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Conflicto social, transformaciones políticas y violencia en el siglo XX

Hernán Ouviña
Mabel Thwaites Rey
Instituto de Estudios de
América Latina y el Caribe
Universidad de Buenos
Aires
Argentina

Estado, lucha de clases y


transición al socialismo.
Los aportes de Lelio Basso para repensar la
experiencia de la unidad popular en Chile,
a la luz de los procesos políticos actuales en
América Latina.

E l objetivo de la presente ponencia es


realizar una breve reconstrucción de
la original propuesta de transición al
socialismo planteada por el pensador italiano
Lelio Basso, así como del debate que ella
cristalización, contradictoria y en permanente
disputa, de la lucha de clases. Una de nuestras
hipótesis es que lejos de perder vigencia, sus
tesis resultan fructíferas no solamente para
analizar las potencialidades y límites de la
generó en Chile durante el convulsionado truncada experiencia de gobierno liderada por
periodo del gobierno de la Unidad Popular Salvador Allende, sino también para repensar
(1970-1973). Partiremos de revisar críticamente las estrategias políticas contra-hegemónicas
la polémica entablada en torno a la necesidad que en la actualidad se intentan desplegar en
(o no) de una vía violenta de acceso al poder varios países de América Latina.
político, para luego describir las modalidades
a través de las cuales es factible incidir en el
ordenamiento jurídico-estatal, e insertar en él Vía violenta o pacífica: ¿un falso
“elementos” de la sociedad futura, aún antes dilema?
de la conquista plena del poder. Para ello, se
recuperará la relación entre lucha política “Hace un tiempo, cuando en Chile estaba
cotidiana y objetivo estratégico de superación de moda entre la izquierda el problema de
del orden social capitalista, destacando los la vía armada o la vía pacífica, un cazurro
aportes que Basso formula para reinterpretar político chileno afirmó que a él no le
la transición al socialismo, teniendo como interesaban los ‘problemas ferroviarios’.
eje central la dimensión prefigurativa de Tenía toda la razón. El problema de fondo
la construcción política de los sectores no es el de las ‘vías’, es el de la vigencia del
subalternos y la combinación de reforma y socialismo como posibilidad histórica”
revolución. Al mismo tiempo, se retomará la
Tomás Moulian
noción dialéctica que de la legalidad reivindica
este autor, no como expresión monolítica del Una primera cuestión que surge al momento
poder de la clase dominante, sino en tanto

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de abordar el problema de la transición al del siglo XIX en Alemania, Bélgica y Francia. El


socialismo desde la óptica propuesta por blanquismo hará de ella su vocación militante,
Basso, es el de los posibles modos o caminos apelando a la conjura como mecanismo de
que permitirían avanzar hacia una sociedad trastocamiento del orden social dominante.
poscapitalista. Como es sabido, esta discusión Ahora bien, el cuestionamiento que Basso
se encontraba a la orden del día en el contexto realiza de este tipo de doctrina de la revolución
del gobierno de la Unidad Popular. Y no resulta no implica su impugnación descontextualizada.
ocioso expresar que desde los orígenes mismos En este sentido, recupera el planteo del propio
del marxismo, la dicotomía entre conquista Marx al respecto, para quien “el desarrollo
violenta del poder o vía pacífica ha signado de las sectas socialistas y el del verdadero
la discusión dentro del movimiento obrero movimiento obrero se encuentran siempre
y de las organizaciones de izquierda. Pero en razón inversa. Mientras las sectas tienen
desgraciadamente, como afirma el propio Basso una justificación histórica, la clase obrera no
en su libro póstumo Socialismo y revolución, está todavía madura para un movimiento
debido a una serie de factores, no ha habido histórico independiente. Pero en cuanto ella
una comprensión cabal de la posición de Marx se acerca a tal madurez, todas las sectas se
al respecto, llegándose a difundir, en especial vuelven esencialmente reaccionarias” (Marx,
durante la hegemonía stalinista, que resulta 1968: 81). En este y otros párrafos, Marx deja
imposible acceder al poder gubernamental en claro que esta concepción de la revolución,
a través de elecciones generales (Basso, entendida en los términos de un mero suceso
1983). Ahora bien, si esta polémica siempre protagonizado por un reducido número de
signó los debates en el seno del marxismo, militantes profesionales, respondió a un
durante los años sesenta se convirtió en el eje momento histórico específico (que tal vez,
estructural que separaba a “revolucionarios” con sus particularidades, se replicó también en
de “reformistas”. En América Latina, el triunfo otras coyunturas y latitudes, como la Rusia de
de la revolución cubana en enero de 1959, así finales del siglo XIX y principios del XX).
como diversos procesos de liberación nacional Basso coincide con esta caracterización
e insurrecciones vividas en Africa y Asia, realizada por Marx, expresando que si bien
abonaron aún más a esta hipótesis. dicha doctrina “constituyó un progreso para
Sin embargo, en su extenso artículo titulado su tiempo”, se encuentra rezagada “respecto
“El uso de la legalidad en la transición al del desarrollo posterior en la medida en que
socialismo” (preparado para ser discutido en permanece inmutable”. Y a pesar de haber
octubre de 1971 en Santiago de Chile), Basso propuesto, especialmente a partir de 1850
intentará desmontar este argumento en favor desde Inglaterra, una estrategia alternativa
de la vía violenta de acceso al poder como algo que involucra como protagonistas centrales del
ineludible. De acuerdo con su lectura, esta proceso revolucionario a las masas y concibe
teoría “es más bien una elaboración de Stalin la transición al socialismo de manera compleja
que de Marx o de Lenin, los cuales seguramente y dialéctica -amalgamando condiciones
la habrían rechazado por su esquematismo no subjetivas y factores objetivos-, lo cierto es que
dialéctico” (Basso, 1974: 9). Lejos de abrevar gran parte de quienes interpretaron a Marx
en la larga tradición del marxismo crítico, esta lo hicieron desde aquel prisma blanquista.
doctrina de “asalto al poder” actualizaría una Dejemos que sea el propio Basso quien lo
tradición revolucionaria forjada por fuera de la explique: “como sucede en general a los
obra y el accionar de los grandes pensadores grandes maestros que, con la agudeza de su
de la clase trabajadora. Sus antecedentes hay ingenio, se anticipan a su tiempo y adelantan
que buscarlos en la rebelión encabezada por ampliamente a sus contemporáneos, Marx fue
Graco Babeuf durante los últimos estertores a menudo leído, incluso por aquellos que se
de la revolución francesa, que ofició de modelo proclamaban sus discípulos, a través de la lente
para las numerosas sectas y sociedades de esta simplista tradición y despojado con ello
secretas que proliferaron en la primera mitad de lo que constituye su aporte fundamental,

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esto es, la concepción dialéctica del devenir Años más tarde, y en un contexto totalmente
histórico, que ve el proceso revolucionario diferente -febrero de 1871-, Engels escribe en
como un momento inseparable del desarrollo el marco de la Asociación Internacional de los
capitalista, un largo proceso que no comienza Trabajadores que “el sufragio universal nos
con la toma del poder, sino que culmina con ella, proporciona un medio de acción excelente”
después de haber puesto ya la base de la nueva (Basso, 1983). Pocos meses después de la
sociedad en el interior de la vieja, parte de lo cual sangrienta represión sobre los communards
es la creación del hombre nuevo para la nueva en París, será Marx quien, en su famoso
sociedad” (Basso, 1974: 10; cursivas nuestras). discurso pronunciado en septiembre de 1872
En este fragmento Basso clarifica una en Amsterdam, afirme que existen países
concepción prefigurativa de la transición al como Estados Unidos, Inglaterra, y hasta tal
socialismo, que asimismo toma distancia de vez Holanda, en los que es posible la conquista
aquellas corrientes que vislumbran los límites del poder político por medios pacíficos. Ya
del marxismo en los términos de una radical en marzo de 1891, en una carta enviada a
dicotomía entre vía violenta o pacífica de acceso Oppenheim, Engels avizoraba que “dentro de
al poder. De acuerdo con la caracterización de la cinco o diez años, los distintos parlamentos
obra de Marx que realiza Basso, si bien durante presentarán un aspecto completamente
su momento juvenil el “barbudo de Tréveris” diferente” (Marx y Engels, 1974: 194).
supo pregonar, con evidentes reminiscencias Además de estas, podrían citarse numerosas
babeuvistas, la necesidad ineludible de la ocasiones en las que los autores del Manifiesto
utilización de la violencia para garantizar la Comunista revalorizan la posibilidad de avanzar
conquista del poder por parte del proletariado, hacia una conquista del poder a través de medios
debido a que ninguna otra vía parecía posible legales y pacíficos, aunque por la extensión
en aquel entonces, lo cierto es que el Marx del texto nos remitimos a los citados trabajos
maduro diferencia claramente, a partir de donde se pasa revista a cada uno de estos
las respectivas condiciones particulares, momentos. Lo que sí es importante destacar
entre aquellos países en que la violencia será es -al decir de Basso- que puede ocurrir que
necesaria, y los que sería superflua e incluso la violencia sea necesaria en todos los países
contraproducente. si ocurre que la burguesía se niega a ceder el
Para validar esta distinción, Basso indaga poder, y pretende defender por la fuerza las
en las potencialidades otorgadas por Marx relaciones salariales de producción. En todo
al sufragio universal y a la tribuna de debate caso, se tratará más bien de una “violencia de
y denuncia que podría resultar el Parlamento retaguardia” de la clase que reclina, a la cual la
en determinados contextos. Desde ya, este clase trabajadora deberá responder, sin duda,
planteo no implicaba para los padres del con la violencia revolucionaria. Pero más allá
marxismo renegar de la construcción de una de esta posibilidad cierta, lo sustancial para
sociedad sin clases sociales ni -por consiguiente- Basso es que “el Marx maduro no concebía
Estado. Sí nos muestra la complejidad y riqueza la conquista violenta del poder por parte del
de las diversas formas que asume la lucha proletariado como un momento insustituible
política de acuerdo con la coyuntura específica de la transición al socialismo, sino que confiaba
de cada sociedad. De esta manera se torna sobre todo en la maduración, simultánea y
comprensible, por ejemplo, por qué Marx conjunta, a través de un largo proceso de lucha
redacta el 5 de marzo de 1852, en The New York de clases, tanto de las condiciones objetivas
Daily Tribune, un artículo titulado Los Cartistas, (desarrollo y socialización de las fuerzas
en el que asegura que “en Inglaterra, donde el productivas y consiguiente transformación
proletariado constituye ampliamente la mayoría de la estructura), como de las condiciones
de la población, el sufragio universal equivaldría subjetivas (formación y desarrollo de la
al poder político de la clase obrera (...) Aquí, conciencia de clase, capacidad democrática
la dominación política de la clase obrera sería de autogobierno del proceso productivo por
una consecuencia inevitable” (Texier, 1994). parte del proletariado, remoción progresiva

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de las relaciones de poder, etc.)” (Basso, 1974: Ahora bien, una vez cuestionado el falso
15). dilema entre vía armada y pacífica, y reafirmada
En función de esta lectura, cabe plantear, la concepción de la revolución en Marx como
a modo de conclusión, que lo que diferencia a una prolongado proceso subjetivo-objetivo
una estrategia auténticamente revolucionaria que (aunque no lo niega como posibilidad)
de una de tipo reformista, no es la lucha “no se identifica en modo alguno con el simple
violenta por la toma del poder, sino sobre momento de la insurrección y de la toma del
todo la capacidad de intervención subjetiva poder” (Basso, 1974: 16), resta responder a
en los procesos objetivos de desarrollo la pregunta en torno a cómo llevar adelante
contradictorio de la sociedad, solventada este complejo y multifacético tránsito hacia el
en la vocación estratégica de mantener socialismo. De acuerdo con Basso, el marxismo
adecuadamente, en cada fase y momento de crítico caracteriza a este pasaje como un arduo
la lucha de clases, una estrecha conexión entre recorrido que surge de las entrañas mismas
cada una de las acciones desplegadas por los de la sociedad capitalista, y que tiene a la
grupos subalternos organizados de forma contradicción entre las fuerzas productivas
autónoma -sean éstas pacíficas o violentas- y y las relaciones sociales de producción como
la perspectiva de totalidad que tiene como su motor principal. En esta contradicción que
horizonte el trastocamiento integral de la da vida al proceso revolucionario, el agente
sociedad capitalista. En línea con estas ideas, catalizador no es sólo la clase trabajadora
podemos destacar el planteo de Ralph Miliband tomada en sí misma, sino todo el conjunto
contenido en el libro Marxismo y política (1977). de fuerzas productivas que se desarrollan de
En un capítulo titulado “Reforma y Revolución”, manera dialéctica y en el marco de la totalidad
señala que, en las filas del marxismo, se ha dado social; con lo cual la clase obrera oficia de
una permanente tensión entre los seguidores protagonista, aunque como parte fundante de
de las vías “constitucional” e “insurreccional”, -y en vinculación estrecha con- los restantes
lo que no necesariamente se debe asociar a los elementos que constituyen a aquellas. En
términos reforma y revolución. Para Miliband, este sentido, “a medida que el desarrollo
la vía insurreccional no asegura la culminación de las fuerzas productivas plantea nuevas
en una transformación verdaderamente exigencias de socialización, la clase dominante
revolucionaria, ni el acceso al poder a través de un se ve obligada, sea por las exigencias objetivas
proceso eleccionario signa el camino reformista. de este crecimiento, sea por la intervención
Más bien, lo que distingue al reformismo es su consciente de la clase trabajadora que de
renuncia a abolir las relaciones de producción allí deriva, a aceptar reformas, es decir,
burguesas. modificaciones de su propia organización,
acentuándose el elemento colectivo o social.
Es en esta dirección en que avanza la legislación
El carácter contradictorio del derecho social para la protección de los trabajadores, la
burgués y la lucha por introducir extensión del sufragio hasta hacerse universal,
“elementos de la nueva sociedad” en el la intervención creciente del Estado en la vida
ordenamiento estatal económica, hasta llegar a las nacionalizaciones
y ciertas formas de planificación” (Basso, 1974:
“Hay que partir de la realidad, que es 17).
necesariamente contradictoria, y utilizar Pero no obstante dicha tendencia, también
uno de los aspectos de la contradicción, que es cierto que más allá de que cada una de estas
se halla en la sociedad, en las instituciones y, reformas y conquistas parciales chocaron,
de rebote, en la propia conciencia humana, en sus orígenes, con el descontento y la
como punto de apoyo para renovar esa resistencia de las clases dominantes, con el
realidad” transcurrir del tiempo y en función tanto de
Lelio Basso determinadas debilidades de los sectores
subalternos, como de la lógica integradora

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del sistema, estas dinámicas socializantes y cosa que la expresión de la voluntad de la clase
disruptivas terminaron siendo reabsorbidas en dominante”. De ahí que, según esta tradición,
el marco del viejo ordenamiento socio-estatal, pensar en poder hacer un “uso” de las normas
sobre la base de un nuevo equilibrio que del ordenamiento jurídico burgués antes de la
logró mantener invariante a los núcleos de las toma del poder, es pura utopía.
relaciones de poder y dominio existentes. Por Esta lectura rígida y unilateral, de acuerdo
ello para Basso resulta fundamental el insistir con Basso, olvida el carácter dialéctico y
en la necesidad de concebir la estrategia contradictorio de la sociedad capitalista
política prefigurativa como un esfuerzo (sintetizado en la coexistencia en el interior de
constante “por preconstituir, ya desde ahora la propia sociedad, de dos lógicas antagónicas),
mismo, el máximo de elementos de la sociedad lo que implica reconocer que “el derecho,
futura, y por recogerlos orgánicamente en como el poder en general, no puede sino ser
torno a (…) la lógica antagónica al sistema el resultante de esta lucha, no puede dejar de
(…) a fin de hacerla convertirse en un sólido reflejar, más que la voluntad de la sola clase
polo de atracción para todos los cambios dominante, la correlación de fuerzas existente
estructurales siguientes” (Basso, 1974: 19; entre las diversas clases sociales e incluso,
cursivas nuestras). entre los diversos grupos presentes en el seno
Para garantizar el triunfo progresivo de de una misma clase” (Basso, 1974: 21).
este proceso revolucionario, es menester Si así no fuese, ironiza Basso, tendríamos
enmarcar los diversos momentos que lo que considerar al poder como “un instrumento
constituyen, en una perspectiva de totalidad, enteramente homogéneo cuyas palancas
de manera tal que no puedan ser afrontados de mando son maniobradas a exclusivo
como disociados entre sí. Será por tanto un beneplácito de la clase dominante; tendríamos
proceso integral que permita ir gestando y que concluir que la lucha de clases que se
sedimentando los elementos de la sociedad desenvuelve desde el nacimiento de la sociedad
futura en un ordenamiento socio-estatal capitalista ha sido enteramente vana, una inútil
de nuevo tipo. En suma: se trata de “hacer lucha por el poder que no ha incidido en lo más
avanzar juntos a todos los aspectos de la vida mínimo sobre las relaciones de poder mismas”
que deberán animar la sociedad futura y esto (Basso, 974: 21-22).
significa (…) la estructura y la conciencia de Pero en el devenir histórico de nuestras
los hombres, las instituciones y la cultura, sociedades hay sobrados ejemplos de que éste
las relaciones de poder y los valores éticos” dista de ser el derrotero invariante de la lucha
(Basso, 1974: 19). Precisamente en este marco de clases. Basso menciona como referencia
de transformación revolucionaria, dirá Basso, descollante la limitación legal de la jornada
el derecho tiene un lugar predominante como laboral, que Marx supo considerar durante
instancia de disputa por introducir aquellos los años ’60 del siglo XIX un triunfo rotundo
elementos prefigurativos en el ordenamiento de la “economía política de la clase obrera”
estatal. Analicemos a qué se refiere frente a la vocación expoliadora de las clases
exactamente, y por qué es posible, según él, dominantes.
la “utilización” de la dimensión contradictoria Lo que allí se logró imponer no fue otra cosa
de la legalidad, en el marco de esta nueva que la lógica antagónica que en un contexto más
estrategia de transición al socialismo, que global de lucha tendía a erosionar los cimientos
según su caracterización comenzaba a ser mismos del capitalismo (o cuanto menos, su
ensayada (no sin ambivalencias y tensiones) lógica de ganancia y explotación como único
por parte del gobierno de la Unidad Popular. principio de regulación de la vida social). Esto
Basso parte de reconocer que la concepción le permite concluir afirmando que para Marx
bastante generalizada al interior del marxismo “el derecho no era simplemente la expresión
es aquella que define al derecho como mero monolítica del poder de la clase dominante, sino
reflejo superestructural del dominio capitalista por el contrario, la expresión contradictoria de
de clase, por lo que “no es y no puede ser otra la lucha de clases, la expresión del conflicto

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entre las dos lógicas antagónicas que se limitásemos a denunciar que la ley no es igual
disputan el campo en la sociedad capitalista” para todos, haríamos como aquellos utopistas
(Basso, 1974: 23). Por lo tanto, la lucha de criticados por Marx que veían en la miseria
clases ha ido moldeando históricamente el solamente la miseria y no la potencialidad
ordenamiento jurídico, que lejos de mostrarse revolucionaria que dialécticamente origina.
totalmente refractario a las demandas de la Toda contradicción interna a la sociedad, al
clase trabajadora, ha ido modificándose al Estado, al ordenamiento jurídico burgués,
calor de sus reivindicaciones, de manera tal contiene en sí una carga revolucionaria, y debe
de “plasmar” estos elementos antagónicos ser utilizada por el proletariado como un punto
que condensan sus reivindicaciones y anhelos de apoyo para destruir la opresión: en este
prefigurativos, en su configuración simbólico- caso la ideología jurídica, como la ideología
material. religiosa, debe ayudarnos a comprender la
Ahora bien, ¿cuáles son las vías o aristas a contradicción que ella trata de esconder y
través de las cuales estos elementos pueden convertirse así en un arma para superar esa
ir insertándose en el ordenamiento estatal? contradicción” (Basso, 1974: 25).
Basso considera que sin duda son múltiples, Desde esta óptica podemos expresar
y que en particular algunas de ellas ameritan que si el Estado es monolíticamente una
ser problematizadas en función de la original forma definida, entonces estamos cayendo
coyuntura abierta en Chile a partir de 1970. en la eseidad que destruye la dimensión
Una primera remitiría a lo que llama la “función contradictoria que es inherente a las relaciones
ideológica del derecho burgués”. sociales de producción y que permite pensar el
Con ella alude a su rol mistificador de la cambio social como posible.
conciencia a través de una falsificación de la Como toda forma, el Estado es y no-es; por lo
realidad misma. Si en su sustrato profundo que desgarrar aquello que no-es, reapropiarlo,
el capitalismo es una sociedad basada en arrebatarlo para los intereses populares debe
la explotación y la apropiación privada del ser parte de la lucha de clases. Claro que esto
plusvalor, en un plano meramente fenoménico no equivale a negar que el Estado es el garante
se nos presenta como una sociedad armónica, de una relación social desigual de dominación
donde rige la igualdad y la libertad como y, por lo tanto, resulta erróneo pensar que
preceptos universales. podría convertirse en su reverso por una simple
Este desacople entre forma y contenido - evolución progresiva de reformas.
que podría traducirse en los términos de una Pero sí a reconocer que no obstante esta
igualdad formal en el cielo estatal, que tiene restricción constitutiva incontrastable que
como contratara una desigualdad concreta aleja cualquier falsa ilusión instrumentalista
en el ámbito terrenal de la sociedad civil- ya -es decir, “usar” libre y arbitrariamente
había sido analizado por el joven Marx en su el aparato estatal como si fuera una cosa
clásico ensayo sobre La Cuestión Judía. Basso inanimada operada por su dueño-, es posible
recupera esta lectura crítica en pos de poner y necesario forzar el comportamiento real de
en evidencia el carácter constitutivamente las instituciones estatales para que se adapten
contradictorio del ordenamiento jurídico y, en a ese “como si” de neutralidad que aparece en
un plano más general, del Estado burgués en su definición (burguesa) formal.
su conjunto. En el camino, en el mientras tanto
Esta contradicción entre su finalidad productivo de una nueva configuración social,
ideal y sus presuposiciones reales no es algo puede empujarse al Estado a actuar “como
coyuntural, sino un rasgo inherente de la si”, verdaderamente, fuera una instancia de
dimensión estatal. De ahí que advierta: “Si articulación social. Esto es, forzar de manera
nosotros nos limitásemos entonces a decir consciente la contradicción incita del Estado,
que los principios proclamados por el Estado provocar su acción en favor de los mas
burgués, e insertos en el ordenamiento jurídico débiles, operar sobre sus formas materiales
mismo, son solamente un engaño, si nos de existencia sin perder de vista nunca el

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peligro de ser cooptados, de ser adaptados, conjunto de elementos antagónicos con


de ser subsumidos. Pero este peligro no puede respecto a la lógica del capital.
hacer abandonar la lucha en el seno del Estado Asimismo, una tercera vía por medio de la
mismo, en el núcleo de sus instituciones cual es factible irrumpir en el ordenamiento
(Thwaites Rey, 2004). jurídico burgués remite a la presión subjetiva
Una segunda vía de incidencia en el de la clase trabajadora, que para Basso es la
ordenamiento estatal es la que, de acuerdo más importante de las fuerzas productivas.
con Basso, se refiere a la inaugurada a No está demás insistir en la posibilidad de
través del desarrollo y expansión de las que los grupos subalternos -a través de lo
fuerzas productivas, que compele a las clases que Marx llamaba su “capacidad creativa”-
dominantes a adaptarse a la naturaleza cada logren incorporar en la dimensión material del
vez más social y colectiva de estas fuerzas. En Estado normas y principios que cristalicen en
este caso, lo que se pone en evidencia es el él ciertos “elementos” de la nueva sociedad
carácter irracional de las relaciones privadas de en gestación. Al respecto, Basso nos recuerda
producción, así como su tendencia a obstruir el que “la historia dura y luminosa de las luchas,
libre despliegue de las fuerzas productivas. de los sacrificios y de las conquistas de la clase
Frente a esta dinámica de contraposición, obrera (…) han modificado continuamente las
la legislación estatal se ve forzada a introducir correlaciones de fuerzas y han impreso su sello
normativas y resoluciones en las que la hasta en la legislación (Basso, 1974a: 28).
presencia del elemento colectivo y planificador Por último, Basso plantea que existe una
se acentúa cada vez más. Esto lleva a Basso especie de vía silenciosa de transformación del
a afirmar que “la apropiación privada de la ordenamiento que está dada por el significado
plusvalía, que es la consecuencia de estas cambiante de las palabras. Aquí cabe establecer
relaciones de producción, ya no es hoy en día el una profunda afinidad con respecto a lo que
mero resultado de la simple relación capitalista- Antonio Gramsci denominaba, dentro de
obrero, sino que requiere, para poder la lucha contra-hegemónica, la “gramática
realizarse, toda una serie de mecanismos de normativa”, y que dota de relevancia a la
intervención pública, una movilización general disputa en torno las formas en que las relaciones
del aparato estatal llamado a intervenir para de dominio, así como los “elementos” de
hacer funcionar regularmente la economía y la sociedad futura que late en las entrañas
para asegurar la posibilidad de supervivencia de la vieja, co-constituyen a -y se cristalizan
del capitalismo privado” (Basso, 1974: 26). en- el lenguaje cotidiano de la población,
Son numerosos los ejemplos que podrían moldeando la subjetividad de tal manera que
citarse como referencia de esta propensión a resulte acorde, o bien obture e impugne, a
incorporar la lógica antagónica de las fuerzas las relaciones sociales que solventan el status
productivas en la estructura jurídico-política quo capitalista (Gramsci, 2000). No es posible,
del Estado: desde organismos responsables desde esta perspectiva, desacoplar al lenguaje
de garantizar las condiciones generales del del contexto social y político dentro del cual su
proceso de acumulación capitalista, pasando gramática está necesariamente inmersa. Como
por la nacionalización de determinadas expresa Basso, “expresiones como ‘moral’ o
empresas e industrias, hasta la puesta en ‘costumbres’, que se repiten frecuentemente
práctica de políticas de planificación socio- en las leyes, cambian de significado con el
económica. Todo lo cual permite aseverar cambio de los tiempos y de los hábitos de vida”
que cuando las clases subalternas logren (Basso, 1974: 28).
conquistar la dirección de la institucionalidad Esto implica tener en cuenta que la
pública, no tendrán que “comenzar ex nihilo la introyección, por parte de la mayoría de la
construcción de una sociedad nueva” (Basso, población, de su propia subordinación a las
1974: 27), sino que en ese arduo proceso de múltiples relaciones de poder que configuran
edificación revolucionaria, habrán prefigurado la sociedad capitalista, está dada también
-y cristalizado en el andamiaje estatal- un por la predominancia de un conformismo

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gramatical, que establece “normas” o juicios de fuera delineada por Marx y Lenin. En el caso
corrección y sanción (una especie de “censura del primero, es conocida la caracterización de
intersubjetiva”) al momento de simbolizar este proceso que realiza en sus notas críticas
la realidad que nos circunda, neutralizando al “Programa de Gotha”. En ellas (publicadas
aquellas gramáticas alternativas y alterativas. póstumamente, y conocidas como Crítica al
Pero este proceso, desde ya, dista de ser algo Programa de Gotha). Marx traza lo que sería,
inevitable y armónico. En el caso específico del a grandes rasgos, el derrotero de la sociedad
ordenamiento estatal, los grupos subalternos capitalista hacia el comunismo. Sin embargo,
pueden modificar el contenido jurídico poco y nada nos dice de la transición o proceso
que lo constituye (incluso el de las normas revolucionario que permita sentar las bases
constitucionales), en la medida en que logre de este sinuoso y prolongado camino. Su
mediante su lucha contra-hegemónica imponer anotaciones dan cuenta, ante todo, del puente
nuevos valores culturales y éticos en la propia entre el momento inmediatamente posterior
vida social. Por tanto, cabe postular que si la a la conquista del poder por parte de los
ideología (dominante) se materializa sobre todo trabajadores, y el horizonte comunista de una
en actos, el impugnar el conjunto de prácticas sociedad sin clases.
enajenantes al interior del campo popular, Al margen de estas anotaciones
que fomentan un significado específico de (recordemos: no escritas con el propósito de
las palabras, supone inevitablemente edificar que fueran publicadas), algo similar ocurre
de forma simultánea una nueva gramática, con Lenin. El texto clásico donde aborda con
que permita prefigurar en el hoy esos otros mayor profundidad este derrotero transicional
universos de significación pos-capitalistas es sin duda El Estado y la revolución, escrito
anhelados y hacer que la mentalidad popular semanas antes de la toma del poder en
asuma como propia la necesidad de un nuevo octubre de 1917. Pero allí nuevamente lo que
horizonte civilizatorio. se desarrolla en detalle son las llamadas fases
Ahora bien, más allá de dar cuenta de inferior y superior del comunismo, omitiendo
las potencialidades de estas diferentes vías los pasos previos para llegar a ese momento
de incidencia en el ordenamiento jurídico- de inicio del derrotero transicional. Aunque
político, Basso advierte que lo fundamental pueda resultar un tópico recurrente, no está
es que estos múltiples elementos de la lógica de más recordar que el interés inmediato del
socializante no sean sofocados y subsumidos libro de Lenin no fue indagar en la naturaleza
dentro de la legislación general capitalista, de clase del Estado per se, sino intervenir en
sino que se aceleren y engarcen, asumiendo el debate político coyuntural de su época -en
una función general de orientación, tanto de la un contexto pre-revolucionario de ascenso
interpretación y aplicación de los viejos textos y de masas- polemizando alrededor de las
normativas, como de los desarrollos de la nueva posibilidades o no de la participación de la
legislación de cara al futuro, haciendo emerger clase trabajadora en la gestión del aparato
en ambos casos sus contenidos antagónicos estatal. Su problema, por lo tanto, era teórico-
latentes y contribuyendo a la construcción práctico. De ahí que la reflexión crítica en torno
progresiva de la sociedad socialista. al Estado resulte para Lenin indisociable de la
lucha concreta por destruirlo (en el caso del
burgués) o por avanzar hacia su total extinción
La estrategia prefigurativa como (en el del “semi-Estado” proletario). Dentro
proceso transicional que hace posible de este marco, la dictadura del proletariado se
la transición concebirá como la forma política que, durante
la fase transicional iniciada tras el asalto al
Llegado a este punto, es preciso explicitar poder, despliega este complejo proceso de
que lo que Lelio Basso nos propone es una transformación social que permita sentar las
evidente reinterpretación de la concepción bases de una sociedad comunista.
tradicional de la transición al socialismo, tal cual De acuerdo con Basso, las lecturas

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contemporáneas y posteriores de estos y de las formas de ejercicio del poder, y no


textos tuvieron como principal referencia simplemente el pase de mano de los mismos
a la categoría de dictadura del proletariado instrumentos y del empleo de los mismos
(llegando incluso, en sus versiones más métodos” (Basso, 1972: 245). Subyace aquí
ortodoxas, a exacerbar el primero de los una clara ruptura respecto de la relación entre
términos que compone a este vocablo, como medios y fines que establece la racionalidad
objetivo prioritario y casi excluyente de garantía instrumental burguesa, así como una vocación
del triunfo), desvalorizando lo que resultaba por amalgamar lo más estrechamente posible -y
ser un aporte sustancial, especialmente en el desde una perspectiva prefigurativa- los medios
caso de Marx, para pensar una estrategia de de construcción política del proletariado, con
transición revolucionaria de nuevo tipo, que los fines socialistas a los que se aspira. Por ello
no ancle su propuesta en experiencias pasadas no resulta ocioso explicitar que aquel momento
como la revolución francesa, sino que -según particular (el de la conquista del poder) oficia
la feliz expresión de El XVIII Brumario- extraiga de bisagra o “punto de viraje”, aunque ello
su poesía revolucionaria del porvenir. Pero no equivale a hacer de él un corte neto de
más allá de las circunstancias específicas que separación entre dos fases que, en rigor, se
condicionaron el sentido de estos escritos, encuentran estrechamente conectadas y que,
Basso reconoce que “está claro que el período en última instancia, representan un continnum
de transición del cual habla Marx en éste histórico en términos del proyecto político de
párrafo se orienta a la toma del poder por parte largo aliento que le otorga sentido.
del proletariado, porque de otra manera no se Así, la llamada conquista del poder, lejos
podría hablar de dictadura revolucionaria, pero de ser producto de un acto abrupto de
caeríamos en el talmudismo si pretendiéramos violencia física que hace tabula rasa con todo
que, después de que Marx la haya usado una lo precedente (como ya intentamos cuestionar
vez en este sentido, la palabra ‘transición’ no en el primer apartado), en los países capitalistas
pueda ser más utilizada en una acepción más occidentales sería resultado de un prolongado
amplia o más restringida” (Basso, 1972: 233). proceso, una síntesis de continuidad y ruptura,
Por lo tanto, si bien existe en Marx una aunque sin vacíos históricos; de maduración
concepción de la transición entendida como tanto de las condiciones objetivas (que se
momento sucesivo a la toma del poder, asientan en un crecimiento de los elementos
también puede rastrearse en él, claro está que de la sociedad futura que anidan en las
de manera no sistemática, otra acepción que fuerzas productivas) como de la conciencia
remite a la larga y contradictoria metamorfosis de clase (que no puede medirse sólo en
que se inicia antes de aquella conquista, y que términos “cuantitativos”, sino que siempre
culmina mucho después de que ella se logra. contempla una dimensión cualitativa de
Una de nuestras hipótesis -validada por Basso desarrollo). En este último punto, Basso
en varios de sus escritos- es que precisamente apela a la teoría luxemburguista que pregona
la estrategia prefigurativa constituye el eje como motor de la transformación social a la
que estructura y dota de coherencia a este capacidad de iniciativa y de auto-educación
prolongado tránsito denominado proceso político-democrática que el proletariado va
revolucionario. Desde esta óptica, la transición conquistando progresivamente, en la medida
al socialismo sería entonces el mismo proceso en que se organiza de manera autónoma e
que primero conduce a la conquista del poder, incide en la dinámica de la lucha de clases como
y luego a la utilización del poder popular para fuerza revolucionaria a partir de un ejercicio
la edificación de una sociedad sin clases. Basso dialéctico que aúna demandas cotidianas
aclara que desde ya los medios a disposición de y objetivo final (Basso, 1977). Desde esta
los trabajadores serán diversos, antes y después original perspectiva, la transición al socialismo
de la toma del poder: “el traspaso del poder equivaldría a la contradictoria y prolongada
de la burguesía al proletariado debe implicar fase que precede y prepara la conquista del
también un cambio radical de los instrumentos poder en términos integrales.

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Conflicto social, transformaciones políticas y violencia en el siglo XX

Potencialidades y límites del uso de la interés por el socialismo en America Latina”


legalidad en la transición al socialismo: que “no se había agotado con la Conferencia”
el debate en torno a la experiencia de (Filippi, 2006: 101). Serán varias las iniciativas
la Unidad Popular en Chile que impulse junto con un entusiasta grupo de
jóvenes italianos para analizar en profundidad
“Saben que en torno a esta estrategia se las problemáticas que, en aquel entonces,
desarrollan encendidas batallas polémicas aquejaban a nuestro continente y colaborar
en el seno de la izquierda chilena, y nosotros en los procesos políticos que se estaban
no tenemos ninguna autoridad para dar desarrollando en varios países. Entre ellas,
lección: por el contrario, hemos venido aquí merecen destacarse dos: en primer lugar, la
para aprender de su experiencia” edición de un número especial de la revista por
Lelio Basso él dirigida -Problemi del Socialismo- dedicado a
indagar en la especificidad de América Latina;
Una vez hecho este racconto en torno en segundo término, la organización por parte
a relectura crítica que de la transición del ISSOCO del Primer Convenio Internacional,
al socialismo realiza Lelio Basso, resulta en julio de 1971, destinado al mismo propósito,
interesante realizar una breve reconstrucción y al que asisten algunos de los principales
del debate que generaron sus tesis en referentes teóricos del pensamiento crítico
Chile durante el convulsionado periodo del latinoamericano, como André Gunder Frank y
gobierno de la Unidad Popular (1970-1973), Armando Córdova.
cruentamente truncado como consecuencia Sin embargo, lo que marcará a fuego el
del golpe de Estado encabezado por Augusto vínculo político y hasta afectivo de Basso con
Pinochet. Cabe destacar que si el vínculo América Latina será su obsesión por el proceso
entre Lelio Basso y América Latina ha sido por de la Unidad Popular en Chile. Nuevamente, el
demás intenso durante sus años de militancia joven Alberto Filippi resultará el eslabón decisivo
e involucramiento con los procesos políticos que hará posible concretar este puente. Junto
que se vivieron durante la década del sesenta a otros italianos comprometidos, en mayo
y setenta, el que llegó a entablar con el pueblo de 1971 había sido invitado por la Presidencia
chileno fue de hermanamiento y solidaridad de la República de Chile para colaborar con
excepcional. Será el triunfo de la coalición la organización de la llamada “Operación
conformada por la Unidad Popular, que Verdad”, una campaña internacional destinada
levantará a Salvador Allende como candidato a difundir (especialmente en Italia y Europa)
a presidente en septiembre de 1970, lo que lo que realmente estaba ocurriendo en este
generará un acercamiento mayor de Basso a la país. Tras varios encuentros realizados en
realidad chilena. No obstante, ya en 1965 había Santiago con autoridades del gobierno de
comenzado su acercamiento a la compleja Allende (entre las que se destacaba el Vice-
y diversa realidad latinoamericana. En aquel ministro de Justicia José Antonio Viera Gallo),
entonces, un grupo de exiliados venezolanos Filippi retorna a Italia y convence a Basso de la
en Italia le habían solicitado que aceptara ser el necesidad de intensificar las relaciones entre la
relator principal en una Conferencia centrada Universidad de Camerino y el ISSOCO por un
en la demanda de amnistía para los presos lado, y el Centro de Estudios sobre la Realidad
políticos de ese país. Nacional (Ceren), el Centro de Estudios Socio-
Tal como ha relatado Alberto Filippi, económicos (Ceso) y el Ministerio de Justicia
estrecho colaborador de Lelio Basso que del Poder Ejecutivo chileno por el otro. Basso
ofició de puente entre él y nuestro continente, no solamente fomenta este vínculo, sino que
aquella sesión del Tribunal Russel realizada además da impulso a la creación de un “grupo
en Roma -en la que cumplirá el rol de relator de trabajo sobre Chile” en el marco del ISSOCO,
general- le permitirá tener un primer contacto del que participarán varias personalidades
con la convulsionada realidad latinoamericana. de la izquierda intelectual italiana, como
A partir de ahí, manifestará “su vivísimo Luigi Ferrajoli, miembro fundador y uno de

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Conflicto social, transformaciones políticas y violencia en el siglo XX

los principales referentes de la asociación estudios históricos están todavía en estado muy
Magistratura Democrática (corriente creada en preliminar, y ellos se hacen necesarios para que
1964 y que agrupaba al sector más progresista estas categorías puedan operar, realmente,
del poder judicial italiano). Precisamente en sobre los procesos concretos, y enriquecerse
el seno de este laboratorio de pensamiento y como categorías que expresan un movimiento
acción se pergeñará, junto con el empeño que histórico concreto, un proceso dialéctico” (Dos
aportarán desde Chile personajes como Viera- Santos, 1972: 319). Precisamente atendiendo a
Gallo, el histórico Simposio sobre “Transición este déficit es que Basso elabora su sugestiva
al socialismo y experiencia chilena” que será ponencia.
realizado en octubre de 1971 en la ciudad de Ahora bien, al margen de esta carencia
Santiago. teórico-política, a grandes rasgos -y omitiendo
Hecha esta breve contextualización, los matices entre sí- podríamos dividir en
cabe expresar que existen varios escritos dos corrientes a quienes participaron del
y entrevistas en donde Lelio Basso sienta Simposio. Por un lado, aquellos intelectuales
posición respecto de la inédita experiencia que pregonaban que el proceso de transición
política vivida en Chile durante el gobierno del capitalismo al socialismo era factible que
encabezado por la Unidad Popular en los aconteciera de manera similar (obviamente,
primeros años de la década del setenta. No con las particularidades del caso) al largo
obstante, la ya mencionada ponencia titulada período de alumbramiento que signó el
“El uso de la legalidad en la transición al pasaje de la sociedad feudal a la capitalista.
socialismo” es sin duda uno de los que mayor Esta postura abrevaba obviamente en la
densidad teórico-política ostenta, y el que más perspectiva prefigurativa propuesta por Lelio
revuelo generó entre la intelectualidad crítica Basso en su ponencia, y tuvo como principales
y la militancia de izquierda de este país. Es por defensores a la marxista Marta Harnecker y
ello que al igual que hicimos en los apartados al ya mencionado Viceministro de Justicia del
precedentes, tendremos a este texto como gobierno de Salvador Allende, Antonio Viera-
referencia obligada, aunque cotejándolo con Gallo. Por el otro, quienes postulaban que la
otros artículos y manifestaciones públicas transición al socialismo no tenía puntos de
contemporáneas. comparación ni analogía alguna con respecto
La conferencia pronunciada por Lelio a la profunda metamorfosis que se vivió entre
Basso durante el citado Simposio sobre la edad media y la modernidad capitalista.
“La transición al socialismo y la experiencia Entre aquellos que reivindicaban esta postura
chilena” -concretado a instancias del Centro de durante el Encuentro pueden mencionarse al
Estudios Socio-Económicos de la Universidad economista norteamericano Paul Sweezy y al
de Chile y el Centro de Estudios de la Realidad “dependentista” brasileño Rui Mauro Marini.
Nacional de la Universidad Católica- instaló Teniendo como trasfondo esta “divisoria de
sin duda un enorme debate al interior de aguas” teórica y política, resulta interesante
las fuerzas progresistas y de izquierda del recuperar este eje del debate por cuanto,
vecino país. Pero más allá de las discusiones, más allá de las discusiones historiográficas,
es importante rescatar lo que el catedrático cobra una centralidad mayúscula en la actual
brasileño Thetonio Dos Santos (encargado por coyuntura latinoamericana. En efecto, la
el Centro de Estudios Socio-Económicos de la concepción del proceso revolucionario como
Universidad de Chile de realizar el Simposio en algo que puede surgir (o no) de las entrañas
su contribución realizada a modo de balance de la sociedad capitalista constituye una de
del encuentro,) sintetizó como uno de los las principales aristas de la discusión general
acuerdos generales que allí se dieron: el hecho en torno a cómo concebir la transición al
de que al margen de ciertos análisis referidos a socialismo que hoy se ha reinstalado con fuerza
experiencias históricas, las investigaciones en en nuestra región.
torno al problema de la transición al socialismo Entre las muchas repercusiones políticas
resultan bastante insuficientes, por lo que “los que tuvo la ponencia de Basso, una de las más

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Conflicto social, transformaciones políticas y violencia en el siglo XX

interesantes fue la que obligó al prestigioso función de esta acumulación de reformas


intelectual e integrante de la dirección del en el plano estatal, un tránsito pacífico hacia
Movimiento de Izquierda Revolucionaria, el socialismo. Para validar este argumento,
Rui Mauro Marini, a redactar una serie de Marini hace uso de algunos textos escritos
materiales a propósito de las tesis expuestas. por Lenin, donde el dirigente bolchevique
En todos ellos, polemiza con la lectura realizada asevera que “las reformas son el producto
por Basso de los principales referentes del subsidiario de la lucha de clases revolucionaria:
marxismo y de las consecuencias políticas que lo fundamental es la lucha revolucionaria, la
de ello se desprenden. Marini inicia su discusión lucha por la conquista del poder” (Marini,
argumentando que el objetivo prioritario al 1974: 84). He aquí una lectura del vínculo
que debe subordinar su práctica política toda entre medios y fines que se encuentra en
organización revolucionaria es “la conquista las antípodas del que supone una estrategia
del poder político”, por lo que hasta tanto prefigurativa: las reformas devienen según
no se logre “la destrucción de las estructuras Marini un mero objetivo “táctico” (subsidiario
de explotación y opresión que se oponen al según sus propias palabras) respecto de lo
surgimiento de la nueva sociedad, resulta que constituye el objetivo excluyente: la
imposible hacer emerger esos elementos en toma del poder. Esto lo lleva a afirmar que “el
el seno de la vieja. Según su caracterización, proletariado no tiene la menor posibilidad de
Basso borraría las fronteras entre la reforma y crear algo distinto en el interior del capitalismo,
la revolución al reducir el proceso transicional y mientras permanezca bajo la dominación
a una mera sumatoria de elementos que se burguesa. Para transformar la economía,
introducirían sin el ejercicio de la violencia necesita conquistar el poder político” (Marini,
en el ordenamiento estatal tradicional. Por 1974: 87). Es importante mencionar que esta
contraposición, de acuerdo con Marini -quien absolutización del objetivo final (el asalto al
curiosamente se vale de los argumentos de Karl poder por medio de la violencia) por parte
Kautsky para impugnar las hipótesis de Basso- del “dependentista” brasileño es plenamente
sólo pueden considerarse como fases de un coherente con la posición política sostenida
proceso revolucionario aquellas reformas que durante el gobierno de la Unidad Popular por
son la obra de una clase que, hasta entonces parte del MIR, la organización en la que se
oprimida política y económicamente, acaba de desempeñaba incluso como miembro de su
conquistar el poder político y lo emplea para dirección nacional. En efecto, a lo largo de los
metamorfosear la totalidad del andamiaje tres intensos años del gobierno de Allende, el
estatal. De ahí que concluya expresando MIR se mantuvo al margen de esta coalición,
que “las transformaciones superestructurales denunciando la imposibilidad de avanzar hacia
siguen, no preceden a la revolución política” una sociedad de tipo socialista por medios
(Marini, 1974: 81, cursivas nuestras). pacíficos y a través del “uso de la legalidad”.
En sintonía con este planteo, un segundo Esto lo lleva a Marini a alegar, en un plano más
punto de distanciamiento que desliza Marini general, que el desplazamiento violento de
es lo que califica como una interpretación la burguesía por el proletariado en el poder
errónea, por parte de Basso, de la dialéctica político es la condición previa para garantizar
entre reforma y revolución esbozada por Rosa llevar a cabo las transformaciones socialistas:
Luxemburgo: “para Rosa -dirá- las reformas no “cuando se trata de la revolución burguesa,
tienen como efecto crear los ‘elementos’ de la se da la posibilidad, aunque sea teórica, del
nueva sociedad dentro de la vieja, sino tan sólo cambio político gradual y pacífico, sea por el
mejorar las condiciones a partir de las cuales hecho de que el capitalismo como modo de
la clase que niega a la sociedad existente producción es la condición previa de existencia
acumula fuerzas para liquidar esa sociedad” de la burguesía y precede a la sociedad política
(Marini, 1974: 82). burguesa, sea porque las dos clases que pugnan
En consecuencia, la teórica polaca negaba entre sí por el poder se basan igualmente en
enfáticamente que pudiese realizarse, en la explotación de otras, lo que abre márgenes

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Conflicto social, transformaciones políticas y violencia en el siglo XX

de acuerdo entre ambas. La situación del vez más capitalista, alejándose por tanto
proletariado, cuya condición de existencia no del horizonte socialista, y no acercándose
es el socialismo sino el mismo capitalismo y que a él como pregona Basso. Por el contrario,
tiene como objetivo de clase la supresión de la Harnecker sostendrá que la dinámica misma
explotación, plantea en un plano totalmente de la sociedad burguesa tiende a intensificar
distinto el problema del enfrentamiento político las contradicciones, sin que esto implique
y de la posibilidad de proceder al cambio social obviamente que ella vaya a sucumbir o
mediante adaptaciones o reformas en el modo derribarse de manera catastrófica, aunque sí
de producción” (Marini, 1973: 69). preparando las condiciones materiales para la
En consonancia con esta posición, en su superación de este sistema de opresión en su
intervención en el Simposio la marxista italiana conjunto. Desde ya que estas bases no podrán
Rossana Rossanda dirá que mientras subsista el desplegarse acabadamente si no se inscriben
modo de producción capitalista y su andamiaje en un proyecto consciente y subjetivo de
jurídico-político (sintetizado en el Estado), “el transformación global, dinamizado por la
proletariado no podrá nunca poner en acto un clase trabajadora y sus aliados estratégicos,
embrión de contrasociedad” (Rossanda 1972: es decir, si ya desde ahora no se disputa
98). Más aún, alegará que el desarrollo mismo y asume de manera progresiva el “poder
de las fuerzas productivas (que Basso identifica decisional” de la sociedad. Con este término,
con la “lógica socializante”, en creciente Basso no se refiere sólo -ni principalmente- al
conflicto con las relaciones capitalistas) se poder gubernamental, sino al que brota de
encuentra profundamente marcado con el una estrecha interpenetración entre el poder
signo del modo de producción en el que se económico y el político, entendidos ambos en
despliega, por lo que lejos de poder concebirse un sentido amplio, y al que se integran incluso
a aquellas como parte de los “elementos de el poder burocrático, cultural, educativo y
la nueva sociedad” de los que habla Basso, hasta religioso. Por ello se encargará de aclarar
expresan el dominio del capital. esta distinción en un artículo periodístico
Frente a estas posturas convergentes, la escrito en marzo de 1973 a propósito de las
intelectual chilena Martha Harnecker saldrá recientes elecciones en Chile: “El poder no
al cruce y, reivindicando las tesis de Basso, coincide con el gobierno, menos aun con un
postulará la pertinencia de una lectura gobierno minoritario, y no es pues esperable
prefigurativa de la transición al socialismo, ya realizar un gobierno socialista solamente por
que si bien aclara que niega “la posibilidad medio de elecciones. Se necesita cambiar la
de que en el seno de la sociedad capitalista situación de base, las relaciones sociales, el
surjan relaciones de producción socialista, cuadro institucional, se necesita sobre todo
consideramos importante afirmar que en ella dotar de consciencia a las masas y movilizarlas
van germinando los elementos de la nueva no tanto para un enfrentamiento violento sino
sociedad, aspecto que Rossana Rossanda para un aun mas difícil compromiso socialista,
parece relativizar en forma excesiva, al afirmar para la construcción de una sociedad nueva
que existe una vinculación tan grande entre las que transforme al mismo tiempo la estructura
fuerzas productivas y las relaciones capitalistas y los hombres” (Basso, 1973a).
de producción, que todas las contradicciones Más allá de esta interesante polémica, y
que surgen llevan el signo de su vinculación” visto retrospectivamente, resulta claro que la
(Harnecker, 1972: 121; cursivas nuestras). lectura de Basso en torno al proceso chileno
Lo que le critica a la pensadora italiana, en adolece de algunas deficiencias teórico-
última instancia, es que llevado al extremo, políticas. Además de su sobrevaloración de las
su argumento supondría que el desarrollo posibles fisuras y contradicciones existentes al
del sistema capitalista, en lugar de agudizar interior del aparato represivo del Estado, quizás
las contradicciones que le son constitutivas, una de las más graves haya sido la señalada con
generaría la consolidación de fuerzas suma agudeza por Alberto Filippi, al expresar
productivas revestidas de un carácter cada que la mencionada ponencia sobre el “uso”

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Conflicto social, transformaciones políticas y violencia en el siglo XX

de la legalidad “concluía con una evidente y largo y mutante, y en este punto los planteos
deliberada laguna: Basso no quiere tratar el de Lelio Basso resultan sumamente vigentes,
aspecto, crucial e imprevisible, del contexto por lo que más que recetas o dogmas lo que
internacional, americano y europeo, en el se precisan son herramientas para interpretar
cual se infería el estrepitoso (y por eso mismo la realidad tal cual se va produciendo en cada
escandalosamente subversivo) ascenso al poder momento histórico.
de los partidos de la Unidad Popular” (Filippi, No obstante, a la vuelta de la historia,
2006: 119). Asimismo, analizada epocalmente, aquellas dos dimensiones convergentes
la posición de Rui Mauro Marini de apuntar subestimadas por Basso (el peligro de un
de un modo más firme hacia la ruptura total golpe de Estado y el condicionamiento del
con el orden burgués tenía sentido. El golpe imperialismo norteamericano) demostraron
militar del 11 de septiembre de 1973 podría ser mucho más determinantes del trágico
darle la razón a quienes se planteaban avanzar desenlace de la inédita experiencia de intento
de un modo más veloz hacia el socialismo, lo de tránsito pacífico hacia el socialismo en Chile.
que suponía necesariamente el empleo de la Y hoy en día deben ser vistas, nuevamente,
fuerza contra las clases dominantes. También como dos de las más grandes amenazas
la tesis de Rossanda y Marini, de que el devenir que pueden hacer fracasar a los proyectos
del desarrollo capitalista podría consolidarlo políticos emancipatorios que se ensayan, con
y no sentar las bases del socialismo en su diversos grados de desarrollo, en varios de los
seno, puede tener verosimilitud a la luz de las países latinoamericanos. Al margen de estos
derrotas sufridas por el campo popular durante problemas, los planteos de Basso que hemos
el siglo pasado. Sin embargo, la estrategia reseñado resultan sumamente fructíferos para
prefigurativa que hemos esbozado plantea una sopesar los límites y las potencialidades que
cuestión más profunda y que tiene que ver con estos procesos en curso evidencian, en especial
la capacidad de sostener una transformación teniendo en cuenta que al igual que en el caso
revolucionaria basada en la participación de la Unidad Popular en Chile, y sin omitir las
amplia y democrática de las masas. La famosa notables diferencias que con ella existen, lo
disputa intelectual y moral de Antonio Gramsci que en los últimos años se intenta construir
y la diferencia entre Oriente y Occidente en países como Venezuela, Bolivia y (en menor
propuesta en sus Cuadernos de la Cárcel reside medida) Ecuador, es un similar tránsito hacia
en la necesidad de advertir que la dominación el socialismo que, no obstante su vocación
no se ejerce solo por la fuerza. Por la fuerza, “pacífica”, no desestime la confrontación de
eventualmente, podría arrebatársele el poder clases y la disputa en el seno mismo de los
a las clases dominantes, pero sin el desarrollo aparatos estatales y del ordenamiento jurídico
de un entramado ideológico-político denso y existente.
extendido será difícil, si no imposible, ampliar Que se avance o no en esa dirección, no es
el ejercicio democrático y transformador del algo que pueda responderse a priori y desde
poder revolucionario de las clases oprimidas. la mera relectura de los autores clásicos, sino
Si el caso chileno puede usarse como en función de un diálogo fraterno y autocrítico
ejemplo de la imposibilidad de usar la vía con aquellas complejas realidades que, cual
democrático-burguesa para construir el laboratorios de experimentación política, se
socialismo, los fracasos insurreccionales de encuentran en permanente transformación y
toda América latina en los setenta y ochenta cambio. Al fin y al cabo, como supo expresar
(El Salvador, Nicaragua, por caso) también Basso en su alocución de Santiago de Chile,
ilustran sobre los límites de la estrategia toda revolución “se topa en su curso con
insurreccional. Es tan cierto que a la fuerza contradicciones que están ligadas a las
hay que oponerle fuerza, como que esta no contradicciones de la propia sociedad de la
se construye solo con armas. El proceso de cual brota: en la capacidad de resolver esos
articulación ideológica y política necesario problemas, de superar estas contradicciones,
para construir el porvenir es contradictorio, allí reside la grandeza de los dirigentes, la

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Conflicto social, transformaciones políticas y violencia en el siglo XX

madurez de un movimiento obrero; [por lo y el problema del movimiento, como el sofisma


que] podemos concluir diciendo que no existen de Zenón, se resuelve caminando, solvitur
soluciones que puedan ser consideradas válidas deambulando” (Basso, 1974: 73).
sobre el papel: la revolución es un movimiento,

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