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Aprender por cuenta propia como competencia transversal, caracterización

de estudiantes universitarios
Jesús Alberto Sánchez Valtierra, Blanca Patricia Santos Carrasco,
Jaime Ricardo Valenzuela González
Tecnológico de Monterrey

Resumen

Es parte del objetivo central de la educación, y en especial de las universidades,


formar aprendices autónomos, que sean capaces de dirigir y monitorear su propio
proceso de aprendizaje. De aquí surge el interés por investigar el concepto de
aprender por cuenta propia. Éste fue el objetivo de la presente investigación. En
cuanto a la metodología utilizada se utilizó un enfoque mixto: en la parte
cualitativa, se apoyó en un estudio de caso, empleando como instrumentos para la
recolección de datos y triangulación de los mismos; entrevistas semi-estructuradas
a seis alumnos considerados como competentes. En la parte cuantitativa se
utilizaron instrumentos de auto-reporte aplicando test a 50 alumnos. Los
resultados se presentan a través de un análisis de categorías en las que se pudo
relacionar la parte teórica extraída de la revisión de la literatura con la parte
práctica obtenida de la aplicación de los diversos instrumentos.

Palabras clave: autoaprendizaje, competencias, competencia transversal.

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INTRODUCCIÓN

Cuando los estudiantes se convierten en miembros activos de su proceso de


aprendizaje a través de la competencia aprender por cuenta propia, adquieren una
mejor perspectiva de ellos mismos como lectores, escritores y pensadores,
desarrollando herramientas que les permiten convertirse en aprendices más
efectivos, a evaluar sus fortalezas y actitudes, analizando su progreso en un área
particular y estableciendo metas para el aprendizaje futuro, ya que aprender por
cuenta propia no sólo tiene aplicación en el área educativa, sino en todas las
áreas en las que se desarrolla el estudiante.

En el contexto globalizado de hoy es indispensable que los jóvenes que cursan el


nivel medio superior y superior egresen con una serie de competencias que
les permitan desplegar su potencial, tanto para su desarrollo personal como
para contribuir al de la sociedad. A pesar de los aparentes avances que
mostró México en la prueba PISA (Programa Internacional de Evaluación de
Estudiantes; PISA por sus siglas en inglés), el investigador del Colegio de
México, Manuel Gil Antón (citado por Servín, 2014, p.28) considera que la
mitad de las generaciones de jóvenes de 15 años de edad, siguen sin tener
competencias necesarias para afrontar la vida.

El reto del siglo XXI es crear escuelas que aseguren el desarrollo integral de los
estudiantes, y fomentar en éstos el desarrollo de valores, habilidades y
competencias para mejorar su productividad y competitividad al insertarse en
la vida económica. Hoy en día, los sistemas educativos formales propenden
dar prioridad a la adquisición de conocimientos, en detrimento de otras
formas de aprendizaje, no concibiendo a la educación como un todo. Una de
las vertientes que pareciera más prometedora para la renovación del
aprendizaje es la que se deriva de los enfoques educativos basados en
competencias.

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En 1998, la UNESCO expresa en la conferencia mundial sobre la educación
superior, que es necesario propiciar el aprendizaje permanente y la
construcción de competencias adecuadas para contribuir al desarrollo
cultural, social y económico de la sociedad (Bernheim, 2010). La educación
basada en competencias se está constituyendo, en el contexto internacional,
como un factor de primer orden en el mejoramiento de la educación y en una
prioridad de las políticas educativas de diferentes países (OCDE, 2003;
Acuerdo 442, 2009).

En la educación basada en competencias no interesa solamente conocer cuánto


sabe el estudiante, sino los resultados que se reflejan en un desempeño
concreto; ya que se caracteriza por estar orientada a valorar el desempeño
real del alumno, el cual sintetiza los conocimientos, habilidades, destrezas ,
actitudes y valores involucrados en la realización de una función o actividad
específica.

En México, como resultado de los cambios que demanda la sociedad referente a


calidad educativa, nace la vigente Reforma Integral para la Educación Media
Superior (RIEMS) creada en el año 2008. El objetivo de esta reforma es
formar personas preparadas para desempeñarse como ciudadanos, acceder
a la educación superior e integrarse exitosamente al sector productivo
respondiendo a las demandas generadas por las condiciones sociales,
políticas y económicas del país y contribuir a su desarrollo socioeconómico.

La RIEMS centra su atención en el trabajo colaborativo entre alumnado, profesores y


directivos con la finalidad de desarrollar competencias y mejorar las instituciones por
medio de un trabajo compartido; siendo los principales retos: ampliar la cobertura,
mejorar la calidad y buscar la equidad. Con su implementación se pretende lograr la
identidad de la educación media superior (EMS) donde los estudiantes de
bachillerato, sin importar el sistema al que pertenezcan, tendrán la oportunidad de
formarse en un conjunto de competencias comunes (Acuerdo 442, 2009).

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Dentro de este conjunto de competencias comunes, el aprender por cuenta propia
capacita y prepara al individuo para lograr un estilo de pensar y sentir, que le permita
enjuiciar críticamente su realidad en la sociedad del conocimiento, caracterizada por
un crecimiento exponencial del desarrollo científico y tecnológico y generar un
proyecto que oriente justificadamente su existencia. Al mismo tiempo, la tendencia de
la universalización de la educación superior que se viene dando en nuestro país ha
demandado y favorecido el aprender por cuenta propia como un requisito y condición
para pasar de espectadores a productores de conocimiento (Prieto, Quiñones,
Ramírez, Fuentes, Labrada, Pérez y Montero, 2011), generando un mayor capital
social, intelectual y moral en la sociedad (Arizabaleta, 2013).

MARCO TEÓRICO

Hablar de la competencia aprender por cuenta propia es lo mismo que hablar de


aprendizaje autoplanificado, estudio independiente, autoeducación,
autoinstrucción, autoenseñanza, autoestudio, aprendizaje autorregulado,
aprendizaje autónomo, aprendizaje para la vida, aprendizaje autodirigido o
autogestión, que hacen referencia a aprender por uno mismo en un acto
autoreflexivo.

Algunos autores consultados (Brookfield, 2000; Ellinger, 2004; Argudín, 2005);


sugieren que la utilización del concepto aprender por cuenta propia está de
“moda”, sin embargo señalan, que no es un fenómeno nuevo sino que se utiliza
de manera informal desde los tiempos de Sócrates (Rangachari, 2006). El
aprender por cuenta propia existe desde que hay un motivo para aprender algo. La
capacidad para aprender autónomamente, es la única garantía contra la
obsolescencia profesional (Martín-Barbero, 2003).

Una de las principales características de la competencia aprender por cuenta


propia, es que la toma de decisiones sobre el aprendizaje recae en el alumno
mismo, y que estas decisiones afectan a todos los aspectos del aprendizaje (Lewis
y Spencer, 1986). Aprender por cuenta propia es un método de organización de la

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enseñanza y el aprendizaje donde las actividades de aprendizaje están en gran
medida bajo el control de quién aprende (Kaufman, 2003). Se hace siguiendo un
plan, de forma sistemática, ordenada y lógica, en donde el aprendiz tiene la
capacidad de reflexionar sobre lo que está haciendo y, a partir de ello, rectificar o
reafirmarse.

Ser autodidacta está estrechamente relacionado con el concepto de aprendizaje


autodirigido, el cual consiste en el hecho de todo aquel que por sus propios
medios realiza el aprendizaje de nuevos conocimientos requiriendo para ello, tanto
voluntad (will) como destreza (skill) (Blumenfeld y Marx, 1997; McCombs y
Marzano, 1990). Es decir, implica que el alumno utilice sus propios medios y
recursos para alcanzar un aprendizaje, fuera del contexto educativo formal
(Candy, 1991 citado por Merrian y Caffarella, 1999).

El aprendizaje autodirigido se ha convertido en una competencia estratégica


exigida por el continuo cambio impuesto por la globalización. Markova (1990,
citado por Valenzuela, 1998) define ser autodidacta como una actividad
sistemática, regulada por el estudiante para mejorar su conocimiento y que implica
la definición de objetivos de aprendizaje.

Quien realmente popularizó el concepto aprendizaje por cuenta propia fue


Knowles (1975, p.77) quien presenta la siguiente definición:

Un proceso en el que los individuos toman la iniciativa, con o sin la


ayuda de los demás, en el diagnóstico de sus necesidades de
aprendizaje, la formulación de objetivos de aprendizaje, identifica los
recursos humanos y materiales para el aprendizaje, la selección y la
aplicación de adecuadas estrategias de aprendizaje y evaluación de
sus resultados de aprendizaje.

En esta definición destacan aspectos intrínsecos como la iniciativa, la


responsabilidad y el control ejercido por el alumno durante el proceso de
aprendizaje. Davies (2000; citado por Nolla, 2006, p. 16) complementa lo
anteriormente expuesto al señalar que:

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El aprendizaje autodirigido no implica un abordaje del aprendizaje
desestructurado, desorganizado o laissez-faire, sino que significa que
los que aprenden deben ser capaces de tomar responsabilidad para su
propio aprendizaje, su dirección y su relevancia para sus vidas,
necesidades e intereses cotidianos.

De acuerdo con Merriam y Caffarella (1999) el aprendizaje por cuenta propia


depende del contexto, es decir; del ámbito socio-cultural, histórico, político,
económico, o medio exterior circundante en que se desenvuelve, de tal manera
que un aprendiz puede ser autónomo en algunas áreas y en otras no, por lo que
sugieren un acompañamiento en su proceso hacia convertirse en autónomos en
las áreas que no lo son.

Como cualquier concepto, no hay una definición amplia, capaz de poner de


acuerdo a todos los expertos y diferentes autores, quienes han debatido sobre
cómo definirlo y explicarlo, por lo que por aprender por cuenta propia se da la
siguiente definición que engloba los diferentes conceptos comunes:

Es un proceso sistemático que engloba todas las dimensiones del ser humano
(saber, saber hacer, saber ser y saber estar), por el cual el aprendiz toma por
iniciativa propia la planificación y regulación de sus propios procesos de
aprendizaje, con o sin la ayuda de otros.

Orientado hacia un objetivo establecido y mantenido en el tiempo designado por el


propio aprendiz, eligiendo e implementando sus propias estrategias de
aprendizaje, que considera las más adecuadas y que se adaptan mejor a sus
características personales que exige el control de los materiales que va a utilizar,
siendo además capaz de evaluar y retroalimentar por si mismo los resultados de
aprendizaje obtenidos, que pueden llevarse a cabo en cualquier momento, en
cualquier lugar, a través de cualquier medio, y a cualquier edad.

Lo que caracteriza a los estudiantes que aprenden por cuenta propia es su


participación activa en el aprendizaje. Son proactivos. Se entiende el aprender
como un proceso amplio, integral y continuo en el cual los sujetos desarrollan o
adquieren conocimientos, habilidades y actitudes para sobrevivir y responder

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creativamente a los cambios en el medio, evolucionar, transformar y progresar
(Corredor, 2012).

Caracterización de la persona competente en aprender por cuenta propia

Para que una persona se considere competente debe poseer un conjunto de


conocimientos, capacidades, actitudes y destrezas necesarias para desempeñar
una determinada tarea. El aprender por cuenta propia más que una capacidad
mental o una habilidad de actuación académica, es un proceso de autodirección
mediante el cual los estudiantes transforman sus capacidades en habilidades
académicas (Majós, Colomina, Martínez y Rieradevall, 2009). Con la manifiesta
presencia de las siguientes competencias: competencias cognitivas, competencias
sociales y motivaciones personales.

Guglielmino (1977) reveló ocho factores que identifican a una persona competente
que aprende por cuenta propia (apertura al aprendizaje, el autoconcepto como
estudiante eficaz, la iniciativa y la independencia en el aprendizaje, la iniciativa y la
independencia en el aprendizaje, la aceptación informada de la responsabilidad
por su propio aprendizaje, amor por el aprendizaje, la creatividad, orientación
hacia el futuro, y la capacidad de utilizar estudios básicos y habilidades para
resolver problemas).

Estos factores dotan al aprendiz de conocimientos, destrezas y aptitudes


necesarias para resolver problemas de forma flexible y ser capaz de colaborar en
el entorno profesional y en la organización de trabajo, desarrollando en él
habilidades que antes no existían. Aprende a ser autónomo, ya que sabe buscar
información y/o resolver problemas sin tener que recurrir a nadie.

Principales representantes del modelo

Autores como Guglielmino (1977), Knowles (1975), Caffarella (1993), Brockett y


Hiemstra (1991), Brookfield (2000), Merriam (2001) y Ellinger (2004) popularizan
el concepto de aprender por cuenta propia o autoaprendizaje a partir de sus

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estudios y publicaciones desde la década de los años 70´s del siglo pasado y
principios de esta siglo.

Sus enfoques tienen origen en la aplicación del aprendizaje autodirigido en el


contexto laboral y no tanto en las aulas. Brockett y Hiemstra (1991), Brookfield
(2000) y Ellinger (2004) se enfocan principalmente en estudiar como los
aprendices desarrollan actitudes y habilidades que alienten el aprendizaje
autodirigido de por vida. Dichos estudios han derivado en posteriores
investigaciones en el campo de la educación, en donde se proponen modelos y
alternativas de intervención del docente.

El docente actual, debe ser un facilitador del aprendizaje, debe tratar que el
alumno sea quien genere su aprendizaje proporcionando alternativas mediante la
realización de tareas en conjunto, comprensión compartida, y el retiro paulatino de
su supervisión, para lograr la autodirección del estudiante en la búsqueda de
nuevas competencias y desarrollo de habilidades que permitan la autonomía en su
desempeño profesional (Knowles, 1975; Frade, 2009).

Las demandas de la enseñanza activa exigen el autoaprendizaje y la capacidad


para enfrentar con autonomía situaciones no previstas, obligan a introducir en la
formación universitaria desde muy temprano experiencias que desarrollen
estrategias y habilidades para el aprendizaje independiente (González, 1993).

Método

Se utilizó un enfoque mixto: en la parte cualitativa, se apoyó en un estudio de


caso, empleando como instrumentos para la recolección de datos y
triangulación de los mismos; entrevistas semi-estructuradas a seis alumnos
considerados como competentes en aprender por cuenta propia por sus
profesores y compañeros. En la parte cuantitativa se utilizaron instrumentos
de auto-reporte aplicando test a 50 alumnos.

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Etapa 1: Aproximación cualitativa

Se buscaron seis personas consideradas como "muy competentes en la


competencia aprender por cuenta propia" por sus compañeros o profesores y
realizarles una entrevista semi-estructurada.

Estas seis personas debían ser una muestra representativa de la población de


interés y la información escogida (Zermeño, 2011). Es una muestra no
probabilística, ya que se seleccionaron seis estudiantes que cumplían con las
características que se desean en la muestra (Zermeño, 2011). Estos seis alumnos
seleccionados debían de responder ocho preguntas previamente estructuradas.

La parte preparada permitió comparar entre los diferentes candidatos, mientras


que la parte libre permitió profundizar en las características específicas del
candidato (Zermeño, 2011). Permitiendo al investigador una mayor libertad y
flexibilidad en la obtención de información (Zermeño, 2011). Las preguntas
previamente estructuradas se muestran a continuación:

(1) ¿las personas elegidas se perciben a sí mismas como competentes en


aprender por cuenta propia ?; (2) ¿cómo se describen a sí mismas en cuanto a su
dominio de esa competencia? (en otras palabras, ¿qué saben hacer y qué no
saben hacer?); (3) ¿pueden dar ejemplos concretos que ilustren la manera de
emplear esa competencia?; (4) ¿cómo desarrollaron esa competencia de aprender
por cuenta propia ?; (5) ¿qué los ha motivado a desarrollar esa competencia?; (6)
¿hacia dónde enfocarán sus esfuerzos para desarrollar aún más esa
competencia?; (7) ¿qué evidencias proporcionan que demuestran un
comportamiento competente en aprender por cuenta propia? y (8) ¿qué nivel de
aprobación muestran?

La selección de los participantes se realizó identificando a los estudiantes


miembros que se más se distinguen por su desempeño y calificaciones de
acuerdo con los registros de la institución donde se realizó la investigación.

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Posteriormente, se aplicó el cuestionario a los seis alumnos seleccionados,
procurando que éstos se encontraran en el municipio de Irapuato, de no ser así se
utilizó el software Skype, el cual es un servicio que permite la comunicación entre
personas de punto a punto, por internet y de forma gratuita. Los cuestionarios vía
Skype solo se aplicaron si fue imposible aplicar la entrevista semi-estructurada
cara a cara, ya que los alumnos no se encuentran en un mismo municipio, sino
dispersos a través del estado de Guanajuato y alrededores.

Etapa 2: Aproximación cuantitativa

Para esta investigación de campo no participante, la selección de los sujetos de


estudio fueron 50 estudiantes regulares con un rango de edad de 19 a 31 años,
en una situación laboral activa, de los cuales 22 fueron varones (44%) y 28
mujeres (56%).

Los test fueron realizados en forma personal por el investigador para cada uno de
los 50 participantes seleccionados, en horarios y espacio convenidos previamente.
Se efectuaron en dos distintas fecha para cada uno de los participantes en una
misma aula de la facultad elegida.

Este procedimiento se llevó a cabo con el uso de herramientas estadísticas que


ayudaron y facilitaron el análisis de datos y búsqueda de la información.
Primeramente se vaciaron los datos del instrumento en una hoja de cálculo del
programa Excel. Se utilizó la tabla de Excel como una herramienta idónea, en
primer lugar por formar parte del paquete integrado de Microsoft Office (en
cualquiera de sus versiones), además de por su sencillez, disponibilidad y relación
calidad/precio.

Para efectuar el análisis estadístico primero se creó la agrupación de reactivos de


acuerdo con su pertenencia a cada escala (dimensión), para obtener estas
puntuaciones en la hoja de respuestas se trazó una raya horizontal a lo largo de
las filas para verificar que el estudiante no hubiera anotado ninguna respuesta o
hubiese escrito más de una. Después, se cuantificó el número de respuestas

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dadas en cada una de las cuatro alternativas. Hecho lo anterior, se sumó el total
de respuestas, lo que permitió comprobar la exactitud del recuento enseguida se
realizó el cálculo de promedios por cada participante en cada escala (dimensión) y
global, seguido del cálculo de parámetros de estadística descriptiva, el cálculo de
la alfa de Cronbach para confiabilidad y validez, y de correlación entre variables,
así como la elaboración de tablas y gráficas que auxilian y aportan una mejor
perspectiva visual de la información.

El instrumento, tal como se ha aplicado, se muestra a continuación:

Figura 1. Instrumento aplicado para medir la competencia aprender por cuenta propia

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Se utilizó una escala de tipo Likert construida al efecto para este estudio desde el
marco teórico planteado. Está constituida de 30 ítems subdivididos en 3 grandes
grupos de 10 ítems para medir competencias cognitivas (escala 1), motivaciones
personales (escala 2) y habilidades sociales (escala 3). Los ítems son de creación
propia, los ítems se redactaron de tal forma que guardaran correspondencia con la
definición de la competencia propuesta. La escala cuenta con cuatro opciones de
respuesta: dos positivas y dos negativas. Por lo tanto el rango potencial era de 1 a
4, mínimo y máximo respectivamente. En el cuestionario los ítems están
distribuidos aleatoriamente.

Resultados

1. Análisis de los resultados cualitativos

a) Los expertos entrevistados comparten la opinión de considerarse


competentes en la competencia aprender por cuenta propia, su nivel de
aprobación es alto. Se encuentran enfocados a la mejora continua,
mostrando activamente confianza, curiosidad, iniciativa, independencia y
alta autoestima.

b) Un experto es una persona que lleva a cabo la resolución de problemas en


un nivel alto mediante el uso de una base organizada. Con el objeto de
hacer una comparación con los novatos, todos los expertos entrevistados
hicieron referencia a que se consideran competentes en algunas áreas pero
no en otras, considerando que aún les falta mucho por aprender.

c) Las respuestas de los entrevistados coinciden con Narváez y Prada (2005),


que menciona que el aprendizaje autodirigido es dinámico y evoluciona de
acuerdo con la edad y los niveles de instrucción de los sujetos. Es decir, una
persona no es necesariamente autodirigida en todas las situaciones,
depende más bien de las materias, del uso que le pueda dar, de las
situaciones y emociones a las que se enfrente.

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d) Aprender por cuenta propia, es un perfil natural que depende de las
habilidades innatas de cada uno. Nace por iniciativa propia, esto significa
que los expertos en aprender por cuenta propia tienen conocimientos
relevantes a su disciplina y/o área de trabajo, dependiendo de las
habilidades que posean y en gran medida de las motivaciones personales
con el objeto de satisfacer ciertas necesidades, respondiendo a las
motivaciones promovidas por el contexto (Zimmerman, 2000; Valle,
Cabanach, Rodríguez, Núñez y González-Pienda, 2006).

e) Dos entrevistados señalaron otros aspectos interesantes: los valores (la


responsabilidad, el respeto, la puntualidad, el sacrificio) y el optimismo. Lo
expresado por los entrevistados, concuerda con Majós, Colomina, Martínez
y Rieradevall (2009) que mencionan que el aprender por cuenta propia más
que una capacidad mental o una habilidad de actuación académica, es un
proceso de autodirección. Respecto a los valores, “que me inculcaron en mi
casa y en el transcurso de mis estudios”, representan un aspecto clave para
el autoaprendizaje que concuerda con Campos, Valdés y Guzmán (2005).

Tabla 1 . Resumen de los principales hallazgos obtenidos


Categoría Resultados
Comparten la opinión de considerarse competentes en la competencia
Autopercepción aprender por cuenta propia, no obstante, todos hacen referencia a que
se consideran competentes en algunas áreas pero no en otras.

Desarrollo de la Nace por iniciativa propia.


competencia Depende de las habilidades que uno posea.
Tiene que ver con los valores y la persistencia.

Motivaciones personales Depende en gran medida de las motivaciones personales con el objeto
de satisfacer ciertas necesidades.

Su nivel de aprobación es alto, pero consideran que aún les falta mucho
Nivel de aprobación por aprender.
Muestran activamente confianza, curiosidad, iniciativa e
independencia.

Intereses hacia la Se encuentran enfocados a la mejora continua.


competencia

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2. Análisis de los resultados cuantitativos

a) Los resultados obtenidos en la escala motivaciones personales muestran


en primer lugar, las medias de las variables utilizadas, estando todas por
encima del valor 3 (de acuerdo) sobre una escala de Likert de 1 a 4. Ello
nos indica la elevada existencia o apreciación de los encuestados sobre la
existencia de las motivaciones personales como una característica
asociada a la competencia aprender por cuenta propia. Esto nos indicaría la
gran influencia que tienen las motivaciones personales para desarrollar la
competencia de auto-aprendizaje o capacidad de aprender a aprender en
aprendices, tal y como se discutió en el análisis cualitativo de las
entrevistas.
b) Por lo tanto, mantener un nivel de esfuerzo importante como el que requiere
una actividad estratégica autorregulada como lo es aprender por cuenta
propia, debe estar apoyado en una expectativa, mientras ésta obtenga los
resultados previstos (Rojas y de Resiliencia, 2008). De esta manera, los
estudiantes mantienen un mayor esfuerzo en aquellas asignaturas que
consideran más importantes para su currículo universitario (Gonzalez,
Piñeiro, Rodriguez, Suárez & Valle, 1998).
c) Al abordar las preguntas los rasgos de la persistencia, se denota como la
persona persistente seguirá intentando pese a los eventuales fracasos y
podrá aprender de cada uno de ellos. La persistencia está vinculada a la
superación de obstáculos, sin importar lo difícil que sean, rasgos de
personalidad importantes en la competencia aprender por cuenta propia,
que de acuerdo con el análisis de correlación se relaciona positivamente
con rasgos de liderazgo y un comportamiento adecuado y positivo en el
individuo.
d) Aprender por cuenta propia, por lo tanto, se condiciona en gran medida por
las expectativas, los objetivos y los intereses personales que tenga el
propio alumno (relacionar el aprendizaje con metas e intereses personales,

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mostrar disposición al trabajo, placer por aprender cosas nuevas). Esta
determinación de objetivos es el producto de un análisis en torno a las
demandas de la tarea (cumplir con plazos establecidos, llevar una vida
ordenada y organizada.
e) Aprender por cuenta propia también se condiciona a las metas personales
que el sujeto desea conseguir (pensar que los estudios le permitirán tener
un futuro mejor), y a la determinación y regulación de las estrategias
cognitivas y metacognitivas (escuchar a los demás para resolver
problemas, reconocer cuando comete un error o no sabe la respuesta)
como elemento clave que emplea en la realización de la tarea (Grow, 1991;
Rojas y de Resiliencia, 2008) y evaluación del propio proceso de
aprendizaje (Klimenko, 2009) .
f) En suma aprender por cuenta propia es un producto de las motivaciones
personales (aprender cosas que le interesan), de la persistencia (meterse
de lleno cuando aprende cosas que le interesan) y de la toma de
consciencia autorregulada sobre las fortalezas y debilidades de su manera
de aprender, desarrollando una motivación intrínseca por la adquisición del
conocimiento (Klimenko, 2009). Esta motivación intrínseca es la fuerza
motriz que impulsa el proceso de aprendizaje y orienta los intereses
particulares de los estudiantes (Klimenko, 2009) no encontrando alguna
diferencia significativa en el género del sujeto.

Tabla 2. Análisis de fiabilidad de las escalas utilizadas en el estudio


Escala de medida de los constructos Coeficiente alfa de Cronbach
Escala de competencias cognitivas 0.485
Escala de motivaciones personales 0.849
Escala de habilidades sociales 0.677

Conclusiones
a) Al llevar a cabo la triangulación de la información obtenida de las entrevistas y
observaciones y análisis de documentos se observó que en las personas

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consideradas por sus compañeros como expertos en aprender por cuenta
propia, las actividades de aprendizaje están en gran medida bajo el control de
quién aprende, observación que coincide con lo expresado por Kaufman
(2003), por lo cual se confirmó que el aprender por cuenta propia más que
una capacidad mental o una habilidad de actuación académica depende en
gran medida de las motivaciones personales del sujeto como un rasgo
asociado a la competencia transversal bajo estudio con el objeto de satisfacer
ciertas necesidades académicas, tal y como lo sugieren Zimmerman (2000);
Valle, Cabanach, Rodríguez, Núñez y González-Pienda (2006) y Majós,
Colomina, Martínez y Rieradevall (2009).
b) Aprender a aprender nace por iniciativa propia, es un perfil natural que
depende de las habilidades innatas de cada persona como lo apunta Ramos
(2012), esto significa que los expertos en aprender por cuenta propia solo
tienen conocimientos relevantes a su disciplina y/o área de trabajo,
dependiendo en gran medida de las habilidades que posean y de las
motivaciones personales, observaciones que respaldan Croos (1981) y Lewis y
Spencer (1986); con el objeto de satisfacer ciertas necesidades dentro del
contexto donde se desarrollan y desenvuelven habitual o profesionalmente.
c) Los expertos entrevistados hicieron referencia a que se consideran
competentes en algunas áreas pero no en otras, que concuerda con los
análisis de Merriam y Caffarella (1999), considerando que aún les falta mucho
por aprender, es decir, una persona no es necesariamente autodirigida en
todas las situaciones, depende en mucho de las materias, del uso que se le
pueda dar y de las situaciones y emociones que afronte; evolucionando de
acuerdo con la edad y los niveles de instrucción de los sujetos; hechos que
admiten Markova (1990); Candy (1991); Kaufman (2003) y Campos, Valdés y
Guzmán (2005).
d) Por su parte, en los aprendices o novicios el cambio sólo será posible si hay
fuerza suficiente apoyada en una expectativa, por lo que se asume que es
posible aprender cuando hay estrés que genera fuerza, mientras se obtengan
los resultados previstos. Siendo condición necesaria, conservar un nivel de

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esfuerzo importante como el que requiere ésta actividad estratégica, que
además se afecta positivamente si el aprendiz cuenta con rasgos de liderazgo,
como apuntan Knowles (1975) y Campos, Valdés y Guzmán (2005).
e) Para que una persona se considere competente en aprender por cuenta
propia, debe poseer un conjunto de habilidades y destrezas ya sean innatas o
adquiridas, las cuales debe de empatar y conjugar, tarea nada sencilla; siendo
un producto de las motivaciones personales, de la persistencia y de la toma de
consciencia autorregulada sobre las fortalezas y debilidades de su manera de
aprender, desarrollándose así una motivación intrínseca por la adquisición del
conocimiento. Esta motivación es la fuerza intrínseca que impulsa el proceso
de aprendizaje y orienta los intereses particulares de los estudiantes que
concuerda con los análisis Chi, Glaser y Rees (1982), no existiendo alguna
diferencia significativa entre géneros, conclusión de esta investigación que
difiere de lo expresado por Lozano, González, Núñez, Lozano y Álvarez
(2001) que mencionan que hombres y mujeres revelan distintas formas de
aprender.
Recomendaciones
a) Conocer sobre la postura de las instituciones educativas y de los profesores
sobre la importancia de esta competencia en sus estrategias de aprendizaje
para tener un marco de referencia más amplio.
b) Aplicar nuevamente el instrumento de auto-reporte, se sugiere eliminar las
preguntas número 11, 20, 21 y 22 de la escala 1 para medir competencias
cognitivas y las preguntas número 19 y 27 de la escala 3 para medir
habilidades sociales, pues presentan un coeficiente de asimetría positivo
diferente al grueso de las preguntas (coeficiente de asimetría negativo) y
sustituirlas por otras que midan el mismo descriptor y así observar si se
obtienen niveles adecuados de validez de constructo y de consistencia interna
en estas escalas, para poder hacer así inferencias al respecto de la relación de
estas tres descriptores con la competencia transversal.

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 Síntesis Curricular

Jesús Alberto Sánchez Valtierra

Correo electrónico personal: jesus_sanval@yahoo.com.mx

Tecnológico de Monterrey

Originario de la ciudad de Irapuato, Guanajuato, Jesús Alberto es Ingeniero


en Alimentos por la Universidad de Guanajuato y Licenciado en
Administración de Empresas por la Universidad de León campus Irapuato.

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Su gusto por la docencia lo ha llevado a formar parte como profesor en
varias instituciones. Aspirante al grado de Maestría en Administración de
Instituciones Educativas con Acentuación en Educación Superior (MAD), en
la Universidad Virtual del Tecnológico de Monterrey.

Actualmente se desempeña como profesor en la Universidad de León en


las facultades de Administración de Empresas, Contaduría Pública e
Ingeniería Industrial, desde hace cinco años a la fecha.

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