You are on page 1of 15

Caza

(Redirigido desde «Caceria»)

Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Para otros usos de este término, véase Caza (desambiguación).
«Cacería» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Cacería (desambiguación).
«Coto de caza» redirige aquí. Para la localidad estadounidense, véase Coto de Caza
(California).

Cuadro representando al cazadorcon su presa, pintado por Joachim von Sandrart.

Azulejos representando la caza.

La caza (también denominada actividad cinegética) es la actividad o acción en la que se


captura o mata un animal en estado salvaje.1 Según el filósofo español José Ortega y Gasset,
«la caza es todo lo que se hace antes y después de la muerte del animal. La muerte es
imprescindible para que exista la cacería».2

Índice

 1Historia
 2Modalidades de caza mayor
o 2.1Montería
o 2.2Gancho o batida
o 2.3Rececho
o 2.4Aguardo o espera
o 2.5Al salto
o 2.6En mano
 3Modalidades de caza menor
o 3.1Al salto o «A guerra galana»
o 3.2En mano
o 3.3Ojeo
o 3.4Reclamo
o 3.5Al paso
o 3.6Cetrería
o 3.7Caza de liebre con galgo
o 3.8Caza de madriguera
o 3.9Caza con perros de rastro
 4Aspecto legales
 5Medios
 6Véase también
 7Referencias
 8Bibliografía
 9Enlaces externos

Historia[editar]
La especie humana ha practicado la caza desde la prehistoria, era la primera y principal
ocupación de los hombres. Se considera que los primeros grupos humanos utilizaron un
sistema de caza, pesca y recolección el cual fue muy eficiente para garantizar el poblamiento
del planeta. Se estima que más del 80 % de los grupos humanos en la actualidad son
herederos de este modo de producción basado en el desarrollo de incipientes tecnologías y
técnicas primitivas de recolección, cacería y pesca.3
El humano comenzó a cazar para subsistir, y así sigue siendo actualmente en muchas partes
del mundo. La caza de subsistencia es aquella actividad que se realiza con la finalidad de
obtener proteína animal o subproductos de caza para satisfacer las necesidades propias de
los grupos humanos ligados a zonas rurales donde la disponibilidad de especies cinegéticas
es alta.
El ejercicio de la caza se refleja en textos religiosos y mitológicos. Por ejemplo, la Biblia dice
que Nemrod nieto de Noé era cazador. Ismael, hijo de Abrahan y de Agar, se distinguió en
este ejercicio. Esaú vendió su herencia a Jacob por un plato de lentejas al llegar hambriento
de la caza. David fue cazador, etc.

Caza en la Antigua Grecia


La mitología griega nos representa a Diana como la divinidad de los cazadores. Quirón, que
cuidó de la instrucción de la mayor parte de los héroes de la antigüedad, fue instruido por
Diana en el arte de la montería. La misma atribuye a Pólux la gloria de haber enseñado o
adiestrado los perros en la caza; y Cástor introdujo los caballos en la caza de los ciervos.
En Babilonia y Media tenían también una afición particular a la caza y los últimos habían
construido grandes parques, en los que tenían encerrados leones, jabalíes, leopardos y
ciervos. En la Grecia de los tiempos heroicos eran apasionados también por la
caza. Platónllamaba a la caza «ejercicio divino» y la escuela de las virtudes militares. Leemos
en Homero que Ulises fue herido en el muslo por un jabalí cuya señal le duró toda la vida.
Tenían una cierta vanagloria en poseer perros bien enseñados a los que les daban nombres
diferentes, distinguiéndolos según el país de donde provenían. Tampoco les era desconocida
la caza de pájaros con el halcón y gavilán.

Caza del jabalí en un mosaico romano

En Roma solo los esclavos y la gente de baja extracción eran los que iban a la caza, a pesar
de que consideraron esta ocupación como un ejercicio honesto. Paulo Emilio regaló
a Escipión un equipaje de caza semejante a los de los reyes de Macedonia; y el
joven héroedespués de la derrota de Perseo cazó en el reino de este príncipe durante todo el
tiempo que sus tropas permanecieron en el. Pompeyo, vencedor en las regiones africanas, se
entregó entre estos pueblos a los placeres de la caza.
En Roma se iban a cazar en los bosques, en los campos, etc. y en los últimos tiempos de la
república, en los sotos o parques en donde tenían encerrados animales de toda especie. La
caza con perros les pareció siempre la más noble; a pesar de que esto no impedía, como dice
Plinio, que cazasen también con el halcón o el gavilán.
Los francos después de la conquista de las Galias encargaron a los locales el cultivo de las
tierras y se reservaron para sí la caza, que pasó a ser entre ellos un ejercicio noble.
La caza era antiguamente permitida a todo el mundo. Los romanos no habían formado todavía
de ella un punto de jurisprudencia. La ley Sálica contenía ya algunos reglamentos relativos a
la caza, pero no coartaba en nada el derecho natural de esta. Poco a poco se fueron
introduciendo leyes y formando reglamentos para el ejercicio de ella, no permitiendo en ciertos
países el dedicarse a cazar sino a la clase distinguida de la sociedad.
En los primeros siglos del cristianismo el celo de los fieles no les permitía ir a cazar durante
la cuaresma y días de ayuno, aunque se guardase este, destinando el tiempo para ejercicios
de penitencia. Muchas mujeres de Inglaterra y algunas de Francia tienen afición por la caza.4
El instinto de caza tiene origen remoto en la evolución de la raza. El instinto cazador y el de lucha se
combinan en muchas manifestaciones. [...] Puesto que el afán sanguinario de los seres humanos es una
parte primitiva de nosotros, resulta muy difícil erradicarlo, sobre todo cuando se promete como parte de
la diversión una pelea o una cacería.
William James (psicólogo), 1890

Modalidades de caza mayor[editar]


Las especies cinegéticas aplicables al término de «caza mayor» difieren de la legislación de
un país a otro. Por ejemplo, en España se considera caza mayor a las especies que en estado
adulto son más grandes que un zorro (sin incluirlo): jabalí, ciervo, corzo, cabra
montés, rebeco, lobo (al norte del río Duero), gamo, muflón y arruí.5
Aunque en caza menor también es necesario tener en cuenta las características
meteorológicas (viento, lluvia, fases lunares, temperatura, etc.) es en la mayor donde hay que
tenerla más en cuenta, ya que estas características condicionan los movimientos de los
animales, o delatan la presencia del cazador.
Montería[editar]
Artículo principal: Caza de montería

«Notas de caza, un alto en la sierra» (Blanco y Negro, 1900)

De esta modalidad, con más de 300 años de historia, existen dos variantes practicadas en
España.
En la variante más conocida, practicada en casi toda la península, los cazadores
(denominados monteros) se colocan en puestos rodeando una mancha (zona de monte más o
menos espeso donde se refugian los animales) dispuestos en líneas (denominadas armadas)
que rodean la mancha. Una vez instalados todos los cazadores una serie de rehalas se
comienzan a mover ordenadamente por dicha mancha para lograr que los animales huyan, de
forma que los cazadores puedan disparar sobre ellos.
En esta variante las distintas armadas en las que se colocan los puestos reciben las siguientes
denominaciones en función de su posición:

 Cierre: es una línea de puestos que cierra la mancha para evitar la huida de las reses de
la finca a cazar.
 Traviesa: es una línea de puestos que atraviesa el interior de la mancha con la intención
de abatir las reses que se mueven en el interior de ésta.
Una vez situado el montero en su puesto (o postura), deberá permanecer en él hasta la
finalización de la montería sin moverse de su posición. Es, por tanto, un método de caza
estático donde el cazador espera a que los perros agrupados en rehalas conduzcan a los
animales a la posición en la que se encuentra éste para intentar abatirlos con su rifle o
escopeta.
En la otra variante, más típica del norte de España, antes de colocar los puestos se buscan los
encames con perros atraillados (principalmente sabuesos). Sabiendo la localización de los
animales a cazar se colocan los puestos en función de sus escapatorias y querencias.
Durante la montería, además de a las normas de seguridad el cazador debe prestar atención a
disparar únicamente sobre los animales sobre los que está permitido hacerlo y abatiendo
únicamente el número autorizado, pudiendo existir distintas limitaciones en función de la
especie, sexo, edad, etc.
Finalizada la montería, se realiza la denominada «junta de carnes», donde los porteadores
situarán los animales abatidos durante la cacería para que los monteros puedan observar sus
trofeos y los de los demás asistentes.
Gancho o batida[editar]
Modalidad similar a la anterior, pero con limitaciones de puestos, perros y total de
participantes. Cabe destacar que la organización de las posturas es diferente a la de una
montería, ya que en una batida se colocan los puestos en una única línea para cortar la huida
de las piezas a cazar.

Caza del alce en Noruega, imagen de comienzos de siglo XX.

Rececho[editar]
Consiste en la aproximación a un animal previamente seleccionado. Es la modalidad que más
esfuerzo precisa del cazador, pues debe de conseguir llegar a una distancia óptima de
disparo, sin que el animal perciba su presencia. La aproximación se realiza en el medio natural
del animal, siendo comúnmente en cumbres, laderas escarpadas o montes cerrados. Esta
modalidad se caracteriza por ser la más selectiva de todas, ya que desde el primer momento,
el cazador sabe con certeza el animal al que va a dar caza, así como su sexo y su edad
aproximada.
Aguardo o espera[editar]
El cazador se sitúa en una posición próxima a un lugar asiduo de los animales
(generalmente jabalíes, en bañas o zonas comida). En el caso que apareciesen, el cazador
después de la observación de los animales efectuará el disparo sobre el animal escogido. Una
de las variantes más practicada es la espera nocturna, en la que el cazador se ayuda o no, de
una fuente luminosa artificial.
Al salto[editar]
Un solo cazador, con o sin perros, busca el animal a cazar, bien en su encame o cerca de
este, para terminar el lance con un disparo o después del agarre por parte de los perros
con cuchillo o lanza.
En mano[editar]
Similar a la anterior, pero más de un cazador. Aunque las definiciones de «al salto» y «en
mano» difieren poco, en realidad la ejecución es muy diferente. En esta cacería se abaten
más animales.

Modalidades de caza menor[editar]


Las especies cinegéticas de caza menor difieren de un país a otro. En España se considera a
los menores que el zorro y los principales en función de sus capturas
son: conejo,perdiz, codorniz, liebre y paloma.6
Al salto o «A guerra galana»[editar]
Similar a la de caza mayor. Si se practica con perros también se llama «a rabo».
En mano[editar]
Similar a la de caza mayor.
Ojeo[editar]
Similar a la montería de mayor, pero con especies menores. Principalmente perdiz, aunque
también se suele dar con liebre.
Reclamo[editar]

Caza con la ayuda de una perdiz viva enjaulada puesta en el centro de un claro para atraer a
sus congéneres, los cuales son atrapados por redes o generalmente disparados por el
cazador escondido en un puesto.
Al paso[editar]
Caza similar al «aguardo» o «espera» en mayor, salvo que aquí los cazadores principalmente
esperan a los animales en el trayecto de sus dormideros a las zonas de comida, o sus pasos
migratorios. Son cazados principalmente palomas y zorzales.
Cetrería[editar]
Artículo principal: Cetrería

Caza usando un ave de presa.


Caza de liebre con galgo[editar]

Pintura de la caza de la liebre con galgo.

Se trata de una modalidad en la que no se utilizan armas y en la que solo se utilizan perros de
raza galgo. Por otra parte es similar a la caza «al salto» o «en mano» sobre terrenos llanos y
limpios de vegetación arbórea o arbustiva.
Caza de madriguera[editar]
Caza realizada sobre mamíferos de madriguera (zorros y conejos) utilizando
perros terrier o hurones.
Se evita la huida del animal objeto de la caza, bien disparándole (conejo y zorro) o bien con
redes, llamadas capillas, colocadas en las bocas (conejo).
Caza con perros de rastro[editar]
Es una modalidad en la cual los perros de caza de rastro persiguen a la especie cinegética
mediante el olfato. En un principio se rastrean los rastros que el animal ha dejado antes de
acostarse. A continuación se levanta al animal de la cama o refugio utilizado. Finalmente se le
persigue. Esta modalidad es propia del norte de España utilizada para la caza
del zorro y liebre en la caza menor, y jabalí y corzo en la caza mayor.

Aspecto legales[editar]
En Costa Rica el 10 de diciembre de 2012 la caza deportiva fue declarada ilegal por
la Asamblea Legislativa de ese país convirtiéndose en el primer país de Latinoamérica en
prohibir tal actividad.7

Medios[editar]

El hurón es utilizado en la caza del conejo en madrigueras.

Para el ejercicio de la caza, el humano se ha servido, y lo sigue haciendo, de otros


animales: perros, hurón y aves rapaces (cetrería). El uso de perros es necesario
prácticamente en todas las modalidades de caza, tanto menor como mayor, siendo
indispensable en la caza de animales como el conejo, o como ocurre en la caza
de liebre con galgo, siendo este último el único medio que usa el hombre para capturar al
animal.

Véase también[editar]
 Perdigón (munición)
 Cazador (oficio)
 Cetrería
 Perro de caza

Referencias[editar]
1. Volver arriba↑ Definición de Cazar según la Real Academia Española
2. Volver arriba↑ Álvarez Bustos, Pedro (2010). Antes lo pumas; ahora los jabalíes. Pregón
Agropecuario, Huina Renancó, Córdoba: Sitio Argentino de Producción Animal. p. 1.
Consultado el 27 de enero de 2011.
3. Volver arriba↑ «El origen de la caza». 4 de diciembre de 2014. Archivado desde el original el 7
de diciembre de 2014. Consultado el 4 de diciembre de 2014 2014.
4. Volver arriba↑ Diccionario histórico enciclopédico, Vicenç Joaquin Bastús i Carrera, 1828
5. Volver arriba↑ Artículo 8 de DECRETO 65/2011, de 23 de noviembre, por el que se regula la
conservación de las especies cinegéticas de Castilla y León, su aprovechamiento sostenible y
el control poblacional de la fauna silvestre: [1]
6. Volver arriba↑ Artículo 9 de DECRETO 65/2011, de 23 de noviembre, por el que se regula la
conservación de las especies cinegéticas de Castilla y León, su aprovechamiento sostenible y
el control poblacional de la fauna silvestre:[2]
7. Volver arriba↑ americaeconomia

Bibliografía[editar]
 Roberts, Neil (2004). «La transformación humana de la superficie terrestre». En Instituto
Centro Americano de Prospectiva e Investigación. Espacio, tiempo y sociedades
humanas. Estudios y Documentos. III 56. Guatemala: Ediciones ICAPI. pp. 7-
24. OCLC 182624656.

Caza-recolección
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Se conoce como caza-recolección al sistema económico del Paleolítico y Mesolítico,
practicado aún por algunos pueblos.
La caza-recolección fue la primera adaptación de la humanidad que se llevó a cabo con éxito,
ocupando al menos el 90% de la historia de la humanidad.1
Solamente algunas sociedades contemporáneas han sido clasificadas como sociedades
cazadoras-recolectoras, y complementan su actividad con la horticultura y el cuidado de
los animales.2

Índice
[ocultar]

 1Historia
 2Concepto de cazador-recolector
o 2.1Cazadores-recolectores antiguos y modernos
o 2.2Condiciones generales
o 2.3Impacto ecológico
o 2.4Ecosistema
o 2.5Paleoantropología
o 2.6Cultura
 3Descripción de los cazadores-recolectores
o 3.1Sociedades paleolíticas y etnografía comparada
o 3.2Economía
o 3.3Organización social
 4Referencias
 5Bibliografía
 6Véase también

Historia[editar]
La especie humana, desde su existencia hace cinco millones de años hasta hace diez mil
años, sobrevivían mediante la caza y la recolección.3 Aproximadamente una treintena de
individuos, unidos por el parentesco, cazaban rumiantes y
recolectaban frutos y semillas silvestres.3 Este sistema no se diferencia actualmente de
la forma de vida de otras especies de mamíferos depredadores.3
En esos cinco millones de años, la característica principal fue el aumento
del volumen del cerebro, es decir, que la capacidad de almacenar y transmitir han sido
necesarias para la supervivencia; sobrevivían los humanos con mayor cerebro, que eran los
que organizaban grupos para cazar, los que informaban de algún peligro y los que
diseñabanestrategias ofensivas o defensivas.3 Dicha capacidad
de comprensión y comunicación ha sobrevivido hasta la organización de la sociedad y
economía actual.3

Concepto de cazador-recolector[editar]

Un San de Namibia. Menos de 10.000 San viven de la caza-recolección. Desde mediados de la década
de 1990 el gobierno deBotsuana ha intentado mover a los San fuera de sus tierras.4

El concepto de cazador-recolector es mucho más complejo de lo que parece a simple vista, ya


que no solo conlleva una serie de actividades concretas destinadas a garantizar la
subsistencia de un grupo ligadas a una forma de organización económica. El conjunto de
actividades de la vida cotidiana, un mundo espiritual, unos modos sociales determinados y la
organización interna concreta de los cazadores-recolectores presentan algunas tendencias
que frecuentemente los diferencian de las sociedades estatales basadas en el sedentarismo y
la agricultura. Es decir, el concepto de cazadores-recolectores, no sólo se refiere a un tipo
de organización económica, sino que frecuentemente se correlaciona con determinado tipo
de organización social y una determinada ideología.
Cazadores-recolectores antiguos y modernos[editar]
El alcance cronológico del concepto es muy amplio. Hasta hace diez mil años, el hombre era
exclusivamente cazador-recolector. Aún en nuestro tiempo, existen sociedades que hasta
hace poco practicaron o siguen practicando la caza y las actividades derivadas como medio
básico desubsistencia. No es por tanto, una actividad exclusivamente "prehistórica", sino que
ha tenido una proyección, aunque cada vez más limitada, en el mundo moderno y
contemporáneo. Los grupos de cazadores-recolectores actuales pueden llegar a guardar
algún parecido con los grupos prehistóricos (toda la historiografía prehistórica basada en la
comparación etnográfica lo considera así), como por ejemplo ser grupos pequeños, unidos en
la mayor parte de los casos por lazos de parentesco y con redes sociales eficaces externas al
grupo para fines reproductivos, principalmente, o de alianzas sobre determinadas materias.
Sin embargo, el aproximarse al estudio etnográfico de pueblos cazadores-recolectores
actuales con el objeto de extraer generalidades extrapolables a los grupos paleolíticos es muy
arriesgado.
Los alimentos más comunes eran los vegetales (recolección) y la carne (caza o carroñeo). En
un principio eran los únicos pueblos que existían y hoy existen todavía, a duras penas,
pequeños grupos nómadas que viven de la caza de animales, de la pesca, de la recolección
de frutos, semillasy setas (extracción de raíces y tubérculos), y de la recogida de miel,
actividades que rara vez aportan más del 50% de su dieta alimenticia. Los grupos más
conocidos son los aborígenes de Australia, los esquimales de Groenlandia, Canadá, Alaska y
la zona de Siberia que linda con el estrecho de Béring y diversas etnias de la selva
amazónica. Los san de Botsuana, Namibia y sur de Angola han perdido la mayor parte de sus
territorios y hoy muchos viven como jornaleros. Algunospigmeos continúan siendo cazadores
activos. Existen grupos menos conocidos
en Somalia, Etiopía, Kenia, Tanzania, Ruanda y Burundi; en Canadá, Estados
Unidos, Brasil,Venezuela, Colombia, Bolivia y Chile, o
en Rusia, India, Tailandia, Malasia, Indonesia y Filipinas.
Condiciones generales[editar]
Para los antropólogos los estudios de estos pueblos han sido muy importantes y en parte este
interés ha ayudado a estas personas a mantener su modo de vida. Las investigaciones
realizadas en los años 1960 entre los San, indicaban que frente a la creencia general de que
las condiciones de vida eran peores que la de los pueblos que adoptaron la economía
productiva de agricultura y ganadería, la esperanza de vida era superior en los pueblos
primitivos y de igual modo sus condiciones de salud, al no ser azotados por las periódicas
epidemias que se ceban sobre las concentraciones humanas de las aldeas, aunque debían
soportar enfermedades relacionadas con el parasitismo. Habría menos estratificación social y
más paridad entre sexos, además sorprende encontrar similitudes entre grupos al comparar
los estudios entre los san con otros estudios realizados en culturas muy alejadas, con lo que
algunos antropólogos consideran que los antepasados de las sociedades que ya han
alcanzado el neolítico vivirían de esa forma.
Ted C. Lewellen (1970) ha descubierto que la caza y recolección entre los pueblos "primitivos"
lejos de ser algo parasitario es un verdadero modo de producción ya que los pueblos que
basan genuinamente su economía en la caza (y la pesca) y la recolección de vegetales casi
siempre permiten una tasa de reproducción de sus presas.5
Impacto ecológico[editar]
Durante un tiempo, se pensó que el impacto ecológico de las sociedades de cazadores-
recolectores era inexistente dado que no practicaban ni la agricultura ni la ganadería y poseían
un desarrollo tecnológico limitado. Añadido a esto, sus actividades itinerantes limitaban su
influencia en un punto concreto de su entorno. Sin embargo, se ha planteado que los
cazadores-recolectores pudieron tener un importancia clave en la extinción de la megafauna y
en la transformación de comunidades ecológicas por el uso del fuego. Todavía existe un
debate entre la comunidad científica sobre las evidencias de estos impactos y las
responsabilidad de las sociedades cazadoras-recolectoras en ellos.67
Ecosistema[editar]
El término ecosistema fue introducido en 1935 por el ecólogo inglés A. G. Tansley, que lo
definía como «la unidad fundamental ecológica constituida por la interrelación entre
una biocenosis y un biotopo».8 Es decir, está constituido por un medio físico, que bien puede
ser el biotopo, el hábitat o el ambiente, por unos pobladores, que bien puede ser la biocenósis,
la comunidad de seres vivos o la colectividad entre plantas y animales que viven en
un espacio vital, y la interrelación entre todos ellos.8
El Planeta Tierra es un ecosistema que se divide en acuático, que se diferencia en agua
dulce (ríos y lagos) y en salados (mares y océanos), y en terrestre, que se diferencia
endesiertos, praderas y bosques, que a su vez, el árbol del bosque puede considerarse un
sistema restringido.9
Muchas poblaciones interactúan entre sí en el ecosistema formando las comunidades.9 El
medio donde se desarrollan se diferencia según su naturaleza y volumen: unedafotopo es
el sustrato, un climátopo es lo característico a los climas, y un hidrótopo son los
factores hidrográficos.9
El hábitat es el lugar donde vive la comunidad, y el nicho es el papel funcional que desempeña
una especie dentro de la comunidad, es decir, su subsistencia.9 Los organismosocupan
distintos nichos en un mismo hábitat, que depende del nivel de la estratificación de la
comunidad: a mayor estratificación, mayores nichos.9
Paleoantropología[editar]
La visión de la Antropología que predominaba en los años 60 era la idea de que los
cazadores-recolectores representaban a la gente que vivía durante la Edad de Piedra.9 Eran
una especie de fósiles vivientes.9 Fue en la década de 1980 cuando los investigadores y
los críticos se cuestionaron este punto de vista.9
Esta idea de que las poblaciones vivieran aisladas de los pueblos productores y que
consumían lo que la biocenosis les proporcionaba contradecía a las hipótesis que hasta ese
momento se aceptaban.9
En el estudio de los pueblos primitivos, la Etnografía se aplicaba a los análisis ideográficos,
que proporcionaban informes de dichos pueblos y su vida social.9 La diferencia entre
Etnografía y Prehistoria es que la etnografía deriva su conocimiento a partir de
la observación y del contacto directo con el pueblo investigado, en cambio la Prehistoria deriva
su conocimiento a partir de los elementos que se encuentran dispersos.10
Cultura[editar]
Normalmente cultura es confundido con la forma de vida social, y los antropólogos la definen
como «el proceso mediante el cual una persona adquiere contacto con otraspersonas,
elementos materiales, conocimiento, habilidad, ideas, creencias, gustos y sentimientos.»10
Existen diferentes acepciones para cultura, aunque todas tienen en común que es algo
aprendido y permite al hombre adaptarse al ambiente natural.10 Según otras definiciones,
como por ejemplo la de E. B. Tylor, «es el conjunto complejo que incluye
conocimiento, creencias, arte, moral, ley, costumbre, y otras capacidades y hábitosadquiridos
por el hombre como miembros de una sociedad».10 En otra definición, cultura es «la parte del
ambiente hecha por el hombre», donde va implícito el reconocimiento de que la vida del
hombre transcurre en dos escenarios, que son el natural (o hábitat) y el social.10
En algunas sociedades se transmite generación tras generación dicho conocimiento según la
tradición cultural.10 La comprensión, la utilización del lenguaje y las ideas también se
transmiten.10
En este sentido, la cultura es un sistema integrado por las normas de conducta aprendidas,
que son características de los miembros de una sociedad.11 Constituye el modo de vida de los
grupos sociales, y por lo tanto, es un fenómeno humano.11 Entre todas las criaturas del reino
animal, solamente el hombre es el único capaz de elaborar, conservar y transmitir la cultura.11
A lo largo de varios millones de años el hombre desarrolló culturas más complejas para
modificar sus condiciones de vida.11 Los lugares habitados informan sobre el tamaño de las
agrupaciones sociales gracias a los restos óseos, de talla, útiles o ceniza, y los modos de vida
de los pueblos desaparecidos, pero no informan sobre
las costumbres,actitudes y creencias que conforman la cultura.11 Los pueblos
primitivos actuales sí pueden llegar a informar sobre la cultura debido a su capacidad
de habla.11

Descripción de los cazadores-recolectores[editar]


Sociedades paleolíticas y etnografía comparada[editar]
A mediados del siglo XX la etnografía comparada alcanzó gran desarrollo y se publicaron
numerosos estudios. Esta ingente cantidad de trabajo llevó a tratar de comprender como
pudieron ser las sociedades paleolíticas a partir de los resultados de la etnografía comparada.
Esta tendencia es un punto muy polémico en la investigación social de laprehistoria.
Algunos investigadores han criticado la tendencia a recurrir a estudios que se encargan de las
sociedades actuales que continúan dentro de un sistema de caza y recolección para luego
establecer paralelos con los grupos prehistóricos de cazadores-recolectores, asumiendo éstas
similitudes como clave interpretativa. Esta práctica, muy habitual en ladécada de 1960 y 1970,
se ha venido matizando cada vez más, debido al peligro que supone asumir estos paralelos
como ciertos. En este momento se tiende a considerar este tipo de investigaciones como
complemento de la actividad arqueológica.
El riesgo es debido a que en primer lugar, nos es desconocido en gran medida, al menos con
una seguridad científica irrefutable, muchos aspectos de los grupos paleolíticos. Aunque, por
otra parte, los estudios comparados puedan aportar datos útiles en la investigación del
Paleolítico, no se debe olvidar que la arqueología es una cienciaesencialmente, al menos en
una buena parte de su praxis, interpretativa, más cuando no se puede apoyar en textos
escritos.
El conocimiento más completo de poblaciones paleolíticas ha llegado mediante la arqueología
prehistórica, es decir, mediante la interpretación de restos materiales, industria lítica,
estructuras de habitación enterramientos, etcétera; eso sin olvidar la validez como aporte extra
de los estudios sobre hábitat, clima, fauna, y demás aspectos de los ecosistemas paleolíticos,
que nos han aportado un marco de referencia esencial a la hora de contextualizar muchas de
las actividades desarrolladas por estos grupos. El clima en el que se movían, los recursos de
las diferentes zonas, la dieta (a partir de cotejar las informaciones sobre fauna con los restos
hallados en yacimientos), son una parte esencial en el conocimiento de estas sociedades,
debido a la estrecha relación de dependencia con el medio que presentan debido a su
ausencia de producción de alimentos.
Economía[editar]
El sistema económico ha perdurado hasta las comunidades recientes.3 Los habitantes de
la Patagonia utilizaron puntas de flecha de sílex sin pulimentar hasta el siglo XIX, y a lo largo
del siglo XX se han descubierto poblaciones que desconocían estas técnicas agrícolas.3 Otros
grupos han estado aislados geográficamente durante los últimos diez mil años.3
Posiblemente se especializaría las labores por sexo y edad, es decir, los hombres cazaban y
las mujeres y los niños recolectaban, y posiblemente el que presente mayorhabilidad con
las manualidades, dedicaría más tiempo a la fabricación de armas o al tratamiento de
las pieles.3 Aparte de estas actividades económicas también se
descubrieron minas excavadas con instrumentos paleolíticos e intercambios comerciales con
la presencia de materiales como la obsidiana o conchas marinas en enterramientosa dos
mil kilómetros de su origen.3
Quizá la característica más destacada de estos grupos es su sistema económico, basado no
en la producción (cambio fundamental con la llegada del Neolítico en el caso de los grupos
prehistóricos), sino en la explotación de los recursos de un medio concreto sin llegar a
agotarlos, utilizando estrategias adquiridas a partir de un exquisito conocimiento del entorno. A
pesar de las limitaciones en los estudios, sobre todo en el caso de grupos paleolíticos, las
comparaciones etnográficas con los grupos actuales parecen dar un papel mayor al consumo
de vegetales sobre la carne. Sin embargo, otros autores han apuntado que las
necesidades calóricas de un grupo pueden cambiar en función de una multiplicidad de
elementos, como pueden ser el clima, la actividad, etcétera, por lo que todo parece apuntar a
que factores ambientales influyen en las proporciones en la dietade carne y vegetales.
Estudios recientes afirman que los grupos cazadores-recolectores actuales presentan, en
climas cálidos, una presencia de vegetales en su dieta de hasta un 80%, pero es de suponer
que en climas más fríos, el porcentaje de carne en la dieta aumentaría (debido a una
necesidad de aporte calórico mayor). Además, en líneas generales, estudios realizados han
mostrado como los grupos cazadores-recolectores ven satisfechas todas sus necesidades con
una media de trabajo semanal inferior a las 35horas.
Con respecto a los grupos prehistóricos, hay aspectos relativos a la subsistencia que no
acaban de estar claros y los estudios comparados no terminan de alcanzar, debido a las
diferencias en el entorno con grupos similares actuales. De todos modos, si parece bien
conocido el camino que estas estrategias siguieron a lo largo del Paleolítico. En un primer
momento, durante el Paleolítico Inferior, tenemos pequeños grupos que practican una tosca (a
juzgar por las evidencias) caza, combinada con la recolección dealimentos y el
aprovechamiento de carroña. Estos primeros grupos tenían un claro carácter oportunista.
Durante el Paleolítico Medio, comienzan a diversificarse tanto las técnicas de caza (más
complejas) como la diversidad de recursos a explotar y la manera de hacerlo, con un carácter
eminentemente adaptativo que revela un gran conocimiento del medio. Ya en el Paleolítico
Superior, se añaden definitivamente nuevos recursos (como la introducción de la pesca y
el marisqueo).
Organización social[editar]
El mundo social de los cazadores-recolectores actuales es enormemente complejo, y muy
distinto en muchos aspectos al de las sociedades productoras actuales. En líneas generales
se puede afirmar, sobre la base de los diversos estudios etnográficos realizados (muy
especialmente los realizados con los San) que estos grupos tienden a lasrelaciones
sociales laxas, solidarias y ausentes en buena medida de conflictos. De este modo, en el caso
de los San, el sistema de propiedad privada es radicalmente distinto al conocido hoy en día
por la mayoría de las sociedades. Poniendo la caza como ejemplo, se considera que aunque
la presa es del cazador que la abate, una vez satisfechas sus necesidades y las de su familia,
cualquier miembro del grupo puede aprovechar el resto para su consumo, de modo que se
concede una gran importancia a una ética de compartirlo todo de forma que nadie del grupo
pase necesidad; las reservas de cualquier cosa no indispensable, por lo general, no existen.
Del mismo modo, contemplan relaciones sociales complejas, como el divorcio (realizado por lo
general de mutuo acuerdo, con un mero abandono de hogar); es curioso como se contemplan
los matrimoniosexperimentales y como el marido pasa un periodo de prueba en el que debe
probar que es capaz de alimentar a su familia.
Un aspecto general de estas sociedades es su generalizada ausencia de violencia. Los San,
por ejemplo, le tienen verdadero miedo, buscando siempre soluciones alternativas, como
el abandono del poblado por una de las dos partes en conflicto. Además, en caso de darse,
las situaciones de violencia están alta y eficazmente ritualizadas. Del mismo modo,
la educación de los niños tiende a basarse en el ejemplo, con la tutela de sus padres,
sustituidos por algún otro familiar en caso de falta.
Los estudios también tienden a revelar un papel importante del prestigio y la posición social,
en general mucho más valorado que la propiedad privada; muchas veces la posición social
lleva implícita influencia en los semejantes (a mayor prestigio, más valiosos se consideran
los consejos ofrecidos); el prestigio en estas sociedades suele adquirirse mediante el trabajo,
el esfuerzo y el ayudar a los demás.
Es muy común también un altísimo grado de conocimiento del medio y las limitaciones de los
recursos que les rodean por parte de estos grupos, lo que a menudo redunda en ciertas
prácticas sociales de control demográfico, con una enorme variedad; es muy habitual la
presencia de tabúes sociales encaminados a controlar la demografía (por ejemplo, el
denominado "tabú post-parto", basado en la abstinencia), así como de un aprovechamiento de
sus grandes conocimientos sobre propiedades de la vida vegetal de su entorno como métodos
abortivos, habitual en algunas sociedades de Sudamérica. La identificación más global con su
medio suele darse entre los aborígenes australianos, que se consideran a si mismos como
parte del paisaje.
Por lo general, la familia tiene un gran relieve en estas sociedades. Es necesaria para
mantener y educar a los pequeños, con cara a su papel y vida social como futuros adultos;
también suelen implicar obligaciones recíprocas entre sus miembros, e incluso éstas se hacen
en ocasiones extensivas a toda la comunidad, caso de los niños y ancianos, que en la mayor
parte de estas sociedades nunca serán desatendidos.
Con respecto a las sociedades prehistóricas de cazadores-recolectores, nuestro conocimiento
es bastante más limitado. Sobre la base de ciertas evidencias bastante sólidas, se presupone
una densidad de población variable según las condiciones ambientales pero en general
tendente a la baja (unas 40/60 personas de media), organizada en torno a pequeños núcleos
familiares, relacionados entre sí y con otros grupos de su entorno, con el objeto de evitar caer
en la endogamia. Parece evidente una alta cohesión grupal basada en la necesidad, tanto de
obtención de alimentos como de mera supervivencia. Con base en elementos presentes en
el arte paleolítico, se tiende a asumir cada vez más la presencia de prácticas mágicas de
tipo chamánico entre estos grupos prehistóricos, pero hoy en día es aún tema de debate entre
los investigadores.

Referencias[editar]
1. Volver arriba↑ Lee, Richard B.; Daly, Richard Heywood (16 de diciembre de 1999). Cambridge
Encyclopedia of Hunters and Gatherers. Cambridge University Press. p. 2. ISBN 9780521609197.
2. Volver arriba↑ Codding, Brian F.; Kramer, Karen L. (15 de junio de 2016). «Economic activities
of twenty-first century foraging populations». Why Forage?: Hunters and Gatherers in the
Twenty-First Century. Santa Fe: University of New Mexico Press. pp. 241-
262. ISBN 9780826356963.
3. ↑ Saltar a:a b c d e f g h i j Ripoll López y Muñoz Ibáñez, octubre de 2002, «Conceptos generales
de cazadores-recolectores», p. 19.
4. Volver arriba↑ Lovgren, Stefan (14 de septiembre de 2004). «African Bushmen Tour U.S. to
Fund Fight for Land». National Geographic (en inglés) (Los Ángeles). Consultado el 16 de
septiembre de 2017.
5. Volver arriba↑ Arce Ruiz, Óscar (2005). «Cazadores y recolectores. Una aproximación
teórica». Gazeta de Antropología 21. ISSN 0214-7564.
6. Volver arriba↑ Koch, Paul L.; Barnosky, Anthony D. (25 de agosto de 2006). «Late Quaternary
Extinctions: State of the Debate». Annual Review of Ecology, Evolution, and Systematics 37:
215-250.doi:10.1146/annurev.ecolsys.34.011802.132415.
7. Volver arriba↑ Stewart, Omer Call (2002). Forgotten Fires: Native Americans and the Transient
Wilderness. University of Oklahoma Press. p. 364. ISBN 9780806134239.
8. ↑ Saltar a:a b Ripoll López y Muñoz Ibáñez, octubre de 2002, «Conceptos generales de
cazadores-recolectores», p. 15.
9. ↑ Saltar a:a b c d e f g h i j Ripoll López y Muñoz Ibáñez, octubre de 2002, «Conceptos generales
de cazadores-recolectores», p. 16.
10. ↑ Saltar a:a b c d e f g Ripoll López y Muñoz Ibáñez, octubre de 2002, «Conceptos generales de
cazadores-recolectores», p. 17.
11. ↑ Saltar a:a b c d e f Ripoll López y Muñoz Ibáñez, octubre de 2002, «Conceptos generales de
cazadores-recolectores», p. 18.

Bibliografía[editar]
 Barnard, Alan (28 de febrero de 1992). Hunters and Herders of Southern Africa: A Comparative
Ethnography of the Khoisan Peoples. Cambridge University Press. p. 349. ISBN 9780521428651.
 Lee, Richard Barry (1968). «What Hunter do For a Living». Man the Hunter. Chicago: Transaction
Publishers. p. 415. ISBN 9780202367231.
 Lee, Richard Barry; DeVore, Irven (1976). Kalahari Hunter-Gatherers: Studies of the !Kung San
and Their Neighbors. Cambridge: Harvard University Press. p. 428. ISBN 9780674430594.
 Price, Theron Douglas; Brown, James Allison (1895). «Aspects of Hunter-Gatherer
Complexity». Prehistoric hunter-gatherers: the emergence of cultural complexity. Nueva
York: Academic Press. p. 450. ISBN 9780125647502.
 Sahlins, Marshall D. (1983). Economía de la Edad de Piedra (61) (2ª edición). Madrid: Ediciones
Akal. p. 340. ISBN 9788473392808.
 Service, Elman R. (1973). The Hunters. Barcelona: Editorial Labor. p. 105. ISBN 9780134481005.
 Ripoll López, Sergio; Muñoz Ibáñez, Francisco Javier (octubre de 2002). Economía, sociedad e
ideología de los cazadores-recolectores (1ª edición). Universidad Nacional de Educación a
Distancia. p. 496. ISBN 9788436247718.
 Gamble, Clive (2001). Las sociedades paleolíticas de Europa. Grupo Planeta (GBS).
p. 528. ISBN 9788434466371.
 Gamble, Clive (1 de enero de 1990). El poblamiento paleolítico de Europa. Editorial Crítica.
p. 519. ISBN 9788474234459.