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Sobre la noción de información

Aportes y alcances de una definición


Por Elizabeth Martínez de Aguirre

Profesora Titular "Lenguajes I" - Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales - U. N. R.

Sumario: Summary:
En este artículo reflexionamos acerca de uno de los con- In this article we think about one of the main concepts that
ceptos centrales Que atraviesan de manera transversal el goes through the field of communication studies, information.
campo de estudios comunicacionales: la información. Esta This notion has been object of several definitions in the dif-
noción ha sido objeto de (numerosas y) diferentes definicio- ferent theorical traditions that comes to the study area of
nes en las distintas tradiciones teóricas Que constituyen el what we could define today as "Communication Sciences". In
área de estudios de lo Que hoy podríamos denominar this way, the 'Analysis Discourse' hasn't remained indifferent
"Ciencias de la Comunicación" y, en este sentido, el 'análisis to the tensions that its assimilation in the different theorical
del discurso' no ha permanecido indiferente a las tensiones paradigms (some of them actuallyopposite to each other) has
Que su asimilación en los diferentes paradigmas teóricos created. On the contrary, the discursive focus offers us con-
(algunos de ellos francamente opuestos entre sí) ha gene- ceptual tools for the analysis of the notion of information that
rado. Al contrario, el enfooue discursivo nos ofrece herra- allows to precise its reach in the mass media communication
mientas conceptuales para el análisis de la noción de infor- and the everyday press context.
mación Que permiten precisar su alcance sobre todo en el
ámbito de la comunicación mediática y la prensa diaria.
Describers:
Information - Definitions - Discursive Genre - Discourse of
Descriptores: Information
Información - Definiciones - Género Discursivo - Discurso de
la Información

Página 221 / MARTINEZ DE AGUIRRE, Elizabeth, 'Sobre la noción de información.


Aportes y alcances de una definición' en La Trama de la Comunicación,
Volumen 11, Editorial UNR, Rosario, 2006
Aunque es universalmente aceptado que en todas la posguerra (A. Mattelart, 1998) hasta llegar a la
las sociedades los seres humanos se han dedicado a actual sociedad de la información (D, Mc Quail, 1997)
la producción e intercambio de informaciones y bie- que, entre sus promesas y problemas, registra la con-
nes simbólicos para organizar su convivencia, la formación de conglomerados transnacionales de
noción de "información", tal como nosotros la conce- comunicación como elementos clave en el sistema glo-
bimos en la actualidad, es relativamente reciente y su bal de difusión e información.
institucionalización, al igual Que otras instancias de la Si la dimensión histórica del concepto de informa-
vida cultural contemporánea, es el resultado de una ción plantea las complejidades que apenas atisbamos
construcción simbólica Que la Modernidad viene edi- en los párrafos anteriores, una definición teórica del
ficando pacientemente (J. B. Thompson, 1998). En mismo no nos ahorra esfuerzos. Su empleo en los
este sentido, ya sea que conceptualicemos el término estudios disciplinares Que han encontrado en la comu-
"modernidad" como una época, una estructura insti- nicación uno de sus principales centros de interés -en
tucional, una experiencia o un discurso (J.J. Bruner en sentido amplio, teorías mediológicas, comunicativas,
C. Altamirano, 2002), en cualquiera de los casos, exis- semióticas, lingüísticas- ha sido tan polémico como
te un acuerdo intelectual generalizado acerca de la fecundo. En una primera aproximación, esta noción
importancia decisiva que han tenido los medios de nos remite a un abanico de posibles definiciones que,
comunicación para la fortalecimiento de este proyec- a su vez, aluden a un conjunto de problemas de los
to socio-político y filosófico-estético cuya consolida- cuales se han ocupado diferentes vertientes teóricas
ción ha estado particularmente ligada a la difusión de contemporáneas. El cuadro de "acepciones básicas"
los mass media, sobre todo si consideramos Que tanto elaborado por Gonzalo Abril resume el estado actual
la modernidad como la revolución industrial, espe- de la cuestión y da cuenta de las variadas significa-
cialmente en la segunda fase, corren paralelas. ciones y orientaciones del término en tres grandes
La aparición de lo que podríamos convenir en llamar ámbitos: 1) técnico-operacional: de corte funcionalis-
"conciencia informativa" está directamente ligada a la ta, 2) cognitivo-semántico: que aborda el problema del
invención de las news y, con ellas, a la emergencia de significado y 3) socio-discursivo: orientado hacia la
aquellos nuevos géneros Que preceden a la denomi- captación del sentido (G. Abril, 1997).
nada "industrialización de la cultura": el folletín, el La idea de rareza estadística (Gubern [19741, 1981),
cómic y la publicidad en el siglo XIX. Y es también en es decir, cuanto más probable es un fenómeno menos
esta etapa cuando comienzan a instalarse, en el con- informativo es y viceversa, constituye el corolario -
junto de la sociedad, dos ideales asociados a la idea muy resumido aquí- de las primeras investigaciones
de información Que se proyectarán hasta el presente: sobre las características y propiedades de la infor-
el ideal del libre flujo informativo -free flow- (Que rea- mación y, más específicamente, sobre las condicio-
parecerá con fuerza doctrinal durante la llamada nes óptimas de su transmisión. Esta idea se corres-
Guerra Fría) y el ideal de la instantaneidad de la infor- ponde con las perspectivas norteamericanas clásicas
mación (indisolublemente unida a los cambios tecno- que surgieron a partir de los años cuarenta bajo el
lógicos en las telecomunicaciones). Ambos, traerán influjo de la Segunda Guerra Mundial, un hecho Que
aparejada la creación de las grandes empresas medié- introdujo variantes sustanciales en la gestión socio-
ticas y agencias de prensa Que, a partir de ese momen- semiótica de la información al centrar el proceso de
to, constituirán el centro del sistema mundial de noti- producción de sentido en el eje de la persuasión. La
cias tanto en Europa como en América y Que durante búsqueda de este nuevo efecto de sentido estaba
el siglo XX serán objeto de disputa y controversia fun- necesariamente vinculada a las necesidades comuni-
damentalmente a partir de 1945 durante el período de cativas de una época en la cual la inocencia de los

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públicos había sido ya desplazada por las desilusio- 'ación entre elementos de sistemas distintos y la omi- La información como discurso con el concepto de "tipo de texto"; esta confusión o
nes y los desencantos Que habían dejado tras de sí sión sistemática del análisis de la dimensión relativa Como planteábamos al comienzo, una definición uso indiferente de los dos términos ha sido señalada,
las distorsiones informativas de la Primera Guerra a la significación como parte constituyente tanto del minimalista de la información, al estilo funcionalista, recientemente, entre otros autores, por DominiQue
estudiadas tempranamente por Harold Lasswell Quien código comunicativo como del proceso comunicacio- podría haber postulado Que consiste en un trayecto Maingueneau (1980, 1999) y Giomar Ciapuscio (1994).
publicó sus conclusiones 1927 bajo el explicativo títu- naL breve entre una fuente Que sabe algo o conoce algún Al respecto, la sintética distinción Que propone
lo: Propaganda Te chnioues in the World War. Y será más Ahora bien, si nos posicionamos en el segundo nivel dato Que será transferido como un mensaje a un des- Maingueneau entre ambos términos parece la más
adelante, durante el período de las sordas disputas de de análisis, es decir, desde el punto de vista cogniti- tinatario Que lo desconoce, Un recorrido simple y adecuada a los fines de este trabajo: "Algunos utilizan
la guerra fría, cuando la noción de información va a vo-semántico nos encontramos con una problemática basado, a primera vista, en el sentido común aunque, indistintamente género discursivo y tipo de discurso.
adquirir definitivamente su condición de "símbolo cal- Que recubre una amplísima extensión conceptual Que según ya vimos, esta idealización procedente de la Pero hay una tendencia hacia el empleo de género dis-
culable' (A. y M. Mattelart, 1997). incluye, entre los tópicos más relevantes: 1) los plan- difusión del modelo elaborado por dos ingenieros en cursivo para los dispositivos de comunicación socio-
En este contexto, la formulación inaugural del mode- teos de la lógica moderna Que -después de Gottlob telecomunicaciones a mediados del siglo pasado deja históricamente definidos: la noticia policial, el edito-
lo matemático de la comunicación elaborado por Frege- tiende a identificar información con contenido abiertos innumerables interrogantes. Al contrario, la rial, la consulta médica, el interrogatorio policial, los
Claude Shannon y Warren Weaver se nos presenta proposicional de los enunciados; 2) los estudios definición de información Que se propone en este ter- avisos clasificados, la conferencia universitaria, el
como heredero de las investigaciones realizadas en semióticos y lingüísticos Que asocian a la información cer nivel de análisis es discursiva ya que, en última ins- informe universitario, etc. Dado que el análisis del dis-
el campo de la ingeniería en telecomunicaciones con el contenido semántico cuya descripción puede, tancia y en las exactas palabras de Patrick curso relaciona palabras y lugares, le otorga un lugar
durante la primera mitad de siglo XX y entre las apro- asimismo, incluir la dimensión pragmática y las varia- Charaudeau, "la información es pura enunciación: (...) central a esta noción". (D. Maingueneau, 1999).
piaciones Que contribuyeron a su difusión y "éxito" - ciones Que introducen los contextos comunicaciona- La información construye saber en forma de discurso Por otra parte, también hay Que señalar que el estu-
en el campo de los estudios mediológicos y comuni- les en la construcción de los significados y 3) las inves- y, como todo discurso, depende a la vez del campo de dio de los géneros ha aparecido regularmente vincu-
cacionales- se destacan sobre todo aQuellas teoriza- tigaciones de la "ciencia cognitiva" cuya metáfora conocimientos que trata, de la situación de enuncia- lado a un aspecto específico del uso del lenguaje: la
ciones Que, habiendo abandonado los determinismos maquínica "mente-computadora" inaugura la reflexión ción en la Que se inserta y del dispositivo en el cual literatura. Numerosos intentos explicativos o clasifi-
funcionalistas y conductistas Que habían caracteriza- contemporánea sobre la inteligencia artificial y los sis- circula. (P. Charaudeau, 2003:44). catorios (M. Bajtín, Tzvetan Todorov y Claude
do ala versión original, supieron aprovechar su poten- temas de procesamiento de la información (J. Searle, Asumir una definición discursiva de la información Bremond, entre los más relevantes) han enriquecido
cial explicativo respecto de algunos fenómenos vin- 1994; L. Sfez, 1995). En todos los campos, lo Que se implica abrir el horizonte de nuevas formulaciones teó- el desarrollo de diversas reflexiones sobre este tema
culados con la producción, transmisión y recepción de percibe es un horizonte de apertura a través de la ricas dirigidas tanto al esclarecimiento tanto de los Que ha preocupado largamente a pensadores prove-
la información: la teoría general de la información y la incorporación de los problemas relativos a la cons- mecanismos formales como a la descripción de los nientes de distintas disciplinas y, desde hace un tiem-
comunicación de Robert Escarpit, la teoría semiótica trucción del significado y del conocimiento en la defi- procesos de semiotización que hacen posible la rea- po, también a estudiosos de la comunicación social.
general de Umberto Eco y la teoría lingüística de Roman nición misma de la información. lización del acto informativo y del discurso de la infor- La especial atención Que ha concitado entre estos últi-
Jakobson posteriormente revisada, entre otros, por Por último, y desde el punto de vista socio-discursi- mación, sobre todo en el ámbito de la comunicación mos la relación medios/géneros es compresible una
Catherine Kerbrart-Orecchioni vo ya no será el significado el problema central a tra- mediática. Al mismo tiempo, el reconocimiento de la vez que se ha extendido el campo del análisis más allá
Todos los autores arriba mencionados incursionaron tar (y los interrogantes relativos a su codificación, arti- existencia del discurso de la información presupone, de las fronteras literarias y algunas de las categorías
en el segundo ámbito del análisis -Que trataremos a culación o comprensión) sino la cuestión del sentido de alguna manera, la idea de Que existen otros tipos propias de la crítica han resultado útiles a las orien-
continuación- al explorar críticamente las posibilida- y las preguntas Que se van a formular en este nuevo de discursos Que no son informativos e implica la pre- taciones contemporáneas del análisis de la cultura y
des de aplicación de la noción de información en dife- espacio estarán referidas a los modos o, más preci- sencia subyacente de una cierta tipología discursiva de los medios de comunicación. Por otra parte, este
rentes áreas y desde distintas perspectivas. También samente, a las gramáticas tanto de producción como o de diversos géneros discursivos, uno de los cuales sistema de préstamos o traslaciones interdisciplina-
ellos coincidieron en poner de manifiesto las profun- de reconocimiento- Que intervienen en su producción podría denominarse "informativo". Veamos ahora más rias de conocimientos y nociones es una característi-
das limitaciones de la teoría matemática de la informa- a escala social (P. Fabbri, 1995; E.Verón, 1987). Según en detalle esta cuestión. ca predominante en la actual configuración de los
ción al evidenciar las fronteras epistemológicas Que este enfoQue, la información podrá ser definida como La demarcación de la noción de género discursivo, estudios semióticos, sobre todo ahora, cuando la
la cercaban, a saber: la imposibilidad de aplicar el con- discurso, como formación discursiva y como institu- ya sea a partir de la observación empírica o del análi- semiología clásica (estructural, digamos, o de prime-
cepto de entropía y la consecuente inviabilidad de la ción de la sociedad moderna. sis abstracto, recorre el pensamiento occidental ra generación) ha dado paso a la semiótica: "La dife-
fórmula de Shannon; una concepción contradictoria desde la Antigüedad hasta nuestros días y, en muchos renciación histórica entre lo Que designan estas dos
del código Que puede ser entendido como sintaxis momentos, el concepto mismo de "género discursivo" denominaciones consiste en el hecho de Que la pri-
interna de una secuencia de señales o como una corro- ha estado relacionado - y hasta llegó a confundirse- mera ha llegado a ser una técnica de análisis del cor-

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pus, mientras Que la segunda, según Quedó señalado do con una extensión semiótica la noción de género y Badlands. De modo que los géneros son paradigmas nalmente, por la diferencia Que se percibe entre la obra
en la obra de Peirce, es una teoría global de la socie- ha ampliado sus alcances. Desde esta perspectiva, la dinámicos y no listas precisas: no se puede, pues, des- en cuestión y aquellas obras Que corresponden a
dad y de la cultura, localizada en la producción de sen- definición del género ya no se referirá solamente a los cribirlos por sus propiedades intrínsecas. Aun así, los géneros diferentes y otros ejemplos pertenecientes al
tido. Una teoría y no una disciplina: su carácter global usos del lenguaje verbal asociados a prácticas socia- géneros tienen un efecto material tanto en la organi- mismo paradigma de género. Se sigue de ello Que no
(a diferencia de la condición de la "semiótica europea'', les específicas o examinados en su especificidad lite- zación de nuestras respuestas a un film como en las existe un conjunto de propiedades intrínsecas Que
inspirada en los trabajos de Greimas) no corre el peli- raria o artística sino Que se proyectará al ámbito cul- formas en Que la industria misma institucionaliza su defina un género o todos los géneros para uno o todos
gro de traducirse en pretensiones imperialistas: la tural más extendido y se utilizará para caracterizar producto: hubo estudios enteros dedicados a géneros los medios, y todas las épocas. El conjunto de géne-
semiótica, en la medida en Que es una teoría de la pro- gran par te de los productos culturales en los Que el particulares; la MGM, por ejemplo, dedicada a los ros existentes en un particular momento histórico
ducción de sentido puede (y debe) articularse con las uso de la palabra sigue ocupando un lugar preponde- musicales, y la Warners, a las películas de gángsters determinará el modo en Que es entendido cada uno de
conceptualizaciones de la historia, de la antropología, rante pero compartido con otros signos no-verbales: y existen actores, directores y guionistas identificados ellos y en Que cada texto individual se ajusta a alguna
de la sociología, de las ciencias políticas y de la eco- actualmente la noción de género es utilizada para des- a menudo por completo con un solo género, como de las categorías presentes" (J. Hartley en O'Sullivan
nomía" (E. Verán, en Veyrat Dayan, [Comp.], 1996). cribirlas particularidades socio-semióticas de los nue- Hitchcock, Huston, Berkeley, etcétera" (J. Hartley en y otros, 1995:168).
Desde un punto de vista semiótico, o socio-semióti- vos "productos culturales" Que han surgido de la mano O'Sullivan y otros, 1995:167). En realidad, Bajtín ya había señalado la inestabilidad
co, entonces, hoy podemos decir Que "los géneros, en de la cultura de la modernidad y las nuevas tecnolo- Este enfoque, confirma las precauciones Que debe- de las formas genéricas (en comparación con las lin-
tanto institución discursiva, son clases de textos u gías de la comunicación. mos tener en cuenta al adoptar la noción de género güísticas Que se organizan de manera rígida al interior
objetos culturales discriminables en toda área de cir- Hoy hablamos en forma corriente de géneros cine- para definir discursivamente a la información ya Que a del sistema de la lengua) y su carácter ágil y elástico.
culación de sentido y en todo soporte de la comuni- matográficos (cine negro, de acción, melodrama, de la problemática de la proliferación indefinida de los También había indicado el aptitud mediadora de los
cación" (O Steimberg en C. Altamirano [Comp.] 2002). aventuras, comedia, musical, etc ) o de géneros tele- géneros y las dificultades clasificatorias señaladas se géneros discursivos entre la historia de la sociedad y
¿Cómo reconocer, en tal caso, la existencia del dis- visivos (concursos, magacines, deportivos, talk agrega ahora la pregunta por la especificidad de cada la historia de la lengua: "Ni un solo fenómeno nuevo
shows, reality show), de actualidad, del corazón, deba- género. Si aceptamos Que los géneros no pueden defi- (fonético, léxico de gramática) puede ser incluido en
curso de la información (y aislar sus características y
propiedades) como un género específico en el mar de tes, publicidad, etc.) o radiofónicos (tertulias, entre- nirse solamente por sus "características intrínsecas" el sistema de la lengua sin pasar la larga y compleja
discursividades contemporáneas? Miail Bajtín propu- vistas, de música, de actualidad, etc.) aunque, simul- ¿cuáles serán entonces los criterios válidos para su vía de la prueba de elaboración genérica" (M. Bajtín,
táneamente, afrontamos dificultades de definición y reconocimiento Que, de hecho, existe y es operativo? 1998:254). Pero si una "definición negativa" del géne-
so tres momentos (aproximadamente, criterios)
clasificación ya Que los paradigmas de género no se Nadie confundiría un enunciado informativo con uno ro -que reconozca la transitoriedad histórica de sus
mediante los cuales podría reconocerse la existencia
comportan como nomencladores universales: "Es difí- poético ni esperaríamos obtener algún conocimiento propiedades y la consecuente plasticidad y fugacidad
de un conjunto estable de enunciados en una esfera
cil aislar las características precisas de un determina- financiero de la lectura de un soneto pero sí de la sec- de las formas Que, en un determinado momento, resul-
dada de comunicación, es decir, la existencia de un
do género y lograr hacer una lista finita de todos los ción económica de un matutino porque son las ope- tan "típicas" para el conjunto social- debe proceder por
género discursivo: el contenido temático, el estilo y la
géneros diferentes (sea para un solo medio sea para raciones de reconocimiento de los géneros las Que comparación la pregunta es: ¿cuáles son los elemen-
composición. Estos tres elementos podrían, por sí mis-
todos ellos) Por otra parte, no es posible aislar carac- aportan las condiciones mínimas para la interpreta- tos Que nos permitirán realizarla? O, dicho en otros
mos, dar respuesta a la especificidad del género infor-
terísticas Que indiquen distinciones entre géneros: no ción de los discursos. Y este reconocimiento tiene Que términos, la cuestión ahora es establecer los pará-
mativo -cuyo tema central (o permanente, digamos,
se trata sólo del asunto, ni sólo del estilo, ni tampoco basarse, necesariamente, en la captación de ciertas metros Que permitan realizar el conjunto de distincio-
más allá de toda coyuntura informativa Que, evidente-
de establecer sencillamente convenciones apropia- propiedades. Pero, ¿cuáles? nes necesarias entre "aquellas obras Que correspon-
mente, se abriría al infinito del mundo) gira alrededor
das a cada género. El género es todo eso al mismo Hartley ha propuesto una "definición negativa" (una den a géneros diferentes y otros ejemplos pertene-
de la idea de actualidad, su estilo está ligado a la obje-
tiempo, pero como los paradigmas no se comportan resolución Que nos recuerda los principios clasifica- cientes al mismo paradigma de género", parámetros
tividad y su composición o estructuración narrativa
torios de las entidades lingüísticas según el pensa- Que deberán establecerse en relación con las propie-
sostiene la veracidad de los contenidos Que comuni- como listas de supermercado. Puede ocurrir Que el
miento estructuralista) del género cuya especificidad dades discursivas Que, agrupadas, constituyen for-
ca- pero Quizás resultaría un poco restrictivo, a la luz simple hecho de agregar una sola película al género
sólo podría captarse en su relación con otros en un mas genéricas.
de los desarrollos contemporáneos sobre esta cues- del western, por ejemplo, modifiQue todo ese género,
momento sociocultural determinado: "(.,.) tenemos Al respecto, Maingueneau -refiriéndose a los ries-
tión, resolver el problema de delimitación del género aún cuando ese western exhiba poco de las conven-
Que entender el género como una propiedad de las gos teóricos y metodológicos Que implicaría una pro-
Que planteábamos con estos instrumentos de análisis ciones reconocidas, el estilo o los asuntos tradicio-
relaciones entre textos y, por lo tanto, una propiedad liferación indefinida de los géneros- ha establecido un
solamente. nalmente asociados al género Algunos ejemplos de
de la significación. Esto equivale a decir Que los géne- conjunto de restricciones para definirlos y, asimismo,
Además, es preciso señalar los aportes de la tradi- este efecto son las películas Butch Cassidy and the
ros sólo pueden definirse negativamente, o relacio- para compararlos entre sí:
ción inglesa de los estudios culturales Que ha trabaja- Sundance Kid, The Wild Bunch (La pandilla salvaje) y

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1)El estatus respectivo de los enunciadores y de los arrollará en el mismo proceso de expansión de la Masacre donde cuenta que la primera información de Nacional de Lomas de Zamora, Lomas de Zamora. 1988.
coenunciadores; imprenta y de las publicaciones impresas, conocerá los fusilamientos clandestinos de 1956 le había llega- STEIMBERG, O. Semiótica de los medios masivos, Buenos
2)Las circunstancias de espacio y tiempo de la enun- un nuevo impulso a través del despliegue de los medios do en forma casual, en una noche asfixiante de vera- Aires, Atuel, 1993.
ciación; de comunicación electrónicos y llegará a adquirir una no y frente a un vaso de cerveza cuando un hombre STEIMBERG, O. Y TRAVERSA, O., Estilo de época y comuni-
3)El soporte y los medios de difusión, importancia central en la organización social, política se acerca y le dice: "-Hay un fusilado Que vive", cación mediática, Buenos Aires, Colección del Círculo, Atuel.
4)Los temas Que pueden introducirse y y cultural del mundo contemporáneo". (G. Abril, 1997.
5)La longitud, el modo de organización, etcétera. 1997:33). Para decirlo de manera sintética: como cual- THOMPSON, J. B. Los media y la modernidad (Una teoría de
(D. Maingueneau; 1999:32). Quier otra institución, los géneros discursivos eviden- los medios de comunicación) (1997). Barcelona, Paidós. 1998.
cian los rasgos constitutivos de la sociedad a la cual Bibliografía TODOROV, T. Los géneros del discurso (1978). Caracas,
En este contexto, entonces, y teniendo a la vista la pertenecen. ¿Cómo no pensar, entonces, en el dis- ABRIL, G Teoría general de la información, Barcelona, Paidós Monte Avila Editores. 1996.
multiplicidad de elementos teóricos y metodológicos curso de la información como aQuél género dominan- 1997. VERON, E. La semiosis social. Fragmentos de una teoría de
Que entran en juego al apoyarnos en una definición te cuya soberanía y centralidad fue consolidándose ALTAMIRANO, C (come,) Términos críticos de la sociología de la discursividad Buenos Aires, Gedisa. 1987
discursiva de la información, consideramos Que las progresivamente en los países centrales después de la cultura, Barcelona, Paidós, 2002. VEYRAT MAYAN, I y DAYAN D. ( Comps ), (1997) Espacios
particularidades del discurso de la información, en la Conferencia de Yalta? BAJTIN, M. Estética de la creación verbal (1979), México, Siglo públicos en imágenes, Barcelona, Gedisa.
tanto Que género, sólo pueden ser captadas en el nivel Por supuesto, la expansión fenomenal de los medios XXI. 1998,
del sentido considerándolo como conjunto de efectos masivos de comunicación social ligada a la llamada CIAPUSCIO, G.; Tipos textuales, Buenos Aires, Secretaria de
y representaciones, siempre vinculadas a las dimen- "revolución tecnológica" acompaña, si no sostiene, Extensión Universitaria, Facultad de Filosofía y Letras,
siones de lo ideológico y del poder, Que elaboran la esta hegemonía discursiva de la información en las Oficina de Publicaciones del Ciclo Básico Común, UBA, Registro Bibliográfico
imagen Que tenemos de la realidad social y Que con- sociedades o en los estamentos sociales que han Buenos Aires, 1994 . MARTINEZ DE AGUIRRE, Elizabeth.
figuran algunos aspectos de nuestra identidad cultu- podido acceder-porque sus condiciones económicas CHARAUDEAU; P. El discurso de la información (1997), `Sobre la noción de información. Aportes y alcances de una definición
ral: "Una sociedad elige y codifica los actos Que así lo han permitido- a esta "nueva era", Lo Que resul- Barcelona, Gedisa, 2003. discursiva', en La Trama de la Comunicación Vol. 11, Anuario del
corresponden más o menos a su ideología; es por esto ta interesante preguntarnos en este punto es si, efec- FABBRI, P. Tácticas de los signos, Barcelona, Geffisa, 1995. Departamento de Ciencias de la Comunicación. Facultad de Ciencia
Que la existencia de ciertos géneros en una sociedad, tivamente, los mass media constituyen el espacio pro- GUBERN, R. La imagen yla cultura de masas (1974), Barcelona, Politica y Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de
o su ausencia en otra, son reveladores de esta ideo- pio -el único- del discurso de la información o sola- Bruguera, 1981. Rosario. Rosario. Argentina. UNR Editora, 2006.
logía y nos permiten establecerla más o menos con mente conforman uno de los dispositivos de comuni- MAC QUAIL, D.; Introducción a la teoría de la comunicación de
una gran certeza. No es un azar el hecho de Que la cación necesarios, el más importante quizás en este masas (1983), México, Piados. 1993 (2° edición corregida y
epopeya sea posible en una época, la novela en otra; momento, para su realización.., En este aspecto, todo ampliada).
Que el héroe individual de ésta se oponga al héroe parece indicar Que la segunda hipótesis sería la más MAINGUENEAU, D, Introducción a los métodos del análisis del
colectivo de aquélla: cada una de estas elecciones apropiada. discurso, Buenos Aires, Hachette. 1980,
depende del cuadro ideológico en el seno del cual se Y aunque es cierto Que son los medios -diarios, radio, Términos claves del análisis del discurso (1996), Buenos Aires,
llevan a cabo" (T. Todorov; 1996:55). cine, televisión, Internet- los soportes desde los cua- Argentina, Nueva Visión,1999.
Por otra parte, una definición disursiva de la infor- les se procesa y difunde el discurso de la información MATTELART, A. La mundialización de la comunicación (1996),
mación, y de la hegemonía contemporánea del dis- a escala industrial y globalizada también parece evi- Barcelona Paidós 1998,
curso de la información, conlleva, necesariamente, dente que el discurrir informativo no ha dejado de tran- MATTELART M. y A Historia de las teorias de la comunicación
una dimensión histórica ya Que, a partir de aquí, esta sitar otros canales -más o menos formalizados- Q ue (1995), Barcelona, Piados, 1997,
noción no podrá comprenderse únicamente como un tradicionalmente han permanecido ligados a su con- OISULLIVAN, T. y otros; Conceptos clave en comunicación y
concepto formal (estadístico, cibernético o cognitivo) formación: desde las agencias de noticias y el mar- estudios culturales (1995), Buenos Aires, Amorrortu. 1997.
sino Que, al ser entendida como un discurso, deberá keting informativo hasta el rumor callejero o el relato SEARLE, 1,, Mentes, cerebros y ciencia (1984), Madrid,
interpretarse como un fenómeno socio-históricamen- literario. También en estos ámbitos se genera, circula Cátedra. 1994.
te determinado: "En la época pre-moderna puede y se interpreta el discurrir informativo.„ tanto es así SFEZ, L. Critica de la comunicación (1988 y 1992), Buenos
hablarse de ideas, saberes o representaciones socia- Que, haciendo memoria, no puedo dejar de recordar Aires, Amorrortu, 1995,
les pero no de información. La información sólo se des- las palabras iniciales de Rodolfo Walsh en Operación STEIMBERG, O. La recepción del género, Universidad

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