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La Pausa de Medio Tiempo
PUNTO DE PARTIDA
Si hicieras un alto en la mitad de tú vida, en que enfocarías el resto de ella ¿En afirmar el resultado si es bueno? o,
¿En revertir el resultado si es malo? Comenta.

LECTURA: Jeremías 6:16a (RVR1960)
16
Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen
camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma.

PARA MEDITAR Y APLICAR
Tomando la analogía de un juego de fútbol en la pausa del medio tiempo. Está similitud nos ilustra que en algún
momento tendremos que hacer una pausa en nuestra vida, matrimonio, familia, trabajo, profesión, etc… y nos es
necesario identificar en manera personal, si estamos alcanzando los objetivos establecidos, si se requiere hacer cambios
o, adoptar algunas estrategias.
Para nuestra vida cristiana, la pausa del medio tiempo, los cambios que hacemos son clave. Es importante que en
esa pausa hagamos ajustes para que el marcador cambie a favor nuestro. Seguramente Dios nos ha estado hablando
acerca de la necesidad de hacer cambios en las diferentes áreas de nuestra vida, por los conflictos que se están
presentando, si no cambiamos la estrategia, el resultado va a empeorar. La pausa de medio tiempo como dice la Escritura
en Jeremías es para detenerte, para meditar, para preguntar y para corregir el camino que se debe seguir (Jer. 6:16a).
¿Cuál es tú pausa que determinaran tus acciones?
Cambios que son clave, de medio tiempo. Que requieren tener buena actitud y buen ánimo, pues el Espíritu Santo está
de nuestro lado:
1.- RECUERDA la meta, la Palabra y la promesa. Necesitamos recordar ¿para qué estoy aquí? y ¿para qué lo hago?
a) ¿Cuál es la meta qué tú tienes? Escríbela y declárala, con claridad (Hab. 2:2). b) ¿Cuál es la Palabra que te sostiene?
Dios es fiel a Su Palabra, es necesario conocerla y permanecer en ella con fe (Mt. 24:32-33; Jer. 29:11). c) ¿Cuál es la
promesa que Dios te ha dado? En las Escrituras, algunos estudiosos han encontrado que hay más de ocho mil promesas
de Dios para nosotros. Depende de nosotros, de cuáles y cuantas promesas se harán efectivas para cada uno. La
exhortación es, espérala (Hab. 2:3).

2.- RECONOCE el status actual. No podemos revertir los resultados, sino, hasta que reconozcamos que necesitamos
hacer algo para cambiarlo. Tres instrucciones que necesitamos atender para reconocer el status actual es: a) Detente y
mira (observa). b) Pregunta por donde debes de ir. c) Y anda por ese camino, y hallaras descanso (Jer. 6:16a; Salmo
34:14).
3.- ESTABLECE metas cortas y alcanzables. Esto tiene que ver con temas de salud, matrimonio y muchas otras
cosas. Algunas veces nos ponemos a pensar en todo lo que tenemos que hacer y nos abrumamos poco a poco sin darnos
cuenta, y no sabemos cómo empezar a ponerlas en orden. Es necesario tener objetivos claros y específicos, para
comenzar a dar pasos cortos, pero, firmes en nuestra vida (Mt. 6:33-34a; Ec. 9:10a; Ex. 4:1-2).

ORACIÓN
Señor te agradezco por esas pausas de medio tiempo que permites en mi vida y por guiarme a hacer cambios que son
clave para mi crecimiento espiritual, ayúdame a recordar, reconocer y establecer Tu voluntad en mí. En Jesús. Amén.