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Recomendaciones para el manejo y crianza del venado cola blanca


(Odocoileus virginianus) en Oaxaca.

Chapter · August 2016

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Alejandra Buenrostro Jesús García-Grajales


Universidad del Mar (Mexico) Universidad del Mar (Mexico)
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ZOOTECNIA DE ESPECIES
ALTERNATIVAS EN OAXACA

CAPÍTULO 9
ZOOTECNIA DE ESPECIES ALTERNATIVAS EN OAXACA UNIVERSIDAD DEL MAR
RECOMENDACIONES PARA EL MANEJO
Y CRIANZA DEL VENADO COLA BLANCA
(Odocoileus virginianus) EN OAXACA
9 Alejandra Buenrostro Silva y Jesús García Grajales

E n las dos últimas décadas se han promovido ampliamente la


modalidad de aprovechamiento sustentable y conservación de la
fauna en su hábitat a través de las denominadas Unidades de
Manejo y Aprovechamiento para la Conservación de la Vida Silvestre
(UMA); lo que permite el uso sustentable de las especies bajo manejo, a la
vez que genera alternativas de producción a las actividades convencionales
como agricultura, ganadería ya sea extensiva o de traspatio y silvicultura.
Una de las especies más apreciadas por las comunidades rurales en
el país es el venado cola blanca, principal especie silvestre que contribuye
con la adición de proteína de origen animal en la dieta de estas
comunidades a través de la cacería de subsistencia y es aprovechada
mediante comercio, fabricación de artesanías, recreación y ha formado
parte de la cosmogonía y ritos de diversas culturas indígenas (Mandujano y
Rico-Gray 1991, Naranjo et al. 2004).
En México existen 5 especies de venados: Cervus elaphus (ciervo
rojo o wapití), Odocoileus hemionus (venado bura), Odocoileus
virginianus (venado cola blanca), Mazama americana (temazate rojo) y
Mazama pandora (temazate gris). Sin embargo, el venado cola blanca es el
cérvido que habita en casi todo el Continente Americano y es tal vez el
ungulado silvestre más numeroso en el Nuevo Mundo. Actualmente se han
descrito treinta y ocho subespecies de venados cola blanca, de las cuales 14
se distribuyen en México (Smith 1991), a lo largo de casi todo el territorio
nacional, excepto la península de Baja California.
El hábitat que requiere esta especie se encuentra prácticamente en
todo el territorio nacional y seleccionan principalmente aquellos hábitats
que cubren sus requerimientos como son: suficiente refugio, agua y
alimento; factores indispensables para satisfacer sus necesidades de
manutención, reproducción y protección contra depredadores (Mandujano
et al. 2004).

280
Recomendaciones para la crianza del venado
No obstante, desde los tiempos precolombinos, el venado cola
blanca ha sido utilizado por los pueblos indígenas como fuente de
alimento, abrigo, herramientas, ornamentación y aún sigue siendo
utilizado como símbolo totémico para sus ceremonias religiosas y
culturales. Fue tan importante para los americanos nativos, como los
rumiantes introducidos (bovinos, ovejas y cabras) lo son para las culturas
contemporáneas (Tinker 1978, Vaughan y Rodríguez 1994).
El venado y otros cérvidos fueron la base de la alimentación de los
europeos en los tiempos de la colonización del Nuevo Mundo; sin
embargo, hoy por hoy continúa siendo de importancia en la disposición de
la dieta en muchas regiones debido a su amplia distribución. En términos
económicos, el venado cola blanca es una especie de interés en varias
regiones de Norteamérica; en el norte de México, los cazadores pagan
importantes sumas de dinero a los dueños de fincas por licencia de cacería
(Vaughan y Rodríguez 1994). Por el contrario, en el sureste de México,
Centro y Sudamérica, representa sólo una fuente de alimento importante
para complementar la dieta de los habitantes rurales (Vaughan y Rodríguez
1994, Mandujano 2004).
En el estado de Oaxaca recientemente han incrementado los
estudios de poblaciones de los cérvidos en vida silvestre; sin embargo, en
contraparte se observa un incremento similar en el interés por el manejo
intensivo de los venados bajo el concepto de UMA (Unidad de Manejo y
Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre). No obstante,
Buenrostro-Silva y García-Grajales (2016) mencionan que este esquema
ha tenido serias problemáticas respecto al manejo, y por tanto en el fracaso
de muchas de estas Unidades.
La crianza del venado cola blanca en cautiverio es un tipo de
manejo que se ha popularizado, se ha realizado desde tiempos pasados y en
diversas formas, incluyendo a individuos manejados en condiciones de
traspatio con cierto éxito, dada la gran adaptabilidad de los venados.
Una de los propiedades que se le han atribuido al manejo en
cautiverio, es que contribuye con la conservación de las especies de
cérvidos que se encuentran en alguna categoría de riesgo o con poblaciones
diezmadas por la cacería furtiva; esta táctica de manejo posibilita la
restauración de las poblaciones de cérvidos, preserva la diversidad genética
y proporciona una alternativa sustentable para el desarrollo de las
comunidades rurales. Bajo este argumento, el presente capítulo tiene como
objetivo proporcionar una serie de recomendaciones para el manejo y la
crianza del venado cola blanca en el estado de Oaxaca.
Buenrostro-Silva, A. y J. García-Grajales. 2016. Recomendaciones para el manejo y crianza del venado cola blanca
281 (Odocoileus virginianus) en Oaxaca. Pp. 280 - 306 En: J. García-Grajales, A. Buenrostro Silva, M. Rodríguez de la
Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

Biología del venado cola blanca (características físicas)


Esta especie se caracteriza por el mechón de pelos blancos en la
parte ventral de la base de la cola que se eriza cuando está el organismo en
estado de alerta o en huida (Leopold 1959). El cuello es largo y la cabeza
elongada. Las patas son de regular altura, delgadas, pero de gran fortaleza.
Las orejas representan el 50% de la longitud de la cabeza, aunque son de
menor tamaño que las del venado texano. La coloración del cuerpo es café
grisáceo en invierno, y rojizo en el verano. Los cervatillos presentan un
pelaje rojizo moteado en blanco hasta los tres meses de edad. El vientre es
blanco, al igual que la cara interna de las patas. La cola es color café o gris
en su cara externa, con los bordes y la cara interna rodeados de largos pelos
blancos (Leopold 1959, Galindo Leal y Weber 2005).
En el caso de los venados, los machos desarrollan astas, las cuales
son huesos o prolongaciones óseas (temporales) que se desarrollan a partir
del hueso frontal de la cabeza del animal, pero con la particularidad de que
no están recubiertas o enfundadas como el caso de los cuernos de los
bovinos. Estas astas se mudan y regeneran cada año y durante su desarrollo
y formación son hueso vivo relativamente blando; sin embargo, una vez
terminado ese crecimiento, presentan una consistencia muy sólida y desde
esa fase es un hueso muerto sin continuación de crecimiento (Ramírez-
Lozano 2004).
Continuando con las astas, su crecimiento inicia en mayo y termina
en septiembre con una etapa en desarrollo de 100 a 120 días
aproximadamente. Durante esta fase las astas permanecen cubiertas por
una membrana o pielecilla muy delgada y sensible, la cual está forrada de
pelo de color café grisáceo y que por su textura se le denomina
comúnmente como “terciopelo” (Ramírez-Lozano 2004). Sin embargo, la
permanencia de las astas puede variar, en la costa de Oaxaca se han
observado venados con astas en los meses de junio o julio, y parecen no
mudarlas; sin embargo, su apariencia es de astas débiles y torcidas, lo cual
probablemente esté muy relacionado con la dieta, no obstante no hemos
podido documentar este hecho más que a partir de nuestras observaciones
en campo.

Distribución geográfica del venado cola blanca.


Como se mencionó al inicio de este capítulo, la distribución del
venado cola blanca es amplia a lo largo de gran parte de la República
Mexicana, excepto la península de Baja California y algunas áreas del norte

280
Recomendaciones para la crianza del venado

de Chihuahua y Sonora (Leopold 1959, Mandujano et al. 2010). Para


aquellas personas interesadas en el conocimiento de la distribución de las
subespecies del venado cola blanca en Oaxaca, y de manera general en
México, recomendamos la lectura del trabajo de Mandujano et al. (2010).
Sin embargo, cabe destacar que la subespecie distribuida en la costa
central de Oaxaca es la subespecie acapulcensis, considerada como la
subespecie más pequeñas de los cola blanca presentes en México, se
encuentra en una franja de la costa del Pacífico desde Nayarit, Jalisco,
Colima, Michoacán, Guerrero y hasta el Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca.
La importancia de conocer las áreas con presencia de las
subespecies se relaciona con evitar la introducción de subespecies exóticas
que corran riesgo de escapar e hibridizar con las subespecies nativas. En el
caso de la costa de Oaxaca, propensa a recibir huracanes, la probabilidad de
escape de animales en cautiverio por efectos climáticos es alta, además al
meter especies exóticas, es una obligación contar con una doble barrera
física de contensión, de tal forma que se evite al máximo la fuga de los
ejemplares; sin embargo, esto incrementaría los costos de infraestructura.

Importancia ecológica del venado cola blanca


Los venados en general, son considerados especies clave dentro de
los ecosistemas en que habitan. Forman parte de la trama alimenticia como
herbívoros y presas, además ejercen un efecto en la estructura de la
vegetación de los bosques con el ramoneo que realizan y participan en la
dispersión de semillas.
Por otro lado, las excretas de los venados son desintegradas,
utilizadas y reincorporadas al suelo por infinidad de insectos, escarabajos y
detritófagos (Galindo Leal y Weber 1998).

Importancia económica, social y cultural


En términos económicos, el venado cola blanca es la especie de
fauna silvestre mexicana más importante. En la región norte del país, el
turismo cinegético aumentó desde principios del año 1990 y hasta la fecha,
en especial en los estados de Sonora y Chihuahua, generando una derrama
económica importante a organizadores cinegenéticos, guías y gobierno
federal (Galindo-Leal y Weber 1998, Villarreal-González 2013).

Buenrostro-Silva, A. y J. García-Grajales. 2016. Recomendaciones para el manejo y crianza del venado cola blanca
283 (Odocoileus virginianus) en Oaxaca. Pp. 280 - 306 En: J. García-Grajales, A. Buenrostro Silva, M. Rodríguez de la
Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

Como en muchas partes del país, probablemente la mayor


importancia económica social de los venados es la cacería de subsistencia.
En cualquier pueblo, ejido, ranchería, campamento o villa se practica la
cacería para su consumo de carne (Galindo-Leal y Weber 1998). De hecho,
esta es la razón por la cual se escribe este capítulo con el fin de alentar la
crianza en cautiverio y disminuir la presión sobre las poblaciones
silvestres.

Aspectos conductuales del venado cola blanca


El conocimiento de los patrones de comportamiento de una especie
en vida silvestre es fundamental para el manejo de la misma en cautiverio.
Esta es una razón fundamental del fracaso de muchas UMAs con manejo de
venados en cautiverio (Weber et al. 2006), por lo que en esta sección
compilamos información acerca de la conducta de esta especie que sirva de
base para su manejo en condiciones controladas.
Respecto a los patrones de actividad, los venados presentan una
frecuencia de movimientos durante las primeras horas de la mañana y en el
atardecer; no obstante, estas acciones están influenciadas por el sexo, edad,
época reproductiva, características del hábitat, disponibilidad de alimento,
patrón de actividad de los depredadores y actividades humanas, por
mencionar algunos. Por otra parte, los venados presentan ciclos
circadianos relativamente constante en el tiempo y el espacio (Galindo-
Leal y Weber 1998). En el caso de los cervatos, después de cuatro semanas
de edad empiezan a mostrar patrones típicos de movimientos por la mañana
y al atardecer, aumentando su acción nocturna en la medida en que van
creciendo y forrajeando (Schwede et al. 1992).
La conducta nocturna es extremadamente variable y depende de los
factores que en el párrafo anterior mencionamos; no obstante, las hembras
en proestro (fase previa la celo) y estro (fase de celo y cópula) tienden a ser
mucho más activas durante el día y la noche que las hembras que no se
encuentran ciclando (Galindo-Leal y Weber 1998). De igual manera, los
machos presentan una mayor movilidad casi constante durante el día y la
noche en la época reproductiva, esto debido a que se encuentran en busca de
hembras para aparearse, mostrando periodos de descanso sólo en las horas
de mayor temperatura ambiental (Hirth 1977, Galindo-Leal y Weber 1998).
La comunicación con sus congéneres es importante en los venados,
por lo que han desarrollado los sentidos del olor y del oído como una
adaptación a su estilo de vida. El sentido del olor es vital para su seguridad,

284
Recomendaciones para la crianza del venado

alimentación, crecimiento y apareamiento; mientas que el sentido del oído


es extremadamente importante para detectar el peligro y para comunicarse
con otros venados. El alcance de su vista es importante para su
supervivencia, sus ojos están diseñados para detectar los movimientos
incluso en la penumbra y posee una proporción entre bastones y conos que
incrementan su habilidad para ver con bajos niveles de luz (Shaefer y Main
2001).
Respecto a estas especies, el uso de vocalizaciones es
prácticamente infrecuente y sólo se llegar a escuchar por parte de los
cervatos hasta los dos meses de edad para llamar y atraer la atención de sus
madres cuando la requieren, mientras que las hembras producen pequeños
balidos cuando descubren visual u olfativamente a su cría (Galindo-Leal y
Weber 1998). Sin embargo, el medio más utilizado por los venados para
comunicarse es el químico, auxiliado por el sentido del olfato y el gusto. En
el caso del venado cola blanca poseen en varias partes del cuerpo glándulas
exócrinas especializadas, por ejemplo las glándulas tarsales, metatarsales,
interdigitales y de la nariz, cumpliendo con aspectos especializados de
comunicación en esta especie (Galindo-Leal y Weber 1998).
En términos reproductivos, las pautas conductuales exhibidas por
hembras y machos durante la etapa reproductiva varían, los signos para las
hembras son, generalmente, a través de feromonas en la orina cuando están
en estro o celo, mientras que los machos tallan sus astas contra arbustos o
tallos de árboles (Galindo-Leal y Weber 1998, Buenrostro Silva et al. 2008)
con el fin de desprender las tiras de piel con pelo (terciopelo) que
permanecen adheridas a ellas. Este patrón de tallarse se presenta durante
octubre-noviembre y representa el inicio de su maduración en el proceso
reproductivo (Buenrostro-Silva et al. 2008), además de esto, también se
puede interpretar el comportamiento como entrenamiento para el combate
y como una señal física y química que índica la jerarquía de los machos en
un área determinada (Galindo-Leal y Weber 1998, Buenrostro Silva et al.
2008). Fuera de la estación reproductiva, tanto los machos como las
hembras del venado cola blanca parecen no visitar, ni defender ningún tipo
de territorio (Marchinton y Atkeson 1985).
El venado cola blanca es una especie poliéstrica estacional; sin
embargo, debido a su amplio margen de distribución, la estacionalidad de
esta especie es sumamente flexible, estando relacionada por completo a la
latitud geográfica, en el caso de las poblaciones que se distribuyen en el
estado de Oaxaca, la época de reproducción inicia en agosto de cada año,
Buenrostro-Silva, A. y J. García-Grajales. 2016. Recomendaciones para el manejo y crianza del venado cola blanca
285 (Odocoileus virginianus) en Oaxaca. Pp. 280 - 306 En: J. García-Grajales, A. Buenrostro Silva, M. Rodríguez de la
Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

con el celo y culmina con los últimos apareamientos, en febrero.


La reproducción es un evento que demanda mayores aportes de
energía y nutrientes que los normalmente necesitados para el
mantenimiento corporal y ambos sexos requieren cumplir con este
requisito. En el caso de la hembra, es la que produce el feto y leche para la
crianza, el macho por su parte requiere de un gasto extra de energía para la
producción de astas, depósito de ácidos grasos e hipertrofias musculares;
necesarios para la competencia por las hembras (Galindo-Leal y Weber
1998).
El ciclo reproductivo en los venados está controlado en forma
endógena y exógena, de manera que cambios muy sutiles del ambiente
pueden ser suficientes para sincronizar la reproducción de una especie en
una estación particular del año.
En Oaxaca, los partos ocurren entre agosto y septiembre, y en el
caso de los cervatos hembra, tardan entre 16 y 18 meses (1.5 años) en
alcanzar la madurez sexual y aparearse por primera vez. Respecto al parto,
éste se realiza en lugares aislados y bien protegidos, tiende a ser sumamente
rápido con un promedio de 20 minutos por parto doble (Galindo-Leal y
Weber 1998).
La lactancia ocurre desde pocos minutos después del nacimiento
con la producción de calostro, hasta que las crías alcanzan 4 ó 5 meses de
edad, tiempo en el que ocurre el destete. Una vez ocurrido el destete, se
rompe el anestro lactacional e inicia nuevamente el ciclo (Galindo-Leal y
Weber 1998).

Comportamiento reproductivo en hembras – Las hembras adultas


permanecen con sus crías durante toda la estación reproductiva, a pesar de
que éstas hayan sido ya destetadas. En el invierno (diciembre-febrero), las
parejas reproductivas son temporales y una vez que la hembra entra en celo
y se aparea con el macho, éste la abandona rápidamente para ir en busca de
otras hembras próximas a ciclar (Galindo-Leal y Weber 1998).
Las crías nacen desde mayo hasta agosto, las hembras alcanzan la
pubertad generalmente al cumplir un año de edad o un poco más, durante la
época no reproductiva. Sin embargo, las hembras requieren alcanzar la
siguiente estación reproductiva de agosto y febrero para poder aparearse.
De esta forma, la mayoría de las hembras tienen entre 16 y 18 meses (1.5
años) cuando se aparean por primera vez.

286
Recomendaciones para la crianza del venado

La mayoría de las hembras adultas y juveniles presentan su primer


ciclo estral en la segunda y tercera semanas de febrero, aunque algunas
pueden presentarlo en enero. El promedio de duración del estro conductual
es de 18 horas y el intervalo entre estros es de 26 días.
Los primeros partos ocurren a finales de junio y se mantienen así
hasta los partos tardíos a mediados de agosto de cada año; con periodos de
gestación promedio de 200 días.

Comportamiento reproductivo en machos – Los machos de venado cola


blanca alcanzan la pubertad y son fisiológicamente capaces de
reproducirse a los ocho meses de edad. Debido a esto, algunos cervatillos
pueden llegar a preñar hembras adultas que por alguna razón no han
quedado gestantes durante los primeros ciclos estrales de enero y febrero.
Sin embargo, es poco probable que esto suceda en vida silvestre.
Los indicadores más importantes para notar el inicio de la pubertad
de los venados juveniles, son la precocidad, la formación y pulimiento de
las astas infantiles y un moderado engrosamiento o hipertrofia de los
músculos del cuello. El venado macho inicia con la presencia de un par de
abultamientos sobre su cabeza, a la edad de 6 ó 7 meses, lo que será el
crecimiento de su primer juego de astas y que se desprenderán de manera
natural de la cabeza del animal, al término de la época de reproducción y
alrededor de los meses de marzo o abril. Cabe mencionar que es probable
que el primer juego de astas se presente en forma de lezna (una sola pieza
puntiaguda) o con algunas ramificaciones pequeñas.
A partir de esta primer muda y durante todos los años subsecuentes
de su vida, los venados machos iniciarán año con año el crecimiento de un
nuevo par de astas a partir del mes de mayo, las cuales se mantendrán
forradas con el terciopelo, hasta el término de su crecimiento a finales de
septiembre.
Entre septiembre o principios de octubre, las nuevas astas serán
talladas y pulidas contra las ramas y troncos de los arbustos y árboles,
quedando limpias y listas para el combate con otros machos durante la
época de cortejo de hembras en los meses de reproducción (diciembre-
febrero).

Ciclo reproductivo – Como se explicó anteriormente, los venados adultos


comienzan a ganar peso a mediados de agosto, cuando las astas están casi
totalmente desarrolladas. A mediados de noviembre comienza a notarse un
Buenrostro-Silva, A. y J. García-Grajales. 2016. Recomendaciones para el manejo y crianza del venado cola blanca
287 (Odocoileus virginianus) en Oaxaca. Pp. 280 - 306 En: J. García-Grajales, A. Buenrostro Silva, M. Rodríguez de la
Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

ensanchamiento del cuello en los animales de mayor edad y con mayor


rango social.
Entre enero y febrero, los machos se encuentran en el punto óptimo
de condiciones físico-reproductivas, presentan el máximo grosor del
cuello, el pelo es lustroso y graso, y tienen un comportamiento agresivo
hacia otros machos y de acoso sexual hacia hembras (Galindo-Leal y
Weber 1998).
Entre abril y mayo, los machos comienzan a perder peso
paulatinamente, debido al agotamiento sexual y la anorexia durante la
época de celo. Hacia mediados de junio, los machos adultos han perdido
hasta un 30% de su peso corporal de invierno. Toda esa época pasan la
mayor parte del tiempo comiendo y descansando. Con el inicio de las
lluvias, con la mayor abundancia y calidad de alimentos, los venados
comienzan nuevamente a ganar peso para el siguiente periodo reproductivo
(Galindo-Leal y Weber 1998).

Manejo y crianza del venado cola blanca en cautiverio

Instalaciones
Para lograr el éxito en el manejo y crianza de los venados, las
instalaciones son una de las partes fundamentales en esta estrategia. Es
necesario que sean adecuadas para evitar la fuga de los venados y que
proporcionen un medio ambiente seguro y agradable para los mismos; que
eviten la entrada de depredadores, faciliten las actividades de manejo con
un mínimo de perturbación y sean accesibles y de fácil mantenimiento a las
personas que harán uso de las mismas. Por otro lado, también es importante
considerar que la construcción y el mantenimiento sean económicos.
Actualmente en la costa de Oaxaca la mayoría de las áreas
destinadas a los venados está muy relacionada con actividades
ecoturísticas más que a un manejo intensivo, por lo que sus corrales tienen
como objetivo principal la exhibición de ejemplares. Las características
principales de estos espacios es que son de dimensiones muy variables y
formas irregulares, ya que en su mayoría dependen de la disponibilidad de
terrenos, los cuales son mayoritariamente comunales, y su infraestructura
es dependiente del dinero derivado de subsidios gubernamentales. El
manejo de los animales es nulo, hay empadre sin control ya que madres se
reproducen con sus crías o hermanos, etc. Por lo que coincidimos con la
clasificación de Carrillo-Magaña (2005), quien los clasifica como

288
Recomendaciones para la crianza del venado

unidades sin manejo, a pesar de haber obtenido el registro de UMA. Los


animales no se encuentran identificados ni separados por generaciones lo
que provoca que el empadre se dé entre individuos emparentados, la
nutrición es deficiente, así como los aspectos sanitarios, los comederos y
bebederos son materiales naturales de la región y los sombreaderos son de
árboles o palmas de cocos. Otra de las características de estas UMAs es que
en ocasionalmente se les proporcionan apoyos para que vayan a unidades
de manejo demostrativas, por lo que se caracterizan por imitar los
implementos de manejo que hay en otras unidades.
Cuando los venados están sujetos a manipulación en condiciones de
cuativerio, las instalaciones son de vital importancia ya que permiten que
los animales no se escapen, se encuentren seguros y faciliten las
actividades de los responsables; por lo que la construcción de los cercos es
fundamental en la UMA. Los cercos son las barreras físicas encargadas de
dichas funciones, pueden ser construidos de diversos materiales, mallas
ciclónicas, piedra, lámina, etc., dependiendo del recurso económico y el
área con que se cuente.
Los cercos perimetrales dependen mucho del área donde se van a
establecer, si son especies exóticas deberán instalarse cercos dobles con
una distancia entre ellos de algunos metros, de tal forma que si los
individuos llegaran a escapar del primer cerco, queden atrapados en el
segundo; la malla que se utiliza para dicho cerco es conocida como malla
“venadera”(Figura 1).

Cerco perimetral 1

Cerco perimetral 2
Figura 1. Ilustración del doble cerco perimetral en el manejo del venado cola blanca.

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289 (Odocoileus virginianus) en Oaxaca. Pp. 280 - 306 En: J. García-Grajales, A. Buenrostro Silva, M. Rodríguez de la
Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

Actualmente existen ya varias empresas que diseñan la malla


venadera de triple nudo (Figura 2) con una altura de 2.40 m con un refuerzo
especial entre líneas que excluye a los depredadores. Además, el triple nudo
hace a la malla más resistente y rígida logrando soportar los recargones e
incluso los rebotes ocasionales de los animales cuando intentan fugarse.

Figura 2. Instalación de malla venadera en la UMA La Ventanilla, Oaxaca.


(Fotografía: Jesús García-Grajales).

Una situación de especial interés, es el hecho de que el venado cola


blanca es capaz de brincar alturas de hasta 2.10 m, por lo que es necesario
que la malla perimetral alcance cuando menos los 2.50 m de altura desde el
nivel de suelo.
También es muy importante que la malla se entierre al menos unos
30 cm en forma curva (Galindo-Leal 1995) de tal forma que los
depredadores como perros ferales o coyotes que escarban no lleguen a
cavar hoyos que les permitan entrar al encierro, ya que la entrada de un
perro o coyote no sólo puede causar daño a los animales que persiga, si no
que puede ocasionar que los animales espantados se impacten contra la
malla, ocasionando la muerte de los mismos, esta problemática es de lo

290
Recomendaciones para la crianza del venado

más común en muchas UMAs donde incluso la entrada de personas de


manera ruidosa o exagerada puede ocasionar que los animales se espanten
y se lesionen.
Generalmente, las empresas que venden la malla ciclónica ofrecen
dentro de sus servicios la venta e instalación de los postes galvanizados que
servirán de soporte y forma a la malla. Sin embargo, como comentamos
anteriormente, los aspectos económicos son fundamentales en el diseño y
construcción de los corrales, por lo que de no ser posible la adquisición del
tubo galvanizado, recomendamos la colocación de postes de madera
muerta tratados con aceite quemado para aumentar su rendimiento a través
del tiempo (Figura 3).

Figura 3. Colocación de postes para la instalación de la malla venadera en la UMA


La Ventanilla, Oaxaca (Fotografía: Jesús García-Grajales).

Buenrostro-Silva, A. y J. García-Grajales. 2016. Recomendaciones para el manejo y crianza del venado cola blanca
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Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

Con el uso de este tipo de malla, se cubren varios aspectos de


interés, el primero de ellos es la vida útil de la malla, ya que en ambientes
con altos niveles de brisa marina se requiere una fuerte aleación que resista
este impacto, en este sentido, la malla venadera triple nudo cuenta con una
triple capa de zinc, que le proporciona una mayor resistencia a la oxidación.
El segundo aspecto, es la altura mínima necesaria que debe cubrir una malla
con respecto a la altura de fuga de un venado, por lo que la comparación con
otro tipo de mallas es más que evidente respecto a cubrir los requerimientos
básicos en este diseño (Figura 4). El tercer aspecto es la exclusión de
algunos depredadores (cánidos principalmente), ya que esto se logra con
líneas reforzadas más cercanas entre sí en los primero 1.50 m de altura.

Figura 4. Ilustración de la altura y forma de exclusión de los depredadores en una


malla venadera convencional (Imágen: Ekipacero de México S. A. de C. V.).

La ubicación y geoforma del terreno son elementos indispensables


en el establecimiento de los corrales de contensión. Recomendamos sitios
con disponibilidad constante de agua y preferentemente plano, con la
finalidad de facilitar la colocación de la malla. Sin embargo, de no ser
posible contar con este tipo de predios y estar presentes laderas de cerros o
geoformas discontinuas, será necesario asegurarse que no existan huecos o
espacios entre la superficie del suelo y el borde inferior de la malla
venadera, y además, que la malla no quede lo suficientemente cercana a un

292
Recomendaciones para la crianza del venado

borde de ladera o pendiente del terreno que facilite el salto superior a la


altura máxima de la malla (Figura 5).

7m

Figura 5. Ilustración de la distancia pertinente entre una pendiente interna en un


predio y la colocación de la malla venadera (Imagen: Jesús García-Grajales).

Otro aspecto fundamental de interés es el diseño de los corrales,


mismos que deberán permitir facilidad de manejo, acceso a todos los sitios
y posibilidad de ingresar con un vehículo a todos los espacios sin que esto
permita la fuga de los animales. Un diseño básico y que permitiría cubrir
estos aspectos es el que se muestra en la figura 6.

Corrales

Pasillo de
manejo

Figura 6. Propuesta básica de corrales de manejo con pasillo de manejo central


(Imagen: Jesús García-Grajales).

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Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

La existencia de los corrales colocados a ambos lados de un pasillo central


de manejo, permite la facilidad de acceso a todos los sitios, la disminución
de probabilidades de fuga y una capacidad de acceso inmediato a través de
un vehículo en el pasillo central, mismo que puede servir como corrales de
manejo adicionales entre los corrales. De hecho, aunque varíe la geoforma
del terreno, mientras exista un diseño similar o lo más apegado a este
esquema se garantizará un éxito en el manejo de los venados.
Los corrales interiores se recomiendan de una hectárea, mientras
que los animales se encuentren en cantidades adecuadas y con forrajes de
buena calidad, además de que se sientan protegidos, se acostumbrarán a la
presencia de las mallas lo que facilitará su manejo, por lo que los corrales
intermedios pueden ser menos altos y no estar tan enterrados; sin embargo,
es necesario que se hagan planeaciones para futuros cambios en las
geoformas de los encierros.
Al terminar cualquier instalación de malla y antes de meter a algún
grupo de animales se debe confirmar que no haya material punzocortante
tirado dentro de los corrales o cualquier objeto que pudiera ocasionar un
daño a los animales, ya sea por contacto o consumo.
Los venados no requieren de gran infraestructura en cuanto a
comederos y bebederos (Galindo-Leal y Weber 1998). Los comederos
podrán ser de madera de ½ pulgada de espesor y medir aproximadamente
180 X 40 X 30 cm y mantendrán la forma de pirámide truncada inversa con
una capacidad para contener un bulto de alimento de 50 kg., pero también
se utilizan materiales como concreto; PVC, como los que se usan para el
ganado, y las canaletas de metal, incluso hay comederos automatizados que
se encargan de aventar el alimento de manera cotidiana a una misma hora,
lo que facilita la agrupación de los venados en corrales grandes
dimensiones.
Los comederos pueden ser fijos o móviles dependiendo si se
quieren en un sólo sitio dentro del corral, de los cuales dependerá su tamaño
y material; para facilitar la movilización se espera que no sean pesados,
pero tampoco deben ser livianos para impedir que los puedan tirar; si el
suelo es de tierra muy suelta se recomienda que estén al menos unos 30 cm
por arriba del suelo para evitar que les caiga polvo. Los comederos deben
estar protegidos de la intemperie por tejabanes o palapas con techo de
materiales de la región. Es necesario colocar más de un comedero en un
mismo corral, para evitar que los animales más dominantes le impidan
comer a los subordinados y con esto generar problemas de nutrición.

294
Recomendaciones para la crianza del venado

En el caso de los bebederos, deben ser fáciles de lavar y desinfectar;


éstos pueden ser tambos de fibra de vidrio de 200 litros de capacidad,
partidos por la mitad a todo lo largo y a los cuales se les soldarán unas barras
metálicas a manera de patas. Estos bebederos serán pintados para evitar que
el agua se llene de lama en poco tiempo. Los bebederos de metal no son
muy recomendables en zonas cercanas al mar, debido a que se pueden
ensarrar muy rápidamente y disminuiría la vida útil del mismo; sin
embargo, con los bebederos de fibra de vidrio debe tenerse cuidado de que
se mantengan en un lugar sombreado y que se les cambie constantemente el
agua para evitar que ésta se caliente y proliferen los agentes infecciosos.
Deben ser colocados por arriba del nivel del suelo para impedir que metan
las patas y ensucien el agua.
El saladero es importante, éste puede ser llantas o tinas cortadas a la
mitad, dependerá de la presentación del producto, hay algunos en forma de
piedra o polvo, se utilizan de la misma manera que para ganado doméstico.
Es necesario disponer de una buena cantidad de sitios que provean
de sombra que les proporcione cobertura contra los rayos directos del sol o
cuando caen chubascos o tormentas torrenciales, así como sitios
confortables para realizar el proceso ruminal.
Las sombras deben colocarse cerca, de los comederos y de los
saladeros, pero no cerca de los pasillos donde haya mucho movimiento de
gente debido a que los animales por su temperamento tímido no la
utilizarán. Se recomienda que la sombra sea suficiente para los animales de
cada corral, considerando una distancia de 0.90 m por ejemplar.

Pasillos y camino de acceso - Las instalaciones para la reproducción y


crianza del venado cola blanca contemplan el fácil acceso a todos los lotes
de confinamiento y un camino central en el interior para el ingreso de un
camión de doble rodada. La finalidad es recorrer el perímetro de todos los
lotes para la vigilancia y mantenimiento del cerco perimetral.

Clínica y cuarentena - No en todas las ocasiones será posible realizar las


acciones que en esta sección describimos; sin embargo, siempre debe
existir la planeación de esta área en los planes futuros en la crianza del
venado cola blanca. Para lograr un buen manejo sanitario y de medicina
preventiva se establecerá un área especial de clínica en donde se realizará el
manejo de venados enfermos, de recién nacimiento o de venados donados o
intercambiados, todo con la finalidad de lograr mantener la salud de la

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Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

población de venados en cautiverio. Para ello el área clínica será de paredes


de concreto con mesa central y operación, asimismo tendrá una pequeña
sección que servirá para guardar los medicamentos y equipos de
contención.
El área de cuarentena será la sección más alejada de los lotes de
reproducción y juveniles. Dentro de esta área se destinarán pequeños
corrales individuales de aproximadamente 4 X 3 m con tela borreguera y
sin las líneas de alambre de púas sobre la tela, ya que en este espacio es
difícil que los animales escapen.

Bodega para alimentos y/o implementos de limpieza - Es necesario que los


instrumentos que se utilizan para la limpieza de un corral no se revuelvan
con los de otros corrales o si hay otros animales en encierros, lo cual
contribuirá a evitar riesgos de transmisión de enfermedades; también es
necesario que a las áreas de los corrales no entren personas ajenas a los
manejadores, y de preferencia, que se tengan tapetes sanitarios en el acceso
de cada corral donde los trabajadores se desinfecten el calzado al pasar de
un corral a otro.

Cajones para traslado - De vez en cuando será necesario meter cajones de


madera dentro de los corrales y cebarlos de tal forma que los animales se
acostumbren a su presencia, sobre todo en los días previos a un traslado, lo
anterior permitirá que los venados vean a los cajones como un accesorio
más de su corral y no le tengan miedo, facilitando en gran medida las
capturas sin uso de anestesia.

Obtención del pie de cría - De acuerdo a la Ley General de Vida Silvestre,


las especies silvestres sujetas a manejo y aprovechamiento deben estar
controladas bajo el sistema de Unidades de Manejo de Vida Silvestre
(UMAs). Esta es la única forma en la que los ejemplares pueden ser
legalmente aprovechados e intercambiados, donados o comprados entre
propietarios de las Unidades.
En función de las tasas de aprovechamiento, los registros internos y
las posibilidades de venta de las Unidades de Manejo, se podrán generar
intercambios o ventas, ésta es la única forma legal en la que se puede
obtener píe de cría. Por otro lado, cuando las UMAs no cuentan con
permisos para realizar intercambios, donaciones o ventas, sólo entonces se
puede generar estudios biológicos poblacionales de la región a fin de

296
Recomendaciones para la crianza del venado

poder obtener tasas de aprovechamiento que permitan la captura de


ejemplares de vida silvestre para su manejo en cautiverio. En este sentido,
recomendamos acudir a la delegación estatal más cercana para adquirir un
listado de las UMAs de la región y establecer contactos con los técnicos y
propietarios de la Unidades, con el objetivo de indagar las oportunidades de
adquisición de pie de cría.
Incluso una opción siempre presente es la posibilidad de adquirir
ejemplares producto de los decomisos de la Procuraduría Federal de
Protección del Ambiente (PROFEPA), a fin de adquirir los resguardos de
los ejemplares decomisados y éstos sirvan como pie de cría dentro del hato
de organismos reproductores.

Identificación individual y registros - El conocimiento preciso de cada


ejemplar es de suma importancia en el manejo y aprovechamiento de los
venados en cautiverio, ya que esto permite generar un registro confiable de
las genealogías y el seguimiento de los apareamientos, lo cual es de
importancia para evitar la consanguinidad (Galindo-Leal y Weber 1998).
Por otro lado, es de utilidad cuando se encuentran muchos animales en el
interior de las instalaciones.
La mejor técnica de identificación individual en los venados es la
colocación de aretes plásticos numerados en las orejas. Recomendamos
que todos los venados fundadores del pie de cría lleven el arete en la oreja
derecha y los animales nacidos en la UMA lo porten en la izquierda. Los
aretes a colocar serán grandes (arete borreguero) con la finalidad de leerlos
a distancias considerables con la ayuda de binoculares. Este tipo de arete
permitirá realizar un mejor registro de datos para el desarrollo de
genealogías, reportes técnicos y manejo general del rebaño.
El diseño de reseñas físicas en los registros individuales de los
animales serán complementarias al marcaje con los aretes, ya que cualquier
característica física como forma de las astas, malformaciones, cicatrices,
etc., podrán ayudar en la identificación en caso de pérdida de los aretes.
La generación de formatos individuales para los registros de
crecimiento de los venados son fundamentales, ya que permiten
documentar la información general de cada individuo (número de marca,
sexo, edad, procedencia, registro genealógico) así como la información que
siempre se deberá mantener actualizada como peso, crecimiento, lesiones
así como aquellos datos biológicos relevantes relacionados con la edad y
tamaño del organismo.

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Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

Sugerimos el diseño de cuatro tipos de formatos individuales para


el registro y seguimiento de los venados: 1) Hoja de nacimientos, 2) Hoja
de hembras reproductoras, 3) Hoja de machos reproductores y 4) Hoja de
tratamiento médico. El diseño de estos formatos ayudará a mantener
control de las relaciones de parentesco de cada individuo con el resto de la
población y evitar, en lo posible, los cruzamientos consanguíneos (Anexo
1).

Manejo nutricional - De las características básicas necesarias para un buen


manejo del venado cola blanca, la nutrición representa el factor más
importante. Sin una apropiada nutrición, el venado no podría desarrollar
todo su potencial genético. Prácticamente el 50% de las muertes de
venados están asociadas a una mala nutrición y ésta a su vez asociada con
cuerpos pequeños, escaso desarrollo de las astas, pobre reproducción y una
baja supervivencia de cervatillos (Ramírez-Lozano 2004).
Los requerimientos de nitrógeno (N) en los rumiantes son
influenciados principalmente por el estado fisiológico del animal, son más
altos en los organismos que están lactando y en los jóvenes que están en
activo crecimiento. Cálculos factoriales son usados para determinar los
requerimientos de N en los rumiantes y se basan tomando en cuenta el peso
corporal y las necesidades por anticipado de la ganancia de peso,
producción de leche, etc. Por lo tanto los requerimientos son expresados en
términos de proteína metabolizable, la cual toma en cuenta, para cualquier
tipo de alimento, la degradabilidad de la proteína y el alcance que se logra
durante la síntesis de proteína microbial, junto con la digestibilidad, que se
lleva a cabo en la segunda etapa de la digestión de la proteína de la dieta,que
no es digerida en el rumen. El nivel de proteína de 7% en un forraje es
considerado un nivel conveniente para mantener la actividad microbial en
el rumen del venado. Un nivel adecuado de proteína para recién nacidos es
del 17%. Las hembras preñadas durante los dos primeros tercios requieren
de 18% de proteína cruda. Las astas del venado macho adulto contienen
45% de proteína cruda, y el desarrollo y tamaño de sus astas está
directamente relacionado con el nivel de consumo de proteína.
Aparentemente, el venado debe consumir 15% de proteína cruda para un
óptimo crecimiento de sus astas (Ramírez-Lozano 2004).

298
Recomendaciones para la crianza del venado

Sin embargo, cuando el N es limitante para los animales se pueden


producir síntomas de deficiencia como: anorexia, disminución en el
crecimiento, disminución en la utilización del alimento, acumulación de
grasa en el hígado, edema en casos severos, bajo peso de las crías al nacer,
disminución en la producción de leche y reducción en la síntesis de algunas
enzimas y hormonas (Church 1988). La muerte por desnutrición se puede
presentar, si el venado consumiera una dieta con un contenido menor de 7%
de proteína cruda por un periodo de tiempo relativamente largo debido a
que los microorganismos en el rumen suspenderían su crecimiento,
provocando que el consumo de alimento se reduzca (Ramírez-Lozano
2004).
Con base en lo anterior, durante la época de sequía (diciembre-
junio) se proporcionará una fuente extra de forraje a base de alfalfa
achicalada ad libitum. Así mismo, durante todo el año se proporcionará
alimento concentrado comercial, balanceado según los requerimientos de
vacas lecheras en producción con 17% de proteína cruda. El concentrado es
elaborado con granos de sorgo y soya, como fuentes de proteína y cáscara
de coco y melaza como fuentes de energía metabolizable. Dicho alimento
contiene además 100 U. I. de vitaminas A, D y E. La cantidad de estas
vitaminas en el alimento no será suficiente, por lo que una vez al año se
aplicarán 200 U. I. más en forma inyectada, sobre todo a las hembras que se
encuentren criando cervatillos. Debido a que el alimento tiene sales
minerales en abundancia no será necesario proporcionar una fuente extra
de sal. El alimento será proporcionado ad libitum en sus dos formas de
presentación: granulado y en polvo.
El agua es el nutriente más crítico para el venado debido a que
requiere consumirla con regularidad ya que un adulto contiene
aproximadamente del 50 al 66 % de su masa corporal, y hasta el 90 % de los
recién nacidos. Aparentemente, el venado puede sobrevivir por
aproximadamente un mes con poco o casi nada de alimento, aunque puede
morir en tres días si es desprovisto de agua. El venado puede perder peso y
detener su consumo de alimento aún con una moderada restricción de agua
(Ramírez-Lozano 2004).
La cantidad de agua que el venado requiere depende de varios
factores: 1) temperatura ambiental, 2) tipo de alimento, 3) estado
fisiológico y 4) la actividad que esté desarrollando. Sin embargo, de tres a
seis litros de agua son necesarios para satisfacer sus demandas.

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299 (Odocoileus virginianus) en Oaxaca. Pp. 280 - 306 En: J. García-Grajales, A. Buenrostro Silva, M. Rodríguez de la
Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

Las plantas forrajeras usualmente contienen abundantes cantidades


de agua (de 45 a 65 % en arbustos forrajeros y de 70 a 90 % en hierbas). El
nopal (Opuntia engelmannii) es especialmente una importante fuente de
agua (90 %) para el venado (Ramírez-Lozano et al. 2000).
El venado pierde agua a través de: 1) la orina, 2) las heces y 3) en
forma insensible, que es el agua que se pierde mediante la vaporización en
los pulmones y la disipación a través de la piel y la sudoración por medio de
las glándulas sudoríparas, cuando la temperatura es templada o cálida. Las
pérdidas a través de la orina y de las heces se presentan en intervalos, pero
la pérdidas mediante los pulmones y la piel se presentan en forma constante
(Ramírez-Lozano et al. 2000).
Bajo este contexto y considerando que el clima en la costa puede
alcanzar cerca de los 40º C en la época de sequía, se procurará ofrecer a los
venados acceso ad libitum al agua en los bebederos colocados en los puntos
opuestos a los comederos, para evitar que los animales ensucien el agua con
el alimento concentrado. La cantidad de agua en cada bebedero estará
calculada en base a la relación de animales dentro de cada lote por seis litros
de agua al día.

Manejo sanitario y medicina preventiva - Un aspecto importante del


manejo de venados en confinamiento será su salud. Al tener poblaciones de
venados en cautiverio, regularmente se promueve el desarrollo de factores
predisponentes de enfermedad, los cuales son poco comunes en vida
silvestre. Por ejemplo, condiciones exageradas de asinamiento
predisponen a mayores infestaciones por endo y ectoparásitos, mayor
número de traumatismos y un estado general de tensión en los individuos
(Boever 1986).

Cuarentena - Todo venado recién adquirido se mantendrá en cuarentena


dentro de un corral individual de 5 X 3 m por un periodo variable no menor
de 30 días. Algunas enfermedades pueden requerir de un periodo mayor si
se sospecha que el animal tiene alguna enfermedad con un tiempo de
incubación mayor de 30 días. Además se practicará un cuidadoso examen
físico al momento de ingresar al área de cuarentena y se vigilará al animal
periódicamente con el objeto de detectar posibles signos de enfermedad.
Como protocolo de manejo inicial se desparasitará al animal al inicio de la
cuarentena y en algunos casos se tomarán muestras de sangre, suero y heces
fecales para análisis clínicos. Si el animal pasa satisfactoriamente este

300
Recomendaciones para la crianza del venado

periodo de cuarentena, se podrá integrar al lote respectivo con el resto de


los individuos de su edad. Posterior a esta fase el corral donde se mantuvo al
venado será desinfectado y encalado.

Manejo reproductivo y empadres - Sugerimos que en cada lote de venados


reproductores se formen grupos de empadre con un macho y 6 ó 7 hembras,
con el objetivo de realizar un manejo reproductivo dirigido, es decir, se
escogerán machos con características físicas saludables (buen tamaño y
peso) o con fertilidad comprobada en concepciones anteriores. Por otro
lado, todas las hembras se considerarán aptas para la reproducción.
La estación reproductiva del venado cola blanca se lleva a cabo en
los meses de octubre a febrero, por lo que el manejo de los venados machos
dominantes se realizará con cautela durante este tiempo con la finalidad de
evitar las agresiones (Fletcher 1994, Galindo-Leal y Weber 1998).
Se ha demostrado que el venado cola blanca puede presentar hasta 7
ciclos recurrentes durante una estación reproductiva antes de entrar en
anestro estacional. Por lo que los registros de nacimientos tardíos en esta
especie no debe ser ninguna considerada como algún suceso extraño.
Recomendamos en este caso desencadenar el “efecto macho”, al mantener
la presencia de un macho en celo antes, durante y después de la época de
presentación de los primeros estros, lo que inducirá ovulaciones tempranas
en las hembras de venado cola blanca, logrando con esto asegurar que todas
las hembras queden cargadas.

Gestación - Una vez cubiertas las hembras no se realizará ningún tipo de


manejo físico durante la gestación, continuándose el manejo rutinario de
alimentación con suplemento alimenticio para cubrir el desgaste del macho
reproductor. En caso de requerirse el manejo, éste deberá llevarse a cabo
con el máximo cuidado posible y bajo el apoyo de un médico veterinario de
confianza.

Parto y manejo posparto - El proceso de parto del venado cola blanca en


confinamiento, regularmente no requiere de asistencia humana
(Kirkpatrick y Scanlon 1984). No obstante, es pertinente realizar
periódicamente visitas a cada uno de los lotes cuando estén próximas estas
fechas, lo cual puede ser confirmada por el agrandamiento de la ubre de la
hembra uno o dos días antes del parto (Clutton-Brock y Albon 1989).

Buenrostro-Silva, A. y J. García-Grajales. 2016. Recomendaciones para el manejo y crianza del venado cola blanca
301 (Odocoileus virginianus) en Oaxaca. Pp. 280 - 306 En: J. García-Grajales, A. Buenrostro Silva, M. Rodríguez de la
Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

Los partos distócicos pueden detectarse por un intervalo de más de


20 minutos entre los periodos de descanso y los periodos de contracciones
uterinas. Si este proceso no se ha llevado a cabo en un periodo de dos horas,
deberá intervenirse aplicando el tratamiento que sea indicado por el médico
veterinario de confianza (Galindo-Leal y Weber 1998).

Manejo de cervatos y juveniles - Se usarán dos estrategias para el manejo de


los cervatos, una será la crianza de los cervatos por la madre hasta después
del destete (septiembre), provocando que estos animales se vuelvan casi
silvestres y permitan realizar un programa de repoblación en su medio
natural, la segunda estrategia busca generar un grupo considerable de
animales mansos mediante la lactancia artificial siguiendo las
recomendaciones de Kirkpatrick y Scanlon (1984):
1. Los cervatillos deben ser separados de la madre, de preferencia
después de las primeras 48 horas posparto con el objeto de que la cría reciba
la cantidad suficiente de calostro. En caso de separarlos al nacimiento, es
indispensable proporcionar una fuente artificial de calostro, por ejemplo
leche de vaca.
2. El calendario de lactancia debe respetarse rigurosamente sin
cambios bruscos en los horarios de alimentación.
3. Para inducir la defecación y micción de los cervatillos recién
nacidos, deben estimularse los órganos genitales y el ano con papel
sanitario húmedo. Esto es especialmente importante durante la etapa de
defecación del mecóneo para evitar constipación intestinal.
4. Las diarreas mecánicas deberán tratarse inmediatamente con
pectinas y caolin (Kaopectate) oral (dosis/efecto) comenzando con una
dosis de 3 ml/3 veces al día, aplicada con una jeringa y una mamicánula. La
mayoría de los rumiantes neonatos son altamente susceptibles a diarreas
infecciosas por colibacilos. Éstas pueden ser detectadas si el animal pierde
el apetito, presenta fiebre y la diarrea es blanco-amarillenta o verdosa con
olor fétido. Deberán aplicarse antibióticos, suero oral y la leche deberá ser
diluida con agua hervida a una proporción de 50:50.
Una vez que los cervatos han llegado a la etapa del destete artificial,
serán ubicados en sus respectivos confinamientos de acuerdo al sexo. En
los lotes de los venados juveniles, las venadas serán mantenidas en
confinamiento hasta que alcancen la madurez sexual y serán movidas a los
lotes de reproducción un poco antes del ingreso de la siguiente generación
de cervatos (13 meses).

302
Recomendaciones para la crianza del venado

Control de parásitos - El control de la parasitosis en venados se ha


facilitado enormemente en los últimos años con el descubrimiento de la
Ivermectina (Laboratorios Merck, Sharp and Dome, México), la cual es de
aplicación inyectable, amplio espectro de acción y baja toxicidad. Esta
droga permite el control de la mayoría de las principales parasitosis clínicas
del venado cola blanca (Galindo-Leal y Weber 1998). El uso de otros
productos comerciales se dificulta debido a problemas de administración,
dosificación o toxicidad. Sin embargo, Galindo-Leal y Weber (1998)
recomiendan no considerar a la ivermectina como una panacea, ya que
existen parásitos resistentes a su acción.
Se realizarán dos desparasitaciones anuales a base de Ivermectina,
utilizando una dosis de 200 mcg / Kg. p. v. Este tratamiento permitirá un
adecuado control de piojos y garrapatas que representan una molestia
considerable a los venados. Un primer tratamiento será aplicado en otoño
(octubre) y un segundo tratamiento será aplicado deseablemente a
principios de la primavera (marzo), cuando la abundancia de estos
ectoparásitos es mayor. La Ivermectina también controla la mayoría de las
infestaciones por nematodos; sin embargo, los céstodos y tremátodos no
son afectados en el espectro farmacológico de la Ivermectina, por lo que se
utilizarían Thiabendazol (50 mg. / kg.), Mebendazol (10 mg. / kg.) o
Albendazol (50 mg. / kg.) únicamente para grupos homogéneos (edad,
peso) para no correr el riesgo de sobredosificación.

Consideraciones finales

Las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre


(UMA) representan la unión del paradigma de la conservación y el
desarrollo. De esta manera, ejidos, comunidades indígenas y pequeños
propietarios han logrado orientar sus esfuerzos y economía al manejo y
aprovechamiento de la vida silvestre. No obstante, este reflejo es sólo
evidente en los vecinos estados del norte.
El venado cola blanca es una especie plástica, es decir, adaptable a
las condiciones de hacinamiento y de manejo; sin embargo, un factor
determinante en el éxito de la reproducción y manejo de esta especie en
cautiverio es el conocimiento de los aspectos conductuales, marcando la
pauta para que los responsables técnicos tomen las decisiones pertinentes
de acuerdo a la época en que ocurran eventos de interés en su manejo.

Buenrostro-Silva, A. y J. García-Grajales. 2016. Recomendaciones para el manejo y crianza del venado cola blanca
303 (Odocoileus virginianus) en Oaxaca. Pp. 280 - 306 En: J. García-Grajales, A. Buenrostro Silva, M. Rodríguez de la
Torre y M. A. Camacho-Escobar,(eds.), Zootecnia de especies alternativas en Oaxaca. Universidad del Mar, Puerto
Escondido, Oaxaca, México.
Recomendaciones para la crianza del venado

Finalmente, las recomendaciones aquí descritas no significan una


receta que se deberá seguir al pie de la letra, por el contrario, presentamos
las bases de interés en el manejo y éstas deberán seguirse o modificarse de
acuerdo a distintas condicionantes como el tipo de terreno, el clima, la
accesibilidad del terreno, el objetivo que persiga la UMA y el recurso
financiero de inversión. Con base en esto, esperamos que el apreciable
lector interesado en el manejo, conservación y aprovechamiento del
venado cola blanca tenga las nociones fundamentales para alcanzar el éxito
en el uso y aprovechamiento de esta especie en cautiverio.

Agradecimientos

Este documento ha sido producto de nuestras experiencias en la


UMA La Ventanilla y recientemente de la UMA Kyat Nuu, en el estado de
Oaxaca. Agradecemos a la Sociedad Cooperativa de Servicios
Ecoturísticos La Ventanilla y al Grupo Comunitario Kyat Nuu por la
oportunidad de recopilar estas experiencias en el manejo de esta fascinante
especie dentro sus instalaciones.
Literatura citada

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