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6.

Tratamientos térmicos de los metales

Se trata de variar la temperatura del material pero sin variar la composición química.

OBJETIVO: Mejorar las propiedades de los metales y aleaciones, por lo general, de


tipo mecánico. En ocasiones se utiliza este tipo de tratamientos para, posteriormente,
conformar el material.

A. Temple

El temple se utiliza para obtener un tipo de aceros de alta dureza llamado


martensita. Se trata de elevar la temperatura del acero hasta una temperatura
cercana a 1000 ºC y posteriormente someterlo a enfriamientos rápidos o bruscos y
continuos en agua, aceite o aire.

La capacidad de un acero para transformarse en martensita durante el temple


depende de la composición química del acero y se denomina templabilidad.

Al obtener aceros martensíticos, en realidad, se pretende aumentar la dureza.


El problema es que el acero resultante será muy frágil y poco dúctil, porque existen
altas tensiones internas.

Ensayo de templabilidad o ensayo de Jominy

El ensayo de Jominy consiste en templar una


muestra estándar de acero llamada probeta con un
chorro de agua de caudal y temperatura constante.
La temperatura de la probeta se eleva y se
proyecta el chorro de agua por uno de los extremos
de la probeta. Ese extremo de la probeta se
enfriará rápidamente, sufriendo el temple y será
más duro que el otro extremo. Luego se mide la
dureza de la probeta cada 1,5 mm a lo largo y se
traza la curva de
templabilidad.
La curva de templabilidad asegura que si la dureza
disminuye rápidamente conforme nos alejamos del
extremo templado, el acero tendrá una templabilidad
baja, mientras que los aceros cuyas curvas son casi
horizontales serán de alta templabilidad, es decir,
susceptibles de endurecerse rápido cuando sufren
temple.
Fíjate en el siguiente diagrama
Corresponde a dos ensayos de Jominy con dos
materiales diferentes.

En vertical se presenta la dureza y en


horizontal se presenta la distancia desde el
extremo templado.

Se observa que, a media que nos alejamos del


extremo templado, la dureza (HRC) disminuye.

Se puede observar que el descenso de la dureza en la curva inferior es más rápido,


con lo cual podemos afirmar que en ese caso, la probeta tendrá baja templabilidad, es
decir, que ese acero tiene menos capacidad para transformarse en un acero de alta
dureza (martensita) cuando se enfría rápidamente con un líquido (normalmente agua).

B, Revenido

El revenido es el tratamiento térmico que sigue al temple. Recuerda que un


acero templado es aquel que tiene una dureza muy alta (llamado martensita), pero
tiene el inconveniente de ser frágil y poco porque tiene tensiones internas.
El revenido consiste en calentar la pieza templada hasta cierta temperatura,
para reducir las tensiones internas que tiene el acero martensítico (de alta dureza).
De esto modo, evitamos que el acero sea frágil, sacrificando un poco la dureza.
La velocidad de enfriamiento es, por lo general, rápida.

C. Recocido

El recocido consiste en calentar un material hasta una temperatura dada y,


posteriormente, enfriarlo lentamente. Se utiliza, al igual que el caso anterior, para
suprimir los defectos del temple.
Se persigue:

– Eliminar tensiones del temple.


– Aumentar la plasticidad, ductilidad y tenacidad del acero.

¿Cómo se practica el recocido?


– Se calienta el acero hasta una temperatura dada
– Se mantiene la temperatura durante un tiempo
– Se enfría lentamente hasta temperatura ambiente, controlando la velocidad de
enfriamiento.
Si la variación de temperatura es muy alta, pueden aparecer tensiones internas
que inducen grietas o deformaciones.
El grado de plasticidad que se quiere dotar al metal depende de la velocidad de
enfriamiento y la temperatura a la que se elevó inicialmente.

D. Normalizado

Este tratamiento se emplea para eliminar tensiones internas sufridas por el


material tras una conformación mecánica, tales como una forja o laminación para
conferir al acero unas propiedades que se consideran normales de su composición.

El normalizado se practica calentando rápidamente el material hasta una


temperatura crítica y se mantiene en ella durante un tiempo. A partir de ese
momento, su estructura interna se vuelve más uniforme y aumenta la tenacidad del
acero.

7. Tratamientos termoquímicos de los metales

Mediante este tipo de tratamientos, el metal sufre procesos de calentamiento y


enfriamiento y se varía la composición química superficial de los aceros, adicionando
otros elementos para mejorar las propiedades en la superficie, principalmente la
dureza o resistencia a la corrosión, sin modificar otras propiedades esenciales tales
como ductilidad.

a) Cementación: Consiste en aumentar la cantidad de carbono de la capa exterior de


los aceros. Se mejora la dureza superficial y la resiliencia. Se aplica a piezas que
deben ser resistentes a golpes y la vez al desgaste. Se aplica a los aceros.
b) Nitruración: Consiste en endurecer la superficie de los aceros y fundiciones. Las
durezas son elevadas y tienen alta resistencia a la corrosión. El componente químico
añadido es nitrógeno, que se obtiene del amoniaco.
c) Cianuración o carbonitruración: Se trata de endurecer la superficie del material
introduciendo carbono y nitrógeno. Es una mezcla de cementación y nitruración. La
temperatura es intermedia entre la utilizada para la cementación y la nitruración, que
es mucho menor que aquella. Se aplica a los aceros.
d) Sulfinación: Se trata de introducir en la superficie del metal azufre, nitrógeno y
carbono en aleaciones férricas y de cobre. Se aumenta la resistencia al desgaste,
favorecer la lubricación y disminuir el coeficiente de rozamiento.