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27 DE JULIO DE 2018

APROBADO 9

SOL ME PARECIÓ MUY SIGNIFICATIVA Y PERTINENTE TU EXPERIENCIA, PUEDE OBSERVARSE


UNA INTERPRETACIÓN Y ANÁLISIS DE LA MISMA ACORDE A LOS CONCEPTOS ABORDADOS EN
CLASE. PERO TAMBIÉN NOTE QUE HICISTE FOCO EN EL EJE 2 SOBRE CORRIENTES
PEDAGÓGICAS , HUBIERA SIDO INTERESANTE QUE por ejemplo INCORPORARAS
INFORMACIÓN RESPECTO A LA ÚLTIMA BIBLIOGRAFÍA TRABAJADA SOBRE LA SOCIEDAD DEL
CONOCIMIENTO Y LA INFORMACIÓN, TE SUGIERO QUE LEAS UN POCO DE ESE MATERIAL PARA
EL DÍA DEL EXÁMEN FINAL Y NO PIERDAS DE VISTA LOS CONCEPTOS PERTENECIENTES AL EJE 1
Y A LOS OTRO TEXTOS QUE SI BIEN HACES REFERENCIA EN TU TRABAJO, SE OMITEN cuestiones
IMPORTANTES.

Al interior del trabajo hay más observaciones

TRABAJO PRÁCTICO - PEDAGOGÍA


MODALIDAD LIBRE

ALUMNA: LATINI, SOL MICAELA


Docente:

Introducción
El presente trabajo tiene como objetivo articular los conocimientos aprendidos
sobre Pedagogía con alguna experiencia áulica específica. Estará dividido en
tres partes. En la primera se procederá a narrar de forma exhaustiva una
situación áulica personal, que transcurre en la ciudad de Puerto Madryn. Luego
se establecerá un marco teórico elaborado a partir de los textos leídos y
trabajados y que se relacionen directamente con la experiencia. Finalmente el
último apartado está definido para realizar un análisis de la experiencia narrada
evidenciando que conceptos o elementos teóricos están presentes en ella.

Experiencia:
La secuencia de hechos que voy a narrar se sitúa aproximadamente en el
2015, año en el que estaba cursando 4º año de la secundaria en la ciudad de
Puerto Madryn.
Nuestra profesora de lengua, nos propuso un trabajo de escritura personal, que
consistía en la elaboración de un texto breve (1 carilla) sobre algún tema que
nos interesara. Un tema que nos comprometiera de verdad. El formato elegido
fue un discurso, que luego deberíamos exponer en frente de nuestros
compañeros de aula, y que estaría sujeto al debate luego de terminar su
correspondiente lectura.
Anteriormente, nuestras profesoras de lengua en general nunca habían
propuesto una actividad de tales características. Los trabajos que se nos
pedían solían ser fríos, podíamos resolverlos sin necesidad de involucrarnos
profundamente en ellos: no incluían nuestras miradas críticas ni nuestro
compromiso con el trabajo.
Una vez que las pautas fueron claras uno de los obstáculos que se nos
presentó fue el encontrarnos con un tema que nos identificara ya que
estábamos acostumbrados a que los docentes nos dieran la teoría que íbamos
a desarrollar.
Al encarar la elaboración del trabajo, la profesora nos dió muchos y diversos
ejemplos de discursos que podíamos realizar. Utilizamos la sala de proyección
para ver discursos que se habían realizado en la cámara de debates de la
ONU, y para ver otras charlas y debates que en su mayoría tenían que ver con
problemas ambientales o problemas en la educación.
Con el correr de las clases fuimos analizando cada recurso que un discurso
puede incluir: las reformulaciones, los ejemplos, las citas, los números y
estadísticas, etc. Todo en pos de poder pararnos el día de la exposición con
argumentos sólidos y bien definidos, que pudiéramos defender con eficacia en
caso de que alguien quisiera refutarnos algún aspecto específico de nuestra
argumentación.
Los más diversos temas fueron tratados: la educación que tenemos, la
eutanasia, la legalización de la marihuana, la despenalización del aborto, las
islas de plástico que hay en el mar y que contaminan el agua que bebemos.
Incluso hubo trabajos sobre la misma temática pero que contenían puntos de
vista distintos, formas diferentes en las categorías de análisis.
El interés que suscitó tal trabajo fue tan grande que incluso después de la
lectura de los discursos, le pedimos a la profesora que nos diera un espacio
para que los trabajos no quedaran entre nosotros, sino que pudiéramos
compartirlos con la comunidad. Comenzó la organización como un evento
escolar, para que el resto de los compañeros de escuela, ambos turnos,
tuvieran la posibilidad de escucharnos, pero luego fue convocado el canal
Madryn TV para transmitir la sesión por la televisión. Muchos de nosotros
fuimos entrevistados para comentar brevemente nuestro trabajo e
investigación.
Si bien la elaboración y concreción del trabajo fue en su mayor parte con un
desarrollo en modalidad de taller, fue necesario que la evaluación fuera llevada
a cabo de manera formal: se tuvo en cuenta la habilidad oratoria, la cantidad y
la calidad de los recursos teóricos empleados, la implementación de recursos
cohesivos, y la habilidad de defender los argumentos de manera clara y
concisa.

Marco teórico:
Dado que la mirada central de este análisis estará puesta en el rol de docente y
su influencia sobre los alumnos, será necesario plantear algunos parámetros
que sirvan de guía para una mejor comprensión de la lectura interpretativa del
cuerpo del trabajo. El análisis abarcará una mirada sobre la experiencia
anterior que tuvieron los alumnos con sus profesoras, comparándola con la
experiencia descripta anteriormente.
Para empezar, entenderemos el concepto de Educación de la forma en que se
presenta en el texto “La educación ayer, hoy y mañana”. El mismo plantea que
la educación es un conjunto de fenómenos a través de los cuales una
determinada sociedad produce y distribuye saberes, de los que se apropian sus
miembros y que permiten la producción y la reproducción de esa sociedad.
Dicho de otra forma, la educación es un proceso de producción e innovación
cultural, una acción que tiene una direccionalidad y un significado histórico y
social. Esta muy bien que comiences por definir educación pero recordá
siempre que se debe expresar la cita y nombrar el autor y año de publicación
entre paréntesis. El libro se incluye en la bibliografía.
Ejemplo: según Grirtz….. o Grirtz define a la educación como…… o bien la
cita primera y luego autor ( año)

Al igual que esta concepción, en el siglo XVIII Immanuel Kant constituye a la


educación en un fenómeno humano, externo a la realidad dada y a la divinidad.
Se ubica en el sujeto moderno auto centrado, y es el proceso por el cual él sale
de la naturaleza y entra en la cultura.
Una de las primeras formas de llevar a cabo este concepto de educación de
manera formal y generalizado fue bajo el nombre el nombre de lo que luego fue
llamado pedagogía tradicional.
En el libro/texto “la escuela como máquina de educar”, la pedagogía tradicional
es entendida como un sistema de enseñanza en el que el infante es un sujeto
inacabado al que hay que llenar de conocimiento.
El docente ha de ser una eminencia en su área correspondiente, es decir, debe
destacar y ser de excelencia para ocupar el lugar del maestro, y su rol radica
en traer los textos más elevados y de mayor renombre a sus alumnos, como
modelo para que ellos traten de imitarlos.
De esta forma el alumno es un sujeto pasivo, su rol queda reducido al papel de
escuchar y asimilar lo que el maestro le propone, no hay producción propia. Es
decir, el proceso de aprendizaje es mecánico o repetitivo.
La educación era considerada el instrumento de igualación por excelencia. Se
trataba de homogeneizar el contenido que se le daba al alumno, sin considerar
las individualidades ni subjetividades de cada uno de ellos
Como contraparte a esta pedagogía surge la llamada pedagogía nueva.
En el texto de Dermeval Saviani “el problema de la marginalidad en América
Latina”, el autor describe a la pedagogía nueva como una mirada crítica sobre
lo que se venía haciendo en la pedagogía anterior. Propone que el foco estaba
errado, y trata de dar una perspectiva eficaz de cómo llevar a cabo la
educación.
En pocas palabras, el foco de esta nueva pedagogía está en que la iniciativa
del aprendizaje esté en los alumnos, es decir, que sean ellos los que busquen
sus intereses a raíz de los cuales se puedan comprometer con la búsqueda del
conocimiento.
Henri Marion propone que el método pedagógico eficaz es el método activo. La
función del maestro es poner en movimiento el espíritu de alumno, darle el
impulso y el despertar. Volver activo al alumno es comprometerlo con su
aprendizaje, y proponerle trabajar de forma concreta, debe trabajar de verdad.
Propone que el alumno no puede aprender solo por la observación, debe
hacer, rehacer, corregir. Los materiales e instrumentos deben acompañar toda
esta actividad. Se alternan tiempos de descubrimiento y tiempos de
formalización, por lo que existe un equilibrio.
Según el mismo Marion esto suscita muchas ventajas: combate el aburrimiento,
favorece la comprensión, suscita la implicación, permite la asimilación.
Me serviré de los últimos aspectos teóricos seleccionados del libro “Recuperar
la pedagogía”. En ellos el autor Philip Meirieu trata de esclarecer la tarea del
docente en cuanto hacer actuar a los alumnos para que puedan aprender:
- hay que asegurarse de que lo que se les pide a los alumnos sea próximo a su
zona de desarrollo, debe ser difícil para llevarlos a avanzar, pero accesible para
no desalentarlos
- hay que poner a disposición de los alumnos los materiales y las consignas
para que puedan trabajar. Deben estar seleccionados con cuidado para que, en
la interacción, los alumnos operen mentalmente y se eleven por encima de su
sistema de representaciones. Sigue siendo necesario que el docente proponga
una formalización de los saberes adquiridos
-un individuo puede haber adquirido y dominado una competencia y por
diversas razones no haber realizado una buena actuación. Del mismo modo
puede ocurrir lo contrario, por lo que los métodos de evaluación deben ser
rigurosos y combinar varios indicadores. Lo que se evalúa no es el trabajo en sí
mismo, sino la adquisición de conocimientos que lo hizo posible.
-el centro de las practicas pedagógicas debe estar ocupado por la actividad
mental. La estructura de la situación de aprendizaje debe contener conflictos
socio cognitivos que inciten a los alumnos a estar mentalmente activos.

Análisis:
El siguiente análisis intentará explicar la situación descripta en la sección de la
experiencia.
En primer lugar, es necesario entender que los alumnos de esta situación en
particular tuvieron experiencias previas, que de alguna forma los condicionaron
a la hora de hacer el trabajo propuesto por la docente actual.
Estas experiencias previas pueden relacionarse directamente con la
metodología de enseñanza de la pedagogía tradicional. No hay en estos
procesos de enseñanza interés alguno porque el alumno intervenga en las
producciones que construirán sus conocimientos. Si nos introducimos en las
clases que tuvimos con nuestras anteriores profesoras de Lengua y Literatura,
vemos que es de norma corriente que los trabajos propuestos sean de
búsqueda de información, búsqueda de ejemplos, selección de información.
Pero todas estas formas de plantear la incorporación de la información, si bien
preparan para la tarea de comprender y luego redactar, pueden no ser del todo
eficaces. No nos preparan completamente para desarrollar las competencias
que necesitamos para construir textos claros, concisos, con un punto de vista
crítico de lo que nos rodea.
Ninguna de las tareas propuestas pudo conseguir despertar algo en nosotros
como alumnos. Fuimos considerados “personas incompletas”, a las que había
que llenar del conocimiento del mundo.
¿Qué nos generó esto? La implementación de estas metodologías nos volvió
rígidos, promovió el aburrimiento, la falta de concentración, la falta de
compromiso con nuestro rol de alumnos.
Todo esto se evidencia cuando nos enfrentamos a la manera distinta que tenía
nuestra profesora de Lengua de aquél nuevo año escolar. La costumbre que
generó la anterior forma de trabajo, de que todo se nos sea dado, de que el
contenido fuera el propuesto y nada más, provocó dificultades a la hora de
encontrar un tema que realmente nos comprometiera como personas, como
sujetos de una sociedad a la que pertenecemos.
En este punto es donde se evidencian los principios pertenecientes a la la
corriente de la pedagogía nueva. ¿Cuál fue el desafío que se nos puso en
frente? Para resolver de forma efectiva el nuevo trabajo propuesto ya no
podíamos continuar con nuestras formas efectistas de llevar a cabo el
desarrollo de la tarea. Era un necesario un cambio en nuestra manera de
concebir nuestro aprendizaje.
Ahora la iniciativa de la educación estaba en nosotros mismos. Eramos
nosotros quiénes debíamos movilizarnos para encontrar información,
argumentos, temas que nos preocuparan de nuestra sociedad actual, temas de
los cuales pudiéramos emitir una mirada crítica y que pudiera llegar a otros.
El rol del docente ya no se basaba en traernos textos elevados, ni en reducir el
aprendizaje en la repetición o imitación. La docente tuvo que poner a nuestro
alcance todos los materiales que ella considerara importantes para una buena
resolución del trabajo. Fuimos expuestos a los más diversos ejemplos, de
distintas índoles y de distintas culturas. Fuimos expuestos a las problemáticas
sociales que afectan al mundo hoy, al mundo real en que vivimos, y que por
supuesto por ser parte, nos afectan a nosotros directa o indirectamente.
También fue necesario que nos nutriéramos de herramientas cohesivas y de
redacción a fin de lograr el cometido. Analizamos reformulaciones, ejemplos,
estadísticas, y probamos de todas las formas posibles el implementarlas en
nuestros propios trabajos individuales.
Sirviéndome de las palabras de Henri Marion: “el alumno debe hacer, rehacer,
corregir”, puedo decir que precisamente fue esto lo que la docente impulsó y
promovió con su propuesta. Fue al menos un mes, donde en cada clase
presentábamos de a poco los avances de nuestro trabajo, y a su vez donde
aprendíamos de manera regulada cada recurso y analizábamos cada ejemplo.
Esto nos llevaba a todo el tiempo a rehacer, corregir, porque encontrábamos en
todo aquello nuevas y mejores formas de exponer nuestros puntos de vista, y
de defender nuestros argumentos.
Phillip Meirieu en su estructura de lo que debería ser la enseñanza propone
que el pedido a los alumnos sea difícil para provocar un avance, un desarrollo
mayor en nuestras estructuras cognitivas, pero que no fuera lo suficientemente
difícil como para desalentarnos en el proceso. Esto también lo podemos
encontrar en la experiencia narrada. Todos los momentos en que nos
enfrentamos a la tarea fuimos acompañados por la docente, una docente que
cumple con el ideal que propone Henri Marion: (…) “la función del maestro es
poner en movimiento el espíritu del alumno, darle el impulso y el despertar”
(…).
El último punto que voy a analizar es el de la evaluación final. Como podemos
ver el trabajo propone alcanzar una serie de aptitudes articuladas para poder
lograr el objetivo planteado. Tales son la redacción clara, el empleo de recursos
cohesivos y teóricos, la habilidad de exponer argumentos sólidos y a la vez
concisos, la selección de la información apropiada y breve, como así también la
habilidad oratoria para hablar frente a nuestros compañeros y las competencias
que son necesarias para sostener un debate. Dicho todo esto podemos afirmar
que el método de evaluación usado por la profesora tuvo que ser
necesariamente complejo y contar con muchas y diversas y categorías de
análisis.
Como está expuesto en el texto “Recuperar la pedagogía” esto es fundamental
para poder definir si el aprendizaje de los alumnos fue profundo, o si en el peor
de los casos, fue escaso y pobre. ¿Por qué es importante? El libro dice que un
individuo puede haber adquirido y dominado una competencia y por diversas
razones no haber realizado una buena actuación, y de la misma forma puede lo
contrario. Lo ejemplificaré con experiencia descripta: cualquiera de nosotros
podría no haber logrado exponer el discurso satisfactoriamente ante nuestros
compañeros. Puede que nuestras habilidades oratorias no fueran del todo
buenas, por lo que los argumentos quedaran debilitados y hubiera huecos la
exposición de la información que se investigó. Pero al recurrir al escrito vemos
que el texto está perfectamente redactado, los argumentos sólidos y la
información concisa. El libro sugiere con esto, que alguna de las competencias
puede fallar, pero que esto no necesariamente significa que el alumno no
aprendió en su totalidad, sino simplemente que manifiesta dificultades en un
ámbito en particular.
Así mismo puede ocurrir que un alumno tenga una habilidad oratoria excelente
pero que en el fondo no comprenda lo que está diciendo, o que no cumpla con
los recursos para defender su postura. Por estas situaciones es que el docente
debe encontrar métodos de evaluación que le permitan hacer un balance entre
todas las competencias que se lograron y las que no. En otras palabras, lo
importante más que el resultado final, es el proceso que uno lleva adelante
para lograr ese resultado.
En conclusión, vemos que hoy en las aulas estamos expuestos a distintas
formas de concebir el proceso educativo. El alumno está inmerso en ellas, y
hay tantas y de tanta variedad que termina volviéndose un sujeto que debe
adaptarse continuamente a estas variabilidades con el fin de lograr el éxito.
Bibliografía:
- Gvirtz, S. Grinberg, S. Abregú, V. (2009) La educación ayer, hoy y
mañana. El ABC de la Pedagogía. Cap. 1,3.Aique. Bs.As.

- Philippe,M (2016) Recuperar la Pedagogía. De lugares comunes a


conceptos claves. Paidós.Bs.As

- Pineau,P. Dussel,I. Caruso,M. (2007) La escuela como máquina de


educar. Tres escritos sobre un proyecto de la modernidad. Aique.
Bs.As

- Martínez Escárcega,R (2014) Pedagogía tradicional y pedagogía


crítica. CELAPEC. México.

- Saviani,D. Las teorías de la educación y el problema de la


Marginalidad
enAméricaLatina.https://ecaths1.s3.amazonaws.com/escuelaencont
exto/303730150.Saviani.