You are on page 1of 2

Las desigualdades sociales que desnudó el controvertido semáforo del mapa SIMCE

Congreso de Psicopedagogía, 2006

"Prefiero ser feliz a ser inteligente" señalaba Jesús García Vidal, autor de decenas de libros e
investigaciones en Psicopedagogía, además de la ya tan conocida Batería Psicopedagógica Evalúa,
de la cual ya aparecieron los test para la evaluación de los cursos 1º, 3º y 5º de educación básica.

La intervención realizada por el investigador se refirió netamente a la evaluación que realizan los
Psicopedagogos, tocando aspectos claves de ésta. García Vidal afirma que la evaluación
psicopedagógica no es pura ni netamente aséptica, puesto que se contamina con los modelos
educativos que posee el evaluador, el modelo curricular que posee la escuela, el modelo
epistemológico imperante e integrado por quien evalúa, los modelos de orientación y los modelos
de desarrollo y de enseñanza-aprendizaje que son parte inherente del evaluador, por lo tanto el
logro de la objetividad en este proceso es un esfuerzo constante y permanente por parte del
evaluador.

No es necesario clasificar a quien se evalúa

Para intervenir a una persona que posee alguna dificultad en el proceso de aprendizaje no es
necesario clasificarla, no es útil, ya que ese no es el punto central del trabajo, sino que la
verificación de los procesos, necesidades o capacidades que el sujeto posee, es por tanto
necesario evaluar la competencia actual y potencial del sujeto en cuestión y su funcionamiento. Es
entonces evidente que, la evaluación psicopedagógica, en la búsqueda de las dificultades y
mejoras en el aprendizaje, debe enfocar su trabajo hacia la comprensión de éste.

Las dificultades de aprendizaje

Jesús García dentro de su intervención puso real énfasis en las dificultades de aprendizaje, las
repercusiones y las posibles causas de éstas, señalando que se pueden explicar por:

- Los procesos metacognitivos

- Las bases del conocimiento

- Los procesos operativos

Cualquier tipo de déficit en ellos permitiría indicar alguna dificultad en el aprendizaje y queda claro
además que las tres posibles causas dependen no sólo de factores intrínsecos de la persona, sino
que juega un rol importante la estimulación externa que reciba el aprendiz durante todo su
proceso educativo; un desnivel en la estimulación y cualquiera de éstos haría quedar trunco el
proceso en sí.
García Vidal hace también referencia al proceso de atención, la que en el caso de personas que no
son deficientes mentales o hiperactivos, sólo se encarga de fijar el límite que puede alcanzar el
aprendizaje, lo que implica que una persona con una atención difusa o lábil va a establecer sus
límites de aprendizaje hasta donde la atención permita y esté focalizada.

En consecuencia, García Vidal en su aporte a la Psicopedagogía deja claro que el profesional debe
estar constantemente criticando, indagando e investigando, para de esta forma hacer que los
procesos de diagnóstico e intervención tengan una resultado óptimo en quien la necesita y quien
define la necesidad de ayuda, es decir, el aprendiz con dificultades de aprendizaje.