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Presidente de la Corte designará dos Magistrados para que, asociados a él decidan el

recurso con arreglo a las disposiciones del Código de Procedimiento Civil.


Contra la decisión que niegue la continuación del juicio, podrá apelar el interesado
dentro del término de cinco días, para ante el Presidente de la Corte, quien asociado a
un Magistrado de cada una de las otras Salas que él mismo designará, decidirá la
apelación y, en caso de declararla con lugar, asumirá el conocimiento del recurso de
queja”.

De una rápida lectura de ambos enunciados jurídicos podemos, por los


momentos, deducir los siguientes planteamientos:
1.- La LOTSJ asigna competencia al Tribunal Supremo de Justicia, a
diferencia de la ley anterior que asignaba la competencia del asunto al Primer
Vicepresidente de la Corte en Pleno, sólo que aparentemente, no precisa
cuál de las manifestaciones del Tribunal Supremo de Justicia debe decidir
la primera fase del procedimiento, esa en la que debe declararse si hay o
no méritos para continuar el juicio
2.- La LOTSJ y la ley derogada establecen las manifestaciones del
máximo Tribunal que deben decidir la segunda fase del procedimiento, esa en
la que se declara que sí hay méritos para continuar el juicio.
3.- La Ley derogada posee una regulación legal suficiente, en relación
con la posibilidad de apelar contra la decisión que se dicte en la primera fase
del procedimiento, esa en la que declara que no hay méritos para continuar el
juicio. Por su lado la LOTSJ, aparentemente no precisa ni define en
forma clara y precisa una regulación legal suficiente que determine, cuál
de las manifestaciones del Tribunal Supremo de Justicia debe decidir con
la posibilidad de apelar contra la decisión, de que no existen méritos
para continuar el juicio. Es decir, y tal como demostraremos mas adelante,
omite todo lo relativo a la institución jurídica del Recurso de Apelación,
conculcando el principio procesal de la doble instancia.
Así de esta manera, del análisis de la temática esbozada en la parte in
fine de la disposición derogatoria, transitoria y final de la LOTSJ, se conduce
inevitablemente a abordar cuestiones capitales de la función de libre
configuración normativa del Parlamento, es decir, de la función del legislador
patrio cuando sancionó la ley; en este caso, la LOTSJ. De esta manera, del
referido análisis procuraremos evidenciar si, nuestro legislador patrio al
sancionar la ley, lo hizo correctamente, regulando las hipótesis que debe
regular o realizó una regulación completa o sin deficiencias en la legislación,
en concordancia con la Constitución para así de esta manera, no excluir a un
grupo del ejercicio de un derecho o no negar arbitrariamente la protección de
sus intereses.
PUNTO II

INDICIOS HISTÒRICOS PROVENIENTES DE LAS SESIONES DE


LA ASAMBLEA NACIONAL: DE LA 1ra. Y 2da. DISCUSIÓN, DE LAS
MODIFICACIONES DE LA 2º DISCUSIÓN,
DE LA APROBACIÓN DE LAS MODIFICACIONES DE LA 2º
DISCUSIÓN Y DE LA SANCIÓN.

El autor jurídico LUIS MUÑOZ SABATE establece que:


“... El conocimiento de los hechos que constituyen el caso concreto se adquiere en el
proceso a través de las afirmaciones vertidas por las partes, pero dado que en la
mayor parte de las veces tales afirmaciones discrepan en el modo como ocurrieron los
hechos, los mismos se convierten en hechos controvertidos, y se hace entonces
necesaria una labor histórico-crítica para averiguar lo que en realidad sucedió.
Es aquí donde precisamente radica la gravedad del problema. Tender un puente que
desde la afirmación de hecho conduzca a la verdad objetiva para, de ese modo, poder
trasladar los hechos a la presencia del juez. Magno esfuerzo de historificación que no
siempre puede llevarse sin graves riesgos de proporcionar una imagen totalmente
equivoca de la verdad, ya que nadie posee las facultades demiúrgicas para verificar el
pasado, y los medios normales con que se cuenta están muy lejos de ser perfectos.”
(Muñoz Sabate, Luis: Técnica Probatoria; Editorial Temnis,1997, pag. 14)

Visto de esta manera, podemos a través de la página WEB de la


Asamblea Nacional, realizar un recorrido histórico de las actuaciones de
nuestro legislador patrio en la discusión, promulgación y sanción de la
LOTSJ, ubicando específicamente las transformaciones de la parte in fine de
la disposición derogatoria, transitoria y final, y de lo cual se pueden
establecer las siguientes fechas:

II.1
Oficio Nº 204 de fecha 21 de mayo de 2003

Oficio Nº 204

Caracas, 21 de mayo de 2003

Ciudadano: Dr. Eustoquio Contreras


Secretario de la Asamblea Nacional
Su Despacho.

Me dirijo cordialmente a Ud., en la oportunidad de remitirle Informe para segunda


discusión del Proyecto de Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.
Remisión que hago, para su conocimiento y fines pertinentes.

Atentamente,

Abog. Leslie Viloria


Directora de Secretaría

Informe para segunda Discusión


del Proyecto de Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia
que presenta la Comisión Permanente de Política Interior,
Justicia, Derechos Humanos y Garantías Constitucionales
de la Asamblea Nacional

I Introducción

El día 28 de enero de 2003 fue aprobado en primera discusión el proyecto de Ley


Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia por la plenaria de la Asamblea Nacional y
remitido a la Comisión Permanente de Política Interior, Justicia, Derechos Humanos y
Garantías Constitucionales para la elaboración del Informe de segunda discusión.
Durante la elaboración de este informe fueron consignados otros proyectos de Ley
sobre la misma materia, por parte de la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia y
otro por el grupo parlamentario de opinión Movimiento al Socialismo, los cuales, junto
con otras observaciones presentadas por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
de la Universidad de los Andes, Consultores de la Comisión y la Consulta Pública
realizada el 19 de mayo de los corrientes, fueron considerados para la elaboración y
presentación del presente informe, aprobado por esta Comisión en fecha 20 de mayo de
2003.

Exposición de Motivos

III. Recomendaciones que hace la Comisión Permanente de Política Interior, Justicia,


Derechos Humanos y Garantías Constitucionales al contenido del Proyecto de Ley
Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, Aprobado en Primera Discusión.

1. Se sugiere aprobar sin modificaciones la denominación de la Ley, la cual es del


siguiente tenor:

Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia


-..Omissis..-
180. Se propone crear una Tercera Disposición Final, para regular el procedimiento en
los recursos de queja contra los integrantes de las Cortes o Tribunales Superiores. El
texto quedaría así:

Tercera: Los recursos de queja propuestos contra los integrantes de las Cortes o
Tribunales Superiores, se pasarán al Primer Vicepresidente o Primera
Vicepresidenta del Tribunal Supremo de Justicia quien, en el término de treinta
días, decidirá si hay o no mérito para continuar el juicio.

En caso afirmativo, el presidente o presidenta del Tribunal Supremo de Justicia


designará cuatro magistrados o magistradas que, asociados a él, decidirán el
recurso con arreglo a las disposiciones sobre juicio ordinario previstas en el
Código de Procedimiento Civil. Contra la decisión que niegue la continuación del
juicio podrá apelar el interesado o interesada dentro del término de cinco días
para, ante el presidente o presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, quien,
asociado a un magistrado o magistrada de cada una de las Salas, que él mismo
escogerá, decidirá la apelación, y en caso de declararla con lugar, asumirán el
conocimiento del recurso de queja. ( En negrita y subrayado nuestro)

--Omissis-
II.2

FECHA DE LA 1ra DISCUSIÓN : 28/01/2003

... Omissis ...

DISPOSICIONES FINALES

...

TERCERA. Los recursos de queja propuestos contra los integrantes de las Cortes o
Tribunales Superiores, se pasarán al Primer Vicepresidente o Primera Vicepresidenta
del Tribunal Supremo de Justicia quien, en el término de treinta días decidirá si hay o
no mérito para continuar el juicio.

En caso afirmativo, el Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia


designará cuatro Magistrados o Magistradas que, asociados a él decidirán el recurso
con arreglo a las disposiciones sobre juicio ordinario previstas en el Código de
Procedimiento Civil. Contra la decisión que niegue la continuación del juicio, podrá
apelar el interesado o interesada dentro del término de cinco días para ante el
Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, quien, asociado a un
Magistrado o Magistrada de cada una de las Salas, que él mismo escogerá, decidirá
la apelación, y en caso de declararla con lugar, asumirán el conocimiento del recurso
de queja.
...Omissis...
II.3

FECHA DE LA 2da DISCUSIÓN : 28/08/2003

...Omissis...

DISPOSICIONES FINALES

...

TERCERA. Los recursos de queja propuestos contra los integrantes de las Cortes o
Tribunales Superiores, se pasarán al Primer Vicepresidente o Primera Vicepresidenta
del Tribunal Supremo de Justicia quien, en el término de treinta días decidirá si hay o
no mérito para continuar el juicio.

En caso afirmativo, el Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia


designará cuatro Magistrados o Magistradas que, asociados a él decidirán el recurso
con arreglo a las disposiciones sobre juicio ordinario previstas en el Código de
Procedimiento Civil. Contra la decisión que niegue la continuación del juicio, podrá
apelar el interesado o interesada dentro del término de cinco días para ante el
Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, quien, asociado a un
Magistrado o Magistrada de cada una de las Salas, que él mismo escogerá, decidirá
la apelación, y en caso de declararla con lugar, asumirán el conocimiento del recurso
de queja.

...Omissis...
II.4

FECHA DE APROBACIÓN DE LA 2da. DISCUSIÓN :


29/04/2004

... Omissis...

DISPOSICIONES FINALES

...

TERCERA. Los recursos de queja propuestos contra los integrantes de las Cortes o
Tribunales Superiores, se pasarán al Primer Vicepresidente o Primera Vicepresidenta
del Tribunal Supremo de Justicia quien, en el término de treinta días decidirá si hay o
no mérito para continuar el juicio.

En caso afirmativo, el Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia


designará cuatro Magistrados o Magistradas que, asociados a él decidirán el recurso
con arreglo a las disposiciones sobre juicio ordinario previstas en el Código de
Procedimiento Civil. Contra la decisión que niegue la continuación del juicio, podrá
apelar el interesado o interesada dentro del término de cinco días para ante el
Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, quien, asociado a un
Magistrado o Magistrada de cada una de las Salas, que él mismo escogerá, decidirá
la apelación, y en caso de declararla con lugar, asumirán el conocimiento del recurso
de queja.

...Omissis...

RESULTADO DE LA SESIÓN DE LA SAMBLE NACIONAL


DEL 29 04 2004, EN LA
CONTINUACIÓN DE LA SEGUNDA DISCUSIÓN DE LOTSJ
...Omissis...
Seguidamente, sometió a votación la propuesta del diputado Oscar Francisco Pérez,
resultando aprobada en los siguientes términos: DISPOSICIÓN DEROGATORIA,
TRANSITORIA Y FINAL Única.

...Omissis...

Los recursos de queja propuestos contra los integrantes de las Cortes o Tribunales
Superiores serán remitidos al Tribunal Supremo de Justicia, para que decida si hay
o no mérito para continuar el juicio, dentro de los treinta (30) días hábiles
siguientes.
En caso afirmativo, el Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia
designará cuatro (4) Magistrados o Magistradas que, asociados a él, decidirán el
recurso con arreglo a las disposiciones previstas sobre juicio ordinario en el Código
de Procedimiento Civil, contra la decisión que niegue la continuación del juicio.

En consecuencia, la Presidencia declaró aprobada en segunda discusión el Proyecto


de Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de
Venezuela, ordenando su remisión a la Comisión Permanente de Política Interior,
Justicia, Derechos Humanos y Garantías Constitucionales, a los fines de que se
incorporen las modificaciones realizadas en la segunda discusión para su lectura
definitiva en Cámara.
Finalmente la Presidencia levantó la sesión siendo las 4:50 a.m. del día 30 de abril
de 2004 y convocó para el martes a las 9:00 a.m. a la reunión de la Comisión
Coordinadora y a las 2:00 p.m. a la sesión ordinaria.
11.5
MODIFICACIONES DE LA 2º DISCUSIÓN Y
APROBACIÓN DE LAS MODIFICACIONES DE LA 2º DISCUSIÓN
EN SESIÓN EN FECHA 18/05/2004

"República de Venezuela
Comisión Permanente de Política Interior,
Justicia, Derechos Humanos y Garantías Constitucionales

0363?2004

Caracas, 12 de mayo de 2004

Ciudadano
Dip. Francisco Ameliach
Presidente de la Asamblea Nacional.
Su Despacho.

Reciba un cordial saludo.

Por medio de la presente me dirijo a usted, muy respetuosamente con el fin de


informarle que en virtud de la solicitud aprobada en la plenaria de la Asamblea
Nacional realizada el día 29 de abril del presente año, en la cual solicita sean
incorporadas las modificaciones al texto del Informe Definitivo de la segunda
discusión del Proyecto de Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia de la
República Bolivariana de Venezuela, cumplo con remitirle el mencionado proyecto de
Ley con las consideraciones y observaciones aprobadas por unanimidad, por la
mayoría del plenario de esta Comisión Permanente en Sesión Ordinaria del día de
hoy, previa convocatoria y con la venia de los diputados Osmar Gómez, César López,
Raúl Esté, Juan Carlos Dugarte (suplente), Tirso Silva (suplente), Manuel Villalba
(suplente) y quien suscribe.

Remisión que le hago para su conocimiento y demás fines consiguientes.

Sin otro particular al cual hacer referencia y agradeciendo su invalorable gestión me


despido de usted, no sin antes manifestarle los sentimientos de alta consideración y
estima.

Muy Atentamente,

Dip. María Iris Varela Rangel


Vicepresidenta

ASAMBLEA NACIONAL

Informe Definitivo de la segunda discusión del Proyecto de Ley Orgánica


del Tribunal Supremo de Justicia

Este proyecto de Ley contiene veintitrés (23) artículos.

En el cuerpo normativo:

Primero: Se aprueba la modificación del título del proyecto, quedando redactado así:

Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia


de la República Bolivariana de Venezuela

...Omissis..
Vigésimo Noveno: Se modifica el punto 32 del Informe, que prevé el artículo 24, por
cuanto el mismo está contenido en el artículo 8º, y se sustituye por la Disposición
Derogatoria, Transitoria y Final, quedando el texto redactado en los términos
siguientes:

Disposición Derogatoria, Transitoria y Final

Único. Se deroga la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia publicada en la


Gaceta Oficial Nº 1.893, Extraordinario, del 30 de julio de 1976, y demás normas que
resulten contrarias a la presente Ley.

Con la entrada en vigencia de la presente Ley, se deberán observar las disposiciones


siguientes:

...Omissis...

Los recursos de queja propuestos contra los integrantes de las Cortes o Tribunales
Superiores, serán remitidos al Tribunal Supremo de Justicia, para que decida si hay o
no mérito para continuar el juicio, dentro de los treinta (30) días hábiles siguientes.
En caso afirmativo, el Presidente del Tribunal Supremo de Justicia designará cuatro
(4) Magistrados o Magistrados que, asociados a él decidirán el recurso con arreglo a
las disposiciones previstas sobre juicio ordinario en el Código de Procedimiento Civil.
Contra la decisión que niegue la continuación del juicio.

La presente Ley entrará en vigencia el mismo día de su publicación en Gaceta Oficial


de la República Bolivariana de Venezuela.

Dada, firmada y sellada en el Palacio Federal Legislativo, en Caracas, a los


dieciocho días del mes de mayo del año dos mil cuatro. Año 195º de la Independencia
y 146º de la Federación.

...Omissis...

II.6
SANCIÓN EN FECHA 18/ 05/ 2004
Finalmente la parte in fine de la disposición derogatoria, transitoria y final
de la LOTSJ, quedó plasmada en fecha 20 de mayo de 2004, en la Gaceta
Oficial Nº 37.942, de la siguiente manera:

“Los recursos de queja propuestos contra los integrantes de las Cortes o


Tribunales Superiores serán remitidos al Tribunal Supremo de Justicia, para
que decida si hay o no mérito para continuar el juicio, dentro de los treinta
(30) días hábiles siguientes. En caso afirmativo, el Presidente o Presidenta del
Tribunal Supremo de Justicia designará cuatro (4) Magistrados o Magistradas
que, asociados a él, decidirán el recurso con arreglo a las disposiciones
previstas sobre juicio ordinario en el Código de Procedimiento Civil, contra la
decisión que niegue la continuación del juicio.”
PUNTO III

CONSECUENCIAS JURÍDICAS DE LA ACTUACIÓN DEL


LEGISLADOR PATRIO EN LA DISCUSIÓN, LA MODIFICACIÓN,
APROBACIÓN Y DE LA SANCIÓN DE LA PARTE IN FINE DE LA
DISPOSICIÓN DEROGATORIA, TRANSITORIA Y FINAL DE LA
LOTSJ. COMPARACIÓN CON EL ART. 190 DE LA LOCSJ.
De la secuencia temporal realizada, podemos realizar un análisis a través de la siguiente tabla
comparativa. A saber:

Partes Artículo 190 1ra. y 2da. Propuesta Modificación y Sanción


LOCSJ LOTSJ LOTSJ

Los recursos de queja


propuestos contra los
Los recursos de queja propuestos contra
Parte I Los recursos de queja contra los integrantes de las
los integrantes de las Cortes o Tribunales
miembros de la Cortes o Tribunales Cortes o Tribunales
En la que debe Superiores, se pasarán al Primer
Superiores, se pasarán al Primer Superiores, serán remitidos
Vicepresidente o Primera Vicepresidenta
declararse Vicepresidente de la Corte en Pleno, al Tribunal Supremo de
del Tribunal Supremo de Justicia quien,
quien, en el término de diez días Justicia, para que decida
en el término de treinta días decidirá si
si hay o no méritos decidirá si hay o no mérito para si hay o no mérito para
hay o no mérito para continuar el juicio.
continuar el juicio. continuar el juicio, dentro
para continuar de los treinta (30) días
el juicio hábiles siguientes

En caso afirmativo, el
Presidente o Presidenta del
En caso afirmativo, el presidente o
Parte II En caso afirmativo, el Presidente de la Tribunal Supremo de
presidenta del Tribunal Supremo de
Corte designará dos Magistrados para Justicia designará cuatro
En la que se declara Justicia designará cuatro magistrados o
que, asociados a él decidan el recurso (4) Magistrados o Magistradas
magistradas que, asociados a él,
Que sí hay méritos con arreglo a las disposiciones del que, asociados a él, decidirán
decidirán el recurso con arreglo a las
Código de Procedimiento Civil. el recurso con arreglo
disposiciones sobre juicio ordinario
para a las disposiciones previstas
previstas en el Código de Procedimiento
sobre juicio ordinario en el
Continuar el juicio. Civil.
Código de Procedimiento Civil

Parte III Contra la decisión que niegue la


Contra la decisión que niegue la
continuación del juicio, podrá apelar el
En la que declara continuación del juicio, podrá apelar
interesado o interesada dentro del término
el interesado dentro del término de
que no de cinco días para ante el Presidente o contra la decisión que niegue
cinco días, para ante el Presidente de
Presidenta del Tribunal Supremo de
hay méritos para la Corte, quien asociado a un
Justicia, quien, asociado a un Magistrado la continuación del juicio.
Magistrado de cada una de las otras
o Magistrada de cada una de las Salas,
Continuar el juicio. Salas que él mismo designará,
que él mismo escogerá, decidirá la
decidirá la apelación y, en caso de
apelación, y en caso de declararla con
declararla con lugar, asumirá el
lugar, asumirán el conocimiento del
conocimiento del recurso de queja.
recurso de queja,

De la tabla anterior se desprende que la LOTSJ asigna competencia al


Tribunal Supremo de Justicia, a diferencia de la ley anterior ( Art. 190 de la
LOCSJ ) y de la 1ra. y 2da. PROPUESTA (LOTSJ), que asigna la
competencia del asunto al Primer Vicepresidente de este Alto Tribunal, sólo
que La Ley nueva, aparentemente, no precisa cuál de las manifestaciones del
Tribunal Supremo de Justicia debe decidir la primera fase del procedimiento,
esa en la que debe declararse si hay o no méritos para continuar el juicio.

Así mismo se observa que en el informe definitivo de la segunda


discusión del proyecto de la LOTSJ (modificaciones de la 2º discusión y
aprobación de las modificaciones de la 2º discusión en sesión en fecha
18/05/2004), se dejó establecido que:

...Omissis...
“En caso afirmativo, el Presidente del Tribunal Supremo de Justicia designará cuatro (4)
Magistrados o Magistrados que, asociados a él decidirán el recurso con arreglo a las
disposiciones previstas sobre juicio ordinario en el Código de Procedimiento Civil. Contra la
decisión que niegue la continuación del juicio.”

Pero en la Tabla se observa que finalmente quedó plasmada en fecha 20


de mayo de 2004, en la Gaceta Oficial Nº 37.942, de la siguiente manera:

...Omissis...
“En caso afirmativo, el Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia designará
cuatro (4) Magistrados o Magistradas que, asociados a él, decidirán el recurso con arreglo a
las disposiciones previstas sobre juicio ordinario en el Código de Procedimiento Civil, contra
la decisión que niegue la continuación del juicio.”

En este punto se observa claramente que el legislador patrio no


trascribió en forma completa (o se “comió“ parte de ) el párrafo concerniente
a la apelación, y no completó el párrafo con “…, podrá apelar el interesado o interesada
dentro del término de cinco días para ante el Presidente o Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, quien, asociado
a un Magistrado o Magistrada de cada una de las Salas, que él mismo escogerá, decidirá la apelación, y en caso de
declararla con lugar, asumirán el conocimiento del recurso de queja,

Además, existe una clara diferencia de un punto y seguido, por un lado,


y de una coma, de otro lado.
Esta situación nos hace presumir que en la Parte I, en la que debe
declararse si hay o no méritos para continuar el juicio, nuestro legislador
cometió el mismo error de trascripción y no plasmó la frase “… al Primer
Vicepresidente o Primera Vicepresidenta…”

III.1
ANÁLISIS I
CONSECUENCIAS JURÍDICAS DE LO ESTABLECIDO EN LA
PARTE I DE LA TABLA, MODFIFICACIÓN Y SANCIÓN, PARA LOS
RECURSOS DE QUEJA INTENTADOS ANTES DEL 20 DE MAYO DE 2004
Para los recursos de Queja intentados antes del 20 de mayo de 2004, ya
hemos anotado que la Ley nueva, no precisa aparentemente cuál de las
manifestaciones del Tribunal Supremo de Justicia debe decidir la primera fase
del procedimiento, esa en la que debe declararse si hay o no méritos para
continuar el juicio.
Debido a esta falta de precisión del legislador, las partes en el proceso
estarían expuestas a sufrir las consecuencias de los cambios sobrevenidos
durante el desarrollo del mismo, lo cual, evidentemente, lesiona el derecho a
un proceso sin dilaciones indebidas; por tanto, a los fines de evitar tales
perjuicios, el ordenamiento jurídico venezolano consagra en el artículo 3 del
Código de Procedimiento Civil, el principio según el cual las reglas sobre la
jurisdicción y la competencia que deben tomarse en cuenta para todo el
transcurso del proceso ante los cambios sobrevenidos en ellas, son las reglas o
criterios atributivos que existían para el momento de la presentación de la
demanda. Así, dicha norma establece lo siguiente:

“Artículo 3.- La jurisdicción y la competencia se determinan conforme


a la situación de hecho existente para el momento de la presentación de la
demanda, y no tienen efecto respecto de ellas los cambios posteriores de
dicha situación, salvo que la ley disponga otra cosa.”

En tal principio procesal, denominado por la doctrina como


“perpetuatio jurisdictionis”, han quedado comprendidos, tanto por la doctrina
como por la jurisprudencia, la jurisdicción y la competencia; sin embargo,
debe precisarse que en aquellos supuestos en los cuales se produzca una
variación en la competencia de un tribunal, el principio que resulta aplicable
es el denominado “perpetuatio fori”.

Ello así, respecto a la competencia del órgano jurisdiccional cuando la


ley no disponga expresamente lo contrario, se determina por la situación
fáctica y normativa existente para el momento de la interposición de la
demanda, sin que pueda modificarse la misma, al no tener efectos los cambios
posteriores de la ley procesal.
Es por ello que es forzoso declarar, que en la modificación y sanción
de la LOTSJ, en la Parte I de la parte in fine de la disposición derogatoria,
transitoria y final, la que declara si hay o no méritos para continuar el juicio,
que equivale por remisión directa del artículo 3, ut supra mencionado, a lo
establecido en el artículo 190 de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de
Justicia (y a lo establecido en la Parte I de la 1ra. y 2da. Discusión de la
LOTSJ), que la manifestación del Tribunal Supremo de Justicia que debe
decidir la primera fase del procedimiento, corresponde al Primer
Vicepresidente (o Primera Vicepresidenta), para los recursos de queja
intentados antes del 20 de mayo de 2004.
III.2
ANÁLISIS II
CONSECUENCIAS JURÍDICAS DE LO ESTABLECIDO EN LA
PARTE III DE LA TABLA, MODIFICACIÓN Y SANCIÓN, PARA LOS
RECURSOS DE QUEJA INTENTADOS ANTES DEL 20 DE MAYO DE 2004

La Parte III, esa que declara que no hay méritos para continuar el
juicio, de la parte in fine de la disposición derogatoria, transitoria y final de la
LOTSJ modificada y sancionada el 18 de mayo de 2004, está incompleta en lo
que respecta a la regulación legal suficiente que determine, cuál de las
manifestaciones del Tribunal Supremo de Justicia debe decidir con la
posibilidad de apelar contra la decisión, de que no existen méritos para
continuar el juicio.
Hemos anotado anteriormente que, conforme al principio de perpetuatio
iurisdictionis previsto en el artículo 3 del Código de Procedimiento Civil,
aplicable por remisión expresa del artículo 19 de la Ley Orgánica del Tribunal
Supremo de Justicia, la jurisdicción y la competencia se determinan conforme
a la situación de hecho existente para el momento de la presentación de la
demanda, y no tiene efecto respecto de ellas los cambios posteriores de dicha
situación, salvo que la ley disponga otra cosa. Esto conduce forzosamente a
concluir, que el tribunal ad hoc, constituido conforme a las previsiones del
artículo 190 de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia, es el que en
definitiva deberá decidir la apelación de la que trata este asunto, para los
recursos de queja intentados antes del 20 de mayo de 2004.
III.3
ANÁLISIS III
CONSECUENCIAS JURÍDICAS DE LO ESTABLECIDO EN LA
PARTE I y III, (DE LA TABLA), MODIFICACIÓN Y SANCIÓN, PARA
LOS RECURSOS DE QUEJA INTENTADOS DESPUÉS DEL 20 DE MAYO DE
2004
Tal como hemos anotado anteriormente, esta PARTE I no precisa
aparentemente, cuál de las manifestaciones del Tribunal Supremo de Justicia
debe decidir la primera fase del procedimiento, esa en la que debe declararse
si hay o no méritos para continuar el juicio. Por otro lado, la PART III, está
incompleta, al no establecer en forma clara y precisa, en lo que respecta a la
regulación legal suficiente que determine, cuál de las manifestaciones del
Tribunal Supremo de Justicia debe decidir con la posibilidad de apelar contra
la decisión, de que no existen méritos para continuar el juicio.
Dada esta situación, los recursos de queja propuestos después del 20 de
mayo de 2004, contra los integrantes de las Cortes o Tribunales Superiores y
los cuales serán remitidos al Tribunal Supremo de Justicia, no podrán ser
sustanciados, debido a una limitación legal al ejercicio del Derecho de
accionar y a la tutela judicial efectiva prevista en el artículo 26 de la
Constitución de 1999. Este derecho de accionar es entendido como parte
integrante del derecho a la jurisdicción, el cual está llamado a plenar el
derecho de petición en sede jurisdiccional.
En este punto debemos recordar que la noción de proceso es el vínculo
consecuencial entre la acción y la jurisdicción, en otras palabras, éstas al
entrar en contacto, se genera automáticamente, la visión de proceso. De esta
manera, este alto Tribunal, al poseer una limitación legal en el procedimiento
establecido para sustanciar los Recursos de Queja, no podrá conocer, ni
decidir y menos aún, ejecutar las causas referidas a este tipo de recurso, es
decir, no se podrá establecer el debido proceso, conculcando lo establecido
en los artículos 49, 253 y 257 de la Constitución de 1999.
La Sala Constitucional de este Alto Tribunal en sentencia 20 de julio de
2000, bajo la ponencia del D. JOSÉ M. DELGADO OCANDO, sentencia
757, señaló:
“…El derecho a la defensa, y así ha tenido oportunidad de afirmarlo esta
Sala, consiste en la garantía que ofrece el ordenamiento jurídico a aquéllos que
participan u ostentan algún interés en participar en un proceso judicial, de alegar las
razones en que fundamenten sus pretensiones o ejercer los medios disponibles para
enervar las decisiones de los juzgadores.

Es así como la garantía a la defensa efectiva cobija a todos aquellos


ciudadanos que de alguna u otra manera, sea como actores, demandados o terceros,
sientan afectados sus derechos e intereses de manera directa o refleja por lo que
resulte del desarrollo de un proceso judicial.

Así también, y con precedencia temporal y lógica a la verificación de esta


garantía, la sociedad política ha impuesto, como medio insoslayable de composición
pacífica de las controversias, al denominado proceso judicial. Como efecto inmediato
de su consagración se tiene que los proferimientos surgidos en ejercicio de la función
jurisdicciónal suponen necesariamente la verificación de una serie de actos a través
de los cuales los beneficiados o perjudicados por ellos hubieren, en primer lugar,
entrado en conocimiento del objeto litigioso de la causa, así como haber tenido
oportunidad de alegar y probar las defensas que consideraren pertinentes.

Por ello, el derecho al debido proceso, en una apretada conceptualización,


consiste en la garantía de oportunidad de los ciudadanos para insertarse en
relaciones procesales previamente ordenadas y reguladas en el espacio y en el
tiempo…”

Por otro lado, por encima de la ley están los valores fundamentales de la
Constitución, lo cual implica que el procedimiento legal debe adecuarse y
resguardar los derechos fundamentales y los valores que la Constitución
consagra. De esta manera, es evidente y notorio que la regulación
incompleta y deficiente contemplada en la parte in fine de la disposición
derogatoria, transitoria y final de la LOTSJ, modificada y sancionada el 18
de mayo de 2004, está coloreada de inconstitucionalidad, y por lo tanto es
censurable desde una óptica jurídico constitucional.
Visto así, podemos decir que estamos en la presencia de una
inconstitucionalidad por negación o por omisión relativa , la cual existe
cuando el legislador sanciona la ley, pero lo hace incorrectamente o con
una regulación deficiente, incompleta o imperfecta, no regulando algunas
hipótesis que debe regular, excluyendo a un grupo del ejercicio de un
derecho o negándole arbitrariamente la protección de sus intereses.
Esta figura jurídica está contemplada en el artículo 336, cardinal 7,
de la Constitución de 1999, la cual establece que la Sala Constitucional
tiene, entre sus competencias, la de “declarar la inconstitucionalidad de las omisiones
del poder legislativo municipal, estadal o nacional, cuando haya dejado de dictar las normas o
medidas indispensables para garantizar el cumplimiento de esta Constitución, o las haya dictado
en forma incompleta; y establecer el plazo y, de ser necesarios, los lineamientos de su
corrección”.
Con este medio jurisdiccional, el constituyente completó el sistema de
defensa del Texto Fundamental, con intención de abarcar no sólo las
violaciones producto de la actuación del legislador -únicas objeto de control
en un régimen tradicional- sino también aquéllas que surgen de la inactividad
de éste.
Por su parte, la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia recogió,
en idénticos términos, esta competencia que constitucionalmente se atribuyó a
la Sala Constitucional (artículo 5, cardinal 12, de la Ley), e incluyó una nueva
atribución en lo que al control de la inconstitucionalidad por omisión se refiere
(artículo 5, cardinal 13, eiusdem): “Declarar la inconstitucionalidad de las omisiones de
cualquiera de los órganos que ejerzan el Poder Público de rango nacional, respecto a obligaciones
o deberes establecidos directamente por la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela”.
De esta manera, puede afirmarse que el control de la constitucionalidad
por omisión, en el marco de la jurisdicción constitucional venezolana, no se
limita al control de las omisiones formalmente legislativas, sino a la
inactividad en el ejercicio de cualquier competencia de rango constitucional,
esto es, ante la ausencia de cumplimiento de toda obligación debida, cuando
dicho cumplimiento deba realizarse en ejecución directa e inmediata de la
Constitución.
Asimismo, la nueva Ley que regula las funciones de este Tribunal
Supremo extendió subjetivamente esta potestad de control jurisdiccional, por
lo que abarca ahora no sólo las pasividades del Poder Legislativo nacional,
estadal y municipal, sino también las de cualquier otro órgano del Poder
Público cuando deje de ejercer competencias de ejecución directa e inmediata
de la Constitución. Con ello, el control de la inconstitucionalidad por omisión
es ahora equivalente, en su amplitud y extensión, al del control de la
constitucionalidad de los actos –legislativos o no- que sean dictados en
ejecución directa e inmediata de la Constitución (artículo 334 constitucional).
Debemos sin embargo establecer, que existe en nuestro ordenamiento
jurídico el fundamento normativo para el ejercicio de una acción directa de
inconstitucionalidad por omisión legislativa, siendo la Sala Constitucional la
que ostenta el poder para la corrección de dichas omisiones, y esto lo
traemos a colación para que constituya un presupuesto, para cuando
analicemos las consecuencias de la actuación de la Sala Plena de este Alto
Tribunal y de los magistrados LUIS ALFREDO SUCRE CUBA, OMAR
ALFREDO MORA DÍAZ, ISBELIA JOSEFINA PEREZ VELASQUEZ
y LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO, ante este hecho jurídico,
evidente y notorio, que es la regulación incompleta y deficiente, originada
por omisión legislativa y la cual está contemplada en la parte in fine de la
disposición derogatoria, transitoria y final de la LOTSJ, modificada y
sancionada el 18 de mayo de 2004,

PUNTO IV
DE LA SENTENCIA Nº 22, DICTADA POR LA SALA PLENA, EL 27
DE SEPTIEMBRE DE 2005, EXPEDIENTE 2000-00035 ( LA
SENTENCIA I en lo sucesivo y anexa a este escrito en fotocopia certificada
marcada como ANEXO A ), y cuyo ponente fue el magistrado LUIS
ALFREDO SUCRE CUBA (MAGISTRADO PONENTE en lo sucesivo).

En este punto debemos analizar si el Magistrado Ponente en su


labor interpretativa, está conforme a lo establecido en la Constitución en el
sentido que toda y cualquier norma del ordenamiento tiene una correlación
lógica en la prohibición, que hay de estimar implícita, de cualquier
construcción interpretativa o dogmática que concluya en un resultado directa o
indirectamente contradictorio con los valores constitucionales. Visto lo
anterior, podemos deducir de lo establecido en sus tres decisiones, lo
siguiente:
IV.I.- En LA SENTENCIA I el Magistrado Ponente establece que en “
la fase previa, esa en la que debe declararse si hay o no méritos para continuar el juicio, posee
una regulación legal insuficiente no solo respecto a cual de las manifestaciones del Tribunal
Supremo de Justicia debe resolver si hay o no méritos para continuar el juicio, sino también en
relación con la posibilidad de apelar contra la decisión que se dicte en la primera fase del
procedimiento…” (Subrayado y en negrita nuestro)
Tal como se desprende en este punto, el Magistrado Ponente se
equivoca al establecer que tanto la PARTE I como la PARTE III,
poseen una regulación legal insuficiente. De la Tabla anteriormente
establecida se concluyó, que tanto en la PARTE I como en la
PARTE III, el legislador no trascribió correctamente al sancionar, lo
establecido en la 1ra. y 2da. propuesta de la parte in fine de la
disposición derogatoria, transitoria y final de la LOTSJ.

Esta errónea interpretación por parte del Magistrado Ponente, hace que
confunda el concepto de omisión legislativa con el de laguna jurídica. Esta
última es la ausencia de una regulación legal en relación con un asunto que, de
acuerdo con el plan de ley, objetivamente considerado, debió haber sido
resuelto por ésta. Así mismo, y tal como veremos más adelante, el referido
Magistrado buscó la posibilidad de colmar la supuesta laguna a través de la
analogía, y no detectó que se está ante una regulación incompleta, deficiente e
inconstitucional.

IV.II.- Para los recursos de queja intentados antes del 20 de mayo de


2004, la decisión del Magistrado ponente, que debe atribuírsele al Juzgado de
Sustanciación de la Sala Plena, decidir si hay o no méritos para continuar el
juicio de queja, viola los principios procesales, denominados por la doctrina
como “perpetuatio jurisdictionis” y “perpetuatio fori”, por lo que
consecuencialmente este CONSEJO MORAL REPUBLICANO debe
declarar de manera inmediata, esta decisión como violadora de principios
constitucionales y calificar esta actitud como falta grave.
Esto debe ser así, ya que al asegurar y preservar la existencia de estos
dos principios consagrados en el texto legal referido, el legislador patrio
teniendo presente que la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, en el artículo 2, establece que Venezuela se constituye en un
Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia que propugna, como
valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la
libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la
responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos
humanos, la ética y el pluralismo político; considera que ambos principios
deben ser armonizados en plenitud, con los valores, principios, garantías y
normas procesales constitucionales vigentes, tales como los derechos
fundamentales del justiciable a una justicia accesible, idónea, transparente,
autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, y a un proceso
sin dilaciones indebidas, al principio del derecho del Juez natural, el
principio del debido proceso, sin formalismos o reposiciones inútiles y al
servicio de la justicia (artículos 26 y 257 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela). Además, en observancia a lo dispuesto en el
artículo 335 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y a
lo establecido en el segundo aparte del artículo 1° de la Ley Orgánica del
Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, los
cuales establecen que “El Tribunal Supremo de Justicia garantizará la supremacía y
efectividad de las normas y principios constitucionales ”, y dado que al no haber

establecido la nueva Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia,


disposición expresa que afecte la competencia de las causas que actualmente
conoce, y en aplicación de las premisas expuestas y conforme a los principios
“perpetuatio jurisdictionis” y “perpetuatio fori”, es por lo que
consecuencialmente este CONSEJO MORAL REPUBLICANO debe
declarar de manera inmediata, esta decisión como violadora de principios
constitucionales y que la actuación del magistrado ponente constituye falta
grave, debido a su grave e inexcusable ignorancia de la Constitución, de la ley
y del Derecho.
IV.III.- Establecimos también, que para los Recursos de Queja
intentados después de la fecha del 20 de mayo de 2004, no podrán ser
sustanciados por este Alto Tribunal, ya que estábamos en la presencia de una
inconstitucionalidad por negación o por omisión relativa, figura jurídica
contemplada en el artículo 336, cardinal 7, de la Constitución de 1999, la
cual existe, en el caso sub-judice, cuando el legislador sancionó la ley, con
una regulación deficiente, en contra de principios constitucionales,

El Magistrado Ponente, realiza una errónea interpretación de esta


situación al confundir “una regulación legal insuficiente”(sic), con una
supuesta laguna jurídica, y trata de colmarla través de la analogía, en busca de
una “solución jurídica” del tema planteado; para ello utiliza una jurisprudencia
de la Sala Constitucional y el numeral 8 del artículo 6 de la Ley Orgánica del
Tribunal Supremo de Justicia, con lo cual no detectó que se estaba ante la
presencia de una regulación incompleta y deficiente, la cual contraviene a lo
dispuesto en la Constitución.

De esto se desprende, que el Magistrado Ponente incurrió en el vicio de


errónea interpretación de la Ley, establecido en el ordinal 2º del artículo 313
del Código de Procedimiento Civil, y el cual es entendido como el error de
derecho, y verificado según el concepto jurisprudencial, cuando el Juez, aún
reconociendo la existencia y validez de una norma apropiada al caso, yerra al
interpretarla en su alcance general y abstracto, es decir, cuando no se le da su
verdadero sentido, haciéndose derivar de ella consecuencias que no
concuerdan con su contenido.

La doctrina patria ha establecido la necesidad de que cualquier


interpretación del ordenamiento jurídico, debe hacerse en un todo conforme
con los principios y valores tutelados en el texto constitucional. Eso es,
precisamente, a lo que hace referencia el artículo 334 de la vigente
Constitución, cuando establece que “...Todos los jueces o juezas de la República, en el
ámbito de sus competencias y conforme a lo previsto en esta Constitución y en la ley, están en la

obligación de asegurar la integridad de esta Constitución ...”. Por tanto, los errores de
juzgamiento podrían ser motivo para se haga nugatoria la Constitución,
infringiéndola de manera concreta y diáfana, ya que puede dejar sin
aplicación o menoscabar un derecho o garantía constitucional eliminándolo, y
no puede ser corregido dentro de los cauces normales, perjudicándose así la
situación jurídica de alguien.

La Sala Constitucional estableció en sentencia del 04 de Diciembre de


2004 ( N° 3418), lo siguiente:
“A este respecto, resulta conveniente precisar que la Sala, en reiteradas oportunidades,
ha señalado que es posible que proceda la acción de amparo contra violaciones de normas
legales o sub-legales en los supuestos en los cuales el desconocimiento, la mala praxis, o la
errada interpretación de las mismas enerve el goce y ejercicio pleno de un derecho
constitucional o lo haga nugatorio (cfr. sentencias nº 828/2000 del 27 de julio, nº 237/2001 del
20 de febrero, nº 1897/2001 del 9 de octubre, nº 2656/2001 del 14 de diciembre, nº 1564/2002
del 9 de julio, entre otras).

Debido a este vicio de errónea interpretación de la Ley y sus


consecuencias jurídicas, en aplicación de las premisas y jurisprudencias
expuestas y conformes a resguardar la integridad de la Constitución, es por
lo que consecuencialmente, nuevamente solicitamos a este CONSEJO
MORAL REPUBLICANO debe declarar de manera inmediata, esta decisión
como violadora de principios constitucionales y que la actuación del
magistrado ponente constituye falta grave, debido a su grave e inexcusable
ignorancia de la Constitución, de la ley y del Derecho.
IV.IV.-Sobre las premisas y la motivación.
El Magistrado Ponente establece: “Ciertamente no luce lógico que la primera fase
del procedimiento que es de carácter no contencioso, fuese decidida por el Tribunal Supremo de

Justicia en Sala Plena...”(sic), lo que hace presumir que en su interpretación está


utilizando categorías lógico-formales, para con ello argumentar su decisión.
De acuerdo con el principio iura novit curia, el juez construye la premisa
mayor del silogismo jurídico, y en ese terreno tiene un margen de libertad
superior al que tiene en materia de hechos. En este caso, el Magistrado
Ponente tomó como premisa mayor, tanto a la sentencia emanada de la Sala
Constitucional, de fecha 27 de octubre de 2000 (Nº 1275) como al numeral 8
del artículo 6 de la LOTSJ, el cual reza de la siguiente manera:
“ El Tribunal Supremo de Justicia tiene las siguientes atribuciones:

-Omissis_

8. Decidir la creación de los Juzgados de Sustanciación previstos en esta Ley, y


atribuirle la sustanciación de los asuntos de su competencia que lo requieran.”

Y, dado que existe según el Magistrado, una regulación legal insuficiente


decide, “que debe atribuírsele al Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena, el trámite de los
asuntos que sean de la competencia del Tribunal Supremo de Justicia, entre los que destaca,
decidir si hay o no méritos para continuar el juicio de queja a que se refiere el artículo 829 y
siguientes del Código de Procedimiento Civil, de conformidad con lo previsto en el numeral 8 del
artículo 6 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.”

Esta argumentación es falaz, la verdad o condición de las premisas no


logra garantizar la verdad de la conclusión. Una de las premisas mayores, la del
numeral 8 del artículo 6 de la LOTSJ, está sujeta a una condición previa ( o a
priori), la cual es que El Tribunal de Supremo de Justicia, en Sala Plena debe
discutir la creación de cualquier Juzgado de Sustanciación. Pero el Magistrado
Ponente en su decisión, y sin que la Sala Plena lo discuta, crea el Juzgado de
Sustanciación, imponiendo que sea el Juzgado de Sustanciación de la Sala
Plena, ya existente, y que debe atribuírsele, el trámite de los asuntos que sean
de la competencia del Tribunal Supremo de Justicia, entre los que destaca,
decidir si hay o no méritos para continuar el juicio de queja a que se refiere el
artículo 829 y siguientes del Código de Procedimiento Civil.

Visto de esta manera, en esta primera decisión el razonamiento


aplicado constituye lo que en Lógica Jurídica se denomina la falacia
Ignoratio elenchi o conclusión irrelevante, la cual consiste en decir que un
razonamiento sostiene una conclusión en particular cuando en verdad
lógicamente no tiene nada que ver con tal conclusión.
En este punto debemos recordar que el ordinal 4º del artículo 243 del
Código de Procedimiento Civil, impone al Magistrado Ponente el deber de
exponer en su decisión las razones de hecho y de derecho que sirven de
soporte al dispositivo. Por lo tanto, debe expresar en su decisión el proceso
intelectual que siguió para subsumir el hecho específico, real y concreto en el
hecho abstracto legal. Así, cuando no se cumple con estos principios el fallo
será inmotivado, y las decisiones judiciales responderán al capricho y a la
arbitrariedad.
La motivación constituye uno de los principios que inspiran el concepto
de debido proceso, ya que se encuentra inmerso en el concepto de justicia
imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente y equitativa. Desde
luego, la transparencia e idoneidad de la decisión se encuentra en la
motivación de la misma, pues es un requisito que permite evitar la
arbitrariedad.
Dado lo anterior, en esta primera decisión nos encontramos ante lo que
es una imposición arbitraria de un fallo, lo cual produce la anulabilidad de la
misma por ser este un vicio que afecta la motivación, originando lo que se
denomina “vicio de inmotivación”, que no es mas que la falta, por parte de el
Magistrado Ponente, de fundamentar las razones de hecho y de derecho que
tuvo para basar su primera decisión.
Al respecto ha tenido oportunidad esta Sala de pronunciarse, así en
sentencia del 25 de abril de 2000 (caso Gladis Rodríguez de Bello), que
dispuso:

“El objeto principal de este requisito de motivación, es el control frente a la


arbitrariedad de los jueces, por cuanto el dispositivo de sus sentencias debe ser
el producto de un razonamiento lógico de todo lo probado y alegado en autos, ya
que sólo a través de este razonamiento podrán establecer los verdaderos
elementos que le sirvieron de fundamento para decidir, así como el derecho
aplicable al caso en concreto, verificándose de esta manera la legalidad de lo
decidido. Por otra parte, la motivación de la sentencia, garantiza el derecho a la
defensa de las partes, ya que éstas al conocer los motivos de la decisión, tendrán
los elementos necesarios para poder conocer –y eventualmente atacar- las
razones que utilizaron los órganos encargados de administrar justicia para
desestimar sus pretensiones”.

Debido a este vicio de inmotivación, que colorea a la decisión de


nulidad absoluta y conforme a resguardar la integridad de la Constitución, es
por lo que consecuencialmente, solicitamos a este CONSEJO MORAL
REPUBLICANO debe declarar de manera inmediata, esta decisión como
violadora de principios constitucionales y que la actuación del magistrado
ponente constituye falta grave, debido a su grave e inexcusable ignorancia de
la Constitución, de la ley y del Derecho.
IV.V.- El Magistrado Ponente estableció en LA SENTENCIA I, lo
siguiente:
“…la fase previa, esa en la que debe declararse si hay o no méritos para continuar el juicio,
posee una regulación legal insuficiente no solo respecto a cual de las manifestaciones del
Tribunal Supremo de Justicia debe resolver si hay o no méritos para continuar el juicio, sino
también en relación con la posibilidad de apelar contra la decisión que se dicte en la primera
fase del procedimiento…” (Subrayado y en negrita nuestro)

-Omissis-
“En otro orden de razonamientos, se observa que la disposición Derogatoria, Transitoria y
Final de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, no prevé la posibilidad de apelar
de la decisión que declara no haber méritos para continuar el juicio ,…”( Subrayado y en
negrita nuestro)

Visto de esta manera, el Magistrado Ponente establece, por un lado que


se trata de una regulación legal insuficiente en relación a la posibilidad de
apelar, y por otro lado, establece que el legislador no previno dicha
posibilidad. Al establecer esta dicotomía jurídica, vuelve a interpretar
erróneamente el asunto planteado y confunde, una vez más, el concepto de
omisión parlamentaria con el de laguna jurídica.

Lo mas grave de este asunto es que, al “ profundizar el análisis respecto a esta


situación, a los fines de establecer la posibilidad o no de apelar contra la decisión que declara no

haber méritos para continuar el juicio…” (sic), busca colmar la supuesta laguna jurídica
a través de la analogía y con dos sentencias (Sala de Casación Civil, de fecha
27 de febrero de 2003 y Sala de Casación Social, de fecha 26 de julio de 2001),
decide “ que al no preverse en la novísima Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, la
posibilidad de apelar contra el fallo que declare no haber méritos para continuar el juicio de queja,
debe entenderse que la decisión que se dicte en ese sentido, terminará todo procedimiento, de
conformidad con lo establecido en el artículo 838 del Código de Procedimiento Civil,”(sic)

Tal como puede observarse, el Magistrado Ponente, realiza una vez


más, una errónea interpretación de esta situación con lo cual no detectó que
se estaba ante la presencia de una regulación incompleta y deficiente, en plena
contravención a lo dispuesto en la Constitución. Esto trae como consecuencia
un vicio en la motivación, antes planteada.

Dada esta situación, nuevamente solicitamos a este CONSEJO


MORAL REPUBLICANO debe declarar de manera inmediata, esta decisión
como violadora de principios constitucionales y que la actuación del
magistrado ponente constituye falta grave, debido a su grave e inexcusable
ignorancia de la Constitución, de la ley y del Derecho.

IV.VI.- Para fundamentar su tercera decisión, el Magistrado Ponente


apela al artículo 9 del Código de Procedimiento Civil y establece que “Por esta
razón, la Sala considera que la aplicación del principio de la jurisdicción perpetua que se
establece en el artículo 3 del Código de Procedimiento Civil, conduce forzosamente a concluir, que
el tribunal ad hoc, constituido conforme a las previsiones del artículo 190 de la Ley Orgánica de la
Corte Suprema de Justicia, es el que en definitiva deberá decidir la apelación de la que trata este
asunto….”(sic). (Subrayado nuestro)

El Magistrado Ponente, al apelar al principio de perpetuatio


iurisdictionis, (lo cual no hizo para la primera decisión), trae como
consecuencia lo siguiente:

IV.II.II.A- Crea una situación en donde se decide, por un lado que no se


puede apelar contra el fallo que declare no haber méritos para continuar el
juicio de queja, y luego por otro lado se decide lo contrario. Esta posición
colorea de nulidad absoluta a la sentencia por ser totalmente contradictoria, y
esto es a consecuencia de que se está partiendo de un hecho cierto, el cual es,
una errónea interpretación de la parte in fine de la disposición derogatoria,
transitoria y final de la LOTSJ, con lo cual no se detecta la existencia de una
regulación incompleta y deficiente, producto de una omisión legislativa, en
contravención a lo dispuesto en la Constitución.
IV.II.II.B.- Existe una clara omisión sobre la manifestación del Tribunal
Supremo de Justicia contra el fallo que declare no haber méritos para
continuar el juicio de queja, en el caso de la apelación para los Recursos
intentados luego del 20 de mayo de 2004.

IV.II.II.C.- De LA SENTENCIA I se desprende, que la competencia para


decidir si hay o no méritos para continuar el juicio de queja, le corresponde al
Primer Vicepresidente del Tribunal Supremo de Justicia, de conformidad con
lo establecido en el artículo 190 de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de
Justicia. Así, la decisión de atribuirle al Juzgado de Sustanciación de la
Sala esta competencia, no puede aplicarse en este caso, ni en ningún Recurso
de Queja intentado antes del 20 de mayo de 2004, ya que violenta
flagrantemente los principios de “perpetuatio jurisdictionis” y “perpetuatio
fori” y el artículo 9 del Código de Procedimiento Civil.

IV.II.III.- De lo establecido anteriormente, este CONSEJO


MORAL REPUBLICANO forzosamente debe declarar que, de acuerdo a lo
establecido en la primera y tercera decisión de LA SENTENCIA I, se
originan las siguientes consecuencias jurídicas:

IV.II.III.A.- Para los Recursos de Queja intentado antes del 20 de mayo de


2004, serán sustanciados de acuerdo a lo constituido conforme a las
previsiones del artículo 190 de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de
Justicia.

IV.II.III.B.- Para los Recursos de Queja intentado después del 20 de mayo de


2004, debe atribuírsele al Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena, el trámite
de los asuntos que sean de la competencia del Tribunal Supremo de Justicia,
entre los que destaca, decidir si hay o no méritos para continuar el juicio de
queja a que se refiere el artículo 829 y siguientes del Código de Procedimiento
Civil, de conformidad con lo previsto en el numeral 8 del artículo 6 de la Ley
Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.

Respecto a la posibilidad de apelar contra el fallo que declare no haber


méritos para continuar el juicio de queja, LA SENTENCIA I no es clara en
este caso, por lo cual se desprenden dos situaciones jurídicas relevantes:
1.-Aparentemente el Magistrado Ponente, trata de establecer que debe
entenderse que el tribunal ad hoc, constituido conforme a las previsiones del
artículo 190 de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia, es el que en
definitiva deberá decidir la apelación en este caso.

Si este es el caso, el artículo 4 de LOTSJ establece que el Presidente de


este Alto Tribunal es el Presidente del Juzgado de Sustanciación de la Sala
Plena, y la apelación será decidida por el Presidente de la Corte, quien
asociado a un Magistrado de cada una de las otras Salas que él mismo
designará y, en caso de declararla con lugar, asumirá el conocimiento del
recurso de queja. En este punto preguntamos: ¿ Qué sucederá si el Presidente
del Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena es a la vez el Presidente de la
Corte en Pleno ? En caso afirmativo, existirá confusión y faltará la
subordinación entre el Tribunal a quo y el ad quem, violentando el principio
de la doble instancia consagrado en nuestro ordenamiento jurídico, y el cual
tiene una relevancia jurídica inherente para aquellos juicios en los cuales el
legislador no haya previsto una sola instancia, por ello permite a los litigantes
que por vía del recurso procesal de apelación tenga la oportunidad de que sea
revisada por una instancia superior.
2.- Tal como establece LA SENTENCIA I, “… que al no preverse en la novísima
Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, la posibilidad de apelar contra el fallo que declare no haber
méritos para continuar el juicio de queja, debe entenderse que la decisión que se dicte en ese sentido,
terminará todo procedimiento, de conformidad con lo establecido en el artículo 838 del Código de
Procedimiento Civil, y así se decide.”

Si este es el caso de no existir la posibilidad de apelar, el Dr. ROMAN J.


DUQUE CORREDOR, en su obra “APUNTACIONES SOBRE EL
PROCEDIMIENTO CIVIL ORDINARIO TOMO II”, se expresa así: “…Al
contemplarse en el proceso venezolano el sistema de la doble instancia, se admiten dos
grados de jurisdicción. El de primera instancia, que va desde la iniciación del juicio hasta
la sentencia definitiva, y el de segunda instancia, que comprende desde la apelación o
consulta hasta la sentencia ejecutoria o de última instancia, que es la que se pronuncia
sobre la apelación…” (página 433). “…Por esta razón, a la apelación asienta la misma
Casación, <>. Para ese nuevo examen resulta esencial el doble grado de jurisdicción, o la
subordinación entre el Tribunal a quo y el ad quem, que se ha visto como una garantía más
de la justicia y de la igualdad procesal y como una manifestación del derecho fundamental
del debido proceso…”
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en sentencia
dictada el 09 de marzo del 2001, al interpretar el artículo 891, del Código de
Procedimiento Civil, con base al principio de doble instancia, se expresó así:

“…b) Sobre la doble instancia. El artículo 891 del Código de Procedimiento


Civil que limita la apelación en juicios menores de Bs. 5.000 resulta incompatible con
el artículo 8, numerales 1 y 2, literal h de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, el cual es de aplicación “inmediata y directa”. …nuestro texto
constitucional, además de referir los principios fundamentales y los valores de
libertad, igualdad, justicia y paz internacional, consolida el respeto a los derechos
esenciales del hombre, inspirado en el valor de la solidaridad humana, esto es, los
derechos humanos, ampliando su régimen de protección al consagrarlos como
derechos constitucionales. …Así mismo establece dicho artículo en su literal h), el
hecho que, en plena igualdad y durante el proceso, tiene toda persona a recurrir del
fallo ante el Juez o Tribunal Superior …La consideración en conjunto de las
disposiciones que anteceden autoriza a reconocer que, si bien el derecho a la defensa
forma parte del radical derecho a la justicia; el derecho a recurrir del fallo forma
parte del derecho a la defensa, y si bien éste es inviolable en todo estado y grado del
proceso, la Constitución y la Ley pueden limitar, por excepción, el citado derecho a
recurrir del fallo…” (Fin de la cita).

Visto de esta manera, la doctrina universal en forma mayoritaria, ha


considerado la garantía del doble grado de jurisdicción como inmanente al
debido proceso, amén de su derivación por interpretación extensiva del ordinal
5 del artículo 14 del Pacto de San José de Costa Rica, que toda norma que
impida ese doble grado de conocimiento, se encuentra afectada de
inconstitucionalidad sobrevenida.

En los siguientes secciones analizaremos, la aplicación de la


SENTENCIA I en la práctica procesal, y de esta manera se podrá determinar
con precisión cuál de los dos casos planteados será en definitiva el utilizado
por los magistrados ponentes, cuando se apele contra el fallo que declare no
haber méritos para continuar el juicio, para los recursos de queja intentados
después del 20 de mayo de 2004.

PUNTO V
LA SENTENCIA I Y LA PRÁCTICA PROCESAL
En la Tabla siguiente podemos observar los Recursos de Queja
interpuestos antes y después del 20 de mayo de 2004, los cuales fueron
sustanciados a través de lo decidido en la SENTENCIA I.

Número Nº Expediente Fecha


6 1989-0003

7 2000-0142 02/05/2006
Fecha: 02/05/2006
2004-054
9

10 2003-00087 03/05/2006

41 2006-00051 30/05/2006

11 2004-00001 28/06/2006

12 2002-0131 29/06/2006

13 2000-0042 29/06/2006

14 2002-00091 29/06/2006

52 2002-0091 03/10/2006

( Los expedientes Números : 6, 7, 9, 10, 11, 12, 13 y 14 están anexos a este escrito
marcados como ANEXO B1, B2, B3, B4, B5, B6 y B7)

Tanto en el escrito de los expedientes consignados antes de la


entrada en vigencia de la nueva Ley (LOTSJ), Números : 6, 7, 10, 11, 12,
13 y 14; como en el escrito 9, consignado después de entrada en vigencia la
nueva Ley, podemos resaltar las siguientes observaciones:
V.I.- Que la Sala Plena dio cuenta de la recepción del escrito y ordenó pasar el
mismo al Primer Vicepresidente, a los fines de resolver lo que fuera
conduncente.
V.II.- Que el 03 de febrero de 2005, se designó la nueva Junta Directiva de
este máximo Tribunal, la cual quedó integrada por los Magistrados doctores
Omar Alfredo Mora Díaz, como Presidente, Luisa Estella Morales Lamuño y
Carlos Alfredo Oberto Vélez, como Primera y Segundo Vicepresidentes, y
Evelyn Margarita Marrero Ortiz, Eladio Ramón Aponte Aponte y Juan José
Núñez Calderón, como Directores. En esa oportunidad, se ordenó la
continuación de la presente causa en el estado en que se encuentra.
V.III.- Que en sentencia N° 22, de fecha 27 de septiembre de 2005, la Sala
Plena llenó el vacío previsto en la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de
Justicia y precisó que el Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena, es el
órgano de este máximo Tribunal al que le corresponde emitir el
correspondiente pronunciamiento sobre si hay o no mérito bastante para
someter a juicio al funcionario contra quien obre la queja.
V.IV.-

Visto lo anterior, para quien suscribe es forzoso declarar lo siguiente:

A.- Que la aplicación jurisprudencial de la primera decisión establecida en LA


SENTENCIA I, violenta flagrantemente los principios de “perpetuatio
jurisdictionis” y “perpetuatio fori” y el artículo 9 del Código de
Procedimiento Civil.

En este punto debemos anotar, que el Magistrado. Rafael Arístides


Rengifo Camacaro, disintió de los fallos de Fecha: 03/05/2006 (N°
Expediente : 2003-00087) y 29/06/2006 (Nº Expediente 2000-0042 y 2002-
00091) con base en los siguientes argumentos:

-Omissis-
“…Del análisis de las disposiciones legales antes señaladas y conforme a los criterios
doctrinales precedentemente expuestos, quien suscribe considera que para el caso planteado en
el expediente número AA10-L-2003-000087, se estima que la competencia jurisdiccional se
determina con base a la situación existente en el momento en que fue presentado el recurso de
queja: el 13 de agosto de 2003, esto es, bajo la vigencia de la Ley Orgánica de la Corte Suprema
de Justicia, siendo entonces competente para conocer del mismo el Primer Vicepresidente de
este Alto Tribunal, tal y como se estableció en la sentencia número 22, de fecha 6 de julio de
2005, expediente número 2000-00035, emanada de la Sala Plena de este Tribunal Supremo de
Justicia.
Sobre la base del marco jurisprudencial, anteriormente expuesto, la Sala Plena,
considerando que el conflicto de competencia planteado entre las Salas de Casación Civil y de
Casación Social de este alto Tribunal, se instauró con anterioridad a la entrada en vigencia de la
Ley del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, equipara dicha
sentencia a la “interposición de la demanda” prevista en el artículo 3 del Código de
Procedimiento Civil, debido a que es dicho fallo el que ocasiona que esta Sala Plena entre en
conocimiento del presente caso, de allí que debe entonces esta Sala, en respeto al principio
procesal de perpetuatio jurisdictionis, aplicar el criterio de atribución competencial vigente para
el momento que se planteó el mencionado conflicto.
En tal sentido, se han pronunciado sentencias de esta Sala Plena, números 24 del 26 de
octubre de 2004, 41 del 24 noviembre de 2004, 44, 45, 47 y 48 del 25 de noviembre de 2004, 9
del 5 de abril de 2005, 18 del 21 de junio de 2005, 20 del 11 de agosto de 2005 y 22 del 27 de
septiembre de 2005.
En consecuencia, disiento del dispositivo del fallo de la presente causa, en los
términos expuestos, por cuanto el conocimiento de los referidos recursos debe
corresponder al Primer Vicepresidente de este Supremo Tribunal, ya que los mismos
fueron interpuestos bajo la vigencia de la derogada Ley Orgánica de la Corte Suprema de
Justicia.

-Omissis-
B.- Que se cumple la hipótesis en la cual el Presidente del Juzgado de
Sustanciación de la Sala Plena es a la vez el Presidente de la Corte en Pleno,
existiendo confusión y subordinación entre el Tribunal a quo y el ad quem,
violentando el principio de la doble instancia consagrado en nuestro
ordenamiento jurídico.

D.- Como consecuencia de esta situación de hecho y de derecho, se


quebrantan los derechos fundamentales del justiciable a tener una justicia
accesible, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable,
equitativa y expedita, y a un proceso sin dilaciones indebidas, al principio del
derecho del Juez natural, el principio del debido proceso, sin formalismos o
reposiciones inútiles y al servicio de la justicia (artículos 26 y 257 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela). Además, va en
contraposición a lo dispuesto en el artículo 335 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela y a lo establecido en el segundo aparte
del artículo 1° de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia de la
República Bolivariana de Venezuela.

Vista la situación, es por lo que consecuencialmente, nuevamente


solicitamos a este CONSEJO MORAL REPUBLICANO debe declarar de
manera inmediata, a LA SENTENCIA I como violadora de principios
constitucionales y que la actuación del magistrado ponente constituye falta
grave, debido a su grave e inexcusable ignorancia de la Constitución, de la ley
y del Derecho.
PUNTO VI

PARTE I

DEL ESCRITO NÚMERO 41, EXPEDIENTE 2006-00051, DE


FECHA 30/05/2006, CONSIGNADO DESPUÉS DE ENTRADA EN
VIGENCIA DE LA NUEVA LEY

Anexo a este escrito marcado como ANEXO C1, fotocopia certificada


del RECURSO DE QUEJA, contra el Magistrado LUIS ALFREDO SUCRE
CUBA.
En dicho escrito se observa que “… En fecha 17 de junio de 2005, La Sala
Constitucional admite la acción de amparo,…” y “… En fecha 10 de Noviembre de

2005,…” la Sala Constitucional declaró con lugar la acción de amparo, el cual

revocó la Sentencia inconstitucional suscrita por el referido Magistrado. En la


página WEB del TSJ se puede obtener el contenido de de la Sentencia de la
Sala Constitucional:

N° Expediente : 04-2256
Procedimiento:
Acción de Amparo
Partes:
Rodolfo Luis Quijada Marval
Decisión:
Declara Con Lugar
Ponente:
Marcos Tulio Dugarte Padrón

Esta acción de amparo fue firmada por los siguientes Magistrados :


LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO, JESÚS E. CABRERA
ROMERO, PEDRO RAFAEL RONDÓN HAAZ, LUIS VELÁZQUEZ
ALVARAY, FRANCISCO CARRASQUERO LÓPEZ, MARCOS TULIO
DUGARTE PADRÓN y CARMEN ZULETA DE MERCHAN, como
integrantes de la Sala Constitucional
La SENTENCIA I fue firmada, en la Sala de Sesiones de la Sala Plena
del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas a los seis días (06) del mes de
julio de 2005, por los anteriores Magistrados, menos por Carmen Zuleta de
Merchan, como partes integrantes de la Sala Plena.
En el ANEXO C2 de este escrito, se pueden observar las fotocopias
certificadas de los petitorios realizados por mi persona solicitando que se
aplicara el artículo 19 de la LOTSJ, para sustanciar el Recurso de Queja ya
referido. Además se encuentran anexas fotocopias certificadas de diligencias,
denunciando la actitud del Magistrado LUIS ALFREDO SUCRE CUBA.
En el ANEXO C3 de de este escrito, se pueden observar las fotocopias
certificadas de la decisión emanada en fecha 30 de Mayo de 2006, del
Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena.
En el ANEXO C4 de de este escrito, se puede observar tanto la
fotocopia certificada del petitorio realizado por mi persona en fecha 08 de
Junio de 2006, como la respuesta dada por el Juzgado de Sustanciación de la
Sala Plena, en fecha 20 de junio de 2006. En el momento de leer esta parte,
trate de acceder a esta decisión del Juzgado de Sustanciación de Sala Plena, a
través de www.tsj.gov.ve, y notará que es imposible su acceso.

Numero : N° Expediente : Fecha:


46 2006-00051 20/06/2006
Procedimiento:
Ampliación de Sentencia
Decisión:
Queda resuelta por este Juzgado de Sustanciación la
petición formulada por el mencionado abogado
Rodolfo Luis Quijada Marval
Ponente:
Juzgado de Sustanciación Sala Plena

En el ANEXO C5 de este escrito, se puede observar la fotocopia


certificada del Recurso de apelación, de fecha 21/06/2006, en contra de la
decisión de fecha 30 de mayo de 2006 emanada de la Sala de Sustanciación
de la Sala Plena, la cual declaró que no hay méritos para continuar el juicio de
queja incoado contra el Magistrado LUIS ALFREDO SUCRE CUBA. En
este escrito de apelación se ataca a LA SENTENCIA I, estableciendo que la
misma viola principios constitucionales. Además, de este escrito es notable
resaltar lo siguiente:

“…Visto lo anterior, tanto el recurso de queja interpuesto por El Demandante,


Nº 42 de la tabla y de fecha 7 de marzo de 2006, debió ser sustanciado por los
artículos 18 y 19 de la LOTSJ. Así deseamos sea decidida…”
-Omissis-

“…

PUNTO V

DE LA CONDUCTA DEL DEMANDADO Y DEL TRIBUNAL SUPREMO DE


JUSTICIA

Consta en autos que en fecha 13 de agosto de 2004, EL DEMANDANTE introduce


por ante la Sala Constitucional acción de amparo y el 17 de junio de 2005, la misma
admitió el recurso de amparo interpuesto contra la sentencia de fecha 07 de julio de
2004, emanada del Juez Superior Cuarto de esta circunscripción judicial, a cargo de
EL DEMANDADO, para esa fecha. La notificación para la audiencia fue recibida por
el Juzgado Superior en fecha 30 de junio de 2006. Ahora bien, EL DEMANDADO fue
designado ponente por la Sala Plena, en fecha 20 de abril de 2005, de la causa 2000-
00035 y la cual fue sentenciada en fecha 06 de julio de 2005, publicada en fecha 27 de
septiembre de 2005. En fecha 7 de marzo de 2006 EL DEMANDANTE introduce por
ante la Sala Plena un recurso de queja en contra de EL DEMANDADO.

Visto las referidas fechas, El Tribunal Supremo de Justicia, por lo menos es su Sala
Constitucional tenía conocimiento, antes del nombramiento, que existía un recurso de
amparo en contra de una sentencia emanada de uno de sus magistrados, cuando
ocupaba el cargo de juez superior. Esto a tenor de lo establecido en el ordinal 8º del
artículo 5 de la LOTSJ. Es decir, a partir del 17 de junio de 2005, era del
conocimiento del Tribunal Supremo de Justicia que existía una presunción fuerte y
concordante en el comportamiento de EL DEMANDADO, al sustanciar el juicio de
regulación de competencia, tal que:

1.- Había incurrido en evidente denegación de justicia y omisión indebida contra


disposición legal expresa de procedimiento

2.- Había violentado el orden público

3.- Había ignorado y desacatado la jurisprudencia de la Sala Constitucional y de las


otras Salas del Tribunal Supremo de Justicia.

4.- Había ignorado la doctrina patria

5.- Había incurrido en exceso de autoridad

6.- Había colaborado con los intimados para consumar un fraude procesal

Ante todo esto, El Tribunal Supremo de Justicia no tomó ninguna previsión al


respecto y es en fecha 10 de noviembre de 2005 cuando se declara con lugar la acción
de amparo interpuesta por EL DEMANDANTE, que las presunciones 1, 2, 3, 4 y 5
quedaran demostradas, lo cual originó que se violentaran principios constitucionales
a EL DEMANDANTE y quebrantó el orden publico constitucional, constituyendo este
último un hecho grave que puso en peligro su credibilidad e imparcialidad
comprometiendo la dignidad del cargo…”

En el ANEXO C6 de este escrito, se puede observar la fotocopia


certificada del auto de fecha 29 de junio de 2006, en el cual se oye la
apelación en atención a lo dispuesto en el artículo 19 de la LOTSJ ,
remitiendo el expediente a la Sala Plena, a los fines legales
consiguientes.
En el ANEXO C7 de este escrito, se puede observar la fotocopia
certificada del auto de fecha 02 de agosto de 2006, en el cual la Magistrada
LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO, primera Vicepresidenta del TSJ
(para ese entonces) designa como ponente a la Magistrada ISBELIA
JOSEFINA PÉREZ VELÁSQUEZ.
En el ANEXO C8 de este escrito, se pueden observar las fotocopias
de diligencias de fecha 01 y 22 de marzo y 11 de abril del presente año,
solicitando tanto a la ponente Magistrada ISBELIA JOSEFINA PÉREZ
VELÁSQUEZ como a la Sala Plena, cuál de las manifestaciones del TSJ debe
decidir el recurso de apelación.
En el ANEXO C9 de este escrito, se puede observar tanto la fotocopia
de la diligencia de fecha 14 de marzo de 2007, en la cual el Magistrado LUIS
ALFREDO SUCRE CUBA se inhibe de conocer la presente causa; como el
auto de fecha 14 de marzo de 2007, el cual declara con lugar la inhibición,
suscrito por la Presidenta del TSJ magistrada LUISA ESTELLA MORALES
LAMUÑO.

PARTE II
DE LA SENTENCIA DICTADA POR LA SALA PLENA, EN FECHA 12
DE JULIO DE 2006, EXPEDIENTE EXPEDIENTE N° AA10-L-2003-
000077, PUBLICADA EL 03 DE OCTUBRE DE 2006, ( LA SENTENCIA
II en lo sucesivo y anexa a este escrito en fotocopia certificada marcada
como ANEXO D ), y cuyo ponente fue el magistrado LUIS ALFREDO
SUCRE CUBA
Establecimos anteriormente que en el ANEXO C5 de este escrito, se
encuentra el Recurso de apelación, de fecha 21/06/2006 , en contra de la
decisión de fecha 30 de mayo de 2006 emanada de la Sala de Sustanciación
de la Sala Plena, y que en dicho escrito se ataca a LA SENTENCIA I,
estableciendo que la misma viola principios constitucionales. También se
estableció en el ANEXO C6 de este escrito, que se oye la apelación en
atención a lo dispuesto en el artículo 19 de la LOTSJ, remitiendo el
expediente a la Sala Plena, a los fines legales consiguientes.
Ahora bien, tal como se desprende de LA SENTENCIA II, esta es un
resultado de lo que se denomina en informática, una “copia y pega” de LA
SENTENCIA I, en donde, por supuesto, sólo cambian los hechos, los actores y
los demandados. Pero lo más resaltante de LA SENTENCIA II es lo siguiente:
A) Que supuestamente se decide crear otro Juzgado de Sustanciación, que
viene a ser el mismo que supuestamente se creó en LA SENTENCIA I, en la
cual el Presidente del Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena es a la vez el
Presidente de la Corte en Pleno, existiendo confusión y subordinación entre
el Tribunal a quo y el ad quem, violentando el principio de la doble instancia
consagrado en nuestro ordenamiento jurídico ; B) Que el Magistrado ponente
corrige LA SENTENCIA I y establece en la SENTENCIA II : “… que al no
preverse en la novísima Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, la posibilidad de apelar
contra el fallo que declare no haber méritos para continuar el juicio de queja, debe entenderse que
la decisión que el Tribunal Supremo de Justicia dicte en ese sentido, terminará todo procedimiento,
de conformidad con lo establecido en el artículo 838 del Código de Procedimiento Civil, salvo que
la apelación hubiere sido propuesta bajo la vigencia de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de
Justicia, caso en el cual, los actos y hechos ya cumplidos y sus efectos procesales no verificados, se
regularán por la ley anterior, a tenor de lo establecido en el artículo 9 del Código de

Procedimiento Civil.”. Es decir, no hay posibilidad de apelación para los recursos


de queja intentados después del 20 de mayo de 2004. Es decir, lo que en LA
SENTENCIA I era una presunción, en LA SENTENCIA II es un hecho
público y notorio, la violación flagrante de la garantía del doble grado de
jurisdicción como inmanente al debido proceso. C) LA SENTENCIA II
reafirma la usurpación de funciones de la Sala Plena , confirmada por la
actuación de la misma en LA SENTENCIA I. Es de recordar en este momento,
que estábamos en la presencia de una inconstitucionalidad por negación o
por omisión relativa, figura jurídica contemplada en el artículo 336,
cardinal 7, de la Constitución de 1999, cuando el legislador sancionó la ley
(LOTSJ), con una regulación deficiente, en contra de principios
constitucionales, lo cual es competencia de la Sala Constitucional.

De todo lo anterior se desprenden las siguientes condiciones jurídicas:

VI.1.- La primera fase del procedimiento de sustanciación del Recurso de


Queja se realizó de acuerdo a la SENTENCIA I, es decir, “que debe atribuírsele al
Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena, el trámite de los asuntos que sean de la competencia
del Tribunal Supremo de Justicia, entre los que destaca, decidir si hay o no méritos para continuar
el juicio de queja a que se refiere el artículo 829 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, de
conformidad con lo previsto en el numeral 8 del artículo 6 de la Ley Orgánica del Tribunal
Supremo de Justicia.”(SIC)
VI.2.- En el ANEXO C4 se establece que “… la segunda fase del procedimiento,
de carácter contencioso, será decidida por un tribunal ad hoc constituido por el Presidente del
Tribunal Supremo de Justicia, asociado a cuatro Magistrados o Magistrados, que él mismo
designará.( Vid. Sentencia de Sala Plena Nº 24 publicada el 2 de mayo de 2006, expediente Nº AA-
2004-000054).”(sic).
En este punto preguntamos lo siguiente: ¿Esta manifestación del Tribunal
Supremo de Justicia es también para sustanciar el recurso de apelación? La
respuesta es NO, ya que en el ANEXO C6 de este escrito, se oyó la apelación
en atención a lo dispuesto en el artículo 19 de la LOTSJ. Si este es el
procedimiento a aplicar, queda en evidencia el segundo de los casos
establecidos en la parte IV.II.III.B de este escrito, que para los Recursos de
Queja intentado después del 20 de mayo de 2004, LA SENTENCIA I no
establece la posibilidad de apelar contra el fallo que declare no haber méritos
para continuar el juicio de queja, lo cual la colorea de inconstitucional al
violentar el principio del doble grado de jurisdicción como inmanente al
debido proceso.
Ahora bien de acuerdo con el ANEXO C6: ¿Cuál decisión del Tribunal
Supremo de Justicia o de la Sala Plena, determinó que en la segunda fase del
procedimiento, en un Recurso de queja se oye la apelación en atención a lo
dispuesto en el artículo 19 de la LOTSJ. ?; Si esta decisión fue adoptada
unilateralmente por el Magistrado OMAR MORA, estamos en presencia de
usurpación de funciones, ya que la Sala Plena había decidido en LA
SENTENCIA I, la no posibilidad de apelar contra el fallo que declare no haber
méritos para continuar el juicio de queja y fue confirmada en LA
SENTENCIA II.
Además, existe una presunción grave y concordante de que es falso la
remisión “del expediente a la Sala Plena, a los fines legales consiguientes” ;
en fecha 12 de julio de 2006, dicha Sala determinó en LA SENTENCIA II
que no se podía apelar. Esta actitud está tipificada en el CAPÍTULO III De la
falsedad en los actos y documentos, del Código Penal vigente.
De acuerdo con el ANEXO C7 de este escrito: ¿Es el Presidente o el
primer Vicepresidente del TSJ quien designa al ponente? De acuerdo con la
LOTSJ, es el Presidente quien designa al ponente en este caso, por lo que la
Magistrada LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO, también incurrió en
usurpación de funciones.
Además, la Magistrada LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO debió
inhibirse en este caso ya que suscribió LA SENTENCIA I. En este punto
debemos recordar que esta Magistrada no podía suscribir LA SENTENCIA I;
en fecha 13 de diciembre de 2001 se había incoado en contra de ella un
recurso de queja, y no había sido sentenciado para la fecha de LA
SENTENCIA I. Esta actuación procesal viola el artículo 11 de la LOTSJ y el
artículo 82 del Código de Procedimiento Civil.
En el expediente no se observa ninguna actuación por parte de la
Magistrada ISBELIA JOSEFINA PÉREZ VELÁSQUEZ, luego de
transcurrido aproximadamente ocho (08) meses, a pesar de los petitorios
mostrados en el ANEXO C8 de este escrito, así como tampoco inició los
procedimientos establecidos para la apelación en el artículo 19 de LOTSJ.
Además, esta Magistrada debió inhibirse de conocer la causa, de conformidad
con lo establecido en el ordinal 15º y 4º del artículo 82 del Código de
Procedimiento Civil, ya que suscribió la SENTENCIA I, la cual es recurrida
en la apelación interpuesta y también suscribió LA SENTENCIA II.
Ahora bien, de acuerdo con lo establecido en el ANEXO C9 y sin
cumplir con los procedimientos establecidos para la apelación en el artículo 19
de LOTSJ, el Magistrado LUIS ALFREDO SUCRE CUBA, parte demandada,
se inhibe de conocer la apelación interpuesta. ¿Quién lo nombró ponente para
esta causa? No existe en el expediente documento alguno que verifique esta
situación.
Respecto a la decisión de LA SENTENCIA II, de la no posibilidad de
apelar contra el fallo que declare no haber méritos para continuar el juicio de
queja y fue confirmada, se crean tres (3) presunciones A saber: 1) Que la
mayoría de la Sala plena no sabía nada sobre la apelación interpuesta; 2) Que
los Magistrados de la Sala Plena, tomaron esta decisión para proteger al
Magistrado SUCRE CUBA de la apelación interpuesta; 3) Proteger contra
cualquier apelación, la decisión del Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena,
de fecha 11 de octubre de 2006, la cual declaró inadmisible el recurso de queja
intentado contra las Magistradas LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO y
EVELYN MARRERO.(ver ANEXO B6)
N° Expediente : 2002-
Numero : 71 Fecha: 13/12/2006
00131
Procedimiento:
Recurso de queja
Partes:
GONZALO PONCE LUGO, contra los ciudadanos LUISA ESTELLA
MORALES LAMUÑO, PERKINS ROCHA CONTRERAS, JUAN CARLOS
APITZ BARBERA, EVELYN MARRERO ORTIZ y ANA MARÍA RUGGERI
COVA, en su condición de Magistrados de la Corte Primera de lo
Contencioso Administrativo
Decisión:
INADMISIBLE
Ponente:
Juzgado de Sustanciación Sala Plena

Analizando la situación, observamos que en LA SENTENCIA I


se establece: “ El 20 de abril de 2005, se reasignó la ponencia al Magistrado Luis Alfredo Sucre Cuba,
quien con tal carácter suscribe el presente fallo, no sin antes hacer las siguientes consideraciones

previas…”; mientras que en LA SENTENCIA II, se establece:“El 20 de abril de 2005,


se dio cuenta del expediente, y se reasignó la ponencia del presente asunto a fin de proveer lo que fuere
conducente, al Magistrado Dr. LUIS ALFREDO SUCRE CUBA, quien con tal carácter suscribe el presente
fallo…”

¿Cómo puede ser ponente el magistrado SUCRE CUBA de una


sentencia que decide que eliminar posibilidad de apelar contra el fallo que
declare no haber méritos para continuar un juicio de queja, intentado en
contra de él?

El recurso de apelación fue intentado en fecha 21/06/2006, fue oído el


29 de junio de 2006 y la Magistrada ISBELIA JOSEFINA PÉREZ
VELÁSQUEZ recibe el expediente en fecha 02/08/2006, mientras que LA
SENTENCIA II fue decidida en fecha 12 de julio de 2006 y publicada el
3/10/2006; la decisión de inadmisibilidad del recurso de queja contra LUISA
ESTELLA MORALES LAMUÑO y EVELYN MARRERO ORTIZ fue en
fecha 11/10/2006.

Visto lo anterior, se desprende que los Magistrados OMAR MORA


DIAZ, LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO y LUIS ALFREDO CUBA
SUCRE, para la fecha del 12 de julio de 2006, sabían sobre la apelación
interpuesta y que la misma atacaba a LA SENTENCIA I por inconstitucional y
que es prácticamente una réplica de LA SENTENCIA II.

Visto todo lo expuesto, el resultado y la utilidad por sus actuaciones,


para el mes de febrero de 2007 son como a continuación se muestra:

Luisa Estella Morales Lamuño


Magistrada Presidenta de la Sala Constitucional
Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia

Luis Alfredo Sucre Cuba


Magistrado Presidente de la Sala Electoral
Segundo Vicepresidente del Tribunal Supremo de Justicia

Evelyn Margarita Marrero Ortiz Omar Mora Díaz

Magistrada Presidenta de la Magistrado Presidente de la


Sala Político-Administrativa Sala de Casación Social
Como consecuencia de toda esta situación de hecho y de derecho, se
demostró en este escrito la forma como se quebrantaron los derechos
fundamentales del justiciable a tener una justicia accesible, idónea,
transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, y a
un proceso sin dilaciones indebidas, al principio del derecho del Juez natural,
el principio del debido proceso, sin formalismos o reposiciones inútiles y al
servicio de la justicia (artículos 26 y 257 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela). Además, va en contraposición a lo dispuesto en el
artículo 335 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y a
lo establecido en el segundo aparte del artículo 1° de la Ley Orgánica del
Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela.
Violación de los artículos 3, 10, 12, 13, 15 y 17 del Código de Procedimiento
Civil.

Dado el artículo 9 de la Ley Orgánica del Poder Ciudadano, en donde


se establece que el Fiscal o la Fiscal General de la República forma parte del
Consejo Moral Republicano, órgano de expresión del Poder Ciudadano, se
aplique el numeral 15 del artículo 10, ejusdem, para que el Ministerio Público
de cuenta de las siguientes actuaciones:

-La actuación de La Sala Plena, al establecer LA SENTENCIA I y LA


SENTENCIA II, la cual podría estar tipificada en el capítulo VI: De la
usurpación de funciones.

- La actuación de los Magistrados OMAR MORA DÍAZ, LUISA


ESTELLA MORALES LAMUÑO, ISBELIA JOSEFINA PÉREZ
VELÁSQUEZ, LUIS ALFREDO SUCRE CUBA y EVELYN MARGARITA
MARRERO ORTIZ, la cual podría estar tipificada en el capítulo VI: De la
usurpación de funciones; en el Capítulo III, Del agavillamiento; del capitulo
III De la falsedad en los actos y documentos, todo de acuerdo al Código Penal
vigente.

- La actuación de los Magistrados OMAR MORA DÍAZ, LUISA


ESTELLA MORALES LAMUÑO, ISBELIA JOSEFINA PÉREZ
VELÁSQUEZ, LUIS ALFREDO SUCRE CUBA y EVELYN MARGARITA
MARRERO ORTIZ, la cual podría estar tipificada de acuerdo a lo establecido
en el artículo 62, 67 de la Ley Contra la Corrupción, o en sus
DISPOSICIONES FINALES, la cual establece: “Primera. En todo cuanto sea
procedente se aplicará lo previsto en la Convención Interamericana Contra la Corrupción,
publicada en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 36.211 del 22 de mayo de 1997.”

La Convención Interamericana Contra la Corrupción establece en su


Artículo VI: Actos de corrupción:

1. La presente Convención es aplicable a los siguientes actos de corrupción:

a. El requerimiento o la aceptación, directa o indirectamente, por un funcionario público o


una persona que ejerza funciones públicas, de cualquier objeto de valor pecuniario u otros
beneficios como dádivas, favores, promesas o ventajas para sí mismo o para otra persona o
entidad a cambio de la realización u omisión de cualquier acto en el ejercicio de sus
funciones públicas;

b. El ofrecimiento o el otorgamiento, directa o indirectamente, a un funcionario público o a


una persona que ejerza funciones públicas, de cualquier objeto de valor pecuniario u otros
beneficios como dádivas, favores, promesas o ventajas para ese funcionario público o para
otra persona o entidad a cambio de la realización u omisión de cualquier acto en el ejercicio
de sus funciones públicas;

c. La realización por parte de un funcionario público o una persona que ejerza funciones
públicas de cualquier acto u omisión en el ejercicio de sus funciones, con el fin de obtener
ilícitamente beneficios para sí mismo o para un tercero;

e. La participación como autor, co-autor, instigador, cómplice, encubridor o en cualquier


otra forma en la comisión, tentativa de comisión, asociación o confabulación para la
comisión de cualquiera de los actos a los que se refiere el presente artículo.

Por último, solicitamos a este Poder se pronuncie sobre las actuaciones


de los magistrados OMAR MORA DÍAZ, LUISA ESTELLA MORALES
LAMUÑO, ISBELIA JOSEFINA PÉREZ VELÁSQUEZ, LUIS ALFREDO
SUCRE CUBA, EVELYN MARGARITA MARRERO ORTIZ y los
Magistrados de la Sala Plena que suscribieron LA SENTENCIA I y LA
SENTENCIA II, en cuanto a:
1.- Lesionaron la ética pública y la moral administrativa establecida en la presente Ley.
2. Actuaron con grave e inexcusable ignorancia de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, de la ley y del derecho.
3. Adoptaron decisiones que atenten o lesionen los intereses de la Nación.
4. Violaron y menoscabaron los principios fundamentales establecidos en la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela.
En Caracas, a la fecha de su presentación.
En fecha de hoy, 24 de abril de 2007, comparece el abogado RODOLFO
QUIJADA, CÉDULA DE IDENTIDAD Nº 5.083.706, y expresa lo
siguiente:
Consigno en este acto escrito de denuncia contentivo de 41 folios útiles y
los siguientes anexos:

ANEXO A: la sentencia nº 22, dictada por la sala plena, el 27 de septiembre


de 2005, expediente 2000-00035
ANEXO B1: sentencia de fecha 02/05/2006, expediente 1989-0003
ANEXO B2: sentencia de fecha: 29/06/2006, expediente 2000-0042
ANEXO B3: sentencia de fecha 02/05/2006, expediente 2004-054
ANEXO B4: sentencia de fecha 03/05/2006, expediente 2003-00087
ANEXO B5: sentencia de fecha 28/06/2006 expediente 2004-00001
ANEXO B6: sentencia de fecha 29/06/2006, expediente 2002-0131
ANEXO B7: sentencia de fecha 29/06/2006, expediente 2002-00091
ANEXO C1: fotocopia certificada del RECURSO DE QUEJA, contra el
Magistrado LUIS ALFREDO SUCRE CUBA.
ANEXO C2: fotocopias certificadas de los petitorios realizados por mi
persona solicitando que se aplicara el artículo 19 de la LOTSJ, para sustanciar
el Recurso de Queja ya referido. Además se encuentran anexas fotocopias
certificadas de diligencias, denunciando la actitud del Magistrado LUIS
ALFREDO SUCRE CUBA.
ANEXO C3: fotocopias certificadas de la decisión emanada en fecha 30 de
Mayo de 2006, del Juzgado de Sustanciación de la Sala Plena.
ANEXO C4: fotocopia certificada del petitorio realizado por mi persona en
fecha 08 de Junio de 2006, como la respuesta dada por el Juzgado de
Sustanciación de la Sala Plena, en fecha 20 de junio de 2006.

ANEXO C5: fotocopia certificada del Recurso de apelación, de fecha


21/06/2006, en contra de la decisión de fecha 30 de mayo de 2006 emanada
de la Sala de Sustanciación de la Sala Plena, la cual declaró que no hay
méritos para continuar el juicio de queja incoado contra el Magistrado LUIS
ALFREDO SUCRE CUBA.
ANEXO C7: fotocopia certificada del auto de fecha 02 de agosto de 2006,
en el cual la Magistrada LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO, primera
Vicepresidenta del TSJ (para ese entonces) designa como ponente a la
Magistrada ISBELIA JOSEFINA PÉREZ VELÁSQUEZ.
ANEXO C8: fotocopias de diligencias de fecha 01 y 22 de marzo y 11 de
abril del presente año, solicitando tanto a la ponente Magistrada ISBELIA
JOSEFINA PÉREZ VELÁSQUEZ como a la Sala Plena, cuál de las
manifestaciones del TSJ debe decidir el recurso de apelación.
ANEXO C9: fotocopia de la diligencia de fecha 14 de marzo de 2007, en la
cual el Magistrado LUIS ALFREDO SUCRE CUBA se inhibe de conocer la
presente causa; como el auto de fecha 14 de marzo de 2007, el cual declara
con lugar la inhibición, suscrito por la Presidenta del TSJ magistrada LUISA
ESTELLA MORALES LAMUÑO.
ANEXO D: Sentencia dictada por la sala plena, en fecha 12 de julio de 2006,
expediente expediente n° aa10-l-2003-000077, publicada el 03 de octubre de
2006,