You are on page 1of 3

ENSAYO SOBRE LA PROBLEMÁTICA DEL AGUA

El agua es una sustancia inorgánica que cubre aproximadamente el 71% de la


corteza terrestre. La presencia de agua, en su forma líquida, en la Tierra obedece
a factores como la masa de la Tierra, su atmósfera y su posición dentro del
sistema solar. El agua está presente en la Tierra desde épocas primigenias y su
cantidad permanece constante gracias al denominado ciclo del agua. Al agua
presente ya sea sobre o bajo la superficie del planeta se le denomina hidrósfera.
Del total de agua, solo el 3% es agua dulce, siendo el 1% en forma líquida y el
2% restante en estado sólido (nevados, polos, glaciares, etc.).
Como es sabido, el agua ha permitido la vida y su constante evolución en este
planeta: la mayoría de organismos contiene un porcentaje de agua entre el 70%
y 90%. Su importancia radica en que forma parte de muchos procesos
metabólicos y de síntesis de moléculas orgánicas, además en un excelente
disolvente.
El agua ha jugado un rol muy importante en el desarrollo de las civilizaciones:
históricamente, las primeras civilizaciones se desarrollaron en zonas de fácil
acceso al agua como valles, esto debido a que su principal actividad económica
era la agricultura. Actualmente, del agua total aprovechada, se estima que el
70% va al sector agrícola, el 20% al sector industrial y solo el 10% se destina
para el consumo doméstico.
Por otro lado, cabe resaltar que el agua ha sido declarada como derecho humano
esencial por la ONU en el año 2010. Esto como respuesta a escasez, distribución
desigual de este recurso y falta de tecnologías que permitan un óptimo
aprovechamiento del recurso hídrico. La población mundial, desde el 1950, se
ha casi triplicado, siendo la mayor cantidad población urbana que viven en
asentamientos o zonas pobres donde no hay distribución de agua potable o
servicio de saneamiento. El consumo de agua contaminada produce la muerte
de casi 5 millones de niños al año, según informes de la ONU. La mayoría de
países afectados por esta escasez son los países pobres, como los africanos, y
los países en vía de desarrollo, como Perú.
En nuestro país el principal problema no es la escasez de agua, ya que contamos
con grandes fuentes de agua dulce como ríos, lagunas y además contamos con
una fuente inexplorada de aguas subterráneas las cuales no son utilizadas por
falta de tecnologías y de un adecuado estudio de su distribución a lo largo del
país. Lo que ocurre principalmente en nuestro país es una distribución desigual
de este recurso. Por ejemplo, se ha registrado que en las zonas de Lima donde
habita gente más acaudalada, como Miraflores y San Isidro, el consumo de agua
por día es mucho mayor al necesario determinado por la OMS. Mientras que en
las zonas más pobres de la capital el consumo es menor al promedio. Esto
genera que en dichas zonas el índice de enfermedades sea mayor. Esto, además
de ser una cuestión económica, es también cultural. Existe mucha gente
acaudalada que usa indiscriminadamente este recurso en actividades que no
son necesidades primarias como para llenar sus piscinas, etc.
Otro problema muy acuciante es la contaminación de este recurso. El Perú, como
país subdesarrollado depende básicamente de actividades extractivas y de la
inversión extranjera. La principal fuente económica del Perú es la minería. Si bien
esto cubre gran parte del presupuesto público, también genera consecuencias
negativas en el ambiente. Las actividades industriales también producen agentes
contantes que finalmente se vierten sobre el agua en los ríos, lagunas o hasta
en el mar. Por ejemplo, los residuos llenos de mercurio y plomo son vertidos sin
previo tratamiento hacia las aguas dulces. Esto afecta a otra de las actividades
económicas principales del Perú como es la agricultura. El agua llega totalmente
contaminada a los sembríos, generando que los cultivos tengan alto contenido
de contaminantes. Esto también afecta a la fauna que habita aledaña a los ríos
y a la misma fauna acuífera. Por ejemplo, se han encontrado cantidades
considerables de mercurio en algunos peces. Por otro lado, en la selva, ocurren
accidentes de derrame de petróleo debido a la fisura de tuberías de la industria
petroquímica, contaminando enormemente los ríos selváticos.
El estado también es culpable debido a la pasividad con la que toma el problema.
Por ejemplo, no ha hecho un estudio riguroso de la distribución de aguas dulces
y además no impone políticas ni sanciones relacionadas al cuidado del agua
para las empresas mineras y demás industrias.
Debemos tomar conciencia del problema, ya que gran parte del cambio depende
de nosotros. Es importante darnos cuenta que el agua es un recurso finito e
imprescindible y que las futuras generaciones necesitarán de este recurso, por
ende, debemos cuidarlo. Todo cambio comienza por acciones pequeñas, por
ejemplo, no dejar los caños abiertos, trapear con aguas recicladas, no malgastar
el agua en actividades innecesarias, como los carnavales, etc.
Actualmente también se está desarrollando el estudio y diseño de diferentes
procesos de procesamiento de aguas residuales caseras o industriales, con lo
cual podríamos ayudar como futuros ingenieros. Esto consiste en acumular las
aguas residuales y mediante procesos químicos y físicos, recuperar parte de ella,
que, dependiendo de la calidad del proceso, pueda ser consumida por personas
o utilizada en otras actividades.
El estado debe imponer leyes para que las industrias traten el agua antes de
verterlas, esto mejorará la calidad del agua con la que se riegan los cultivos y la
que recibe la población, evitando problemas de salud como la contaminación por
metales pesados. Además, debe hacer un estudio de las aguas subterráneas
disponibles para que puedan ser utilizadas, esto también requiere de inversión
tecnológica.
En conclusión, la problemática del agua está principalmente basada en la
distribución desigual del agua y la falta de tecnologías para su aprovechamiento.
La solución a este problema depende no solo de agentes externos como el
estado y las industrias, sino que también de cada uno de nosotros. Tomemos
conciencia.