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SUMARIO

Junio 2017 | Tomo 105 / 6 (Nº 1.223)

ESTUDIOS

El hombre creador y la tecnología


María Luisa MoraLes 495
Una meditación cristiana
sobre las tecnologías
Javier de La Torre díaz 509
Nuestra visión de la tecnología:
«Atrevernos a reconocer cuál es
la contribución que cada uno
puede aportar»
Pedro WaLPoLe, sJ 523
Tecnología y desigualdad
Félix reviLLa Grande, sJ 543

LA FAMILIA

Esterilidad y reproducción asistida


Mª Carmen Massé 557

LOS LIBROS
Recensiones 571
SalTerrae
Revista de Teología pastoral
de la Compañía de Jesús en España

Revista mensual de divulgación científica


sobre teología, Iglesia, sociedad, familia, psicología.

Fundada en 1912

ISSN: 1138 - 1094

Año 105
Número 1.223
JUNIO 2017
DIRECTOR:
José Ramón Busto Saiz, sj
Maldonado, 1 / E-28006 Madrid
Tfno.: + 34 915 759 848
E-mail: jrbusto@salterrae.es / revistasalterrae@salterrae.es

CONSEJO DE REDACCIÓN:
Antonio Allende (Editorial Sal Terrae)
Ana Berástegui Pedro-Viejo (Universidad Pontificia Comillas)
Junkal Guevara (Facultad de Teología de Granada)
Diego Molina (Facultad de Teología de Granada)
José Mª Rodríguez Olaizola (Editorial Sal Terrae)
Pedro Rodríguez Panizo (Universidad Pontificia Comillas)
Abel Toraño Fernández (Pastoral Universitaria - Salamanca)
Javier de la Torre (Universidad Pontificia Comillas)

COLABORADORES HABITUALES:
Dolores Aleixandre - Patxi Álvarez de los Mozos
Lola Arrieta - Adela Cortina - Cipriano Díaz Marcos
José Mª Fernández Martos - Jesús García Herrero
Joaquín García Roca - José Antonio García Rodríguez
Pedro José Gómez - José I. González Faus
Luis González-Carvajal - Juan Antonio Guerrero
Pablo Guerrero - Daniel Izuzquiza - Mariola López
Luis López-Yarto - Juan Manuel Martín Moreno
Xavier Melloni - Fernando Millán
Jon Sobrino - Gabino Uríbarri
493

PRESENTACIÓN

La Tecnología es la aplicación de la ciencia a la técnica. nuestros más re-


motos antepasados ya fueron capaces de inventar rudimentarias técnicas.
Pero el desarrollo de la ciencia moderna y su aplicación a las técnicas ha
dado lugar a la tecnología, y la tecnología está configurando profunda-
mente nuestro mundo.
en este número de SAL TERRAE no queremos hablar de las tecnologías,
sino del hombre. La cuestión planteada es: ¿cómo afectan las modernas
tecnologías al ser humano? de ahí que queramos reflexionar sobre la
transformación que el hombre está experimentando gracias a la tecnolo-
gía, desde un punto de vista cristiano.
Los dos primeros artículos son meditaciones de corte bíblico-sapiencial
e ignaciano sobre el hombre ante las tecnologías. Mª Luisa Morales re-
flexiona sobre la capacidad creadora del hombre, gracias a la cual puede
desarrollar la vocación, a la que dios le llama, de colaborar con él en su
obra creadora. así pues, la tecnología puede ayudar al hombre a desa-
rrollarse como hijo de dios y alcanzar su destino.
en la segunda meditación, Javier de la Torre reflexiona sobre el uso de las
tecnologías desde una perspectiva cristiana y presenta algunos rasgos de
la imagen cristiana de dios para facilitar el discernimiento sobre el uso
de las tecnologías.
Los otros dos artículos son reflexiones al hilo de la encíclica Laudato Si’
del papa Francisco sobre el uso de las tecnologías. Pedro Walpole pone de
relieve la propuesta del papa Francisco sobre una solidaridad nueva y

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universal, dado que únicamente a través de las relaciones humanas con


los demás y con la creación podemos establecer un uso apropiado de la
tecnología.
Félix A. Revilla pone de relieve la ambigüedad de las tecnologías para el
desarrollo humano. Por una parte, la vida de las personas se ha vuelto
impensable en nuestro mundo sin el uso de las tecnologías en todos los
ámbitos. Pero también se ha convertido en una herramienta de poder
utilizada por los poderes económicos y financieros para desarrollar un
modelo de dominio, crecimiento ilimitado y marginación que parece lle-
var al planeta entero al agotamiento y al colapso.
Finalmente, dentro de la serie dedicada a la familia, Mª Carmen Massé
aborda el problema, sufrido por muchas parejas, de la esterilidad. La
ciencia reproductiva ha conseguido ofrecer técnicas eficaces capaces de
devolver la esperanza a esos matrimonios que, desde el comienzo de su
proyecto de vida compartido, veían cómo su vocación de fundar una co-
munidad de vida se frustraba. Pero no todo lo técnicamente posible es
éticamente legítimo, por lo que el discernimiento ético cristiano resulta
ser cada vez más necesario en nuestra sociedad.

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ESTUDIOS

EL HOMBRE CREADOR Y LA TECNOLOGÍA


Mª Luisa Morales Medina, odn*

Fecha de recepción: abril de 2017


Fecha de aceptación y versión final: mayo de 2017

Resumen
La creación es obra de la sabiduría de Dios. Las narraciones de la literatura sa-
piencial bíblica y la espiritualidad ignaciana, más específicamente los ejercicios
espirituales, ofrecen fuentes de inspiración para desarrollar nuevas relaciones en
la comprensión de la creación. La bondad de la tecnología desarrolla la capaci-
dad creadora del ser humano con la que responder a la propuesta de Dios de co-
laborar con él en la creación y a la vocación cristiana de ser imagen y semejan-
za de Dios. Este artículo abordará cómo y por qué la tecnología ayuda al hombre
a desarrollarse como hijo de Dios y alcanzar su destino.
PaLabras CLave: capacidad creadora, colaborar, vocación cristiana, hijo de
dios, destino.

The creative man and technology


Abstract
Creation is the work of God’s wisdom. Stories from biblical wisdom literature
and Ignatian spirituality, more specifically The spiritual exercises, serve as
sources of inspiration to forge new links in understanding creation. The benevo-
lence of technology develops the creative power of human beings with which to

* doctoranda en Teología Moral. <mluisammodn@gmail.com>.

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honor God’s proposal of collaborating on creation and to acknowledge the Chris-


tian vocation of being the image and likeness of God. This article will discuss how
and why technology helps man evolve as the son of God and reach his destination.
Key Words: creative power, collaborate, Christian vocation, son of God,
destination.
–––––––––––––

La presentación, en un primer momento, propone un ejercicio de des-


pliegue imaginativo ignaciano en orden a la bondad de la tecnología
como desarrollo de la capacidad creadora del ser humano. en un segun-
do momento trata de articular, con coordenadas antropológicas bíblicas,
el destino y la vocación cristiana de hijo de dios desde la categoría de «a
su imagen y semejanza». en un tercer momento considera cómo ayuda
ejercitar la libertad –«el tanto cuanto ha de usar de ellas... y tanto qui-
tarse cuanto le impidan» (ee 23)– al fin para el que es creado como hijo
de dios y alcanzar su destino1. Por último, concluye con la línea argu-
mentativa que vertebra el artículo: la relevancia de la tecnología en la ac-
tividad creadora del ser humano.

1. Preámbulo
Proponemos al lector un ejercicio de «composición viendo el lugar», un re-
curso metodológico potenciador de un peculiar modo de imaginación
cuya finalidad es, al ver las escenas, mover y conmover los espíritus. vamos
a crear con esta actividad visual imaginativa tres lugares: una caverna
prehistórica, el viaje de los descubridores al nuevo Mundo y una industria
de ingeniería biomédica en el contexto de sociedades globalizadas, donde
se halle el ser humano, según lo que quiero contemplar, a saber, cómo la
técnica y la tecnología ayudan al ser humano a desarrollarse como hijo de
dios y alcanzar su destino. Los verbos relacionados con la «composición
de lugar» son, entre otros, contemplar, imaginar, saborear, mirar, oír, oler,
tocar, traer, ver... Puedes seleccionar tres para este momento.

1. i. de LoyoLa, Ejercicios Espirituales, sal Terrae, santander 19903.

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Permítasenos recrear los lugares con algunos datos que introduzcan al


lector en la escena y aportar algunas claves que le sean de ayuda:
– el primer preámbulo es composición viendo el lugar, será aquí ver
con la vista imaginativa, montañas, llanuras, ríos, por donde el ser hu-
mano prehistórico viviese, remitiendo estos parajes a la época. ver la
caverna, mirando las partes en ella, en particular las pinturas rupestres,
los enterramientos, donde cocinan, duermen, donde forjan las herra-
mientas útiles para cazar o pescar..., si grande o pequeña, si clara u os-
cura, si de una manera o de otra. Mira el fuego, los tintes, los animales
cazados... como si presente te hallases. segundo, fíjate en las personas,
en la familia y los grupos, cómo están, lo que hablan, cómo actúan...
Luego mira cómo salen de la caverna en busca de alimento, cómo
realizan el ejercicio de la caza, cómo se organizan... cómo es el entor-
no al caer la tarde, cómo trascienden, cómo expresan su amor, cómo
se divierten y descansan. y sacar provecho de tal vista.

Ir pensando cómo la técnica ayuda al ser humano a desarrollarse


como hijo de Dios y alcanzar su destino.
La creación de técnicas que permiten generar y mantener el fuego, la pe-
ricia en las habilidades culinarias, las destrezas para hacer y emplear herra-
mientas del homo cavernícola, la astucia e ingenio para desarrollar las acti-
vidades como cazar, constituyen un saber hacer que requiere experiencia y
aprendizaje; y esto, con los recursos que encuentra en la naturaleza: ma-
dera, frutos, animales, piedras, sol, agua, etc. el ser humano desarrolla la
invención, el estilo artístico, la creatividad, la observación, el riesgo, la pru-
dencia para lograr esto o aquello; le ponen en relación con sus semejantes,
favorecen la comunicación, el encuentro y perfilan la manera de com-
prenderse a sí mismo en relación con los otros y con el entorno.
– ver con la vista de la imaginación la expedición de los descubridores
del nuevo Mundo. Puede ayudar la imagen de las réplicas de las ca-
rabelas en el muelle de la rábida. será aquí ver una carabela nave-
gando en alta mar, mirando las partes en ella, en particular el mástil,
las velas, el alcázar de la fragata, el ancla, los camarotes, la bodega, la
despensa, si de una manera o de otra. Mira el timón, la cartografía,

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el armamento, las técnicas para la conservación de alimentos... como


si presente te hallases. segundo, fíjate en la tripulación, los navegan-
tes, el que utiliza el astrolabio, el que emplea la brújula, lo que ha-
blan, cómo actúan... Luego cómo racionan el alimento, si pescan
algo, si cazan algún ave... y reflectir para sacar provecho de tal vista.
Mira, así mismo, los seres humanos que viven en las américas, los
que ven llegar a estos marinos, cómo intercambian mercancías y es-
clavos. escucha a los unos y los otros.
¿Qué provecho te deja el ejercicio? En orden a pensar cómo la técni-
ca desarrolla la capacidad creadora del ser humano como hijo de
Dios y alcanzar su destino.
el ser humano del renacimiento sale a descubrir lo que no conoce, se
aventura con audacia a la navegación de alta mar orientado por el cielo,
en busca del viento propicio. ¿riesgo, osadía, valentía, temor? La curio-
sidad y el entusiasmo animan y sostienen la búsqueda de lo que está más
allá. La travesía desarrolla la capacidad de resistencia y de afrontar la ad-
versidad, de restaurar la energía y la vitalidad, de aportar cordura y sen-
satez en momentos de disturbios o exaltación colectiva; de sentir la mez-
cla de alegría, rabia, tristeza y, sobre todo, el drama que le hace luchar y
vencerse, vivir y crecer. La expansión marítima pone en relación con
otros semejantes, agravios y desagravios, empatías y enemistades, y abren
nuevas rutas comerciales por el atlántico. Corren tiempos de grandes
transformaciones que cambian la percepción del mundo y la manera de
comprenderse a sí mismo en relación con los demás.
– asimismo, hacer otro tanto sobre el tercero. ver con la vista de la
imaginación una industria de ingeniería biomédica en sociedades
globalizadas. será aquí ver la maquinaria, la ciberseguridad, los ro-
bots humanoides. Mira las investigaciones, la convergencia de las
nuevas tecnologías, el diseño y producción de órganos bioartificiales,
de productos sanitarios, de dispositivos electrónicos y materiales sin-
téticos para obtener beneficios en el cuidado de la salud; si macro o
microscópico, si de una manera o de otra. La inteligencia artificial,
el avance en computación, la visión del cuerpo humano como com-
pleja máquina de ingeniería... como si presente te hallases. segundo,

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fíjate en el grupo de investigadores, advertir lo que hablan. Tercero,


considerar lo que hacen, cómo trabajan y se organizan con otros de
culturas muy diversas. y sacar provecho de tal vista.

Ir pensando cómo la tecnología desarrolla la capacidad del ser hu-


mano como hijo de Dios de alcanzar su destino.
en la actualidad las nuevas tecnologías ensanchan el espacio vital del ser
humano y plantean desafíos a la humanidad en ámbitos de la medicina,
farmacia, ingeniería, medio ambiente, espiritualidad, etc.; cambian
nuestro modo de pensar, porque nos adelantan en modos de ejercer el
pensamiento y afectan al modo de comprender el mundo y de conce-
birse el ser humano a sí mismo2.
el día que escribo este artículo escucho la noticia en televisión de que se
han creado unas gafas inteligentes, unas herramientas visuales que permi-
ten al cirujano en tiempo presente estar operando con las manos y pedir
información al espacio virtual; y hace dos días, otra sobre unos adenovi-
rus modificados genéticamente y que solo se replican en las células tu-
morales como posible tratamiento para el cáncer. Podemos afirmar que
las técnicas y tecnologías desarrollan la capacidad del ser humano de per-
cibir, atender, comprender, saber hacer, considerar, tener conciencia, re-
flexionar; y con ellas adquiere inteligencia, talento, pericia, prudencia,
sensatez, cordura, acierto... acciones y actitudes que designan la esfera sa-
piencial3. ¿se podría decir, de manera analógica, de dios, viendo al ser hu-
mano en lo que de semejanza tiene con él, que tiene ingenio e invención,

2. n. HerzFeLd, Technology and Religion. Remaining Human in a Co-created


World, Templeton Press, Usa 2009; ULF GörMan – W. b. drees – H. Mei-
sinGer, Creative creatures. Values and Ethical Issues in Theology, Science and
Technology, T & T Clark, London – new york 2005; s. HeLMreiCH, Silicon
Second nature. Culturing Artificial Life in a Digital World, University of Cali-
fornia, berkeley y Los angeles, 1998.
3. L. aLonso sCHöKeL – J. viLCHez, Proverbios, Cristiandad, Madrid 1984, 19-
22, 24-26, 29-30; L. aLonso sCHöKeL, Diccionario Bíblico Hebreo Español,
valencia 1990, 97-99; v. MorLa, Libros sapienciales y otros escritos, verbo di-
vino, navarra 1994, 28-29, 35.

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creatividad e inteligencia, prudencia y saber hacer, que arriesga, es obser-


vador, valiente, busca lo que está perdido y escondido, lo que está más allá?
Podrías traer a la imaginación otras situaciones que plantean un conflic-
to de valores en el empleo de la tecnología y requieran un procedimiento
de deliberación moral, según lo que se quiera contemplar, como, por
ejemplo, una pareja con problemas morales sobre qué hacer con los em-
briones sobrantes de la aplicación de las técnicas de fecundación in vitro
o la malnutrición aguda que sufren cientos de miles de niños en regiones
del continente africano. Mira y contempla como un indigno y pobre ser-
vidor, como si presente te hallases, con todo acatamiento y reverencia. y,
como diría ignacio, reflectir para sacar provecho. acaba con un coloquio.
¿Cómo ayuda la tecnología al hombre a desarrollarse como hijo de dios
y alcanzar su destino? Para tratar de responder a esta cuestión hacen fal-
ta fundamentos antropológicos de excelencia humana y criterios comu-
nes para salir de sí hacia los otros y hacia el futuro, que ayuden a forjar
el carácter con las virtudes, para que, como señala aristóteles en el libro
vi de la Ética a Nicómaco, ni seamos pusilánimes que lo temen todo, se
acobardan y paralizan, ni temerarios que se puedan introducir en gran-
des emboscadas4. La biblia ofrece una orientación en la manera de tratar
esta temática de gran relevancia para el presente y el futuro de la huma-
nidad. el enfoque epistemológico que se adopta va a ser el propio del
que se dedica a la bioética en calidad de teólogo, esto es, a la luz de la bi-
blia, entrar en diálogo con otras maneras de articular la experiencia hu-
mana que sustenta el dato revelado.

2. Algunas coordenadas antropológicas bíblicas


Los relatos de la creación del Génesis son narraciones de literatura sa-
piencial bíblica que transmiten de manera idónea la propuesta que dios
hace al ser humano de colaborar con él en la creación (Gn 1,1-2,4a y Gn
2,4b-3,24)5. ambos relatos proclaman la fe en un dios creador; la ex-

4. arisTóTeLes, Ética Nicomáquea vi, Gredos, Madrid 1985.


5. Los relatos de la creación forman parte de las denominadas narraciones de ori-

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presión «dios creó los cielos y la tierra» (Gn 1,1 y Gn 2,2a), la totalidad
por los extremos, remite al origen de todo lo existente por libre acción
de dios.
Una línea de valor teológico principal en el primer relato es la creación
del ser humano como imagen y semejanza de dios (Gn 1,26-28), en-
tendiendo como tal que el ser humano en la plenitud masculina y feme-
nina es la estatua viviente de dios sobre la tierra, su más parecida repre-
sentación, excluyendo la identidad entre ambos6. el que el ser humano
sea imagen y semejanza de dios lo remite directamente a él, en relación
de dependencia con él. el segundo relato de la creación destaca –de otro
modo– esta misma línea: la caducidad del ser humano hecho de barro
adolece de la fragilidad de una vasija que remite al alfarero que la mode-
ló. esta relación señala continuidad entre el creador y el ser humano, la
criatura más parecida a él y, sin embargo, distinta de él.
La narración emplea particularmente el plural «hagamos» en la acción
creadora del ser humano, a diferencia de lo que ocurre con el resto de los
seres vivientes, donde se emplea el «haya». algunos autores, como Lada-
ria y ruiz de la Peña, señalan que este plural viene a significar la especial
trascendencia de la creación del ser humano respecto de otros seres vi-
vos; y puede parecer, como indica sanz Giménez-rico, que dios, al pro-
nunciar el «hagamos», le pide colaboración al ser humano, por lo que es
probable que tenga que ver con el carácter inacabado de la creación y del
propio ser humano en su ser creado por dios7.

gen, por presentar al ser humano primordial, al ser humano de siempre, y su


comportamiento en situaciones humanas elementales. L. aLonso sCHöKeL,
¿Dónde está tu hermano?, soler, valencia 1985; K. raHner, Lexikon für Theolo-
gie und Kirche, citado en L. aLonso sCHöKeL, «Géneros literarios en la narra-
ción del pecado original (Gn 2-3)»: Selecciones de Teología 3 (1964), 251-257.
6. G. ravasi, Guía espiritual del A.T. El libro del Génesis (1-11), Herder, Ciudad
nueva 1992, 31.
7. e. sanz GiMénez-riCo, Ya en el principio. Fundamentos veterotestamentarios de
la moral cristiana, san Pablo, Madrid 2008, 49; L. F. Ladaria, Antropología
teológica i, UPCo, Madrid 1994, 159-161; J. L. rUiz de La Peña, Antropo-
logía teológica fundamental, sal Terrae, santander 1988, 40.

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La expresión «les dijo» indica que dios entra en relación con el ser huma-
no; matiz esencial que lo distingue del resto de seres vivientes (Gn 1,28)8.
al crear al ser humano, dios establece una relación de comunicación con
él y le encomienda una misión. La posibilidad de diálogo entre dios y los
seres humanos constituye el fundamento de su dignidad y, en el contexto
de la relación del hombre con la tierra, orienta para poder interpretar el
sentido del mensaje de forma adecuada. Para el ser humano de la tierra,
para el ‘adam de la ‘adamah (Gn 2,7), el homo del humus, nada es más na-
tural que una presencia activa en el mundo. y al final ‘adam torna a la ‘ada-
mah de la que procedía (Gn 3,19). La vida del hombre se despliega en la
relación dinámica de su trabajo sobre la ‘adamah (Gn 2,5.15). en la aco-
gida de esta dependencia le va la vida, una vida que encuentra su medio
de realización en la relación dinámica con el entorno9.
Los elementos del trabajo y la dependencia resuenan en el versículo «lo
puso en el vergel para que lo cultivara y guardara» (Gn 2,15). el verbo cul-
tivar indica inventar, transformar el entorno, construir, añadir valor a las
cosas, convertir el medio natural en un mundo cultural, vivir la expe-
riencia de la acción. La realidad del trabajo es en sí misma participación
en la acción creadora de dios y debe desempeñarse con ingenio, amor y
creatividad humanas, con la esperanza de realizar un proyecto trazado
por el mismo dios10. el verbo «cuidar» designa alentar, proteger, respe-
tar la vida y las condiciones medioambientales que la hacen posible, ex-
cluyendo al mismo tiempo poder alterar la realidad a voluntad con un
dominio absoluto, pues «todas las cosas están dotadas de consistencia, ver-
dad y bondad propias» (Gaudium et spes, 36).
La misión dada al ser humano de cultivar y cuidar el jardín lo remite al
poder creador de dios. el gesto creador es hacer separando, distinguir,
poner orden en el caos. el ser humano, con la tecnología, cuenta con el

8. e. sanz GiMénez-riCo, Ya en el principio, 48. nota a pie 9: a. FUMaGaLLi –


F. Manzi, Attirerò tutti a me. Ermeneutica biblica ed etica cristiana, dehoniane,
bologna 2005, 125. J. L. rUiz de La Peña, Antropología teológica fundamen-
tal, 41.
9. Ibid., 31-32, 45.
10. G. ravasi, Guía espiritual del Antiguo Testamento, 73-75.

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poder creador de dios como criatura, pues puede trascender la materiali-


dad con el trabajo mediante la deliberada modificación del mundo para
conseguir resultados que mejoren la vida. de este modo, el ser humano
participa en el plan salvífico de dios11. Una semejanza que incluye una
desemejanza mayor, pues el ser humano es mortal, y el conocimiento del
propio límite es forma básica y superior de sabiduría. La imago Dei en de-
venir como destino del hombre apunta a la relación con la acción crea-
dora de dios12.
el segundo relato narra que dios infunde un sopor al adam para crear de
él al otro distinto (Gn 2, 21-22). el sueño en la biblia es espacio de reve-
lación, de gratuidad de la acción de dios y de su carácter misterioso, y de
este modo muestra que el hombre no participa activamente en la creación
del otro, pues no puede darse a sí mismo lo que le falta. debe recibir al
otro como recibe su propia existencia, como don de dios. La indicación
issah del ish, mujer y varón, se corresponde con la que figura al inicio del
relato adam de la adamah, que certifica los vínculos entre él y ella, el ser
humano y la tierra. La complementariedad recíproca del primer vínculo y
el segundo liga al ser humano, en un nosotros colectivo, con la tierra.
yahveh da al ser humano un mandato: «de todo árbol del vergel podrás co-
mer libremente, pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás,
pues el día en que de él comas morirás» (Gn 2,16-17). este mandato noti-
fica al hombre que es libertad dependiente; una relación propia de la
mentalidad bíblica13. Lo descubre como un sujeto personal y libre, capaz
de desobedecer y de negar libremente a su creador. dios abre un espacio
de responsabilidad al ser humano y espera una respuesta. y es precisa-
mente dios el que entrega y facilita al ser humano el modo de recibir el
don que no le lleva a la muerte14.

11. n. HerzFeLd, Technology and Religion, 13.


12. W. PannenberG, Antropología en perspectiva teológica, sígueme, salamanca
1993, 58-95.
13. J. L. rUiz de La Peña, El don de Dios. Antropología teológica especial, sal Te-
rrae, santander 1991, 59-61. J. L. rUiz de La Peña, Antropología teológica
fundamental, 34-35.
14. e. sanz GiMénez-riCo, Ya en el principio, 43-96.

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504 Mª Luisa Morales Medina, odn

Finalmente, se sella cada obra de la creación con la fórmula «vio que esta-
ba bien», para enfatizar que la creación es radicalmente buena en su mis-
ma condición de contingente y limitada, en cuanto que participa de la
bondad del Creador. destaca otro elemento del carácter inacabado de la
creación, pues el versículo 31 no expresa «y vio dios que estaba bien», sino
que lo hace en referencia a las obras de la creación, «he aquí que estaba
bien», resaltando el hecho de que el bien del hombre está en sus propias
manos, pues es el que posee libertad para hacerlo y realizarlo (Gn 1,31)15.

3. Claves de Ejercicios Espirituales

La tecnología tiene valor porque en ella acontecen unas propiedades que


no están presentes en otras realidades y se juzga superior a ellas, en el sen-
tido de que el valor que tiene es más estimable. Lo que verdaderamente
vale no es el objeto, por ejemplo, las gafas inteligentes, sino que lo va-
lioso se encuentra adherido a ella y está en relación con el ser humano,
que es quien le otorga dicho valor al estimarla. el ser humano usa la tec-
nología en multitud de aplicaciones que hacen la actividad más operati-
va, más fácil, más rápida, más certera, más divertida... Por ejemplo, pagar
en autopista, comunicarse por skype o educar con juegos interactivos; en
otras ocasiones, se ve inmerso en un universo tecnológico que ha de co-
nocer para poder tomar decisiones, por ejemplo, al usar las tecnologías de
la información y comunicación en el desarrollo de competencias o al dar
su consentimiento a pruebas de diagnóstico o terapia génica.
Las cosas creadas no son malas en sí mismas, sino en función del uso y
finalidad última que se le confiere; se hacen malas en el momento en que
se convierten en fines últimos, de modo que, al poner la parte en el lu-
gar del todo, se pierde la perspectiva de su valor real. el «Principio y Fun-
damento» de los Ejercicios de san ignacio indica que «las otras cosas sobre
la faz de la tierra son creadas para el hombre y para que le ayuden en la pro-
secución del fin para que es creado. De donde se sigue que el hombre tanto

15. Ibid., 49. L. F. Ladaria, Antropología teológica i, 97-99.

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el hombre creador y la tecnología 505

ha de usar de ellas, cuanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse de


ellas, cuanto para ello le impiden» (ee 23).
La tecnología en la sociedad contemporánea está involucrada en las
grandes cuestiones de nuestro tiempo. en la era del conocimiento, el ser
humano tiene una mayor conciencia del mundo como casa común, del
cuidado del medio ambiente, de lo corporativo, del bien social y, a la vez,
de la fragilidad, pequeñez e impotencia frente a los problemas sociales;
trata de establecer vínculos de solidaridad, a la par que las redes sociales
facilitan el reclutamiento de adeptos para los movimientos terroristas,
permiten grandes descubrimientos científico-técnicos, y se produce una
mayor mercantilización del cuerpo. somos más conscientes de las capa-
cidades constructoras y destructoras de la tecnología, según su uso.
el ser humano se ubica en un mundo global en el que puede entrar en
relación y comprometerse con el ser humano concreto, más lejano y más
cercano, en el que puede y debe conocer los dinamismos complejos de
la vida social para acometer la tarea siempre abierta de determinar los
modos y medios para alcanzar el fin de la vida. «El problema fundamen-
tal es el modo como la humanidad ha asumido la tecnología y su desarrollo...
En él se destaca un concepto de sujeto que progresivamente, en el proceso ló-
gico-racional, abarca y así posee el objeto que se halla fuera. Ese sujeto se des-
pliega en el establecimiento del método científico con su experimentación,
que ya es explícitamente técnica de posesión, dominio y transformación»
(Laudato si’, 106). el sujeto que se despliega es inseparable de las rela-
ciones que establece, y la actitud que tiene hacia la naturaleza es equiva-
lente a la que tiene hacia los otros y hacia sí mismo (Laudato si’, 141).
Por ello, los límites de la razón instrumental se hallan en estrecha rela-
ción con el bien del ser humano.
La etapa de transición en el modo de entender la razón resulta clave para
comprender el porqué del cambio y cómo la tecnología afecta al ser hu-
mano. el paso de la razón instrumental propia de la sociedad contem-
poránea, que se ha ido imponiendo como modelo paradigmático de la
forma occidental de pensar y vivir, a la razón creativa que conoce los lí-
mites de la primera, en la que ni el pensar humano se ejerce del mismo
modo. el ser humano tiene la tarea designada por dios de investigar el

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506 Mª Luisa Morales Medina, odn

ámbito de la actividad humana y el conocimiento; sin embargo, el ser


humano no sabe como sabe dios los momentos de la acción oportuna,
pues la sabiduría es gracia de dios que se le otorga. Hace falta una toma
de posición ante la vida como verdad, en términos de una nueva sensi-
bilidad contemplativa, antes de una mirada transformadora, que dis-
ponga a ejercitar la libertad como hijos de dios para usar las cosas tanto
cuanto le ayuden para el fin que es creado.
se trata de tener una mirada que ponga en marcha el proceso que hemos
de vivir para crear en nosotros esta nueva sensibilidad contemplativa
ahondando en la certeza de que dios habita y trabaja con una creativi-
dad incesante, «porque el Espíritu Santo posee una inventiva infinita»
(Laudato si’, 80). ignacio pide al ejercitante que considere de qué modo
habita y opera dios en la creación, siguiendo la indicación «el amor se
debe poner más en las obras que en las palabras» (ee 230). «Descubrir a
Dios en todas las cosas» está en estrecha relación con la experiencia del
Cardoner, en el sentido de que la creación y el mundo, antes de ser re-
chazados como malos, deben ser abrazados como buenos. La actitud de
agradecimiento que surge al discernir nuestra relación con la creación
despliega el ejercicio de la libertad para ver las cosas creadas en su rela-
ción con dios y sus planes para el bien de la humanidad. La práctica del
amor humano en la experiencia de la resurrección nos conduce a una
experiencia de amor de dios en medio del mundo que impregna todas
las cosas y a todas las personas y se orienta a un horizonte de sentido, a
un futuro compartido por todos: el reino de dios.

4. Conclusión

La capacidad creativa de nuestra acción sobre el mundo nos autoriza a


pensar nuestra relación con dios en términos de confianza: «ahora so-
mos hijos de dios, pero aún no se ha manifestado lo que seremos. sabe-
mos que cuando se manifieste seremos semejantes a él, porque lo vere-
mos tal cual es» (1 Jn 3,2).
La relación del Creador con las criaturas en base al poder creador se dis-
tingue en la idea de vocación que es central a la dignidad humana, en la

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el hombre creador y la tecnología 507

categoría de imagen y semejanza de dios y en el contexto de la relación


del hombre con la tierra. el ser humano, para poder realizarse en pleni-
tud, debe colaborar, en su actividad en el mundo, con la acción creado-
ra de dios, y la tecnología en su raíz es una actividad creadora que pone
orden en el mundo material. La vida del hombre se despliega, entre el
origen y el destino, en la relación dinámica de su trabajo. de este modo,
lograr una visión de la creación del ser humano vinculada inexorable-
mente a la labor que se le encomienda resulta de una importancia capi-
tal, por el carácter inacabado de la creación y de sí mismo.

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FranCisCo PLeiTe
GUadaMiLLas
Europa entre el miedo
y la hospitalidad

136 págs.
P.v.P.: 9,90 €
La llegada de refugiados suscita desencuentros en la sociedad. europa se
debate entre el temor a los «extraños» que están llamando a la puerta y la
solidaridad con los seres humanos que sufren y los valores que funda-
mentan la sociedad europea de respeto a la dignidad de las personas. eu-
ropa se debate entre acoger y rechazar, entre actuar o permanecer indife-
rente; tiene que decidir entre el miedo y la hospitalidad. Mientras tanto,
miles de personas se ahogan cada año en el mar Mediterráneo y millones
se hacinan en campos a la espera de que se decida su futuro. desde una
óptica humanista, con estilo sencillo y claridad expositiva, este libro apor-
ta al debate una visión original alejada de la superficialidad.

Apartado de Correos, 77 - 39080 Santander (ESPAÑA)


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509

UNA MEDITACIÓN CRISTIANA


SOBRE LAS TECNOLOGÍAS
Javier de la Torre Díaz*

Fecha de recepción: abril de 2017


Fecha de aceptación y versión final: mayo de 2017

Resumen
Ofrecemos, desde un esquema de meditación ignaciana, una reflexión profética
y sapiencial sobre el uso de las tecnologías. Terminamos el artículo presentando
un coloquio con algunos rasgos de la imagen cristiana de Dios que posibiliten
un discernimiento sobre el uso de las tecnologías.
PaLabras CLave: tecnología, sapiencial, profético, discernimiento.

A christian meditation on
technologies
Abstract
We offer from a scheme of Ignatian meditation a prophetic and sapiential re-
flection on the use of technologies. We finish the article presenting a colloquium
with some features of the Christian image of God that enable a discernment on
the use of technologies.
Key Words: technology, prophetic, sapiential, discernment.

–––––––––––––––

* Universidad P. Comillas. <jtorre@comillas.edu>.

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510 javier de la torre díaz

1. Contemplación viendo el lugar

La modificación de lo natural por medio de la técnica inquietó a los cre-


yentes desde la antigüedad. Los teólogos de la corte española debatieron
mucho tiempo en torno a si debía realizarse una presa en el Tajo en el si-
glo Xvi. no estaba claro que hubiera que alterar el curso natural de los
ríos. También son muy conocidos los problemas que acarreó la instaura-
ción del alumbrado público con luz eléctrica en la ciudad de Colonia. el
obispo de la ciudad señaló que, si el Creador había delimitado así los
días, ¿cómo es que los hombres osábamos querer ampliar el día y acor-
tar la duración de la noche?
el ser humano crea por naturaleza artificios. Lo específicamente huma-
no es confrontarse al entorno. Como bien dice ortega en su Meditación
sobre la técnica: «esta reacción contra su contorno, este no resignarse
contentándose con lo que el mundo es» sería lo que nos hace humanos.
«La técnica es lo contrario de la adaptación del sujeto al medio, puesto
que es la adaptación del medio al sujeto».
el ser humano transforma el medio no solo para «sobrevivir» y satisfacer
sus necesidades primarias (alimentación, descanso, seguridad), sino para
vivir bien estando bien (bienestar). La técnica, como producción de lo
artificial, permite hacer del mundo morada adaptada al bienestar huma-
no. el problema es que esa producción artificial se convierta en genera-
ción de realidades superfluas que no le dan valor, bienestar ni sentido al
ser humano.
nuestro mundo ha sido transformado por el desarrollo tecnológico. a
través de la red, las tecnologías configuran las operaciones financieras, el
teletrabajo, el diseño arquitectónico, el ocio (música, videojuegos), la
educación (bibliotecas virtuales y pizarras digitales), la telemedicina, la
comunicación (móvil y redes sociales), la sexualidad (ciberpornografía), el
periodismo digital. Pero el desafío a finales del siglo XX es que las tecno-
logías ya no solo van transformando la naturaleza y la sociedad, sino que
van cambiando nuestro cuerpo, nuestros genes y nuestro cerebro. La téc-
nica no solo va cambiando el entorno humanizándolo con el motor, la
televisión, las casas, las autopistas, la agricultura, los alimentos transgé-

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una meditación cristiana sobre las tecnologías 511

nicos, la web y las diversas prendas de vestir, sino que está cambiando al
sujeto humano. son millones de personas las que se modifican para te-
ner cuerpos más musculados, memorias más finas, temperamentos más
alegres (Prozac), más altura (hormona del crecimiento), órganos y teji-
dos sanos, genes seleccionados. Muchas de estas tecnologías ya están in-
tegradas en nuestras vidas y en nuestros cuerpos. Todo este cambio está
dando lugar a un estilo de vida transhumanista que se caracteriza por el
uso de las prótesis, la cirugía plástica, el uso intensivo de las telecomu-
nicaciones, un estilo de vida cosmopolita y trotamundos, la androginia,
la reproducción artificial, la ausencia de creencias religiosas y el rechazo
de los valores familiares tradicionales.

2. Petición

La fe no señala con claridad una serie de normas y juicios en todo. su


función es aportar su «luz» al debate para ayudar a «todos» a humanizar
los usos de las tecnologías. es importante dejar claro que la fe no siem-
pre tiene una solución inmediata a los problemas (Gs 33 y 43), no siem-
pre tiene una única palabra (oa 3 y 50) y no siempre tiene una palabra
segura y cierta. su palabra, a veces, es el silencio y la escucha, el respeto
de opciones diversas y el acompañamiento en la búsqueda de las perso-
nas hacia lo bueno y lo mejor. Los creyentes intentamos ayudar y acom-
pañar a las personas a vivir con una conciencia adulta y responsable ante
la incertidumbre, la ambigüedad y la perplejidad, acompañar y ayudar a
que las personas encuentren por sí mismas, disciernan por sí mismas.
ya el documento Donum Vitae (1987) señaló la ambigüedad del progre-
so tecnológico y la necesidad de discernimiento y sabiduría. subrayó «la
tentación de transgredir los límites de un razonable dominio de la natu-
raleza» y que «la ciencia y la técnica no pueden indicar por sí solas el sen-
tido de la existencia y el progreso humano». el poder de las tecnologías es
una llamada a la responsabilidad ética para usar ese poder al servicio de
la condición humana: «La ciencia sin conciencia no conduce sino a la rui-
na del hombre. Nuestro tiempo, más que los tiempos pasados, necesita de esa
sabiduría para humanizar más todas las cosas nuevas que el hombre va des-

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512 javier de la torre díaz

cubriendo. Está en peligro el futuro del hombre, a no ser que surjan hombres
más sabios» (introd., n. 2). esta doble capacidad de sobrepasar sus lími-
tes y la necesidad de humanizar sus descubrimientos es la que nos hace
Pedir una sabiduría para discernir en situaciones de incertidumbre.

3. Puntos de meditación1

3.1. Ser profetas. Derribar los falsos ídolos de la técnica


Las tecnologías tienen la virtualidad de recrear en nuestra imaginación
un mundo paradisíaco y mítico. Las inundaciones, terremotos y sequías
plantean la necesidad de una nueva re-creación de todas las cosas. Hay una
profunda nostalgia de los orígenes, un deseo de retornar a la original ar-
monía con los otros seres. Las tecnologías desean eliminar los límites es-
pacio-temporales y recrear el propio espacio-tiempo (videojuegos, redes
sociales, ciberpornografía, diseño por ordenador, etc.) con la pretensión
de ser una cosmovisión.

3.1.1. Tecnología como poder


Muchos conciben la tecnología como un proceso imparable al que no se
pueden poner límites ni barreras. el avance tecnológico es tan fuerte, po-
deroso y prometedor que, si no lo apoyan unos, lo harán otros, y así los
primeros quedarán atrasados. siempre habrá un turismo de los ricos, por
ejemplo, para recibir las últimas tecnologías y mejoras allí donde se ofer-
ten. siempre habrá «madres de alquiler» o «donantes» que ofrezcan su
cuerpo o sus gametos por una cantidad de dinero en otro país si en el
nuestro no lo toleramos. si no lo hace mi país, se beneficiarán otros. en
el trasfondo parecen funcionar dos determinismos tecnológicos: 1) La
técnica posee un proceso de desarrollo propio, al margen de cualquier

1. estos puntos están inspirados en un artículo más amplio: J. de La Torre, «y


seréis como dioses. La religión posthumanista y el humanismo religioso», en J.
de La Torre (ed.), Cultura de la mejora humana y vida cotidiana, Universidad
P. Comillas, Madrid 2016, 169-192.

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una meditación cristiana sobre las tecnologías 513

otra realidad social. Por eso, lo técnicamente posible se realizará. 2) La


tecnología arrastra a fuerzas económicas, políticas y sociales y determina el
curso de la historia de modo imparable e inevitable. Lo cierto es que esta
lógica fatal «determinista del progreso» es falsa, pues en la historia se han
puesto límites a la expansión de muchas tecnologías peligrosas (energía nu-
clear, clonación humana, armas químicas). Lo que debemos pensar es si
hemos admitido muchos determinismos por una especie de anestesia de
nuestra conciencia crítica, por hacer imprescindible la tecnología, por cier-
tos intereses económicos o por determinadas redes de poder. La creencia
religiosa nos advierte de la necesidad de vigilancia.

3.1.2. Tecnología como promesa


La tecnología vende muchas veces promesas que no son verdad. Muchos
mensajes mediáticos vinculados con las tecnologías alimentan una per-
cepción distorsionada, crean mensajes simplistas y posibilidades ficticias,
ahuyentan la moderación, dejan de lado la reflexión rigurosa, sirven para
forzar políticas científicas y crean una mitología popular con sus prome-
sas. se exagera el potencial de algunas aplicaciones para lograr financia-
ción y ventas. Max dublin comenta en su libro Futurehype: The Tyranny
of Prophecy varias predicciones fallidas pasadas, acerca del progreso tecno-
lógico. se habla de aumentar la esperanza de vida hasta los 130 años, de
la integración del cuerpo en redes y sistemas tecnológicos, de comunica-
ción cerebral con personas en ubicaciones remotas a través de redes co-
nectadas al cerebro, etc. Un estudio de la organización Médica Colegial
de enero de 2012 llega a decir que el 30% del gasto sanitario total finan-
cia tratamientos intrínsecamente ineficaces. La creencia religiosa nos pide
estar vigilantes ante los sueños de ficción de cierta eugenesia liberal.

3.1.3. Tecnología como amenaza


La tecnología también suscita miedos y angustias, apreciaciones ligeras,
catastrofismos. Hay un temor a que se difumine la frontera entre el hom-
bre y su creación, a que se creen clones, bio-robots, criaturas subhumanas con
una inteligencia o cerebro parecidos a los humanos. Algunos temen futuras
guerras eugenésicas, cierta discriminación genética fomentada por el Estado,
la eliminación de personas con defectos genéticos, la cría selectiva de los ge-

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514 javier de la torre díaz

néticamente aptos, etc. son muchos los preocupados por las nuevas adic-
ciones al móvil, las redes o los videojuegos, el ciberporno o la videovigi-
lancia. detrás de estas amenazas hay, en algunos casos, cierta búsqueda
de una raza superior sin «limitaciones» y «discapacidades». esto genera
en muchas personas un temor al desarrollo tecnológico.

3.1.4. Función crítica y profética


La creencia religiosa, frente a muchos mensajes pseudocientíficos, desem-
peña el papel crítico de cuestionar los intereses del poder, derribar los fal-
sos mitos y bajarnos a la historia. La industria de las telecomunicaciones,
de internet, armamentística, biotecnológica, de coches, del ocio y del sexo
tienen mucho poder y muchos intereses. Frente a los determinismos de la
técnica, los reduccionismos de lo humano. Frente a optimismos y catas-
trofismos, la fe tiene la función de reivindicar la apertura y el compromi-
so de los seres humanos con su inevitable libertad. Frente a las falsas pro-
mesas y esperanzas, tiene la función de abrirnos a las verdaderas promesas
y esperanzas. Frente a la tentación de la evasión, ayudarnos a afrontar la
realidad cotidiana y la historia más allá de las ficciones futuristas.

3.2. Ser sabios. Un decálogo para pensar con inteligencia


vivimos, paradójicamente, con un modelo de bienestar limitado al or-
ganismo humano en un mundo en el que todo está relacionado con
todo; en un mundo en que lo personal, lo interpersonal, lo social, lo cul-
tural, lo natural y lo cósmico están estrechamente unidos. algunas tec-
nologías pueden en este mundo global encerrarnos en las propias emo-
ciones y el entretenimiento, pues a través de la web tenemos música,
radio, películas, fotos que podemos retocar, prensa, videojuegos, video-
llamadas, etc. Planteamos desde esta perspectiva una serie de puntos de
reflexión para pensar la cuestión de las tecnologías en la vida cotidiana
más allá de un tecno-optimismo y un tecno-catastrofismo.

3.2.1. ¿Cañones o mantequilla?


el problema no es la técnica, sino la actitud y el deseo que su uso expre-
sa. Muchas veces la técnica desvela una especie de hybris (orgullo) del ser

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una meditación cristiana sobre las tecnologías 515

humano. el problema no reside solo en el uso de determinados medios,


sino en los fines que se persiguen. Hay un impulso prometeico detrás del
uso de mucha tecnología armamentística, alta tecnología médica, bio-
tecnología, tecnología espacial, tecnología de la comunicación, video-
juegos, etc. La búsqueda de futuros prometedores de fama, reconoci-
miento, poder y dinero mueve muchas empresas tecnológicas. La clave
es si deseamos lo conveniente. ¿es bueno desear cambiar nuestro rostro?
¿no estamos desactivando parte de nuestra humanidad cuando usamos
determinadas tecnologías? Hay deseos vanos, superficiales, ambiguos,
peligrosos, oscuros, enajenantes. La felicidad no es la satisfacción del de-
seo, como bien indicó J. stuart Mill, sino descubrir si nuestros deseos
nos hacen más humanos.

3.2.2. ¿Arroz ecológico o arroz transgénico?


el uso de determinadas técnicas está relacionado, en parte, con una cier-
ta mentalidad de transformación y cambio que tiene dificultades para
aceptar y apreciar lo recibido, lo dado, lo entregado. el ser humano tie-
ne que asumir que no todo es obra propia. Una parte importante de
nuestra inteligencia, buen humor o belleza la recibimos de los padres y
de la familia, de nuestros maestros y amigos. La conciencia de ser hijos
y parte de una sociedad nos hace más humildes y menos individualistas.
esto nos convierte en seres en deuda, vinculados a lo que nos ha sido
dado y entregado. Las nuevas tecnologías pueden abrirnos a un mundo
que todo lo quiere transformar y cambiar, sin saber mirar atrás. Pueden
arrasar miles de hectáreas plantando un maíz transgénico sin tomar con-
ciencia de que, cambiando los cultivos tradicionales, cambiamos los mo-
dos de alimentación, la economía, las fiestas del calendario, los refranes
y los cantos. ¿Qué libertad tenemos de desvincularnos ante lo natural?
¿Cabe una alteración radical? ¿no se funda la libertad en la naturaleza?
Parece que olvidamos la genial metáfora de la paloma en la Crítica de la
razón pura: el aire que ofrece resistencia es el que le permite volar mejor
y más libre. Lo que la limita es siempre lo que la posibilita. no somos
mónadas aisladas, y nuestra libertad no es la posibilidad de emancipar-
nos radicalmente del pasado.

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516 javier de la torre díaz

3.2.3. ¿Podemos siempre tener más salud y bienestar?


el problema en nuestras sociedades, obsesionadas por la salud, es enten-
der que todo tiene que ver con la salud, que todo es terapéutico. El pro-
blema es la medicalización de todos los ámbitos de una sociedad que se sien-
te enferma y cansada. Creemos que siempre podemos tener más salud y
bienestar. Todo parece legitimado si nos cura. se comercia con todo lo
que ayude a reducir la vulnerabilidad y potenciar las capacidades cogni-
tivas y funcionales. Hay una medicalización de la vida humana, una ob-
sesión por la salud, una sacralización de la salud como nueva religión que
nos lanza a una ampliación desmedida de la cartera de servicios sanita-
rios y la tecnología sanitaria. Colonoscopias para todos, radiografías para
todos, prevención para todos.

3.2.4. ¿Grandes tenistas o grandes personas?


no toda mejora funcional de una dimensión particular supone una me-
jora de la vida humana. Cabe potenciar una función y no incrementar el
bienestar del ser humano. no toda tecnología supone una mejora hu-
mana. no todo esfuerzo terapéutico por alargar la vida es adecuado. es
esencial promover un desarrollo integral, pues somos algo más que una
suma de funciones. somos una totalidad. ¿sería adecuado devolver a una
persona de 80 años la misma energía física, agudeza visual y reflejos que
tenía con 20 años? ¿es una mejora el que una mujer de 65 años pueda
dar a luz a cuatrillizos cuando ya tiene nietos? ¿no tiene que ver el bie-
nestar humano con formar parte de comunidades de sentido y diálogo,
más que con el desarrollo de determinadas capacidades sin el cultivo de
una personalidad? Tenemos que valorar si todo cambio nos humaniza o
nos deshumaniza, si podemos o no integrar ese cambio, si nos integra o
nos desintegra, si nos madura o nos hace «hombres unidimensionales».

3.2.5. ¿Viajes del Inserso o participación política?


Hay un profundo individualismo detrás de muchas de estas técnicas. no
se busca ya la transformación social, de las estructuras e instituciones so-
ciales, de las relaciones sociales. Parece que la sociedad no puede cam-
biar, y lo único que puede cambiar son los individuos. Hay un abando-

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una meditación cristiana sobre las tecnologías 517

no de la sensibilidad social y política. Hoy es más fácil fomentar viajes


con mayores y repartir viagra que animar a su participación sociopolíti-
ca. ¿no estamos todos dentro de una cultura donde nuestro ocio es cada
vez más pasivo y cada vez se da una menor valoración del esfuerzo? ¿no
son, a veces, las soluciones tecnológicas respuestas simples a problemas
complejos (que son, además, socio-políticos)? ¿no son sino pobres res-
puestas socioculturales a la discapacidad, el envejecimiento, la educa-
ción, etc.?

3.2.6. ¿Lujo para élites o ventaja para todos?


Hay que tener en cuenta las consecuencias sociales de las tecnologías.
Hay que valorar las consecuencias desigualitarias en la sociedad. el peli-
gro es la creación de dos clases de seres humanos: los que tienen acceso
a tecnologías y los que deben conformarse con lo que tienen. Ciertas tec-
nologías están desproporcionadamente a disposición de aquellos con
más recursos, ampliando, por tanto, la brecha entre ricos y pobres: de-
terminadas cirugías preventivas, la rMa, los robots domésticos, los co-
ches de lujo... están fuera el alcance de la mayoría de la población del
planeta, que vive con pocos recursos. La brecha tecnológica es una de las
más significativas hoy.

3.2.7. ¿Hipercontrol o apertura a lo imprevisible?


Hay detrás de algunas tecnologías un cierto deseo de control del cuerpo,
de la sexualidad, de la gestión, del rendimiento del trabajador, de la in-
formación, de la seguridad, del futuro, etc. Todos son datos, cámaras, in-
formes, sensores... en una sociedad del riesgo global (U. beck). Hay un
peligro real de desmesura de dominio y control con algunas tecnologías
y de pérdida de otros anhelos como la pertenencia o el deseo de ser que-
ridos. no hay que olvidar que la obsesión por la certeza hace perder lo
indómito y elusivo del mundo y de las personas y puede llevar a desper-
sonalizar el mundo y las relaciones. el control mata la vida familiar, la-
boral, política y educativa. el mundo es impredecible, y siempre seguirá
habiendo misterio, fracasos, accidentes, injusticias, novedades, azar...
que hay que saber integrar en los meandros de la vida.

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518 javier de la torre díaz

3.2.8. ¿Superagentes o vida en relación?


La mayoría de las técnicas están al servicio de nuestros propios intereses
y metas personales. el ser humano se convierte, usando las técnicas, en un
superagente que busca su propia determinación. Hay una nueva vuelta al
antropo-centrismo. el ser humano parece pensar que él se ha creado a sí
mismo y que la naturaleza y el cosmos están a su servicio. Parece que todo
se puede modificar (adn, cerebro, músculos, órganos), que podemos re-
diseñarnos, mejorarnos. Las TiC tienen mucho de búsqueda, creación y
diseño de la propia super-identidad, del propio perfil, de la propia ima-
gen. Pero la mayor parte de la humanidad sabe y vive que la felicidad no
está en labrar un superyo, sino en la vida y la amistad con los otros, en
una vida en relación, a la que también ayudan otras tecnologías..

3.2.9. ¿Cooperativos o competitivos adaptados exitosamente?


algunas tecnologías intentan adaptarnos mejor y encajar con éxito al mun-
do que existe. Son muy poco críticas con los valores dominantes. son tecno-
logías que nos ayudan a ser competitivos en el entorno laboral, en los
media, en el deporte, en la moda, en la formación, etc. estas técnicas pa-
rece que, más allá del «llega a ser lo que eres», proclaman: «llega a ser más
de lo que eres». es la promesa de tantos coches, iPhones, videojuegos,
cursos on line, armas, ropa, etc. esta cultura del éxito y del sobresalir es
todo lo contrario de un trabajar la solidaridad, la simpatía, la empatía, la
colaboración, que también generan otras tecnologías.

3.2.10. ¿Cuerpo inmortal o cuerpo que se deteriora?


detrás de las nuevas tecnologías hay una nueva concepción del cuerpo
humano, un cierto deseo de inmortalidad y trascendencia. subyace una
cierta visión escapista del cuerpo humano en esas fantasías irracionales
conducidas por el miedo a la muerte y al deterioro. Hay una cierta con-
cepción instrumental del cuerpo humano en esa obsesión por la figura, la
juventud y la perfección física que manifiestan las ansiedades y fantasías
de nuestra cultura. Una cierta mentalidad «mecano» se trasluce en el re-
emplazo de células, órganos y tejidos, o la compra de dispositivos bioe-
lectrónicos para mejorar capacidades. se desean cuerpos atentos, recep-

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una meditación cristiana sobre las tecnologías 519

tivos, resistentes al sueño, trabajadores, musculosos, bellos. se considera


imperfecta la degeneración. Hay detrás del uso de ciertas tecnologías una
incapacidad de asumir los límites de la vejez y de las habilidades físicas y
cognitivas. Hay un deseo de eliminar la barrera del tiempo ante unas
agendas llenas y un activismo desbordante. buscamos aplicaciones para
ahorrar tiempo en los viajes, en la gestión, en la búsqueda de informa-
ción, en el estudio, etc.

4. Coloquio

Lo mejor y más central que puede ofrecer al ser humano la fe cristiana


es la figura de Cristo, pues en Cristo el hombre se revela al hombre (Gs
22). Lo que des-vela la re-velación es una imagen que hace inteligibles
todas nuestras situaciones (niebuhr). Lo cristiano ofrece, con la imagen
de Cristo, la plenitud del ser humano. el rostro de Cristo no habla de le-
yes, sino de un mundo abierto; no afirma la predestinación, sino la li-
bertad; no muestra tanto la omnipotencia de dios cuanto la autolimita-
ción de dios; no presenta una imagen trascendente, sino encarnada; no
afirma un dios impasible, sino apasionado; no habla de un dios inmu-
table, sino de un dios al que le afectan nuestros dolores y sufrimientos.

4.1. Dios de la humildad


el dios cristiano es un Dios que se abaja y decrece, que se encarna para ha-
bitar en nosotros, en nuestras vidas concretas. La humildad de dios mues-
tra un dios que se inclina a la creación, se abaja, se humilla, se retira, se
vacía para poder entrar en relación. dios entra en el mundo limitándo-
se y permitiendo que el mundo exista fuera de sí, se desarrolle, evolu-
cione. el dios encarnado entra en un escenario con otros, deja existir a
una realidad distinta, deja hacer al hombre para que sea él. solo así es
posible la relación: desde el reconocimiento de la diferencia del otro. Por
eso el dios cristiano no es un dios violento, ni de poder, ni causa pri-
mera, ni diseñador, ni arquitecto... ¿Cómo entra la tecnología en el mun-
do? ¿reconoce la diferencia del otro o la violenta? ¿sabe retirarse y po-
nerse límites para convivir con lo otro?

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520 javier de la torre díaz

4.2. Dios es relación


el dios bíblico es un dios al que le afectan los sucesos de la creación, un
dios que se deleita con la belleza de la creación y se aflige con sus trage-
dias. dios se deja afectar por el mundo y por la «respuesta» libre del ser
humano. el amor auténtico es precario, conlleva el riesgo de rechazo, se
compromete, y por eso hace vulnerable. dios, para hacer libre al hombre,
le permite que le niegue, le hiera, le vulnere. el amor de dios no es coer-
citivo ni impositivo, no busca el control ni la posesión. dios es, ante todo,
relación, y por eso es lo opuesto a la inmutabilidad, autosuficiencia e in-
temporalidad. dios invita al diálogo, a responder, a la interacción, a la li-
bertad. ¿Qué interrelación establece la tecnología con el ser humano? ¿se
deja afectar por su respuesta? ¿Le impone una lógica de control y domi-
nio? ¿Le abre la tecnología a la relación, el diálogo y la vulnerabilidad?

4.3. Dios invita a colaborar


dios deja espacio al otro para que sea más. dios quiere creaturas libres para
abrir nuevas posibilidades. La naturaleza es estirada, ampliada y habilitada
para que participemos de los propósitos de dios en su continua obra cre-
adora. Las curaciones de Jesús implican que no todo lo que existe en la na-
turaleza se ajusta a lo que dios quiere. ese papel co-creador del ser huma-
no es una llamada a imitar la novedad y la libertad divinas. el mundo y el
ser humano son una contingencia no dirigida, no causal, no diseñada, sino
abierta. dios ofrece nuevas posibilidades y deja espacio para la creatividad.
Por eso, dios anima las potencialidades de las criaturas, el papel activo de
las criaturas, su libertad en un mundo abierto. no existe un dios relojero
ni arquitecto que diseñe hasta el mínimo detalle. ¿Potencian las tecnologí-
as la libertad, la apertura, la novedad, la plenitud? ¿Potencian la pasividad,
la adaptación acrítica, la repetición, el conformismo?

4.4. Dios de la esperanza


Una dimensión importante de lo religioso es la referencia a lo último.
«La pasión por la vida» se enraíza en la creencia de que nuestras acciones
más insignificantes tienen influencia en un mundo que tiene futuro
(Teilhard). en lo religioso se incrusta una profunda esperanza llena de

Sal Terrae | 105 (2017) 509-521


una meditación cristiana sobre las tecnologías 521

futuro. La esperanza puede vivir y vive en un mundo inacabado, ambi-


guo, haciéndose, imperfecto. Por eso, la actitud hacia ese futuro pleno y
último con dios es una actitud de confianza que nos libera del autoen-
gaño y del miedo. el creyente confía en que es aceptado como es. des-
cubrir a un dios que se identifica con los afligidos y excluidos hace que
los creyentes sintamos la cercanía de un dios que nos quiere a todos
como somos, mejores o peores. dios acepta las partes de nuestra perso-
nalidad que ocultamos para obtener la aprobación de los demás, las que
hemos expulsado de nuestra conciencia. dios desciende a nuestros in-
fiernos abrazando todos los aspectos de nuestro ser en un amor ilimita-
do. Por eso, dios devuelve a la gente alienada la conciencia de su valor
intrínseco de una manera más profunda y duradera que cualquier tec-
nología. dios nos amó «cuando aún éramos pecadores» (rm 5,8). Por
eso, la dimensión religiosa libera de la tendencia a censurar o cercenar
partes de nuestro ser, nos quita las armaduras del autoengaño y abre las
jaulas en que nos encerramos. ¿nos liberan las tecnologías de los auto-
engaños? ¿nos alienan? ¿nos ayudan a aceptarnos profundamente acep-
tados en la limitación?
La imagen de Cristo guarda el corazón de lo más humano del ser hu-
mano: dios es dinámico, creativo; no controla ni planifica hasta el deta-
lle; sorprende; es abierto, lleno de posibilidades; respeta la libertad y fra-
gilidad de las personas; no es omnipotente ni nos predestina; nos llama
a ser colaboradores; es un amigo que acompaña y no un juez; se pone a
nuestro lado en el sufrimiento; es sensible, se relaciona, dialoga; es tier-
no, paciente; no excluye y respeta lo diverso. esa imagen de dios es una
oferta de plenitud de lo humano para el ser humano que puede ilumi-
nar el discernimiento para usar adecuadamente las nuevas tecnologías
con sus límites, aperturas, relaciones y libertades.

Sal Terrae | 105 (2017) 509-521


norMan Tanner
Breve historia
de la Iglesia católica

280 págs.
P.v.P.: 17,00 €
en el último medio siglo ha habido una enorme cantidad de investigación
sobre la historia de la iglesia, divulgada en artículos eruditos y en obras de
muchos volúmenes. se han tenido plenamente en cuenta estas recientes
aportaciones de los especialistas a la hora de escribir esta breve crónica, que
a la vez resulta fácil de leer y está muy bien documentada. el campo de es-
tudio es amplio, y el ritmo de la narración resulta atractivo. Tanner pre-
senta de manera sintética los dos primeros milenios de la era cristiana, sin
abrumar al lector con fechas y nombres. de este modo ofrece un estudio
general fiable de la historia de la iglesia, en el que los árboles no impiden
ver el bosque.

Apartado de Correos, 77 - 39080 Santander (ESPAÑA)


pedidos@grupocomunicacionloyola.com
523

NUESTRA VISIÓN DE LA TECNOLOGÍA:


«ATREVERNOS A RECONOCER
CUÁL ES LA CONTRIBUCIÓN
QUE CADA UNO PUEDE APORTAR»
Pedro Walpole, sj*

Fecha de recepción: abril de 2017


Fecha de aceptación y versión final: mayo de 2017

Resumen
Se trata de establecer qué visión pueden tener sobre la tecnología las personas de
buena voluntad y con capacidad de discernimiento, teniendo en cuenta los con-
tradictorios puntos de vista existentes y el impacto social y medioambiental ex-
perimentado en el mundo. Laudato Si’ ofrece una crítica sobre la tecnocracia de
nuestra época, los poderes asociados1 y los efectos de un cambio tan amplio y re-
pentino, que puede ayudarnos a encontrar vías de futuro. Esta encíclica presen-
ta una visión de «una solidaridad nueva y universal», en la que solo a través de
las relaciones con los demás y con la creación podremos establecer un uso apro-
piado de la tecnología2.
PaLabras CLave: tecnocracia, empresa, capacidad de discernimiento, hu-
manidad, bien común.

* director de investigación de Ciencias Medioambientales para el Cambio so-


cial. <pedrowalpole@essc.org.ph> el autor agradece las provechosas conversa-
ciones con sylvia Miclat y Mark Kirchen durante la elaboración del presente
artículo.
1. PaPa FranCisCo, Laudato Si’ (= Ls), Carta encíclica sobre el cuidado de la
casa común, 24 de mayo de 2015. n. 16.
2. Ls, n.14.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


524 pedro walpole, sj

The vision we hold for technology:


«To dare to discover what each one of us can do»

Abstract
The question at hand is ¿what vision can people of goodwill and discernment
hold for technology amidst the present contradicting views and socio-environ-
mental impacts experienced in the world? Laudato Si’ offers a critique of the
technocracy of our times, the associated powers, and also the effects of such rap-
id and extensive change that can help us discern ways forward. The encyclical
presents a vision of «a new and universal solidarity» where only in relating to
each other and to creation will we establish the proper use of technology.
Key Words: technocracy, business, discernment, humanity, common good.
–––––––––––––––

el reto consiste en reflexionar sobre en qué momento y lugar los objeti-


vos de esta «rapidación»3 se orientan hacia el bien común y hacia un de-
sarrollo humano sostenible, y cuándo están orientados hacia unos obje-
tivos alejados de la realidad de las necesidades humanas. el objetivo de
la encíclica es «tomar dolorosa conciencia, atrevernos a convertir en su-
frimiento personal lo que le pasa al mundo, y así reconocer cuál es la
contribución que cada uno puede aportar»4.
Un primer paso es reconocer algunos de los beneficios y el uso indebido
de la tecnología. otro paso es ser consciente de cómo el ser humano está
configurado por unos logros tecnológicos que están gobernados por los
sistemas económicos y financieros: la tecnocracia. entonces nos daremos
cuenta de que nos enfrentamos al reto de buscar la creatividad a varios
niveles para afrontar este hecho. a través de las generaciones futuras, po-
demos intentar establecer unos procesos sociales y económicos más am-
plios que confirmen el bien común, en un esfuerzo por lograr un uso
más justo y sostenible de la tecnología.

3. Ibid., n. 18.
4. Ibid., n. 19.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 525

1. Beneficios y uso indebido


La tecnología afecta a la sociedad a través, por ejemplo, de la educación,
la salud, las comunicaciones, la agricultura, el transporte, las infraestruc-
turas, las entidades de nueva creación5, la electrónica y la robótica. estas
tecnologías y otras muchas han traído consigo una revolución en cuan-
to a la calidad y la esperanza de vida de miles de millones de personas.
el santo Padre confirma los beneficios obtenidos gracias a la tecnología:
«somos los herederos de dos siglos de enormes olas de cambio»6.
La creatividad humana ha logrado revertir innumerables problemas a
través de la tecnología, de manera que ha mejorado la calidad de vida de
millones de personas y ha eliminado las limitaciones que les afectan. La
creatividad del ser humano a la hora de desarrollar nuevos planteamien-
tos para solucionar los problemas a través de la tecnología «expresa la
tensión del ánimo humano hacia la superación gradual de ciertos condi-
cionamientos materiales»7.
el movimiento ecológico y la sociedad civil continúan esforzándose para
que las cuestiones ambientales estén presentes en la agenda pública, y exi-
gen respuestas políticas y técnicas. en la actualidad, hay muchas personas
que continúan trabajando sobre los aspectos negativos de las relaciones
entre sociedad y naturaleza8. Tanto a escala individual como internacio-
nal, es necesario actuar constantemente con capacidad de discernir cuál
es el uso adecuado de la tecnología, así como comprender los sistemas fi-
nancieros que rigen el proceso de la tecnocracia. siempre se producen
efectos colaterales, y cabe la posibilidad de hacer un uso indebido de cual-
quier tecnología. Los peligros de la tecnocracia pueden analizarse desde
tres niveles, que no son en modo alguno los únicos, sino que dependen
de lo expuesta que esté cada persona a la tecnología y de su nivel de par-
ticipación y compromiso en la búsqueda del cambio. Lo primero y fun-

5. y. ryLander, https://www.sei-international.org/-news-archive/3006
6. Ibid., n. 102.
7. Ibid., n.82.
8. Ibid., n. 166.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


526 pedro walpole, sj

damental es establecer dónde es necesario fomentar la sensibilización y


aportar capacidad de discernimiento, tanto a escala individual como co-
munitaria; en segundo lugar, hallar dónde existe un llamamiento para
una acción social y colectiva más amplia; y tercero, dónde es necesario
llevar a cabo una investigación mucho más profunda de los poderes vin-
culados con la política, la economía y el comercio, para poner aún más
de manifiesto los sistemas de la tecnocracia.
Los beneficios de las comunicaciones se perciben diariamente, pero las
comunicaciones también ponen de manifiesto los peligros. Los teléfonos
móviles se utilizan en la actualidad con mayor asiduidad que la televisión
y proporcionan unos servicios esenciales; sin embargo, no se llega a com-
prender el impacto que producen: los teléfonos móviles pueden afectar
a la salud de una persona, pero también a sus relaciones familiares y so-
ciales. a menudo, desperdiciamos el tiempo que ahorramos gracias a la
tecnología, cuando la novedad y el egocentrismo sirven para rellenar el
vacío momentáneo y crece la indiferencia social. Como el santo Padre
ha dicho en algún momento en las redes sociales, si leemos las escritu-
ras con la misma frecuencia con que consultamos nuestras aplicaciones,
entonces la cosa va bien. debemos encontrar la manera de que las per-
sonas puedan aprender a mejorar sus relaciones personales y su partici-
pación en la comunidad a través de la tecnología.
existe una preocupación creciente sobre cómo se están utilizando las re-
des sociales para propagar la violencia y la pornografía, y cómo la adic-
ción al teléfono móvil absorbe todo el tiempo y la energía de los jóvenes,
de forma similar a la drogadicción. internet es una plataforma de reali-
dades virtuales y contribuye a la pérdida de la comunicación social y del
sentido de la vida, sobre todo entre la juventud. Las tecnologías están
configurando la calidad de vida de todas estas maneras, y es necesario to-
mar decisiones personales y políticas para lograr una mayor supervisión.
La pérdida irreparable de formas de vida y ecosistemas y el cambio ge-
neralizado del uso del suelo son problemas vitales9. en Laudato Si’ se

9. Ibid., n. 64.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 527

hace mención de los bosques del Congo y del amazonas10, pero la lista es
larga, incluyendo la capa de hielo del Ártico, los everglades de Florida, la
Gran barrera de Coral de australia, el serengueti en África oriental y las
grandes llanuras aluviales de China. Muchos pueden considerar que estos
son pequeños daños colaterales dentro del progresivo empuje de la tec-
nología, la infraestructura y la producción, y que tales pérdidas son asu-
mibles. sin embargo, estas pérdidas son irrevocables y debilitan la diver-
sidad esencial para mantener determinados ecosistemas y el clima global.
La contaminación del aire, los agrotóxicos y la acidificación del suelo y
del agua son algunas de las formas de contaminación que se señalan al
principio de la encíclica y que son perjudiciales para la salud de los más
pobres, que son en general los más expuestos a estos peligros11. estas
cuestiones exigen también la acción social.
Como medida de lucha contra los problemas medioambientales, mucha
gente no ve razonable renunciar a un beneficio tecnológico concreto a
corto plazo para reducir los efectos negativos a largo plazo. Cuando se
constata la existencia de un proceso negativo, a menudo la acción se re-
duce a revertir dicho proceso mediante la búsqueda de tecnologías alter-
nativas más rentables para solucionar el problema. Mientras tanto, los
mecanismos del mercado suelen justificar el mantenimiento de una acti-
vidad o proceso de producción y, en caso necesario, aducen que cualquier
inhibición de tales procesos menguaría los beneficios para los pobres.
Por otro lado, está la dimensión social de la tecnología, en la medida en
que repercute en el empleo, de forma que contribuye a incrementar la
marginación social y económica. Los sistemas de mercado fuerzan a las
personas a la emigración. en determinados casos, la marginación se co-
rresponde con la discriminación racial. en el mundo actual se producen
inquietantes ejemplos de agresión social, violencia, drogas y convulsio-
nes políticas que no pueden desvincularse de los procesos de margina-
ción económica12. el índice de Paz Global 2016 señala a oriente Próxi-

10. Ibid., n. 16.


11. Ibid., n. 20.
12. Ibid., n. 46.

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528 pedro walpole, sj

mo y África como las áreas más conflictivas13, y el índice de Terrorismo


Global 2016 muestra un incremento del 650% de las muertes por te-
rrorismo en los países miembros de la oCde14. Los últimos atentados
de estocolmo, Moscú y egipto, la guerra química de siria y los tiroteos
de estados Unidos muestran los efectos de la tecnología en las manos
equivocadas y ponen de manifiesto la incapacidad de la sociedad para es-
tablecer los procesos de control necesarios.
Muchos jóvenes quedan excluidos actualmente de la educación y de las
oportunidades, ya lleven una vida de subsistencia en un pueblo montaño-
so o se encuentren atrapados en el sistema de justicia penal dentro de un
entorno urbano afroamericano. Una vez que el joven entra en un círculo
de opresión, a menudo, lo único que le queda es una cultura de drogas y
violencia. La esclavitud no permitió a los afroamericanos participar en la
sociedad estadounidense entre 1850 y 1950, y estos prejuicios históricos,
profundamente arraigados en la población, continúan perpetuándose de
diferentes maneras, haciendo uso de los poderes de la tecnocracia.
argumentos más recientes señalan que la administración ha emprendi-
do una guerra contra aquellas drogas usadas mayoritariamente en las co-
munidades de raza negra, en las que los presuntos delincuentes no solo
son arrestados y encarcelados con arreglo a unas sentencias posiblemen-
te draconianas, sino que se les obliga a declararse culpables de un delito
castigado con una pena menor. Cuando ya ha sido condenada por un de-
lito, la persona pierde sus derechos básicos y puede ser retenida en cual-
quier momento15. Filipinas ha iniciado una guerra similar contra las dro-
gas por medio de la ejecución sumaria de los consumidores o de camellos
de poca monta, pero sin acabar con el tráfico. La aplicación de tales eje-
cuciones como solución al problema de las drogas es un planteamiento

13. http://visionofhumanity.org/indexes/global-peace-index/
14. http://www.prnewswire.com/news-releases/2016-global-terrorism-index-
650-increase-in-deaths-from-terrorism-amongst-oecd-member-countries-60
1410195.html
15. M. aLeXander. The New Jim Crow: Mass Incarceration in the Age of Color-
blindness, The new Press, new york 2012.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 529

tecnocrático centrado en la delincuencia, pero que obvia la necesidad de


afrontar el problema también como una cuestión de salud, una conse-
cuencia de la educación deficiente, de la falta de aptitudes, del desem-
pleo y de una sociedad tremendamente inequitativa16. el desempleo ju-
venil en todo el mundo crece de nuevo17.
Los mecanismos para obtener beneficios de los servicios de empresas pri-
vadas no solo han invadido las cárceles y los centros de detención para in-
migrantes, sino también el sistema intermedio; y las personas que son cap-
turadas de esta manera quedan indefensas. sometidas a la presión de
proporcionar la «mejor atención posible», las familias se endeudan hasta lí-
mites insoportables con el fin de prolongar la vida por medio de recursos
extraordinarios. La adicción a las medicinas va en aumento, y obtener be-
neficios de la enfermedad se ha hecho posible. el tratamiento del cáncer
puede resultar muy costoso, mientras que los compuestos químicos que
pueden producir cáncer y que se utilizan a nuestro alrededor apenas están
sometidos a investigación ni regulación. a pesar de su complejidad, estos
problemas son muy específicos, claramente identificables y muy graves, si
bien los aspectos económicos subyacentes no siempre son evidentes.
La desigualdad con respecto a los ingresos sobrevenida tras la segunda
Guerra Mundial se redujo de forma significativa cuando el colonialismo
de antaño tocó a su fin. en la década de los 80 volvieron a generarse rá-
pidamente estas desigualdades. Cuando el rendimiento del capital supe-
ra los ingresos, el crecimiento y la productividad a lo largo de décadas,
las diferencias tan amplias se perciben más18. en este contexto, la ética
empresarial se ha convertido en un mero cumplimiento o una mera ma-
nipulación de las leyes y tiene poco que ver con una sociedad justa. Un

16. La onU exige a Filipinas que detenga las matanzas de sospechosos de delitos
relacionados con las drogas. http://www.ohchr.org/en/newsevents/Pages/
displaynews.aspx?newsid=20388
17. noticias de la oiT (Ginebra): http://www.un.org/youthenvoy/2016/08/glo
bal-youth-unemployment-rise/
18. T. PiKeTTy, Capital in the Twenty-First Century, The belknap Press of Harvard
University Press, boston (Massachusetts) 2006, 237ss.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


530 pedro walpole, sj

elemento llamativo es que los consejos de las empresas de hoy en día ejer-
cen un mayor control sobre sus propias retribuciones, y muchos directo-
res generales se fijan sus propios salarios, de manera que le arrebatan al
sistema la riqueza eficiente. a pesar de que se aduce que se ha reducido la
pobreza global del tipo «un dólar por día», este hecho constituye un ar-
gumento muy pobre frente a los logros económicos obtenidos por el
mundo empresarial.
el acuerdo Transpacífico de Cooperación económica (TPP)19 ha fracasa-
do, pero su secretismo, el desarrollo de un sistema legal interno de auto-
protección y la falta de responsabilidad social son cuestiones muy preo-
cupantes. Ha fracasado de momento, pero no porque sus políticas de
autodeterminación se hayan impuesto sobre la normativa de los países y
las leyes internacionales, sino por conflictos entre los egos políticos. vol-
verá en la próxima época de codicia.
Cuando se permite que la tecnocracia cree sus propias normas a pesar del
control de la sociedad, la sociedad pone en jaque su carácter humano.
«Un factor que actúa como moderador ejecutivo es el derecho, que esta-
blece las reglas para las conductas admitidas a la luz del bien común»20.
Hoy en día, la responsabilidad debe centrarse en la sostenibilidad de los
ecosistemas naturales y en la inclusión social. Las empresas deben formar
parte de la sociedad, no actuar como un poder en sí mismas.
es de extrema importancia que la sociedad civil abogue por una mayor
concienciación y que disponga de canales a través de los cuales se pue-
dan reclamar cambios mediante mejores políticas al servicio de las per-
sonas. nuestras sociedades tienen mucho que aprender en cuanto a ne-
gociar con humanidad. si los objetivos de desarrollo del Milenio han
demostrado algo al mundo, es que asumir que el crecimiento dentro de
la globalización y la penetración en el mercado resuelven la pobreza no
era más que un mito21. Los objetivos de desarrollo sostenible (ods)
son un reconocimiento mucho más sobrio de las necesidades humanas;

19. http://www.citizen.org/TPP
20. Ls, n. 177.
21. Ibid., n. 109.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 531

pero incluso estos pueden fracasar si se mantienen las siempre crecientes


desigualdades que tan ingeniosamente se han generado en los actuales
sistemas financieros y de mercado.

2. Configuración del ser humano


Los condicionamientos de los modos de vida suscitan múltiples debates,
pero casi siempre carecen de reflexión y conllevan falsedades, manipula-
ción o silenciamiento de la investigación científica, además de una argu-
mentación engañosa. La precaución y la prudencia habituales apenas sir-
ven de protección, y el principio de precaución no ejerce ningún poder
sobre este insidioso proceso. «La capacidad de decisión, la libertad más
genuina y el espacio para la creatividad alternativa de los individuos se
ven reducidos»22. este sistema tecno-económico y financiero organiza,
configura y determina nuestras vidas cada vez en mayor medida, según
nos convertimos en funcionarios del consumismo.
dejando aparte la capacidad de «prescindir de algo», el sistema es más
complejo, puesto que el consumismo dicta que el condicionamiento de
los estilos de vida23 y la orientación de las posibilidades sociales deben ser
más insidiosos. sin dejarnos llevar por el catastrofismo, los graves pro-
blemas sistémicos existentes nos avisan de una decadencia social y de su
repercusión en la sostenibilidad global24. «Por eso tampoco pueden reco-
nocerse verdaderos horizontes éticos de referencia. La vida pasa a ser un
abandonarse a las circunstancias condicionadas por la técnica, entendida
como el principal recurso para interpretar la existencia que domina la
vida económica y política»25.
en la industria agroquímica y en el cambio de uso del suelo es donde esta
dominación se está produciendo con mayor rapidez. Las economías de
escala en la alimentación animal atrapan cada vez más a los pequeños

22. Ibid., n. 108.


23. Ibid., n.107.
24. Ibid., n. 46.
25. Ibid., n. 109.

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532 pedro walpole, sj

agricultores en deudas financieras y les obligan a eliminar la seguridad


alimentaria en el plano local, para poder obtener los resultados exigidos.
La fijación de precios del maíz en una parte del mundo afecta a la ren-
tabilidad de la yuca en otra; dado que el transporte y el acceso a los mer-
cados están más controlados, los agricultores se convierten en mera
mano de obra en sus propias tierras. «La dependencia se agrava si se pien-
sa en la producción de granos estériles, que terminaría obligando a los
campesinos a comprarlos a las empresas productoras»26.
en general, los mecanismos del mercado justifican el mantenimiento de la
actividad o de la producción; y si algún argumento pone de manifiesto lo
absurdo de la maquinaria económico-política e intenta poner impedimen-
tos a su actividad, los sistemas políticos y financieros arguyen que los po-
bres sufrirían pérdidas aún mayores, sin el menor intento de trabajar por su
inclusión social y económica dentro del sistema existente. si bien hay ma-
yores probabilidades de abordar un problema si se define como económi-
camente rentable, esta actuación puede conllevar que se descuide la exigen-
cia de una acción más urgente y fundamental. «el paradigma tecnocrático
se ha vuelto tan dominante que es muy difícil prescindir de sus recursos, y
más difícil todavía es utilizarlos sin ser dominados por su lógica»27.
nuestra lógica debe evaluar las actividades empresariales en cuanto a sus
objetivos, efectos y riesgos, conforme los principios éticos de sostenibili-
dad medioambiental y social requieren una aplicación más amplia. «en
este marco debería situarse cualquier reflexión acerca de la intervención
humana sobre los vegetales y animales, que hoy implica mutaciones ge-
néticas generadas por la biotecnología, en orden a aprovechar las posibi-
lidades presentes en la realidad material»28. el objetivo de la tecnología
no es destruir los medios de subsistencia de los pobres; sin embargo, la
tecnología está en primera instancia al servicio del mercado, ya que el ca-
pital posee los medios de producción, y la tecnología es el mayor medio
de producción que existe actualmente.

26. Ibid., n. 134.


27. Ibid., n. 108.
28. Ibid., n. 132.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 533

el reto es transformar el paradigma presente, de manera que sirva al bien


común. a menudo, la acción corre a cargo de los contribuyentes, dado
que el dinero de los gobiernos se usa en muchos programas financiados
por las empresas. La defensa de mayor responsabilidad, mayores comu-
nicaciones, mayor investigación científica y análisis social es necesaria a
la hora de enfrentarse a los esquemas políticos y financieros actuales.

3. La creatividad humana y el uso


La tecnología debe abrir nuevas posibilidades para lograr unos métodos
de trabajo más efectivos, y no simplemente reemplazar la mano de obra
humana29. este trabajo debería incluir un espacio para los marginados;
de lo contrario, ese enorme potencial de creatividad se pierde. Cada vez
existe una mayor conciencia de que el progreso científico y tecnológico
no puede equipararse simplemente al progreso de la humanidad y de la
historia. «Para una adecuada relación con el mundo creado no hace fal-
ta debilitar la dimensión social del ser humano, y tampoco su dimensión
trascendente, su apertura al «Tú» divino»30.
incluso con una reactivación global tras la Conferencia de las Partes en Co-
penhague (CoP-15) en 2009 y la más reciente reunión en París (CoP-
21), se ha demostrado la debilidad de los acuerdos internacionales a la
hora de abordar los cambios urgentes cuya necesidad se ha reconocido a
escala global. es necesario crear una ciencia de la sostenibilidad para lo-
grar la transformación social y hacer frente a los motivos de inquietud31.
si bien debe respetarse la soberanía de cada nación, es necesario asumir
una mayor responsabilidad para «establecer caminos consensuados, a fin
de evitar catástrofes locales que terminarían afectando a todos»32. Los
problemas ya no son de índole científica, sino que más bien se trata del
bloqueo de iniciativas políticas en favor de intereses económicos que

29. Ibid., n.119.


30. Ibid.
31. P. WaLPoLe, «Features of a sustainability science»: La Civiltà Cattolica (edi-
ción inglesa, marzo de 2017, v.1, n.2).
32. Ls, n. 173.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


534 pedro walpole, sj

«llegan a prevalecer sobre el bien común y a manipular la información


para no ver afectados sus proyectos»33.
algunos argumentan que el hecho de que la centralización de recursos
por parte de los gobiernos sea tan mediocre justifica que los ricos no pa-
guen impuestos y que, a cambio, puedan hacer contribuciones a través
de la filantropía. «La filantropía tradicional se basa en responder, tratar
y gestionar las consecuencias de la vida dentro de una sociedad basada
en la economía capitalista»34. La filantropía relacionada con el cambio
social se orienta más hacia las causas y trata de ser proactiva a la hora de
enfrentarse al pensamiento convencional y de negociar un cambio. su
funcionamiento consiste en desafiar a los sistemas de políticas públicas,
a las costumbres sociales y a los prejuicios institucionales que sustentan
la injusticia social, involucrando a los marginados. al compartir el po-
der, sobre todo con los más ignorados, Joyaux señala cómo «podemos
exigir [...] responsabilidades por la justicia social a los gobiernos, las em-
presas y organizaciones sin ánimo de lucro, e incluso a la sociedad en
sí»35. en este sentido, es relevante el tantas veces citado axioma de Mar-
tin Luther King: «La filantropía es loable, pero no debe causar que el fi-
lántropo pase por alto las circunstancias de la injusticia económica que
hacen necesaria la filantropía»36.
Las diferentes vías para hacer frente a estos problemas y, en particular, la
redistribución de la riqueza requieren, además, volver a plantearse los
impuestos sobre el capital, no solo el impuesto sobre la renta y los im-
puestos de sucesiones.
el santo Padre es muy explícito en sus acusaciones y en desafiarnos a que
nos replanteemos la manera de hacer las cosas; aunque sus declaraciones

33. Ibid., n. 54.


34. T. Gary – M. KoHner. Inspired Philanthropy: Creating a Giving Plan, en
https://nonprofitquarterly.org/2012/10/12/working-for-social-justice-with-
social-change-philanthropy/
35. s. JoyaUX. https://nonprofitquarterly.org/2012/10/12/working-for-social-jus
tice-with-social-change-philanthropy/
36. http://www.synergos.org/knowledge/02/sjpoverview.pdf

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 535

son audaces, también son proféticas y aceleran el llamamiento por el


cambio. «La alianza entre la economía y la tecnología termina dejando
fuera lo que no forme parte de sus intereses inmediatos»37. esto no cons-
tituye algo nuevo para él, ya que en Latinoamérica se ha involucrado en
gran medida en los debates acerca del poder de las instituciones finan-
cieras sobre las economías locales y sobre la autodeterminación38.
el reto para el individuo y para la sociedad es muy similar a lo que el
santo Padre dice a los jesuitas: todos estamos obligados a «unir tensio-
nes», a profundizar siempre en nuestras reflexiones y a comprender nues-
tra «real incidencia en la vida de las personas», a avanzar en esta misión
poniendo en marcha procesos y a buscar siempre el consuelo que nos
sustenta en los tiempos difíciles»39. no asigna a los jesuitas unas áreas de
actuación específicas, sino que les hace un llamamiento al discernimien-
to. Les pide profundizar más aún en el sufrimiento del mundo y cen-
trarse en una vía de colaboración para afrontar los problemas desde su
raíz. «debería ser una mirada distinta, un pensamiento, una política, un
programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que confor-
men una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático»40 y gene-
rar una alternativa mejor.
el desafío para los individuos, los grupos y las comunidades consiste en
respaldarse unos a otros en sus intentos por liberarse de la trampa del
consumismo, con el fin de retomar un programa más humanizador, que
integre en la comunidad a los abandonados por el sistema dominante.
Todos necesitamos un entorno en el que se fomente la creatividad de
cada ser humano. Lo que significa la esperanza y de dónde procede no
suele ser objeto de debate. es importante integrar la importancia del es-

37. Ls, n. 54.


38. benediCTo Xvi, v Conferencia General del Consejo episcopal Latinoameri-
cano y del Caribe, documento de aparecida (29 de junio de 2007), n. 66.
39. PaPa FranCisCo, discurso ante los participantes en la 36 Congregación Ge-
neral de la Compañía de Jesús. Curia General de la Compañía de Jesús, lunes,
24 de octubre de 2016.
40. Ibid.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


536 pedro walpole, sj

píritu y el papel que desempeñan los sistemas de fe, de reconciliación y


de esperanza en las estrategias de desarrollo humano.
La «esperanza para la humanidad»41 se menciona en algunas ocasiones,
pero es necesario enfatizar la importancia de la esperanza personal y co-
munitaria, si queremos que los programas globales, como los ods, fun-
cionen realmente. se necesita esperanza para expresar el talento y liber-
tad personal para descubrir una energía interior que vaya acompañada de
oportunidades exteriores. ningún esfuerzo procedente de los estamentos
más elevados puede establecer las condiciones necesarias en los grupos
marginales si las personas no comparten la esperanza de ser capaces de
cambiar sus propias circunstancias.
naciones Unidas señala los éxitos logrados en la reducción del nivel de
pobreza de 3.200 millones a 1.200 millones. sin embargo, en seguida la
onU reconoce que no es suficiente y explica por qué resulta tan difícil
empoderar a los demás. se subraya la marginación del sistema, dadas las
complejas barreras socioeconómicas y políticas que afectan a los pueblos
indígenas, a las mujeres y a otros grupos marginados de diferentes paí-
ses42. el informe de la onU señala quiénes están excluidos y por qué: la
ubicación, el género y la etnia son las principales razones, ya que estas
personas quedan fácilmente relegadas dentro del sistema.
el informe establece la necesidad de reforzar las políticas a escala global y
nacional. Hay una agenda política nacional basada en cuatro ejes de actua-
ción: (1) llegar a los excluidos mediante la formulación de políticas univer-
sales; (2) construir un desarrollo humano resiliente; (3) poner en marcha
medidas dirigidas a los grupos con necesidades especiales; y (4) empode-
rar y dar voz a los excluidos43. esto es coherente con los ods, pero bus-
ca causar un mayor efecto exigiendo la regulación de los mercados glo-

41. onU, Informe sobre Desarrollo Humano 2016: Desarrollo humano para todos.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 1 Un Plaza, new york
2016, 40, 106.
42. onU, o. c., 94-95.
43. Ibid., 11-16.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 537

bales44, la gobernanza de las instituciones multilaterales y el fortalecimien-


to de la sociedad civil mundial. estos mismos puntos fueron reflejados an-
teriormente por el papa Francisco: «[...] se vuelve indispensable la madu-
ración de instituciones internacionales más fuertes y eficazmente
organizadas, con autoridades designadas equitativamente por acuerdo en-
tre los gobiernos nacionales, y dotadas de poder para sancionar»45.
Como siempre, bajo cualquier circunstancia, la sociedad, la comunidad,
la familia y el individuo necesitan tomar decisiones sobre lo que es me-
jor y promover el cambio, además de mantener el sistema político lo más
transparente posible. si en una cultura del «más es más» la exageración
de excesos es bienvenida, debo preguntar: ¿qué es suficiente?; ¿cuándo
tendré suficiente? Partiendo de esta premisa, debo encontrar oportuni-
dades de unirme a otros a la hora de mostrar mayor compasión hacia los
demás y de promover el cambio.

4. El bien común y lo que podemos hacer al respecto


La curva de la historia se doblega hacia la justicia46 pero solo si las per-
sonas trabajan activamente en ese sentido; no hay necesidad de una di-
rección evolutiva. La sostenibilidad está adquiriendo cada vez más la
función de principio rector para la acción. Tenemos que reflexionar so-
bre cada paso del camino, para asegurarnos de que las generaciones ve-
nideras interiorizan el hecho de que la sostenibilidad debe ser prioritaria.
esto comienza con la educación básica, que no se imparte únicamente
en el aula, sino que ha de ponerse en práctica. de esta manera, aprende-
remos y respetaremos cada vez en mayor medida qué es el bien común y
cómo la sostenibilidad de los sistemas naturales es esencial para todos.
el puente más grande es el que ha de construirse con las empresas, de tal
manera que las empresas grandes formen parte de la sociedad y no sean

44. Ibid., 17-19.


45. Ls, n. 175.
46. Th. ParKer (1810-1860). anotado en, ManKer-seaLe, Susan. The Moral Arc
of the Universe: Bending Toward Justice.

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


538 pedro walpole, sj

consideradas ajenas a la mayoría de la humanidad. Un desafío de gran


envergadura consiste en desplazar la relación entre las finanzas, el marke-
ting y las empresas desde el mero consumismo y la búsqueda de benefi-
cios inmediatos hacia un reconocimiento más amplio del bien común y
de la sostenibilidad. actualmente existen muchos vínculos corporativos,
pero es esencial cuestionarse las cosas y dialogar. La historia de la indus-
tria tabacalera en estados Unidos constituye una base para aprender mu-
chas lecciones sobre la relación entre el gobierno y la empresa, sobre
cómo la industria merecía tal protección y privilegio y cómo, con el
tiempo, perdió el control y tuvo que hacer frente a los problemas de sa-
lud que se habían generado.
¿Cómo puedo contribuir a que se produzca este cambio? ¿Cómo puedo
comprometerme con actividades basadas en la comunidad y participar
en un sentido práctico? existen comunidades de práctica y comunidades
intencionales. si trabajo a escala local desde un punto de vista institu-
cional, el efecto es mutuo. ¿Cómo puedo trabajar a escala local y esta-
blecer una relación con la superestructura?
el deseo crece en comunidad, de manera que se fomenta el desarrollo del
potencial de todas las personas.
en muchos aspectos, la cultura humana nos lleva de la vida en familia a
la vida en comunidad, pero hoy en día se está poniendo en duda tanto la
familia como la comunidad y muchos no terminan de encontrar un sen-
tido de pertenencia. al mismo tiempo, estamos llamados a establecer una
nueva vía de comunicación en el mundo que, simplemente, no esté basa-
da en la tecnología, sino que ponga de manifiesto un sentido de la com-
pasión mucho más profundo. encontrar procesos en los que podamos
trabajar desde el corazón de la humanidad se convierte en todo un reto.
debemos reflexionar constantemente sobre nuestra vida diaria y com-
prender quién está a cargo y quién controla nuestros gustos personales y
nuestras costumbres. se nos está pidiendo que volvamos a analizar las
obras de misericordia espirituales y corporales, y el tiempo que dedica-
mos a hacer comunidad de esta manera. ¿Compro otras cosas superfluas?
Podemos decidirnos por redistribuir de forma individual a las personas
que lo necesitan; es mejor dar a las comunidades y personas que uno co-

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nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 539

noce que simplemente a una organización que no guarda otra relación


más que efectuar la transacción.
Trabajar con los jóvenes y crear todo tipo de oportunidades de prácticas
educativas y servicios en actividades ecológicas con las comunidades.
el santo Padre nos desafía a que reevaluemos nuestro sentido de un
mundo mejor y a que vivamos activamente hacia la creación de un mun-
do más integrado de atención y compasión. «Un desarrollo tecnológico
y económico que no deja un mundo mejor y una calidad de vida inte-
gralmente superior no puede considerarse progreso»47.
si no se ejerce control alguno sobre él, el sistema dominante genera «una
inversión tecnológica excesiva para el consumo y poca para resolver pro-
blemas pendientes de la humanidad. Podría generar formas inteligentes
y rentables de reutilización, refuncionalización y reciclado; podría mejo-
rar la eficiencia energética de las ciudades»48. bajo el control adecuado
por parte de la sociedad, «es necesario que las sociedades tecnológica-
mente avanzadas estén dispuestas a favorecer comportamientos caracte-
rizados por la sobriedad, disminuyendo el propio consumo de energía y
mejorando las condiciones de su uso»49.
La contradicción que ahora tenemos que resolver es que debemos domi-
nar la tecnología no solo en lo que afecta a nuestra creatividad, sino a
nuestra vida diaria. en este contexto es donde no hemos reflexionado o
no hemos tomado decisiones conscientemente respecto a la tecnología, o
donde no estamos sometidos a mucha presión en nuestro intento de cu-
brir las necesidades básicas, de forma que aceptamos lo que se encuentre
disponible. Muchas personas se han acostumbrado a elegir en función de
la comodidad y la conveniencia, porque la mayoría de las elecciones que
hacemos en nuestro estilo de vida no se ha considerado que perjudiquen
en exceso el bien común y la sostenibilidad de los sistemas naturales.

47. Ls, n. 194.


48. Ibid., n. 192.
49. benediCTo Xvi. «Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2010», 9: AAS
102 (2010), 46.

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540 pedro walpole, sj

este cambio en nuestras elecciones ahora es suficiente para cuestionar y


reforzar nuestra integridad como personas de buena voluntad. si somos
capaces de comenzar con este compromiso y reforzar la conciencia co-
lectiva, incluso nuestras decisiones personales pueden afectar a los de-
más. Mucha gente sufre de problemas de salud debido a unos estilos de
vida actuales que, hace una o dos generaciones, eran muy poco habitua-
les, lo que demuestra que muchos aspectos de los estilos de vida actuales
no son saludables para nuestros cuerpos ni para nuestros esquemas men-
tales. Las decisiones que tomo sobre mi salud pasarán a formar parte de
un compromiso de cambio social más amplio y no serán una mera elec-
ción egocéntrica. Una tercera cuestión que nos impulsa a actuar es la cre-
ciente necesidad de sensibilización hacia el bien común, hacia el vecino
al que no vemos pero que a veces influye en el otro lado del mundo, y el
resurgir de la sociedad civil para luchar contra la desigualdad.
el primer desafío es la conversión personal, luego el compromiso de con-
trolar las tensiones que esto ocasiona y reflexionar con mayor profundi-
dad, con el fin de configurar nuevos procesos en los que más personas
puedan participar con esperanza. este crecimiento necesita encontrar
una nueva expresión en el mundo de hoy y requiere que nos reconcilie-
mos con la tierra y con el mar, así como una visión de la justicia que nos
permita vivir un sentido más profundo de compasión y de perdón. Con-
forme van creciendo estas sensibilidades de elección en cuanto al estilo
de vida y a la salud, la sociedad civil y el bien común, nos enfrentamos
al reto de intervenir para que la capacidad y la oportunidad encajen en
el sistema financiero, en el diseño de la economía y el sistema político,
especialmente en lo que atañe a la tributación de impuestos, hacia una
distribución más justa de la riqueza y de los costes medioambientales de
la sostenibilidad en el entorno natural.
La contradicción radica en que la mayoría de las personas no tienen elec-
ción y deben buscar la colaboración sincera. Los objetivos de desarro-
llo sostenible en tanto que proceso son una ayuda, pero lo esencial es la
participación y la esperanza de los pobres, para que se sientan respalda-
dos en el proceso de encontrar su propio camino. este es el desafío cons-
tante para la humanidad, el permanecer fieles a nuestra condición de se-
res creativos y mortales, a nuestra necesidad de aprender justicia y de

Sal Terrae | 105 (2017) 523-541


nuestra visión de la tecnología: «atrevernos a reconocer...» 541

practicar la compasión, de encajar los dones y las aptitudes compartidas


con la humanidad dentro de nuestra singularidad y del llamamiento co-
mún. y convertir «en sufrimiento personal lo que le pasa al mundo, y así
reconocer cuál es la contribución que cada uno puede aportar»50.
el Padrenuestro es una expresión de gratitud, justicia, seguridad alimen-
taria, solidaridad, perdón y salvación, al tiempo que se comparte una vi-
sión de vivir aquel reino ahora. en aquel momento suponía una contra-
cultura con respecto al imperio romano, donde la paz se establecía a
través de la subyugación y la crucifixión; ahora se sitúa contra la tecno-
cracia corporativa, que se mantiene a sí misma a través del consumo y de
las tensiones que genera la pérdida, mientras permanece impasible ante
el sufrimiento del mundo. el llamamiento no tiene como objetivo aca-
bar con el sistema, sino que se trata de comunicar y colaborar para en-
contrar vías de subsistencia, así como, simplemente, de preocuparnos
por los demás, expandiendo la compasión humana hasta el punto de
preocuparnos por una creación que sufre y atreviéndonos a afrontar el
reto de marcar la diferencia.

50. Ls, n. 19.

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JULio L. MarTínez, sJ
La cultura del encuentro
Desafío e interpelación
para Europa

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Hoy hay procesos en el mundo que apuntan claramente hacia la ruptura
y la fragmentación como tendencias reactivas a la globalización y la digi-
talización. en ese contexto ha emergido el liderazgo evangélico del papa
Francisco poniendo la fuerza en la cultura del encuentro, con su séquito de
diálogo, discernimiento, integración, reconciliación y colaboración leal
entre todos los que buscan el bien común. es un liderazgo que aparece
como alternativo al de aquellos a quienes les entusiasman los muros físi-
cos y mentales y que en Europa (aunque no solo) se convierte en síntoma
de la falta de salud moral y espiritual de sociedades desnortadas.

Apartado de Correos, 77 - 39080 Santander (ESPAÑA)


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543

TECNOLOGÍA Y DESIGUALDAD
Félix A. Revilla Grande*

Fecha de recepción: abril de 2017


Fecha de aceptación y versión final: mayo de 2017

Resumen
La tecnología es una herramienta que hace impensable a la Humanidad del si-
glo XXI por sus enormes aportaciones a la vida de las personas en todos los cam-
pos: comunicación, transporte, alimentación, medicina, etc. Pero también se ha
convertido en una herramienta de poder que se utiliza por los poderes económi-
cos y financieros para desarrollar un modelo de dominio, crecimiento ilimitado
y marginación que parece llevar a la Tierra en su conjunto al agotamiento y al
colapso. Es preciso hacerle frente desde una reflexión cristiana sobre el uso de la
tecnología y el modelo de sociedad que queremos construir.
PaLabras CLave: tecnocracia, tecnología, cosmovisión, consumo,
sostenibilidad.

Technology and inequality

Abstract
Technology is a tool beyond belief for 21st century humanity in light of its vast con-
tribution to life in countless fields: communication, transport, food, medicine, and
so forth. However, it has also become an instrument of power that is abused by eco-
nomic and financial authorities to develop a model of control, boundless growth

* director de la escuela Universitaria de ingeniería agrícola inea.


<felix.revilla@gmail.com>.

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544 félix a. revilla grande

and marginalization that seems to be leading the Earth in its entirety to depletion
and disintegration. It is important to confront the issue through a Christian re-
flection on the use of technology and the societal ideal we long for.
Key Words: technocracy, technology, world vision, consumption,
sustainability.
–––––––––––––––

Introducción

al imaginar el mundo del futuro vemos grandes avances en los campos


de la tecnología, la medicina, etc. Pero si nos imaginamos a los países
pobres o sectores marginales de las sociedades ricas, probablemente los
veamos igual de pobres que en la actualidad. el mundo es desigual e in-
justo no solo en las diferencias en el uso de los recursos materiales y tec-
nológicos, sino también en el poder político, económico y militar que
sustenta el sistema.
¿Tienen algo que ver la tecnología y la desigualdad? ¿es la tecnología un
arma que ayuda a luchar contra la desigualdad o, más bien, la provoca y
potencia?
La encíclica Laudato Si’1 (Ls) ha supuesto una denuncia insólita, por su
contundencia y claridad, de las estrechas relaciones que hay entre tecnolo-
gía y desigualdad. el papa ha hecho afirmaciones que muchos querrían de-
sactivar, desde fuera y desde dentro de la iglesia. Unos piensan que ha
adoptado una postura demasiado radical, o que no ha estado muy bien
aconsejado, que en algunos aspectos ha tomado posturas que no debía,
que se le ha ido un poco la mano... Lo que Francisco defiende y denuncia
no es algo que se haya inventado él; es patrimonio de una corriente de pen-
samiento y de vida que lleva haciendo estas mismas denuncias desde hace
muchos años; formada por onGs, comunidades cristianas de base, movi-

1. Carta Encíclica Laudato Si’, del papa Francisco, sobre el cuidado de la casa co-
mún. Mensajero, bilbao 2015. a partir de ahora citaremos como Ls, seguido
del número del que tomemos cita o información.

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tecnología y desigualdad 545

mientos pacifistas y ecologistas, obispos, comunidades indígenas, movi-


mientos agrícolas, y, en general, mucha gente de bien que trata de vivir de
otra manera frente al desafío que supone el paradigma tecnocrático.

Un mundo cautivo

La Laudato Si’ (Ls) describe los graves problemas socio-ambientales de


nuestro tiempo. Francisco indica que la crisis socioambiental tiene una
raíz humana. La provocamos nosotros porque nos hemos embarcado en
un modelo de desarrollo humano y social que se asienta en la explota-
ción de los recursos naturales por encima de las posibilidades de reposi-
ción y en la explotación de unos seres humanos sobre otros, de modo
que el bienestar de unos se asienta sobre la pobreza y marginación de los
otros (famoso Principio de Pareto). nada nuevo.
¿Qué tiene que ver esto con la tecnología? en este modelo de desarrollo, la
tecnología (que se basa sobre todo en el extractivismo) actúa como un ins-
trumento que retienen los poderes económicos y financieros para la do-
minación. es un instrumento de explotación. no es que la tecnología en
sí sea mala; en absoluto (Ls 102-105). «el problema fundamental... es el
modo en que la humanidad ha asumido la tecnología y su desarrollo jun-
to con un paradigma homogéneo y unidimensional... Lo que se trata es de
extraer todo lo posible de las cosas por la imposición de la mano humana»
(Ls 106). a esto lo llama Francisco «la globalización del paradigma tec-
nocrático».2 «este modelo maneja la idea de un crecimiento infinito e ili-
mitado que tanto ha entusiasmado a economistas, financistas y tecnólogos.
supone la mentira de la disponibilidad infinita de los bienes del planeta,
que lleva a estrujarlo hasta el límite y más allá del límite» (Ls 106)

2. L. boFF, La Sostenibilidad. Qué es y qué no es, sal Terrae, santander 2013. en


la página 91 dice «Por “paradigma” entendemos el conjunto articulado de vi-
siones de la realidad, de valores, de tradiciones, de hábitos ya consagrados, de
ideas, de sueños, de producción y consumo, de saberes, de ciencias, de expre-
siones culturales y estéticas y de caminos ético-espirituales. [...] una visión ge-
neral del Universo, de la Tierra, de la vida y del ser humano...».

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546 félix a. revilla grande

Leonardo boff llama a la época actual el antropoceno3 y lo describe así:


«en el siglo XiX, los europeos occidentales se lanzaron ferozmente a la
conquista y dominación de la naturaleza y del planeta entero con los ins-
trumentos suministrados por la tecnociencia. en gran parte, este propósi-
to tuvo éxito y se hizo global, pero cobrando elevadísimos costes tanto a la
sociedad como a la naturaleza (la globalización de la injusticia). esta vo-
luntad de dominio ha ocasionado la injusticia social, un gran abismo en-
tre ricos y pobres. [...] esta injusticia social y ecológica no lleva a las bie-
naventuranzas, sino a un abismo sin posibilidad de vuelta atrás»4.
La gran aceleración tuvo lugar en el siglo XX. He aquí algunos datos: La
población mundial se multiplicó por cuatro entre 1900 y 2000; pero,
medida en dólares de 1990, la economía mundial se multiplicó por 14
en ese mismo período, y el uso de la energía se multiplicó por 16. La
energía utilizada en el siglo XX ha sido diez veces mayor que la usada en
los últimos 1.000 años, multiplicando también emisiones y contamina-
ción. Todo ello lleva a una enorme producción de desechos (Ls 22); solo
en ee.UU. hay más de 500 millones de teléfonos móviles desechados.
Toda la industria extractiva es muy contaminante. a eso sumamos la ma-
siva producción de vehículos (por cada dos seres humanos que nacen se
construye un automóvil). Hay una expansión enorme de la ganadería va-
cuna (hoy todas las vacas juntas pesan más kilos que todos los humanos),
cuarta causa de calentamiento global del planeta. La lógica dominante
ha sido la de una voracidad insaciable, la de acumulación, concentración

3. La noción del antropoceno, acuñada en los años 70 por el biólogo eugene sto-
emer y por el premio nobel de Química Paul Crutzen, ha ido ganando ente-
ros entre la comunidad científica en la última década. el salto cualitativo se
produjo en el último Congreso internacional de Geología de suráfrica, donde
el grupo encabezado por Jan zalasiewicz (y al que pertenece el geólogo de la
Universidad del País vasco alejandro Cearreta) presentó su conclusión unáni-
me a favor de rebautizar la época en la que ya estamos, tomando el relevo del
Holoceno que arrancó hace unos 11.700 años. http://www.elmundo.es/cien
cia/2016/12/11/584c28b3468aeb297e8b4649.html
4. L. boFF, La Tierra está en nuestras manos. Una nueva visión del planeta y de la
humanidad, sal Terrae, santander 2016, pp. 13ss.

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tecnología y desigualdad 547

y centralización del capital. Un mercado dominado por el capital que


echa mano de un gran poder de transformación, acrecentado por la in-
novación científica y tecnológica5.
no han faltado voces que han alertado sobre estos hechos, como el in-
forme «Los límites del crecimiento», presentado por el club de roma en
1973, pero con poco éxito.
en conclusión: en estos últimos siglos la ciencia y la técnica han estado
en parte al servicio de un modelo de desarrollo de dominio y explotación
que está teniendo consecuencias catastróficas para la humanidad y para
la Madre Tierra.
el paradigma tecnocrático indica que vivimos en una cosmovisión de con-
quista, dominación y explotación del mundo al servicio de un crecimien-
to ilimitado de una parte pequeña de la Humanidad. Pero incluso la mi-
noría que consume lo hace para enriquecer a las elites dominantes y en la
medida en que ellas lo quieran. Unas 257 personas-tiburones de este pla-
neta acumulan más riqueza que 2.800 millones de personas, equivalente
casi al 45% de la Humanidad; actualmente, el 1% de los estadounidenses
gana lo correspondiente al 99% de la población. Hoy, más que hablar de
países ricos y pobres, hay que hablar de grupos opulentos que se han enri-
quecido especulando, además de devastar la naturaleza6.
somos la Clase Consumidora Global: Unos 1.700 millones de personas
que no queremos darnos cuenta de que casi todo lo que necesitamos para
satisfacer nuestras necesidades proviene de materias primas y mano de
obra barata; recursos extraídos de territorios ajenos a esta misma clase.
no nos preguntamos por el precio social y ambiental de esta enajena-
ción, ni tampoco nos preocupamos por lo vulnerable y dependiente que
es esta forma de vida7.

5. v. ToLedo, «¿otro mundo es realmente posible? reflexiones ante la crisis», en


aa.vv. No dejes el futuro en sus manos, entrepueblos, valladolid 20142, pp. 45-56
6. L. boFF, La sostenibilidad, o.c., p. 21.
7. a. GUiLLaMón, «introducción. el futuro en nuestras manos. solidaridad e in-
ternacionalismo ante la crisis global» en aa.vv., No dejes el futuro en sus manos.
Cooperación solidaria ante la crisis del capitalismo global, pp. 7-26.

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548 félix a. revilla grande

Tecnología: un negocio lucrativo

La tecnología no solo no dinamiza la economía en bien de todos, sino


que, en un futuro próximo (la industria 4.0), amenaza con echar a mu-
cha gente del mercado de trabajo. en un tiempo han tratado de con-
vencernos de que las tecnologías irían poniendo remedio a la escasez de
recursos naturales. esto no es tan fácil. a principios del siglo XXi, el op-
timismo basado en los avances tecnológicos nos parece exagerado, pues
las contradicciones de este mundo saltan a la vista, y hay síntomas de co-
lapso: el 75% de los recursos pesqueros están en peligro de exterminio,
según la Fao; la sustitución de los recursos energéticos es lenta, y vemos
que llegamos tarde; un 80% de la energía que consumimos depende del
petróleo; hay minerales que dan síntomas de agotamiento y que no se re-
ciclan como se debiera.
a 40 años del informe del club de roma, tenemos cierta sensación de alar-
ma y extravío; hemos confiado en la tecnología para cuadrar un círculo di-
fícil de cuadrar. Cada vez más gente piensa que la verdadera tecnología
será la que sea capaz de darnos sostenibilidad a todos los habitantes del pla-
neta; pero el problema de la sostenibilidad no es tecnológico; lo que fa-
lla no es la tecnología, sino que esta se encuentra cautiva de la política y
de la economía. Las tecnologías no priman el crecimiento de todos, por-
que que la «maximización de los beneficios es la estrategia asesina de las
jerarquías de las multinacionales»8.
en expresión de ziegler, la situación actual responde a intereses de los
«nuevos amos del mundo», que hacen participar de estos intereses a esa
Clase Consumidora Global. agricultores que defienden los transgénicos
porque «tenemos que dar de comer al mundo...». Pero es Monsanto la
multinacional que quiere introducir los transgénicos, porque así venderá
sus semillas y, además, los herbicidas que toleran sus semillas transgéni-
cas, controlando el mercado mundial de la producción agrícola (Ls 134).

8. J. zieGLer, Los nuevos amos del mundo y aquellos que se les resisten, destino,
barcelona 2003

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tecnología y desigualdad 549

son diez multinacionales las que controlan más del 50% de la produc-
ción de alimentos en el mundo con prácticas muy poco justas en lo re-
lativo al uso del agua, el trato a las mujeres, el trabajo infantil, el acapa-
ramiento de tierras, etc., entre las cuales está nestlé, que aboga por la
privatización del agua como un bien económico más9. en el mundo
agroalimentario las contradicciones de este sistema de vida son patentes,
pero lo mismo puede decirse de la explotación extractiva de los recursos
minerales y otras actividades económicas10.
La globalización muestra aún más este paradigma lucrativo: alimentos,
ropa y todo tipo de bienes viajan miles de kilómetros para satisfacer la vo-
racidad comercial, ocasionando un enorme impacto ambiental y social.
el fracking es un ejemplo de cómo la tecnología está al servicio de los
amos del petróleo y la energía, en vez de estarlo al de la búsqueda de mo-
dos de consumir menos energía y resolver el problema de los que no ac-
ceden a la misma.
somos capaces de enviar lechugas iceberg desde el reino Unido a los
ee.UU. consumiendo 127 calorías de energía (combustible) por cada
caloría de lechuga exportada. esto indica de modo alarmante que lo que
prima es el negocio, no la racionalidad11.
el algodón, en su mayoría transgénico (Monsanto), arruina y provoca el
suicidio de campesinos arruinados en la india, mientras nosotros com-
pramos camisetas de algodón a menos de 3 euros ya manufacturadas por
las grandes empresas españolas (de las que nos sentimos tan orgullosos)
o extranjeras. Cada vez que celebramos algo, «hagamos una camiseta»...

9. algunos de estos ejemplos y otros muchos pueden verse en la película «nos-


otros alimentamos el mundo», disponible en internet. La campaña «Crece» de
oxfam (también en internet). en el caso de Monsanto, recomendamos la pe-
lícula «el Mundo según Monsanto»..
10. G. dUCH – F. FernÁndez, La agroindustria bajo sospecha, Cristianismo y Jus-
ticia, barcelona, Cuaderno 171.
11. n. CHUrCH, «energía, transporte y sistema alimentario: cuando la agricultura
basada en hidrocarburos es insostenible», en aa.vv., No dejes el futuro en sus
manos, o.c. pp. 117-138.

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550 félix a. revilla grande

el gobierno de estados Unidos está en estos momentos pensando en de-


rogar las leyes que impiden comerciar con diamantes de sangre en el
Congo y apearse de los compromisos climáticos contraídos con anterio-
ridad a la era Trump. Para favorecer a las grandes empresas americanas.
La industria agroalimentaria no se preocupa de producir alimentos, sino
de ganar dinero. el mundo es un negocio lucrativo para unos pocos.
incluso cuando nuestra economía entra en «crisis», los grupos de poder
se sitúan para seguir con su lógica del lucro12.
debido a esta lógica del lucro explotador, Francisco opta por una soste-
nibilidad fuerte, por una economía ecológica, frente a otras opciones
como la sostenibilidad débil (economía ambiental). La sostenibilidad dé-
bil postula la sustituibilidad perfecta entre capital natural y capital ma-
nufacturado. y que esta satisfacción para las generaciones futuras se lo-
grará gracias al desarrollo científico y técnico13. Para el profesor Francesc
La roca esta sustitución de procesos naturales por alternativas tecnoló-
gicas pertenece a la literatura de terror. se argumenta también la falta de
acuerdo de la comunidad científica con algunos de los argumentos de
Francisco, pero el término «comunidad científica» es equívoco y no
exento de sospechas, pues no es baladí que la mayor parte de los investi-
gadores y científicos vivan y trabajen en el mundo rico y sean financia-
dos precisamente por aquellos que causan y alimentan la desigualdad y
la injusticia. Pensemos en la industria farmacéutica, automovilística, ge-
nética, militar, aeroespacial14. ¿Puede una sostenibilidad débil solucionar
los problemas de la desigualdad?

12. Campaña «no te comas el Mundo» (entrepueblos, odG, vsF, Xarxa Consum
soldiari: Cocinando el planeta. Hechos, cifras y propuestas sobre cambio climático
y sistema alimentario global. ahí se exponen casos en este sentido con el bio-
char, la bioingeniería, el fracking... http://www.entrepueblos.org/index.php/ pu
blicaciones/2038-cocinando-el-planeta
13. idea recogida de Pearce & Wardorf por FranCesC La roCa, Valores producti-
vos y nuevos enfoques de gestión económica (apuntes no publicados del Máster
propio en Gestión sostenible del agua), Universidad de zaragoza, 2017.
14. el poder depredador de las oligarquías financieras queda bien expuesto en la

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tecnología y desigualdad 551

«La causa primera de la crisis global es el error de otorgar al dinero el po-


der omnímodo de intermediación en todas las esferas de la vida, así
como entre la humanidad y la naturaleza15.
¿Cómo pasar, de un sistema interesado exclusivamente en el modo de ga-
nar más al producir, a otro que trate de producir viviendo en armonía
con la naturaleza, con los seres vivos, con los seres humanos y con lo di-
vino? La tecnología debería centrarse en reparar y recuperar la sostenibilidad
dañada, en buscar un nuevo modo de situar a la humanidad en el mundo
actual y futuro16.

El marco de un nuevo paradigma

La Ls, hablando del paradigma tecnocrático, advierte que no parece po-


sible usar la tecnología como una simple herramienta o instrumento,
porque este paradigma es dominante, y es difícil utilizar sus recursos sin
ser dominados por su lógica (Ls 107-108). Hay que salirse, pues, de su ló-
gica. y nos dice: «es posible ampliar la mirada, y la libertad humana es
capaz de limitar la técnica, orientarla y ponerla al servicio de otro tipo de
progreso más sano, más humano, más social, más íntegro» (Ls 112).
Para boff, el discurso de la sostenibilidad, propio del modelo estándar de
desarrollo, resulta vacío y retórico, pues casi todo lo que se intenta hacer
por reducir emisiones, emplear energías alternativas, etc. se hace con tal
de que no se vea disminuido el beneficio económico ni salgan perjudica-
das las innovaciones tecnológicas; y asimismo critica otros modelos de
sostenibilidad, como el capitalismo natural (sostenibilidad débil), econo-
mía verde (sostenibilidad ilusoria) a la que ve solo aceptable en la medida

obra de ziegler ya citada. en esta obra, en las páginas 91-92 se recoge un ar-
tículo de opinión que salió en un periódico norteamericano, en el que Mitchel
Kerzman dice: «en el fondo, todas las empresas de alta tecnología, todas las
empresas que han llegado a lo más alto, están dirigidas por asesinos sanguina-
rios... Para llegar a este nivel es preciso ser un perfecto tiburón».
15. a. GUiLLaMón, o.c., p. 17.
16. L. boFF, La sostenibilidad, o.c., pp. 132 y 149.

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552 félix a. revilla grande

en que se produzca un cambio de paradigma y abandonemos el del creci-


miento ilimitado por otro en que la centralidad corresponda a la sostenibili-
dad del planeta, del sistema vida, de la humanidad. Hay que abandonar el
mantenimiento del consumo de los más ricos. Hay que implementar una
visión ecológico-social, ir a una prosperidad sin crecimiento, creciendo
en calidad de vida, educación, bienes intangibles, para que los pobres
puedan tener una prosperidad con crecimiento.
en la construcción de ese nuevo paradigma hay muchas personas y mo-
vimientos en la Tierra; y se nos invita a unirnos a los cristianos que bus-
camos un mundo sostenible y justo. invitados a «mudarnos de vivienda»
a la búsqueda de un nuevo paradigma civilizador, porque nuestra casa
está en llamas. Hay conceptos que son ya líneas de acción hacia un nue-
vo modelo de civilización que conviene al menos señalar.

Hacia la «vida buena» para todos


Caminar hacia un paradigma nuevo que se base en la vida buena, en la
ayuda, en la solidaridad, en la armonía con la naturaleza, no es fácil.
el mayor y más importante experimento de la historia de la Tierra es el
que llevamos todos a cabo en este momento con la propia Tierra». no son
las investigaciones del Cern o la posibilidad de llegar a Marte, por mu-
cho que los científicos se empeñen en ello.

Una nueva gobernanza


si alguien del siglo XiX nos visitase, se asombraría de los cambios del
mundo actual, pero probablemente le sonaría familiar nuestra forma de
gobierno. se necesita también un cambio político, porque el mundo es
completamente distinto al de hace unos años, buscando nuevas formas de
gobernanza y de democratización global frente a la tiranía planetaria del
capital financiero (vamos en una nave sin piloto)17. incluso sigue habien-
do algunas mentalidades imperiales, como las había hace dos mil años, que

17. Jean zieGLer, Los nuevos amos del mundo, dedica la cuarta parte de este buen
libro a la búsqueda de soluciones, titulándolo «democratizar el mundo».

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tecnología y desigualdad 553

se creen con derecho a intervenir en cualquier parte del mundo cuando las
cosas no discurren por sus intereses fundamentalmente económicos.

Piensa global, actúa local


«La liberación del paradigma tecnocrático se produce en algunas ocasio-
nes; por ejemplo, cuando comunidades de pequeños productores optan
por sistemas de producción menos contaminantes, sosteniendo un mode-
lo de vida de gozo y de convivencia no consumista. o cuando la técnica
se orienta a resolver los problemas concretos de los demás, con la pasión
de ayudar a otros a vivir con más dignidad y menos sufrimiento. La au-
téntica humanidad parece habitar en medio de la civilización tecnológica»
(Ls 112). boff nos habla del proyecto Cultivando agua boa, de la hidroe-
léctrica itaipu binacional, y nos cuenta cómo se gestionan en este para-
digma de la solidaridad. ziegler nos habla del movimiento de los trabaja-
dores rurales sin tierra del brasil (MsT)18. Los ejemplos son interminables.
Por ejemplo: desde hace más de diez años, desde el instituto Lubeck, el
dr. Pedroso, el dr. Pinho y Thiago bramante luchan por democratizar y
difundir la cirugía mínimamente invasiva. Creado en 2004, idearon un
método original de enseñanza basado en la estandarización de la cirugía la-
paroscópica, que culmina con la edición de los videoatlas para cada técni-
ca quirúrgica. desarrollaron en 2015 el sistema lap-box, que posibilita un
entrenamiento a bajo coste y portátil utilizando cualquier tablet. También
el EndoStreamer, un pionero dispositivo para enseñanza a distancia que po-
sibilita a los alumnos un apoyo virtual en tiempo real durante la realiza-
ción de sus primeros procedimientos. La efectividad del entrenamiento,
aliado con las nuevas tecnologías enfocadas a la enseñanza, ha facilitado el
acceso de miles de pacientes a técnicas de cirugía laparoscópica avanzada.
o unas 200 familias indígenas tzeltales de Chiapas, que se juntan en un
sistema cooperativo para producir y comercializar café orgánico, fuera
de las redes de los intermediarios de tostar, manufacturar y exportar su
producto.

18. J. zieGLer, o. c., p. 320.

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554 félix a. revilla grande

El cambio está ya operando en miles de proyectos concretos. Hay campa-


ñas sobre desinversión fósil, tecnología libre de conflicto (¿alguna lo está?)
y otras muchas cuestiones que alumbran esperanza.

El amor se ha de poner más en las obras que en las palabras


Tal vez, antes de ver cuál puede ser nuestra aportación conviene conocer
en qué medida estamos siendo colaboradores de este paradigma tecno-
crático y cómo podemos salirnos de él.
en lo institucional, deberíamos ver cómo nos situamos ante el cambio
de paradigma. Hay una conferencia de antoni Joan Melé, de Tríodos
bank, titulada: «dinero y conciencia ¿a quién sirve mi dinero?»19 Podemos
preguntarnos: ¿dónde está el dinero de la iglesia, o de las órdenes religio-
sas, o de nuestras instituciones, universidades, colegios, onGs, hospitales,
etc.?; ¿a quién sirve?; ¿en qué está invertido?; ¿está al servicio de un cam-
bio de paradigma o está alimentando este sistema que, por otro lado, de-
nunciamos como injusto?; ¿cuál es la apuesta de enseñanza en nuestros
centros?; ¿qué investigamos en nuestras universidades y por qué?; ¿investi-
gamos buscando una mejora para la vida de todos, sobre todo de los más
pobres, tratando de tener una investigación libre al servicio de la sociedad,
no presionada por los poderes económicos y políticos?20
¿Quiénes son nuestros amigos y bienhechores? ¿nos gusta que se acer-
quen las multinacionales a nuestras Universidades y onGs a proponer-
nos financiación, a apoyarnos proyectos? ¿nos agrada cuando se colocan
nuestros alumnos en los staff de estas mismas multinacionales? ¿nos lle-
na de orgullo tener entre nuestros alumnos o clientes a los poderosos de
este mundo? ¿a quién nos gusta ver por nuestras iglesias? ¿a qué mun-
do servimos y queremos servir?
¿Qué noticias nos dan satisfacción interior?... Hagámonos conscientes
de donde estamos situados realmente...

19. a. MeLé, Dinero y conciencia. ¿a quién sirve mi dinero?, en https://www.youtube.


com/watch?v=UK3hC1xxHQM Mayo 2010.
20. i. CaMaCHo, Identidad y Misión de una institución universitaria jesuita, Uni-
Jes, Universidades jesuitas, Marzo 2016.

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tecnología y desigualdad 555

Consumo responsable
«necesitamos consumir menos, mucho menos: menos comida, menos
coches, menos coches eléctricos, menos energía, menos bienes domésti-
cos, menos camisetas de algodón, menos ordenadores portátiles, menos
teléfonos móviles actualizados... mucho menos21. necesitaríamos renun-
ciar a más del 70% de nuestro nivel de vida para empezar a igualar un
poco la situación. a esto no estamos dispuestos. a veces, nos conforma-
mos con pedir un 0,7% del Pib para Cooperación. y creemos que el es-
tado del bienestar es una conquista social y, por tanto, irrenunciable y no
parte de este sistema de explotación.22
Consumir es un acto moral, dice el papa Francisco. en todas las decisio-
nes de nuestra vida, las mayores y las menores, casi siempre hay una alter-
nativa más sostenible o más justa. nuestro consumo configura el mundo
que estamos haciendo.23 ya hemos sido alertados por la Ls de una especie
de ecologismo burgués. es obligación nuestra formarnos e informarnos
para no caer en las trampas que el mismo paradigma tecnocrático nos tien-
de para tranquilizar nuestras conciencias ecológicas con fórmulas baratas.
nuestro modo de consumir puede cambiar en nuestro trabajo, nuestra ins-
titución, nuestros viajes, nuestros vestidos, nuestras comidas, nuestra vi-
vienda, nuestra tecnología, nuestra relación con la Tierra, nuestra cercanía
a los pobres, nuestras relaciones personales, sociales y políticas... y nos da-
remos cuenta de la cantidad enorme de cosas que podemos ir cambiando
a nuestro alrededor e ir avanzando en la aventura de crear un nuevo para-
digma donde la Humanidad entera vaya teniendo más cabida.
Lógicamente, hay un paralelismo entre la Pascua y el esquema de la Ls.
Jesús, portador de la cosmovisión de dios, es enfrentado por el paradig-
ma dominante (el templo) y echado fuera de manera brutal y asesina. su
resurrección y la posterior vida de las comunidades es una vía de espe-
ranza para el mundo que, después de 2.000 años, sigue viva y da senti-
do a la vida de muchos.

21. s. eMMoTT, Diez mil millones, anagrama, Madrid 2014.


22. P. PrieTo, «Un mensaje a los indignados occidentales», en aavv., No dejes el
futuro en sus manos, o. c., pp. 101ss.
23. J. edWards, Tu modo de consumir afecta al mundo, en https://www.youtube.
com/watch?v=HH9eQsadvw4

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Cualquier interacción que requiera más de una persona no puede ser
completada sin la comunicación. sin comunicación no hay progreso. Hay
comunicación cuando una persona influye sobre otra o sobre su compor-
tamiento. nadie va a aceptar nada nuevo si no quiere. olvidarán lo que
has dicho. recordarán siempre cómo les has hecho sentir. Las palabras
cambian nuestras emociones, lo sepamos o no: lenguaje resiliente y voca-
bulario transformacional. nuestra propia identidad es un relato que ela-
boramos a partir de relatos. el aprendizaje es cuánta verdad captas de tu
propia realidad, de tu propio relato.

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557

LA FAMILIA

ESTERILIDAD Y REPRODUCCIÓN ASISTIDA


M. Carmen Massé García*

Fecha de recepción: marzo de 2017


Fecha de aceptación y versión final: mayo de 2017

Resumen
En todos los tiempos ha habido parejas estériles que han intentado vencer este
mal con todo tipo de métodos a su alcance. Solo a partir del siglo XX, la ciencia
reproductiva ha podido ofrecer unas técnicas eficaces capaces de devolver la es-
peranza a tantos matrimonios que, desde el comienzo de su proyecto de vida
compartido, veían cómo su vocación de fundar una comunidad de vida se frus-
traba. Pero no todo lo técnicamente posible es éticamente legítimo, por lo que el
discernimiento ético a la luz de la Palabra resulta ser cada vez más necesario en
esta sociedad consumista y reproductiva.
PaLabras CLave: infertilidad, reproducción asistida, procreación, moral sexual.

Infertility and assisted reproduction

Abstract
There have been infertile couples throughout history who have tried to overcome
this evil using any method available. It was only until the start of the 20th cen-

* Profesora de la Universidad Pontificia Comillas. <mcmasse@comillas.edu>.

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558 m. carmen massé garcía

tury when reproductive science could offer effective techniques capable of


restoring hope to so many marriages that, from the moment they embarked on
their shared life project, saw how their vocation of creating a community of
life was being thwarted. However, not all that is technically possible is ethi-
cally legitimate, hence why the ethical judgment in the light of the Word of
God is increasingly vital in this consumerist and reproductive society.
Key Words: infertility, assisted reproduction, procreation, sexual moral.

–––––––––––––––

Introducción

La vocación más profunda de una pareja cristiana, que decide unir sus
vidas para siempre, es fundar una comunidad de vida y amor (Cf. Gau-
dium et spes, 50). son muchas las amenazas que a lo largo de sus com-
partidas biografías ponen en peligro el amor. La iglesia siempre ha pues-
to de manifiesto una especial sensibilidad para sostener y animar a los
matrimonios que viven estas dificultades; sin embargo, la comunidad de
vida a que están llamados puede verse amenazada desde muy pronto,
cuando la pareja descubre que, sin saber por qué, los hijos no llegan.
La medicina reproductiva no ha escatimado esfuerzos en buscar métodos
para vencer la esterilidad conyugal, esfuerzos que se han visto recom-
pensados en el pasado siglo XX con el desarrollo de las técnicas de re-
producción médicamente asistida (TrMa), responsables hoy del naci-
miento del 2-4% de los niños de los países desarrollados. sin embargo,
los matrimonios cristianos ven acrecentado su sufrimiento al ver cómo
su esterilidad podría tener solución, pero los métodos para ello no son
éticamente legítimos.
intentaremos en las siguientes páginas ofrecer una visión panorámica de
esta cuestión, dando razón conceptual, histórica y teológica de la esteri-
lidad humana y los métodos utilizados para superarla. desde ahí, pre-
sentaremos algunas propuestas éticas que ayuden a las parejas estériles y
a quienes las acompañan a dar sentido y esperanza a su sufrimiento.

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esterilidad y reproducción asistida 559

1. Ser estéril en el siglo XXI: menos estériles, pero más visibles


Un adecuado acercamiento a esta compleja realidad necesita perfilar con
detenimiento los conceptos que aquí vamos a abordar. en primer lugar,
la pregunta más evidente que nos podemos hacer es: ¿qué es la «esterili-
dad»? de todas las definiciones que se han dado, partiré de la que creo
que se ajusta más al modo de hacer y vivir la esterilidad por parte de las
parejas y los profesionales que las acompañan: «es la incapacidad de
completar un embarazo después de un tiempo razonable de relaciones
sexuales sin medidas anticonceptivas»1. se abarca así un amplio abanico
de posibilidades que van desde quienes no llegan a gestar nunca hasta
quienes ya son padres, pero no consiguen volver a serlo, o quienes sí ges-
tan, pero pierden sistemáticamente los embarazos.
sin embargo, la cuestión más conflictiva de clarificar no es ni la causa ni
los tiempos de espera, sino algo mucho más importante, por las conse-
cuencias económicas y psicológicas que entraña: ¿es la esterilidad una en-
fermedad o no? en la definición de consenso de la oMs y el iCMarT2
parece que así es. Pero no podemos olvidar que hablaríamos entonces de
una enfermedad necesariamente ligada al deseo de reproducirse, lo que
sería una condición de posibilidad que abriría dudas sobre su condición
de enfermedad.
aclarado el concepto y la necesaria vinculación del deseo de ser madre y
padre, parecería que hoy es una enfermedad creciente, percibida por al-
gunos medios casi como una epidemia del siglo XXi que atemoriza a las
jóvenes parejas que sueñan su vida en común. Quizá la epidemia de este

1. s. brUGo-oLMedo –C. CHiLLiK – s. KoPeLMan, «definición y causas de la


infertilidad»: Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología 54 (2003), 228.
2. «es una enfermedad del aparato reproductor definida por el fracaso en lograr
un embarazo clínico después de doce o más meses de relaciones sexuales no
protegidas». en F. zeGers-HoCHsCHiLd – G. d. adaMson – J. de MoUzon
et al., on behalf of iCMarT and WHo, «The international Committee for
Monitoring assisted reproductive Technology (iCMarT) and the World
Health organization (WHo). revised Glossary on arT Terminology, 2009»:
Human Reproduction 24 (2009), 2.683-2.687.

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560 m. carmen massé garcía

siglo no sea tanto la esterilidad cuanto el estrés laboral, las carreras pro-
fesionales o la eterna espera de una seguridad vital que retrasa indefini-
damente la edad a la que la mujer se plantea ser madre. ¿es una enfer-
medad tener problemas de fertilidad más allá de los cuarenta, cuando la
naturaleza humana hace infértiles a un tercio de las mujeres y al 87% de
las de cuarenta y cinco?3 Ciertamente, no parece sensato que así sea.
en todo caso, será bueno poder cuantificar el problema del que habla-
mos, porque, sea enfermedad o no, quien desea ser madre o padre y no
puede, independientemente del motivo, sufre por ello, personal y con-
yugalmente. Hablamos de una prevalencia en españa del 15-25%, lo
que supone unas 800.000 parejas infértiles4. sin duda, no podemos me-
nospreciar este problema que tanto dolor genera en muchas personas y
en su entorno más cercano.
Más allá de las cifras, es un error pensar que somos hoy más estériles que
antes, que «cualquier tiempo pasado fue mejor», en relación a la mater-
nidad. Por un lado, hoy sufrimos menos infecciones del aparato repro-
ductor, y las que sobrevienen se tratan fácilmente; los partos son menos
traumáticos y apenas dejan secuelas que impidan nuevas gestaciones; co-
nocemos mejor la fisiología femenina para favorecer la fecundidad de las
relaciones sexuales... Por todo ello, podríamos decir que las causas que
antiguamente provocaban altas tasas de esterilidad en el mundo han des-
cendido drásticamente. sin embargo, nos casamos más tarde, deseamos
tener hijos mucho después y vivimos en un mundo en el que la mater-
nidad es un escollo más para el progreso profesional y laboral5. Por otro
lado, antes se sufría la esterilidad en silencio, con la pasividad de quien

3. C. TieTze, «reproductive spam and rate of reproduction among Hutterite wo-


men»: Fertility and Sterility 8 (1957), 89-97.
4. r. MaTorras, Libro blanco sociosanitario. La infertilidad en España: situación
actual y perspectivas, Madrid 2011, 316.
5. recientemente, samanta villar afirmaba: «Tener hijos es perder calidad de vida».
recibió muchas respuestas recriminatorias, sí, pero es la confesión oculta de
muchas parejas en sus primeros años de paternidad. en http://www.efe. com/
efe/espana/gente/samanta-villar-tener-hijos-es-perder-calidad-de-vida/10007-
3162925

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esterilidad y reproducción asistida 561

sabe que nada puede hacer y que solo le cabe esperar un milagro o un re-
medio que, casi con toda seguridad, acabaría con sus ahorros y sus espe-
ranzas. Hoy, desde que en 1978 naciera la primera «bebé probeta» en el
reino Unido, las parejas se ponen en manos de la ciencia con la seguridad
de que esta responderá, como siempre hace, al momento y con resultados.
no somos más estériles que nunca. Hoy la reproducción ya no está en las
manos caprichosas de los dioses sino en las nuestras, y es eso lo que nos
permite esperar lo que antes nunca habríamos podido siquiera imaginar.

2. Aprender de la historia:
la reproducción asistida ha existido siempre
aunque la primera fecundación in vitro (Fiv) con éxito en seres huma-
nos fuera en 1978, y la primera inseminación artificial (ia) en 1785,
siempre ha habido remedios, métodos, o instrumentos que han venido a
responder a la débil esperanza de las parejas estériles6. Las parejas de to-
dos los tiempos han luchado por superar un mal que podía suponer la
muerte en vida de unas y la segregación social de otras7.
en la biblia tenemos importantes testimonios de mujeres que no se re-
signaron ante la esterilidad e hicieron todo lo posible y socialmente legi-
timado para ser madres. Merece la pena detenernos en ellas, pues pue-
den arrojar luz sobre el sufrimiento de tantas parejas infértiles cristianas
que ven cómo su vocación de formar una comunidad de vida se ve frus-
trada por una naturaleza que no pueden vencer, pues la técnica que lo
permitiría parece sobrepasar ciertos límites morales. veremos el testimo-
nio de cuatro mujeres que pueden resultarnos especialmente significati-
vas por su experiencia, su respuesta y su fe. Tres de ellas las encontramos
en el libro del Génesis, matriarcas del pueblo de israel, cuya esterilidad

6. Tema ampliamente abordado en M. C. Massé, La esterilidad en la historia. Su-


frirla, comprenderla y superarla, dykinson, Madrid 2016.
7. Quien no tiene hijos es un «fracasado en la vida» (Jr 22,30). «Tres son conside-
rados como muertos: el leproso (num 12,12), quien no tiene hijos (Gn 30,1) y
el pobre (ex 4,19)» Génesis Rabbah LXXi,5.

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562 m. carmen massé garcía

fue condición de posibilidad para la manifestación de la promesa de sal-


vación de dios. La cuarta es ana, madre del profeta samuel. Mujeres
que no se rindieron8.

a) Actuar como Sara (Gn 16,1-4). dios había hecho una promesa de
fertilidad tan numerosa como las estrellas del cielo; pero pasaban los
años, llegaba la ancianidad, y la promesa no se cumplía. sara dio la es-
clava agar a su esposo, porque «quizá obtenga yo hijos por medio de
ella» (v. 2). esta práctica. socialmente extendida y legitimada en el Me-
dio oriente antiguo, convertía en madre a quien recibía en sus rodillas
al hijo nacido de la esclava, el nuevo heredero, mientras la madre bioló-
gica recibía muchos favores. sara era una mujer de fe que hizo lo que es-
tuvo en su mano para que la promesa de dios se cumpliera; no se resig-
nó a vivir en la exclusión y esperó contra toda esperanza.

b) Confiar como Rebeca (Gn 25,20-24). en esta ocasión, es el varón


quien toma la iniciativa, de forma que se dice que «isaac imploró al se-
ñor por su esposa, que era estéril» (v. 21). es una esterilidad largamente
sufrida en pareja, y parece que dios respondió a la oración de interce-
sión del esposo. rebeca sufre su esterilidad durante veinte años en silen-
cio. no se lamenta, solo espera en dios. sin embargo, una vez percibida
la gestación como amenaza inminente –por una gestación gemelar pro-
blemática–, rebeca no duda en dirigirse a quien tiene en su mano la es-
terilidad y la fertilidad, la vida y la muerte: «si ha de ser así, ¿para qué
estoy aquí?» (v.22). solo dios puede dar sentido al sinsentido de la este-
rilidad, al sinsentido de la muerte.

c) Luchar como Raquel (Gn 29,31 – 30,24). en raquel encontramos el


grito más desgarrador de la historia que han hecho suyo mujeres de to-
dos los tiempos: «¡dame hijos o me muero!» (Gn 30,1). en ella la vida
y el amor estaban más que escindidos, pues Jacob amaba a raquel, que

8. es importante clarificar que en la antigüedad únicamente la mujer era la cau-


sante de la esterilidad, puesto que el hombre siempre aporta la semilla que en-
contrará o no en la mujer, la «tierra» fértil en la que germinar.

Sal Terrae | 105 (2017) 557-569


esterilidad y reproducción asistida 563

era estéril, mientras que Lía, a quien no amaba, era fértil. y fue así como
utilizó todos los medios a su alcance: esclavas (v. 30,3), mandrágoras
(v. 30,15), oraciones (v. 30,22)... hasta ser madre de José y, paradójica-
mente, encontrar la muerte por ser madre, en el parto de benjamín.

d) Esperar como Ana (1 sam 1,20). ana es modelo de madre para todas
las mujeres, estériles y fértiles. el sufrimiento de ana no es por su esteri-
lidad, sino porque comprende que esta es la muestra de que dios le ha
retirado su favor. ana no quiere un hijo; ana quiere sentirse escuchada
por dios. su rostro no cambia hasta que elí, quien había confundido su
aflicción con la ebriedad, le dice que dios la ha escuchado. no necesita
más: «su semblante no fue ya el mismo» (v.18), aunque todavía no ha-
bía logrado el embarazo. entonces volvieron a casa, «elcaná conoció a
ana, y el señor se acordó de ella». solo quien vive la maternidad, la pa-
ternidad, la profesión, los bienes, la amistad... como don de dios y vive
agradecido por ello, es capaz de ser libre ante la vida y entregar su don
más preciado al templo, como hizo ana con samuel.
Tras ellas, mujeres y varones de todos los tiempos han empleado todo
tipo de medios a su alcance, desde las más sencillas medidas de higiene
reproductiva hasta los más complejos remedios de dilatación cervical y
pesarios dolorosos, con escasos resultados. Todo ello aderezado con in-
numerables prácticas supersticiosas, oraciones a personajes bíblicos que
superaron la esterilidad y un sinfín de alimentos y bebidas supuesta-
mente fertilizantes.
siempre ha habido esterilidad, demasiado extendida en determinados
momentos de la historia, y siempre ha habido remedios que prometían
vencerla. y nunca antes se han hecho valoraciones éticas negativas para
ninguna de ellas, más allá de la idolatría de poner la fe en hechizos o
amuletos mágicos y no en el dios que tiene el poder de abrir y cerrar el
vientre de la mujer (cf. Gn 20,18)9.

9. en este sentido parece pronunciarse Cesáreo de arlés al enfrentarse al fuerte pa-


ganismo galo del siglo vi afirmando: «aquellos a los que dios no quiso dar ni-
ños, no traten de tenerlos por medio de hierbas o de signos diabólicos o de

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564 m. carmen massé garcía

3. Algo ha cambiado en las últimas tres décadas

Tras milenios de técnicas reproductivas escasamente efectivas, tras más


de un siglo desde que se hiciera pública la primera ia con éxito, en 1897
el santo oficio responde negativamente a la pregunta: «¿Podrá emplearse
la fecundación artificial de la mujer?»10. el contexto fue un debate surgido
entre moralistas en torno a la legitimidad ética del recurso a la masturba-
ción para obtener semen con objeto de ser padre en caso de esterilidad.
Tras esta negativa, los moralistas siguieron publicando en torno a esta
cuestión, sin hacer alusión a la técnica en sí.
Pío Xii fue especialmente prolífico en intervenciones públicas en las que
valoraba como éticamente ilícita la fecundación artificial, que en los años
cuarenta y cincuenta aumentaba exponencialmente su empleo; pero lo
hizo siempre en discursos dedicados a profesionales sanitarios11. Habrá
que esperar hasta 1987 para encontrar el primer documento del magis-
terio pontificio que, pormenorizadamente, valora una a una todas las
TrMa disponibles hasta el momento12: ia y Fiv (con gametos de cón-
yuge o de donante), caso simple y gestación subrogada. esta instrucción
se verá actualizada en 2008 por otra que incorpora la valoración ética de
las nuevas técnicas surgidas desde entonces y hoy ampliamente extendi-
das13: inyección intracitoplasmática de espermatozoides (iCsi), dona-
ción embrionaria, reducción embrionaria, etc.
Tanto Donum vitae (dv) como Dignitas personae (dP) pronuncian una
palabra profética para nuestro tiempo en defensa de la dignidad del amor

amuletos sacrílegos»: Cesaire d’arLés, Sermons au peuple ii, Les éditions du


Cerf, Paris 1978, 428-429.
10. sanTo oFiCio, «respuesta del 17 de marzo de 1897»: AAS 29 (1896-1897) 704.
11. en 1949 a médicos católicos, en 1956 a profesionales de medicina reproducti-
va, en 1958 a hematólogos, entre otros.
12. ConGreGaCión Para La doCTrina de La Fe, instrucción Donum vitae, 22 de
febrero de 1987. Los textos magisteriales, tomados de la traducción de editri-
ce vaticana publicada en http://www.vatican.va
13. ConGreGaCión Para La doCTrina de La Fe, instrucción Dignitas personae,
12 de diciembre de 2008.

Sal Terrae | 105 (2017) 557-569


esterilidad y reproducción asistida 565

de la pareja y de la vida humana, en un mundo que cada vez banaliza


más el valor de cada una de ellas. Por eso es por lo que, en prácticamen-
te la totalidad de las técnicas analizadas, la Congregación para la doc-
trina de la Fe tiene una palabra común: no es éticamente legítimo. en
unos casos, por comportar la «eliminación voluntaria de embriones»
(dP 14, sobre la Fiv); en otros, por tratarse de una «completa disocia-
ción entre la procreación y el acto conyugal» (dP 16, sobre la iCsi);
también se alude a la incompatibilidad «con el respeto debido a los em-
briones humanos» (dP 18, sobre la crioconservación embrionaria); e in-
cluso se apela a una «alteración y discriminación en lo que se refiere al
concepto mismo de la dignidad humana» (dP 22, sobre el diagnóstico
genético preimplantacional). Hasta llegar a afirmar:
«a veces se ha se ha escuchado la acusación de que la enseñanza moral
de la iglesia contiene demasiadas prohibiciones. en realidad, esa ense-
ñanza se funda en el reconocimiento y la promoción de los dones que el
Creador ha concedido al hombre; dones como la vida, el conocimiento,
la libertad y el amor» (dP 36).
«Detrás de cada “no” brilla, en las fatigas del discernimiento entre el bien
y el mal, un gran “sí” en reconocimiento de la dignidad y del valor inalie-
nable de cada singular e irrepetible ser humano llamado a la existencia»
(dP 37).
entre todos estos «noes», parece vislumbrarse un «quizás es posible»
cuando se trata de la ia con gametos de cónyuges (iaC), siempre que
suponga una ayuda al acto conyugal y no una sustitución del mismo14.
documentos tan específicos en la valoración detallada de algunas técni-
cas se muestran reiteradamente ambiguos con una fórmula repetida en
el tiempo que no aclara cuándo una iaC asiste y cuándo sustituye a la
expresión sexual del amor de pareja.
en apenas treinta años, hemos pasado, de un secular silencio magisterial
ante infinitos métodos para superar la esterilidad conyugal, a la necesi-

14. esta ambigua afirmación ha sido una constante en cada una de las interven-
ciones magisteriales al respecto: Pío Xii 1949, dv ii b6, dP 12.

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566 m. carmen massé garcía

dad de tener una palabra de valoración ética pormenorizada, actualizada


periódicamente, que rechaza cada uno de los avances de la ciencia re-
productiva. ¿Qué ha cambiado para que así sea? intentaré ofrecer una
aproximación a esta compleja realidad que nos pueda dar una perspecti-
va más amplia del problema.

a) Las TrMa ofrecen la posibilidad de tener hijos sin necesidad de acto se-
xual, sin necesidad de que exista pareja siquiera, independientemente del
recurso a la masturbación. Hoy es posible ser madre sin necesidad de va-
rón, ser padre sin necesidad de pareja heterosexual, ser hijo de tres madres
(genética, gestacional y jurídica) y dos padres (genético y jurídico), ser ma-
dre septuagenaria, etc. en definitiva, la técnica posibilita que la vida hu-
mana deje de ser un don que nace del amor para ser un objeto más de con-
sumo en esta sociedad en la que todo tiene un precio, también los hijos.

b) se ha producido un cambio en nuestras sociedades en la compren-


sión de las TrMa, pues ya no son un tratamiento para la esterilidad
conyugal, sino más bien una oferta reproductiva alternativa a la gestación
natural. es uno de los cambios más profundos de estas últimas décadas,
pues nunca antes en la historia se había planteado siquiera que un varón
y/o una mujer perfectamente fértiles buscaran la paternidad o la mater-
nidad por otros medios, tan costosos y dolorosos como eran en ocasio-
nes. es preciso defender la dignidad de la vida humana que nace de la
fecundidad del amor de una pareja que colabora con dios en su obra
creadora (cf. Gs 50).

c) Un tercer cambio que ha introducido la rMa es que, por primera


vez en la historia, se puede realizar selección embrionaria. y son precisa-
mente las técnicas in vitro las únicas que la hacen posible. La iglesia de-
fiende la vida humana más vulnerable; es la voz de quien no tiene voz,
la voz de millones de embriones sobrantes crioconservados que esperan
ser destruidos o empleados para la investigación.

Por todo ello, y en defensa de la vida y el amor, el Magisterio no ha du-


dado en ofrecer una propuesta ética alternativa, contracultural en los

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esterilidad y reproducción asistida 567

tiempos que corren: por un lado, es una apuesta por el amor exclusivo e
indisoluble, un amor que no solo se expresa eróticamente, sino que tie-
ne su mayor expresión en la entrega incondicional en el dolor y el sufri-
miento, también en la esterilidad; por otro lado, es una afirmación defi-
nitiva por la vida que nace de ese amor, sea biológica, adoptiva o
simplemente solidaria y evangélica.
en los últimos tiempos, las actuales TrMa han provocado otro cambio
significativo que implica directamente a los millones de matrimonios
católicos estériles. ellos se aman exclusiva e indisolublemente, ellos de-
fienden la vida humana desde la fecundación, y nada más lejos de su de-
seo que eliminar a sus hijos en estado embrionario; ellos desean legíti-
mamente fundar una comunidad de vida y no solo de amor... y ahora
la ciencia reproductiva les dice que es posible, mientras que la iglesia
–madre y maestra– les señala que no es ético. al secular sufrimiento por
la esterilidad se añade la impotencia de quien sabe que sí se puede ven-
cer, pero no se debe.

4. Qué debemos hacer y qué podemos esperar

en la Tradición, en el Magisterio y en la Teología Moral hay una deuda


pendiente con los matrimonios infértiles, que han podido llegar a ser
hasta uno de cada cuatro en la historia: ninguna palabra de aliento, de
comprensión, de superación... aunque tampoco de reproche hasta bien
entrado el siglo XX. a partir de Donum vitae, se les invita explícitamen-
te a abrazar la cruz del sufrimiento intentando recurrir a unas adopcio-
nes cada vez más difíciles y tardías (cf. dv ii, b8). sin embargo, la pro-
puesta ética para ellos puede ser mucho más amplia, creativa y
enriquecedora si leemos lo que implícitamente nos ofrecen tanto las
fuentes de la Teología como los teólogos morales que más recientemen-
te han dedicado sus investigaciones a estos temas.

a) Las técnicas que asisten, ayudan y curan las infecundas relaciones con-
yugales. Como hicieran sara y raquel, no podemos quedarnos de brazos
cruzados; hay que recurrir a todos aquellos medios que legítimamente

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568 m. carmen massé garcía

puedan auxiliar a la pareja en su infertilidad. Hoy encontramos una fuer-


te recuperación de los llamados métodos naturales de regulación de la
fertilidad (los conocidos ogino-Knaus, billings, temperatura cervical,
etc.), precisamente con el objeto opuesto: maximizar las posibilidades
procreativas de las relaciones sexuales. También hay técnicas considera-
das éticamente legítimas, como la ia, siempre que sea una ayuda y no
una sustitución a la expresión sexual del amor conyugal. y tantas otras
medidas de higiene reproductiva o intervenciones que corrijan anatómi-
ca o fisiológicamente las causas que están provocando la infertilidad con-
yugal. no todo está prohibido, ni mucho menos.

b) Cultura del discernimiento: cuidar la vida y hacer crecer el amor. nues-


tra sociedad necesita una vacuna urgente que ayude a las parejas jóvenes
a prevenir dos graves enfermedades éticas que afligen a nuestro tiempo.
La primera y más prevalente en la sociedad es la «atrofia ética» que pa-
dece quien ejerce repetidamente el «lo quiero-lo tengo». el deseo debe
ser cumplido de forma inmediata –ya sea un coche nuevo o un hijo–, sin
preguntarse siquiera por la legitimidad del mismo ni por las consecuen-
cias de los actos que llevan a conseguirlo. en esta ocasión, se ha perdido
la función de discernir éticamente. La segunda y más frecuente en de-
terminados ámbitos religiosos es la «hipertrofia ética» de quienes se am-
paran en el cumplimiento de las normas no integradas que aseguran la
corrección ética, sin encarnarlas en las propias circunstancias, valores o
principios. Pero los órganos hipertróficos también son disfuncionales y
terminan produciendo el efecto paradójico de impedir, de nuevo, la fun-
ción de reflexionar éticamente la vida.
ante estas amenazadoras enfermedades éticas, se nos invita a construir
una cultura del discernimiento que, en el caso que nos ocupa, empeñe
todos sus esfuerzos en cuidar la vida humana más vulnerable y hacer cre-
cer el amor conyugal y familiar15. el papa Francisco nos invita a aplicar

15. «es mezquino detenerse solo a considerar si el obrar de una persona responde o
no a una ley o norma general, porque eso no basta para discernir y asegurar una
plena fidelidad a dios en la existencia concreta de un ser humano»: PaPa Fran-
CisCo, exhortación apostólica Amoris laetitia, de 19 de marzo de 2015, 304.

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esterilidad y reproducción asistida 569

en el discernimiento pastoral la enseñanza de santo Tomás: «aunque en


los principios generales haya necesidad, cuanto más se afrontan las cosas
particulares, tanta más indeterminación hay» (aL 304)16. en este caso, es
necesario en el discernimiento conyugal retornar siempre a los principios
que dan sentido a su común vocación a la vida y al amor y, desde ahí,
tomar las decisiones éticas que, en conciencia, pueden llegar a alcanzar
con la ayuda de dios.

c) Mil maneras» de ser fecundos (cf. aL 184). La fecundidad es algo que


va mucho más allá de lo meramente biológico. el papa Francisco nos ha-
bla de ampliar las fronteras de la fecundidad haciendo presente el amor
de dios a todos los rincones de la sociedad. y no solo pensando en la
adopción o la acogida de niños que han perdido el cuidado de sus padres
biológicos, sino trabajando solidariamente por los más desfavorecidos, sa-
nando heridas de los abandonados, luchando por la justicia (cf. aL 183).
La ciencia y la técnica aplicadas al ámbito reproductivo, una vez más,
nos confrontan con nuestras más profundas raíces: la fecundidad, el va-
lor de la vida, el significado del amor, los vínculos familiares. no pode-
mos aceptar acríticamente las leyes del mercado que nos imponen un
modelo de ser persona, matrimonio, padre o hijo. Hemos de levantarnos
y, de nuevo, tomar las riendas de la humanidad que nos ha sido dada y
recreada en el amor.

16. Summa Theologiae i-ii, q. 94, a. 4.

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sanTiaGo MadriGaL, sJ
El giro eclesiológico en la
recepción del Vaticano II

528 págs.
P.v.P.: 29,95 €
Las páginas de este libro quieren llamar la atención sobre –y levantar acta
de– la intensificación del proceso de recepción del Concilio vaticano ii
que ha tenido lugar a raíz de la conmemoración del quincuagésimo ani-
versario de su inauguración y de su clausura. Cabe hablar de un período
de especial concentración sobre el acontecimiento conciliar, que ha depa-
rado y sigue deparando una nueva reflexión sobre el ser y la misión de la
iglesia. en este cambio de pontificado –esta es la tesis de fondo– se está
produciendo un giro histórico y teológico, y en la iglesia está soplando un
viento del sur. el objetivo último de este libro consiste en calibrar la di-
mensión eclesiológica del llamado «efecto» Francisco.

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571

LOS LIBROS

RECENSIONES

eLzo, J., ¿Quién manda en la Iglesia?, PPC, Madrid 2016, 334 pp.
se trata de una obra que analiza el este libro, partiendo de esta rea-
poder en la iglesia y ofrece una me- lidad sociológica y analizándola con
ditada propuesta de organización las armas de las ciencias sociales, su-
más acorde con los tiempos actua- giere y propone, humilde pero fir-
les. Javier elzo hace una descripción memente, otro modelo de iglesia
real de la estructura de la iglesia, para el siglo XXi: «Una iglesia en
que es piramidal y en cuyo vértice red, al modo de un gigantesco archi-
hay una persona, el papa, que tiene piélago que cubra la faz de la tierra,
poderes extraordinarios, casi ilimi- con distintos nodos en diferentes
tados. La estructura es además mas- partes del mundo, interrelacionados
culina, porque los que mandan son entre sí y todos ellos unidos a un
hombres, y hombres célibes, con lo nodo central, que no centralizador,
cual la inmensa mayoría de los que que en la actualidad está en el vatica-
se sienten católicos no tienen capa- no. en el vaticano (o en otras partes
cidad de decisión. También es bási- del planeta) se reuniría una represen-
camente europea, porque los gran- tación universal de obispos, sacerdo-
des centros de decisión están en tes, religiosas y religiosos, laicos de
europa, y además es gerontocrática, ambos sexos, miembros de la curia,
porque la mayoría de los que man- todos bajo la presidencia del papa,
dan tienen muchos años. nos en- para debatir sobre la situación de la
contramos, pues, con una situación iglesia en el mundo y adoptar las de-
absolutamente paradójica: una ins- cisiones pertinentes». sería este un
titución a la que dicen pertenecer modelo democrático y participativo,
millones de personas, pero que al fi- que entendería como cuestión prio-
nal está gobernada por cinco mil, ritaria la inclusión de las mujeres en
que son el papa, los obispos y la cu- los órganos de poder, así como restar
ria romana. la influencia prácticamente ilimita-

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572 los libros

da del papa como eje central de la cia de un ecumenismo dispuesto a


institución y su toma de decisiones. aprender de otras formas de organi-
después de un primer capítulo, zación eclesial. a lo largo de la histo-
inspirado en unas reflexiones de H. ria se han dogmatizado y sobrecarga-
de Lubac y de Ch. Taylor, donde se do de teología roles ejercidos por
plantea la paradoja de la dificultad, miembros de la iglesia. También se
para el hombre moderno, de acep- han heredado y sacralizado formas
tar una autoridad externa al propio de dominación eclesial que impiden
sujeto, a la par que ese mismo suje- tomas de decisión comunitaria.
to reclama referentes y líderes que le La dimensión histórico-teológi-
ayuden a situarse en un mundo lle- ca se presenta en los capítulos 5, 6 y
no de incertidumbres, los tres si- 7. en el 5, el autor aborda la forma
guientes capítulos están dedicados a en que el papado ha sido entendido
la sociología del poder en la iglesia. y ejercido a lo largo de los veinte si-
elzo utiliza la sociología de la do- glos de cristianismo, y lo cierra con
minación de Max Weber y la aplica un comentario suscitado por el dis-
a la iglesia católica. en esta institu- curso del papa Francisco al cuerpo
ción predomina un sistema de do- diplomático en enero de 2015. en el
minación tradicional, muy jerarqui- capítulo 6 reflexiona sobre el modo
zado, basado más en un poder que actual de elección de los obispos, co-
exige obediencia que en una autori- mentando un magistral texto de Karl
dad que nace del reconocimiento rahner sobre las parroquias y las co-
de un carisma o de un sistema co- munidades de base y dedicando un
munitario deliberativo que adopta importante espacio a los procesos de
normas y exige rendición de cuen- deliberación y decisión en la iglesia.
tas. La cuestión del mando, del po- el capítulo 7 se adentra en el papel
der y de la autoridad, de quién de- que la doctrina de la iglesia (Conci-
cide en la iglesia, es uno de los ejes lio vaticano ii y documentos papa-
centrales de este libro. en la parte les) concede a los laicos ad intra de la
más sociológica (capítulos 2, 3 y 4) estructura eclesial. de nuevo echa
se aborda la organización de las mano de K. rahner cuando abogó,
confesiones cristianas, particular- en el año 1972, por una iglesia
mente de la católica: los tipos de le- desclericalizada.
gitimación del poder en la estela de en fin, el capítulo 8 tiene una
Max Weber, cómo se gestiona la dimensión prospectiva y práctica.
verdad en las diferentes religiones es un capítulo que tiene entidad en
cristianas y cómo se ejerce el poder sí mismo y que se puede leer sepa-
en las confesiones ortodoxa, protes- radamente del resto. Trata de la
tante y católica. Muestra la relevan- temporalidad de los ministerios, de

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recensiones 573

la reforma de la curia, del papel de la es este un libro que se lee con


mujer en la iglesia y de la correspon- apasionamiento. da la impresión
sabilidad de laicos y clérigos en la de que el autor está frente al lector
iglesia. Cierra el capítulo con una dialogando con él, mostrándole las
sugerencia de sínodo general, pre- fuentes de sus ideas, señalándole las
sentado con cierto detalle, sínodo lecturas realizadas, animándole a ir
representativo de la universalidad de más allá, sin dejar de afirmar los lí-
la iglesia y que, con el papa al frente, mites de su formación sociológica
sitúa en la cúspide de la gobernanza (francesa, Lovaina) y teológica, fun-
su ideal de iglesia para el siglo XXi. damentalmente europeas. es, ade-
Un breve epílogo da cuenta de más, un libro muy sugerente a la
algunas de las ideas clave que jalo- hora de llevar a la práctica sus pro-
nan estas notas para una sociología puestas de cambio en la forma de
del poder en la iglesia para el siglo ejercer el poder en la iglesia.
XXi, una sociología que no hace as-
cos, bien al contrario, a la teología e Lázaro Sanz Velázquez
historia de la iglesia.

sanTaMaría, C., He leído el diario de mi hijo. Los padres ante la ado-


lescencia de los hijos, sal Terrae, Maliaño (Cantabria) 2015, 222 pp.
esta obra es hoy especialmente ne- Confianza y diálogo serán las
cesaria: los adolescentes se ven in- claves para vencer todo miedo y ser-
mersos a veces en situaciones antes vir de puerto y faro a los jóvenes,
inimaginables, y los padres, desbor- que se ven envueltos en problemas,
dados, no siempre saben qué hacer. pero no son un problema. Cambiar
el título refleja bien el tono y el la perspectiva, analizar la realidad
tema de este libro. La primera frase con serenidad, es abrirse a la espe-
(He leído el diario de mi hijo) da voz ranza, ayudar a prevenir y comenzar
a la confesada ansiedad de muchos a solucionar los problemas.
padres ante los riesgos de sus hijos el texto se divide en tres partes:
adolescentes; y el subtítulo (Los pa- en la primera y la tercera, mucho más
dres ante la adolescencia de los hijos) breves que la segunda, se exponen los
refleja el objetivo último: formar y principios básicos, las actitudes irre-
orientar a los padres, ayudarles a nunciables, las líneas clave de actua-
asumir con fortaleza la realidad, a ción; se analizan los mecanismos psi-
llegar incluso a disfrutar del reto de cológicos que pueden llevar a «leer el
educar en la dificultad. diario» de los hijos, a espiar su priva-

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574 los libros

cidad; y se confirma la necesidad de la profundidad al analizarlos y las


respetar la necesaria intimidad perso- orientaciones prácticas que ofrece
nal; en la segunda, que ocupa la casi convierten este libro en un referen-
totalidad del libro, se analizan deta- te para padres y educadores.
lladamente doce situaciones que pue- La sencillez en la expresión y el
den provocar especial conflictividad tono dialógico-conversacional ha-
entre padres y adolescentes (aleja- cen muy fácil su lectura. en general,
miento, sexo, drogas, alcohol, taba- los capítulos están estructurados a
co, malas amistades, violencia, ciber- modo de guía clara, completa y efi-
bullying, trastornos alimentarios, caz para dar respuesta a las preguntas
homosexualidad, autolesiones, fraca- básicas: ¿qué es?; ¿cómo se produce?;
so escolar). ¿por qué?; ¿cómo prevenirlo?; ¿cómo
a lo largo del texto se describen solucionarlo? así, en un primer mo-
casos reales, se da voz a los protago- mento, describe la reacción inicial de
nistas, se advierte de los errores más los padres (negación de la realidad,
comunes, de las perspectivas inade- miedo, rechazo...) y de los hijos (au-
cuadas para abordar los conflictos, y toafirmación, inseguridad...); a con-
se ofrecen pautas prácticas y senci- tinuación, analiza con objetividad la
llas para prevenirlos o gestionarlos. realidad y sus consecuencias en todas
Consuelo santamaría cuenta sus dimensiones (mental, emocio-
con una larga experiencia de acom- nal, física, social, espiritual), sin alar-
pañamiento a familias como psico- mismos, pero en toda su densidad;
pedagoga. en esta obra se muestra posteriormente, da pautas para pre-
con la autoridad del profesional es- venir el conflicto y, finalmente, ofre-
pecialista en la materia y, a la vez, ce pistas para resolverlo.
profundamente comprensiva ante Un libro, en definitiva, muy útil y
las diversas realidades humanas. La apropiado para padres y educadores.
actualidad de los temas abordados, Mª Dolores de Miguel Poyard

FisiCHeLLa, r., Los signos del Jubileo. La peregrinación, la ciudad de


Pedro y Pablo, la Puerta Santa, la profesión de fe, la caridad, la in-
dulgencia, sal Terrae, Maliaño (Cantabria) 2015, 174 pp.
Fisichella, presidente del Pontificio prendió a todos. durante un año, las
Consejo de la nueva evangeliza- puertas de muchos templos perma-
ción, explica qué sentido tiene cele- necerán abiertas para invitar a todas
brar el Jubileo de la Misericordia. el las personas, creyentes o no, a tras-
anuncio del papa Francisco sor- pasar el umbral y escuchar el eco de

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recensiones 575

dios en su interior. son doces meses cias a dios y seguir manteniendo la


para descubrir la belleza de la fe. antorcha de la fe en Cristo. el amor
el Jubileo recuerda que dios de dios consuela, perdona y ofrece
está presente en el mundo. desde el esperanza, sobre todo a los débiles y
antiguo Testamento, los israelitas pobres. La caridad es el signo visible
celebraban un año para conmemo- de la fe en dios. el drama del mun-
rar la liberación de los egipcios. La do moderno son las situaciones de
sagrada escritura transmite que precariedad y sufrimiento que existen
dios es misericordioso y responsable en la tierra, y la indiferencia de los
de su pueblo y de toda criatura. en pueblos ricos. Con motivo de este
los inicios del nuevo Testamento, año santo, el papa nos anima a pedir
María y zaqueo preludian el tiem- la gracia de no cansarnos nunca de pe-
po de Jesús. La novedad de su per- dir perdón, porque él no se cansa nun-
sona es obrar con misericordia. Las ca de perdonar. Celebrar el Jubileo es
obras de misericordia, tanto corpo- alejar el miedo, los temores y las an-
rales (dar de comer al hambriento, gustias humanas. es confiar en dios.
vestir al desnudo...) como espiritua- es un tiempo propicio para orar, per-
les (consolar al triste, perdonar las manecer en silencio y proclamar:
ofensas...), son gestos para ir cons- Grande es la Misericordia de Dios.
truyendo una cultura de la solidari- Una obra magnífica para mirar
dad y la cooperación internacional. con otros ojos la avalancha de turis-
el Jubileo es un signo eclesial. a tas en roma, santiago y otros lugares
partir del primer Jubileo de 1300 de interés religioso. estos sitios han
hasta el 2000, algunos aspectos han permanecido a lo largo de la vida de
permanecido iguales en la vida de la la iglesia y son enclaves donde se per-
iglesia, como la celebración de la in- cibe claramente la huella de la fe a lo
dulgencia, la peregrinación a la ciu- largo de los siglos. recomiendo leer
dad de Pedro y Pablo y la visita a la esta obra entera para comprender
basílica de san Pedro. Pero otros mejor las celebraciones de muchos
han cambiado: la apertura de la pueblos y comarcas del mundo. es-
Puerta santa. Cuando el santo Pa- tos signos eclesiales nos revelan el
dre llame a la puerta de la sede del Misterio de dios y aportan siempre
vaticano, la Puerta de la Misericor- algo nuevo a la existencia cristiana
dia, culmina este año santo. Fran- personal.
cisco caminará hacia el altar para Marta Sánchez
celebrar la eucaristía. Para dar gra-

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576 los libros

saña, H., La ideología del éxito. Una lectura de la crisis de nuestro


tiempo, PPC, Madrid 2016, 232 pp.
Heleno saña, filósofo y teórico so- auténtica del ser humano es evitar
cial, es un intelectual independien- el sufrimiento de los demás. es ne-
te afincado en alemania desde cesario recuperar el hábito de la ter-
1959. su obra es una lectura crítica- nura, los modos de comportarse
confrontativa de la sociedad. escri- con delicadeza y elegancia espiri-
ta por un motivo altruista, como tual. Las personas somos afectos y
homenaje a los pobres de la tierra. sentimientos. esta dimensión afecti-
el ser humano ha llegado a un va y amorosa es lo más excelso del ser
«imperialismo del yo» y vive en una humano. Todo hombre es capaz de
sociedad de penuria. Las característi- soñar y anhelar lo infinito. Lo más
cas del mundo actual son la resigna- elevado de la persona es tender una
ción y la intrascendencia, el fetichis- mano a los necesitados y aliviar las
mo del éxito y las luchas intraestatales. penas de los demás. Mirando al fu-
La falta de escrúpulos hace posible el turo, es necesario que cambiemos ra-
homicidio de masas. Los «condenados dicalmente nuestra manera de pen-
de la tierra» son el resultado de una sar, sentir y hablar. Hay que seguir
agresión ejercida por el dominio eco- luchando por salir de esta crisis de
nómico, financiero y tecnológico. el valores. es necesario hacer una revo-
hombre vive alienado o mercantiliza- lución antropológica y social. volver
do. el diálogo interpersonal se ha em- a establecer en nuestra sociedad una
pobrecido. Una de las actitudes más jerarquía de valores donde las perso-
frecuentes de nuestros días es huir de nas estén por encima de las cosas.
uno mismo sumergiéndose en los es- en conclusión, saña, basándose
pectáculos de masas organizados por en estudios críticos y filosóficos, rea-
la industria del ocio y entretenimien- liza un análisis positivo de la socie-
to. Estamos en un nuevo ciclo nihilista dad actual. su finalidad es ofrecer
de la historia universal. aumentan los una cosmovisión general al servicio
suicidios y los trastornos psíquicos. se del bien común. recomiendo leer la
han «eclipsado los corazones». se han obra o alguno de sus epígrafes, por-
perdido las ilusiones y retorna el mie- que es una lectura amable y esperan-
do. Hoy, el sentimiento del miedo es zadora de lo bueno, lo bello y lo ver-
irracional. el hombre va degradándo- dadero que todas las personas tienen.
se espiritualmente, olvidando la cul- La infinita capacidad del ser huma-
tura del corazón. no para no dejarse abatir por el su-
La vida comienza en el interior frimiento que la vida conlleva.
de cada persona. La dimensión más Marta Sánchez

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recensiones 577

berMeJo, J.C. – MUñoz, C. Humanizar la gestión de calidad. Re-


flexiones desde el Centro San Camilo, sal Terrae, Maliaño (Canta-
bria) 2014, 166 pp.
La calidad en los centros y servicios personas e instituciones que buscan
que prestan atención al mundo de la modelos de gestión de la calidad de
salud y los servicios sociales es una acuerdo con visiones humanizado-
búsqueda incesante. ¿se puede rela- ras de las organizaciones, para po-
cionar con la anhelada humaniza- der implementarlos sin caer en el
ción que deseamos todos? Muchas aumento de burocracia y controles.
entidades están poniendo en mar- Los autores tratan de dar res-
cha modelos de gestión de calidad puesta a las diversas solicitudes que
en el día a día de sus intervenciones les han sido formuladas acerca de la
en esos ámbitos. el libro es fruto de calidad de gestión y humanización.
la experiencia vivida en esas institu- su propósito es ayudar a todos
ciones y desea prestar ayuda a quie- aquellos que precisan asesoramiento
nes comienzan este proceso. sobre la calidad de gestión y la hu-
José Carlos bermejo es doctor manización, construida sobre valo-
en teología pastoral y sanitaria y res genuinamente humanos. a decir
máster en counselling, en duelo y en de los autores, ojalá sirva para poner
bioética, director del Centro de más corazón en las manos y, a la vez,
Humanización de la salud y profe- ser más felices en el ofrecimiento de
sor en varias universidades. servicios que buscan la salud, el ali-
Cristina Muñoz, enfermera, vio al sufrimiento, la integración so-
máster en counselling y postgrado en cial y la muerte más digna.
gestión de centros y servicios para estas páginas nacen de la expe-
personas mayores dependientes y riencia real en una institución con-
en cuidado paliativos, es coordina- creta en donde trabajan en labores
dora del departamento de forma- de gestión y coordinación de perso-
ción del Centro de Humanización nas, cuidados de enfermos, perso-
de la salud. nas mayores y sus familias; también
en los últimos años hemos asis- capacitando a futuros profesionales
tido a una teorización y concreción y atendiendo a personas en situa-
operativa del concepto de calidad ción de duelo y otras dificultades.
aplicada a la gestión no solo de em- Presentan un escenario donde
presas productoras de bienes de conviven un buen modelo de cali-
consumo, sino también de servicios dad y humanización. no son mode-
y, en particular, de servicios sociales los contradictorios; al contrario,
y de salud. son cada vez más las hay una clara complementariedad

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578 los libros

en los mismos y la necesidad de Humanizar es un proceso com-


unirlos en un contexto particular- plejo que comprende todas las di-
mente sensible, como es el marco mensiones de la persona, que abarcan
social, sanitario, sociosanitario y la política, la cultura, la organización
educativo. sanitaria y social, la formación de los
emprender ese camino no es fá- profesionales, el desarrollo de planes
cil, pero el intento merece la pena; de cuidados individualizados y, sin
para ello los autores comparten su duda, la gestión de calidad en todos
propia experiencia de trabajo en estos ámbitos. La humanización tiene
equipo y reuniones, la búsqueda de que ver con la cercanía, la afabilidad,
la ética de la organización, la impli- la ternura hacia nuestros semejantes.
cación de las personas, y lo hacen Con frecuencia nos encontra-
desde lo vivido, no solo desde una mos con una corriente de pensa-
perspectiva teórica. el Centro san miento que asocia el desarrollo de la
Camilo tiene un área específica de tecnología a la deshumanización.
calidad con una persona responsa- desde ese enfoque se sostiene que
ble y una serie de tareas que se están tales fenómenos tienen el efecto de
desarrollando desde los últimos sie- entorpecer las relaciones humanas
te años. aislando y alienando a las personas.
en el libro se van intercalando Frente a ello, los autores propugnan
textos sobre calidad y otros textos la filosofía contraria, que es la cali-
en los que se aportan reflexiones en dad como ámbito de la humaniza-
torno a la humanización, ambos de ción. se entiende la calidad como
la mano, y cómo se plasma esto en un concepto que tiene varias caras y
la gestión de una entidad concreta. no se limita a los datos, la progra-
en definitiva, con ello apuntan a mación, la coordinación, sino que
una sociedad más justa y a un mun- se orienta a promover una calidad
do más humano. Pero ¿qué es hu- total, integral, centrada en la perso-
manizar? en el fondo, no hay otra na. señalan la calidad técnica, la ca-
cuestión que la de la dignidad de la lidad estructural, la calidad ética, la
persona, que justifica y sirve de guía calidad profesional.
a cualquier esfuerzo en materia de Para finalizar, sobre la humani-
humanización. a decir de Javier Gafo, zación de la gestión de calidad los au-
«humanizar es el problema bioético tores señalan unos puntos que han
fundamental». Humanizar es el pri- de tenerse en cuenta, y para cada
mer reto de la gestión de calidad, uno de ellos aducen ejemplos extra-
aunque a primera vista aparezcan ídos de la práctica cotidiana y desa-
conceptos como procesos, indica- rrollan detenidamente los concep-
dores, eficiencia, etc. tos que se han de tener en cuenta:

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recensiones 579

liderazgo, misión, visión y valores. el asesoramiento de un evaluador


Planificación y mejora continua. externo no ha de descartase. en ella
orientación a las personas. desarro- se destacan los puntos fuertes y dé-
llo de servicios a través de procesos. biles, y desde ahí se establecen líne-
intercambio de buenas prácticas. as de mejora. en cualquier caso, la
responsabilidad social. aprendiza- evaluación no es un fin, sino un co-
je, innovación y gestión de cambio. mienzo, y su fiabilidad determinará
en suma, todo el libro está enfo- los planes de mejora.
cado a orientar a otros, a compartir Libro muy práctico que puede
la experiencia, y da pautas muy con- ser de gran ayuda para organizacio-
cretas encaminadas al aseguramien- nes que han apostado por la calidad
to de la calidad y la humanización integral, donde el destinatario de
en la gestión formando un todo. La los servicios es lo primero a tener en
evaluación es imprescindible para cuenta: algo que no está reñido con
mantener los parámetros de calidad, la calidad total y la excelencia. Muy
pero ajustada al tipo de centro, des- recomendable su lectura y tenerlo
tinatarios y recursos disponibles. La también como material de consulta.
evaluación ha de ser un ejercicio de
autoanálisis, y en ella participan las Rosario Paniagua Fernández
personas de la organización, aunque

CHiTTisTer, J., Sí a la vida. La sagrada cotidianeidad, sal Terrae,


Maliaño (Cantabria) 2015, 108 pp.
El talante con que afrontemos cada par- eres ahora». dice también que la vida
te de la vida tendrá mucho que ver con «no tiene que ser perfecta», pero sí
el modo en que nos afecte. (La autora). tiene que ser lo que estamos llama-
La autora reflexiona en esta en- dos a ser.
trega sobre la vida, los proyectos, la en esta obra revisa los desafíos y
dignidad, la muerte, todo ello im- nos ofrece sabiduría, esperanza e
buido de una profunda conciencia inspiración para vivir el amor de
del amor que dios nos muestra a dios en todas las circunstancias de
través de nuestras alegrías, debilida- la vida. Las meditaciones conteni-
des, fallos, malentendidos... y las das en este trabajo son breves e in-
preguntas que a diario nos hace- tensas, con el propósito de ayudar a
mos. Para la autora, «la vida consis- reflexionar y orar, pues la vida es co-
te en dar lo mejor de ti en el momen- menzar siempre...
to en que te encuentres, de modo que Joan Chittister es monja bene-
al final, te sientas más sabio de lo que dictina, reconocida autora, oradora

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580 los libros

de prestigio internacional, que ha pueden no cumplirse, y aceptar esa


publicado mucho en sal Terrae. posibilidad nos hace más maduros.
Haciendo un repaso al índice, aprender, desaprender, sorprender-
encontramos la siguiente propues- se y seguir adelante. Los que verda-
ta: 1) La vida es lo que te ocurre. 2) deramente aman son los que viven;
Planes. 3) el amor permanece. 4) de lo contrario, viven muertos, por
reflexiones. 5) Tiempo. 6) Progre- muy contradictorio que parezca.
so. 7) dignidad. 8) esperanza. 9) Hay que aceptar a las personas
Celebraciones. 10) Finales felices. como son, sin tratar de cambiarlas:
11) sí a la vida. esto es un error que no ocasiona más
a lo largo de las páginas nos va que frustración. esta verdad hay que
señalando cómo en la vida, cuando considerarla: las personas son lo que
conseguimos lo que nos gusta, Jesús son, como nosotros somos lo que so-
sonríe, y cuando no sucede lo que mos; podemos mejorar, pero cambiar
nos gusta, Jesús se acerca y nos de raíz a gusto de los demás es una
abraza. Las cosas negativas aportan utopía y, además, no es necesario. no
a quien las sufre muchos beneficios cabe duda de que el mejor desarrollo
si han sido aceptadas e integradas como seres humanos es que seamos
en la totalidad de los acontecimien- la mejor versión de lo que somos y
tos: hay una dinámica de muerte y no otra cosa. decía Chesterton: «no
resurrección que va dando sus fru- libres a un camello de la carga de su
tos a lo largo de la existencia. La joroba; tal vez lo estés librando de ser
vida se va aprendiendo mientras camello»; la joroba es almacenar gra-
transcurre, y lo que vivimos pone a sa para el largo camino del desierto, y
prueba el temple de las personas. le es muy beneficiosa. valga este
del dolor se aprende cuando llega, ejemplo para explicar lo importante
no por teorías y experiencia de otros; de la identificación y estar de acuer-
pero cuando ha pasado, nos ofrece do con lo que somos y lo que son los
una nueva forma de vida más armóni- otros.
ca, más comprensiva con los demás; se Prosigue hablando de la espe-
ha desvelado una cara de la vida muy ranza cuando parece que esta se des-
fecunda; aunque cueste, se descubren vanece; siempre hay un resquicio,
nuevos aspectos que desconocíamos sobre lo cual ofrece ejemplos muy
antes de la prueba, y el horizonte se di- ilustrativos. Hace unas reflexiones
lata ante los nuevos aprendizajes. en también sobre las celebraciones
cada capítulo concluye con frases cor- como tiempo de descanso, culto y
tas de carácter práctico. convivencia, que van configurando
en la vida es sano hacer planes, una vida con los otros y la impor-
pero es más sano aún saber que tancia de comer juntos como sím-

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recensiones 581

bolo de unión familiar de comunión. fuerza; se abre una nueva posibilidad


no hay que prescindir de la fiesta en que hay que aprovechar. Las estacio-
la vida; de lo contrario, somos má- nes del año son un ejemplo de las es-
quinas que trabajan sin tregua, y eso taciones de la vida, del rostro de
empobrece en lo personal y en lo fa- dios en el tiempo del proceso mis-
miliar y social. La celebración forma mo de lo que supone estar vivo. es la
parte de la vida, y no podemos darle vida que se va adentrando poco a
la espalda. además, todo ello nos re- poco en el mar de la eternidad para
cuerda la vida de fe, las celebraciones, seguir viviendo. a través de todo ello
que han de estar arraigadas en nues- no cabe más hermosa respuesta a
tro ser hasta el final. tanto bien recibido que decir «sí». La
Hay que vivir la vida más plena- vida nos enseña a decir «sí», y debe-
mente, no más rápidamente. Tras un mos responder «sí», porque de otro
recorrido meditativo por los temas modo aprenderemos a morir, en vez
mencionados en el índice, la autora de a vivir. Pues, como escribió al-
acaba con un sí a la vida. Tras el in- guien, el paraíso puede estar en cual-
vierno duro llega la primavera, llena quier parte; de ti depende.
de colores, sabores, olores..., y todo Rosario Paniagua Fernández
se abre a la vida que empuja con

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582 revista sal terrae

REVISTA SAL TERRAE


INSTRUCCIONES PARA LOS AUTORES

1) La revista Sal Terrae acepta trabajos originales, no publicados previamente ni


aceptados para su publicación en el mismo o en otro idioma. Los trabajos ori-
ginales serán escritos en lengua castellana, pudiendo incluir citas textuales en
otros idiomas. deben presentarse totalmente terminados y deberán adaptarse a
las instrucciones dadas por Sal Terrae.
2) La revista Sal Terrae acepta trabajos originales sobre estas temáticas: teología (pas-
toral, bíblica, espiritual, moral, práctica), iglesia, familia, sociedad, psicología.
3) Los manuscritos recibidos serán evaluados por el director de la revista y, en oca-
siones, por un miembro del consejo de redacción de la revista. su (s) dictamen
(es) será (n) comunicado (s) al autor. Los trabajos aceptados quedan como
propiedad de la revista Sal Terrae y no podrán ser reproducidos sin su expresa
autorización (parcial o totalmente). antes de su publicación, los autores de los
originales aceptados ceden en exclusiva a la revista Sal Terrae los derechos de ex-
plotación de los que son titulares, pudiendo Sal Terrae publicarlos en cualquier
soporte, así como ceder dichos derechos de explotación a un tercero.
4) Los autores de los trabajos recibirán una remuneración, su trabajo en formato
pdf y dos ejemplares del número correspondiente de la revista.
5) La extensión de los artículos solicitados será de un mínimo de 24500 y un má-
ximo de 25500 caracteres (con espacios), notas a pie de página incluidas.
serán enviados en formato digital, en cualquier versión de Word,
a revistasalterrae@salterrae.es.
6) en la primera página de los artículos se incluirá:
Título del artículo.
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una lista de palabras clave en número no superior a cinco, que no podrán coin-
cidir con las del título del artículo.
7) La revista Sal Terrae se encargará de traducir al inglés el título del artículo, el
resumen o sumario y las palabras clave.

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instrucciones para los autores 583

8) se recomienda utilizar estas fuentes tipográficas: «Timesnewroman» para


Windows (o «Times» para Macintosh), tamaño 12 (texto) y tamaño 10 (notas
a pie de página).
9) Los criterios que deben seguirse a la hora de elaborar las notas a pie de página
son:
a) AL CITAR LIBROS: 1) inicial (es) del nombre (con punto) y apellido (s) del
autor en letra versaLiTa, dejando un espacio entre la inicial y el/los apelli-
do (s); 2) título y subtítulo (si lo tiene) en letra cursiva; 3) nombre de la edi-
torial en letra redonda; 4) lugar y fecha de publicación en letra redonda y
sin coma entre ambas (si existe número de edición de un libro, se cita, por
supuesto a partir de la segunda, en superíndice, justo a continuación del
año de edición); 5) número (s) de página (s) citada (s), sin que le (s) prece-
da (n) p. / pp.
nota 1: escríbase el nombre de la ciudad en que se publica el libro en el
idioma en que éste está escrito.
nota 2: Cuando se citen dos o más libros del mismo autor, sustitúyase, a
partir de la segunda cita, la inicial del nombre y el/los apellido (s) por id.
esta nota vale también para los apartados b, c y d de estas instrucciones pa-
ra autores.
Ejemplo:
d. aLeiXandre, Las puertas de la tarde. Envejecer con esplendor, sal Terrae,
santander 20093, 170-175.
b) AL CITAR ARTÍCULOS DE REVISTA: 1) inicial (es) del nombre (con punto) y
apellido (s) del autor en letra versaLiTa, dejando un espacio entre la inicial
y el/los apellido (s); 2) título en letra redonda y entre comillas («»); 3) nom-
bre de la revista en cursiva, precedido por dos puntos (:); 4) número del vo-
lumen de la revista; 5) año de publicación entre paréntesis y coma (,) detrás;
6) número (s) de página (s) citada (s), sin que le (s) preceda (n) p. / pp.
Ejemplo:
G. barbiero, «“Un cuore spezzato e affranto tu, o dio, non lo disprezzi”.
Peccato dell’uomo e giustizia di dio nel sal 51»: Ricerche storico-bibliche 19
(2007), 157-176.
c) AL CITAR ARTÍCULO EN OBRA COLECTIVA O VOZ DE DICCIONARIO: 1) inicial
(es) del nombre (con punto) y apellido (s) del autor en letra versaLiTa, de-
jando un espacio entre la inicial y el/los apellido (s); 2) título del artículo o
voz en letra redonda y entre comillas («»); 3) precedidos por coma (,) y en,
inicial (es) del nombre (con punto) y apellido (s) del autor/editor del libro

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o diccionario en letra versaLiTa, dejando un espacio entre la inicial y el/los


apellido (s); 4) ed./eds. entre paréntesis (ed./eds.); 5) título y subtítulo (si
lo tiene) del libro o diccionario en letra cursiva; 6) nombre de la editorial
en letra redonda; 7) lugar y fecha de publicación en letra redonda y sin co-
ma entre ambas (si existe número de edición de un libro, se cita, por su-
puesto a partir de la segunda, en superíndice, justo a continuación del año
de edición); 8) precedido por coma (,) y espacio, número (s) de página (s)
citada (s), sin que le (s) preceda (n) p. / pp.
Ejemplo:
a. Wénin, «david roi, de Goliath à bethsabée. La figure de david dans les
livres de samuel», en L. desroUsseaUX – J. verMeyLen (eds.), Figures de
David à travers la Bible, Cerf, Paris 1999, 75-112.
d) AL CITAR REFERENCIAS ELECTRÓNICAS, se siguen los criterios de a, b y c, y
se añade: 1) después de autor, título, etc., y precedida y seguida por coma:
en línea; 2) dirección web; 3) día de la consulta (entre paréntesis).
Ejemplo:
J. P. FoKKeLMan, Narrative Art and Poetry in the Books of Samuel I.
King david, van Gorcum, assen 1981, en línea,
http://www.salterrae.es/catalogo/index.php
(consulta el 14 de febrero de 2010).
10. Formato de abreviaturas de referencia habituales: Ibid. / op. cit. / art. cit. / cf. /
cap. / ss. / n. (número) / nota / vol. /vols.
11. otras indicaciones: Los textos sangrados van entre comillas. se acentúan las
mayúsculas. se usan comillas bajas y, solo dentro de éstas, las comillas altas
(ejemplo: «Juan dijo: “Lo sé”»). Las citas bíblicas, según estos ejemplos: Mt 6,1-3
/ Mt 6,1-3.12-14.
12. en acentos, puntos, signos de puntuación, etc., síganse las normas de la real
academia española (http://www.rae.es/rae.html).

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