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Reflexión sobre 2 Crónicas 7.14 Primera parte.

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de
sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. RV60
Veamos este mismo versículo en la Nueva Versión Internacional.
Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde
el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra. NVI.
En la Nueva Versión Internacional dice, “Si mi pueblo, que lleva mi nombre”. Estas palabras no están dirigidas para
todo el mundo, tampoco están dirigidas a los líderes de la iglesia solamente, mucho menos a los que no pertenecen al
pueblo de Dios. Dice “Si mi pueblo”. Estas palabras estaban dirigidas al pueblo de Israel en su momento y están
dirigidas a nosotros el Israel espiritual hoy. Estas palabras están dirigidas a ti y a mí.

Ahora meditemos un poco sobre la conjunción SI. ¿Qué significa SI?


Al buscar el significado de esta palabra en el diccionario de la real academia de la lengua española (www.rae.es)
encontré que uno de sus significados es:
Conjunción: Denota condición o suposición en virtud de la cual un concepto depende de otro u otros. Si llegas el lunes,
llegarás a tiempo. Estudia, si quieres ser doctor.
Parafraseando el versículo objeto de esta meditación podríamos decir:
Si cumples las siguientes 4 condiciones recibirás bendición:
• Si te humillas
• Si oras
• Si me buscas
• Si abandonas tu mala conducta
Miremos la primera condición
Si se humillare mi pueblo. Es interesante ver que no dice, si se humillare todo el mundo; No dice, si se humillare los
líderes de la iglesia; No dice, si se humillare los pecadores. Dice, Si se humillare mi pueblo, y tú y yo somos el pueblo
de Dios.
Nuevamente, al buscar el significado de la palabra humillar en el diccionario de la rae, encontré que uno de los
significados es Inclinar o doblar una parte del cuerpo, como la cabeza o la rodilla, especialmente en señal de sumisión
y acatamiento, otro significado es Abatir el orgullo y altivez de alguien. Herir el amor propio o la dignidad de alguien.
La cultura actual, promueve una actitud soberbia y arrogante. El simple hecho de querer hacer las cosas a nuestra
manera es un acto de falta de humildad. Al creer que tenemos todo bajo control, que no necesitamos de nadie para
resolver nuestros problemas demostramos falta de humildad. Muchas veces tenemos tantos problemas que en lugar
de buscar al Señor que todo lo puede, decidimos tratar de resolverlos a nuestra manera. Cuantas veces decidimos
simplemente “ignorar” a Dios y sumirnos en una actitud de autocompasión. ¿Cuántas veces dejamos que las
circunstancias nos derriben y nos hagan sentir derrotados?
Nuestra actitud debe ser la de postrarnos delante de Dios (humillarnos) y depositar en el toda ansiedad, porque El
tiene cuidado de nosotros. El Señor dice que no nos inquietemos por nada, que más bien, en toda ocasión, con oración
y ruego, presentemos nuestras peticiones a El dándole gracias.
Y esto nos lleva a la segunda condición “Si mi pueblo ORA”.
Esto me lleva a preguntarme si nosotros estamos orando. ¿Estamos dedicando tiempo a presentar nuestras peticiones
delante de Dios? ¿Estamos dedicando tiempo a derramar nuestros corazones en adoración a Dios en acción de gracias?
¿Estamos teniendo una buena comunicación con nuestro Padre Celestial? La oración implica comunión, la comunión
me lleva a tener una relación, la relación me lleva a tener intimidad.
El Señor dice: Los ojos del Señor están sobre los justos y sus oídos atentos a nuestras oraciones.
Debemos ORAR. Hoy más que nunca es necesario que presentemos nuestros hijos delante de Dios, pidiendo que
guarde sus mentes y sus corazones en Cristo Jesús. Hoy más que nunca es necesario que clamemos a Dios por la
Unidad Familiar. Hoy más que nunca debemos Rogar al Señor que nos enseñe a contar bien nuestros días para que
nuestro corazón adquiera sabiduría. Hoy debemos pedirle a nuestro Rey que guarde la Sana Doctrina dentro de la
Iglesia Cristiana.
Hoy y en cualquier momento puedes ir a Él, puedes ir a tu Padre a decirle cuanto le amas, a decirle que tienes temor,
que estás agobiado y cansado, que no puedes más, que necesitas de su ayuda.
Una vez más lo repito, Hoy más que nunca necesitamos ORAR.
“Si mi pueblo me busca”
Estamos viviendo tiempos peligrosos. La cultura actual nos invita a buscar la felicidad, el éxito, la realización de
nuestras vidas. Vivimos en una época donde el Egoísmo prevalece. Buscamos la manera de crecer profesionalmente,
tener una mejor posición laboral, la prosperidad material, y muchas otras cosas más. Ahora, quiero aclarar que ninguna
de estas cosas es mala, sin embargo, si está mal que se le dé el primer lugar a buscar dichos logros, cuando el primer
lugar en nuestras vidas debe ser para Dios.
Por un momento recordemos con cuanta diligencia buscamos algo de valor que hemos extraviado. Movemos muebles,
buscamos debajo de la cama, revolcamos todo cuanto sea necesario y nos esforzamos y hacemos todo lo que sea
posible por encontrar lo perdido.
Creo yo, que si tomamos esa actitud ante un objeto de “valor” o las simples llaves de la casa, con cuanto mayor anhelo
debemos buscar a Dios. Cuando buscamos algo, generalmente tenemos que esforzarnos para encontrarlo. Con cuanta
mayor razón debemos esforzarnos para buscar a Dios. No buscar sus manos para ver que nos puede dar, sino buscar
su rostro como dice la versión reina Valera. Buscamos su rostro para conocerle, al buscar conocerle aprenderemos
que Él es Jehová Jireh, que significa que es el Dios que provee; aprenderemos que Él es Jehová Rapha, El Señor que
sana; aprenderemos que Él es Jehová Shalom , que significa El Señor nuestra paz. Aprenderemos más y más de su
misericordia, de su fidelidad, de su amor, de su bondad.
Buscar su rostro nos permitirá descansar en la seguridad de que el proveerá para nuestra necesidad física, emocional
y espiritual. Tendremos la seguridad de que el Señor nos sanará de toda enfermedad física, emocional y espiritual.
Dios nos dará su paz que sobrepasa todo entendimiento. Buscar su rostro nos permitirá experimentar todos y cada
uno de los atributos de Dios. Buscarlo nos permitirá experimentar su gracia, la cual tanto necesitamos.
Si mi pueblo “abandona su mala conducta”
La conducta se refiere a la manera con que los hombres se comportan en sus vidas y acciones. La conducta se refiere
al estilo de vida de cada persona. Dios le dice a su iglesia: Si abandonas tu mala conducta.
Dentro del pueblo cristiano hoy en día se ve la propensión a pecar. Pecado de murmuración, al hablar mal de los líderes
de la iglesia o de compañeros de trabajo. Pecado de egoísmo, donde cada quien busca su beneficio personal. Pecados
sexuales, en una sociedad donde se tolera abiertamente conductas no aprobadas por Dios, tales como fornicación,
adulterio, homosexualidad, entre otras, los cuales tristemente se están viendo dentro de la iglesia cristiana.
Reflexionemos por un momento que estamos haciendo mal, que conductas pecaminosas debemos abandonar a fin
de expresar un verdadero arrepentimiento. Debemos obedecer lo que nos dice el Señor en su palabra con respecto a
producir frutos que demuestren arrepentimiento Mt 3.8. Estamos llamados a abandonar toda conducta pecaminosa
y a adoptar el estilo de vida de la Santidad de Dios. El Señor dice: Sean santos, porque Yo Soy Santo.
Examinémonos diariamente, pidamos perdón a Dios y esforcémonos por cambiar nuestra manera de vivir a fin de
parecernos más a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
En la primera parte de esta meditación vimos lo relacionado a las cuatro condiciones de las que nos habla 2 Crónicas
7.14.
Ahora veamos cuales son las bendiciones que vienen como consecuencia al humillarnos, orar, buscar a Dios y
abandonar nuestra mala conducta.

La segunda parte del versículo inicia con la palabra YO.


Nuevamente quiero tratar de sacarle el jugo a las palabras, y en este caso quiero hacer énfasis en la palabra YO.
Quien es YO?
El eterno Dios
El todo poderoso
El Dios que todo lo sabe
Hagamos el siguiente ejercicio ahora.
Yo (el eterno Dios) los escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.
Yo (el Dios todopoderoso) los escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.
Yo (el Dios que todo lo sabe) los escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.
Y así sucesivamente podríamos hacer con cada uno de los atributos de Dios

Nuestro Dios es el más grande de todos, nadie hay igual a Él, Él es Rey de reyes y Señor de señores, y en ese orden de
ideas podemos confiar en que el cumplirá sus promesas, podemos confiar en que él no nos fallará, porque sus
promesas son SI y AMEN en Cristo Jesús.

El versículo continúa diciendo: “escucharé desde el cielo”. Yo lo escucharé desde el cielo dice el Señor. ¿A quién? Al
pueblo que se humilla, al pueblo que le ora, al pueblo que le busca, al pueblo que abandona su mala conducta.

Pensemos lo difícil que es muchas veces que el pastor de nuestra iglesia nos preste su oído para que nos escuche. O
en lo complicado que puede llegar a ser el que nuestro jefe saque algunos minutos de su agenda para que nos atienda.

Qué hermoso es saber que al Rey de toda la creación podemos tener acceso permanente. Siempre estaremos a la
distancia de una oración. El Salmo 34.15 dice que los ojos del Señor están sobre los justos y sus oídos atentos a nuestras
oraciones. Dios nos anhela, Dios quiere que nos relacionemos con Él, que nos comuniquemos con Él, y el canal para
hacerlo es a través de la oración. 1 Juan 5.14 dice: Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos
conforme a su voluntad, él nos oye. Pero como conocer la voluntad de Dios? Respuesta: Meditando en su palabra.

“Perdonaré su pecado”. El Señor no solo dice que escuchará nuestra oración, sino que además nos responderá. Si nos
acercamos a Dios con un corazón arrepentido, el perdonará nuestros pecados. 1 Juan 1.9 dice: Si confesamos nuestros
pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.

Por último el versiculo dice que el Señor “restaurará nuestra tierra”, pero a que se refiere la biblia cuando el Señor
dice que “restaurará nuestra tierra”?
El Señor restaurará la tierra de tus emociones, El Señor restaurará la tierra de tus relaciones personales y familiares,
El Señor restaurará la tierra de tu economía, El Señor restaurará la tierra de cada una de aquellas áreas de tu vida que
se encuentren en aridez.

Sin embargo, les daré salud y los curaré; los sanaré y haré que disfruten de abundante paz y seguridad. Jeremías 33:6

Recuerda que todo esto vendrá como consecuencia de las cuatro condiciones mencionadas en el anterior post. Que
el Señor te bendiga.