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MIERCOLES 228.2018 - ABC vocento Earaeee depos 85a ‘Tadighiesclentec' Seaman ‘oan es ind Pons de ee satace pes MARAVILLOSOS GUIRIS fel YOLANDA VACCARO | CORRESPONSAL _La «alegre» parroquia de la Barceloneta Una ciudad que recuerda a Lima. Esta periodista peruana busca en Barcelona los rincones que le transportan a su tierra natal "=> YOLANDA VACCARO PERU fi 's probable que la fama y la for- I tuna de Hugo «Cholo» Sotil, a sti paso por las filas del Barca leg6 al club en 1973, paraju- garjunto al mismisimo Johan Cruyff- sea uno de los motivos por los que a los peruanos, especialmente a los li- mefios, nos atraiga tanto Barcelona, tun gusto impregnado en una suerte de memoria colectiva. Sin ligaradu- das, también tiene que ver con ello el hecho de que la Ciudad Condal cuen: te con mar, algo que la acerca al pai: saje de Lima, El caso es que Barcelona resulta siempre un destino atractivo para la gente de Pert, Me gustan los destinos que combinan playay ciudad, asi que marqué este como el de mis breves va- caciones del presente verano. Alli fui acogida, en su hermoso piso del Eixample, por una querida amiga ori- ginaria de Lérida. Por siacaso... < Los periodistas nunca descansamos ~no se exagera cuando se dice que este oficio es, en realidad, «un apostola- do»-,asi que antes del viaje solicité al Departamento de Comunicacién dela Generalitat una entrevista con el pre- sidénte Quim Torra. Por siacaso. Me. respondieron muy amablemente con una negativa y prometieron que me avisarfan cuando «llegue el momento adecuado». ‘Traigoa colaci6n este asunto de la solicitud de entrevista porque, aun- que he ido a Barcelona en innumera- bles ocasiones a lo largo de los ulti- *~ mos afios, esta era la primera visita que hacia a esta hermosa ciudad tras los sucesos alrededor del «procés». Asi que no pude evitar que mis prime- ras miradas ala localidad estuvieran condicionadas por todo ello. Mi agra- dable sorpresa fue que el «procés» no ha protagonizado en absoluto mi vi- sita, Barcelona volvié a ser para mila ciudad acogedoray ama- ble de siempre, abierta al tu- rista. Paseos por sus calles y plazas, asi como visitas diarias ala Barceloneta, formaron parte del ment de esos dias de descanso. Como buena playa de ciudad, no es precisamente frecuentada por la poblacién local, que suele preferir alejarse del centro si se trata de dis- frutar del mar. Asi que su ambiente re- sulta sumamente variado. Los dias que pasé alli atin se celebraba el Mundial de Fitbol de Rusia y, cada vez que ju- gaba Inglaterra, la playa se Ilenaba de una alegre hinchada inglesa, aunque en ocasiones algo pasada de copas. Drea Pairs Reman rem e ie rar aa Coin PLAYA URBANA Au paso por la Barceloneta, Vaccaro observa que «como buena playa de ciudad, no es frecuentada por locales. Ingleses, estadounidenses, rusos y algiin espafiol rotaban de forma continua» Nuestros «vecinos» en la Barcelone- ta, que rotaban de forma continua so- bre la arena, eran estadounidenses, franceses, rusos... Y algtin que otro es- Pafiol. En realidad, ese es el paisaje que se dibuja précticamente en todo el centro barcelonés, algo t- pico sobre todo en verano, ‘segiin me confirmaban mis ‘amigos catalanes. Guiada por mi anfitrio- na, es0 sf, degustamos gas- tronomia espafiola de la buena, no de aquella hecha «para guiris». En un restauran- te situado en el paseo maritimo dimos buena cuenta de deliciosas paellas, pa- rrilladas de pescado -al estilo del «pes caito frito» andaluz- fideus y otras delicias de la sabrosa y saludable co- ‘cina mediterrénea. Una estupenda me- téfora de la riqueza y la calidad de la cultura espafiola con la que los latino- americanos nos sentimos tan identi- ficados y tan a gusto.