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Ψάπφω (frag.

31) Me parece semejante a los dioses ese


Φαίνεται μοι κῆνος ἴσος θέιοσιν hombre que está ante ti
ἔμμεν' ὤνηρ, ὄττις ἐνάντιός τοι sentado y escucha la preciosa voz
ἰσδάνει καὶ πλάσιον ἆδυ φωνεί- de cerca
σας ὐπακούει
y la risa adorable que hace temblar
καὶ γελαίσας ἰμέροεν, τό μ' ἦ μὰν mi corazón en el pecho,
καρδίαν ἐν στήθεσιν ἐπτόαισεν, en cuanto te veo, se me va
ὠς γὰρ ἔς σ' ἴδω βρόχε' ὤς με φώναι- el habla,
σ' οὐδ' ἒν ἔτ' εἴκει,
se me rompe la lengua,
ἀλλ' ἄκαν μὲν γλῶσσα ἔαγε, λέπτον me hormiguea un fuego impalpable,
δ' αὔτικα χρῶι πῦρ ὐπαδεδρόμηκεν, mis ojos no ven, no oigo
ὀππάτεσσι δ' οὐδ' ἒν ὄρημμ', ἐπιρρόμ- claro,
βεισι δ' ἄκουαι,
transpiro de frío, un temblor
έκαδε μ' ἴδρως ψῦχρος κακχέεται, τρόμος δὲ se adueña de mí, descolorida
παῖσαν ἄγρει, χλωροτέρα δὲ ποίας como pasto seco, me
ἔμμι, τεθνάκην δ' ὀλίγω ᾿πιδεύης muero,
φαίνομ' ἔμ' αὔται·
pero a todo hay que atreverse cuando nada se tiene
ἀλλὰ πὰν τόλματον ἐπεὶ καὶ πένητα†
Catulo (Poema LI)
Catullus (Carmen LI) Que es igual a un dios me parece aquel
lle mi par esse deo uidetur, (y que supera a los dioses, si es lícito)
ille, si fas est, superare diuos, que sentado frente a ti, sin cesar,
qui sedens aduersus identidem te observa y escucha cómo ríes con dulzor,
spectat et auditdulce ridentem, misero quod omnis lo que me arrebata los sentidos, mísero:
eripit sensus mihi: nam simul te, Lesbia, en cuanto te veo, ya no me queda
Lesbia, aspexi, nihil est super mi ni un hilo de voz, la lengua se torna torpe,
lingua sed torpet, tenuis sub artus y a manar comienza una llama bajo mis miembros;
flamma demanat, sonitu suopte me zumban los oídos y una noche
tintinant aures, gemina et teguntur doble cubre mis ojos.
lumina nocte. El ocio, Catulo, te es muy molesto;
Otium, Catulle, tibi molestum est: en el ocio te exaltas e impacientas.
otio exsultas nimium que gestis: El ocio ya perdió antes muchos reyes y ciudades
otium et reges prius et beatas perdidit urbes. felices.
Ovidio, Amores, I, 9
Safo (frag.31)
Soldado es todo enamorado y Cupido tiene su propio Σαν άνεμος μου τίναξε ο έρωτας τη σκέψη,
campamento; Ático, créeme, soldado es todo σαν άνεμος που σε βουνό βελανιδιές λυγάει.
enamorado. Ήρθες, καλά που έκανες, που τόσο σε ζητούσα,
La edad que es propia para la guerra, lo es también para δρόσισες την ψυχούλα μου, που έκαιγε ο πόθος.
el Amor. Fea cosa es un soldado viejo, fea cosa es el
amor de un viejo. Κι από το γάλα πιο λευκή,
El valor que los jefes buscan en un soldado valiente, απ’ το νερό πιο δροσερή,
ese mismo busca una bella joven en el hombre que le κι από το πέπλο το λεπτό πιο απαλή.
acompaña. Από το ρόδο πιο αγνή,
Hacen vela los dos, en tierra descansan uno y otro, απ’ το χρυσάφι πιο ακριβή,
uno guarda la puerta de su dueña, el otro la de su κι από τη λύρα πιο γλυκειά, πιο μουσική.
general.
El deber de un soldado es el largo camino. Envía tú Πάει καιρός που κάποτε σ’ αγάπησα, Ατθίδα,
lejos a una joven: el valiente amante la seguirá al fin del μα τότε μου ‘μοιαζες μικρό κι αθώο κοριτσάκι.
mundo. […] Συ που μαγεύεις τους θνητούς, παιδί της Αφροδίτης,
¿Quién, a no ser un soldado o un amante soportará los απ’ όλα το καλύτερο εσύ ’σαι το αστέρι.
fríos de la noche y las nieves mezcladas con la tupida
lluvia? Κι από το γάλα πιο λευκή…
Se envía a uno a espiar al enemigo; el otro pone en su
rival sus ojos como si fuera un enemigo. Safo, la poeta
Aquél asedia poderosas ciudades, éste el umbral de la Como un viento, amor sacudió mis pensamientos,
amada altiva, éste rompe puertas, pero aquél entradas como un viento que brama en los robles de las
[…] montañas.
Yo mismo era perezoso y nacido para el indolente ocio; Usted vino, bien lo hizo, tanto que pregunté,
el lecho y la penumbra habían ablandado mi ánimo; ¿desprecias mi alma, ardiente deseo?
las cuitas por una hermosa muchacha despertaron al
cobarde Y la leche más blanca,
y le ordenaron ganarse la soldada en el campamento. del enfriador de agua,
Desde entonces me ves ágil y dispuesto a las luchas y del velo el más delgado.
nocturnas De la rosa más pura,
¡El que no quiera volverse un vago, que se enamore! de oro más preciso,
y la lira más dulce, más musical.

Hay un tiempo en que una vez te amé, Atthis,


pero luego parecías una niña pequeña e inocente.
Si encantas a los mortales, un hijo de Afrodita,
de todo lo mejor eres estrella.

Η ποιήτρια Σαπφώ