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El Informe

El concepto de informe, como derivado del verbo informar, consiste en


un texto o una declaración que describe las cualidades de un hecho y de los eventos
que lo rodean. El informe, por lo tanto, es el resultado o la consecuencia de
la acción de informar (difundir, anoticiar).

Por ejemplo: “Pídele al contador que me alcance el informe del último


trimestre”, “El diputado presentará un informe sobre la actuación del
ministro”, “El noticiero emitirá mañana un informe de los Juegos Olímpicos”.

Un informe suele ser algún tipo de documento que presenta información.


Dichos datos, por otra parte, surgen de una tarea investigativa. Un científico, por
citar un caso, puede escribir un informe después de alcanzar algún descubrimiento,
explicando los pasos que siguió y cuáles son sus conclusiones al respecto.

Por lo general, la finalidad del informe es, obviamente, informar. De todas


formas, estos escritos pueden incluir consejos u otros elementos que apunten a
la persuasión.

Los informes, por otra parte, pueden ser públicos o privados según el
objetivo de divulgación. En cuanto a los formatos de los informes, pueden
ser simples o complejos de acuerdo a su estructura y a sus contenidos.
En materia de previsión y futura realización proyectos se establece que es
fundamental lo que se da en llamar el informe final de investigación. Este, como su
propio nombre indica, recoge todo lo que ha sido el proceso de investigación
desarrollado así como los resultados que se han obtenido dentro del mismo.
Por ello, es fundamental que dicho documento cuente con una estructura y
una organización claramente delimitada y estipulada pues de aquel dependerá que el
proyecto sea comprensible, se considere oportuno, se vea la necesidad que existe de
él y finalmente se dé luz verde a su puesta en marcha.

Tal circunstancia establece, por tanto, que todo informe final de investigación
debe contar de manera irremediable con un conjunto de apartados donde se
encuentren la correspondiente portada, el índice, la introducción, el resumen, el
cuerpo del trabajo, las conclusiones alcanzadas, las recomendaciones estipuladas, los
anexos con documentación adicional pero muy importante y, por supuesto, la
bibliografía.

Tanto para este tipo de informes como para cualquiera otros se establecen una
serie de recomendaciones o consejos de cara a conseguir que aquellos cumplan los
objetivos que se han marcado y sean lo más atractivos posibles para el receptor de
los mismos. Así, por ejemplo, se estipula que es muy buena opción el apostar porque
en ellos se encuentren diversos materiales tales como fotografías, diagramas y tablas
de datos.

¿Por qué? Porque gracias a dichas herramientas serán más fácilmente


comprensibles los contenidos que se exponen y desarrollan. Y eso sin olvidar otro
aspecto fundamental: la redacción debe ser clara, concisa y ordenada.

En el ámbito del derecho, por otra parte, un informe es una exposición que
un fiscal o un letrado realiza ante los jueces que tienen la responsabilidad de emitir
el fallo de un proceso judicial.
El término informe, por último, puede tener su origen en el latín informis. En
este sentido, hace referencia a algo que no dispone de la forma o de la apariencia
que debería tener debido a su naturaleza.
¿CÓMO HACER UN INFORME?

La finalidad de elaborar un informe es sumamente variable, aunque siempre


presupone la eventual necesidad de poner en conocimiento de otros algo sucedido.

En el informe escrito debe primar el lenguaje formal e informativo, con una fuerte
carga de objetividad derivada de la idea de que lo que se brinda allí se corresponde
con la realidad, y podría ser utilizado para conocer a fondo hechos ya sucedidos, y
anticipar lo que aún no ocurrió.

El informe aporta datos que permitirán una mejor comprensión del asunto al
que se refiere, brindando una explicación lógica sobre los métodos empleados y
recomendando o proponiendo la mejor solución para el hecho tratado. En cuanto al
formato, los hay desde la simple enunciación de los asuntos tratados, hasta formatos
de mayor complejidad que incluyen tablas de contenido, gráficos, diagramas,
imágenes, fotografías, extractos, apéndices, resúmenes, hipervínculos, notas al pie
de página, referencias, entre otros. Como todo medio de comunicación, el informe
consta de sus respectivas partes:

Título
El título no debe ser muy largo, pero sí lo suficientemente atractivo y apropiado para
informar sobre el contenido del informe. Es la parte primera que el lector observa, y
probablemente la que más llama su atención.

En el título se sugiere evitar el uso de los artículos El y La como palabra primera,


para poder identificar el trabajo con mayor facilidad en los listados alfabéticos.
Portada
La parte inicial del informe es la portada, que ocupa la primer hoja, a la que no debe
asignarse número de página, encabezado ni pie de página. Debe estar escrita en el
centro de la página y constar de los siguientes elementos:

o Título del informe

o Logo de la institución si fuere realizado por parte de una organización


o Nombre del autor o del departamento correspondiente. (Si los autores fueren
varios deben enumerarse en forma alfabetizada colocando primero el apellido
y luego los nombres).

o Lugar y fecha en que se presenta el informe

Índice
El índice estará colocado detrás de la portada. Deberá consignar la enumeración
correlativa de los capítulos (si los hubiera) y las secciones en que estará dividido el
informe.

El índice muestra la estructura del informe con el total de páginas que contiene,
y da una idea panorámica al lector de la naturaleza y contenido del texto. Tiene que
indicar las páginas donde puede encontrarse cada tema para facilitar la localización
rápida y permitir la puesta en contacto con el contenido global del informe.

Introducción
La introducción es una especie de guía facilitadora y motivadora de la lectura del
informe. Si bien debe escribirse en forma concisa, tiene que ser lo suficientemente
atractiva para generar la curiosidad del lector. Su fin es establecer un contacto inicial
con el contenido del texto, y ofrecer una orientación a quien lo lee.

La introducción es una exposición sintética del contenido del informe, donde se


expresan, en forma resumida y sintética, las ideas principales que luego serán
desarrolladas en el cuerpo del texto. La introducción debe mostrar el perfil del
escrito, incluyendo los objetivos generales, la justificación del trabajo, los resultados
principales y las conclusiones.

La extensión de la introducción habitualmente varía entre las 70 y 150 palabras


como máximo, pudiendo tener el informe total unas 500 palabras.
La introducción no debe desarrollar el tema ni explicar las conclusiones, sino
aludir a la explicación del por qué del informe, sus objetivos principales, la
formulación de un plan global, y los criterios de análisis y valoración. La
introducción puede incluir los métodos utilizados para la recolección de datos, las
fuentes de información, la importancia del tema, el contexto en que fue investigado,
las limitaciones de la investigación.

Si el informe fuera muy técnico es especializado, puede dar cuenta del significado
de conceptos clave que permitan comprender las conclusiones o
recomendaciones. Si se trata de informes de mucha extensión, suelen incluirse
agradecimientos a entidades o personas físicas que contribuyeron a su realización, o
que aportaron datos e información para su elaboración.

Cuerpo
El cuerpo es la parte principal y más extensa del informe, la cual no puede faltar
nunca. Es el desarrollo y fundamentación lógica de la idea principal cuya hipótesis
da vida al informe. Su finalidad es la exposición minuciosa y paulatina de la
investigación, detallando los aspectos estudiados, analizados e interpretados en
forma valorativa de modo de cumplir el propósito o finalidad del informe.

Si bien el informe puede contener capítulos, secciones y partes, debe constituir una
unidad temática organizada de tal modo que se vea como un todo a lo largo del
desarrollo del texto. La información debe agrupar los temas en forma natural,
analizando los hallazgos que serán la base de las futuras conclusiones que se
formularán.

El cuerpo debe contener los datos e información recabada, la argumentación


lógica de las hipótesis que pretende desarrollar, y dar cuenta de las
comprobaciones prácticas realizadas, citando las razones que las respaldan. El cierre
del cuerpo del informe redondeará brevemente las ideas principales desarrolladas
para fijarlas en la mente del lector, anexando al final las recomendaciones o
sugerencias.

La escritura debe ser clara y concisa para facilitar la comprensión de quien


utilizará el informe para la toma de decisiones, recordando que no es el autor del
escrito quien resolverá sino que se trata de un instrumento que servirá como
herramienta para la decisión que tomará otra persona.

Conclusiones
En la etapa final de toda investigación deben señalarse las conclusiones. El autor
describirá brevemente las principales ideas que desarrolló en el cuerpo del texto y
los resultados concretos a los que arribó a lo largo de la investigación. Las
conclusiones resumen sintéticamente los puntos más significativos para el
autor, fundamentando recomendaciones, sugiriendo estrategias, planteando políticas
a seguir y medidas de acción a tomar para encontrar las soluciones a los problemas
que originaron la investigación.

Bibliografía
La bibliografía es la parte final del informe, que agrupa las fuentes consultadas
para llevar adelante la investigación y la redacción del informe.
Por ejemplo: Goleman, Daniel. La inteligencia emocional en la empresa, Segunda
Edición, Barcelona, Javier Vergara Editor, 1998.
Debe presentarse en forma ordenada y alfabetizada, pudiendo tratarse de
publicaciones, libros, boletines, revistas, periódicos, enlaces de internet u otras
referencias electrónicas. Entre los elementos que tienen que constar en la
bibliografía debemos mencionar:

o Autor (primero el apellido seguido de una coma, y luego los nombres)

o Título de la obra (debe estar subrayado y seguido de un punto)

o Número de edición (seguido de una coma)

o Lugar de edición (nombrar la ciudad seguida de una coma)

o Nombre de la editorial (seguida por una coma)

o Fecha de edición (colocar el año solamente y finalizar con un punto)

En los informes orales, existen algunas diferencias importantes:

 El orador deberá conocer muy bien el espíritu del informe, a qué quiere llegar
con esa minuta y cómo fue desarrollada la investigación.

 Deberá ser claro y breve, sin excederse en detalles, ni tampoco omitiendo


partes importantes. Aquí entran en juego los conocimientos sobre oratoria, pero lo
esperado es que con la misma estructura (introducción, cuerpo, conclusión), a
medida que vaya avanzando en su exposición, el oyente pueda anticipar la
conclusión.

 La bibliografía podrá estar a mano del informante, que acudirá a ella cuando
necesite reforzar la validez de sus afirmaciones.
CLASIFICACIÓN DE INFORMES

Independientemente de que se trate de informes escritos u orales, estos pueden


clasificarse de acuerdo con el destinatario o el ámbito para el que es elaborado:

 Informes técnicos: Son investigaciones sobre fenómenos sociales,


psicológicos, económicos, de grupos de personas, en general, adaptados para las
organizaciones que se nutren de esos datos. Tal vez el más conocido sea el censo,
que se realiza casa por casa periódicamente en casi todos los países, y que luego de
un tiempo de recopilación produce informes con distintos datos.

 Informes científicos: Tienen que ver con ciencias más duras, ya con un rol
más relevante de los conceptos técnicos, que probablemente permitan analizar
resultados y repensar el camino en el que se desenvuelve la ciencia.

 Informes de divulgación: Son aquellos que tienen la intención primera de


masificar su llegada: buscan adaptar resultados de investigaciones hechas con
procesos técnicos a las competencias de cualquier ciudadano, de modo de que pueda
acceder a la conclusión aun sin tener conocimientos técnicos.

CARACTERÍSTICAS DE UN INFORME

Es elaborado principalmente para informar, por lo que debe ser escrito con una
estructura enunciativa, y aunque también compone datos para transmitir los
resultados, el autor produce una interpretación a partir de estos que detalla en
la conclusión.

Es importante que el autor realice una fundamentación argumentativa firme que


sustente sus afirmaciones conclusivas y también a sus recomendaciones y que
también queden demostradas con el análisis de los datos estadísticos presentados.

Las características principales de un informe son:


 Es el resultado de un requerimiento o solicitud de un superior o cliente. Está
dirigido a una persona o grupo de personas que poseen la obligación de leerlo y
evaluarlo.

 Se realiza para con el fin de ser la base especifica que aporta información
relevante a la hora de tomar decisiones.

 Generalmente contienen tablas, cuadros, gráficos estadísticos y otras formas


para la clasificación, organización y presentación de los datos.

Etapas de confección de un informe

Se pueden distinguir distintas etapas para la realización de los informes: El


inicio se da con la determinación de cuál es la información que se necesita como
base fundamental del informe.

Luego, se da la definición de las distintas actividades que se van a llevar a


cabo, aquí se determinan cuáles van a ser las fuentes de información viables, la
evaluación de los recursos materiales con los cuales se cuenta y la administración de
los recursos humanos.

En tercer lugar se da la etapa de recolección de datos y la obtención de la


información necesaria. En cuarto lugar se realiza el análisis de los datos, su
selección y descarte de datos que no sirven a la cuestión, su organización y
comparación. Le prosigue su evaluación y la verificación.

En quinto lugar está la síntesis como producto del análisis, aquí se busca
consolidar los resultados e integrarlos según la temática seleccionada. En esta etapa
también se realizan los distintos gráficos que representan los resultados obtenidos.

Por último se da la organización y elaboración del informe escrito,


incorporando los elementos que consideramos pertinentes para la demostración de
los mismos.

Otros significados

Hay dos ámbitos en los que la palabra informe tiene un sentido muy específico:
Derecho: En el derecho, se entiende por informe al estudio que decreta el
tribunal a pedido de alguna de las partes, que se presenta cuando existe alguna
cuestión de difícil solución.

Contabilidad: En la contabilidad, se conoce como informe al documento


presentado junto a los estados financieros una vez terminado el ejercicio contable,
que complementa y explica en palabras lo mostrado en esos documentos.