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Selección natural: el caso de los anémicos saludables

La anemia es una enfermedad caracterizada por la reducción de glóbulos rojos en el torrente


sanguíneo; dependiendo de su gravedad puede ser mortal y tiene diversos orígenes: mal
funcionamiento de la médula ósea que produce los glóbulos rojos o eritrocitos; deficiencias de
minerales (hierro principalmente) o vitaminas (B12), o enfermedades hereditarias. Entre éstas
se encuentra la anemia falciforme, llamada así porque los glóbulos rojos de las personas
afectadas, en lugar de ser circulares y gruesos (como si fuesen donas), tienen forma ahusada
y están aplastados. Esta deformación produce una considerable reducción de su volumen, lo
cual a su vez disminuye el contenido de hemoglobina y, en consecuencia, su capacidad de
acarrear oxígeno, su principal función. La anemia falciforme es producida por un mutante de
la hemoglobina conocido como hemoglobina S (h) y por lo general resulta fatal; los individuos
mueren casi siempre antes de llegar a la adolescencia. Las personas que sufren esta severa
enfermedad son las que han recibido la mutación por parte de ambos progenitores, es decir,
son homocigotas (hh) para esa característica. Existen también muchas personas que sufren
parcialmente de esta enfermedad puesto que son heterocigotas (Hh), ya que sólo uno de sus
progenitores era portador de esta mutación. Una persona heterocigótica tiene menos
hemoglobina por volumen de sangre que una normal y por lo tanto puede sufrir debilidad y
anemia, lo cual deteriora su salud. Por su carácter aparentemente no adaptativo, la anemia
falciforme debería haber desaparecido hace mucho. Sin embargo, es muy común entre los
habitantes de África central y occidental, del Medio Oriente y de partes de la India, aunque
también se presenta en otras regiones, fundamentalmente debido a la migración de grupos
de estas zonas en tiempos del tráfico de esclavos. Hay lugares en África en los que cerca de
la mitad de la población es heterocigota en relación con el gene de la anemia falciforme. ¿A
qué se debe esto?
La distribución de las altas incidencias de anemia falciforme coincide con áreas de incidencia
de la malaria, la forma más severa y con frecuencia mortal de esta infección causada por el
Plasmodio (Plasmodium falciparum), un protozoo parásito de los glóbulos rojos del hombre.
Las personas con hemoglobina normal (HH) son muy susceptibles a la malaria y con
frecuencia sucumben a esta enfermedad, mientras que los portadores del gen mutante en
forma homocigota son muy resistentes a la infección del parásito, ya que los eritrocitos
deformados y de poco volumen no permiten el desarrollo adecuado del parásito en su interior,
por lo que la infección nunca ocurre. Sin embargo, la anemia es tan severa en estos
individuos que nunca llegan a vivir muchos años.
¿Cómo se explica entonces la alta prevalencia de la anemia falciforme en estas
poblaciones?

Los individuos heterocigotas (Hh), en los que sólo una proporción de sus glóbulos rojos son
falciformes, presentan resistencia a la infección por parte del plasmodio de la malaria y son lo
suficientemente robustos para no sufrir severamente los efectos de la anemia. La selección
natural ha causado que un gen mutante que es letal en los homocigotos se conserva en los
heterocigotos que han adquirido una adaptación favorable a las condiciones de su medio, que
incluye el alto riesgo de contraer la malaria.