisillva si el eje 1' está dirigido hacia abajo y negativa si


dicbo eje se dirige hacia arriba. Las proyecciones 1101 y 111 son positivas, si la
velocidad tiene la misma dirección que el eje, y negativas, en el caso contrario.
Examinemos e¡emplos sencillos.
PROBLEMA t. Cierto cuerpo ha caido de una allurn de 100 m. Hallar el
uempo que dura la caída del cuerpo a la tierra y su velocidad cuando el primero
choca con la segunda.
Sol11ci611. Elegimos el origen de registro de la coordenada y (altura) en la
superficie dela Tierra, mientras que el eje de coordenadas Y lo dirigimos hacia
arciba {véase la fig. J16). Entonceli 9r = - g, ºr"' - 11, llo¡• =O {1el cuerpo ha
caído, no ha sido laniado !). Por último, en el momento de su aterrizaje, /1 =O.
El llempo de la caída lo hallaremos empicando la fórmula (1), que se
representará asi:

0 = h0 +0- ~ .
2
De aquí

La velocidad de aterriiaje se calcula de acuerdo con la fórmula (2), que se


c.1cribirá así:
.., 111
- voO - gt, o bien u=gt, v• 9,8 -;r·4,S s e:: 44 s·

130
PROBLEMA 2. ¿A qué allura se elevará un cuerpo, lanzado hacia arriba
a una velocidad inicial 110 ·= 44 m/s? Calcular el tiempo de la subida a dicha
altura.
Solución. Lo mismo que al resolver el problema anterior, dirigimos el eje de
coorden~das hacia arr.iba (lig. 117). En este caso, v0 y = v0 , By= - g. En el
punto más alto de la subida u= O. Entonces, la ecuación (2) tendrá la forma :

O=v0 -gt.
De aquí hallamos el tictnpo de la subida:
m
44-
s
/e-
l)
''• 1 e ---~
m
4,5 S. (5)
9,8 -;>

Ya que /1 0 = O, la altura de la subida se puede calcular haciendo uso de la


fórmula (3). Tomando en consideración las condiciones del problema:

0 = vJ - 2'Jli,
de donde

(6)

Comparnndo los problem as 1 y 2, vemos que el tiempo de la caída de un


cuerpo dcsdccicrla altura, es igual al tiempo de la subida a c.~a misma altura, si
lü velocidad inicial del cuerpo lnnz:ido .hacia :trriba, es la misma que la veloci-
dad final del cuerpo que cae. Este hecho no e.~ asombroso, pues sobre el cuerpo
que cae y sobre el que fue lanzado hacia arriba aclíra una misma fueri.a: la de
gravedad· mg, que les comttniea una acclernción idéntica g.

l. ? l. ;,Qué se llnma caida libre de un cuerpo?


2. ,, Con qu~ aceleración se mueve un cuerpo en caída libre; un cuerpo
lan?.ado hacia abajo?
3. ¿Con qué aceleración se mueve un cuerpo lanzado hacia arriba? ¿A
qué es igual y cómo está dirigida e.\ta aceleración?
4. ¿En qué difiere la aceleración que la focrza de graved:id comunica a las
·cuerpos de la aceleración que les comunican otras fuerzas?
5. ¿Por qué la acclcraci6n eomunicadu a un cuerpo por ta íuer7.a de gra-
vedad e~ constante y no depende de su masa?
6. ;.Si un cuerpo cayera a la Tierra de una altura de varias ceutenas
o milcs de kif6me1ros, seria C.\te movimiento uniíormcmenle vanado?
En este caso ¿dependería o no la aceleración de la masa del cuerpo?

13 1
?"
Ejcrcicfos 19
Al resolver los problemas es necesario coiuiderar que se desprecia la
resistencia del aire. "
l. Hasta d foodo de un barranco 13 caldo de un cuerpo duró 4 s. ¿Cuál
sera la profundidad del barranco?
2. <.Cu~nto liempo lardaría en caer un cuerpo desde el punto superior de
la torre de tcJcvisiOn de Ostánkioo (540 m)? 1.Cubl suia su velocidad
en el momenco de c•cc en lo lierr•?
3" i En el transcuroo de qué tiempo, un cuerpo que comcniO la caída
desde el cstndo de reposo recorrerá 4,9 in? ¿Cuál será su ydocídnd al
íonol de dicho rccortido?
4. E.n:u1do en el borde de unn pcñ"a de 180 m de altura sobre la ticcrn, un
niiio dc¡O cner una piedra y después de pasar un segundo, LiniO haci•
nbajo la segunda picdra.¿Qut velocidad inicial comuoicó a la segundo
piedra 1i fa.• dos llegoron a la tierra al mismo tiempo?
S. Un C\•erpo ene líl>rcmcntc de un• al1um de 20 m sobre L~ ticrr.i. ,:Que
velocidad tcndr~ el ctltrpo 21 chocar con h Úc:m\ y a qut altura su
vclocid:iU sera dos vce<:s menor?
6. En la l~m111a en colores 1 vienen representada.• las posiciones sucesivas
de una boli la en caída hbre registradas cada 0,1 s. Haciendo uso de In
Jigurn dctcrminnr In aceleración de la caída libre, si la velocídnd inicinl
de la bolitn ern igual a cero. La escala se ha elegido de lal forma que el
tamaiio de la red es 0,18 x 0,18 m.
7. Una Occha fue la01.::1rlll con un arco en dirección vertical hacia arrib~
a una velocidad de 30 m/s. ¿A que altura subirá?
8. Un cuerpo lanzado en dirccci6n vertical hacia arriba desde la tierra.
cay6 después de 8 "" Hallar la allura a que sub16 y euaJ fue su velocidad
1n1dal.
9. Oe unn pistol:I de resorte mstalado a una altura de 2 m sobre la t1erm,
luedisp.irada verticalmente hacia arriba una bolita a una velocidad de
S m/s. [)clcrn1in:1r la altura máxima a que sube y qué velocidad lcndr2
la boln en el momento de l;1 caída n In tierra. ¿Cuanto licmpo se
encontrci c11 vuelo la bola? ,;Cultl fue su dcsplainmiento durante lo$
primcr\lS 0,2 $ Je vuelo?
10. Un cua:po ha sido lanzado verticahncntc hncia arriba a una velocic.htd
dc40 1t1/S-tA qut ah urn se cnconlrMb dcsr111i:s de 3 y 5 s y a qut velo·
cidadcs se mover~ en esos momentos? Tomnr ge ro rn/s'.
11 . Dos cuerpos han sido 120?.:Jdos en dirccc1011 vertical hvcia .. ribi
n distinlns vcloci<l:idcs intcialcs. Uno de dios alcan?.ó una altura cuatro
veces mayor que el OlrO. ¿Cuánlos VCCt$ m3yOr sera la velocidad iu1ci3I
del primero c¡ue la del segundo cuerpo?
12. Un cuerpo lan1,1do hacia arriba pasa delante de una vcnlnna a una
vclc>citlad de 12 m/s. ¿A qu~ velocidad pasará dclan!c de esa misma
ventana hncia abnJo?

6.3. Movimiento bojo el efecto de lo fuen:o


de gravedad : la yelocidad inicial del cuerpo
está dirigido formando cierto ángulo hacia
el horizonte
Con bastante frecuencia se tropieza con el rnovimicnlo de
cuerpos que han recibido velocidad inicial no paralela a la
fuerza de gravedad, sino que formando eicrlo ángulo respecto de ella (o con
relación al horizonte). Acerca de semejante cuerpo, suele decirse que ha sido
lanzado etl ilngulo al hori7.onte. Por ejemplo, cuando un deportista lanza el

132
eeºººe
e8 e
8 8
8 8
& e
e e
e &

rii;. 11s o e
peso, el disco o la jabalirra, comu11 ica a estos objetos, precisamente, semejan le
velocidad inicial. Al disparar una pieza de artillcrln, a su cañón se le <:omunica
cierto ~ngulo de elevación, de forma que a l lanzar el proycc1il , éslc también
recibe una velocidad inicial dirigida en cierro ~ugulo al horizonte.
Consideraremos que Ja rcsisrcncia del aire puede ser despreciada. En este
c:iso, ¿cómo 5C mueve el cuerpo?
en f3 fig. J J8 y en la p:ig. .233 se muestra la fotogrofia cstroboscópic:<1 de
una bolit:i lairú1d:1 formando un ángulo de <IJ" hacia el horiz.ontc. Uniendo l:is
posiciones sucesivas de l:i bola con una linc.1 suave, obtendremos la t "1ycctoria
del movimicnlo de la bolita. l!st.1 trayectoria es la curva, conocida del curso de
élgebra, llamada PARÁBOLA.
Ya Galileo sabi a que un cuerpo lanzado con cierto ángulo hncta el
hori:i:.onte se mueve por una parábola. Pero. de nuevo, sólo la.> leyes de
movimiento de Newton y la ley de Ja grnvitnción universal proporcionaron la
explicación de este hecho.
Sea que desde cierto punto, se ha lanz.ado un cuerpo a una velocidad inicial
ú0 dirigídn formando el iingulo oc hacia el horizonte. Tomemos como orige11 de
registro, el punto desde el que fue lanzado el cuerpo, dirijnmos el eje X por la
horizontal y el eje Y, por la vertk;il (rig. 119). Como origen tic 1:1 cu~n1.1 <kl
tiempo se torna el instante en que el cuerpo fue lanzado. De Ja figura se infiere
v
que las proyecciones de la velocidad inicia l 0 sobre lns ejes l' y X son.
corrC$pOndientcmcnte, iguales a u0 sen ex y 110 cosa, donde 110 es el módulo <!el
y

V ........
/ '\
~ / \
rii; 119
I \ X

fl)
vector de la velocidad inicia l ú0 :

Como sobre el cuerpo sólo actúa la íuerza de gravedad, dirigida


verticalmente hacia abájo, duranle el movimiento del cuerpo únicamente
v~riará la proyceció~· de! vector de velocidad ri sobre el eje Y, en tanlo que la
proyección" de Ja velocid°ad sobre el eje X no cambiará.
Por esta causa, la coordenada x del cuerpo con el correr del tiempo varía del
mismo modo que ch ' caso del movimiento rcailínco uniforme:
(1)

En lo que respecta a la coordenada y, ésta cambia supeditándose al movimiento


rectilíneo uniformemente variado:
(/¡·I '
y=u0 ¡,t+ - - . (2)
2
Con el fin de !razar fa trayectoria de movimiento del cuerpo, es menester
sustituir en las ecuaciones (1) y (2) los valores del tiempo¡ en aumento sucesivo
y calcular la~ coordenadas x e y para cada momento de tiempo c. Ateniéndose
a estas coordenadas se pueden marcar los puntos que representarán las
posiciones sucesivas del cuerpo. La suave curva, que se obtiene al unir esos
puntos, es la trayectoria .que nos interesa. Viene mostrada en la lig. 119.
Teniendo dicha curva, podemos dcterm'inar el valor de una de las coordenadas
conociendo uno u ot ro valor de la otra coordenada.
¿POR QUÉ ES UNA PARÁBOLA? El valor de una coordenada, a panir
del valor conocido de Ja otra, puede ser hallado (además, con mayor precisión).
si obtenemos la fórmula que liga dichas coordenadas.
En efcclo, de la fórmula (1) se desprende que el momento de tiempo e, cunn-
do la abscisa es x, queda definido por Ja expresión t = x/vox. Hallemos la
coordenada y en ese mismo instante. Pára ello, en Ja fórmula (2) ponemos en
lugar de e su valor e= x/v0 x. Obtenemos:

(3)

Designemos los coeficientes de x 2 y de x en esta igualdad por a y /¡;


a~-4-; b=~
2t>n~ <'o.x

Entonces, la igualdad (3) tomará la forma:


y~ax 2 +bx. (4)
Del curso de f•ll,!cbra sabcnlC>s que la grflfica de la función, escrita en forma de !:1
ecuación (4), es una parábola. La ecuación, que liga cnlrc si las coordcnad¡1s del
cuerpo en movimiento, recibe el nombre de ECUACIÓN DE LA TRAYcCrORIA (en

134
Fig. 121
X
l'ig. 120 o
esta ecuación el tiempo no figura). Hemos mostrado cómo se mueve
tlcsc.-ibicndo una parábola ci cuerpo l;!nZndo con cierto ángulo h:1ci:i d
horizonte.
MOVIMIENTO DE UN CUERPO LANZADO HORIZONTAL·
MENTE. El cuerpo puede ser también Janzatlo, de manera que ~u vdo~:ci.:1
inicial ti0 eslé dirigida horizontalmeme (o: - O). Por ejemplo, asi está dirigida la
velocidad inicial de un cuerpo que se ha separado de un avión en v::c!o
horizontal. Es fácil aclarar por qué: trayectoria se moveri1 131 cccrpo. Con este
fin recurramos a la líg. 119, la que ofrece 1~1 trayectoria de movimiento de ua
cu.c rpo lanzado con cierto ángulo h<tcia el horizonte. En el punto :;u pcrior tic la
parábola, la velocidad del cuerpo está dirigida de modo horizon tal y rnbcn:os
que después de ese punto, el cuerpo se mueve por la rama dtrccha de la
parábola. Es evidente, que todo cuerpo lanzado con cierta velocidad inicial 170
dirigida horizontalmente, se moverá por la rama <le una parábola (fig. 120).
La trayectoria de movimiento de los cue.rpos lanzados en semido horizonta!
o bien formando cierto ángulo hacia el horizonte, puede ser observada con
evidencia en un sencillo experimento. Un recipiente lleno de agua se coloca
a cierta altura sobre la mesa y se une con un tubo de goma, equipado de una
boquilla con un grifo (fig. 121). Los chorros que salen muestran rn directo la
lraycctoria de las partículas de agua. Variando el imgulo, bl!jO el que sale el
chorro de agua, podemos cercioramos de que la máxima distancia se alc:mza
con un ángulo de 45º. .
Hemos examinado varios ejemplos de movimienio de los cuerpos bajo el
efecto de 1~ fuerza de gravedad. De ellos se dcspreode que, en lodo:; esos casos.
el cuerpo se mueve con h1 acclcr.icion !}, que le comunica In fuerza de gravcd~d.
Dicha acelernción 110 depende en absoluto de s i se mueve c.I cuerp<> además eo

135
dirección horizontal o no. Incluso podemos decir que en todos estos c.'\SOS el
cuerpo cstl1 sometido a la caída libre.
Por ejemplo, a causa de esto, la bala de un fusil disparada por un tirador en
dirección hori7.0ntal, caerá a tierra al mismo tiempo que una bal;i que
casualmente ha dejado caer el tírador en el momento del disparo. Pero esta.
última, caerll junto a los pies del tirador, mientras que ljl que se disparó del fusil,
a varias centenas de metros de él. · 1
En la lámina en colores J, b viene represen tada 131'.rotografia estroboscópica
de dos bolitas, una de las cuales cae verticalmente, mieñlras que a la segunda, en
el momento en que comenzó a caer la primera, le fue comunicada cierta veloci-
dad en d irco:ión horizontal. En la foto vemos que en los mismos momentos de
llempo (inst~ntcs en que se enciende la luz) ambas bolit;is se c11cucnlr:111 a una
misma altu°(a y. claro es ta, llegnn n tierra simultáneamente.
Al resolver ·problemas, que se refieren a semejante movimiento, hay que
con~idcra r por scp:1rado cómo varían las CllOrdcnad:i.~ x, y. La coonlc11:1.Ja
.-.: cambia dcaeucrdo con la fórmula (1), mientras que la coordenada y, con la
(2).
PROBLEMA l. Un proyecti l íuc disparado de un c:11lón en un !lng11lo et.
hacia el horiwntc, a velocidad inicial li0 • Hallar: a) el tiempo de vuelo del
proyectil; b) Ja altura máxima de su elevación ; e) la distancia que cubrirfl el
proyectil.
Sol11ció11, El movimiento de un cuerpo lanzado con cierto lmgulo hacia el
hori;r,onte. se describe mediante las ecuaciones (1) y (2).
Como ºo.• ""v0 cos et, v01 .. v0 sen a, y1 .. - g, entonces

X= llolCOS <X,

gt'
yc1101scna-T.

a) Al final del vuelo del proyectil y= O, por lo tanto, el tiempo de dur:1ción


del vuelo serl1 hallado de In ecuación para h1 coordcnuda y:
111•
0- 0 0 /KR«-2 ·

Resolviéndola, obtenemos:
2o sen a
11 • 0; 11 =---.
0

11
El valor 1, =O corrc.~ponde al comienzo del vuelo (en este instante la coorde-
nada y también c.5 igual a cero), en tanto que ti es el tiempo de duración del
vuelo:
, _ _ _ _g_ _ _
2o0 scn<1

Grncms n la sirnelria de la parl1bola, el tiempo de elevación hasta su vértice, es

136
<los veces menor ll\JC el tiempo de vuelo, es decir,

0 ~cnu
lcbact6• =--- -
(/- .
b) La allura máxima de elevación hmb. es el valor de la coordenada y que se
obtiene, si en la expresión para dicha coordenada se pone en lugar de 1 el valor
hallado del tiempo de elevación:
110 sen a: g ( 110 sen ex)'
·h.
...., = .,,
•Lsencx - -g - - -2 - -9 -

o bien. rlcspui:s de simptílícar:


P~$cn 2Cl
h.... = --211- -

c) L;1 dí.~tancia de vuelo I c.<: igual al valor de la coordenada x que


ohtcudrcmos. ~¡en la íórm11l;1 para dicha coordenada ponemos en lugar do.: 1 el
ti empo de duración del vuelo.
l'or lo tanto,
2r•0 ~en ex 2•~ sen ex cos tt
1===v0 c~a -- g
9
--~

Es fácil c.<;tablccer con qué Angulo a. la dista.ncia de vuelo es la máxima. Como


sabemos de la trigonometría, 2 sen a.cosa. = sen 2a.. P or lo tanto, ta expresión
para la distancia de vuelo puede ser escrita así:
1= •~sen 2tt
g
De aqul se infiere que la distancia de vuelo ser~ la mayor si sen 2a = 1. Esto
=
quiere decir. que 2a. 90º o bien a= 45º.
PROBLEMA 2. De un avión que vuela en direcció n hori2ontal con una
velocidad 110 = 720 km/h, a una alturn /1 = 3920 m sobre la tierra. fue lanzada
una carg:i. ¿A qué dis1aneia caer!\ ésta a tierra respecto del lugar sobre el que la
lanz.1ron ?
Sof11cló11. En el instante en que se separa del avión, la c:irga lanzada tiene
una velocid ad v0 , dirigida horizontalmente e igual en módulo a la del avión.
Tomemos este instante como origen de cuenta del tiem po, mientras que como
origen de coordenadas, elijamos e.I punto desde el que fue lanzada la carga.
Dirijamos el eje X de modo hor izonta l, micnt(as que el eje Y, verticalmente
hacia arriba (fig. 122). El movimiento de la carga se describe por las ecuaciones
que ya conocemos:
X = Vol COS CX,

91'
y = • 01 sen ti - -- .
2

En nuestro problema, a.= O, por lo tanto, sen a - O, cosa = 1. Entonces. las


ecuaciones que describen el movimiento de la carga lanzada desde el avión
y

V,,
...,...~o.lt!",,...!!!..,..,__~~~--x

' ............,
\
'' \
\
h \
\
\
\
1
1
1
1
1
Fig. 122~--1--------.1..';_
l
loman la forma : 1

L.~ distancia de vuelo res el valor de la coordenada x <1uc ésta tendrá si en


lugar del tiempo r ponemos el tiempo de la caída de la carga. Dicho tiempo
puede ser hallado de la ecuación para la coordenada y. En el momento del
aterrizaje - y - lt, por lo tanto
91'
-Ji = - -2- .

De aquí hallamos el tiempo que dura la caída de la carga :

t= v21•.!1
Por consiguiente,

l = c•o~· 1= 200 -
mv2·3920m
:>: 5600 m.
s
. 9,8
m
sz
Cuando estudiamos el movimiento de un cuerpo lanzado en sentido
horiwntal o con cierto imgulo rcspcclo del horizonte, hemos considerado que
el cuerpo s61o se encuentra bajo el erecto de la íucrza de gravedad. En realidad,
es to no e,~ así. Junio con esta úllima, sobre el cuerpo siempre actúa la fuerza de
resistencia (row miento) que provoca el aire, lo que conduce a la reducción de fo
velocidad.
Por esta ca usa, la distancia de vuelo de un cuerpo lanzado en dirección
horizontal o en cierto angulo hacia el horizonte, siempre es menor que la q11e ~e
desprende de l~s fórmulas, obtenidas en este paritgrafo; la altura de subida de
un cuerpo, lanzado por 1;1 vertical, siempre es menor que la calculada aplicnn<lo
la íórmul~ aducida en 6.2, etc.

138
La acción de la íucrw de rc.~istcnci.n también conduce a que la t r:iycctoria de
movuniento del cucrpo, lanz:;ido en sentido horizontal o bien con cierto ~ngulo
hacia el horizon te, no sea unn parábola, sino que un:i curva más complic:ida.
¿ ? l. ¿Qué hay de eomiln en cl moVJmicmo de los cuerpos l:mz..,dos et•
sentido vertical, horrlonrnl y en cierto ~1ngulo h•cia el horiwntc?
2. ¿Por qué trnycc1oria se mueve un cuerpo lnn>.ado con cier10 ~ngulo
respecto del horizonte7
3. ¿Qué fuerza ae1ua sobre un cuerpo dura nte su movimiento, si h• ~:do
1..nz.ado formando cierto ángulo respecto del horizonte?
4. ¡.Podemos considerar 1111iformcmentc variado el moviinicnto de un
cuerpo l:inzndo en cicr10 angulo hacia el horiz.ontc?
S. ¿Con qut acelcracibn se mueve un cuerpo lanzado con cierto ~n¡,;ul,)
hacia el horizonte? ¿Cbmo está dirigida d icha aceleración 7 llldicari611.
Al responder 3 la.• preguntas hay que considerar que el r01.ami"nto
puede ser despreciado.

Ejcreicios 20
t . Un balón ha sido 1:101.ado en un lmgulo de 30' hnc1n el horizonte a ur.J
velocidad inicinl de 1O1n/s. Dclcrrnio:ir la nlturn úe clcv•dón, as1 como
el cicmpo d e cl11rnci6n y la di~tnnc1a del vuelo.
2. Unn b:1l:t es disrinrada en ~cntido hori1.0ntul y vuel• :1 uca vclocit!.1d
media de 800 m/s. ¿Cu~nto dcsce11dcrf1 la bnln en dirccci(ln vcn ical
durante el vuelo s1 l• distancia hasta el ohjctivo es de 600 m"!

T;:a.rcas
l. Mostrar que las f6rmul3s que describen el movimiento de un cuerpo
lan2<1do verticalmCflte hacia ;irriba (f6rmul:is S, 6 en 6.2). se obtienen
como un c:nso particular de los f6rmu la~ parn el movimiento de un
cuerpo lanzado formnndo un ~ngulo con el hori>.onte, si consideramos
que este ángulo e~ inunl a 90'" (a • 90").
2. Construir la trayectoria de movimiento de un cuerpo lanzado en un
angulo de 45• hacia el horizonte. La escala de Ja velocidad inicial y de
las coordenadas elljalas por su cuenta.

Peso de un cuerpo que se mueve con aceleración


6.4. ¿CUÁNDO EL PESO ES IGUAL A LA F UERZA DE
G RAVEDAD? Recordemos que el peso de un cuerpo es igual
a la fuerza con la que él actúa sobre el apoyo o la suspc1Jsi6n. Sí estos últimos
estiln en reposo o en movimiento rectilíneo y uniforme con relación a la Tierr:t,
el peso del cuerpo será igual a la fuerza de gravedad 111~.
¿CUÁ NDO EL PESO DE UN C UERPO DIFI ERE DE LA fUERZA DE
GRA VEDAD? Pero el peso de un cuerpo puede diferenciarse notablemente del
valor de la íucr?.a de gravedad, si el apoyo o la suspensión se mueven con
aceleración hacia arríba o abajo. ¿Por qué?
Recordemos que el peso es la íuerz:;i medida con una balanza, digamos, de
resorte. Veamos qué indicar~ ésta, si junto oon el cuerpo suspendido de ella se
encuentr:i en movimiento aceler:ido hacia arriba o nbajo.
Colgticmus <le la balao7.a de rc.~ortc cierta <.:ari;a y pcrn1it:1mos que :imbas $C
mueva n con cierta acclcrnci6n 11. Con este fin, hay que coger con la mano In

139
. '

Fog. 123 Y mg
f
mg fig. 124 mg
balanza con la carga y bruscamente hacerlas descender (fig. 123), comuniclm·
doles una aceleración dirigida hacia abajo. Veremos que, al bajar Ja balanza con
la carga, Ja aguja de la primera se desplazará hacia arriba. Eslo quiere decir que
duran1c la bajada el peso de la carga ha disminuido, en comparación con el que
moslraba la balanw en reposo. Y viceversa, si subimos bruscamente la balanza,
su aguja se desplazará hacia abajo, mostrando así que el peso ha aumentado
(fig. 124). ¿Cómo explicar la disminución o el aumento del peso dur:,¡l\e el
movimiento acelerado del dinamómetro (la balanza) con la carga?
Hallam os la respuesta en la segunda ley de Newlon. Analicemos a qué
fucr7.i.s c.~tá sometida la rarga. Sobre clia actúan la fuerza de gravedad m!} diri-
gida hacia abajo, y la f\lcm1 elástica F del resorte de la balanza, dirigida hacia
arriba. Bajo el efecto de estas dos fuerzas, el cuerpo se mueve con aceleración ti,
que puede estar dirigida tanto hacia abajo como hacia arriba, en dependencia
de cómo movamos la balanza: la subimos o la bajamos.
Según la segunda ley de Newton

má =mg +F.
Oc donde
F=mci-mfi. (1)
Con una fuerza igual por su módulo, pero de dirección opuesta ;1 P, la carga
aclúa sobre el muelk Siendo CStll fuerza la correspondiente al peso P.
P= -F.
Por consiguiente,
/;= -(111cl-111g);111(g-ii). (2)

140
Fig. 125 y

Los vectores P, ¡j y ci son paralelos a Ja vertical. Dirigiendo el eje de coorde-


nadas Ypor Ja vertical hacia abajo(véanse las figs. 123 y 124), podemos escribir
la expresión (2) en íorma algebrnic<l para las proyecciones de estos vectores
sobre el eje vert icai:
~-m~ - ~- ~
Para la dirección elegida del eje Y, en el caso ilustrado en la íig. 123, las
proyecciones 1'1, y1 y a1 son positivas e iguales a Jos módulos de los propios
vectores. Por esta razón, Ja expresión (J) se puede escribir en la íorm<l

P=m(g - a) . (4)
Oc aqui vemos que si " < g, J' < my,
El peso de 11n cuerpo, cuya aceleración está <lirigida en el mismo ~en1 ido que
la aceleración de la c.iíca libre, c.~ menor que el peso cJe un cuerpo en reposo.
Si la aceleración ri de la bahin:ia está dirigida hacia arriba (lig. 124), las
proyecciones de/'Y• !/y son igualmente po.~itivas, mientras que la de ap ncga1iv<l.
Por lo tanto, la fórmula (3) toma el aspecto:
P = m (g + a). (5)
Por lo tanto, l' > mg.
Si la aceleración de un cuerpo tiene dirección en sentido opuesto a la de la
aceleración de la caída libre, su peso es mayor que el de un cuerpo en reposo.
El aumento del peso de un cuerpo provocado por su movimiento acelerado,
recibe el nombre de so/irccarga.
rn peso :rnmenta o disminuye no sólo cuando el cuerpo en movimiento co11
aceleración está suspendido de una balanza de resorte. Lo mismo sucede con
cualquier suspensión o sobre lodo apoyo.
A continuación, aducimos varios ejemplos de variación del peso de un
cuerpo, durante su movimiento acelerado.
L Un automóvil que avanza por un puente convexo (lig. 125) es más ligero

f41
que ese mismo autonlóvil parado en dicho pue,nte.
En efeclo, el movimiento por un puente.convexo se puedi; considerar como
el movimiento sobre una p'arte de la circuníerencia. Por eso, el vehiculo se
mueve con aceleración ccnlrlpeta, cuyo módulo es igual a:
v'
a::-,
r
donde 11 es fa velocidad linc:al del automóvil; r, el radio de curvatura. En el
instante en que el auto se halla en el punto superior del puente dicha
aceleración está dirigida hacia ;ibajo El vel1kulo ;idquiere aceleración bajo la
acción de la resultante de la fuerza de gravedad 111§ y la fuerza Ñ de reacción del
puente.
L;i ccuadón, que expresa la segunda ley de Newton en forma vectorial, se
escribe asi:
my+Ñ ==1111i.
Dirijamos el eje de coordenadas Y en sentido vertical hacía abajo
y escribmnos de nuevo la ecuación anterior para las proyecciones de los
vectores sobre dicho eje:

mgy + N¡, = "'ªr·


Es evidente que

Entonces
u'
mg-N ~11J -- ,
r
de donde

N=11{11 - ",').
De acuerdo con la tercera ley de Newton, el peso del ;iutom{lvil P(o sea, la
fuerza con la que ésle presiona sobre el puente) está dirigido en sentido opuesto
a ta fuerza de reacción del puente Ñ, pero por su módulo estas fuerzas son
iguales, por consi¡¡uicnte,

P=N=m(g- :'). f'<mg.

Del mismo modo se reduce el peso de los pasajeros que viajan en un


automóvil por un puente conve:ito. La disminución del peso será tanto mayor,
cuanto mayor sea Ja velocidad del auto.
A causa de la rotación de la Tíerra, todo cuerpo que en el ecuador está en
reposo, se encontrará en un estado análogo 'at de los pasajeros del automóvil

142
que se mueve por un puente convexo. Su peso se calcula por la íórmula

P=m(g - ~)·rn(g-0> 1 R),


donde R y wson, respectivamente, el radio de la Tierra y su velocidad angular
de rotación. En el polo, el peso de esos mismos cuerpos seria igual a mg. Como
0>2 R~3.4 · JO - • m/s 1 , al realizar cálculos aproximados, la magnitud w 2 R se
desprecia y se considera que en el ecuador el peso del cuerpo tambien es igual
n mg.
2. Un piloto que saca el avión del picado (fig. 126), sufre sobreca rga en la
parle iníerior de la trayectoria. En realidad, en la parte indicada de tsla, el avión
se mueve describiendo una circuníercncia con aceleración centrípeta dirigida al
centro verticalmente hacia arriba El módulo de la aceleración es igual a:
u'
,
a~ -.

Pero sobre el eje vertical, dirigido hacia abajo, su proyección es negativa:


u'
t•y• - a = -
7 .
As! puc.~, el peso del piloto, es decir, Ja fuerza cou la que ti nctúa sobre el
apoyo (el asiento), de acuerdo con la íónnula (3), será determinado por Ja
expresión
P1 -m(g1 -o1)•m(g+ º:).o sea, P>mg.
De forma, que el peso del piloto es mayor que el "normal", igual a la fuerza de
gravedad mg, en la magnitud mt12/r. Sí al salir del picado la aceleración
centrípeta 1>1/r por su módulo supera la aceleración g de Ja caída libre 11 veces
(11 2/r = 119), el peso del piloto
P-m(g + 119) = mg(n + l),
o sea, será 11 + 1 veces mayor que el pc.~o "normal" del piloto.
Duran le la sobrecarga, aumentan también su peso los órganos internos del
piloto, crece la fuerza con la que ellos actúan en tre si y sobre el esqueleto. Esto
provoca sensaciones dolorosas. Ademb, sobrecargas cxccsi vamente grandes
pueden ser peligrosas para la salud. Los pilotos bien entrenados aguantan
sobrecargas hasta de 10 mg (por regla, la sobrecarga se expresa no mediante
la magnitud mg, sino mediante lag y se dice que la sobrecarga es, por ejemplo,
10 g).

¿ ? l. ¿Cómo varia el peso de un cuerpo cuando su movimiento es


acelerado?
2. ¿Cambi3 et peso de un cuerpo, si éslc se mueve con aceleración
en sentido horizontal?
l. ¿Cómo varia el peso de un c:osmonaut• durante el lanuimicnlo del
cohete que pone en órbua la nave cósmica?

f43
4. ¿Cómo vario el ~o de un cosmonauta duranle el frenado de uno
nave que va 3 alcrci7~,r7
S. 0 Qui podcm0$ decir <obre el peso de un ptlolo que rc.,liza la
figura llamada rizo, cuando se cneuenln en los puntos superior e
inferior de In figura?
Ejercicios 21
1. Una plancha de hormigón de 500 kg de mn.sa se dcspl;1za con
uniformidad por medio de una grua: a) verticalmente hacia arriba;
bl hori-zontalmcnte; e) ver1iealmcn1c hacia abajo. ¿Aqui: serán iguales
la fuerza de gravedad que sobre ella aclúa y su peso en cada uno
de cslos c.'sos 7
2. En el fondo de una jaula de mina se eneuenlca una carg:i de
100 kg de masa. ¿Cuál scri su peso si la ¡aula: a) sube vaticalmcnlc
con accleneil>n de 0.3 m/s 1 ; b) cslA en movimiento unifonne;
e) baja con una aceleraci6n de 0,4 m/s 1 ; d) cae libremente?
J. ¿En cuánlo disminuirá el peso de un automóvil en el punto superior
de un pueutc convexo? El radio de curvatura del puente es 100 m
La IM Sa del automóvil constituye 2000 kg. •U velocidad, 60 km/h.
4. Determinar el peso de un cuerpo de 1 kg de niosa en el polo y
en ·el ecuador. Considerar que el rnd10 de la Tierra es ij!.ual a
6400 km.

Ingra videz
6.5.
Sólo nos queda considerar el caso en que la carga Junto
con la balanza cae hbremente, es decir, cuando soltamos la
balanza de la mano (fíg. 127). La experiencia mucslra que, durante la
calda libre, la aguja de la bálanza se establece en el cero: el peso resulta
ser nulo. Esto está claro. En erecto, cuando la e.irga cae bajo Ja acción
de la atracción hacia la Tierra, el resorte de la balanza "correspondicntcme11te
sigue a la primera" (vtase la fíg. 127). Por eso el resorte no se deícrm~
Pero si esto es así, el cuerpo suspendido del rC30rtc no estará sometido
a la acción de ninguna íuen;a por parte del mismo. Por esta misma
causa. la carga tampoco se deformará y no actuará sobre el muelle. L.1
carg;1 resulta ingrávida.
El hecho de que, durante la caída libre, el peso del cuerpo es igual
a cero, se desprende en directo de la fórmula (4) del parágraro antedor
P = m(g- a).
Durante la calda libre de un cuerpo a= g. Asf que
P = m(g- g) =O.
Bajo esta condición desaparece la acción recíproca entre el apoyo y el cuerpo.
Lo causa de la lngravida co11siste en q11t la fuerza de grav11ació11
11111versal comunico iguales aceleraciones al c:uerpo y a si1 apoyo. Por esin
ca11sa, todo cuerpo que se mueve sólo bajo la acción de las fuerzas dr la
gr11oitació11 u11ivcrsal se c11cue.111.rn en estado de i11grnoldez.
Precisamente en semejantes condiciones se halla un cuerpo en calda
hbrc.
Este asombroso hecho ~e ilustra con ayuda del siguiente e interesante

r fig. 128
F..~'f?··:<,•
~-.,,,.#.?-'!-'"'E'~ . .
l
11

Fis. 127

experimento (fig. 128).


Entre dos pesas macizas se coloca una tira de papel de periódico
o secante, cuyo extremo libre se lija con seguridad en la orcjeta del
soporte. Las pesas se dejan descender lentamente, éstas tensan y rompen
la lira de papel. De aquí se puede concluir que la tira de papel estaba
suficientemente apretada entre las pesas. La tira de papel rola se C?mbia
por otr;i igual pero nueva y se deja. que las cargas caigan libremente.
l.,;'I Lira de papel se libera y queda colgada del sopor:c. El cxpcrimcato
nrncstra que, durante la caída libre, desaparece la presión de las pesas
sobre el apoyo, es decir, durante su ~aida, las pesas se encuentran en
estado de ingravidez.
¡, ? J. ¿En qué casos el cuerpo se cncueotra cu estado de ingraYidez y
cuál es Ja causa general que provoca la ingravidez?
2. ¿Se hallará c.n estado de ingravidez un cuerpo lanzildo en sentitlo
vertical hacia urriba? Despreciar el ro1.amiento del aire.
3. ¿Se encontrará en estado d e ingravidez durante su movimiento º"
cuerpo lanzado horizontalmcutc? 1.Y un cuerpo lanuido con cforlo
~nguln hacia el horizootc? Dc.~prcciar el rozamiento del rurc.
4. En un marco, que ruede clesplaz:irsc por dos bMras de guía
(fig. 129), están s11spe11didas de dos muelles iguales enrgas disll:llas.
Si cortamos el hilo, mediante el cual estaba fijado el m~rt::>,
(•ste caerá libremente (el rozamjcnto es pequeño y puede despreciarse)
¡· con ello desaparecerá. la deformac16n de los muelles. Explicar
¡>or qué desoparecc la dtformaci6n de los muellé.~ en caso dc 1:1
caida libre.

14S
6.6. Satélites artificiales de la T ie rra.
Prime ra velocidad cósmica .
Eo 6.3 estudiamos cómo se mueve un cuerpo al que, a
una altura /1 sobre la Tierra, le fue comunicada una velocidad
iJ en dirección horizontal, es decir, en paralelo a la superficie del planeta.
El cuerpo describe. una trayectoria singular - una parábola, desplazándose
por la cual, cae a la: Tierra.
Cuando examinamos semej3nte movimiento del cuerpo, considerábamos
que Ja supcr'rteíe de Ja Tierra era plana. Siendo las velocidades ü relativamente
pequeñas, para las cuales el desplazamiento del cuerpo en dim:ci6n
horizont:il es pc<¡ueño, semejante simplilicaci6n es j usta (lig. 130).
LA T IERRA SE ESCAPA DEL CUERPO. En la realidad la Tierra es una
esfera. Por esta r37.6n, al mismo tiempo que el cuerpo se desplaz;i por su
tr:iycc.loria. la Tierra se aleja un poco de él (líg. 131). Se puede elegir un
valor tal de la velocidad v del cuerpo, con el cual la superficie de la
Tierra, a causa de su curvatura, se ¡¡lcjnr6 del cuerpo a la mis ma magnitud
que el cuerpo se acerca a ella debido a su atraccióu. Enlonccs, el cuerpo
~o 111overf1 a una disluncia /1 constante <.le la supcrlicic del plnnclU, 1.-i;
llccir, por una circunfcrcnci¡¡ de radio /~ + 11, donde R es el radio del
globo le!rcslrc (líg. 132). ¿Cuál es esa velocidad?
SATELITE ARTIFIC'IAL DE LA T IERRA. Ya que el cuerpo se
mueve unifom1cmcnte sobre una circunferencia, su aceleración será igual
en módu lo a:

a= R+h ·
La que comunica esta nccleración al cuerpo es la fuerza de gravedad de
la Tierra, cuyo módu lo es igua l a:
F ~<i Mm
(R + ¡'Jf'
(nqui M es la masa de la Tierra, m la masa del cuerpo).
Según la segunda ley de Newton
o= f_ .. <i - -"-1 -.
m (R + /1) 2
Por consiguiente,
u2 M
ñ+h • G (R + h)' ,
de donde

v= Va R+•
M, . (!)

Así pues, si en dirección horiwntal comunicamos a l cuerpo la velocidad


uclermin:lda por 111ooio de In fórmula (1) , aquél se moverá alrededor de
Fig. 130

1;1Tierra. e:; úccir. se convertir<\ en un satélite :1rtilicial de nuestro


planeta.

PRIMERA VELOCIDAD CÓS MICA . Un cuerpo de cualquier mas;1


puede ser satélilc de Ja Tierra, claro está si es que se le trnnsmile una
velocidad sufícicnte. Calculemos ~la para un sat~lilc que se lanz.a en las
vecindades de la superfície terrestre (11 = O):

u~10f.
Recordemos que G M/R 2 =g, así que
M
G¡¡=gR.
De aquí

Poniendo en esta fórmula el valor de l:ls magnitudes g = 9,8 m/s 1 y

Fig. 132
IO'
R - 6.4· 106 m, ob1enemos:

11 c V m
9,82·6.4-JO"
s
m
s
km
m ::::S· I0'-::::8-.
s
Semejante velocidad en dirección horizonlal hay que comunicar al cuerpo
junto a la supcdicie terrcslre para que él no cniga y se convierta en
satélile de In Tierra, describiendo una órbila circ¡¡lar. Esta velocidad
recibe el nombre de PRIM CiRA CÓSMICA (véase 1<1 p~g. 235).
¡Ocho kilómetros por segundo son casi 29 mil kilómetros por hora!
C.omu nicar a un cuerpo semejante velocidad naturalmente no es f;icil.
Sólo en 1957, los cicntllicos sovié1icos, por primera vez en la histon:t de
In humanidad, consiguieron transmitir con un potente cohete la primera
velocidad cósmica a un cuerpo de más de 84 kg de masa. Dicho cuerpo
íuc el primer satNitc artificial (Sputnik) de la Tierra.
El movimicnlo de los satélites alrededor del globo terrestre 1ienc lugar
bajo el cíeclo de una sola fuerza, la de gravitación universal que lrnnsmitc
al satélite y a lodos lo~ objetos que en él se cncucnlr:m, iguales acclcracionc.~.
En scmcjn11tc caso, el concepto de peso pierde su sentido, como ya
dijimos en 6.5. Pues en este caso cualquier cuerpo y su "apoyo" no
se dcíorman mutuamcnle y no pueden "presionar" uno sobre otro. Esto
significa que todos los cuerpos en el satélite, incluidos los pasajeros, se
hallan en estado de ingravidez..
¡, ? L ;,Cómo deber* cslnr <lirigida la vclocidnd del cuerpo, en el instante
<le e<.lloc:ulo en unn órbitn circull\r, rara que se convierla en un
satclitc anilicinl de la Tierra?
2. ¿Cómo estará dirisida la acdcraeión de un sati;li!e a11ilicial de la
Ticrrn?
). ¿Podemos consi<.lcrar el movimien!o de un sn1élile artificial de la
Tierra uniformemente varindo?
4. El ccnmonaul.a sovfüico A. IJ:ónov fue el pflmero que s:1li6 de
una n•YC cósmic:i al ~fl'lCÍO cx1ravch1c11lor. ¿E.sluvo el en c<c caso
en cscado de ingrm·idcz?
Ejercicios 22
l. CAicular el periodo de rotación de un &atl:htc de la Tierra u u11:1
altura de 300 km.
2. Calcular la primero velocidad cósmica para una altura sobre lu
Ticrrn ig11nl ni radio de i:sla.
) . ¿A qué altura la primera velocidad cósmica e< i¡¡ual a 6 km/s'I
4. ¿A qu~ allura debe ser lanzado un snttlite nrtmc1al de In Tierra
para que su periodo de rotación sea ígual a 24 b?

6.7. M ovimiento de un cu erpo bajo el efecto


de l a fuerza de roza m i ento
La íucn:n de ro7.amiento de dcsli:t~miento difiere de !odas
las demás rucrza s, en que está dirigida en sentido oonlrario :1
la dirección de la velocidad relativa de movimicnio de los cuerpos en conlucto.

148
Oc aqu! sígue que la uccleración, comunicada por In fuerza de roza·
micnl<> a un cuerpo que se mueve sobre una superficie inmóvil, csl;\
dirigida conlrn la velocidad rdativa. Esto quiere decir, que el efecto de
111 f11erw rfe rozumi1mto co11d11c( o la dismíttucíó11 del oolor al1.wl1110 1/e la
1't'lo('itf111f del cuerpo.
Si sobre un cuerpo, que se desliza por una superficie inmóvil, no
actúnn otras fuer7~1s m:\s que lns de f\)7,1micnlu, ul fin y ::1 !;1 JlO.'lre,
114ui:I ~e p~rar;\, Ex:nnincmos c~tc c;iso con el que se trupiC'¿;i a mc1n1do.
lm:J&inémonos que ante un tren en movimiento aparece inesperadamente
1111 obstf1culn y d 111:1quini~ ta clcscon ccta el moto r y pone en :1cció11 los
frenos. Desde c.~te momento, sobre el tren sólo ;iclúa la fucna constante
de roz.1micnto, ya que la fuerza de gravedad qucdu com¡x,ns:ida por la
reacción de los carriles, mientras que la fucna de rcsiscencia del aire es
muy pequeña. Al pasar cierto tiempo r, después de recorrer la distancia 1,
llam:ida RE<"ORRIDO DE l'RENllDO. el tren se p:ir.1. Hallemos el tiempo 1,
necesario para que el tren se p.irc, y la distancia I que el tren rccorrc
durante ese tiempo.
Bajo el efecto de la fuerza de rozamiento /:ro., el tren se moverá con
fi"
b aceleración 1i = 0 Jm.
Elegimos el eje de coordenadas X de form11 que su dirección positiva
coincida con la velocidad de movimiento del lrcn (fig. 133). La íuerza óc
roi:imicnto ¡.·,"' y la aceleración tl, que cll:t provoca, se dirigen en sentido
contrario al eje X, por eso l:is proyeccio nes lle estos vectores sobre el eje X
son negativas e iguales a los módulos de los pro pios vectores, tomados
con signo opuesto. Así puc:s, el módulo de In acclc~:ición n = -a, -
• F,0 Jm Pero ª·' = (1•, - vo..)/1, donde 11.< y llQ., son bs proyecciones de
las velocidades final e inicial. Las dos son positiv;1s, es dcci:, v, = r y
VO.• - Vo· Oc donde
v-110
a = - --
1

No.~ interesa el tiempo 1 desde el comienzo del frenado del tren


(c.uand o su vclocid:id es igual a v0) hasta su parnda (v ~O). En este caso
u0 mv0
a=!!!.. '1 l = -:x. - -
r 0 F,OL

ESTO ES IMPORTANTE QUE LO SEPAN TODOS. H:1Uemos la


distnnci:i de frenado. f::Sta es la proyco.:iiin sobre el eje X del vce1ur
s de dcsplazall\iento del t ren dur:mtc el tiempo 1. Parn calculorlo, hagamos
149
uso de la fórmula
P! - v~,.
s.~---.
2ar

En nuestro caso, s.,= s, Vx = O, ~-' = v~ y a,= -a= - F,0 Jm. De aquí


1 = s= mu~ .
2F'°"
De esta fórmula se desprende que el recorrido realizado hasta la paraua,
es proporcional al cuadrado de la velocidad. Si la velocidad se dobla,
será necesario un recorrido cuatro veces mayor para que el tren pueda parar.
Esto lo deben tener en cuenta los maquinistas de los !renes, los chóferes y,
en. general, todos aquellos que manejan medios de transporte. También es
útil que lo lcngan ptcsentc los transeúntes al cruzar las calles con gran
movimiento. Para que puedan parar los cuerpos en movimicn10, hace
fo 11 a tiempo y espacio.
¿ ? 1. ¿Cómo está dirigida In aceleración comunicada al cuerpo por Ja
rucrza de rozamiento?
2. ¡,l'odcmos considerar uniformcmcote variado el movimiento bajo
el cfcc10 de la fuerza de rozamiento?
3. ¡,Qué movimientos 1r:mseurrcn en la naturnlew sin Ja. partieipacibn
<Je ·1a fttcm1 de ro1;unien1 o?
4. ¿Al frenar un cuerpo, podri1 ésto parar ins1an1;incan1c111c·1
5. ;.De qu~ magnitude.> deptndc el recorrído que reali7.a un cuerpo
en movimiento dumnlc el frenado hasta su parada? ¿Cbmo varia
dicho recorrido al aumentar dos veces cada una de esas magni-
tudes?
6. Con el fin de disminuir la distancia de frenado (es decir, el recorri-
do del cuerpo linsta su parada) se puede ya sea aumentar Ja
fuccz.1 de r<n.amiento, o bien disminuir la velocidad de movimienlo.
;.Cuál de estos procodimicntos es mis eficaz?

Ejercicios 23
l. 1;A qu~ velocidad se movfa un trinco de hclicc. si <Jc.,pués de
<Jcsconcclur el motor recorrib hasta pararse una distancia de 250 m?
"= 0.02.
2. El chófer de un automóvil dc.;concctb el motor y frenó bruscamente
a una velocidad de 72 kmfh. ¿Cu~nto 1iempo se movcrl1 el aulo
hasta su parada, si 11 - O.ó? ¿Que recorrido realizará en dicho tiem-
po?
Tarea
('jtar ejemplos de movimientos de los cuerpos sólo bajo la aecibn
de la fuerza de ro1,;imíenlo.

6.8. M ovimiento de un cuerpo boj o la acción


de vari as fu erzas
En los par~grafos anteriores de csic capítulo hcnios acla-
r;tdo cómo se mueven los cuerpos, si esl:ín sometidos al afcclo
uc u1ta fucrm: elástica. ue gwvcdau, de rozamicn(o. Pero, en rcalidau, en las

150
~ condicio11cs terres1rcs. semcjantcs movimientos casi nunca tienen lugar. Junto
con las íucrzas elástica y de gravedad, el cuerpo siempre se halla bajo
el efecto de la íuerza de rozamiento.
¿CÓMO SE RESUELVEN LOS PRODr~EMAS DE MECÁNICA . SI
SOBRE EL CUERPO ACTÚAN VAR IAS FUERZAS? Ante todo, recor-
demos que en la ecuación que expresa la segunda ley de Newton,
F-mu,
F es Ja resultante de todas las íue17,.-is aplicadas al cuerpo, o sea, la
suma geométrica de los vectores de dichas íucrz.1s. Por esto, al comenzar
a resolver cualquier problema, primero hay que :ielarnr qué íuerzas actúan
sobre .:1 cuerpo, cuáles son sus módulos y dirc:cciones. A conlinuación,
representando en un dibujo las íucrz;~~ aplicadas al cuerpo, hallar su
resultante y, hacicmlo uso de las leyes de movimiento de Newton , resol-
ver el problema.
_Sin embargo, se puede no recurrir n la suma geométrica de los
vectores de las íucrias. En 1.4 hemos sabido que la proyección de la
suma de varios vectores sobre cualquier eje es igual a Ja suma de las
proycccionc.~ de dichos vectores sobre ese mismo cje. Esto nos permite
sustituir L1 suma geométrica de los vectores por la sumn algebraica de
sus proyecciones.
En calidad de ejemplo cxam incmos la sol uciún de los siguientes pro-
blemas.
PROBLEMA l. Por un plano oblicuo, con ángulo de inclinac16n a
(lig. 134), se mueve la barreia A de masa m. El coeficiente de roza-
miento de la barreta con el plano es igual a µ . Hallar la aceleración
de Ja barreta .
Sal11ci611. Sobre la barrct:\ act úan tres íuerzas; la de yavcdad my, la
re<1Cción del apoyo Ñ (íucl7.'I cl:lstica) y la de rozamiento F1a1: L.1
dirección de cst:is íucrz;~~ se indica en la ligur.1. En conjunto, dichas
fuerzas son las que comuníc:in a la barreta la aceleración {I, dirigida a lo
largo de ella hacia abajo'>.
Dirijamos los ejes ele coordenadas X e Y, respectivamente, en para-
lelo a l plano en declive y en sentido perpendicular a éste. En forma
vcctotia l, la segunda ley de Newton se escribe: así:
md = mg + Ñ + f:,02 • (1)
Con el objeto de escribir esta ecuación en íorma algebra ica, hay que
encontrar las proyecciones de los vectores sobre los ejes X Y Y. Co-
mencemos por las proyecciones sobre el eje X. La proyección del ª•
vector de :iceleración o
sobre este eje es positiva e igu al a l módulo del
vector ñ (1l'Stc es paralelo a X!) : ª• ..
a. La proyecció n del vector de la
fuera de gravedad mg es positiva y, como vemos del triángulo ABD

11 Para simpliílcar la lig. t 34, hemos mostrado las tres fuerzas


aptie.'ldas a un mismo punto, t.1 decir, al centro de 13 barrela. En realidad, las fuer>.as f ,"'
y Ñ están aplicadas a la b•sc de Ja barrcl3.
X
Fo¡;. 134

(vi:ase Ja lig. 134), igual a my sen ex. La proyecci6n del vector de la


fuen;a de rozamiento f:,0 z es negativa e igual a - F,.,,,. Por último, la
proyecci6n del vector de Ja fuerza de reacción del apoyo Ñ es nula, ya
que este vector es perpendicular al eje X: N" .. O.
La ecuación de la segunda ley de Newton para las proyecciones sobre
el eje X tiene la forma:
ma = mg sen ex - F,0 ... (2)
Ahora determinemos las proy«eioncs sobre el eje Y. La del vector
de aceleración á sobre dicho eje es nula (id es perpendicular al eje Y!):
a1 = O. La proyección del vector de la fuerza de gravedad mg en dicho
CJC es ncgativt1 e igual, como vemos en la íig. 134, a -mgcosex. La
proyct.-ción del vector de la fuerw de reacción del apoyo Ñ es positiva
e igual a su mbdulo: N • - N. Para acabar, la proyección del vector de
la ruerrn de ro;z;a111iento ·¡.·,."· es igual a cero.
La ecuación de la segunda ley de Newlon parn las proyecciones sobre
el eje Y se escribe en la forma:
0= N - mgcosa.. (3)
de donde
N = mgeosct..
Ya sabemos que la fuerza de rozamiento (véase 5.6) es en cuanto
a su módulo igual a 11N. Por eso, F,., = µmgcosex. Poniendo esta expre-
sión p:ira la fuerza de roza miento en la fórmula (2), obtenernos:
ma = mgscn ex - µmgcoscx.
Dcspu~ de simplificar eliminando m, hallaremos la aa:Jeración buscada
de la barreta:
a= g(senct.- µ cosa).
Como se infiere de cst:i fórmula, esta magnitud es menor que la acelera -
ción de la caída libre.
¿PARA QUE SE USAN LOS PLANOS JNCLlNADOS? Incluso al

152
no haber fuerza de rowmiento (µ = 0), el módulo de la aceleración de un
cuerpo que se desliza por un plano oblicuo es igual a g sen a, o sea,
menor que g. Precisamente por csla c.iusa, los planos inclinados se
emplean con proíusión en la práctica, ya que permiten reducir la acelera-
ción durante la caída y el movimiento hacia arriba. Esto signilic.1, que
con ello, es como si la fucr:za de gravedad disminuyese {mg sen <X en lugar
de mg). Claro está que la fuerza de atracción hacia la Tierra en realidad
no disminuye {siempre es igual a mg). Lo que pasa es que, durante el
movimiento por un plano inclinado, sobre el cuerpo, además de la fuer:za
de gravedad, actúa tarnbii:n una fuerza elástica, la de reacción del apoyo.
Su efecto conjunto acarrea la disminución de la aceleración.
Semejante propiedad del plano inclinado se utiliza en tales "dispositivos"
como la cuña, el cuchillo, el arado, la carretilla. El tornillo también es
un plnno i11clin;1<.lo, pero enrollado alrededor tic un cspArrago.
Sí un cuerpo se mueve por un plano inclinado unifonncmcntc, enton-
ces a = O, o sea, sen et - µ cos<X =O, o bien
tg<X = µ. {4)
Esta fórmula permite con relativa sencillez medir el coeficiente de
ro;;:amicnto de dcslízamienlo. Para ello, variando el ángulo de inclinación
del plano, en el que yace el cuerpo, se determina tal valor de dicho
ángulo, con el que el cuerpo comienza a deslizarse uniformemente por el
plano. Después de medir el ángulo <X de inclinación del plano respecto
del horizonte, aplicando la fórmula (4) se halla µ.
Examinemos un ejemplo más que tiene interés, ya que en i:I se trata
del movimiento no de uno, sino de dos cuerpos. Al resolver semejantes
problemas, hay quc , aplicar la segunda ley de Newton a cada cuerpo
y resolver conjuntamente la.~ ecuaciones oblenidas.
PROBLEMA 2. Por una polca inmóvil pasa un hilo en cuyos exircmos
cst:ln fijadas las c:trgas de masas m , y m 1• con la particularid;1d de q11<:
111 1 > 1111 . Considerando que l:1s masas del hilo y la polca son pequeñas
CJl comparación con 111 1 y 111 2 y que en Ja polca no hay cozamiento,
hallar la aceleración de las cargas.
So/11c:iú11. Dirigimos el eje de coordenadas Y verticalmente hacia ardba
(fig. 135).
Si dejamos que este sistema tle cuerpos funcione por sí mismo, la
e.irga de masa 111 1 se moverá hacia abajo y la de 111 2 , a la inversa.
Hallemos la aceleración {I (en cuanto a su módulo será igual para los dos
cuerpos, si despreciamos el alargamiento del hilo: a 1 = a1 =a). Para esto,
vamos a escribir las cc:uacioncs de la segunda ley de New1on para cada
una de las c.,rgas.
Sobre la carga izquierda actúa la fuerz.a de gravedad m¡¡j y la fuerza
de tensión del hilo t (fuerza elástica). La proyección de la fuerza de
gravedad sobre el eje Y es igual al módulo del vector m 1¡j. tomado con
signo contrario: m1g1'. = - m1g. La proyección de la fuerza Tes igual al
módulo del vector -¡; o sea, 1). = T. La proyección de la aceleración a
es igual al módu lo del vector á con signo opuesto: ªr = -a. La ecuación

IS)
y

Fig. r35

de la segunda ley de New!on tiene Ja forma:


·-111,a = - 111,g + T. (l)
Sobre la carga derecha actúa la fuerza de gravedad miU y la fuerza de
tensión' t (Ja misma que sobre Ja carga izquierda). La proyección de la
fuerza de gravedad es igual al módulo del vector m2 g con signo con·
trarío: mJ!J1• = -m 2g. La proyección de la fuerza t es igual al módulo
del vector T, o sea, 1j. == T. La proyección de Ja aceleración á es igual
al módulo del vector de aceleración ci, es decir, a1 = a.
La ecuación de la segunda ley de Newton para la carga derecha
tendrá el aspecto;
11110- - mzg +'f. (2)
Sustrayendo (1} de (2)
111 2 a -(-m 1a)= -m 2 g+ T-(-m 1g)-T,

obtenemos:
(111 1 +111 1/a = (111 1 -m 2)g.
Oc donde
m1 · · m2
a=---g.
m, +m 2
¿PARA QUÉ SE USAN LAS POLEAS? Como la diferencia de las
masas de las cargas es menor que su suma, la aceleración a es me-
nor que la de la eaida libre. Los bloques se utilizan para obligar a que
el cuerpo caiga con aceleración menor que g. En este fenómeno se basa
la aplicación de lo.~ contrapesos en los ascensores y otros dispositivos
de elevación.
CAiDA DE UN CUER PO EN EL SENO DE UN GAS O LIQUIDO.
Un interesante ejemplo de movimiento rect ilíneo de un cuerpo sometido
al efecto de dos fuerzas, es la caída de éste en el seno de un gas o
líquido. En este caso, snbre el cuerpo actúan la fuerza de gravedad y Ja

154
de rcsistcnc;i:1 del gas o el liquido, con la cual nos famíliari:wn1os
en el 5.6.
Si despreciamos todas lus demás fuerz.is, podemos considerar que en
el instante en que tan sólo empieza la c."lida del cuerpo (v = O) sobre él
actúa únicamente la fuerza de gravedad nrg. L..1 fuerz.a de resistencia aún
no existe. Pero en cuanto comience el movimiento del cuerpo, aparecen\
la fuerza de resistencia, es decir, la fuerza de rozamiento viscoso, que
crece junto con Ja vclocidud y que está dirigida en sentido opuesto n
ella. •
Puesto que la fu cna de gravedad se mantiene conslantc, en tanlo
que la fuerza de resistencia, dirigida en sentido contrario, crece al aumcntnr
la velocid3d del cuerpo, sin duda alguna llegará un momento en que los
módulos de ambas se igualarán. En cu:into esto ocu rra, la resultante de las
dos fuerzas se anulará. También será igual a cero la aceleración y el cuerpo
comenwrfl a moverse a velocidad con.~t:mlc. Por ejemplo. d~pué.~ de
sallar con b¡¡stanle rapidez, el paracaidista empezará a wicr a velocid:1d
consl:intc, lo mi~mo ocurre con los copos de nieve y lns gotas de lhrvia.
Cuando un cuerpo cae en el seno de un llquido, clchcrA lencrsc en
cucnt;i una fuerza m;\s, t:1mbién dirigida hacia arrib;i, :t saber, la fuerw
ele empuje de Arquímedes. Pero CJmo ésta es . constante y no de¡xndc
de la velocidad, ella no obslaculiza el cstablccimienlO del movimicnlo
uniforme del cuerpo que cae. ·
En un CJCpcrimcnto muy sencillo, podemos ob$crv~r el movimiento de
un cuerpo en el SCllo de un liquido a velocidad conslanle. Un lu!Jo ele
ccistal, de aproximadamcnlc 1 m de largur:1, se llcm1 de agua o gliccri11:1
has1a el borde. A continuación, ~obre el agua se póne una bofiln de acero
(fig. 136). Es fácil ccfciorarse de que la bolita descended1 en el líquido
a velocidad cons1 ante. Esto se percibir;\ si en la superficie del lubo se
hacen con pintura divisiones y se miden las distancias que l:i bolita pasa
en igunlcs intervalos úc tiempo, proporcion:idos por e! s<111ido de un mc1rí>-
nomo.
¿ 7 l. ¿C-Omo se cn11nci.1 I~ sq:uoda ky lle Newton si sobre el cuerpo
actúan varias íucr¿as?
2. ;.Que íucrT.as 2clúan sobre un cocrpa que rc.<;b21 ~ por un pllno
incl inado con :sccJeración conswn1c'!

Fi¡;. 137

fSS
3. ¿Cómo se movcr.I un cuerpo por un plano ir.cliu•do, si b
proycccil>n de In fucr>.a de grovcdnd sobre Ul13 rOCln p.1mlcl~ a
dicho plano es numéricamente igu3 1 3 In fuerza de roz:uuiemo?
(;j=icios 24
l. Medianlc unll conslrucción, hallar la suma geomtlricn de l:ts
fuerzas aplícndas a uo3 barrera que se encuentra en un pln119
inclinado (vc11sc la fig. 134}. ¿Cómo cslA dirigida la rcsultanlc I'
de cstns fueri:as respecto del plano inclinado?
2. Desd e el vértice de un plano inclínado de 20 cm de altura se
dcsli:z.3 una barrcl a. Determinar 13 vclocíd3d <le la barreta ni
fin>I del pl:1110 inclinado. 'El ro:z.nmicnto no se roma en con.sider:l•
ción.
3 Un trinco rcsbab por un plano inclinado de 10 m de l:trgurn
durante 2 s. Hallar el ángulo de inclinacibn del plano. l!l rozamienlo
no se toma en considcracibn.
4. En un plano inclínndo· de 5 m de nhur3 y 10 m de la rgura se
cncm:ntp un cuerpo de SO kg de masn, sobre el que ncti1:1 la
fuerza F dirlgidn en senlidu' horizontal e iguol a 300 N (lig. 1)7).
Determinar In acclcrución del cuerpo (el ro1.l1miento se desprecia).
S. 01lculnr In ncclcrncilm <le un cuerpo que se dcslizn por 1111 plant>
inclinado, si la nltur:i y In longi1ud de sus bases son igual~.
micn1ras que el wcíicicntc de roznmicnlo del cuerpo sobre el
plano es igual s 0,2.

T orca
Pr"-'<nlnr c¡cmplos de cómo se utilimn los planos inclina<los.
¿En qut eons1s1c su utilu!ad en dichos e;emplos?

Movimi e nto en las curvas


6.9.

un vagón de
Pcsla a

Fig. 138 fíg. 139

156
l'ig. 140
Mienlrns · el lren se mueve por un sector reclilineo de la via a velo-
cidad constante ú, sobre cada vagón act úa, como es lógico, l:l fuer¿.1 de
gravedad, pero ella se equilibra por In rucrw elástica (reacción de los
rieles) dirigida hncia arriba. En lo que ataile a la íuena de rowmiento,
é.~ta se equihhra por la íucrw que <k~am1lla la locomotora. Pero he m¡uí
que el v;igón llega a una curva de la vía. En este lugar él gira y
comien~• u moverse describiendo el arco de una circunferencia. ¡,Qu6
fuerza es la que obliga al vagón a variar In dirección de su velocidad, es
decir, moverse oon aceleración? Ésta es la íucrui ehl$lic."l (fuerza de reacción)
que actúa por parte del riel sobre las ruedas del vagón.
Las ruedas de los vagones de ferrocarril tienen la llnmada pestaña que
entra en contacto con el riel no por arriba, sino que por el cos1:1do
(lig. f39). Mientras el vagón se mueve por un sector rec1ili11co de la vin,
la pestaña no desempeña notable papel y sólo se deforma aquella parle
de la rueda que hace contacto con la parte superior del riel. Después
de pasar el punto A (lig. 140). la rueda, al seguir su movimiento en la
anterior dirección, actúa sobre el riel median te lll pestaña y lo deforma
por el costado, el riel se flexiona hacia el exterior (también se deforma
la propia pestaila). Con ello, surge la fuem elástica ¡.-, dirigida perpcn·
dieul:irmcnle a la superficie lateral del riel, que obliga al vagón :i moverse
sobre una circunfcceneia Si las medas del vagón no tuvieran pestañas,
semejante fuerza no podría aparecer y el vagón abandonMÍ3 los rieles.
La acelcraeión del vagón, que se mueve a la velocidad li por una
curva de radio r, es igual en módulo n v2/r. Por esta causa, Ja rucl7;'l
elástica F que actúa sobre la pestaña desde el riel d eíormado (y por lo
ta nto, sobre el vagón) y que provoca dicha aceleración, según la segunda
ley de Newton debe ser igual en cuanto a su módulo a:

F-~
r •

donde 111 es la masa del vagón.


La deformación del riel alcanza una n~agnitud la!, con la que la
fuerui clásttc."\, provocada por ella, comunica al vagón la aceleración
2
u /r. Esta deformación es muy pcquena y a la vistu i111pcrccptible (línea
bl:u1c~ n trazos en la fig. 140).
Para disminuir el desgaste de los rieles y !as pcstai\as e.s preciso

1$7
Fig. 141

reducir la fuerza de rozamiento entre ellos, es <lecir, disminuir fa fuerza


de presión del riel sobre la pestaña. Con este lin, el terreno debajo de
la vía férrea se construye en las curvas con cierta inclinación hacia el
centro <le Ja curva (lig. 14 l). En semejante caso, la fuerza N de rc11ccion
de los rieles (.fucrza elástica) no equilibra la fuerza de gravedad mg.
Su resultante P 1 está dirigida. aproximadamente, al centro de la éurva.
Claro c:;h\ que esto "a livia" el viraje, ya que disminuye el módu lo de la
fucr7.a cl~s1ic;1 P que actúa desde el riel sobre la pestaiia. En efecto,
ahora esa mL~ma aceleración ccntripct:i 111/r es comunicada al vagón por
dos fucrws: f y F1> por lo tanto, siendo pequeño el ángulo de inclinación
podemos escribir:
v' F + F,
-;=--m-'
de donde

Oc aquí vemos que el .módulo de la fuerza qlic actúa sobre la pestaña


es menor en la magnitud F 1 . Por eso será menor el desgaste del riel
y de la pcstaiia.
Las ruedas del automóvil no tienen pe.~laña . Durante el movi1nic11to
<.le éste por las curva~ de la carretera, la acclctación centrípeta es
comunicada por la fuerza de rozamiento seco entre las cubiertas de l:ts
ruedas y el recubrimiento de _¡1sfalto (véase la lámina de la p:\g. 234).
. ?.
(, l. ¿Cómo debe cslar dirigida la fuerza aplicada a un cuerpo para
que el movimiento rectilíneo se convierta en curvilíneo (en unn
curva)? ,
2. En este parágrafo se c~nmina el caso de movimieolo de un vagón
por una curva de la vía férrea. ¿Ln resultante de qu6 fu<rzas
comunica al vagón Ja acclernci6n ccntrlpcta?
3. ¿L.1 resultante de que fuerzas comunica la aceleración ccntrlpcla
cuando el asicn10 de Ja vía no cst;\ inclinado1
4. ¿P,µs<lc la fuerza .. de -rozamiento de deslizamiento comuoicM al
cuerpo la acelerac16n centrípeta?
.S. ¿Por qué es pelígroso Jiaccr virajes en una cnrrctera cubierta de
hiclo'l

158
Ejercicios 25
l. Un automóvil, en movimiento a 108 km/h de velocidad, debe p;uar
una curva de radio de SO m. ¿Es posible hacerlo sin peligro sin
reducir la vclocid3d, siendo la fuerza de roumicn10 en reposo de
las ruedas del vehículo con el asfalto igual a <000 N. mientras
que Li masa del 3Uto es 1000 kg? 4 Con qut velocidad mbuna
de éste se puede pasar la curva sin riesgo?
2. Un treo se mueve describiendo una curva curo radio es 500 m.
La anchura de In via es 1,524 m. El riel C.•lcnor está 12 cm m~s
.alto que el interior. /.A qué velocidad de rnovirnienlo del tren en
la curva, lns pcsiañas de las rucdl\S ho · hacen prcsi6n sobre los
rieles?

6.10. <Bajo qué condiciones los cuerpos están


en movimiento rectilíneo?
Centro de masas y centro de gravedad
1-lasta el momento, al estudiar el movimiento de los
cuerpos, sumclidos :1 la acción <le <liversn~ íucrt:ts, no hemos
prestado atención a que todo~ aquéllos tienen dimensiones. Al dclcrminnr
la ucclcrnci<)n de los cuerpos, los considerábamos como puntos materiales.
Semejante simplificación es válida cuando el cuerpo se mueve de modo
rcclilínco. Sin emb:irgo, hay que aclarar hacia qué punto del cuerpo debe
aplicarse la fuerza, para qnc su movimien10 acelerado sea en rc:llid:id de
traslación.
Realicemos el siguiente experimento. Tomemos una rcgln ancha. Fijemos
en el punto A de su exlrcmo un hilo y con cierta fuerza 1:· tiremos de
ella en dirección perpendicular a su eje (lig. 142). En este caso, la regla
girará. Al realizar semejante giro, diversos puntos de la regla rcaliwnin
recorridos desiguales y se moverán a distintas velocidades, es decir, sus
movimientos son diferente.~ y el movimiento de In regla no será de

Fig. 143 Fii;. 144

Fig. 146
&•f
F
Fi¡;. 147
~F

159
traslación.
Cnmbicn¡os In dirección de la fuerza: tiremos de la recda en sentido
de su lado largo hacia In derecha (frg . .143}. Ahora, Ja regl~ se mueve d.:
forma que las velocidades y los desplazamientos de todos sus pu:itos son
iguales. La regla realiza movimiento de traslación.
Si la fuerw f no está equil.ibrada por otras fuerzas, el cuerpo se
moverá con aceleración. Si el hilo está sujeto .e n el punto A, es fácil
cCfciorarsc de que existe sólo una recta a lo largo de la cual debe estar
dirigida la fuerza Íi para que ·ésta proyoque el movimiento acelerado
de tra.~/ación de la regla. Cuando la fuerza actúa a lo largo de cualquier
otra recta, In regl:t virará.
Se puede c;imbiar la d irección de la fuerza por la contraría frjnrido
el hilo en el punfo B (fig. 144}. De nuevo, el movimiento de fa regla será
de traslación. Quiere decir que sólo tiene importancia la posición de la
recta ·a lo largo de la cual actúa la íuerza (línea de acción de In fuerza).
Ahor:i, sujetemos el hilo a cualquier otro punto· de Ja regla, por
ejemplo al C, (lig. 145). Cambiaremos de nuevo las direcciones de tensión
del hilo (en Ja figura ~lgunas de lus direcciones se muestran con rectas
que parten del punto C). De nuevo llegamos a la convicción de que la
regla realiza movimiento de traslación sólo en el caso, en que la fuerza
c.~t{I dirigida a lo largo de una determinada recta. En la ligurn dicha
dirccciim se muestra con una línea roja de trazos. Para to<la.~ las demás
direcciones de·Ja fuerza, aplicada al punto C, la regla virará obligatoriamente.
Al lijar et hilo a otros puntos de la regla, nos cercioraremos de que
en cada uno de ellos existe una dirección de la fuer7..a, con Ja que la
regla se pone en movimiento rectilíneo, sin virar. En la lig. 146 se muestra
cómo deben estar dirigidas las fuerzas, aplicadas a diversos puntos de la
regla, para que el movimiento de ésta sea de traslación. La práctica
muestra que la$ rectas, a lo largo de las cuales actúan estas fuerzas, se
reúnen en el punto O.
C ENTRO DE MASAS. Semejantes c¡¡perimc11tos con diversos cuerpos,
nos conducen a la importan1c dcdtÍcción de que para cada cuerpo hay
un punto tal, en el que se cruzan las direcciones de acción di: las
fuerzas que comunican al cuerpo movimiento de traslació11 acelerado. Dicho
punto ha recibido el nombre de CO'ITRO o.e MASAS. Toda fuerza que
actúa a lo largo de una recta que no pase por el centro de masas
provoca el giro del cuerpo.
Llamamos centro de masas el punto por el cual debe pasar la diret.•c:ión
de acción de la fuco.a que comunica al cuerpo movimiento de lraslaciórt
acelerado.
Con ayuda del experimento con la regla. es fácil cercionrrsc de que
el cent ro de masas coincide con el punto de intersección de las diagonales .
Pero esto sólo sucede cuando la regla es homogénea (esta fabric:1da de
un material íntegro), tiene forma regular e igual grosor. Si, por ejemplo,
ella fuese fahricada de dos mitade<;: una mitad de madera y la otra, dt: acero,
el centro de masas se encontraría Ctl la segunda mitad, c.s decir, m;'1s cerca
de aquell;i de las mitades que tiene mayor masa.

160
El ccnlro de masas puede encontrarse también fuera del cuerpo. Por
ejemplo, está claro que el movimiento de lraslación de un anillo homo-
géneo (fig. 147) sólo puede tener lugar cuando las íuerzus que hacia él
se aplican están dirigidas en sentido de sus radios. Las lineas de acción
de semejantes fuerzas se reúnen , como es lógico, en el ccn1ro geométrico
del anillo. Allí se encuentra también el centro de m;:sas.
Si distintas partes del anillo están hechas de diferentes materiales-, e\
centro de masas puede no coincidir con el centro geométrico del :mi!!o.
En semejante caso, ese punw debe buscarse por via e.~perimcntal. Es
verdad, que hay procedimientos para calcular las coordenadas del centro
de musa~, pero ellos son dificilcs y hay ocasiones cuando esto resulta
imposible de hacer.
¿f't•ro para q11é necesitamos co11ocer /ti po.~icih11 tlel C<!llcro de masas'!
El problema radica en que si el cuerpo es15. en movimier;lo d~ tres·
/ncin11 bajo el efecto de una o varia.~ fucrz;1S, esto quiere decir que didrn
fuerza , o la resultante de todas las fuerzas, pasa por el cauro de r.i:~sas
del cuerpo. En semejante caso, el centro de masas del cuerpo se mu ~ve
como si en él estuviera conecn1rnda todii la masa del cuerpo y nplicadi\s
tod:is !:is fuer7.as que actúan sobre el mismo. f'or eso, c11w1:/tJ v1•1110.~ r¡w
el cue1·po e.~f<i e:r movimimt.o acderatlo de tra~lcrcíím, quiere decir q11~ fo
res11/1011tc de la.~ f11crza5, a¡1/ict1das n él, ¡wsn pnr su ce11tro de masas,
como si e11 ésre cstrwie.ra co11cc111rada to1fo la m<J.m de! crwrpo, ndcm!is
lt1 ace/eraciém del cuerpo es la del ce11rro de nu~rns. Así pues, c11 lur¡ni-
de considerar el movimier.LO del cuerpo, ('Xomiuamos el movi1111ei;to 1ie w 1
punto material, llamado centro de 111<1s11.1. Sin decir nada sobre esto, asi hemos
venido obrando en los capítulos anlcriorcs del presente lihro.
CENTRO DE GRAVEDAD. Un ca.so particular del movirnicnlo de
trasl:tción es el movimiento del t.'ltCrpo bajo el efecto de la fuerza de
gravedad, claro esta, si el cuerpo no fue puesto en rotación antes de
empe7.ar In caida. Pero esta fu erza actúa sobre to<.los los puntos del
cuerpo. Y ya que bajo el efecto de todas esO\s fuerzas el cuerpo adquiere
movimicnlo de trasl:ición, esto significa que su rcsultanle, para cualquier
posición del cuerpo, pasa por su 001tro de masas. Por esie mo1ivo, con
fr~uencia, este último recibe el nombre de CENTRO Dll GRAVEDAD DEL
CUllRPO.

iSon siempre justos los leyes


6.11 . de mecánica de Newton?
(movimientos desde distintos puntos de vista)
Si echamos una mirada a lo que ya hemos estud iado, en
l>rimcr lugar deb~mos prcslar atención a las ideas fum!a-
mc11tales de mecánica. '
La pri111ert1 idea consiste en que si sobre el cuerpo no ac1úan fuerzas
o la resultante de tod as Ja~ fuerzas es nula, aquél se cneucnira en reposo
o se mueve a velocid<ld coostanle en módulo y dirección. Pero si el
cuerpo está en movimicnro <1cclcrado, éste se produce obliga1ori;1n1ente
bnjo el cfcclo de una fuerza. CuMdo existe una fuerza son im¡xisi!.ilcs

161
1 1 - ~1s
Fig. 14K

el rcp<l'5o o el movmucnto rectilíneo uniforme, lo mismo que el 111ovi-


111icn10 acdcrado no puede 1cncr J11gar sin la acciim de una fucr-1."1.
La seg11111/a idc;i íundamen1al radica en lo siguiente: para que sobre
el cuerpo dacio actúe un a íuerza, c.~ preciso airo cuerpo, lejano o próximo,
grande o pequeño.
Con c.~c cuerpo puede haber contacto directo, pero puede no haberlo.
NQ obsum1c, Iras cada íucna se "ocull a", obligaloriamei1tc, eierlo cuerpo
o varios cuerpos. Es decir, la fuerza es de origen matcrfol.
En csws dos ideas se encierTa toda la esencia de la mecánica de
Nqwlon.
;. Pero son sicmpce ju~tns las a!irmacioncs fundamentales que acabamos
de presentar'! Para responder a esta pregunta realiccn\os ment almente u n
cxpcri111cnlo que puc<lc sc.r organizado en la realidad. (Sobre esto hablamos
parc1ahna1tc en 4.1.}
En una plalafornrn de ícrroc.1rril, ensanchada a una locomotora y que
1icne p:ircdcs dclanlcra y trascrn, se cncucn1ra un pas;ijero. Supongamos
t¡uc el suelo de la plutaforma está hecho de un matenal muy duro y liso,
además el pasajero cst~ cnb:ado con polines de rodillos, c:1paccs de rod;1r
con muy pcqueii o roiamicnlo (lig. 148). Supongamos, además, que en la
estación c1uedó el amigo del pasajero, con el !in de observar los fenó-
menos que transcurren en la plataforma. Y, he aquí, la plntaforma
"arrancó'', es decir, se puso en movimiento con acel cr11dó11.
PUNTO DE VISTA DEL OllSERVADOR INMÓVIL. El ol>scrv;1dor
inmóvil que quedó en la cst:ición verá que, después de que la platnfornm se
pu~o en marcha, el pasajero sigue manlenibidose en su lugar, simplemente el
sucio de la plataforma se mueve debajo de él. Conociendo las leyes de
mecánica, C5tc observador dirá que asi tiene que ser. El pasajero queda
en reposo a cnus.1 de que lns fuer?.a~ que sobre él aelút1n - la de gravedad
y la clástic;1 <le la plawforma-cstíul <lirigidns vcr11caln1cnlc y ~e compcn-
!'an c111re sí. Y sólo cuando hacin el pasajero se ;1<;crca de pleno la

162
pnrcd trasera, el comenzara 11 moverse junto con la pl:uaforma. Esto
1:imbién concuerda con las leyes de mcc.'\111c:1: durante su movimiento.
la pared se pone en cO•llacto con el p:isnjcro, aura en inlcr.icci6n con
él y se deforma. Como resu ltado surge la fuerza ehi.stica que comunica
ni p:isajero una aceleración igual a la de la plataforma.
J>UNTO DE VISTA DEL PASAJERO. Al pasajero sobre los pa1incs
de rodillos le partee que Ja situación es otra por completo. El pasajero
percibirá que de repente se ha puesto en movimiento respecto dr lo plata-
for11111, avan7.ando hacia su pared trasera con cierta acekración. _Desde su
punto de vista, esto no concuerda con las leyes de mcctinica. El se des-
.:onccrt:ir:l si intenta arlar:1r qué cuerpo es el que le ha comunicado
:cclcrac1611, mas no podr:í descubrir semejante cuerpo. c.Cu31 de Jos d0$
observadores tiene la razón?
Como es natural, 1:1 cuest ión no radien en las singularidades perso-
nales de los ohscrvaclorcr., sino en los sistem:~~ de rcfcrcnci:1 resrcc10
:i lt•S 1.·trnlcs dios cunsiú.:ran el 111uvi1111cnto. P.I ob.~ervador cu la cstacíc'.m
habla del movimiento respecto de la Ticrr:1, que según él es un sistema
inmóvil tic rcfcrcnda. En Ju IJUC nt11i1c al pasajcru e11 la plataforma,
éste considera el movimiento con relacion :1l sistema de rcícrcncia li gado
con la plat:iforma, que en cuanto a la Tierra se mueve con acclerneión
Todo el asunto reside, prccisamt11tc. en el movimicn10 :icclerado de un
sistema de referencia. es decir, la pl:llaforma, con relación a otro, o se<1.
la Ticrra.
Las leyes de meclmca de Newton sólo se cumrlen bajo condiciém
de que los movimientos se estudien respecto de sistemas m!:n:ialcs c.!c
rcfercnein.
Recordemos que se llaman inerciales aquellos sistemas de rcfcrcnc1:1
en los que, cuando no hay fuerzas, los cuerpos no rcdben acclcrnC:ó:i
(el pasajero queda inmóvil, hacia él se acerca lo pnred de la plataformn).
Pero si en eslos ~1s1cmas ele rcfcr~"llc1a los cuerpo~ rccibe11 ncelcrac!/1:1,
quiere decir que sobre ellos actua alguna fuco.a P"' parle de 01ro~ cul'rpGs
(la pared trasera de la plataforma entró en contacto con el pasajero y
éste comenzó a moverse con aceleración juni o con la pla1ofom1a).
En el sistem:i de referencia ligado con l:i pl:11:1íorma, lns leyes de
mccitnic:l no son válid:IS. Con relación a este sistema el pasajero se
rnucve con aceleración cuando sobre él no actúan otros cucrp<>s. Mientras
que cuando surge una fuerza real (la elástica de la pared trasera), el
pasajero se para. El incumplimiento de las leyes de Newton en este
sistema de referencia radica en su movimiento acelerado respecto del
sistema de referencia, en el que estas leyes se cumplen, es decir, con
relación a la Tierra. En erecto. en ·cuanto la plataforma, despu~ de
adquirir velocidad, comience a moverse uniformcmcnt~. el pasajero sobre
IO$ patines de rodillos, rodará respecto del 1ren sin aceleración. Las leyes
de mecanica "cn1ran" en sus derechos.
Si la~ leves de Newton son validas al cimm1onr el movimiento en lo
que atui\c a· un sistcmn de rcícrcncia, 1amb1i:n lo serán rcspcclo de cual-
quier 01ro si:>tcma de reícrcncia que, con rch1ció11 ;11 primero, está en

163
11•
mov1m1cnlo reclilinco y uniíorme.
Ellistc un conjunto inlinito de semejantes sistemas. En todos los sistemas
incraalcs de referencia las leyes de movimiento son identlcas. En esto
consiste d llamado PRINCIPIO DE RELATIVIDAD DE GALILEO.
Todos los sistemas de referencia que se mueven con aceleración, rcspc::cto
de un sistema inercial, reciben el nombre de NO INERCIALES, ya que en
ellos la ley de inercia no se cumple, lo mismo que las leyes segunda
y tercera de Newlon.
¡ ? l. Una pcquc~3 catga (pbidulo) cslll colg3da de un hilo suspendido en el
techo de un vag6n: ¿Qué suceder~ con el péndu lo al frenar el vng611?
¿Como CJ<plic.irú este fcnomcno: a) un observador parado en el anden:
b) un ob~ervndor que se encuentra en el vng6n?
2. ¿Se r><><lrA determinar I• velocidad de movimiento y la acclcr:ic:i6n de
un buque, e:stnndo en un camarote con la ventanilla cerrada
y observando una pcquci\3 carga suspendida del techo del camorote?

Trtrco~
l. lnvcn1u11 u111ll!posi1ivo que ol C$1nr íljndo en el cuerJl" pcrmil• medir
su ncclcrat1<'111
l lnccr considcrado11c;o¡ an!llo¡;:is n In~ aducidas en este pnr:1grnfo, cu~n·
do In platníorma girn uniformemente.
Lo más importante
en el sexto capítulo
Cualquier problema de mcdlnica se resuelve con ayuda de las
leyes de Newton, si conocemos. adcmlls de las coordenadas
iniciales y la velocidad, las fucnas aplicadas al cuerpo, es decir, si S3bcmos
cómo dependen éstas de las coordenadas o las velocidades. Con ello, hay que
1cncr en cuenta que In fr1azt1 a /<1 r~sultnutc tfl' oorins f11t'rzns 1lctcr111i11n 110 1"
IJ('lc>cic/111/ ( $11 mótlulo y tlirecció11). si110 que 111 O<'rlcrac/ó11 del cuerpo. Por cst11
causa, los cuerpos se dcsplaz.nn no obligatoriam ente en el sentido en que cstll
dirigida l:t fucrw. No sólo lns fucrws aplicnclas ni cuerpo son lns que
dclermin:in la trayectoria de ~re. sino que también las condiciones inici3lcs, es
decir, el módulo y la dirocción de la velocidad inicial del cuerpo.
El movimiento de los cuerpos puede ser considerado como el de puntos
materiales cuando aquéllos avanzan en mooimimto de traslación. Pero un
cuerpo se encuentra en movimiento de traslación sólo en nqud caso, en que la
Unen, a lo largo de la que cstfl dirigida la resultante de todas las fuerzas, pas.1
por el ce11tro de masM del cuerpo. En caso contr.mo, adcmias de dicho
movimiento, se produc1r3 el giro dd cuerpo en tomo de cierto cje.
Si se examina el movimiento de un cuerpo con relación a un sistema no
inercial de referencia (sistcmn de referencia que se mueve con aceleración
respecto de cierto sistema inerci:il), las leyes de Newton no son v:11tdas.
Respecto a un sistema no mcrcial de rcferencin. el cuerpo se mueve con ;11111
aceleración que no viene provocada por ias fucr¿as que se le npJi¡;an, m¡e:t:rns
que al hobcr fucrz.as puede movers~ uniformemente.
7
ELEMENTOS DE ESTÁTICA
(EQUILIBRIO DE LOS CUERPOS)

iQUé SE EST UDIA EN ESTÁTICA?


Ya sabemos que l.ns léycs cJc Newton 1IOS> permiten conocer
cuáles son las aeelerneioncs que adquieren los cuerpos bajo el
cfcc10 cJc las íucrzas aplicadas a ellos.
Pero con frecuencia, es de importancia conocer blljo qué condiciones no
reciben aceleración los cuerpos sobre los que pueden actuar diversas fuerzas.
De c.<tos cuerros se dice que cslf1n en cswdo de tX}uilihrio. En c.<te estado se
encuentran, en purtícular, los cuerpos en reposo.
Es de suma imponancia para Ja práctica, conocer las condiciones con las
que Jos cuerpos se hallan en reposo. por ejemplo, ni cons1ruir edilicios, pucutcs.
toda clase de apoyos, suspensiones, así como en la procJucción de maquinas,
instrumentos, apMatos, cte.
Como es lógico, es intolerable, por ejemplo, que Ja torre del Centro de
televisión de Moscú en Ostimkino, que debe encontrarse inmóvil sobre sus
apoyos, bajo el empuje del vienio adquiera aceleración y se desplace de dichos
apoyos. Las leyes de Newton nos permiten aclarar qué condiciones aseguran,
precisamente, el equilibrio y, anle todo, el csllldo en reposo del cuerpo.
Recibe el nombre <le estática la parte de la mecánica en la que se estudia el
c<111ilibrio de las fucrz.1s.
Ya sahcmos que todo cuerpo puede estar en movimiento de traslación y,
:1dcmi1S. de rot:tció11 o girar alrededor de cierto eje. Claro est(l que en caso de
equilibrio no debe vnrfor el movimiento de tn~~laeión, ni el de ro1:1ciún del
cuerpo. En p:1rtie11lar, si se requiere que el cuerpo se encuentre en reposo, él no
cJcbc tener movimiento de traslacion, ni de rotacion o giro en 1orno de cierto
cje.
Cons1dert'.1110S por separado las condiciones de equilibrio de los cu~rpos
para estos dos tipos de movimiento.

7.1. Eq ui lib r io de cuerpos que no están e n rotación


Al estudiar el movimiento de traslación de un cuerpo, se puede
examinar el movimiento de tan sólo uno de sus puntos, a saber,
de su centro de masas. Gn este caso debemos considerar que en el centro de
masas está concenlradu toda la masa del cuerpo, así como está aplicada la
resultante de todas los fuerzas que actúan sobre el cuerpo. De la segunda ley de
New1on se desprende que la aceleración de este punto es igual a cero. si la suma
geométrica de 1odas las fuerzas aplicadas a ~1, o sea, la rcsullante de dichas
fucl7..as, ~ nula. É.~ta es Ja.condición de equilibrio de un cuerpo que no cs(i1 en
rotación.

166
F;g. 149
Fig, 150

Para que·un c,ucrpo, que no se encuentra en rotación, cslé en equilibrio es


necesario que sc:1 nu la la resultante de las fucnr.as aplicadas al mismo.
Pero sí la suma geométrica de las íucrzas es igual a cero, la suma de las
proy~'Ccioncs de los vcctorc.~ de c.'tas fucrz:1s sohrc ctHilquicr eje tam~ién es nu-
la. Por ello la condición de equilibrio del cuerpo se puede formul<lr también asi:
Para que un cuerpo que no está en rotación se encuentre en equilibrio, es
preciso que la suma de las proyecciones de las fuc12as, aplicadas al cuerpo sob;c
cualquier eje, sea igual a cero.
Por ejemplo, está en equilibrio un cuerpo al que se han aplicado dos fuerzas
iguales que aclú3n a lo largo de una recta. pero dirigidas en sentidos contrarios
(fig. 149). En Ja fig. 150, se muestra cómo se puede ilustrar en la escuela
semejante caso.
El estado de equilibrio no es obligatoriamente el de reposo.
De Ja segunda ley de Newton se deduce que, cuando la resultante de las
fuerzas aplicadas al cuerpo es igua l a cero, dicho cuerpo puede estar en
movimiento rcclilínco y uniforme. Con este movimiento, el cuerpo también se
encuentra en equilibrio. Por ejemplo. un paracaidista, después de que comenzó
:1 c:icr a velocidad conslante, se encuentra en estado de equilibrio.
En la íig. 149 las fuerza$ ~.st1111 aplicadas al cuerpo en distintos puntos. P.:ro
ya nos hemos cerciorado de que tiene importancia, no el punto de apl icación de
la fuerza, sino que Ja recta a lo largo de la cual ella actú<t. El traslado de dicho
punto a lo largo de la linea de acción de la fuerza, nada varía t!lnlo en el
movímicnlo del cuerpo, como en el estado de equilibrio. Está claro, por
ejemplo, que nada variará si en Jugar de tirar de la vago11eta, como se muestra
en la lig. 151. empezamos a empujarla (fig. 152).
Si la resultante de las fuerzas aplicadas ni cuerpo no es nula, entonces para
que éste se encuentre en equilibrio es preciso aplicarle una ruerz.a adicional, de
módulo igual al de la rcsu(1antc, pero de dirección opuesta.
Aclaremos lo dicho al resolver el siguiente. problema.
PROBLEMA. ¿Cómo mantener en equilibrio una barca sobre la que
actuan la corriente del río y el viento que sopla desde la orilla (fig. 153)?
Su/11ció11. Hallemos la resultante: ¡;de las fuerzas ¡: t y f. 2 , provocndas por el
viento y la corriente del agua. Con este fin, hacemos uso de la rcgln del

t67
~
Fig. 152
2
Fig. 151

paralelogramo. La diagonal de ~le nos proporciona el módulo y la dirección de


la rcsull.antc f.. Para que In barca esté en equilibrio, hacia ella se debe aplicar Ja
fue.na F, igual a esta resultante en módulo, pero de dirección contraria. P or
ejemplo, en o;alidad de esta fuel'Ul puede obrar la fuemt el!lscica de un c::1blc uno
de cuyos <:Alrcmos se lija en la proa de la barca y el otro, en la orilla. S~ por
ejemplo, fa fuerza con que la corriente de agua actúa sobre la barca es igual
a 150 N, mientras que la del viento, ;i 100 N, la rcsultanlc de cslas fucr1~1s
perpendicul;ircs entre si, puede ser calculada empicando el teorema ele
J>it(1gur:t~:

F-VFll + ,,.11.
F .. V!t00N)1 + (1 SON) 1 ~ !SON.
Por lo tnnto, la barca puede sujctarsc·cm plcando un cable capaz de rcsi.~tir
um1 tensión de no menos de 180 N.

¿ ·1 l. ¿Qu~ si~nilica la expresión: el cuerpo (o si$tc.na de cuerpos) al ~ en


equilibno?
2. A un cuerpo ""lán apli<;ndas vnrins fuerins, cuya resultante no es nula.
i.Qué deber~ hacerse para que el cuerpo resulte en cquiliorio í
3. ¿En 'I"~ consiste Ja condición de equilibrio de cuerpos que no c.~l~n en
ro1aaon7
4. ¿Sigllific:i, ol>lign1orinmcn1c, el equilibrio que ti cuerpo cs1(1 en rc11osu",
S. Si l;o &uma gcoméuicn de las rucn:as aplicadas al cuerpo es nula, ¿¡j 1111!
ser!\ igual la suma algchraica de la,, proyocc,ioncs de esta.< ÍlltnAlS sobn
cicCIO CJ<7

fii;. ISJ

168
A
l'ig. ISS

Ejcrckios 26
l. Una c:tr¡t•se de<pl01.ll n velocidad constante por una sup<:ríocic
horizontnl<>on ny11d11 dcdosc:tl>lcs• l11s •111ese .1plic:111 íucrz,« de 500 N.
Los cal>les forman entre si \111 ~ ngulo de f:tf'. Del crniin;ir In fu con
rc.<uh:inlc. ,.Cómo vnri:ir~1 el módnln de ésta en funcil>n del lrn&ulu
entre 11>.cahles? Considerar lo.casos cuando el h111.1ulo c.• isual n O, 90,
120, 180".
2. Una bola de 3 kg de mas:i ese~ colgnd11 de una cuerda sujeta en unól
pared lisn (lig. 154). DctcrmiMr In fucn.:1 de tensión de la cuerda y de
In presión de In bola contra la pared. L• cuerda forma un :iu¡;ulo tic 1) º
y p;isn por el c:cntro de masas de In bola.
3. tn el centro de un cable de 20 m de lnrgurn cst:I suspendida una
lámpara. cuya masa es de 3,4 kg. a c:iwa de I<> cual el cable se comhn
S cm. !Xtcrminar I~ íuen.a dilstiu que surge en el cable.
4. Sobre un plano inclinado se encuentra un cn¡6n de JO kg de masa.
¿Resbnlnr:t el cnj6n h•cin abajo~¡ el codícicnce tlc rozamiento entre ~I
y el plano es igual a 0,2? La longilud del plano inclinado es de 6 m, su
altura, 2 m.
S. El mástil de una anten a (lig. 155) está íljndo con el tiran le AD. que con
el.primero forma un ángulo de 30º. La fuerza que eJcrcc la antena sobre
d m~~til en el pun10 D(tensión de la antena) es i¡;u:il a tOOO N. 4 A qui:
ser.\ i¡;u:1I la fucrz.u clllSlica cr. el m!1s1il compmnitlo y 13 íuerza c¡uc
actil3 $Obre el 1i:-nn1c?

7.2. Equilibrio d e cuerpos con el eje


de rotació n fijado
Hemos aclarado en el parágrafo anterior las condiciones de
equilibrio de un cuerpo cuando no h:1y ro1ació n. i.Pcn.> cómo se
asegura la fa lla de rotación de un cuerpo, es decir, su eq uilibrio, cuando sobre él
actúan fuerzas?
Para dar respuesta a esta pregunta examinemos un cuerpo que no pue<lc
rc:iliuir movimiento de traslación, pero que tiene la posibilidad de giror
o ponerse en rotación. Para hacer imposible el movimiento de traslación del
cuerpo. es suficiente fijarlo en un punto de la misma forma que una tabla pi.:cde
sujetarse en la pared, clavilndola con un clavo; el movimiento de traslacióri de
semejan te 1abl:l "cl¡¡vada" rcsulla imposible, pero ésta licnc Ja posibilidad de
girnr en torno del clavo, que le sirve como eje de rolnción.

169
a) b)
Fi~. 156

Acl:ircmo.~ las condiciones p:ira las cuales un cuerpo con c,1c fijado 110 ginor:1
bajo la :icci(m de las fuer.tas aplicadas hacia él. En Ja fig. 156, " se nrncSll'a un
cuerpo hacia el cual en diferentes punlos están aplicadas dos fu erzas: P, y f. z·
Para determinar la resullanlc de éstas, traslademos sus puntos de aplicación al
punto A (fig. 156,11). en el que se cru1.an las líneas de acción de-las dos fueras.
Al construir sobre f, y F1 el paralelogramo, obtenemos '(u resultante f..
Ahora, supongamos q11e en cier.to punto O sobre la recta, a lo largo de la
cual cstll dirigida la resullanle f, pasa un eje fijado, perpendicular al plano de Ja
figura. Por ejemplo, nos podemos imaginar que por el punto O pasa un clavo
que eslá clavado en ia pared inmóvil. En tal .caso, el cuerpo estará en reposo, ya
que la rcsullanlc t se equilibra con la fuerza de reacción (elástica) Ñ que surge
por parle del eje fijado (clavo): las dos están dirigidas a lo largo de una misma
n..-cta, son iguales en módulo y de dirección contraria (véase ra fig. 156,b).
1rnaginémonos que la fuerza f 1 ha dejado de ac1uar y el cuerpo csl..~
sometido sólo a la acción de la fucrw !\ (lig. J57, a). Como vemos en Ja figura,
~~la fucr¿;1 obliga al cuerpo a girar alrededor del eje O en sentido horario. Si,
¡¡ la inversa. liquidar la fucr7.a F1, la rcslantc f.1 provocará la rotación en
sent ido a111ihorario (lig. 157, b). Esto quiere decir, que cada una de las fuerz.1s
f. 1 y f. 2 tiene acción rotativa, con la particularidad de que el sentido de la
rotación animada por cada una de ellas es inverso.
MAGN ITUD IGUAL PARA LAS FUERZAS F1 y f 2 • Tra1emos de hallar
una magnitud que caracterice la acción rotativa .de una fuerza. Hasta ·ahora sólo
sabemos que, durante el equilibrio, dicha magnitud deberá tener iguales vi1lorcs
numéricos para ambas fuerzas f., y F1 , ya que cuando ellas actúan
conjuntamente sus acciones rotalivas se compensan entre sí y no provocan
el giro.
¡,Qué magnitud es igual para las dos fuerzas?
T racemos el eje X perpendicular a la dirección de la resultante P de las
fuerzas f. 1 y P2 (rig. 158). Puc.~to que
f. = t, + t 2 ,
170
a) b)
Fig. 157 f'i¡i.. 15S

la proyección de la fucr.r.n Psobre el eje X es igual n l.1suma de las pniyeccionc.<


de las íucrws f. , y ¡:·2 sobre ese mismo cje. Pero la proyección de la íucrza l es
igu:il a cero. así, que.
Fa.Y+ Fu =0,
de donde
F ,x = -F2x·
En la lig. 158 vemos que
F,. =F a sena y F 2, = - F 2 scn ~.
donde« es el ángulo entre los vectores Fa y f., mientrns que ~. el ángulo enlrc
los vectores f. y f. 2 • Así pues,
f,scna-= F2 se11jl.
De la c<>nsidcr:icíón de los 1ríángulos AOB y AOC se desprende, que
d, d,
sona=Tn':T y scnP = - - .
¡OA¡ 1OA 1
donde d, es la distancia desde el punto O (e¡c de rotaci611) hasta la line¡¡ de
acción de la ruerza f.,, mientras que d 2, la dist:mcin desde el p\lnlo O hnslll In
línea de acción de la fuerza Í 1. De forma que
F d, F d,
1
IOA I - 'TOAT'
de donde
(1)

Hemos hallado la magnitud que deberá ser igual para las dos íucrws con el
fin de que el cuerpo eslé en equilibrio. Rcpre1\enta el producto del módulo de la
m
fuerza pqr la distancia cntr~ su linea de acción y el eje de rolación, Est;1 mu·gni-
tud carac1cri1..a la acción rotativa de la fuc!'la. Por lo tnnto, Ja igualdad (J) es fa
<:011dición de equilibrio de un cuerpo cjue licnc eje de rotación.

7.3. Momento de rotación. Regla de los momentos


En el parágrafo anlcrior hemos mostrado que la acción rotativa
de una fuerza se caracteriza por el producto del módulo de ést¡i
por la distancia enlrc el eje de rotación y la línea de accion de la fuerza. La
magnitud igual a este producto recibe el nombre de MOMENTO DE ROTAClON 1 '.
o bien MOMllNTO DE FUERZA CON RELACIÓN AL EJE DE ROTACION.
Si el momento de la fucrLa F se designa por Ja letra M, la distancia entre el
eje de relación y la linea de su acción. por la letra 11, podemos escribir:
M=Fd.

L;i magnitud 1/ l:imbito tiene su denominación: recibe el nombre de Uki\ZO


DE LA FUERZA.
Por regla, a Jos momentos de fus:rw que hacen que el cuerpo gire 1•11 Sl'ntit/(J
lrorario se les dn t>/ sig110 positivo. mientras que en se11fido a111il1orario. el siyn"
11t>¡¡111iv1J. Cntonces, los momentos de las fuerzas fr, y Fa (véascc la Jíg. 156),
respeclo del eje de rotación, tienen signos opueslos y su suma algebraica es
nula.
Un cuerpo, cap;1z de girar en torno de un eje fijado, estarú en equilibrio, si la
suma algebraica de los momentos de las fuerzas aplicadas con relación a cslc eje
se anula.
t:.~1:i es jus1amcn1e la REGLA DE LOS MOMf.NTOS. o sea, la condición de
equilibrio de un cuerpo con eje de rotación lijado.
Para nuestra nueva magnitud, el momento de fuerza, es lógico que podamos
h;11lar la unidad de medición.
De la expresión M =Fd se desprende que 1'11 el SI e11 calidad de unidad tle
111111ne111<1 dr r<1lllciór1 deberá tufopiarse el 1110111e11to de la fuerza igual a 'l N, CUJ'"
li11c" dt> ac.ciá11 está alejada del eje de- rotació11 o J m. Esta unidad se llama
N C!WTON·METRO (N·m).
El momento de fuerza depende de dos magnitudes: del valor absoluto de la
propia fuerza y de la longitud del brazo. Un mismo momento de fuerza puede
ser creado por una fuerza pequeña, cuyo brazo es grande y por una fuerza gran-
de. cuyo brazo es pequeño. Si, por ejemplo, un hombre intenta cerrar la puerta
empujándola junio a las bisagras, a eslQ puede .exitosamente contran:csta{ un
niño que se ingenie en empujarla en direi:ción. opuesta, aplicando la fúerza lo
más cerca posible del borde. Enlonccs, la puerta quedará en reposo (lig. J59).
La regla de los momentos fue obtenida por nosotros para el caso en que
~obre el cuerpo actúan dos fuert;is. Se puede moslrar que c.~la rc&la e-; también
justa al acluar sobre el cuerpo varias fuerlaS.

ll La palabr:' ••momento.. en c."'ª dcnoininaciún licnc Ol'igcn de la


pab.brf\ lal¡m, -movimcnlum ... es decir. ''c-aratC<la.<l de movimiento'". No lic;nc nadu que.:
ver con el concc¡110 de "momento de 1icmpo".
172
Fig. 160
i\clurcrnos esto con ayuda de un experimento, realiw<lo con d inslrurncnto
representado en la fig. 160. Es un cuerpo de forma irrcgulnr lijado en un eje (cj~
de rntación).
Hacia cuatro punt os de dicho cuerpo est611 aplicadas fucr1,1s. 1::1 módulo de
dos de ellas es igual a los pesos de las correspondientes c:ir¡¡as, rncstradas en la
lig. 160. Las otras dos son las fueri:as elásticas de los muelles alargados de los
dinamómetros, con las que é.~tos ae{úan sobre el cuerpo. Los mMulos de c.~tas
íucr7.as se rcl!istran en las escalas de los dinamómetros. Bajo el efecto <!e !as
cuatro íoerzas, el cuerpo se encuentra en .equilibrio. Con un compás y una regla.
podemos medir los BRAZOS de l:is fuerzas indicadas, es decir, la dista:reia entre
el eje de rotación y las rectas a lo largo de las cuales esttln dirigidas las primeras.
Con ello, nos podemos cerciorar de que la suma nlgcbrnica de los momentos de
las cuutro fuerzas respecto del eje de rotación es igual a cero.
En la lig. 161 se muestra el esquema de ese mismo experimento, en el que
sobre el cuerpo actúan Ices fuerzas : f. 1• f. 2 y f J · El eje fijo pasa por el punto O.
13n la fi¡:ur;1 vemos que los momentos de l;1s rucrL.:1s 11, y ¡:,.con relación al CJ~
de rotación del cuerpo, son posilivos y el momento de In fuerza F3 , negativo.
r.,

Fig. 162
í'ig. 161

173
J: 1r11
e A o

r
A IJ
o "
"1.

0,2kg
?
0,4 kg
f ig. 164
O.S~g

f ig, l<>S

Fig. 163

l..<t condición •le c<1u11ibrio del c11crpo so.: escribe cu la forma


F,J, +F2dz-Fli1, ~ o.
donde 1/ 1, tl2 y dl son los brazos de lns respectivas íuerz:ts.
Es í11ci l comprender que de la regla ele los momentos se desprende la famosa
RIK;LA !)F. !J\ f'ALANCA. la palanca cst11 en equilibrio, en¡¡ndo las íuer1..as que
aclirnn sobre ella son rnr.611 inversa de los brnos. ¡E.~to es, ni más ni menos.
otr:i expresión de la regla de los momentos! No hay <1ue pensar que sobre b
palanca, obhgatoriamentc, deben estar aplicadas fuerzas paralelas. Como
ejemplo, en la lig. 162 se ofrece una palanca sometida a la acción de las fuerzas
P1 y frl, pcrpendicularc,<; entre sí.
Enunciemos la condición general de equilibrio:
Para que un cuerpo cstl: en equilibrio, es necesario que se anulen la
rc~ulta nte de .las fuerzas aplicadas, así como la suma de los momentos de éstas,
res pecto úcl eje de rotaeión ' l.
PROm~EMA. Unn barra homogeoca de masa m - 2 kg cstft lijada
mediante su extremo inferior a una articulación (lig. 16'.\). De su ot ro cxlrerno
c.~lá colgada la cnrga de mas:i M = 3 kg. La barr.i se mantiene en equilibrio oon
el lirante horizontal, lijado en un montante vertical inmóvil. Hacicnúo uso de
J.1s cifras expuestas en la figura, hallar la fuerza de tensión del tirante.
Soludái1. Sobre la barra actúan cuatro fuerzas: la de gravedad 111g aplicada
en su centro, la fuerza de gravedad de la carga Mg, la F, cl~stica del lirnnte y la
fuerza F2 elástica en la articu l:ición. La articulación en el ·CXIJ'cmo inferior de la
barra es el eje de rotación. De las fuerzas enumeradas sólo las tres primeras
crean momentos de rotación respecto de dicho eje. La linea de acción de la
fuerza de rotación en la articulación pasa por el eje de ésta y su momento es nu-
kl. De las tres fuerzas indicados sólo la fuerza elástica del lirante hace girar la
barra e.n senúdo antíhorario. Las otras dos, en sentido horario. Según la rcr.la

" No ob$tante. el cumplimien10 de ~tas condiciones no impide que ti


cuerpo realice m<W1tnicn10 rcctili nco de trasl~cion o bien de rotación a vclocida•I nngul.ir
constante.

174
de los momentos
20 N-0,3 m + 30 N-0,6 rn - F 1 -0,8 m =0 .
.Después de resolver esta ecuación, obte11cmos: F 1 = 30 N.

¿ ? l. ¿Bajo que condiciones una fuerza aplicadn a w1 cuerpo provoca su giro


en torno de un eje fijo?
2 ¿Qué es el brazo úo una focrza"?
3. ;.<).u¿ es el momento de una Íllel7.a 7
4. '¿En q11é consiste In condición de equilibrio de un cu ~rpo, que puede
girnr en torno úe un eje fijo'!
S. ;,Con qué condición l;r palanc:.1 mostrada en 1;1 fig. !62 se cncuontra c:i
equilibrio?

Ejercidos 27
l. En la lig. 164 viene representada unn barra homogén~. euyl> eje de
rC1laci(>0 se encuentra en el punto O. En los puntos A y O de l:t h:irrn
c~l~m coJg:ufa~ 1:-ts c;;.rgas tic mas:ts 0,2 y 0,4 kg. rcspccth·amcnlc. ;.Cu!tl
debe ser la m:tsa de la carga q11c se cuelga del punto C para que la barra
11crmanc1.ca en equilibrio?
2_ ! lacia una barra homo~nc:1, que puede gir:tr alrededor de un eje, estl1
fij<1da en el punto A una ~:irga de masa 0,8 kg (lig. 165). ¿C11!1! debe ser
la masa de la carga que hay que fijar en el punlo B. para que la barra
quede en c<111ilibrio, ,¡ Ja m:isa de esta es de 400 g?
Taren$
L Proscotnr ejcmplvs lid empico pr1Lclicv de la p;ila11c.1.
2. Mo~tmr que ln regla de la p;¡lanca se deduce d·e 1'1 rcgb de 'º'
momentos.

7.4. Estabilidad de equilibrio de los cuerpos


Si el cuerpo se cncuenlra en cquilihrio, esto significa que la
suma de bs fuenas aplicnd:1s hacia él es uuhl , lo mismo que 1:1
suma de lo.~ momcnlos ele tfichas fucnas rcspcclo del eje de rotación. Pero $urge
l:i prcguntn: ;.scril estable ese equilibrio'}
Por ejemplo, de inmediato percibimos que la posición de equilibrio de la
bol:i en el vértice de un soporte convexo (lig. 166) es inestable: el m!nirno
desplazamiento de la bola respecto de su posición de equilibrio obligar:\
a aquélla a rodar hacia abajo. Pero ahora examinemos a esa misma bola ubi-
cada en un soporte cóncavo (lig. 167). Es muy dilicil obligarla a que abandone
su lugar. El equilibrio tle esta bola puede considerarse estable..
¿EN QUÉ .CONSISTE EL SECRETO DE LA ESTABILIDAD? En los
ca.sos que hemos examinado la bola se encuentra en equilibrio: la fuerza de
gravedad 111¡j es igual en rnódulo y opuesta en dirección a la fuerza elástica
(fuerza de n:acció11) Ñ por parte del apoyo (ligs. 168 y 169).
Todo radic.i, justamente, en ese mínimo desplazamiento que hemos
mencionado. En ca.~o de dicho de.~pla7.1tmicnto. que siempre ocurre con moti\'O
cic sacudid;1s casuales: co rrientes de aire y otras causas, el equilibrio de Ja b()la
se perturba. En 1:1 lig. 168 vemos que, tan pronto la bofa en el ~oporlc convexo

17S
Fig. 166 Fíg. 147
abandona su puesto, la fuerza d.e gravedad mg deja de compensarse con la
fuerza Ñ por parle del apoyo (la fuerza Ñ siempre 'está dirigida dé forma
perpendicular a la superficie de conlacto cnlrc la bola y el soporte). La
r~ultante de la ~uerza ele gravedad mg y la fuerza de reacción Ñ del apoyo, es
decir, la fucm1 F está dirigida de tal forma que la bola se aleja más aún de la
po$ición de c:quilíbrio.
Un cuadro diferente por completo observamos en el soporte cóncavo
(ríg. 169). Con ·un pequeño desplazamiento de la posición inicial, aquí también
se _aller-:i el equilibrio. La fuerza clás1ica por parte del apoyo tampoco
c~·uilibrnril aquí'la fuerza de gravedad. Pero en este caso la resultante f' está di-
rigida de llJ.odo qüe el cuerpo refoma a su posicfón anterior: E.n cslo co11siste la
condición de· estabilidad de equilibrio.
El equil ibrio de un cuerpo e~ estable si, al aparlarlo un poco de la posición
de cqÜilibrio, la resultante de !ns fuerzas aplicadas al cuerpo hace que éste
rclórn'e ·a la posición de eqúilibrio.
E(cqulfi&rio es inestable si, al desplazarlo un poco de la posición de
equilibrio, la rel<ultante de las fuerzas aplicadas al cuerpo hace que éste se aleje
de ~i'ctia posición.
i;:st b es lambién válido para los cuerpos que tienen eje de rotación. Como
cuerpo de scniejantc tipo, examinemos una regla común y corriente, lijada en
un cspiirrago, <¡uc p:isa por el orilício ju oto al exlremo de la cegla (lig. 170,n, b).
De csl;is figuras ~e infiere que la posición de la regla mostrada en la fig. 170, n es
estable. Suspender esa misma regla en el csphrrago como viene mostrado en Ja
lig. 17!,n resulta imposible. Al desplazar un poco la regla de la
posició n vertical (fig. 171,/J), la misma girara hasta ocupar la posición
mostr;1da en la lig. 171, c. Es decir, el equilibrio de la regla que corresponde a Ja
fig. 171 , n es inestable.

Fig. t<.S f ig. 169

176
Ñ Ñ Ñ

1p l'i¡¡. 172 Fig. 173

Fig. 174

Las posicion~ de equilibrio cslable e inestable dil1ercn enlrc sí además por


la posición del centro de gravedad del cuerpo. Cu:indo la bola se encuen tra en
líl posición de equilibrio incstablc(vé{lseda lig. 166).su centro de 17avedad está
por encima de éslc en cualquier olrn posición vecinu. Y viceversa, en l:i bola
si tunda en el soporte cóncavo, el centro de gravedad en la posición de equilibrio
estable (vense la lig. 167) csl~ por debajo de dicho cenlro en cualquier otra
posición vecina. Esto quiere decir, qu~ ¡mra e•/ l'q11i!ibrio c~tuble el cmtru de
orai't'dad del cuerpo debe c11contrarse en /u posidti11111cís baja de todus fas posibles.
E11 lo qr1t e11aiie a im cuerpo q11<' cicllt eje de rotación. su rqullibri:i es esrable
a cmufíci611 de que su ccmro de gravedad esté por dPbojo del tje de rotaciór.
T:imbién es po~iblc tal posición de equilibrio, cuando el desplazamiento d.:
6;111 no cond uce :i variaciones del estado del cuerpo. i\~i es, por ejemplo, In
posición de Ja bola en un i1poyo plano (lig. 172) o de la "1J.la suspendida de 1m

177
Fig. 176
csrú.rrago que p:1s~ por el orificio practicado en su centro de gravedad
(fig. 173). l.!..~tá claro, i1ue con cu;ilquicr v;iriación de la posición del cuerpo, ésta
sc~uitfi siendo de equilibrio. ·Semejante equilibrio recibe el nombre de
INOIFí;RENTli,
EQU ILIBRIO DE LOS CUl;RPOS SOBRE LOS APOYOS. Acabamos de
e.aminar la <;ondición de estabilidad e inestabilidad de los cuerpos con un
punto o. un cj<: ele-afluyo·. Es·dc la misma importancia el caso, cuando el apoyo
no .es un punto (eje), sino cieria area. Tienen árQa de apoyo un cajón e1i el suelo,
1111 vasp sobre la mesa, toda clase de odílicios, las chimeneas de las íábricas. etc.
i.Cuáles··son en este caso las condiciones de equilibrio estable de los cuerpos?
Sobre los cuerpos, que tienen área de apoyo, actúan y se equilibran entre si,
lo n\i~·ino que en los .c asos anteriores, la íuer:za de gravedad, que podemos
considerarla como ;iplícada al centro de gravedad, y la fuerza clilstica {reacción)
por parte del apoyo, que es perpendicu lar a su superficie. Lo mismo que en los
<::•sos C.stud iados mils arriba, el equi librio serlt eslable, si al dc,~pl;1z;1rsc de la
posición de equilibrio no surge una ' Íucrz11 que a leje el cuerpo de dicha
posición. Por ejemplo, cuando un prisma se encuen tra sobre una superlic1c
hori1;0ntal (lig. 174), éslc se encuentra en equilibrio. Semejante equilibrio es
C.5tablc, ya que, al inclinarlo un pequeño ángulo, la linea de acción de la fuerza
de gravedad (que coincide con la 1í1Jea de la plomada) cru7.a la base del primsa
a la izquierda de Jos puntos de apoyo (fig. 175) y la íuena de gravedad retorna
el prisma a su posición anterior.
Pero ·si aumentamos la inclinación del prisma (fig. 176), el resultado .será
otro. La linea de acción de ht fuerza de gravedad (la linea de Ja plomad:i) cru%a
ahora J;i base del prisma a la derecha de los puntos de apoyo y, bajo l:i ilCción de
dicha íuerza, el prisma se inclinará aún ml\s. Al fin y al cabo. éste se cacrú.
L;1 lig. 177 corresponde a la posición límite del prisma cuando él todavía 110
se ~'ac. En eslc caso, la línea de acción de la íucrza de gravedad cruw Ja 1.ínca,
a lo largo de la cual se encuentran Jos puntos de apoyo del prisma.
/\sí pues, parn la estabilidad dc.I cuerpo, es preciso que la vertical trazada
por su centro de gravedad caiga dentro del área de apoyo.

178
Fig. 177

!'is 173
Esta úrea. de la que depende el equilibrio, no es siempre el área con la que el
cuerpo IH1cc en rc:1lidad contacto con el apoyo. Por ejemplo, la mesa hace
c-.onracto con el sucio sólo en aquellos lug;1rcs donde se encuentran sus pala$.
Pero el ~rea de apoyo dl' la mrsa es la que abarca la supcrlieio: dentro dci
contorno que obtenemos al unir con rcrtas to<las lns pata~ de la m~ll. El !1rca
del tnpodc (fig. 178), es la del trilmgulo form;1dn 1>o r las rcc1;1s que unen lus
extremos del primero, etc.
t ? l. Indicar los tipos de equilibrio para 10$ siguientes casos : aj un gimnasta
hace.el puntal en las parnlcl3s; un gimnasta c.~la colgado de las anillas:
b) un volalincro se cncucnl!a sobre el c~blc; e) una rued:1 c:-:1:1 as~n1ncla
en d cjC'; d) 1m.1bol., cs1!1 "º·'J'ICfülfcla de un hilf'. el una hnL1 Oll:• <111o!in:
L1 UU."s.,_
2. 1.Dc qué modo se :iscgura buena c:aoboliclad de los si¡;u:cnlcs obJclo<:
a) un •opone úc laboratorio: b) una gni• de torre; e) 1ma l~mpnr:o t!c
mcsn?
J . Un cait>ión trnnsporta mcrc:tncias del mi•mo peso : en el primer ~:iso
son chapas tic acero; en el segundo, al¡¡odbn y en el 1c:-ccro, leila. ¿En
qué caso el c.•mibn es mis cstahlc?

12·
Lo mqs importante
en e l séptimo capitulo
El problema del equilibrio del cuerpo, sobre el que actúan
fucn:is, es importaole para el dllculo de obras que deben
cnconlrarse pcrmancnlementc en reposo.
Para el equilibrio del cuerpo es preciso que se cumplan dos condiciones:
1) la SUMA 0EOMÍrrRIC"A de l:is fucrtas aplicadas :d cuerpo debe ~c:r
igu al 11 cero;
2) fo SUMA AL(lllllRAIC"A de los momentos etc l:L~ fucn:i.~ aplicadas
d ebe ~cr igual a ccrn.
1:1 momen to de íucrw rcspet:to úc cualquier CJC .::; una nrngn itu<l que
ci1ractcriia la acción rotativa de la fuerza alrededor d e ese eje. Es igual
al producto del módulo de Ja fuerza por su brazo.
No todo equilibrio del cuerpo es realizable en la pr:íctica. Sólo pueden
ser obtenidos el equilibrio estable o bien el indiferente.
El equilibrio del cuerpo es estable cuando, para un pequeño despla-
7.amicnto de éste respecto de la posición de equilibrio, tas íuerzas que
sobre él actúan lo haceu retornar a la posición inicial.
Principios de conservación
en mecánica

8
PRINC IPIO DE CONSERVACIÓN DE LA
CANTIDAD DE MOVIMIENTO (IMPULSO)

MAGNITUDES FÍSICAS QUE SE CONSERVAN


Eu lo~ antcriorc.< capítulos vimos cómo las lcyc.~ de New-
1m1 permiten rc.,olvcr el problema tic movimiento de I<"
cuer pos. Por esta causa se puede crear la impresión de que aquí po-
tlríamos acabar el estudio de la mecánica . Pero en muchos casos es muy
dificil hallar el valor de l;L~ íucrz.a.~ que actúan sobre el cuerpo. Al
examinar el choque de dos cuerpos, por ejemplo, dos vagones, sabemos
que ellos actúan recíprocamente mediante la fuerza elástica. Sin embargo,
determinar el valor de ésta suele ser dificil y a veces imposible, ya que
las deforrnacionc.~ de las partes de los vagones que e11tran en contacto
son de complicado carácter. Incluso en el caso tan sencillo como lo es
el choque de dos bolas, Ja deformación de cada una de ellas tiene un
complicado aspecto y no está claro cuáles son los valores de las magni-
tudes x y k en la fórmula de la ley de Hooke:
(Fc1a.1}_, = -kx.
En estos casos,. para resolver el problema de mccánicn. ~e empican
sencillos corolarios de las lcyc.-s de movimicnlo, que son modificaciones
de la segunda ley de Newton. Pero en tales casos aparecen nuevas
magnitudes en lugar de las fucr7..as y l<L~ aceleraciones. Estas magnitudes
son la Ci\NTIOAD DE M OVIMIENTO (IMPULSO) y la ENERGÍA. Sobre ellas
trataremos en eslc apartado. La cantidad de movimiento y la energía son
magnitudes singulares, pues tienen la propiedad de conservación. Tanto
las propias magnitudes, como su mencionada propiedad desempeiian un
importante papel no sólo en mcc.~nica, sino que también en otras parles
de fisica. En esto consiste su importancia.

Fuerza y cantidad de movimiento


8.1.
La fórmula
¡: = ma, (1)
que expresa la ~cgu nda ley lle Newton, puede ser escrita de otru forma,
si recordamos que la aceleración es igual a la rapidez de variación de la

181
velocidad del cuerpo. Eu particular, para el movimiento unííonnemetllc
variado
,; = ii- Jig. (2)
1
Poniendo esta expresion en la formula (1), obtenemos:
Pe
-m(v-6
-,- -. 0)

o bien
,:·= mV-mii0 .
(3)
1

La expresi ón (3) puede ser anulada en fa forma siguienlc:

F1=111 1i-mv0 (4)

El segundo miembro de C$ta igualdad es fa variación del producto


de Ja masa del cuerpo por su velocidad. El producto de la masa del
c:ucrpo por fa velocidad es una magnitud física que tiene una dcno·
minación especial. Recibe el nombre de CllNTIOAD DE MOVIMIENTO o
IMPULSO D~L C:UcRPO.
Lla111amos cantidad de· movimiento de un cuerpo al producto de Ja
masa de éste por su velocidad.
La cantidad .de movimiento del cuerpo es una magnítud vectorial, cuya
dirección coincide con la del vector de velocidad.
Se suele decir que un cuerpo de masa m en movimiento a una
velocidad v es portador de una cantidad de movimiento mii (o que tiene
una cantidad tle movimiento mii).
Es evidente, que en el SI se toma por unidad de cantidad de 111e11>i·
mie1110 la correspo11die111e a u11 cuerpo de 1 kg de masa qtte se mueve a
wra velocidad de 1 m/s. La unidad · de cantidad de movimiento es el
K ILOGRAMO-MITTRO roR SEGUNDO '(kg. m/s).
Como se infiere de Ja formula (4), la variación de la cantidad de
movimiento de un cuerpo es igual al producto de la fuerza f: por el
tiempo t durante el que ella actüa. La magnitud Pe también tiene una
denominación especial, recibe el nombre de IMPULSO DE LA FUERZA.
La variación de Ja cantidad de movimiento de un cuerpo es igual
al impu lso de la fuerza.
Al deducir Ja fórmula (4) supusimos que la aceleración de un cuerpo y,
por lo tanto, la fuer7.a que 'sobre él actuaba eran constantes. Si la fuer7.:i
varia con el tiempo, el intervalo de éste durante el que la fuerza actúa
puede ser dividido en pequeños intervalos, en el transcurso de los cuales
~e puede considerar que la fuerza es constante. Para determinar la va·
rinción de la cantidad de movimiento, en cada uno de dichos intervalos
de tiempo, se puodc utilizar Ja fórmula (4). Después de sumar las variaciones
de la c;m tidad de movimiento del cuerpo obtenidas, tendremos la vari;icióu
t82
de la can1i1fad de movm11cnto para tocio el intervalo de tiempo durante
el que aclúa la íucna.
Si el 1icmpo de acción de la íucna es muy peque1!0, por ejemplo,
en caso de un choque o golpe, es posible hacer uso directo de la fórmula
(4), tomando f: c,o mo la fuerza media que sobre el cuerpo actúa.
Ln cantidad de movimiento es notable por cl hecho de que varia de
igual modo, bajo el efecto de la fueria dada, en tocios los cuerpos,
si el tiempo de acción de la fuerza es el mismo. Una misnia fuerza,
que actúa durante un determinado tiempo. añadirá igual cantidad de
movimicnlo, 1:1nto a una b:ircaza cargada, como a una canoa.
Pero retomemos a la cxprCC'lión (3). I..a razón
mU-mtl<t
1
es la variación de la cantidad de movimiento de un cuerpo en la unidad
1lc 1ic111po. Así p u c.,, fa f11cr1.a no si>lo se ~aract cri1~1 por el prud11~111 de
la masa del cuerpo por ~u acclcrnción. Como ahora vemos, In jiierw es
ww 11111g11i111tl 11111nl ti In rn:im rnLre In V(lrfr1dbn de ltt r11111ttftul tlr t110t•I·
mirnto ti<'/ ruerrm y el i111ermfo ti<' 1ie111pt1 r/1m1111c ('/ q11c $(' procl11jn die/ta
11<1ri<1ciim.
La fuerza que actúa sobre el cuerpo es igu<tl a la variación de su
<.:antid;id de movimiento en la unid:id de tiempo, es decir, a la r:ipidcz
con que varia el impulso.

r. ? l. ¿Que es la co ntitlod tic movimi~nro'/ /.A que es igual el mi1dulo


de la cantida1I Je movimiento de un cuerpo? ¿C6mo csl:l dirigido
cJ vector de la c.1ntidad de movimiento de un cuerpo?
2. i.Que liga7.6n extste entre l:i íuerta nplic:ida al cuerpo y su eantid;id
de movimiento? ¡,Podemos decir que el cuerpo tccne c:1111idnd de
movimiento porque sobre él nc1í1a unn rucrza7
3. ;,Qué es el impulso de '" fuco.a? ¿/\ qui: es igual su n1ódulo
y e6mo csl~ diri~ido?
4 ¿Qué relación eu.,1c cnlrc: el 11np11l•u de Jo fuerz.1 y l.1 c.mlltlaJ
de movimiento del cuerpo? .'
5. ¿En qué u11idndc.<0 se mide el impulso de la fuer>•• y In cnn1idad
de movimiento del cuerpo? ¿Son csra• unidades d1forcn1es?
E¡ercicios 28
l. HnllRr In con111fad de movionocnto de un cuerpo de 5 k¡; de m:1sa
que está en movimiento a una velocidad de 2 m/s.
2. En la cisternn de un camión regador de 4 t de mas:. hay 2 m' de
ai;ua. (.A que c.-; 1¡;uol 1:1 cantidad de movinucnto del c.1n1ión :
a) cu:mdo $C mueve a una velocidad de 18 km/h hacho el lugar
de regadlo; b) cuando el camión se mueve 3 una velocidad de
54 km/h dc.<puC.< de gnslar 1<1<1o el u¡¡u:i?
J. Un.1 hola mctilhcn de 20 ¡; Je moso que Clic n un;o velocidad de
5 m/s, choca clá~ltcamente contra una plancha de :icero y bota
sobre esto en dorccc;ón contraria a uno velocidad igual en módulo.
Dclern1inor la variación de la can1id11d de movimicnro de la bola
y la focrw "'"di;1 que pto\'OCÓ dicho cambio. si el choque duró
0.1 •.
4. Un chóícr dcscooccló el mo1ur 1.k un au1on16v1I cu:1ndo és1c iba
a una vel<'Cnlad de n km/IL Después de 3,4 s. el auro •e paró.

183
U. fuerza de ro1.amic:n10 de las ruedu con el' asfalto es iguol n
5880 N. ¿A qué era igual la cantidad de movimiento del :tutomóvil
en el momcnlo de pMar el motor? ¿Cu~I es lo masa del automóvil?
S. Un automóvil de 2 t de masa se mueve a una vclocitl.ul de
36 km/h. ¿Cuánto tiempo hará ralla para la parada 10131 dd
automóvil después de desconectar el motor, si la fuerza de rota·
micnlo enlrc lns ruedas y la carretera es igual a 5880 N?
Tarea
Analizar la solución de los problemas 4 y S de Jos ejercicios 28
y aeforar de qué magnitud depende el tiempo de frenado de un
cuerpo en movimiento, para el valor prclijado dcf módulo de Ja
rucru de frenado. Comparilr el rcsull:ido del análisis con la íór·
mula aducida en 6.7.

8.2. Pri n cipio de conservación de la cantidad


de movi mi en to
A la cnnaidad de movimicnao le e$ inheren te una importanlc
. e in1ercsn11fc propiedad, que poseen muy pocas magni1udes
Ílsica~. 8aa es la l'ROl'lt!OAO DE CONSl)RVACION. Consisle en que la sumn
gcométric:i de la.' wn1id:1de• de movimjcnao de los cuerpos en in1crncción $C
conserva invariable. Claro cslil, que las cantidades de movimicnlo de los
cuerpos varían, ya que sobre cada cuerpo actúan las fuc17.as de interacdón, pero
l.1 suma de las c;intidadcs de movimicnlo queda constanle. Esta afinnac16n
recibe el nombre de principio de conservación de la canaídad de rnovimicnto.
Esle principio es una de las más imporlantcs leyes de la naturaleza. Dicho
principio se demuestra con suma facilidad cuando en interacción se encuentran
dos cuerpos. !211 .efecto, en semejan te c:tso, si el primer cuerpo actúa sobre el
segundo con una íuerw P. sobre el ·primer cuerpo actua rá el segundo con unn
fucr¿.1 , que según la 1crccn1 ley de Newton, es igual n - F. Designemos las nHL~as
de los cuerpos por m, y 111 2 y sus velocidades rcspccln de cierto sislerna de
rcfcrCJtcia, por ti1 y ri1 . Como resultado de la interacción de los cuerpos, sus
velocidades variarftn y dc.<;pués de un intervalo de licmpo 1serán iguales :i ,;¡ y
1ií .
De acuerdo con l:i fórmula (4) del parágrafo ;interior
1:·, = m 1ai; - m 1 ti1 ~
- 1'1 - m2 rií - 111 2 1Í1 •

Por eonsiguienle.
111,v: - 111u1= - (m2 1i~-111 1 ii2 ).
Cambiando los signos en los dos miembros de esta igualdad por los
contrarios. la escribimos del modo siguiente;

En el primer miemhro de csan igualdad viene la sum;1 de las cantidades iniciulc.q


lle movi miento de los dos cuerpos. mientras que en el segundo, la suma de las

184
Fig. t79
can tidades de movimiento después del intervalo de tiempo t. Estas sumas son
iguales. De forma que, aunque la cantidad de movimiento de cada uno de los
cuerpos varia durante la inlcracci6n, su cantítlad de movimiento total, es decir,
In suma de l;is canl itladcs de movímíenlo de los dos cuerpos se con~crvu
invariable. Lo que queríamos demoslrnr.
¿CUÁNDO t.:S VÁtlOO EL PRINCll'IO D e C'ONSERVACIÓN DE
LA CANT IDAD DE MOVIMIENTO? E.~ posible demostrar y la práctica
también lo c.;oníirmu, que si en i11 terncdón están no dos, ~ino que muchos
cucrpos, l;a sumfl geométrica de las canlidadcs de movimiento de todos ellos o,
como suele decirse, la de un sisteni;1 de cuerpos, queda invariable. Sólo es de
importancia que c.~los cuerpos csté11 en intcraccibn solamente entre sí, que
sobre ellos no actúen fucrws por pnrle de otros cuerpos que no [igurnn en el
sistema {o bien que las fuerzas exteriores se equilibren). Ese grupo de cuerpos
libre de inOucncias C)(tcciorcs por parle de cualesquiera otros cuerpo.~ que no
figuran en dicho grupo, recibe el nombre de SISTEMA Cl!R RADO- Cuando m~s
a rriba hablábamos de dos cuerpos en interacción, tambilm lcniamos en cuenta
que cuerpos ajenos no uctuaban sobre ell os. Precisamente, para Jos sistemas
cerrados es justo el PRINCIPIO nr: CONSERVACIÓN Oll LA c,\l'TIDAD Ofi
MO VIMlf:NTO.
La sum;i geométrica de las eantidndcs c.le movimiento de los cuerpos, que
forma n un sistema ccrrac.lo, queda constante para toda clase de inlcra<:eioncs ,1c
los cuerpos c.le este sistema entre si.
De aquí se desprende que la inlcracci6n de los cuerpos se reduce a que unos
de ellos tr:msmitcn parte de su c;;infülac.I de movimiento a otros.
La c:inlidad de movimiento es una magnitud veclorinl. Por e.'ta rnóu, si !.1
suma de las cantidades de movimiento de los cuerpos queda constante, tatnt>icn
la suma de sus proyecciones sobre los ejes c.le coordenadas permanece
invariable. Por este motivo, la suma geométrica de los impulsos puede ser susti-
tuida por la suma algebraica de sus proyecciones.
El principio de conservación de la cantidad de movimiento puede ser
mostrado en los siguientes experimentos sencillos.
L Pongamos sobre los rieles dos carretillas de igual masa 111. En la cara de
una de ellas fijemos una bola de barro plástico. Sea que las carretillas se mueven
a l encuentro a velocidades li de igual módulo (fíg. 179). Al chocar ambas
c;¡1rrc1illas se pararhn. Explicar los rcsuhndo., del experimento es Í<tcíl. Anles de
chocM, l:i c:1111ic.l~d de movnmcnto <le la ca1rclil1.1 iiquicrd;1 era igual :1 11111,
mientras que la de la <lcrccha,-mti (fa~ carretillas se movían en dirccc1011cs

185
ri¡;. 180

co111rari:1s). Por lo tanto. :mies de chocar, la can1idad 101al de movimiento de


las carretilla.~ era nula:
1111i + ( -11111) ~o .

))cspui:s de chocar los vehículos se pararon. P or lo tanto, la canlidad


sumaria de n11>vimien10 de las carretillas tambicn es nula.
2. Podemos dar vuelta a las c.1rretill:~~ de íormn que queden dirigidas mu-
tuamente con los topes de resorte (Cig. 180). Entonces, repitiendo el
cxpcrimcn10, nos cercioraremos de que, dcspu~ de chocar lns earre1ill:is, se
scparar(tn en dir•..:doncs opuestas. C::n caso de semejan1e i111cracción, las
velocidades de las carretillas c:tmb.i an ~us oireccioncs por las contrarias,
mientras que los módulos de las vclocid:ides marilíenen los miscnos v:1lorcs que
antes de la interacción. Si antes del encuentro la cnnlid::td de movimiento de la
c:mciilla izquierda era igual a 1110 y la de la derecha, - mú, después del choque,
esa magn itud.de la carretilla izquierda será - mu y la de la derecha, miJ. Por esta
razón, la cantidad sumaria de movirnienlo de las dos carretillas es igual a cero
HmlO anles, como dcspu~~ del choque, de acuerdo con el principio de
conservación <le la C;Jntida<l de movimiento.
PROBLEMA. Un vagón de ícrrOC'.mil de 30000 kg de musa, en
movimiento a una velocidad de 1.5 m/s, se engancha con un vagón inm óvil,
cuya masa es igu~I a 20000 kg. ¿CuM será la velocidad después del enganche?
(Los vagones se encuentran en un sector rectilíneo de la vía.)
Svluciá11. Dirijamos el eje de coo rd citadas a lo largo de la vía férrea en
dirección del movilllicnto del primer vagón. Designemos la masa de ~te (el Q\•C
se mueve) por m 1; la del segundo vagón (el inmóvil), por 111 2 , la velocidad del
primer vagón antes del cng¡tnehc por ti1 y la velocidad común de 10$ dos
vagones dcspui:s del enga11che por v. Según el .principio de conservaci'ón de la
cantidad de movim1eJ110, esta magn itud para Jos dos vagones en conjunto, antes
y después del enganche, debe ser igual.
Antes del enganche, la proyeccióu de la cantidad total de movimienlo sobre
el eje de coocdcnadas es positiva e igunl al módulo del vccror de la cantidad do.:
movimiento del primer vagbn, es decir, n 111 1111. Después del enganche, la
proyección de la c;m!idad to1al <le movimiento, deberá seguir siendo positi va
e igu:1l ;11 módulo <lcl vector de la cantidad total de movimiento. o sc;1, (111 1 +

186
+ 111 2 ) v. Por cons1guicnlc,
111,11, :(111, +1112)11 .
De aquí
3 ·104 kg·l,5~
m,
09~
5
V= - - - - v 1; V= - - - - - -- =
m, +m2 S· IO'kg ' s.

En el problema no conocíamos los valo res de las fuerzas de interacción


entre los vagones. Pero, haciendo uso del principio de conservación de la
cantidad de movimiento, hemos hallado las velocidades de los cuerpos que nos
interesaban. Está claro, que si son conocidas las posiciones iniciales de los
cuerpos, sabiendo sus vclncidadc_~. es posible determinar la posición de ellos en
cualquier momento de tiempo. He aquí el porqué el principio de conservación
de In cantidad de movimienlo tiene gran importancia.

l. ? l. ¿Un qué consiste el principio de conservación de 1;1 c:intidud tk


movimicnlo?
2. ¿Qué es un síslcm;i (errado de cuerpos?
3.. Un velero entró en mm t.Onn de c:ilm:1y ~e p;1ró. ,;Scr!1 posible ponerlo
en movimiento hinchando fos velas con :iyuda do una bomba<> de CJl
füellc instalado a bordo de él?
4. De un carro de combate en movimiento se dispara el cañón. ¡,lnfüoirá el
cañonazo sobre la velocidad del lanquc7 ¿Qué cuerpos forman en este
caso el sistema cerrado?
5. Dos bolas de igual masa ruedan al encucn1ro a vcl.,cidadcs de un
mismo módulo por una supcdieic muy lisa (por esto, ambas boh"
forman un sistema cerrado). Las bolas chocau, dc.~pués de lo cnal se
mueven en dircxcioncs opuestas. con las misma.e; velocidades en cu:mto
al módulo. ¿A qué es igual su can1idad tolal ele movimiento anlcs del
choque, en eJ insl:tn1C de éste y después de /:1!
6. Puede la metralla de uno granada estallada volar en la misma dim:ción
si anles de la explosión ella estat>a en reposo ? ¿Y en caso de estar "'1
mov¡micnlo?

Ujcrcicios 29
l. Un hombre de 70 kg de masa, que corre a una velocidad de 7 m/<,
alcanza un carro de JO kg de mas;1 que se desplaza a una vclocidall de
2 mfs y salla sobre él. ¿A qu~ velocidad se movcrll el c.irro <icspu~s de
esto?
2. Durante la for¡nacióo de un 1rcn, trc.-; vagonc.-; enganchados, en
movimiento a uoa velocidad de 0,4 m/s, enocan con un vagón inmóvil,
después de lo cual todos los vagones continúan moviendose
conservando la dirección y a una misma velocidad. Oetcnninar esta
velocidad si las masas de todos los vagones son iguales.
3. Un proycc;lil antiaéreo disparado en dirección vertical, al akan:i:ar la
a1t11ro máxima, estalla Con ello se han formado lrcs íragmcn10~. Dos
de ellos vuelan formando un b.ngulo recto en1rcsí, con la pariicularidad
de que la velocidad del primer fragmcmo de 9 kg de masa es igual
a 60 m/s, mientras que la del segundo de 18 kg de masa, a 40 m/s. El
!ercer fragmento vuela a una velocidad de 200 m/s. Por vía gráfü;.,
determinar la dirección de vuelo del tercer fragmento. ¿Cual es su
mas.a'/

187
Propulsión a chorro o por reacción
8.3. Un import;inte e interesante caso de la utilización pr~ctica del
principio de conservación de Ja cantidad de movimícnto es Ja
PROt'ULStON f\ CllORRO o l'OR RF.ACCIÓN. Así se denomina el procedimiento
empicado para que un cuerpo avance en el espacio por efecto de expulsar
a dctcm1inada velocidad cierta parte del mismo.
Este tipo de propulsión se hn realizado, por ejemplo, en los COH!ITES.
To<lo cohete es un sistema de dos cuerpos: uno es In cubierta y el otro, el
combustible que clln contiene. la cubierta tic11e la forma de un tubo, uno de
1:uyos extremos· ~tú ccrr:ido, mientras que el otro, csH1 nbicrto y equipado de
una boquilla tubular con orificio de forma singular, llamada tobera reactiva
f>aru poner el cohete en marcha, el combustible se qucnm y se convierte en
un ¡¡as con alla presión y temperatura. Grncius a la alta presión, dicho gas sale
a grnn velocidad de la tobern del cohet.c. Con ello, la cubierta de éste se lanza en
la dirección opuesta (lig. 181).
Anh.:s del lanwmicnto del cohete, su cantidad de muvimienlu lot<tl (lle la
cubicr1:1 y el ¡¡:1~}. en el sistcmn de coordenada~ lig:1do con la Tierra, e,<; igual
a cero. ya que todo el cohete cstil en reposo rcspcch) de nuestro planeta. Como
resultado de la i11tcracció:i entre el gas y la cubierta, el g:1s que se cxpuli;:1 ad·
quiere cierta cn11tid:1d de movimiento. Vamos a considerar que la influencia de
la ruen:a de gravedad es desprcciablcrncnte pequeña, entonces, la cubierta y el
combustible pueden ser considerados como un sistema cerrado y su cantidad
total de movimiento debe quedar nula también después del lanzamiento. Por
esta causa, al ponerse en interacción con el gas, la cubierta adquiere cierta
Cltntidad de movimiento, cuyo módulo es igual al de la cantidad de movimiento
del gas, pero de dirección conlraria. Es por eso por lo que se pone en
movimiento no sólo el gas, sino que también la eubiena del cohete. En ella puer
den ser ubicados instrumentos científicos para eíccW:lr investigaciones, toda

l·íg. 181

188
Konslanlin Eduardovich Tsiolkovski
(1857-1935). Cicntílico e invenlor ruso,
fundador de la cosmonáutica. En los
:vlos SO <!el <igto pasado investigó lo.•
problemas de conslrucción de dirigihlcs,
aviones, cohete.< y propuso la idea del
empico de los cohetes para los vuelos
al espacio. Pue precisamente en este
ñmbilo donde Tsiolkovski obtuvo los
más. importantes rcsulindos. L4s ideas
que propuso en lo que ataiic a los
cohetes, motores para é.~tos, vuelos ~pa...
cialcs. inOuycron en afro gr:i.do sobre el
desarrollo de la técnica de cohete< y
cúsmica en L~ URSS y en ot ros paísc5.

clase de medios dc, comu11ic:11;.;ó11, cte. Con el cohete puede estar también ligada
una nave cósmic;1, en la que se encucnlr<m los cosmonaulas.
El principio de conscrv3ción de la c:1n tidad de movimic11lo permite definir
la velocidad del cohete (de la cubierta).
En efecto, para empezar, supongamos que ' todo el gas que se forma al
q uemar el combustible, se expulsa del cohete de golpe y 110 Ouyc gradualmente.
Designemos por nr8._, toda la masa del gas, en que se convierte el
combustible del cohete, míentras que la velocidad del g35 que sale por rig•s . La
masa y la velocidad de la cubierta seran designadas por lllcob y ticub. De acuerdo
con el principio de conservación de la cantidnd de movimiento, 1:1 suma de Jos
impulsos de la cubicrla y del gas después del lanwmicnto debe ser la snis111a que
antes de lan1,,r el cohete, es decir, igual a cero. /\sí, puci:,
lllg•s(llgas)y + lllcuh(l•cubly =O,
o bien
mcub l'cuh = 111gas tJg;i~

(el eje de coordenadas Y se ha elegido en la d irección de movimicnlo de la


cubierta). De aquí hallamos la velocidad de la cubierta:

(1)

De esta fórmula se deduce que la velocidad de la cubierra del cohete, serú


tanto mayor, cuanto mayores sean Ja velocidad del gas que se expulsa y la mzón
entre fas masas del gas y de la cubierta. Por esta causa. la cubierta recibirá una
velocidad suíicie11te01cnte grande en caso de que la masa del co111b11shb!c sea
mucho más grande que la de la cubierta. Por ejemplo, para q ue la velocidad de
la cubierta tenga un valor absoluto 4 vece.~ mayor que la velocidad de expulsión

189
Scr¡fuéí l':\vlovioh koroliov
(1907 ··196~)~ ':· •
del gas, la m;1sa del combustible deberá ser esa misma cantidad de veces 1m1yor
que la masa de la cubierta, o sea, ésta constituir.á una quinta parte de toda la
ma;a del cohete antes del lanwmicnto. Pero hay que tener en cuenta que Ja
cuhicrl;i es, precisamcnlc, la parle "util" del cohete.
Hemos considerado que todo el gas se expulsa del cohete de golpe. En la
re:ilidad, aqu<:I íluye no de golpe, aunque lo hace con sulicienic rapidc-,. E.•l<>
significa que, a medida que c;l combustible se consume y aumenta la velocidad
del cohele, fa velocidad del gas que íluyc, con relación a la Tierra, decrece.
También se reduce la cantidad. de movimíento que el cohc:c adquiere al
expulsar el gas. Por este motivo, la velocidad llcob del cohete resulta l)leuor que
l:i c:1lcu l<1da aplicando la fórmuln (1).
Esic hecho h:1cc c¡nc :wmcnte considerablemente la maim del combnstihlc
necesaria para :1 lcam.:ir la velocidad dada. El cálculo muestra que para que la
velocidad de 1;i cubierta sea 4 veces mayor que la del gas, la masa del
combustible :mtes del lanzamiento debe ser no 4, sino que varias dccen:is de
veces mayor que la masa de la cubierta. Además, si se toma en considcracion
que, <11 lan zar el cohete desde la Tierra, sobre éJ accuan la fuerza de resistencia
del aire, a través del cual el cohete debe pasar, y la atrnceión de la Tierra, ha de
llegarse a la conclusión de que dicha relación debe ser aun más grande.
A diferencia de lodos los demás medios de transporte, el cohete puede
desplazarse sin entrar en interacción con ningún otro cuerpo, salvo con los
productos de la combustión del propclcnte que en el mismo se cnc11cn1ra.
Esta es, just:imcntc, la ~ausa por lá que los cohetes se utilizan para lanzar
sati:litcs artificiales de la Tierra y naves cósmicas, asi como para el
desplazamiento de éstas en el espacio cósmico. Alli nada eitistc sobre lo que se
puede hall;1r apoyo o bien repelerse, como lo hacen los medios terrestres de
transpone.
En c;1so de necesidad, el cohete puede ser frenado. Así obran los

190
~t.~ ...
•'
;· ..

Yuri Akxéycvich Gagarin


(1934 - 1%X).
cosmonaula$, cuando ~c.~pués de acab;ir el vuelo espacial d'cbcn reducir la
velocidad Je su 11<1ve para retornar a la Tierra. Estt1 claro, que el cohete dismi-
nuirá.su velocidad si el gas que sale de su tobera, nuyc CJ} la misma dirección en
que se mueve el artefacto.
La idea de emplear los cohetes· p¡ara los vuelos cósmicos fue propuesta
a comienzos de nuestro siglo por el famoso científico ruso K. n. TSIOLKOVSKJ •
Esta idea fue realizada por los científicos e ingenieros sovié-tiCO$, bajo la
dirección del eminente científico S!lR.GUIJI PÁVLOYICH .KOROt.IOv. Muchos
centenares de satélites artificiales de la Tierra y naves cósmicas ~e ponen en
órbita en el espacio cósmico con ayuda de cohetes. Gracias al empleo de los
cohetes, e.I hombre ha visitado la Luna. Con ayuda de cohetes se han llevado
a la Luna laboratorios cósmicos y cre;1do satélites artificiales de ella.
El primer satélite arlificial de 1;1 Tierra en la historia fue lanzad o en la Unión
Soviética con un cohete el 4 de octubre de 1957.
El ciudad;1110 de la Uni611 Soviética YOMI GAGi\RIN fue el primer hombre
que, en un satélite artificial, realizó 1111 vuelo al espacio cósmico. El 12 de abril
de 1961 dio una vuelta al globo terrestre en la nave-satélite "Voslok".
Los cohetes soviéticos fueron los primeros en alcanzar la Luna, en volar a su
alrededor y fotografiar su parte "posterior", invisible, los primeros que llegaron
¡¡[planeta Venus. La URSS ocupa puesto de v¡¡nguardia c;n la investigación del
espacio cósmico.
¡, ? l. Como sabemos, un cohete pue<lc recibir ;1cclcr~ción en el espacio
cósmico, donde a su alrededor no hny ningún ct1erpo. Pero para la
acelcrnción hace falla una fuerza y ésta es la acción de 1111 cuerpo sobre
otro. i. Por qut se acelero o los cohclcs?
2. ¿De qué depende la velocidad de un cohete?
3. ¿Cónio se rcaliw el frenado de una nave cósmica?
4. ;,A cuM de los t rc.< Cipos de fucr-1.as. sohre las 411c habl:imos en el quint(I
capítulo, se rdíel'c 1;i fucm1 411c comuni<a ;1ccleración al cohccc'I

191
Lo más importante
en el o ctav o capítulo
(..;i caractenstica mfls importante del movimiento es la can litlad
tic movimicnlo (el impulso) del cuerpo, magnitud vectoria l igual ni producto de
la mas.1 del cuerpo por su vclocitlad.
Una mi.~m:t fucrz;1 F. que act(m dur:tnlc un dctcrmin:tdo inlcrv;1Jo de licmpo
1, comunica a todos los cuerpos Ja misma cantidad tic movimiento, igual al
impul~o de la fuerza Ft.
P:tra Ja C<llllitlad de movi111icn10 es juslo el l'RINC IPIO 1)1! CONSl!IWl\<."'10N.
La c;tntidad to tnl de movimiento de los cuerpos, que [orman un sistema
cerrado, queda invariable con cualesquiera inleraccioncs o rnovimieutos de los
cuerpos tic este sistema.
PRI NCIP IO DE CONSERVAC IÓ N

9 DE LA EN ERGÍA

UNA DE LAS MÁS IMPORTANTES MAGNITUDES


· EN LAS C IENCIAS Y LA T~CNICA
En el capitulo ~nterior hemos visto que gran importancia licnc
de las magnitudes para la que existe el principio de
1111a
conservación (la hemos llamado cantidad de movimiento). Un papel de t;m
suma importancia lo desempeña también otra magnitud más que, para un
sistema cerrado, asimismo queda invariable, o sea, se conserva. Esta magnitud
recibe el nombre de 15NEROiA. Con ell ~ se tropieza no sólo en mecánica, sino
<lllC en otra• partes de la lis1c;1, en to<.las I:~• ciencias sohrc la naturalcw y c.:n
todos los ámbitos de las ciencias. Pero antes de pasar al estudio del concepto de
energía y a explicar el principio de eonscrv:1ción de ést:1, debemos estudiar 1111:1
mngnitud llamod:i TRAD/\JO MlOCÁNICO(o sem:1llam cntc, Tl!ABl\JO). Esta magni·
tud cst{1 ligada lntimamente con la energía. Ella es de importancia por sí misma,
ya que el funcionamiento de toda clase de mi1t¡u inas y mecanismos, asi como las
actividades laborales del hombre, se red ucen con frecuencia al traba10
mccflnieo. ¿Qué magnitud es ésta, el tr.ibnjo mccúnico?
Trabajo mecánico. Definición general
9.1 . de . trabajo
La magnitud que hemos denominado trabajo, apareció en
mccúnica sólo en el siglo XIX (casi 150 años después del
descubrimiento de !ns leyes de mov:micnto de Newton), cuando la human idad
cmpc7-6 n u11li7.nr am1Jliamentc máquinas y rnccani~mos. Puc.~. al habl~r sobre
una máquina en fu ncionamiento, decimos <¡uc "tr;1baja".
Ya hemos trope:wdo con la noción de "'trabajo mcc.\nico" en el curso de
lisic;i :mteriur (vé;isc /\..V. Pi6rishkin. N. /\.. ROdina. Física 1). /\.lli se indicó, que
cunndo sohrc un cuerpo se ejerce el efecto de un3 íucru constante F y el cuerpo
rcaliz.1 el dcsplaz.unicnto .<, en la dirección que actún la fuerza, con ello se efcc·
túa trabajo, ígu:il al producto de los mOdulos de la fuerza y el desplazamiento:
A =Fs.
/\.lli mismo fue introducid;1 la unidad de trabajo JULIO {J). Recordemos que'"' el
SI ~" 1mtir111fe 11or 1111j 11lio . el tr11bajn que renlirn ww fuerw 1/e 1 N c1/ despinzarse
s11 ¡nmto ti<' <1¡1l1cació11 a l 111
1 J = J N·m.
TRABAJO RE/\.LIZADO POR VARIAS FUER ZAS. En el curso anterio r
de lisien hemos cKaminado el trahajo ejecutado por una fuer7;1 dirigida en
1lircccií>11 al 1111w1micnl\> dd c11c1 J'<" l'ln M!lllCJ.ltl l C ca~o. este i1l1111w se nn•c•·e
con acclcr:1ción. Con frecuencia, sobre el cuerpo actua no una. sino varias
193
íue17,as. ¿Cómo ealcl•lar el trabajo de éstas?
Para empezar; consideremos el caso en que el cuerpo se encuentra en
movimiento rectilinco y uniíormc. Entonces, la suma vectoria l de· las íucr..:as
a las que está sometido el cuerpo es nula. Por ejemplo, dura nt e la clevacióñ de
una carga con una grúa, sobre ésta actúa la fuerza de tensión del cable, dirigida
en sentido del desplazamiento hacia arriba y la fuerza de gravedad. en sentido
opuesto al movimiento, o sea, hacia a!>ajo. Durante el desplazam iento de una
caja de caudales por el sucio, sobre ella ejercen su e(ccto Ja fuerza muscular, con
la que el hombre empuja o tira. de dicha caja, y la fuerza de rozamiento de
deslizamiento, dirigida en sentido inverso al movimiento.
TRABAJO POS ITIVO Y NEGATIVO. ¿Realizan trabajo las fuerzas diri-
gidas en dírección contrari;i al movimiento?
P:ira responder a esta pregunta, recordemos que si la suma vectoria l de las
fucrz.as aplicadas al cuerpo es igual a cero, todo debe transcurrir como si sobre
él no actuarn rucrza alguna. Pero, en lal caso, e/ trnbajo sumario lle 1odt1,, '"·'
.fí1erws, a las que está sometido el cuer¡J<>, tambicn debe ser nu lo.
De ;u¡uí se desprende que las fucr1~1s dirigidas en sentido contr;irio al
~lci;plat.iunicnlo rcalii.:rn asimismo tnibajo. pero éslc tiene el signo co111rnrio nl
del l.rnbajo rc:1li7.<1do por la ruccza d irigida en sentido del rnovimicillo
(dcsp l;11..aÍnicn10) dd cuerpo. Así pues, d trabajo ¡nw1/c ser 1111110 positivo. c1111111
ll<'iJl1lil!IJ.
Es lógico que consideremos ¡10.~itivo el trabajo cuando las clire.cc.íones tic la
fuerrn !' tlel dc.~11lclw111ie11to coi11cidc11. El tra/l(ljo realiwdo ¡wr 111111 fucrw tlC'
1/in·rriiin cm1t.rt1rir1 "' 1/espl11z11111je11to del cucrpn es negativo.
Por ejemplo. al elevar una carga, Ja fuerza de gravedad efectúa trabajo
negativo.
TRABAJO DE UNA FUERZA D IRIGIDA DAJO CJERTO ÁNGULO
AL DESPLAZAMIENTO. Más arriba, hemos hablado sólo del trabajo de
fucr.zi1s dirigidas bien en el mismo sentido que el movimiento, o bien en
tlirccció n contraria. En el primer caso, el trabajo de la íucna lo considcrnmos
positivo, en el segundo, negativo. Pero la dirección de la fuerza puede también
no coincidir con 1<1 del dcspl:v.:uniento. En ln lig. 182 se muestra un trine<>
tlc.~li7úndosc por una superficie ho ri7..0nl:tl, la fucr;,a f., aplicada ;1 él, cstii diri -
gida fo rmando el ;'.ing.ulo a. al horizonte. ¡,Cómo calcular el trabajo que cjccul:l
)¡1 fucrz.a F, s! el dc~pfazamicnto del trineo es igual a S? • _
La fuerza F puede ser representada como la suma de dos fuerzas: ¡: 1 y F ~
(fig. 182,a). Como CC} senlido vert ical el desplazamiento del trinco es l)Ulo, e!
trabiljo de la fuerza Fz es igual a cero. Por esta causa, el trabajo de la fucr7..a. F
sólo ser;1 igual al de f. 1 :
A = f, , . (1)
En la figura vemos que F, = F cosa., así que

A = Fscosa. (2)

El tnrbajo, realizado por una fuerza const:111tc, c.~ igual al producto de los

194
Fig. 182
módulos de In fuerza y del desplazamiento, multiplicado por el coseno del
f111g11IO Cnll'e los vectores de la Íucr:r.a y el dc.~plaza.miento.
Señalemos que el producto F cos ex es igual n la proyección de la fuerza ft
sobre Ja dirección del desplazamiento. Por esto, podemos decir que el trab<tjo
de In fucrw es igual al producto del módulo del dcsplnznmicnto y In proyección
de la fuerza sobre In dira.'Ción de l:.<tc.
De la fórmula (2) se deduce que el TRABllJO es u11n mag11it1td escalar, aunque
la ruer1.;1 1' y el del'pla1,1micn10 s su11 ningnitudc.< vcctorinlcs. No se puede decir
que el trnbnjo está dirigido en cierto sentido.
Si la dirección de la fuerza j: coincide con la del dcsplaumiento s, el angulo
a = O y cos <X .. 1. Entonces, de la fórmula (2) se desprende que A = F.<.
Si el :111gulo ex es obtuso (véa<e la fig. J82, b), el cos ex torna valor ncg:1t1vo.
Esto signirica que el trabajo realizado por tal fuerza es negativo. En particular.
si ex= 180". cos ex== - 1 y el trabajo A = - F.<.
Y por /in, la dircccióa de la fuerza puede ser perpendicular al
dc.<plazamicn10 del cuerpo en movimie1110. Aqul et= 90º, cos ex= Oy A =O. Por
ejcmplo, ni desplaiar una carga en dirección horizontal, la fuerza de gravedad,
a la que ella está sometida, es perpendicular a la dirección del desplazamiento.
Por esta ra1..6n, cuando un cuerpo se desplaza por un plano horizontal, el
trabajo de la íuer;:.11 de gravedad es igual o cero. Tampoco re.~l i1.a 1r:1b;1jo
alguno una ruem1 que obliga al cuerpo a moverse uniformemente describiend o
una circunícrcnciR, ya que, como sabemos, semejante fuerza está dirigida a lo
largo del r:idio hacia el ccniro de aquélla y. por loansiguiente, en cualquier
punto es perpendicular al desplai.amiento del cuerpo. Por ejemplo, la fuc17..a de
tensión <le un hilo al que está atado un cuerpo, en movimiento uniforme por
una circunferencia, no re:iliz.a trabajo. Tampoco lo ejecuta la fuerza de
gravitación universal, bajo la acción de la que los satelites artificiales de la
Ticrm ~e mueven por una órbita circular.
'· ? l. /,En <1uc casos se puede dcccr que la fuerza r~liz3 trabajo?
2. ¡,fa i¡¡uo l el trabajo que rcali1.~ In íoena dada en dos sistema.. de
rdercnda en movimiento uniforme y r<:elilínco uno respecto del otro?
J. A pesar de todos sus esfuerzos, los remeros de una barca no consiguen
que esta se ponga en movimicnlo contru In corriClllC. Pero tampoco se
mueve corriente aimjo. ¿Realizan los renteros trab;uo?
í:¡crcirios JO
l. C:1ll•1l:1r el tr~ba¡u que efcc1ila un concu~rntc cuando eleva uni-
íormcmcnlc una h.1llera de 140 k& de ma.<a a 2 ni de )Jlura.
2 Un eon1cncdor C-Jrgado de l:tdrillos. cuya ma•o es igual a 750 kg. se

19S
eleva a una velocidad úc 0,25 m/s. ¿Qué Jrabajo se rcaliza dúrnnlc 20. s
de elevación?
3. Una grua eleva uniformemente una plancha de honnig6n ilc
dimensiones 320 x 100 x 10 cm a una allurn de 10 m. Caléulnr el
trabajo realizado al subir la plancha si la densidad del hormigon es
igual a 2400 kg/m'.
4. Calcular el trabajo que realiza un niño cuando eleva un juguete de
200 g de masa a una ali ura de 50 ·cm con uon acclcraci6n de 5 m/s'.

Trabajo: un coso más complicado


9.2.
TRABAJO DE UN/\ FUERZA VARIABLE. Si In fuerza que
uchia sobre un cuerpo no es conslantc, s ino que varia de punto
en punto, para lmllar el tr:ibajo se obra del modo siguiente. El dc:;p]a7,1niicnto
del cuerpo se divide en espacios tan pequeños s,, .~,, s3 , - .. que. a lo largo de
c:1da 11110 1lc ellos. tu fucr7.a que sobre el cuerpo <1cli1a p11~'tlc ~cr consiúcrad:1
constante e igual, rcspcctiva111cnle, a f. 1 • F,. F3 , .... En cada uno de estos
sectores, el tr:1bajo se calcula empicando la fórmula (2) del parl1graío antcrio1·;
11 1 = F 1 .• 1 cosa,. Ai=f 1 s 2 coso:2 , ....

El trabajo total scrú igual a la suma <le los trnbajos en lodos cslos sectores.
Se puede obrar de otro modo: hallar el valor ahsoluto de la fucr?.:t medía,
aplicada al cucrp<>, y multiplicarla por s \:OS a.
Así se determina el trabajo en el ca.s o general.
Cuando sobre un cuerpo en movimiento están aplicadas varias fuerzas, cada
tona de ellas rcali7;:1 trabajo,.sicndo el trabajo total de todas esas fuer.tas igual
:1 la suma algchraica de los trabajos que efectúan las [uerz.1s cada una por
separado.
Una misma fucr1..a, aplicada a un cuerpo, puede realizar lanto trabajo
positivo, como negativo. Por ejemplo, examinemos el cuerpo fijado en un
muelle y que cite (fig. 183). La fuerza elástica, que surge al deformarse el muelle,
ejecuta trabajo negativo, ya que cslá dirigida hacia arriba, en tanto que el
cuerpo se niucvc hacia abajo. Al mismo lienip<>, Ja fuerza de gravedad, que
también actúa sobre el cuerpo, rc.1liza trabajo positivo. Pero después <le que el
cuerpo alcance cierta posición inferior, él comcnzarlt a moverse haei;1 arriba, los
papeles de las fucrws aplicadas al cuerpo variarán: la fuerza de gravedad
realizará trabaJO negativo. mientras que 13 elástica, cuya dirección coincide
ahora con la del movimicnlo, ejccutarfi trabajo positivo. /\sí pue.<, l:i fucnn
elástica y la degravcda<l pueden realizar tanto trabajo positivo, como ncga'tivo.
Mas no podemos dcci( esto de la fuerza de rozamiento que actúa sobre un
cuerpo que resbala a lo largo de otro inmóvil. En este caso, la fuerz:t de
roz..-imicnto cstú dirigid:• en scnlido contrario al movimienlo. Pür lo lanto, el
Lrnbaio de esta fuerza siempre es negativo. Señalemos que cuo11do i!l trabaja de
cierta fuerza es 11egotioo, .~e dice que s~ realiza trabajo en contra de diclra.fucrur.
Por ejemplo, al elevar una carga, se puede decir que la fuerza de tensión del
cable de la grúa efectúa trabajo en contra de la fucrz;i de gravedad: la fuerz.'t con
que la locomotora actúa sobre el tren realiza trabajo en contra de la fuerza de
rozamiento de las ruedas sobre los rieles y conlra la fuerza de resistencia del
aire. etc.
t96
l' i¡;. I RJ

'·. ?. l. ¡.En qu6 ca.<o la fuerza rc:iliza 1rabnjo posilivo y en cu~I, negativo?
2. ;.A que es igual el lrnbajo tic una fucrz.1 si 6s1a se dirige bajo cicrlo
lmgulo al sentido del dcsplawmicnto del cuerpo?
3. ¿Bajo qué condición la íucrza nplic,¡¡Ja a un cuerpo en mo\'itnicnto no
rcaliw trabajo?
4. Uo automóvil se mueve por una carre1era llana horizonlal. ¿Realiza
lrabajo Ja fucr1~1 de gravedad que nctún sobre el vehículo?
S. ;,RcaJi1.11rnb-1jo la íucr7-a con quo Ja Tierrn atrae 1:1 Luna, cuando 6sla
se mueve ror la 6rbila en torno del planeta? La órbila de In Luna debe
considerarse circular.
6. En la fig. 1&4 viene rcprc.<cntado u11 cuerpo al que están aplicadas
varias íuer7.ns. Indicar cu~lcs de ellas realizan lrabajo positivo y cuAlcs,
nc¡;alivo.
7. Un cuerpo íue lanzado hacia arriba vcnicalmcnlc. Indicar si el trabajo
de la fuerza de gravedad es posi1ivo o ncga1ivo: a) a l subir el cuerpo,
bl al caer ¡,,;1c.

Ejercicios 31
l. Sobre una carga, que r~bala con ro7.amiento por una superficie plana
horizontal. nctúa una fuerza ele 200 N dirigid<1 formando un ~ngulo de
6-0º hacia el borizonlc. ¿Que trabajo r~.1Jizar~ la íuer:w ;iJ desplazarse el
cuerpo a 5 m, si el movimicnlo transcurre a velocidad conslanto ?
(.Cuál es el coclicicotc de ro7,1micnto de la carg¡i contra el plano, si su
masa es igual a 31 kg?
2. Un cuerpo, cuya masa es de 50 kg, se desliza con rozamiento por un
plano inclinado, cuyo ángulo de inclinación respcclo del horizonte es
igual a 30". Moviéndose a velocidad constante, el cuerpo recorre toda
Ja Jongilud del plano, igual a 6 m. Calcular el trab;1jo de la íucrz.i de
gravedad duran le este movim ic1110 y la fucr~'l de rozamiento que a.ctún
sobre el cuerpo.
3. Un esquiador de ·masa 70 kg sube en el elevador a lo largo de una
vertiente de 180 m de largo. que con el horizonte lorn1a un ~ngulo de
60º. Calcular el trabajo de la fuerza de gravedad que sobre el csquildor
aclúa. ¿Qué signo 1icnc aquel? ¡,Qué lrnbajo rc.1Ji1.1 el elevador sobre el
c.squ¡ador? La ~nhida crans:curn:: a velocidad con... tantc.

197
9.3. Trabaío realizado por la s fuerza s aplicadas
al cue rpo y variación ·d e su velocidad
Consideremos un cuerpo sobre el que actúa una fucna
constante F, ésta tambicn puede ser la resultante de varias
fucrz:is. Sobre la fuerza f podemos decir lo siguiente: primero, ella ha comuni-
cado al .cuerpo aceleración, gracias a lo cual varía su velocidad ; segundo, la
fuerza F realiza trabajo, ya que el cuerpo se desplaza. Podemos esperar q ue
entre el trabaj o realizado por la fue17,a yfa variación de la velocidad del cuerpo
CJCistc determinada ligazón. Jntentemos eslablccerla.
Examinemos el caso más sencillo, cuando los vectores de la fuerza y el
desplazamiento están dirigidos a lo largo de una ·misma recta, en un mismo
sentido. Dirijamos el eje de coordenadas hacía ese mismo lado (lig. '185).
Entonces, las proyecciones de la fuerza f., del desplazamienlo .f, de la
v
aceleración á y de la velocidad serán iguales a los módulos de los propio.~
vectores.
El lrnbajo de la fuerza en este -.iso será:
A=Fs. (1)
Según la scgund;i ley de New1 on
F = ma. (2)
En el segundo capílulo hemos deducido que, para el movimiento rectilí neo,
el desplazamiento y la velocidad están ligados mediante Ja correlación
v;- D~
.~= ---. (3)
la
donde v, y 1! 2 son los módulos de los vectores de las velocidades al principio y al
fín;tl del sector del camino que consideramos, rC(;orrido por el cuerpo.
Pongamos en Ja fórmula (1) las expresiones para F y s de las fórmulas (2)
y (3), dc.~pués de lo cual obtenemos
. v: - u: 1uu~
a = fs = m.n - - - - - - - - -.
mu: (4)
2o 2 2
Hemos hallado una fórmula que liga el trabajo rcalizndo por la fuerza ¡; con
la variación de la velocidad del cuerpo (con mayor precisión, del cuadrado de la
velocidad).
ENERGÍA CINÉTICA. la expresión en el segimdo miembro de la igual·
11
z
dad (4) es la variación de Ja magnitud ; , es decir, Ja mitad del producto de la
masa del cuerpo por el cuadrado de la velocidad con que se mueve.
Esta magnit ud lleva el nombre de ENERGlA CINÉTICA DEL CUEKro en
movimiento y se designa por ta letra E0 • Entonces, la fórmula (4) adquiere el
aspecto :

A = l.iez - Ee, ·

198
X

Fig. 185
El trnbajo de 1<1 resultante de las fuerzas, aplicadas a un cuerpo, es igu;il a la
variación de ht energía cinética del cuerpo.
Esta alirmación recibe el nombre de TEORF,M¡\ IJE !.A ENERGiA C:INÚTICA
Cuando la fucr7.a que sobre el cuerpo :ictúa está dirigida en dirección del
. . . mu~ _ 11111~ > O.
·mov1011ento y, por consiguiente, re<Jliw trabajo positivo,
2 2
IJJf)~ 1111'~
1.:s10 q11icrc <lccir <1uc -- ·- > - -, o sea, <111c la energía cinética del cuerpo
2 2
aumcnla. A~i precisamente dchc ser. ya que la fucna dirigida c11 scnl ido del
movimiento del cuerpo aumenta el módu lo de su velocidad. Es [ac il
comprender que, cu;mdo la dirección de Ja fuerza es contraria a la del
dcspl;izamic1110 y, por lo t;onto, ella rcaliw tr:tbajo negativo, Ja enc.rgin cinctica
del cuerpo disminuye.
Dela fórmula (4)se desprende que fa energia cinét ica se mide en las mismas
unidades que el trnbajo, es decir, en JUiios.
él 1corema de la energía cinética ha sido obtenido, haciendo uso de Ja se-
gunda ley de Newton . Por esta causa, es justo i11depe1t1llenteme11te de qué fuerzas
actúan precisamente sobre el c11erpo : la elástico, la de rozamie1110 o Ju 1fr!
gravitación wriversal, C!JI partíc11lar, la fuerza de gravedad.
También es posible mostrar que el teorema de /a ¡•nergia cill(!tica es j11Slo en
aquellos casos. en que la fuerza no es co11s1t111te )' c11ando .m dincción 110 coi11cide
con la del tfesp/aza111ic11to.
El sentido lisico de In cncrgla cinética es facil de comprender.
fmaginl:monos que a un cuerpo en rcp~o (110 = O) de masa m hay que
comunicarle Ja velocidad v; por ejemplo, es 11ccesario comunicar dicha veloci-
dad a un proycc1il que se encuentra en reposo en el caí\ón de una pieza de
artillería. Para ello deber11 realizarse determinado trabajo A. (.Culi! es este
trabajo?
Del teorema de la energía cinética sigue que
mu 2 mu 2
A = - - - Oa - - .
2 2
Asi pues, la encrgia c.inética de un cuerpo de masa m, en movimiento a la
velocidad v, es igual al trabajo que debe rc;1Jiiar la fuerza que actúa sobre el
mismo en reposo, para comunicarle dicha velocidad. Un lrabajo de este mismo
módulo será realizado al parar el cuerpo.
Del mcncinnudo tcor<'Jtl:l también se dc.~prcn<ic que /11 <'IJl'f!Jifl dll('lirn c·s
ww may11it.111/fisk11 que ctmicteriw el mt?rpo cn 111ovimielft(I. Su va1·foc:iáu es igual
"/ trabajo q11e efect1í<1 la fuerza a¡>licculn al CUL'l'/IO.

199
PROll t. EMA. ;.Qué 1r.1bajo hay que re;1lizar par:I que un tren, q11c se
=
111ucvc :1 la velocidad v1 72 kmjl1, aumcnle su velocidad h:1s1:1 u2 =
=
= 108 k111j11? La masa del tren es 111 1000 l. ¡,Qué fuerza hay que aplicar al
lrcn si dicho aumento de la velocidad debe transcurrir en un scc!or de 2 km de
longi1ud? Considerar que el movimiento es uniformemente variadQ.
Soluciá11. El tmbajo A se puede hallar por la fórmula
nw~ mv:
A~ --- --
2 2
Poniendo aquí los datos del problcm:i, obtenemos:

10" xs(Jo
A = ----'-2--'--
·':'J ( "')' .. 250 · !06, - 250000 kJ.
10" kg 20~

2
Por dcJinici611 A= Fs. Por consiguiente:
A 250· IO' J
f ' = -. F • - - - = 125000N=125 kN
.< 2000 m

'
r., l. i.Qué es l.1 energía cinética del cuerpo'/ ¿E.<ta magnitud. es escalar
o vectorial?
2. ¿En qué consiste el ·teorema <le Ja energía cinétic::i?
J. ¿Como v:1ríu Ja energía cinética de un cuerpo, si la íuc= que se le
apli.:a rc:1li1,a trabajo posi1ivo7
4. ;.Cómo vorfa la encrsla cinética de un cuerpo $Í In fuerza que <e le
aplica rc:ili?..1 lrnbajo ne¡;a1ivo?
S. ,.Vari.1m Ja encrgi• cinética de un cuerpo en movimiento al e.imbiar la
dirección del vcclor de su velocidad?
<1 Dos hola~ 1lc igual nrn<n ruedan al cncueniro o veloc1dndcs de igu:1I
m<'>dulo por u1t:1 supcrí1dc mu¡ lisa. t..1s bolas chocan y despué.• del
1mr:>cto se mueven en direcciones opucslai o vclocidndcs de csm
mismos módulos. ¿A qu~ es 1gu>I su cncrgla cinC!ic:i 101nl anlcs Jcl
choque, en el insiantc d~ tste y después de ~1 7

Ejercicio.~ 32
A un cucrr><> en reposo de m:1.•a de 3 kg se le aplie:t un:1 rucrzn Je 40 N.
ílcspués Je ci.10, el cuerpo recorre 3 m sin ro7.nm1CJJtO por una super·
í1dc Ji.a hom.on1al A con1111uoc1ón, la rueru dí.s1ninuye h•sta 20 N
y el cuerpo recorre 3 m mÍIS Hallar la energía cinetica del cuerpo y su
vclocKfad :ti linnl de este sector.
2. ,:Qui: trt1b:1jo dchc ser rcahinJo pam dctCJJer un tren de 1000 l de mas;c
que se mueve :1 una velocidad de 108 km/h?
). Calcular In encrgia cinC!ica de un sa1clite ar1ificial de Ja Tierr:1 de
1300 kg de masa que se mueve por una orbiln circular 3 una altura de
100 km sobre la Ticrrn.
4 ' In cuerpo. que licnc energía cinélici igual a 10 J, se mueve uni·
fonncmcnte por una drcunícrcncia. cuyo rddio es de O.S m. ¡,Que
fucrw actirn sobre el cucr¡io? ¿Como eslá dirigida? ¿Cuál es el lrnbajo
de cstn rucrzn 7
S. Un chófer desconectó el molor del nutom6vil a J;i vclncl<l:1J <le
n km/h. Oespul:$ de c:;to. el vehículo recorrió 34,0 m y se p:trú. ¿/I i.iué
era igual In cncrsin cini:1ic.1 <lcl au10 en el momento cu;indo se p.irll el
motor. si In lucri-1 de ruMmicnlo de l:is ruedas con 1:1 carrcccm

200
c,>ns1ituyc 5~80 N'/ ¡,Cursi es L't masa del an1on1/>vil'!
6 lln a11tomov1l de 4 1 de masá se mueve a la vc.loc1dad de J6 kg/h <Qué
rccorrrdo r•":llizan\ el auto hasta su parad3 total, si la íu=~ de
rozami<:oto de las ruedas con l:t carrctcu es igual a 5&80 N?

Tare.i
Analizar los soluciones de los problemas 5 y 6 de los ejercicios 32
y <1cl'1rnr de qu~ mo(lnitud depende la distancia de rrcn,.do del c~crpo
<:11 1novi1111cn10 f1'1rll el valor prefijado del modulo de la ÍUcr7.n írcnn·
dor:>. Compamr el resultado Jcl análisis con L• í6rnnda o en G. 7.

9.4. Tra bajo de la fuerzo de gravedad


Como ya hemos indicado, el Leorcma de 1.1 energía cin~tica es
justo para todas l:is fucr?.as. ya que aqu~I ~un corolario directo
de 1:1 ~cgunda ley de Newton. Pero el trabajo. que rc:1li;r.;1 c;1Ja una de las fuerzas
mec~nicas que conocemos, puede ser calculado no empicando el lcorcma de l.1
energía cinélic:r, sino mediante las fórmuhis parn dich;is íucn.as que obtuvimos
en el cap. 5.
Comencemos pur lu fucrw de gravedad, aquella con que la Tierra actúa
sobre el cuerpo cerca de su superficie, donde ella puede ser consider:id.1
const:m1c e igual a my (m es la mnsa del cuerpo; y, la aceleración de la caíd:i
libre).
Cuando un cuerpo se mueve verticalmente hacia abajo. la fuerza de grave-
dad tieoe Ja misma dirección que el desplazamiento. Al p.1sar de la altura li 1
sobre cierto nivel, del cual comenzaremos a llevar Ja cuenta de la altura, h~sra Ja
altura /i 2 sobre ese mismo nivel (líg. 186), el cuerpo efectúa un despla:wmienlo
igual en módulo a h 1 - lt 2 • Como las direcciones del dcsplawmicn10 y Ja fuerza
coinciden, el trabajo de J¡1 fucria de gravedad es positivo e igulll a
A=11111(/i 1 - 11 1) . (l)
No es obligatorio llevar la cucntn de las alluras /1 1 y /1 1 desde la supcrfü:ic de
l:i Tierra. Como origen de registro se puede elegir cualqmcr nivel. É.~tc pucclc
$Cí el sucio de una hab1tac1611, una mesa o el fondo de una 1A111ja cavada en la
tierra, etc. Pues10 que en la f6m1ula par.i el trabajo figura la diferencia de
a.llurns, que no depende desde donde empezamos a contar la altura, lo único
que es preciso consisle en determ inar la altu ra del cuerpo en distintas
posiciones rcspcclo de un mismo nivel. La alturn del nivel pucclc ~cr lomada
igual a cero y por eso recibe el nombre de NIVEL NULO.
Por ejemplo, podríam os considerar nulo el nivel 8 (véase la fig. 186).
Emoncc~. el trabajo se expresaría mediante la igu;11\h1d

A =mgh, (2)
donde /¡ c.~ la distancia vertical entre los niveles A y D.
Si el cuerpo se mueve verticalmente lrncia a rriba. la f11cm1 de gravedad tiene
dirección contraria al desplazamiento y su trabajo scrlt negativo. Durante 1:1
subilla ele 1111 cuerpo :1 partir <lcl nivel nulo a la alturn Ir, la fucr.w de gravedad

201
y

"· --"A
¡'
1
1
1
'
h
h,

e=' ::
--· B
ltl-i- - --- Fi¡¡. 1&7

re11liia el trabajo
A = -myh.
UNA VCZ MÁS AC'I!R CA DI!L PL.'\NO INCLINADO. Aclaremos nhora
qu~ trnbajo ejecuta la íucrw de gravedad cuando el cuerpo se mueve no
ven ica lmcn te.
Como ejemplo, examinemos el movimiento de un cuerpo por un plano
inclinado (lig. 187}. Supongamos que el cuerpo de masa 111 realiza por el plano
inclinado de allur:i Ji el desplazamientos, cuyo módulo es igual a Ja longitud de
dicho plano. El trabajo de la íue.n..1 de giavedad mg debe ser calculado en este
C:l.So recurriendo a la fórmula A= mgs cosa. Pero en la figura vemos que
scosa =Ir.
Por lo lanto,
A = mgh .
Para el trabajo hemos ob tenido la misma e.xprcsión que la fórmula (2).
Resulta que c.J trabajo de la fuen.a de grav-edad no depende de si se mueve el
cuerpo verticalmente o pasa un recorrido más largo por un plano iuclinado.
Para u11:1 misma ''pérdida de altura~. el trabajo de la rucn.a de gravedad c,.; el
mismo (lig. 188).
Entonces, ¿por qué en la téc11ic;1 y en la vida cotidiana al elevar cargas se usa
con frecuencia el plano inclinado? i ~n efecto, el trabajo para desplazar la carga
por un plano inclinado es el mismo que al elevarla verticalmente!
La explicación es la siguiente. En caso del movimiento uniíorme de la carga
por un plano inclinado In Í\lerza, que ha de ser aplicada a ella en la dirección del
desplazamiento, es menor que la íucrza de gravedad. Es verdad que en este caso
la carga reali;:a mayor recorrido. El aumento del recorrido es lo que se »paga"
:1 cau.<a de que por el plano inclin~do la carga puede desplazarse aplicando una
fuerza menor.
PARTICULARIDAD DEL TRABAJO DE Li\ FUERZA DE GRAVE-
DAD. El trabajo de esta fuerza queda definido por In "pÚdida de altura" no
~ólo cuando el movimiento se realiza por un plano inclinndo. Cunndo el
movimiento se eíectua por cualquier otro camino esto también es justo. En

202
-~r-;-1 --- --------- --------- ________ _
~ ~- ~- ~~- ~
Fig. 188

efecto, supongamos que un cuerpo se mueve por cierto camino elegido a l azar,
por ejemplo, por el que viene represenlado en la fig. 189. Podemos
mentalmente dividir este camino en una serie de pequeños sectores: AA 1, A 1 A2 ,
A 2 A 3 , etc. Cada uno de ellos puede ser considerado corno un pequeño plano
inclinado, mientras que toáo el movimiento del cuerpo por el camino AB lo
podemos representar como el movimiento por un conjunto de pl;rnos
inclinados, que pasan de unos a otros. El trnhajo de la fucr:.:a de gravedad en
cada uno ele scrncj~ntc.~ planos es igual ni producto de my por la variación de la
altura del cuerpo en él. Si las variaciones de las alruras en los sectores por
separado son iguales a 11 1, /J 2 , h 3 , etc., los trabajos de la fuerza de gravcd:1d en
ellos serán iguales a mgli, , mgli 2, my/1 3, etc. El trabajo total al recorrer el camino
completo se puede hallar sumando todos esos lmbajos:
A ~mgh 1 +mgh 2 +mg/1 3 + ... =11111(/1 1 +'1 2 + 11 3 + ... ).
Pero
l1,+lz2+l13+ ... =h.
Por lo tanto,
A=mg/1.
Así pues, el trabajo de la fuerw de gr:1ve<lad no depende de Ja trayectoria del
cuerpo y siempre es igual al producto del módulo de la fuerza de grnvcdad por
la diferencia de alturas en las posiciones inicial y final. D11ra11tc vi 111ovimiemo
hocio abajo. este trabajo es positivo. para el movimiento l1acia arribe:, 11e(JC1livo.
Si después de clcv11r un cuerpo, éste retorna al punto inicial, en semejante
recorrido cerrado ("ida y v11cha") el trabajo es nulo. Ésta es una de las

T'ig. 18') Il

203
parlicu laridadcs de Ja fuerza de gravedad; por 111111.trayecJoria ccrr.ada, el 1rabajo
la fuerza de gmocttlC1tf es 1111/0.
tfC'

,,• ?. l. /.Depende el lrabajo de la íuerzn de gravedad de la longitud del


recorrido realizado por el cuerpo y de la masa de éslc.?
2. Un cuerpo lanzado formando cierto ángulo con el hori?.Onlc, dcscril\ió
una rar~bola y cayó a la tierra. ¿A qué es igual el lrabajo de la íucrza
de gravedad si los punlos inicial y final de In trayectoria yacen en una
misma hori?.ontal7
3. ¿Qué íucr1~1 es Ja que rcaliz.1 trabajo· duran.le el movimicnlo de. un
cuerpo por un plano inclinado sin rozamiénto? ¿Depende este lrnbajo
de la lungí1ud ºdcl plano inclinado? ·

9.5. Energía potencial de un cuerpo sobre


el que actúo la fuerzo de gravedad
La igualdad
A-mg(lr, -11 2 ) , (1)
que cxprc.<;a c:l lrabajo de la fuerza de gravedad, aplicada a cicrlo cuerpo, puede
ser represen lada en otra forma. Abriendo el parénlc.~is y cambiando de lugar los
lérminos. oblcncmos: ·
A= - ·(mg/r 2 -mglr,). (2)
/\hora, en el segundo miembro de la igualdad vemos una cxprc.~1011 que e,~ la
variación de la rnagnilud, igual al producto de la masa del cuerpo 111 por el
módulo de la aceleración de Ja c.1ida libre ri y por la aºHura Ir, a la que fue
elevado el cuerpo. Resulta que el lr:ibajo de la fuerza de gravedad es igual a la
variación de la magnilud 1119Jrll, tomada con signo contrario.
Mi1s arriba (véase 9.3) denomitiamos energía cinética de un cuerpo en
movimiento Ja magnitud mv~/2. cuya variación cs. igual al 1rabajo de cíeria
íucrw. Ahora vemos que existe una magnitud más, cuya variación (aunque: con
síg.no contrario) también es igual al trabajo de cierta fuerza, en el cas.o dado de
la íuerz;1 de gravedad. Por esta causa, la magnilutl mglr lambicn es llamada
energía, m:is no cinética, sino que l'OTl3NCl/IL: mg/t es la energía potencial de un
cuerpo, sobre el que actúa ht fuerza de gravedad, elevado a ·1a altura¡, respecto
al nivel nulo. Con frecuencia, para mayor brevedad, Ja magnilud myli r<:<:ibc el
nombre de ENERGi/I rOTENCl/\L OJ!L CUERPO.
Por consiguiente, el trabajo de la fuerza de gravedad es igual a In 11nrioció11 de
lu energía potencial tomada con siguo contrario.
El signo ·•menos" delanle de la variación de la energía potencial significa
que, siendo positivo el lrabajo de la fuerza de gravedad, esta encrgla disminuye.
Y viceversa, para el trab;ijo nega1ivo de la fuerza de graved;icl (iel cuerpo fue
lnllzado hacia arriba!) la energía polencial del cuerpo aumenta. Como hemos
vislo, la cncrgi;1 cinética se comporta precisamente al revés.

'' Reconlemos que se denominn variación de cierta magnitud I~


difacnci3 entre sus valores ulterior y anterior y no a In inversa.

204
Designando Ja energía polencial mglr por Ep, podemos escribir:

A= -(Ep2 - Er1>· (3)


·Acordemos que a la altura /t 2 cu la fórmula (2) le corresponde el nivel nulo.
Designemos la altura del cuerpo sobre dicho nivel con /1. F.ntonces, E1n =
=mgh 2 =O y la fóm111la (3) toma el aspcclo:
~p = A.

D.e aquí se desprende que la energía potencial de un cuerpo. sobre el t1ue actúa
la fuerza de la gravedad, es igual al lrab:ijo r~ilir.:td o por dicha fuerza :il bajM el
cuerpo h:ista el· nivel nulo.
Rccordenms que en 1;1 púg. 199 dcJinicionc.~ scmcj:mtcs fueron ti.u.las para
la energía cinética. Para ella el "nivel nulo" era la velocidad v =O.
A diferencia de la· cinética, la cual depende de la velocid:id de movimicn10
<lcl cucrp(l, la cncr~ia polcncial no depende tic esta nwgnilnd, d.: forma que un
c11crpo en reposo puede poseer cst:i última encrgia. l.a e11er(Jía ¡wte11ci11/ rlepc111/e
de /11 posiciá11que11c11¡111 1•/ cuerpo l'l!·'/11!<:/o del 11i11d 1111/0, es tledr, ti<! 111.~ co1mle11t1·
<fas 1frl c111•rp<>. y:1 que la al111ra Ir. jus1a111c11tc. c5 la coordcnat.1:1 de é~tc.
Hemos visto que el nivel nulo se puede tomar de forma arbitr:iria. Puede
resultar que el cuerpo se cncucnlrn debajo de dicho nivel y que su coordenada
es negativa. En !al c:1so, la energía potencial del cuerpo también scr(I negat iva.
El si¡J110 d<• la 1mer11i'tr potcucial )'su v11lvr 11bsol1110 depe11tle11 rl~ l<t ekccin11 rld
nivd 1111/o. En lo que atañe al trabajo que se realiza durante el dcspl:izamicnto
del cuerpo, aquél queda dclinido p or la variaciá11 de la energía potencial ele cslc.
Él no depende de la elección del nivel nulo.

. ?.
(. l. ¿Cómo cstll ligado el 1rabajo de la fuerza de gravedad con la cncrg.ía
p<>lcncial de un cuerpo?
2 ¡,Cún:io v•ttia J,u;ncrgí01 polcnci;1I de un <.:ucrpo durante ~u ruovimh.:nto
haci:1 arriba1
) . ;.Qui: sucede coo la energía polcncial de un cuerpo duranlc su c:iida
Jib1·e?
4. ¿En qué difiere J:a cncrg)n polcncial de un cuerpo clcv:1<lo de In ci1crgi;1
(.;ini:lica 1

c3ercicios 33
l. Una cargo de masa de 2.5 kg cae desde la altura de 10 m. ¿Cutinlo
v;1riarit su ~ncrg.Ííl polcnci.11 l s t.lcspué.c; de comcnz:•r Ja cnlda (la
velocidad inicial de la carga es igual a cero)'/
2. ,:Qué trabajo se realiza cuando un hombre de 75 kg de ma~a sube por
una c.•cnlera desde la cn1rnda a la casa hnsta el 6• piso. si la altura de
e<1da piso es de 3 m? Considerar que el mo,·imicnto del hombre
es unifonM. (Expli<:nr por qub csla úl1ima indicación es de
importancia.)
3. La diferencia de ahura cnlre la línea de s;tlida y Ja mela de una rul:1
para competiciones de esquís de monlaña cons1i1uye 400 m. Un
sla lomisla parle de la linea de salida y fcfümcnlc llega a l:t met:i. ¿A
que será igual el lr,bajo de la fucrz.n de gravedad que nclúa sobre el
C1'4uia<lor, si .:Sic :toles de la partida pc~a 686 N'!

205
4. La meta de las competiciones d~ esquís de montaña se encuentra-a una.
altura de 2000 m sobre el nivel del mar, mientras que In línea de.srtlida,
~ 400 m sobre l~ mela. ¿A que será igual Ja energía potencial del
esquiador en 1:i línea de salida <C$pcclo de la mela y del nivel del mar?
La masa del esquiador es 70 kg.

9.6. Trabajo de la fuerza elástica.


Energía potencial de un cuerpo
deformado elásticamente
Como sabemos, l:i íuerza eláslica surge <11 dcíormar los cuerpos.
Por su valor absoluto es proporcional a fa deformación
(¡1l~rgamicnto) y está dirigida en sentido contrario a la dircccion del
desplazamiento de los puntos del cuerpo durante Ja dcíormrición.
En la lig.. 190,u se muestra un muelle en su estado natural, no deformado.
Su extremo derecho cstl1 fij;1do, mientras que cu el izt1uicrdo se c11c11cutrn sujeto
un cuerpo. Dirijamos el eje de coordenadas X como viene mostrado en la ligu·
ra. Si comprimimos el muelle, <lcspla:t,ando con la mano su extremo izquierdo
:1 una distancia x 1 (lig. 190. /J), surgirá cierta fuerza cl:istica que actuará sobre el
cuerpo por parle del muelle. La proyección de c.~1:1 fuerza en el eje X ~cri1
igual ;1:
We11ist 1)x ~ -kx , ,
<lomlc k es la rigidC7. del muelle.
Sol!c111os ;ihora el muelle. En ·tal caso, el extremo del muelle se dcsplnari1
a la izquicr¡fa. Durante el desplazamiento de las espiras del muelle, la íucrza
cli1s1ica rcalizarf1 trabajo. Varnos a calcularlo.
Supongamos que el extremo izquierdo se desplazó de la posición A ;i la
/J (fíg. 190,c). Con esto, la deformación del muelle ya no es x,, siuo :1: 2• El
modulo del desplazamiento del extremo del muelle es igual a In uiícrcncia X 1 - .
- Xi de las coor<lcoadas del extremo del muelle. Como ve111os en la fi¡,;ur;i, 1;1
dirccció11 de la fuerza y del dc.~plazamiento, coinciden. Por esta causa, para
calcular el trabajo de Ja íuem1 clflstica, hay que multiplicar los valores
absolutos de esa íucr7.:1 y tlel desplazamiento. Pero la fuerza elástica v<1ria de
punto en punto cuando el cuerpo se mueve. Si en el punto inici;il el mó<lulo de
Ja fuerza era igual a kx., en el punto final (punto 8) resultará b 2.
Para calcular el trabajo de Ja fuerza elástica, hay que tomar el valor medio
del módulo de ésla y mu(liplicarlo por x, -.x 2 (véase 9.2):
A= fcl6S1.mcd(X1 - Xi).

L<i íucrw elüstica es próporcion'11 a la 'deformación del muelle. Por eso el valor
medio del niódulo de es,'\ fuerza puede ser hallado aplicando el método que
usamos para definir el valor medio de la velocidad del movimienlo vari<i<lo
(vé~se 2.3). Para el valor medio de la proyección de la velocidad de dicho
movimiento obtuvimos la fórmula

206
6

o "-~--r"--_,.-
Fig. 190 Fig. 191

donde ºª·' y u1.< son l;is proyecciones sobre el eje X de las vcloeid ades inicial y la
siguiente. De form a semejan le, el valor medio del módulo de b fuerza cl11s1ica se
p11cde definir recurriendo a la f6rm11la
."C¡ + X2
F.i~<cm<d = k --2- .

Por este valor del módulo de la fuerza clf1stica hay que mulliplicJr el
desplazamiento x 1 - x 2 , con el fin de obtener el trabajo de c~a fuer:r.a;
Xi +.'t'l
A= k - --{x, -x,).
2
C<:in10 (x 1 + x 2)(x1 .- x 1 ) = x~ - x~. la fórmula ;interior toma el aspecto

k
A=2(xf - xi).
Esla fbnnul:I también se puede escribi r asi:

A= -( k;j - k~~). (l)

Aquí, en el segundo miembro vemos la varíarión de la magnitud kx 2/2 con signo


.. menos".
En 9.5 la magnitud m!Jli, cuya variación con signo negativo, como vimos,
re<:ultó igu~I al trnbajo de la fuerza de gravedad, fue llamada energía potencia l
de un cuerpo elevado. De modo análogo, la magnitud kx 1/2 denominase
energía f>Olcncial de un cuerpo deformado cl~sticamente (por ejemplo, de un
muelle).
Así pues, la fórmula ( 1) quiere decir que el trabajo de la fuerza rlásclca es
iy11t1/ 11 /ti 1•11riacirí11 d1• la ent•r!Jia ¡wtencíal tlrl 11u"''k tom11rla cm1 si111w r1mlrnri(I.
Designando aquí lnmbién la energía potencial h 1/2 por hi letra Er,

107
podemos escribir de nuevo:

(2)

L<i mismo que la magnitud 11111/1, la energía potencial de uri cuerpo defor-
mado eli1sticamente depende de las coordenadas, ya que x 1 y x 2 en Ja fórmula
( 1) son los a lurgamicntos del muelle, .pcro al mismo tiempo, las eoor<l\:nad¡ls del
extremo de éste. Pódcmos decir, que, en todos Jos casos, la energía pofcnc;ial
depende de J;is coordenadas.
De la formula (1) $lguc que et trabajo de la fucrz;1 clústíca sólo depende de
las coordenadas inicial y linaL Por esto, acer<;a del trabajo de Ja fuerza elástica
es posible decir Jo mismo que dijimos sobre e l de la fuer1..a d!l graycdad : ·aquél
no depende de la forma de la trayec toria y durante el movimicnio del cuerpo,
bajo el efecto de la íucrza elíistica por una trayectoria cermtlt1, el lrnbajo de esa
íucrr.a es igual " cero.
Hemos visto q ue la energía potencial de un cuerpo, sobre el que se cjer' c la
fucp.a de gravedad, depende de la posición del nivel nulo tomado al :mir. Del
mismo modo, en el caso que hemos c.rn minado del muelle deformado, hubiera
~ido posible, de m;mera a rbitraria en absoluto, elegir el nivel (lcsde el que se
llevo a c:ibo la lec turn de las coordanadas.
Tomemos en l<t íórmula (1) la coordenada del extremo del muelle no
deformado como cero (x 2 =O) y designemos su a\:1rgamicnto por s. Entonces,
/:p 2 = kx 2/2 =O y la expresión (2) t omarb la íórma ;
Ep= A.
De aqui ~e deduce que la energía potencial de un cuerpo defonn:1do
clfisticamcn lc c.~ igu;tl al trabajo que realiza la fuerza elástica, cuan do el cuerpo
p¡1.<;;1 111 cs t11do c11 el cual es nula la dcform.1ción de é.' lc. Semejante estado se
considera "nulo''.

1 1.Cómo se d clcrmi11" el v;1lor medio de la íuer?.a cliJSIÍcn?


2. W.11 qué C\111Si$te CI pare<:iÚO Clllrc el trabajo de l:t~ ÍUCr/11~ clfi<tic;i Yde
gravedad?
J. ;.A qui: es 1gu~I el 1ratJajo de la fuerza cli1st1ca si el cuerpo. sobre el que
ella nclUa, después de recorrer cierta distancia rctorn;t ul p-unto i111da1·1
4. ¿A qui: c.' igual In cnergia potencial de un cuerpo deformado
elás1ican1ente? ¿Cómo est6 lí~do el trabajo de 1:1 fucrt.'I elllstíca con In
energía potencinl de la deformación elástica?
5. ¿Qué hny de comün entre la energía potencial de un cuerpo, sobre el
que act(1a la ruca.a de gravedad, y la de un cuerpo sometido a la fuc17.a
cl~stica?

F.¡crcic•O~ J4
t. Un niño defénpinó la íuer7..3 m:1xima con la que pu~'()c cstir.ir un
úin:tm6mctro. Esta rc$ultó igual a 400 N. ¿Qué trabajo se rcali'1.a :iJ
alargar el muelle? ta rigidez <lcl muelle es igual _n 10000 N/m.
2. Un muelle c.<t~ col¡la<lo de uno de •us extremos. nucntrns 1¡11c del
cx1rcmo libre c~t(1 sus.pcndidi.> \U\ cucrpn tic I S kg de m;i~a. l~n <:slas
c11ndicionc.< la longitud del muelle es Je 10 cm. Cuando del nusmo 'e
'"$pende un cuerpo de 30 kg de m:t<ll. su longitud con~tituyc 12 cm,

208
C:tlcul:ir el trnt>ajo que dcbcrí1 r~ahzurse I""" C.<ltrnr el muelle de !O
a 15 cm.
J. l!n "' fig. 19 J se muc.<tra 1:1 gr!tíic:• Je la dcpcndc11cia entre lit rucn.i
clli.ltica. que surge al comprimir el mue!!<: de una pistoht de juguete.
y su deformación. Calcular el trabajo quo se rcaliz.1 al comprimir el
muelle 2 cm.' Demostrar que ese trabajo es numéricamente igual al ar~
del tribngulo AO/J.
4. Se disr.,ne Je dos muelles de igual rigidez. Uno de ellos cst~
comprimido 5 cm y el segundo, alarg:ido S cm. i.En qué difieren los
alnrg:vnicntos de C<ll>S muelles y sus cncrgl¡¡s potenciales?
5. Ge una balaJ17,..., de rc.s.ortc csHt colg::i<l:i unn c;uga. Con ello: ésta ha
bnjado y b1 aguja de la ba~1nw se paró en la ciíra 3. ¡;CUánto ha
a111ncnl;i<lo l:i cncrgi:• potencial del resorte de la b•lnn1..n. si su c.<cal:i
csli1 grad uada en ncwtoncs y la dista11cia entre dos divisionc.5 vecinas
de la escala es igual a 5 mm?
G. Un muelle comprimido, cuya rigidez c.< de tO 000 N/m, actúa ~obre 1111
cuerpo rijado en l l con una fucn,1 de 400 N. ¿A qu~ es igual la energía
pmcncial del murJlc? ;.Qué tr:ibaji> se realizó durante su compresión'/
¿Qu6 1rab:~o cfoctuM(l l:t fucna-.:llistica Jcl muelle, si rcrmitimoo que
ésh: t.:.C.l brc su estado iníci.i 1?

La e nergía potencial es energía de interacción.


9.7. D efi nición general de energía
Cuando en los anteriores capítulos hablllbamos de h• cnergí~:
cinética o potenci;1I, nos referíamos a la energía de cuerpos
aishidos. Sin ernb;ir~o, esto no es del tod<> JUSto.
Sí se trilla de la energía cinética mv1 /2, ést;1 se puede, rcalmcnlc. adjudicar al
cuerpo que se mueve a determinada velocidad v (con relación al sistema de
referencia elegido).
Pero al reícrirnos a la energía potencial el cuerpo por si mismo no puede
poseer dicha energía.
Í~ta queda dcíínida por la fuerza que actúa sobre un cuerpo por parte de
otro. Pero los cuerpos en 111tcracció11 son ct1 tut;1tivo.~. Por o;.~lc mn livo. ,wílo
1ie11e11 cuergícr pote11cia/ lus c11i:r1><1s t'll i111en1ccitJ11. La energía potencial es la
energía de intcrncción entre 10.5 cuerpos.
Por ejemplo, cuando un cuerpo se encuentra sobre la Tierra y en él actúa la
foerzn mg, el cuerpo también somete a la Tierra a la acción de la fu-::r<:a - "'IÍ·
Además, posee energía potencia 1no el cuerpo o la Tierra por separado, sino que
el sistema de cuerpos constituido por el cuerpo y nucslro planeta. Si el sistema
de referencia y el nivel nu lo se ligon con la superficie de la Tierra, suelen decir,
para mayor brevedad , que posee la cnergia potencial el propio cuerpo que se
encuentra cerca de la superficie de la Tierra. Así es cómo opcrúba1nos mas
arriha .
En el C:\S(l de un cuerpo cl.'1sti..:amcntc dcíormado, por ejemplo de un muelle,
posee energía potencial no cada pu11to de éste, sino que el cuerpo entero,
constituido por puntos en inlcrnccíón.
Como 1;, fuerza de int eracción depende de las coordenadas de los cuerpos, la
energía potencia l también es función de sus coordcn;1das. En cs10 consiste In
diferencia entre la energía polc11cíal y la cini:tica.

209
Así pu~. l:t en ergía potencial de un sistema de cuerpos es igual a todo el
trabajo 11ue puede ser realilad n cuando did10 sistema pasa al nivd nul o.
En <:I i:.,so de la cncrgin cinética, el nivel nulo es el estado con el que la
velo cid i!d del cuerpo es igual a cero.
E11 general, la energía de un cuerpo o de un sistema de cuerpos es igual
a todo el trabajo que puede ser realizado al pasar dicho cuerpo o sistema de
cuerpos al nivel nulo.

9.8. Princip io de conservación d e la e ne rgía


m ecáni ca tota l
Al principio del capitulo, indicamos que para la energía es justo
el principio de conservación. Aclaremos en qué consiste.
Exanuncmo.~ cómo varia la energía de los cuerpos que cs1!1n en intcr:1q:ión
scilv ~111r1• sí. Recordemos t¡ue aquéllos rorman un sistema cerrado de cuerpos
(véase el c.,p. 8).
Lo~ cuerpos en interacción pueden tener c11crgía ci11ética y polcncial,
simuhúne;in1cnte. Por ejemplo, un satélile artilicial de la Tierra posee energía
cinéci..:a :i causa e.le 11ue ~t!i en movimicnlo. Adcmf1s. el sistema sa1élilc- Ticrra.
tiene cncrgfo polcncial. y:i que el $.1télile y el planct:i intcr:ictúan mediante la
fucr1.a de sr:iviwciún univcr.;.11. Dos bolas q ue chocan también poseen al mismo
tiempo energía cinélica, por cslar en movimicnlo, y potencial. por estar
clásricamcnlc deformadas.
Pero si los cuerpos que constituyen un sL~tema ccrrndo se encuentran en
interacción. ellos deben moverse de alguna manera, unos rcspcclo de otros. Con
ello, pueden vari:ir tanto sus velocidades. como las coordenadas. Por
consiguiente. puede variar tanto la cnergia cinélic.•, como la potencial.
Designemos por T::r1 la energía potencia\ de los cuerpos en interacción en
cierto momento de tiempo, 1nicnlras que por Ec,. su energía cinética total en ese
11¡é<1110 msllmlc. La cncrgia po1cncial y cinética de esos mismos cuerpos en cual-
~1uicr otro momento de licmpo, la designaremos por T:p 1 y F..: 2 •
rcspcc1ivamcn1c.
En 9..S y 9.6 est~blecimos que., cuando los cuerpos están en intcracóón
rncdi:1111 c lt1s fuco.ns elástica o de grnvcd ad, el trabajo A realizado por es tas
f11c17as es i¡_wal a la variación de la cnergiu potencia l de los cuerpos lomndu con
~1gno conlrario:

A= - .(Epi - ép 1). (1)

Por olni !.1\10. de acuerdo con el teorema de In cncr¡;ia cin.:.1ica, el 1rnb:1jo


cfccwado por es;ts mismas fuerL<1s es igual a la vad;1ció11 de la energía cinédc:1:
A =E.:i - ~' · (2)
De la com paración de l;is fórm ulas (1) y (2) sigue t¡uc las va riaciones de la
cnergta ci nc11ca y de la energía polcnc1al son iguales por su valor absoluco. mas
11cnc11 signos contrarios:
(.1)

Si la cn~rgia ¡101cncml de los cuerpos n11mcnl<1, su cncrg'm cinétic:i d 1~111i1111yc ""

210
es11 mi.rn111 magnitud y viceversa. De aquí concluimos que es como si 111 viera
lugar la trn11sformací611 de 1111 tipo de e11ergia e11 otro.
La fórmula (3) puede ser escrita de otro modo:
(4}

De aqu í se deduce q ue la suma de l:1s energías cinética y polcnci:il de los


cuerpos, que forman un sistema cerrado y que cs1[tn en interacción por medio
de las fuerzas de· gravitación universal y elúslka, siernpre queda constante. En
esto consiste Ja esencia del PRINCIPIO DE CONSFJRVACIÓN 1)1! LA ENERGlA.
Por regla. la suma de las energías cinélica y potencial de un sistema de
cuerpos recibe el nombre de ENERGIA Ml'.CANICA TOTAL.
La energía mcc!mica total de un sistema cerrado de cuerpos. que están en
iu(cracci6n mediante las fuerzas de gravitación universal y elitstica. siempre es
ir'lvariablc,
Uno de Jos ml1s :idmirnblcs ícnómcnos de In naturaleza es la tr;insíornwción
de h1 energía potencial en.cinética o bien J:i energía cinética en polcncial. Esta es
la propk-dad distintiva íundamcnta·I de la energía.
El principio de conservación y transformación de lil cncrgia permite
comprender mejor el scntitlo fisico del trabajo. Del hecho de que un mismo
trnbajo conduce al aumento de la energía cinétic.-'I y a la disminución de la
energía po¡cnci:i l en esa misma magnitud, se desprende que el m1bajo es igual
a la e11ergía 11ue se transforma de un lipa " otro.
En el octavo capítulo estudiamos el principio de conservación ele la c;in ti-
dad de movimiento de un sistema cerrado de cuerpos. Ahora hemos obtenido el
segundo principio de conservación, el de la energía. Estos dos principios tienen
el carácter mils general y son de absoluta precisión, incluso cuando las leyes de
la mecánica de Newton dejan de ser justas.
El principio de conservación de Ja energía total puede ser utilizado para
resolver múltiples problemas de mcc~nica
PROBLEMA l. ¿Qué allura /J alcanza un cuerpo lanzado hacia arriba
a velocidad inicial ú0 ?
Solucfó11. Tornemos como origen de registro de la altura el punlo desde el
que fue lanzado el cuerpo. En este punto la energía potencial del cuerpo será
nula, mientras que la cinética, igual a nw~/2. Por lo tanto, la energía total del
cuerpo: O+ mv~/2 = mv~/2. En el punto supcdor, a Ja altura /r, la energía
potencial será mglt, mientras que la cinética, nula. Así pues, en d icho punto la
energía total será igual a mgf1. De acuerdo con el principio de conservación de la
energía tola]
/IJIJ~
11111/r = - 2- ·

De donde
0
Ir = ~.
2g
PROBLEMA 2. Una bohl de inasa m = 3 kg se encuent ra a una altura/¡ =

211
9
h

a)
~ ~b}
~

Fi[:. 192 i ~
f,::;;;

- 3 m sobre u11a rne<;ita fijada c11 un muelle (fig. 192.ll). Dctcrsni11ar la


comprc.~ion m!1xima 1del muelle cuando la bol u cae sobre Ja mesita (fig. 192, b),
si su rigido. k = 700 N/ m. Las masas dc.I muelle y la mesita se desprecian .
.'ifll11d1i11 La energía potencial de la hola cuando ella se encuentra sobre la
mesita, con la m:rynr comprcsion del muelle (nivel nulo), será conmlcrada nula.
Entonces, la energía polcncial de la bola en el momento inicial:
T:p 1 = mg(h + /).
En c.~c instanle la energía cinética de la bola es nula. P or consiguienle, la
energía towl é, del sislcma bola - muelle viene definida en el momento inicial
por la energía potencial de la bola:
r:, =- Ep 1 = m!J(li + /).
Ct1;111do In compresión del muelle es máxima, la energía cinélica de la bola
es igual a cero, mientras que e) muelle posee la encrgin potencial k1 2/2. Por este
motivo, la energía tolal E2 de ese mismo sistema, en el instante en que la
comprcsion del muelle es máxima, serll:
kl'
E,•2·
De acuerdo con el principio de conscrvacion de la energía
é, = E1 •
o bien
kl'
nrr¡(/1 +l)= - -.
2
ltcsolv1cntlo esta ecuación cuadrática y poniendo los valores numéricos de
los dnios, hallamos que / :::: 0,5 m.
PRODLEMA 3. Una grúa eleva una carga de masa m desde Ja altura /10
hasta h. Con ello, la velocidad de la carga aumenla de 110 a v. ¿Qué trabajo
rcaliui fa fucr1..a P de tensión del cable del que est."t suspendida la c¡1rga 7
Snf11rith En el caso que examinamos, el sislcma de cuerpos carg:i- T ierra

212
no se puede considerar ccrrndo: ndcmás ele la fuerza de g ravedad m¡j (fucr~a de
interacción con la Tierra}, sobre la carga actua la fuerza e.~tcrior F por parle del
cable tensado que no pertenece al sistema. La fuerza total a que cstil sometida la
cnrga, es igual a f.+ mg. Como lus fuerzas P y mg están dirigidas en sentido
contrario, e l trabajo de la resultante de ellas
A =(F - mg)(h - h.,).
De acuerdo con el teorema de la energía cinética, dicho trabajo A es igual n la
variación de la cncrgla cinética de la carga: ·
mv 2 nmt
!F - 11111)('• - 11 0) .. -
2 - - 2-.
Oc aquí

¡: (h - fr0) ~ (11111/1 + ·~' )- (11111/1 0 + m;~).


La expresión en el primer miembro de la igualdad es el 1rabajo de la fuel7.1
exterior. m ientras que la que ligum en el segundo miembro. lu v.iriación de la
cncrgia mccfrnica tot:il del sistcm:i. Así pues. cuando un sistema de cuerpos no
es cerrado. su energía mcc.'1nica total \'aria. La variación de esta cncrgia es igual
ni trabajo re:ilizado por la fuc:r7.:t exterior.Si designamos por E0 la enc.:rgia tolnl
dd sistc111:1 de cuerpos antes de que las fuerzas exteriores produzcan trab;ijo
y por E, dci;pués de rcaliwdo este.
E - E0 =A.
Si. como sucede con frecuencia, durante la subida la c:1rga se mueve
a velocidad constante (v = v0 ). el trabajo de lu fue rza exterior es sólo igual a la
variación de In energía potencial del 5istcma.
- - - ---------- - ---- --- --------- - -
,, ? 1 l Qué '~ l:t cncrsj:l mcdni<:u 1nrnl de un cuerpo?
2. ;.En que consiste el principio de conservación de la energía mcdnic;1
tola! de un cuerpo, cuando este $e mueve bajo el cícero de Ja fucn.1 de
gravedad?
¿En qué consiste el principio de con.scrvaci6n de Ja encrgin mcc~nicn
lotal de un cuerpo durante su movimiento bajo la Acción de la fucru
cl1lstic;1?
4 ¿Se cumple el prmc1p1odcconsavación de la encrgi:t mcctnica total de
un cuerpo (o sisten1a de cuerpos) s1 actúan simulr~ncnmentc las íucn:3.S
de gravedad y elástica?
S. Un satélite girn en torno de la Tierra <lcscribiendo una 6rbiln circular.
Mediante un motor cohete el salélitc se ha traspasado a otra 6rbi1u.
;,Ha cambiado <u cncrgja mecl1nica lot:\l?
EJCfCIC10S 35
l. Un cuerpo cae desde cicrla altura sobre la tierra; en el instante en que
choca contr~ es1a so vclocidnd es de 30 m/s. ¿Oc qué altura cae el
cocrpo1
Un prt,ycclil. ttUC al ser disp:ir,uto dd '"i\611 rt"Cib16 una 1·dcic11tatl
inicial c.le '280 m/s. vuela verlicalmcntc hacia :irriba. i.A que ah11r:.

213
sobre ~l lugar d.el dispar<!, su energía einé1ica ~¡, igual a la potcnci'ni?
3. Un cuerpo de masa. de 2 kg cae desde una altura de. 30 m sobre lo
lierrn. Cnlcular In éncrgia cinética del cuerpo en el instante en que se
halla n una :illura de 1S m ~obre la tierra y cuando cliocn co11 elfo.
4. La ma7,i de un martincle, ni caer desde una :tltu ra de 8 m, posee un;i
cncrgia cinl:tic.i de 18000 J. ¿Cuál es la masa de la maza?
5. Al comprimirse. un muelle alargado nrrru;tra un éuerpo de mas.i de
SO g por tin plano horizontal sin cozamícnto. En el instante en que ·1a
dcíormación del muelle resulta nula, el cuerpo adquiere una veloddad
de 5 m/s. (./). qu~ m:\goi111d estaba alorgado el muelle, si su rigidC"l es
igu:il o 10000 N/rn'/
(1. Un cuerpo de400 gdc masa cstfi ftjndocn un muelle comprimido. cuya
rigi<.lc7. es iguaf a 100 N/m, Después de lii>crar el muelle, el cuerpo
rc;11í:z..1 tales oscilaciones, con .las que el alar.gamiento m~ximo del
muelle e<>ns1ituyc IO·cn1. ¿Cuál es la velocidad mlixima del cuerpo en
'"cilncí(m? (Se dc.,prccia el peso del muelle.)
Una bol:i de 50 g de masa~ mueven una velocidad de 10 m/s y choc"
con un;i bola inmóvil de 110 g de mas.L ¿Cuáles serán lns vclocidadc.1
ele ambas bolas dc.1pllés del choque? Se debe considc.-ar que el
movimiento transcurre a Jo largo de la llnea que une l\JS ccnlr<ll' de
amh;1s h<llu.~.
l11dimciú11. /\ l r<!l'olvcr el prol>lc111a, hay que hacer uso Je 11>:<
principios de conserv:ici611 de la cncr¡¡ia y de In cantidad de
movimiento. La suma de las encrgins cinétic;is y la suma de las
proycccionc.' de In.< cn111idadcs de movimiento sobre el eje tra>.ado por
los centros de li1s bolos deben ser igunles antes y después del cboqne.

Trabajo de la fuerza de rozamiento


9.9. y energía mecánica
Todavía nos quccla poc considerar el. t·rabajo de la tercera
fuerza medinica, es decir, de .la fuerza de rozamiento de
<lcsllzamicnto. En condiciones terrestres, la fuerza de rozamiento se manifiesta,
de uno u otro modo, en cuso de todos los movimientos de los cuerpos. ¡,En que
difiere el trabajo re:ili1;1do por la fuerza de rozamiento del producido por las
<lcmfrs fuerzas 1nccáníc:is?
La íucrw de rozamiento sólo aparece c1111ndo tiene lugar el movimienlo
relativo de ch>s cuerpos en coulucto. Si uno de e llos se considera i11m(lvil, la
d•rccció n de Ja íuerz.a que actúa sobre el otro cuerpo. siempre c.~ contrari:t :i su
velocidad. La fucm1 de rozamiento no depende de las coordenadas y de la
disposición mutun de los cuerpos.
Por este motivo, no podernos representar el trabajo de la fuerza tic
rozamiento como la variación de cierta energía potencial. Pero aquel puede ser
calculado haciendo uso del teorema de la energía cinética:

A e'""~ - nwf ,
2 2
Como la fuerw de rowmicnto cstil dirigida en contra del vector de veloci-
dad, 11 2 < 11 1 y el trabajo A tiene signo ncgalivo.
C trnndo sobre un cuerpo actúa la fuerza de gravedad o la clústiea, éste puede
moverse e11 co111ru de la dirección de la fuerza (por CJClllplo, así se mueve un
cuerpo lanzado h:icfo arrib:t) y en l:t d irección de la fuerza (el cuerpo que c:1c

214
libremente). En el primer caso el lrnbajo de la fuerza es negalivo, en el segundo.
positivo. Cuando el cuerpo se mueve .. ida y vuelta", el trabajo lota! es nulo.
. Esto mismo no se puede decir sobre el trabajo de la fuerza de rozamiento.
Esta siempre está dirigida en sentido conlrario a la velocidad relativa de los
cuerpos en inleraceión. Por esta causa, el tral>ajo de l11f11erzo de rozarnie1110110 es
1f11/o c11011do los CUC!rpos .~e 11111eve11 rccorric11do una trayectorict cerrada.
Si lanzamos un cuerpo hacía arriba, comenzará a moverse en contra de la
fuerza de graveifad, la que en este caso re<1lizará trabajo negativo. Por eso su
energía einctica disminuirá. Al alcanzar el punto superior de la trayectori~. el
cuerpcrsc p;irará un instante, dcspul-s de lo cu:1I comcnzarú su recorrido inverso
hacia abajo.
Si empujamos un cuerpo, que yace sohre una surx:rlicic horizontal,
comenzará a moverse en contrn de la fu erza de rozamiento que con ello surge
y que, como la fucr7A1 de graved;id en el ejemplo anterior, reali7..an1 trnbajo
negativo. disminuyendo la energía d nética del cuerpo. Dcspucs de pasar ciena
distancia el cuerpo asunismo se par.iri1. Pero no "por un inslanlc" como en el
ejemplo del cuerpo lanzado hacía arriba. Se pararf1 por completo y ya no se
pondrf1 en movimiento en sentido con1r:1rio.
La cucstí6n radica en que en el primer ejemplo, la energía cinética disminuía
gradualmenlc convirtii:ndose en energía potencial que, a continuación, de
nuevo se transformaba en cinética.. En lo que at;i.ñc al caso del movimiento efe
un cuerpo por un plano horizontal. bajo el efecto de la íuerza de rozamiento, la
energía cinética del cuerpo disminuye, pero no se convierte en energía potencial.
Por eso, después de la parada, el cuerpo no se pone en movimíento en sentido
inverso: no hay energía a cuenta de la cual pudiera realizarse trabajo en caso efe
semejante moví miento. La energía mcc:inica del cuerpo en movimiento 110 se ha
transformado en otro t ipo de energía mecánica, sino que simplemente
desapareció.
LA ENERGÍA MECÁNICA NOSIEMP RESC CONSERVA. Resulta que
cuando un cuerpo cstú sometido a la ;icción de l;i fuerza de rozamiento (por ~'i
sola o junto con otras íucr1~i.s), se viola el principio de conservación de la
energía meciinica: la energía cinética di~minuyc, pero en su lugar 11 0 surge i.1
energía potencial. La energía mecánica tot;il disminuye.
Semejante disminución de la energía mecánica total se observ<i incluso
durante el movimiento de un cuerpo que ene hacia la lierrn, si la caicla
lranscurrc no en el vacío, s ino que por el aire. En caso tic esle movimícnto. la
energía potencial del cuerpo disminuye en la magnitud mg/1, lo mismo que
cuando el movimiento transcurre en el vado. Pero, cuando el cuerpo alcanza la
superlicic de la tierra , su velocidad será menN que en enso de la caída libre.
También seri1 más pequeña su energía cinética. puesto que elh1 ya no se igualará
al decrecimiento de Ja energía potencial. A cuenta de la energía perdida fue
realizado el trabajo en contra de Ja ruerza de resistencia del aire. Aunque
sabemos dónde hemos perdido la energía mecánica, ésta de todos modos ha
<lcs¡iparccido y parece como si se hubil'ra violado el principio de conservación
de la energi a.
Claro cs1:1. que semejante violaciou del principio de c<>nscrvadun de f¡1
energía sólo es aparente. imaginaria. La cosa consisle co que el rozamiento úc

215
un cuerpo con otro siempre acarrea el calentamien to de ambos cuerpos. el
aum ento de su temperatura. Del curso anterior de fisic:1 sabemos que Ja
1cmpcratur11 de los cuerpos queda dcfínidn por el movimiento delas molé<;t¡lu~,
de las que estlm constiltlido.~ todos los cuerpos y, por lo tanto, de su cnerg)a
cinética. Por esta raión, durante el c.-ilcntamienlo de los cuerpos en rolllmicnto
aumenta la energía dc.I movimiento de las moléculas o bien, como se suele decir,
la ENJ;R.GIA INTERNA DEI. CUERl'O. ¿No se producirá di<:ho aumento de In
cncrnia intcrn:i precisamente a cuenta de Ja energía cinética de movimiento de
todo el cuerpo .. perdida"? Minuciosa.~ mediciones han. mostrado que, cuando
k>s cucrp~>s en movímiento disminuyen su energía· cini:tic:1 n c:1Usa del inílujo de
la fuc17.:1 de rozamiento, su energía intcrn n (Ja energía de movimiento de las
molécuh1s en el cuerpo) :111mcnta en realidad. :tc1cmf1s en una m:>gnitu<l
exactamente igual a la que disminuyó la cnergh1 mcc;111ica. Por lo tanto, aunl)uc
csw última energía disminuye. no desaparece sin dejar huellas, sino que
simplemente se lransíórm:i en la energía de movimien to de las moléculas.
D" ,.,,re 1111)(10, hemos llegado :1 l:i importantisirna co nclu~1ó11 de <1uc c.'
posible ll!' ~úlu !a !ransfor111aci611 de la cnergia potencial en ciné~ica o vicevcnc1.
L."' cncr¡;ia mcc:1mca pu<.-de lrnnsform;irse en formas no mcc~ntea.~ de energía,
por ejemplo, c11 la energía interna del movimiento de las partícu las que
constituyen el cuerpo. l.:: energía, prccisamenle, es admirable porque puede
tener distin las íormas: cin6tiea, potencial. interna y muclms otras, eo1l las que
nos familiarinremos mí1s :1dclante. En lo que se relicre al principio de
wnscrvacii>n de la cnerl,!Í:I, é.~tc sig11ifíca que en un sistema cerrado se conserva
la suma de lodos los tipos de cnugía de este sistema. Y siempre que, durante
cualquier proceso o fcnorneno, se observa la "pérdida" de alguno de los tipos de
cucrg.i:t, se 11u.:de estar seguro de que en dicho proceso ha 11parccido encrgla de
otro tipo.

¿ '? l Sobre un cuerpo adU:1 fo íucn..1 e.le ro1.mnicolu ¿Puo,fc ser nulo d
trab.1jo •le ~t3 rucr7.a!
2. S•1111 cucrro.sobrccl que obra 13 íue17,~ de roi.1niicn1<1, vuelve al punto
inicial d.:.-1pul"' de recorrer eicrta lmycctoriu, ¡.5cr!1 nulo el trabu¡o Je la
íucrzil de ro1..11111cn10·1
l . ,:Cómo vnrin la cncrgin mec:inica de un cuerpo cuando sol>1c él :1«t(1a
l:i fucrrn de ro-1,1miento de dcsln:amicnlo ?

Ejercicios 36
1. Un trinco Je (.0 kg de masa. después de rcsb.1lar cucsl• "bnJO, ha
recorrido 20 m ror 11 11 sector horizonwl del c~mino. Hallar el 1r:1ba.io
Je la fucr1~1 de roi;imicnto en dicho sector, si el coeficiente <.le
ro7,arnicnlo de los palincs del trineo sobre la nieve es igual :1 0,02.
l. Con una íuer7.:\ de 20 N se ~prieta a una picdr.i Je amolar de 20 cm de
r.idio I• picz.'I que se :ilila. Determinar qu~ tcabajo ,.,,,¡¡¡.,~ d motor en
el tr:mscu~o de 2 min, si la piedra de :unolar efectúa 180 rpn1 y el
coeficiente Je roz.1miento de la pieza con la picdr:t C$ 0,3.
J. El clu)íer de 1111 autom6vll Jcsconccla el molor y comicnz:1 a frenar
20 111 ame• del l'Cmilforo (ln cnrrclem c.• horizontal). Considcrnmlo <1nc
la fucf7.a de ro1,amion10 c.~ igua l n 400 N, h:1llnr In mi1ximn vclocídnd
del automóvil bajo la cual l•lc logrará pararse ante d scmMoro. si la
masa dd vehículo es igual a t,6 t.

216
4. Sobre un cuerpo tn movimiento por un plano horizontal ncli1u la
fucua de rozamiento de 100 N en el transcurso de un recorrido de
IS m. ¿Cn <!ué ma$nitud ha varindo .la cncrgí~ ~1c:cánica del cuc~po1
i.Que cnerg1a prcc1s~mcnte ha cnmbrndo {l:t e111ct1ca o la potene1al)?
5. Un paracaidista de 70 kg de masa, después de desprenderse del avión.
primero se mueve de manera acelerada y, scguid:tmentc, a partir de una
al!ura Ir = 1000 m y hasta el ntcrrizajc, uniformemente. !Qué trnbajo
ha realizado la fuerza de resistencia del aíre durante el movimiento
uniforme?
(,, Un cuerpo de 2 kg de masa eacdesdc una allurn de 240 rn y ¡icnelra en
la tierra a una profundidnd de 0.2 m. Ln fucr1.1 de rozamiento del
cuerpo sobre l:t tierra es igual a 10000 N . ¿Ha re.. liz<uh> el cuerpo un;1
cnida Jibrc o se movja por el uirc?
7. Una bala de 10 g de 01asa, que vuela en dirección horizontal a una
velocid;id de 600 111/s. v:i n p:1rar a una vigueta de madera de 2 kg de
01•lsa y se atasca en ella. Con ello, 1~ baJ;:i y la vigueta se calicn1an i,Qué
cantidad de energía <e empica para el calentamicn10? Lu íuerza de
rc.<;;i.stcncín dct alrc .se puede <lc...,.procinr.

Tarea
('il:u uno de los 111UJ1iplc~ cjccnplo.i:;, c-n los que la cncr,tia mccún1cn
lolnl <le un l:.\Jcr(Xt uo ~e i:onscrva.

9.1 0. Potencia
.Recordemos (véase A. V. Piórishkin, N.A. Ródina. f'isica 1)
que toda rnflquina., utilizada pura ejecutar lrabajo, se
carncterizn por una magnitud especial, llamada POT ENCIA.
La potencia de una m~quina o mecanismo es igual a la razón cn1re el
trabajo producido y el inlcrvalo de tiempo durante el que fue efectuado.
Si design:11nos por N la potencia obtc11dremos
A
N= (lj

De la fónnula (1) vemos que en el SI la unidad de potencia c.< 1 J/~ (JULIO


roR Sf!GUNl>U). Semejante unidad rccihc un nombre especial : VATIO (W):
J
1w~1- .
s
Esla unidad es relativamcnle pcqueñ:i. En la técnica se hace con frecuencia
uso de una unidad JOOO veces mayor que el vat io, a saber, el KILOVATIO (kW}.
/\ vcc~. se empica una unidad un millón de veces mayor que el vatio, llmna<la
ME.GAVATIO (MW).
He aquí un cjetnplo. En la central hidrocléclrica Krasnoyúrskaya, la más
grande del mundo, cada segundo de la presa de 100 m de altura ene un nujo de
agua con un volumen de 5000 m3 o una m;1sa de 5 · 106 kg. Es evidente que la
potencia de la central sera igual al trabajo que la fuerza de gravedad realiza
sob re c.~la masa lle agua en el !ran.~curso de 1 s:
mqli m
N =-"¡- : -¡ ¡¡11.

217
Tomando en considera.ción que 111/1 - 5 · 106 kg/s, obtenemos:
kg m 1
Nm5 · 106 7 ·9,8 s' · 100m::::.S·109 smS· I06 kW.

Siendo conocida la potencia N, el trabajo A. producido durante el tiempo 1,


se expresa mediante la fórmula
A=Nt .
Oc uquí se desprende que por unidad de trabajo se puede tomar é.~lc
n:<1li1<1do <lura111c 1 s siendo la potencia igual a 1 W. Semejante unid:1ú <le
trabajo recibe el nombre de VATIO-SEGUNDO (W·s):
1W·s -= 1 J .
Pero el julio y, asimismo el vatio-segundo, son unidades muy pcqueílas. Con
mayor frecuencia se utilizan unidadc.~ mhs grandes, o sen, el Kll,OVATIO · llORA
(kW·h) y el MllGAVATIQ-llORA (MW·h):
lkW·h "'IOOOW·3600s::o3,6· 106W ·s~3,6· 1 06 J ,
1 MW ·h .. 1 000000 W ·3600s =3,6·109 W·s = 3,6· IOv J.
l,os aviones. buques, cohetes, automóviles y otros medios de transporte se
mueven con frecuencia a velocidad constante. ·Esto significa, que las fuerzas que
sobre ellos actúan, grncias al trnbajo <lcl motor, son iguales cu módulo
y conlrarias en dirección a las fucrws de rcsistcnci:i. ¿De qué depende la
velocidad de movimiento de estos "cuerpos"?
Ahora llegMemos a la conclusión de que la velocidad depende <le la
poicncia del motor.
En efecto, N = A/t. Pero A = Fs, donde F es el módulo de las íucn:ns de
rcsi~tcncia.
Por consiguiente.
Fs
N=- .
1
La ra7ón s/I = 11, do1H.lc v es el módu lo de la velocidad de movimiento del
.:u~rpo. Por In t::inlo,
N = Fv , (2)

o bien
N
l f ' = - ..
F
De esta fórmula se desprende que siendo constante Ja fuerza de resistencia,
la velocidad del cuerpo es proporcional a la potencia del motor. Por esta causa,
los trenes y automóviles de alta velocidad necesitan motores de gran potencia.
Sin cmb:irg.o, en la realidad, en muchos casos la íucn.a de resistencia no c.~
const::1111c, sino que crece al aumentar la velocidad.
En el quinto capitulo (5.6) vimos que a grandes vclocidodcs, con las que se
mueven los b11ques y aviones, 1::1 fuerza de resistencia del aire y del agua (el

218
rozamiento interno o liquido) es proporcional al cuadrado de la velocidad. Esto
puede ser expresad o por la fó rmu la F"' ~v 2 , donde p (letra griega "beta") es el
coeficien te de proporcionalidad.
Poniendo en la fórmula (2) en lugar de F la magnitud Po 1 , o btenemos para
la potencia la expresión
N"' pv 3 •
Asi pues, Ja pot~ncia de los motores de aviación y de barco es proporcional no
a la primera potencia, sino que al cubo de la velocidad . Por ejemplo, si
queremos aumentar dos veces Ja velocidad de un avión, la potencia de sus
motores debe ser aumentada ocho veces. He aquí la causa de que cueste tanto
trab<1jo cada nuevo éxito en el aumento de la velocidad de los aviones, buques
y o¡ros medios de transporte.
De la fórmula F = N/v también se deduce que cuando la potencia N del
motor es constante, la fuer?.~ aplicada al cuerpo e11 movimiento gracias al
tr:lbajo del motor, es mayor a pequc1ias velueidadcs que a grandes.
Prcc:isa menle por cs1a causa, los chóferes tic los auloniúvilcs a l sub ir :1 la
monl<liia, cuando cs necesaria la ml1xima fuerza de tracción, cambian la marcha
del motor p:1s;111du a pct1ucih1s vclocidadc.~.
PR03l,EM/\ 1. i.Qué potencia media dc.~arrolla un hombre, cuya masa c.<:
de 70 kg, si sube u11a escalera de JO m de altura en 15 s'/
Solución. Al subir un hombre por Ja escalera, se realiza el siguiente trabajo
en contrn de la fuerza de gravedad
A=mY.11.
Por lo tanto, la potencia q ue desarroll;i el hombre es
N = 111¡¡11 .
r

Poniendo en c:;la fórmula los vhlorcs numéricos dados en el planteamiento del


problema , obtcnc1nos:
m
70 kg ·9.8¡ · 10 111
5
N=---·- =460W.
l ss
PRODLEMA 2. ¿La c;irga de qué masa puede elevar una gr ua con motor
de 12 kW de potencia a una velocid ad de 90 m/min?
Sol11cí611. De la fórmu la para Ja potencia
N=Fv
se puede expresar la fuerza con la que la grúa actúa sobr~ la carga que se eleva:
N
F =--
v
Pero cuando la elevación c.1 uniforme cst:1 fuerw es de modu lo igual a mg .
Por esto
N

219
o bien
N
m=-.
vg
Poniendo en esta fórmula los valores numéricos expuestos en el planteamiento
del problema, ootenemos:
J2000W
111=-----;:;,.800 kg.
m m
9,8-;r· 1,5 7

. ')
'·. J. ¿Que es la potencia?
2. ¿A 1¡ué magnitudes se refiere 1:. potenci:i. a las cscalures o bien
V.'<-ioriules?
3. ;.De que depende IR velocidad del movimiento uniforme de un cuerpo
at:dorrndo por un motor·r
4. "Qué unidades de potencia se uliliwo en la lccnica y en la vida
cotidiana? i,Qué C<>rrcl:1ciones existen entre ello"?
5. ¿A que 111agnil11d pcrlcnccc la unid:1d kilovalio-hora?

Ejcrcici(}S 37
1. Un avión vuela Cn movimiento rcctiHneo y uniforme a unn vclocidall
de 900 km/h. ;.Cuhl c.< la fticr1.a de rcsistcnci:i •I avance, si 1.a potcnci;i
que desarrollan sus motores es igual a 1800 kW'/
2. Una ¡:rúa con moior de 8 kW eleva UQa cM¡;a a velocidad constanlc de
6 m/min. ;,Cufil es la mns:1 de la carsa?
3. En un torno se maquina un hrbol. La polencia que dcsarrolh1 el motur
del torno es igunl a 3 kW. ¿Qué lmbajo se realiza en eslc caso. si el
iirl>ol se Jabra en 2 inin 'l
4. i.Qué lr.,b:IJO .'\C rcaffr.;¡ en untLcentral hidroclCctncn <.lornntc un ni\o. ::;j
l.t potencia media ele los generadores es igual :t 2,.5 MW '/
5. Un aulomóvil de 2000 kg de mnsn se mueve por una carre1cra
honzonl:tl :1 un:i vcloc1d'1d de 72 km/h. Ln fuc1w de rcsis1cncia al
movnnicnlo consliluyc 0,05 del peso del vch!culo. Oclcnninar qu~
potencia dc."arrolla en este caso el moror.

9.11 . Transfor maciones de energía y utilización


de las máquinas
Han pasado ya casi doscientos años desde que el hombre
empezó 11 ulilízar extcnsame111e toda clase de máqu inas. El
movimienlo de i!.<;tas se anima con molorc.~, los que a su vez reciben la energia
de Ulla 11 olra rucnte.
Desde el punto de visl<1 de mccfmica, el empico de las máquinas se reduce
a que. con s11 ayuda, ciertas fuerzas realiz:in lr:tbajo. Pero realizar trabajo sig-
nifica consumir energía en una cnnlidnd, por lo menos. igu:1l a dicho trabajo. En
nu~tro tiempo los tipos íunclnmcntales de energía, a cuenta de la que se ejccuia
el trab:tjo. es l:t que se libera al quemar el combustible (carbón, pclrólco, gas), la

220
energi¡¡ de la caída del agua y Ja llamada cncrgia nuclear, que se obtiene en los
reactores nucleares. De todos c:stos tipos de energía, ninguno de ellos se
transmite directamente a las mi1quinas.
Al dirigirse a las máquinas, en las que se cíectúa el trabajo, la energía sufre
una serie de transforrnaciones de una a otra forma. Por ejemplo, la energía de la
reacción de las partículas del combustib le con el oJCígeno (energía potencial) se
convierte, primero, en Ja encrgla interna de aquellas partículas <¡uc se forman
durante la combustión. ¡\ continuación, esta energía, en forma de c.1Jor, s~
transmite al vapor de agua y de éste a la turbina de vapor que pone en
movimiento el generador eléctrico. En este último la energía mccí111ica de
rotación se transforma en la energía de la corriente eléctrica. Así funciona una
central tcrmocléctricll. Desde el generador de la central eléctrica. la energía se
tnmsmite por c:1blcs a los electromotores, instalados en la infinita cantidad de
mllquinas-herrnmicntas y otros dispositivos. La energía en los electromotores
de nuevo ;e transforma en energía mecánica que mediante diversos mecanismos
de tran;misión, por CJCmplo. palancas, planos inclinados, tornillos, polcas, se
comunica a las mf1quinas-hcrramientas y a otras.
Hemos aducido aquí la cadena de tn111sformacioncs que sufre la energía
"rccorricntlu el caminoºº desde el hog~r de la central tcnnocloctrk:1 l1asl;t la
m!1quina. A est9 hay que añadir que el propio combustible apareció en la Tierra
como resultado de una complicada c.'\dena de transformaciones de energía,
cuyo principio se halla en el Sol, manantial de Ja vida en nuestro planeta.
Para nosolros, lo importante aquí consiste en que estas transformaci.ones
(hemos enumerado sólo algunas de ellas) están subordinadas al principio de
conservación de la energía. del que se desprende que para eualcsqoicra
transformnciones es imposible obtener mayor cantidad de la energía de un tipo,
que la gastada de o tro tipo. En ningún motor se puede obtener mayor energía
mecinica que la eléctrica o interna consumida. No puede existir un motor en el
que el trabajo producido sea mayor que la energía consumida.
A la inversa. en los motores reales, una parte de la energía se pierde
inevitablemente a causa de la fuerza d.e rozamiento. Se pierde en el sentido de
que parle de la energía, a consecuencia del trabajo de la fuerza de rozamiento,
transfórmnsc en energía interna y conduce al calentamiento del motor. Del
mismo modo, el trabajo rc.'ll i?.ado por las fuerws, que actúan sobre la máquina,
siempre es algo menor que la energía consumida.
SOBRE LOS "MÓVILES PERPETUOS". Todt) lo dicho con anterioridad
sólo fue conocido a mediados del siglo XTX, cuando se descubrió el principio de
conservación de l:i energía. Basta -aquel entonces, en el transcurso de siglos
rcalízáronse obstinados intentos de crear una máquina que permitiera ejecutar
mayor cantidad de trabajo que la energía consumida. Ella recibió de antemano
el nombre de ''móvil perpetuo'" (f1r!rpeW11111 mohile). Pero semejante mi1quina
nunca fue, y no puede ser, crc.1<la.
En la lig. 193 se muestra el esquema de uno de los múltiples proyectos del
"móvil perpetuo~. Consta de dos ruedas (poleas) instaladas en la parte superior
e inferior de una torre llena de agua. Por las poleas $e tiende un cable sin fin al
que cstún unidos con cierto intervalo ligeros c.1joncs huecos. Como vemos en la
ligura. en c;i<la momento de tiempo, parte de los cajones está sumergida en el

• 221
·i
. .
:. .
--
-m--
-

•*
~-

- -
~
--- - - ----
~
Fis. l?.l
;1gua, micntrns que otra parle se encuentra en el aíre. El autor del proy~clo
aseguraba que lo5 cajones derechos (en la figura) al emerger bajo In acción de la
fuera de Arquímedes (de empuje) obligarán a que las ruedas giren. A cambio de
los cajones que ·emergen, otros se sumergen en el agua, manteniendo el
movin1icn10 "pc·rpctuo". Las ruedas en rotación pueden accionar el movimiento
de gc1\erRdores eléctricos, ofreciendo así energía "gratuita" en cantidad
ilimitada, ya qué el dispos.itivo funciona "pcrpeluamenle".
No obstan le, en la r.ealidad, en el proyecto hay errores y semejante motor no
puede funcionar. La cucstion radica ·en que si unos cajones emergen, otros, a la
inversa, entran en el agua y deben ejecutar lrabajb en contra de la fuer¿;¡ de
Arquimcdes. Además, ellos penetran en el agua por abajo, donde sobre dios
actúa la presión de !oda la columna de agua, siendo la fuerza de ·esta presión
mayor que la fuer7,,1 de empuje.
Errores similares pueden ser hall:idos en cualquier proyecto del "móvil
perpetuo". Los in len los de crear un dispositivo de este tipo están condenados al
fracaso, ya que el principio de conservación de la energía "prohíbe" la
obtención de una cantidad de trabajo mayor que la energía consumida,
Es curioso indicar que incluso en nuestros dias siguen apareciendo
"inventores" que 110 abandonan Jos vanos intentos de crear móviles perpetuos.
La larca de la técnica consiste no en trat ar de eludir el principio de
conservación de la energia, sino en reducir las pérdidas de energía en las
máquinas, motores, generadores.

¿ ? l. ¿Para qué sirven los generadores, motores, máquin:is?


2. ;.En qué consisle la idea del "móvil perpetuo"? ;,Por qué csla idea es
irrealizable?
J. ,:Qué trnosformncioncs <le In energía se producen ni di<parnr un fu.<il ;
nl lnn~ar un cohete?

222
9.12. R endimiento
Cuando en cierta m!'lquina se realiza tr;1b:ijo a cucnt:i de la
energía consumida, hay que distinguir el llamado TRi\111\JO UTIL
DEL TRl\01\JO TOTl\L REl\LIZ.AOO.
El trabajo útil es aquel para el que fue creada y se empica la m:\quina. Por
ejemplo, para uua grúa es el trabajo de elevación de la carga, para un torno, el
trabajo contra las fuerzas de rozamiento del artículo que se maquina con la
cuchilla, cte. -
Pero en toda mi1quina, en cualquier motor, el trabajo útil siempre es menor
que el trabajo total, ya que en lodo momento existen fuerzas de rozamícnto.
cuyo trabajo negativo conduce al calentamiento de diversas partes de k1
múquina o el motor. El calentamiento no puede ser considerado en cal idad de
resultado útil del funcionamiento de la máquina, utilizada para ejecutar trabajo
mecanico. El calentamiento es motivo de que parte de la energía transmitida al
motor no se lrnnsforme en mecán ica, sino <111c en encrgí:l interna que, por rc:;la,
no puede ser empicada para efectuar trabajo.
Por est:I rni>ón cada maquina, motor o mecanismo, se caracteriza por una
magnitud especial que muestra la eficacia con la que aquéllos util i1.an la cnergia
que se les comunic;a. Recordemos (vé:lse A. V. Piórishkin, N.A. Ródina. Física
J) que dicha magnitud se llama RllNDJMlí;NTO.
También podemos hablar del rendimiento de un generador, en el que una
forma de energía se convierte en otra. Por ejemplo, en el generador clcclrico la
energía mecánica se transforma en el trabajo de la corriente e!i:ctrk:1.
A consecuencia del trabajo de las fuerzas e.le rozamiento y por otras ca11s~1s. d
trabajo de la C-Orricnte eléctrica es siempre algo rncnnr que la encrgí;t mc.::[1níc:1
que consume la turbina.
Recibe el nombr~ de rendimiento de un generador la razón entre el trnbaj-0
útil o&tenido y la energía consumida.
El rendim iento no puede ser mayor <111c Ja unidad. En las mllr1uin:1s.
motores y generadores reales aquél siempre es menor que la unidad a caus.1 M
las pérdidas irremediables de energía provocadas, ante todo, por el trabajo
negativo de las fucrws de rozamien lo. Pero ndcmils existen otras c:iusas, no
mecánicas, de pérdida de energía.
Remarquemos una vez más que la pa labra ..pérdida" no significa que la
energía dcsapncccc. Sólo quiere decir, que p;irte de ella se convierte no en lo que
e$ necesario y se pierde para su empleo útil.
El rendimiento se expresa en tanto por ciento. Si designamos el rendimiento
por 11 (letra griega "eta"), el trabajo útil (o bien la energía) por A~~ el trab njo
total realizado (o la energía consumida) por Acon. obtenemos

11 ~~ 1 00"/o.
A..,.
PROBLEMA l. Una grúa se nccioua con un motor <le 10 kW de p<>tencia.
¡,Cuánto tiempo se n~csita para elevar a una altura de 50 n1 una carga de 2 t cle
masa, si el rendimiento del motor es igual :i 75%?

223
Sol11ció11. Con ayuda de la grúa se debe rcal i:t.ar el s iguiente trabajo util:
Au 1 = mg/1.
Todo el lrabajo realizado Acon· se expresa por la íórmula
Acon • Nt ,
donde N es Ja po1 encia del motor; L, el tiempo de trabajo de la grún.
De acuerdo con el plan1eamicnto del problema, sólo el 75"/. del trabajo que
se realiza en el motor se emplea con utilidad. Por eso,
Aúc • 0,75Nt.
Oc donde
• m
2000 kg ·9,8 "il·SO.m
1 = ::; 130 s.
0,75 . Hl' !.
s
PR013LEMI\ 2. Un automóvil de 2 l de masa, con los frenos accionados,
desciende a velocidad constante por una canelera de montaña y pasa un sector
del recorrido bajando 80 m, según la altura. ¿Qu~ cnntidad de eilergia Q se ha
desprendido c11 los frenos?
Solución. Si los frenos no estuvieran en acción. el decrecimiento de la energia
potencial seria igual al crecimiento de la energía cinél ica. Pero como el
nu1omóvil se movía a velocidad ennslanle, dicha energía durnn1c la bajada 110
aumentó. Por consiguicn1c, toda la energía potencial perdida se convir1ió en
in1crior, o sea,
Q = mg(lr, - li 2 ).
Poniendo los valores numéricos. obtenemos

Q .. 2000 kg -9,s-'-1}· 80m~1 ,6·106 J.


s

,: ? l. ¿Qué sene Je transformaciones de la cner¡;ja conduce al dcsprcndi-


mic1110 de cnlor en un hornillo clbolrico, si la energía cléclrica
se transmite n la red desde uoa central h1drocléctrica? Se debe
eomcnz.ir por el Sol.
2. Un cuerpo h!I caido a ill Tierra dcsJe ciert;1 ahurn. i.En qué se h.1
convertido su cnergin potencial?
3. Un herrero elevó el martillo y golpeó sobre una pieza colocada en el
yunque. 1,Qu6 translom1aciones d e cncrgla cienen lu~ar en este cuso?
4. Un muelle metMieo deformado se sumerge en un ~e1do que diluye el
metal del q ue está hecho el muelle. ¿En qué se convirtió l.1 cnergla
polet1eial del muelle dcsputs de diluirse tste?

C:jcrci<:ios 38
l. Una grú11 se acciona por un molor de 7.36 kW de potencia. Dclcrmin.ir
la m:tsa de In e.irga que eleva la grúa, n un:1 velocidad de 6 rn/min, si el
ret1d1m icn10 del motor es igual :rl 80"/.
2. Un avión vueln de modo rectilíneo y uniforme n una velocicl:id de
800 km/h. Mnllnr el empuje de los motor.:$, si In potencia de ~.ios c.~

224
igual a 1800 kW. Considerar el rendimiento igunl al 70"/..
). Una bomba con motor de 3 kW de potencia, eleva el ngua de un pozo
de 20 m de profundidad. Determinar )3 mas:i de a,g ua que se eleva en el
transcurso de 2 h, si el rendimiento de la bomba es el 70"/..
4. De la presa de una ecntral Jiidroeltctrica con 30 m de altura, caen por
segundo 170 L de agua. La potencia c\tctrica que proporciona la
ccolr31esigual a10 MW. ¿Cuál es el rendimiento de la transformaei6n
de la energía del agua que cae en energía c!tctrica?

· Movimiento de un líquido por tubos.


9• 13 • Ley qe Be rn oulli
En este parilgrafo haremos uso del principio de conservación de
la energía, en lo que atañe al movimiento de un liquido o gas
por tubos. En la vida cotidiana y en la tl:cnica, con el movimiento de un liquido
por tubos se tropieza frcx:ucntemenle. Por tubos se alimenta el agua ¡i nuestras
casas, a los lugares de su consumo. En las máquina.~ el aceite para el engrase, el
combustible a los motores se alimenta por tubos, cte. A menudo. en la
naturaleza tambi~n vemos el movimiento de líquidos por tubos. Es suficiente
mencionar la cin;ulaci6n de la sa ngre de los animales y el hombre, consistente
en el nujo de la s.1ngre por tubos, es decir, por Jos vasos sanguíneos. Hasta
cierto grado, la corriente del agua por el cauce de los ríos, también es una
variedad de ílujo de un líquido por tubos_ El cauce de un río es un tubo peculiar
para la corriente del agua.
Como sabemos, de acuerdo con la ley de Pascal, un líquido inm611il en un
recipiente transmite sin variación la presión exterior en todas las direcciones
y hacia todos los puntos del volumen. Sin embargo, cuando el líquido nuye sí11
rozamiento por un tubo con diíc:rcnte área de la sección trnnsversal en distintos
sectores, como muestra la práctica, la presión a lo largo del tubo no es la misma.
Aclaremos la causa de la dependencia entre Ja presión de un liquido e11
111oulmle1110 y el área de la sección transversal del tubo. Pero, para empezar.
estudiemos una importante: singularidad de todo flujo de liquido.
VELOCIDAD DE UN LIQUIDO Y SECCJÓN DEL TUBO. Supon-
gamos que un liquido fluye por un tubo horizontal, cuya ~ón es distinta en
diversos lugares, por ejemplo, por el tubo, parte del cual viene mostrada en la
fig. 194.
Si trazflsemos mentalmente a lo largo del tubo varias secciones, con las
áreas S 1 , S 2 , S 3 , respectivamente, y midiéramos el volumen del liquido que
pasaría por cada una de ell as durante cierto intervalo de tiempo 1,
advertiríamos que por cada una de las secciones íluiría un mismo volumen de

.....
liquido. Esto significa que todo el liquido q ue durante el tiempo t pasa por la
primera sección, en el mismo intervalo de tiempo pasa por la tercera, aunque

s, s, ) s.
Fig. 194 Fig. 195

215
ésta en cuanto a su área es mucho menor que la primera. Si esto no fuera nsi
y por la sección de flrea S3 en el lapso t, por ejemplo, pasara menos liqu.i do que
por la sección de flrea S,, el exceso de liquido deberla acumularse en cierto
lugar. Pero el liqu.i do después de llenar el tubo no tiene lugar para acumularse.
¿Cómo puede un líquido, que fluyó por la sección ancha, pasar en ese
mismo intervalo de tiempo por la estrecha? Es evidente, que al pasar por las
partes angostas del tubo, In velocidad de movimiento debe ser precisamente
tantas veces mayor, cuanfas veces es menor el flrea de l;i sección.,
En efecto, examinemos cierta sección de la columna de llquido en
movimiento, que en el momento inicial de líempo coincide con una de las
secciones del tubo (lig. 195). Durante el tiempo e es te ilrea se desplaiará a una
distancia /,que es igual a uc, donde u es el módulo de la velocidad de la corriente
del liquido. El volumen V del liquido. que ha pasado por la sección del tubo, es
igual al producto del ttrea de esta sección por In longitud /:
V=SI,
o bien
v.. su1. (1)
En la unidad de tiempo fluye un volumen de líquido V/t; esta magnitud recibe el
nombre de f'L UJO DEL LIQUIDO. Oc la fórmula (t) sigue que éste se puede
c~prcsar así:
V
- = Su .
1

El Oujo del líquido, que pasa por la sección de un tubo, es igual al produclo
del área de la sección transversal del tubo por Ja velocidad de la corricnlc.
Como acabamos de ver, este nujo debe ser el mismo en diversas secciones
del tubo. Por esta razón, cuanto menor sea la sección del tubo, tan to mayor será
la velocidad de movimiento.
,Tanto líquido como pasa por una sección de un tubo en el transcurso de
cierto intervalo de tiempo, debe pasar durante ese mismo tiempo por cualquier
otri\ sección. ·
Con ello, consideramos que la masa dada del liquido, siempre tiene el
mismo volumen, que el liquido no puede comprimirse y reducir su volumen (de
los líquidos dicen que son i11compresib/es). Es bien conocido, por ejemplo, que
en los lugares angostos de los ríos, la velocidad con que Ouye el agua es mayor
que en los anchos. Si designamos Ja velocidad del flujo de un liquido en lns
secc iones S 1 , S » S,. s. por 111 , ri1 , ti3 , li4 , podemos escribir:
(2)

VELOCIDAD Y PRESIÓN. De la correlación (2) vemos que al pasar el


líquido del sector del tubo de mayor itrea al sector oon ilrea menor, Ja velocidad
del flujo crece, es decir, el liquido se mueoe con oce/eració11, lo que, de acuerdo
con la segunda ley de Newton, quiere decir que :sobre el líquido actúa cierta
fucna. ¿Qué íucrw es ~ta?
Esta fuena sólo puede ser la diferencia entre las fuerzas de presión en los

226
Oonicl llcrnoolli (1700-1782) - matcmá·
1ico y mecánico. Desde 172S ha~t:t 1733
uabap en la Academia de Ciencias de
Rusia, donde, ad~ de las matemáti-
ca.• y la lisien. se ocup•ba tambien de
fisiología. En Rusia c.o;cribib el libro
"Hidrodin~micn". en el que ofreció la
dcducci6n de fa ecuación que describe
el movimicn10 de un liquido pafccto,
conoei<fa con el nombre de ley de llcr-
noulli

sectores ancho y ~trecho del tubo. De este modo, en el sector ancho la presión
del líquido debe ser mayor que en el estrecho.
Esto mismo lambif:n se desprende del principio de conservación de la
energía.
En realidad, si en los lugares estrechos del tubo aumenta la velocidad de
movimiento del liquido, tambicn crece su energía cinética. Y como hemos
admitido que el movimiento del liquido transcurre sin rozamiento, dicho
incremento de la energía cinttica debe ser compensado con la disminución de la
energía potencial, ya que la energía total debe manten ase constante. ¿De qué
cnergia potencial se trata1 Si el tubo es horizontal, la energía potencial de
interacción con la Tierra es igual en todas las partes del tubo y no puede variar.
Esto significa, que sólo queda la energía potencial de la interacción elAstica . La
fuerza de presión, que obliga al líquido a fluir por el tubo, es la fuerza elástica de
compresión <.lel liquido. Cuando decimos que un líquido es incompresible, sólo
tenemos en cuenta que él no puede ser comprimido hasta ta.I grado, con el t¡uc
varíe notoriamente su volumen, pero una pcqucii:i compresión, que provoca l:i
aparición de fuerzas elásticas, se produce inevitablemente. Estas íucrzas crean la
presión del líquido. Justamente dichá compresión de éste disminuye en los
lugares estrechos del tubo, compensando el aumento de la velocidad. Por esta
causa. en los lugares angostos de los tubos la presión del líquido debe ser menor
que en los anchos. ·
En esto consiste la ley descubierta por el académico de Petcrsburgo, DANIEL
llERNOULLI .
La presión de un liquido en movimiento es mayor en nquellas secciones del
ílujo, en las que su velocidad es menor y, viceversa, en aquellas secciones donde
In velocidad es mayor, la presión es menor.
Por muy raro que esto parezca, cuando un liquido pasa por Jos sectores
estrechos del tubo, su compresión no aumenta, sino que disminuye. Esto se
confirma por la práctica. Recordemos una vez más que en el liquido en reposo
la presi ón es igual en tod o lugar.
Si un tubo por el que nuyc un liquido se equipa con tubos abiertos, soldados
al primero, es decir, con MANÓMETROS (lig. 196), se podrá observar la distri-

m
Aire

hg. 196 1-ig. 197

t
bución tic la presión a lo l;1rgo del tubo. En los lugares estrechos de t:stc, la
allura de la columna del liquido en el tubo manométrico será menor que en los
anchos. Esto significa, que en los primero~ la presión es menor.
Cuanto menor sea la sección del tubo, mayor serfl en ella la velocidad del
flujo y más pequeña la presión. Es evidente, que puede ser elegida una sección
tal en la cual Ja presión resulte igual a la atmosíuica exterior (la altura del nivel
del líquido en el ma.nómetro será igual a cero). Si la sección se toma aCm menor,
la presión del líquido en ella serll inferior a la atmosíérica.
Tal liquido fluyente puede utilizarse para In evacuación (succión) del aire.
E.~te es el principio de funcionamiento de la bomba llamada A CHORRO DE AGUA.
En la fig 197 viene representado el esquema de una bomba de este tipo. El
chorro de agua se hace pasar por el tubo A, que en su extremo tiene un pequeño
orificio. La presión del agua en este úl¡imo es menor que la atmosférica. Por
esta causa, el gas del volumen que se bombea se a~pira por el tubo O hacia el
extremo del tubo A y se evacua junto con el agua.
Todo Jo dicho. acerca del movimiento de un liquido por tubos, t.1mh1én ,;e
refiere al movimiento de un gas. Si la velocidad del Oujo del gas 110 es muy gran-
de (ancnor que la del sonido en un gas) y éste no se comprime hasta lal grado
que su volumen Y3ríe y, además, si es despreciado el r07.amicnlo, la ley de
llcrnoulli es asimismo jusl3 para los Oujos de g¡is. En las partes estrechas de los
tubos, donde el gas se mueve a mayor velocidad, su presión es menor que en tos
sectores anchos y ésta puede ser menor que la atmosférica. En algunos casos
incluso se puede prescindir de tubos para que se manifieste lnl fenómeno.
Podemo$ realizar ti siguiente experimento sencillo. Si soplamos hacia una
hoja de papel a lo largo de su superficie, como se muestra en la lig. 198,
veremos que el papel se despl3ZMá hacia arriba, lo que sucede a causa de la
reducción de Ja presión en el chorro de aire sobre el papel.
Este mismo fenómeno tiene lugar durante et vuelo de un avión . La corriente
d e aire ni encuen tro, incide sobre Ja cara superior d el ala del avión en vuelo y

UB
Fig. 199

a cuenta de esto reduce la presión. Sobre el ala ésta resulta menor que debajo de
ella (lig. 199). Justamente por esta causa, surge la fuer.la sustentadora del ala.
La teoria del ala fue confeccionada por el eminente científico ruso
N.S. ZHUKOVSKt, a quien V. l. Lenin llamó "padre de Ja aviación rusa".

l ? J. i.A qut es igu:ol el volumen de un líquido que pasa por uo tubo en la


unidad de tiempo?
2. ¿Por qué en las parles estrechas de una tubería lo velocidad del liquido
(o gas) es mayor que en las Mchas7
3. ¿En qué consiste la ley de Bernoulli?
4. ¿Qué fuerza provoca el aumento de la velocidad de un líquido y, por
consiguiente, de su encrgla cinética al pasar aquél de la parte ancha a la
estrecha de uno tubería?
S. ¿Se l?ucdc considerar que la ley de Bernoulli es un corolario del
principio de conservación de la energía?

Ejercicios 39
t . La velocidad tolerable con que íluye el petróleo por los tubos es igual
a 2 m/s. ¿Qué volumen de petróleo pasa por un tubo de 1 m de
di~metro en el lranscurso de una hora 7
2. ¿Cuál tiene que ser el diámetro de una tubería por Ja que han de pasar
5600 m' de agua por hora? La velocidad tolerable de la corriente c.5
igual a 2,5 m/s.
3. ¿Cuál ha de ser el diámetro de un tubo con el que hay que sustituir otro
de 8 cm de diámetro para que la velocidad de la corriente del liquido
sea dos veces mayor?

Tarea
Medir la cantidad de agua que corre del grifo de agua durante un
tiempo determinado t. Determinar la velocidad de la corriente de agua,
midiendo el diámetro del tubo dispuesto delante del griío.

229
Nrcolay l!(:úrovi<:h Zhukovski
rt R47-192fJ.

A cer co de lo importáncio de los p r incipios


9.14. de cons er vació n
Los principios de conservación de la cantidad de movimiento
y de la encrgla, que hemos estudiado en los dos ultimos
c.~pitulos, no sólo tienen un profundo scntjdo fisico, sino que también lilos61ico.
Éstos significan que el movimiento de la materia no puede ni ser destruido ni
creado de nuevo.
En efecto, cuando \ an cuerpo en movimiento se para, parece·que ·es posible
decir que su movimiento ha desaparecido. Cuando un cuerp.o en reposo se pone
en movimiento, podemos llegar a la conclusión de que ha surgido un
movimiento que antes no había. Pero los principios de conservación de la
cantidad de movimiento y de la energía lnucstran que esto no es así. La cuestión
reside en que si el cua-po se detuvo, esto se produjo no sin causa. La parada fue
provocada por la acción de cierto otro cuerpo, por el efecto de alguna fuerz:i. Si
é.~ta es la de rozamiento, quiere deci r que en lugar del movimiento mecánico
desaparecido ha surgido otro movimiento, el de las partículas en el interior del
cuerpo. Cuando la causa de la parada es la fue123 de gravedad o la elástic;1, en
lugar de un movimiento mecf.tnico aparece otro, el de un cuerpo alquecl cuerpo
que se paró transmitió ·su cantidad de movimiento y energía, o ·bien el
movimiento de ese mismo cuerpo en dirección contraria.
De este modo, el movimiento puede cambiar su forma, puede ser
transmitido de un cuerpo a otro, pero durante todas estas variaciones se
cumplen los principios de conservación de la cantidad de movimiento y de la
energía. En la naturaleza no puede haber fenómenos y procesos en Jos que tales
carncteristicas del movimiento, como ta energía y la cantidad de movímicnlo,
surjan y desaparezcan sin ser compensadas. Esto signilica que se co11serve1 el
111011imi1mto de la materia.

230
Hemos visto que los principios de conservación de la cantidad de
movimiento y de la energía permiten resolver los problemas de met:Anica, cuan-
do por diíerentcs motivos son desconocidas las fuerzas que actúan sobre los
cuerpos. Pero la importancia de los principios de conservación no se limita en
lo dicho. Partiendo de nuestros conocimientos actuales, podemos decir que los
indicados principios son en absoluto precisos. Esto no se puede decir, por
ejemplo, de las segunda y tercera leyes de Newton. Como es sabido, si las
partículas se moeven n velocidades próximas a la de la luz, las leyes de Newton
adquieren otra forma. Desde este punto de vista, las leyes de Newton son
aproximadas. Para los principios de conservación de la cantidad de
movimiento y de la energía no hay exclusiones. Si alguien dice que ha
descubierto un fenómeno o proceso para el cual no se cumplen los principios de
conservación, podemos afirmar sin vacilación, que ello es un error.
Los principios de conservación son la estrella polar al examinar cualcs-
'quiera problemas relacionados con el estudio de la natura.lcz:i. Son una especie
de control primario de que cualquier afirmación es correcta. En todos los
apartados de lisica haremos frecuente uso de los principios de conservación.
Lo más important~ del noveno capitulo
El trabajo de una fuerza es una magnitud escalar igual al
producto del módulo de la fuerza por el módulo d.cl desplazámj_cnto del cuerpo
y por el coseno del ángulo entre las direcciones de los vcciores de fuerza y de
desplazamiento. El trabajo es positivo si el ángulo es agudo y negativo, al ser
éste obtuso.
Sólo cuando una fuerza está aplicada a un cue.rpo en movimiento, podemos
hablar del trabajo de ella. Si sobre un cuerpo e11 movimiento se aplican varfas
fuc17~,s. cuya suma vectorial es nula (el cuerpo está co movimiento uniforme), la
suma algebra ica de todos los trabajos de las fuerzas es igual a cero, pero el
Lrabajo de cada una de las fuerzas no es nulo (salvo aquellas fuerzas, cuya
dirección es perpendicular al desplazamiento).
Si sobre un cuerpo actúan fuerzas, cuya resultante no es igual a cero, como
resultado de la acción de estas fuerzas variarfl la magnitud mu 1/2 que
caracteriza el movimiento y que recibe el nombre de ENERGIA CINÉTICA del
cuerpo. Su variación es igual al trabajo de la resultante de las fuerzas.
Si sobre el cuerpo actúa Ja fuerza de gravedad (en general, la fuerza de la
gravitación universal) o bien una fuerza elástica, la variación de la energía
cinética va acompañada de la modificación de la ENl!RGIA POTENCIAL, igual en
módulo y de signo contrario. En el caso de la fuerza de gravedad, la energía
potencial respecto de un nivel nulo oonvencional, es igual a mg!J, donde hes la
altura <l'el cuerpo sobre dicho nivel. En el caso de la fueru elástica, In energía
potencial es igual a kx 1 f2.
Durante la interacción de los cuerpos mediante las fuerzas de gravedad
o elástica, las variaciones de la energía einl:tica y potencial son iguale.~ en
módulo, pero de signo contrario. Por eso para un sistema cerrado de cuerpos en
interacción se cumple el PIUNC1r10 DE CONSERVACIÓN DE LA ENERGlA
MECANICA TOTAL
Si, además de las fuerzas de gravedad y elCstiea, actúa también la fuerza de
rozamiento, la energía mecánica total no se cc·nserva. Parte de ella se convierte
en energía interna de aquellos cuerpos que est: n sometidos ni efecto de la fuerza
de rozamiento.

232
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al T rayectoria de movimiento de un cuerpo lan7.ado con cierto ~ngulo hacia el


horizonte. Al no haber resistencia del aire, un proyectil lanzado por un cañón
vol:tria describiendo una parñbola. La distancia m:himn de vuelo se alcanzarla
siendo el ~ngulo de lanzamiento del proyectil igunl a 45•, Siendo los ángulos
45° - a y 45º +a. la d istancia de vuelo seria la misma.
b) Los dibujos han sido hechos sobre la base de fotogralias cstroboscópicas del
movimiento de bolas mclálicas bajo la acción de Ja íuena de grnvtdad : la bola
I fue lnnzadn de forr1>n horizont:1l ; las bolas 2 y J cainn libremente, micntrtl$
que l:i bola 4 íue lanzada formando cierto ángulo con el horizonte.

l)J
11
a) En la figura vemos la radiogralin del pie de un futbolista y del balón, en el
momento cuando el primero golpea sobre el segundo. Se ve la deformación del
hueso del pie. J..a fuerza cl;\stica, que actúa sobre el bnlón, surge como resnlt"'1o
de la deformación de ·1a bota. ·
b) Figura hecha sobre la base de Ja fotograíi.i de una raqueta y una p<lota
P"ª jugar al 1c:nis, cn el momento que se gol~ sobre ell:i.
c) Durante el choque de dos cuerpos surgen fuerzas clútic.u que conducen • la
•ariación de las velocidades de dichos cutrpo$.
dl En una cun•a de I• carretera el au1omóvil se mueve con accleudón ccn1rlpc1a,
provocada por la íu cr7,a de rozamiento t,_ entre las cuhicrtas de las rucd!\.• y
la superficie de la carrcicra.

l34
L11,1 km/s

a)

b)
111
a) Velocidades cósmicas. Si Ja velocidad de la nave oósmic;o es igual a v0 :::: 7,9 km/s
y esl~ dirigida paralelamente a Ja superficie de la Tierra, dicha nave se convierte
en satélilc de nuestro planeta, descóbiendo una órbita circular a una altura
rcla1ivamcn1c pequeña de la Tierra. A una velocidad entre 7,9 y 11,1 km/s, la
órbita de l:t nave será ellptica. A Ja velocidad de 11 ,2 km/s Ja nave se moverá
por uno ri;u'(1hola, mientra• que o mnyor vcloci<lnú, por unn hip~rholn.
b) Lan~amicnto de un cohete.

235
IV
Arriba-fotograJia de un~ central bidroel!ctrica modcrn:l. Abajo-corte csquem11ico
de la central. Durante su caída desde d nivd superior al íaíc:rior, la encrgia
potencial del agua se tnnsforma en cncsgfa cinetica. Cuando d agua pasa por
la 1urbina su cncrgja cinttica se transmite al rodete de la turbina y al generador
ligado a ella. (En la ligurn se han ma.rcado con cifras: 1- oámara de la turbina :
2- hidroturbina: J-hidrogcncr•dor; 4-tubo de nspíracibn ; S-disposilivos de dí,iin.
bucíón (cll:ciricos); 6- 1ransrormador; 7-grúas de pórtico.)

236
· conclusión
La mcc!nica es una amplia ciencia que representa una de las
mois importantes partes dela fisica, ciencia aúnmas extensa. Sólo hemos estudia-
do sus elementos. Muchos de los apartados de rnccflnica, por ejemplo, el
movimiento de rotación de los sólidos o el movimiento oscilatorio, han queda-
do al margen de nuestros estudios. Algunos problemas de mecánica no cstfln
aún resueltos. /\ pc.~ar de todo, el curso que hemos cstudi;ido nos oíre<:e Ja
posibilidad de contornc;ir los rasgos cacacteristicos de esta ciencia, dicho sea
con nrnyor precisión, de aquella porte de ella denominada mcd1nica clí1sicn
o bien de Newton. ya que sobre su bnse ynccn las lcyc.~ de c.~e eminente s:1bio.
Hemos visto que dichas leyes csl{m expresadas en formn de correlaciones
matcm(Hicas entre una serie de magnitudes (cantidad de movimiento,
aceleración, masa, fuerza, etc.). Se plantea la pregunta: ¿hasta que grado son
precisas las leyes de Newton?
LÍMITES DE APLlCACION DE LAS LEYES DE NEWTON. Hasta
finales del pasado siglo, no babia Ja menor duda de que las leyes new1011ianas
eran justas en absoluto. No obstante, eo el siglo XX fue aclarado que csns leyes
no son del todo exactas. No se pueden aplicar cuando los cuerpos se mueven
a grandes velocidadc.~. comparables con la de la luz. Einstein, llnmado Newton
del siglo XX. pudo enunciar leyes de mov;miento más gencrnlcs que son justas
iambién para el movimiento a velocidades próximas a Ja de la lw_ Estas leyes
son Ja base tic la mcc:inica relativista o bien de la teoría de la rclativitlad. Las
leyes de Newton son el corolario de dichas leyes, cuando las velocidades de los
cuerpos son ~qucñns, al compararlas con In de la luz.

Rccolocci<in de hicrb:'ls para ensilar, con nyuda de Ja oo~cchador:i de forr3jcs


autopropulsRda "Yaro$lhets".

237
El laboreo de una trinchera para la vla fá"rca es rcaliudo por excavadoras
de cuchara.

Asimismo "faUan" .las leyes de Newton al estudiar Jos movimientos de las


partículas interatómicas. Para estos movimientos existe su "códjgo" de leyes,
llamado mcc:!lnica cu~ntica, del cual la mcc!lnica clásica resulta set también un
caso particular. Es notorio que los principios de conservación de Ja cantidnd de
movimiento y de.la energía, deducidos de las leyes de Newton, son válidos tanto
en la mecánica cutmtica, como en Ja tcoria ele la relaíividad.
Corno vemos, la mcc!lnica yace en Ja base de todas las ciencias naturales.
Sólo hemos estudiado una pequeña parte de la mccáruca cl~sica. Pero esta parte
nos serfl nec<:Saria y la aplicaremos durante todo el curso de ftsic:i.

Con ayud~ de bul!dozcrcs se realizan movimientos de cierras.

llB
Con excavadoras ·de rotor se cíoctúa la extracción del carbón.
MECÁNICA Y MECANIZACIÓN DE LA PRODUCCIÓN. Las leyes de
Newton fueron establecidas en la época, en que el hombre comenzó a hacer uso
de diferentes máquinas y aparatos que sustituían el trabajo manual. Hasta la
focha continúa el proceso de sustitución del d uro trabajo manu11l por los
correspondientes mecanismos. La mecanización ha entrado sólidamente en
nuestra vida. Por ejemplo, muchos han olvidado y los escolares no saben, que
varias decenas de años atrlis, durante la construcción de los edilicios, los
ladrillos y otros materiales cra·n transportados por el obrero, subiendo por los
andam ios.
Ahora, este trabajo lo rc:ilíz:m las grúas, instaladas junio a cada edilicio en
construcción. Sólo conocemos el trabajo agotador de los sirgadorcs por el
famoso cuadro ''Los sirgadorcs", obra maestra del pincel del eminente pintor
ruso Rcpin. Esta profesión ha desaparecido. Prficticamente, han desaparecido
tales profesiones como cargador, fogonero, calandrador, etc., cuyo duro trabajo
lo rc.1lizan hoy día las correspondientes máquinas mecánicas.
E l famoso poeta ruso N.A. Nckrásov nos relata en su poema "La vía férrea"
acerca del agotador trabajo de los obreros que construían el ferrocarril. En
nuestros tiempos, en la construcción de las vías férreas se ut il izan diferentes
máquinas y mecanismo.s, tales como e¡ccavadoras, bulldozcres, máquinas para
colocar la via, etc.
Particular importancia han adquirido múltiples m:iquinas agdcol:\s que han
transformado una de las más importantes ramas de la economía nacional, es
decir, la agricultura. Una gran rama de la industria se ocupa de la producción
de dichas máquinas.
En la propia industria de con~truccibn de mnquinaria, trnnsc11rrc en
nuestros días la revolución técnica. Los trabajos que antes se efectuaban por

139
Las &rúas de pórtico son los principales ayudantes de los cargadores.

r ·.r.,'L ~.:,-'~~ .,~,... ·J: _


1

"" 1

Sobre el tcrrnpléu de la via (érrc.> en construcción, los rieles se instalan con


ayuda de máquinas colocadoras de la vía.

gran número de obreros de la más alta calificación, hoy se réalizan en


máquinas-herramientas autom(lticas, casi sin lá participación del hombre.
Todas las máquin·as, desde las más sencillas hasta· aquellas que son
sumamente complicadas, se calculan de acuerdo con las. leyes de Newton y la
explotación correcta de ellas requiere el conocimicrito de .dichas leyes. No ha
habido caso que "fallen" las leyes oewtonianas. 'En ello consiste la enorme
importancia practica de estas leyes.

240
Trabajos de laboratorio

1. Determinoci6n de lo oceleroci6 n de un cuerpo


en caso de movimiento uniformemente
variado
OBJ ETIVO DEI. TRABAJO; calcular la aceleracl6n con q ue rueda una
bola por un canal inclinado. Con este r.n, $C mide la longi1ud del desplazam iento I que
recorre la bola durante un ucmpo t conocido. Como en caso de movimiento uni·
formemcnte variado sin velocidad inicial s ~ at 2 /2, midiendo s y t se puede ballar la
acclcracl6n de la bola. mediante la f6rmula:
2s
O=-¡r· (1)

INSTRUMEl'tTOS y MATERIAL(;S: 1) canal; 2) bola; 3) cinla mctrb;


4) metrónomo (o ~-ron6me1ro); S) soporte con acoplamic.n tos y pa1a ; 6) cil indro
11~c1Mico.
OrdM de realiznción del rrabajo
J. Fijar el canal inclinado en el soporte, formando un pequeño ~ngulo con el
horiionlc (lig. 200). En el exlremo inferior del canal, coloenr el cilindro metMico.
2. Junto con el golpe del metrónomo soltar la bola en el cilremo superior del canal,
contar et número de golpes del metr6nomo hasta el choque de la bola con el cilindro. Es
c6modo realizar el experimento regulando el metrónomo a 120 JOlpcs en UJ'l minu10.
3. Variando el ~ngulo de inclinación del canal hacia el hom:ontc, conseguir que
entre los instantes en que se suelta la bola y l:sta cboc3 con el cilindro haya 4 golpes del
metrónomo (3 intervalos entre los golpes).
4. Calcular el tiempo de movimiento de la bola.
5. Con la cinta mttrica, dctcnninar la longitud del dcsplniamiento ! recorrido por
la bola.
Ninguna medición se rcnliin con absoluta procisión. L.as mediciones siempre se
re•liian con cierto error, ligodo eon la impcrfccc16n de los ap3ra los, el proccdim icn lo
elegido de medida y por otr:ts causas. Hay una serie de m~todos p:irn aprccfor In
outenticidad del resultado de la medición. El mis sencillo de ellos, aunque no el de mayor
uactitud, es el calculo del resultado medio ari'm~tico de varias mediciones indcpcn·
dientes de la mngnitud que se dC1cnnina Esto e¡ lo que proponemos h3ccr en cs1e
trabajo.

Fig. 200

24f
6. Sin cambiar las condiciones del experimento, rcpelif S~ veces las mediciones de
la longitud del desplazamiento J. .
7. Empicando ta fórmula (1), hallar la aceleración de la-bota en coda experimento.
8. Determinar el valor medio aritmético de la aceleración.
9. Hallar la difc~encia entre "med .Y la aceleración de la bola m~ida en cada
experimento. Éste es el error de cada medición individual de la a~elcraci6n ó.a.
10. Calcula r el valor medio aritmttico del error cori que se inidc la aceleración.
JI. Confeccionar la tabla de resultados de los e~pcrimentos;
..
>f>. del CKpe· N6mero de t I o ....od Ó.o= l•mo.t - lJ.a,.,..s
rimcnto golpes del -al ·
rnctr6nomo

12. Anotar el resultado de las mediciones en la forma a "' u,,,.,, ± llo....i .

l. Medición de lo rigidez de un muelle


OOl llTJVO DEL TR/\BAIO: definir la rigidez de un muelle, midiendo los
alargamientos de ~te, al someterlo :t diferentes valores de la fuerza externa que equilibra
la fuerza elástica.
INSTRUMENTOS Y MATERIALES: 1) soporte con acoplamientos y
pata; 2) muelle espiral; 3) juego de pesas; 4) regla con divisiones milim~ricas.
Orden de realizaci6n, del trabajo .
t. Fijar en el soporte el extremo del muelle espiral (su otro extremo está equipado
de una flecha-indicadora y un gancho, fig. 201).
2.• Junto al muelle o detrás de ti instalar y fijar la regla con divisiones milimtlricas.
3. Marcar y ..anotar la división de la regla frente a Ja cual se encuentra la llccha-
indicadora del muelle.
4. ~olgar del muelle una pesa de masa conocida y medir el alargamiento producido
por .cll¡i.

Fig. 201

242
5. A la primera pesa alladir la segunda, tercera. etc., Motando cada vet d
alargamiento M del muelle.
6. Pata cada valor de la masa de la pesa colgada calcular el valor de la rigidez del
muelle de acuerdo con la í6rmula

k~~
ól.

donde"' es Ja suma de las masas de las pesas colgadas; g, el módulo de la aceleración de


la calda libre y_!J./, el alar¡¡amicnto del muelle.
7. Calcular la media arolmttíca de los valores hallados de In rigidtt del muelle y el
er1or medio de las mediciones.
8. Confeccionar la tabla de los resultados :

1'f? dd npe-
umento
"' ~=~
"' "' t- 6k -
-lkmo1-
- tJ
llk...,¡

9. Escribir el resultado de las mediciones en la forma k ~ k.,.,.¡ ± 6"'-i.


l. Determinaci6n del coeficiente de rozamiento
de deslizamiento
OBJETIVO DEL TRABAJO : determinar el codic1cotc dc roumiento de
una barreta de madera que resbala por una regla dc madera. Con este fin, mediante un
dinamómetro se mide la íueru con la que hay que tirar de Ja barreta cargada con pesas
a lo lnrgo de una supcrlicic horiiontal, para que aqutll• se mueva uniformemente. Por su
m6<lulo, esta íueru es igual a la de rozamiento t que aetila sobre Ja barreta. Co¡i
ayuda de ese mismo dinamómetro, podemos hallar~peso de la barreta con las pcsns P,
que es igual a la fuerza de la presión 11ormal de la barreta con Ira la supeñicic por la que
se desliza. Después de delinir de este modo F,0 , y P. es posible hallar el coelíciente de
rozamiento 3plicando Ja í6rmula :

(JI

INSTRUMENTOS y MATERIALES: 1) regla: 2) cinta métrica; 3) di·


nani6metro; 4) barreta de madera; S) juego de pesas; 6) soporte ~n acoplamientos
y pata.
OrJtn de rcali:ación del trabajo.
l. Colocar la barreta en la regla de madera dispuc.<ta horizontalmente. Sobre la
barreta colocnr una pesa.
2. fijar el dinamómetro a Ja barrct.a, tirar de él Jo mil$ uniformemente posible a Jo
largo de la regla. Al mismo tiempo observar las indicaciones del dinamómetro.
3. Pesar la barrct• y la JIC$<1.
4. Haciendo uso de Ja fórmula (1) hallar el coeficiente de rozamiento. El error de los
cxpccimcntos se determina del mismo modo que en el trabajo l.
S. Rqietir el experimento, colOC311do sobre la barreta varias pesas.
6. Dctenninar el valor medio aritméti~ de los coeficientes de rozamiento hallad os
en diíercntes experimentos.
7. Deíinir el error en cndn c.tpcrimento, es decir, Ja diferencia entre 11m.,¡ y Jos
valore$ de µ obtenidos en distintos experimentos.
8. Determinar la media aritmética de los errores de los experimentos 6µ,,,.,i.

16" 24)
9. Confeccionar la labia de los rcsull:ldos de los u¡)erimtntos:

l cdlcocioo., ,.
:?..!',:pe- del dina-
m6meuo,
~ .. ,
F,w
µ_. Alt • óp·
• IP-• -
F,. -pi

10. Anolar el resultado de las mediciones en la forma µ ~ µ,,,..i ± Ól'mcd ·


4. Estudio del movimiento d e un cuer po
deseribiendo una porábola
OBJETIVO DEL TRABAJO:csludiar la trayectoria de una bola, a la que
se com unicl1 velncidnd inicial en dirección horizontol y que rueda dcspub por un pl;mo
inclinndo.
Si 1:1 bola se ha lonzado horizonl:ilmente a lo fargo de un plano inclinado, ella •e
mueve dc<cribicndo una parábola (fig. 202) (v~e 6.3). Cuando un punto se mueve por
UR3 pM~bol3, la rroyccci6n de dicho punto sobre el eje X se mueve un1formc.mcn1c.
micnlr:u que sobre el eje Y, en movimiento uniformemente v3ñ3do. Nos podemos
ccn:iornr de cslo. investigando la lraycct0<ia de movinúcnlo de la bola.
Tracemos los ejes de coordenadas X e Y, lomando como oñgcn de coordcnad:u la
posición inicial de la bola (fig. 203). Eligiendo en el eje X cicrlo segmento OA, lo di·
vid1mos en varias partes iguales Ox 1 , x 1x 2 , ... . Desde los punlos de divi3i6n truamos
perpendiculares hasta la mtenccci6n con la lrayectorfa de movimiento de la bol:i.
A continuaci6n, desde los puntos donde se cruzan cslas perpendiculares con la
1rayce1oria de movimicn10, lra:tamos pcrpcndjculares al eje Y: y 1, y,, ..., son l:u coorde·
nadas de la bola en el eje Yen aquellos momerllos de liempo, cuando las coordenadas de
tsta ;1 lo largo del eje X eran x1, x, . ....
A lo largo del eje X la proycccion de la bola pasa los segmcnlos de una misma long¡.
lud Ox ,, x ,x,, ... , en iguales intervalos de tiempo. A lo largo del eje Y Ja proyección de la
bola se encuentra en movimiento uniformemcn1e variado, por eso la diícrcncia entre las
dislancias, que recorre a Jo largo del eje Y duranlc los consecu1ivos intervalos iguales de
1icmpo, es la misma. De cs10 debemos ccn:iorarnos co· el CApcrimento.

,
-........_ X
............
...
' ...\
\
/'Fl'lll'l'J'jlJ'J'l'l'l 'I i'l'l'I C'i'l'l'\ 1 \'l\'\1 \ 1 \i\'\\ \'\'\

Fig. 202

24'4
A
eo X¡ X2 x3 A x0 1
1
Y, 1
1
1
1
Y2 1
b'1
1
1
. . -----¡----(

/ ;----4-
Y3
/~ r i,
B
1, ( \ /
B '..........
------ _......... ~
\
y F,
Fíg. 204
0 0

Fig. 203
INSTRUMENTOS Y, MATERIALES · l) cinta métrica; 2) sopor le con
acoplamientos y pata; 3) canal para lanzar la bola; 4) labia de contrnehnpado; 5) bola,
6) bote con va$clina; 7) papel; 8) chinches; 9) papel de lihrar.
Ordtn de realización dtl trabajo
l. Con ayuda del soporte lijar la tabla decontl'llchapado bajo un ~ogulo, que con el
plano de la mesa forme unos 30". En la pala se lip el saliente del canal (véase la lig. 202).
El extremo doblado del canal debe ser hori7.ontal.
2. Con chinches !ijar una hoja de papel en la tab!a.
3. Engrasar la bola con vaselina y sollarla en el canal. Al rodar por el papel, dcjar6
en él huellas oscuras.
4. Frotar la bola con papel de filtrar.
5. Trazar con !Apiz la curva a lo largo de las huellas de 111 bola.
6. Trazar en el papel los ejes de coordenadas y marcar en ellos las coordcnodns de
los puntos de 14 curva dcspub de intervalos consecutivos iguiles de tiempo. Medir la
longitud de los sectores entreJ:is coordenadas consecutivas de la bola a lo largo del eje Y.
7. Cerciorarse de que
Y1Yi - Oy, - y,y, - J'.tY1 - By, - y,y,.
8. RepClir la construcción, dividiendo el scgmcnlo OA en mayor cantidod de
parles igu3IC$
S. Estud io del movimiento de un cuerpo sobre
una circunferencia bajo la acción
de varias fuerzas
OllJETIVO DEL TRABAJO: determinar la aceleración centripe¡a de
I~ bola de un pa¡dulo cónico.
Los cabnlh1os examinados en 4.7 (véase la lig. 86) son. prccinmcnle.
un péndulo cbnico. En el laboratorio, en lugar del "pasajero" se mueve una bola
suspendida del soporte con 11yuda de un hilo (lig. 204).
En la fig. 204 se mue:<trn el esquema del experimento. LA bola se muc~e
describiendo In circunfcrenci~ de radio r, et hilo AB, ni que C$IA lijada In bola,
describe Ja supcrlicic del cono. Como fue indicado en 4.7, sobre la bola actúa

24S
Ja íucrui
fr = fr, +fr,,
donde F1 ~ mg es la íucrza de gravedad a que está sometida la bola; F2 , la
tensión del hilo.
La íucna f: es la que comunica a la bola Ja aceleración centripcla.
El valor de a se calcula con Ja fórmula

a = -,
o'
r
donde o es la velocidad lineal de la bola. Pero la medición directa de esta
velocidad es dir.cullosa. Resuha más fácil medir el periodo T de las oscilaciones
del p1'ndulo, que mediante una sencilla correlación está ligado con la velocidad
lineal o (véase 3.2):

Por lo 1anto,

(1)

Midiendo T y r, hallamos a.
INSTRUMENTOS Y MATERIALES: 1) cinta m~trica~ 2) reloj con
aguja segundera; 3) soporle con acoplamientos y un aro; 4) bola; 5) hilo con un
nudo en su cxlremo.
Orden de realitación tlfl trabaja 11
1. El hilo con el nudo en el extremo se hace pasar por el orificio de la
bola y se suspende del aro en el soporte.
2. Uno de los escolares coge con dos dedos el hilo en el punto de suspcn·
sibn y pone en rotación el péndulo.
3. El segundo escolar mide ~on Ja cinta métrica el radio r de la circunferen-
cia por la que se mueve la bola. (La circunferencia puede trazarse de anlcmano
en un papel y luego hacer que el p~dulo se mueva sobre dicha circunferencia.)
4. Con ayuda del reloj con aguja segundera dctcmúnar el período T de rota-
ción del p~ndulo.
Para ello, el escolar que hace girar el péndulo, al compás de éste, dice en
vo1; alta: cero, cero, cte. El segundo escolar con el reloj en la mano, después
de elegir con Ja aguja segundera un momento cómod<'> para comenzar el registro.
pronuncia: "cero", acto seguido el primer escolar en voz alta cuenta el número de
revoluciones. Después d e conlar 30-40 revoluciones (N), se fija el inlcrvalo de
1icmpo pasado lJ.t. El período de las oscilaciones del péndulo T = lJ.1/N.
S. Mediante la fórmula (1) calcular Ja aceleración ccnlrípeta.
6. Confeccionar la tabla de resuhados:

Ht del .cxpui- 4n 1r
rncnlo r 'N lllt T : ~ 11=-
N 1'

'1 Este trabajo lo realizan dos es<:olares.

246
6. Aclaración de las condiciones de equillbrio
de una palanca
OBJETIVO DEL TRABAJO : establecer las correlaciones entre los
momentos de las fucnas, aplicadas a los bra:z.os de una palanca durante su
cquilibño. Con este lin, a uno de los brazos de la palancA se cuelgan una o
v3rias cargas, mientras que al otro se fija pn dinamómetro (fig. 205). Con ayuda
de l:stc se mide el módulo de la fuerza F que cs preciso aplicar pa.r a que la
palanca se encuentre en equilibrio. A coolinuaci6n, mc<\iante ese mismo dinamó·
metro. se mide d módulo del peso de las ca_rgas P. Las longitudes de los
brazos de la p~lanca se miden con una rcgl3, Oc;spué!_ de esto se definen los
vóllorcs absolutos de los momentos de las fucnas F y P, qu~ son_ iguales a los
productos F/1 y PI, . Los momentos obtenidos de las fuenas F y P se comp:i.ran
entre si.
INSTRUMENTOS Y MATERIALES: 1) regla de medición ¡ 2) dina-
m6metro; 3) juego de cargas; 4) soporte con acoplamientos; 5) pal3nC3.
Orden de rtallzoción del 1robajo
L Instalar la palanca en el soporte y equilibrarla en posición horizontal con
las tuercas móviles situadas en sus extremo,.
2. Colgar una carga en cierto punto de uno de los brll.llos de la palnnca.
3. Fijar el dinamómetro en el otro brazo de la p3lanca y determinar la
íuerca que es necesario aplicar sobre ella para que la misma se encuentre en
equilibrio.
4. Con la regla medir la longitud de los br.120< de ta p~lanca.
S. Dclenninar con el dinam6rnc1ro d peso de la carga P. _
6. Hallar los valores absolutos de los momentos de las fuerzas F y f>.
7. Las magnitudes halladas se ao;itan en la tabla:

No del cxpcri-
mento 1, 1, p F PI, Ff,

8. Comparar los momentos de las fuerzas t y P.


9. Repetir el experimento varias veces, fijando en la p3lanca diversa cantidad
de cargas y eambinndo los brnzos de la pnlancn.

_t
L,

tf€##* ™=
Fig. 205 Fig. 206 & &
247
7. D eterminación del centro de gravedad
de una placa plana
OBJETIVO DEL TRABAJO: hallar el punto que s irve de ccnlro de
gravedad de la placa.
Si suspendemos una plica plana de algüo punto, se dispondri de tal modo.
que Ja recta vertical trazada por el punto de suspcnsibn (lig. 206), pas:iri por el
centro de gravedad. Esla propicd:id pcnnitc baUar dicho centro en las placas
planas por vía experimental. Con este fin, es preciso oolgar la placa de cualquier
punto, 1rai.ar en ella una recta vertical que pase por el punto de suspensión.
A continuación, se ~litan esas mismas operaciones, colgando la placa de ot~o
punto. El punto de intersección de In.• rectas. nos ofrece el centro de gravedad de
1:1 pl•c.i.
Para cerciorarse de esto, la placa se puede colgar del tercer puDlo. L.1
recia vertical que pasa por el punto de suspensión, debe también atravesar el
punto de intersa:ción de las d os rectas, primeras.
T:imbi~n es posible equilibrar la placa en la punt a de un alfiler. Aquélla se
cnconlrar! m equilibrio si el pu.n to de apoyo coincide con d centro de gravedad.
INSTRUMENTOS Y MATERIALES : 1) regla; 2) placa plana tic rorrna
arbitraria; 3) plomada; 4) alíolcr; SJ soporte con p:ita y acoplamiento; 6) lapón
de oorcho.
Ortle11 de rcalizoclim da/ rrobqjn •
l. En In pata del soporle se ftjn el tapón en posición hori7.on1al.
2. En el a lfiler. que se clava en el tapón, se suspenden la placa y la plomada.
3. Con un lipiz bien eíílado se marca la línc;i de la plomada en los bordes
superior e inferior de la placa.
4. La placa se descuelga y se lraza una linea que u11c los puntos marcados.
5. Repdir d experimento colg:indo Ja placa de otro punto.
6. Cerciorarse de que el punto de intcrseccibn de las rectas trazadas es el
ccnlrn de gravedad de la pl:ica.
8. Comparación del trabajo realizado
por una fuerza y la variación de la energía
del cuerpo
OllJl!TIVO DEL TRAOAJO: comparar dos magnilu~cs: el trabajo de
b fucm> aplicadn al cuerpo y la variación de su cnergia potencial.
INSTRUM ENTOS Y M1\TERIALES : 1) dinamómetro con ÍIJ•t<h>r ;
21 regla de medición; 3) bola en un hilo de 2S cm de longitud; 4) soporte con
acopl•micnlos y pala.
Para efectuar el lrabajo se utiti1.a la instalación mostrada en la fig. 207. Es
un dinamómetro lijado en cJ soporte con el fijador / . El muelle del dinambmetro
acaba en un espárrago de alambre con gancho. El lijador (a escala aumentad•
se muestra aparte y viene marcado con la cifra 2) es uM ligera placa hecha de
corcho (s11s dimensiones son 5 x 7 K 1,5 mm), cortada con un cuchillo has1n el
ccn1ro. La placa se asicn1a en d cspáfrago de alambre del dinamómetro. f:I
fijador debe desphv.arsc a lo largo del espárrago con cierto ro2amicnto, que debe
ser suficiente para .que el prímcro no caiga por si solo. De esto h:iy que. con·
vencerse antes de empctar el trabajo. Coo este fin, el rijador se instala junio ol
borde inferior de la escala sobre la grapa de limitnción. Seguid(lmcotc, el muelle
se :llarg3 y <e suelto..
Junto con el espárra&o de alambre, el fijador debe subir, marcando de c.<lc
modo d alargamiento mhimo dd muclle.
Orden de r ea/iznción del trabaja
l. La bola se suspende por medio de un hilo resistente en d gancho dd
di113mómetro y se mide su peso P • mg (el peso se lec en la escala del dinn·
m6mctro).
2. f:lev<1r la bola con la mnno, descargando nsi el muelle, y colocar el lijador

248
L1, ..

Fig . 207

abajo, junto a la grapa.


3. S\lbir la bola hasta la :ilturn del gancho y soltnrla i\l caer. ¡, boto ~tira
el muelle. Ocspu~ la bola se quita y por Ja posieibn del fijador se mide con
la rc~la el abrgamicnto máximo Al,.¡, del muelle. Del mismo modo, con la regla
se mide la altura h de la calda de la bola (c.• igual a la largura del hilo m:ís
el alargamiento del muelle).
4. E.~tirando el muelle con Ja mano, hasta que el fijador haga contacto con Ja
grnpa limitndora, se Ice en la escala el valor de In íueru el:lstic;, del muelle.
Esta corrcs¡>omlc • 1~ rucn., clf1.<fic:1 FY'" pílr> el nl:1rg~m ic1110 má~IJll(I JcJ 11111dk
La fuc17.1 media que actúa sobre a bola durnntc su caicfa, es igual a Fmf.>f2·
S. Cltlcular el trabajo de la fucn:a elástica del muelle utilizando 13 fórmula
F,.».
A - --Alooh
2
y Ja variación {disn>inucibn) de la enctgia potencial por la fórmula
l!.Er - rr.gli = Ph.
6. Anotar los rcsul!ados en la 1abla:

~del a pc-
rimen to Pe ólmi• ~
,. mg .." h iA D F "'" t.lmf.> óE,.c:
l - mgf•

7. Comparar los datos de las dos últimas column3S en la 1abla.

249
Sol.uciones de lps ejercicios
Ejcrc. l. I; s, ~ 4 m; • 1 - -3 m. 2. x = 2,2 m; y"' 4 m; 6 m; JO". 3. 13 km.
Ejcrc. 2. l. :::: J,S km al sureste; ::::: 42 mip. 2. 90 km/h . 3. 3,4 km.
EJCrc. J. l. 7 m. 2. 0,1 m/s.
EJtn:. 4. l. 950 km/h; 850 lcm/h. 2. 15 km. 4. x - 72 km ; y~ 1440 km; : = 8 km.
El eje OX cst! dirigido de occidente a orien1c, el eje O Y. de sur a norte,
el eje 07., vcrliealmcnlc hacia arriba.
Elcrc. S. l. 70 km/h. 2. ::::: 54,S km/h.
E¡crc. 6. 1. IO s. 2. -2.5 rnf•'· 3. 6.25 s. 4. 64800 km/h.
EJerc. 7, l. a) 27 m; b) 4 s; 8 m. 2. &! el punlo A º" = v,. - 2 m/s; "" = O.S m/s.
En el punlo2 D v,. - º'•
a,, = 0,5 m/s ; 3. n 1, • 1 m/s 1 ;. a., = 0,4 m/s1 ; 1J,. =- =
= 2 m/s; .v,. = 8 m/s; o 1, = O; "'! 2 m/s 1 ;
0.5 m/s . 4. OA e
• 9 m/s; ÓB • 3 m/s; OC = 4,S s; a,. - a,. ,. o,. -
1 m/s 2 ; -2 m/s'.
5. ::::: 6.7 m's'; ::::: 746 m . 6. 0,6 m. 7. ::::: 2,4 km. 8. 15876 ~m.
E~erc. 8. l. J,75 m/s . 2. 500 m. 3. ::::: 700 m.
EJcrc. 9 l. :::: 1,3 m/s. 2 ::::: S7,3 cm. 3. ::::: 2· 10- 2 rad/s; 30 lc.mjs. 4. 6,1 . ¡o-• m/s;
:::: l,7· 10- 3 rad/s. S. 0.00007 rad/s; 448 m/s.
Ejcrc. 10. l. :::: J,14 m/s. 2. 2,2S m/s 1 . 3. ::::: 7,7 km/s. 4. ::::: 67,8 km/h. 5. :::: 0,63 m/s;
1 s. 6. ::::: 2,7· IO- l m/s'.
Ejcrc. 11. l. 6 m/s. 2. 2 cm: 6 cm. 3. 12 cm.
Eierc. 12. l. l. 2. 30 cm/s.
EJcrc. 13. 1. 9,8 N. 2. 4· IO' N. 3. 2400 N. 4, Error: d llcmpo es no 2, sino ¡/i veces
menor.
Ejerc. 14. l. No. 2. 0,25 m/s1 ; 0,2 m/s2. J. :::: 16 N .
Ejerc. 1S. l. 49 N/m. 2. 10 cm.
F.1erc. 16. l. :::: 0,1 mg. 2. 0,16 N . 3. l,9· 10'º N. 4. ::::: 585 va;cs. S. :::: 2'600 lc.m.
Ejcrc. 17. l. 0,S kg. 2 . 2600 m. 3. 1,55 N; 6 veces menor. 4. 4 m/s1.
Ejcrc. IS. l. :::: 49 N . 2. -:::: 11 00 kg. J. 75 N .
Ejcrc. 19. 1. 78,4 m. 2. :::: 10..S s; :::= IOJ m/s. 3. 1 s; 9,8 mfs . 4. ::::: 11,5 m/s. S. :::: 20 m/s;
::::: 15 m. 7.:::: 46 m.8. :::: 78 m ;::::: 39,2 m/s. 9.::::: 3,25 m;::::: -8 m/s;:::: 1,3 s:
:::::0.8 m. 10. 15 m; 10 mjs; -IOmfs. 11. Dos veces. 12. - 12 mfs.
E¡erc. 20. l. ::: 1,3 m; 1 s; ::::: 8,7 m. 2. ::: 2,8 m.
EJcrc. 21. t. En lodos los casos 4900 N. 2. a) 1010 N; b) 980 N; e) 940 N; d) O.
3. Disminuye en S600 N . 4. :::: 9,77 N.
Ejcrc. 22. l. 89 min. 2. ::::: 5,63 km/s. 3. ::; 4700 lc.m. 4. 38000 km.
Eicrc. 23. l. 1O m/s. 2. ::::: 3,3 s; ::::: 33 m.
e,crc. 24. 2. 2 m/s. 3. ::::: 300. 4. ::::: 10 m/s 1• 5. ::::: 5,5 m/s2.
E~erc. 2S. 1. No se puede, ::::: SO km/h. 2. :::: 70.S km/h.
EJcrc. 26. l. ::::: 865 N ; 1000 N ; ::: 700 N; SOO N ; O. 2 ::::: 11,6 N: ::: 23,2 N.
3. 3400 N. 4. Habr~ S. :::: 1730 N ; 2000 N.
EjCTC. 27. 1. 0,1 kg. 2. 0,2 kg.
Ejcrc. 28. t. JO kg · m/s. 2. a) 3· 10' kg·m/s; b) 6· 10' kg·m/s. 3. 0,2 kg·m/s; 2 N.
4. ::: 20000 ltg·rn/s; :::: 1000 kg. S. 3,4 s.
E~crc. 29. 1. S,S m/s. 2. 0.3 m/s. 3. 4,5 kg.
E¡erc. JO. l . 2774 J. 2. 36,75 kJ. 3. ::::: 77 kJ . 4. ::::: l,S J.
E~erc. JI. l. SOOJ; :::: 0,7. 2. ::::: lSOOJ; :::::lSON. 3. 1 19 .W J.
°
EJtrc. 32. l. 180 J: :::: l l m/s. 2. 4,S · 101 J. 3. 4,16·.1 01 J. 4. :::::40 N ; por el radio;
A= O. S. ::::: 200000 J ; ::::: 1000 kg. 6. 34 m.

250
Ejerc. 33. l. ::: 120 J. 2. 11,25 kJ. 3. 2,74· IO' J. 4. 2,74 · IO' J; 1372 kJ.
Ejerc. 34. l. 8 J. 2. 16,5 J. 3. 0,08 J. 4. Por el signo. 5. 2,25· 10-• J. 6. 8 J.
Ejerc. 35. l. :::: 45 m. 2. 2000 m. 3. 294 J ; 588 J. 4. :::: 229,S kg. 5. :::: 0,01 m.
6. :::: 1,58 m/s. 7. -3,75 m/s; 6,25 m/s.
Ejerc. 36. l. :::: 240 J. 2. :::: 2713 J. l. 36 km/h. 4. La energja cintlica disminuyó
en 1500 J. 5. :::: 700 kJ. 6. Estaba ro movimicnlo por el ni re. 7. :::: 1190 J.
Ejerc. 37. l. 7200 N. 2. 8 1. 3. 360 kJ. 4. 7,8· IO" J. 5. 20 kW.
Ejcrc. 38. l. :::: 6 l. 2. 5700 N. 3. :::: 77 t. 4. ::: 20"/..
Ejerc. 39. l. 5652 ml. 2. :::: 0,9 m. 3. 5,66 cm.
Índice alfabé tico de autores y materias

Aceleración 45 F uer:i:a de presión 121


- c:cn1r1pcta 61 - - rcsistcooa 124
- de la caída libre 57, 115 -- rozamiento 119
Ángulo de giro 64 - -- de dcslii.1micn10 122
- -- en reposo o csttltico 120
Bernou/lf Daniel 227 - -- liquido o YlSC030 124
Brazo de una fucna 172 - · ehbtica 88, JOS, 106
- clcctromagn~tic.1 JOS
Caída libre 58 -, medición de una 96
Cnnlidntl de movimiento de un cuerpo - resu ltante 93
!impulso) 181, 182 - sustcn~dorn del afa 229
Centro de grav<Xlad 161
- - mMaS 160 Gognrin lk A. 191
Cínemálic• 12 Galrleo Galílei 9, 58, 77
Coeficiente de r<l7.amicnto 121 Gráfica de movimiento 27
Constante de gravitación univer$al (cons- -- velocidad :Z.1
t•ntc grav1tacional) 112, 113
Coordenada 14, 15 Impulso de fucn.a 182
Cuerpo de n:fcrcncia 14 Inercia 77
lncrtidad (inertancio) 82
Deformación l OS Jngrovidez 144
DcsplllUlmicnto 16, 17, 24, SO
Oinirnica 74 Juho 193

Encrgl~ 181, 193, 210 K ilogromo 84


- cin~ticn 198 Korollov S. P. l90
- in1cma 216
- 01cc;ánic• 211 Ley (Priocipio)
- po1enci3I ~. 209 - de Bemoulli 227
13$pacio 11, IS -- conservaci6n de la cantitfad de mov>-
- 1<id1mcnsional l S micnto 185
Es1ática 166 ----- cnergla 211, 221
- - llJ'OYitación universal 11i
Fenómeno 9 - - Hoolce 106. 107
Flujo de un liquido 226 -- Newton, primera 77, 95
Fórmula de composición de las vcloci- - --. ~egunda 92
dndu 3J - --. tercera 99
r rccucncfa 66 Longitud de rccorñdo (trayectoria) 17
Fucria 87
- de la gravedad 88, 115 Magnitud cinemática 16, 23, 4S
-- - gravitación universal 110 - dinllmica 74, 83, 87
-- - rcac:ci6n 109 - escalar 17

252
Magnitud vectorial 16 Rigidez 107
Masa 83 Rozamiento liquido o vio;coso 124
M3tcri.i 9 - seco 124
M tdoica 10
Metro 38 Segundo 39
Módulo (longitud) de un vector 16 Sistema cerrado 185
Momento de fuerza o de rotación J72 - de coordenadas t 5
M ovimien to curvilineo 61 - - referencia 1S
- - uniforme 63 - - inercial de referencia 76, 77, J 63
- de traslación 12 - no inercial de referencia 164
- - un Uquido 225 - internacional de unidades 39
- mecánico 1O. 11 - de unidades de medición 39
- rcctillnco uniforme 23 Sobrecarga 141
- - uniformemente variado (acelerado) 4S
-, relatividad del 34, 71 Teomna de la energía cinttica 199
- sobre un;¡ circunícrencin 64 Tiempo 11
- vnrfodo 4 1 Trabajo 193, 194, 196
- víbratorio (~cilotorio) l 27 Trnycctoria 17, 28
1Siolkoo$kl K. E. 189
Ntwtm1 Isaac 78, 89
Ncu1onio (ocwton, unidnd ele rucn.•) 95 Unidndcs de medición 38
- - - de aceleración 46
Origen de coordenadas 14 ---- dngulo 64
- - referencia 14 ---- cnnlidad de movimiento 182
---- fucrz.a 9S
P3r~bola 133 ---- longitud 38
Periodo 66 ---- masa 114
Pesaje 117 ---- momento de fuerza 172
Peso 117, 139 ---- potencia 217
Polencia 217 ---- tiempo 39
Principio de conservoci6n de 1• ca111idad ---- trabajo 193
de movimiento 185 -- -- velocidad 39
---- - energia 21 t, 221
-- la rclauvtdod de Gallico 164 Vatio 217
Problema fundnmciual de mcclnica 11, Yec:tor 16, 2S
16, 17, 49, 104, 127 - de dcsplninmicnro 16
Propulsión a chorro o por reacción 188 - rcsullante 20
Proyección de un vector J8, 2 t Velocidad 23, 24
Punto mnrcrinl 13 - nngulM 6S
- cósmica, primera 148
Rndián 64 - instantánea 42, 43
Regla de tos momen tos 172 - lineal 66
-- la palanca 174 - media 41, S2
Rendimiento 223
Rcwrrido de frenado 149 Zhukowkl N. E. 230
A NUESTROS LECTORES !

MIR edita libros soviéticos traducidos a l cspa~ol', inglés,


runcés, árabe y otros idiomas extranjeros. Entre ellos Ciguran,
las mejores obras de las distintas rama< de la ciencia y Ja
técnica; manuales para los centros de enseñanza superior
y escuelas tecnológicas; literatura sobre ciencias naturales
y mbdicas. También se incluyen monogralias, libros de Jivul-
gación cicnlííica y cicncia-licción.
Dirijan sus opiniones a la Editorial Mir, 1 Ri1.hsld p«., 2,
129820, Moscú, 1-110. GSP. URSS.
Para el cu r so complet o de física escolar, MIR
publ ica:

B. Bújovtsev, lk Klímontóvich, G. Mlákishev. "Flsica r


El manual contiene la exposición sistemática de lo~ fenómenos térmicos,
de la fisica molecular y de los fundamentos de la clcctrodinámic;i.
En el libro se profundizan y desarrollan las nociones acerca de la
estructura de la materia, expuestas en ''Flsica 1" y ''Física 2", además
se muestra que todos los fenómenos térmicos se subordinan u delennina-
das leyes. El descubrimiento de estas leyes ha pcmlitido utilizarlas en la
prflctica y .la técnica con la máxima efic:1cia.
La teorla cinético-molecular se cicplica ateniéndose :\ los fcnómcn05
térmicos que tienen lugar en los cuerpos macroscópiCO$ y l~.s prnpicdadcs
inlernas de éstos, asl como basándose en la idea de que todos los
cucr.P,OS están constituidos pÓr partlculas independientes que se mueven
caóticamente. Se dan los principales conceptos sobre la termodinámica y sus
principios básicos, que fueron establecidos por vla experimental, asi:nismo
se analizan las bases de la mecánica estadística.
En el apartado dedicado a la electrodinámica se introducen las ideas
básicas acerca de la naturaleza de los fenómenos electromagnéticos. Se
analizan los mecanismos de la corriente eléctrica en diferentes medios,
inelnye~do las descargas en un gas, los haces electrónicos en el vaclo,
los semiconductores.' En la parte dedicada al magnetismo se hace hincapié
al descubrimiento de la esencia de la interacción entre Ja materia y los
campos eléctrico y magnético, así como de su interrelación.
El manual está dotado de un extenso material ilustrnüvo, contiene
muchos ejercicios con las correspondientes soluciones, al final se dan algunos
trabajos de laboratorio para los alumcos.

l SS
G. Miúkl.~liev, tJ. D1íjovtsev. " Física 4"

En el m~1111al se ex ponen los cu rsos de oscilaciones y ondas, la óptica,


la fisica atómica y nuclear.
En el :1partatlo sobre las oscifociones y ondas se analizan las osci-
laciones mecánicas (libres y fon;idas); las oscilaciones cléctric:1s asimi~mo
las libres y las forzadas, es1as últimas son las que producen la corriente
clé:clrica :11lcm¡1; las ondas mecánicas y el son iclo; lns ondas elcclro-
magnélica.s.
En la parte dedicada a la óptic<1 se exponen las bases de Ja <in1ica
gcomélrica, de las ondas l11minos:1s, de la teoría especial de la relatividad,
de las radiaciones y los espectros, así como se estudian las acciones de
la luz y los cuantos luminosos.
En el apartado de flsica atómica y nuclear se trata de la eslructura
del átomo, la mecánica cuántica y la lisica del núc.lc;o atóm'!co con las
puticulas que lo integran.
Los aulores profundizan ya c;n u11 nivel teórico más elevado las no-
ciones sobre la c.~tructurn de la m3teria, las interacciones m;1gn.é1icas;
se in1ro<l11ce la noción sobre las diversas parlíc11las elementales -y sus
propic<ladc.5.
El manual contiene muchas ilustraciones, ejercicios e indicaciones para
realizar Jos trnb<1jos de l:tboratorio.

256