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La genética y su relación con la biotecnología

El desarrollo de la biotecnología moderna, entendida como el conjunto de


técnicas de ADN recombinante que pueden aplicarse para obtener un
producto o beneficio para el hombre, fue posible por el avance que se
produjo en el conocimiento de la genética en el siglo XX. Cuando se habla de
vacunas de nueva generación, de enzimas recombinantes o de cultivos
transgénicos, se trata de productos en los cuales se ha utilizado la
información genética de los organismos para diseñar el producto final. Por
esto, se considera a la genética como una de las ciencias básicas sobre las
que se asientan los desarrollos biotecnológicos.
La genética es, básicamente, el estudio de los genes, la herencia y sus
mecanismos (La genética fue utilizada empíricamente a lo largo de la historia
para obtener mejores especies animales y vegetales que respondieran a los
intereses humanos. Estas aplicaciones dejaron de ser empíricas a partir del
desarrollo de las Leyes de Mendel, a fines del siglo XIX, y de su
redescubrimiento a principios del siglo XX Durante la segunda mitad del siglo
XX se avanzó en la base biológica y molecular de los mecanismos de la
herencia, con la asociación de los cromosomas con la información genética, y
con el advenimiento de la biología molecular luego del descubrimiento de la
estructura del ADN por Watson y Crick en la década de 1950.Dos décadas más
tarde, la genética clásica y molecular dieron lugar a la ingeniería genética,
cuando se logró obtener construcciones de ADN recombinante usando
principalmente enzimas de restricción y ligadas. Así, en la biotecnología
moderna están presentes la genética clásica, la citogenética, la genética
molecular, la genética de poblaciones y la ingeniería genética, entre otras.
El paso desde las construcciones genéticas a la aparición del primer producto
biotecnológico en el mercado en la década de 1980, fue posible por la
asociación de científicos y empresarios, que entendieron a la ciencia como un
bien común sobre el cual se basa una sociedad para progresar.

La genética clásica: de Mendel a la biotecnología

La genética clásica se refiere al estudio de la herencia de los caracteres, y


fue aplicada empíricamente desde los inicios de la agricultura y la ganadería
al seleccionar los individuos de mejores características para que se
reprodujeran y dejaran descendencia similar a ellos. En esas prácticas
siempre estuvo, intuitiva y empíricamente, el concepto de herencia. La idea
de la herencia, aun cuando no se conocía exactamente el mecanismo
subyacente, permitía explicar los rasgos fisonómicos de los clanes familiares,
como el labio prominente de los Habsburgo (dinastía que gobernó desde el
siglo XIV y durante 300 años en territorios austríacos). Así, el hecho de que las
características morfológicas se pasaran de padres a hijos era ampliamente
aceptado.
Paradójicamente, las teorías reinantes en esa época hablaban de “generación
espontánea” para el origen de los organismos, y de la “herencia por mezcla”
para explicar por qué los hijos tenían características de ambos progenitores.
Pero, ninguna de estas teorías pudo
sostenerse ante la evidencia obtenida
por científicos del siglo XIX, como Luis
Pasteur y Gregor Mendel.

La genética mendeliana

La genética mendeliana se considera


parte de la genética clásica, y se
refiere a la aplicación de las Leyes de
Mendel para estudiar patrones de
herencia. Estas leyes establecen que
la herencia de caracteres está dada
por “factores concretos”, ya que
acorde a las observaciones de Mendel,
eran repartidos en proporciones matemáticas como unidades enteras a la
descendencia. A partir de los conocimientos adquiridos desde entonces, se
interpreta que la primera ley permite asociar un cierto carácter fenotípico a
un gen, y la segunda ley permite indicar si dos características están
codificadas por dos genes independientes.

Genética mendeliana y biotecnología

La genética mendeliana se aplica en la actualidad al realizar proyectos de


biotecnología. Por ejemplo, antes de poner en práctica las técnicas de
biología molecular para clonar un gen, se debe saber si la característica
biológica que se quiere buscar está codificada por un solo gen. Para
verificarlo, se parte de progenitores con caracteres contrastantes (por
ejemplo, resistentes y susceptibles a un patógeno) y se analiza la proporción
de descendientes en las dos generaciones siguientes (F1 y F2) de modo tal que
si cumple la primera Ley de Mendel, se puede determinar que existe un gen
para la característica de interés. También se aplica esta misma ley para
resolver cruzamientos de prueba, cuando se quiere conocer el genotipo de un
individuo para un gen dado, o cuando se quiere saber cuál de las formas de
una característica es la dominante y cuál la recesiva. También se aplica
genética mendeliana cuando se quiere saber si dos características están
codificadas por genes independientes entre sí, para lo cual se realizan
cruzamientos llamados di híbridos. Además de estas aplicaciones de genética
mendeliana a priori de un proyecto biotecnológico, se deben realizar análisis
genéticos luego de obtener una planta o animal transgénico, de modo de
demostrar si el transgén insertado sigue un patrón de herencia estable tipo
mendeliano, acorde con lo demandado por los organismos reguladores de
biotecnología en los distintos países.
Citogenética y la teoría cromosómica de la herencia
Posterior a Mendel, los científicos se dieron cuenta de que los patrones
hereditarios que el monje austriaco había descrito eran comparables al
comportamiento de los cromosomas en las células en división, y sugirieron
que las unidades mendelianas de la herencia, se localizaban en los
cromosomas, lo que constituye el concepto central de la teoría cromosómica
de la herencia. Esta teoría asocia los genes
(o “factores” de Mendel) con una
estructura física dentro de la célula, los
cromosomas, y reconoce que los genes son
parte de los cromosomas. Este concepto
no es nuevo hoy en día, pero fue un hito
cuando se formuló a principios del siglo
XX, y tuvo profundas implicancias en la
citogenética, la rama de la ciencia que
estudia los cromosomas y su
comportamiento durante el ciclo celular.
Es decir que esta teoría permitió
correlacionar los resultados de los
cruzamientos empíricos con el
comportamiento de los cromosomas que se
observaban en las células.

El proceso celular que permitió


correlacionar los cromosomas con los genes fue la meiosis, es decir la división
celular por la cual se generan las gametas. Fueron dos investigadores, Walter
Sutton (EE.UU) y Theodor Boveri (Alemania), que en forma independiente
llegaron a la misma conclusión en 1902. Reconocieron que el comportamiento
de los “factores” de Mendel durante la producción de las gametas se
correspondía precisamente con el comportamiento de los cromosomas en la
meiosis:

• los genes se encuentran en pares al igual que los cromosomas;


• los alelos (o variantes de un gen dado) segregan igualitariamente en las
gametas (al igual que los miembros de un par de cromosomas homólogos)
Citogenética y biotecnología

La citogenética es parte esencial de los estudios genéticos actualmente, con importantes


aplicaciones en la genética médica, en la genética evolutiva y en la genética aplicada al
mejoramiento animal y vegetal. Normalmente se asocia citogenética con el cariotipo (el
ordenamiento de los cromosomas según su tamaño construido a partir de imágenes del
material genético teñido y fotografiado).

Cariotipo humano femenino (superior) y masculino (inferior). Se observa un total de 23


pares de cromosomas en cada cariotipo compuesto de 22 pares de autosomas y el par de
cromosomas sexuales femeninos XX, y los cromosomas sexuales masculinos XY.
Esa fue la primera aplicación de la citogenética para clasificar los cromosomas de cada
especie y asociar ciertas enfermedades o características de interés con algunos cromosomas
en particular o con regiones dentro de los brazos de los cromosomas.
Así se obtuvieron los primeros mapas físicos del genoma de las especies, que permiten ubicar
en el genoma cierto gen responsable de un cierto fenotipo.
Hoy en día, con el desarrollo de técnicas de fluorescencia aplicadas a la citogenética, se
puede saber en qué cromosoma y en qué región específicamente se ubica una secuencia
genética de interés. Por ejemplo, si se desea conocer dónde se integró un transgén al realizar
una planta o animal transgénico, como se muestra en la figura:

Mediante citogenética aplicada al mapeo físico, se puede ubicar el sitio de inserción de un


transgén (en amarillo

La genética molecular: de Watson y Crick a la biotecnología

Los estudios de genética clásica durante la primera mitad del siglo XX continuaron analizando
otros patrones de herencia, como aquellos ligados a los cromosomas sexuales, entre otros
fenómenos. Por su parte, los químicos y físicos trataron de dilucidar la estructura y
naturaleza físico-química de las moléculas involucradas en la herencia. Así se estudió la
estructura y composición química de los cromosomas, y se concluyó que estaban compuestos
por asociación de ácido desoxirribonucleico (ADN) y proteínas (histonas). Al mismo tiempo,
los microbiólogos estudiaban cómo los virus que infectan bacterias se pasan información
genética entre ellos.
Todas estas líneas de investigación tuvieron como nexo y punto de inflexión el
descubrimiento de la estructura del ADN en 1953 por James Watson y Francis Crick, quienes
abrieron el camino al estudio de la estructura de los genes y los mecanismos por los cuales
estos genes se replican y se transmiten a las células hijas (ver Cuaderno Nº 3 y 32). El estudio
de los genes a nivel molecular y los mecanismos de herencia por medio de herramientas de
biología molecular se denomina genética molecular.
La genética molecular incluye, por ejemplo, estudiar qué genes de una bacteria están
involucrados en su capacidad de ser patógena, o cuáles son las rutas genéticas para la síntesis
de una cierta sustancia en un organismo, o realizar un mapa genético para una cierta especie
en el cual se indiquen distancias entre pares de bases dentro de un cromosoma, entre otras
posibilidades.

Genética molecular y biotecnología

La genética molecular permite conocer los genes involucrados en distintos procesos celulares.
La comprensión de estos procesos puede resultar de interés para su aplicación industrial o
agrícola. La investigación de genética molecular es el primer paso, que permite caracterizar
molecular y funcionalmente a esos genes, y que luego continuará con una línea de producción
industrial.
En la actualidad, los genes de interés pasan previamente por una serie de “retoques”
mediante ingeniería genética para hacer más eficiente el proceso industrial o agrícola. Este
es el caso de los “biofármacos” como la insulina humana, algunos factores de coagulación, la
vacuna contra la hepatitis B, etc. Los cultivos transgénicos ornamentales, en los cuales se
aplicó el conocimiento de genética molecular del desarrollo floral para modificar la
morfología de las plantas, etc. Otra importante aplicación de la genética molecular en temas
de biotecnología es el desarrollo de mapas genéticos de especies, los cuales facilitan luego
los programas de mejoramiento tradicional (por cruzamientos), a esto se lo
denomina Mejoramiento asistido por marcadores moleculares o MAS (del inglés Marker
assisted selection).

Ingeniería Genética

Esta rama de la genética se podría definir como la aplicación de las herramientas de la


biología molecular para la construcción de fragmentos de ADN recombinantes con genes de
interés y la inserción de los mismos en otros organismos. Así, el uso de las enzimas de
restricción y las ligasas se utilizan para insertar un gen de interés detrás de un promotor y
dentro de un vector adecuado para el organismo donde se quiere insertar el gen. La
ingeniería genética se utiliza como herramienta de laboratorio para estudios de genética
molecular básica como investigar la función y el mecanismo de acción de un gen particular,
como así también se usa de herramienta para los desarrollos biotecnológicos.

Ingeniería genética y biotecnología

Siempre que se habla de biotecnología moderna o de ADN recombinante se hace referencia a


la ingeniería genética, ya que esta disciplina provee las técnicas y herramientas para el
desarrollo de la construcción de ADN de interés industrial. Así, por ejemplo, todas las
enzimas producidas en forma recombinante, los fármacos y las vacunas recombinantes, las
plantas transgénicas y los animales transgénico son productos biotecnológicos donde la
ingeniería genética fue una herramienta fundamental para su desarrollo. Otros ejemplos son
el gen de la insulina humana con un promotor bacteriano para que la hormona se produzca en
bacterias, el gen de tolerancia al herbicida glifosato (gen epsps) con un promotor vegetal
para que funcione en la soja, maíz y algodón transgénicos, el gen de la hormona de
crecimiento humano con un promotor de glándula mamaria bovina para que la hormona se
produzca en la leche de la vaca, etc.
El desarrollo de la biotecnología moderna está íntimamente ligado con todas las ramas de la
genética desde sus inicios. Desde el poder entender cuáles son las unidades responsables de
transmitir la herencia, hasta el poder transformarlas para el mejor aprovechamiento por el
hombre.

La reglamentación de los OGM en los diferentes países es variada. Los países que tienen
reglamentaciones para los alimentos derivados de OGM también regulan los OGMS en
general, teniendo en cuenta los efectos para la salud y el agro ecosistema así como los
temas relacionados con control y comercio (este último, es el caso de la Argentina).
En la Argentina, la aplicación de la biotecnología moderna ha determinado la creación de un
sistema nacional de bioseguridad con el fin de regular la producción y liberación de OMS al
mercado. La obtención y liberación de OGM han originado preguntas acerca de los posibles
efectos para la salud pública y para el agro ecosistema. Por consiguiente, garantizar el
cumplimiento de las regulaciones en bioseguridad es fundamental para desarrollar la
biotecnología moderna en un marco de aceptación social.

Qué es la bioseguridad y cómo se evalúa

La bioseguridad se define como el conjunto de procedimientos que se adoptan con el fin de


garantizar la seguridad humana, animal y ambiental, en las aplicaciones de la biotecnología.
Para evaluar la seguridad de un alimento derivado de un organismo genéticamente
modificado debe primero comparárselo con el alimento más parecido que se encuentre
disponible (generalmente, el alimento que deriva de su par no transgénico). Este método de
evaluación establece el punto de partida de la misma y determina lo que se conoce como
“equivalencia sustancial”. Se trata de una comparación pormenorizada entre ambos
productos que va desde la morfología de la planta hasta la composición nutricional del
producto alimenticio. Cuando los cambios en la composición del alimento son intencionados
(por ej. modificación de ácidos grasos en aceites) debe estudiarse el balance nutricional
exhaustivamente, sobre todo cuando se pretende que el nuevo producto reemplace al
anterior.
La evaluación debe asegurar también que la modificación genética no haya provocado
cambios que puedan afectar la inocuidad o el valor nutricional del alimento. Por ejemplo, si
el organismo hospedador posee un determinado nivel de toxinas, como es el caso de la
solanina en papa, este nivel no puede aumentar en el transgénico.
La ingeniería genética puede introducir genes cuyos productos son nuevos en la cadena
alimentaria. Tal es el caso de los productos de la primera ola, destinados al mejoramiento
de características agronómicas, como tolerancia a herbicidas o resistencia a insectos. En tal
caso, se aplican una serie de ensayos consensuados internacionalmente, que permiten
decidir si un compuesto es un alérgeno potencial o no. Este análisis se basa en ciertas
características que las proteínas alergénicas tienen en común:

• Son relativamente grandes (10-40)


• Son resistentes a la degradación con ácido gástrico y a la digestión con enzimas
digestivas

• Son semejantes en su estructura a otros alérgenos conocidos


• Están presentes en altas concentraciones en los alimentos
• Son estables frente a los métodos comunes de procesamiento y cocción.
No existen peligros de toxicidad o alergenicidad especialmente relacionados con la
presencia de material genético en los alimentos derivados de transgénicos. Los componentes
de este material son el ADN y el ARN, exactamente iguales a los presentes en nuestras
células y en los alimentos convencionales. Por otro lado, el material genético ingerido es
degradado en su pasaje por el sistema digestivo y no hay ninguna evidencia de que algún
fragmento de ADN proveniente del tracto digestivo pueda integrarse a nuestros cromosomas.
Hay cierta preocupación sobre la posibilidad de que el uso de marcadores de selección en las
plantas modificadas genéticamente pudiera aumentar la resistencia a antibióticos en las
poblaciones de microorganismos patógenos de humanos. Esa posibilidad es remota,
comparada con el aumento de resistencia provocada por el uso de los antibióticos en la
medicina. Sin embargo, se trata de desarrollar cultivos transgénicos con otros tipos de
marcadores no relacionados con antibióticos.

La aprobación de los OGMS y sus derivados en Argentina

En la Argentina, para que un cultivo genéticamente modificado reciba autorización para su


comercialización, debe superar previamente el análisis riguroso de cumplimiento con las
normas de seguridad ambiental y alimentaria, establecidas en Argentina por la Secretaría
de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MinAgri),
y sus comités científicos asesores:
• La Dirección de Biotecnología y la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología
Agropecuaria (CONABIA),
• La Dirección de Calidad Agroalimentaria del SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y
Calidad Agroalimentaria) y su Comité Técnico Asesor sobre uso de Organismos
Genéticamente Modificados, y

• La Dirección de Mercados Agrícolas.

EL Comité Técnico Asesor sobre uso de Organismos Genéticamente Modificados del SENASA
estudia la bioseguridad alimentaria de los cultivos o sus subproductos, la CONABIA analiza
los posibles impactos ambientales del cultivo y la Dirección de Mercados Agrícolas evalúa los
efectos de su comercialización. A partir de los informes que envían
estas comisiones, el MinAgri aprueba o no el nuevo cultivo modificado
genéticamente.

Qué es la CONABIA y cuál es su función


La CONABIA (Comisión Nacional de Biotecnología Agropecuaria) es una comisión
multidisciplinaria de expertos que asesora al Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca ,
justamente, en temas de bioseguridad referidas al impacto de los OVM (organismos vivos
modificados) en el medio ambiente de la Argentina. Está compuesta por biólogos
moleculares, genetistas, ecólogos, fisiólogos, mejoradores, microbiólogos, entre otros
especialistas, provenientes tanto del sector público (Instituto Argentino de Sanidad y

Calidad Vegetal, del Servicio de Salud Animal, del Instituto Nacional de Semillas, INTA,
CONICET, Universidad de Buenos Aires) como del sector privado (Asociación Argentina de
Semilleros, Sociedad de Ecología, Foro Argentino de Biotecnología, etc.). Esta comisión es
pionera a nivel de América Latina (data de 1991) y es respetada a nivel mundial en estos
temas. Se trata de una comisión técnica que estableció las reglamentaciones que deben
seguirse para liberar al medio ambiente los OVM y analiza, caso por caso, cada uno de los
organismos que se desean liberar utilizando criterios científicos para el análisis y evaluación
de riesgos y de las medidas para minimizar los posibles impactos.

La CONABIA supervisa todos los ensayos que se realizan en el país mediante inspecciones in
situ que se repiten durante cada ensayo para comprobar que se cumplen los requisitos de
bioseguridad establecidos, entre otros, la eliminación de materiales al finalizar cada
prueba. El control se extiende luego por 2 o 3 años, de acuerdo con la especie de que se
trate, para establecer que no haya habido "escapes". Los ensayos se realizan a escala de
invernadero, de pequeña y gran escala, y de propagación pre-comercial. Las liberaciones
comerciales se aprueban luego de este proceso, si los otros organismos reguladores
coinciden según sus propias evaluaciones.

El SENASA controla la inocuidad de los organismos genéticamente modificados

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, tiene a su cargo analizar el


cumplimiento de las normas que regulan la inocuidad alimentaria de los Organismos
Genéticamente Modificados (OGM). Como consecuencia del trabajo realizado, a través de la
Dirección de Calidad Agroalimentaria (DICA) del SENASA, el proceso evaluatorio argentino,
es considerado por muchos países como un sistema de excelente solidez científica.

En 1998 la Argentina aprobó la primera reglamentación para el análisis de la inocuidad


alimentaria de los eventos transgénicos, siendo ésta la primera legislación en América Latina
en la materia. Al año siguiente se creó el Comité Técnico Asesor de Bioseguridad
Alimentaria, y en el 2002 se actualizó el marco regulatorio, adaptado a los requerimientos
internacionales de análisis de riesgo.
Este sistema regulatorio se basa en principios internacionales acordados en el Codex
Alimentarius, y está siendo considerado por varios países, como un avance científico de
importancia en el proceso de autorización de cultivo y de consumo de los nuevos alimentos

La función de la Dirección de Mercados Agrícolas


Son los encargados de diseñar programas de monitoreo y evaluación permanente de los
mercados internos y externos de los productos agroalimentarios. Los mismos pueden ser de
origen animal y vegetal y sus subproductos; evalúan su impacto en la producción, en los
agentes comerciales y en la agroindustria, asegurando la difusión de información.

Es decir, por ejemplo, que si un cultivo transgénico demostró a través de las evaluaciones
por el SENASA y la CONABIA que es inocuo para la salud y el medio ambiente, pero al país no
le conviene su comercialización, éste cultivo no es liberado, es decir, el MinAgri no lo
aprueba.

OVGMS aprobados para su comercialización en Argentina


Desde el año 1996 hasta el año 2013, en Argentina, se han autorizado para la
comercialización veintisiete (28) cultivos genéticamente modificados, que involucran a los
eventos maíz, soja y algodón, con características de resistencia a insectos, tolerancia a
herbicidas o ambas características combinadas. La lista actualizada de eventos aprobados
está disponible en el

Organismos Reguladores en Biotecnología

La salud y la enfermedad en la historia

Desde tiempos remotos, el hombre sueña con derrotar enfermedades y, así, prolongar su
vida. Los métodos para lograrlo fueron variando en diferentes épocas y culturas de
acuerdo con las creencias y los conocimientos del momento acerca del cuerpo humano y
de su funcionamiento. Los pueblos de la Antigüedad le atribuían a las enfermedades un
origen sobrenatural. Por lo tanto, también la curación tenía un carácter mágico y debían
realizarla magos, hechiceros o sacerdotes (aún hoy en pueblos aborígenes se mantienen
estas prácticas). En la Grecia del siglo V a. C. surgió una escuela de medicina, encabezada
por Hipócrates, que comenzó a concebir el origen natural de las enfermedades. La tarea
del médico consistía en ordenar reposo al paciente, procurar que estuviese limpio, hacerlo
respirar aire puro e ingerir una dieta simple y sana.
A partir de entonces, el estudio del cuerpo humano despertó interés y curiosidad. Ya en el
Renacimiento (siglos XV a XVII) se concluyó que la única forma de aprender acerca del
cuerpo humano era a través de la observación y la experimentación. La invención del
microscopio óptico, en el siglo XVII, permitió descubrir la presencia de los
microorganismos y posteriormente se los reconoció como causantes de enfermedades. En
el siglo XVIII el doctor inglés Edward Jenner dio el primer paso en el desarrollo de las
vacunas (término que deriva de “vaca”) al experimentar en un niño un método preventivo
contra la viruela que en esos tiempos diezmaba a la población. Esto culminó en 1980 con
la erradicación en el mundo de la viruela, y con el desarrollo de numerosas vacunas para
prevenir enfermedades.
A partir del siglo XIX y hasta la actualidad, la ciencia y la tecnología avanzaron
aceleradamente. Esto ha permitido conocer detalles de la estructura y del funcionamiento
del cuerpo humano, identificar las causas de muchas enfermedades y encontrar la forma
de prevenirlas, de curarlas o tratarlas. Uno de los hitos de la medicina fue el
descubrimiento de la penicilina en el siglo XX por Alexander Fleming, el antibiótico más
usado actualmente en el mundo que logró curar las infecciones y salvó innumerables
vidas. A partir de este descubrimiento, se desarrollaron muchos otros antibióticos.
Durante las últimas décadas con el advenimiento de la biotecnología moderna, el
conocimiento de la estructura y el funcionamiento del ADN, se están desarrollando nuevas
técnicas para diagnosticar, prevenir, tratar y curar enfermedades. El estudio del genoma
humano permitirá acelerar la identificación de aquellos genes causantes de enfermedades,
y aportará valiosa información a las investigaciones científicas en el área de la salud. La
biotecnología proporciona un amplio rango de usos potenciales en animales y humanos.

Biotecnología y salud: presente y futuro

Cada individuo posee una "receta" única de ADN que lo identifica, determina sus
características y funciones. Es decir que los individuos de cualquier especie, cruce o línea
híbrida pueden ser identificados por pequeñas diferencias en su secuencia de ADN (se
podría detectar una diferencia de una letra en un millón). Pero, esto requiere de técnicas
moleculares que permitan el estudio detallado del ADN.
Existe un gran número de técnicas moleculares, llamados marcadores moleculares, que
permiten estudiar directamente segmentos de ADN de los individuos, para así obtener su
ADN 'fingerprints', en otras palabras, conocer su identidad molecular o “huellas dactilares
de ADN”. Esta “huella dactilar” puede ser usada para determinar las relaciones de
paternidad o parentesco, para analizar a los donantes y receptores de órganos en
programas de trasplante, unir sospechosos con la evidencia de ADN en la escena del
crimen, o servir como indicativo de pedigree para mejoramiento en semillas y ganado.
Existen muchas otras aplicaciones de las herramientas biotecnológicas en el área de la
medicina y la salud, como se detalla a continuación:

• Diagnóstico de enfermedades
El desarrollo de técnicas para el diagnóstico de enfermedades infecciosas o hereditarias es
una de las aplicaciones de mayor impacto de la tecnología del ADN. Al utilizar las técnicas
de secuenciación de ADN y de PCR (“Reacción en Cadena de la Polimerasa” que permite
tener una gran cantidad de copias de un segmento de ADN determinado) los científicos
pueden diagnosticar infecciones virales, bacterianas o fúngicas. La tuberculosis, el SIDA y
muchas otras enfermedades infecciosas, son diagnosticadas mediante técnicas de PCR en
forma más sencilla y rápida que por los métodos tradicionales, permitiendo la intervención
y tratamientos más tempranos.
Las enfermedades hereditarias son aquellas ligadas a la herencia genética. Actualmente se
conocen las alteraciones genéticas que originan muchas enfermedades hereditarias y por
lo tanto es posible no sólo explicarlas sino también diagnosticarlas y controlar a los
portadores de esos genes para posibilitar su diagnóstico precoz y evitar el desarrollo de la
enfermedad. En las familias en las que se conoce que el riesgo de transmitir una
enfermedad hereditaria es alto, el análisis genético de los futuros padres así como el
diagnóstico prenatal son de un gran valor para poder anticiparse al problema.
Además de la técnica de PCR, se utilizan otros métodos diagnósticos de enfermedades,
como los anticuerpos monoclonales, los chips de ADN y los biosensores.

• Producción de proteínas recombinantes:


La recombinación de genes humanos en el ADN de bacterias es una de las posibilidades
más importantes que ofrece la biotecnología. Esta técnica posibilita obtener proteínas
humanas con fines terapéuticos en sistemas de crecimiento rápido. El ejemplo más
conocido es la obtención de insulina humana a partir de la inserción del gen que la
produce en plásmidos de la bacteria Escherichia coli. Esta técnica es de gran valor porque
las bacterias, al duplicar su número cada 20 minutos, producen en poco tiempo muchas
copias del gen humano inserto en su ADN y en consecuencia, grandes cantidades de
proteínas recombinantes.
Actualmente, los fármacos provenientes de organismos recombinantes se producen
básicamente en tres sistemas: bacterias (fundamentalmente E. Coli), en levaduras, y en
células de mamífero (en placas de laboratorio). Entre muchos ejemplos, se pueden
nombrar:

• Los factores de coagulación VIII, IX y VII, indicados en el tratamiento de algunos tipos


de hemofilia, producidos en cultivo de células de mamífero.
• Algunas hormonas, como la folículo estimulante, tirotrofina, gonadotrofina coriónica
(en células de mamífero), insulina, hormona de crecimiento, paratifoidea (en E. coli) y
glucagón e insulina (en levaduras).

• Anticoagulantes
sistemas).
como la irudina y activadores del plasminógeno tisular (en los tres

• Factores hematopoyéticos como el interferón alfa y gamma, producidos en E. coli.


• Anticuerpos monoclonales Anti-IGE, Anti-TNF y Anti-IL2, producidos en cultivo de
células de mamífero.

Si bien, hasta el momento, estas proteínas recombinantes son producidas solamente en


estos tres sistemas, con el advenimiento de las técnicas de ingeniería genética que
permitieron obtener animales y plantas transgénicos surgió también la posibilidad de
utilizar a éstos como productores de proteínas recombinantes de interés farmacológico. Es
decir, producir estas proteínas recombinantes en animales o plantas en vez de en
biorreactores o fermentadores industriales en donde crecen las bacterias.
La estrategia de utilizar animales de granja (ovejas, vacas, cerdos, cabras, gallinas,
conejos, etc.) como fábricas de productos farmacológicos recombinantes se denomina
“Granja farmacológica”. Como ejemplo de una proteína producida en un animal
transgénico se puede nombrar a la hormona de crecimiento humano para tratar casos de
enanismo. Esta hormona es producida por la primera vaca transgénica, llamada Pampa
Mansa, y es un desarrollo de investigadores argentinos. Pampa Mansa, que nació en 2002,
es transgénica y clonada y produce en su leche la hormona de crecimiento humano.
Estudios que le fueron realizados en Octubre de 2003, demostraron que comenzó a dar
leche con buenos niveles de hormona de crecimiento.

• Producción de antibióticos

Los antibióticos son moléculas con actividad antimicrobiana (inhiben el crecimiento de


otros microorganismos). Originalmente, los antibióticos para uso humano se obtenían como
parte del metabolismo de hongos y bacterias, por lo que se consideran la primera
aplicación de la biotecnología a la industria farmacéutica. Hoy en día, muchos de ellos se
fabrican de manera sintética en laboratorios farmacéuticos, imitando la receta del
producto natural.
Actualmente, los laboratorios farmacéuticos dedican tiempo y dinero a la búsqueda de
nuevos antibióticos ya que muchos que fueron alguna vez altamente efectivos han perdido
utilidad frente a los organismos patógenos, debido a que los microorganismos desarrollan
resistencia frente a antibióticos que en el pasado les resultaban letales.
Al ser los antibióticos productos del metabolismo secundario, suelen generarse
naturalmente en concentraciones muy bajas. Es por eso que una vez elegidas las bacterias
productoras, y utilizando técnicas de ingeniería genética, se busca la manera de
mejorarlas en el laboratorio para transformarlas en “superproductoras”.
Por ejemplo, se puede aumentar el número de copias de los genes que codifican para las
enzimas que intervienen en la producción del antibiótico. De esta forma se fabricará, a
partir de una misma célula, más cantidad del producto final.
También, una vez conocidas las enzimas que participan en la síntesis del antibiótico, la
ingeniería genética permite transferir estos genes a organismos más fáciles de crecer y
manipular en el laboratorio, como Escherichia coli, para que éstos produzcan el
antibiótico deseado en forma más rápida.

• Producción de vacunas recombinantes

Las vacunas constituyen un método preventivo, mediante el cual el individuo adquiere


inmunidad permanente contra algún agente patógeno específico.
Tradicionalmente, las vacunas son preparadas a base del agente que causa la enfermedad,
pero en un estado no patogénico. Estas vacunas, si bien son muy eficaces, presentan
algunas dificultades ya que no todos los microorganismos se pueden cultivar en el
laboratorio, la producción a menudo es cara, se requieren medidas muy estrictas para
asegurar la completa inactivación o la atenuación adecuada de la cepa.
Es por eso que, desde principios de la década de 1980, se están desarrollando nuevas
vacunas que, posiblemente, reemplazarán en un futuro a las vacunas tradicionales. Estas
nuevas vacunas son producidas por ingeniería genética, basadas en la molécula de ADN y
en las secuencias de aminoácidos que contienen la información genética con la cual el
organismo patógeno produce la enfermedad. Las investigaciones se centran en mejorar las
vacunas ya existentes para lograr respuestas inmunitarias más eficaces, buscar nuevas vías
de administración, y unir varias vacunas en una única aplicación para reducir el número de
inyecciones.
El primer exponente de vacunas recombinantes comercializada fue la vacuna contra la
hepatitis B y en la actualidad se están desarrollando investigaciones en vacunas contra el
virus del HPV (virus papiloma humano que genera verrugas genitales), la malaria
(enfermedad que mata a casi 3 millones de personas por año), el citomegalovirus (que
provoca un síndrome similar a la mononucleosis), la shigella (provoca diarrea), el herpes y
enfermedades parasitarias como la toxoplasmosis. También se están probando vacunas
contra el HIV (virus que causa el sida), y contra el cólera o el dengue, y varios tipos de
cáncer.
Además del desarrollo de nuevas vacunas, se están estudiando otras vías de administración
de las vacunas, como la nasal (a través de las mucosas) o intradérmicas (en la piel, aunque
sin pinchazo). Otra opción de administración de vacunas muy interesante la constituyen
aquellas que podrían ingerirse con los alimentos o “vacunas comestibles. El objetivo de
estas investigaciones es desarrollar, mediante ingeniería genética, frutas o productos
lácteos que sean iguales a los productos que se consumen habitualmente excepto por una
única diferencia: la presencia de una proteína capaz de iniciar la respuesta inmune en el
organismo. De esta forma, cuando el alimento es ingerido, se confiere inmunidad contra
determinados agentes patógenos específicos. Así, estos alimentos pueden emplearse como
vacunas comestibles para seres humanos y animales. Se espera que dentro de un tiempo
las papas, los tomates, las bananas, la lechuga y la espinaca puedan prevenir
enfermedades como la diarrea infantil, la hepatitis B y E, el SIDA, la rabia y la fiebre
aftosa, entre otras. Por el momento, la mayoría de las vacunas comestibles se encuentran
en proceso de desarrollo y evaluación, por lo que se deberá esperar un tiempo para que
estos productos se encuentren disponibles en el mercado.

Utilización de la biotecnología para la salud

Las principales líneas de investigación y servicios de esta área se enfocan en química de


lignocelulósicos, biodegradación de la madera y sus aplicaciones tecnológicas, pulpaje y
blanqueo, desarrollo e implementación de técnicas analíticas para caracterización de materiales
lignocelulósicos. Se estudian las características químicas de la madera de especies de interés
comercial y su efecto en los procesos de conversión química de la madera (producción de
celulosa y biocombustibles), y también en procesos biotecnológicos como el biopulpaje,
bioblanqueo y biorrefinería forestal.
BIOCOMBUSTIBLES Y BIOMATERIALES
La investigación en esta área, está basada en el uso integral de la biomasa lignocelulósica
para el máximo aprovechamiento de sus componentes químicos. Los materiales
lignocelulósicos, residuos de plantaciones forestales y también residuos agrícolas, están
compuestos principalmente por celulosa, hemicelulosas y lignina, los que pueden ser
utilizados para la obtención de biocombustibles y biomateriales con valor agregado, a través
de procesos biotecnológicos como el biopulpaje, bioblanqueo y biorrefinería.

 Pretratamientos de biomasa lignocelulósica (agrícola y forestal) para la desestructuración de la


biomasa y separación de componentes.
 Procesos de hidrólisis química, mecánica y enzimática.
 Procesos de sacarificación y fermentación por separado y simultánea.
 Procesos de recuperación de los componentes (celulosa, hemicelulosa y lignina) desde los
pretratamientos.
 Modificaciones químicas de lignina para generación de compuestos con valor agregado.
 Procesos de producción de resinas adhesivas con usos de lignina para la industria de tableros.
 Estudio de nuevos subproductos generados a partir de lignina; y Desarrollo de biomateriales
desde biomasa macroalgal.
 Planta Piloto biocombustibles de segunda generación

QUIMICVA VERDE AMBIENTALY BIOLOGIADescripción

Este grupo de investigación es multidiciplinario y se caracteriza por estudiar los fundamentos


de varios sistemas biológicos para ser aplicados en diversas problemáticas. Actualmente, en
este grupo de investigación, se desarrollan seis líneas de investigación.

 Desarrollo de sistemas de oxidación avanzada para la oxofuncionalización selectiva de


compuestos modelos asistida por radiación solar.
 Tratamiento de aguas mediante sistemas de oxidación avanzada biomiméticos y/o asistidos por
radiación solar.
 Evaluación de sistemas prooxidantes y su potencial rol en procesos fisiopatológicos.
 Mecanismos de oxidación radicalaria de vinos blancos.
 Pigmentos naturales de alto desempeño: una alternativa ecológica en la manufactura de telas
de alta calidad.
 Desarrollo de procesos ambientalmente amigables para aumentar la resistencia al fuego y a la
pudrición de maderas.

 Compuestos Químicos
 A nivel mundial, el desarrollo en biorrefinerías de químicos y polímeros basados en
biomasa, llevará a la incorporación de nuevas demandas de materias primas, el
desarrollo de nuevas tecnologías y nuevas oportunidades de negocios y
emprendimiento.
 En general, existe consenso sobre los beneficios del uso de biomasa de diversas
fuentes para la generación de productos químicos. Una de las formas más consistentes,
es la de añadir valor a su uso, como también la mejora en la eficiencia del proceso de
conversión de materias primas. Más aún, si se considera que las biorrefinerías se
sustentan en las industrias forestal, agrícola y alimentaria, principales actividades
productivas de la Región del Biobío.
 Si bien existen desafíos científicos, tecnológicos y financieros que se deben abordar de
mejor manera para potenciar aún más estas líneas, en el CB-UDEC trabajamos en la
obtención de diversos compuestos para el desarrollo de productos con impacto en la
industria de manufactura, acuicultura, agrícola, alimentos, y salud.
 Diversos metabolitos, polifenoles, terpenos y antioxidantes entre otros, han sido la base
para la creación de biopintura anticorrosión y antifouling, mallas antibacterianas,
pigmentos, bebidas funcionales, cremas dérmicas antifúngicas, entre otros.

BIOMATERIALES

Con un escenario mundial donde el uso de plástico y derivados del petróleo (fuentes no
renovables y que generan un negativo impacto en el medioambiente) dominan el mercado de
los materiales para múltiples usos domésticos e industriales, los biomateriales a partir de
biomasa lignocelulósica representan una oportunidad de dar un mejor uso a la materia prima
proveniente del sector forestal, algal y agrícola de manera sustentable.
Bajo este escenario, la investigación científica y tecnológica en el desarrollo de productos de
origen vegetal en lugar de las fuentes convencionales, ha tomado fuerza. Mientras que las
empresas de papel han utilizado durante mucho tiempo los residuos de madera como
combustible para cogeneración de energía, la reconversión de esta biomasa en biomateriales,
ha abierto todo un campo de innovación con nuevas posibilidades de diversificar su uso.
Una de las líneas de investigación del CB-UDEC en el área de la biomateriales, está basada en
potenciar el uso de subproductos generados en los procesos de combustibles y/o pulpaje a
partir de materiales lignocelulósicos, como es la lignina, buscando así alternativas viables de
modificación y uso para el desarrollo de materiales basados en recursos naturales.

INGERIA GENETICA: La ingeniería genética consiste en la manipulación del


ácido desoxirribonucleico, o ADN. En este proceso son muy importantes las
llamadas enzimas de restricción producidas por varias especies bacterianas. Las
enzimas de restricción son capaces de reconocer una secuencia determinada de la
cadena de unidades químicas (bases de nucleótidos) que forman la molécula de
ADN, y romperla en dicha localización. Los fragmentos de ADN así obtenidos se
pueden unir utilizando otras enzimas llamadas ligasas. Por lo tanto, las enzimas
de restricción y las ligasas permiten romper y reunir de nuevo los fragmentos de
ADN. También son importantes en la manipulación del ADN los llamados
vectores, partes de ADN que se pueden autorreplicar (generar copias de ellos
mismos) con independencia del ADN de la célula huésped donde crecen. Estos
vectores permiten obtener múltiples copias de un fragmento específico de ADN,
lo que hace de ellos un recurso útil para producir cantidades suficientes de
material con el que trabajar. El proceso de transformación de un fragmento de
ADN en un vector se denomina clonación, ya que se producen copias múltiples
de un fragmento específico de ADN. Otra forma de obtener muchas copias
idénticas de una parte determinada de ADN es la reacción en cadena de la
polimerasa, de reciente descubrimiento. Este método es rápido y evita la
clonación de ADN en un vector.

Tres son las grandes áreas de aplicación de la ingeniería genética:

§ Obtención de productos biológicos: Genes humanos pueden ser introducidos en


bacterias para que éstas produzcan enormes cantidades de una determinada sustancia. Por
ejemplo, algunas hormonas, como la insulina o la hormona del crecimiento, usadas para
el tratamiento de enfermedades.

§ Mejora animal y vegetal en ganadería y agricultura: Genes manipulados pueden ser


introducidos en animales y plantas para así modificar algunos de sus productos, hacerlos
resistentes a enfermedades, insecticidas o herbicidas.

§ Terapia génica: consiste en la aportación de un gen funcionante a las células que


carecen de esta función, con el fin de corregir una alteración genética o enfermedad
adquirida. La terapia génica se divide en dos categorías. La primera es la alteración de las
células germinales, lo que origina un cambio permanente de todo el organismo y
generaciones posteriores. El segundo tipo de terapia génica, terapia somática celular, es
análoga a un trasplante de órgano. En este caso, uno o más tejidos específicos son objeto,
mediante tratamiento directo o extirpación del tejido, de la adición de un gen o genes
terapéuticos en el laboratorio, junto a la reposición de las células tratadas en el paciente.
Se han iniciado diversos ensayos clínicos de terapia genética somática celular destinados
al tratamiento de cánceres o enfermedades sanguíneas, hepáticas, o pulmonares.

LA BIOTECNOLOGÍA Y SUS COMPONENTES

Algunos aspectos clave en las biotecnologías


Materias primas

Las materias primas para alimentar los procesos biotecnológicos


industriales pueden ser muy variadas, pero el hecho de que en su
mayoría se trate de materias naturales biodegradables las hace muy
atractivas. Lo ideal sería emplear subproductos de otras empresas, con
lo que el proceso se abarata y se eliminan problemas ambientales:

se usan mucho desechos ricos en carbohidratos de ciertas industrias:

Melazas procedentes del procesamiento de caña de azúcar y remolacha


azucarera. En Brasil usan la caña de azúcar para fabricar tioalcohol (Gasohol)
como biocombustible
Desechos ricos en almidón: de granos como el maíz, de tubérculos como la
tapioca o la patata. El problema aquí es que el almidón debe primero ser
degradado a monosacáridos u oligosacáridos antes de la fermentación
industrial, pero ciertos procesos biotecnológicos son ya competitivos, como la
producción de jarabes ricos en glucosa o fructosa, usados como endulzantes en
alimentos y bebidas. En Suecia eliminan los desechos contaminantes del
procesamiento de la patata con un método a base de levaduras, que produce
biomasa potencialmente valiosa.
Existe un gran interés en usar como materia prima desechos agrícolas e
industriales ricos en celulosa. Desgraciadamente, la celulosa es compleja, y su
asociación con la lignina hace que aún no existan procesos industriales
operativos. Pero si en un futuro logramos superar las barreras técnicas,
tendremos una materia prima abundante, y podremos aprovecharla al tiempo
que evitamos problemas ambientales. De hecho, la lignocelulosa es la materia
renovable más abundante de la biosfera, y la esperanza es poder aprovecharla en
un próximo futuro.
De la misma manera, sería estupendo poder aprovechar otros desechos de las
actividades humanas como materias primas para los microorganismos
industriales, e limando así problemas de polución ambiental. La idea sería
acoplar una industria que crea efluentes contaminantes con una bioindustria que
pueda aprovechar los residuos de la primera, creando productos útiles y riqueza
adicional, y sin que los costes totales sean elevados (aunque ya el hecho de
eliminar una fuente de contaminación de puede considerar como algo positivo)

ya se usan desechos procedentes de las industrias papeleras


igualmente se aprovechan los lactosueros (residuos ricos en lactosa)
procedentes de las queserías
La Biotecnología consiste en la La clonación de células sirve para
utilización de un ser vivo o parte de él obtener células iguales. De esta forma
para la transformación de una se crean tejidos reparadores de otros
sustancia en un producto de interés. que estén enfermos o deteriorados, sin
La Biotecnología tradicional se ha que se produzca rechazo por parte del
basado en la técnica de la selección enfermo.
artificial. Los organismos genéticamente
La Biotecnología moderna requiere el modificados son aquellos a los que,
uso de técnicas de ingeniería genética. mediante técnicas de ingeniería
genética, se les han alterado su ADN.
La Biotecnología se aplica para
obtener mejoras en agricultura, Los organismos transgénicos se crean
ganadería, medicina, farmacología, introduciendo un gen de un ser vivo en
industria alimentaria y para la mejora el ADN de otro individuo de una
o la recuperación del medio ambiente. especie totalmente distinta para
conseguir individuos con otras
La ingeniería genética es el conjunto características.
de técnicas utilizadas en la
manipulación del ADN. El Proyecto Genoma Humano surgió
para localizar, identificar, conocer la
Con la ingeniería genética podemos secuencia de nucleótidos y la conocer
obtener clones de ADN, de células o la función de los genes que componen
de organismos completos. el genoma humano.
La clonación celular se utiliza para La Biotecnología y la Ingeniería
obtener copias de ADN mediante Genética han proporcionado grandes
células anfitrionas. beneficios a la humanidad, pero
Con la clonación de organismos también pueden producir
completos se obtienen individuos consecuencias negativas.
genéticamente idénticos. Se han elaborado normas éticas y
legales para evitar consecuencias
negativas de los avances científicos.

Aplicaciones de la Ingeniería Genética en medicina e


industria farmacéutica
Obtención de proteínas de seres vivos
Una serie de hormonas como la insulina, la hormona del crecimiento, factores de coagulación,
etc., tienen un interés médico y comercial muy grande. Antes, la obtención de estas proteínas
se realizaba mediante su extracción directa a partir de tejidos o fluidos corporales. En la
actualidad, gracias a la tecnología del ADN recombinante, se clonan los genes de ciertas
proteínas humanas en microorganismos adecuados para su fabricación comercial. Un ejemplo
típico es la producción de insulina que se obtiene a partir de la levadura Sacharomyces
cerevisae, donde se copia el gen de la insulina en humanos.

Obtención de vacunas recombinantes


El sistema tradicional de obtención de vacunas a partir de microorganismos patógenos
inactivos, puede comportar un riesgo potencial. Muchas vacunas, como la de la hepatitis B, se
obtienen actualmente por ingeniería genética. Como la mayoría de los factores antigénicos
son proteínas lo que se hace es clonar el gen de la proteína correspondiente.
Vacunas atenuadas: Se eliminan los genes de virulencia de un agente infeccioso para
provocar una respuesta inmune. El organismo modificado genéticamente puede usarse como
lo que es llamado una vacuna “viva” sin que exista riesgo de que se revierta al tipo virulento.
Actualmente se está ensayando una vacuna de cepas estables del Vibrio cholerae, éste se
encuentra desprovisto del gen que codifica para su enterotoxina, la cual provoca la
enfermedad. Otro ensayo existente ha sido en la Salmonella, donde se le han quitado ciertos
genes que aunque no son virulentos, convierten a la cepa en atenuada una vez
desaparecidos, es decir que disminuyen su virulencia 1, 000, 000 de veces. Su efectividad ha
logrado demostrarse en ovejas, bovinos, pollos y hasta en humanos recientemente
Vacunas de organismos recombinantes vivos: Para estas se utilizan microorganismos no
patógenos a los cuales se incorporan genes de agentes patógenos que codifican para los
antígenos que desencadenan la respuesta inmune. El virus vacunal tiene un genoma amplio y
secuenciado que permite acomodar varios genes foráneos en su interior por lo que es un
vector recombinante muy utilizado. A partir de éste método se ha logrado desarrollar la vacuna
contra la rabia insertando el genoma del virus, provocando la respuesta inmune en el
organismo del hospedador. De igual manera se han ensayado las expresiones de genes que
codifican para antígenos de virus de la hepatitis B, de la gripe y del herpes simple. Con este
método, se podría lograr el desarrollo de vacunas que inmunicen simultáneamente para varias
enfermedades, insertando en el virus recombinante varios genes de distintos organismos
patógenos a la vez.
Vacunas de subunidades: Para agentes infecciosos que no se pueden mantener en cultivo, se
aíslan los genes que codifican para las proteínas causantes de la respuesta. Dichos genes se
pueden clonar y expresar en un huésped alternativo tales como bacterias, levaduras o líneas
celulares de mamíferos. Luego de insertado el gen de interés, la bacteria o levadura
recombinante inicia con la producción de subunidades de proteínas en grandes cantidades,
mismas que son recolectadas y purificadas para utilizarlas como vacunas. La vacuna contra la
hepatitis B fue la primera puesta en el mercado y siendo producida por este método.
Vacunas de ADN: Consisten en plásmidos en los que se introduce tan sólo una diminuta
cantidad del material genético del patógeno contra el que se pretende luchar. Al inyectar el
plásmido en el músculo o la piel, éste penetra dentro de la célula y llega al núcleo,
comandando entonces la producción de los antígenos del patógeno que desencadenarán la
respuesta inmune. Así, se traslada la fábrica de la vacuna a los tejidos del huésped. En la
actualidad se realizan ensayos de diversas vacunas de este tipo, algunos ejemplos son la
vacuna para la hepatitis B, para la malaria, para la gripe, para el herpes simple y para el SIDA.

Diagnóstico de enfermedades de origen genético


Conociendo la secuencia de nucleótidos de un gen responsable de una cierta anomalía, se
puede diagnosticar si este gen anómalo está presente en un determinado individuo.
Hasta ahora ha sido posible la localización de los genes responsables de la fibrosis quística, la
distrofia muscular, la hemofilia o el Alzheimer. Para identificar estos genes se usan sondas de
ADN.
La clonación de genes puede rendir dos tipos de productos: el DNA clonado, útil como reactivo
específico en ensayos de diagnóstico por hibridación o bien los productos proteicos de los
genes clonados (antígenos purificados para inmunodiagnóstico en producción de vacunas).