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M24

DESMANTELANDO EL SISTEMA / A LOS BUSCADORES DE LA VERDAD

TOROIDES Y ESPIRALES


En esta realidad virtual el bit de información más pequeño que sirve de base para la
fractalización es un triángulo bidimensional en el cual están impresas las formas de
pensamiento que componen el código de expansión fractal de esta rama de la Creación.

La primera de las ilusiones es el MOVIMIENTO, de él surge el resto de ilusiones, el Tiempo,


el Espacio y la solidez de la MATERIA.

La espiral siempre ha sido considerada como un símbolo de la Divinidad. Todo en esta


Realidad Virtual se construye mediante ondas espiraladas. Todo es movimiento en espiral.
Dicho movimiento lleva impreso las “formas de pensamiento” de la Oscuridad.

Todo  en  esta  Realidad  Virtual  se  maneja  por  tríadas.  La  llamada  Trinidad  Creadora  hace 
referencia al triángulo bidimensional del que parte el desarrollo de esta creación.  

 
Dicho triángulo numéricamente lo constituyen los números 3, 6 y 9. Siendo el 3 y el 6 los dos 
polos opuestos de la dualidad, y el 9 como director del movimiento. Todo se basa en números 
y todo lleva al 9.  

La Geometría Sagrada sostiene parte de su base matemática en tres números irracionales:


phi, pi y euler. Phi es un número irracional simple que tiene propiedades matemáticas
inusuales, tiene el valor de 1.618033…; pi es la relación del diámetro de un círculo y su
circunferencia y Euler es la base natural de los logaritmos.

El número Phi (1.618033...) crea la espiral a partir del vacío. El número pi (3.1416...)
circunscribe este giro y hace que la espiral doble y cierre sobre sí misma. El número euler
(base natural de los logaritmos) completa y da solidez a este trazado. Si visualizamos este
esquema, obtendríamos un Tubo Toro (Toroide).

Toda la existencia en esta realidad virtual se basa en toroides fractales.

El Universo está formado por ondas‐partículas que vibran en diferentes proporciones,


frecuencias y geometrías. Los tres principios que rigen cualquier evento son: el principio
de la proporción, el principio de la frecuencia, y el principio de la estructura. El principio
de la proporción se basa en la manera en la que un evento se organiza a sí mismo. El
principio de la frecuencia implica la forma en la que este evento se vincula con otros
eventos y la vibración que tiene. La frecuencia se refiere a la cantidad de ondas en un
periodo de tiempo determinado.

 
 

  

El principio de estructura áurea se refiere a la forma en la que la onda/evento después de


haberse organizado a sí misma y haber decidido su frecuencia/función, va a organizarse
con respecto a una estructura mayor y, por lo tanto, a un sistema de capacidades mayores.

Los sólidos platónicos son esta estructura.

El dodecaedro Universal lo componen 12 Universos físicos, cada uno con forma de


pentágono. La estructura de cada Universo es toroidal. Cada uno tiene un Universo
paralelo, de manera que si “viajas” en línea recta por uno de ellos, acabarías saliendo por el
paralelo, de forma que es un sistema CERRADO de espacio‐tiempo. Cada Universo tiene
diferentes dimensiones vibracionales (12 niveles).

El Dodecaedro, la Flor de la Vida, el Toroide, la Espiral Aurea… siempre estás viendo lo


mismo... un fractal tridimensional auto‐semejante a phi perfecto. 

El Dodecaedro configura la geometría básica del Universo y es importantísima la relación
que tiene con la espiral aurea, forma a la que todo en la naturaleza sigue. Lo vemos tanto
en la espiral de una galaxia como en la concha de un nautilus, un huracán o el desagüe de
nuestra bañera. Siempre espirales que generan vórtices y estructuras fractales [implosión
/ explosión, yin / yang, centrípeta / centrífuga, positivo / negativo...].

Los ejemplos que acabo de utilizar son ejemplos de espirales que somos capaces de ver,
galaxias, huracanes, partículas subatómicas, conchas, pero todo a nuestro alrededor, cada
persona, cada átomo, cada planeta o sol, tienen unos campos electromagnéticos que los
rodean y que no podemos ver en un estado ordinario de consciencia.



Hay dos conceptos básicos que hay que recordar. El primero, es que todo lo que existe es
un mar infinito de energía o campos electromagnéticos... simplificando al máximo, todo es
luz moviéndose en el vacio in[phi]nito (el vacío siendo el 99.9% de la realidad). El segundo
concepto, es que el movimiento genera sonido (vibración) y el sonido, crea estructuras, o
formas (cimática)... es decir, las ondas (forma) producidas por cualquier sonido
(movimiento), tienen una geometría concreta y ésta, vendrá dada por la frecuencia de
dicho sonido.

Cuando estas formas de onda chocan unas con otras, se generan interferencias, las cuales
pueden ser constructivas o destructivas, que es lo mismo que decir armónicas o
desarmónicas, o, incluso, salud o enfermedad.

Siempre se ha dicho que hay un velo que se ha puesto en los ojos de la humanidad. Todo lo
que vemos en esta creación son imágenes. Naturaleza, edificios, gente…..por todas partes
imágenes, revistas, cine, televisión…

Pero son reales? Están ahí realmente?

El ADN dentro de tus ojos, conectado a tu cerebro, transmite luz/frecuencia mediante
unos reflectores que es transformado en imágenes dentro del cerebro.

Las imágenes, lo que vemos, no es REAL, es la MANIFESTACIÓN MODIFICADA de la
verdadera expresión de sonido / frecuencia / resonancia.

Y todo está programado en el ADN. Esa sucesión de imágenes continuas crea la
HOLOGRAFÍA, que no es ni más ni menos que ondas sonoras. El ADN es el sistema de
programación de todos los seres.

En los núcleos de cada célula en el cuerpo humano, el ADN lleva la estructura de nuestro
cuerpo entero. No sólo nuestra forma física, sino también los procesos que esa forma
experimenta en términos de supervivencia. Si todas estas cosas están encerradas en clave
en el ADN, ¿cómo se convierte esto en un ser funcional?

El ADN se convierte en el proyector holográfico. El ADN es el proyector del bio‐
holograma, tanto a nivel celular como a nivel del organismo entero. Esto significa que el
ADN crea una situación de un complejo control de frentes electromagnéticos
tridimensionales de ondas estáticas y en movimiento en el espacio que el organismo
ocupa.

En la verdadera creación no hay ADN, de hecho, no hay ningún tipo de programación. Con
el ADN introducido en la Falsa Creación, la oscuridad era capaz de segregar y discriminar a
los distintos grupos. También fue capaz de recompensar de manera desleal con atributos y
castigar a otros diversos grupos con debilidades genéticas, y, además, para mantenerlos en
estados continuos de desconfianza, confusión y beligerancia.

Hay que tener en cuenta que existen rejillas magnéticas alrededor de la Tierra. El ADN es
magnético y por lo tanto, reacciona con la rejilla. A través del mismo se realiza la
programación siendo la pre‐programación de la vida la primera que es implantada
mediante la denominada “impronta astrológica”.

Al nacer se lleva impreso sobre el ADN, en una de las capas inter‐dimensionales, dicha
información astrológica, el patrón del magnetismo y la gravedad del sistema solar. El
nombre de ese patrón establece una estructura, un tipo de personalidad, un modo de
reaccionar a la causa y efecto humano.

Es una estructura magnética / biológica que continúa a través de su vida, ocasionando que
reaccionen de modos específicos y predecibles. En otra capa del ADN inter‐dimensional,
viene la lección de vida, no los contratos, no el karma, sino las lecciones de vida.

En definitiva PROGRAMACIÓN, PROGRAMACIÓN y más PROGRAMACIÓN.

El carácter de doble hélice del ADN constituye una espiral combinada con su espiral
contrapuesta. La doble hélice se mueve simultáneamente es espiral en ambas direcciones
al mismo tiempo.

 

 
 
 
El físico ruso Vladimir Poponin llevó a cabo un estudio sobre el ADN. En una cámara de
estudio se midieron los estados de polarización y orientación de las ondas luminosas
conocidas como fotones. Tal como se esperaba, estas ondas de luz se movían de forma
aleatoria en la cámara experimental. Entonces puso ADN dentro de la cámara y volvió a
medir los fotones. Para su sorpresa la presencia de ADN había organizado fuertemente las
ondas luminosas de manera que formaban un patrón coherente, lo cual sugería que el ADN
producía un campo profundamente potente que organizaba con fuerza el espacio que le
rodeaba.
 
Sacó el ADN y midió de nuevo las características de los fotones. La expectativa razonable
es que sin la presencia del ADN físico, el patrón de fotones sencillamente debería haber
vuelto a un orden aleatorio. Pero, por increíble que parezca, cuando se sacó el ADN físico,
los fotones permanecieron en un patrón organizado. Esto sería similar a quitar un imán
que estuviera organizando limaduras de hierro y que éstas continuaran formando el
patrón organizado del campo magnético. Esto fue llamado el “efecto fantasma” del ADN.

Por lo tanto el ADN conlleva un CAMPO MAGNÉTICO.
 
Una de las consecuencias del campo magnético es que deforma el tiempo y el espacio. En
realidad crea espacio‐tiempo curvo y cerrado. El ADN recordemos que es el proyector
de la holografía, es el cómo percibimos la realidad.

Existen un total de 12 capas o energías que componen el ADN, teniendo cada una de ellas
una energía numerológica y una compleja interacción con las demás del grupo de 12,
estando solo una de dichas capas en 3D. Las otras son multidimensionales.

El ADN más que una hebra, es un bucle. Esto es evidente ya que a través de dicho bucle se
manifiesta un campo magnético.

En electricidad existe un fenómeno conocido como “inductancia”, que se produce cuando
un campo magnético se solapa con otro. En este campo “mezclado” es donde se obtiene la
”magia” de la “comunicación” de todo el ADN.

¿Cómo pueden comunicarse billones de moléculas de ADN de forma que presenten una
sola “conciencia” de un cuerpo humano único? Por la inductancia.

Hay que tener en cuenta que es la “intención” en hacer cualquier cosa con el ADN, la que
pone en funcionamiento el mismo. Cuando hablamos de “activar” algunas de las capas del
ADN es la intención la que realiza dicha activación. El ADN es reactivo y creativo, atrae y
repele, es la “antena” del cuerpo.

Lo que más llama la atención de la doble hélice es la confluencia de “saberlo” todo a la vez
de más de 100 billones de moléculas de ADN. Y esto es extrapolable a un nivel macro. No
hay ningún componente químico que vaya haciendo carreras entre las moléculas para
darles el mismo mensaje. No existe ninguna sinapsis eléctrica que vaya corriendo
alrededor del cuerpo para tocar a cada una de ellas con un pequeño dato, a modo de
chispa.

La respuesta se encuentra dentro de las espirales y las curvas mismas, ya que cada una
de las moléculas de ADN tiene su propio campo magnético. Es diminuto, pero las
propiedades del magnetismo están ahí y cada una tiene un campo que se solapa con el
siguiente. Los giros y las curvas son producto de este magnetismo y la simetría es
reveladora.

Hay que recordar que los Demiurgos crean con Sonido y MAGNETISMO. No existe ADN
en la verdadera Creación, al igual que no existen campos magnéticos.

A través del proceso llamado “inducción”, todo el ADN cambia al mismo tiempo. La
inducción magnética es la “transmisión de señales sin cables” cuando un campo magnético
se superpone con otro. El cuerpo es como un transformador gigantesco lleno de
transmisiones de información inalámbricas realizadas por medio de la confluencia del
ADN.

Y aquí entra en juego el MERKABAH. Este se construye, entre otras cosas, con la
información del ADN, con el campo magnético procedente del ADN.



 
 
A un nivel atómico podemos comprobar el efecto igualmente del magnetismo. Billones y
billones de átomos todos pegados y ni un solo electrón invade el espacio de los demás
átomos. Todos giran a gran velocidad alrededor del núcleo, pero todos respetan
mutuamente el espacio.

El tema de la supuesta “ascensión” también tiene que ver con el ADN. Cuando entras en
el “juego de la ascensión dimensional” lo que en realidad está ocurriendo es que
empiezas a activar el ADN mediante tu “intención” para elevar la vibración del
mismo. Por lo tanto lo que subyace detrás de la elevación de frecuencias y activación del
ADN es un CAMBIO DE TRAJE O CONTENEDOR.

Toda partícula de materia, desde la más pequeña a la más grande, es encerrada en una
estructura integrada por dos tetraedros invertidos, un cubo y dos esferas. Todo ello genera
en su movimiento de giro los campos magnéticos a su alrededor. Estas figuras son el
MERKABA, el CUBO DE METATRON y la FLOR DE LA VIDA.

TOROIDE

La naturaleza parece inclinarse hacia un patrón recurrente para la evolución de la vida en
todas las escalas, el toroide. Es un vórtice de energía en forma de una rosquilla que se
puede ver en todas partes desde los átomos hasta las galaxias y más allá.




La energía fluye desde un extremo, circula alrededor del centro y fluye por el otro lado. Se
puede ver en todas partes, en los átomos, células, semillas, flores, árboles, animales, seres
humanos, los huracanes, los planetas, estrellas, galaxias, e incluso todo el cosmos.

Un toroide es el único patrón de energía o de tendencia, que puede llegar a ser
autosuficiente y está hecho de la misma sustancia que le rodea, como un tornado, un anillo
de humo en el aire o un vórtice en el agua.

El toroide es también aplicable a nivel humano. Cada persona es no sólo un toroide,
nuestros cuerpos son una superficie continua (piel) con un agujero en el centro (tracto
intestinal), pero están rodeadas por nuestro campo electromagnético toroidal. El toroide
de cada individuo es distinto, pero al mismo tiempo abierto y conectados entre sí en un
mar continuo de energía infinita.

Es el mismo campo de energía que puede sentirse con un imán. Por lo general es invisible,
pero la difusión de aserrín de hierro alrededor de un imán, se puede ver la forma toroidal
de la energía.




DOBLE TOROIDE

Muchos toroides dinámicos contiene dos toroides, llamados "toros", como los aspectos
masculinos y femeninos de la totalidad, uno se traslada en espiral hacia el polo norte y el
otro en la dirección opuesta, hacia el polo sur. Esto también se llama el "efecto Coriolis".




VECTOR DE EQUILIBRIO

La estructura subyacente del toroide es los vectores de equilibrio o "VE". Y es el molde
por el que la naturaleza transforma la energía en materia. Buckminster Fuller, uno de
los inventores más productivos del siglo 20, acuñó el término Vector de Equilibrio. Lo
llamó así porque el "VE" es la única forma geométrica donde todos los vectores de fuerza
son iguales y equilibrados. Las líneas de energía (vectores) son de igual longitud y fuerza.
Representan el poder de atracción y repulsión.




Y aquí es donde entra en acción el poder del número 13, que es un poder limitado y
cerrado dentro del cubo.
 
Este poder del 13 es lo que sostiene sistemas solares y el universo entero físico juntos. El
poder de 13 es semejante al componente básico principal del universo. Sin embargo, el
poder de 13 es ilusional y esto sólo trabaja en esta realidad debido a que la misma es
mantenida por un movimiento artificial perpetuo.

A pesar de que la potencia del 13 es ilusoria, representa un problema grave. Atrapa,
controla y manipula a los seres de la luz verdadera, así como los seres de la Falsa Luz. El
poder del 13 es la clave de toda la energía negativa, a pesar de que se engaña a la gente
para que piense que se trata de un poder positivo. Doce son atrapados por uno y,
literalmente congelados. Pero ellos están congelados en el movimiento perpetuo
artificial.



 
Los Seres de la Verdadera Creación están desmantelando el poder del 13. Su papel es
actuar directamente en el cubo (no hay que olvidar que las estrellas son cubos en realidad)
para hacer añicos la ilusión del movimiento perpetuo artificial. Cuando se actúa dentro del
cubo, éste se fractura por las esquinas. A medida que se debilitan las esquinas, el 13 pierde
su fuerza y la ilusión se hace añicos.
 
 

 
 


PHI ESPIRAL

Debido a que el patrón aparece en cada escala, debe haber una manera en que los
organismos pueden crecer mientras se mantiene la proporción entre sus partes. Hay un
vórtice espiral en la naturaleza para este propósito. Se llama espiral phi y puede ser vista
en cosas pequeñas como helechos, hasta las más grandes como galaxias.



DOBLE ESPIRAL PHI

La espiral phi en una dirección, a menudo será compensada por otra espiral phi en la
dirección opuesta, y luego una doble espiral Phi.





Esta doble espiral crea límites naturales. Por ejemplo, encaja perfectamente con el ojo
humano. La pupila aparece coloreada en verde y el iris se describe, pero en realidad es
debido a la superposición de las líneas naturales de la phi doble espiral.




Cómo todo se funde cuando juntas los tres aspectos, el toro, el VE y las espirales Phi
espirales, se obtiene un modelo que se parece a un Cuboctaedro.



FRACTALES

El toroide se encuentra en cada escala por una razón, porque el universo en que vivimos
parece fractal. "Fractal" significa que los mismos patrones se repiten en todas las escalas,
si se mira a través de un microscopio o por medio de un telescopio.

Cuando se mira a una pequeña parte del fractal, muestra la apariencia similar de toda su
forma.

MERKABAH

Buckminster Fuller llama la "matriz de vectores isótropos" a un tetraedro compuesto de
20 tetraedros más pequeños. Al combinar dos de estas estructuras orientadas en
polaridad opuesta se forma lo que se denomina un "tetraedro estrella" o una 3D "Estrella
de David", también llamada "Merkabah".

Un tetraedro estrella hecho de 40 tetraedros totales forma una geometría perfectamente
equilibrada llamada cuboctaedro en su centro. Las octavas escalares de cuboctaedros que
se forman en una celosía tetraédrica infinita crea la estructura misma del vacío del
universo.



Los seres humanos vivimos dentro de una estrella tetraédrica, o sea, dos Tetraedros
entrelazados, que se les denomina en conjunto vehículo MERKABA.

EL MERKABAH es un vehículo inter‐dimensional de Cuerpo y Espíritu, pero también una
prisión para los mismos, es un campo de energía que rodea a nuestro cuerpo físico y
abarca nuestros cuerpos exteriores. La activación de los campos MERKABAH se hace a
través de la Geometría Sagrada y esta se activa por medio de la proyección del
pensamiento.



El Merkabah está construido con dos pirámides opuestas base con base y luego empujadas
una dentro de la otra, más o menos un tercio de su altura total (se denomina estrella
tetraédrica). Hay estrellas tetraédricas femeninas y masculinas.

Cuando se activa el Merkabah para hacer lo que otros llamarían viaje astral, la geometría
descrita para abandonar la 3D tiene forma de espiral. Esta forma espiralada responde a
una ecuación matemática introducida por un matemático italiano Leonardo de Pisa
conocido por el apodo Fibonacci.

Cuando se activan las formas geométricas, la estrella tetraédrica comienza a girar a más
velocidad, y va tomando posiciones dentro de las coordenadas que forman la espiral. Las
coordenadas las da la secuencia de Fibonacci. A medida que la velocidad se incrementa, se
van superponiendo a la estrella original mas formas piramidales, formándose distintos
sólidos platónicos.

Las formas geométricas superpuestas sobre el campo energético incrementan su vibración
y forman la flor de la vida, que es la forma geométrica que contiene a todos los sólidos
platónicos.

Los campos magnéticos creados por los Merkabah nos mantienen unidos en Red dentro de
esta creación.