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LOS TENUES HILOS

Había una gran sequía en el territorio en el cual me hallaba. Desde hacía


varios meses no caía una gota de lluvia y la situación se hizo catastrófica.

Los católicos hicieron procesiones, los protestantes elevaron sus plegarias y


los chinos quemaron incienso y dispararon sus fusiles para espantar a los
demonios de la sequía.

Finalmente, los chinos se dijeron que debían buscar al hacedor de lluvia de


Kiao Tchou, y aquel vino de una de las provincias.

Era un hombre anciano y magro; dijo que la única cosa que necesitaba era
que pusiesen a su disposición una pequeña casa tranquila y en ella se
encerró durante tres días. Al cuarto día las nubes se amontonaron y se
produjo una fuerte caída de nieve, en una época del año donde ella no era
previsible y en cantidad no habitual.

Tantos rumores circulaban respecto a este extraordinario hacedor de lluvia


que fui a verlo y le pregunté cómo lo había hecho.

El pequeño chino respondió:«Yo no hice la nieve, no soy responsable de


ello.».

-Pero, ¿qué ha hecho usted durante estos tres días?

-Oh, eso puedo explicárselo, es simple. Vengo de un país donde las cosas
son lo que ellas deben ser. Aquí las cosas no están en el orden, no son como
deberían ser según el orden celeste, entonces todo el país está fuera de Tao.
Yo dejé de estar en el orden natural de las cosas, porque el país no lo
estaba. Así la única cosa que tenía que hacer era aguardar tres días hasta
que me volví a encontrar en Tao, y entonces, naturalmente, el Tao hizo la
nieve.

Richard Wilhelm
La existencia de un ser humano está en cierto modo inspirada, guiada e
incluso regida por fuerzas invisibles fuera de nuestro control. Tanto si lo
llamamos hado, destino o la mano de Dios, los tenues hilos funcionan,
aportando coherencia y continuidad a nuestras vidas. Con el tiempo van
tejiendo un notable tapiz.

¿Qué son esos tenues hilos? Estar en un lugar determinado en el momento


adecuado, encontrarse con alguien que te guía en una dirección no
prevista, la inesperada aparición de trabajo, dinero o inspiración
precisamente cuando son más necesarios; son los patrones que dan
significado a nuestras experiencias.

Si miro hacia atrás desde la perspectiva de mis setenta y seis años, está
claro ahora que mi existencia siempre ha sido manejada por un hado
benevolente. Me ha llevado la mayor parte de toda una vida aceptar esta
idea, y la mayor parte del tiempo, sigo sin entenderlo. Pero he aprendido a
dejar de luchar contra ello. En mi juventud, anduve perdido y seguí los
tenues hilos solamente cuando me apetecía o cuando parecía que me
llevaban allí donde yo quería ir.

Muchas veces luché para oponerme a ellos. No obstante, como resultado de


mi avanzada edad, finalmente he llegado a confiar en el misterio. El
misterio es éste: existe una cosa correcta, y solamente una, que es la que
hay que hacer en cada instante. Podemos seguir los tenues hilos o
resistirnos a ellos. Todos tenemos libre albedrío y por lo tanto podemos
intentar forzar las situaciones que nos trae la vida. Quizás esa lucha es lo
que nos mantiene ligados a esta tierra. Pero gradualmente he aprendido a
aceptar que los tenues hilos poseen más inteligencia y sabiduría de la que
nuestro complicados egos pueden llegar a alcanzar jamás.

Tanto en las buenas épocas como en las malas, un tenue hilo tras otro me
ha sacado de los atolladeros y, todos juntos, han dado forma a lo que sé y a
lo que soy. Sé que mi vida está dirigida por algún tipo de entidad coherente
e inteligente, por una mano que me guía.

El mundo celestial se ganó mi lealtad par siempre después de que una


grave herida me reclamara para una vida interior. Pero ello no me alejó de
la necesidad de construirme, simultáneamente, una vida terrenal. Éste se
convirtió en mi desafío central: aprender a cómo equilibrar esos dos
reinos.

Quedarse en el bando de una de esas dos grandes realidades –el cielo y la


tierra- es un gran error. Con el tiempo llegué a apreciar que el punto
medio, desde donde se puede honrar a ambos mundos, no es solamente el
lugar más seguro, sino también allí donde reside el éxtasis, el lugar
sagrado. Si uno trabaja fiel y pacientemente en esa labor de equilibrar
cielo y tierra, finalmente puede llegar a ser más consciente de algo aún más
notable: que esos dos mundos son, de hecho, uno solo.

Robert Johnson (1997)

La sincronicidad es un principio metodológico, un


postulado de los que en la ciencia orientan la
investigación sin pretender explicar leyes. Su nivel de
categoría es idéntico al del principio de causalidad y
ambos son opuestos complementarios. Para acceder a
una descripción completa de la realidad, es necesaria la
aplicación de ambos principios.

Un fenómeno sincronístico son coincidencias


significativas de sucesos entre los cuales ha quedado
descartado el vínculo causal. Para producir el fenómeno
de sincronicidad debe existir una situación de
imposibilidad lo cual significa que hemos agotado las
posibilidades conscientes en torno a un tema que nos
preocupa, ya sea este de orden vivencial o de
conocimiento; no encontramos una vía de acción
definida y ello nos manteiene confusos y tensos.

Raúl Jurovietzky

Los perros pueden percibir la intenciones. Supongamos


que el dueño está en Paris tomando unas vacaciones de
dos semanas y que el perro está en sun casa, en
Londres. Si el dueño cambia de planes de repente y
decide regresar una semana antes, el perro muestra las
mismas señales de anticipación una semana antes. Tan
pronto como el dueño piensa que es hora de ir a casa, el
perro se levanta de dondequiera que haya estado
durmiendo y se sienta frente a la puerta meneando la
cola a esperar la llegada de su dueño.

Rupert Sheldrake

Estamos en una etapa muy temprana de la evolución


humana y la mayoría experimentamos sólo los primeros
tres estados de conciencia: sueño, vigilia y onirismo.
Con el tiempo reconoceremos y comprenderemos los
estados expandidos de conciencia y, cuando lo
hagamos, conceptos tales como sincronicidad,
telepatía, clarividencia y conocimiento de vidas pasadas
serán aceptados por todos.

Sri Aurobindo
UNA MARAVILLOSA ANARQUÍA

Un granjero vivía en una pequeña y pobre aldea. Sus paisanos le


consideraban afortunado porque tenia un caballo que utilizaba
para labrar y transportar la cosecha. Pero un día el caballo se
escapó. La noticia corrió pronto por el pueblo, de manera que al
llegar la noche, los vecinos fueron a consolarlo por aquella grave
pérdida: «¡Qué mala suerte has tenido!». La respuesta del granjero
fue un sencillo «Puede ser».

Pocos días después, el caballo regresó trayendo consigo dos


yeguas salvajes que había encontrado en las montañas.
Enterados los aldeanos acudieron de nuevo, esta vez a darle la
enhorabuena y comentarle su buena suerte, a lo que él volvió a
contestar: «Puede ser».

Al día siguiente, el hijo del granjero trató de domar a una de las


yeguas, pero ésta lo arrojó al suelo y el joven se rompió una
pierna. Los vecinos visitaron al herido y lamentaron su mala
suerte; pero el padre respondió otra vez: «Puede ser».

Una semana más tarde aparecieron en el pueblo los oficiales de


reclutamiento para llevarse a los jóvenes al ejército. El hijo del
granjero fue rechazado por tener la pierna rota. Al atardecer, los
aldeanos que habían despedido a sus hijos se reunieron en la
taberna y comentaron la buena estrella del granjero, más este,
como podemos imaginar, contestó nuevamente: «Puede ser».

Cuento taoísta

Nada es por azar, ni nunca lo será, ya sea una serie de días en lo que el
cielo presente un azul inolvidable, los actos políticos más caóticos, el
crecimiento de una gran ciudad, la estructura cristalina de una gema que
nunca ha visto la luz, la distribución de riquezas, la hora en la que el
lechero llama a nuestra puerta, la posición de un electrón, o el hecho de un
crudo invierno tras otro que también lo ha sido.

Incluso los electrones, que se supone son los modelos de lo imprevisible,


son pequeñas, graciosas y dóciles criaturas que se desplazan a la velocidad
de la luz a los puntos en donde deben estar. Producen sonidos comparables
a leves silbidos que una vez aprendidos en múltiples combinaciones
resultan tan agradables como el viento que sopla en el bosque. Por otro
lado, siempre hacen lo que se les ordena, y de este hecho no hay ninguna
duda.
Y sin embargo existe una maravillosa anarquía en la hora en el que el
lechero se levanta, el túnel que los roedores eligen para esconderse cuando
el metro pasa y el punto en el que un copo de nieve va a caer. Pero, ¿a qué
se debe todo esto? Si nada es por azar y todo se encuentra predeterminado,
¿cómo se entiende la existencia de una libre voluntad? La respuesta es muy
sencilla. Nada viene predeterminado, está determinado o lo estuvo, o bien
lo estará. Todo sucede a la vez, en un preciso instante, y sin el invento del
tiempo no podemos comprender con una única ojeada el enorme y
detallado lienzo que nos han regalado. Y en consecuencia, lo examinamos
linealmente, trozo a trozo.

El tiempo sin embargo, puede llegar a superarse si lo contemplamos desde


la perspectiva que nos ofrece una observación a cierta distancia. El
universo está completo e inmóvil. Y todo lo que fue lo sigue siendo, y todo
lo que será es, y eso ocurre a pesar de sus múltiples combinaciones.
Aunque al percibirlo nos imaginamos que se halla en movimiento y que
aún está por terminar, no es así; está completo y es de una belleza
exquisita.

Al final, todo elemento, por pequeño que sea, se encuentra atado y


conectado a los demás. Todos los ríos van a parar al mar; aquellos que se
alejan son conducidos a él; los que se han perdido son redimidos; los
muertos vuelven a la vida; los días radiantes continúan, inmóviles y
accesibles, y cuando todo esto se percibe de una forma en la que el tiempo
no importa, entonces la justicia hace acto de presencia no como algo que va
a ser, sino como algo que ya es.

Mark Helprin

Hay tantas cosas que me llenan:


las plantas, los animales, las nubes,
el día y la noche,
y lo que hay de eterno en el hombre.

Cuanta más incertidumbre he sentido


acerca de mí mismo,
más ha crecido en mí el sentimiento
de unión con todas las cosas.

Carl Jung

El sentido de las cosas se ve con el tiempo, no en el


mismo momento en que pasan las cosas. El punto de
vista y la forma de actuar de cada persona son los que
convierten a un suceso en útil o inútil, en satisfactorio o
penoso.

Polly Young-Eisendrath

Las dificultades iniciales conducen a los mayores logros,


si no se desfallece a lo largo del camino.

I Ching

He descubierto no sólo que la tierra se mueve, sino


también que cada uno de los órdenes y magnitudes de
todas las estrellas y esferas, y aún más, los mismos
cielos, están tan vinculados entre sí que, en
consecuencia, nada podría salirse de su sitio en ningún
lugar sin producir confusión en todas las partes del
universo en su conjunto.

Copérnico

No se trata de quién es más bueno o más sincero, sino


de quién logrará liberarse más de todo miedo, de quién
alcanzará la paz y la alegría de que han hablado los
maestros.
George Fowler

Se puede considerar la vida presente como una enorme


escuela o foro a la que vamos para aprender a
desarrollarnos física, mental, moral y espiritualmente;
en otras palabras, para elevar el propio nivel de
conciencia y el de los demás.

Roshi Philip Kapleau

EL VIAJE DEL HÉROE

Todos hemos tenido esos momentos perfectos en los que las


cosas parecen encajar de una manera casi increíble, en los que los
sucesos que no podíamos prever, y mucho menos controlar,
parecen guiar notablemente nuestro camino.

A menudo hemos tenido experiencias de este tipo, aparentemente


accidentales, tanto en el trabajo como en la vida privada, y
siempre nos hemos sentido intrigados por ellas y nos
preguntamos cómo ocurren.

La indagación de la sincronicidad surge de una serie de sucesos


existenciales que nos llevan a un proceso de transformación
interna. El resultado de dicha transformación es que decidimos
materializar un sueño íntimo que habíamos guardado en el
corazón durante muchos años. Es una decisión difícil en la vida,
pero el día que la tomamos cruzamos el umbral, y lo que ocurre a
partir de ese momento tiene un tinte de lo más misterioso.

Las cosas empiezan a encajar sin esfuerzo y comenzamos a


descubrir personas notables que nos prestan una ayuda
inestimable.

Al intentar responder a estas preguntas estamos explorando las


fronteras del conocimiento humano. Muchas personas que dirigen
el renacimiento que se está dando en numerosas disciplinas como
la física, filosofía y neurobiología están rompiendo las fronteras
entre estas disciplinas y las transforman hasta sus límites donde
todas convergen, llevándonos a una comprensión más profunda
del modo en que los seres humanos, individual y colectivamente,
podríamos desarrollar la capacidad de responder a lo que quiere
emerger en el mundo y así tener la oportunidad de conformar el
futuro en lugar de limitarnos a responder a las grandes fuerzas.

El viaje del héroe es el viaje de cualquiera de nosotros que elige


buscar su verdadero destino. Refleja los tránsitos inevitables con
los que nos encontramos mientras descubrimos cómo crear el
futuro. Este viaje lo podemos dividir en cuatro etapas.

La preparación para el viaje nos muestra la vida carente de


autenticidad y de la llamada a la aventura que se presenta de
muchas maneras, tanto sutiles como explícitas. Es la llamada a
convertirnos en lo que estamos destinados a ser, la llamada a
alcanzar nuestro propósito vital.

Cruzar el umbral es el momento de la decisión, cuando decimos


«si» a la llamada a la aventura. Si estamos verdaderamente
comprometidos a realizar nuestro sueño, descubriremos que
existe una fuerza poderosa que está más allá de nosotros y de
nuestra voluntad consciente, una fuerza que nos ayuda en el
camino, alimentando nuestra búsqueda y transformación.

El viaje del héroe, el supremo e inevitable desbarajuste que pone a


prueba nuestro compromiso con la dirección que hemos tomado y
nos da la oportunidad de aprender de nuestros fallos.
El don es la búsqueda llevada a buen término y de lo que aporta
tanto a los individuos como a la sociedad en su conjunto; es el
proceso de transformación que se da a lo largo del camino.

El campo que comienza a desarrollarse alrededor de la gente que


ha experimentado estos cambios mentales crea un fenómeno que
podemos denominar milagros predecibles, pero de hecho lo
milagroso puede ser simplemente lo que está más allá de nuestra
comprensión y de nuestra manera habitual de vivir.

Si no hiciéramos un esfuerzo tan inmenso por separarnos de la


vida, podríamos vivirla día a día, minuto a minuto, como una serie
de milagros predecibles.

Editado por Elias Benzadon

¿Cómo tocar lo más elevado de


nosotros mismos y cómo volver allí?
¿Cómo elevarnos por encima de la ignorancia
y descubrirnos como criaturas
excelentes, inteligentes y creativas?
¿Cómo descubrir nuestro más elevado
propósito en la vida?

Yo tenía ganas inconmensurables de descubrirlo


¿Cuál era mi misión?
¿Qué era lo que tenía que hacer en la tierra?

Tenía que ver con la superación del


aburrimiento, el miedo y la ira.
Tenía que ver con el desarrollo
de nuevas formas de conocer.
En la vida hay algo más que comer,
luchar o conseguir poder.

Tenía que ver con la visualización,


el proceso de imaginarnos formando
parte de nuestro sueño más querido;
sentirlo y tocarlo con nuestra mente.
Tenía que ver con la superación del
miedo a aprender y del miedo a
ver lo divino en nosotros.

Sabía que necesitaba tener la libertad


de ser yo mismo, mi yo superior,
y que si realmente lo deseaba,
nada podría impedírmelo.
Es una libertad que está ahí
para cualquiera que desee descubrirla.

La manera de acceder a ella


es cambiar nuestro nivel de conciencia,
cambiar nuestra forma de pensar
respecto a nosotros mismos.

Si llegamos a saborearla, si la experimentamos,


querremos seguir practicando y finalmente
encontraremos nuestro ilimitado ser interno.

Joseph Jaworski

Rompe las cadenas de tu pensamiento y al mismo


tiempo romperás tus cadenas corporales.

Richard Bach

La gente no debería dar tanta importancia a lo que


tienen que hacer como a lo que son.

Meister Eckhart
Aventurarse causa ansiedad, pero no aventurarse es
perderse a uno mismo. Y la mayor de las aventuras es
precisamente ser consciente de uno mismo.

Soren Kierkegaard

No puedes quedarte en la cima para siempre; tienes


que bajar. Entonces, ¿para qué molestarse?
Simplemente por esto: lo que está arriba sabe lo que
está abajo, pero lo que está abajo no conoce lo que está
arriba. En la escalada, toma nota cuidadosamente de
las dificultades que se te presentan en el camino
porque puedes observarlas mientras asciendes. Al
bajar, ya no las verás, pero sabrás que están ahí si las
has observado con cuidado. Hay un arte que consiste en
encontrar la propia dirección en las regiones más bajas
orientándose por el recuerdo de lo que uno vio desde
arriba. Cuando uno ya no puede ver, al menos puede
seguir sabiendo.

René Daumal

Donde tropiezas, allí está tu tesoro.

Joseph Campbell
TODO VA ENLAZADO

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor


de la tierra?. Dicha idea nos es desconocida. Si no somos dueños
de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán
ustedes comprarlos?. Cada parcela de esta tierra es sagrada para
mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las
playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano
y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al
pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los
árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando


emprenden sus paseos entre las estrellas; en cambio, puesto que
es la madre de los pieles rojas, somos parte de la tierra, y
asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son
nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; estos son
nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados,
el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a
la misma familia. Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington
nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, dice
que nos reservará un lugar en el que podamos vivir
confortablemente entre nosotros.

Él se convertirá en nuestro padre y nosotros por ello,


consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es
fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros. El agua
cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente
agua, sino también representa la sangre de nuestros antepasados.
Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada y que
cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos
cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El
murmullo del agua es la voz del padre de mis padres, los ríos son
nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de
nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos
nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos
que los ríos son nuestros hermanos y también los son suyos, y
por tanto deben tratarles con la misma dulzura con que se trata a
un hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de


vida. Él no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que
es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que
necesita. La tierra no es su hermano, sino su enemiga y una vez
conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus
padres sin importarles. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco
le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de
sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra y a su hermano,
el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se
venden como ovejas o cuentas de valores. Su apetito devorará la
tierra dejando atrás sólo un desierto.

No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La


sola vista de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizás
sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada.

No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni


hay sitio donde escuchar las hojas de los árboles en primavera o
como aletean los insectos. Pero quizá también esto debe ser
porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido sólo
parece insultar nuestros oídos y después de todo, ¿para qué sirve
la vida si el hombre no puede escuchar el grito solidario del
chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de
un estanque?. Soy un piel roja y nada entiendo.

Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la


superficie de un estanque, así como el olor de ese viento
purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de
pino. El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que
todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el
hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no
parece consciente del aire que respira; como un moribundo que
agoniza durante muchos días, es insensible al hedor. Pero si les
vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como
cosa aparte y sagrado, como un lugar donde hasta el hombre
blanco puede saborear el viento perfumado por las flores de las
praderas.

Por ello, consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Si


decidimos aceptarla, yo pondré una condición: el hombre blanco
debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a


miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por
el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no
comprendo como una máquina humeante puede importar más que
el búfalo al que nosotros matamos solo para sobrevivir.
¿Qué sería del hombre sin los animales?. Si todos fueran
exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad
espiritual: porque lo que le sucede a los animales también le
sucederá al hombre. Todo va enlazado.

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las
cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra
está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que
sepan respetarla.

Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros


que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le
ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo
se escupen a si mismos.

Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre, el hombre


pertenece a la tierra. Todo va enlazado.

Todo va enlazado, como la sangre que une una familia. Todo va


enlazado.

Todo lo que ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. El


hombre no tejió la trama de la vida; él es un solo hilo. Lo que hace
con la trama se lo hace a si mismo.

Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de


amigo a amigo, no queda exento del destino común. Después de
todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa
que quizás el hombre blanco descubra un día; nuestro Dios es el
mismo Dios.

Ustedes pueden pensar ahora que Él les pertenece lo mismo que


desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. El es
el Dios de los hombres y su compasión se comparte igual entre el
piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor indiscutible
para él y si se dañara se provocaría la ira del Creador.

También los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás


tribus.

Contaminarán sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus


propios residuos.
Pero ustedes caminaran hacia su destrucción rodeados de gloria,
inspirados por la fuerza de Dios que les trajo a esta tierra y que,
por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el
piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no
entendemos porqué se exterminan los búfalos, se doman los
caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques
con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las
exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el
matorral?. Destruido. ¿Dónde esta el águila?. Desapareció.

Termina la vida y empieza la supervivencia.

Jefe Seattle (1854)

Pensaste que el caballo era la causa de que anduviera


el carro con su carga. Mas sin las ruedas el pesado
carro no se movería. Y estas, sin la lisura del
pavimento, no podrían girar. Pero, ¿acaso sin el aire
andaría el carro? ¿Daría el caballo un paso privado de la
sustancia que lo nutre. Esta, ¿hubiera crecido sin el
trabajo del Sol que levantó las aguas del océano y
las derramó en la tierra? ¡Cuán difícil enumerar las
causas de una sola cosa que sucede! ¡Y algunos quieren
saber por qué y para qué fue creado el Universo!

Constancio Vigil

La vida es como todas las cosas, que no debe


deshacerlas sino el que pueda volverlas a hacer.
José Martí

Tenía una sensación de estar predestinado, como si mi


vida me hubiera sido asignada por el destino y mi
misión tuviera que ser realizada. Esto me daba una
seguridad interna. A menudo tenía la sensación de que
en todos los asuntos decisivos ya no me encontraba
entre los hombres, sino que estaba a solas con Dios.

Carl Jung

Cuando tratamos de averiguar lo que es cada cosa en sí,


la hallamos encadenada a todas las demás del universo.

John Muir

Todas las cosas del Universo están conectadas entre sí.


Al descomponerlas, se nos escapa lo esencial.

Andrew Matthews

Si te dedicas a lo que te hace dichoso, entras en una


pista que siempre ha estado ahí, esperándote, y la vida
que deberías vivir es la que estás viviendo. Cuando
puedes ver que es así, empiezas a conocer a gente que
está en el campo de tu felicidad y te va abriendo
puertas. Dedícate a lo que te haga dichoso y no temas,
se te abrirán puertas en lugares insospechados.

Joseph Campbell

La gente que viene a ti es la que necesitas para dar


curso a tu compromiso. Se abren las puertas, surge una
sensación de flujo y te encuentras actuando en un
campo de personas coherentes que tal vez ni siquiera
sean conscientes unas de otras. Ya no actúas
individualmente, sino dentro del despliegue del orden
generativo. Ésta es la totalidad no fragmentada del
orden implicado, de la que parecen surgir sucesos
discretos. A estas alturas, tu vida se convierte en una
serie de milagros predecibles.

Joseph Jaworski

SERVIR A LA VIDA

He llegado a valorar que un don del artista es la capacidad de ver


el mundo tal como es. La visión de su creación que tienen los
pintores o escultores es crucial, pero de nada vale si no pueden
observar con precisión cuál es el estado actual de su creación. La
mayoría de nosotros no somos capaces de percibir la realidad tal
como es. La mayor parte de lo que «vemos» está conformado por
nuestras impresiones, nuestra historia, nuestro equipaje, nuestros
prejuicios. No podemos ver a los demás tal como son porque
estamos demasiado ocupados reaccionando a nuestra propia
experiencia interna de lo que evocan en nosotros, de manera que
raras veces nos relacionamos directamente con la realidad.
Fundamentalmente nos relacionamos con recuerdos internos de
nuestra propia historia personal, estimulada y evocada por lo que
tenemos ante nosotros.

Cuando las cosas van mal, culpamos de la situación a los líderes


incompetentes, evitando así cualquier responsabilidad personal. Y
cuando la situación es desesperada, puede que nos descubramos
esperando que el gran líder nos rescate. En medio de todo esto,
perdemos de vista totalmente la cuestión más importante de qué
somos capaces de crear colectivamente.

El liderazgo consiste en aprender a conformar el futuro y existe


cuando la gente deja de ser víctima de las circunstancias y
comienza a participar en su creación. El liderazgo consiste en
crear un campo en el que los seres humanos profundicen
continuamente su comprensión de la realidad y sean capaces de
participar en el despliegue del mundo y con la creación de nuevas
realidades.

Nada cambiará en el futuro a menos que cambie radicalmente


nuestra manera de pensar. Éste es el verdadero trabajo de los
líderes. Tenemos unos modelos mentales del funcionamiento del
mundo muy arraigados, mucho más profundos de lo que podemos
imaginar. Es una locura pensar que el mundo pueda cambiar sin
que cambien nuestros modelos mentales.

La mayoría de nosotros arrastramos la carga de una profunda


resignación. Nos resignamos a creer que no podemos influir en el
mundo, al menos no en una escala que sea relevante. Por tanto,
nos centramos en la pequeña escala, donde creemos que
podemos ejercer cierta influencia. Estamos resignados a ser
absolutamente impotentes ante el gran mundo. Y cuando tenemos
un mundo lleno de personas que se sienten impotentes, tenemos
un futuro predeterminado. Por eso vivimos en un estado de
desesperanza y desamparo, en un estado de gran desesperación.
Y dicha desesperación es, en realidad, producto de nuestra forma
de pensar, una especie de profecía autorrealizada.
Estamos enganchados a la idea de que compromiso y actividad
son inseparables, Por eso, nos enrolamos en una corriente de
actividad continua, asegurándonos de que todos nos vean hacer
muchas cosas para que crean en la firmeza de nuestro
compromiso. Si nos mantenemos lo suficientemente ocupados,
quizá lleguemos a convencernos a nosotros mismos de que
nuestras vidas tienen cierto significado aunque, en el fondo,
sabemos que eso es imposible porque la desesperanza lo preside
todo, somos impotentes y de ninguna manera podemos afectar el
curso de las cosas.

Vivimos en un estado contradictorio de compromiso frenético, de


pedalear en el vacío, sabiendo que en realidad no vamos a
ninguna parte. Pero estamos aterrados ante la perspectiva de que
si paramos, nos hundiremos; nuestras vidas no tendrán sentido.

Todo lo que nos rodea está en continuo movimiento. No hay nada


en la naturaleza que se quede como está. Cuando miro a las hojas
del árbol, en realidad estoy viendo un flujo de vida. Dentro de un
par de meses esas hojas se habrán caído. En este mismo
momento están cambiando y dentro de poco tendrán otro color.
Dentro de poco estarán en el suelo. Dentro de poco serán parte de
otro árbol. No hay absolutamente nada en la naturaleza que se
quede tal cual.

Uno de los grandes misterios de nuestro actual estado de


conciencia es cómo podemos vivir en un mundo en el que
absolutamente nada está fijado y sin embargo percibir un mundo
de «fijación». Pero cuando empezamos a ver la realidad más como
es, nos damos cuenta de que nada es permanente , ¿cómo podría
estar fijado el futuro? ¿Cómo podríamos vivir en otro lugar que en
un mundo de continuas posibilidades? Esta toma de conciencia
nos permite sentirnos más vivos.

Parte del férreo grillete que mantiene la ilusión de fijación reside


en el hecho de que nos vemos a nosotros mismos y a los demás
como seres fijados. No te veo; sólo veo las imágenes
almacenadas, las interpretaciones, los sentimientos, las dudas, las
desconfianzas, los gustos y las aversiones que provocas en mí.
Cuando empezamos a aceptarnos mutuamente como seres
humanos legítimos, ocurre algo verdaderamente sorprendente.
Quizás éste sea el verdadero significado del amor, el poder del
amor, la capacidad de vernos mutuamente como seres humanos
legítimos.

Mi vida no puede dejar de tener significado, porque todo se está


desplegando continuamente y yo estoy conectado con ese
despliegue de formas que no puedo ni imaginar. No requiere un
esfuerzo de voluntad ni una habilidad especial y tampoco
aprendizaje o conocimientos. Realmente se trata de mi derecho de
nacimiento. Es el sentido de estar vivo. No tenemos que ganarnos
el sentido de nuestra vida porque es algo que ya está presente.

Cuando operamos en el estado mental en el que somos


conscientes de ser parte del despliegue, no podemos dejar de
estar comprometidos, es imposible. No hay nada que ocurra
accidentalmente. Todo lo que ocurre es parte de lo que tiene que
ocurrir en este mismo momento. Sólo cometemos los errores que
tenemos que cometer para aprender lo que tenemos que aprender
ahora mismo. Es un compromiso del ser, no del hacer.
Descubrimos que nuestro ser está inherentemente comprometido
ya que eso forma parte del proceso de despliegue. La única
manera de no estar comprometido es perder esa conciencia,
volver a caer en la ilusión de que no estamos participando en la
vida. Este descubrimiento nos lleva a un estado paradójico de
rendición integra, por la que nos rendimos al compromiso: pongo
en práctica mi compromiso escuchando y de ahí surge mi «hacer».
A veces los actos más comprometidos consisten en no hacer nada
más que sentarse y esperar hasta saber cuál es mi siguiente paso.

Empezamos a ver que pequeños movimientos en el momento y


lugar exactos desencadenan todo tipo de consecuencias. En lugar
de conseguir las cosas a través del esfuerzo y la fuerza bruta,
comenzamos a operar sutilmente. Empezamos a estar rodeados
por un flujo de significado. Comenzamos a darnos cuenta de que
ciertas cosas son atraídas repentinamente hacia nosotros de
maneras muy sorprendentes. Comienza a operar una estructura de
causas subyacentes, un conjunto de fuerzas, como si
estuviéramos rodeados por un campo magnético en el que los
imanes se alinearan automáticamente. Pero dicho alineamiento no
es espontáneo en absoluto, se trata simplemente de que los
imanes están respondiendo a un nivel de causalidad más sutil.
Cuando comenzamos a operar en este nuevo estado mental,
basado en otro tipo de compromiso, algo empieza a actuar a
nuestro alrededor. Podemos llamarlo «atracción»: es el atractivo
de la gente que está en un estado de rendición. No nos dedicamos
a discutir su resultado porque es directamente observable. En
gran medida así es como parece operar la sincronicidad dentro del
campo del compromiso profundo.

Peter Senge

Nada se puede entender de manera aislada, todo se tiene que ver como
parte de una totalidad unificada. Hablar de materia no viviente es una
abstracción. Las distintas personas no están separadas, están envueltas por
la totalidad y todas ellas son una manifestación de la totalidad. Parecen
separadas únicamente gracias a una abstracción. Todo está incluido en
todo lo demás. Todos somos uno. Todos estamos conectados. Estamos
conectados y operamos en campos vivientes de pensamiento y percepción.

No puedes pensar en la existencia como algo local. Tú eres toda la


humanidad. Ésa es la idea del orden implicado: que todo está envuelto en
todo. Todo el pasado está plegado en cada uno de nosotros de una manera
muy sutil. Si buscas en lo más hondo de ti, llegas a la esencia misma de la
humanidad. Cuando lo hagas, serás llevado a la profundidad de la
conciencia generadora, que es común a toda la humanidad y que tiene a
toda la humanidad plegada en sí. La capacidad individual de ser sensible a
la conciencia es la clave del cambio humano.

Actualmente, las personas crean barreras entre sí con su pensamiento


fragmentado. Cada uno opera separadamente. Cuando dichas barreras se
disuelven, entonces surge una única mente, donde todas las personas son
una unidad pero cada persona retiene su conciencia individual. La mente
una seguirá existiendo aunque esas personas se separen y, cuando se
vuelvan a juntar, será como si no se hubiesen separado. En realidad, lo que
opera entre la gente que está en interrelación mutua es una única
inteligencia. Las señales que se pasan de uno a otro son entendidas por la
misma conciencia. Todas esas personas son una. La separación existente
entre ellas no constituye un bloqueo.
Lo que está fuera de sitio en la mayoría de la gente es que tienen este
bloqueo: sienten que nunca podrán marcar la diferencia y por consiguiente
nunca afrontan esa posibilidad, es demasiado turbadora, terrorífica.

Toda la materia del universo está en constante movimiento. A un nivel que


no podemos ver existe una totalidad no fragmentada, un «orden
implicado» del que parecen surgir sucesos concretos. Todos los seres
humanos formamos parte de esa totalidad no fragmentada que se
despliega constantemente. Una de nuestras responsabilidades en la vida es
abrirnos y aprender, haciéndonos más capaces de sentir y de plasmar las
nuevas realidades emergentes.

David Bohm, físico

Ama tu oficio, tu estrella, a todo aquello para lo que


sirves,
en todo aquello en lo que realmente eres único entre
los hombres.
Esfuérzate en tu tarea como si de cada detalle que
piensas,
de cada palabra que dices, de cada pieza que colocas,
de cada golpe de tu martillo, dependiera la salvación de
la Humanidad.

Joan Maragall

La elección fundamental que permite el verdadero


liderazgo en todas las situaciones es la elección de
servir a la vida. Mi capacidad de liderazgo procede de
mi elección de permitir que la vida se despliegue a
través de mí. Es importante ver que el mundo está lleno
de posibilidades y pasar de la resignación a saber que
tenemos alternativas, pero si queremos participar en el
proceso de despliegue del universo, debemos dejar que
la vida fluya a través de nosotros en lugar de tratar de
controlarla. Había cambiado para siempre mi visión de
la interconexión del universo a través de un tejido de
vínculos invisibles. Me di cuenta de que pequeños
cambios en el lugar exacto pueden producir un impacto
en todo el sistema porque dichos cambios participan de
la totalidad ininterrumpida que une a todo el sistema.
Un acto aparentemente insignificante en una parte de
la totalidad crea resultados no locales que emergen
muy lejos. Conexiones que no vemos crean efectos a
distancia -«saltos cuánticos»- en lugares muy
sorprendentes para nosotros.

Joseph Jaworski

El hogar es ese lugar que no deberíamos tener que


ganarnos.

Robert Frost

El liderazgo es un estado de ser, no en el hacer. La más


importante decisión que el líder debe asumir es la de
servir y sin ella la capacidad de dirigir está
profundamente limitada. Esta elección no es una acción
en el sentido habitual de la palabra, no es algo que uno
haga, sino una expresión del propio ser. La esencia del
liderazgo es el deseo de servirnos mutuamente y de
servir a algo que está más allá de nosotros, un
propósito superior. En un mundo de relaciones en el que
la interrelación es el principio organizador del universo,
el liderazgo al servicio parece la forma más potente y
natural de pensar en la función del líder. El objetivo
último del viaje del líder servicial es encontrar los
recursos de carácter necesarios para realizar su
destino, encontrar la sabiduría y el poder para servir a
los demás.
Robert Greenleaf

En «El viaje al Oriente», el narrador emprende un viaje


junto a otros hombres en busca de la iluminación. Leo
es el sirviente que hace las tareas domésticas del
grupo, pero también les sustenta con su presencia, su
espíritu y su canción. El viaje dura años y las cosas van
bien en medio de todo tipo de fatigas hasta que Leo
desaparece y el grupo descubre que no puede seguir
adelante sin él. Se desorganizan, se pierden y el
narrador está a punto de morir. Después de vagar
durante años, el narrador acaba encontrando a Leo y es
llevado ante la orden que patrocinó el viaje. Allí
descubre que Leo, a quien conoció como sirviente, era
en realidad el director de la orden, su espíritu guía, un
líder grande y noble. Por la calidad de la vida interna
que expresa con su presencia, Leo ha servido para
elevar la moral del grupo y posibilitar su viaje.

Hermann Hesse

Existe un flujo común, una respiración común, todas las


cosas están en simpatía.

Arthur Koestler

Cuando la mayoría de los remeros hablaban de los


momentos perfectos que pasaban dentro del bote, no
solían referirse tanto a ganar una carrera como a la
sensación reinante cuando los ocho remos estaban en el
agua a la vez y la sincronización era casi perfecta. En
momentos así, la barca parecía volar sobre el agua. Los
remeros decían que habían cogido el ritmo.

David Halberstam

Cuando estamos en contacto con nuestra «naturaleza


abierta», nuestro vacío, ejercemos una enorme
atracción hacia otros seres humanos. Hay un gran
magnetismo en el estado de ser y si los demás están en
ese mismo espacio o acercándose a él, resuenan con
nosotros y las puertas se nos abren inmediatamente.
Esa capacidad es parte del orden natural y es una
manifestación de algo que no hemos visto antes, no de
algo que nosotros no tengamos. Este estado está
disponible para todos nosotros y sin embargo es el
mayor de todos los tesoros humanos. Este estado, en el
que conectamos profundamente con los demás y las
puertas se abren, nos está esperando. Es como una
ilusión óptica. Lo único que tenemos que hacer es mirar
de soslayo y ver que ha estado ahí en todo momento,
esperándonos. Todo lo que tenemos que hacer es ver la
unidad que somos.

Tenemos la oportunidad de permanecer en un «estado


de rendición», sabiendo que cualquier cosa que
necesitemos estará disponible en el momento de
encontrarnos con nuestro destino. En este punto
alteramos nuestra relación con el futuro. Cuando
estamos en este estado de ser fundamentalmente
abierto e interconectado, esperamos expectantes y con
una aguda conciencia a que se presente el centímetro
cúbico de suerte. Y cuando esto ocurre, debemos actuar
con la velocidad del rayo y casi sin razonamiento
consciente. En este punto es donde se unen nuestra
libertad y nuestro destino; así creamos el futuro que
viviremos.

Francisco Varela

He llegado a reconocer la evolución no sólo como un


proceso activo que experimentamos continuamente,
sino como algo que puedo guiar mediante las elecciones
que hago.

Jonas Salk
Mientras los demás cuentan sus imposibilidades, yo
cuento mis posibilidades.

Kim Woo Choong

La libertad y el destino están solemnemente prometidos


uno al otro y ligados por el significado.

Martin Buber

LA SEMILLA DEL DESTINO

Durante la Segunda Guerra Mundial, fui piloto de guerra de la fuerza


aérea norteamericana. En medio de una batalla aérea librada a corta
distancia de la costa italiana, puse fuera de combate a un avión italiano
cuyo piloto pudo arreglárselas para saltar en paracaídas. En lugar de
alejarme volando, que era lo que probablemente debería haber hecho
porque tenía una cantidad limitada de combustible, esperé para
asegurarme de que el chaleco salvavidas del piloto se hinchaba y de que
estaba a salvo.

A continuación pedí ayuda por radio para el piloto abatido y volé en


círculos a su alrededor hasta que esta llegó. Cuando nuestra gente por fin
recogió al piloto italiano, di un paso rasante haciendo el signo del pulgar
hacia arriba, signo que el italiano devolvió. Mientras me alejaba volando,
moví las alas de mi aeroplano haciendo un gesto de despedida.

Al acabar la guerra, volví a Filadelfia. Un día me llegó una carta del piloto
italiano, que había conseguido localizarme por el número que figuraba en
las alas de mi avión. En ella, el piloto me preguntaba si podíamos
encontrarnos y le dije que sí.
Cuando por fin nos conocimos, el italiano me dijo: «Sabes, me salvaste la
vida y siento que me gustaría seguir en conexión contigo. Me gustaría que
trabajásemos juntos. Mi familia tiene una fábrica de productos de cuero.
¿Te gustaría ser mi socio?»

Y así, desde la guerra, el italiano y yo hemos sido copropietarios de un


negocio de éxito que manufactura bolsos y zapatos en Italia y los vende por
Europa y Estados Unidos; somos amigos íntimos además de socios
comerciales.

Manny Deitz

Cuando vivimos valorando las coincidencias y sus significados, nos


conectamos con el campo subyacente de posibilidades infinitas. Aquí
empieza la magia. Este es un estado de sincronicidad, en el que es posible
alcanzar el cumplimiento espontáneo de todos nuestros deseos. Se requiere
que ingresemos en la profundidad de nuestro interior y, al mismo tiempo,
que tomemos conciencia de la intrincada danza de coincidencias que hay
afuera, en el mundo físico. Requiere comprender la naturaleza profunda
de las cosas, reconocer la fuente de la inteligencia que crea, sin cesar,
nuestro Universo y mantener la intención de aprovechar las oportunidades
específicas de cambio conforme se presenten.

La vida depende en gran medida de los encuentros fortuitos, los giros del
destino o los caminos que súbitamente doblan en una nueva dirección y
puedes llegar a comprender el papel que las coincidencias han
desempeñado en tu vida. Puedes ver que si un pequeño detalle hubiera sido
diferente, la historia sería otra, con otras personas, en otro empleo o con
una trayectoria de vida totalmente distinta.

Aunque concibas a tu vida como completamente planeada, hay sucesos que


moldean tu destino de una manera que nunca imaginaste. Las
coincidencias y otros pequeños milagros que ocurren de manera cotidiana,
son pistas de que el Universo te reserva planes mucho más grandes de lo
que jamás soñaste.
Todos estamos inmersos en una red de coincidencias que nos inspira y nos
ayuda a dar rumbo a nuestras vidas. Sin embargo, identificar la red de
coincidencias de nuestras vidas es sólo el primer peldaño para comprender
y vivir la sincronicidad. El siguiente paso consiste en tomar conciencia de
las coincidencias mientras ocurren. Es fácil verlas en retrospectiva, pero si
las descubres en el momento en el que suceden, estarás en una mejor
posición para aprovechar las oportunidades. La conciencia se traduce en
energía; mientras más atención prestes a las coincidencias, es más
probable que aparezcan, lo que significa que cada vez tendrás un mayor
acceso a los mensajes que se te envían sobre el rumbo que debe tomar tu
vida.

Al final tomas plena conciencia de la interrelación de todas las cosas, de


cómo cada una influye en la otra, de cómo están sincronizadas entre sí.
Estar en sincronía significa operar al unísono, como unidad; todo ocurre
simultáneamente y responde a una gran inteligencia omnipresente que
reside en el corazón de la naturaleza y que se manifiesta en cada uno a
través de lo que llamamos alma.

Cuando aprendemos a vivir desde el alma, tomamos conciencia de los


exquisitos patrones y ritmos sincrónicos que gobiernan la vida.
Comprendemos los infinitos recuerdos y experiencias que nos han
convertido en quienes somos ahora. El temor y la ansiedad desaparecen
cuando observamos el mundo conforme se desarrolla. Identificamos la red
de coincidencias que nos rodea y nos damos cuenta de que hasta los
sucesos más pequeños tienen un significado. Descubrimos que al prestar
atención e intención a estas coincidencias, podemos conseguir resultados
específicos. Establecemos contacto con todos y con todo lo que existe en el
Universo y reconocemos el espíritu que nos une a ellos. Revelamos la
maravilla oculta en nuestro interior y nos deleitamos en nuestra gloria
recién descubierta. Conscientes, convertimos nuestra vida en la expresión
infinitamente creativas para la que fue creada y con ellos vivimos nuestros
sueños más profundos y nos acercamos a la iluminación. Este es el milagro
de la sincronicidad.

Los milagros no son sólo posibles, sino abundantes; pueden ocurrir todos
los días, en cada momento de tu vida. Las semillas de un destino perfecto
están latentes en tu interior. Libera su potencial y vive una vida más
maravillosa que cualquier sueño.

Deepak Chopra
¿Qué mano maestra mueve el brocha que pinta las
violetas colinas?
¿Cuál alfarero esculpe la dorada arena y viste las
floreadas colinas?
¿De cuál acuarela saca cada sombra y tono
creando aquí la brizna más fina y allá la vista más
majestuosa
donde aun las flores más pequeñas del desierto atrapan
la luz matinal
y el pájaro cantor pasa las horas entonando himnos de
gloria?
¡Quizás nunca halle la respuesta porque la Naturaleza
guarda su secreto
pero lo que da forma a las violetas colinas también llena
mi corazón de amor!

Donna Miesbach

El pensamiento causal es lineal, intentamos buscar en


nuestra mente el origen de por qué han funcionado los
efectos coordinados. El pensamiento sincrónico es
pensar en campos donde nos preguntamos qué es
posible que suceda a la vez de una forma coherente en
el mismo momento o qué suele suceder a la vez en el
tiempo.

Marie-Louise Von Franz

Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo de ti.


Hector Reyes

Como individuos que somos, formamos parte del Todo,


no somos el Todo.

Fritjof Capra

El hombre y el universo se hallan unidos por una


indisoluble relación de diálogo y complicidad, en la que
se responden de manera mutua e instantánea.

Roberto Crema

Cuando quieres algo, todo el Universo conspira para


que realices tu deseo.

Seas quien fueres o lo que hagas, si deseas algo con


firmeza, es porque ese deseo nació antes en el alma del
Universo. Y es tu misión en la Tierra.

Siempre existe en el mundo una persona que espera a


otra, ya sea en el medio del desierto o en medio de una
gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus
ojos se encuentran, todo el pasado y todo el futuro
pierden completamente su importancia y sólo existe
aquel momento.

Escucha a tu corazón. Él conoce todas las cosas porque


viene del Alma del Mundo y un día retornará a ella.
Si escucha a su corazón, una persona se deslumbra ante
el misterio de la vida, está abierta a los milagros y
siente alegría y entusiasmo por lo que hace.

En nuestras plegarias siempre hablamos de nuestras


equivocaciones y de lo que quisiéramos que nos
sucediera. Pero el Señor ya sabe todo eso y a veces sólo
nos pide que escuchemos lo que el Universo nos dice. Y
que tengamos paciencia.
Debemos aprovechar cuando la suerte está de nuestro
lado y hacer todo por ayudarla de la misma manera en
que ella nos está ayudando a nosotros.

Cuando se viaja en pos de un objetivo es muy


importante prestar atención al Camino. El Camino es el
que nos enseña la mejor forma de llegar y nos
enriquece mientras lo estamos recorriendo.

Todas las personas al comienzo de su juventud saben


cuál es su Leyenda Personal. En ese momento de la vida
todo es claro, todo es posible y no tienen miendo de
soñar. No obstante, a medida que el tiempo va pasando,
una misteriosa fuerza trata de convencerlas de que es
imposible realizar esa Leyenda Personal.

Las palabras de Dios están escritas en el mundo que


nos rodea. Basta prestar atención a lo que sucede en
nuestra vida para descubrir en cualquier momento del
día, donde esconde Él sus palabras y su voluntad.

Un Guerrero de la Luz cree. Y porque cree en milagros,


los milagros comienzan a suceder. Porque tiene la
certeza de que su pensamiento puede cambiar su vida,
su vida comienza a cambiar. Porque está seguro de que
encontrará el amor, ese amor aparece.

Paulo Coelho
EL COMIENZO DEL VIAJE
A mis cuarenta y un años de edad, el mundo empezó a desmoronarse a mi
alrededor. Cuando entraba en mi estudio, irrumpió Fran y me
dijo:«Siéntate, tengo algo muy importante que decirte».

Me senté y ella me dijo:«Joseph, quiero el divorcio. Estoy enamorada de


otro».

Aquello me cogió absolutamente por sorpresa. Fran había estado


acudiendo a clase en la Universidad de Houston, donde había conocido a
alguien y con quien había estado viéndose.

Al acabar la conversación añadió:«Quiero que te vayas de casa esta misma


noche». No recuerdo gran cosa de aquella conversación, porque creo que
estaba totalmente conmocionado, pero en medio de mi estupor sentía una
mezcla de ira, confusión, traición y miedo. Estas sensaciones llegaban a mí
en grandes oleadas, predominando la incredulidad y desesperación. Mi
matrimonio se había acabado después de veinte años: ya, punto y aparte.

Hice las maletas y me dirigí a un motel. Me sentía humillado y no quería


que nadie me viera. Me sentía totalmente solo y devastado. No sólo estaba
perdiendo a mi esposa y a mi hijo, sino que todo mi plan de existencia
estaba hecho añicos. Era como si alguien lo hubiera aplastado de un
martillazo, destruyéndolo en un instante.

En los días siguientes, a primera hora de la mañana y por la noche,


prefería estar solo, mirándome a mí mismo y, en muchos sentidos no me
gustaba lo que veía. A medida que contactaba conmigo mismo y mis
sentimientos, el dolor de la pérdida y la confusión se acumulaban en mí y
acababan expresándose. Seguía tocando fondo una y otra vez y las
emociones fluían hacia la superficie.

Comencé a escribir un diario de mis reflexiones para descubrirme a mí


mismo, entender quién era. Este proceso puso orden en mi mente y aportó
coherencia a mi conciencia, me daba una paz y una comprensión que no
hallaba en ninguna otra actividad. Los diálogos conmigo mismo llegaron a
ser preciosos para mí. Los ratos de soledad eran una purificación necesaria
en medio de la crisis. Cuando miro atrás, me doy cuenta de que en esos
momentos de diálogo silencioso obtuve importantes comprensiones que
guiaron las elecciones que fui haciendo en mi vida.

A medida que mis pensamientos se fueron aclarando, pude expresar


espontáneamente el dolor a través de un llanto que me salía de las
entrañas. Quizás lloraba por la pérdida de mi familia, pero también por el
tipo de vida irreflexiva que había llevado hasta entonces. O tal vez
estuviera liberando toda la pena acumulada durante años. Pero lo más
probable era que me estaba permitiendo sentir de verdad por primera vez.

En los meses siguientes empecé a abrirme gradualmente a los sentimientos


y también empecé a valorar cada día como algo precioso. Anteriormente
no había experimentado la vida de esa forma. Los años eran borrosos,
apenas había subidas o bajadas que fueran reales. Había pasado muy
buenos momentos, pero, curiosamente, empecé a sentir que había vivido
una vida muy mediocre. Ahora las experiencias cumbre eran muy intensas,
ardían en mi memoria aunque no se tratase de grandes eventos.

En momentos así, sentía repentinos éxtasis de armonía que me


transfiguraban. Empecé a reflexionar sobre mi forma de vivir, hacia dónde
me dirigía y qué quería de la vida. Cuando viajaba hablaba con otra gente
tratando de averiguar si lo que sentía respecto a mí mismo era compartido
por otros. Descubrí que la mayoría de la gente de mi generación que había
triunfado se sentía como yo: tenían casi todo lo que deseaban en cuanto a
bienes materiales, pero en realidad no estaban viviendo su vida, no eran
verdaderamente libres. Querían destacar, marcar la diferencia, querían
contribuir, pero estaban inmovilizados por el miedo y la necesidad de tener
cada vez más bienes materiales. Es la necesidad de «tener» en lugar de
«ser».

Descubrí que en realidad la gente no tiene miedo de morir, sino de no


haber vivido, de no haberse tomado en serio el propósito superior de su
vida, intentando al menos plasmarlo y marcar la diferencia en el mundo.

Años más tarde me di cuenta que aquellos momentos habían sido el


comienzo de un nuevo camino existencial, de un viaje interno. Aquellos
momentos de apertura me llevaron a tomar una senda totalmente distinta
a la anterior, una nueva manera de ser. Los elementos esenciales de mi vida
cambiaron completamente. En lugar de controlar mi vida, acabé
aprendiendo lo que significa dejar que la vida fluya a través de mí. Cuando
no se controla, las subidas y bajadas son más intensas y yo sentía que
corría muchos más riesgos que antes. Este tipo de vulnerabilidad era
consustancial a la senda de que el camino se hace al andar.

Joseph Jaworski
Los milagros ocurren todos los días en nuestras vidas. Brotan desde su
fuente oculta, nos rodean de oportunidades y desaparecen. Son las estrellas
fugaces de la vida cotidiana. Estas estrellas son tan poco frecuentes que nos
parecen mágicas, pero la verdad es que surcan el cielo de manera
constante. Sólo que no las notamos durante el día porque estamos
deslumbrados por la luz del sol, y en la noche únicamente son visibles si
volteamos hacia el lugar correcto, en un cielo oscuro y despejado.

Aunque los consideramos extraordinarios, los milagros también surcan


nuestra conciencia todos los días. Podemos optar por percibirlos o
ignorarlos, sin reparar en que nuestro destino puede pender de un hilo.
Sintoniza con la presencia de los milagros y al instante la vida se
transformará en una experiencia deslumbrante, más maravillosa y
emocionante de lo que jamás imaginaste; ignórala, y una oportunidad se
habrá ido para siempre. Más allá de tu ser físico, de tus pensamientos y
emociones, en tu interior hay un reino que es potencial puro donde todas
las cosas son posibles, incluso los milagros.

Las coincidencias dirigen y dan forma a nuestras vidas; todos hemos


experimentado sucesos que pueden considerarse increíbles y asombrosos.
Los podemos considerar como meras coincidencias pero son igualmente
atisbos de lo milagroso; podemos considerarlos sucesos azarosos en un
mundo caótico y desecharlos o podemos reconocerlos como
acontecimientos potencialmente cruciales.

Cada coincidencia es un mensaje, una pista sobre un aspecto particular de


nuestras vidas que requiere atención.
La voz tranquila y sosegada en nuestro interior o un sentimiento visceral
respecto de algo o alguien son formas de comunicación a las que debemos
hacer caso. Las coincidencias también son mensajes de este tipo. Si prestas
atención a las coincidencias de la vida, podrás aprender a escuchar sus
mensajes claramente; si comprendes las fuerzas que moldean las
coincidencias, puedes llegar a influir en éstas y crear un conjunto propio de
coincidencias significativas, aprovechar las oportunidades que te ofrezcan
y experimentar la vida como un milagro en constante desarrollo que
inspira admiración en todo momento.

Casi todos vamos por la vida con un poco de temor, de preocupación y


nerviosismo. Somos como niños que juegan a las escondidas: queremos que
nos hallen pero esperamos que no lo hagan. Nos preocupamos cuando las
oportunidades se acercan demasiado y nos ocultamos en las sombras
cuando el temor nos desborda.

Esta no es la manera adecuada de vivir; las personas que comprenden la


verdadera naturaleza de la realidad, pierden todo temor o aflicción. Las
preocupaciones desaparecen. Una vez que comprendemos cómo funciona
la vida –el flujo de energía, información e inteligencia que dirige cada
momento- empezamos a percatarnos del increíble potencial de ese
momento. Las cosas mundanas simplemente dejan de molestarnos. Nos
volvemos alegres y nos sentimos llenos de dicha. Además encontramos más
coincidencias en nuestra vida.

Deepak Chopra

Tú eres lo que tu deseo más profundo es.


Como es tu deseo, es tu intención.
Como es tu intención, es tu voluntad.
Como es tu voluntad, son tus actos.
Como son tus actos, es tu destino.

Upanishad

Dos monjes observan una bandera ondear al viento.


Uno dice:«La bandera está ondeando» y el otro afirma:
«No, el viento se está moviendo». Su maestro se acerca
y uno le pregunta:«¿Quién tiene razón? Yo digo que la
bandera se está moviendo; él dice que es el viento el
que se mueve». El maestro contesta:«Ambos están
equivocados. Sólo la conciencia se etá moviendo;
cuando la conciencia se mueve, crea el mundo con su
imaginación».

Relato Zen

El azar favorece a la mente preparada.

Louis Pasteur

Ser es un modo de estar en el mundo. Tiene que ver con nuestro carácter, con
nuestra orientación general hacia la vida; es un estado de actividad interna. Por
primera vez en la historia, la supervivencia física de loa especie depende de un
cambio radical del corazón humano. Es la llamada a un servicio que requiere mucho
coraje: dejar lo que tenemos y avanzar, y aunque tengamos miedo, no sucumbir a él.
Es una llamada a redefinir nuestras posibilidades, a ver una visión de un nuevo
mundo y a estar dispuestos a emprender, paso a paso, lo que sea necesario en
términos concretos para realizar esa visión.

Erich Fromm

La totalidad es necesaria para la comprensión de las


partes de la misma forma que las partes son necesarias
para la comprensión del todo.

Principio de Mach

El hombre libre es el que ejerce su voluntad sin una


autovoluntad arbitraria. Cree en el destino y cree que
este necesita de él. El destino no lo mantiene en una
posición infantil sino que le espera, y el hombre debe ir
hacia él aun sin saber dónde se encuentra. Pero sabe
que debe ir a su encuentro con todo su ser. El resultado
no depende de la decisión que tome, pero lo que tiene
que venir sólo vendrá cuando él lo decida, o cuando sea
capaz de aplicar su voluntad. Debe sacrificar su
pequeña voluntad atada, que está controlada por cosas
e instintos, a su gran voluntad, que se rinde al destino
del ser. Entonces él ya no interviene, pero tampoco deja
que las cosas ocurran sin más. Escucha lo que va
emergiendo de sí mismo, el curso del ser en el mundo,
pero no para sentirse apoyado por él, sino para
plasmarlo tal como él desee.

Martin Buber

Todo empieza en ti y en mí.

David Bohm
SINCRONÍA DE AMOR 1

Hice un viaje por Estados Unidos con mi hijo para visitar diversas
universidades. Estábamos en el aeropuerto O' Hare e íbamos
corriendo por uno de los abarrotados pasillos en un esfuerzo por
llegar a nuestro avión que estaba a punto de salir. Joey y yo
corríamos a la misma altura, tratando de abrirnos paso entre la
multitud. Un poco por delante de nosotros percibí a una mujer muy
hermosa que caminaba rápidamente hacia donde estábamos.
Cuando estábamos a pocos metros, la miré a los ojos, unos ojos
preciosos. Me paré en seco y, mientras pasaba a mi lado, me di la
vuelta y me dije: «Tengo que dirigirme a ella. La conozco de algo».
Me quedé absolutamente anonadado. Era algo muy misterioso,
casi como si la vida futura que iba a vivir con ella me hubiera sido
revelada. Algo me hablaba desde el futuro, desde lo que iba a ser.
Tenía que ver con el misterio y con la trascendencia del tiempo.

Mientras se alejaba, me quedé allí parado, mirando en la dirección


que había tomado. Joey había seguido corriendo hacia delante y
cuando se dio cuenta de que yo no seguía, volvió corriendo hacia
donde estaba y me tiró del brazo: «Por Dios, papá, ¿qué haces?
Vamos a perder el avión. ¡Vámonos!». Me volví hacia Joey y le dije:
«Joey, hay momentos en los que un hombre tiene que hacer lo que
tiene que hacer. Sigue adelante y coge ese avión. Yo cogeré el
siguiente. Ya me las arreglaré para encontrarte». Cuando lo pienso
ahora, quizás fue la cosa más irresponsable que un padre podía
hacer en esas circunstancias, pero en aquel momento actuaba por
instinto y no sentía ni rastro de culpabilidad.

Sin mediar más palabras, me di la vuelta y empecé a correr detrás


de la mujer. La encontré en la puerta de «American Airlines», a
punto de tomar el avión para Dallas. Llegué a ella justo en el
momento en que estaba dándole el billete al empleado de la puerta
y agarrándola del brazo, tiré de ella. Le dije: «Perdona, pero tengo
que hablar contigo. Ven, por favor». La mujer dio un paso atrás,
hacia la rampa, y antes de que pudiera decir nada le pregunté:
«Dime, ¿estás casada?». Ella me miré y dijo: «No, ¿y tú?».

Un tanto aturdido le dije: «Bueno, por supuesto que no, pero mira,
yo vivo en Londres y ya sé que no nos hemos encontrado nunca,
pero siento que te conozco de algo. Necesito tu nombre y tu
número de teléfono para poder contactar contigo».

La mujer me miró y sin decir nada sacó una tarjeta y anotó el


número de su casa, me lo dio y dijo: «Me encantaría aprender más
cosas sobre Londres».

El embarque de su vuelo estaba a punto de concluir y, tras ese


breve intercambio, subió al avión. Yo me quedé allí unos
momentos, después me di la vuelta y me di cuenta de que Joey
había estado a mi lado, observándolo todo. Mientras corríamos
para intentar coger nuestro avión, traté de explicarle lo sucedido
pero no pude. Llegamos a nuestro hotel bastante tarde y anoté en
mi diario: «Hoy he conocido a una mujer que se llama Mavis
Webster en el aeropuerto O' Hare. Era preciosa y aunque sólo
estuve con ella dos o tres minutos antes de que montara en su
avión, tengo una sensación de lo más curiosa. En su presencia he
sentido una gran calidez. En un momento nuestros ojos se
cruzaron, fue algo espiritual. Cuando corría tras ella era como si
todo lo demás no importara. Apenas puedo describirlo. Es muy
misterioso, pero tengo toda la sensación de que es amor.

Mavis era productora y presentadora de un programa de


televisión; la noche antes de salir para Chicago había tenido un
sueño y una intensa premonición sobre un encuentro con un
hombre que jugaría un papel significativo en su vida. Mientras
estaba en Chicago y después de haber concluido sus asuntos se
había dedicado a visitar una serie de amigos y había asistido a un
par de fiestas. Cada vez que conocía a un hombre se preguntaba si
sería el esperado, pero éste no acaba de materializarse. Su última
noche en Chicago, justo antes de salir hacia el aeropuerto, contó
el sueño a su amigo y le dijo que se sentía decepcionada de que
no se hubiera plasmado en la realidad. Y a la mañana siguiente yo
la agarré por el brazo justo antes de subir al avión.

Unas dos semanas después nos vimos para comer en Dallas. Fue
mágico. Pasamos el resto del día hablando de nuestras
esperanzas y de nuestros sueños para el mundo. Hablamos del
misterio que había rodeado nuestro encuentro y de los dones que
ella tenía, de la agudeza de su percepción y de su intuición.
Cuanto más tiempo pasábamos juntos y más hablábamos, más
teníamos la extática sensación de que las fronteras se hacían más
tenues, se difuminaban. No sólo nos identificábamos el uno con el
otro, sino con el mundo entero.

Poco después Mavis se trasladó a Houston y en el plazo de un año


ya estábamos casados. Su amor por mí era sincero y genuino, e
implicaba un compromiso de apoyarme de por vida, favorecer mi
crecimiento espiritual y la realización de mi sueño. A eso se
comprometió y eso es lo que ha hecho. Yo sentía una profunda
necesidad de hacer el mismo compromiso con ella y rezo cada día
para tener la fuerza de poder cumplirlo.

En el mismo momento en que luchamos por conseguir una


sensación de autonomía personal, nos vemos atrapados en
fuerzas que son más amplias que nosotros mismos, por lo que al
mismo tiempo que somos protagonistas de nuestras vidas,
participamos de manera importante en un drama más amplio.

Sentí que en aquel momento de mi vida estaba trabajando en el


flujo de las cosas, en armonía con el despliegue natural de todo el
sistema, y que seguiría moviéndome de ese modo. Al actuar desde
la creencia de que era parte de un todo mayor y conservar al
mismo tiempo la paciencia, la flexibilidad y una conciencia
agudizada me llevó a todo tipo de incidentes imprevistos,
encuentros y apoyo material con los que ningún hombre podría
haber soñado.
Joseph Jaworski

¡Qué lindo destino el mío


si lluvia pudiera ser!
¡Besar la tierra sedienta,
y entre las piedras correr!

La lluvia tiene un destino


que yo quisiera tener.
El sol la lleva a los cielos
para ser lluvia otra vez.

Atahualpa Yupanqui

Tienes que prestar mucha atención a la conciencia. Ésta


es una de las cosas que nuestra sociedad ignora. Se
asume que la conciencia no requiere atención. Pero la
conciencia es lo que da la atención. La conciencia
misma requiere una conciencia muy alerta porque de
otro modo simplemente se destruye a sí misma. Es un
mecanismo muy delicado. Estás a punto de realizar un
movimiento creativo. Simplemente ve con él. No puedes
abordarlo de una manera fija de la misma forma que no
tendrías una idea fija si te estuvieras preparando para
pintar una gran obra de arte. Permanece alerta, sé auto
consciente, de manera que, cuando se presente la
oportunidad, puedas estar a la altura.

David Bohm, físico


Estás en un cuarto totalmente a oscuras y tienes una
linterna en la mano. Enciendes la linterna y ves que hay
una hermosa pintura que cuelga de la pared. Tal vez
pienses:«Es una obra de arte maravillosa, pero ¿es todo
lo que hay?». En ese momento, el cuarto se ilumina
desde arriba. Miras a tu alrededor y descubres que
estás en un museo de arte, rodeado por cientos de
pinturas, cada una más hermosa que la anterior.
Conforme estas posibilidades se revelan, te das cuenta
de que tienes una cantidad colosal de obras de arte que
puedes estudiar y amar. Dejas de estar limitado a ver
sólo una pintura iluminada por la débil luz de una
linterna. La sincronicidad enciende las luces, nos da la
capacidad de tomar decisiones auténticas, en vez de ir
por la vida adivinando ciegamente; nos permite ver
significado en el mundo, comprender la conexión de
todas las cosas, elegir la clase de vida que queremos
vivir y cumplir nuestro destino espiritual y transformar
nuestras vidas de acuerdo con lo que queremos.

Deepak Chopra

Si uno avanza con seguridad en la dirección de sus


sueños, se encontrará con el éxito insospechado en el
momento menos esperado.

Henry David Thoreau


PRINCIPIO DE SINCRONICIDAD
El universo es más milagroso de lo que suponías. Todo está
planeado tan exquisitamente que en cualquier momento dado
todos recibimos de los demás actores de nuestra vida las
enseñanzas que necesitamos. Los maestros espirituales
enseñaban que todo es uno; que el progreso tuyo es el progreso
mío, que tu aflicción es mi aflicción. También decían que todo
estaba relacionado, a determinado nivel. El concepto no es fácil de
entender, pero explica por qué, cuando nosotros cambiamos, todo
cambia a nuestro alrededor.

El cambio mental consiste en pasar de ver un mundo hecho de


cosas a ver un mundo de posibilidades, abierto y
fundamentalmente hecho de relaciones. Cuando ocurre este
cambio fundamental, nuestro sentido de la identidad también
cambia y empezamos a aceptarnos mutuamente como seres
humanos legítimos.

Después, cuando aceptamos este cambio fundamental,


empezamos a vernos como parte del despliegue; también vemos
que es prácticamente imposible que nuestras vidas carezcan de
significado.

Operando en ese estado mental y de ser distintos, llegamos a una


sensación muy diferente de lo que implica estar comprometido.
Cuando empieza a operar este nuevo tipo de compromiso, hay un
flujo a nuestro alrededor. Las cosas parecen ocurrir sin más.
Cuando estamos en un estado de compromiso y rendición,
empezamos a experimentar lo que a veces se ha dado en llamar
«sincronicidad».

La sincronicidad es un principio de conexión no causal, una


coincidencia significativa de dos o más sucesos en la que esta
implicado algo más que la posibilidad aleatoria. Es la ocurrencia
simultánea de unos eventos que corresponden a un mismo
sentido, sin que haya entre ellos relación de causa y efecto.

Los acontecimientos sincronizados son una señal de que nos


hallamos recorriendo el sendero adecuado, y también nos dicen
cuándo no es así; al nivel más profundo, nos demuestran que no
somos meros observadores, sino participantes de una red
cósmica interconectada.
A veces, yendo de compras, te encuentras por casualidad con
alguien con quien necesitabas hablar pero a quien no había
manera de encontrar. Ambas partes han sido llevadas a esa tienda
de manera «coincidente» al mismo tiempo, y todo ocurre de un
modo que está más allá de la mente racional. Puedes tomártelo
como una simple coincidencia o puedes reconocer de lo que se
trata: de la misteriosa interacción de nuestro poderoso
inconsciente en el mundo físico, sobre todo si más tarde recibe
otras señales que le indican que hace lo correcto.

La sincronicidad es un resultado. Es importante comprender las


causas subyacentes de la sincronicidad porque, si no lo hacemos,
podríamos intentar producirla de la misma manera que intentamos
controlar el resto de nuestra vida. La gente tiene a elevar la
sincronicidad a la categoría de una experiencia mágica.

Este fenómeno es algo muy terrenal como el agua que fluye ladera
abajo debido a la atracción de la gravedad, aunque nadie sabe
exactamente cómo funciona la gravedad, podemos observar sus
resultados. En el delicioso fluir de esos momentos parece que nos
ayudaran unas manos ocultas, el que crea las condiciones para
los «milagros predecibles».

Si admitimos la idea de la sincronicidad, entonces nuestra vida


tiene sentido, todo acontecimiento de ella y toda persona que
intervenga obedecen a un sentido y no nos sentimos como
víctimas.

Mientras nos diferenciemos de los demás es fácil echarles la culpa


de lo que nos pasa; si admitimos que estamos conectados,
tendremos que asumir más responsabilidades, incluso cara a los
demás.

Las personas felices y eficaces abrazan este concepto de


«unidad». Para ellas todo lo que ocurre contribuye al sentido de su
vida. Confían en que las circunstancias se sincronizarán a su
favor. Los individuos eficaces no participan de la opinión de que la
vida es una lotería.

Compilado por Elias Benzadon


Todos nosotros, seamos guerreros o no, tenemos un
centímetro cúbico de suerte que surge frente a
nuestros ojos de vez en cuando. La diferencia entre el
hombre común y el guerrero es que el guerrero es
consciente de esto, y una de sus tareas es estar alerta,
esperando deliberadamente, de manera que cuando
surge este centímetro cúbico tenga la velocidad
necesaria, la valentía, de atraparlo.

Carlos Castaneda

El viaje del héroe es el viaje de cualquiera de nosotros


que elige buscar su verdadero destino.

Joseph Campbell

Cuando estamos listos, el universo siempre nos muestra


lo que necesitamos saber. La sincronicidad sólo ocurre
cuando las personas, los animales o los objetos tienen
una relación estrecha, cuando están inmersos.

Deepak Chopra

Cada elemento del cosmos está positivamente


entretejido con los demás. Todo el Universo permanece
unido, y la única forma de verlo es comprenderlo como
un todo, una unidad.
Teilhard de Chardin

Sabemos al menos una cosa.


La Tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece
a la Tierra.
Sabemos esto.
Todas las cosas están ligadas como la sangre que une a
una familia.
Todas las cosas están entrelazadas.
Todo lo que le suceda a la tierra le sucederá a los hijos
de la Tierra.
El hombre no es quién tejió la trama de la vida;
es sólo un hilo en ella.
Todo lo que le hace a la trama se lo hace a él mismo.

Jefe Seattle

No deja de ser una hazaña bastante milagrosa eso de


que seis mil millones de personas se encuentren
siempre en el lugar y en el momento justo para recibir
las unas de las otras esas lecciones que necesitan.
Asombroso, pero quizá no tan diferente de la
cooperación de miles de millones de células diferentes
en un mismo organismo.

Andrew Matthews

La única forma de experimentar que mi vida carece de


significado es dedicarme en cuerpo y alma a repetirme
que carece de significado.

Peter Senge
La fe es la capacidad de lograr los llamados milagros y
de muchos misterios que no pueden ser explicados por
la lógica o por la ciencia.

José Ramón Díaz Fonseca

LA HORA DEL DESTINO

Una pareja de New Jersey tenía un invernadero junto a su casa, el


cual estaba repleto de flores, incluso de narcisos, muy difíciles de
cultivar en invernadero.

Una tarde de Enero la pareja salió de casa para acudir a su ensayo


en la orquesta de aficionados en una población cercana a la suya.
Pensaron que no sería mala idea llevarse un ramo de narcisos
para regalarlo a sus compañeros y amigos y engalanar el local con
brillantes colores naranja, amarillo y rojo y así añadir un poco de
color a esa fría velada de invierno.
Cuando llegaron a la ciudad, el marido tomó un camino poco
frecuente que discurría junto al río. Nevaba y la zona parecía
deshabitada a excepción de un pequeño punto en el que se
distinguía la figura de una mujer que caminaba sola. La
reconocieron, era la madre de su primer vecino. Detuvieron el
vehículo para preguntarle si deseaba que la llevaran a algún sitio.
Parecía un poco confusa, pero finalmente les dijo hacia dónde se
dirigía y allí la condujeron. Cuando se bajó del coche le regalaron
el ramo de flores.

Al cabo de unos tres días recibieron una nota procedente de


aquella señora, en la que les agradecía su ofrecimiento, las flores,
y les decía lo mucho que ese gesto había significado para ella.
Añadía que toda su vida había sido enfermera, hasta su jubilación.
No quería ser una carga para su familia y por eso se proponía
arrojarse al río, a menos que Dios le enviara alguna señal de que
todavía la necesitaba en la tierra. Ese ramo de flores le había
salvado la vida.
Dr. Wayne Dyer

El pensamiento produce resultados. Cuando deseas algo, te apegas


conscientemente a obtenerlo como sea. Por el contrario, cuando esperas
algo, dejas que tu poderoso inconsciente se sincronice con el Universo para
que se cumpla. Lo que esperas se materializará en cualquier momento por
lo que hay que estar alerta y con la mente consciente para no dejar pasar
dicha oportunidad.

Muchas personas desean obtener algo vehementemente pero no entienden


que el Universo opera de manera natural y con el menor esfuerzo, al igual
que la tierra gira alrededor del sol o el agua fluye montaña abajo. Al no
conseguir lo que desean, se olvidan del asunto. A partir de este momento, el
deseo se convierte en esperanza y pasa del consciente al inconsciente con lo
que se incrementan notablemente las posibilidades de que se cumpla lo que
una vez fue un deseo.

El problema radica en que cuando la oportunidad o el resultado se


presenta, la persona se encuentra operando con la mente inconsciente o
piloto automático, y deja pasar ante sus ojos lo que alguna vez deseó.

Elias Benzadon
¡Soy señora de los destinos humanos!
La fama, el amor, la fortuna siguen mis pasos.
Recorro ciudades y campos, penetro
en remotos desiertos y mares, y al pasar
por chabolas, mercados y palacios, tarde o temprano
llamo una vez a cada puerta.

Si duermes, despierta; si celebras, levántate


antes que me vaya. Es la hora del destino
Y quienes me siguen alcanzan todo aquello
que desean los mortales, y vencen a todo enemigo
salvo la muerte; mas los que dudan o titubean,
condenados al fracaso, la penuria y la aflicción,
me buscan en vano e imploran inútilmente.
¡Respondo que no, y nunca más regreso!

John James Ingalls

La naturaleza no gasta bromas; siempre es sincera,


seria e inexorable; siempre lleva razón y los errores y
los fallos provienen siempre del hombre. Desdeña al
hombre que es incapaz de apreciarla en su justa medida
y sólo se doblega y revela sus secretos al apto, al puro
y al sincero.

Goethe

Antes me la pasaba buscando, ahora espero.

Facundo Cabral

Haré una lista de mis deseos; llevaré esta lista conmigo


a dondequiera que vaya. Leeré esta lista antes de hacer
meditación y de entrar en silencio. La leeré cuando me
despierte por las mañanas. Liberaré esta lista de mis
deseos y me rendiré al seno de la creación, creyendo
que cuando las cosas no son como yo quisiera, hay una
razón, y que el plan cósmico ha diseñado para mi más
grandeza que aquella que yo haya podido concebir.

Deepak Chopra

Un hombre dijo al Universo


¡Señor, existo!
Sin embargo, replicó el Universo
Esa circunstancia no ha creado en mí
sentido alguno de responsabilidad.

Stephen Crane

Estar atentos de ver la oportunidad con tacto y coraje, y


saber aprovecharla con fuerza y persistencia, logra
forjar oportunidad en su máxima ejecución; éstas son
las virtudes que nos encaminan al éxito.

Austin Phelps

El talento usa las oportunidades, el genio las crea.

John Panin

Hay una marea en los asuntos del hombre,


que al llegar a ella, los conduce a la fortuna;
al omitirla, todo el viaje de su vida
estará envuelto en miserias.
Debemos tomar la corriente cuando es conveniente
o perder la aventura.

William Shakespeare

Todo el curso de las cosas fluye para enseñarnos fe.

Ralph Waldo Emerson