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HACIA UNA ERA

POST-MEDIÁTICA
Ontologia, política y ecología
en la obra de Félix Guattari

Francisco José Martínez

MONTESINOS
ENSAYO

F.n HA( I\ UNA I HA i'osi-MIDIAIK.A L'rancisco losé Martíiuv. l i a z a
uii p a n o r a m a del c o n j u n t o d o la o b r a d e I tMix ( i u a t t a r i , a l e n -
liiiMido (MI p r i m e r lugar a s u s a p o r t a c i o n e s al análisis i n s t i t u -
cional. s u s críticas al p s i c o a n á l i s i s y su nociíHi tle esciuizoaná-
lisis; c o n t i n u a n d o jior s u s t r a b a j o s filosíincos llevados a c a b o
en c o l a b o r a c i o n c o n (¡illes I )eleuze; y c o n c l u y e n d o c o n s u s tra-
b a j o s políticos, e s p e c i a l m e n t e los realizatlos e n c o l a b o r a c i ó n
c o n Ibni Negri, y su visiíin d e la e c o l o g í a c o m o e c o s o l í a .
Un repaso, p u e s , c o n c i e n z u d o , d e u n a o b r a cjue se d e s a r r o l l a a
lo largo d e la s e g u n d a m i t a d del siglo XX y q u e t i e n e s u s p r i n c i -
p a l e s e t a p a s m a r c a d a s p o r los a c o n t e c i m i e n t o s t u n d a m e n t a l e s
del siglo e n Francia: La l i b e r a c i ó n del p a í s i r e n t e a las t r o p a s
a l e m a n a s y el m o m e n t o e u l o r i c o t | u e sigui() e n los a ñ o s cin-
c u e n t a , es decir, la é p o c a e n cjue ( í u a t t a r i d e s a r r o l l a s u s a|)()r-
t a c i o n e s al p s i c o a n á l i s i s q u e d e s e m b o c a n e n el est|ui/.()análi-
sis; el M a y o del 68; los a ñ o s o c h e n t a , c o n el d e s e n c a n t o i r e n t e
a la e x p e r i e n c i a del g o b i e r n o d e la izc|uierda y la p o s t e r i o r d e r e -
cbizaci(')n d e la política y la c u l t u r a ; y p o r ú l t i m o u n a e t a p a en
la cjue (iuattari explore') n u e v a s f o r m a s tie h a c e r política, a b r i é n -
d o s e a los n u e v o s m o v i m i e n t o s sociales, e l a b o r a n d o u n a origi-
nal retlexiíin s o b r e la e c o l o g í a y e n l o c a n d o la n u e v a lase ilel
c a p i t a l i s m o en u n a f o r m a tiue s e a s e m e j a m u c h o a n u e s t r a s
a c t u a l e s retlexiones s o b r e la g l o b a l i z a c i o n .

ISHNftd.ílliR'íl77-9

© Francisco José Martínez, 2 0 0 8
Edición propiedad de Ediciones de Incei-vención Cultural/Montesinos
Diseño: Miguel R. C a b o t
Revisión técnica: Isabel L. Arango
ISBN: 9 7 8 - 8 4 - 9 6 8 3 1 - 7 7 - 3
Depósito legal; B - 3 0 . 4 5 0 - 0 8
I m p r i m e Lirapergraf, S.A.
Impreso en España

-Rizo ma -7- . ANÁLISIS I N S T I T U C I O N A L Y ESQUIZOANÁLISIS a) Primeras experiencias reformadoras: de la Liberación hasta 1960 b) Política del Sector c) La Red d) La Borde e) Guattari y la antipsiquiatría f) Guattari y el lacanismo g) El análisis institucional h) La noción de inconsciente del esquizoanálisis i) La crítica de Guattari al psicoanálisis en las obras conjuntas con Deleuze Capítulo 3. Lacan. Nuevas esperanzas. La nueva ecología. PRESENTACIÓN Contexto histórico y cultural: Tras la Liberación. Los años de hierro. Capítulo 2. Los diversos tipos de representación II.-La noción de multiplicidad 2.-CAPITALISMO Y ESQUIZOFRENIA: EL A N T I E D I P O 1 .-Producción y máquinas deseantes 2. M O D E L O S O N T O L Ó G I C O S 1. CARTOGRAFÍAS DEL DESEO OBRAS ESCRITAS J U N T O A GILLES DELEUZE I. Política: crítica del capitalismo.-Las diversas clases de síntesis 3.-La filosofía de la historia como semiótica.Capítulo 1. Mayo 68. Obras en solitario. Obras conjuntas con Deleuze.-MIL MESETAS 1 .

universos) 112 3.-Diagrama 109 2. o la continuación de la política guattariniana en la actualidad 160 ECOLOGÍA 164 -La ecología generalizada o ecosofía -Paradigma ético-estético no cientificista -Pluralismo: heterogénesis -Integración entre la ecología ambiental.-Caosmosis y heterogénesis 118 Capítulo 5: P O L Í T I C A Y E C O L O G Í A 127 L-Introducción 127 2.-Integración de la política y el psicoanálisis: (Mayo del 68: el grupo 22 de marzo. phylum. rostridad y haecidad: la constitución de la subjetividad 68 5. transversalidad. 3. máquina de guerra/aparato de Estado) 137 4.-Los cuatro funtores (flujos. territorios.-Análisis del capitalismo 144 -El capitalismo en el AntiEdipo 145 -Sistemas.-KAFKA.-Estratos y plano de consistencia 66 4. OBRAS ESCRITAS EN SOLITARIO P O R FÉLIX GUATTARI 107 1. estructuras y procesos en el capitalismo 151 5.^¿QUÉ ES FILOSOFÍA? 93 Capítulo 4: M O D E L O S O N T O L Ó G I C O S 11.-Devenir 80 6.-Espacios lisos y espacios estriados 84 III.-Las nuevas alianzas 155 EXCURSO: Imperio. POR U N A LITERATURA M E N O R 87 IV.-La oposición de izquierdas 127 3.-Ritornelos. la ecología social y la ecología mental Capítulo 6: EL PARADIGMA E S T É T I C O 173 CONCLUSIONES 189 BIBLIOGRAFÍA 195 -8- .

Otro giro importante de la obra de nuestro autor lo constituye Mayo del 68. A continuación vie- nen los años ochenta. atendiendo en primer lugar a sus aportaciones al análisis institucional. momento al que se debe su invención de la micropolítica y la importancia concedida al análisis del deseo. En primer lugar. Por último^ y hasta su -9- . Y su visión de la ecología como ecosofía. con el desencanto frente a la experiencia del gobierno de la izquierda y la posterior derechización paulatina de la política y la cultura francesa y no sólo francesa. especialmente los realizados en colaboración con To- ni Negri. y concluyendo con sus trabajos políticos. continuando por sus trabajos filosóficos lleva- dos a cabo en colaboración con Gilles Deleuze. la li- beración del país frente a las tropas alemanas y el momento eufórico que siguió en los años cincuenta. La obra de Guattari se desarrolla a lo largo de la segunda mitad del siglo XX Y tiene sus principales etapas marcadas por los acontecimien- tos políticos fundamentales del siglo en Francia. El presente trabajo tiene por objeto hacer una presentación del conjunto de la obra de Félix Guattari. Afios en los que Guattari desarrolla sus aportaciones teóricas y prácticas al desarrollo y modificación del psicoanálisis en dirección a un análisis institucional entendido como esquizoanálisis. el manifiesto filosófico de Mayo de 68. Fue en esta época cuando comienza su relación con Deleuze y la redacción del AntiEdipo. sus críticas al psicoanálisis y su no- ción de esquizoanálisis. PRESENTACIÓN 0.

en conflicto con lo otro. en el lacanismo después. 2. lo propio sólo surge a partir de lo otro. abriéndose a los nuevos movimientos sociales. la experiencia con los esquizos son los cuatro cam- pos teóricos y los cuatro modos de vida que el propio Guattari' confie- sa que le constituían cuando encontró a Deleuze. un pensa- miento que siempre fue seguido de la acción militante. y que lo mismo. Pròlogo a Cartografías del deseo. y que además es el resultado de la conjunción de materia- les múltiples y. ía idea de que el pensamiento nunca es puro sino que surge a partir de la realidad en toda su riqueza y pluralidad. Cf. Las enseñanzas de Lacan del que fue analizante. "Sur capitalisme et Schizophrenie. Guattari defenderá siempre la hete- rogénesis. p. su recepción ori- ginal y atrevida de la obra de Sartre y su fecundo diálogo con Deleuze son las principales fuentes de las que bebe su pensamiento. en el análisis institucional a lo largo de toda su vida y en el movimiento ecologista al final. Por eso. con el que trató si no de unificar estos cuatro polos al menos de recomponerlos j hacerlos resonar entre sí. es decir la ¡dea de que lo originario es lo otro. G. 1. Entretien avec Felix Guattari et Gilles Deleuze" en L'Arc. prematura muerte en 1992. en el trotskis- mo primero. dedicado a Deleuze. Ese pensamiento militante retomó del estructuralismo (al que siem- pre cridcó sin embargo su somedmiento al imperialismo del signifi- cante) la tendencia al bricolaje^ es decir. a veces. la psicoterapia institucional en la clínica La Borde. heteróclitos. "Un bricolaje existencial". p. que él denominó Capitalismo Mundial Integrado y que era una versión avant U lettre de nuestras actuales reflexiones en torno a la globalización. 48. Guattari exploró nuevas formas de hacer política. Guattari entraba en contacto con todas las ciencias y las arres y no sólo con la filosofía o el psicoanálisis para elaborar sus 1. 8. Kaminski. La oposi- ción de izquierda. Cf. -10- . 1972. lo exterior. la enseñanza de Lacan. y elaborando una original reflexión sobre la ecología y un enfoque de la nueva fase del capitalismo. 49.

o más bien. se encuentra sepultado por ésta^ 3. Los diagramas son un paso más en el proceso de desterritorialización progresiva que lleva de las imágenes icónicas a los puros signos sin referente fijo que aparecen en las ecuaciones matemáticas. En las sociedades capitalistas que han perdido la polisemia de la expresión el yo está siempre unido a la persona. ejemplo de las cuales son la escritura musical o las ecuaciones matemáticas que se utilizan en las ciencias físicas. filosóficos. mientras que el yo es una aglomeración no discursiva de diversos territorios existenciales que conecta elementos heterogéneos: el cuerpo. G. La pregunta que trataba siempre de res- ponder en sus análisis era: ¿cómo funciona?. El objetivo fundamental de Guattari siempre fue el de contribuir a la constitución de un nuevo tipo de subjetividad. una subjetividad ya no individual sino de grupo. 17-18. Cf. y en la que se fundieran los referentes psi- coanalíticos y los políticos.. 4. más atento al uso de los conceptos que al mero significado de los mismos. -11- . pp. la persona siempre está conectada con la imagen y. utilizando una lógica maquínica. es decir. Entrevista con Juan Luis Martínez del 19-05-1991 en Chile. Esta apuesta por la pragmática se muestra en la utilización que nuestro autor hace de la noción de 'dia- grama que retoma de Peirce^ y a la que despoja de sus elementos icó- nicos para convertirla en la base de su noción de 'semiótica a-signifi- cante. En ese sentido nuestro autor separa la per- sona del yo. "Introduction" a The Guattari Reader. Genosko. el espacio. y no ¿qué significa? Su enfo- que era más pragmático que semántico. etc. Tomaba sus nociones de un variado número de registros. y luego las some- tía a una deriva conceptual con el objeto de hacerlas suyas y ensamblar- las con el resto de su pensamiento. que buscaba más que la pura coherencia lógica. la capacidad de fun- cionar de manera acompasada. en última instancia con el poder. Cf. la etnia. científicos o artísticos. Los diagramas más que puras imágenes icónicas son conjuntos de signos capaces de expre- sar las articulaciones funcionales de los diversos sistemas. conceptos filosóficos o analíticos.

económico y polí- tico más que con los referentes familiares y míticos que privilegia el psicoanálisis. El deseo es siempre in- fraestructural. ¿cómo aprovechar los resultados del psicoanálisis en la política?. y. el personal y el histórico. Prefacio. organiza desde dentro a la economía. por fin ¿cómo concebir y construir grupos terapéuticos y políticos a la vez? La problemática de los grupos la introduce Guattari a partir de las opuestas nociones sartrianas de grupo-sujeto y grupo-sometido. Mien- tras que los grupos-sometidos se cierran al exterior mediante mecanis- mo de exclusión y una jerarquía interna rígida e inamovible que les pro- porciona la ilusión de sentirse eternos. Su noción de una economía deseante conjuga los dos aspectos: el individual y el social. Nunca aceptó la separación entre infraestructura y superestruc- tura. . Los grupos-sujeto son agentes colectivos de enunciación. Los grupos sometidos se constituyen me- diante una estructuración totalizadora y unificante. Su noción de análisis es siempre institucional. es decir su exposición al cambio y en última instancia a la propia desaparición. ex- presan el deseo de sus miembros y dan origen a instituciones finitas con conciencia de sus límites. y por ello evitan toda totalización y toda jerarquización rígida. C o m o vio con clarividencia Deleuze en su prólogo a Psicoanálisis y transversalidad^. Por ello.1 2 - . 14. C£ Deleuze. siempre lo es de una institución y se da en el seno de una institución. "Tres problemas de grupo". de toda totalización excluyente y de toda unificación que aplaste la plu- ralidad. la conjunción entre análisis y política da lugar a tres órdenes de problemas: ¿Cómo introducir la política en la práctica psi- coanalítica?. en cambio producen 5. Guattari nunca aceptó la dicotomía entre lo privado y lo público. Psicoanálisis y transversalidad. Los grupos-sometidos. El inconsciente se relaciona directamente con el campo histórico. Guattari siempre relacionó sus dos militancias: la analítica y la política. los grupos sujetos asumen la fmitud y la contingencia. p. mientras que los grupos-sujeto se constituyen huyendo de toda estructuración definitiva. entre nuestras pequeñas neurosis personales y el gran delirio de la historia humana.

Ontologia y diferencia: la filosofìa de Gilíes Deleuze. como la de rizoma. ElAnttEdipo y Mil Mesetas. -13- . resquebrajando su dominio. En 1969 comienza su colaboración con Gilles Deleuze. sojuzgan el deseo de sus miem- bros y generan instituciones que se dan como eternas. un libro de recapitulación. Martínez. Orígenes. fruto de la cual han sido cuatro libros esenciales en la filosofía del siglo XX. cuer- po sin órganos. deslindándola ó. sin embargo. Mi- noría es todo lo que se separa del patrón de medida y en ese sentido se opone y subvierte lo mayoritario. estratos y plano de consistencia. de madurez. F. adaptadas en cada caso a la tarea concreta que haya que afrontar.^ El escrito sobre Kafka declina los diferentes niveles de la noción de minoría'. La transversalidad no es. la tarea perenne de la filosofía. sino cuaUtativo. supo- nen un esfuerzo por elevar al nivel del concepto. 287-360. que elabora el esquizoanálisis como alternativa. La minoría no pretende suplantar a lo mayoritario convirtiéndose a su vez en una nueva mayoría sino que procura infestarlo y trabajarlo desde dentro. en el que se trata de responder a la eterna cuestión de ¿qué es la filosofía?. entendida no en un sentido numérico. Los dos tomos de 'Capitalismo y esquizofrenia". un devenir que lo transforma de manera mole- cular. sino más bien el esfuerzo por establecer una jerarquización y una unificación flexibles. Por su parte. la disolución de toda estructura y toda jerarquía. móviles. 1987. Por último. Mil Mesetas es un tratado de ontologia en el que se elaboran una serie de categorías claves. el devenir. máquinas abs- tractas y dispositivos concretos. d AntiEdipo. La noción de transversalidad alude precisamente a ese esfuerzo por evitar toda totalización y toda unificación demasiado rígida y jerarqui- zada.unos enunciados repetitivos e inertes. imperceptible. espacios lisos y estriados. Madrid. especialmente la Parte IV. J. La crítica del psicoanálisis y de un cierto marxis- mo son los ejes de un escrito. pp. introduciendo en el patrón mayoritario una deriva. Cf. 2. etc. las novedades que en el capitalismo contemporáneo han acaeci- do desde mayo del 68.

son modos de ordenar lo real. El pensamiento propio de Guattari se muestra en una serie de li- bros que van de La revolución molecular y El inconsciente maquínico has- ta Caosmosis. lo femenino. el devenir (mujer). cartografi!a. así como la cons- tatación del carácter maquínico del mismo. símbolo no representativo. la micropolítica del deseo.y conectándola a la vez por un lado del discurso científico y por otro de las prácticas artísticas. de lo molecular. lo animal. como un programa -14- . prepersonal del deseo. En todas estas obras se comprueba un esfijerzo por desarrollar los análisis en el nivel molecular. Estos análisis se sitúan más que en el plano de la historia que es el plano de los grandes conjuntos. pasando por Cartografías Esquizoanalíticas. El diagrama en tanto que modelo de las semióticas a-significantes. de vencerlo gra- cias a la instauración de un plano secante que lo atraviese'. planos que arrojamos sobre el caos para introducir en el mismo cierto orden. de conjurar el caos. 3. flujos. plano de consis- tencia.. que es la Naturaleza. variedades sensibles producidas por las artes. lo maquínico. En estos textos se van elaborando una serie de conceptos: lo molecular. El deve- nir por excelencia es el devenir mujer. como un flujo que pasa de una máquina a otra como algo ligado esencialmente a la producción más que a la presenta- ción. las naciones. en el plano del devenir que es el plano imperceptible. El devenir es el surgimiento de lo nuevo por deriva de lo antiguo. las etnias. el desarrollo de las potencialida- des que nos abren a lo otro. El deseo siempre aparece en dispositivos maquínicos. los ritornelos. que actúa sobre lo real. variables fijncionales propias de las ciencias.. al menos parcialmente. las semióticas a-significantes. universos y territorios). las cuatro categorías coordenadas (Phylum. tal como se nos muestra a los hombres. el caosmos. El devenir es el despliegue de lo virtual que es real (no meramente posible) sin ser ac- tual. Variaciones conceptuales de la filosofía. diagrama. las clases. Tanto la filosofi!a como las ciencias y las artes no son más que redes. un cosmos que deja traslucirse el caos del que proviene o un caos que se concreta en un cosmos ordenado. de instaurar un caosmos'. etc. como virtualidades que llevamos en nosotros sin desarrollar. lo infanril.

No hay privilegio de la ciencia con relación al arte o a la filosofía. pero por otro abriendo líneas de fuga al deseo que generan mutaciones procesuales. el carácter necesariamente abierto de la expansión maquínica. los cuales provienen de los anteriores a través de procesos de desterritorialización Por otra parte. los tres son tres formas de explorar lo real. señalando la imposibilidad de una clausura absoluta. De igual manera. Ya en ¿Qué es la filosofía? nuestros autores habían equiparado la filosofía. como un agu- jero negro amenazador de cualquier tipo de orden por perfecto y com- pleto que parezca. phylum maquínicos abstractos. que conecta los distintos planos entre sí. El reino de lo energéti- co es el de los flujos y los territorios. El plano de consistencia en contraposición a los estratos es el plano de las intensidades. mediante la introducción de orden en el mismo dando lugar a la complejidad. respectivamente. exhibien- do. pero. flujos materiales y de signos. del continuo de intensidades que permite el paso de un estrato a otro. dando lugar por un lado a un territorio existencial. mientras que los phylum y los universos pertenecen ai ámbito de lo po- sible. Por su parte la caosmosis alude al proceso que permite al cosmos salir del caos. por ejemplo. los tres proyectan redes de inteligi- bihdad sobre una realidad que sin dichas redes se presentaría como caó- -15- . las cuatro categorías que articulan Cartografías esquizo- analíticas'. al cerebro. En estas obras Guattari se decanta por un paradigma ético-estético en detrimento del cientificismo que siempre ha aquejado a los plantea- mientos izquierdistas y revolucionarios. pues. mientras que el ámbito de lo propo- sicional es el de los phylum y los universos. Por último. los flujos y los territorios pertenecen al ámbito de lo real. la ciencia y el arte como tres vectores cuya conjunción da lugar al pensamiento.informático. Los ritornelos son elementos que se repiten marcando la continuidad del devenir. el carácter creador e inventivo de la praxis que se propone la aproxima al arte. universos incorporales y territorios existenciales. La apuesta por la subjetivación individualizadora hace que los aspectos sensibles y sensuales pasen a primer plano. al mismo tiempo es un recordatorio de que el caos nunca se conjura del todo y permanece siempre ahí.

En esta época las subjetividades no son someti- das desde el exterior por imperativos económicos sino que son consti- tuidas desde el interior conforme a las necesidades del capital Frente a tsxa nueva etapa del capitalismo. El último punto que vamos a abordar es el análisis que Guattari lleva a cabo del capitalismo contemporáneo y las alternativas políticas y ecológicas que propone. construir aparatos políticos transformadores -16- . Esta nueva época del capi- talismo supone no sólo la subsunción formal del proceso productivo al capital sino la subsunción real del conjunto de la vida a las categorías y parámetros capitalistas. Guattari (en conjunción con Negri) propone la constitución de nuevas alianzas que permitan la apertura de nuevos espacios de libertad. luchar por el con- trol del tiempo de trabajo y del tiempo vital. oponerse a la represión estatal que no por ser más difusa deja de estar presente. fiandada en los principios de la equivalencia generalizada. los tres tipos de disciplinas generan modelos complejos específicos que contribuyen a ordenar y a construir la realidad. Nuestro autor distingue tres períodos esen- ciales en el desarrollo humano: la época de la cristiandad europea basa- da en una relación estrecha entre la Tierra y el Poder. la época de la des- territorialización capitalista de los saberes y de las técnicas.dea. Cinco tareas se presentan fren- te a los movimientos sociales y políticos que luchan contra esta nueva fase del capitalismo: redefinir la institución salarial. 4. La apuesta meto- dológica de Guattari va a contracorriente en su esfiaerzo por imponer en las ciencias humanas y sociales paradigmas ético-estéticos en detri- mento de los paradigmas dominantes que pretenden emular a las cien- cias físico-matemáticas. esta noción de Guattari se corresponde con la actual globalización. la época de la informati- zación planetaria que abre la posibilidad de que una procesualidad crea- dora y singularizadora se convierta en la nueva referencia básica en una nueva época postmediática. Es en esta tercera época donde surge el Ca- pitalismo Mundial integrado que unifica el mercado mundial y lo somete a un control para-político supraestatal que des territorial iza el papel de los Estados nacionales. Como vemos. luchar de forma permanente por la paz.

en tanto que gestión de las relaciones con lo otro: el medio ambiente. Sólo estas revoluciones permitirán la constitución de unas nuevas subjetividades post-mediáti- cas capaces de desarrollar sus potencialidades de singularización en el ámbito individual y colectivo. Las tareas anteriores se resumen en tres proposiciones: reorientar las alian- zas del proletariado según el eje Norte-Sur. luchar contra la guerra fortaleciendo los movi- mientos mundiales a favor de la paz. social o cultural ca- paz de reorientar los modos de vivir y de producir de una manera com- patible con el entorno físico. la sociedad y la cultura. inventar y construir nuevos territorios de deseo y de acción política capaces de desmarcarse del Es- tado y del capitalismo. -17- . No podrá haber una respuesta a la crisis ecológica actual si no hay una auténtica revolución política. social y cultural. la actualidad del programa es evidente En esa nueva forma de hacer política la ecología en todos sus niveles adquiere un carácter central. Aunque la propuesta inicial es de 1989. analizadores del deseo más que sinteti- zadores homogeneizantes que aplasten la pluralidad de los deseos. Guattari propone la ecosofía como una articulación ético-política entre los tres niveles de la ecología: la ecología medio-ambiental.capaces de desarrollar las tareas anteriores. que sean más máquinas de guerra que aparatos de estado. la ecología social y la ecología mental o subjetiva.

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-19- . "Sobre las relaciones enfermeros-médicos" de 1955. médicos freudianos y militantes marxistas (PT. El objetivo fundamental de ia época fiie el ir hacia los enfermos y para ello se acudió a una serie de terapias variadas que iban desde el psicoa- nálisis hasta la ergoterapìa. en PT. Guattari y Oury. Las etapas fun- damentales fueron: de la Liberación hasta 1960. Cf. De igual manera. ESQUIZOANÁLISIS Y ANÁLISIS I N S T I T U C I O N A L Para entender las posiciones teóricas y políticas de Guattari conviene tener en cuenta los principales hitos de las reformas psiquiátricas que se fueron sucediendo en Francia a partir de la Liberación. 29. y la Red a partir de 1975. A) PRIMERAS EXPERIENCIAS REFORMADORAS: DE LA LIBERACIÓN HASTA 1 9 6 0 Una de las experiencias pioneras fue la que R Tosquelles desarrolló en Saint-Auban' tras la liberación debido a la conjunción de intelec- tuales surrealistas. se empezó a prestar atención al papel de los enfermeros procediendo a una tímida democratización de la vida interna del hospital que sustituía la rígida jerarquía dominada 1. es decir las terapias que se basaban en el tra- bajo de los enfermos. 56). la política del Sector de los años sesenta.

de médicos freudia- no« y de militantes marxistas (PT. 226). Su principal aportación consistió en transformar los grandes hospitales (AI. el interés de los en- fermeros por desempeñar un papel más relevante en el tratamiento de los enfermos correlativo de un mayor empeño puesto en su formación. y el soporte legislativo e institucional de algunos funcionarios del Mi- nisterio de Salud que aspiraban a transformar el carácter vetusto del hospital psiquiátrico tradicional. por los psiquiatras por la idea de un equipo terapéutico en el que todos los miembros eran importantes. Por último. 56) lo que produjo una politización de la psiquiatría y una apertura de los cerrados muros del asilo hacia la sociedad a la cual había dado la espalda hasta el momento. En estas primeras experiencias se produce una reconciliación entre las prácticas psiquiátricas y hospitalarias tradicio- nales 7 el psicoanálisis. se llevó a cabo una apertura hacia la población conectando la vida del hospital con su entorno social (PT. 58) dando lugar a las primeras formas de la terapia insti- tucional mediante la humanización del asilo clásico. Este cambio conllevó la preocupación por la formación de los enfermeros a la que hasta ahora apenas se había concedido importancia. (RM. constituyeron la primera revolución psiquiátrica francesa y su posibilidad se debió a las energías generadas por la Liberación que permitió la feliz conjunción de los esfuerzos transformadores de algunos psiquiatras progresistas. 29) y desarrollando los tratamientos domiciliarios. La politiza- ción y socialización de la enfermedad mental partía del convencimien- to de que había que revisar la idea misma de la cura individual ya que el acceso directo al individuo no es posible. 52) y una socialización de la cura. Se pasa del burocratismo clásico a la apuesta por la creatividad institu- cional. -20- . sino que hay que proceder a una institucionalización (PT. Estas primeras ex- periencias fueron revolucionarias. 148-149) Es- tas primeras experiencias se debieron a la conjunción de las aportacio- nes teóricas y práctica de intelectuales surrealistas. 57) y También se produjeron cambios en la vida interna del hospital con el surgimiento de los clubes terapéuti- cos intrahospitalarios. (PT. (PT.

den- tro de lo posible. El objetivo de estas experiencias era ya la despsiquia- trización de la locura.000 habitantes. 142-143). enfermeros y enfermos. (RM. se dan pasos de gigante en la democratización interna de las instituciones hospitalarias con la vista puesta en la autogestión de la psicoterapia por parte de la comunidad de médicos. los talleres protegidos. En esta fase no se va ya hacia los enfer- mos sino que se parte de los propios interesados. Por otra parte. que Guattari contempla como una proliferación del superyo que se despliega por to- das partes. Ambas tendencias vacían los grandes hospitales dando paso a una miniaturiza- ción y molecularización de la institución psiquiátrica. Esta reforma constituye una politización consciente de la gestión de la locura. debida a la conciencia creciente de los aspectos sociales y políticos de la misma. el creciente uso de los neurolépticos utilizados como camisas de fuerza químicas permite el tratamiento domiciUario de los enfermos. c) LA RED En la estela de los acontecimientos de Mayo del 68 y como alterna- tiva a la política del Sector surge en Bruselas en 1975 la Red que pre- tende asegurar la circulación de información acerca de las experiencias de renovación psiquiátrica que se iban desarrollando al margen de los marcos oficiales. aunque de forma paralela. a la vida social de la que hasta ahora había estado excluido. las visitas médicas a domi- cilio. De igual manera. En estos momentos es cuando proliferan los hospitales de día. El gran hospital deja paso a pequeñas instalaciones que se hacen cargo de un territorio o sector de unos 60.B) POLÍTICA DEL SECTOR En la prolongación de la experiencia de la Liberación que hizo saltar por los aires la idea de los grandes hospitales asilares se produce la expe- riencia del Sector en los años sesenta. En este sen- -21- . no se habla por ellos sino que se les deja hablar por sí mismos. con el objetivo de sacar al loco del manicomio y devolverlo.

y campo de experimentación teórica y práctica del análisis institucional. La cocina. La ecología mental se dobla de una eco:olog(a social y viceversa: los cambios mentales se apoyan y cóndi- los cambios sociales y éstos reafirman aquellos. 228). del enfermero. Lo patológico no sólo se pone en cuestión a sí mismo. etc. D) LA BORDE Guattari pasó la mayor parte de su vida trabajando y viviendo en la clínica de La Borde. Esta experiencia replanteó el papel de la hospitalización. Esta colectivización del análisis supuso una revisión profunda de los papeles profesionales. Se recupera a la totalidad del personal de la clínica para un pa- pel terapéutico específico. de los auxilia- res. los talleres ocupacionaJes. y en re- sumen todos los ámbitos de la institución se invisten de una capacidad terapéutica. sino también a la pretendida nor- malidad. Se trata no sólo de destruir los muros del asilo sino también los muros de la pro- pia profesionahzación psiquiátrica. El enfrentamiento cara a cara con la locura produce una interpelación al conjunto de las prácticas sociales que tienen que ser repensadas y reexperimentadas. De igual manera se valora la actuación de paraprofesionales' en la línea de los 'médicos descalzos' que la Revo- lución cultural china potenció también en aquellos años. Esta etapa produce la segunda revolución psiquiátrica en Francia y la proliferación de experiencias renovadoras suponen una ruptura radical con el enfoque clásico de la locura por parte de la psi- quiatría tradicional (RM. dirigida por Oury. ya que se considera que no siempre es lo más acertado devolver los enfer- mos a sus familias. del psiquiatra. que sirvió de base al esqui- zoanálisis. La estancia en la -22- . sino que en la propia clínica se ensayan forma de vida comunitarias que sirven de alternativa a la familia tradicional o al aislamiento de los enfermos (AI. En La Borde se trabajaba en equipo dando lugar a un anali- zador colectivo que sustituía al psiquiatra o al psicoanalista convencio- nales. 147-148).tido los psiquiatras intervienen sólo como asistentes técnicos socavan- do la vieja jerarquía hospitalaria.

Ortigosa. la experiencia de La Borde se distingue de las corrientes antipsiquiátricas dominantes por el hecho de que mantiene la nosografía clásica y aplica una pluralidad de tratamientos que van desde el electro- choque controlado a la psicoterapia. Madrid. 168). El aná- lisis instituciona. Campo Abierto Ed. Por otra parte. Para Guattari y Oury. El inconsciente con el que trabaja el análisis institucional en lugar de estar constituido por complejos psíquicos está formado de nudos conflictivos.clínica no pretende tanto remodelar y reconstruir la subjetividad pree- xistente de los pacientes sino contribuir a producir una nueva forma de instalación vital del enfermo. 18-19). Loureau. la enferme- dad mental existe. 1977. C. Guattari y otros editada por J. Sobre el análisis institucional se puede consultar la recopilación de trabajos de Lapassade. que pueden ser disueltos me- diante el trabajo colectivo del análisis. 2. en lo económico tanto como en lo lingüístico (RM. Lo anterior lleva a no oponer un reformismo en el interior de las insti- tuciones y un revolucionarismo externo en el conjunto de la sociedad. O u r y y Guattari entre otros se constituyó como el rechazo de aceptar de forma pasiva el de- sarrollo de estructuras de poder opresivas que fueron consideradas y analizadas como síntomas cuyo tratamiento exigía una praxis específi- ca. -23- . Lobrot. Por un cambio de las instituciones. en la producción tanto como en la re- presentación.. Se lleva a cabo una constitución de la sub- jetividad compleja en la que el individuo inserto en el grupo y en inter- cambios múltiples con las máquinas tecnológicas e institucionales que le rodean construye una subjetividad más activa y creativa que mera- mente adaptativa al entorno preexistente. de origen psíquico o social. El análisis institucionaP defendido por J. La vida comunitaria se refuerza con una humanización del entorno en el que se desarrollan los pacientes. El inconsciente está tanto en la sociedad como en el individuo. y tiene que ser trata- da como tal de manera específica y en ese tratamiento tiene un papel esencial la hospitalización en tanto que ámbito colectivo y comunitario en el que desarrollar nuevas formas de relaciones humanas no familia- res ni familiaristas (C. Hess. no es sólo un conflicto social.

como un lugar de intercambios desiguales. el esquizoanálisis. Un ejemplo de utilización de elementos institucionales con finali- dades terapéuticas lo constituía la SCAJ o subcomisión de actividades para el día. cambios institucionales como la rota- ción de tareas y el reparto de responsabilidades pueden tener un efecto desalienante y curativo importante. Así como el no rechazar de forma tajante y absoluta la hospitalización. lo psíquico de lo social. No diluye las luchas de clases en un psico- logismo generalizado pero tampoco escinde de forma radical lo priva- do de lo colectivo. que se constituía como una máquina de palabras. Guattari mantenía la especificidad de la enfermedad mental aunque era también consciente de sus condicionantes y desencadenantes sociales. la principal diferencia de Guattari con las di- versas corrientes de la antipsiquiatría con las que tuvo contacto. analista y militante. espe- cialmente con Laing. De aquí viene el mantenimiento de la nosografía y el diagnósdco clásico y la apertura a los psicofármacos. 55). heterogéneos y provisionales entre el comportamiento meramente imaginario ligado al aislamiento del indi- viduo y una integración simbólica que inserta al individuo en el grupo a través de la conciencia de la actividad común (PT. estribaba en que mientras estos úldmos disolvían las enfermedades mentales en el conflicto social. ya que no siem- pre las familias pueden hacerse cargo de los enfermos mentales y éstos pueden encontrar en la clínica un modo de vida comunitario alternati- vo al familiarismo clásico. es a la vez individual y social. Lo anterior conlleva que para Guattari la de- terminación política no gobierna de forma directa e inmediata la cau- -24- . E) GUATTARI Y LA ANTIPSIQUIATRÍA C o m o ya hemos dicho. La enfermedad mental para nuestro autor no se reduce a las diversas patologías sociales. Basaglia y Jervis.a no separar la milicanda política del análisis y disolución de los nudos del inconsciente. y por otra estos efectos terapéuticos pueden tener una repercusión en la lucha liberadora global. Por una parte. El nuevo tipo de análisis propuesto.

por lo que cada elemento remite a otra cosa que a sí mismo en lugar de manifestar las relaciones de fuerzas y los afectos que la constituyen. dirigi- da por Laing en las afueras de Londres a partir de 1965. basada en el silencio del analista y que al singularizar el análisis lo separa de sus elementos sociales. 126). que le sirva de refugio en lugar de intentar conectar con las intensidades presentes de un devenir niño que despliegue las potencialidades ocultas del enfermo. 140). El familiarismo de Laing al centrar su análisis y su terapia sobre la familia desconecta a ésta de su entorno social. ergo-terapéuticas. el familiar is m o y el recurso a la transfe- rencia como medio terapéutico. precisamente en haber planteado la concomitancia de la represión psiquiátrica con otras formas de represión social. el inconsciente no es algo previo que haya que interpretar sino algo que hay que construir. Laing induce a los enfermos a reencontrar su infancia. De forma especial Guattari es m u y crítico con las experiencias de Laing al que acusa de haber caído en el psicoanalismo. basada en el recuerdo. aunque exigía que dicha utilización se complementara con intervenciones de otros tipos: psicoterapéuticas. de los flu- jos reales e históricos que la cruzan y la envuelven. institucionales. -25- . La experiencia de Kingsey Hall. Frente a este psicoanalismo de Laing. para Guattari. obligando a todos los comporta- mientos que no se consideran normales a someterse a este patrón arque- típico (RM. Laing se mantiene en la interpretación. enfermo y enfermero. D e igual manera. Tras la reducción interpretativa y la regresión edipica viene la transferencia. etc. la aportación esencial de la antipsiquiatría estriba. mamá y yo. a pesar de haber constituido una parcela de libertad en cuyo seno se había inten- tado olvidar los papeles tradicionales de médico. Guattari no fue reacio a utilizar psicofármacos a los que consideraba "preciosos medios de intervención terapéutica". una infancia mítica. y haber extendido este convencimiento entre el gran público (RAI. ha interiorizado la represión y ha permanecido en el seno de la trian- gulación edipica: papá. basado en el pre- dominio de la interpretación. Sin embar- go.salidad de la locura que tiene causas específicas: orgánicas y psíquicas que no se reducen a la patología social y política dominante.

-26- . La aportación fun- damental de la antipsiquiatría ha sido la de poner de relieve la cone- xión entre la represión psiquiátrica y las otras formas de represión. se ha derivado a los enfermos men- tales hacia otros servicios asistenciales. esta consigna puede ser recuperada fá- cilmente y convertirse en otro medio sutil de opresión social. debido a su negación de la enfermedad mental y la reduc- ción de la misma a una patología social. sí comparte con los italianos la idea de que la terapéutica tiene que venir precedida por una intervención política previa que aclare la noción misma de locura y el papel de la instituciones sociales en la misma. no sólo entre el gran público sino también entre los trabajadores de la salud mental. ya que en ausencia de una vanguardia sólidamente enraizada en la sociedad que la promueva y la dinamice. Guattari no comparte con Basaglia la idea del 'derrocamiento institucional'. Tampo- co cree Guattari que la psicofarmacología sea en sí una ciencia reac- cionaria. Guattari mostrará más cercanía y sus diferencias más que en una oposición de ideas se basarán en una cues- tión de estilo y en la denuncia de la falla de la dimensión analítica en las experiencias italianas escoradas hacia el lado político y social del tra- tamiento de la locura. A. F) GUATTARI Y EL LACANISMO Guattari se analizó con Lacan durante más de siete años y mantenía con él una relación de amistad hasta que el grupo capitaneado por J. de la negación de la institución. Guattari no desecha los psicofármacos y tam- poco reduce la alienación mental a la alienación social como hacen los italianos (PT. Una consecuencia negativa de la antipsiquiatría con su denuncia del hospital ha sido el vaciamiento de los manicomios. 301). 140 y 143). se ha minituarizado la asisten- cia. En cambio. lo cual no supone que se haya acabado con la enfermedad mental sino que se la ha disuelto en la sociedad. se ha disuelto y distribuido el superyo por el conjunto de la socie- dad (RM. ni comparte el descuido de Basaglia y los suyos respecto a la nosología. Respecto a Basaglia y Jervis.

-27- . sino que siempre es necesario un elemento mediador. aunque adyacente al mismo. que Lacan denominó objeto a . La metamodeliza- ción lacaniana le parece a Guattari reductora y abstracta. es el de poner tanto hin- capié en el papel del significante.Miller se impuso en el conjunto del lacanismo imponiendo una disci- plina férrea que no podía gustar a Guattari que. se man- tuvo como miembro de la Ecole Freudienne de París (EFP). El punto de crítica fundamental que Guattari hace al proyecto lacaniano. al reducir la pluralidad de semióticas en beneficio del predominio de la lingüística. más plural. Por otra parte. Nuestro autor admite el signifi- cante pero no lo reduce a las palabras. sin embargo. Vol. al menos al del primer Lacan podríamos decir. La batalla de los cien años. Criticado por haber permanecido en la Escuela de Lacan después de la crítica del AntiEdipo. 3. 76). Guattari se defendió diciendo que siempre estimó que la Escuela por su pluralismo era un lugar de investi- gación libre a pesar de los burócratas millerianos que pretendían expul- sarlo aunque no se atrevieron nunca. al lenguaje hablado. hasta su disolución por Lacan en enero de 1980. algo exterior al sujeto. quizás por la dificultad de justificar teórica y políticamente dicha expulsión^ Guattari fue muy influido en su juventud por Lacan del que recono- cía su libertad heredada del surrealismo de los años veinte y su vasta cul- tura pero al que reprochaba su violencia y su crueldad intelectuales. en el esfuerzo por matematizar el in- consciente de forma sistemática anulando la riqueza del inconsciente freudiano. 3. Libération del 11-1-1980. a la que per- teneció desde su fundación en junio de 1964. 264-265. pp. entrevista de J. abierto al mito. Roudinesco. Ya en los años sesenta Guattari acepta la importancia del significante pero no lo reduce a "un significante participante de una esencia lingüís- tica más o menos universal" (PT. al sueño. etc. Stivale de marzo de 1985). Guattari comparte con Lacan la idea de que el psico- análisis no puede reducirse a una relación dual intersubjetiva.7 dentro de la que llegó a ser Analista Miembro de la Escuela. (C£ 'Pragmaric/machinic'. citado por E.

donde se denunciaba el antihumanismo lacaniano como ejemplo de pensamiento totalitario. Las posiciones críticas de Guattari en torno al rechazo del estructu- ralismo y del dominio despótico del significante. pp. 1993. 5.VoL 3 (1925-1985). U n enfrentamiento administrativo-institucional entre Guattari y Deleuze y el lacanismo tuvo lugar en 1974 cuando el campus universi- tario de Vincennes solicita un curso de Lacan y éste recomienda a Mi- ller para el puesto. histoire d'un système depenseé.^ Esa nunca fue la postura de Guattari que mantuvo siempre una crítica feroz a todo lo que oliera a humanismo espiritualista y a vuelta al orden moral tradicional. Roudinesco. La batalla de cien años. fue siempre interna y nunca llegó a la descalifica- ción total de Lacan como se da en el libro de F. Madrid. Roudinesco.//íCf^m Lacan. resonaron en el seno del lacanismo y tuvieron gran importancia en el Congreso de la EFP celebrado en noviembre de 1973. Se produce un reajuste en el Departamento y la línea lacaniana y milleriana pasan a controlarlo. como capacitación del en- fermo para que lleve una vida normal. £. En cambio lo que Guattari rechazó siempre del psicoanálisis es su concepción de la cura como normalización. 1993. Esquisse d'une vie. la crítica de Guattari al lacanismo. Paris. a pesar de la du- reza del AntiEdipo. 190-192. Roustang. pp. Fayard. aunque reconocen que los perdedores no presentaron mucha resistencia y que no es la primera vez que en el psicoanálisis se produ- ce un 'lavado de inconsclentes'\ 4. La politización de la cura es una constante de la práctica y la teoría guattarinianas que en esto se distingue también del lacanismo. De todas formas. para nuestro autor la cura es la construcción de una nueva subjetividad que sea consciente de la coac- ción social Y la resista en la medida de lo posible. Œ Para estas críticas humanistas y espiritualistas del lacanismo. Fundamentos. Destín si fu- neste. Sobre este acontecimiento se puede consultar E. -28- . Guattari y Deleuze denun- cian la maniobra y afirman que Lacan no tiene derecho a dirigir la uni- versidad. 497-498. mucho más escéptico respec- to a las posibilidades revolucionarias de la cura. Castoriadis también se situó en esta órbita de crítica global y sin matices. de 1976.

hagan que el dominio del discurso psicoanalítico no se consdtuya en un obstáculo para la necesaria implicación de los otros discursos. de construir una teoría del deseo que potencie los efectos transformadores de los objetos a'. el fantasma individual tal como se muestra en la práctica ana- lítica y el fantasma de grupo tal como se produce en la sociedad. G) EL ANÁLISIS INSTITUCIONAL Guattari desarrolló con J. por úldmo. De esta manera el discurso analítico podría situarse en la prolongación del discurso revolucionario sin pretender stistituirlo. de las máquinas deseantes en todos los campos.. Lo que Guattari exige a sus compañeros psicoanalistas es que: . y a partir de ellos elaborar una teoría doble del fantasma. y. de no convertir el freudismo o el lacanismo en la panacea teórica sino en ampliar todo lo posible la pluralidad de discursos para analizar la realidad y. es decir en su nueva terminología . en los que surge un enfrentamiento con lo 'real imposible. 296). Frente a esto Gua- ttari propone convertir la Escuela en una máquina de desciframiento ana- lítica abierta al exterior y capaz de elaborar una producción significante "más allá del seminario de Lacan. Se trata de nuevo de politizar el psicoanálisis acercándolo al análisis institucional. 288). al contrario que contribuya a la actualización de una teoría del deseo tal que la producción del objeto 'a pueda finalmente llevar su pleno efecto de es- tructura al conjunto de los dominios donde se trate del deseo (PT. más allá del goce de estar sobre sus hue- llas" (PT. Oury en La Borde lo que se denominó análisis institucional. Guattari propone recuperar los escritos analíticos en los que se produce un efecto de corte. un enfoque de la enfermedad mental que no sepa- -29- .. En su intervención dei 17 de abril de 1970 en un Congreso de la Eco- le Freudienne de Paris dedicado a la enseñanza del psicoanálisis Guattari denuncia la clausura de la Escuela sobre sí misma centrada en una peda- gogía mimètica que no se separa de la letra de Lacan.

94-95). 192). e incluso a la relación del hospital con el resto de las instituciones sociales. pero es posi- ble crear localmente en un sector específico una estructura capaz de modificar dicho fantasma colectivo. 263). Dicho tipo de análisis problematiza la noción de individuo y piensa que no se puede acceder al individuo directamente sino que esta aproximación sólo puede hacerse en el seno de instituciones. sustituyendo el burocratismo existente por una creatividad institucio- nal de nuevo tipo (PT. Este proceso analítico analizador se despliega en el seno de la institución aprovechando la Vacuola institu- cional' producida por el club terapéutico (PT. De aquí la importancia de analizar las instituciones existentes y el esfuerzo por crear nuevas ins- tituciones que permitan el acercamiento y la terapia de los enfermos. dado que es conscien- te de que existe una correspondencia entre los fenómenos de desliza- miento del sencido en el discurso de los psicóticos (esquizofrénicos) y los fenómenos de discordancia creciente que están surgiendo en todos los ámbitos de las sociedades industriales tanto capitalistas como sovié- ticas {PT. 95). en un hospital psi- quiátrico la fundación de un club terapéutico puede funcionar como un objeto institucional que sirve de partida a un proceso analítico apU- cable al hospital en su conjunto. Por ejemplo. en la que se desarrollan las prácticas humanas. dado que el conjunto de los significantes sociales está conectado con los sentimientos individuales de culpabilidad. Se trata de construir una institución que sea a la vez psiquiátrica. la ins- titución. analítica y política. El análisis institucional pretende estudiar los efectos imaginarios. El anáhsis institucional trata de reorganizar el superyo del individuo de manera que pueda ser acep- tado de manera consciente y no ya a través de la obediencia ciega. simbólicos y reales que el contexto histórico tiene sobre los individuos (PT. El análisis institucional parte de la suposición de que el lugar. Las instituciones se basan en fantasmas de grupo que operan como mitos colectivos. 57-58). Exis- te una 'lógica significante' social específica de cada sociedad y cada mo- mento histórico determinado y sin atender a esta lógica social no es posible acometer las terapias individuales. ra la misma de su contexto institucional y social. en este caso la -30- . base de la culpabilización típica de nuestras sociedades (PT.

ía prácdca del psicoanálisis en el marco de un hospital psquiátrico tiene efectos sobre su técnica e incluso sobre sus objetivos teóricos que lo modifican de forma radical respecto al psicoanálisis clásico del diván pri- vado. La subjetividad que trata el análisis insdtucional es una subjetividad de grupo. pues. tratando de recuperar la tota- lidad del personal de una unidad de atención de manera que se dé a cada uno de la posibilidad de desempeñar un papel humano respecto de los enfermos. muy anterior al AntiEdipo. en Guattari. Guattari fiie consciente de que los personajes fundamentales que dan origen a los mitos individuales. transferencia. Este análisis intenta captar la totalidad problemática del sujeto enfermo. El análisis institucional es un trabajo en grupo que cuestiona el papel de cada uno de los agentes terapéuticos. 116). en un manejo de la cura que pretende no olvidar al sujeto. tiene una influencia decisiva sobre dichas prácticas. La crítica al familiarismo psicoanalídco y la apertura del análisis a lo social es.psicoterapia. La curación psicoanalítica tiene que te- ner en cuenta eslabones que se encuentran en la sociedad. ayu- dándole a que asuma su enfermedad con el apoyo del conjunto del medio terapéutico y social en el que se desenvuelve dicho enfermo (PT. El objeto insdtucional se da en el marco de un trabajo colectivo que adapta conceptos del psicoanálisis individual. un sujeto colecd- vo que se constituye como un analizador colectivo y como un disposi- tivo colectivo de enunciación. como los de interpretación. En con- creto. Ya en los años sesenta en los que se estaba construyendo el análisis insti- tucional. no son necesa- namente las figuras parentales sino más bien "personajes que consdtu- yen las cuestiones fundamentales de la sociedad. etc. 81-99). Guattari se pregunta por lo que es un -31- . es decir la lucha de cla- ses de nuestra época" (PT. A partir de la noción sartreana de grupos-sujeto y grupos-sometidos Guattari elabora su idea de un análisis colectivo cuyo sujeto no sea ya un individuo sino que pueda ser un grupo. que comparte con el freudismo la idea de que la subjetividad se encuentra condicionada por las relaciones estructurales de la sociedad y sus modos de comunicación (PT. es decir. 67). a los fantasmas. La especificidad del análisis institucional permite definir un obje- to insntucional' en tanto que objeto específico de su campo técnico y teó- rico.

Mientras q u e los grupos-sometidos reciben su ley del exterior perdiéndose en la alte- ridad social. 74). los grupos-sujeto intentan ser autónomos influyendo sobre su propia conducta. Mientras que los grupos sometidos son totalidades cerradas y con- clusas. por la subjetividad de grupo. Los grupos sujeto delimitan diacro- nicamente lo real. reorientándose en el sentido de la historia. Los grupos- sujeto son capaces de dar lugar a un corte significante que interrumpe la historia concebida como el desarrollo continuo del significado (PT. En relación con los grupos la cuestión que plantea el análisis institu- cional es la de si es posible para el grupo "asumir al mismo tiempo sus finalidades económicas y sociales permitiendo a los individuos conser- var un cierto acceso al deseo y cierta lucidez en cuanto a su destino" (PT. el campo trasfinito de potencialidades ocultas por cadenas significantes abiertas o que esperan abrirse y ser ar- ticuladas por un agente real de enunciación y efectuación" (PT. retomando aquí de nuevo la terminología de la Crí- tica de la Razón Dialéctica. 235). nunca acabada del todo (PT. plantea si un grupo puede inter- pretar. 197). Dichos grupos intentan influir sobre su propia conducta y además pretenden clarificar su propia finalidad. sus jerarquías son flexibles y son conscientes de su ex- posición a la flnitud y a la muerte. son oyen- tes y oídos. si puede ser soporte de la trasferencia {PT. 206) y que produce el advenimiento de lo inconsciente ya que éste n o es más que "lo real por venir. Los grupos sujeto enuncian algo. los grupos sujeto son totalizaciones que nunca se cierran como totalidad acabada. 110). la de -32- . constituyen una estructura social de enunciación en la que hay que distinguir los contenidos manifiestos.grupo. correspondiente a lo que es dicho y hecho realmente y los contenidos latentes que expresan el deseo del grupo y que tienen que ser descifrados. siendo conscientes del carácter provisional y parcial de cada momento de su proceso de totalización. abriéndose hacia un más allá de los intereses del propio grupo. Esta problemática es la que plantea Marcuse en Eros y civilización."^ Los grupos sometidos producen fantasmas de grupo que 6. presentan una estructura jerárquica rígida y se consideran eternos. es decir.

La transversalidad soporta el deseo del grupo y ayuda a que el delirio pueda alcanzar un modo de expresión colectiva. como un sujeto inconsciente. 59-64). si es posible construir una estructura social y cultural viable que al mismo tiempo reduzca al mínimo la represión de la libido y la ceguera respecto a la propia esencia. -33- . El grupo sujeto es un analizador colectivo con el que los indivi- duos pueden establecer una forma especial de trasferencia. y se puede aumentar la lucidez autoconsciente. que no prometen la eter- nidad sino que ayudan a avanzar en el tratamiento de los problemas. La transver- salidad es el lugar del sujeto inconsciente del grupo. lo que ñie siempre una utopía ya no lo es. sin llegar al mito de la autotransparencia absoluta. (PT. (PT. el sinsentido y la disolución o muerte del propio grupo. consrituye el soporte del deseo del grupo y se da en aquellos grupos que intentan asumir el sen- rido de su praxis y por lo tanto que pretenden instaurarse como grupos sujeto. como un agente colectivo de enun- ciación que interviene en la realidad no sólo interna sino también social. 70) El grupo analítico se constituye como una unidad de subversión deseante. asumiendo la confrontación con la alteridad. Se puede reducir la represión social aunque no elimi- nar del todo. 104). Las instituciones que pretende construir el análisis institucional son grupos sujeto que se constituyen como un sujeto analizante no indivi- dual. Los grupos sujeto presentan una estructura de autoridad flexible y transversal que se aleja por igual de la jerarquización vertical y rígida de los grupos sometidos y de la disolución horizontal de toda jerarquiza- ción. en el senrido de que auna los esfuerzos por la curación de sus miembros con el anhelo de una trans- formación revolucionaria de la sociedad.otorgan identidad y seguridad a sus miembros permitiéndoles acceder a una especie de inmortalidad vicaria ligada a la perennidad del grupo. (PT. La transversalidad asegura la comunicación máxima entre los di- ferentes niveles del grupo y los diferentes sentidos de sus enunciaciones. fuera de la experiencia analítica clásica. En cambio los grupos sujetos producen fantasmas transicionales que suponen un paso al límite de lo imaginario. ¿La lucidez y la satisfacción libidinal pueden ser compatible con el funcionamiento de una sociedad? La respuesta de Marcuse (y la de Guattari) es afirmativa.

en la construcción de institu- ciones alternativas. de enseñar. el problema fundamental del análisis institucional es "superar la contradicción entre un proceso de producción que refuerza los mecanismos de alienación de grupo y un proceso de elucidación del sujeto de conocimiento y del sujeto inconsciente" (PT. Para Guattari. La cuestión es si es posible construir un sentido finito. La lucha es una lucha grupuscular y tiene como objeto la constitución de una infinidad de grupúsculos. el hospital o la fábrica. como jefecillos. La cuestión es si la conciencia asumida de la propia finitud no perturba la capacidad de asumir los objetivos productivos del grupo. de microasociaciones capaces de subvertir y de sustituir las instituciones burguesas instaurando otras formas de convivir. Los individuos que ais- lados en el seno de las instituciones burguesas son débiles y sometidos al miedo. Esta con- tradicción se reproduce al nivel de la que se da entre los fantasmas de grupo de los grupos sometidos y los fantasmas transicionales de los gru- pos sujetos. precario y limi- tado si se es consciente del sinsentido global y final. en angus- tia en suma. Estos grupos son 'unidades de subversión desean- te' concientes de su finitud pero también conscientes de sus objetivos. al contrario los fantasmas transicionales son conscientes de la radical finitud no sólo del individuo sino también del grupo y por lo tanto de su mortalidad inherente y de la imposibilidad de su prolonga- ción eterna. de curarse. en nuestras sociedades la lucha de clases se moleculariza y no es sólo económica sino que se tiene que plantear en todos los campos de la vida cotidiana. como padres. se transforma en inhibiciones. Los fantasmas de grupo refuerzan la consistencia imagina- ria de los individuos asegurándoles contra la finitud. de producir que no pasen por la familia. La libido que no se emplea en la transformación de lo que hay. Dado que en el capitalismo se producen los individtios en serie do- tándolos de un yo conformista e infantiloide de forma que los explota- dos a nivel económico se transforman ellos mismos en opresores. la escuela. la precariedad y la muerte. en síntomas. como maridos. 197). capaces de convertirse en 'agentes colectivos de enunciación' en unida- des de análisis y de acción social. Estos grupos pueden ayudar a consti- -34- . pueden encontrar en un grupo un mínimo de identidad colecti- va que los apuntale.

La terapia clásica que es cosa de dos no funciona. 280-283). pero tampoco funciona a veces un nivel masivo. El desarrollo del capitalismo y su extensión a todos los campos vitales hace también que la lucha de clases se multiplique y pluralice y no pase ya por un frente estabilizado que opondría a los proletarios y los bur- gueses sino que se generaliza a todos los niveles y llega al interior de ca- da uno de nosotros transformando la libido de energía biológica en un objetivo clave de la lucha social. las unidades terapéuticas de base'. La vida en grupos puede tener también efectos nocivos. 322-323). tuir nuevos tipos de subjetividad que no se sigan basando en el indivi- duo y en la familia tradicional (PT. Por el contrario. conjuntos de asistidos y asistentes. La economía libidinal se basa en la capacidad productiva de las máquinas deseantes mientras que la estructura del sistema que se configura como mecanismo antiproducti- vo se apropia de dicha producción como un vampiro. ocho enfer- mos y dos monitores por término medio. es muy consciente de que la apuesta por el 'grupismo' en sí misma considerada no es la pana- cea para la reforma psiquiátrica. Sin embargo. La antiproduc- ción estructural lleva a cabo una recuperación permanente de los efec- tos subversivos que las máquinas deseantes tienen sobre las estructuras. la apuesta por lo colectivo y por los grupos por parte de Guattari no es ciega ni irreflexiva. el grupo revolu- -35- . El análisis institucional prefigura la unión y la continuidad entre la economía libidinal y la economía política que constituirá el elemento distintivo del esquizoanálisis (PT. 280). 302-303). En esta nueva lucha en la que se con- funden la economía libidinal y la economía política. habría que encontrar una dimensión intermedia apropiada donde se pudiera dar cierta consisten- cia subjetiva. sólo en el momento del corte revolucionario la producción se impone sobre la antiproducción y las máquinas deseantes dan forma a la subje- tividad social dominada hasta entonces por la estructura antiproducti- va (PT. aunque Guattari reconoce que la eficacia de estos grupos reside más que en su número en los fantasmas que sean capaces de originar y promover (PT. especies de familias artificiales y de grupos de intervención terapéutica eran un intento por llegar a ese número óptimo.

e incluso de todo devenir.. devenir mineral incluso. debido a que su proximidad al bina- rismo del poder fálico le facilita ocupar ese papel mediador. 198). -36- . El devenir femenino sirve de referencia a todo tipo de devenir: devenir niño. Se trata de constituir una nueva subjetividad que no repose ya en el individuo o en la familia conyugal sino que es colectiva.. y se constituye como un agente colecdvo de enunciación y de acción. en oposición al eterno retorno de lo igual. vuelto hacia adentro para sumir su finitud y su precariedad y hacia afuera hacia lo otro. el intermediario de todos los devenires sexuales. Y en estas luchas se muestra que todas las formas de sexualidad alternativas se sitúan más acá o más allá de las oposiciones personológicas que oponen la homo- sexualidad a la heterosexualidad. Más aún. El devenir femenino es el mediador.cionario se presenta corno un grupo analista. desplegar las potencialidades que lle- vamos dentro y que el discurso dominante nos impide dejar aflorar. La micropolítica del deseo tiene como campo privilegiado las luchas de subjetivación relacionadas con la sexualidad. a lo imprevisto. el análisis instimcional parte de la idea de que todos somos grupúsculos. El análisis institucional en tanto que catalizador de analizadores colectivos da lugar a una micropolítica del deseo dirigida a promover una revolución molecular que subvierta las estructuras dominantes. Para Guattari devenir es abrirse a lo nuevo. Frente a la producción en serie de individuos conformados por la angustia y la culpabilidad inconscientes. Devenir es desarrollar. corno una unidad de subver- sión deseante. deve- nir vegetal. a lo contingente. devenir animal. y estamos atravesados por fuerzas incons- cientes que nos impulsan y que hay que articular en un plano de consistencia revolucionario capaz de hacer saltar todas las estratificaciones estrucmrales y sistémicas. se puede decir que dichas formas alternativas de la sexualidad están más cerca de la homosexuali- dad o mejor aún de lo que se podría denominar un devenir femenino (RM. En ese senti- do se puede afirmar que "toda organización disidente de la libido tiene que tener una relación con un devenir femenino que se configura como una línea de fuga respecto del socius represivo" (RM. 197) que de la sexualidad convencional.

• Capta las singularidades individuales. • Su modelo es el esquizo. • Se basa más en el modelo de las psicosis que en el de las neurosis. • Está constituido más por flujos y máquinas que por estructuras y lenguajes (C. • Puede ser el objeto de un análisis entendido como una empresa in- dividual o colectiva. se configura como el lugar d e interacción entre componentes semióticos y sistemas de intensidad variables. lo que hace que esté liberado de los mar- cos familiaristas.H) LA NOCIÓN DE INCONSCIENTE DEL ESQUIZOANÁLISIS En oposición al inconsciente edipico del psicoanálisis convencional el esquizoanálisis utiliza una noción de inconsciente cuyas característi- cas esenciales pasamos a describir a continuación (AI. personológico y edipico. • Se opone al inconsciente psicoanalítico en tanto que éste es priva- do. -37- . • Superpone múltiples estratos de subjetivación. • N o cesa de evolucionar en el curso de la historia. • Está abierto a las interacciones sociales y económicas y no se cierra en el ámbito de la familia nuclear. 128-132). • Es maquínico en el sentido en que no está basado especialmente sobre la subjetividad humana sino que pone en juego los flujos mate- riales y los sistemas sociales más diversos. de los devenires inéditos y no el territorio refugio de lo reprimido. • N o está volcado al pasado sino que se refiere también a la praxis actual y a la futura. 26). • No es representativo sino productivo. • Está abierto a formas de discursividad a-significantes (música. danza). ges- tos. • Es el universo de referencia del conjunto de las líneas de alteridad. de los posibles virtuales.

como nos dice Guattari siguiendo los análisis de Deleuze en Diferencia y repetición ("Máquina y estructura". El sujeto maquínico es inconsciente y siempre está al lado de la máquina. En este nivel inicial de su pensa- miento Guattari define la máquina deseante como "los objetos 'a rela- cionados con la superficie del cuerpo fantasmático" (PT. de ruptu- ras. 280). o dicho de otra manera. La noción de máquina deseante permite ya. En los momentos revoluciona- rios la subjetividad social maquínica se impone sobre las estructuras. mientras que en los momentos de opresión se produce un estanca- miento en el que las estructuras se imponen sobre los efectos rupturis- -38- . La producción está del lado de la máquina. es el resultado del desplazamiento metonimico de los significantes. y surge ella misma como un corte que rompe la homogeneidad del continuo estructural. siendo los objetos 'a esos cortes fundadores del deseo. establecer puntos de continuidad y de unión entre la economía libidi- nal y la economía política. La máquina deseante desarrolla la idea lacaniana de objeto a en tanto que algo irreductible al plano de la estructura. en tanto que organización social de las relaciones de producción que sujetan y regulan a las fuerzas productivas maquínicas. en tanto que corte e inte- rrupción metonimica de la estructura. esas máquinas incons- cientes del deseo. en 1969. La máquina es un sistema de cortes. en el sentido de que se refiere a una singularidad insustituible no permutable por otra. mientras que el sujeto es el resultado del desplazamiento incesante de los elemen- tos de la estructura. ruptura e interrupción del continuo histórico. mien- tras que el nivel de las estructuras es el del intercambio y la sustituibili- dad de los particulares. no en ella. dicha focalización del deseo en un momento histórico dado da lugar al surgi- miento de una máquina en tanto que corte. PT. El surgimiento de una máquina en el conjunto estructural supone una condensación del deseo. mien- tras que la estructura es la superficie de inscripción de los fenómenos antiproductivos. Este inconsciente es maquínico y no estructural. Tenemos aquí esbozado el programa del AntiEdipo. La estructura reacciona a esta erupción de deseo productivo con la generación de mecanismos antiproductivos que in- tenta limitar los efectos de esta ruptura. 274). La máquina siempre está descentrada respecto al hecho subjetivo.

El análisis da lugar a una catálisis poético-existencial que genera nuevas posibilidades vitales para los individuos. el análisis de las psicosis y especialmente de la esquizofrenia constituye un camino privi- legiado para explorar los ámbitos ontológicos en los que se llega al exce- so. 36). La psicosis se le aparece al enfermo como una forma de ser él mismo que se impone más acá de todo esquema dis- cursivo como un continuo de intensidad cuyos rasgos no son captables -39- . 281-283). y para ello se tiene que dotar de unos mecanismos analíticos específicos adyacentes a cada momento de la lucha que relacionen los aspectos de la lucha de clases con la proble- mática del deseo inconsciente. Estos mecanismos analíticos son plura- les y polívocos y no se pueden reducir a una práctica teórica ' única. El análisis propuesto se denomina esquizoanálisis porque su referen- cia esencial es la psicosis y en especial la esquizofrenia más que la neu- rosis.tas maquínicos (PT. produ- ciendo una subjetividad emergente que rompe con la subjetividad pre- existente del individuo(C. Aquí vemos la defensa que hace Guattari del pluralismo epistémico. el es- quizoanálisis. Este tipo específico de inconsciente exige un análisis específico. El análisis muestra una función analítico-poética que da lugar a focos murantes de auto-referencia y auto-valoración. Por ello. 110). Este análisis abandona la interpretación de los síntomas en beneficio de la exploración de dispositivos de enun- ciación inéditos que sean capaces de producir efectos subjetivos y efec- tos maquínicos. autor del cual siempre respetaron. a las experiencias límites. tanto él como Deleuze. La psicosis supone la irrupción en la escena subjetiva de un real anterior a toda discursividad que se impone sin remedio y que muestra una consistencia pática irreductible (C. El proyecto revolucionario en tanto que subversión maquínica institucional tiene que prevenir su posible recu- peración y 're-estructuración. su relectura del marxismo y su compromiso político e intelectual. así como una crítica al reduccionismo teórico aJthusseriano. que no es la interpretación obtenida en la transferencia de los síntomas en función de un contenido latente preexistente sino la in- vención de nuevos focos catalíticos susceptibles de hacer bifiircar la existencia de los individuos y de los grupos.

desterritorializada. de desor- den. econó- micas que influyen sobre el inconsciente de una manera no lingüística. escaparía a toda re- presentación y se expresaría sólo mediante figuras a-significantes. De igual manera el efecto analítico no se deriva de una serie de cadenas semióticas interpretables sino más bien de "una mutación 'a- significante' del 'contexto de Universo'. es decir de la constelación de los registros de referencia pertinentes" (CS. La subjeti- vidad que analiza el esquizoanálisis no se reduce al ámbito intrapsíquico de las diversas facultades del alma ni al ámbito interactivo de diversas mentes en relación. materiales y sígnicos que sería la que pone en pie el esquizoanálisis. sin embargo. El esquizoanálisis pone siempre en cuestión sus dispositivos analizantes en función de los feed- backs negativos que los mismos establecen con ios datos analizados y se abre a un tipo de subjetividad situada en la intersección de flujos de sig- nos y flujos maquínicos. es un intento de reconciliación del caos con la complejidad (C. integral de los flujos transformacionales del deseo. una subida de entropía. 28). Guattari diferencia un inconsciente absoluto y un inconsciente rela- tivo: el primero se encontraría al nivel molecular. 29). El esquizoanálisis se sitúa más allá del dominio propiamente dicho de la psicología y desborda por todo el ámbito social y hasta cósmico. Por otra parte. mien- tras que el segundo sería molar y representativo. Guattari lo define así en CS: "el análisis de la incidencia de los Disposi- tivos (Agencements) de enunciación sobre las producciones semióticas y subjetivas. El esquizoaná- lisis no se limita a estudiar los fenómenos representativos y lingüísticos sino que también analiza las componentes orgánicas. en un contexto problemático dado" (CS. nuestro autor distingue una libido-Phylum. El dispositivo de enunciación excede la problemá- tica del sujeto individual y tiene un carácter colectivo desde el princi- pio. 31). enquistada en la parte somática de las pulsiones. sociales. reterritorializa- da. por un aparato de representación simbólica sino que sólo pueden ser asi- milados mediante una absorción pática existencial que da lugar a una aglo- meración pre-yoica y pre-identificatoria (C. y una libido-Flujo. desarrollada a tra- -40- . más que una simple degradación caótica. 113). en la encrucijada formada por los efectos de sentido y por los hechos materiales y sociales (CS. La psicosis. 112).

El deseo del inconsciente. liberando las poten- cialidades afirmativas del inconsciente restringido por los psicoanalistas ortodoxos al campo personal y familiar. El inconsciente se ve co- mo un enemigo que hay que destruirá En cambio. econó- mico. anula todas las producciones del deseo. mamá y yo. 90. es vertido por el psicoanálisis en el estrecho marco de la prohibición edipiana del incesto y además el Psicoanalista no permite hablar de otra cosa que de papá. Traduce todos los lenguajes: político. Deleuze y Qaire Parnet. que es la de Freud. I) LA CRÍTICA DE GUATTARI AL PSICOANÁLISIS EN LAS OBRAS CONJUNTAS CON DELEUZE La obra de £>eleuze tiene una de sus raíces principales en la relación crí- tica con el Psicoanálisis. sobre el deseo y los enunciados. planteamiento en el cual si bien se admiten los principales des- cubrimientos freudianos. Deleuze y Guattari poliüzan. se opone un inconsciente entendido como el Universo de referencia de las líneas de alteridad. Confróntese G. pai'a destruirlo. no sólo en su monumental obra escrita con Guatta- ri. de los devenires inéditos y un inconsciente entendido como el Territorio refugio de lo reprimido. plural y multiforme. El Psicoanálisis ha descubierto el inconsciente. el Psicoanálisis ortodoxo. Conversazioni. En este sentido. Para Deleuze. pág. el 7. desfamiliarizan y desedipizan el psicoanálisis. aplasta todas las formaciones de los enunciados. religioso. por una parte. se los separa de su exclusiva localización en la familia y en el Edipo. 44). Milano 1980. -41- . como el inconsciente. controlado por la censura del sis- tema Consciente-Preconsciente o Yo-Superyo {CS. so- cializan.vés de los estadios de evolución psíquica y luego opuesta a un impulso de muerte entròpico. Fdtrinelli. el AntiEdipo donde se contiene su crítica al mismo: a lo largo de todos sus escritos Deleuze ha desarrollado un replanteamiento de la temática Psi- coanalítica. al monótono dialecto familiar con lo cual cumple un doble papel represor. pero para anularlo. y por otra parte. para Deleuze.

página 100. basado. sino que me hago niño ahora. cit. Evstas lagunas iniciales del Psicoanálisis no se han visto compensadas por la actual visión estructuralista del mismo. para Deleuze. Actualmente el Psicoanálisis ha dejado de ser una ciencia experimen- tal cercana a la Biología. Además. de la parentela a la alianza. Por ejemplo. de desplegar virtualidades latentes en la actualidad. o al menos algunos de ellos: los neuróticos. no ya contrato psicoanalídco entre médico y enfermo. sino al contra- rio es "una sustancia que debe ser febricada.. de los esquemas de filiación a los esquemas de contagio.t. por otra parte. ya no sólo en una burocracia de notables. sino fundamen- tación del estatuto del Psicoanálisis. 9. en cuanto al tema de los recuerdos infantiles. un espacio social y político que hay que conquistar"®. formas de hacerse niño ahora. se ha pasado del contrato al estatuto. -42- . Asimismo. En efecto. cumpliéndose uno de los temores de Freud. sino que produce bloques de devenir niño. se ha pasado como pun- tos centrales del análisis. El inconsciente es algo productivo y no simplemente reproductivo. el inconsciente no se limita a reproducir dichos recuerdos. Op. Deleuze y Claire ?ztnç. para el cual el Psicoanálisis se presenta como el heredero de la Psiquia- tría. con la misión de hacer entrar en relaciones contractuales a la gente que estaba excluida de la sociedad. ha asumido una función de masa. El contrato psicoanalítico. en el aspecto jurídico. que debe ser reducido. el Psicoanáli- sis se presenta como interminable. Conversazioni. Milano 1980. El aspecto represivo del Psicoanálisis lo ha visto muy bien Foucault. debido al 8. 91. de la familia a la conyugalidad. permite el acceso a la sociedad a todos estos casos de enfer- mos. todo esto de acuerdo con la función de masa que ha adquirido el Psi- coanálisis en la sociedad moderna'. no simple reproduc- ción de algo ya dado.inconsciente no es algo ya existente. en cambio. pág. sino en una burocracia de masas. para convertirse en una axiomática. Feltrinelli. G. ya que la locura colocaba fuera de cualquier contrato al sujeto que la padecía. sino creación de algo nuevo: no recuerdo mi niñez.

pretende ocu- par el puesto de la Filosofía como la lengua oficial de las Ciencias Huma- nas. el deseo es pura inmanencia y no acepta someterse a 10. ya que lo pone en relación con la carencia. Por todo lo anterior. que lo domina desde fuera. como decíamos antes. significar complejos. estructural y genético. o con la Ley. frente a esto Deleuze y Guattari. en cambio. contar historias. a nivel de las personas. G. por otra parte. en un caso lo considera como un vacío. sino que es antes geo- gráfico que histórico. página 124. y en otro. en tanto en cuanto aparece como un elemento esencial del sistema de control de las producciones del deseo y de las enunciaciones. como se puede ver en las reflexiones de Lacan sobre el materna. Para nuestros autores. y a nivel molecular. por otra parte. distingue regiones diferentes'". es decir.flierte proceso de formalización y matematización que está sufriendo. es topològico. más una Topología que un relato. basado en la trascendencia de la Ley y que organiza elementos a nivel molar. Opus Cit. sin reco- nocer su papel afirmativo. recogi- dos en nuestro país por Gómez Pin y Echevarría. -43- . preindividual y prepersonológico. como algo negativo. Además. aparece como el guardián de la honestidad pública y colabora con el poder en el mantenimiento del orden social. El Psicoanálisis clásico. Barce- lona 1971. Barrai. punto en el que coinciden con las nociones sincrónicas y ahistóricas propias del estructuralismo. productivo. el análisis del inconsciente debe ser más una Geografía que una Historia. Deleuze. el Psicoanálisis aparece como un plano de or- ganización. El Psicoanálisis no tiene que contentarse con desig- nar casos. inmanencia del deseo frente a la trascendencia de la Ley. de micro acontecimientos. es decir. 119 y también la Lógica del sentido. lo subordina a la trascendencia de la Ley. en íntima conexión con la Lingüística y. pág. enfoca mal el problema del deseo. proponen la construcción de un plano de consistencia en el cual se produzcan una confluencia de elementos independientes y productivos (las máquinas deseantes) en un plano de inmanencia. es decir. eminentemente positivo.

con lo que se olvida que el deseo es prepersonal. siguiendo a Artaud. que no está al nivel de la persona. Cf. exterior al mismo. con su liberación de flujos y su apertura a la novedad. constituido por las máquinas deseantes.nada separado. Nuestros autores relacionan las tres clases de producción con los tres tipos de sín- tesis y con los tres tipos de máquinas deseantes: por una parte. Este polo positivo. de las máquinas desean- tes y además. 193-194. se lo relaciona con el placer. Igualmente Mille Plateaux. en el que hombres y máquinas se encuentran unidos. Con esto pasamos a la aportación fundamental de Deleuze y Guat- tari. Confróntese Rene Nelli. llama el cuerpo sin órganos''^. se ve reprimido por un principio de anti-producción que Deleuze. -44- . una producción de registro y una produc- ción de consumo. págs. el deseo más que buscar la irrupción brusca del placer. hay u n a producción de producción ligada a la síntesis conectiva o de acopla- 11. "Comment se faire un corps sans organes?". entre lo natural y lo artificial. busca la permanencia. só- lo existe un único proceso maquínico. se considera al deseo como una realidad natural o espontánea. 12. por último. págs. en Mille Plateaux.18. En segundo lugar. Para nuestros dos autores no hay distinción entre hombre y naturaleza. Deleuze y Guattari basan todo este proceso maquíni- co en la noción central de producción: todo es producción. Este proceso productivo y maquínico tiene como modelo la esquizofrenia. Sobre el cuerpo sin órganos. Por otra parte. donde se analiza el amor cortés como algo basado en la inmanencia del deseo que difiere continuamen- te la irrupción disolvente del placer. L'Erotique des Trouvadours 10. precisa- mente esta represión de las máquinas deseantes por el cuerpo sin órga- nos es lo que constituye para Deleuze la represión originaria. existe una producción de producción. con lo que se permane- ce ligado al biologismo decimonónico y. sino a nivel molecular. productivo. 185-205. en el lugar de la interrupción que introduce el placer". al proceso de la elaboración de una psiquiatría materialista: la noción de proceso maquínico y de máquina deseante y el esquizoanáli- sis como alternativa al «psicoanálisis». la continuidad.

AntiEdipo. mundo. la producción deseante. reco- gidas aquí y puestas en relación con las tres fórmulas de la producción. pero por otra parte la impor- 13. la pro- ducción de consumo produce la síntesis conjuntiva. el inconsciente como fábrica se sustituye por un inconsciente concebido como un tea- tro. reduce la producción deseante a un problema de fantasma. en este proceso. G. y que corresponde a la máquina paranoica. 30. el deseo produce lo real y no el fantasma. «luego. que los psicoanalistas no lograron. por otra parte. el Edipo. el inconsciente. ya que por una parte el pequeño objeto «a» aparece como una máquina deseante. intenta introducir el deseo en un mecanismo productivo. Barcelona. siguiendo su proceso idealista. como residuo. descentrado y que está al lado de las máquinas. A estas alturas podemos ver ya algunas de las exigencias de una psi- quiatría materialista'^. el inconsciente productivo se convierte en un in- consciente expresivo. como algo que define al deseo como producción real. pág. por último. social. al definir el deseo como carencia y no como producción. para Deleuze. en cambio. la categoría producción se ve olvidada en provecho de la categoría de representación. con una nueva construcción idealista. aquí Deleuze cri- tica la ambigüedad lacaniana sobre el deseo. 1973. considera el deseo como producción. sacándolo de los límites personológicos en los que el psicoanálisis lo había recluido y. expresada por la fórmula «y además». como hacía Freud. la cual produce un sujeto como resto. después está la producción de registro sintetizada por la síntesis disyuntiva. Vemos pues las tres figuras de la metafísica occidental. Dios y yo. con este planteamiento Deleuze y Guattari logran la perfecta síntesis entre freudismo (deseo) y marxismo (producción). el sitio del deseo es la realidad. «ya. Barrai. ya que éstos recubrieron al gran des- cubrimiento de Freud. por una parte. precisamente. ya» y que corresponde a la máquina milagro- sa numen (en este sentido Deleuze recuerda que en Kant Dios aparece ya como el principio del razonamiento disyuntivo). -5- . es» y se rela- ciona con la máquina célibe. y no ya como representación.miento. X:iát\xLt. El Psicoanálisis.

como ener- gía residual de una producción de consumo. utiliza el numen. hay que decir que toda máquina se define como un sistema de cortes. Frente a la idea de la exterioridad del deseo y la so- ciedad. La noción de máquina deseante supone una crítica de la idea de to- talidad y la afirmación de la idea de multiplicidad. el placer de un sujeto. introduce la idea del deseo. como símbolo de la castración y de la carencia. no es algo imaginario ligado al fantasma super-estructural.tanda concedida al gran Otro. toda máquina produce como residuo un sujeto al lado de la máquina. que se encuentra en un proceso condnuo de tota- lización sin constituirse nunca como un todo acabado y clausurado. págs. ni las unifica. cada máquina implica un código. AntiEdipo. 14. que corta y mani- pula como su materia prima. Retomando las ideas de las distintas sín- tesis. múltiples. KntiEdipo. como energía de separación y constituye lo separado mediante una producción de registro. 15. como ca- rencia. Deleuze afirma que el campo social está inmediatamente reco- rrido por el deseo y que la libido no necesita ninguna mediación ni sublimación para cargar las fuerzas productivas en las relaciones de pro- ducción. la sínte- sis conjimtiva sintetiza los voluptas. puede decir que la síntesis conectiva utiliza la libido como ener- gía de extracción y se realiza como producción de producción. el todo es un todo que aparece al lado de las partes. -A6- . En el proceso produc- tivo de las máquinas deseantes. la suma de las partes nunca produce un todo. el deseo pertenece a la infraestructura. es decir. al lado de las partes que ni unifica. que toda máqui- na está en relación con un flujo material continuo. al significante despótico. págs. que supere y unifique las partes. como falta. unas normas de funcionamiento. lo divino. ni tota- liza»". éstas permanecen independientes. 40-47. 47-49. la sínte- sis disyuntiva. en el proceso de producción. el cuerpo sin órganos es producido como un todo pero en su debido lugar. que no las totaliza. Volviendo al tema de la máquina deseante'"'.

38-53.. El inconsciente ignora a las personas. trazando líneas de intensidad. sólo una banda de multiplicidades que se despliega por un cuerpo sin ór- ganos. anteriores a toda síntesis en un yo. la cual considera éstos siempre co- mo referidos a una pretendida unidad personal. 16. en cambio. el de- sierto. la piel. para hacer creer al paciente que iba a hablar en su nombre. '¿Uno o varios lobos?''^ donde nuestros autores afirman que el incons- ciente mismo es una muchedumbre y que en todas sus producciones se distingue. págs. el haberse servido de la entmciación edipica. con fuerza suficiente para hacer saltar al Edipo. el árbol del sueño del hombre de los lobos. como los nómadas por el desierto. como unidades pre-personales. Mille Plateux. el cuerpo poblado de multiplicidades. de cuerpo sin órganos. las multiplicidades mismas concebidas como diferencias de intensidad. aquí Deleuze reprocha al psicoanálisis el haber servido. múltiples intotalizables en una unidad. son piezas en las máquinas deseantes que remi- ten a un proceso j a relaciones de producción irreductibles y prime- ras con respecto a lo que se deja registrar en la figura del Edipo"^. 17. los lobos en el árbol. AntiEdipo. como máquinas deseantes.. un individuo. -47- . por una parte. Los objetos parciales no son representantes de los personajes parentales ni los soportes de relaciones familiares. algo que juega el papel de cuerpo lleno. 50-51. los objetos par- ciales son máquinas deseantes independientes. de la que aquellos se- rían fragmentos dislocados. una persona. etc.. iba a producir enunciados personales y no hay nada de eso. sólo en apariencia son extraídos de las personas globales. y. por otra. págs. "Un seul ou plusieurs loups?". Esta crítica de ia noción de totalidad se dirige contra la teoría de los objetos parciales de Melanie Klein. los nómadas en el desierto. para Deleuze. Esta defensa de la idea de multiplicidad se recoge en el artículo. El autor insiste en el carácter anedípico de la producción deseante: Los objetos parciales.

1974. y a lo simbólico. Por otra parte. no son más que meros estímulos desencadenadores de procesos que no tienen su origen en los padres. sólo produce. Deleuze y Guattari dicen que la verdadera dife- rencia no se encuentra entre lo imaginario y lo simbólico. pág. no simboliza. 37-99. la multivocidad del inconsciente en algo representativo. Frente a Lacan. (la producción deseante). mientras que el Psicoanálisis está so- metido a la Ley del padre. que forman un mito y sus variantes'''. Ed. al significante despó- tico. un esquizoanáli- sis. Sólo tardíamente los lacanianos están tratando el concepto de lo real'®. para Deleuze y Guattari el inconsciente no es personal. Es interesante constatar que frente al acento puesto por Lacan en lo imaginario y lo simbólico. las multiplici- dades. las figuras parentales. y todo esto lo lleva a cabo al encerrar todo el deseo en el marco familiar. Deleuze y Guattari insisten en lo real. ni imagina. una psiquiatría materialista. como el plano fundamental. Edipo transforma la multiplicidad. incluida la Ley del padre. Edipo es el encargado de supeditar la realidad del deseo a lo imaginario. el esquizoanálisis reivindica todos los nombres de la historia. 89. AntiEdipo. estructuralizado. Frente al nombre del padre. ni estructural. que recogen las conclusiones del VII Congreso de Roma. más allá de toda Ley. Sobre el tema de lo Real en el lacanismo se pueden consultar «Las Actas de la Escuela Freudiana de París». sino entre el elemento real de lo maquínico. sino ¿iesedipizar el inconsciente para llegar al inconsciente huérfano. mamá y yo. para Deleuze. i'). los elementos del Edipo. págs. expresivo. según la interpretación de Lacan. que son en el fondo indiferentes a dichos estímulos desencadenadores. Existe un incurable familiarismo en el psicoanálisis que aplasta la producción deseante y que obliga al paciente a no responder más que 18. y el conjunto estructural de lo imaginario y lo simbólico. al triangulizar la libido entre papá. Mientras que. -48- . frente al significante despótico. todo el proceso histórico y político se ve como un conjunto de identificaciones imagina- rias bajo la dependencia de Edipo. Petrel. imaginado. el fantasma. Barcelona 1980. y hace de la producción deseante algo personalizado. ni representa. debería no intentar resolver Edipo. y produce lo real.

104. lo macrológico. y aquí se conecta con la obra de Reich. entre es- tos dos polos oscila el deseo. 124. por ejemplo. Hay una represión originaria llevada a cabo por el cuerpo sin órganos. AntiEdipo. está el deseo. huérfano y ateo. el interés de clase. consciente. -49- . que no representa nada. es la que existe entre lo molecular y lo molar^^ . establecida por el esquizoanálisis. el esquizoanálisis descubre en este campo dos po- los: el paranoico fascista y el esquizofrénico revolucionario. lo pre-personal y lo pre-individual. basado en el interés. hay veces que las masas desean cosas contrarias a sus intereses conscientes. 22. deseante. pág. y su aplastamiento por el significante. no expresa nada. Las máquinas 20. como elemento de anti-producción y luego una represión secundaria efectuada por la familia^'. lo micrológico. políticos y económicos. págs. 293-296. Por debajo de los intereses conscientes. fianciona a nivel mo- lecular. El esquizoanálisis quiere deshacer los tres errores psicoanalíticos con relación al deseo: su concepción como carencia. represivo y reprimido. micropsíquico^". artificial. edipico. pág. como decía Reich las masas desearon el Fascismo a pesar de ser contrario a sus intereses. AntiEdipo. el esquizoanálisis pretende deshacer el inconsciente ex- presivo. su sumisión a la Ley. AntiEdipo. lo molecular es lo microscó- pico. mientras que lo molar es lo macroscópico. frente a esto. Otra distinción importante. para llegar al inconsciente productivo. 2\. inconsciente. Para el esquizoanálisis es la represión familiar la que depende de la represión general social y no al revés. mediatizado por la familia. En su análisis del campo in- consciente social. sino que produce. para ello debe desedipizar y llegar a la producción de las máquinas deseantes. lo personal e individual. el esquizoanálisis aparece como un aná- lisis político y social basado en la existencia de una catexis libidinal inconsciente que está en la base de la producción social histórica dis- tinta de las catexis conscientes.con papá y mamá.

desterritorializar completamente. pero también reterritorializa. El capitalismo tiene como límite nunca alcanza- do la esquizofrenia. ni quiere decir nada. y el numen y las voluptas son transformaciones de esta ener- gía primaria. no analizar la relación de un sujeto con la castración. Frente al proceso de represión que lleva a cabo el psicoanálisis y que lo pone en relación con la tarea de la Psiquiatría decimonónica. Esto nos recuerda la relación que establecen Deleuze y Guattari entre capitalismo y esquizofrenia: el capitalismo surge como una gran desterritorialización y liberación de los flujos (de hombres. El esquizoanálisis tiene por objetivo. etc. técnicas. a axiomatizar los flujos en la familia. la expresión. pero con otro tamaño y otro régimen de funcionamiento. como instancia de normalización social. la asunción de su sexo único por un individuo. sino «n» sexos. fantasma) en lugar de la serie de la producción. a codificar. en el hospital. es decir. a la tragedia. ambas son líneas de fuga que aspiran a escapar del capitalismo y ambas corren el peligro de caer en la absoluta dispersión auto-destructora o bien de volver a ser reterri- torializadas. mientras que al nivel molecular está la producción pura. se encuentra la im- portancia que éste da al mito. sino el estudio del funcionamiento en las máquinas deseantes que consdtuyen el individuo: no uno. El psicoanálisis instaura la serie del teatro (mito.moleculares y las molares (orgánicas. que sufre la producción deseante y que transforma la lo- cura en enfermedad mental y liberar todos los flujos. El esquizoanálisis tiene. de dinero). En relación con el familiarismo del psicoanálisis. en la cár- cel. esto es lo que une la esquizofrenia con la revolución. sociales) son las mismas máquinas. la ilusión del yo. varias tareas: una primera negativa. ni dos. vuelve a fijar. la visión psicoa- nalítica de la castración. La energía propia de una máquina deseante es la libido. el fantoche del super yo. -50- . como la liberación absoluta de los flujos. en la fábrica. al teatro. A nivel molar está la representación. que no expresa nada. de mercancías. una verdadera política psiquiátrica. Frente al deseo y la producción deseante. destructiva: "destruir Edipo. sueño. fijadas de nuevo por el capitalismo. la significación. pues. es una visión antropomòrfica y molar de la sexualidad. debería deshacer todas las represiones y reterrito- rializaciones. tragedia.

pág. 23. 321. ver cómo actúan sus objetos parciales consi- derados como elementos moleculares autónomos y productivos. • Segundo. podemos condensar la noción de esquizoanálisis en cuatro tesis: • Primero. fascistas y la fuga esquizo- frénica convertible en catexis revolucionarias"^'.la ley. el polo paranoico-reaccionario. pero también tiene dos tareas positivas. • Tercero. el polo esquizofrénico-revolucionario. o de deseo y la catexis de clase o de interés. Como resumen. toda catexis es social y siempre remite a un campo social- histórico. se debe distinguir en las catexis sociales. reaccionarias. se da una primacía de las catexis libidinales del campo social sobre la catexis familiar. inconsciente. 24. AntiEdipo. La pri- mera consiste en descubrir en un sujeto la naturaleza. la castración"^^. con independencia de cualquier interpretación. -51- . 350. La segunda tarea positiva del esquizoanálisis consiste en reconocer la exac- ta relación entre el polo molar y el molecular. "no hay máquinas deseantes que existan fuera de las máqui- nas sociales que forman a gran escala y no hay máquinas sociales sin las deseantes que las pueblan a pequeña escala"^^. pág. hay que distinguir dos polos en la catexis social. 352. AntiEdipo. El esquizoanálisis afirma el polo esquizoide frente al polo paranoico y nos recuerda que la elec- ción está entre estos dos polos: "la contrafuga paranoica que anima todas las catexis conformistas. la catexis libidinal. pág. Las máquinas deseantes (moleculares) y las máquinas sociales (molares) están unidas indisolu- blemente. • Cuarto. de grupo. 25. la formación y el funcionamiento de sus máquinas deseantes. AntiEdipo.

CONCLUSIÓN Como hemos visto. hace falta que esas líneas de fuga se organicen en un plano de consistencia para evitar su dispersión. Madrid 1977. permitiendo una síntesis de las aportaciones freudianas y marxistas que n u n c a logró el freudomarxismo ortodoxo. en relación con u n a serie de disposi- 26. permite mucha mayor libertad en el análisis. tanto de la revolución c o m o del fas- cismo aimque pueda ser tachado de irracionalista permite explicar la divergencia constatable empíricamente entre los intereses y los deseos o entre los factores objetivos y subjetivos. -52- . la crítica al psicoanálisis es u n o de los elementos fundamentales de la obra de Deleuze y Guattari. en líneas paranoicas fascistas. como se puede ver por su relación con los grupos de antipslquiatras france- ses. amplia- do en rectángulo por la figura del psicoanalista. CE A A W . especulativos. no basta con que existan líneas de fuga esquizoide en u n a sociedad para que se produzca la revolución. del desarrollo histórico. Campo Abierto Ediciones. reterritorializadas. la apertura de la clínica al campo social y cultural. ade- más hay que evitar que dichas líneas de fuga p u e d a n ser recuperadas. este estudio analítico rela- ciona el plano personal con el plano personal y político. H a y u n a oscilación esencial del deseo. t a n t o en sus aspectos teóricos. Asimismo el reconocimiento de la instancia del deseo. además. la reflexión so- bre esta disciplina en su crítica es fundamental para su pensamiento. la posición deleuziana no es t o t a l m e n t e optimista. La noción central de la esquizofrenia ha sido estudiada en «La lógica del sentido» y es la base del esquizoanálisis como propuesta de una Psiquia- tría materialista y politizada. Por último. Guattari ha estado siempre muy interesado en el aspecto institucional de la psi- quiatría. La importancia conce- dida al deseo en el surgimiento. El Análisis Institucional. c o m o en los aspec- tos prácticos asistenciales^^. que queda en el freudismo demasiado limitado al triángulo edipico. entre estos dos polos. c o m o u n nivel molecular productivo energético. predominantes en Guattari. Por otra parte. predominantes en Deleuze. el paranoide-fascista y el es- quizoide-revolucionario.

• Ningún estadio se supera del todo sino que permanece disponible para posibles reutilizaciones. clínicas. en cuanto al es- quizoanálisis se puede decir que retoma las ideas fundamentales de Reich por una parte. y la antipsiquiatría de Laing y Cooper por otra. adyacentes a los devenires en curso. de crítica artística y literaria. 202-203). sin olvidar su relación crítica heterodoxa con el lacanismo. En cuanto a los orígenes teóricos de las nociones de máquina deseante y de esquizoanálisis. sino estar atentos a los acontecimientos del deseo. • Los dispositivos esquizoanalíticos muestran alternativas entre las que hay que elegir. vo- luntad de poder (Nietzsche). -53- . elimina la distinción entre natural y arti- ficial y la falsa polémica entre mecanismo y vitalismo. junto con la noción de hacceitas de Duns Scoto. que permite a partir de la noción de multiplicidad y de máquina deseante construir un modelo ontològico con un gran número de aplicaciones históricas. • Las cosas importantes no pasan nunca donde se las espera: los pro- cesos esquizoanalíticos son rizomáticos y heterogenéticos. • Toda idea de principio y de origen tiene que ser considerada como sospechosa (IM. recogemos aquí los ocho principios del esquizoaná- lisis que Guattari plantea en El Inconsciente maquinico: • Permanecer en el límite. • Hay que distinguir entre las transferencias por resonancia subjetiva e identificación personológica y las transferencias maquínicas que son interacciones diagramáticas asignificantes. molectilar se basa en las categorías metafísicas. Mónada (Leibniz) y el vitalismo bersog- niano. • La mejor posición para atender al inconsciente no es precisamente el diván. • No hay que interpretar. etc. Como resumen. de conatus (Espinosa). se puede decir que la noción de máquina deseante.tivos mecánicos productivos.

que como un medio de curación de algunas enfermedades mentales. La obra de Deleuze y Guattari es un elemento imprescindible de la actual revisión del Psicoanálisis que aparece hoy más como una com- ponente esencial de nuestra cultura. como una antropología y una teo- ría de la historia de la sociedad. -54- .

el li- bro sobre Kafka y ¿Qué es filosofia?. Por motivos pedagógicos distinguimos los modelos ontológicos que Guattari ha elaborado conjuntamente con Deleuze de los que están presentes en sus obras en solitario. La intención polémica y programática del escrito no obsta para que en el mismo se presente una densa red de conceptos que lo articula. a saber. La obra se estructura en cuatro partes. Guattari y Deleuze firmaron juntos cuatro obras. El AntiEdipo y Mil Mesetas. El AntiEdipo. En la primera se plantea la relación entre capitalismo y esquizo- frenia. las dos partes de 'Capitalismo y Esquizofrenia. que articula las aporta- -55- . N o hay ningún motivo teórico para esta separación salvo la comodidad de exposición pero pensamos que es- ta separación facilitará la comprensión del entramado ontològico que subyace en la obra de nuestro autor. presentando la economía libidinal de las máquinas deseantes. es decir la conjunción de la economía y el deseo. y a ellas nos vamos a referir a con- dnuación. es un panfieto que eleva al nivel del concepto la época que culminó con Mayo de 68 y en ese sen- tido puede considerarse su manifiesto teórico. MODELOS ONTOLÓGICOS I CARTOGRAFÍAS DEL DESEO 0. LCAPITALISMO Y ESQUIZOFRENIA: EL ANTIEDIPO La primera obra conjunta.

sino que produce la rea- lidad. También son importantes la noción de síntesis y sus diversas clases y la de representa- ción. En este libro surgen además la categoría de multiplicidad que se desarrollará en Mil Mesetas. así como una noción generalizada de producción. de las alucinaciones. positi- va y productiva del deseo. -56- . noción que en M P adquirirá una connotación más positiva. considerando los aspectos productivos de la libido y su carácter infraestructural por una parte. entre lo estructural y lo superes- tructura!. Y deseantes pero máquinas. frente la que nuestros autores oponen una idea afirmativa. De esta manera Guattari (y Deleuze) invierten de nuevo al platonismo que ya sitúa desde el principio el deseo del lado de la adquisición más que del lado de la pro- ducción. 33). El deseo es productivo pero no sólo del fantas- ma. pero a la vez se artictila siempre en dispositivos históricos y sociales. La categoría central del entramado ontològico del AntiEdipo es la de máquina deseante que articula unas nociones sui generis de máquina y de deseo. C o n esta noción que condensa y estructura la categoría de producción se va más allá de las estériles oposiciones entre lo interior y lo exterior. es decir artificios sociales e históricos. y por otra la necesi- dad de introducir la categoria de producción en el psicoanálisis sustitu- yendo a la categoría de representación que había sido d o m i n a n t e hasta ahora en este ámbito. Máquinas pero deseantes que producen en última ins- tancia deseo. mostrada siempre de manera crítica. En este mo- mento al aspecto productivo de las máquinas deseantes se opondrá el m o m e n t o antiproductivo. impidiendo todo naturalismo y todo esplritualismo en aras de un maquinismo vitalista. como en Janet y Freud. Dicha realidad es el p r o d u a o de las síntesis pasivas del deseo como autoproducción inconsciente y del inconsciente (AE. dando lugar a una noción negativa y basada en la carencia del mismo. y la oposición molar/molecular. En este aspecto Guattari aporta a Deleuze su do- ble experiencia de militante marxista y de psicoanalista lacaniano con- densada en el feliz hallazgo de la noción de máquina deseante que expresa de forma sintética la conjunción entre los aspectos libidinales y los económicos.Clones de Marx y Freud. El deseo pertenece a la infraestructura. entre lo subjetivo y lo objetivo. vampírico y parasitario del cuerpo sin órganos.

1. el pro- ceso productivo de la naturaleza humanizada no tiene u n a finalidad in- trínseca. como detención momentánea del proceso productivo. que recogen y recuerdan. producciones de registros. como el Cuerpo sin órganos que se apropia del producto. El proceso productivo es tan universal que incluso produce su contrario. Producción y máquinas deseantes En el análisis que nuestros autores llevan a cabo de la economía libi- dinal de las máquinas deseantes se produce un juego entre los elemen- tos productivos ligados a las máquinas deseantes. como el instinto de muerte que actúa en tanto que un límite interno de la propia vida. origen de toda pro- ducción. aquí el cuerpo sin órganos se muestra como la cuasi- -57- . Por último. El registro y el consumo son elementos de la producción misma. tanto libidinal como propiamente económica y los elementos antiproductivos que se apropian de los frutos de la producción y que en esta época Deleuze y Guattari condensan en la noción del Cuerpo sin árganos. no concluye nunca sino que se ramifica y se diferencia de manera permanente y continua. De igual manera ya el Marx de los Manuscritos del 44 captó la identidad entre la vida genérica del hombre y una naturaleza transformada por la industria y. La centralidad de la noción de producción (elemento éste que hace que Deleuze y Guattari siempre permanezcan en la estela del mar- xismo. convertida en artificio. 13). como sa- gazmente supo ver Marx en sus brillantes análisis del capitalismo. H a y un único proceso creativo y mul- tiforme que se despliega en producciones de producción. por m u y sui generis que éste sea en su caso) hace que la distin- ción hombre / naturaleza se difumine frente a la consideración de un único proceso maquínico y productivo: "Ya no existe ni hombre ni naturaleza. en este sentido. de acciones y pasiones. únicamente el proceso que los produce a uno dentro de otro y acopla las máquinas" (AE. 12). la antiproducción. El cuerpo sin órganos aparece aquí como una superficie de inscripción en la que se proyecta la actividad de las máquinas deseantes de tal manera que dicha producción parece tener en él su origen: de igual manera que el capital se muestra como el autén- tico productor. produc- ciones de consumo ligadas a las voluptuosidades y placeres (AE.

En lugar de un y' aditivo que siempre suma. causa del proceso productivo. Como vemos.. no está debajo (sub-iectum. De igual manera que el registro es producido por la propia producción. ya que el sujeto siempre surge como resultado de una interpelación. siempre al lado. en la superficie de los acontecimientos: ". también el consumo parece pro- ducido por el registro y la inscripción. 28). Este será el estatuto del sujeto para nuestros autores. constituido co- mo resto.. adyacente al pulular de las máquinas deseantes. Lo divino aparece ligado a esta disyunción esencial. La libido o trabajo de producción deseante se transfor- ma en Numen. no es un fundamento profundo sino un sobrevuelo superficial. en continuo desplazamiento por la superficie de inscripción que constituye el cuer- po sin órganos. hipo-keimenon) sino al lado. una parte de dicha energía de registro se transforma en energía de consumo o Voluptas. recibiendo su energía de las máquinas deseantes. se deduce de sus estados. sin identidad fija. (AE. originado no origen. lo constituye. Este sujeto se consti- tuye antes como un Yo siento que como un Yo pienso. De igual manera que una parte de la energía de pro- ducción se convierte en energía disyuntiva de registro o Numen.el sujeto nace de cada esta- do de la serie. Guattari y Deleuze se sitúan -58- . 26-27). es el resultado de su devenir continuo. La síntesis propia de esta energía de consumo es la conjun- tiva 'luego soy yo'. al mismo tiempo. es dicho por algo exterior que lo señala y al señalar- lo lo identifica y. siempre al lado. El cuerpo sin órganos actúa como una superfìcie de registro tal que la propia producción parece emanar de ella. ligado al consu- mo y a la voluptuosidad. o energía disyuntiva de inscripción. renace siempre del estado siguiente que le determina en un momento. consumiendo y consumando todos estos datos que le hacen nacer y renacer (el estado vivido es primero con respecto al suje- to que lo vive)" (AE. Es en este nivel donde aparece por primera vez algo que podría recordar a un sujeto. A la síntesis conectiva propia de la producción de producción se sustituye la síntesis disyuntiva propia de la producción de registro. aparece un o' disyuntivo que obliga a elegir. El sujeto es el con- junto de sus estados. y es un proce- so intensivo de devenires siempre positivos que parte del cuerpo sin órganos como nivel cero de intensidad.

que contempla cómo la producción social surge a partir de la producción deseante. y la histórica. registrar los flujos del deseo. las máqui- nas deseantes no son máquinas fantasmáticas distintas de las máquinas técnicas y sociales o dobles de estas últimas. Nietzsche en la lectura de Klossowski se siente como un sujeto nomá- dico de este estilo al afirmar ' yo soy todos los nombres de la historia. La producción deseante supone la coextensión del campo social y del deseo. 39). los flujos y los cuerpos. mientras que en el caso de las máquinas téc- nicas la antiproducción surge como el resultado de las condiciones externas de desarrollo del proceso productivo. A continuación vamos a explicitar la noción de máquina que está aquí en juego y que presenta tres aspectos principales: 1) Las máquinas siempre están en relación con un flujo material condnuo en el que in- -59- . a lo más diferentes regímenes de actuación. regular. las máquinas deseantes sólo funcionan al estropearse: el desarreglo forma parte del propio funcio- namiento. inscribir. pero dicho proceso puede verse desde dos perspectivas. La noción de producción deseante conjuga las aportaciones de Freud y Marx al introducir el deseo en el mecanismo y la producción en el deseo. codificar. 33). La máquina social o socius siempre ha tratado de canalizar. Mientras que las máquinas técnicas si se estropean dejan de funcionar.en la estela del empirismo humeano que fue el primero que inició la deconstrucción del sujeto fuerte de la modernidad de cuño cartesiano. La máquina célibe del eterno retorno ocupa el lugar central abandona- do por el yo y hace girar al sujeto en el contorno del círculo confun- diéndose con el flujo de sus estados. la natural. Entre las máquinas socia- les técnicas y las máquinas deseantes no hay diferencia de naturaleza. en el caso de las máqui- nas deseantes la antiproducción es su propio producto. podría aparecer como tal (AE. Por otra parte. El deseo es productivo. y que funcionan como unidades de producción" (AE. pero produce no sólo imágenes o fantas- mas sino que produce lo real: "El deseo es este conjunto de síntesis pasivas que maquinan los objetos parciales. que parte del carácter social de la producción deseante que sólo al flnal y tras un largo proce- so de liberación. Sólo hay una producción: la de lo real.

las separa- ciones de las partes. 42-47). es decir. Es un proceso que produce lo múltiple. correspondiente a la producción de producción tenemos la síntesis conectiva que utiliza la conjunción y' que conecta la producción con su producto. o pro- ducción de acciones y pasiones. La noción de totalidad que surge aquí es una totalidad que no totaliza y subsume sus partes sino que permanece al lado. La producción desean- te es un proceso continuo que sólo se puede explicar a partir de la cate- goría de multiplicidad.. irreductibles entre sí. No se reúnen las par- tes en un Todo sino que dicho todo afirma las dispersiones. producción de consumo (AE. En este nivel a la producción se suma la antiproducción. 47-48). produc- ción de voluptuosidades. producción de registro. tenemos la síntesis disyuntiva que caracteriza a la producción de registro y se basa en la fórmula ya . de notaciones y codificaciones. La unidad que introduce dicho Todo no es reductora de las diferencias sino una unidad trans- versal que hace resonar dichas diferencias (AE. En primer lugar. de angustias y de dolores" (AE. producción de registro. Es el capital que como trabajo muerto somete al traba- jo vivo y se apropia de su producción: es la superficie de registro en la -60- . Las diversas clases de síntesis C o m o ya hemos visto lo esencial para nuestros autores es la produc- ción que se presenta en tres niveles: "producción de producción. Cada ti- po de producción se corresponde con una síntesis específica entre las diversas series. la diferenciación irreductible. En segundo lugar. 13). 3) Toda máquina produce como residuo una espe- cie de sujeto que le es adyacente. que supera tanto lo múltiple como lo Uno.. Cada uno de estos aspectos es una especie de producción: producción de producción. ya.troducen cortes. por último producción de consumo. 2) Toda máquina contiene una especie de código almacenado en ella. 2. caracterizada en este momento por la noción de cuer- po sin órganos que expresa en este contexto el momento antiproducti- vo que sin ser él mismo productivo se alza sobre la producción y la somete a su ley.

Los diversos tipos de represei^' tación Nuestros autores elaboran una filosofía de la historia sui generis qi^^ analiza el discurrir h u m a n o como la sucesión de diferentes formas ^ mecanismos de representación. retomando la tipología de la vieja y d à ' prestigiada escuela evolucionista. Tenemos. La producción de registro exi^^ una instancia. no origen sino originado. Conviene recordar en este contexto cómo Althusser liga la pr^' ducción del sujeto a esa f u n c i ó n de apelación: nos constituimos en suj^" tos al ser interpelados. 3. La producción de consi^" mo produce placer. codifica. 19). productora cada una de ellas de ui^^ máquina específica: la m á q u i n a paranoica de la producción de produ''" ción y sus síntesis conectivas. la síntesis conjuntiva cuya fórmula es 'luego soy yo. dicha in^' cripción. al sentir que alguien se dirige a nosotros. que por un lado disti'" huye. inscribe la producción. es decir.que cae toda la producción. y la máquina célibe de la producción de consumo y sus síntesis conjuntivas. es^ m f . A través de estos tres modelos anal^" -61- . como semióticas significante^- En concreto en esta obra analizan tres mecanismos de representacióí^' la máquina territorial primitiva. producido sien^" pre al lado. voluptas. y asociado a dicho placer surge un sujeté' pero un sujeto m u y especial. las tres síntesis. lejos de ser el consumo ^^ fin de la producción es su propio producto. De igual mane^^ tenemos que el c o n s u m o sigue al registro aunque es producido por ési^' Como ya M a r x señaló de f o r m a clarividente. La producción de producción se sometida a la p r o d u c c i ó n de registro. sea u n p r o d u c t o de la propia producción. y por otro. aunque dicho registro. se presenta como ^^ presupuesto necesario de la misma. la máquina despótica bárbara y J^ máquina capitalista civilizada. La filosofia de la historia como semiótica. la máquina milagrosa de la producción ^^ registro y su síntesis disyuntiva. El sujeto es el resultado de la tc^' cera síntesis. apareciendo de esta manera como la cuas^' causa de dicha p r o d u c c i ó n (AE. el cuerpo sin órganos capitalista. descentrado y desplazado. pues.

Mientras que el po- der en las sociedades precapitalista suponía una coerción jurídica extra- económica. la máquina despótica que da lugar por primera vez a un Estado (Urstaat) sobrecodifica los flujos unificando las dispersas unidades terri- toriales y extrayendo el excedente para obras colectivas: irrigaciones. el poder capitalista se basa en una axiomática flexible que va a añadiendo axiomas según lo exige la ocasión. en ley escrita que plasma de forma gráfica la total su- misión al déspota. La máquina territorial primitiva emplea la connotación -expresión que funciona a través del tatuaje y de la máscara y que ex- presa la crueldad primitiva. por último. en código. emblema del terror en que se basa el imperio. la máquina capita- lista descodifica los distintos flujos de hombres y riqueza dando lugar al cuerpo lleno del capital-dinero. de riqueza y de personas cuya combinatoria da lugar a la historia humana.. templos. inscribiendo en los cuerpos mediante los tatuajes e incisiones las marcas indelebles del poder. -62- . el poder en el capitalismo supone la interiorización del poder que se hace inmanente en el propio proceso de la producción. Si el despotismo im- perial se basaba en códigos rígidos e inflexibles que se aplicaban me- diante el terror. desterritorialización y reterritoria- lización y de emisión de flujos de signos. la máquina despótica imperial actúa me- diante la subordinación-disyunción que fija al signo y lo convierte en letra.zan los procesos de cerritorialización. observatorios astronómicos. Cada máquina social utiliza de forma preferente un tipo concreto de representación. Las tres máquinas aludidas presentan formas distintas de funcionamiento: la máquina territorial codifica los flujos sobre el cuerpo lleno de la tierra. la máquina capitalista se basa en la coordinación-conjunción de los flujos descodificados de riqueza y de personas. sin preocuparse mucho de su coherencia y compatibilidad internas. pero a su vez recodifica de nuevo a través del mantenimiento del estado como poder político que refuerza y controla a la vez al poder económico liberado. etc. palacios.

pp. Son elementos nóma- das que se desterritorializan generando líneas de fuga. etc. La multiplicidad funciona más que como masa. la igualdad entre 1. La preo- cupación política militante inmediata deja paso a un esfuerzo de consti- tución ontològica del presente que pone en juego una serie de categorías fundamentales: multiplicidad. el discurso que transcurría como un torrente en el Anti- Edipo se remansa y el entramado ontològico se hace más denso.' 1. máquinas abstractas y dispositivos concretos. rizoma. La noción de multiplicidad Deleuze y Guattari descubren la categoría de multiplicidad en la obra de Freud y su continuación en Melanie Klein en la teoría de los objetos parciales. pero que admi- ten también su inserción en dispositivos molares de estructura arbórea. ya que consdtuye una serie de plurali- dades irreductibles a la Unidad o al Todo globaiizador. Madrid. las cuales se presentan como una serie de multiplicidades inten- sivas conectadas entre sí de forma rizomática y que se distribuyen por la superficie del cuerpo sin órganos resistiéndose a ser totalizadas bajo la noción de organismo. estratos y plano de consistencia. Nuestros autores retoman la noción de objeto parcial de Klein generalizándola y rebautizándola en su noción de máquina de- seante. 1987. H e d e s a r r o l l a d o u n análisis p o r m e n o r i z a d o d e d i c h a s categorías. MIL MESETAS En la segunda parce de Capitalismo y esquizofrenia. como banda o muta. La masa presen- ta cuatro rasgos defmitorios: su crecimiento ilimitado. que lleva por títu- lo Mil Mesetas. 289-360.II. q u e sigo e n cierta m a n e r a a q u í . en la terminología de Canetti. devenir. e n la p a r t e I V q u e lleva p o r n o m b r e ' C a p i t a l i s m o y e s q u i z o f r e n i a de mi libro Ontologia y diferencia: la filosofìa de Gilles Deleuze. Orígenes. espacios lisos y estriados. -63- . Las multiplicidades consrituyen el inconscien- te y no admiten ni totalización ni jerarquización.

la multiplicidad: ios rizomas no están subordinados a un Uno exterior que los totalice. Por otra parte. mientras que el ejército moderno ya le sirvió a Freud como prototipo de la noción de masa. La multiplicidad originaria socava cualquier unidad originada -64- . eslabones semióricos se conectan con es- labones políricos. y en la que la jerarquía es flexible y cambiante. 2. La lógica arbórea muestra una lógica binaria. etc. Mientras que en una estructura arbórea la conexión es rígi- da y jerarquizada (hay que pasar por unos determinados sitios para lle- gar al extremo). En primer lugar. la tendencia a la concen- tración y la compacidad y la unidireccional i dad. la conexión y la hete- rogeneidad. que opera por divisiones sucesivas y que genera una estructura rígidamente jerarquizada en la que el tronco se bifurca en una serie de ramas principales las cuales se bifurcan en ramas secundarias y así sucesivamente.sus miembros y la sumisión jerárquica al jefe. Rizoma La forma esencial en la que se despliega la multiplicidad es el rizoma. una banda es un grupo reducido que difícilmente puede ampliarse. En segundo lugar. Un ejemplo de banda se encuentra en las máquinas de guerra primitivas. culturales. conservando siempre su heterogeneidad. en cuadrícula. Frente al árbol. el rizoma se basa en unos principios muy diferentes. metáfora botánica que sustituye a la metáfora del árbol que ha sido básica en toda la tradición occidental. lo que le da más flexibilidad y rapidez y le permite cam- biar rápidamente de objetivo y de estructura interna. en la que sus miembros conservan su singularidad y no se disuelve en la uniformi- dad. En cambio. hay numerosas formas de pasar de un lugar a otro. Más que puntos estáricos los rizomas conectan líneas diná- micas. La banda es des- centralizada. un rizoma conecta elemen- tos de naturaleza heterogénea. la banda o muta rechaza toda totalización y sumisión a la unidad homogénea. económicos. Mientras que la masa se totaliza en una unidad orgánica. dicotòmica. la estructura es en red. en una estructura rizomárica todo se puede conectar con todo.

-65- . además no tiene comienzo ni fin. el rizoma no se deja reducir a la dualidad Uno/Múltiple. sin sujeto ni objeto. susceptible de varios usos y lecturas. ya cit. El rizoma rechaza toda interiorización. Cf Ontologia y Diferencia. 31-32. tanto los estructurales. por flujos orientados. no totalizables en una unidad superior. ya que no está formado por unidades sino por líneas. Entre las líneas que lo constituyen las hay de territorialización. Se presenta como un mapa. cada una de cuyas secciones puede conectarse con cualquier otra sin ninguna je- rarquía establecida. 299-300 y MP. Es reacio a la reproducción y la multiplicación. está siem- pre en el medio. un sistema descentralizado. según los cuales los rizomas rechazan los modelos. no reproduce la realidad. que aparece siempre como segunda y como exterior. Los rizomas también están sometidos al principio de ruptura a-significante. es. pero tam- bién tiene líneas de fuga que lo desterritorializan y liberan. por ello es una antigenealogía. no jerarquizado ni controlado por una memoria central constituido por mesetas. como los generativos basados en un eje genédco diacrònico. sino que es un mapa. basados en una estructura profunda sincrónica. el rizoma es una multiplicidad heterogénea. se desarrolla en un medio que extiende y desborda continuamente. crece como la hierba entre las cosas. zonas de disdnta intensi- dad entre las que se establecen conexiones variables (devenires). según el cual cualquier interrupción o ruptura no supone la destrucción del rizoma sino su despliegue a través de líneas de fiiga divergentes lo que no impide su reterritorialización posterior. El rizoma no es un calco. pp.que pueda surgir. es decir una red de múltiples entradas que no representa una realidad previa sino que ayuda a construirla mediante la experimentación. pp. Resumiendo las principales características del rizoma podemos decir que: En primer lugar. en segundo lugar. por último.^ 2. al calco. Los rizomas siguen tam- bién los principios de cartografía y calcomanía. Está formado por multi- plicidades. toda subjedvación: las multipli- cidades que dan lugar a los rizomas son asignifìcantes y asubjetivas..

La relación entre los estratos la expresa Guattari con la noción. consistentes en un flujo de partículas mo- leculares. en el lugar de una sucesión reglada entre formas y substancias: como si un phylum maquinico. causalidades lineales entre elementos. 414). como las com- binaciones estratificadas de lo molar y lo molecular. en sentido horizontal. Estratos y plano de consistencia Hay un sistema de estratificación codificada cada vez que hay. etc. ya que comu- nica un estrato con otro. y vertical- mente. los órdenes. lo molar y lo molecular. por un lado. Esta articulación doble se muestra en el interior mismo de cada estrato. Deleuze y Guattari compaginan dos visiones del mundo. estos encuadramientos consti- tuyen tanto un estrato como el paso de un estrato a otro. estas jerarquías. Los estratos son siempre plurales y unos sirven de sustratos a los otros. por el contrario de conjuntos de consistencia cuando nos encontremos ante consolidados de componentes muy heterogéneos. y otra intensiva que se sitúa en la estela de la teoría espinosiana de la relación entre la Substancia y los modos. como un Inter-estrato. capturas entre materiales y fuerzas de otra naturaleza. Ferrater. una estra- tificada. tomada de G. Estas causalidades. las formas y las substancias. y para mantener todo junto en profundidad.. y que se inspira en un modelo geológico y un modelo lin- güístico a la vez. extensiva. y el conjunto de las formas que superponen un orden estadísti- -66- . y sirve a su vez de substancia a la otra. cortocircuitos del or- den o incluso causalidades al revés. Los distin- tos estratos están en contacto unos con otros a través de una máquina abstracta que actúa. Bunge. una sucesión de formas encuadrantes de las cua- les cada una informa una substancia. Se hablará. para liberar una materia y captar fuerzas (MP. de doublé bind (doble pinza). que es un ele- mento disolvente de la propia estructura de los estratos.3. Bate- son. jerarquía de orden entre agrupamientos. una transversalidad desestra- tificante pasara a través de los elementos. La primera articulación relaciona el conjunto de las substancias. y por otro como un meta-estrato ya que comunica dichos estratos con el plano de consistencia. que comparten con autores como Popper.

MP. de territorialización y desterritorialización. La segunda arti- culación por su parte. Cada estrato se rela- ciona con tres tipos de medios: el medio asociado que le proporciona energía y materiales para su desarrollo y que actúa como un 'para-estra- to'. la otra molar. el Ecúme- no definido por "la identidad de los materiales moleculares. Los estratos consiguen construir un medio interno estable gracias a una territorialización que les permite mantener su autonomía frente a las varia- ciones del medio exterior. orgánica y rígida. 68-69. construye estructuras estables (formas) sobre los compuestos molares en los que estas formas se actualizan (substancias). sometido a múltiples variaciones. una molecular. del que se han separado mediante una serie de desterritorializaciones sucesivas y progresivas. A su vez. Pero a la vez cada estrato comunica con otros estratos que le pro- porcionan materiales y le sirven de medio exterior. lo que hace de ellos algo esencialmente dinámico. Por sus formas las substancias se relacionan con los códigos y por sus materias dichas substancias ocupan territorios. y aso- ciados. 3. elemental y flexible. pp. A cada articulación le corresponde un tipo de multiplicidad. así como a un flujo continuo de partículas materiales y de energía. y los medios exteriores e interiores. estructuradas por las formas. el medio intermedio que funciona como un 'epi-estrato'. Cada estrato se ve sometido a estos procesos de codificación y descodificación. y el conjunto de epi-estratos y para-estratos que le sirven de medios intermedios. Dentro de cada estrato las formas son el producto de la codifica- ción y descodificación que tiene lugar en los para-estratos. -67- . Cada estrato presenta una unidad de composición que lo individua- liza y que estructura sus materiales moleculares gracias a sus rasgos for- males. se despliegan en territorios y están sometidas a códigos. Las substancias son materias formadas.co de relaciones sobre el flujo continuo de las partículas. las substancias en tanto que materias formadas se despliegan en los epi-estra- tos a través de movimientos de territorialización y desterritorialización. Cada estrato consta de una capa central. los elementos substanciales y las relaciones formales^" que lo constituyen.

S o b r e el s i s t e m a del r o s t r o y l o s i n t e n t o s p o r salir del m i s m o se p u e d e c o n s u l t a r el capítulo 7 de Mille Plateaux. así como La lo^que de la sensation. como podemos ver en el caso de la formación de los cristales pertenecientes al nivel anterior. a s í c o m o los análisis del r o s t r o e n las películas d e G r i f f i t y d e E i s e n s - t e i n e n los escritos d e D e l e u z e s o b r e el cine. que analiza la d e s t r u c c i ó n del r o s t r o e n b e n e f i c i o d e la c a b e z a y del c u e r p o e n la p i n t u r a d e F r a n c i s B a c o n . microfísico. Aquí Deieuze y Guattari siguen los análisis de Leroi-Gour- han"* y consideran que la forma del contenido está constituida por las herramientas. 4. es decir como un ser que trabaja y un ser que habla. social y cultural. En el primer estrato la expresión molar estructura el contenido molecular. El tercer nivel se define no tanto con relación a una hipotética esencia humana. El desarrollo del estrato or- gánico conlleva una proliferación de formas que se entrecruzan y combi- nan entre sí de forma impensable en el estrato inorgánico. mientras que la forma de la expresión se muestra a través del lenguaje. vivo y el humano. Albin Michel. El hombre se define. La autonomía de la expre- sión respecto al contenido facilita las desterritorializaciones y amplía enormemente la capacidad de reproducción. y como homo loquens. Le geste et la parole. físico-químico. el orgánico. como homo faber. 205-234. La codificación ya no es tridimensional. 1964-65. para producir las propiedades macrofísicas. el orgánico. En el estrato si- guiente. technique et langage. En el nivel orgánico. sino que se hace lineal. pp. tanto los contenidos como las expresiones presentan ambos niveles moleculares y niveles molares. coincide con la secuencia del código genético. Cf. 5. Nuestros autores distinguen los tres estratos tradicionales: el inorgáni- co. -68- . la expresión se convierte en autónoma respecto del contenido. París. Ritornelos. sino a través de un nuevo tipo de relación entre la expresión y el contenido. rostridady haeccidad: la constitución de la subjetividad La rostridad^ (visageité) se sitúa en la intersección de los ejes de la sig- nificación y de la subjetivación y se muestra como la articulación de 4. pues.

polívocas y corporales. en las danzas. en los movimientos corporales. en los pueblos primiti- vos no se da. El sistema rostro tiene su apogeo en el modelo del hombre europeo. El sistema rostro. que "el rostro es una política". Dicho sistema rostro desterri- torializa la cabeza. El sistema rostro no es universal. etc. unos agujeros negros sobre un muro blanco. El sis- tema del rostro es un mecanismo de subjetivación ligado a un cierto tipo de poder. pues. de manera tal que podemos decir. más según un orden de razones que según un mecanismo de semejanza. la extrae del nivel orgánico y la conecta con los nive- les propiamente humanos de la significación y la subjetivación. espiritualizándolos y desnaturalizándolos. es el resultado de una producción social que personaliza y normaliza los individuos. sino colectivas. se muestra en los tatuajes. un niño o un adulto. El sistema rostro es una semiódca mixta que combina significación y subjetivación bajo el predominio del lenguaje hablado y del sujeto individual aplastando el resto de semióticas subjetivas y asignificantes. el rostro por antonomasia es el de Cristo. rechazando las desviaciones. El rostro no se refiere sólo a la cabeza sino que es el pro- ducto de una sob recodificación que afecta a todo el cuerpo. En este sentido el ros- tro introduce orden en las normalidades. como una superficie agu- jereada. tras detectarlas. provocando el salto del estrato orgánico al estrato definido por la significación y la subjetivación. La significación y la sub- jetivación suponen la intervención de dispositivos despóticos y autori- tarios que actúan sobre el cuerpo en su conjunto para conjurar la apa- nción de semióticas polívocas o multidimensionales que desafíen el predominio del lenguaje y de la individualidad subjetiva. ya que las semióticas de dichos pueblos no son signifi- cantes ni subjetivas. Los rostros concretos son el producto de una máquina abstrac- ta de rostridad. Y por otra parte actúa como filtro selectivo que clasifica los rostros con relación a una coordenadas típicas. La máquina abstracta de rostridad da lugar a unidades de rostro que permiten establecer categorías binarias: un hombre o una mujer. -69- . El rostro es el elemento clave de la individuación subjetiva y por ello sobredeter- mina el conjunto del cuerpo de tal manera que se produce un salto del sistema cuerpo-cabeza al sistema rostro.

de deshacer el ros- tro. Deshacer el rostro tiene sus riesgos. el rostro-cristo. no podemos volver del rostro al cuerpo. símbolo de la subjetividad cristiana y capitalista y las cabezas buscadoras como intentos de generar una vida más que humana. nuevas formas de vida no humana. ya que esto es imposible. Deshacer el rostro exige liberar los rasgos de rostridad que en la cara normal están codificados. ha existido una etapa anterior al rostro y habrá una etapa posterior. de lo sin-rostro. devenir animal. de la misma manera que el intento de salir del rostro producirá nuevas formas de in- humano. exige una experimentación que puede llevar a la locura. las cabezas primitivas an- teriores al rostro. En esta experimentación no se trata de volver a lo primitivo o a lo animal. refiagiarse en el arte sino utilizar la experimentación ai'tística para generar nuevas formas de vida. liberados de su sobrecodificación despótica y autoritaria. En los retratos se distinguen dos aspectos o dos tendencias del rostro. pues. estableciendo un deve- nir. liberada del dominio de la subjetivación y de la sig- nificación. Precisamente. asubjetivo. El arte occidental se ha definido respecto del rostro. o devenir vegetal. en tanto que combinación despótica y autoritaria de significación y subjetivación. en la que los rasgos del rostro. el segundo intercambia miradas con los apóstoles en los cuadros de Duccio. Se distingue así un rostro despótico de Cristo de un rostro pasional. rela- cionado con los demás: si el primero mira desde la bóveda inquietante de Cefalú en Sicilia. El rostro no ha sido universal ni eterno. El arte lo ha intentado pero no basta con quedarse en el arte. se con- vierten en cabezas buscadoras que saltan sobre el sistema de estratos. Se trata de atravesar el muro del significante y de salir del agujero negro de la subjetividad. hacia las regiones de lo asignificante. especialmente el de Cristo según los estudios de Jean Paris retomados por Deleuze. las etapas anterio- res al rostro son ejemplos de cierta clase de no-humano. produciendo una desterritorialización y un devenir como apertura a lo inédito. Las tres etapas del rostro serían. en los últimos tiem- pos se han dado muchos intentos de salir del rostro. por un lado la superficie de rostridad defini- da por el contorno en la que destacan los ojos como dos agujeros negros -70- . o devenir imperceptible. Como el rostro define la humanidad.

mientras que el reflexivo expresa una Cualidad pura. 141). -71- .y por orro. el acuerdo entre su carácter interno y su papel social. 19). siendo la cualidad y la potencia los dos polos del afecto. El primer plano es el rostro pero desposeído de su triple función: la individualizante. C a p í t u l o 4. 126). El rostro intensivo expresa una Potencia pura. 6. base de la imagen-afección. la socializante y la relacional. aun- que sea su extremo" {Logique de la sensation. " V i s a g é i t é s i g n i f i a n t e . mientras que la cabeza es una dependencia del cuerpo. el rostro intensivo dominado por los rasgos que se independizan del contorno. ha explorado diversas posibilidades de ros- tros: por ejemplo. por la segunda asume su papel social. a través del primer plano. El primer plano es a la vez el rostro y su borramiento. los rasgos de rostridad que se resisten a ser integrados por la superficie y se afirman por sí mismos en su individualidad inquietante (IM.^ Guattari concreta este análisis del sis- tema del rostro ligándolo a los dispositivos de poder capitalistas. El ros- tro es un mecanismo de selección que determina lo admisible y lo into- lerable. en beneficio de los rasgos de rostridad que adquieren su independencia dando lugar a una estruc- tura que va más allá del rostro y en ese sentido desindividualiza y des- humaniza (IM. y por la tercera asegura en el interior de la propia per- sona. el individuo se distingue de los demás. visageité d i a g r a m m a t i q u e " . Por su parte. especialmente en Eisenstein. o el rostro reflexivo dominado por un pen- samiento fijo y terrible. 128-129. En El inconsciente maquínico. El rostro es la parte espiritual de la cabeza y en ese sentido su destrucción ayuda al proyec- to de Bacon de destacar los elementos animales del cuerpo humano en detrimento de su espíritu.1 0 8 . Francis Bacon ha planteado todo su tratamien- to de la figura humana como una destrucción consciente del rostro (humano) en beneficio de una cabeza (animal prehumana o posthu- mana): "El rostro es una organización espacial estructurada que recubre la cabeza. Por líltimo el cine. 7 5 . imponiendo una normalización de los rasgos individuales. por la primera. p p . el segundo es dominante en Griñith. Si el primer tipo de rostro abunda mucho en el cine soviético. 130-131.

Este sistema rostro surge de la conjunción de una individua- ción subjetiva basada en la conciencia con el conjunto de flujos mate- riales. que sustituye la pluralidad y polivocidad de las se- mióticas precapitalistas. y de la primacía de un tipo de rostro que es el del adulto blanco varón heterosexual. En el capi- talismo la subjetivación se basa en un modo de individuación centrado en la conciencia que utiliza el sistema rostro como un resonador univer- sal que unifica y normaliza todos lo heterogéneos modos de subjetiva- ción posibles. a la que se tienen que ajustar los rostros concretos. Guattari distingue entre el rostro-tipo 7 el rostro-concreto siendo el pri- mero la instancia de normalización. por otro. semióticos y sociales que constituyen el capitalismo. El cogito que a partir de Descartes ha configurado el modo de subjetivación capitalista dominante a pesar de presentarse como universal y ahistórico procede de un dispositivo social e históri- co muy particular y concreto. todos los movimientos del deseo en torno a un punto central de significación que pone en conexión todos los pun- tos negros de la subjetividad y somete a ésta a un mecanismo genera- lizado de culpabilización (aquí el capitalismo aprovecha elementos centrales del modo de subjetivación erigido por el cristianismo en épocas precapitalistas para sus propios fines) y de generación de im- potencia e inhibición. El capitalismo focaliza to- das las líneas de fuga. Actualmente son los medios de comunicación de masas los encargados de configurar este tipo de rostro colectivo homogéneo que se impone como mode- lo a seguir y que tiene como función controlar el pluralismo de mani- festaciones semióticas posibles para que no se desarrollen de forma perjudicial para el predominio capitalista. expresivas. El sistema rostro promovido por el capitalismo se despliega en paralelo con un sis- tema de semiotización basado en el lenguaje como sistema de significa- ción privilegiado. que lo ha configurado a partir de la pre- eminencia de los flujos descodificados por un lado. etc. corporales. -72- . El sistema rostro capitalista establece la cone- xión entre las múldples materias de expresión heterogéneas y el predo- minio de las redundancias significantes centradas en torno al lenguaje significativo binario. la plantilla que sirve de unidad de medida. etc.

que deshacen a su paso los nudos del sis- tema rostro (visageité) y del sistema paisaje (paysagéité)" (IM. El muro del significante se atraviesa y se da lugar a otras semióticas que conectan directamente los sistemas de codificación y los flujos materiales dando lugar a un porvenir maqui- nico' abierto a nuevas posibilidades inéditas. Al sistema rostro capitalista se oponen los rasgos de rostro que pre- tenden escapar a esta codificación reductora de la heterogeneidad de las semióticas. emergentes. Hoy día coexisten en nuestras sociedades modos de cuantificación semiótica que actúan mediante la redundancia y que homogenizan el pluralismo de las diversas semióticas en beneficio del lenguaje doble- mente articulado y significante con modos de cuantificación maquíni- ca. ópticos. en paisajes territoriales (hay ritornelos motrices. etc. y que se desenvuelva a través de motivos territoriales. que sólo ahora aparece en el horizonte: "De una organización del tipo figura-fondo hemos pasado sucesiva- mente a la concentración y a la interiorización del corte significante que bipolariza los valores y las opciones posibles. se habla de ritorne- -73- . En un sentido general. Tenemos así una triparti- ción de los sistemas rostros: el de las sociedades arcaicas. que operan directamente en el seno de los dispositivos sociales favoreciendo el pluralismo semiótico . radiando a partir de un ojo sobre el conjunto de los rostros y de los paisajes. especies de cabezas buscadoras de desterritorialización activa. el típico del capitalismo y uno por venir. En un sentido restringido. los se- gundos intentan liberarlos. Si el primero intenta reducir y someter los flujos del deseo. y después a la emisión en red de signos-partículas. se denomina ritornelo cualquier conjunto de ma- terias de expresión que trace un territorio. gestuales. dando lugar a efectos diagramáticos que actúan sobre lo real. maquinico. si el primero actúa mediante mecanismos jerárquicos arborescentes. los segundos operan mediante mecanismos descentrados rizomáticos. 103).

hacia el cosmos. El juego alternante del Fort-Da no se refiere tanto a la presencia de una repeti- ción mortífera. se abre siempre hacia el exterior. el juego del niño que tira un carrete diciendo Afuera y lo atrae de nuevo hacia sí. un Natal. hacia el futuro. la constitución de algo calmado y estable que pueda servir de hogar. La conjuración del abismo lleva a la fabricación de algo familiar en donde se pueda habitar. Su esencia se encontraba lejos de lo familiar. o la necesidad de los individuos de salir de su casa para encontrarse a sí mismos. diciendo Aquí'. hacia el futuro. algo nativo. cap. hacia lo más allá de la madre. 106-108). El Natal es una combinación específica de lo innato y lo aprendido. como a una apertura maquínica procesual que conecta el caos con la complejidad. establecien- do una complejidad famiHar que le da seguridad. MP. el hogar. el estri- billo que presenta tres aspectos: el caos como agujero negro terrorífico. fuerzas cósmicas. El otro gran componente de la subjetivación es el ritornelo^. 11. pp. en la apertura a un exterior. Da (Ch. 410). -74- . la apertura hacia el exterior. pero esto no es posible sin abrir el círculo hacia el cosmos. como nos muestran las migraciones de los animales. Cf. 3 9 7 ) . Fort. El niño conjura el caos. l o c u a n d o el d i s p o s i d v o es s o n o r o o ' d o m i n a d o ' p o r e l s o n i d o — p e r o ¿por q u é este a p a r e n t e privilegio? (MP. El miedo a que la madre no vuelva nunca se exorciza mediante la vuelta del carrete. que simboliza la seguridad en la vuelta de la madre ausen- te. La constitución de un territorio que nos permita refugiarnos del caos no se hace sin proyec- tarnos hacia el cosmos externo. El ritornelo es un mecanismo que asegura la tranquilidad mediante la constitución de un territorio familiar en el que nos encontramos como en casa. entre lo inna- to descodificado y lo aprendido territorializado (MP. El ritornelo conjuga tres dpos de fuerzas: fuerzas del caos. 7. pero esta esperanza no deja de ser inquietada por la apertura hacia el cosmos. El Natal. 381-433. que sin embargo no les era extraño del todo. El ritornelo más famoso es el del Fort-Da freudiano. fuerzas de la tierra.

el olor de sus excrementos. En todo dispositivo o agenciamiento territorial siempre existen pun- tos de desterritorialización que constituyen una máquina abstracta por los que dicho agenciamiento se abre a lo otro que él mismo entrando en un proceso de variación o mutación. El ri- tornelo combina la territorialización con la expresividad: por un lado da origen a un territorio. y todo la sei-vicio de la individuación. Los animales marcan sus territorios con sus marcas distinti- vas. La forma de conjurar el caos es la instauración de los medios y los ritmos. por otro da lugar a la posibilidad de expre- sión. las marcas de sus garras. De igual manera que el espacio se hace familiar mediante mecanis- mos sociales que marcan a través del sistema rostro lo aceptable. La combinación de medios y ritmos da lugar a territorios. que se carac- terizan por su expresividad. un ritmo introduce una repetición que permite esperar la vuel- ta de los acontecimientos. un territorio se define mediante una firma. por sus síntomas que definen un territorio y a la vez le sirven como medio de expresión de su identidad más profunda. Un medio ambiente acota un espacio en el que nos podemos sentir como en casa. Estos dispositivos repetitivos son los ritornelos que actúan como "ritmos básicos de la temporalización". Los rostros y los ritornelos son los medios por los que -75- . por sus manías. las cualidades. 388). Medios y ritmos están acoplados ya que el ritmo relaciona un medio con otro. El territorio más que un resultado es una acción. "es el acto del ritmo hecho expresivo. por ser el ámbito en el que pueden surgir las materias de expresión. que son colonizaciones espaciales y temporales del caos. Un territorio es el ámbito en el que se constituye la individuación. etc. el sonido de sus cantos o de sus rugidos. señala el paso de un medio a otro. Cada individuo se caracte- riza por sus ritornelos. el tiempo humano también está construido mediante dispositivos concre- tos de semiotización que tienden a establecer pautas repetitivas para conjurar el caos y establecer nichos de familiaridad en los que cada grupo o incluso cada individuo se pueda reconocer. o de las componen- tes del medio que se han convertido en cualitativas" (MP. Lo más familiar se abre a lo más extraño. El Natal se abre siempre hacia el Cosmos.

-76- . E s t a h a s i d o p r e c i s a m e n t e la R m c í ó n esencial del c a p i t a l i s m o p a r a M a r x . son mecanismos de normalización pero. son componentes diagramáticos que actúan sobre lo real transformándolo. M a d r i d .® sino también de sobrepasar los ritornelos capitalistas abriéndose a "nuevas posibilidades de relación con el cosmos. e i n t r o d u c i r u n a fluidez q u e h a c e q u e " t o d o lo s ó l i d o se d i s u e l v a e n el aire". 1 9 8 8 . modelan nuestra relación con el dempo y con el medio. c o m o m u y b i e n d e s t a c ó M . Los ritornelos cuanto más ritualizados y cerrados parecen a primera vista. H e r m a n e n s u m a g i s t r a l a n á - lisis del M a n i f i e s t o C o m u n i s t a e n Todo lo sólido se desvanece en el aire. Los ritornelos en tanto que distintas formas de pulsar el dempo. El capitalismo emplea las redun- dancias del rostro y las redundancias de los ritornelos para controlar la micro-política de las componentes de la conciencia. y en especial el capitalismo. en el sentido de que constituyen motivos existenciales (leitmotiv) que sirven como atractores para el conjunto heterogéneo de componentes sensibles y significantes que se agitan en el seno del yo en tanto que Territorio existencial. La experiencia de la modernidad. más se insertan en los componentes maquínicos que per- miten las mutaciones más radicales ya que actúan a la vez en la norma y en la desterritorialización. Los ritornelos son los princi- pales componentes del cambio y la transformación. dejan espacio al surgimiento de novedades ya que siempre están recorridos por líneas de fiiga rompedoras. Siglo X X I .cada tipo de sociedad. a la vez que un con- trol cronográfico de las funciones humanas sometidas a un ritmo tem- poral centrado sobre el trabajo. 116). 2 d e d i c a d o a esta- blecer las r e l a c i o n e s d e M a r x c o n el m o d e r n i s m o y la m o d e r n i z a c i ó n . en tanto que módulos particulares de temporalización. 8. el tiempo y el deseo" (IM. la d e d i s o l v e r t o d a s las e s t r u c t u r a s c a d u c a s . a la vez. produciendo una subjetivación muy territorializada y normalizada. e s p e c i a l m e n t e el c a p . Pero los ritornelos tienen una mayor capacidad de desterritorialización que los rasgos del rostro y permiten en mayor amplitud mutaciones rizomáticas capaces no sólo de des- componer los ritmos pretendidamente inmutables biológicos y arcai- cos. son las matrices de la subjetivación.

S. la cosa y no a partir de ecce.^ La noción de haeccitas la construye Scotto a partir de haec. una cosa o una substan- cia. Paris. por el conjunto de los elementos materiales que le pertenecen bajo determinadas relaciones de movi- miento y de reposo. Ed. M i n u i t . una intensidad de color. Están constituidas por líneas más que por puntos. por oposición a Cronos el tiempo definido de las cosas. Sobre el plano de consistencia. -77- . La individuación se sitúa en el nivel de la esencia y se define como "la última actualidad de la forma" y además admite una pluralidad de formas que se distinguen entre sí sólo mediante la distin- 9. de velocidad y de lentitud (longitud). bajo un determina- do poder o grado de potencia (latitud) (MP. p p . Sils M a r i a . Las haeccidades pertenecen al plano trascendental que define una con- ciencia sin yo.' a h o r a e n Deux ré^mes de fous. y por el con- junto de los afectos intensivos de los que es capaz. univocité et transcendental. son rizomas que devienen.. 318).1 4 3 . E Sartre. Leclercq. M ö n s . p p .. 1 9 9 6 y alcanza s u c u l m i n a c i ó n e n el ú l t i m o escrito d e D e l e u - ze. una hora del día. el tiempo indefinido de los aconteci- mientos. 'L' i n m a n e n c e : u n vie. 2 0 0 3 . Gilles Deleuze. e n La trans- cendance de l'ego. un grado de calor. sino un tipo especial de individuación que Deleuze y Guattari denominan. una fecha. con el término tomado de Duns Scotto. es decir de producir o sufrir afectos no humanos. Inmanence. he aquí. definidos por una relación de movimiento y reposo entre partículas no formadas y por el poder de afectar o de ser afectado. o plano de la Naturaleza. la indi- viduación no es la de una persona. V r i n . Cf. un cuerpo se define solamente por una longitud y una latitud: es decir. 359-364. Ejem- plos de haeccidades son una estación del año. Sobre dicho plano de consistencia. haeccitas. Belgica. La n o c i ó n d e t r a s c e n d e n t a l q u e o p e r a e n la o b r a d e D e l e u z e y G u a t t a r i es u n d e s a r r o l l o d e las p o s i c i o n e s d e J . Las haeccidades recorren el plano de consistencia en un tiempo similar al Aion griego. un sujeto. 1 4 1 . dando lugar a una forma de individuación que se distingue de la tradicional de origen aristotélico-tomista que basa la individuación en la determinación de una materia por una for- ma substancial.

es decir. La haecceidad es la última realidad del ente. la diferencia individual o haeccidad y la cosa concreta. no es tanto la unidad indeterminada del uni- versal como la unidad del esto que es la base de su indivisibilidad en par- tes subjetivas. La haeccidad es una pro- piedad no cualitativa que es là responsable de la individuación. para el que es posible considerar el universal en sí mismo. En el problema de la individuación. La distinción entre el uni- -78- . unidad numérica o singularidad. racionalidad. haecceidad). la individuación. tres for- mas de decir lo mismo. según Scotto. sin considerar su unidad interna ni su división en los ejemplares que caen bajo el mismo. Es la divisi- bilidad del universal lo que permite que se dé completo en varios ejem- plares y es la unidad del universal lo que permite la comunidad de dichos ejemplares. la cosa concreta singular presenta una unidad numérica que la hace indivisible. ción formal. Mientras que la especie o universal presenta una unidad menor que la numérica que permite su división en sus propios ejem- plos. que le otorga la unidad numérica que no le habían otorgado las formalidades precedentes. La haecceidad es la última formalidad del indivi- duo. pero en la individuación no es posible dividir el individuo en partes subjetivas que seguirían siendo el mismo individuo. intermedia entre la distinción real y la distinción de razón. el universal en un particular dado. sensibilidad. se dan dos perspectivas: la indivisibilidad del propio individuo en sí mismo considerado y la dis- tinción de un individuo dado respecto a los demás individuos. En la indi- viduación se da una real unidad del universal. la diferencia individual que es la causa precisa de dicha individuación. Para Scotto. El modelo de Scotto juega con varios niveles ontoló- gicos: el universal en sí. o grados metafísicos ( corporeidad. vitalidad. Los uni- versales (naturalezas comunes en la terminología de Scotto) pueden dividirse entre sus diversos ejemplos entendidos como sus partes sub- jetivas. Esta teoría se inspira en Avicena. pero esta unidad es menor que la unidad numérica. el hecho que sean la misma cosa. es decir. la determinación y con- tracción de la naturaleza común indiferente y unívoca del ser en la indi- vidualidad ad esse banc rem que se añade a la substancia común a todos los individuos no constituyendo en cambio algo distinto numérica- mente de la misma.

The Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2003 Edition). el tiem- po del devenir. Leclercq. el tiempo de los acontecimientos. es decir. Su tiempo es el Aion. univocité et transcendental. constituyendo rizo- mas más que árboles. no tienen principio ni fin. Las haeccidades son coordenadas espacio-temporales. e d u / a r c h i v e s / f a i l 2 0 0 3 / e n t r i e s / m e d i e v a i .). " M e d i e v a l T h e o r i e s o f Haecceity". 2 0 0 3 . Las haeccidades dan lugar a una semiótica propia. Según Stéfan Leclercq". di- mensiones de las multiplicidades más que predicados de las cosas. pero conviene recordar que las cosas que analiza en este escrito Heidegger son las cosas concretas con las que nos encontramos en la vida cotidiana. están formadas de líneas más que de puntos. Para esta d i s c u s i ó n es f u n d a m e n t a l : C r o s s . el nombre propio 7 el verbo en infinitivo. 322). R i c h a r d . están en el nivel molar.h a e c c e i r y / . Z a J t a (ed. -79- . Esta semiótica está liberada tanto de "las significaciones formales como de las subjetivaciones personales" (MP. 1 4 1 . 7 especialmente en la tercera persona del singular: es'. Nuestros autores retoman este concepto para indicar un tipo de in- dividuación que no da lugar a sujetos ni a personas. versai en un particular dado 7 la haeccidad es formai. s t a n f o r d . esta semiótica desafía a la centrada en el verbo ser. son relaciones. 11.1 4 2 . lo que las aleja 10. El nombre propio que designa una haeccidad no indica un sujeto. Edward N. en lugar del Cronos en el que giran las cosas 7 los sujetos. pp. Gilles Deleuze. mientras que las haeccidades de nuestros auto- res son modos de individuación irreductibles a la noción de cosa. Heidegger en La pregunta por la cosa tam- bién mantiene la noción escotista de haeccidad cuando analiza la deter- minación de la cosa concreta por el espacio 7 el tiempo. que se da en un plano de consistencia o de composición en lugar del plano de las formas estra- tificadas. Sils Maria Eds. Cf S.. la del acontecimiento. h t t p . / / p l a t o . Estos tipos de individuación siempre se dan en el medio. inmanence. M ö n s . sino que es el agente de un infini- tivo'. Las haeccidades están determinadas a pesar de basarse en el artículo indefinido. Belgica. es decir. lo que supone que aunque sean la misma cosa presentan diferentes propiedades. sustentada en el artículo indefinido. marcando una longitud 7 una latitud. las velocidades que lo componen 7 los afectos que le son propios.

Lo que les interesa son las transformaciones más que las permanencias. son el resultado de la búsqueda incesante que Guattari (y Deleuze) ha desarrollado en búsqueda de mecanismos de subjetivación capaces de romper con el tipo de sujeto personológico creado por el capitalismo. 5. rizomas. ni imitaciones o identificaciones. 334). Es en este sentido. Los devenires no son ni semejanzas externas ni homologías internas. como Deleuze. Los devenires instauran dispositivos que conectan elementos hete- rogéneos. niño. tan frecuentes en el psicoanálisis que exorciza el indefinido plegándolo sobre el triángulo edipico. Devenir Devenir es. de los órganos que se poseen o de las funciones que se realizan. del sujeto que se es. mu- jer. es decir al que permi- te tener efectos directos sobre lo real. Devenir no es moverse a lo largo de ima serie mediante identificaciones más o menos progresivas. Ni correspondencias entre rela- ciones. desterritorializan los individuos. en el que el devenir es el proceso del deseo (MP. Lo impersonal. El concepto de haeccidad. de velocidad y de lentitud. como el de la forma rostro y el de ritorne- lo. los de- venires más que los estados. extraer partículas entre las que se instauran relaciones de movimiento y repo- so.de las temibles recaídas personológicas. lo que supone una apertura a lo otro (animal. es un filósofo más del devenir que del ser. generan afeaos impersonales que van más allá de la persona y. ni c o n -80- .'^ Tampo- 1 2 . El d e v e n i r n o se c o n f u n d e c o n " r e g í m e n e s d e filiación d e t i p o familiar. lo más próximas posibles a lo que se está deviniendo y gracias a las cuales se deviene. molécula). por lo tanto. Guattari. a partir de las formas que se tiene. lo indefinido no se refiere a un sujeto de la enunciación sino a un agenciamiento colectivo al que diagramatiza. Y por ello ambos desarrollan una teoría del de- venir que atiende a las transformaciones de los individuos y su apermra a la novedad.

M . no seguir árboles clasificatorios o genealógicos. con un 'anómalo' (anomal). pp. La relación con el afecto explicita el carác- ter colectivo del devenir ya que "el afecto no es un sentimiento personal. sino es lo no-his- tórico. e t c . 294). o d a r l u g a r a u n a " c o r r e s p o n d e n c i a d e relaciones c o n s t i t u - y e n t e s d e u n o r d e n s i m b ó l i c o ( e s t r u c t u r a ) " (MP. en la frontera y respecto al cual se definen los demás elementos de la banda. ni un carácter. El devenir es el resultado de una experimentación que se opone a toda interpretación. c o n e x i o n e s c o n l o a n i m a l . no es la historia. i n s t a u r a evo- l u c i o n e s a t í p i c a s y p e l i g r o s a s . Los devenires ponen en contacto entre sí colectivos. El devenir supone el despliegue de potencia- lidades virtuales de las que se dispone en estado latente y que permiten esa vecindad creadora de lo nuevo que da lugar a un bloque de coexistencia. "establecer u n a s e m e j a n z a e n t r e t é r m i n o s q u e c u l m i n a e n u n a r q u e t i p o (serie)". sino. 199-205. Este carácter colectivo del devenir no excluye que la conexión que supone el devenir no se haga con un indi- viduo excepcional de la banda con la que se establece el contacto. E l d e v e n i r se sale d e las c o o r d e n a d a s t r a d i c i o n a l e s . -81- . U N E D . sino la efectuación de una potencia de banda (meute) que subleva y hace vacilar el yo" (MP. multiplicidades. el anomal es el que define las líneas de íliga que movilizan a la banda. C . 2003.'^ m o d o s d e d a s i f i c a c i ó n y d e a t r i b u c i ó n d e t i p o estatal. 3 7 4 ) .). Devenir es establecer rizomas. la l o c u r a . L ó p e z (eds. que ni es el individuo preferido de la banda. Feno- menología e Historia. El devenir. H e a n a l i z a d o las r e l a c i o n e s e n t r e h i s t o r i a y d e v e n i r e n " L o s c o n c e p t o s d e his- t o r i a y d e v e n i r e n la o b r a d e Gilles D e l e u z e " e n J . incluso cuando se refieren a un único individuo. sino más bien un fenómeno que se sitúa en el borde. y no alude a una evolu- ción progresiva o regresiva de una población homogénea. ni el que encarna mejor los caracteres de la especie a la que pertenece. al contrario. D í a z y M . 13. sub-histórico o supra-histórico. M a d n d . que abre la historia a la novedad. es muy real. El devenir establece conexio- nes transversales entre poblaciones heterogéneas. ni c o n r e l a c i o n e s seriales d e t i p o religioso" ( M P . De- venir tampoco es una evolución por filiación. 2 9 6 ) . co el devenir se da en la imaginación. D e v e n i r n o es i m i t a r e n sus d o s a c e p c i o n e s . por otro lado. de incertidumbre y de indeterminación en la que las for- mas que devienen coinciden. sino más bien se sitúa en el ámbito de la alianza y del contagio. El devenir da lugar a zonas de indiscernibilidad.

el origen. de indiscernibilidad en el que el ser humano no se distingue del animal en que deviene. Mediante el devenir animal el ser humano deviene realmente otra cosa que humano sin convertirse por ello en animal. mediante los cuales el individuo adulto despliega potenciali- dades infantiles. el telos. Los tótem primitivos producen esa comu- nicación especial con el animal tótem mediante la cual el individuo adopta características propias de su tótem. es un inma- terial estoico. no se dan en el nivel de las formas definidas mediante imitación o proporcio- nalidad sino en el de las partículas emitidas que pasan de un nivel a otro. ni el travestismo. De igual manera el devenir niño. realmente presentes en él. El capitán Achab a fiaerza de perseguir a Moby Dick establece una zona de vecin- dad con la ballena en la que surgen potencialidades inéditas de com- portamiento y sensibilidad. el devenir da lugar a lo intempestivo. no es un estado de cosas sino algo que acaece. más que con el punto de partida. moleculares. que no son meros recuerdos de infancia. El devenir más cercano. de proximidad. y en ese sen- tido deshacen las formas determinadas y fijas abriéndolas hacia el cosmos. ni siquiera una apelación a la -82- . a lo inactual. sin convertirse propiamente en un animal. El devenir animal da lugar a una zona fronteriza de vecindad. no molares. El devenir es cosa de nómadas. impercepdbles. virtuales. de transeúntes que vagan sin rumbo fijo y no de sedentarios. Por último. El devenir animal supone el establecimiento de un cuer- po sin órganos. o imitar a un animal. el devenir mujer no supone la imi- tación de lo femenino. El devenir tiene que ver con las líneas. que sucede. el que ocupa una posición media en la jerar- quía es el devenir animal. El devenir tiene que ver con el acontecimiento. en la superficie de las cosas. Los devenires son. con el camino. En todos estos casos se despliegan potencialidades minoritarias presentes en los individuos que devienen. en el límite. supone constituir bloques de infancia. de un plano de consistencia común definido por zonas de intensidad y de vecindad en las que comunican el hombre y el ani- mal. Los devenires son siempre moleculares.En ese sencido. Se puede establecer una jerarquía de devenires que va del devenir mujer y el devenir niño al devenir molecular y al devenir imperceptible pasando por el devenir animal. y el punto de llegada.

-83- . N o se trata de oponer lo fememino a lo masculino o viceversa sino de intentar que todos los cuerpos se desprendan de los este- reotipos sexistas que lo confinan en una sexualidad definida e impuesta. por la transformación. poniendo en cuestión la conversión de los cuerpos en organismos sexua- dos definidos por sus órganos en un nivel m o l a r . disdnto de lo que se nos impone desde fuera. se trata más bien de buscar puntos de paso entre las diversas minorías sexuales. hombres y mujeres a la vez. 189-190). etc. sino un esfuerzo por convertirse en otro. niño. (MP. El devenir mujer supone la producción de átomos de feminei- dad que impregnen todo el campo social. a un cuerpo anorgánico generador de n sexos moleculares rom- pedores de las dualidades varón-mujer e incluso homo-heterosexual. 338). Cuando esta lucha alcanza un nivel molecular por debajo del enfrentamiento duahsta de los dos sexos. La problemática del devenir mujer surge en Guattari ligado al aná- lisis de las luchas de los homosexuales. En este nivel se ve que todas las formas de actividad sexual se encuentran más acá de la oposición entre la homosexualidad y la hete- rosexualidad y que todas ellas se aproximan a un devenir mujer. en el nivel de la emisión de partículas que producen una micro-femineidad. El devenir mujer es importante no tanto por su objetivo como por el pro- pio movimiento en sí. Los 14. adulto. por el paso. mujer. no es una iden- tificación con la mujer. A l g u n o s f e m i n i s m o s p o r a t r i n c h e r a r s e e n u n a d e f i n i c i ó n m o l a r d e la m u j e r o p u e s t a d u a l m e n t e al v a r ó n d e s p e r d i c i a n la p o s i b i l i d a d d e g e n e r a r u n a p o l í t i c a m o l e - c u l a r b a s a d a e n el d e v e n i r m u j e r q u e es la ú n i c a r e a l m e n t e t r a n s f o r m a d o r a . Esto se lleva a cabo porque el devenir mujer construye bloques de devenir con- temporáneos y asimétricos a cualquier término molar: hombre. hisexualidad original sino la creación de una mujer molecular.supone que la propia mujer definida en un nivel molar en una oposición dual con el varón. es un intento de establecer una rela- ción con el propio deseo al nivel del cuerpo (RM. tiene ella misma también que emprender un devenir mujer molecular. E l devenir mujer pro- duce una serie ilimitada de líneas de fuga que dan lugar a un cuerpo sin órganos. El que el devenir mujer se dé en un nivel moleculai.

598). todas las organizaciones no ortodoxas de la libido tienen una relación privilegiada con el devenir mujer. Es un espacio intensivo. no dimensional o métrico. es decir sin romper con el falocentrismo patriarcal y esa ruptura no sólo la tienen que hacer los varones sino también las mujeres. devenir niño. tienen una referencia privilegiada al devenir mujer: "Es porque no se encuentra demasiado alejado del binarismo del pod er fálico que el devenir mujer puede jugar este papel de intermediario. Es una percepción háptica más que ópuca. Espacios estriados y espacios lisos . etc. 197). Todas las sexualidades disidentes.diversos tipos de devenir. mientras . D e igual manera que Guattari y Deleuze oponen el devenir a la his- toria y el tiempo como Cronos del tiempo como Aion. dividen y organizan. Spatium inten- so en lugar de Extensio (MP. de distancias y no ya de medidas. Es un espacio de afectos. más que extensivo.. este papel de mediador en rela- ción a los otros devenires sexuados" (RM. en lo liso los materiales muestran las fuerzas o les sirven de síntomas. más que de pro- piedades. sin ese devenir mujer o devenir niño. personológico. también defi- nen dos tipos de espacios opuestos: los espacios estriados y los espacios lisos. N o hay sexualidad sin esa apertura a lo otro. también ellas tienen su devenir mujer que n o está dado de antemano ya que nunca se confun- de con un estado en el nivel molar.. El devenir mujer es el establecimiento d e líneas de fuga en relación con la normalidad dominante sexual y cultural en sentido amplio.el espacio liso es direccional. El espacio liso está ocupado por acontecimientos o hacceidades. Los primeros son jerarquizados. más que por cosas formadas y percibidas. todos los cuerpos sexua- dos tienen una referencia esencial al cuerpo femenino. Mientras que en lo estriado las formas organizan una materia. sino que es una transformación molecular imperceptible en un nivel prepersonal y pre- individual. 6. devenir animal.

hay direcciones y dimensiones. extensivas y cualitativas. arborescentes y rizomáticas. al viaje. lo liso "es la variación continua. Los espacios lisos son direccionales.que los segundos son el ámbito de lo indefinido. mientras que los espacios lisos son el lugar por el que deambulan los nómadas. 597). uno según una unidad de medida que se repi- te. no métricos y nenen mayor capacidad de desterritorialización que los estriados. mientras que en los espacios lisos las líneas son vectores que indican direcciones. En música. Mientras que lo estriado "organiza las líneas melódicas horizontales y los planos armónicos verticales". musical. el fieltro y el quilt son ejemplos de tejidos en el que los hilos se mezclan de forma aleato- ria constituyendo ejemplos de espacios lisos. Por otra parte. contrario a toda segre- gación y jerarquización definitiva. matemático. En el modelo matemático nos enfrentamos con dos tipos de multi- plicidades: métricas y no métricas. otro sin ninguna medida fija. nos encontramos que aunque el mar es el espacio liso por excelencia. En todo espacio. el hombre desde que navega ha tratado de someterlo a un estriado mediante la latitud y la longitud. hay pun- tos y líneas. es el desarrollo continuo de la forma. Nuestros autores muestran varios modelos de espacios lisos y estria- dos: texdl. liso o estriado. En el modelo marítimo. el puro trazado de una diagonal a través de la vertical y la horizontal" (MP. es la fusión de la armonía y la melodía en beneficio de un desgajamiento de valores propiamente rítmicos. físico. mientras que en los espa- cios estriados lo importante son las paradas. los puntos de salida y de llegada. dimensionales y direccionales. El espacio estriado es el construido por los sedentarios. centradas y acentradas. el espacio puede verse some- tido a dos tipos de cortes. Pierre Boulez distingue entre un espacio-tiempo musical estriado en que se cuenta para ocupar y un espacio-tiempo musical liso en que se ocupa sin contar. Mientras que el tejido tradicional se fabrica mediante la conjunción de hilos verticales e hilos horizontales siendo un ejemplo de espacio estriado. que -85- . Un ejemplo clásico de espacio liso serían los espacios de Riemann. En el espacio estriado la línea aparece como una dimensión. pero en los espacios lisos los puntos están subordinados al camino. estético.

más tácdl que meramente óptico. que dibuja una línea abstracta no rectilínea. -86- . líneas que no llegan a ocupar una superficie y superficies que no llegan a definir un volumen. las figuras y los puntos. constituye sus apuestas. se desplazan los enfrentamientos y es en los espacios lisos en los que la vida en todos sus niveles orgánicos e inorgánicos. ya que no per- mite una relación continua entre rodas sus partes. pero es en ellos en los que cambia la lucha. la curva de Van Koch o del copo de nieve. de dimensión superior a la línea (1) pero inferior a la superficie (2). sigue un tiempo definido. sino que están constituidos por una colección amorfa de trozos yuxtapuestos que no se refieren unos a otros. inventa nuevas derivas. y tiene por objetivo producir una acumulación que puede ser apropiada. Otros ejemplos son los fractales de Benoit de Mandelbrot. El modelo físico relaciona dos tipos de actividad: el trabajo y la acn- vidad libre. el modelo estético se centra en el análisis del arte de los nó- madas. nunca re- cetas fáciles de seguir y preparadas para el uso. de dimensión superior a la superficie (2) pero inferior al cuerpo sólido (3). En los espacios concretos se mezclan los espacios lisos y estriados. personales e impersonales. tampoco se ajusta a un tiempo dado. la acción libre no se mide. Los espacios lisos no son liberadores en tanto que tales. Cada frag- mento es un microespacio euclideo pero su suma no lo es. Por último. 'gótica. que pasa entre los contornos. que se capta mediante una visión próxi- ma y no a través de una mirada alejada. de dimensión superior a un punto (0) e inferior a una línea (1). modifica los adversarios. pero a pesar de todo: "Jamás hay que creer que un espacio liso bastará para salvarnos" (MIÍ 625).no son homogéneos. Como siempre. posibilidades contingentes y azarosas. Estos objetos son puntos que no llegan a constituir una línea. la esponja de Sier- pinsky. mientras que el pnmero se define por su medida. Guattari sólo nos presenta oportunidades. no produce stocks y por ello su producto no puede ser acumulado y por tanto apropiado por otro. unos productos de las líneas de fuga desterritorializantes y otros el resultado de las fiierzas reterritorializantes. objetos matemádcos de dimensión fraccionaria: los polvos. afronta los obstáculos. manipuladores de metales y productores de un espacio háptico.

lo ponen en movimiento. KAFKA. no se refie- re al porcentaje de individuos que cumple determinada condición en rela- ción con el número total de individuos considerados. Minorías son las mujeres. la minoría siem- pre constituye un grupo. a un pueblo posible. adulto. la relación esencial con la política. como movimiento político. Guattari prefiere hablar de minoría en lugar de marginalidad a pesar de que considera que es en los márgenes donde se pueden encontrar los puntos de ruptura en las estructuras sociales y la irrupción de nuevas for- mas colectivas de desear. etc. Lo marginal se define siempre respecto a una pretendida normali- dad y además sugiere la necesidad de integración y recuperación. que en nuestras coordenadas actuales viene definido por lo masculino. Lo minoritario no tiene que ver con la estadística.III. además de su valor como concepto político. ciudadano. lo colectivo. una experimentación social {RM. En tercer lugar. da lugar a una nueva sensibiUdad.'^ 15. a un nuevo tipo de comunidad. los individuos de color. es decir. Lo minoritario tiene que ver con el alejamiento respecto a una medida patrón. una forma de presentarse de los individuos. lo abren a lo otro. una banda. los parados. que da lugar a un sujeto colectivo de enunciación. Lo minoritario contribuye a forjar una nueva forma de sentir y de expresarse. En segundo lugar. Minoritario es aquello que no cumple algunas de las condiciones anteriores aunque numéricamente sean la mayoría de la población. instauran en el mismo líneas de fuga que suponen devenires inédi- tos. Las características d e l o m i n o r i t a r i o a p l i c a d a s al c a s o d e las l i t e r a t u r a s m e n o r e s -87- . sano. Las características ontológicas principales de las categorías minoritarias son: en primer lugar. la desterritorialización: todas las minorías desterri- torializan el patrón de medidas. aún por constituir. 185- 189). ya que minoría es una forma de ser. apertura a la novedad. epistemológico y estético presenta también un interés ontològico innega- ble. los niños. los extranjeros. POR UNA LITERATURA MENOR La noción de minoría. blanco. la minoría se define esencialmente en relación con la política. los enfermos. con trabajo. los locos.

Superpositions. Era. cuando las minorías pueden imponerse como nuevas mayorías sus virtualidades revolucionarias desaparecen y tienen que surgir nuevas minorías que las subviertan y transformen desde dentro. resis- tiéndose al dominio de ésta. se encuentran. En cambio. c i t a d o . superándolo por abajo o por arriba. La minoría puede entenderse en dos sentidos: como un estado de heciio en el cual un número indeterminado de individuos que pueden ser numéricamente minoritarios. T a m b i é n e n el l i b r o q u e D e l e u z e p u b l i c a j u n t o a C a r m e l o B e n e . México. . se pueden enconu-ar en Kafka. Las potencialidades esenciales de la minoría sólo son positivas mientras se mandenen en tensión con la mayoría. 16. La mayoría define siempre un estado de dominación. es habitar en la propia mayoría como un extranjero a partir de una minoría real o posi- ble. París. pero también sin conseguir vencerla e imponerse como una nueva mayoría que establece ahora sus valores como nuevos patrones axiológicos de medida universal. pp. Lo revolucio- nario es hacer un uso minoritario de la propia mayoría."^ La minoría sólo tiene sentido en relación con una mayoría domi- nante. obligándolas a entrar en devenires creadores. M i n u i t .1 2 9 . a la que desterritorializa. Pero la minoría puede ser también más que un estado de hecho un devenir. transformándolas desde el exterior. que pone en jaque al poder mayoritario. 1975. La minoría surge distorsionando las mayo- rías existentes. Las minorías introducen la variación continua en relación con el patrón de medida mayoritario. Minoría es entonces la potencia de un devenir frente al poder de una situación que se defme como mayoritaria. pp. en cuyo seno surge. S o b r e la p o t e n c i a del d e v e n i r m i n o r i t a r i o y el p o d e r d e la m a y o r í a q u e d e ñ n e la s i t u a c i ó n . Por una literatura menor. c f Superpositions. 28- 3 1 . y en ese sentido se constituye como un devenir. poliriza y abre hacia nuevas formas de expresión y enunciación. un devenir minoritario. 1 2 8 . 1 9 7 9 . Potencia del devenir frente al poder sin potencia de la situación definida por la mayoría. sin embargo o bien excluidos o bien incluidos en la mayoría de forma subordinada respec- to al patrón de medida mayoritario.

Las minorías no se definen por sus puntos de origen o de llegada como las mayorías sino por el medio. de las que constituyen su herrumbe interna. sino de partículas moleculares. molares. siempre devienen. lo minoritario siempre se da como deve- nir. De despliegue de un sujeto des- territorializado a través de un medio también él mismo desterritoriali- zado. pero constante. Por eso. su trabajo es silencioso. no están en el presente. Las minorías como devenires que son introducen elementos -89- . imperceptibles. al exterior. Lo minoritario acompaña siempre a lo mayoritario como su virtualidad oculta y siempre disponible. tampoco se basa en un territorio definido sino que es el producto del descentramiento de un sujeto (que como tal siempre es mayorita- rio) y se abre hacia una tierra que es el producto de la desterritorializa- ción de un territorio. a los devenires. nunca como estado o situación. como algo dado y efectivo. El devenir siempre es minoritario porque supone la apertura a lo nuevo y lo mayoritario siempre está ya ahí. Por ello. mayoritario se es ya desde siempre. N o son históricas ni etemas. El devenir minoritario es una cuestión de política. Por ello el poder mayoritario tiene cons- tantemente con vigilar su posible proliferación incontrolada que puede desbordar los límites permitidos. van royendo lentamente las estructuras mayoritarias. Las minorías son intempestivas. nunca hay devenir mayoritario. de actuación de la potencia. Se abren a lo no-his- tórico de la historia. Lo minoritario se define por el medio. Las minorías son imperceptibles. Las minorías son corrosivas. siempre surge in medias res y establece un devenir mediante el que se abre a tiempos distintos y espacios diversos. por la línea que describen. pero tampoco tienen un origen o un porve- nir. nunca se deviene mayoritario. Lo minoritario no es un asunto de sujetos for- mados. Lo minoritario nunca se puede dar como un sujeto cerrado y con- cluso. Lo minoritario no tiene historia sino devenir: más que por un pasa- do o un porvenir se define mediante un bloque de coexistencia. nunca coinciden con su propio tiem- po. como su apertura a lo otro. de micropolítica activa. a lo extranjero y a lo extraño. por la trayectoria. como la hierba crecen siempre.

convertidos en nuevas mayo- rías opresoras en los países del tercer mundo. sin olvidar la actuación que las propias minorías tienen en el seno de sus propios movimientos frente a cualquier tipo de disidencia interna. desde el ejemplo de los judíos que de minoría oprimi- da y masacrada ha pasado a mayoría agresiva e intolerante en la actua- ción actual del Estado de Israel. de límite. Lo minoritario siempre es directamente político ya que es la expre- sión de un colectivo que aspira a convertirse en un pueblo. Cuando la minoría se convierte en pueblo. ya citado. deja su poten- cial revolucionario y se instaura como nueva mayoría dominante.'^ La minoría en tanto que concepto político se muestra. Kafka escribe en alemán pero como si fiiera extran- jero. Deleuze y Guattari analizan el caso de la lengua de Kafka. lo minori- tario es la apelación constante a un pueblo que siempre falta.3 6 7 . que nunca está presente. ya que es en las fronteras donde lo uno se aproxima a lo otro a lo extranjero y por eso mismo. por su parte. Renuncia a territorializarse sobre el checo o el jiddish y en cambio desterritorializa el alemán. La experiencia de las mino- rías oprimidas convertidas en mayorías opresoras ha sido constante en el siglo pasado. precisamente. quien se niega a escri- bir en checo o en jiddish y en cambio escribe un alemán convertido en lengua menor gracias a su transformación interna a partir del checo y del jiddish. Lo minoritario es un fenó- meno de frontera. Una lengua menor no es una lengua habla- 17. como un potencial revolucionario cuya misión es transformar desde dentro lo mayoritario más que erigirse ella misma en una nueva mayo- ría que instaure un nuevo poder opresivo. 3 5 6 . Lo minoritario en tanto que aspecto estético está presente en el libro sobre Kafka y en el libro de Deleuze y Bene. es el lugar de las mezclas donde lo inte- rior y lo exterior apenas se distinguen. c f Mil Plateaux. de vecindad y de indiscernibilidad en el que lo heterogéneo confluye entre sí y con lo homogéneo (mayoritario). Sobre la n o c i ó n d e devenir m i n o r i t a r i o . p p . -90- . la frontera es el lugar de apertura a la novedad. En el pnmer caso. hasta las actuaciones nada edificante de los movimientos de liberación nacional.

etc. 97).da por pocos individuos sino una lengua mayor trabajada por una minoría que la desterritorializa. la amputación del texto porque el mismo supone el dominio de -91- . p. fronterizas. con las onomatopeyas. La minoración de una obra o de un pensamiento consiste en "desgajar los devenires frente a la Historia. Una lengua menor se presenta como una lengua de variación con- tinua que admite innumerables variantes. Desde un punto de vista técnico la minorización que Bene lleva a cabo de las obras de Shakespeare suponen la amputación de la Historia porque la Historia es 'la marca temporal del poder'. ya que conectan con otras lenguas y con lo otro de la lengua. las gracias o desgracias contra el dogma" (Super- positions. Eliminar a la vez el poder en el teatro y el poder del teatro mismo. El objetivo de dicha amputación consiste en eliminar los elementos del poder pre- sentes en las obras teatrales. con los ruidos. las vidas contra la cultura. en un ruido ininteligible. como el alemán de Praga. a través de la crítica de la representación y el esta- blecimiento de una versión no representativa de la pieza de que se trate. abriéndose hacia otras lenguas y dialectos. Deleuze en su esento sobre el teatro de Carmelo Bene titulado 'Un manifiesto de menos define las versiones de las obras de Shakespeare escenificadas por el dramaturgo italiano como una minoración de las mismas. Mientras que las len- guas mayores se caracterizan por su fuerte estandarización y por sus invariantes. el black-english. Dicha minoración consiste en la sustracción o anulación de algún elemento de la pieza original o en la inversión del valor concedido tradicionalmente a los personajes de una determinada obra. que desterritorializan la lengua y la hacen huir por todas partes. el uso menor de la lengua introduce numerosas variantes y jergas especiales. la obliga a entrar en un devenir que la transforma internamente. Las lenguas menores son lenguas de frontera. el devenir animal o cósmico de la lengua que va más allá de todo sentido hasta convertirse en un balbuceo. los pensamien- tos contra la doctrina. la sub- versión de la estructura porque es el conjunto de las relaciones entre los elementos invariantes y por lo tanto la expresión del dominio mayori- tario. el francés hablado por los emigrantes españoles. Las lenguas minontanas son el devenir no huma- no de las lenguas mayores.

minoritario también tiene un sentido epistemológico al aplicarse a las ciencias nómadas frente a las ciencias sedentarias. La técnica puesta en acto por Bene disminuye los elementos esta- bles en beneficio de los variables y elimina los efectos del poder mayori- tario en beneficio de la potencia de lo minoritario. pp. Con todo estos recortes y ampu- taciones se mantiene la obra pero bajo una nueva luz. un arte de intensidades y afectos contra un arte de la forma y del sujeto. aunque son aprovechados por los saberes imperiales. Estas ciencias minoritarias. 103- 104). en modelos turbillonarios que definen espacios lisos. recreada más que re-presentada. por último. Un arte de ve- locidades y lentitudes. {Superpositions. se recorta la dicción y la acción. surgen en los márgenes. centrales. Es un teatro directa- mente político que a la vez produce unos efectos estéticos inesperados. vectoriales. Los científicos -92- . Estas ciencias nómadas. sedentarios. atentos a los devenires más que en modelos estáticos con preten- siones de eternidad. nóma- das se definen más como máquinas de guerra que como aparatos de esta- do. Estos saberes son excéntricos. sin embargo. con nuevos gestos y nuevos sonidos. minoritaria por oposición a las ciencias reales sedentarias se apoyan en modelos hidráulicos más que en los modelos sólidos. ciencias imperiales o reales. métricos. por último en modelos problemáti- cos más que en modelos teoremáticos.la lengua sobre el habla y por lo canto el predominio de lo invariante y homogéneo frente a las variaciones y la apertura a lo heterogéneo. pero también se reconocen trazos de estos saberes minoritarios. en los ingenieros militares. el recorte de los diálogos ya que estos transmiten la lengua del poder. El mode- lo esencial es el de los herreros en la antigüedad y en las tribus primitivas. Por último. Es una obra balbuceada más que dicha. en los canteros medievales agrupados en sociedades secretas. sugerida más que mostrada. proyectivos y topológicos más que en modelos laminares que definen espacios estriados. El teatro de Bene es un buen ejemplo de lo que nuestros autores exi- gen en el arte: la subordinación de la forma a las velocidades y la subor- dinación de los sujetos a las intensidades o afectos. Serres ha rastreado un tipo especial de saberes que son más que simples técnicas sin ser. en modelos diná- micos. e incluso en los inventores de software actuales.

se ocupan más de la relación entre el material y las fiierzas que lo animan. producto más de la intuición que del método.nómadas operan en la frontera de los saberes establecidos. Los saberes nómadas más que saberes de reproducción son saberes de seguimiento. en respuesta a los problemas concretos que van surgiendo más que despliegues de teoremas obtenidos en el cuarto de trabajo por parte de sabios teóricos.. son aprovechados. Son saberes de origen artesanal. son minorías excéntricas dotadas del espíritu de cuerpo que no se integran en cam- bio en los organismos estatales de la producción del saber. cf. anexactas más bien. mientras que la ciencia saca prospectos (proposicio- nes que no se confunden con juicios). sin embargo. más atentos a las singularidades que a las cons- tantes. -93- . basadas en espacios estriados y puestas al servicio de los aparatos de Estado. nómadas en su relación con la constitución de espacios lisos y con las máquinas de guerra en su irreductibilidad a las ciencias impe- riales. rigurosas sin ser exactas. n ó m a - das. a los torbellinos que a los flu- jos laminares. Las ciencias o saberes mino- ritarios se basan en nociones vagas. Mil Plateaux. las ciencias minoritarias. pero no siempre son proposiciones lo que se extrae de las frases en general. Sobre las ciencias minoritarias. a los materiales que a las formas. cuyos sabe- res.. ¿QUÉ ES FILOSOFÍA? "La filosofía procede por frases. por las ciencias constituidas que tratan de integrarlos en la estructuración sistemática de las mismas. de las frases o de algún equiva- lente.'® IV. que dan lugar a un saber de lo impreciso que ha sido funda- mental en el surgimiento de la ciencia moderna. desarrollados a pie de obra. pp. 446-464. y el arte saca preceptos y afectos (que tampoco se confunden con percepciones o sentimientos)" 18. la filosofía saca conceptos (que no se confunden con ideas gene- rales o abstractas). Frente al modelo hile- mórfìco propio de la ciencia d o m i n a n t e que pretende imponer una forma sobre una materia no formada.

como ha- cen en cambio Kant y Fichte. El filósofo no es el sabio. Madurez y ancianidad prematura para Guattari que moriría pronto e incluso para Deleuze que seguiría a su amigo algunos años después. Una defensa apasionante de la actividad filosófica que reivindica su especificidad con relación a otras actividades. Pero Deleuze y Guattari no distinguen entre el conocimiento por conceptos y el conocimiento por construcción de conceptos. La noción de filosofía que aparece en esta obra se opone a las nociones clásicas de filosofía que han considerado que esta era contemplación. es decir una intuición que aunque referida a un objeto singular no es empírica. los universales de la comunicación. La última obra que escribieron juntos Deleuze y Guattari (aunque algunas versiones apuntan que la escribió solo Deleuze) fue ^Qué es fi- losofía? Esta es una obra de reflexión última sobre la propia profesión. ya que el sabio pensaba a través de Figuras mientras que el filó- sofo opera través de Conceptos. los universales de reflexión. base del idealismo subjetivo. el que se apoya en la potencia del concepto. base del idea- lismo objetivo. Para el padre del criticismo. Frente a estas concepciones de la filosofía que da lugar a universales. La filosofía en este libro se muestra como "el arte de formar. el conoci- miento filosófico es "un conocimiento racional derivado de conceptos". de fabricar conceptos" y el filósofo como el amigo del concep- to. es el resultado del aprove- chamiento de ese estado de gracia entre la vida y la muerte en el que uno puede recapitular lo que ha hecho a lo largo de toda su vida. la noción de filosofía aquí presentada se basa en los puros conceptos. -94- . Para Kant. de la madurez. Pero estas actividades más que construir con- ceptos forjan universales: universales de la contemplación. Este escrito es un escrito de asunción de la ancianidad. de in- ventar. construir un concep- to significa "presentar la intuición a priori que le corresponde". base del idealismo intersubjetivo. reflexión o comunicación. El problema de los universales es que más que explicar exi- gen ser explicados. con las que comparte el pensamiento. mientras que el conocimiento matemático es "un conocimiento obte- nido por construcción de conceptos". por último. como el arte o las cien- cias. y.

p. aunque a priori y través de la razón. en segundo lugar la definición del plano de inmanen- cia o de consistencia en el que surgen los conceptos. la referencia al lugar de origen de los con- ceptos o geofilosofía. la definición de lo que es un concepto. La diferencia entre filosofía y matemáticas no se refiere a sus objetos sino a que mientras que la primera se atiene sólo a conceptos universales. por último. Kant y Habermas. Para nuestros autores. reflexión o comunicación establece tam- bién una cierta diacronia filosófica. que en esto como en tantas otras cosas siguen a Nietzsche. la construcción de conceptos no es posible sin una intuición que les es propia: "un campo. como ha sucedido en los sistemas postkantianos. que no se confunde con ellos. por último. en cambio. Para nuestros autores y dado que ya es imposible la concepción enci- clopédica. Desde otro punto de vista. y Rorty en nuestra época. A713-71Ó. en tercer lugar. la presentación de los personajes conceptuales que hacen entrar en escena los conceptos. la filosofía tiene que abrirse a su otro no filosófico y de ahí extraer el material para la fabricación de conceptos. Para Deleuze y Guattari no es posible a partir de los puros conceptos.Por ello. Una vez establecida la noción de filosofía se la -95- . un plano. mientras que el conocimiento filosófico considera lo particu- lar en lo universal. ya en nuestros días el concepto tiende a ser monopolizado por el marketing y la publicidad. a una pedagogía del concepto que tendría que analizar las condiciones de su creación en momentos singulares y. pero que abriga sus gérmenes y los personajes que los culti- van" (QEP. centrada en los nombres de Platón. sólo una pedagogía adecuada del concepto podrá oponerse a este monopolio comercial del mismo. en primer lugar. La consideración de la filosofía como creación de conceptos supone varios elementos coordinados. y a ese objeto dedicaron sus últi- mos esfuerzos nuestros amigos. las matemáticas no se pueden quedar en el mero concepto sino que tienen que buscar una intuición {KrV. las tres edades del concepto han dado lugar a una enciclopedia univer- sal del concepto. 12). un suelo. La definición de la filosofía como creación de conceptos frente a la filosofía como contemplación. las matemáticas consideran lo universal en lo parti- cular e incluso en lo singular. B741-744).

a saber. Además cada concepto tiene su historia que le remite a otros conceptos anteriores con los que puede compartir algunas componentes. al menos ten- dencial y parcialmente. con los primeros dibujan una historia de los -96- . Los Conceptos se presentan en la obra de Deieuze y Guattari como respuestas provisionales a problemas planteados por la realidad. a las otras dos actividades de éste. 24). Los conceptos. a pesar de que dichos conceptos anterio- res puedan responder a otros problemas y referirse a otros planos de con- sistencia. Como ya hemos dicho alguna vez. que no unifican sus componentes en una síntesis (¿dialéctica?) que anule su pluralidad y su heterogeneidad. remiten siempre a otros conceptos. y se concluye con la consideración de las di- versas formas de acción del pensamiento. sino una encrucijada de problemas donde se junta con otros conceptos coexistentes" (QEP. arte. como respuesta a las múltiples solicitaciones vita- les y no es el resultado de una actividad de gabinete que se pueda llevar a cabo lejos de las preocupaciones cotidianas. en medias res. cada concepto está inmerso también en un devenir sincrónico que lo conecta con otros conceptos situados sobre el mismo plano. Pero además de historia. ordenarlo y transformarlo en un cosmos ordenado. el arte y la ciencia. es decir se construye más como respuesta a problemas que como un conjunto de teoremas que se deducen de unas definiciones y unos axiomas primeros. pero totalidades frag- mentarias. La filosofía es una actividad que siempre surge en el medio. más que como elementos introducidos a través de teoremas de forma deductiva. la concepción de la filosofía que defienden nuestros autores es más problemática que teore- mática. pues. opone. bien prece- dentes o bien coexistentes. de una relación sincrónica con otros conceptos anteriores. que dan lugar a un plano de consis- tencia. es decir. ciencia y filosofía como tantos otros procedimientos de arrojar redes sobre el caos para organi- zado. Estos conceptos que responden a problemas se muestran además co- mo multiplicidades. en el marco del pensamiento. En este sentido: "un concepto no sólo exige un problema ba- jo el cual modifica o sustituye conceptos anteriores. como conjuntos formados de varias componentes que se articulan entre sí dando lugar a totalidades. por los diversos campos de la experiencia.

en cierto senddo. Por úldmo. -97- . nuestros autores retoman la noción estoica del concepto como incorporal que de manera magistral ya había expuesto Deleuze en su Lógica del sentido}^ A través de varios ejemplos que se refieren a Platón. más que una mera parte extensiva del todo abierto que constituye el concepto. Ontologia y dife- rencia.problemas. en un único plano de consistencia que los reúne sin totalizarlos. Descartes y Kant se propone una pedagogía del concepto que llega siempre al mismo resultado: el concepto es una multiplicidad compuesta de cierto núme- ro de vanaciones intensivas que se relacionan entre sí mediante la vecin- dad y la contigüidad y que dibuja el contorno de un acontecimiento por venir. por proximidad en el seno del concepto que es el producto de una heterogénesis y cuya unidad se basa en su capacidad de co-presencia simultánea y de sobre- vuelo a velocidad infinita en torno a todas sus componentes. Sobre el acontecimiento se puede consultar mi obra ya citada. 53-140. así como de toda vivencia interior. un rasgo intensivo. que se desprende de las cosas y de los entes concretos. Cada componente constituye una singularidad. con los segundos un devenir en el seno del mismo plano. pp. las componentes del concepto denen en éste su punto de con- densación y de acumulación que las unifica. Los conceptos son dispositivos concretos mientras que el 19. que expresa un acontecimiento. incorporal. Los conceptos. El concepto es un incorporal que se efectúa en los estados de cosas existentes en el espacio-tiempo pero no se identifica con dichos estados de cosas ni constituye su esencia. En esta noción de concepto como algo intensivo. a su endoconsistencia. también son multiplicidades. El concepto expresa un aconteci- miento intensivo irreductible a los estados de cosas que son siempre ex- tensivos. están formados por diver- sas componentes que a pesar de su heterogeneidad no son separables y dan lugar a la consistencia del concepto. Los conceptos no se ajustan entre sí pero resuenan en un único plano de inmanencia. Las diversas componentes se articulan por vecindad.

El p l a n o d e i n m a n e n c i a es u n c o r t e en el caos q u e a c t ú a c o m o u n a c r i b a 20. Es el s e n t i d o c o m ú n p r e f i l o s ó f i c o y n a t u r a l q u e sirve d e p r e s u p u e s t o i m p l í - c i t o y p o r ello i g n o r a d o del p e n s a m i e n t o filosófico c o n c e p t u a l . en tanto que pensamiento domina- do por la representación. Difference et répétition. El p l a n o d e c o n s i s t e n c i a n o es u n c o n c e p t o . En concreto. E l p l a n o d e c o n s i s t e n c i a es u n p l a n o d e i n m a n e n c i a q u e c o n s t i t u y e el suelo y el f u n d a m e n t o d e la filosofía. es decir de un pensamiento sin imagen (Cf. 4) postulado del ele- mento o de la representación que supone la subordinación de la diferencia a lo mismo y lo semejante. París. pp. 1968. 1) el postulado del principio o de la Cogitatio natura univer- salis. 169-217. 7) postulado de la modalidad que supone la ilusión de las soluciones como prevalecientes sobre los problemas y por último. analiza lo ocho postulados de que han dominado el pen- samiento occidental en su corriente mayoritaria. Estos ocho postulados son los presupuestos de la filosofía de la representación y en ese sentido son los obstáculos fundamentales que dificultan el surgimiento de una filo- sofía de la diferencia y la repetición no representativa. Los c o n c e p t o s s o n a c o n t e c i m i e n t o s . que supone la buena voluntad del pensador y la naturaleza buena del pensa- miento lo que permite su mutuo acuerdo. 8) el saber como resultado final del pensamiento con la su- bordinación que esto supone del saber sobre el aprender y del método sobre la cultu- ra. que siempre se entiende como producido desde el exterior del propio pensamiento. Es el m a r c o q u e d e f i n e el á m b i t o e n el q u e se p u e d e d a r el p e n s a m i e n t o y las características posibles del m i s m o . En el capítulo 111 de Diferencia} Repetición. P o r ello la filosofía exige d o s tareas: i n s t a u r a r el p l a n o y c o n s t r u i r los c o n c e p t o s . a l o q u e s i g n i f i c a o r i e n t a r s e e n el p e n s a m i e n t o .3 9 ) . PUF. 3) el postulado del modelo o del reconocimiento que supone que todas las facultades se ejercen sobre un objeto que se supone invariable. . especialmente el resumen de las páginas 216-217). 3 8 . 5) el problema de lo negativo y del error. m i e n t r a s q u e el p l a n o d e i n m a n e n c i a es el h o r i z o n t e e n el q u e se d a n los a c o n t e c i - m i e n t o s ( Q E P .p l a n o d e c o n s i s t e n c i a es la m á q u i n a a b s t r a c t a c u y a s piezas s o n los dis- p o s i t i v o s c o n c r e t o s . s e g ú n el c o n o - c i d o o p ú s c u l o l í a n t i a n o . Deleuze analiza la imagen dei pen- samiento en tanto que conjunto de presupuestos con los que tiene que contar todo pensamiento. s o b r e el q u e ésta crea sus c o n c e p t o s . 2) el postulado del ideal o del sentido común que se presenta como ia concordia entre las diferentes facultades del conoci- miento. 6) el postulado de la proposición que otorga a la designación el privilegio de ser el lugar de la verdad. si- n o m á s b i e n la i m a g e n del p e n s a m i e n t o ^ ^ se refiere a lo q u e s i g n i f i c a p e n s a r .

en la más pura inmanencia. etc. el Idiota de Nicolás de Cusa. El personaje conceptual tiene su referente más claro en los diversos personajes que en los diálogos filo- sóficos exponen las diversas opiniones en liza. frente a la trascen- dencia de los sabios. el Zaratustra de Nietzsche. El plano de inmanencia es a la vez "lo que tiene que ser pensado y lo que no puede ser pensado". todavía inmersos en las imágenes del mito abiertas a la trascendencia. El plano de inmanencia es el interior y el exterior del pensamiento. Los griegos fiieron los prime- ros en concebir la filosofía como la instauración de un plano que criba- ra el caos Y lo ordenara. son el Sócrates o el Extranjero de Platón. hace subir al escenario un tercer elemento: el personaje conceptual. Los personajes conceptuales se caractenzan por una serie de rasgos: -99- . según nuestros autores. al contrario. es lo no pensado que subyace a todo pensamiento. Los personajes con- ceptuales animan el juego de los conceptos. el Amante kierkegaardiano. una tercera persona que se interpone entre el filósofo y sus concep- tos. El plano de inmanencia no se puede pensar como tal sino solo ser mostra- do como lo no pensado en cada imagen del pensamiento concreta. Ejemplos de estos per- sonajes. Además de los conceptos y del plano de inmanencia o de consisten- cia la filosofía. establecer referencias en el caos. les dan vida. la ciencia quiere. Mientras que la filosofía quiere "dar consistencia sin perder lo infi- nito". Los personajes conceptuales son los heterónimos del filósofo que en realidad no es más que el envolvente de su principal personaje conceptual que dialoga y disputa con los demás personajes conceptuales que se presentan en su obra. su adentro no interior y su afuera no exterior. al recorrer el plano de inmanencia. La enunciación filosófica pone en acto el pen- samiento a través de algún personaje conceptual. lo que entraña que el yo filosófico sea siempre un él. que se encuentra en su interior más recóndito y a la vez consdtuye el exterior. bien como colaboradores o bien como antagonistas. Son personajes que se muestran como el verdadero sujeto de enuncia- ción de la filosofía.Y que no quiere perder el infinito a pesar de establecer una consisten- cia. el afuera más absoluto del pensamiento. pero se encuentra sub- terráneo en toda verdadera exposición filosófica. deteniendo el infinito del pensamiento.

rasgos existenciales. siendo los territorios lugares específicos y la tierra el resultado de la desterritoria- lización. rasgos relaciónales que caracterizan a los personajes como rivales o como pretendientes. Esta noción de filosofía no pone en relación un sujeto y un objeto sino que refiere el pensamiento a un territorio o a la tierra. Estas tres actividades remiten cada una. ya que cada filosofía se refiere y se relaciona con cierto tipo de vida específico. crear conceptos. danzar. y las figuras son el ámbito del arte y sobre todo de la reli- -100- . rasgos dinámicos como saltar. inventar personajes. es jerárquica y es referencial. con ciertos modos de existencia. aquello a través de lo cual. amistad. según nuestros autores a una de las facultades clásicas: Razón. Sólo hay filosofía cuando hay concepto. es sintagmático. rasgos jurídicos como el famoso tribunal de la razón kantiano. La filosofía es el producto de individuos marginales. sino que reconoce su matriz griega. Los personajes conceptuales son los deve- nires del filósofo. siendo el gusto la regla que pone en correspondencia estas tres instancias diferentes (QEP. en cambio. y los conceptos que tiene que crear (consistencia). hundirse. es decir. un pla- cer de asociarse mediante la amistad y la rivalidad. actúa por contigüidad. el concepto. un gusto por la dis- cusión libre de todas las opiniones: inmanencia. extraños que encontraron por pri- mera vez en Grecia. es conectivo. Si la figura es paradigmá- tica en el sentido en que se refiere a un modelo externo. de la apertura del territorio a su otro. La filosofía tiene tres elementos: el plano pre-filosófico que tiene que trazar (inmanencia). es vecinal y consistente.rasgos páticos.. condiciones favorables para su desarrollo: una sociabilidad inmanente opuesta a la soberanía de los imperios. La filosofía no se ha dado en todas partes. autorreferido. Imaginación y Entendi- miento. el filósofo se convierte en otra cosa y se abre al cosmos. opinión están siempre presentes en la aventura filosófica. los personajes pro-filosóficos a los que tiene que dar vida (insistencia). etc. 74-75). La trinidad filosófica consiste en trazar planos. La filosofía en tanto que pensamiento conceptual surge en clara oposición a las sabidurías filo- sóficas que son un pensamiento por figuras. a veces cercanos a lo patológico. es proyectiva de una realidad trascendente.

es en función de una contingencia más bien que de una necesidad. un am- biente favorable. N o hay una continuidad a través del cnstia- nismo medieval entre el surgimiento de la filosofía en Grecia y su resur- gir en el capitalismo sino otra coincidencia virtuosa entre la inmanen- cia radical del pensamiento y la inmanencia relativa de un medio social favorable. coincide con Grecia en su esfuerzo desterritorializador y en su apuesta por la inmanencia. gión. la geografía sobre la historia. abriendo una dimensión utópica que impide -101- . La filosofía es una geo-filosofía. la geografía en cambio se muestra sólo como un abanico de posibilida- des que se ofrecen y que pueden ser utilizadas o no. Puede haber un pensamiento por figuras pero el mismo se man- tiene en un plano pre-filosófico ya que sólo hay filosofía por medio de conceptos. ofrece una nueva oportunidad al despliegue inmanente de la filosofía. La apuesta por la geografía. En este sentido si la historia parece insistir en la necesidad de las continuidades. Una vez más nuestros autores hacen prevalecer el espacio sobre el tiempo. La filosofía lleva al límite el proceso de desterritorialización del capitalismo y lo vuelve contra él mismo apelando a una nueva tie- rra y a un nuevo pueblo. de una geografía más bien que de una historiografía. tiene que ver con la visión radical- mente contingente que nuestros autores tienen de nacimiento y el desa- rrollo de la filosofía. 92). por los ambientes. de un devenir más que de una historia. de un ambiente o de un medio más que de un origen. contingente. ámbi- to del renacimiento de la filosofía. El capitalismo hijo él mismo de un azar. "Si la filosofía apa- rece en Grecia. La modernidad capitalista. Deleuze y Guattari coinciden con Hegel y Heidegger en atribuir el nacimiento de la filosofía a Grecia. más que por la historia. Esto hace que la filosofía encuentre en Grecia más que un origen (necesario). de una gracia más bien que de una naturaleza" (QEP. así como su carácter no histórico. es decir por los orígenes. azaroso del nacimiento de la filoso- fía. entre "el medio ambien- te griego y el plano de inmanencia del pensamiento". Deleuze y Guattari hablan de un encuentro fortuito. como en general de todos los fenómenos. Se recalca el carácter gratuito. pero mientras que estos autores esta- blecen un lazo necesario entre filosofía y grecidad.

El objetivo del pensamiento consiste en intentar dominar el caos y transformarlo en un cosmos ordenado. La filosofía no se dedica a contemplar lo eterno ni a reflexionar sobre la historia sino a diagnos- ticar nuestros devenires actuales y a inventar nuevos modos de existen- cia inmanentes. una tercera en el futuro. siempre en acto. a lo intempestivo. el caos es algo virtual. Aparte de esta teoría de la geo-filosofía con sus planos de consisten- cia. a lo no-histórico en la historia. La ciencia y la filosofía son dos for- mas distintas de abordar el caos. La utopía es precisamente la con- junción del pensamiento (crídco) con el medio presente estableciendo líneas de fuga desterritorializantes en el mismo. como apertura a un nuevo pueblo y una nueva derra. La filosofía traza un plano de consistencia como horizonte en el que se puedan construir conceptos. sus personajes conceptuales y sus conceptos. La revolución genera un entusiasmo debido a que muestra la inserción del infinito en el aquí y el ahora. más que una pura nada. y en ese senndo es una tarea siem- pre por hacer. a lo inédito. Para nuestros autores el caos se define menos por un desorden absoluto que por la velocidad infinita con la que desaparece cualquier forma que surja en su seno. La filosofía a pesar de ser un movimiento de desterritorialización también tiene sus reterritorializaciones: una en el pasado en Grecia. las reterritorializaciones capitalistas. la ciencia y el arte. En este sentido la filosofía no es una tarea del presente sino un devenir. una apertura a lo inactual. La filosofía en tanto que desterritorialización del pensamiento es una experimentación que se abre a la novedad. esta obra en su segun- da parte desarrolla una teoría del pensamiento como la articulación de la filosofía. Mientras que la filosofía quiere mante- ner lo infinito dando consistencia a lo virtual. la ciencia renuncia a lo infi- nito y quiere establecer una referencia que permita actualizar lo virtual. Una se refiere a los acontecimientos. otra en el presente en el Estado capitalista. mientras que la ciencia traza un plano de referencia en el que se puedan definir funciones. siendo el acontecimien- to aquello que escapa a la actualización de lo virtual en un estado de -102- . en tanto que matriz de cualquier realidad posible. la otra a los estados de cosas.

no remiten ni a un objeto ni a un sujeto: "Los afectos son precisamente los devenires no humanos del hombre. devenir con el mundo. no porque conmemore un pasado sino porque consti- tuye un bloque de sensaciones presente. de las afecciones a los afectos haciendo de él un vidente. los prospec- tos. Los percep- tos no son percepciones ni los afectos son sentimientos. Toda obra de arte es un monumento. compuestos de perceptos y afectos a partir del tratamiento de un material sensible. la filosofía no se reduce a la lógica. que convierte en perma- nente un momento efímero haciéndole existir por sí mismo. variedades nuevas. La filosofía pone en acto persona- jes conceptuales mientras que la ciencia erige observadores parciales que son focos de percepciones y afecciones en el nivel molecular. es decir. Los observadores parciales son puntos de vista en el nivel de las cosas mis- mas que permiten percibir y experimentar cambios de las variables den- tro de los sistemas de referencia dados. que tienen como objeto el reconocimiento de la verdad. -103- . como los perceptos son los paisajes no humanos de la naturaleza" (QEP. El artista añade elementos nuevos al mundo. El arte es la tercera forma que puede adoptar el pensamiento. no tiene referencia ni pertenece a ningún sistema discursivo. actúa mediante la construcción de perceptos y afectos. devenir mundo. un fabulador. Una define mediante conjuntos de variaciones someddas a una razón contingente que constituyen los conceptos. ya que ésta se refiere a las proposiciones y los conceptos filosóficos no son preposi- cionales. Las obras de arte son elementos que permanecen constituyendo bloques de sensaciones. Es el estilo lo que permi- te al artista pasar de las percepciones a los perceptos. La lógica analiza las proposiciones informativas. 160). El arte nos permite más que devenir en el mundo. como el fáósofo ela- bora variedades conceptuales y el científico opera con variables. cosas dado. El con- cepto filosófico no es una función científica ni una proposición lógica. otra. está formada por un conjunto de variables independientes relacionadas de forma necesaria por una función. el monumento se refiere no tanto a la memoria del pasado como a la fabulación en el presente. Por otra parte. igual que la filosofía ac- túa mediante la construcción de conceptos y la ciencia mediante la defi- nición de funciones. la ciencia.

el arte. y la filosofía. Por otra parte. abriéndonos a la novedad radical. lo posible es la categoría estética por excelencia. tra- zar un plano. en tanto que monumentos no actualizan acontecimientos virtuales sino que los encarnan. que nos afectan y que nos hacen devenir. El arte no actualiza lo virtual sino que despliega el conjunto de lo posible. Las obras de arte. Los universos que genera el arte no son virtuales ni actuales sino posibles. La ciencia. que define cada vez estados de cosas. la ciencia y el arte. la ciencia. Pero la filosofía quiere sal- var lo infinito dándole consistencia: craza un plano de inmanencia que lleva al infinito acontecimientos o conceptos consistentes. por el contrario. Como resumen vamos a transcribir una larga cita que resume este largo recorrido del pensamiento a lo largo de la filosofía. erigir un plano sobre el caos. fimciones o pro- posiciones referenciales. es siempre el afrontar el caos. renuncia a lo infinito para ganar la referencia: traza un plano de coordenadas en prin- cipio indefinidas. ya que no hay ni síntesis ni identifi- -104- . bajo la acción de observadores parciales. 186). El arte da lugar a devenires sensibles mediante los cuales algo se con- vierte en otra cosa sin dejar de ser él mismo (el capitán Achab se trans- forma en la ballena Moby Dick sin dejar de ser él mismo en la novela de Melville). bajo la acción de personajes conceptuales. bajo la acción de figuras estéticas (QEP. las tres grandes formas del pensamien- to. El arte quiere crear un finito que nos dé de nuevo lo infinito: traza un plano de composición que soporta a su vez monumentos o sensaciones com- puestas. La filosofía se enfrenta a la heterogeneidad . La filosofía en cambio produce devenires conceptuales en los que el acontecimiento se esquiva a sí mismo en su ser. mientras que el arte se refiere a la alte- ridad implicada en una materia expresiva. Lo que define el pensamiento. el arte hace sensible las fuerzas insensibles que atraviesan el mundo. La irreductibilidad de los tres planos del pensamiento es lo que Guattari denomina heterogénesis.

según nuestros autores. El arte. por su parte. por mejor decir y aprovechando la terminología de Whitehead. la filo- sofía. El cerebro es un sujeto o. consti- tuyen el cerebro. -105- . la ciencia y la filosofía. el pen- samiento se aproxima más al espíritu objetivo hegeliano que al espíritu subjetivo. El arte. y un ejeto' en tanto que facultad científica de las fiinciones del conocimiento. la ciencia introduce en el caos un sistema de coordenadas y construye un caos ordenado que es la Naturaleza. que no la unidad de los tres planos del pensamiento. el arte y la ciencia son los tres aspectos bajo las cuales el cerebro se con- vierte en sujeto. una especie de anti-caos objetivo'. El pensamiento es el intento de introducir un poco de orden en el caos y no sería posible establecer un orden en las ideas si no hubiera cierto orden en las cosas mismas. la ciencia y la filosofía son tres Caoides. el que piensa. en tanto que unión del arte. variedades. Para nuestros autores. más que el hombre. El arte lucha contra el caos para conver- tirlo en sensible mediante la composición del material. en el sentido de que son productos del recorte del caos según planos específicos. de tal manera que la filosofía. La con- junción. para producir bloques de sensaciones. El pensamiento no es una característica del ser humano. variables y variaciones respectivamente. lucha contra el caos en tanto que abismo indiferen- ciado. la ciencia y la filosofía proyectan sus redes sobre el caos extrayendo del mismo. un 'injeto' en tanto que facultad estética que escenifica la fuerza de las sensaciones.cación entre dichos planos a pesar de que se pueden establecer múlti- ples correspondencias entre los mismos. un 'superjeto' en tanto que facultad filosófi- ca que genera la forma del concepto. sino más bien es el cerebro.

.

los ritornelos. flujos. plano de consis- tencia. insertar de forma circular las dimensiones ontológicas más que recortar el mundo en infraestructura y superestructura no puede ser sólo una cuestión de vocabulario! Los instrumentos con- ceptuales abren y cierran los campos de lo posible. diagrama. como un flujo que pasa de una -107- . de entidades caósmicas más que de significante. MODELOS ONTOLÓGICOS II OBRAS ESCRITAS EN SOLITARIO POR FÉLIX GUATTARI ¡Hablar de máquina más bien que de pulsión. las semióticas a-significantes. el devenir (mujer). cartografía. catalizan Univer- sos de virtualidad (C. las cuatro categorías coordenadas (Phylum. de Territorio existencial más que de instancias del yo y de la transferencia. etc. lo maquinico. prepersonal del deseo. de Universos incorporales más que de complejos inconscientes y de sublimación. universos y territorios). En estos textos se van elaborando una serie de conceptos: lo molecular. de Flujo más bien que de libido. el caosmos. pasando por Cartografías esquizoanalíticos. 175)- El pensamiento propio de Guattari se muestra en una serie de libros que van de La revolución molecular y El inconsciente maquinico hasta Caosmosis. En todas estas obras se comprueba un esfuerzo por desarrollar los análisis en el nivel molecular. la micropolítica del deseo. El deseo siempre aparece insertado en dispositivos maquínicos. así como la cons- tatación del carácter maquinico del mismo.

como un programa informático. pero por otro abriendo líneas de fuga al deseo que generan mutaciones procesuales. mediante la introducción de orden en el mismo dando lugar a la complejidad. mien- tras que los phylums y los universos pertenecen al ámbito de lo posible. del con- tinuo de intensidades que permite el paso de un estrato a otro. que conecta los distintos planos entre sí. El plano de consistencia en contraposición a los estratos es el plano de las intensidades. respectivamente. las cuatro categorías que articulan Cartografias esquizoana- líticos: phylums maquínicos abstractos. El devenir es el surgimiento de lo nuevo por deriva de lo antiguo. dando lugar por un lado a un territorio existencial. uni- versos incorporales y territorios existenciales. los cuales pro- vienen de los anteriores a través de procesos de desterritorialización Por otra parte. exhibiendo. pero.máquina a otra. el carácter necesariamente abierto de la expansión maquínica. las clases. El diagrama en tanto que modelo de las semióticas a-significantes. -108- . por ejemplo. en el plano del devenir que es el plano imperceptible. de lo molecular. las etnias. mientras que el ámbito de lo proposicio- nal es el de los phylums y los universos. Por último. al mismo tiempo es un recordatorio de que el caos nunca se conjura del todo y permanece siempre ahí. flujos materiales y de signos. la caosmosis alude al proceso que permite al cosmos salir del caos. lo infantil. El devenir es el despliegue de lo virtual que es real (no meramente posi- ble) sin ser actual. lo animal. como algo ligado esencialmente a la producción más que a la presentación. símbolo no representativo.. El devenir por excelencia es el devenir mujer... Por su parte. el desarrollo de las potencialidades que nos abren a lo otro. las naciones. Estos análisis se sitiían más que en el plano de la historia que es el plano de los grandes conjuntos. como un agujero negro amenazador de cualquier tipo de orden por perfecto y completo que parezca. como virtualidades que llevamos en nosotros sin desarrollar. señalando la imposibilidad de una clausura absoluta. que actúa sobre lo real. pues. los flujos y los territorios pertenecen al ámbito de lo real. Los ritornelos son elementos que se repiten marcando la continuidad del devenir. lo feme- nino. El reino de lo energético es el de los flujos y los territorios.

En estas obras Guattari se decanta por un paradigma ético-estético en detrimento del cientificismo que siempre ha aquejado a los plantea- mientos izquierdistas 7 revolucionarios. los tres tipos de disciplinas generan modelos complejos específicos que contribuyen a ordenar y a construir la realidad. territorios existenciales y univer- sos incorporales. y la noción de caosmosis. al cerebro. más atento al uso de los conceptos que al mero significado de los mismos. Su enfoque era más prag- mático que semántico. De igual manera el carácter creador e inventivo de la pra- xis que se propone la aproxima al arte. Ya en ¿Qué es la filosofía? nues- tros autores habían equiparado la filosofía. N o hay privilegio de la ciencia con relación al arte o a la filosofía. las cuatro categorías que vertebran Cartografias esquizoanalíticas: flujos ener- géticos y sígnicos. phylums maquínicos. dejando para el capítulo dedi- cado a la estética la apuesta de Guattari por el paradigma estético frente al cientificismo de los paradigmas dominantes en la izquierda. La apuesta meto- dológica de Guattari va a contracorriente en su esfuerzo por imponer en las ciencias humanas y sociales paradigmas ético-estéticos en detri- mento de los paradigmas dominantes que pretenden emular a las cien- cias físico-matemáticas. DIAGRAMA La pregunta que trataba siempre de responder Guattari en sus análi- sis era: ¿cómo fiinciona?. los tres proyectan redes de inteligibili- dad sobre una realidad que sin dichas redes se presentaría como caóti- ca. ejemplo de -109- . 1. Esta apuesta por la pragmática se muestra en la utilización que nuestro autor hace de la noción de 'diagrama que retoma de Peirce y a la que despoja de sus elementos icónicos para con- vertirla en la base de su noción de 'semiótica a-significante. la ciencia y el arte como tres vectores cuya conjunción da lugar al pensamiento. Algunos de estos modelos ontológicos han sido ya analizados por lo que a continuación nos vamos a centrar en la noción de diagrama. los tres son tres formas de explorar lo real. La apuesta por la subjetivación individualizadora hace que los aspectos sensibles y sensuales pasen a primer plano. y no ¿qué significa?.

Para Guattati se trata.las cuales son la escritura musical o las ecuaciones matemáticas que se utilizan en las ciencias físicas. generando una multiplicidad de semióticas asignificantes capaces de provocar líneas de fuga que permitan la expresión y la experimentación de las experiencias (RM. las semiologías significantes pueden conjugar vanos estratos de significación o sólo -110- . Por su parte. las semiologías significantes y las semióticas asigni- ficantes. Los diagramas más que puras imágenes icónicas son conjuntos de signos capaces de expresar las articulaciones funcionales de los diversos sistemas. Se trata de oponer dos políticas semióticas básicas: una basada en la signifi- cación y la interpretación y la otra basada en las conexiones maquínicas y la experimentación colectiva. 244-245). pues. La significación conecta cierto tipo de máquinas significantes con el siste- ma de valores dominantes al que aquellas máquinas sirven para formali- zar. Para llevar a cabo este proceso de liberación lo primero que hay que hacer es mantener separados e independientes los diversos medios de codificación en su especificidad distinguiendo: las codificaciones a-se- mióticas naturales. Guattari parte de la convicción de que en nuestras sociedades la es- tructura de poder dominante utiliza los medios de la formalización ba- sada en el significante lingüístico para unificar todos los medios de ex- presión posibles y centrarlos en torno a los valores fundamentales. Frente a este predominio del significante se pueden detectar procesos desterritorializadores que van en el sentido de una molecularización del lenguaje hasta llegar a las semióticas a-significantes de las ciencias que sustituyen la lineandad de la lengua por la constitución de sistemas de signos-partículas sustraídas al dominio del lenguaje hablado. de oponerse a la tira- nía de la sobrecodificación significante. sólo de forma fi- gurada se pueden denominar lenguajes. Las primeras. Los diagramas son un paso más en el proceso de desterritorialización progresiva que lleva de las imágenes icónicas a los puros signos sin referente fijo que aparecen en las ecua- ciones matemáticas. como el genoma por ejemplo. Estos siste- mas de signos-partículas impiden la relación directa entre el signo y su referente ya que entre ambos introducen un dispositivo teórico-experi- mentíd muy complejo.

etc. las sig- nificaciones dominantes. máquinas abstractas generadoras de un plano de consistencia maquínica que al insertarse en un phylum maquinico se cargan de redundancias de interacción en -111- . Las primeras son semiologías simbólicas que p o n e n en juego varios tipos de expresión: gestuale corporal. Ejemplos de estas semióticas las encontramos en los lengua- jes científicos. en la música. de las significaciones y hasta de los objetos. Estas semióticas asignificantes dejan de estar centradas en el hombre y construyen aparatos teóricos y tecnoló- gicos. Los diagramas son sistemas de signos-partículas. Guattari introduce la noción de diagrama a partir de Peirce. etc. Para Guattari. en la economía. tenemos los dispositivos colectivos de las semióticas asignificantes (semióticas postsignificantes) que dejan atrás el m u n d o de la representación en beneficio de un mundo de modelización y simulación mediante mode- los matemáricos de la realidad. los diagramas son la base de las semióticas asignificantes que pueden ser también denominadas diagramáticas y que en lugar de redundancias significativas dan lugar a redundancias maquínicas deste- rritorializadas que tienden a escapar a todo tipo de territorialidades como las relacionadas con el cuerpo. Las segundas relacio- nan el plano de la expresión y el plano del contenido y son las propia- mente lingüísticas sometidas a la doble articulación y con tres funcio- nes fundamentales: la denotación que relaciona el signo con la cosa o referente. la representación que relaciona el signo con su imagen men- tal o concepto y la significación que relaciona el signo con el conjunto del soporte significante que constituye el lenguaje.dos. oponiéndo- se a la centralización de todas las semióticas simbólicas en torno al agu- jero negro definido por la conciencia con su gran capacidad de generar impotencia gracias al aplastamiento que la significación y el modelo de la representación lleva a cabo sobre dichas semióticas simbólicas no sig- nificativas. etc. pero le otorga virtualidades que éste no soñaba ya que siempre consideró los diagramas como ciertos tipos de imágenes simplificadoras de las cosas. el poder social. dispositivos maquínicos cada vez más abstractos y artificiales y cada vez más desterritorializados. ritual. el espacio. Las semióticas diagramáticas se escapan de los sujetos. Por último.

Si estos modos de subjetivación se han basado en el humanismo. 1989. En ese send- do los diagramas gracias a sus efectos despersonalizadores y desubjetivadores permiten intuir un tipo de conexión con y de apertura al cosmos no huma- no que vaya más allá de los actuales modos de subjetivación capitalistas. idea que estaba ya presente en la noción de máquina deseante que se expone en el AntiEdipo-. Aubier. de cortes de los flujos. TERRITORIOS Y UNIVERSOS Las cuatro categorías que articulan Cartografías esquizoanalíticas son (F) phylum maquínicos abstractos\ (F) flujos materiales y de signos^. flujos energéticos y flujos de signos. 1989.lugar de redundancias de resonancia o significación (IM. FLUJOS. (U) universos incorporales y (T) territorios existenciales^. París. PHILUMS. los signos asignificantes y asubjedvos inscritos en una tarjeta de crédito permiten obtener dinero en un cajero. 45) y a través de la desterritorialización de los dispositivos de enunciación. Para Simondon "una máquina no toma su sentido más que en un con- junto de seres técnicos cordinados". especialmente L'in- dividuation psychique et collective. El tratamiento de las máquinas organizadas en series evolutivas ramificadas que aquí presenta Guattari se basa en las aportaciones de G. Por ejemplo. Simondon. 261-290 y Du mode d'existence des objets techniques. "siempre flujos y cortes". Aquí se reitera la idea de que la realidad es una serie de flujos. etc. los ( mas permiten vislumbrar modos de subjetivación posthumanistas. El reino de lo 1. de las máquinas concretas de expresión y de los formalismos semánticos entran en cone- xión directa con los modos de codificación intrínseca de los diferentes es- tratos de la realidad permitiendo el desencadenamiento de efectos trans- formadores sobre dicha realidad. Lo característico de las semióticas di^ra- máticas es que mantienen la pluralidad de las semióticas y no las someten al predominio de una determinada como hace las semióticas significantes que subordinan el resto de las semióticas al lenguaje humano. 2. 2 . en particular el capítulo 'Indi- viduación e invención. o abrir una puerta. La idea de los territorios existenciales viene de las reflexiones sobre los ritorne- -112- . Aubier. y de síntesis entre flujos distintos. pp. 3.

como vimos en los rizomas y en general en casi todos los agenciamientos y dispositivos concretos. mientras que el paso de lo real a lo posible es una ope- ración de conversión ontològica del marco de lo liso (lissage). Vemos de nuevo aquí la preocupación constante de Guattari por la heterogénesis. mientras que el ámbito de lo proposicional es el de los phylums y los universos. lo hogareño. Los ritornelos son dispositivos territoriales. las costumbres que nos definen. los flujos y los territorios pertenecen al ámbi- to de lo real (contingente). El paso de lo posible y lo virtual a lo real es un proceso de enriquecimiento ontològico del ámbito de lo estriado (striage). ¿Por qué cuatro términos? Guattari responde que sólo con estructu- ras de 3 + n entidades se puede instaurar una generatividad entre sus miembros que no conduzca a una prioridad de unos elementos sobre los en Mil Mesetas. Los territorios son el producto de una territorialización de los medios espaciales y de los ritmos temporales. los cuales provienen de los anteriores a través de procesos de desterrito- rialización Por otra parte. 94): Discursivo N o discursivo Continuo O U Discontinuo F T Estas cuatro categorías son propuestas por Guattari a modo de meta- modelos que permitan descifrar los diversos modelos de la realidad que se puedan proponer y establecer entre ellos conexiones transversales. Si estructuramos estas cuatro categorías a partir de la matriz conti- nuo-discontinuo y discursivo-no discursivo tenemos (CS. Los territorios son lo cotidiano. respectivamente.energético es el de los flujos y los territorios. mientras que los phylum y los universos pertenecen al ámbito de lo posible. dispositivos que mar- can Y definen un territorio. -113- . la génesis de lo heterogéneo y la combinación de ele- mentos heterogéneos entre sí.

El primer tipo establece relaciones extensivas y conectivas entre los entes. 162). cognitivas. Si pasamos ahora al dominio de los Phylum nos encontramos con que las coordenadas espacio-temporales que en el campo de los Flujos eran muy compactas ahora se hacen más flexibles: la contigüidad y la sucesión no tienen que ser tan estrechas. Tenemos aquí dos formas de relación entre sí de los entes: la determi- nabilidad intrínseca que conecta de forma contigua entes del mismo esta- tuto ontològico y la determinabilidad extrínseca que genera un plano de consistencia que relaciona entidades de estatuto ontològico heterogéneo. Y además sólo este tipo de estructuras permiten un principio de auto-afir- mación auto-trascendente o autopoiético en la estela de pensadores como Jean-Pierre Dupuy o Francisco Varek (CS. articulándolas a través de un proceso de territorialización discursiva. Los Flujos reales y actuales compuestos de realidades sensibles y semióticas presentan unas componentes incorporales-virtuales que les son adyacentes y que son un ejemplo de heterogénesis incorporal en tanto que "lógica generadora de desviaciones moleculares. bien directamente o bien a través de la tríada (dialéctica: tesis-antítesis-síntesis). Por otra parte. mientras que el segundo da lugar a relaciones intensivas y disyuntivas que permiten la generación activa de procesos de complejificación (CS. Los 3 + n términos aseguran la apertura a la multiplicidad. 157). Cuatro términos son lo mínimo que se puede poner en juego para no caer en el dualismo. puede darse una dispersión espacial y una dispersión temporal que permite que lo que pasa aquí y ahora se relacione con acontecimientos muy alejados en el tiempo. 51-52). 93). a la procesua- lidad creativa y a lo virtual (C. de bifijrcaciones y de frac- talización infinita" (CS. tanto posteriores como anteriores. por ejemplo. de amplificaciones. Partiendo del ámbito de los Flujos pasamos al ámbito de los Territo- rios existenciales mediante una homogeneización existencial que opera de forma inmanente en las experiencias sensibles. y mediante una apertura a lo posible pasamos de los Flujos a los Phylum desterritorializados a través del registro de las cualidades abs- tractas inherentes a las proposiciones maquínicas. afectivas. etc.los otros como en la pareja infraestructura j superestructura. -114- .

A pesar de la oposición entre el mundo de las territorialidades contin- gentes (Flujos y Territorios). 170-171). Las diferencias entre la vuelta diagramática al plano de lo contingente y la subida expresiva radican esencialmente en el caráaer necesario de ésta y el carácter precario y problemático de aquélla que depende del margen de maniobra que le concedan los ritornelos existenciales (CS. mientras que la segunda va a la inversa. La expresión proviene de los Flujos por desterritorializa- ción. de tal manera que "las energías expresivas se convierten en potencialidades entitativas de acción y de efecto". el mundo real para entendernos. El objeto de los Phylum en tanto que conjunto de regularidades y re- glas que se da de forma adyacente a los Flujos consiste en "conferir una -115^ . 208). sobre los procesos materiales. de lo real a lo posible. es decir. 176-181). La expresión se abate sobre la existencia pasando del registro molecular al registro molar y dando lugar a una reterritorialización de cierta manera inversa a la desterritorialización que dio lugar a la expresión a partir de la realidad existente y modular de los Flujos. La primera va de lo material a lo inmaterial. La expresión no es completamente incorporal sino que porta un mínimo de componentes energéticos gracias a los cuales puede actuar sobre lo real. dotando a la expresión de una eficiencia pragmática que le permite dar lugar a muta- ciones existenciales. un suplemento. de lo inmaterial a lo material. No hay una hegemonía de la expresión sobre un contenido él mismo homogéneo sino diferentes grados de desterritorialización del contenido según las interven- ciones de las componentes heterogéneas de la expresión. y el mundo de las entidades virtuales desterritorializadas (Phylum y Universos ideales) estos dos mundos confluyen en una zona intermedia poblada de Agencia- mientos expresivos que conectan a su vez la Expresión con el Contenido. de lo posible a lo real existente. (CS. A esta reterritorialización la denomina Guattari función diagramáti- ca y es el reverso de la función expresiva. pero no se opone de manera binaria rígida al contenido. es susceptible de dar lugar a efectos maquínico-pragmáticos (CS. Sin embargo esta vuelta no es un mero retorno sin resultado alguno ya que el paso por lo posible ha enriquecido lo real aportándole una plusvalía. La función expresiva al convertirse en función diagra- mática es capaz de conectar con los Flujos materiales produciendo conver- siones energéticas y cambios de estado.

Estas fases de posibilidad están separadas entre sí pero de forma difusa. El Ser y el Tiempo hei- deggerianos se pliegan al dominio de la enunciación como ya sucedía -116- . 186). Guattari apuesta por una pluralidad de ritmos temporales relacionados con las múltiples duraciones existenciales. U "es a la vez el lugar de una enunciación actualidad y de una infinidad de enunciaciones virtuales" (CS. a pesar de cohabitar con el mundo sensible no deja de escapar a sus encuadramientos' existenciales y a sus coordenadas ener- gético-espacio-temporales" (CS. pero antes de llegar a ese despliegue infinito se detienen en fases concretas de posibilidad. En U coexisten un proceso de despliegue desterritorializante infinito y una determinación contingente que fija y concreta el proceso infinito anterior. al contrario de lo que pasa en el ámbito de los flujos. de una posición contingente. Los Phylum positivistas y los Universos incorpo- rales no son discernibíes sino composibles. Los Pylums se encuentran entre la desterritorialización expresiva y la desterritorialización que da lugar a los Universos incorporales. U y T dan lugar a una noción de tem- poralidad de cuatro dimensiones ligadas a las cuatro funciones ya vistas y a las cuatro formas de causalidad. ya que al final todas convergen en el mismo plano de consis- tencia. A priori no se puede predecir cuál será la componente dominante en una situación dada. Lo anterior se resume en la figura 1 (CS. El ámbito de U. una autonomía ontologica relativa al corpus de proposi- ciones abstractas que. 215). Nuestras cuatro categorías F. Los Universos incorporales son aperturas a lo posible que al término de un proceso de despliegue infinito se convierten en el Plano de consisten- cia o caosmos. 189). concreta. mientras que los Territorios existenciales sí se distinguen realmente de los flujos. E. Frente a la noción unilineal del tiempo que ha introducido el capi- talismo con su traducibilidad entre los diversos modos de discursividad sometidos al dominio del equivalente generalizado: el dinero. una suma. Los tiempos son diversos y depen- den de las experimentaciones que se llevan a cabo en el seno de los dispositivos concretos.textura propia. de los Universos incorporales es una integral. de separabilidad y del con- junto de las posiciones posibles obtenidas mediante un despliegue deste- rritorializante.

según nos recuerda Guattari. para las causas que materializan la circunscripción de la finitud existencial. ejemplificada cada una en una diosa: Diké. Ananké. señora de las cau- sas formales encarnadas en las proposiciones maquínicas abstractas del dominio de los Pylums. y frente a estas tres 'la hibris caósmica de las causas eficientes de la autoenunciación (CS. El estado caosmótico sináptico surge cuando un campo de virtualidad invade un campo de cosas deter- minado dando lugar a momentos temporales fecundos instantáneos. Se produce un entrecruzamiento entre los diversos modos del tiem- po. Tenemos cuatro potencias causales. para quien "el acto del pensar y el objeto del pensar se confunden". 216-217). entre las temporalidades maquínicas y las duraciones existenciales dando lugar a agenciamientos diversos que conectan regímenes distin- tos en el Plano de consistencia caótico. Moira. FIGURA 1 Singularización Función sináptica Causa final O Momentos fecundos U irreversibilización heterogénesis función diagramáuca función pática causa formal causa eficiente tiempo objetivo temporalización subjetiva F Necesitación T Función existencial Causas materiales duraciones en Parménides. que se ocupa de las causas finales del dominio de los Universos. -117- .

mediante la introducción de orden en el mismo dando lugar a la complejidad. como un agujero negro amenazador de cualquier tipo de orden por perfecto y completo que parezca. (Una vez más nos encontra- mos con la oposición entre caos y complejidad. Las formas reales son desterritorializadas y convertidas en virtuales en el seno de múltiples Constelaciones de Universos incorpóreos (CS. El caos es real mientras que la caosmosis es vir- tual. Momentos del rapto místico. CAOSMOSIS Y HETEROGÉNESIS Por su parte. la caosmosis alude al proceso que permite al cosmos salir del caos. al mismo tiempo es un recordatorio de que el caos nunca se conjura del todo y permanece siempre ahí. etc. 212-213). 3 . pero. La caosmosis supone una lógica nueva referida a espacios no dis- cursivos en los que se remodelan los cuatro tipos clásicos de causalidad. las causas materiales o causas maquínicas existen- ciales concretas corresponden a la recursion existencial generadora de necesidad que sale de los signos-partículas procedentes del dominio de los Flujos materiales y sígnicos (CS 210-211). entre la estabilidad y per- manencia de las formas y su disolución instantánea).típicos del Aion más que del Cronos. las causas eficientes que ponen en juego gastos energéticos corresponden a la heterogénesis pática que surge de los Territorios exis- tenciales. del empuje creativo artístico o científico. las causas finales corresponden a los ritornelos abstractos que parten de las Constelaciones de Universos incorpóreos y que dan lugar a singula- rizaciones. de la emoción amorosa. -118- . Plano de inmanencia que se presenta como una 'sopa pri- mitiva de redundancias'. por último. La causalidad formal corresponde a la irreversibilización diagramática que parte de la Proposiciones maquínicas del dominio de los Pylums. En el caos. se distinguen dos tipos de estado: el correspon- diente al caos discursivo constituido por la aparición y desaparición a velocidad infinita de multitud de formas y el correspondiente a un caos- mos no discursivo que da lugar a ordenaciones complejas basadas en una velocidad de determinabilidad ralentizada.

en tamo que pragmática. una apertura a otros mun- dos posibles. como ya mostró Deleuze en sus escritos inicia- -119^ . y del esqui- zoanálisis basado en ella que se añade a su innegable interés analítico. como una expe- rimentación. de máquinas abstractas que cortan transversalmente los diversos estratos heterogéneos entre sí. El interés ontològico de la psicosis. reside en que la psicosis supone un enfrentamiento con el caos que posibilita una experimentación ontologica. que procura compatibilizar el orden con el desorden. la conciencia de la heterogeneidad de la realidad supone el darse cuenta que en dicha realidad se mezcla de forma inextricable el caos y la complejidad. Un mundo vivido en tanto que producto de un Territo- rio existencial que se abre a los Universos incorporales de valores se construye a partir de un foco de caosmosis. Como vemos con este ejemplo. para Bergson. como la apertura de nuevas posibilidades y su posible curación no es tanto la reconstrucción de una personalidad previa a la enfermedad y pretendidamente normal sino la construcción de una nueva personalidad que tenga en cuenta la experiencia de la locura en tanto que apertura ontologica a los infinitos mundos virtuales que nos circundan. una proyección sobre la heterogénesis. El esquizoanálisis al privilegiar el enfoque basado en la psicosis fren- ce al enfoque freudiano basado en las neurosis supone que la psicosis no es una mera degradación entròpica que destruye toda ordenación. La heterogénesis alude al pluralismo esencial que subyace en la filo- sofía de Guattari y que tiene una clara ascendiente bergsoniana. que la pretendida normalidad de la neurosis no permite. El posible colapso del sentido que acaece en la psicosis posibilita la construcción de semióticas asig- nifìcantes. En el caos se dan estructuras de alteridad virtuales que no son universales sino específicas y concretas. la caosmosis y la heterogénesis se dan en conjunto. sino más bien el intento de establecer un frágil equilibrio entre el caos y la complejidad. el desorden y el orden. En efecto. La enfermedad psíquica es contemplada desde la perspectiva esquizoanalítica. dado que el caos no es un completo desorden sino la creación y destrucción continua de estructuras lábiles que no son capaces de consolidarse de forma duradera en el tiempo.

Con la metáfora del cono invertido que se apoya en el vértice que sería el presente. Los diferentes grados del pasado se mantienen virtualmente coexistien- do con el presente que los actualiza en cada momento y los proyecta hacia el porvenir dando paso a lo nuevo. una simplicidad que se está diferenciando. Bergson ejem- plifica esta gravitación del pasado en su totalidad sobre cada presente. Esta noción de evolución divergente y diferenciadora es lo que se encuentra en la base de la heterogénesis. el dinamismo interno de la vida que da lugar a la heterogénesis de lo real. es "una virtualidad que se está actualizando. y al mismo tiempo se vuel- ve a juntar (recouper) en las diversas líneas de hechos que se suceden a partir de lo virtual inicial. Minuit. Más aún. una totalidad que se está dividiendo" (B. según Deleuze. 98-99). el propio presente no es más que el grado más contraído del pasado. una aplicación práctica a la estética cinematográfi- ca en la monumental obra sobre el cine desarrollada en La Imagen-movimiento de 1983 y La imagen-tiempo de 1985. lo real se recorta (découpe). es decir de la génesis de lo otro en la concepción guattariniana que retoma estos penetrantes análisis de Deleuze. (ID). 1859-1941" de 1956 y en "La conception de la diffé- rence chez Bergson" de 1956.'* la evolución se entiende como un proceso de diferenciación cre- ciente. El despliegue heteroge- 4. se escinde en diferentes articulaciones que presentan una diferencia de na- turaleza y no meramente de grado entre sí. -120- . paginas 28-42 y 43-72 respectivamente. La vida es el proceso mismo de diferenciación productora de las diferencias. Para Bergson el pasado en su totalidad coexiste con el presente. 2002. como un proceso de actualización que produce las diferencias a partir de lo virtual. París. El impulso vital. a lo inédito. Estos análisis iniciales culminan con El Bergsonismo de 1966 y tienen. les. El impulso vital es la duración misma en tanto que se actualiza y da lugar a la diferencia y las series divergentes que el mismo produce nacen en la duración a partir de lo virtual constituido por los diferentes grados que coexisten. Especialmente en "Bergson. Por eso la evolu- ción según Bergson produce lo nuevo por medio de una diferenciación divergente que actualiza sus virtualidades de forma sucesiva en la dura- ción. ahora los dos en L'íU déserte et autres textes. Para Bergson.

lo que permite hablar de una producción maquínica de la subjetividad y además presentan un carácter más colectivo (agenciamientos colectivos de enunciación) que puramen- te individual. dando lugar a la novedad. 105). de plu- ralismo en fin. Estas componentes no se pueden reducir a los códigos lingüísticos. reales y virtuales. Una y otra vez comprobamos el aspecto central de las nociones de diferencia. dispositivos que conjugan en sí una pluralidad de com- ponentes heterogéneos. a lo inédito. La subjetivación presenta varias dimensiones maquínicas heterogéneas: componentes semiológicas significantes. de divergencia. En este sentido la hete- rogénesis retoma los caracteres de la evolución la cual "no va de un tér- mino actual a otro término actual en una serie unilineal homogénea. Estas componentes presentan un fuerte carácter experi- mental y escapan a cualquier intento de interpretación hermenéutica: más que significar actúan. en la filosofía de Guattari (y de Deleuze). Esta concepción de la subjetividad es trans- versal y analiza a la vez los anclajes territorializados idiosincrásicos (Terri- torios existenciales) y las aperturas a sistemas de valor (Universos incorpo- rales) de dicha subjetividad. están relacionadas de for- ma directa con máquinas. el paso de una totalidad virtual simple a una serie divergente de diferencias que se actualizan y dividen al diferen- ciarse. También el análisis institucional puesto en práctica en la clínica La Borde por Jean Oury y el propio Guattari ha desarrollado terapias con- ducentes a través de la constitución de grupos sujetos generadores de -121- . sino de un virtual a los términos heterogéneos que lo actualizan a lo largo de una serie ramificada" (B. El producto de la evolución son agenciamientos. Precisamente en nuestra época están adoptando una importancia decisiva estas componentes asignificantes de la subjetivación ligadas al empleo de la cibernética y la informática. dimensiones semiológicas asignificantes que escapan a las axiomá- ticas lingüísticas. Por su parte. nético de lo real es. ele- mentos fabricados por la industria de los medios de comunicación de masas. de heterogeneidad. pues. la noción de heterogénesis tiene una ejemplificación clara en la noción de subjetividad que defiende nuestro autor que es plural y polifónica y no se encuentra determinada por ninguna instancia a través de una causalidad unívoca.

según la ve Guattari. Por otra parte. Otra vez la crítica al estructuralismo y al laca- nismo surge en esta teoría de la subjetividad que busca ir más allá de la estructura y del matema lingüístico. de autopoiesis creativa y transformadora.dispositivos colectivos de enunciación a crear nuevos tipos de subjetivi- dades que no eran una mera recuperación de una subjetividad previa a la enfermedad pretendidamente normal sino más bien la creación de un nuevo tipo de subjetividad que aprovechaba la experiencia de la enfer- medad para generar nuevas formas de vida y de relación: El análisis no es ya interpretación transferencia! de síntomas en fun- ción de un concenido latente pre-existente. 21). no es algo en-sí ya dado sino un proceso de autoconstitución. Convendría comparar esta deriva ético-estética de Guattari con la que desarro- -122- . ya no freudiano. sus síntomas. La subjetividad no se limita a los individuos también puede afectar a instan- cias colectivas que se constituyen como Territorios existenciales auto-refe- rentes y adyacentes con otras alteridades subjetivas (C. sus angustias. mítica y genera diversas cartografías para poder gestionar sus pulsiones. sino invención de nuevos focos catalíticos susceptibles de producir bifurcaciones en la existen- cia {C. 35). la subjetividad no es solamente cognitiva sino también afectiva. sino "un Inconsciente de Flujos y máquinas abstractas más que de estruc- tura y lenguaje" (C. 26). ni a las relaciones interindividuales o intrafamiliares. La subjetividad tiene que respon- der a la pregunta concreta en cada caso de ¿cómo construirse un cuerpo sin órganos?. La subjetivi- dad en la concepción de Guattari se abre directamente sobre la sociedad y no queda restringida ni a las facultades del alma en el registro pura- mente individual. La subjetividad. de ¿cómo relacionarse con las propias máquinas deseantes? Pieza clave de esta subjetividad es un Inconsciente. También aquí Guattari se deslinda del cientificismo en dirección a un paradigma ético-estético de la subje- tividad que destaca en la misma su aspecto de creatividad procesual^ de 5.

valorati- vos. y por otro lado es caosmó- tica. encarnando dichos valores en la irreversibilidad del ser-ahí de los Territorios existenciales.capacidad de convertirse en un foco de auto-referencia y autovaloración. y las experimentaciones sexuales de este último en corno a la sexualidad y al sadomasoquismo no coincidían con las visiones de la sexualidad defendidas en especial por Guattari. por un lado es el producto de una heterogénesis. ya que no deja de introducir cierto orden en el caos de la realidad psíquica y social. Por ejemplo. Los dispositivos de enunciación utilizan elementos discursivos para establecer un sistema de insistencia intensiva que relaciona entre sí un Territorio existencial concreto en tanto que instancia territorializada con una constelación de Universos incorporales desterrito rial izados. Pero esta caosmosis no es la mera proyección de la expresión sobre el contenido sino la instauración de una máquina formal transversal a la vez a la expresión y al contenido. Como tantas veces en la relación entre el paradigma foucaultiano y el deleuziano la cercanía esencial oculta divergen- cias no despreciables. donde postula una ética cuyo objetivo era construirse a sí mismo como una obra de arte mediante una combinación armoniosa de la dietética y la erótica. especiaimente en El cuidado de si. susceptible de adquirir constancia y persistencia. El ritornelo que da lugar a la subjetivación conecta registros discursivos actualizados concretos con Universos virtuales no discursivos. el aspecto maquínico de la subjetividad era com- pletamente ajena a la perspectiva de Foucault. Por otra parte. esta sub- jetividad no es sólo cognitiva sino pática. afectiva y no discursiva y se sitúa más acá de la relación sujeto-objeto. La subjetividad en este sentido. aquí apuesta también por la 'riqueza y la multivalencia de los Universos de valor frente al Ser como lió Foucault en sus últimos años. ya que es el resultado de la articulación colectiva y maquínica de diversas subjetivi- dades parciales heterogéneas y prepersonales. Si Guattari apuesta por los diversos modos de valoración frente a su sumisión respecto al Capital. Esta subjetividad crea- dora es capaz de generar poéticas asignificantes singularizantes a partir de la reconversión de las semióticas lingüísticas tradicionales dando lugar a "rupturas de sentido autofiindadoras de la existencia". basadas en el devenir mujer y en el devenir niño. -123^ . por las lenguas menores frente al Significante despótico.

así como su carácter a la vez complejo y caótico. el hombre u otras máquinas. Hemos hablado de subjetividad maquínica. afectivos y sociales) consideradas. Por otra parte. Phylum maquínicos) con compo- nentes virtuales no discursivas (Universos incorporales y Territorios existenciales)" (C. ni se reduce a un mero mecanismo. 47-49). dando lugar a Phylum maquínicos evolutivos que relacionan unas generaciones de máquinas con otras. como elemento constante que atravesaría la diversidad histórica de las composiciones ónticas (C. Las máquinas que se presentan como dis- positivos materiales se asocian con el hombre en el seno de conjuntos funcionales que combinan múltiples componentes heterogéneas. autocreativo y una rela- ción con el tiempo y la finitud que las impide concebirse como eternas. Detrás de las diversas combinaciones ónticas no hay un ser que funcione como un fiindamento único e inmutable: "El ser cristaliza a través de una infini- dad de dispositivos enunciativos que asocian componentes discursivos actuales (Flujos materiales y sígnicos. componentes semióticas diagramáti- cas. máquinas deseantes y máquinas abstractas que se sitúan de manera transversal respecto al resto de las componentes (materiales. componiendo 'enunciaciones no huma- nas'. las máquinas siempre se dan adyacentes con algo otro. representaciones individuales y colectivas. El paso entre estos elementos actuales y virtua- les se asegura postulando la existencia de un caos que los conecta. Frente a las estructuras las máquinas presentan un carácter autopoiético. cognitivos. podemos decir que el objetivo de Guattari en sus últimos años reside en elaborar una metamodelización flexible capaz de hacer honor a la pluralidad heterogenética de la realidad. La noción de máquina aquí puesta en juego va mucho más allá de la máquina técnica. A partir del caos surgen composiciones complejas capaces de encarnarse y actualizarse en un marco de coordenadas espacio-temporales-energéti- cas o bien en un sistema categorial. Com- ponentes materiales y energéticas. componentes de cuerpos humanos. 86). Como conclusión. cierre que enceguece. pero el maquinismo de Guattari no es un mecanicismo ni un vitalismo. Una metamodelización que supo- ne un enfoque transversal de los diversos estratos heterogéneos entre sí -124^ .

La representación cartográfica de es- tas dimensiones ontológicas da lugar a una ruptura del sentido domi- nante y una apertura a unas semióticas asignificantes que permiten la expresión de su heterogénesis ontològica. los Territorios existen- ciales y los Universos incorporales. los Pylums maquínicos. -125^ . la caosmosis no supone una composición dada de una vez por todas entre las cuatro dimensiones ontológicas de los Flujos energéticos. Por lo anterior.caracterizado cada uno de ellos por una combinación específica entre orden y caos.

.

la integración de la lucha política con la cura analítica. sin embargo. hacia unas nuevas alianzas. Desde sus contribuciones teórica y práctica a la constitución de una oposición de izquierda en el seno de la U E C (Unión de Estudiantes Comunistas) en el año 1965 hasta su militancia al final de su vida en el seno del movimiento verde firancés. política y ecología. En esta tarea sinte- tizó las aportaciones marxistas y psicoanalíticas en una audaz fertilización cruzada que. 2 . LA OPOSICIÓN DE IZQUIERDAS En abril del 965 se presentó en el VIH Congreso de la U E C una serie de Tesis que fueron posteriormente desarrolladas por Guattari en óctu- pla?- . críticos de las corrientes dominantes de la izquierda. socialistas y comunistas. POLÍTICA L INTRODUCCIÓN La actividad política acompañó a Guattari a lo largo de toda su vida. Nosotros vamos a repasar esta trayectoria arti- culándola en varios apartados: la oposición de izquierda. nuestro autor desarrolló siempre una actividad política militante con el objetivo constante de contribuir al sur- gimiento y desarrollo de grupos alternativos. el análisis del capitalismo. fue más eficaz en el nivel teórico que en el pro- piamente organizativo.

que será otra constante en su vida. Capitalismo y Estado se funden en la noción del capita- lismo monopolista de Estado. frente a la visión más limitada de los partidos de iz- quierda tradicionales enfrascado en el análisis nacional del capitalismo y por lo tanto también de la estrategia revolucionaria. También es importante el captar la dimensión mundial del desa- rrollo capitalista. desborda las relaciones institucionales que se siguen moviendo en el estrecho marco de los Estados nacionales. Se plantea una contradicción creciente entre el carácter mundial de la producción y el carácter nacional de las superestructuras estatales. como ya captó con sagacidad Guattari en estos tempranos años. como para Marx. la preocupación por la cons- titución de la subjetividad revolucionaria. En segundo lugar. en los que dicha mundialización monopolista era incipiente. Este desarrollo es positivo pero sólo podrá ser puesto al servicio de la emancipación humana si la ciase obrera es capaz de constituirse como una subjetividad revolucio- naria. rompiendo el corsé de las instituciones burguesas que impiden el surgimiento de dicha subjetividad obrera. Las preocupaciones esenciales de estas Tesis era denunciar la falacia de la oposición chino-soviética. dado que el capi- tal es el resultado de la acumulación de la plusvalía arrebatada a los -128- . era auto- mático y autosostenido. La segunda Tesis establece una relación intrínseca entre el desarrollo del capitalismo y la historia del movimiento obrero. La intervención del Estado en la econo- mía es fundamental en una época caracterizada por la mundialización de las fuerzas productivas. Vemos aquí ya presentes algunos elementos que acompañarán siempre a Guattari en sus refle- xiones políticas. El desarrollo de las relaciones económicas. en principio ilimi- tado. bre del mismo año. En primer lugar un cierto optimismo ligado al desa- rrollo de las fuerzas productivas que para él. La posterior noción de phylum maquínico alude también a esa confianza en el desarrollo autosostenido de las máquinas que se suceden unas a otras incidiendo de forma decisiva en las estructuras sociales. rechazando la polí- tica de coexistencia pacífica por un lado y la política china por otro. La primera Tesis considera el conjunto de los fenómenos políticos y económicos como una totalidad estructurada resultado del movimien- to histórico.

construir una alternativa creíble e ilusionante al actual proceso de mundialización capitalista. dándole la vuelta y considerando que la división interior de la burguesía no es más que la expresión de la división del proletariado. Estos conflictos se dan debido a la contradic- ción entre el carácter mundial de las fuerzas productivas y el marco na- cional en el que se desarrollan las relaciones de producción y por ello la lucha de clases. Las corrientes modernistas del capitalismo quieren integrar a la clase obrera en una alianza con los sectores más avanzados del capital con- tra sus elementos más retrógrados. La hegemonía del estalinismo con su dogma de la coexistencia pacífica bloqueó la constitución de una vanguardia re- volucionaria que en lugar de representar a las masas las estructure y coordine sus luchas. etc.) replanteando de nuevo la cuestión del sujeto. No ha sido posible todavía. La disyuntiva planteada aquí por nuestro autor se mantiene todavía ante el movimiento obrero. La clase obrera. aunque hay movimientos en el seno de las luchas antiglobalizadoras que están laborando en este sen- tido. constatar los esfiierzos de los Estados Unidos por mantener su -129^ . Los conflictos interimperialistas no ponen en cuestión. obreros y las instituciones capitalistas son el resultado de las luchas del movimiento obrero por conquistar espacios crecientes de libertad y auto- nomía. como se puede constatar actualmente en las luchas antiglobalización. La tercera Tesis aborda el tema de las contradicciones interimperia- listas. El papel creciente del Estado nacional en el desarrollo de las fuerzas productivas plantea. que no se trata tanto de parar como de en- cauzar y dirigir en un sentido emancipato rio. ideológicas. cuarenta años después. sin embargo. la necesidad de recon- siderar las relaciones que se establecen entre la estructura (económicas) y las superestructuras (políticas. el pa- pel de los Estados Unidos como el defensor principal de los intereses globales del capitalismo. se encuentra ante el dilema de escuchar los cantos de sirena del capitalismo más avanzado o unirse en una lucha defensiva con los sectores más atra- sados del capital nacional. Es interesante. para Guattari. que muchas veces se limi- tan a una defensa retrógrada de peculiaridades nacionales que son ya un anacronismo. procurando huir al mismo tiempo del idealismo vo- luntarista y eticista y del materialismo vulgar. según Guattari.

La cuarta Tesis plantea la cuestión del Tercer Mundo como esencial- mente integrado en la economía capitalista mundial. Guattari analiza también aquí el papel que en esos años empezaba a jugar China que disputaba a la URSS la hegemonía en el seno de los Partidos Comunistas y de los movimientos revo- lucionarios en todo el mundo. entre las más ricas y las más pobres de la misma población es cada vez más amplio. política y militar. frente a un competidor económico tan potente como la naciente Unión Europea. Por otra parte. sometidas ambas a unas reglas del juego que impo- nía el capitalismo imperialista internacional. Por otra parte. es decir unos islotes desarrollados en un océano atrasado y unas éli- tes conectadas con el capitalismo internacional que mantienen a sus pueblos en ima dependencia arcaica. dominada por un intercambio desigual. El Tercer Mundo no es el subde- sarrollo. el pro- blema de constituir un sujeto político y social capaz de lograr una cohe- rencia suficiente para oponerse al actual rumbo de la mundialización capitalista en un contexto tan atomizado y disperso como el actual es mucho más candente hoy que cuando Guattari planteaba estas Tesis. pero de tal mane- ra que esa inserción. así como deplorar el hecho de que esta incipiente unión europea se ve sometida todavía al predo- minio de los intereses nacionales que no son capaces de supeditarse o integrarse en un interés común unitario europeo. la yuxta- posición de la economía más moderna con un contexto precapitalista primitivo. esta Tesis -130^ .hegemonía. La oposición de izquierda no se dejó se- ducir por la pretendida pureza revolucionaria del maoismo y denunció que también China seguía sus intereses de potencia emergente no me- nos que la URSS. produce unas economías nacionales deformadas que no siguen un desarrollo ar- mónico y equilibrado sino que se pliegan a los intereses del capital in- ternacional que mantiene en su provecho estructuras precapitalistas y fomenta las élites más reaccionarias para solidificar las estructuras arcai- cas. sino la coexistencia cercana pero incomu- nicada de la riqueza más exuberante con la pobreza ancestral. Se produce así lo que se puede denominar la economía del encla- ve. Esta polaridad del Tercer Mundo se ha exarcebado en nues- tra época. no es la pobreza. donde el abismo entre las capas más adelantadas y las más atrasadas.

como la experiencia histó- rica demostró en los años sucesivos. Las contradicciones chino-soviéticas no favorecían el desarrollo de los movimientos emancipáronos debido a que los sometían a sus intereses particulares. Guattari ve con claridad que la sumisión del Estado so- viético (y también de China) a las relaciones económicas internaciona- les hegemonizadas por el imperialismo capitalista invalidaba a estos paí- ses como modelos y guías de un movimiento comunista internacional a construir. eran unos movimientos de corte nacionalista que agrupaban bajo el predominio de un partido único a la clase obrera con sectores populares y sectores de la burguesía y peque- ña burguesía bajo el predominio político e ideológico de estas últimas. La Tesis quinta plantea una cuestión que hizo correr ríos de tinta en los años posteriores y que versaba sobre cuál era la definición de los paí- ses socialistas. no tenían nada de socialistas. El socialismo árabe. Con gran clarividencia Guattari señala que es imposible que los movimientos de liberación nacional dieran lugar a regímenes socialistas viables. Mientras que estos últimos introducen mecanismos de pla- -131^ . el socialismo africano.. De hecho se da una convergencia en estos años entre las economías de estos esta- dos llamados socialistas y las economías de los estados capitalistas do- minantes.distingue claramente entre los objetivos revolucionarios e internaciona- listas de la clase obrera 7 los intereses nacionalistas de la pequeña bur- guesía que se confundían muy a menudo en el seno de los movimien- tos de liberación nacional que empezaban a surgir en esos años en los países colonizados de Asia y África. aunque en el naciente movimiento antiglobalización se puedan encontrar algunos gérmenes de esa coordinación de las luchas y las pro- testas en el ámbito mundial. La incapacidad de los países socialistas para edificar una so- ciedad sin clases no sólo derivaba de las carencias políticas e ideológicas de los partidos que dominaban en los mismos sino en la subordinación esencial de sus economías a la economía mundial capitalista. Cuarenta años después no se ha avanzado prác- ticamente nada en esta coordinación mundial de las luchas emancipato- rias. Aquí de nuevo Guattari insiste en la necesidad de una van- guardia comunista internacional capaz de coordinar el conjunto de las luchas en un nivel global. etc.

así como relaciones de mercado entre las diversas empresas es- tatales'. había un mercado de trabajo. los primeros introducen mecanismos de mercado y descentralizan el aparato productivo. de occidente. sino que dichas economías mante- nían relaciones de mercado en su propio seno. justificando esta actitud en base a una pretendi- da neutralidad de los mecanismos y las técnicas. 208). y económicos en su conjunto después. la subjetividad y la historia". -132^ . al afirmar que la URSS importó sus modelos tecnológicos primero. sobre todo gracias a los intercambios tecnológicos y de materias primas. En otro de sus trabajos de estos años. Se pasó de la dictadura estalinista a un nuevo tipo de sociedad donde la tecnocracia y el pragmatismo sirvieron de armazón real bajo el manto ideológico del socialismo. Esta misma idea se recoge en "La causalidad. nifìcación y àc intervención en la economía. También allí se daba una especie de explotación fraterna que nada tenía que ver con cualquier idea de socialismo que se pudiera con- cebir Es importante el reconocimiento del paralelismo existente entre las economías capitalistas y las que de socialistas sólo tenían el nombre. "La causalidad. Ade- más las relaciones internas entre los diversos países del bloque socialis- ta siguen pautas de sumisión respecto de la hegemonía soviética simila- res a las que rigen en occidente respecto a la hegemonía de los Estados Unidos. sin ser conscientes de que los modelos tecnológicos están impregnados de los valores dominantes en las sociedades que los ori- ginan y no pueden ser importados por sociedades con estructuras distintas sin modi- ficar profundamente las estructuras en las que se insertan. Dichas economías no sólo estaban insertas de manera dependiente en el mercado mundial capitalista. Guattari analiza lo que denomina el corte leninista como ejemplo de que en la historia se pue- 1. la subjetividad y la historia" (PT. Más que de vuelta al capitalismo se tra- taba de la constitución de formaciones sociales de nuevo tipo que recor- daban algunos rasgos del modo de producción asiático en el que un cen- tro burocrádco explotaba al conjunto de los mecanismos productivos. dando lugar a una sociedad de castas más que de clases. Que el equilibrio alcanzado era muy inestable se vio con claridad en 1989 cuando el con- j unto de los países del llamado socialismo real empezando por la URSS se derrumbó como un castillo de naipes.

den producir cortes (acontecimientos) que introducen novedades radi-
cales^ e interrumpen la evolución natural de las cosas. La revolución
rusa supuso un corte significante dando lugar a una serie nueva de
enunciados y de enunciaciones así como a un nuevo sujeto que actuó
de factor de corte: el partido bolchevique, que fue capaz de conectar
con las tendencias inconscientes esquizo-revolucionarias de las masas
rusas ocultas por las enunciaciones represoras del zarismo y de sus opo-
nentes más clásicos y tradicionales, incapaces de captar la novedad de la
situación derivada de la derrota militar que abría la posibilidad de un
devenir revolucionario y no meramente reformista. El corte leninista
marcó decisivamente nuestra historia y no sólo por la potenciación que
dio a la lucha de clases sino también por los límites y taras que impuso
a los movimientos revolucionarios hasta hoy mismo. La eficacia de una
dirección férrea muy útil cuando acierta, es nefasta cuando se equivo-
ca. El leninismo ha teñido todas las luchas revolucionarias del siglo XX
y sólo ahora empezamos a poder librarnos de su yugo. La dirección de
las masas pasó rápidamente a la sustitución de las mismas por el parti-
do, ahogando toda espontaneidad y roda democracia. El dirigismo
extremo y feroz, eficaz a pesar de t o d o en Lenin, se transforma en una
pesadilla con Stalin y en algo grotesco pero no menos nefasto con Bres-
nef La creatividad de las masas, su deseo de lucha y de transformación
se vio rápidamente sofocado por u n partido omnipresente y sabeloto-
do. La experimentación revolucionaria en todos los campos, desde el
arte a la vida sexual, se vio rápidamente reconducida a los estrechos
márgenes tradicionales con la apuesta por el realismo socialista y el re-
lanzamiento de la familia como la célula fundamental de la sociedad.
Guattari reconoce la importancia del corte leninista y el papel que tuvo
como constitución de una multitud de grupos-sujetos que se instituye-

2. Posteriormente distinguirán Deleuze y Guattari la historia del devenir, en tanto
que mero desarrollo lineal continuo y apertura a la novedad. Sobre esta diferencia se
puede consultar mi trabajo "Los conceptos de historia y devenir en la obra de G.
Deleuze" en J. Díaz y M. C. López (eds.). Fenomenologia e Historia, UNED, Madrid,
2003, pp. 199-206.

-133^

ron en agentes colectivos de enunciación introduciendo novedad en el
discurso 7 en las prácticas sociales. Pero el partido se enfrentó con esta
creatividad revolucionaria de las masas y acabó por ahogarla. Para nues-
tro autor el análisis entendido como actividad revolucionaria podría ser
de utilidad para tender puentes entre el deseo de las masas y las necesi-
dades e intereses de los grandes constructos históricos, en este caso el
partido. Una vez más la actividad analítica y la política se anudan en la
reflexión de nuestro autor.
La Tesis sexta analiza el desarrollo del capitalismo en Francia y la
pugna en su seno de tendencias retrógradas y modernistas y el papel del
PCF con su subordinación a las tesis modernistas del capitalismo nacio-
nal antimonopolista. Guattari es muy crítico con las experiencias del
Frente Popular y la Liberación debido a que el P C desactivó el poder
de la clase obrera y apuntaló el poder de una burguesía que había sido
gravemente herida en un caso por la crisis económica de los años 20 y
en el otro por su colaboración con los invasores nazis. Para Guattari el
P C representaba un tradicionalismo económico de izquierda que se
oponía por un lado al liberalismo y por otro a los partidarios de moder-
nizar el capitalismo mediante una intervención estatal en la economía
y la integración de la clase obrera a través del consumo. Esta Tesis se
complementa con otra intervención sobre 'Integración de la clase obre-
ra y perspectiva analítica que tuvo lugar en una reunión de la Oposi-
ción de izquierda en Bievres en 1966 y que está recogida en Psicoanáli-
sis y transversalidad. Guattari retoma su idea de que en 1936 y 1945, es
decir en el Frente Popular y en la Libración, la dirección comunista del
movimiento obrero favoreció la integración en el sistema de la clase
obrera, apuntalando de esta manera al tambaleante régimen burgués
(PT, 226). El PCF por una parte es la única organización que mantie-
ne una relación fuerte con el movimiento obrero, pero en lugar de ser
un analizador del inconsciente social de la clase obrera se dedica a cap-
tar el reformismo latente de dicha clase y a potenciarlo.
La Tesis séptima analiza las peculiaridades de la situación política
francesa con el gaullismo como implantación de una nueva forma de
estado que ha conseguido compromisos con la clase obrera hegemoni-

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zada por el PC. Los límites de esta experiencia residen fundamental-
mente en su carácter nacional. Para Guattari el problema fundamental
del capitalismo es su incapacidad para lograr instituciones internacio-
nales capaces de estar a la altura del desarrollo imparable de las fuerzas
productivas. El necesario carácter nacional de la burguesía entra en
contradicción con unas fuerzas productivas cada vez más globalizadas.
Por otra parte, aquí plantea nuestro autor la paradoja del predominio
sobre el proletariado francés por un lado tan desarrollado de un parti-
do, el PCF, que no es revolucionario y que despilfarra las energías de la
clase obrera en apuntalar a la burguesía. Pero Guattari también es cons-
ciente de la debilidad de la oposición de izquierda que oscila entre la
crítica abstracta, dogmática y la constitución de grupúsculos de cuadros
que practican el entrismo para dar origen al futuro partido revolucio-
nario. El carácter sectario de la actual oposición de izquierdas y su buro-
cratismo la incapacitan como auténtica alternativa al PCF.
En oposición a esas modalidades de oposición izquierdista la Tesis
octava expone las características de la organización revolucionaria de
nuevo tipo que tendría que ser capaz de superar los defectos y dificul-
tades, tanto de la corriente mayoritaria del movimiento, el PC, como
de la miríada de sectas que pretenden sustituirlo no siendo más que re-
medos grotescos del mismo. Guattari parte de que mientras se respete
la legalidad burguesa no se podrá disputar el poder a la burguesía.
Mientras que el capital ha sido capaz de resolver en el nivel internacio-
nal los conflictos de clase que se dan en el marco nacional, el proleta-
riado por su clausura en dicho marco nacional no es capaz de dotar a
sus luchas de una amplitud internacional. El capital trasnacional unifi-
cado se ve enfrentado a una clase obrera fragmentada en los diversos es-
tados nacionales. Por ello la transformación social sólo será posible con
un partido revolucionario de nuevo tipo y con nuevas organizaciones de
masas. Frente al centralismo burocrático de los partidos tradicionales hay
que descentrar de forma efectiva la dirección de la lucha de masas en los
diversos sectores concretos. La oposición de izquierdas reivindica la auto-
nomía de la clase obrera que no puede confundir sus objetivos revolu-
cionarios con las reivindicaciones pequeño burguesas y reformistas.

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En resumen.un nuevo partido revolucio- nario que desarrolle un proceso ininterrumpido de análisis. N o se trata de constituir grupúscu- los de militantes vanguardistas que dictan desde fuera a las masas lo que tienen que hacer. Aquí Guattari no es utó- pico ni voluntarista. Por otra parte. sino de partir del enraizamiento en las masas. Guattari plantea que la lucha no es tanto con- tra los monopolios como contra el poder del estado. Ha7 que pla- nificar la producción de instituciones sociales capaces de estar a la altura de la sociedad industrial actual. Ningún voluntarismo será capaz de hacer surgir esta organización revolucionaria. quizás 7a irreme- diablemente perdida. Sólo una organización que esté insertada en la clase puede hacer que dicha clase se aleje de las organizaciones tradicionales. Es el estado el campo de batalla en que se juega la suerte de la necesaria transformación revolu- cionaria. sólo el propio desarrollo de la lucha de clases la hará necesaria. Todavía ho7 es ésta una tarea pendiente aunque quizás más que un partido político clásico dicha organización tendría que ser ho7 más parecida a un movimiento político 7 social. ho7 habría que sintetizar 7 modular la pluralidad de subjetividades alternativas que no son forzosamente obreras. Esta planificación no se refiere sólo al ámbito de la producción sino que tiene que abarcar también el ámbito de las instituciones. partiendo de una idea de comunismo que no es un ideal impuesto a las masas desde fuera sino el propio desarrollo de las luchas en su despliegue cotidiano. La Tesis novena 7 última llama al reagrupamiento de todos aquéllos que se sientan interpelados por la necesidad de dar nacimiento a esta nueva organización revolucionaria. Y pai'a dicho cometido es necesario . más que esfor- zarse en mantener la autonomía del movimiento obrero. Guattari parte de la base de que el nivel actual de desarrollo de las fuerzas productivas hace inviable la solución de los problemas a través de las insti- tuciones actuales 7 que sólo la planificación a nivel mundial podría ser capaz de dirigir el desarrollo de las Rierzas productivas que se despliega mundial- mente. autocrítica 7 auto institucionalización que le permita desempeñar un papel alternativo al capitalismo 7 a7udar al mantenimiento de la autonomía subjetiva del movi- miento obrero. podemos decir que en estas formulaciones junto con la vieja retórica vanguardista propia del leninismo. ha7 elementos desta- -136^ .

y nada más" (AE. lo que no supone caer en el pesimismo derrotista sino que exige estar atento al surgi- miento de nuevas luchas y antagonismos para analizarlas. en beneficio del impulso de las luchas concretas exis- tentes. Sólo hay una producción que es deseante y social a la vez. 36). el rechazo del utopismo en tanto que voluntarismo abs- tracto y eticista. N o se trata de doblar la economía política con una economía libidinal externa a la anterior. El campo social está recorrido por el deseo y la libido no necesita ningu- na transformación ni sublimación para investir directamente lo social: "Sólo hay el deseo y lo social. la atención a los aspectos subjetivos de la lucha con la exigencia de construir nue- vas subjetividades alternativas y murantes respecto a las integradas y dominantes. lo que politizaba de for- -137^ . por último. Guattari se dio cuenta muy pronto de que el inconsciente lejos de confinarse al estrecho marco de la familia y la conyugalidad se conec- taba directamente con la política y la historia. ni de entender la represión sexual como la interiorización de la explo- tación económica y del sometimiento político sino de comprender que sólo hay una economía con resultados libidinales y propiamente eco- nómicos. si en 1965 esto era deseable. conectarlas entre sí y amplificarlas en la medida de lo posible. a saber: la conciencia de la necesi- dad de plantear la lucha política en el nivel internacional lo más global posible. En este sentido se sitúa en la estela del freudomarxismo reichiano intentando superar el esquemads- mo y el biologicismo del revolucionario alemán. Como muy bien nos dice Deleuze en su prólogo a Psicoanálisis y trans- versaliáad. la necesidad de ser lúcido y no engañarse respecto a las posibilidades reales del movimiento alternativo. 3. hoy es imprescindible.cables 7 aprovechables todavía hoy. INTEGRACIÓN DE LA POLÍTICA Y EL PSICOANÁLISIS Guattari unificó muy pronto su doble militancia de psicoanalista con- testatario y de político crítico y alternativo intentando politizar el psico- análisis y aprovechar los resultados analíticos pai-a dotar a la política de una concepción del sujeto que le faltaba.

en las fábricas. no derivada o acceso- ria. La conexión entre política y análisis es tan intrínseca que Guattari puede afirmar que: "Es el desconocimiento. la ecología. Lo privado es político. ma directa el psicoanálisis. en las prisiones. relacionadas con aspectos que podríamos llamar no políticos: como la sexualidad. Por su parte. por parte de la vanguardia revolucionaria de los procesos inconscientes coalescentes a los determi- nismos socioeconómicos lo que ha dejado a la clase obrera indefensa ante los mecanismos modernos de alineación del capitalismo" (PT. prepersonal y preindividual. etc. La vanguardia no ha sido capaz de captar que no todo es mentira en el capi- talismo. fue eficaz en los primeros años de la revolu- ción rusa. la cultura. pero al ser exportado a occidente fue incapaz de dar los -138^ . es decir que su deseo reformista se impone sobre su deseo revolucionario potencial. en los hospi- tales. y a nivel práctico se trataba de acompañar las luchas clásicas del movimiento obrero a nivel político y sindical con las luchas en el frente del deseo. que al no limitarse a prolongar simplemente las de- mandas de las masas fue capaz de llegar hasta el oculto deseo revolucio- nario que anidaba en ellas. La teoría y la práctica guattarinianas se constituían como una máquina. A nivel teórico se trataba de configurar una concepción de la política. del deseo más que al nivel molar y consciente de los intereses de clase. Pero el corte leninista que dio lugar a una máquina institucional nueva. el par- tido bolchevique. una máquina doble de análisis (terapéutico) y de guerra (revolucionaria). en las escuelas. el in- consciente es político y lo es de manera directa. sí promueve en cambio sus deseos (imagi- narios) ilimitados. A las luchas políticas globales se unía una miríada de luchas parciales que pretendían contestar a cual- quier tipo de poder difuso en la sociedad. la práctica terapéutica desarro- llada en La Borde mediante la constitución de grupos-sujetos se podía traspasar a la organización revolucionaria de nuevo tipo que nuestro autor buscaba desde sus análisis de la oposición de izquierda a la que ya nos hemos referido. una micropolítica o política molecular que se situaba en el nivel inconsciente. El leninismo fue capaz de captar que la clase obrera muestra una tendencia hacia el tradeunionismo. etc. 230). y que éste a través del consumo si no satisface siempre las nece- sidades (reales) de las masas.

242-243). que. su capacidad -139^ . porque el inconsciente. desde el freudismo no lo son. La vanguardia revolucionaria a cons- truir tendrá que tener la estructura de un analizador adyacente a los procesos sociales. Precisamen- te lo más destacable de la actuación del Movimiento 22 de marzo fue su capacidad de producción de fantasmas transicionales. Estos factores que podrían ser con- siderados desde cierto punto de vista irracionales. El segundo bloque de reflexiones que ligan análisis y política en la obra de Guattari se despliegan en torno a Mayo del 68 y al 'Movimiento 22 de Marzo' que fue el grupo político que más se aproximaba a la idea de grupo-sujeto revolucionario entrevisto por nuestro autor. y por otro a la complejidad y sofisticación de la red capilar de poder que es- tructura dichas sociedades y que al estar disperso impide su captura en un golpe de mano revolucionario. no tenga una pretensión hegemónica. En Mayo del 68 se impuso el deseo. medios a la clase obrera de tomar el poder debido a la inserción mucho más profunda de la clase obrera en estas sociedades por un lado. sino que su pretensión sea la de impulsar las luchas combinando la actividad analítica con la praxis revoluciona- ria para más que interpretar el inconsciente social impulsar su experi- mentación desarrollando sus potencialidades y virtualidades ocultas que sólo esperan ser desplegadas por la actividad analítica y práctica de un agente real de enunciación y efectuación. La acción espe- cífica de este grupo fue desbaratar políticamente los intentos que las orga- nizaciones sindicales y políticas tradicionales hicieron de canalizar el mo- vimiento estudiantil defendiendo la necesidad de que los comités de base mantuvieran su independencia y su creatividad frente a cualquier inten- to de absorción por las organizaciones tradicionales y apostando por el mantenimiento de la lucha descentralizada (PT. 235). que desde un punto de vista racio- nalista estrecho eran ilógicos y fuera de toda racionalidad. los lapsus o los síntomas. ya que precisamente toda la vocación del psicoanálisis ha sido desde su nacimiento descubrir la lógica implícita en fenómenos. el social como el individual. no es algo ya dado sino 'lo real por venir. al contrario que el partido leninista. predominando el impulso fantasmático de las ma- sas frente a sus intereses inmediatos. el campo transfinito de potencialidades ocultas' (PT. como los sueños.

y además organiza las cosas a su alrededor no permitiendo que la totalización a la que da lugar se cierre y se transforme en totalidad. Guattari atribuye estas novedades a la incorporación práctica a la política de un enfoque psicoanalítico que le permitió romper. Estableció un corte significante. no se considera eterno. Dicho movimiento interpretó la situación no a la luz de un programa dado previamente sino permaneciendo pegado al desarrollo concreto de los acontecimientos. Dicho grupo no fue un movimiento de masas ni una van- guardia clásica. Mayo del 68 también tuvo efectos sobre la psiquiatría que fueron desarrollados por la corriente de la 'psicoterapia institucional' que se esforzó en insertar el análisis de la enfermedad mental en su contexto social y político y además en estudiar los efectos simbólicos. A partir de aquí -140^ . especial- mente de la correspondiente a la Crítica de la razón dialéctica). 273). sino una vanguardia espontánea que permitía hablar a la gente y que fomentaba los actos de trasgresión. de los 'katangueños' de todas partes (PT. como si lo pretendieron ser la mayoría de los grupúsculos ultraizquierdistas que intentaron capitalizar el movimien- to. el extranjero. dirigista.de convertirse en un anal izado r-conector-impulsor de los deseos in- conscientes de gran cantidad de jóvenes estudiantes presentes en las ba- rricadas. el joven. (Vemos aquí de nuevo la utiliza- ción constante que Guattari hace de la terminología sartreana. entre otras cosas con el androcentrismo de las organi- zaciones obreras que impiden a las mismas abrirse al Otro. etc. Aquí Guattari fue profético pues planteó con gran clarividencia los problemas de la política del futuro que hoy es nuestro presente. imagina- rios y reales que la sociedad tiene sobre los individuos. El Movimiento 22 de marzo lo plantea Guattari como un prototipo de grupo-sujeto: es consciente de su fmitud y su limitación. En este sentido movimientos como el del 22 de marzo están mejor adaptados para la política futura que pasará por el agrupamiento de los irrecuperables. que permi- tió una concepción nueva de la política. N o fue sino el soporte que permitió a las masas en- frentarse con sus inhibiciones. dando lugar a una especie de fenómeno de transferencia colectiva. sin petrificarla en una dogmática formalista y ritualizada (PT. sea este otro la mujer. 271).

Ya Marx. En el primero de estos libros esta- blece las relaciones complementarias que tenían que darse entre la lucha de clases tradicional y esas nuevas luchas. de nuevos tipos de instituciones. captar la diferencia absoluta (PT. culturales. vio este carácter creativo del capitalismo. publicada en 1986. Deleuze de la que es muestra inicial el monumental AntiEdipo. Los años del invierno. la apertura a la novedad. El inconsciente maquínico de 1978 y una recopilación de artículos titulada 1980-1985. El desarrollo acelerado de las fuerzas productivas que tiene lugar en el capitalismo produce un desajuste creciente entre la visión que las clases sociales tienen de sí mismas en el imaginario colectivo y lo que real- mente hacen como factores activos en la producción. el corte radical. La lucha de los estudiantes en Mayo dio lugar a un corte significante en el imaginario colectivo que permitió poner en cuestión. A partir de mayo del 68 Guattari desarrolla su colaboración con G. Es mediante los fantas- mas transicionales como es posible representar lo irrepresentable. a la vez que despliega una original creatividad ontològica que hemos ana- lizado en otras partes de este trabajo. su carácter de disolvente de todo lo antiguo solidificado que 'se disuelve en el aire'. o al contrario. al menos momentáneamente. En el capitalismo al contrario que en los regímenes precapitalistas la producción precede a la institución y la crea. mani- fiesto político del Mayo y elevación al nivel del concepto de las expe- riencias teóricas y vitales de esos años y además despliega una intensa actividad teórica que se condensa en libros como La revolución molecu- lar de 1977. imaginaria. 267). que Guattari agrupa bajo -141^ . en el Manifiesto. difiisas.se puede destacar el papel esencial que tienen los fantasmas de grupo ya que la gente no vive de forma teórica sino práctica. vislumbrar la posibilidad de otro estado de cosas. mientras que en los regímenes antiguos la producción se desarro- llaba en el seno de las instituciones y limitada por las mismas. En todos ellos continúa en su imbricación de psicoanálisis y política. no políticas. su rela- ción con las pulsiones de muerte. La producción de significantes nuevos facilita la constitución de unidades subjetivas. los dos poderes sociales fundamentales: el estado y las organizaciones obreras clásicas. individuales. con los impulsos revo- lucionarios. ligadas a ámbitos sociales.

sin mucha resistencia explícita. Es molecular porque se desarrolla en el ámbito molecular. deste- rri torializan te. Hay efectos acumulativos que de repente se hacen perceptibles y se convierten en fenómenos de masas. de lo inesperado. mientras que las luchas tradicionales se dan en el nivel de los individuos y los grupos. la gota horada la pie- dra. más difusas. que se conecta con un flujo de deseo y pone en cuestión y quizás en peligro el orden dominante. Los militantes. A la lucha de clases clásica hay que acom- pañar de las luchas en el frente del deseo. del acontecimiento. es un cúmulo de luchas parciales. como los analis- tas. surgen derivas. revolucio- narios. y procurando contener sus aspectos paranoicos. Molecular alude también a imperceptible. aparecen microgrietas en las estructuras más sólidas. Las revoluciones moleculares generalmente presentan un cierto desacople respecto a las relaciones de fuerza aparentes en el nivel de la lucha de clases. preindividual e inconsciente y pone en juego el deseo. el título de la 'revolución molecular'. 29). sino experimentar con él. No todo flujo de deseo es beneficioso y creativo. La hierba crece. No podemos olvidar que las masas desearon el fascismo y hoy aceptan de forma pasiva la integración en un orden capitalista. fascistas (RM. se refieren a intereses conscientes y ponen en juego el nivel de la necesidad más que el del deseo. no taponarlo. a microscópico. pero también más intensas y extienden la lucha a la denuncia de todo tipo de poderes. que se podría consi- derar como un fascismo molecular distribuido por todo el campo social. no reprimirlo. que son más dispersas. La micropolítica del deseo es múltiple. A todos estos aspectos de las luchas alude Guattari con su término de revolución molecular. devenires que poco a poco dan lugar al surgimiento de lo nuevo. es el resultado de la multiplicidad de los deseos moleculares que se resisten a unificarse en -142^ . a veces van por delante de las misma y a veces se quedan retrasadas (RM. La revolución molecular es el resultado de una micropolítica del deseo que no trata de representar a las masas ni de interpretar sus luchas sino de impulsarlas y coordinarlas en lo posible. Casi todas estas revoluciones moleculares son el resultado de un proceso esquizo. 26). tienen que moverse con el proceso. desarrollando sus lados esquizos. pero no por ello inexistente.

de realizar una síntesis dis7untiva que suma 7 agrupa y no de totalizar los movimientos sociales (RM. 65). Los intereses son más fácilmente agregables porque suelen ser de índole cuantitativa. las tecnologías. ya que ellos como grupos- sujeto que son saben que no son eternos que son mortales y por ello no tienen miedo a la desaparición. en cambio los deseos. Lo que -143^ . cualitativos y admiten mal la composición 7 agregación. los afectos. La perspectiva de la revolución molecular permite distinguir incluso en los momentos de mayor estancamiento de las perspectivas revolucio- narias el movimiento imperceptible de las múltiples microrrevoluciones en curso que afectan a las ciencias. singulari- zadores y promover nuevas alianzas. como un dispositivo colectivo de enunciación capaz de hacer confluir los flujos semióticos. Aquí la experiencia del estalinismo está presente de nuevo en la reflexión de Guattari. Esta organización tiene que ser más un analizador de los de- seos de las masas desde el interior o al menos de forma ad7acente a las mismas que un sintetizador externo a las mismas. los flujos materiales 7 los flujos sociales. Los dispo- sitivos militantes del porvenir tendrían que ser transversales. material y simbólico es constante en Guattari 7 culminará al final de su vida con su noción de ecosofía o ecología generalizada que articula las tres ecologías: la me- dioambiental. Y forjadores de nuevas alianzas en los que se disuelvan sin miedo a perder su identidad. una unidad ideal que represente 7 mediatice la multiplicidad de intere- ses (RM. siempre que sea fructífera y desarrolle nuevas conexiones y dé lugar a nuevas experiencias (AI. la social 7 la mental 7 cultural. son intensivos. los medios de comu- nicación. a nivel individual y colectivo. etc. 68). las modas. Singularizado- res porque las luchas del futuro que ya asoman por el horizonte son luchas en torno a la construcción de nuevas formas de subjetividad. como veremos posterior- mente. Se trata de ensamblar máquinas deseantes. Transversales porque no tienen una estructura jerárquica rígida sino flexible y democrática. La micropolí- tica exige una organización que se configure como un grupo sujeto. Esta pre- ocupación por la conexión entre los niveles social. 48-49). Este nuevo tipo de organización revolucionaria tiene que pare- cerse más a una máquina de guerra que a un aparato de Estado. la sensibilidad colectiva.

en la frontera.hace falta es construir unas instituciones sociales que estén a la altura de estas revoluciones y no sean unos arcaísmos ya inactuales. es donde gracias al mestizaje y al intercambio. Si se apuesta por el margen no es por sus virtudes intrínsecas sino porque en el margen. puede convertirse en el ámbito donde se produzca una ruptura libidinal en la socialidad dominante. El homosexual no es un revolu- cionario en sí mismo. puede ser uno de los puntos de emergencia de las energías revolucionarias de- seantes (RM. Sin embargo. En la diferente posición res- pecto a estas revoluciones en curso es como podemos diferenciar hoy a la izquierda de la derecha: mientras que la derecha generalmente ve estos cambios con recelo y pretende o contrarrestarlos o integrarlos desactivando así su potencial transformador. 53). correspondiente ai -144^ . Por ejemplo. hay más oportunidades pa- ra que se produzca lo nuevo. la época de la desterritorialización capitalista de los saberes y las técnicas que se basan en un principio de equivalencia gene- ralizada y la época de la informarización planetaria. el movimiento homosexual que estaba naciendo en estos mo- mentos es considerado por Guattari como potencialmente revolucio- nario. Las nue- vas formas de vida generan nuevas formas colectivas de enunciación que anticipan nuevas instituciones sociales. pero puede serlo por su carácter de exterioridad respecto al orden dominante. para que surja un devenir creativo. 4 . una pasión prócesual" (AI. la iz- quierda hoy es "una vocación. pero no de manera intrínseca. 111). ANÁLISIS DEL CAPITALISMO El análisis que Guattari lleva a cabo del capitalismo se da en el marco de una filosofía de la historia sui generis que distingue tres fases funda- mentales en el desarrollo de occidente: la época de la cristiandad euro- pea basada en una relación esencial entre la posesión de la tierra y el poder político. la izquierda pretende im- pulsar esos cambios y favorecer la experimentación. no hay una glorificación de los márgenes frente al cen- tro como tantas veces se ha dicho. Para Guattari.

Por último. dispersos y ligados a la tierra. retomaremos el análisis del AntiEdipo. por un lado con los poderes territoriales. pero por otra conectada con el poder desterritorializador a nivel europeo que se condensaba en la estructura de la iglesia católica. la época de la informatización planetaria consiste en una nueva relación entre máquina y subjetívidad en la que se pro- duce un nuevo tipo de subjetividad impersonal maquínica de nuevo gé- nero que va a dominar las máquinas en su conjunto. N o podemos olvidar que el subtítu- lo de esta obra clave en la producción de Deleuze y Guattari es el de -145^ . a continuación los que desarrolla con Eric Alliez y como colofón sus últimos análisis acerca del capitalismo de integración. religiosa y campesina sometida a una doble articu- lación. La época de la cristiandad dio lugar a un tipo de subjetividad trian- gular: aristocrática. pero al reterritorializarse sobre el cuerpo del Capital estas posibilidades liberadoras se encuentran trabadas. Por su parte la desterritorialización capitalista por un lado a través de la indus- trialización genera un phylum maquínico inédito que abre muchas po- sibilidades de desarrollo económico y social. aunque por ahora está dominada por un consenso infantilizador que neutraliza las contradic- ciones abre la posibilidad de una era postmediática en la que el disenso surja y sea creador de una subjetividad nueva mutante capaz de instaurar nuevos procesos de autovaloración y de singularización creciente. que abre la posibilidad para el desa- rrollo de una procesualidad creadora y singularizante que de lugar a una era postmediática base de desarrollos inéditos de la subjetividad {CS. a) El capitalismo en el AntiEdipo. 15).Capitalismo Mundial Integrado. A continuación vamos a recordar los diferentes análisis del capitalismo que desarrolla Guattari a lo largo de su obra. Esta es la utopía guattariniana: una época postmediática en la que la riqueza ma- quínica se libere de las constricciones del capital y permita un desarro- llo autónomo de las capacidades creativas liberadas por la técnica. En primer lugar. Co- mo vemos Guattari es muy optimista respecto de un posible uso alter- nativo de las nuevas tecnologías y en ese sentido su ecologismo no es roussoniano ni antiindustrial. Esta etapa domi- nada por los medios de comunicación masiva.

desterritorialización del suelo por privarización. En primer lugar. nuestros autores destacan la radical contingencia del capitalismo: nada hay de necesario en el surgimiento del mismo. una desterritorialización masiva. y. pues. física y legal. El capitalismo moder- no surge. antes bien. la conjunción en un espacio y riempo concreto y definido de dichos flujos desterritoria- lizados. Cada uno de estos elementos surge como resultado de varios procesos de descodificación y de desterritorialización de muy diferente origen: Para el trabajador libre. Aquí nuestros autores siguen explícitamente los análisis que Marx desarrolla en El Capital. para el capital. flujo de trabajadores que se desterri torializan despegándose de la tierra y generando una mano de obra liberada de toda atadura feu- dal (AE. del trabajador en provecho del propio trabajo o de la máquina. flujo de dinero que mana de estas ventas. el capitalismo moderno es el resultado azaroso del encuentro con- junción y reacción de una serie de flujos heterogéneos sobre otros: flu- jos de propiedades que se venden. 'Capitalismo y esquizofrenia y que en la misma también se puede en- contrar una peculiar filosofía de la historia en la que el análisis del capi- talismo ocupa un lugar privilegiado. por úlrimo. que empieza a sus- tituir a los bienes inmuebles como emblema privilegiado de la riqueza. descodificación de los instrumentos de producción por apropiación. pri- vación de los medios de consumo por disolución de la familia y de la cor- poración. desterritorialización de la riqueza por la abstracción monetaria. 230). 232). liberados de toda atadura. El corte capitalista supone una descodificación generali- zada de los flujos: flujos de riqueza. así como los comentarios de Althusser y sus -146^ . descodificación de los Estados por el capital financiero y las deudas públicas. por úlrimo. descodificación de los medios de producción por la formación del capital industrial (AE. descodificación. de tra- bajadores. de medios de producción. tanto de la riqueza que deja de ser inmueble para hacerse líquida y móvil como de los trabajadores que se escapan de las rígidas estructuras feudales y se van hacia las ciu- dades ('el aire de la ciudad hace libre') y. flujo de producción y de medios de producción que se van con- centrando. de la conjunción extrínseca de dos flujos: el flujo de productores liberados de la rierra y el flujo dinerario.

guerras) o -147^ . cuando el capital deja de ser capital de alianza y se transforma en capital filiativo. Ya no hay alianza con el no capitalismo sino filiación interna al propio capital. el capitalismo moderno. ya que hubo atisbos de capitalismo en otras épocas. Sirva este ejemplo de recordatorio a los que intentan separar a nuestros autores del marxismo y acercarlos al anarquis- mo. el capital industrial se hace filiativo.discípulos en Lire le capital. y bastaba una modificación del medio externo (hambrunas. cuando se produce el paso de los códigos rígidos que dominaban los modos de producción capitalistas a la axiomática flexible que regula el capitalismo. Pero el capitalismo por excelencia. el respeto que nuestros autores siempre tuvieron frente a la ingente labor althusseriana dirigida a proporcionarnos una visión de Marx materialista. Mientras que las codificaciones precapitalistas eran muy rígidas. pues. El capitalismo co- mo tal sólo surge cuando el capital se hace productivo. la megamáquina capitaUsta sólo surge cuando el capital se apodera directamente de la producción. ligados al predominio de la riqueza dineraria y a un ligero surgimiento del trabajo libre. Por otra parte. epidemias. El cinismo y la piedad son las dos caras del capitalismo naciente: el capital en tanto que explota- dor del trabajo y acumulador del excedente y el capital como algo divi- no de lo que parece que emana toda la riqueza (AE. Mientras que el capital mercantil se basaba en una alianza con medios de pro- ducción no capitalistas. alejada de todo huma- nismo dulzón y de cualquier sumisión a la dialéctica hegeliana. industrial y su- bordina al capital mercantil y comercial. Precisamente nuestros autores caracterizan la época capitalista como la del cinismo en oposición a la crueldad propia de los salvajes y el terror propio de los bárbaros. Siempre Deleuze y Guattari mantuvieron las reflexiones de Marx como referencias esenciales de sus análisis históricos y económicos. El capitalismo en sentido estricto surge. hay que destacar también. Tenemos que hacer hincapié aquí que nos estamos refiriendo al sur- gimiento del capitalismo moderno. El cinismo de la explotación capitalista junto con la piedad dan lugar al humanismo. es decir ge- nera una proceso sin fin en el que el dinero genera dinero. ahora que está de moda despreciar la labor de Althusser como pensador marxista. es decir. 232).

La desigualdad surge en el seno mismo del intercambio de equivalentes.interno (surgimiento de capas sociales nuevas) para hacerlas quebrar. el capitalismo ha interiorizado el límite. mientras que los códigos tienen un exterior. Por otra parte. Por último. lo que hace que las crisis en el capitalismo. ya no hay que inscribir señales en los cuerpos. externa. ex- plica su desarrollo y su acomodación en contextos tan diferentes. La plusvalía de código provie- ne de la explotación externa mientras que la plusvalía de flujo surge del interior mismo de la producción. sino económica. derivada de su ca- pacidad de sustituir los códigos por una axiomática ágil y flexible. Si los modos de producción precapitalistas siempre tenían un límite externo que los contenía. Mientras que los códigos suponen una exterioridad entre el aspecto productivo y el anti- productivo lo que hace que la extracción y apropiación del excedente sea política y no económica. la axiomática capitalista muestra la inma- nencia de los aspectos antiproductivos en el seno mismo del aparato productivo. y lo reproduce de forma continua. La explotación ya no es política. Esta adaptabilidad extraordinaria del capitalismo. interna y por ello es invisible. ni fabricar una memoria en los individuos. La explotación capitalista es 'justa ya que se da entre 'iguales que contratan 'libremente. al contrario que en los demás modos de producción. la axiomáti- ca capitalista impera a través de la moneda que es un equivalente abs- tracto y general puramente cuantitativa. dado que actúa mediante la adi- ción de axiomas en principio independientes entre sí. lo ha hecho interno. El poder (de explotación) en el capi- talismo no es algo externo al aparato productivo sino que es inmanen- te a dicho aparato.' Otras diferencias importantes entre códigos y axiomáticas son las siguientes: Mientras que los códigos operan sobre flujos cualificados concretos. ni recordar sino actuar. ni son precisas las creencias. La axiomática se aplica. no hay que creer. no sean letales para el propio modo de producción sino sólo oportunida- des de reestructuración interna y de adaptabilidad a unas condiciones siempre fluctuantes. la axiomática capitalista es muy flexible. sólo la eficacia sirve. Como decía el propio Marx citado por nuestros -148^ . la axiomática capitalista ha interiorizado su propio límite. mientras que en los códigos estamos implicados.

entre el límite relativo. sino una única clase y el exterior. para Deleu- ze y Guattari. así como sus garantes frente a cualquier peligro exterior. la otra del flujo de conocimiento que se inserta de forma directa en la pro- ducción. el ejército. que sólo tiene en los proletarios reales una materia prima que confor- mar y estructurar. Lenin y el bolchevismo fueron los artífices de esta clase obrera con una conciencia de clase conforme a su interés objetivo que fue capaz de imponer a la burguesía un recono- cimiento de la bipolaridad social. la familia. no es algo dado previamente. ya que en el capitalismo propiamente dicho sólo hay una clase: la capitalista o burguesa. La oposición se da entre la clase y los fiiera de clase. -149^ . La desterritoriali- zación capitalista encuentra su propio límite en la reterritorializaciones que suponen estos arcaísmos: las naciones. etc. N o hay. son los principales impulsores de la producción. la hu- mana y la maquínica. pues. Por otra parte. sino algo a construir. No tiene límites. La inmanencia es la esencia del capitalismo: nada le es externo. estamentos y castas anteriores. organizar una bipolaridad social en el seno de la máqui- na social capitalista. autores: "La verdadera barrera de la producción capitalista es el propio capital". en el capitalismo está integrado de forma inmanente en este último. una derivada de la fiaerza de trabajo humana. un proyecto. dos clases opuestas. Clase descodificado- ra y descodificada que ha hecho saltar todos los órdenes. la tarea del movimiento obrero revolucionario fiie. la fértil conexión entre el capitalismo y las máquinas ha hecho que a la plusvalía derivada del trabajo humano se añada otra derivada del uso intensivo de la ciencia y la técnica en la producción capitalista. La clase obrera no es un dato sociológico o econó- mico. Ni siquiera es correcto plantear que la dinámica capitalis- ta surge de la lucha de clases. el capitalismo y el límite absoluto. La plusvalía de flujo es la suma de ambas pluvsvalías. Para nuestros autores. El capitalismo integra y utihza instituciones arcaicas en su propio provecho.. etc. Por ello. Lo que en otros modos de producción se enfrentaba de forma tras- cendente como antiproducción al aparato productivo. La burocracia. la esquizofi:enia.

el dinero añade a su aspecto meramente de exponente de la riqueza un alto nivel simbólico que le permite con- vertirse en el representante privilegiado de todo tipo de flujos. como la apertura radical a la novedad y al porvenir. Tenemos una crítica ultracapitalista al capitalismo. Hay que demostrar al capitalismo que no es suficientemente atrevido..la -150^ . la centralidad del dinero en el capitalismo hace que en dicho modo de producción el deseo invista directamente el campo social libidinizán- dolo y convirtiendo a la mera economía en una economía libidinal. que se rea- liza la integración del deseo" (AE. que está limitado por sus sujeciones reterritorializantes.. ¿cómo se puede cargar el campo social por el de- seo? ¿por qué el deseo supera al interés cuando se trata de conectarse con los flujos? Nuestros autores concluyen que "la esencia productiva del capitalismo no puede funcionar más que bajo esta forma necesaria- mente mercantil o monetaria que la domina y cuyos flujos y relaciones entre flujos contienen el secreto de la catexia del deseo. quizás la única manera de combatir el capitalis- mo sea insertándose en sus múlriples flujos y contribuyendo a una ace- leración de los procesos desterritorializadores en curso. la propuesta de la esquizofrenia como la liberación ten- dencialmente total de los flujos. de la reterritorialización arcaizante. ni innovador. y no al nivel de la ideología. 247). Sólo una teoría global de los flujos sería capaz de res- ponder a las preguntas esenciales que se pueden hacer sobre el manteni- miento del capitalismo: ¿qué tipo de poder es ese que nos da el consu- mo que nos hace aceptar sin protestas la impotencia generalizada? ¿qué libertad es esa. pues. tenemos aquí. La inmanencia del dinero es lo que asegura el mantenimiento del sistema al constituirse como el objeto global de las catexias del deseo. que no va todo lo lejos que puede ir. Más que crídca al capitalismo. Es al nivel de los flujos. Por todo lo anterior. Por ello. siempre presente. ". sino ir más allá en un proceso de experimentación continua que escape al peligro. Para Deleuze y Guattari la clave del capitalismo reside en los flujos monetarios en su doble aspecto de acumulación de capital y de dispo- nibilidad de consumo. N o detener el proceso. que genera servidumbre y además servi- dumbre voluntaria?. y de los flujos monetarios. la del mercado. Como muy bien ha remarcado el psicoanálisis ya desde Freud.

como un poder semiótico. Guattari elabora un análisis del capitalismo centra- do en sus aspectos de producción semiótica a parir de la idea de que el capitalismo es esencialmente "la función general de semiotización de un modo particular de producción. o mejor aún. estructuras y procesos en el capitalismo. como el control de los medios de pilotaje semiótico que garantizan la ordenación colectiva del socius y la producción. productiva. Por ello el control capitalista se cen- tra en aquellos componentes que concurren para mantener y desarrollar su carácter procesual. un proceso de procesos. sustituyéndolo por sus propios límites relativos in- manentes que no cesa de reproducir a una escala ampliada." (AE. El capitalismo se nos muestra. En un artículo de 1983 con Eric Alliez. pero que el capitalismo no funcio- na mas que con la condición de inhibir esta tendencia o de rechazar j desplazar ese límite. La materia prima esencial del capitalismo no es ya el tra- bajo humano. su poder más que directamente económi- co es semiórico. Aquí de nuevo la teorización de Guattari hace hincapié en el carácter fundante de lo maquínico en la producción. Lo que con una mano descodifica. especialmente destacable en la esfera productiva. con la otra lo axiomatiza. es decir aquellos que innovan con- tinuamente las máquinas disponibles. El capitalismo es esencialmente un proceso. 167). o sea. pues. máquinas sociales y máquinas deseantes. circulación y distribución" (Al. El elemento de continuidad esencial del capitalismo es su carácter procesual. b) Sistemas. especialmente los engranajes que hacen funcionar los procesos maquínicos evolutivos. así como la búsqueda continua de innovaciones. -151^ . entre estos dos límites nos tenemos que mover. los dispositivos de poten- cia maquínica que combinan máquinas. ni siquiera el maquínico sino el conjunto de los medios de control y dirección semiótico. El capitalismo emplea mecanismos simbólicos dotados de una sintaxis específica capaz de sobrecodificar y controlar la gestión de los mecanismos productivos y reproductivos. Límite relativo y límite absoluto: capitalismo y esquizofrenia.esquizofrenia es el límite exterior del propio capitalismo o la termina- ción de su más profunda tendencia. dado el carácter autónomo y autopropulsado de su desarrollo. 253-4).

la distinción esen- cial entre las economías de tipo soviético y la economía del nazismo reside en que aunque en ambas el papel del Estado es el predominante -152^ . en el C M I lo fundamental es la producción y lo menos importante el Estado ya que la regulación social se confía fundamen- talmente a los mecanismos de mercado. Capitalismo Liberal Mercado Estado Producción Capitalismo Mundial Integrado (CMI) Producción Mercado Estado Capitalismo de Estado Estado Mercado Producción Economía nazi Estado Producción Mercado La distinción esencial entre la actual fase del capitalismo y la fase li- beral del mismo reside en que mientras que en este último lo fiinda- mental es el ámbito del mercado y la producción se mantiene en un se- gundo plano. (una vez más la economía es econo- mía libidinal que combina los procesos propiamente productivos y los procesos deseantes). la estructural referida a los aspectos de la segmentación social y la prócesual centrada en los pro- cesos ligados con la producción maquínica que abarca no sólo las materias primas y la fuerza de trabajo sino también las relaciones sociales y las catexias del deseo. la Producción y el Mercado. 180). En este enfoque nuestros autores destacan también el carácter hetero- géneo de los componentes del capitalismo: bienes materiales y económi- cos. actividades humanas individuales y colectivas y procesos científicos. Se obtiene de esta manera la siguiente tabla (Al. Por su parte. técnicos e industriales. En este artículo Alliez y Guattari esbozan también un intento de cla- sificación de los diferentes tipos de capitalismo según la combinación preferente en los mismos de las tres instancias fundamentales: el Esta- do. Las tres componentes esenciales del capitalismo son la sistémicas referida a los aspectos semióticos y económicos dirigidos a la función de valorización capitalista.

territorial. pues. Por otra parte. en primer lugar. En el CMI. mediante la sumisión del modo de producción doméstico a las pautas productivas y de valorización capitalistas. se impo- nía sobre la producción. tato a nivel regional. Diferentes modulaciones. pues. como en el ámbito intensivo. el mercado mundial. la unificación del mercado mundial no se deja ya al libre juego de la economía sino que se intenta controlar y planificar con medios de intervención política cuasi-estatales. el capitalismo de la integración trasnacional y el capitalismo de la subsun- ción real. El C M I es un intento de canalizar las luchas de clases a nivel mun- dial procurando. a pesar de todo. Es importante destacar la teorización sobre el Capitalismo Mundial In- tegrado. de un mismo modo de pro- ducción Y de dirección y control social. La subsunción real supone una captura total del socius por el capital mediante la conjunción de la integración maquínica en todos sus aspectos técnico. ya que su marco es por primera vez en la his- toria. deseante y la reproducción social que está completamente colonizada por el capitalismo. El C M I es. que sería la fase actual del capitalismo y que nuestros autores con- cibieron como esencialmente mundializado o globalizado antes de que la discusión en torno a estos términos se popularizara. especialmente los ligados a la economía de guerra. mientras que en el nazismo los aspectos pro- ductivos.en la economía soviética el papel del Mercado. ya que en aquel enfoque el marco de referencia era el de las naciones aisladas y no como ahora la integración en el mercado mundial de las naciones. ya que en esta época hemos pasado de la subsun- ción formal a la subsunción real de todas las actividades humanas bajo los modos de temporalización y de valoración capitalista. como a nivel mundial. mantener y exarcebar la concurren- -153^ . el capitalismo de la subsunción real supo- ne también controlar todos los aspectos y los tiempos vitales y someterlos a los modos capitalistas combinando el señuelo del consumo por un lado y por otro el terror cuando el primero no es suficiente. eran los decisivos. un mercado que abarca a todo el planeta. El CMI supone una integración más profunda tanto en el ámbito extensivo. El C M I supone una integración específica de lo político y lo económico que va mucho más allá de lo que había analizado Guattari en sus Tesis sobre la Oposición de Izquierda. productivo.

y fluidez en el nivel estatal. El C M I hace de la fluidez su principal característica (AI. Una meritocracia mal entendida así como el individualis- mo dominante y la erosión de las líneas tradicionales de solidaridad. los grandes ejecutivos y en general aquellos sectores de la pobla- ción conectados entere sí en las redes económicas y culturales transna- cionales. local y de clase hace que sea muy difícil invertir este equilibrio. por último se da un conjunto creciente de individuos no asistido. en segundo lugar. En estas condiciones se genera un modelo de subjetividad tripolar conformado por un polo elitista constituido por los propietarios del ca- pital. con trabajos precarios e inestables o directamente sin ningún empleo ni protección social que constituyen las filas de una pobreza creciente. es una oportunidad para algunas capas y algunas regiones del planeta especia- lizadas en la producción de bienes y servicios de alto valor añadido y que emplean tecnologías de punta. formado por los obreros cualificados. ha supuesto la ampliación de la brecha entre estos sectores favorecidos y los que se van quedando atrás marginalizados. Este modelo tripolar basa su equilibrio inestable en la alian- za entre los dos sectores primeros en detrimento de los no asistidos. La mun- dialización que supone el predominio del CMI si. ligado a la defensa de un territorio nacional concreto a ser un Estado móvil' de intervención inmediata que vela por los intereses del capita- lismo transnacional mediante su proyección mundial. los funcionarios y aquellos trabajadores que tienen una cierta estabilidad en el empleo o facilidad para cambiar de uno a otro si lo pierden. 190): flui- dez en el nivel de la producción que se ha descentralizado totalmente y tiene un carácter realmente mundial. un polo asegurado o garantizado. dado que en esta etapa del capitalismo el Estado ha pasado de ser territorial. -154^ . por otro. dando lugar a un incremento controlado de la pobreza. ni garantizados. por un lado. desarrollar una reconversión del Estado de Bienestar que socave las redes de seguridad de los más necesi- tados. familiar. implantar políticas monetarias defla- cionistas que generan paro y de esta forma se mantiene un control sobre la clase obrera nacional.d a internacional entre los diversos sectores de la clase obrera y las cla- ses populares. por úldmo.

25). para Negri y Guattari {como para Marx. Mientras que el socialismo. Por otra parte. histórico y cotidiano. de la noción de comunismo que nuestros autores proponen en esta obra. consciente e inconsciente {NA. Llamamos comunismo al conjunto de las prácticas sociales de transforma- ción de las conciencias y de las realidades a nivel político y social. el comunismo es una democracia económica y política radical que acentúa el carácter colectivo de la pro- ducción capitalista eliminando la propiedad privada sobre la misma. no es un ideal a realizar sino un aspecto de las transformaciones ya en curso que nuestros autores sitúan en los aspectos cooperativos de la misma producción capitalista. LAS NUEVAS ALIANZAS En 1989 Guattari elabora con Negri un ambicioso ensayo progra- mático en el que partiendo de la idea de que los peores años. a mi juicio. para ellos. El comunismo surge como resultado de los esfuerzos por apropiarse de los productos del capital mediante la generación de procesos de sin- gularización. años de invierno. es su relación esencial con los procesos de singularización y subjetivación actualmente en curso. habían ya pasado y era el momen- to de relanzar de nuevo la idea del comunismo y plantear unas nuevas alianzas que fueran capaces de llevarlo a cabo. los seten- ta. es una de las maneras posible de organización del capitalismo. El comunismo. 29): los antagonismos molares de la lucha de clases que se presenta como una lucha funda- mentalmente económica contra la explotación y la proliferación de lu- chas moleculares que dan lugar a procesos de singularización que trans- -155^ . años del plomo.5. colectivo e individual. El despliegue del comunismo exige la coordinación de dos tipos de lucha (NA. Lo más destacable. el comunismo tampoco se sitúa en un proceso evolutivo que iría del capitalismo al socialismo y de éste al comunismo. de auto-organización y de autovaloración que sean capa- ces de recuperar el control sobre el tiempo de la producción y la repro- ducción social que se ven sometidos actualmente a la subsunción real en el ámbito de valoración capitalista. por otra par- te).

Se da así una experimentación social ex- traordinaria. Los márgenes adquieren im- portancia y no se dejan reducir a los universales abstractos. Esta explosión de subjetividad y de singularidad se da. La base de esta nueva política lo constituye el hecho de que la produc- ción en nuestra época está completamente socializada y además que la producción ha impuesto su ley en el campo de la reproducción social some- tiéndola a sus imperativos. Este relanzamiento del comunismo supone que la política en su sentido clásico sufre una pro- funda transformación: no se limita a la lucha política y sindical tradicional sino que se esfuerza por inventar modos diversos de autovaloración material y cultural. lo que pone en crisis la idea clásica de representación. la apuesta por la autonomía a todos los niveles y el despliegue máximo de la libertad superando sus aspectos formales y convirtiéndose en libertad material (NA. 37). Los distintos colectivos se convierten en sujetos y no se dejan representar por las instancias molaies del partido y el sindicato. Las nuevas líneas de alianza tienen que atender a tres aspectos esencia- les: la generación de nuevas singularidades. La liberación de los cuerpos y las costimibres da lugar a una explosión de nuevas subjetividades difíciles de encuadrar en los moldes tra- dicionales. A partir del 68 se reabre el ciclo revolucionario y se lanza una nueva idea de comunismo como enriquecimiento y diversifi- cación de la conciencia y de la comunidad' (NA. mental. Surgen nuevas subjetividades colectivas que no pueden ser subsumidas en los marcos del sindicato y del partido revolucionario clásico. Se produce un sometimiento político y cultural que se añade a la explotación económica y frente a la que surge la proble- mática de las singularidades que se resisten a ser subsumidas bajo los impe- rativos de la producción. La conciencia colectiva emergente es una articulación plural y variopinta de marginalida- des y singularidades que quieren dejar oír su voz de forma autónoma. tanto macro como micro. Los movimientos sociales adquieren un protagonismo político como tales movimientos. de democracia y de creatividad a todos los niveles. en el marco del C M I que ha llevado hasta el límite la integración de lo -156^ . por abrir continuamente espacios de libertad. sin embargo. forman de forma radical e irreversible las relaciones de los individuos y las colectividades con el mundo material y con el mundo simbólico. 29).

economico y io político mediante la integración transnacional horizontal
y la subsunción real de todas las formas y los aspectos de la vida bajo los
imperativos del capital. El gobierno del mundo pasa a unas redes transna-
cionales que escapan al control de los Estados nacionales. La subsunción
real por otra parte se lleva a cabo bajo la amenaza de la aniquilación del
ser, bajo un terror generalizado. Se explota el miedo para asegurar la sumi-
sión. El CMI ha canalizado la lucha de clases a través de la competencia
internacional y el dumping social que actúa con la amenaza del traslado
de las fábricas a zonas con menos regulación social y con salarios más
bajos. Además el CMI aplica políticas deflacionistas a través de los bancos
centrales que han escapado al control democrático de los paiiamentos que
generan paro. Por último, el CMI está procediendo a una reconversión del
Estado de Bienestar en dirección a un incremento controlado' de la
pobreza que discipline a la clase obrera y recorte sus aspiraciones.
El CMI produce un tipo de subjetividad tripolar con un polo elitista,
un polo asegurado y un polo no asistido y se sustenta en una alianza de los
dos primeros polos contra la amenaza creciente del tercero. Pero a su vez
en el C M I se gesta un nuevo ciclo de luchas ligadas a las cualidades cam-
biantes de la Rierza de trabajo colectiva y a la conflictividad protagoniza-
da por el proletariado no asistido, así como al surgimiento de una plurali-
dad incontrolable de subjetividades disidentes (NA, 74).
La desesperación producida por la sensación de que no hay futuro pro-
dujo en los años 70 lo que nuestros autores denominan 'la cesura terroris-
ta que en nuestros días ha reverdecido de forma virulenta. Pero contra lo
que se imputó a Negri, ambos autores rechazan la falsa salida terrorista
debido a su concepción centralista abstracta de la organización, a su reduc-
ción de la política a lo militar, y a su conversión en un polo elitista de auto-
exaltación cuasi religiosa. Una nueva política revolucionaria no pasa, pues,
para nuestros autores por la falsa vía del terrorismo sino que tiene que
reorganizar los diferentes frentes de lucha dando lugar a nuevos procesos
de autovaloración y autoproducción que generen un proceso revoluciona-
rio y transformador continuo y multidimensional. Los movimientos con-
testatarios emergentes no necesitan ni traducción ni interpretación, son
mecanismos de experimentación social y polídca de nuevo cuño. Dichos

-157^

movimientos tienen que conjugar de forma activa la crítica de la ciencia y la
contestación de la explotación dando lugar a una articulación nueva entre la
ciencia y la tecnología y la flierza productiva colectiva, lo que supone una
mutación del proyecto comunista.
Las nuevas alianzas capaces de subvertir el CMI no pueden reproducir
en su interior el mismo modelo estatal que quieren combatir. Tienen que
emplear un método molecular de agregación que tenga en cuenta las nue-
vas características de la fuerza productiva social: "fluidez, polivalencia de
referencias conceptuales, capacidad permanente de abstracción, eficiencia
pragmática, potencia de desterritonalización" (NA, 88). Frente al centra-
lismo de las organizaciones revolucionarias tradicionales, hay que generar
un 'muíticentrismo funcional' capaz de articularse segiín las dimensiones
plurales de la inteligencia social y de neutralizar de forma activa la poten-
cia destructora de las concatenaciones capitalistas. Por un lado se trata de
resaltar y potenciar la capacidad productiva de las singularidades, por otro,
hay que ser capaz de definir puntos de encuentro globales. El movimien-
to antiglobalización parece ajustarse a este modelo propuesto hace más de
20 años por nuestros autores, ya que por un lado es plural y polimorfo
pero por otro se propone objetivos globales. La unificación no se sujeta ya
en una ideología común sintética y abstracta sino en la confluencia de pro-
cesos de análisis abiertos y singulares. Esta apuesta por lo molecular no
impide que los movimientos se asocien a luchas molares en el terreno polí-
tico o sindical si la ocasión lo requiere. N o se trata de sustituir la macro-
política por la micropolítica sino de articular ambas en un plano de con-
sistencia capaz de producir efectos transformadores en el imaginario y en
la realidad sociales.
El modelo de estos nuevos movimientos revolucionarios no puede
ser el modelo estatal sino el modelo de la máquina de guerra', en tanto
que mecanismo flexible capaz de asumir la conflictividad de las dimen-

3 . H e analizado esta oposición e n m i p o n e n c i a " M á q u i n a de guerra y aparato de esta-
do" presentada en el II Condeso de Teoría y Metodología de las Ciencias, Oviedo, 1983, y
publicada en Actas II Congreso Teoría y metodolo^ de las Ciencias, Pentalfà, Oviedo, 1984.

-158^

siones plurales de la subjedvidad y de coordinar las cristalizaciones de
deseo y de generosidad que atraviesan el ser de las singularidades dando
lugar a concatenaciones transversales y rizomáticas de las diversas com-
ponentes maquínicas, informáticas y decisionales que atraviesan el
cuerpo social.
La nueva alianza a establecer tiene que relacionar al nuevo proleta-
riado con los sectores más dinámicos de la sociedad productiva. Pero
esta coordinación no supone la unificación ni la sumisión de unos gru-
pos a otros sino una complicación multivalente que sea capaz no sólo
de articular las nuevas subjetividades emergentes sino también de rom-
per los bloques de poder capitalistas que ejercen gran influencia sobre
partes considerables de la población. La conexión con las luchas mole-
culares de formación de nuevas subjetividades puede revitalizar las
luchas tradicionales de la clase obrera. Invirtiendo la actual pendiente
corporativista destotalizándola y desterritorializándola.
El objetivo sería pensar y vivir de otro modo y esto entraña 5 tareas
específicas que constituyen todavía hoy una agenda posible para los
movimientos transformadores:

1) redeflnición de la institución salarial abriendo la posibilidad de des-
vincular el ingreso del trabajo mediante la implantación de una renta
básica de ciudadanía que sirviera de soporte económico a la democracia;
2) organizar de tal modo la fuerza de trabajo colectiva que permita la libe-
ración del tiempo para la creatividad social; 3) vigilancia permanente
sobre las funciones represivas del Estado; 4) construcción continua de la
paz en un mundo donde las guerras locales se eternizan; 5) organización
de máquinas de guerra capaces de asumir dichas tareas.
Estas tareas se ven redobladas por tres proposiciones diagramáticas, es
decir que pretenden tener efectos sobre la realidad, que serían: a) la reo-
rientación de las líneas de alianza según el eje Norte /Sur; b) la conquista
de nuevos territorios de deseo y de acción política liberados de la influen-
cia del Estado y del CMI; c) la lucha permanente contra la guerra.
Estas posiciones de Guattari compartidas con Negri se desarrollan en
el libro que este último ha escrito con Hardt, titulado Imperio, al que

-159^

dedicaremos posteriormente un análisis en tanto que continuación
actual de la política de inspiración guattariniana.

EXCURSO
Imperio, o la contiluiadrin de la política guattariniana en la actualidad

El monumental Imperii) de Negri y Hardt retoma en su inspiración
muchas de las aportaciones de Guattari a la política entre las que recor-
damos: la noción de destcrritoiiaiización, la definición de las socieda-
des actuales no canto como sociedades disciplinarias sino más bien
como "sociedades de control', la idea de la subjetividad como algo pro-
ducido y no espontáneo, la noción del plano de innjanencia, la noción
clave de virtualidad, la idea de lo maquínico y por t'iltimo, el nomadis-
mo como opuesto a lo sedentario.
Negri y Hardt definen el Imperio como "un aparato descentrado y
desterritorializador", en la linea de los estudios de Guattari sobre el ca-
pitalismo, como un proceso esencialmente desterritorializador, es decir,
liberador de fltijos monetarios, de trabajadores y de mercancías, a pesar
de que también produce reterritotializaciones sobre la familia o k na-
ción, por ejemplo, que limitan su alcance liberador. Frente a la teoría
clásica mai-xista de la conspiración que supone que hay un estado ma-
yor de la btirguesía que centraliza las decisiones económicas y políticas,
Negri y Hardt apuestan por un modelo de poder descentrado y acéfa-
lo, mulcipolar, que sólo en un sentido figurado se puede decir que tiene
a Estados Unidos cojno su centro rector consciente.
Este capitalismo ya no es una sociedad disciplinaria sino que se plan-
tea como una saciedad de concrol diiuso y capilar, en el sencido anali-
zado anteriormente. Eri lo que sí retoma esta obra las aportaciones de
Foucault es en la idea de que el poder en nuestras suciedades no es me-
ramente represivo sino que es productivo, productor del ser social, or-
ganizador de las energías vitales y psíquicas de los individtios. El poder
crea las subjetividades y en este proceso de creación y constitución de

-160-

la subjetivídacl ocupa un Jugar estratégico el lenguaje. El capitalismo
actual no subsume al poder político sino que los dos presentan una
relación de inmanencia que hace coincidir la producción económica y
la constitución política.
Frente a este poder difuso del Imperio, las subjetividades revolucio-
narias tratan de erigir un plano de inmanencia capaz de dirigir la crisis
de la modernidad en otro sentido. Nuestros autores parren de una idea
de la modernidad como crisis: como la crisis nacida del conflicto inin-
terrumpido entre lai fuerzas inmanentes, creativas, productivas y des-
territorialiaadoras y el poder trascendente que prerende restaurar el or-
den. Retomando las reflexiones de Negri sobre Espinosa, en Imperio se
distingue entre la potencia inmanente de la multitud y d poder crascen-
dente y separado que traca de controlar dicha potencia. También hay que
recordar aquí ks afirmaciones esenciales y clásicas del materialismo his-
tórico que ven la crisis del capitalismo como la contradicción incliniina-
ble entre las fuerzas productiva^ que tienen un dinamismo propio y las
[elaciones de producción y de propiedad que tratan de contener a dichas
fucrras productivas en los estrechos límites que permitan controlarlas. En
Negri y Hardt (de igual manera que en Guattari) se mantiene la con-
fianza en la capacidad creativa de las fuerzas productivas.
Las posibilidades abiertas por las fuerzas productiva-s inmanentes no
aseguran por sí solas una solución favorable a la crisis, sino que tienen
que ser complementadas con la constitución de k multititd como suje-
to político capaz de dirigir el proceso creativo inmanente. La multitud
es una multiplicidad, un plano de singularidadeíi, un conjunto abierto
de velaciones que no es homogéneo ni idéntico a sí mismo y que man-
tiene una relacióü creativa con su exterior. ' En la noción de multimd
no sólo está presente la noción espinosiana de rftultitudo sino también
la de grupo-sujeto que Guaciari retoma de Sartre. La oposición multi-
tud ( pueblo recubre más o menos a la que opone a los grupos-sujetos
y a los grupos-someridos. E] pueblo frente a la multitud tiende a la

4. Cf. M. Hardt y A. Negri, Imperio, Píiidós, Barcelona, 2002, p. 105.

-16i-

identidad y a la homogeneidad interna y rechaza lo que le viene de fue-
ra. El pueblo CS la base de todas las identidades crnicistas y nacionalis-
tas, racistas y chauvinistas, mientras que la multitud es la forma de
constimir un conjunto de ciudadanos definidos por sus pruyeaos. por
su quehacer y no por su ser, por sus devenircs y no por sus esencias. Las
naciones modernas para poder constituirse han tenida que convertir a
la multitud heterogénea, plural, abierta en pueblo, idéntico y cerrado.
Por su parte y a la inversa, para que la revolución sea posible el pueblo
tiene que estallar en beneficio de la raultimd.
Hoy en día la constitución de la subjerividad no se produce como en
la época del inicio del capiraliamo, la sociedad disciplinaria analizada
por Foucault, a través de una serie disjunta de instituciones sociales que
en lugares separados, la escuela, el hospital, la prisión, la fábrica, pro-
ducían las subjetividades a través de prácticas materiales. Actualmente
coda.-; las instituciones anteriores han roto su clausura, se ha producido
una difiiminación de las mism;is pur el conjunto de la sociedad: a la
sucesión rígida de formación-trabajo-jubilación sucede hoy una forma-
ción continua que empieza antes de la escuela y no acaba nunca, por otra
parte y dada la subsunción real de toda la sociedad y de codas las activi-
dades sociales por la lógica capitalista, nunca se deja tajnpoco de produ-
cir, desde la cuna a la tumba. De igual manera, la neta oposición entre
sano y enfermo se ve sustituida hoy por una medicalizacióa difusa del
conjunto de la vida. Por último, y con la puesta en marcha de una legis-
lación antiterrorisra cada vez más asfixiante todos los ciudadanos son sos-
pechosos y las libertades se ven connnuamente suspendidas. Los lugares
son indiferentes y las subjetividades son indeterminadas.
En nuestras sociedades se ha pasado de una soberanía moderna pro-
pia de los Estados-nación a una soberanía postmoderna propia del Im-
perio; de igual manera el sujeto político deja de ser el pueblo y empieza
a ser la multitud;fi-cncea hi época de las oposiciones dialécticas hoy nos
encontramos en el mundo de las hibridaciones de las mezclas y combi-
naciones variopintas. El lugat de la soberanía se ve susrituido por el no-
lugar del Imperio, y la crisis capitalista da paso a una época de corrup-
ción generalizada en la que ya nada es lo que parece (Imperio, 191).

-162-

Las virtualidades singulares adqtiieten atitonomía y capacidad de autovalo- ración. de capacidad creativa.a historia se devaltia frente al devenir. La política tiene que decidir cuándo y cómo la virtualidad de la muititud pasa por la posibilidad y se transforma en actualidad. La categoría de virtual también es central en la obra considerada y alude a lo que se enctíentra más allá de toda medida. 326). el capitalismo es una máquina que sólo Rinciona desarreglándose. Precisamente ¡as luchas actuales se dan en el proccio de actualización de lo virtual. es una cate- goría que ¡Mpeñi) retoma de Guattari y que cuestiona la diferencia entre lo natural y lo artificial en beneficio de una realidad única. Lo virtual es "el conjunto de poderes para actuar (ser. transformar. La sociedad de control actual ha lle- vado esta axiomatiiación hasta el paroxismo sin preocuparse por la coherencia de los distintos axiomas entre sí lo que produce conflictos de reguJación cada vez más difíciles de solucionar. y en ese sentido -163^ . de po- der afirmarivo y vital. se presentan como máquinas de innovación. mien- tras que en las sociedad« disciplinarias del capitalismo inicial la sobe- ranía era un poder trascendente que intentaba regular el poder inma- nente del capital. el capitalismo se constituye mediante una axiomática flexible que va añadiendo axiomas ad hoc para ir resolviendo los pro- blemas según se van presentando. que es el resultado de múltiples hibridaciones entre los hombres y las máquinas. más allá de cual- quier posible actualización. pero como dicen Deleuze y Guattari en d AntiEdipo. que no se puede reducir a lo mecánico. Hardt y Negri acercan lo virtual a ia idea de potencia. Frente a los códigos rígidos de las sociedades pre- capitalistas. la Mecanosfeta. ya que hay varias posibilidades y diferentes alternativas y de que se dé una u otra depende el éxito o el fiacaso de las luchas. El capitalismo actual ha concluido casi completa- mente el paso del código a la axiomática que caracterizó al capitalismo desde sus comienzos. La sociedad global de concrol da lugar a un mecanismo de control que reside en el mismo plano de inmajiencia di la producción. l. amar. crear) que poseen las multitudes" {Impe- rio. Lo maquínico. incapaces de adaptarse a cambios imprevistos y por ello muy frágiles.

ECOLOGÍA La última etapa de la actividad política de Guattari estuvo caracteri- zada por su contribución militante a la formación y consolidación de un movimiento ecologista que fuera capaz de evitar la caída en las tram- pas de un mero ambientalismo apolítico o de un fundamentalismo conservacionista impermeable a las problemáticas sociales. dando lugar aun Contra-Imperio definido por el noma- dismo. la sociedad post- mediática en la terminología de Guattari. por lo inactual. por lo que no coin- cide con su tiempo. más o menos difusas dan lugar a un 'telos materialista' fundado en la asunción de las singularidades que definen una teleología producida por los devenires revolucionarios y que constituyen una figura de la lógica maquínica de las mulritudes {Imperio. 336). La lucha contra el Imperio la desarrolla la multitud en tanto que acmalizadora de lo virtual y apertura al devenir. pero que pueden ser vuel- tos contra él. Al igual que en Guattari. dan lugar a devenires ya que la novedad siempre pasa por el devenir y no por la historia. la deserción y el éxodo de las multitudes fuera del Imperio y contra el mismo. Para ello patrió de una noción generalizada de la ecología que denominó ecoso- fía la cual consistía en una articulación ético-política de los tres regis- -164^ . por lo intempestivo. la capacidad de innovación en la historia pasa por lo no-histórico. El conjunto de estas luchas más o menos organizadas. en tanto que potencia nómada contra los poderes sedentarios. El nomadismo y el mestizaje son dos elementos que produce el Imperio. podemos ver en Imperio un optimismo que no tira la toalla ante los desafíos del capitalismo imperial y que sitúa la clave de las luchas en la constitución de nuevos tipos de subjetivacio- nes que vayan más allá de la sugestión capitalista y como cabezas bus- cadoras' sean capaces de alumbrar la sociedad nueva. que está esperando su naci- miento ya en los intersticios de dicho capitalismo imperial.

eros ecológicos que distinguía nuestro autor: el medio ambiente. las relaciones sociales y la subjetividad humana. Hoy menos que nunca se puede separar la naturaleza de la cultura. Junto a la ecología ambiental ocupada de preservar el medio ambiente y de procurar que el desarrollo económico sea sostenible. estédco y analítico {Caosmosis. La ecología no tiene que referirse sólo a la naturaleza sino que pone en cuestión el conjunto del entramado de poder capitalista y especialmente las formas de subjetividad sumisa e infantilizada que el mismo promueve. de los deve- -165^ . lo que exige un pensamiento transversal capaz de analizar las complejas relaciones existentes entre los ecosistemas. en ese sentido. La ecosofía se presenta a la vez como la ciencia de los ecosis- temas. más de los procesos de 'puesta en ser'. la mecanosfera y los Univer- sos mentales que sirven de referencia axiológica a las sociedades y a los individuos. En la ecosofía guattarinia- na confluían. desde el punto de vista ontològico. como una cuestión de regeneración política y como un com- promiso ético. 22). es decir. Esta lógica de las intensidades ecosóñca se ocupa. pues. el intento de conseguir unas relaciones sociales pacificadas y no basadas en la ex- plotación y la creación de nuevos valores capaces de fundamentar y jus- tificar las posiciones anteriores. con su propia vida en su decurso temporal. 128). la ecología mental se ocupa de analizar las rela- ciones del individuo con su propio cuerpo. en Guattari aparecen la ecología social y la ecología mental. la preocupación por el medio ambiente. Mientras que la primera se ocupa de recons- truir el conjunto de las formas de convivir en el seno de los grupos humanos desarrollando nuevas formas de convivencia en el ámbito de la pareja y de la familia. La problemática ecológica surge en un contexto marcado por una parte por la explosión de los antago- nismos sociales pero por otra por el surgimiento de una serie de proce- sos de singularización y de subjetivación inéditos. con sus fantasmas. la ecología mental es un esfuerzo por desarrollar nuevas formas de subjetivación y de sin- gularización que puedan servir de antídoto a la uniformización cultu- ral y subjetiva producida por los medios de comunicación social {Tres ecol. Este pensamiento ecosófico transversal intensivo tiene que estar atento a los procesos evolutivos más que a objetos estáticos.

la actividad ecosófica se basa en paradigmas de inspira- ción ético-estética con una clara proyección existencial. asignificantes. técno-científicas y de subjetivación en una es- tructura muy flexible y descentrada en la que no se puede distinguir una jerarquía estructural o causal entre los diversos niveles. por otro. su capacidad de generar nuevas formas de vivir. Por otra parte. jurídicas.ñires. de pensar y de sentin El análisis tiene que ser capaz de captar los puntos de ruptura asignificante existentes para a partir de ellos elaborar semióticas específicas capaces de generar efectos de autoreferencia existencial^ (3 ecol. contra el cientificismo dominante en los movimientos revolucionarios tradicionales. como sucede en el arte. lejos de ser homogeneizadas y jerarquizadas de forma rígida (como ha sido la tradición de los movimientos revolucionarios) y dirigidas a un telos trascendente (la Revolución. el Socialismo) entendido como el ob- jetivo último y completo. Por otra parte. el significado de los términos y su relación con el referente. se buscan los puntos de ruptura con las semióticas domi- nantes para instaurar otras semióticas alternativas. 53). El aspecto ético realza el carácter comprometido de esta concepción ecológica atenta al desarrollo individual y social en su conjunto. por un lado. a la importancia de la sensibilidad y del cuerpo en estas luchas y. es decir la relación de las semióti- cas con sus usuarios. más que la semántica. Esta teoría y práctica de la ecología se da en el contexto de un Capi- talismo Mundial Integrado que yuxtapone un conjunto de semióticas económicas. es decir. y de pensar) inéditos y di- sidentes. es decir del ser como tal. y el aspecto estético se refie- re. que de los entes estáticos. filosofías inspira- 5. capaces de ayudar a constituir focos de autoreferencia existencial (formas de vivir. -166^ . tienen que dar lugar a procesos de heterogénesis que tengan en cuenta el carácter plu- ralista de dichas luchas que tienen orígenes diversos. al aspecto creativo e innovador de las propuestas que tienen que ser inventadas. Este carác- ter descentralizado del C M I exige que las luchas que surgen en su seno. Lo que le importa a Guattari es la pragmática. como la salvación definitiva. Se trata menos de dar cuenta de las diversas prácticas por su relación con una pretendida ver- dad científica que de considerar su eficacia estético-existencial.

de vi- vir. En lugar de sistemas iden- 6. formas de convi- vencia social e individuos. Las nuevas prácticas culturales y vitales. que no son tanto una serie de En-sí cerrados y clausurados sobre sí mismos. capaces de inventar nuevos valores y nuevas formas de producir y de consumir y. ni siquiera al final de su vida. pue- den convertirse en focos catalíticos de subjetivación si se consolidan y se coordinan entre sí. La inspiración de Sartre no abandonó a Guatta- ri. De nuevo vemos como nuestro autor recupera la terminología sartreaiia adap- tándola a sus necesidades e intereses. doras muy distintas y cuyos objetivos no son coincidentes del todo pero que sí coinciden en cambio en el esfuerzo por ampliar las posibilidades vitales de los individuos dando cabida a un desarrollo otro. sino una serie de Para-sí*^ entendidos como un proceso finito. singular. El movimiento ecologista tendría que ser capaz de convertirse en un dispositivo colectivo de enunciación que fuera capaz de dar un soporte expresivo y de concienciación a las innumerables rupturas asignificantes que se oponen al orden establecido pero que en ausencia de redes de co- nexión teóricas y prácticas que las coordinen corren el riesgo de perma- necer pasivas y de no conseguir una consistencia y una consolidación su- ficientes. en resumen. Las tres ecologías ardculadas se confrontan a una serie de Territorios existenciales. -167^ . que se pueden consi- derar ritornelos existenciales en el sentido de que son elementos que se repiten en el nempo y se extienden por el espacio geográfico y social. o bien abrirse a un proceso creador generado de un espacio liso libre de toda jerarquía y estructuración definitiva que permita hacer habitable el mundo para un proyecto humano. en los que confluyen espacios naturales. a una alter- globalización que se oponga a la globalización que está hegemonizando el CMI. Se trata de constituir una serie de grupos-sujeto autoreferentes abier- tos sobre el cosmos y el socius {la sociedad). El objetivo de la praxis ecológica en este contexto consiste en desarrollar los procesos de subjetivación y singularización de tal manera que se transformen en vectores disidentes. inmanente que puede caer en reitera- ciones estratificadas mortíferas. en espacios estriados jerarquizados.

2. C f F. 3. una rees- critura de los tres ámbitos de la ecología: la ambiental. El principal desafío al que se enfrenta la ecología ambiental es el de denunciar la nueva moda del catas- trofismo ecológico" que está al servicio del impulso de muerte colectiva producido por las instancias de subjetivación dominantes en tanto que generadoras de un tipo de subjetivación uniformizada y unidimensional. -168^ . La ecosofía no es un repliegue nostálgico hacia un pasado que ha sido ya barrido por la simbiosis entre la humanidad y las máquinas que ha implantado de forma irreversible el industrialismo capitalista sino "pro- ducción asumida colectivamente de una nueva subjetividad. pues. de producir efectos sobre la realidad. El País. de una nueva- socialidad y de una nueva naturaleza"^. del 14 de septiembre de 1989. La ecosofía supone. F.tificatorios se traca de constituir rasgos de eficiencia diagramática capa- ces de incidir en la realidad. Cf. en Temas de nuestra época. La centralidad de la catástrofe en la actual sociedad del riesgo y su conexión con la ecosofía guattariniana ha sido abordada en mi ponencia presentada a la Semana de Ética celebrada en Castellón los días 3 a 5 de abril de 2003 y titulada "La sociedad civil y los poderes públicos ante el riesgo". la social y la men- tal. "El gran miedo ecológico".' Por su parte. se trata de dar lugar a semióticas procesuales. 9. la ecología social tiene como principio la producción de efectos pragmáticos sobre las diversas agrupaciones humanas en todas 7. en Temas de nuestra época. por su capacidad de desarrollar procesos reales. Guattari. "El gran miedo ecológico". así como su lucha contra la representación: frente a la ima- gen representativa y reproductora de lo que hay. el diagrama capaz de desencadenar procesos que transforman lo que hay. 8. del 14 de septiembre de 1989. p. a la simple imagen estática representativa. El País. La ecología ambiental se reinterpreta en términos maquínicos par- tiendo de una noción generalizada de máquina que pone en entredicho la oposición entre lo natural y lo artificial: el conjunto de la realidad es una gigantesca mecanosfera en la que los componentes naturales y artificiales se entremezclan de forma inextricable. Guattari. De nuevo vemos aquí la preocupación de Guattari por la pragmática. El rasgo diagra- mático se opone al icono. p. en lugar de semiologías de modelización icónica.

tiene que ser dar paso a una multiplicidad de formas de subjetivación que rompa con la actual tripartición de los individuos producida por el CMI. Uno de los objetivos esenciales de esa rees- tructuración productiva que al liberar la creatividad individual y colec- tiva de las rígidas constricciones del mercado permita la utilización total de la misma. en la que se agru- pan la mayoría de los jóvenes. La perspectiva ecosófica propuesta por Guattari supone una recomposición de la cartografía progresista clásica en direc- ción a una recalificación de los papeles desempeñados por el Estado y una deconstrucción del concepto de mercado que introduzca nuevos parámetros sociales. un polo medio con trabajo más o menos garantizado y un inmenso resto no asistido. vitales y culturales que amplíen y superen la lógica capitalista basada en el beneficio. La ecología social más que intentar conservar relaciones sociales atávicas tendría que reinventar la propia idea de práctica social y ocuparse en desplegar nuevas formas de valori- zación social y económica que vayan más allá del beneficio capitalista y que tengan en cuenta los aspectos sociales. basadas en diferentes tipos de afectos. En este sentido la lucha por una renta básica universal e incondicional entendida como un dere- cho ligado a la ciudadanía. los ancianos. En concreto. como la base económica de la misma. por tanto. culturales y vitales de la pro- ducción y el consumo que no son meramente actividades económicas sino que denen un alto contenido existencial. de manera equitativa.sus escalas. más aún. dicho nivel social de la ecología se enfrenta hoy con el reto de superar la era mediática en que se ha convertido la actual fase del desarrollo capitalista en dirección a una era post-mediádca en la que las potencialidades implí- citas en la actual revolución informática se desplieguen gestionadas por una serie coordinada de grupos-sujetos dando lugar a un proceso de sin- gularización creciente. que ser reparado entre todos sus miem- bros. así como los parados y los emigrantes. las mujeres. una partición tripolar que distribuye la pobla- ción en un polo elitista. es sólo el primer paso de una reconducción de la economía que acepte que si la producción es un proceso colectivo también el disfrute de la riqueza producida es algo que corresponde a la sociedad en su con- junto y que tiene. -169^ . minoritario.

1-2. los Territorios existenciales fi- nitos. de vectores de subjetivación que no pasan necesariamente por el individuo aislado. Revista Terminal n° 56. Guattari: 'Qu'est'ce que l'ecosophie?'". {Caosmosis. y los Universos de valores virtuales que animan y orientan la vida de dichos individuos. Esta estructura matricial cuatripartita organiza la realidad combinando lo exterior y lo interior. Por su parte. la ecologia mental se centra en la construcción de Terri- torios existenciales a partir de una lógica que tiene en cuenta los aspec- tos moleculares. muestra cuatro dimensiones conjugadas: los Flujos materiales. auto afirmativo. -170^ . pro- curando evitar el misticismo vitalista). Cf. 176). de los sistemas vitales. constituidos por los individuos concretos insertos en el flujo tem- poral que constituye la vida y que permite a dichos individuos extraer complejidad estructurando el caos. es decir. energéticos y semióticos que constituyen la realidad am- biental y social. pp. "Entretien avec F. y que hacen que la interioridad sólo se pueda entender como una hete- rogénesis. 24). así como lo real y lo virtual Exterior Interior Virtual Phylum Universos Real Flujos Territorios 10. los Phylum maquínicos concretos y abstractos que articulan los aspectos abstractos que estructuran los flujos anteriores y les sirven a la vez de alteridad exterior (la apelación a lo maquínico alu- de al aspecto aupoiético. pre-personales y pre-objetuales y que por ello no se puede entender sólo en términos de sujeto. El objeto de la ecosofía'" que se presenta como la superación del obje- to ecosistémico. Más que de sujeto habría que hablar de 'componentes de subjetivación (3 ecol. como el resultado de la composición y yuxtaposición de componentes múltiples relativamente autónomos entre sí y a veces incluso discordantes.

refundar la polírica sobre ()tr. rearticular de forma transversal lo político y lo privado. es decir del deseo inconsciente. ambiental.is IÍ.im-s. C o m o conclusión podemos decir que los objetivos de esta ecología generalizada serían: • desplegar una lógica polivalente que permita a la ecología mental engendrar Universos de referencia y Territorios existenciales donde la singularidad y la finitud se tengan en cuenta • construir una ecología social que tenga en consideración los aspectos derivados del Eros de grupo. da lugar a nuevas formas de subjetividad y produce también nuevos dispositivos analíñcos. el espacio plu- ral y polimorfo en el que se juegan ya los grandes desafíos de nuestro tiempo. social y mental que conservan su autonomía en el nivel de sus prácticas que son específicas. el socius murante y la reinvención del medio ambiente. lu ambiental y lo mental" {Caosmosisy 178). 70) La ecosofía defendida por nuestro autor es a la vez práctica y especula- tiva. lo SDÌ i. -171^ . un movimiento ecologista a la altura de los tiempos tendría que: "no situarse entre la izquierda y la derecha sino contribuir a iviiivcii tar una polaridad progresista.il. La ecosofía es la matriz ética y estética que agrupa las tres eco- logías. Por otra paite tiene una dimensión ético-política y una dimensión estética y se configura como el nuevo tipo de compro- miso que tiene que reemplazar a las antiguas militancias. Por todo lo anterior. que no se dejan reducir a los intereses consciente • afrontar el cara a cara vertiginoso con el cosmos imprescindible para que se convierta en el ámbito de una vida humana viable (3 ecol. es decir. Se da aquí de nuevo un pro- ceso de heterogénesis que tiene en cuenta la multiplicidad y la plurali- dad irreductibles del proceso conrinuo de producción de singularidades y subjetividades. Su ámbito es la ardculación de las subjetividades nacientes.

.

es decir. el arte en la obni dr ( ÍIMII.•IKHI IU I"' Chimères 23. la música. no di-n lUMVhi. Ci "Entetien avec Félix Guattari par Olivioi /itliin ' ( 'il il». 48. ' 'f>hi*.ii la práctica clínica. El proyecto de metamodelización que emprende ( ÍIMII. como el zócalo sobre el que Rmdamenta su ecosofía. como "un dispositivo flexible susccpii ble de funcionar a distintos niveles. "Le paradigme csiln^iiiiuc".'h< 2.UI no era tanto una esfera separada sino "la materia intensiva. sobre diferentes planos di. La estética se configura en la obra de C iuat- tari como un paradigma.ii.ini In (c composición de la personalidad"^.ui .1 pardr de la cual su esquizoanálisis extraía sin cesai' <iu-i}tí»is p. 1.r. Cf Nicolas Bourriaud. la fotografía o la arquitectura. p. como un modelo para la producción de subjetividad.i ín lind. Li. Para Olivier Z a h m . EL P A R A D I G M A E S T É T I C O La estética no sólo ocupa un lugar importante en la obra de Guattari en el sentido de ser un campo de aplicación y de experimentación de sus conceptos en ámbitos tan variados como la literatura.1 IUVI-N di iml. .III I n idii ma etapa le permite moverse con gran libcri. sino que al final de su obra se eleva al papel de paradigma epistemológico privilegiado en detrimento de los paradigmas cientificistas que normalmente han solido ser los principales en el campo de la izquierda. verano 1994.salici"'. . como un instrumento p. la pin- tura.

pri- mavera 1987. Cf. que de episte- mología. El arte no agota la creatividad humana pero se sitúa de forma transversal a los demás ámbitos de los que intensifica los "focos creativos de consistencia autopiética". y. y además se refiere a la sensi- bilidad. pos su tipo de verdad y por su lógica con las disciplinas estéticas" (CS. n® 1. "Les dimensions inconscientes de 1' assistance". El paradigma cientificista dominante tanto en el psicoanálisis como en el marxismo Guattari lo sustituye por un paradigma ético-estético. a interpretaciones nove- lescas o líricas que a enunciados científicos". capaz de captar la múl- tiple riqueza del objeto ecosófico. ético porque se basa en la responsabilidad por las consecuencias que se derivan de nuestras acciones. p. -174^ . Esto se debe a que el arte 3. tiene que adecuarse a la heterogénesis plural y polívoca de la realidad y para ello tiene que acercarse a los para- digmas estéticos y como ellos asumir la finitud y la no perennidad y además ser capaz de captar las mutaciones fabulosas y rapidísimas que acaecen por todas partes conectando los cambios tecnológicos que se dan en los phyiums maquínicos con el surgimiento de nuevas formas de subjetividad murantes (C. Chimères. 47). y estético porque tiene un aspecto creati- vo. aparte de poner de relieve que la elección de modelos es más una cuestión política. la social y la mental o cultural. Guattari.modelizaciones comentes en su época sin comprometerse de forma de- finitiva con ninguna. 119. supone la conciencia de que esta actividad de metamodeliza- ción se acerca más al arte que a la ciencia ya que no está obligada a utili- zar unos recursos conceptuales determinados y además los metamodelos utilizados "se parecen más a mitos de referencia. a los sentidos. de construcción de una cartografía. de generación de elementos inéditos.^ En esta búsqueda de un marco conceptual que inmunizara al esquizoanálisis contra las derivas cientificistas a las que siempre sucumbió el psicoanálisis tradicional Guattari intenta encontrar un fundamento epistemológico que lo empátente "por su modo de valoración. de micropolítica. 175). La actividad de metamo- delización. articulación de la ecología ambiental.

desde que consiguió su autonomía en los umbrales de la modernidad
no ha dejado de enfrentarse con los moldes establecidos, de revolucio-
nar constantemente sus texturas y materiales y de promover nuevos
perceptos y afectos, es decir nuevos puntos de vista sobre el mundo y
nuevas formas de sentirlo. El arte, pues, tiene la capacidad de destacar
y reevaluar las dimensiones creativas que se encuentran en todos los
ámbitos de la vida, dando lugar a la invención de cualidades inéditas.
Las máquinas estéticas al crear bloques de sensaciones que se sustraen a
las semióticas vacías que nos rodean constituyen el núcleo resistente
más poderoso frente a la unidimensionalización que la subjetividad
actual sufre por el control del capitalismo en tanto que semiótica del
equivalente generalizado que arrasa con todos los valores de singulari-
dad y autonomía. El arte es el dominio que resiste, que rompe con las
formas y las significaciones dominantes en la sociedad y lo hace selec-
cionando un fragmento de la realidad, separándolo del resto, desterri-
to rial izándolo de manera que pueda jugar el papel de un enunciadíír
parcial', al constituirse como un reducto de alteridad, de extniíu-/a t-ii
el seno del condnuo de lo homogéneo ya conocido. Estos
de alteridad creados por el arte tienen efectos de ruptura lanin en l.i
subjetividad del artista como en las de los espectadores. Id aiif.i.i m'
sitúa en el punto mismo en el que se interrumpe el sciuiilo, ID I M
punto innombrable, en ese punto de no sentido es donde r\ .IIÍIMM IÍ,I
baja.^ La obra de arte produce un efecto de desencuadrc, di di I
sentido, de empobrecimiento ascético absoluto o de proliínai H"HI I »H R
siva que llevan al sujeto a recrearse y reinventarse a sí miMiio im <1' uih
la exploración de mundos posibles fiaera del equilibiií» QUE I MIMIIIHIV»
la cotidianeidad. Estos son los efectos existenciales del ^iiir pin il-
generar una plusvalía de subjetividad, una resingiil.n i/.u li'ui. IHIÍÍ liilin
cación subjetiva, mediante la construcción de i iiiiiu litdii^ hMihUii» '
inéditos {C, 180-182). La práctica artística lieiie un iii »¿I» l,í UHI
sibilidad, pero al mismo tiempo producc unos clet LO« IIIÍH HIII Hiihit IM-.

4. Cf. Entrevista con O. Zahm, citada, p, 'iH,

\r^

universos de valores y los focos de subjetivación: "las máquinas estéti-
cas son productoras de mutaciones de la subjetividad, por extracción de
perceptos y de afectos desterritorializados, de afectos mutantes"^
El arte de que aquí se trata no es el de la institución artística, sometida
ella misma al dominio del dinero y a su conversión en mercancía sino que
se refiere a ese proceso creativo generalizado que recorre el socius en su con-
junto y que pasa desde las últimas novedades de programas de ordenador
hasta la música de las calles de nuestras metrópolis. El paradigma estético
basado en la construcción de perceptos y de afectos inéditos y murantes,
ejemplos de un conocimiento pático' que conduce a una experiencia no
discursiva de la duración', ha retomado el testigo de los paradigmas cienti-
ficistas que aún dominan en el marxismo y el psicoanálisis (C, 126-127).
La creatividad social asume una tonalidad estética difiisa en el sentido en
que recoge también la importancia de los sentidos y de la sensibilidad
como elementos esenciales a tener en cuenta en las luchas de liberación.
Los procesos maquínicos de liberación presentan dos aspectos relevantes
desde el punto de vista aquí tratado: en primer lugar, son procesos creati-
vos autopiéticos que generan novedad y no se limitan a repetir lo dado*"; en
segundo lugar, son procesos ético-ontológicos en los que la cuestión de la
elección entre los diversos Universos de valoración posibles es decisiva. Por
estos dos motivos el maquinismo de Guattari no tiene nada que ver con el
mecanismo que por un lado es rígidamente determinista y no creativo, y
por otra no deja margen a la elección (C, 150).
La caosmosis, la construcción de un cosmos parcial a partir del caos,
es un proceso ontològico que actualiza algunas de las múltiples virtua-
lidades coexistentes dando lugar a bifurcaciones creativas, a líneas de
fuga que escapan a la entropía ligada a los estratos territorializados, y a
la construcción de dispositivos de enunciación murantes. Esta es la raíz
ontològica de la creatividad profunda que subyace al nuevo paradigma
procesual ético-estético (C, 161).

5. Cf. Entevista con O. Zahm, citada, p. 50.
6. El arte no se limita a representar el espacio, sino que crea y produce espacio él
mismo, Cf. La entrevista con el arquitecto Piotr Kowalski, Chimères, n° 23, p. 80.

-176^

El paradigma estético se consolida cuando logra que todos los proce-
sos difusos de creación se constituyan en "focos existenciales y máquinas
autopiéticas" (C, 147-148). La Ontologia que fue Eidetica con Platón,
Ética con Espinosa, Lógica con Hegel, se presenta como Estédca desde
Nietzsche y Heidegger consolidándose de esta manera en nuestros días.
La metamodelización que el esquizoanálisis desarrolla trata de inmuni-
zade del cientificismo que no ha dejado de rodear al psicoanálisis desde su
fundación. El paradigma utilizado es estético porque se acerca al arte por
su modo de valorar, su tipo de verdad y su lógica. Hasta ahora las disci-
plinas no directamente científicas han tenido tres formas principales de
utilizar las ciencias en su provecho: la vía ascética, la vía identificatoria y la
vía que utiliza la ciencia como apuntalamiento. La vía ascética consiste en
que nos situamos en la posición del científico natural intentando reprodu-
cir sus mecanismos experimentales y su matematización. La apropiación
mimètica de la cientificidad es la que sigue el psicoanálisis, poco preocu-
pado por el marco experimental y por las teorías falsables. La tercera vía
de utilización científica hace un uso lateral de la misma utilizando su ter-
minología de forma metafórica. La matamodelización que pone en mar-
cha el esquizoanálisis pretende huir de cualquier reduccionismo y por ello
abandona de forma consciente los paradigmas cientificistas en beneficio
de nuevos paradigmas ético-estéticos (CS, 47-50).
Para Guattari (y Deleuze) el arte es un medio de pensamiento tan le-
gítimo como la filosofía o las ciencias. En efecto, los tres son redes ten-
didas sobre el caos con el objeto de establecer cierto orden, siempre par-
cial, en el mismo, y su conjunción, siempre heterogénea, constituye el
Cerebro. El artista retoma del caos Variedades' que no reproducen nada
dado previamente sino que construyen un 'ser de la sensación, capaz de
iluminar en un instante. El arte lucha contra el caos para hacerlo sensi-
ble y en esta lucha pretende también superar los clichés de la opinión
dominante (QEP, 192). La obra de aite se da como un 'bloque de sen-
saciones, como un puro ser de sensación, como una variedad, como un
conglomerado de perceptos, no de percepciones que envíen a la cosa
percibida, y de afectos, no de sentimientos, que envíe al sujeto que sien-
te. Las fuerzas se muestran el arte como perceptos y los devenires como

-177^

y se vive a sí mismo como errante. moleculares. al contrario que sucedía en la estética romántica que autonomizaba la obra de arte del resto de los objetos y además deificaba al artista como un demiurgo. como viajero perpetuo. en el marco del aná- lisis de los ritornelos. junto con Deleuze en Mil Mesetas. 173). en los individuos (QEP. la construcción de una sensación peculiar determinada. arte romándco y arte moderno. entra en un dispositi- vo territorial. La composición supone un trabajo sobre la sensación. el artista romántico vive el territorio. Guattari. siendo esta última una materia 'informada. El contacto con las fuerzas cósmicas no-humanas produce de- venires no-humanos animales. como exiliado. La obra de arte se configura como un objeto parcial que actúa como vec- tor de subjetivación en el seno de los territorios existenciales y que no presenta más que una autonomía relativa. La composición da lugar a dos planos: el plano de composición técnica y el plano de composición estética que no se reduce a la mera técnica. reelabora la disdnción entre arte clásico. El artista romándco ya no se enfrenta al caos sino a lo subterráneo. El acople perfecto entre materia y forma que ca- racteriza al clasicismo se ve en el romanricismo deshecho: la forma en- tra en un devenir continuo y la materia ya no es un caos que dominar sino la materia en movimiento de una variación continua. La pretensión no es tanto crear como fun- dar sobre un suelo firme. El arte se basa en la composición. se sostenga por sí misma. en la estructuración de la materia para conseguir que la obra artísrica se sujete. El arte clásico se basa en una relación forma-subs- tancia. sin refe- rencia a nada exterior a ella. Con el romanticismo el panorama cambia: el artista ya no pretende ser un creador universal sino que entra en rela- ción con el territorio y la Tierra. Dicho arte se con- fronta con las fuerzas del caos a las que trata de dominar mediante la imposición de Formas. se territorializa. El arte realiza la sensación en el material haciendo que dicho material pase a la sensación a la que da lugar y convirtiendo a la materia en expresiva. Mientras que el artista clásico habita en el me- dio. a lo sin-fondo. Con el -178^ .afectos. pero lo vive como irremedia- blemente perdido.

es la época de lo cós- mico. Dicho arte ya no se basa en formas ni en temas sino en intensidades. es el pueblo. al menos al romanticismo sep- tentrional. Hay que hacer captable un Cosmos 'energético. Lo clásico. en densidades y su problema es "^cómo consolidar el material. El ardsta contem- poráneo tiene que salir de los medios. informal e inmaterial'. ni pensables?" (MP. no profundiza ya en las fuerzas de la tierra o en las fuerzas del pueblo. de la tierra. Lo que le falta al romanticismo. como una canción. salir de la tierra y devenir cósmi- co. sino que se abre sobre las fuerzas del Cosmos" (MP. para que pueda captar estas fuerzas (cósmicas) que no son sonoras. La relación de este artista con la tierra y con el pueblo ha cambiado. ya que en ella "el dispositivo no afronta ya las fuerzas del caos.romanticismo todo fluye. se trata de 'hacer visible más quede reproducir lo visible. a través de la despo- blación conecta con un pueblo cósmico completamente desterritoria- liazado. para ello actúa sobre materiales y no ya sobre materias: un material es una materia molecularizada. y se define por las operaciones de consolidación que hace de él algo capaz de captar las fuerzas cósmicas gracias a la moleculari- zación de las materias que lo constituyen (MP. el héroe romántico es un héroe mítico. 422). tal como los presenta Deleuze y Guattari no son tanto tres etapas sucesivas como dispositivos que su- ponen relaciones diferentes con la Máquina. en fuer- zas. cómo hacerlo consistente. en el conjunto de las fuerzas de la tierra (MP. entre el Uno-solo del alma y el Uno-todo de la tie- rra (MP. 420). 423). lo moderno. histórico. ni visibles. postclásica y postromántica. La época moderna. 426). El romanticismo sucede. El arte moderno se enfrenta a otro problema que el clásico o el romántico: el de captar las fuerzas cósmicas invisibles y convertirlas en visibles. 419). está en relación con las fuerzas que tiene que captar. lo romántico. Las tres formaciones coe- xisten entre sí: siempre la pintura ha tenido que hacer visible lo invisi- -179^ . La materia se convierte en materia de expre- sión y la forma deja de ser un código que doma las fuerzas del caos para convertirse ella en fuerza. y no un héroe del pueblo. a través de la desterritorialización conecta con una tierra cós- mica que ha perdido su referente en un territorio determinado. Como decía Klee.

Lo que anima estas máquinas es el deseo. En el libro sobre Kaflca. que se les presenta como un rizoma. más que reproducir lo visible. en la que destacan los estudios sobre Kafka. como una madriguera con múltiples entra- das que invita más que a la interpretación a la experimentación. de- venires. Además de en el aspecto epistemológico. Movimientos intensivos en los que los contenidos se deshacen de sus formas. económicas las que se reducen a la familia. como un campo de prueba de sus con- ceptos. Productos de una evolución a-paralela. Los animales no son aquí arquetipo. un deseo que no es forma sino proceso (K. Frente a la inhumanidad de estas fuerzas exteriores. En dicha obra están en funcionamiento más bloques de infancia que re- cuerdos de infancia. nuestros autores hacen una presentación muy interesante de la obra del judío checo. sino por el contrario la familia y especial- mente el padre quien condensa esas fuerzas exteriores que exigen sumi- sión. los héroes de Kafka responden mediante un devenir animal. es cuestión de máquinas y no de estructu- ras ni de fantasmas. chimpancé. Y la libera- ción de lo molecular estaba ya en germen en el clasicismo en la desestra- tificación de las materias del contenido y en el romanticismo en la des- codificación de las materias de expresión (MP. Proust y Genet. aperturas de lo humano a virtualidades inéditas y novedosas. La obra de Kafka es cuestión de política real no de imaginación ni simbolismo. sustituciones del padre sino des tetri torializaciones de lo humano. 11-18).ble. Empecemos por su aplicación a la literatura. los deve- -180^ . etc. Las máquinas de Kafka están constituidas por ma- terias y expresiones en diferentes grados de formalización y por mate- rias no formadas que transitan a su través. dando lugar a líneas de fuga. no simétrica. 428). inhumano. Guattari y Deleuze además de desarrollar la noción de minoría a la que ya hemos aludido. En la obra de Kaflca vamos más allá del Edipo en el sentido que no son las instancias históricas. políticas. devenir cu- caracha. la Estédca aparece a lo lar- go de toda la obra de Guattari. rata. y siempre la música ha tenido que hacer audible lo inaudible más que reproducir lo audible.

no es el che- co o el jiddish.ñires son "una captura. La literatura de Kafka es un ejemplo de literatur^menor. de Becker. de Carmelo Bene. lo convier- te en nómada y lo abre a nuevas posibilidades mediante un uso intensivo asignificante del mismo. La lengua de Kafka no es tanto una lengua de minorías. 28-32). Kafka habita su idioma. conexión inmediata con la polídca. La transformación del Edipo pro- duce dos efectos principales: el descubrimiento de las fuerzas (econó- micas.expresión con varios componentes: las cartas. etc. sino una utilización menor de una lengua mayor. 25). Las novelas ponen en funcionamiento dispositivos maquínicos que permiten obtener con piezas y engranajes humanos efectos inhumanos de violencia que llegan mucho más lejos que los obtenidos gracias a los animales (K. titulado: "Kafka: pro- ceso y procedimientos" en el que analiza la evolución de la escritura de Kafka de unos 'procedimientos' iniciales en los que secuencias contem- plativas daban lugar a resonancias poédcas hasta la 'crisis procesual' que -181^ . A Kafka dedica Guattari otro trabajo con motivo de la exposición en el Centro Pompidou 'El siglo de Kafka' en 1984. los cuentos y las novelas. Los cuencos establecen un devenir animal tratando de buscar una salida. Las cartas son un pacto con el diablo que trata de exorcizar la conyugalidad pero que no impiden la vuelta de la culpabilidad. una línea de fuga ante una situación imposible. nunca una repro- ducción o una imitación" (K. Las literaturas menores construidas en lenguas mayo- res tienen las siguientes características: desterritorialización de la lengua en la que se expresan. v^or colectivo más que individual (K. el ale- mán. al que se le somete a un devenir que lo desterritorializa. una plusvalía. el alemán. burocráticas. una posesión. 45-65). irlandés qi|ie escribe en inglés y en francés. Dichos componentes se relacionan entre sí pero no se reducen unos a otros y conservan su especificidad en la máquina literaria kafkiana. políticas) que actúan a través de los triángulos familiar y su apertura mediante una serie de líneas de fuga que dan lugar a devenires animales huérfanos (K. Estas características se dan eh la literatu- ra de Kafka. otro ejemplo lo constituye la literatura de Becker. 26). corho si fiiera extranjero. \ La literatura de Kafka se muestra como una máquina dc.

y de la palabra a la -182^ . 294). Genet tuvo tres transformaciones: la del ladrón. 300). asocia el devenir femenino con la componente de la escritura y convierte los ri- tornelos musicales en una serie de leitmotivs trans-semióticos organiza- dos en un plano de consistencia maquínica (IM. Al bordear el agujero negro pasional.tuvo lugar en los años 1912-1914. Al rostro. El narrador sus- tituye los recuerdos de infancia por tm bloque de infancia creativo que transforma "la memoria en imaginación y la percepción en creación". titulada "Los ritornelos del tiempo perdido". La idea fundamental consiste en afir- mar que los ritornelos del devenir femenino del autor se convierten en un devenir creador. que va a producir un agujero negro en el que se precipita el propio Swan. Lo que nuestro autor recalca de Genet es su negación constante a adoptar la posición del escritor. al convertirse en una 'gra(fe)mática' el ritornelo genera unos efectos creari- vos de lectura perceptiva y de escritura creadora. la del esteta y la del escritor. en el paso de una textura significante a un proceso asignificante. librándose de los callejones sin salida y de los aguje- ros negros en los que se hunden los amores de Swan y la homosexualidad directa del barón de Charlus. El ritornelo convierte el devenir femenino en un devenir creativo capaz de transformar diagramá- ticamente la vida en escritura (IM. El Proceso se encuentra en el umbral de dicho cambio entre el procedimiento y el proceso. Un cautivo enamorado. del gesto a la palabra. por las que pasó del acto al gesto. lo sustituye una máquina literaria que combina los personajes. Recomando a Sartre. para Guattari. Guattari comenta el libro de Genet. 296). que le dedica una parte importante del Inconsciente maquínico. los rostros y los afectos en el rizoma viviente de la obra cuya vocación consiste precisamente en neutralizar y abolir los efectos del agujero negro (IM.. 264-271). tan importante en las relaciones entre Swan y Odette y en las primeras relaciones del narrador con Alberdna. cambio creativo correla- to de la crisis efectiva que le llevó a romper con Felice de forma parale- la al comienzo de la escritura de El Proceso (AH. El desarrollo de la creación ar- tística del autor amplia la gama de las materias de expresión. que re- crea su visita a los campos de los refugiados palesdnos en el Líbano. Proust es otro autor que recibe mucha atención de Guattari.

247). una 'praxis procesual'. la de la revuelta. Genet vive en lo real más allá de todo imaginario y de todo simbólico (CS. que le ha hecho mantener a lo largo de toda su vida tres locuras. previa a la vida y previa a la obra. pueden cambiar su signo y convertirse en i titen- sos valores erótico-estédcos. En el campo de la pintura Guattari reflexiona sobre obras de Merry Jolivet. como la apertura y afirmación de "una grieta. Titi. Sa majesté. Del primero nuestro autor destaca la capacidad para dejar de ver los colores como algo natural. en la que salu- da su poesía como "una forma de lucha. concentrar el maquinismo de- seante sobre los puntos más débiles de las codificaciones perceptivas. la locura del deseo. con la que comentó su primera novela. \ N o sólo los autores consagrados recibieron la atención de Guattaiú. por último. 273). produciendo un nuevo ti- po de semiotización más allá del yo y de la persona. es decir unos dispositivos'. Esa ruptura con la significación se lleva a cabo en tres fases: la renuncia a todo simbolismo y a toda interpretación. la de la belleza.obra. Más que añadir -183^ . Gérard Eromanger. Balthus. la construcción polifónica de imágenes abu- losas capaces de crear otro real correlativo de otra subjetividad y el \nivel sinápdco de los operadores existenciales. 278-290). siempre con el objetivo de romper con el imperialismo de la significación sobre los colores. de un proceso pro- liferante de creación" (AH. de las redundancias opresi- vas". materiales y sociales capaces de producir un nuevo tipó de enunciación y una nueva producción subjetiva (CS. les grafitti. En Genet podemos encontrar una dinámica creativa irresistible. a la vez psíquicos. Dicha praxis procesual le permite pasar de una 'fabulación desrealizadora a una creación de 'imágenes fabulosas pro- ductoras de lo real' y que se despliegan en tres niveles: la cristalización modular del sentido merced a la cual los horrores máximos de la prjáón se pueden transformar. de guerra secreta contra el mundo de las significaciones dominantes. éste también se dedicó a autores noveles como Elisabeth D. esto hace que la sublimación no tenga ningún papel en él. para no distinguir entre la naturaleza y la ciudad. romper el muro del significante.

La rué y El pasaje del comercio Saint André y que representan una serie de personajes en una calle del viejo París. Sobre las tres telas Guattari despliega tres ideas: en primer lugar. La segunda idea remite a que las rupturas estéticas de la dis- cursividad son heterogénesis ya que producen una multiplicidad de registros heterogéneos asignificantes y productores de nuevas significa- -184^ . por úldmo. titulados respectivamente La rué. Por su parte. componentes portadores de mensajes culturales e históricos. combinación por ejemplo de unos colores des- terntorializados y de la silueta del cuerpo humano (H. Para ello ha roto y reconstruido tanto las relaciones de expresión como las relacio- nes del contenido. las componentes asignificantes producidas por los juegos de líneas y por los afectos producidos por el color. 1933 y 1952. que una vez se escora hacia un tipo de componentes y otras veces hacia otro. Ha separado el color de las figuras con las que éste se encuentra generalmente relacionado y los ha puesto en conexiones inédi- tas sometiéndolos a un fenómeno de transcodificación. la pintura de Jolivet busca ayudarnos a deshacernos de nosotros mismos (AH. Guattari lleva a cabo una interesante reflexión me- diante la comparación de las diversas versiones de un cuadro de 1929. 248-258). Sobre Balthus. Todas estas compo- nentes heterogéneas y plurales se combinan para producir el efecto esté- tico. 235-238). A través de la abstracción y posteriormente a través de la vuelta al realismo Fro- manger ha tratado de elaborar las realidades y las significaciones domi- nantes para extraer de las mismas nuevos materiales pictóricos. la pintura de Fromanger la retoma Guattari en tanto que pintura que presenta en acto el propio acto de pintar.cosas al mundo en forma de un suplemento de información o de signifi- cación. La pintura próce- sual de Fromanger ha roto con el ideal identitario que rodea a la pintura contemporánea en beneficio de la expresión de nuevas formas de subjeti- vación murantes y esto lo logra mediante una combinación original en cada cuadro de unas semióticas asignificantes en la expresión y un conte- nido todavía significativo. la irreductible polivocidad de las componentes de la expresión que intervienen en la producción de un efecto estético: com- ponentes que presentan formas reconocibles que dan lugar a efectos de senndo.

y por otro. que puedan ser capaces de fiincionar como un catalizador de las semióticas espaciales capaces de hacernos salir de nosotros mismos y de ponernos en contacto con campos posibles inéditos. y la composición asignificante de las líneas y los colores que pulveriza la materia pictórica dan lugar un operador estético con capacidad de generar mutaciones subjetivas. a un proceso de fractura molecular de las formas. Esta operación estética permite el es- capar de una representación clausurada en sí misma. Por último. la tercera idea alude a una 'fractalización procesual'. del orden del afecto. Lo que definiría hoy al arquitecto es su capacidad de captar los afectos de la enun- ciación espacial. es decir por itera- ción de un módulo o de una operación que se repite. 2292-293. no-discursiva. tien- de a perder cualquier contorno fijo. discursiva. que por un lado per- mite la extensión indefinida por homotecia interna.dones. 322-331). el comentario que Guattari realiza sobre un curioso libro -185^ . al escapar a las constelaciones de sentido preestablecidas da lugar a nuevos campos significativos auto- referenciales de expresión que pueden ser considerados como instancias autoproductoras de nuevas subjetividades (CS. En relación con la arquitectura Guattari plantea cómo es posible practi- cada todavía cuando su objeto ha estallado. de igual manera permite una reconsideración de las referencias ontológicas y de las dimensiones existenciales de la enunciación que produce una resingu- larización permanente. 300-301). Lo cual supone que hay que recomponer la enunciación arquitectónica e incluso el oficio de arquitecto. por último. En este sentido el concepto arquitectónico tiene dos componentes: una. También se puede situar en este ámbito de tratamiento del espacio his- tórico vivido. Éste no se puede limitar a ser un plástico de formas construidas sino que tiene que ser un revelador de los deseos vehiculados por el espacio. del orden del percepto y otra. La desarticulación de los motivos icónicos que pone en entredicho la oposición entre la figura y el fondo. La arquitectura ten- drá que ser capaz de producir un enriquecimiento existencial a través de la generación de un acontecimiento que pueda resingularizar el deseo y los valores en una coyuntura histórica dada (CS.

una proliferación inédita de significa- ciones adjuntas al nombre propio del retratado que dan lugar a una trans- ferencia existencial de la enunciación (CS. La construcción de la subjetividad que se desprende -186- . El rizoma de las catacumbas se constituye en una máquina deseante loca que lleva la vida a un nivel desbordante. como frotages. una ruptura fractal de la mirada que la autonomiza de la cara. etc. Las fotografías de Tahara llevan a cabo un descuadre radical del acto fotográfico que produce como efecto una sub- jetividad maquínica qtie más que denotar al individuo retratado se cen- tra sobre la enunciación visual del propio acto fotográfico. Dejamos para el final el tratamiento de la fotografía ejemplificada en los retratos de Keiichi Tahara y las reflexiones sobre un cine menor y minoritario que puede sin embargo producir efectos de masa ines- perados. una técnica de manipulación de la superficie tomadas de la pintura. Posteriormente.. manchas diversas. coloraciones. Este tratamiento que desterri torializa y de-subjetiviza el retrato construye el rostro de forma prócesual como si fuera un paisaje a partir de los rasgos previamente dis- juntos por el encuadre y la luz. La ciudad subterránea es el sustrato de un deseo desbordan- te que subvierte la sociabilidad típica de la ciudad de arriba. 239-242). por último. Las fotografías de Tahara dan lugar a una máquina productora de ros- tro que presenta tres componentes: un corte desterntorializante del ros- tro debido al uso de la luz y del encuadre que ha desestabilizado el con- junto de rasgos que lo constituye.dedicado a las catacumbas parisinas y a sus sorprendentes amantes. Este descua- dre pone en entredicho la tradicional relación entre la figura y el fondo. 311). los catáfilos'. 260-263). hace que la atención se aparte de nuevo del motivo fotografiado para centrarse en su presentación icònica inédita. Las fotografías de nuestro autor deshacen el senddo común de las formas y abren dichas formas a unos sentidos nunca vistos pardcipantes en unas armonías y desarmonías muy origina- les (AH. dando lugar a formas de sociabilidad y de habitabilidad de la ciudad inéditas que ponen en entredicho las for- mas habituales de vivir la ciudad (AH.

En La revolución molecular. al servicio de minorías políticas que desafían el poder establecido. tanto en el nivel de los conteni- dos como en el de la forma. atmósferas. constituyendo a través de semióticas específicas un tipo de 'realidad' dominada por la equivalencia generalizada que impo- ne el capital. Estas películas minoritarias suelen expresar relaciones intensivas de deseo moleculares. Sus pro- tagonistas suelen ser haeccidades más que personas. Un arte mayor siempre está al servi- cio del poder. Estas películas eran minoritarias en el sentido no tanto de que estaban dedicadas a pocos espectadores sino en el sentido técni- co de la palabra minoritario. 225). Un arte como el cine que en nuestras sociedades suele estar al ser- vicio del poder al contribuir a crear y estabilizar un tipo de subjetividad infantiloide completamente funcional al capitalismo. constelaciones de perceptos y afectos. es decir. sino en los usos mayoritarios y minoritarios del mismo arte. Guattari dedica varios trabajos al cine como arte menor centrado en una serie de películas que ponían en esce- na diferentes experiencias psiquiátricas que en principio se presentaban como obras minoritarias y que sin embargo consiguieron una audien- cia considerable.de estos retratos es maquínica al estar mediada por la máquina técnica y además desarrollas unas potencialidades virtuales que la fotografía mera- mente representativa e icónica nunca logra alcanzar. El cine en tanto que arte menor pone en juego una serie de semióticas asignificantes que cuestionan los significados y sentidos dominantes (RM. por eso la oposición no está tanto entre artes mayores y artes menores. ya que el cine pone en juego -187^ . es decir ambientes. puede tener un uso minoritario si logra fabricar y comercializar un producto que ponga en entredicho los valores dominantes. Frente a este arte me- nor el arte mayor produce modelos de desear compatibles con las axio- máticas capitalistas. 226). El cine puede ser tanto una máquina de interiorización de la represión como una máquina de liberación del deseo (RM. El cine puede también tener su utilidad en el campo del esquizoaná- lisis ya que a través de él el inconsciente no se manifiesta igual que en el diván ya que en parte al menos escapa a la dictadura del significante al no reducirse a un hecho de lenguaje. prepersonales y presubjetivas.

La narratividad cinematográfica es. Cf. uno de los medios más importantes en la actualidad de producción de subjetividad.varias semióticas no todas significantes. etc. -188^ . El cine en tanto que dispositivo maquínico dester ri torializa las coordenadas per- ceptivas y deícticas y construye un mundo mítico independiente en prin- cipio de los mitos psicoanalídcos que a través de sus medios semiódcos específicos entra en conexión directa con los procesos semiódcos del espectador que lo ponen en relación con la realidad transformándolos y enriqueciéndolos (RM.^ La aparición del cinematógrafo ha tenido un impacto muy importante en la construcción de la subjetividad contemporánea. para Guattari. otoño de 1995. del oeste han vehiculado cambios en las actitudes de amplias masas de la población a lo largo de todo el siglo XX. 7. semióticas de imágenes. n° 26. la grand-mere et la girafe". Loa antiguos marcos de constitución de la subjetividad se vieron revolucionados por la difiisión masiva del cine que contribuyó de forma decisiva a construir una subjetividad homogénea a lo largo de todo el mundo. El cine ha supuesto el primado de la imagen sobre la palabra y además ha eliminado los tipos provincianos y vernáculos de subjetivi- dad en aras de una subjetividad unitaria a nivel mundial. sintagmático. p. 1. 235-236) y produciendo efectos de desubjetiva- ción y desindividuación de la enunciación. Guattari. Igual que las novelas decimonónicas fueron decisivas en la constitución de la subjetividad del siglo XIX. Valores. Chimères. las películas de amor. costumbres. que sólo en un movimiento posterior. se confi- guran como géneros fijos y como personajes estereotipados. de guerra. sentimientos han sido introducidos en las subjetividades a partir de su aparición en las películas de éxito. "Le cinema. de soni- dos. subjetividad que presenta muchos rasgos infantiloides.

su noción de ecología? En primer lugar. El modelo que inspiraba el pensamiento y la acción de Guattari en el campo psiquiátrico no era tanto la neurosis como la psicosis. por la afirmación. los aspectos individuales. abierto a la novedad y a los devenires. CONCLUSIONES ¿Qué sentido tiene hoy. Guattari apostaba por la vida. Estas aportaciones muy novedosas en los años setenta hoy están comple- tamente asumidas y la vida cotidiana. reflexión teórica y práctica sobre la polí- tica de izquierdas. que busca certezas inamovibles y se invagina en una espiral de muerte y terror. en ios inicios del siglo XXI dedicar nuestra atención a la obra de Félix Guattari en sus diversos aspectos: crítica de la psiquiatría y el psicoanálisis. por la alegría y rechazaba la tristeza asociada -189^ . puede ser interesante el intento de elaborar ima psi- quiatría materialista que recogiera en una síntesis las aportaciones freu- dianas y marxianas. dotando al marxismo de una teoría del deseo y al psicoanálisis de una dimensión política y una inserción social. No hay diferencia entre la vida privada y los diversos roles que desempeñamos en la vida social. son elemen- tos esenciales no sólo para la publicidad y el marketing sino también para la agenda política. las cuestiones del género. pero no cualquier psicosis sino concretamente el polo esquizoide. etc. elaboración de modelos ontológicos y. la vida sexual. por último. el cuidado de sí. que actúa como una cabeza buscadora de ele- mentos inéditos y no el polo paranoide.

de lo sin- gular. Su apuesta era por la creación de grupos sujetos capaces de convertirse en dispositivos colectivos de enunciación. Por último. con su destrucción de las redes convivencíales comunales y la imposición del pensamiento único que destruye la proliferación de visiones alternati- vas del mundo. sin embargo la conexión con la política institucional clásica cuan- do venía al caso. sino transversal. cuya escritura es también densa pero ajustada a una estructura sistemática férrea. en sus reflexiones ecológicas no se limitó a luchar por la conservación del medio ambiente natural sino que defendió con ardor que el medio ambiente social y el medio ambiente cultural eran ele- mentos que había que conservar frente a los efectos devastadores que sobre ellos está teniendo el desarrollo salvaje del capitalismo. im- pulsar los devenires creativos. que muchas veces en lugar de ayudar a comprender lo escrito añaden a éste una dificultad suplemen- taria. Esta lucha plural y polimorfa la desarrolló a través de una escritura densa y abigarrada que nunca logró liberarse del todo de la sumisión a un cierto estilo lacaniano. también los curas lai- cos del psicoanálisis y del comunismo tradicionales.al predominio de los curas. establecer líneas de fuga. producir cabezas buscadoras de novedad. no se concebían a sí mismos como eternos. Estos grupos sujeto entraban en relación creati- va con el exterior y además se sabían finitos y mortales. una estrategia transversal centrada sobre los márgenes. y no fines en sí mismos. Eran medios para desarrollar las luchas. de todo tipo de curas. que no ex- cluía. Por otro lado. basado en giros elípticos y un desmesurado gusto por los matemas. La política que defendía Guattari era una política de lo micro. es decir de tener voz propia en la sociedad. Guattari a lo largo de sus variadas militancias políticas desarrolló una crítica implacable del socialismo real y de las políticas desarrolladas por los partidos Comunistas occidentales sin por ello con- vertirse al neoliberalismo y abjurar de su compromiso con la izquierda. por los gráficos. El discurso transcurre de forma metonimica sin una estructura aparente. En eso no logró parecerse a su amigo Deleuze. Esta -190^ . ni rígidamente piramidal ni horizontalmente anár- quica. Dichos grupos sujetos tenían ima estructura jerárquica flexible.

Guattari considera la sociedad y la cultura que nos ro- dean basadas en la informática y los medios de comunicación masiva como un desafío. siempre apostó por el desarrollo de las fuerzas productivas. Sus últimas reflexiones sobre la sociedad mediática y su posible supe- ración son de gran interés. fiel en eso al Marx más desarrollista y prometeico. Guattari al contrario de la mayoría de los analistas de la sociedad y la cultura de masas que ya desde el final de la Segunda Guerra Mundial se va imponiendo en Occidente. afectivos. De igual manera en su conversación los elementos extraconceptuales. puede ser una nueva trampa capitalista que re- fuerza la alineación de los individuos. En el flujo escritural de Guattari cada concepto llevaba en torno suyo una constela- ción de imágenes que lo modulaban. El acceso fácil y gratuito a las grandes bases de datos. páticos. pero puede ser también una opor- tunidad fabulosa para generar información que no toda ni siempre puede ser controlada. se imponían sobre la sequedad de los conceptos en tanto que elementos meramente cognitivos. En sus es- critos psiquiátricos. en tanto que mecanismo inmanente y autoimpulsado que sólo en parte y durante cierto tiempo puede ser controlado por las relaciones sociales de producción. más que como una condena inevitable. polídcos y ecológicos estas dificultades están mucho menos presentes. El -191^ .dificultad se hace más patente en los libros en los que presenta modelos ontológicos propios en los que los conceptos se hilvanan en un discurso autorreferente al que es a veces difícil buscar referentes reales. así como la posibilidad de transmitir información en tiempo real de manera ins- tantánea a todo el mundo. sino que se basa en que dichas relaciones de producción se han convertido en parasitarias res- pecto a un proceso de producción mundial integrado y autónomo. Guat- tari. no es un apocalíptico' que rechace en su conjunto estas nuevas tecnologías como si fiieran un producto diabólico. Tampoco es un 'integrado' que vive en el seno de esta sociedad y esta cultura de forma cómoda y aproblemática. La red de Internet es un rizoma descentrado de múltiples entradas cuyas posibilidades sólo ahora comenzamos a vislumbrar. como una oportunidad. Por el contrario. Su crítica del capitalismo actual no se deriva sólo de premisas éticas (no se puede olvidar su núcleo sartreano que nunca abandonó).

El yo queda disuelto en una miríada de máquinas deseantes. La subjetividad no supone una identidad fija. como la vida. de construcción en fin de territorios existen- ciales abiertos a la creación y la experimentación de nuevas formas de -192^ . Guattari sabía que las luchas de nuestra época se nucleaban en torno a la cuestión de la constitución de la subjetividad: subjetividades sumisas a las insinuaciones del poder o subjetividades alternativas. la subversión radical de lo mismo por lo otro. era una filosofía perspectivista. es decir de una génesis que conjuga una pluralidad de ele- mentos heterogéneos y a veces hasta disparatados. Igual que Foucault. constituidas como focos de subjetivación múld- ples. de apertura a lo otro. de despliegue y actualización de las virtualidades contenidas en nosotros. ¿cómo consdtuirse uno mismo como subjetividad? Le interesaban los procesos de subjetivación. sino apertura a lo otro. de conmutaciones continuas. no era un centro de actividad clausurado como una cindadela inexpugnable. una filosofía más de la subjetivación que del sujeto. La consdtución de la subjetividad no supone tanto la sumisión de lo otro a lo mismo sino más bien. La temática que una y otra vez rondaba la obra de Guattari era la de la subjetividad: ¿cómo constituir subjetividades alternativas?. La subjetividad. subversivas que resisten y buscan mutaciones subjetivas en las formas de vivir y de pensar. La subjetividad es el resultado de una heterogénesis. en los proce- sos que en los entes acabados. de comercio con el exterior. clausurada y cerrada sobre sí. de conexio- nes. procesos que iban siempre más allá o más acá del yo. dado que para Guattari todos éramos grupiisculos. más aún el interior sólo tiene sentido como el interior de un exterior. es el resul- tado de un proceso de diferenciación. N o hay interior sin un exterior. Su filosofía se centraba más en el devenir que en el ser. sino más bien una serie de flujos. al exterior. según la entendía Guattari. igual que Deleuze. como la invaginación del exterior sobre sí mismo.capitalismo ha pasado de ser un vampiro que succiona la sangre viva de la fuerza de trabajo pero que aún cumplía una función de coordinación Y de estructuración de la producción a convertirse en un simple parási- to. absolutamente innecesario para el proceso inmanente de la produc- ción mundial integrada. sin suje- to. La subjetividad.

de vivir en suma. El aspecto princi- pal que recogía de la ética. pero es consciente de que dicho caos nunca se agota del todo. mostrando la versadlidad de la experien- cia humana. más que un cosmos ordenado es un caosmos. de necesi- dad de tener en cuenta los resultados de nuestras acciones. para dotarse de un halo de espiritualidad. su apuesta por el pluralismo le lleva a pen- sar que cada actividad humana contribuye a conocer y a transformar el -193^ . desde el romanticismo al menos. El aspecto principal que Guattari recogía de la estética era su referencia a la creación. añadiendo artefactos inéditos que aportan dimensiones ontológicas nuevas respecto de los objetos naturales.pensar. La subjetividad supone también un compromiso entre el caos y el orden: la subjetividad lanza redes de sen- tido sobre el caos. de modelo de una nueva forma de vida y de individualidad. El arte no reproduce la realidad sino que la recrea. pero al contrario de las corrientes cientificistas predominantes en su época en las ciencias socia- les. ha permitido el desarro- llo de potencialidades virtuales. no pretendía que existiera una ciencia exacta capaz de suplantar a la ideología. era la noción de responsabilidad. El arte ha sido el laboratorio donde se han experimentado nuevas formas de sensibilidad y de experiencia. La realidad global en su conjunto más que un mundo. El arte ha servi- do. captó de nuevo de forma intuitiva y anticipatoria la esencia de los tiempos actuales sumergidos en una estetización difusa que ha dispersado el arte en el diseño y ha revalorizado el papel de los sentidos y lo sensible conectando en cierta forma el arte y la vida. a la búsqueda constante de novedad que ha constituido el arte desde siempre. un compromiso inestable y precario entre el orden y el caos. responsable y creativo. y en ese sentido el arte y especialmente el arte vanguardista ha contribuido a ex- plorar nuevas formas de contemplar el mundo. de sentir. Por el contrario. Su apuesta final por un paradigma ético-estédco irreductible a cual- quier cientificismo. En este sentido la sociedad mediática postmoderna ha realizado el sueño de las vanguardias artísticas de disolver el arte en una vida cotidiana enri- quecida. de un suplemento de alma que ocultase el prosaísmo de la explotación capitalista. frente al uso burgués del arte que lo reducía a los domingos. Su método era pues ético y estético.

contribuir a la elaboración de esos nuevos paradigmas del pensamiento y de la acción capaces de dar una respues- ta adecuada a los retos de la sociedad mediática actual que sea capaz de abrida en dirección a una sociedad postmediádca en la que los indivi- duos puedan aprovechar realmente las inmensas posibilidades abiertas por la globalización y por la revolución infiDrmática y tecnológica en general en curso. Por todo lo anterior. pensamos que un libro sobre Guattari no es ocioso Y puede. -194^ .mundo aportando elementos de verdad que no se agotan en la verdad científica. en cambio.

Pour une littérature mineure. 1980). Les anées d'hiver. 1977 (2. 1975. 10/18. En colaboracion con Gilles Deleuze y todas en Minuit L'ÂntiOedipe. Recherches. Mille Plateaux. 1976. 1989. Kafka. Rhizome. V inconscient machinique. 1985- Cartographies Schizoanalytiques. BIBLIOGRAFÍA BÁSICA Obras de Félix Guattari en solitario Psychanalyse et transversalité. 1979. 1991. La Révolution Moléculaire. Recherches.1980-1985. 1972. En colaboracion con Toni Negri Les nouveaux espaces de liberté. 1985- -195^ . 1979. Galilée. Les trois écolones. Maspero. Galilée. 1989. Qu'est-ce que la Philosophie.ed. Bernard Barrault. 1972. Dominique Bedou.

Por una literatura menor. ElAntiEdipo. Siglo XXI. The Guattari Reader. Aquí se encuentran los seminarios de 1980 a 1988.Traducciones españolas Psicoanálisis y transversalidad.org/guattari/guactari. Barcelona. Guattari en la red La mejor información sobre la vida y l a obra de Félix Guattari se puede encontrar en esta página web asociada a la revista Chimères que él mismo fundó con Deleuze. 1996. 1976. Las tres ecologías.html -196^ . una serie de artículos. Cartografias del deseo. http://vmw. Cartografías Esquizoanalíticas. San Sebas- tián. Guattari. 2000. 1995. 1985. Kaminsky (ed). 1996. Buenos Aires. México. Barcelona. Buenos Aires. Bordas Manan dal. Pretextos. Barcelona. La Marca. Blackwell. 1993. 1978. Las verdades nómadas. Mil Mesetas. Por nuevos espacios de libertad. Barrai. Valencia. Valencia. Sobre Guattari G. Pretextos. Era. 1996. ¿Qué es la filosofía^. Genosko (ed). Iralka.revue-chimeres. Oxford. Paidós. 1973. Anagrama. G. trabajos en torno a su obra y muchos vínculos interesantes. México. Kafka. 1978.