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JUANA MORENO ante la voraz ambición y abusos intolerables del Corregidos Ignacio de

Santiago y Ulloa y sus allegados Teniente Coronel Domingo de la Cajiga, que era su cuñado y el
Capitán de Milicias Joseph De la Cajiga, su sobrino, surgiendo como respuesta el verdadero
germen de rebelión del Corregimiento de Huamalíes.

LA REBELION

El 7 de julio de 1777 se realizaba la fiesta más pomposa de todos los tiempos en honor al
Patrono Apóstol Santiago y por este motivo se congregaron los feligreses de los pueblos y
aldeas vecinas. Al arribar del pueblo de Quivilla a LLata, por orden expresa del Corregidor, los
militares Domingo y Joseph de la Cajiga, quienes sin escuchar los ruegos de la población, en
forma prepotente, advirtieron a los tributantes que debían de hacer los pagos
inmediatamente.

Fracasada el acuerdo con los tributantes de hacer los pagos con mora, los naturales optaron
por retirarse para tramar secretamente una conspiración. En efecto, cumplida la ceremonia
religiosa, los insurrectos, al grito: "MUERTE A LOS TIRANOS", al mando de Tadeo Guillén,
Agustín Aguilar, Manuel Cayetano, JUANA MORENO y otros tomaron por asalto la posada de
los Cajiga, empleando garrotes y puñales, no obstante de la tenaz resistencia que opusieron.

Batiéndose en lucha encarnizada, murió en su mismo alojamiento el Capitán de Milicias Joseph
de la Cajiga y fugándose el Teniente Coronel Domingo de la Cajiga que fue alcanzado en la
ladera del cerro Jirpún y dado muerte por le enardecido populacho, Juana Moreno terminó de
victimarlo con su cuchillo; luego fueron arrastrados los cadáveres por las calles, sus
pertenencias distribuidos, los documentos y talonarios de recibo destruidos. La casa donde se
alojaron fue apedreada, saqueada e incendiada por la muchedumbre alzada.

Después de los patrióticos acontecimientos del 7 de Julio de 1777, Juana Moreno fue
apresada, enjuiciada, sentenciada a muerte (que no se cumplió) y recluida en la cárcel Real de
Lima por el único delito de defender la causa justa de un pueblo oprimido, por lo que se le
considera precursora de la Independencia del Perú y la defensora de la dignidad y los derechos
humanos.

Su nombre está inscrito en el "Padrón General de la Feligresía de la Doctrina del pueblo de
LLata, realizado por el cura Dr. Don Juan Manuel Botini, Vicario-Año de 1774". Su valor y arrojo
está sembrado en la mente y corazón de cada Llatino. Es pues, un poderoso motivo para que

presentes y futuras. LLATA CUNA DE LA EMANCIPACION AMERICANA .las generaciones latinas. puedan sentirse plenas del más justo orgullo patriótico.

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