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SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 1525/2012

Sucre, 24 de septiembre de 2012

SALA LIQUIDADORA TRANSITORIA


Magistrada Relatora: Dra. Carmen Silvana Sandoval Landivar
Acción de amparo constitucional

Expediente: 2010-22656-46-AAC
Departamento: La Paz

En revisión la Resolución 37/2010 de 21 de octubre, cursante de fs. 541 a 548 vta., pronunciada
dentro de la acción de amparo constitucional interpuesta por Oscar Ramiro Pérez Delgadillo, en
representación de la Asociación Accidental o de cuentas en participación “CONSORCIO PCC-COCIV” y
de las asociadas “COCIV LTDA” y “Proyectos y Construcciones Civiles PCC SRL” “Compañía de Obras
Civiles” contra Rosario Sánchez Sánchez, Jueza Octava de Partido en lo Civil y Comercial del Distrito
Judicial -ahora departamento- de La Paz; y, Enrique Suárez Arce y Javier Diez de Medina Valle,
Presidente y Gerente General, respectivamente, de la Caja de Salud de la Banca Privada (CSBP).

I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA

I.1. Contenido de la demanda

Mediante memorial presentado el 16 de septiembre, cursante de fs. 3 a 4 y el de subsanación de 12


de octubre, ambos de 2010, que corre de fs. 294 a 307, el accionante expresó lo siguiente:

I.1.1. Hechos que motivan la acción

La CSBP, suscribió un contrato de obra vendida -llave en mano-, con la Asociación Accidental
“CONSORCIO PCC-COCIV”, para la construcción de una clínica, de la cual surgieron algunas
diferencias, emergentes de la ejecución del contrato; por lo que, en aplicación de la cláusula
vigésima tercera del contrato, se sometieron a un arbitraje, el cual se resolvió por el Tribunal Arbitral
del Centro de Conciliación y Arbitraje Comercial de la Cámara Nacional de Comercio, la cual
mediante Laudo Arbitral 02/2010 de 25 de enero, dispuso en su cláusula tercera; “…que las partes
contratantes instrumenten y formalicen las modificaciones de la obra que correspondan, en un plazo
no mayor a treinta (30) días, mediante los instrumentos establecidos por la cláusula trigésimo
segunda del contrato, en cumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas y en interés
recíproco, a fin de regularizar la información técnico financiera, plazos y actividades…” (sic) y la
cláusula cuarta que dispuso: “…la CAJA DE SALUD DE LA BANCA PRIVADA, deberá restituir al
CONSORCIO PCC SRL - COCIV Ltda. los importes correspondientes a las boletas de garantía
ejecutadas en la gestión 2009” (sic).
Mientras la empresa esperaba de buena fe la instrumentación y formalización de las modificaciones
en la obra, la CSBP se adelantó y solicitó el auxilio judicial, a lo que la empresa respondió y solicitó la
ejecución forzosa del Laudo Arbitral, disponiendo la Jueza Octava de Partido en lo Civil y Comercial
que: Ambas partes procedan a cumplir lo dispuesto en las cláusulas, tercera y cuarta del Laudo
Arbitral, otorgando un plazo de veinte días y que en igual plazo la CSBP, restituya a la empresa
“Consorcio PCC-COCIV”, los importes correspondientes de las boletas de garantía ejecutadas en la
gestión 2009.

En vista del incumplimiento tanto del Laudo Arbitral como de la Resolución del auxilio judicial, por
parte de la CSBP y ante la amenaza de medidas de hecho, de ejecución de las demás boletas de
garantía, la empresa “Consorcio PCC-SRL COCIV-Ltda.”, solicitó se ordene la prohibición de ejecución
de las referidas boletas, como medida precautoria, a lo que la Jueza Octava de Partido en lo Civil y
Comercial, elaboró una orden dirigida a la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), la
misma que nunca salió de su despacho, lo que ocasionó la ejecución de las boletas de garantía, por
lo que el accionante para preservar la eficacia material del Laudo Arbitral, solicitó a la Jueza de la
causa, ordene la restitución de las mismas al estado anterior a su ejecución, la cual no fue atendida
favorablemente, disponiendo por providencia y Auto de 1 de septiembre de 2010, que la medida
precautoria, respecto de las boletas de garantía sólo se refieren a las comprendidas en el punto
cuarto del Laudo Arbitral, o sea de la gestión 2009, y no así a las demás boletas de garantía, decisión
incongruente, ya que tales boletas no existen, al haberse ejecutado durante el procedimiento
arbitral, por lo que, no se podía dictar una medida cautelar de no ejecución si estas no existían, peor
aún cuando la Jueza de la causa mediante Auto Aclaratorio de 10 de septiembre de 2010, negó la
solicitud sin exponer sus deberes y su competencia para ejecutar un Laudo Arbitral.

I.1.2. Derechos supuestamente vulnerados

El accionante denunció como lesionados los derechos de la asociación que representa, a la tutela
judicial efectiva, a la “seguridad jurídica”, a la propiedad y al trabajo, citando al efecto los arts. 115.I
de la Constitución Política del Estado (CPE); 8 y 25 de la Convención Americana sobre los Derechos
Humanos (CADH) y 14 del Pacto de los Derechos Civiles y Políticos.

I.1.3. Petitorio

Solicita, que se admita y se declare “procedente” la tutela solicitada, disponiendo: a) Que los
representantes legales de la CSBP o quienes les sustituyan, devuelvan a las entidades financieras, los
montos cobrados por la ejecución de las boletas de garantía, incluyendo los accesorios devengados;
y, b) El pago de comisiones e intereses.

I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías

Celebrada la audiencia pública el 21 de octubre de 2010, según consta en el acta cursante de fs. 533
a 540, se produjeron los siguientes actuados:

I.2.1. Ratificación y ampliación de la acción

El accionante por la asociación que representa, mediante su abogado se ratifico in extenso en los
términos expuestos en el memorial de interposición de esta acción, ampliándola en audiencia
fundamentó lo siguiente: 1) El arbitraje como medio alternativo de solución de controversias goza
de un procedimiento que se encuentra regulado por la Ley de Abreviación Procesal Civil y de
Asistencia Familiar (LAPCAF), dentro del cual existen procedimientos a seguir; una vez, acudido a la
ejecución forzosa del Laudo Arbitral y que se dictaminan las resoluciones o se dejan de dictar dentro
del procedimiento de auxilio judicial de ejecución forzosa, en conformidad el art. 70.III, de la Ley de
Arbitraje y Conciliación (LAC) las resoluciones que se pronuncian en esta materia no admiten
impugnación ni recurso alguno; 2) El principio de subsidiariedad queda agotado porque no existe
otro medio o recurso para reparar las lesiones que se conoce; y, 3) Existe una resolución de
contrato, por lo que no se dio cumplimiento y se derogó por parte de los demandados el Laudo
Arbitral y menoscabado el patrimonio del accionante, no existe la majestad de la cosa juzgada, por
tanto, se vulneró la tutela judicial efectiva en su elemento del derecho a la ejecución de las
sentencias.

I.2.2. Informe de la autoridad demandada

Rosario Sánchez Sánchez, Jueza Octava de Partido en lo Civil y Comercial del Distrito Judicial -ahora
Departamento- de La Paz, mediante informe escrito cursante de fs. 528 a 532, manifestó lo
siguiente: i) El auxilio judicial para la ejecución del Laudo Arbitral ha sido demandado por la CSBP y
una vez notificado la asociación “Consorcio PCC-SRL COCIV Ltda.”, solicitó la ejecución, por lo que se
dictó la Resolución 205/2010 de 7 de junio, en cuya parte resolutiva se dispuso la instrumentación y
formalización de las modificaciones de la obra; y toda vez que, ya habían transcurrido los treinta días
otorgados en el Laudo Arbitral, se otorgó un plazo de veinte días para su cumplimiento; asimismo,
en igual plazo la CSBP, debía restituir los importes correspondientes a las boletas de garantía
ejecutados en la gestión 2009, y en mérito a una solicitud, se complementó que la instrumentación y
formalización de las modificaciones de la obra deben ser conforme a las informaciones técnicas
financieras, plazos y actividades presentadas por ambas partes al Tribunal Arbitral; sin embargo,
notificadas las partes ninguna de ellas prestó un documento que establezca su cumplimiento; ii)
Respecto a la aplicación de “astringentes” y medidas precautorias, solicitada por la parte accionante,
el 27 de agosto de 2010, ordenó a la ahora Autoridad de Supervisión del sistema Financiero (ASFI),
para que el Banco Nacional de Bolivia (BNB) se abstenga de efectuar pagos de las boletas de garantía
mientras no se cumpla el Laudo Arbitral y también se dispuso que la CSBP se abstenga de realizar
contratos de obra concernientes a los aspectos dilucidados y al fallo arbitral; y, iii) Su actuación se ha
limitado a lo dispuesto en el Laudo Arbitral, que al tener carácter de cosa juzgada, en el marco de lo
previsto por el art. 514 del Código de Procedimiento Civil (CPC), se debe ejecutar sin alterar ni
modificar su contenido.

La CSBP mediante su representante presentó memorial que cursa a fs. 366 y vta., por el cual hizo
prueba documental.

I.2.3. Resolución

La Sala Civil Cuarta de la Corte Superior del Distrito Judicial -ahora Tribunal Departamental de
Justicia- de La Paz, constituida en Tribunal de garantías, mediante Resolución 37/2010 de 21 de
octubre, cursante de fs. 541 a 548 vta., concedió la acción de amparo constitucional, ordenando a la
Caja de la Banca Privada y a los demandados Enrique Suárez Arce y Javier Diez de Medina Valle,
Presidente y Gerente General de la entidad referida o a quienes les sustituyan lo siguiente: a) “La
devolución dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a los bancos y entidades financieras que
aquí se indican de los montos cobrados por la ejecución de las garantías a primer requerimiento,
incluyendo los accesorios devengados hasta la fecha de su devolución, así como el pago de
comisiones e intereses y cualquier otro concepto que hubiera sido erogado por parte del
accionante” (sic); b) Se reponga las garantías referidas a la estado anterior a su ejecución y cobro; y,
c) Que la Juez Octavo de Partido en lo Civil y Comercial vencido como se encuentra el plazo de los
veinte días otorgados para el cumplimiento del Laudo Arbitral, ordene para dentro del tercero día a
partir de esa resolución de amparo, a la “CAJA DE SALUD DE LA BANCA PRIVADA (CSBP), instrumente
y formalice con el CONSORCIO PCCC SRL - COCIV LTDA., las modificaciones de la obra definidas en el
proceso mediante una orden de cambio y un contrato modificatorio en aplicación de la cláusula
Trigésimo Segunda del contrato” (sic), en base a los siguientes fundamentos: 1) La Jueza demandada
en conocimiento del Laudo Arbitral 02/2010, para otorgar la tutela en la ejecución, tenía que
priorizar ante todo la justicia intrínseca de la decisión que fue pronunciada en equidad y dentro del
principio de congruencia entre lo razonado y lo resuelto por los árbitros, hacer cumplir sus
decisiones sin abstracción de los denominados instrumentos establecidos por la cláusula trigésima
segunda del contrato, de la información técnica financiera, plazos y actividades de los informes que
ambas partes proporcionaron al Tribunal y que forman en su conjunto, por esa sola mención
mandataria, parte indisoluble del Laudo Arbitral; 2) La Jueza de la causa, lesionó la garantía del
derecho a la tutela jurisdiccional efectiva, en su componente del derecho a la ejecución de las
sentencias y resoluciones ejecutoriadas, al no actuar y omitir deducir las exigencias derivadas del
laudo; y, 3) La Jueza tenía que aplicar y notificar las medidas cautelares en forma oportuna.

I.3. Consideraciones de Sala

Por mandato de las normas previstas por el art. 20.I y II de la Ley 212 de 23 de diciembre de 2011; la
Sala Plena del Tribunal Constitucional Plurinacional, conformó la Sala Liquidadora Transitoria,
posesionando a los Magistrados de la misma, el 15 de febrero de 2012, a objeto de la liquidación de
las acciones tutelares ingresadas a los Tribunales de garantías hasta el 31 de diciembre de 2011, en
el marco de la Ley 1836 de 1 de abril de 1998. Con la referida competencia, se procedió al sorteo de
la presente causa, dictándose la Resolución dentro de plazo.

II. CONCLUSIONES

Hecha la debida revisión y compulsa de los antecedentes se llega a las conclusiones que se señalan
seguidamente:

II.1. Por escritura pública 125/2008 de 15 de mayo, se evidencia la suscripción de un contrato de


obra vendida -llave en mano-, para la construcción de la Clínica de la CSBP entre los representantes
de ésta y la asociación accidental “CONSORCIO PCC SRL-COCIV Ltda.”, representada por el
accionante (fs. 40 a 70 vta.).

II.2. Mediante Resolución de Laudo Arbitral 02/2010 de 25 de enero, se declaró: i) Parcialmente


probada la demanda interpuesta por la asociación “CONSORCIO PCC SRL-COCIV Ltda.” única y
exclusivamente en lo concerniente al costo de las modificaciones dispuestas por la CSBP, originadas
en hechos no atribuibles al constructor y relacionados con la responsabilidad del propietario y no
cubiertas por la modalidad “Obra Vendida - Llave en Mano-“ (sic); ii) Improbada en lo concerniente a
la modificación del contrato, por causa sobreviviente, caso fortuito, fuerza mayor y excesiva
onerosidad; iii) Las partes contratantes instrumenten y formalicen las modificaciones de la obra que
correspondan, en un plazo no mayor a treinta días, mediante los instrumentos establecidos por la
cláusula trigésimo segunda del contrato, en cumplimiento de las obligaciones contractuales
asumidas y en interés reciproco, a fin de regularizar la ejecución de la obra contratada. Dichas
modificaciones deberán darse conforme a la información técnica financiera, plazos y actividades
establecidas en los informes técnicos proporcionados por ambas partes, el 18 de diciembre de 2009,
en el caso de la asociación “CONSORCIO PCC SRL- COCIV Ltda.” y el 11 de enero de 2010, por la
CSBP; y, iv) La instrumentalización y formalización de las modificaciones de la obra mantenga el
debido régimen de garantías de la misma, en respaldo de las obligaciones asumidas por la asociación
“CONSORCIO PCC SRL- COCIV Ltda.”, a este efecto la CSBP, deberá restituir a la asociación, los
importes correspondientes a las boletas de garantía ejecutadas, en la gestión 2009 (fs. 71 a 85).

II.3. A través de memorial presentado el 27 de febrero de 2010, los demandados, en su calidad


de Presidente y Gerente General, respectivamente, de la CSBP, solicitaron auxilio judicial, para la
ejecución y cumplimiento del Laudo Arbitral 02/2010 (fs. 209 a 211).

II.4. Por memorial presentado el 1 de abril de 2010, el representante de la asociación


“CONSORCIO PCC-COSIV”, respondió al auxilio judicial y solicitó ejecución forzosa del Laudo Arbitral
02/2010 (fs. 215 a 220 vta.).

II.5. Mediante Resolución 205/2010 de 7 de junio, la Jueza Octava de Partido en lo Civil y


Comercial, dispuso: a) Que en ejecución del Laudo Arbitral 02/2010, ambas partes procedan a
cumplir tal cual disponen los incisos tercero y cuarto de la parte resolutiva de ese fallo, a
instrumentar y formalizar las modificaciones de la obra que correspondan y conforme a los
instrumentos establecidos por la cláusula trigésimo segunda del contrato, previa información técnico
financiera y establecer plazos y actividades en base aquellas, se otorga un plazo no mayor a veinte
días para su cumplimiento; y, b) Asimismo, habiéndose dispuesto que se mantenga el debido
régimen de garantías acordado, en respaldo de las obligaciones asumidas por la asociación
“CONSORCIO PCC SRL- COCIV Ltda.”, en igual plazo de veinte días o antes, la CSBP debe restituir los
importes correspondientes a las boletas de garantía ejecutadas en la gestión 2009 (fs. 238 a 239).

II.6. A través de memorial presentado de 16 de junio de 2010, Oscar Ramiro Pérez Delgadillo, en
representación de la asociación “CONSORCIO PCC SRL- COCIV Ltda.” solicitó a la Juez Octavo de
Partido en lo Civil y Comercial, aclaración, enmienda y complementación de la Resolución 205/2010
(fs. 241 a 242 vta.).

II.7. Por Auto de 18 de junio de 2010, la Jueza Octava de Partido en lo Civil y Comercial, aclaró y
complementó la Resolución 205/2010, disponiendo que la instrumentación y formalización de las
modificaciones a la obra, deben darse conforme a la información técnica financiera, plazos y
actividades establecidas en los informes técnicos proporcionados por ambas partes, el 18 de
diciembre de 2009 en el caso de la asociación “CONSORCIO PCC SRL- COCIV Ltda.” y el 11 de enero
de 2010, por la CSBP, quedando en lo demás subsistente (fs. 243).

II.8. Mediante nota ON-GG-N-147/10 de 24 de agosto de 2010, los demandados en sus calidades
de Presidente y Gerente General, respectivamente, de la CSBP, comunican al accionante,
representante legal de la asociación “CONSORCIO PCC-COCIV”, la resolución del contrato, por
incumplimiento del mismo (fs. 260).

II.9. A través de memorial de 25 de agosto de 2010, el accionante en representación de


la asociación “CONSORCIO PCC SRL- COCIV Ltda.”, solicitó a la Jueza Octava de Partido en lo Civil y
Comercial, aplique “astreintes” y disponga medidas precautorias contra la CSBP (fs. 263 a 265).

II.10. Por Auto de 27 de agosto de 2010, la Jueza Octava de Partido en lo Civil y Comercial, dispuso
oficiar a la ASFI, para que por su intermedio se notifique al BNB, a Fortaleza, FFP Fondo Financiero
Privado y Banco Mercantil Santa Cruz, se abstengan de efectuar el pago de las boletas de garantía
mientras que las partes no cumplan con lo dispuesto en el Laudo Arbitral 02/2010 (fs. 265 vta.).

III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO

El accionante denunció como lesionados los derechos de la asociación que representa a la tutela
judicial efectiva, a la “seguridad jurídica”, a la propiedad y al trabajo; toda vez que, la asociación
“Consorcio PCC SRL- COCIV Ltda.”, solicitó a la Jueza de la causa, ordene la prohibición de ejecución
de las referidas boletas, como medida precautoria, es así que ésta elaboró una orden a la ASFI, la
misma que nunca salió de su despacho, lo que ocasionó la ejecución de dichas boletas; por lo que, el
accionante para preservar la eficacia material del Laudo Arbitral, solicitó que se ordene la restitución
de las boletas de garantía al estado anterior a su ejecución, lo cual no fue atendido favorablemente,
disponiendo, por providencia y Auto de 1 de septiembre de 2010, que la medida precautoria,
respecto de las boletas de garantía, sólo se refieren a las comprendidas en el punto cuarto del Laudo
Arbitral, o sea de la gestión 2009; y no así, a las demás boletas de garantía. En consecuencia,
corresponde dilucidar en revisión, si tales argumentos son evidentes a fin de conceder o denegar la
tutela solicitada.

III.1. Naturaleza jurídica de los procesos de arbitraje y conciliación como medios alternativos de
solución de conflictos y controversias

La SC 1710/2011-R de 21 de octubre, en cuanto a los procesos de arbitraje y conciliación, estableció


la siguiente jurisprudencia: “El Tribunal Constitucional, refiriéndose al arbitraje en materia civil, cuyo
conocimiento coadyuvará a entender el arbitraje en materia laboral, en la SC 0038/2004 de 15 de
abril, estableció el siguiente razonamiento '(...) En el ordenamiento jurídico del sistema
constitucional boliviano, el legislador ha adoptado, como medios alternativos de solución de
controversias, el arbitraje y la conciliación, a cuyo efecto ha emitido la Ley 1770 de Arbitraje y
Conciliación de 10 de marzo de 1997; dicha Ley contiene, entre otras normas, las que regulan los
procesos de arbitraje definiendo su naturaleza jurídica, los alcances, los convenios arbitrales, los
requisitos, condiciones y procedimiento para la conformación del Tribunal Arbitral, el procedimiento
para la sustanciación del proceso arbitral, así como el procedimiento para la ejecución del Laudo
Arbitral emitido por el Tribunal Arbitral'.

'En cuanto a la competencia de los tribunales arbitrales y los jueces de la jurisdicción ordinaria, en el
ámbito de los procesos arbitrales, la misma Ley, en las normas previstas por el art. 9.I, estipula que:
'En las controversias que se resuelvan con sujeción a la presente ley, sólo tendrá competencia el
tribunal arbitral correspondiente. Ningún otro tribunal o instancia podrá intervenir, salvo que sea
para cumplir tareas de auxilio judicial'. De otro lado, la referida Ley define expresamente los casos
específicos en los que se podrá desarrollar el auxilio judicial, que son a saber: a) cuando existe
divergencia para conformar el Tribunal Arbitral (art. 22); b) cuando no se hubiera acordado casos de
recusación (art. 29); c) cuando se soliciten aplicación de medidas precautorias (art. 36); d) para
sustanciar el recurso de anulación del Laudo Arbitral; y e) para la ejecución del Laudo Arbitral (art.
68)'

'Dada la naturaleza jurídica de los procesos arbitrales, de ser un medio alternativo (a los procesos
judiciales) de solución de controversias, el legislador ha restringido al mínimo las vías judiciales de
impugnación de las decisiones que se adopten en dichos procesos, declarando en su caso
expresamente la improcedencia de los recursos judiciales. Así en la norma prevista por el art. 23-III
de la LAC, la Ley dispone que «la decisión que tome la autoridad judicial competente con referencia
a la conformación del Tribunal Arbitral, no admitirá recurso alguno». De otro lado, en cuanto se
refiere al Laudo Arbitral que emita el Tribunal Arbitral, la Ley sólo ha previsto el recurso de
anulación, así establece la norma prevista por su art. 62 LAC cuando dispone que «Contra el laudo
dictado por el Tribunal Arbitral sólo podrá interponerse recurso de anulación (...)». Cabe advertir
que dichas limitaciones no alcanzan a los procesos constitucionales, entre ellos las acciones
tutelares, que las partes intervinientes en los procesos arbitrales podrían plantear en aquellos casos
en los que se lesione el orden constitucional o los derechos fundamentales o garantías
constitucionales'.

La doctrina establecida en la jurisprudencia glosada pone de manifiesto que, en materia de arbitraje,


la labor judicial sólo puede actuar como mecanismo auxiliar y supletorio en casos expresamente
determinados; así, en materia civil o comercial los jueces o tribunales judiciales actuarán en los casos
específicamente señalados en las normas previstas en la Ley de arbitraje y conciliación, que fueron
debidamente analizadas e interpretadas en la sentencia constitucional precedentemente referida;
empero, las normas de la citada Ley no son aplicables por supletoriedad a los procesos de arbitraje
en materia laboral, ello por determinación expresa de lo previsto por el art. 6 de la citada Ley; de
manera que en este último ámbito simplemente son aplicables las normas previstas por la Ley
General del Trabajo y su respectivo Decreto Reglamentario, así como el Código procesal del trabajo
(CPT), de ahí que la intervención de las autoridades judiciales en los procesos de arbitraje se reduce
sólo a la prestación del auxilio judicial para la ejecución del Laudo Arbitral, conforme está previsto
por los arts. 218 y 219 del CPT, lo que significa que la decisión emitida por el Tribunal Arbitral no
puede ser impugnada, por lo mismo modificada, por un Juez o Tribunal Judicial, pues dada la
naturaleza jurídica del Proceso de Arbitraje el Laudo Arbitral reviste la calidad de autoridad de cosa
juzgada” (las negrillas son nuestras).

III.2. Alcance y naturaleza del auxilio judicial para la ejecución de Laudos arbitrales

En cuanto al auxilio judicial para la ejecución de Laudos Arbitrales la SC 1041/2006-R de 20 de


octubre de 2006, estableció la siguiente jurisprudencia: “Al respecto corresponde señalar que
conforme ha sido precisado por la SC 0038/2004, de 15 de abril: 'En el ordenamiento jurídico del
sistema constitucional boliviano, el legislador ha adoptado, como medios alternativos de solución de
controversias, el arbitraje y la conciliación, a cuyo efecto ha emitido la Ley de Arbitraje y
Conciliación; dicha Ley contiene, entre otras normas, las que regulan los procesos de arbitraje
definiendo su naturaleza jurídica, los alcances, los convenios arbitrales, los requisitos, condiciones y
procedimiento para la conformación del Tribunal Arbitral, el procedimiento para la sustanciación del
proceso arbitral, así como el procedimiento para la ejecución del Laudo Arbitral emitido por el
Tribunal Arbitral'.

En ese sentido, en casos de solución de controversias mediante arbitraje, el trámite, procedimiento


y ejecución de dichos casos está regulado por su ley especial, originándose la competencia de los
jueces de la jurisdicción ordinaria sólo para cumplir las tareas del auxilio judicial, dentro de ese
marco la norma prevista por el art. 9.I de la LAC establece que en las controversias que se resuelvan
con sujeción a la citada Ley sólo tendrá competencia el tribunal arbitral correspondiente, sin que
ningún otro tribunal o instancia pueda intervenir, salvo que sea para cumplir tareas de auxilio
judicial. Asimismo la Ley de Arbitraje y Conciliación refiere los casos específicos en los que se podrá
desarrollar el auxilio judicial y que se dan en distintas instancias de la solución de controversias, y en
el caso concreto de ejecución del Laudo Arbitral la norma prevista por el art. 68 del citado cuerpo
legal dispone: 'Consentido o ejecutoriado el laudo y vencido el plazo fijado para su cumplimiento, la
parte interesada podrá solicitar su ejecución forzosa ante la autoridad judicial competente del lugar
donde se haya dictado el laudo'.

Por otra parte la norma prevista por el art. 70 de la LAC establece el trámite a seguirse en la
ejecución forzosa de un laudo arbitral y que regula el marco dentro del cual actúa el juez ordinario al
efectuar dicha tarea de auxilio judicial, así el citado precepto legal dispone:

'I. Radicada la solicitud, la autoridad judicial competente correrá la misma en traslado a la otra parte,
para que la responda dentro de los cuatro (4) días de su notificación.

II. La autoridad judicial aceptará oposiciones a la ejecución forzosa del laudo, que se fundamenten
documentadamente en el cumplimiento del propio laudo o en la existencia de recurso de anulación
pendiente. En este último caso, la autoridad judicial suspenderá la ejecución forzosa del laudo, hasta
que el recurso sea resuelto.
III. La autoridad judicial desestimará sin trámite alguno las oposiciones fundadas en argumentos
diferentes de los señalados en el parágrafo anterior, o cualquier incidente que pretenda entorpecer
la ejecución solicitada. Las resoluciones que se dicten en esta materia, no admitirán impugnación ni
recurso alguno. Está prohibido al juez ejecutor admitir recursos que entorpezcan la ejecución del
laudo siendo nula la resolución respectiva.

IV. La autoridad judicial rechazará de oficio la ejecución forzosa, cuando el laudo esté incurso en
alguna de las causales previstas por el artículo 63 parágrafo I de la presente ley'”.

III.3. Recurribilidad de resoluciones en ejecución de Laudos arbitrales

La SC antes referida en cuanto a la recurribilidad de resoluciones en ejecución de laudos arbitrales


estableció la siguiente jurisprudencia: “Establecido en el Fundamento Jurídico anterior el alcance del
auxilio judicial para la ejecución forzosa de un laudo arbitral, corresponde referirse ahora a la
imposibilidad de recurrir en segunda instancia de las resoluciones pronunciadas en ejecución de
laudos arbitrales.

Al respecto, conviene señalar que al ser la solución de controversias un medio alternativo a los
procesos judiciales, el legislador ha restringido al mínimo las vías de impugnación de las decisiones
que se adopten en los casos de solución de controversias vía arbitraje, para lo cual en la normativa
especial vigente declara expresamente la improcedencia de recursos judiciales, así en el caso
específico de la ejecución de un laudo arbitral dentro del procedimiento que debe seguirse y que se
ha referido precedentemente, precisamente se establece una restricción de recurrir contra la
resolución que resuelva un incidente u oposición y por ende disponga la ejecución, así se infiere del
contenido del art. 70.III de LAC que es determinante al establecer la improcedencia de cualquier
recurso destinado a impugnar las resoluciones que adopte el juez al prestar el auxilio judicial para la
ejecución forzosa del laudo arbitral, en ese sentido se ha pronunciado ya la jurisprudencia de este
Tribunal, cuando en la SC 0038/2004, de 15 de abril, ya citada, señaló: 'La norma prevista por el art.
70.III de la LAC, es clara con relación a la improcedencia de recurso alguno para impugnar las
resoluciones que adopte el Juez al prestar auxilio judicial para la ejecución forzosa del Laudo
Arbitral, ya sea admitiendo la ejecución, suspendiendo la ejecución, desestimando las oposiciones
planteadas a la ejecución, o aceptando las oposiciones a la ejecución forzosa del laudo. Esa norma se
inscribe en el ámbito de las restricciones a los recursos en el ámbito de los procesos arbitrales, dada
la naturaleza jurídica de los mismos'.

En ese sentido, dentro del procedimiento de ejecución la parte demandada puede oponerse a la
ejecución forzosa del laudo, demostrando su cumplimiento del cual se pide la ejecución o cuando
existe recurso de anulación pendiente de resolución, y en el caso de presentarse oposición con
argumentos distintos a los dos casos señalados o algún incidente que pretenda entorpecer la
ejecución solicitada, la citada norma legal faculta al juez a desestimar la misma, remarcando que las
resoluciones que se dicten en esa materia no admiten recurso alguno, esto con el objeto de evitar,
como se infiere del contenido del citado precepto legal la presentación de recursos que estén
dirigidos únicamente a entorpecer la ejecución del laudo arbitral, de lo que se concluye que la
resolución que determine la admisión de la ejecución, la suspensión de la ejecución, acepte las
oposiciones dentro de los dos supuestos referidos por la ley, desestime las oposiciones o los
incidentes planteados, no admitirá recurso alguno de impugnación, pues -se reitera- le está
prohibido al juez admitir recursos que entorpezcan la ejecución.

En esta etapa del análisis, es preciso efectuar una aclaración respecto de lo sostenido en el presente
recurso por la parte recurrida, cuando en su informe refiere que la jurisprudencia constitucional ha
dejado establecido que en materia arbitral las resoluciones que se dicten son recurribles, salvo el
caso previsto por el art. 23.III de la LAC, citando al efecto las SSCC 0093/2004, 0019/2004 y
1008/2003. Al respecto corresponde señalar que la referida jurisprudencia basó su fundamentación
en el principio de legalidad que rige por previsión del art. 29 de la CPE, en base al cual sólo la ley
puede determinar si una resolución es o no es apelable, refiriendo también que corresponde
conceder la apelación en resguardo del derecho a la segunda instancia, cuando este derecho no está
prohibido expresamente por ningún artículo de la Ley de Arbitraje y Conciliación, en ese sentido, si
bien la jurisprudencia constitucional citada establece que debe concederse la apelación en
resguardo del derecho a la segunda instancia; empero, es muy clara en restringir esa concesión a
todos aquellos casos en los cuales la impugnación no esté prohibida expresamente por ningún
artículo de la Ley de Arbitraje y Conciliación, ello en función a que es la propia ley la que determina
si una resolución es apelable o no; por consiguiente, la jurisprudencia emitida por este Tribunal no
puede asumirse en forma sesgada, sino que deben valorarse los supuestos fácticos del caso
concreto, así como el precedente obligatorio, para conforme a ello identificar con precisión la ratio
decidendi de cada fallo constitucional y en base a ello poder determinar si la misma puede aplicarse
por analogía a un caso concreto, situación que no se dio en el presente caso” (Las negrillas nos
corresponden).

III.4. Sobre el derecho a la tutela judicial efectiva

La SC 1768/2011-R de 7 de noviembre, en cuanto al derecho de la tutela judicial efectiva estableció


la siguiente jurisprudencia: “Este derecho fundamental, de acuerdo con la doctrina consiste
básicamente en el derecho de acceso libre a la jurisdicción, lo que comprende el derecho de toda
persona a ser parte de un proceso y poder promover en el marco de la actividad jurisdiccional,
cualquier recurso ordinario o extraordinario, que el ordenamiento prevea en cada caso con los
requisitos legalmente establecidos, que desemboque en una decisión judicial sobre la pretensiones
deducidas por el litigante, por lo tanto se puede deducir que lo anteriormente desarrollado implica
en síntesis en el derecho de todo actor o demandante a obtener una resolución o sentencia
jurídicamente fundamentada sobre el fondo de lo peticionado.

Aparte de lo anteriormente señalado, este derecho implica una exigencia de que el fallo judicial al
que se haya arribado, sea cumplido, y en consecuencia, el litigante sea repuesto en su derecho, o en
su caso compensado.

La Constitución Española establece, en su art. 24.1, que la tutela judicial efectiva implica también la
prohibición de que pueda producirse en el proceso la indefensión, por lo que también salvaguarda la
defensa contradictoria de las partes litigantes, a través de la oportunidad de alegar y probar sus
derechos e intereses en el curso del proceso, en el que imperen los principios de bilateralidad e
igualdad de armas procesales.

La jurisprudencia de nuestro Tribunal Constitucional, respecto a este derecho fundamental,


mediante su SC 0492/2011-R, estableció lo siguiente:

'La jurisprudencia constitucional contendida en la SC 0600/2003-R de 6 de mayo, señaló que:


«…según la norma prevista por el art. 8.1 del Pacto de San José de Costa Rica, 'toda persona tiene
derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal
competente, independiente e imparcial, establecidas con anterioridad por la ley, en la sustanciación
de cualquier acusación penal formulada contra ella, o para la determinación de sus derechos y
obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter», como podrá advertirse la
norma transcrita consagra dos derechos humanos de la persona: 1) el derecho de acceso a la
justicia; y 2) el derecho al debido proceso, entendiéndose por aquélla la potestad, capacidad y
facultad que tiene toda persona para acudir ante la autoridad jurisdiccional competente para
demandar que se preserve o restablezca una situación jurídica perturbada o violada que lesiona o
desconoce sus derechos e intereses, a objeto de lograr, previo proceso, una decisión judicial que
modifique dicha situación jurídica. Conocido también en la legislación comparada como «derecho a
la jurisdicción» (art. 24 de la Constitución Española), es un derecho de prestación que se lo ejerce
conforme a los procedimientos jurisdiccionales previstos por el legislador, en los que se establecen
los requisitos, condiciones y consecuencias del acceso a la justicia; por lo mismo, tiene como
contenido esencial el libre acceso al proceso, el derecho de defensa, el derecho al pronunciamiento
judicial sobre el fondo de la pretensión planteada en la demanda, el derecho a la ejecución de las
sentencias y resoluciones ejecutoriadas, el derecho de acceso a los recursos previstos por ley.
Finalmente, este derecho está íntimamente relacionado con el derecho al debido proceso y la
igualdad procesal'” (las negrillas nos corresponden).

III.4. Análisis del caso concreto

De la revisión de los antecedentes adjuntos a la presente acción, se constató que la CSBP, suscribió
un contrato de obra vendida -llave en mano-, con la asociación “CONSORCIO PCC SRL- COCIV Ltda.”,
para la construcción de una clínica a favor de la Caja de Salud antes señalada, al haber surgido
algunas diferencias en la ejecución de la obra, decidieron someterse a un proceso de arbitraje, el
mismo que en la cláusula tercera del Laudo Arbitral 02/2012 de 25 de enero dispuso: “… que las
partes contratantes instrumenten y formalicen las modificaciones de la obra que correspondan, en
un plazo no mayor a treinta (30) días…” (sic), mientras la asociación esperaba de buena fe, la
instrumentación y formalización de las modificaciones en la obra, la CSBP, solicitó el auxilio judicial,
por lo que, la asociación respondió y solicitó la ejecución forzosa del indicado Laudo Arbitral
02/2010, disponiendo la Jueza Octava de Partido en lo Civil y Comercial, que ambas partes procedan
a cumplir lo establecido en las cláusulas tercera y cuarta del Laudo Arbitral, otorgando un plazo de
veinte días y que en igual plazo la CSBP, restituya a la asociación “CONSORCIO PCC-COCIV”, los
importes correspondientes a las boletas de garantía ejecutadas en la gestión 2009, Resolución que
no dieron cumplimiento las autoridades de la CSBP, por lo que la Asociación solicitó medidas
precautorias para resguardar las demás boletas de garantías, a lo que la Jueza de la causa respondió
que el Laudo Arbitral 02/2010 suscrito entre las partes intervinientes en la misma, solo hacía
referencia a las boletas de la gestión 2009 y no así a las restantes, decisión que dio lugar a que la
CSBP, ejecuté las demás boletas.

De lo precedentemente expuesto se advierte la existencia de dos problemáticas: la primera referida


a que la Jueza Octava de Partido en lo Civil y Comercial no hizo cumplir el Laudo Arbitral, ya que sólo
amplió el plazo a 20 días para el cumplimiento de lo resuelto en la cláusula tercera de dicho Laudo,
sin disponer ninguna acción conminatoria a objeto de que las partes cumplan con lo resuelto; la
citada clausula dispone: “…que las partes contratantes instrumenten y formalicen las modificaciones
de la obra que correspondan, en un plazo no mayor a (30) días, mediante los instrumentos
establecidos por la cláusula trigésimo segunda del contrato,…” (sic.); es decir, la Juez no ordenó se
efectúe acción alguna a objeto de que ambas partes se sometan a lo establecido en la cláusula
trigésimo segunda del contrato, referido a órdenes de cambio y contrato modificatorio, tampoco
generó ninguna acción para que la Caja de Salud de la Banca Privada cumpla la cláusula cuarta del
mismo Laudo Arbitral, respecto a la restitución de los importes correspondientes a las boletas de
garantía ejecutadas en la gestión 2009 por parte de la CSBP al Consorcio PCC SRL-COCIV Ltda.,
limitándose solo a repetir lo dispuesto en el Laudo Arbitral con el aditamento de ampliación de plazo
a 20 días más; la segunda problemática se refiere a que la misma empresa ante la amenaza de
medidas de hecho de ejecución de las demás boletas de garantía, solicitó como medida precautoria
se ordene la prohibición de ejecución sobre lo que la Juez sólo elaboró la orden dirigida a la
Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) pero nunca salió de su despacho.

En cuanto a las problemáticas identificadas a objeto de resolver las mismas desarrollaremos el


procedimiento a seguir, en lo referente a los Laudos Arbitrales, se tiene la jurisprudencia
desarrollada precedente y la Ley de Conciliación y Arbitraje, los cuales refieren que los laudos
arbitrales adquieren ejecutoria, cuando no fue interpuesto un recurso de anulación, por lo tanto,
adquieren valor de sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada y desde el momento de su
notificación es obligatoria y de inexcusable cumplimiento; en el presente caso, es tal cual cómo
sucedieron los actuados; es decir que, el Laudo Arbitral adquirió calidad de cosa juzgada y al
incumplimiento de lo dispuesto y una vez consentido, ejecutoriado y vencido el plazo fijado para su
cumplimiento, las partes interesadas pueden plantear su ejecución forzosa ante la autoridad judicial
competente, pero solo en los siguientes casos: 1) Cuando existe divergencia para conformar el
Tribunal Arbitral; 2) Cuando no se hubiera acordado casos de recusación; 3) Cuando se soliciten
aplicación de medidas precautorias; 4) Para sustanciar el recurso de anulación del Laudo Arbitral; y,
5) Para la ejecución del laudo arbitral; tal cual, se desarrollo en el Fundamento Jurídico III.2, por lo
que, una vez que el CSBP en cumplimiento a este procedimiento, solicitó el auxilio judicial, la
Asociación “CONSORCIO PCC SRL - COCIV Ltda.” solicitó la ejecución forzosa del Laudo Arbitral
02/2010; y, la prohibición de ejecución de las demás boletas como medida precautoria.

En cuanto a la primera problemática por lo desarrollado precedentemente se establece que se


vulneró el derecho a la tutela judicial efectiva en su componente de ejecución de las sentencias o
resoluciones ejecutoriadas y en la segunda referido a las medidas precautorias no corresponde, toda
vez que, esa es atribución del Tribunal arbitral, conforme lo dispone el art. 35.I de la Ley de
Conciliación y Arbitraje, que dispone: “Salvo acuerdo en contrario de parte y a petición de una de
ellas, el Tribunal Arbitral podrá ordenar las medidas precautorias que estime necesarias, respecto
del objeto de la controversia; en el presente caso no fue solicitada la medida precautoria ante el
Tribunal Arbitral por lo mismo no fue dispuesta en la resolución, por lo tanto, la Jueza que conoció el
auxilio judicial, no podía ordenar la imposición de medidas precautorias.

Por los fundamentos expuestos, el Tribunal de garantías, al haber concedido la tutela solicitada, ha
efectuado una adecuada compulsa de los antecedentes procesales, aplicando correctamente las
normas.

POR TANTO

El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Liquidadora Transitoria, en virtud de lo previsto


en el art. 20.II de la Ley 212 de 23 de diciembre de 2011; en revisión, resuelve: APROBAR la
Resolución 37/2010 de 21 de octubre, cursante de fs. 541 a 548 vta., emitida por la Sala Civil Cuarta
de la Corte Superior del Distrito Judicial -ahora Tribunal Departamental de Justicia- de La Paz; y en
consecuencia, CONCEDER la tutela solicitada, en los mismos términos dispuestos por el Tribunal de
garantías.

Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.

Fdo. Dra. Blanca Isabel Alarcón Yampasi


MAGISTRADA

Fdo. Dr. Macario Lahor Cortez Chávez


MAGISTRADO

Fdo. Dra. Carmen Silvana Sandoval Landivar


MAGISTRADA

Fdo. Dra. Edith Vilma Oroz Carrasco


MAGISTRADA

Fdo. Dr. Zenón Hugo Bacarreza Morales


MAGISTRADO