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PDVSA Detrás del Acuerdo Gasífero con Trinidad

Por: Einstein Millán Arcia

Venezuela con alrededor de 202 billones de pie cúbicos (BPCF) ocupa
por ahora, el octavo lugar entre los países con las mayores reservas de
gas del orbe. El potencial de reservas por añadir y desarrollar sin
embargo es considerable y bien podría catapultarlo a entre los
primeros 5 lugares en muy corto plazo, al considerar las reservas aun
no contabilizadas de gas no convencional, así como también aquellas
en el extremo norte costero y los flancos nor/sur Andino.

FALSO APROVECHAMIENTO DEL GAS:

Partiendo de la premisa que para 2006 el déficit oficial de gas en
Venezuela rondaba los 1.500 MMPCD
[http://wikileaks.vicepresidencia.gob.bo/VENEZUELA-S-PROPOSED-
MEGA-NATURAL], la carencia real de gas del país de haberse
mantenido el mismo nivel de industrialización y consumo de entonces,
se ubicaría conservadoramente hablando alrededor de 3.900 MMPC en
la actualidad.
Habría que hacer la acotación que dicho déficit en parte se atenúa (se
maquilla) debido a dos factores coyunturales que actualmente
prevalecen:

 Uso de gas de desinfle proveniente de proyectos de recobro
mejorado descontinuados en la región de norte de Monagas, el
cual añade un colchón de cerca de 2.000 MMPCD @ 2.500
MMPCD. Dicho estimado surge al normalizar la relación gas
petróleo de producción en el activo Norte De Monagas
[https://www.aporrea.org/energia/a265848.html]
 El exterminio del aparato industrial, el uso de hidrocarburo
liquido en termo generación y la alicaída infraestructura
termoeléctrica "realmente activa.

EL GAS DE COSTA AFUERA:

Los primeros pozos perforados en Gran Mariscal/Plataforma Deltana
fueron probados en conjunto; es decir con todas las arenas abiertas
(contradiciendo la ley), mostrando un flujo absoluto (AOF) de hasta 75
MMPCD para el caso del primer pozo del campo Dragón; el del
famoso fogonazo. Dicha producción cedió rápidamente como
consecuencia de "arenamiento" acelerado por las considerables fuerzas
erosiónales y el escaso componente tecnológico. La plataforma
utilizada; la famosa "Aban Pearl" se fue a pique apenas corto tiempo
después de comisionada, como consecuencia de la inadaptabilidad de
la misma a la condiciones de trabajo por un lado, y por el otro lado a
su avanzado deterioro. Como referencia, la figura siguiente compara el
tipo de plataforma Aban Pearl con la utilizada en el campo vecino de
Trinidad y Tobago.
El proyecto "Gran Mariscal/Plataforma Deltana" sufrió múltiples
atrasos desde su inicio. Hasta el sol de hoy Venezuela aun espera por
la integración de esa anhelada burbuja de gas al desarrollo industrial.

Para el caso Venezolano y bajo el escenario actual de precios, producir
gas (como) libre para exportación no ser parece por el momento un
negocio rentable. Sobre todo cuando producirlo involucra operaciones
costa afuera en Gran Mariscal y Plataforma Deltana, de elevado costo
de capital y mantenimiento (CAPEX/OPEX), a menos que dicho gas se
"monetice" apalancado en proyectos aguas abajo. Producir gas para
exportación en Gran Mariscal y Plataforma Deltana sin otro
apalancamiento, significaría un daño patrimonial descomunal para la
nación, aunque quizá un lucrativo negocio para pocos.

El costo de producir un barril equivalente (BOE) en Gran
Mariscal/Plataforma Deltana es oneroso porque sus operaciones son
onerosamente ineficientes y porque así lo ha promovido la corrupción
allí experimentada. Producir un BOE en ese activo ronda los US$25 @
US$30.

PDVSA ha perforado unos 8 pozos en esos activos, de los cuales dos
permanecen abandonados. Perforar un pozo en esos campos
representa entre US$25 y US$35 millones, sin contar con unos US$2 @
U$3 millones de costos de completación (por pozo) y US$1.0 @ US$1.5
de costo de conexión, mientras que perforar un pozo en el activo
gasífero Anaco con más de 22 TCF de reservas probadas y 45% aun por
desarrollar representa solo entre US$6 @ US$8 millones.
El proyecto Gran Mariscal/Plataforma Deltana ha consumido la
lujuriosa cifra de entre US$10 a 12 billones desde su inserción en 2007,
incluyendo la compra de terrenos con sobreprecio y la fallida
infraestructura abandonada en Guiria.

PDVSA Y ATLANTIC LNG; TRINIDAD:

Recientemente Venezuela y Trinidad firmaron un acuerdo para el
[https://www.facebook.com/notes/pdvsa-tv/venezuela-y-trinidad-y-
tobago-firman-acuerdo-en-materia-energ
%C3%A9tica/1008559599315706/] suministro de gas desde el campo
Dragón en Venezuela hasta Hibiscus (Shell) en el noroeste de Trinidad.
Según información privilegiada el objetivo seria iniciar con un
suministro de 150 MMPCD para luego estabilizar en alrededor de 500
MMPCD más allá de 2020. Trinidad enfrenta un creciente deterioro en
su producción gasífera desde 2013, que ha impactado severamente su
capacidad de exportación de LNG.

Atlantic LNG (ALNG); la empresa que procesa dicho gas, se ha visto
forzada de reducir su nivel de actividad en más del 30%, obligándola a
enfrentar despidos masivos y poniendo presión política al gobierno.
Más allá de las razones que pudiese tener Trinidad, surgen varias
interrogantes sobre cual seria la conveniencia y potencial real de
ganancia para Venezuela. Si analizamos los convenios acordados por
PDVSA en el pasado, tenemos lo siguiente:

 En el caso de Perla Cardón IV (costa afuera/offshore), PDVSA
reconoce a Eni y Repsol un precio de alrededor de US$3.69 por
cada mil pie cúbicos (MPC) de gas producido, aun a sabiendas
que dicho gas no es libre sino gas condensado retrogrado de
elevado valor comercial, lo cual "apalanca" la economía del
proyecto. Aun así, acuerda cancelar un precio por encima del
mercado (Henry Hub).
 PDVSA igualmente paga a Repsol en "Quiriquire gas"
(tierra/onshore) un precio de cerca de US$ 2.80 por MPC.

 PDVSA holding reconoce a PDVSA Gas Anaco (tierra/onshore)
un valor de alrededor 1.01 US$ por MPC

En consecuencia y rigurosamente hablando, el precio por MPC a
percibir por PDVSA en un eventual convenio con Trinidad debe ser
estimado en función de costos y márgenes específicos del proyecto. Sin
embargo con lo anterior en mente, las expectativas de precio de ese gas
considerando el nivel de complejidad y costos de operación en Gran
Mariscal/Plataforma Deltana, debería en el peor de los casos estar por
encima del valor reconocido a Repsol en Quiriquire Gas y en el mejor
de los casos por encima del precio reconocido a Eni y Repsol en Perla
Cardón IV.

La construcción de "Atlantic LNG (ALNG)" inició en 1996 y su
operación comercial arrancó en 1999 con un solo tren, teniendo su
primer envío de LNG en 2000. En 2002 se arranco el segundo tren, en
2003 el tercero y en 2005 el cuarto tren. Precisamente en 2012, cuando
Ramírez y Del Pino anuncian desistir de la intención de construir la
planta de licuefacción asociada a Gran Mariscal/Plataforma
Deltana, Shell informa la intención de adquirir los intereses de
Repsol en ALNG, incluida una capacidad de 4.2 TM anuales de LNG
en los 4 trenes (un 25% por tren @ 14.5 MT total anual). En 2013 Shell
absorbe las acciones de Repsol pasando a ser junto a BP socio
mayoritario, con NGC teniendo solo un 10%. Hoy es la misma Shell a
través del gobierno Trinitario quien también recibirá el gas
Venezolano.

Tres eventos fundamentales propiciaron la decisión de Respsol de
separarse de dichos activos; en orden de importancia: a) complicada
situación financiera, b) "eyección" del mercado argentino y c) impulso
de la producción no convencional de los EEUU.

Shell por el contrario, tenía asegurado contratos en el mercado
canadiense y suramericano y contaba a la vez una robusta situación
financiera. Pero quizá lo más importante era que también contaba con
un "aliado complaciente" y cuyo poder de negociación estaba
"disminuido, penetrado, minado" y por ende destinado a caer en sus
fauces; PDVSA.

Shell no es una empresa que hace planes al boleo, por el contrario toma
muy en serio la planificación de cualquier proyecto y negocio. Si Shell
tenía la intención de adquirir ALNG y ha estado en el mercado
trinitario en funciones tanto aguas arriba como aguas abajo desde
mucho antes, porque no pensó en acelerar su producción gasífera
propia en sitio; localmente. Será quizá porque los costos de producir y
acelerar cada mil pie cúbico de gas les son prohibitivos?

LA ECONOMIA DEL GAS:

Los proyectos gasíferos a diferencia de los de hidrocarburo líquido, se
construyen desde la entrega física del gas hacia el desarrollo del activo.
Se diseñan las facilidades en función de las características
termodinámicas del gas, las necesidades volumétricas, especificación
del mercado de destino y la capacidad de entrega (deliverability) del
activo. Finalmente se asumen los compromisos en función de su
sostenibilidad en el tiempo.

En la PDVSA de Ramírez y Eulogio comenzaron al revés; comenzaron
a construir las facilidades sin tener robustez en la evaluación de las
reservas, propiedades de los fluidos, ni el potencial sostenible de
entrega. Hoy día esa PDVSA anegada de aprendices al frente de la
toma de decisión, pone a Venezuela en posición de un riesgo que
involucra perder mucho dinero con la entrega de cada pie cúbico de
gas a Trinidad.

Los costos de transporte por gasoducto por cada mil pie cúbico (MPC)
promedia aproximadamente US$0.50-US$0.60, mientras que para
superficie (mar) en el caso de LNG unos US$0.35-US$0.45, sin contar
con el costo de licuefacción/regasificación de US$ $1.35-US$1.50 por
MPC. Bajo condiciones normales, el costo de transporte por gasoducto
supera el de superficie (mar) a partir de unas 3.500 @ 4.000 millas. Este
no es el caso de Dragón, donde la longitud de gasoducto a construir
por Shell seria de unas 17 @ 18 millas. Suponiendo un diámetro
conservador de 20 pulgadas, el costo de dicho tendido rondaría los
US$41 millones (US$120.000 per mile-inch offshore). Es decir, la
inversión de Shell en dicho tendido asemejaría el costo de perforar y
completar un solo pozo al costo de PDVSA.

La ganancia para Trinidad sería grande, tanto política como financiera.
Atlantic LNG tiene los mercados, la capacidad instalada en sitio y por
supuesto sus márgenes de ganancia asegurados. Venezuela por el
contrario, seguiría siendo como siempre, la perdedora preferida ya que
la economía y costos no cierran. La idea en todo caso seria que PDVSA
no expusiera un centavo, sino que más bien negociara como se debe
negociar en situaciones donde los indicadores financieros lucen
marginales, como en efecto es el caso de Gran Mariscal/Plataforma
Deltana.