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revista DE

DERECHO PENAL
Y CRIMINOLOGÍA
DELITOS ECONóMICOS • CONTRAVENCIONAL •
GARANTÍAS CONSTITUCIONALES • PROCESal PENAL •
EJECUCIÓN DE LA PENA
Director
Eugenio Raúl ZAFFARONI

ÁREA PROCESAL
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COORDINADOR
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EDItOR RESPONSABLE
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JOhN vervaeLe (hOLaNDa)
JOsé saeZ CaPeL (esPaña)
COMITÉ DE REDACCIÓN

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Sumario

DERECHO PENAL

DOCTRINA

Expansión del derecho penal y derechos humanos


Por Eugenio Raúl Zaffaroni ...................................................................................................... 3

Cesare Beccaria, la humanidad de las penas y la prisión permanente revisable en el Código


Penal español
Por Alejandro Luis De Pablo Serrano....................................................................................... 20

La tecnología en relación al hurto calificado por uso de llaves: art. 163, inc. 3, Código Penal
Por Julio Chiappini...................................................................................................................... 41

Secuestros virtuales
Por Luciano Bianchi.................................................................................................................... 55

Las aparentes desventuras de la dogmática penal en el contexto del juicio por jurados
Por Raúl F. Elhart........................................................................................................................ 59

NOTA A FALLO

El concepto de “funcionario público” en el Código Penal


Por Vilma Inés Kautyian Ziyisyian............................................................................................ 66

PECULADO / Tipicidad. Calidad de funcionario público. Ejecución de la voluntad estatal


(CFCasación Penal)...................................................................................................................... 66

La interpretación de la causal de expulsión de extranjeros en la Ley de Migraciones


Por María Carolina Acuña Seery, Marina Salmain y Santiago Roca................................... 78

MIGRACIONES / Poder de policía. Impedimentos de ingreso o permanencia en el país. Con-


dena por robo en el país. Revocación de la expulsión. Interpretación de la ley 25.871 (CS)...... 78

AÑO vIIi • Nº 06 • JUlIO 2018 - Derecho Penal y Criminología • III


Procesal penal

DOCTRINA

Las reglas y meta-reglas en la decisión judicial: reflexiones sobre neutralidad e imparcialidad


del juez en el proceso penal
Por Débora De Souza De Almeida............................................................................................ 91

La excarcelación: derecho o gracia del Rey


Por Ramiro Lopez Malah........................................................................................................... 103

A 20 años de la reforma procesal penal bonaerense


Por Ricardo S. Favarotto............................................................................................................ 108

A través del espejo: el Ministerio Público de la Defensa


Por Danilo De Luca..................................................................................................................... 110

Algunas reflexiones sobre la figura del arrepentido


Por Ramiro Lopez Malah........................................................................................................... 127

Sociología de la justicia penal y regímenes de acción. El caso de la prisión preventiva


Por Ezequiel Kostenwein........................................................................................................... 130

NOTA A FALLO

Detención por particulares y requisa


Por Luciano Bianchi.................................................................................................................... 151

REQUISA Y DETENCIÓN / Efectuada por los empleados de un local bailable. Validez. Fla-
grancia. Legítima defensa de terceros (CNCrim. y Correc.)....................................................... 151

Los montos punitivos como límite al juzgamiento unipersonal


Por Simón P. Bracco.................................................................................................................... 157

LAVADO DE ACTIVOS / Gravedad de los hechos. Tribunal colegiado. Escala penal aplicable
(CFCasación Penal)...................................................................................................................... 157

El modelo acusatorio como límite a la función jurisdiccional en el juicio abreviado


Por Andrés Flores........................................................................................................................ 173

PROCEDIMIENTO PENAL / Rechazo del acuerdo de juicio abreviado celebrado entre el


Fiscal y el imputado en el que se convino una calificación menos gravosa. Tenencia de es-
tupefacientes para consumo personal. Recurso de casación. Nulidad de sentencia. Derecho
de defensa en juicio (CFCasación Penal)................................................................................... 173

IV • Derecho Penal y Criminología - AÑO vIII • Nº 06 • JUlIO 2018


PENAL JUVENIL

DOCTRINA

Criminalidad juvenil versus criminalidad adulta en España


Por Tomás Montero Hernanz..................................................................................................... 183

Páginas clásicas

DOCTRINA

Examen crítico de la teoría de la equivalencia de las condiciones


Por Guillermo J. Ouviña............................................................................................................. 193

comentario bibliográfico

El delito de suministro de información privilegiada, por Mariano Cúneo Libarona (h.) y


Augusto N. Garrido. Comentado por Julio C. Báez................................................................. 201

AÑO vIIi • Nº 06 • JUlIO 2018 - Derecho Penal y Criminología • V


DPyC Procesal penal DOCTRINA

A través del espejo: el Ministerio Público de la Defensa


Por Danilo De Luca

Sumario: I. Introducción al espejo.— II. El rol de la defensa entre lo


inquisitivo y lo acusatorio.— III. Metas, alcances y principios de la
defensa.— IV. El reconocimiento normativo de la defensa técnica.—
V. Distintos modelos de organización de la defensa de oficio.— VI. La
lógica del espejo en el sistema de defensa pública: la ley 24.946.—
VII. Los efectos nocivos del espejo.— VIII. Tratando de salir del espe-
jo, nuestros primeros pasos: la ley 27.149.— IX. Conclusiones: rom-
per el espejo.— X. Bibliografía.

Resumen Público es un órgano independiente con auto-


nomía funcional y autarquía financiera que tiene
El Ministerio Público de la Defensa de la Re- por función promover la actuación de la justicia
pública Argentina se organiza, materialmente, en defensa de la legalidad de los intereses gene-
reproduciendo la forma en que lo hace el Poder rales de la sociedad en coordinación con las de-
Judicial. Esta lógica, que puede denominarse más autoridades de la República...”. A lo largo de
como organización “espejo”, trae aparejada una este trabajo, se intentará describir cómo el Mi-
serie de inconvenientes importantes para el de- nisterio Público de la Defensa (a partir de ahora
sarrollo de sus funciones específicas. Este trabajo MPD) implementó una forma de organización
pretende mostrar distintas formas de organizar la con una lógica que llamaremos de “espejo” a la
defensa llamada de “oficio” y los problemas ac- del Poder Judicial; y cómo influye ello en la auto-
tuales en torno a la lógica de organización espe- nomía que le reconoce la CN y en la realización
jo. Para ello se abordará el desarrollo del rol de la de sus funciones específicas, afectando así el
defensa técnica como derecho de las personas, ejercicio del derecho de defensa. En este sentido
sus principios y objetivos. es relevante destacar que la autonomía de esta
institución puede ser abordada desde diferen-
Palabras clave tes puntos de vista, decímeles y todos ellos rele-
vantes. La autonomía puede ser presupuestaria,
Ministerio Público de la Defensa; Defensa; financiera, institucional, jerárquica, funcional,
Defensa de Oficio; Organización y, en lo que aquí interesa, respecto a su organi-
zación (2). En este trabajo se aborda, especial y
“Ahora, Mino, si prestas atención y no hablas casi exclusivamente, esta última acepción de su
tanto, voy a contarte todo lo que yo pienso de la autonomía.
Casa del Espejo. En primer lugar, está el cuarto
que ves en el espejo y que es exactamente igual Las palabras de Andrés Harfuch ilustran el ori-
que nuestro salón, salvo que las cosas están a la gen de esta forma de organización nociva para
inversa (...). De esto nada se sabe, a no ser que las funciones que esperamos cumpla esta insti-
nuestras brazas humeen, porque entonces, al tución: “en América Latina la cultura judicial es
subir el humo, sube también el de ese cuarto...”(1) inquisitiva, tan inquisitiva como lo era la España
de Felipe II y dentro de ella el ministerio público
I. Introducción al espejo no es un adolescente, es un extraño, un convi-
dado de piedra; el invitado a una fiesta (porque
La Constitución Nacional argentina (en ade-
lante CN) establece en su art. 120: “El Ministerio
(2) Ver otros posibles alcances de la autonomía de la
defensa pública en “Revista del Ministerio Público de la
(1) CARROLL, Lewis, “A través del espejo”, Ed. Debolsi- Defensa: 20 años de autonomía”, Ed. MPD, Buenos Aires,
llo, Buenos Aires, 2010, 1ª ed., p. 153. 2014, nro. 9.

110 • Derecho Penal y Criminología - AÑO vIII • Nº 06 • JULIO 2018


DPyC Danilo De Luca

está allí, ha sido invitado) pero nadie sabe para como sostiene Máximo Langer (5), este par pue-
qué está o qué se espera de él. Por supuesto, el de ser comprendido con diferentes alcances. En
ministerio público se organizó sobre la base de este apartado se tratará de estudiar, brevemente,
esta oscuridad institucional y adquirió un tipo el lugar que ocupa la defensa en esta dicotomía,
de organización refleja”(3). en un sentido de tipo ideal y en un sentido his-
tórico.
Por otra parte, visualizar los problemas que
produce esta lógica-espejo puede ayudarnos a Una de las características principales del sis-
entender por qué a 24 años de la reforma cons- tema acusatorio como tipo ideal reside, como
titucional, la autonomía del Ministerio Público sostiene Julio Maier (6), en la división de las
esconde una dependencia organizativa respecto funciones que se ejercen en el proceso penal: en
al Poder Judicial. Las discusiones en torno a su primer término de perseguir penalmente y ejer-
ubicación institucional ayudarán a comprender cer el poder requirente; en segundo, la de resistir
la forma en que se confunden sus funciones y la acusación ejerciendo el derecho de defensa;
principios organizativos. También se abordaran y, finalmente, la de decidir. En el enjuiciamien-
las reformas establecidas en la ley 27.149 —nue- to acusatorio, el ejercicio de la defensa es la fa-
va ley orgánica del MPD— y sus efectos en la cultad del imputado de “resistir la imputación”,
estructura organizativa de la mencionada insti- y esto es una consecuencia de la posición que
tución. ocupa el acusado como sujeto de derecho.

No puede dejar de señalarse que el fuerte cre- El problema epistemológico en torno a la bús-
cimiento de las fuerzas represivas del Estado queda de la verdad se resuelve estableciendo un
intensifica el abuso de poder sobre los sectores relato y, en esto, asiste razón a Walter Benjamin:
más vulnerables de la sociedad que tienen me- “El verdadero rostro de la historia se aleja al ga-
nos acceso a sistemas de control formal (4). El rol lope. Sólo retenemos el pasado como una ima-
de los defensores públicos es fundamental para gen que, en el instante mismo en que se deja
combatir este panorama y este trabajo tiene por reconocer, arroja una luz que jamás volverá a
objeto formular un aporte al proceso de reforma verse”(7). Este sistema propone la reconstruc-
de los últimos años, a fin de fortalecer y jerarqui- ción de una verdad de partes, es decir, como
zar el trabajo de la defensa pública frente a los consecuencia de su contradicción. La actividad
avances de estas políticas represivas. de la defensa es un elemento fundamental en
la construcción de esta verdad y, por lo tanto,
II. El rol de la defensa entre lo inquisitivo su desarrollo es un punto neurálgico del sistema
y lo acusatorio penal adversarial (8).

Antes de abordar el objeto de este trabajo, co-


rresponde realizar algunas conceptualizaciones (5) LANGER, Máximo, “La dicotomía acusatorio-inqui-
que nos permitan entender la dimensión del sitivo y la importación de mecanismos procesales de la
tradición jurídica anglosajona. Algunas reflexiones a par-
problema. Para lograrlo es importante analizar el tir del procedimiento abreviado” en MAIER, Julio - BOVI-
rol que cumple, o debiera cumplir, la defensa en NO, Alberto (comps.), El procedimiento abreviado, Ed. del
sistemas procesales como el argentino. Para ello, Puerto, Buenos Aires, 2001, ps. 239-268.
es primordial abordar el tratamiento de la dico- (6) MAIER, Julio, “Derecho procesal penal. Parte gene-
tomía inquisitivo-acusatorio. En este sentido, ral. Fundamentos”, Ed. del Puerto, Buenos Aires, 2004, 2ª
ed., t. I, p. 444.
(7) LOWY, Michael, “Walter Benjamin: Aviso de in-
cendio”, Ed. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires,
(3) HARFUCH, Andrés, “Principios, instrucciones y or- 2003, 1ª ed., p. 71.
ganización de la defensa pública” en Pena y Estado, Ed. (8) En este sentido, Nicolás Guzmán acierta al afirmar
del Instituto, Buenos Aires, 2002, nro. 5, p. 72. que “el contradictorio permite (...) el mejor descubrimien-
(4) FERRANDINO, Álvaro - MALDONADO, Antonio, to de los errores y las falsedades (...) y la realización del
“Congreso constituyente de la confederación de defenso- principio epistemológico de ‘ensayo y error’. Ciertamente,
rías públicas de Centroamérica” en Cuadernos de doctrina el nivel de conocimiento que se puede alcanzar mediante
y jurisprudencia penal, Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires, 1999, la realización de dicho método, basado en la interacción
nro. 8/C, p. 263. de las partes en la formación de la prueba y en el control

AÑO vIIi • Nº 06 • juLio 2018 - Derecho Penal y Criminología • 111


DPyC Procesal penal DOCTRINA

Por otra parte, el sistema inquisitivo responde su sentido histórico que explican algunos de los
a la concentración de funciones en una única problemas que convergen en la situación actual.
mano (9). Así, la autoridad centralizada es un A partir de la antigua Roma imperial, como sos-
órgano imparcial, neutral, que busca una ver- tiene María Fernanda López Puleio (12), se ins-
dad en sentido histórico como si fuera posible tauró la escritura y el secreto en el sistema de
reproducir con la palabra la luz de un relámpago enjuiciamiento penal. Más adelante, en los albo-
que jamás volverá a verse. En esta concepción res de los sistemas llamados propiamente inqui-
del enjuiciamiento penal, la facultad de “resistir sitivos, comienza lo que la autora llama “terapia
la imputación” se diluye porque la defensa, en- inquisitoria” que consistió en “la perdida para el
tendida en este sentido, solamente obstaculiza la imputado de la calidad de parte procesal, y su
tarea del juzgador de descubrir la verdad. Stella transformación en mero objeto de un procedi-
Maris Martínez sostiene que “la figura del defen- miento secreto”(13). La consecuencia necesaria
sor, por su parte, carece en este esquema de toda de ello consistió en la prohibición expresa de la
razón de ser (...) si es culpable, no merece defen- intervención del defensor. Ya fuera por las orde-
sa alguna y, si no lo es, no necesita defensa”(10). nanzas francesas de 1498 y 1539, o la célebre or-
Respecto de este punto, es importante volver a denanza criminal de 1670 que directamente pro-
destacar las ventajas epistemológicas de un sis- hibió la asistencia en la defensa, o el Codex Uris
tema con un principio contradictorio fuerte. Bavarici Criminales de Kreittmayr de 1751, o la
Sumado a ello, existen razones de carácter ético Ordenación Judicial Criminal Austríaca de 1788,
para rechazar un sistema que anule el rol de la comenzó un oscuro período en el devenir histó-
defensa ya que, como señala Pablo Larsen (11), rico del rol de la defensa penal. Mencionar esto
la acusación debería poder alcanzar su objetivo es importante en la medida en que la tradición
por medio de un trabajo sólido y no beneficián- inquisitiva en sentido histórico hirió profunda-
dose del estado de indefensión del imputado. mente al rol de la defensa y, en consecuencia,
produjo algunas distorsiones en la forma en que
En estos extremos ideales transita el rol de la de- la defensa pública se organiza en nuestro país.
fensa: en el primero reacciona como actividad ne-
cesaria e insustituible frente a una acusación, con III. Metas, alcances y principios de la defensa
el fin de construir un relato en torno a un hecho
ocurrido en el pasado, irreproducible; en el segun- En términos generales puede sostenerse,
do constituye un obstáculo a la averiguación de la como sostiene correctamente José Cafferata No-
“verdad” en un sentido histórico y, por lo tanto, se res (14), que la defensa del acusado radica en el
torna peligrosa para el desarrollo de la actividad derecho a intervenir en el proceso a fin de co-
de la “jurisdicción” como autoridad centralizada nocer y contradecir la imputación. Esta afirma-
que absorbe las facultades de investigar y juzgar. ción acompaña lo expuesto en tanto el sistema
de enjuiciamiento acusatorio como tipo ideal
Por otra parte es importante destacar algu- asigna a la defensa la función de contradecir la
nos aspectos del par inquisitivo-acusatorio en acusación, su “objetivo central estriba en la des-
calificación de las pruebas de cargo en busca de
la posición más favorable para su defendido y en
de la ya producida, será superior al que pueda arribarse el aporte de elementos que atenúen el reproche,
con un método que se base en una investigación uniper- provocando así el contradictorio”(15). Este es el
sonal y verificacionista”. GUZMÁN, Nicolás, “La verdad
en el proceso penal. Una contribución a la epistemología
jurídica”, Ed. del Puerto, Buenos Aires, 2011, 2ª ed., p. 184. (12) LÓPEZ PULEIO, María F., “Justicia penal y defensa
(9) MAIER, Julio, “Derecho procesal penal…”, cit., p. 446. pública, la deuda pendiente” en Pena y Estado, nro. 5, Ed.
del Instituto, Buenos Aires, 2002, ps. 23-48.
(10) MARTÍNEZ, Stella M., “Algunas reflexiones sobre
el derecho de defensa en juicio” en Cuadernos de doctrina (13) Ibíd., p. 31.
y jurisprudencia penal, Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires, 1999, (14) CAFFERATA NORES, José I., “Proceso penal y de-
nro. 8/C, p. 241. rechos humanos. La influencia de la normativa suprana-
(11) LARSEN, Pablo, “El derecho a una defensa penal cional sobre derechos humanos de nivel constitucional en
eficaz y sus implicancias” en ZAFFARONI, Eugenio. R. el proceso penal argentino, Ed. del Puerto, Buenos Aires,
(Dir.), Revista de Derecho Penal y Criminología, Ed. La 2010, 2ª ed., p. 120.
Ley, Buenos Aires, julio 2016, Año VI, nro. 6, p. 144. (15) MARTÍNEZ, Stella. M., ob. cit., p. 242.

112 • Derecho Penal y Criminología - AÑO vIII • Nº 06 • JULIO 2018


DPyC Danilo De Luca

objetivo de la defensa en sentido amplio y para derecho irrenunciable de ser asistido por un abo-
que pueda alcanzarlo es menester que existe pa- gado de su elección y confianza, con el cual se
ridad entre las partes (16). garantice una comunicación libre y privada; por
otra parte, puede asumir él su defensa si cumple
Los alcances de la defensa en un sentido am- con los requisitos que la ley procesal establece
plio abarcan —como señala Alfredo Velez Mari- para que su ejercicio sea efectivo; y, por último,
conde (17)— las facultades de controlar la prue- tiene el derecho de ser asistido por un defensor
ba de cargo, de ser oído, la de probar los hechos técnico proporcionado por el Estado en caso
que él invoca, la de valorar la prueba producida de que haya decidido renunciar a su derecho a
en el juicio, exponer las razones para obtener del nombrar a un abogado su confianza o no tenga
tribunal una sentencia conforme su posición. recursos para hacerlo. El Código Procesal Penal
Podrían mencionarse otras facultades, en parti- de la Nación Argentina (en adelante Cód. Proc.
cular, el control de la ejecución de la condena, Penal) reconoce al acusado la preferencia en la
etapa donde se comenten numerosos atropellos elección de su defensor, pero si no escoge uno,
a los derechos del condenado (18). En este senti- el Estado le nombrará un abogado de oficio (22).
do, la Corte Interamericana de Derechos Huma-
nos (en adelante CIDH) sostuvo que “el derecho Ahora bien, para garantizar este derecho no es
a la defensa debe necesariamente poder ejercer- suficiente con la asignación de un defensor téc-
se desde que se señala a una persona como posi- nico, sino que el ejercicio profesional debe ser
ble autor o partícipe de un hecho punible y sólo diligente y eficaz para cumplir con los cánones
culmina cuando finaliza el proceso, incluyendo, que satisfacen el derecho de defensa en sentido
en su caso, la etapa de ejecución de la pena”(19). amplio. De esta forma, si bien la defensa repre-
senta un interés privado, el de su asistido, tam-
Sin embargo, no es el objeto de este trabajo bién sirve a intereses públicos —que no equiva-
adentrarse en los alcances del derecho de de- le, necesariamente, a estatales— porque, en el
fensa en términos amplios, sino en una de sus ejercicio de sus funciones, la defensa deviene en
acepciones más específicas como es el dere- una garantía contra los errores judiciales. Así, el
cho a la defensa técnica. De esta forma puede derecho a una defensa técnica eficaz es una pre-
afirmarse que el defensor es el profesional que condición para el ejercicio y el respeto de todo
auxilia al imputado (20), aunque su relación no el sistema de garantías, de esta forma, podría
se rige por la figura del mandante-mandatario. decirse que el derecho de defensa es una meta-
Esto ocurre porque el defensor puede plantear garantía (23).
la estrategia que considere correcta, indepen-
dientemente de la opinión del imputado, siem- A los fines de este trabajo importa analizar la
pre que lo haga en su beneficio. Como sostiene organización de la defensa pública, es decir, la
José Cafferata Nores (21), el imputado tiene el forma en que su estructura organizativa reper-
cute en el ejercicio específico de su actividad. En
este sentido “la atención debe girar sobre cómo
(16) Ibídem. organiza el Estado el servicio de asistencia téc-
(17) VÉLEZ MARICONDE, Alfredo, “Derecho procesal nica, y como lo controla; porque la asignación
penal”, Ed. Marcos Lerner, Córdoba, 1969, 3ª ed., t. II, p. de un defensor público, como vimos, no puede
204.
(18) Respecto de la situación de los derechos humanos
de las personas privadas de su libertad en Argentina, el
último informe anual de la Procuración Penitenciaria de (22) Art. 104 Cód. Proc. Penal: “El imputado tendrá
la Nación es ilustrativo de las pésimas condiciones de las derecho a hacerse defender por abogado de la matrícula
cárceles argentinas. Ver: PROCURACIÓN PENITENCIA- de su confianza o por el defensor oficial; podrá también
RIA DE LA NACIÓN, “Informe Anual 2016: la situación de defenderse personalmente siempre que ello no perjudi-
las cárceles federales en Argentina”, Ed. CABA, 2017, 1ª ed. que la eficacia de la defensa y no obste a la normal sus-
tanciación del proceso. En este caso el tribunal le orde-
(19) CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HU- nará que elija defensor dentro del término de tres [3] días,
MANOS, Caso “Ruano Torres y otros vs. El salvador”, párr. bajo apercibimiento de designarle de oficio el defensor
153, sentencia del 5 de octubre de 2015. oficial...”.
(20) MAIER, Julio, “Derecho procesal penal…”, cit., p. 47. (23) BARTON, Stephan, “Introducción a la defensa pe-
(21) CAFFERATA NORES, José I., ob. cit., p. 133. nal”, Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2015, p. 106.

AÑO vIIi • Nº 06 • juLio 2018 - Derecho Penal y Criminología • 113


DPyC Procesal penal DOCTRINA

considerarse satisfecha por el simple dato de tura; y otras que pudieran desprenderse de esta
que en el proceso se ha asignado un defensor particular relación.
técnico”(24).
La defensa pública debe tener en cuenta estos
En función de lo expuesto es importante ob- principios para actuar eficazmente en beneficio
servar algunos principios para que la asistencia de sus defendidos. Para ello, es menester que
técnica satisfaga el derecho de defensa del acu- cuente con los recursos económicos, técnicos
sado. De esta forma, el pilar en el que debe apo- y humanos que le permitan contradecir la acu-
yarse la defensa técnica es la particular relación sación en igualdad de condiciones. El principio
entre el imputado y su defensor (25). Esta es la acusatorio requiere que la defensa cuente con
clave para comprender el alcance de una defen- estos recursos para garantizar el contradictorio.
sa técnica eficaz. A ella se debe el defensor y, en Se trata, como dice Maier (26), de resistir y con-
función de esta, debe organizarse todo el MPD. tradecir la imputación con iguales posibilidades
Cualquier principio, norma o decisión que afecte de las que dispone el acusador. Esto que parece
negativamente esta relación contribuirá a debili- evidente es particularmente problemático en el
tarla. De ello se derivan algunos elementos que marco de etapa de instrucción donde parecería
deben tenerse en cuenta: la confianza que debe regir un principio de “desigualdad de armas”,
depositar el acusado en su defensor y el deber de como sostiene Enrique Bacigalupo (27).
este de inspirarla; deber de lealtad del defensor;
sanciones ante el incumplimiento de dicho de- IV. El reconocimiento normativo de la de-
ber; necesidad de garantizar una comunicación fensa técnica
libre y privada; despojo de cualquier traba bu-
rocrática que debilite la relación; imposibilidad La CN establece en su art. 18 que “es invio-
de establecer jerarquías en la organización de la lable la defensa en juicio de la persona y de los
defensa que se interpongan al deber de lealtad derechos”. Esta redacción, un tanto vaga, debe
del defensor hacia su defendido (evitar que las ser analizada a la luz de la garantía del debido
propia estructura jerárquica de la institución re- proceso y a los tratados de derechos humanos
percuta por medio de ordenes/instrucciones so- que poseen jerarquía constitucional. Así, la de-
bre la relación de lealtad. Esto significa que pue- fensa en juicio puede desarrollada con los alcan-
de haber disposiciones emanadas de la relación ces señalados en los puntos anteriores. De todas
jerárquica de la propia organización del MPD, formas, aunque los tratados no lo hicieran, la CN
pero solo en la medida que contribuyan a la reconoció el principio acusatorio cuando recep-
función específica en el marco de la defensa de tó en tres oportunidades al instituto del juicio
la persona de carne y hueso y no la restrinjan); por jurados (28) (arts. 24, 75 inc. 12 y 118 CN).
fuerte separación de la defensa pública de los ór- Este principio requiere de un alcance amplio
ganos encargados de la imposición y aplicación del derecho de defensa como forma de contra-
del castigo estatal; acompañamiento integral de decir la acusación para la obtención de una ver-
la defensa y no solo en cuestiones estrictamente dad de partes. Otra posición, respecto al origen
jurídicas; ejercicio de una carrera autónoma de constitucional del principio acusatorio, ilustra
la defensa separada de la carrera de la judica- la opinión de Luis García, que sostiene: “no veo
como serviría para fundar que debe haber una
separación neta entre facultades requirentes y
(24) LÓPEZ PULEIO, María F., ob. cit., p. 37.
poderes de jurisdicción; en cualquier caso, nin-
(25) La CIDH, en el precedente mencionado anterior-
gún sistema de juicio por jurados determina o
mente, observó que “nombrar a un defensor de oficio con
el sólo objeto de cumplir con una formalidad procesal
equivaldría a no contar con defensa técnica, por lo que es (26) MAIER, Julio, “Derecho procesal penal…”, cit., p. 578.
imperante que dicho defensor actúe de manera diligente
con el fin de protegerlas garantías procesales del acusado (27) BACIGALUPO, Enrique, “El debido proceso penal”,
y evite así que sus derechos se vean lesionados y se que- Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2007, 1ª ed., p. 35.
brante la relación de confianza” y que “cualquier forma de (28) El juicio por jurados es un sistema de juzgamiento
defensa aparente resultaría violatoria de la Convención con participación popular que, por sus características es-
Americana (...) la relación de confianza debe ser resguar- pecíficas requiere de un sistema de partes fuertes como el
dada en todo lo posible dentro de los sistemas de defensa que plantea el sistema acusatorio, al menos en términos
pública” (CIDH, ob. cit., párr. 157 y 158). ideales.

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condiciona que debe haber un determinado no comprende o no habla el idioma del juzga-
modelo o diseño de preparación del juicio por do o tribunal; (...) d) derecho del inculpado de
jurados”(29). Ahora bien, parece difícil imaginar defenderse personalmente o de ser asistido por
un procedimiento con jurados que no implique un defensor de su elección y de comunicarse li-
un juicio oral, público, contradictorio, donde se bre y privadamente con su defensor; e) derecho
garantice la inmediación, y donde las facultades irrenunciable de ser asistido por un defensor
requirentes y los poderes de jurisdicción no es- proporcionado por el Estado, remunerado o no
tén marcadamente separados. según la legislación interna, si el inculpado no se
defendiere por sí mismo ni nombrare defensor
Por otro lado, en su art. 120, la misma norma dentro del plazo establecido por la ley...”. Por su
estableció la institución del Ministerio Público, parte, el Pacto Internacional de Derechos Civiles
al que define como “un órgano independiente y Políticos (PIDCyP) reconoce en su art. 14 que
con autonomía funcional y autarquía financie- “durante el proceso, toda persona acusada de un
ra que tiene por función promover la actuación delito tendrá derecho, en plena igualdad, a las
de la justicia en defensa de la legalidad de los siguientes garantías mínimas: (...) d) a hallarse
intereses generales de la sociedad en coordina- presente en el proceso y a defenderse personal-
ción con las demás autoridades de la República”. mente o ser asistida por un defensor de su elec-
Como podrá observarse más adelante, tanto la ción a ser informada, si no tuviera defensor, del
ubicación institucional que la reforma constitu- derecho que le asiste a tenerlo y, siempre que el
cional de 1994 estableció para el Ministerio Pú- interés de la justicia lo exija, a que se le nombre
blico, como los principios generales que recepta, defensor de oficio gratuitamente, si careciere de
despiertan algunas discusiones. Establece, por medios suficientes para pagarlo”.
otro lado, que “está integrado por un procurador
general de la Nación y un defensor general de En el derecho interno, en los arts. 104 y si-
la Nación y los demás miembros que la ley es- guientes del Cód. Proc. Penal, se reconoce, como
tablezca”. Esta conducción bicéfala, que parecie- se señaló anteriormente, el derecho del acusado
ra un elemento sencillo de comprender puede de nombrar a un defensor de su confianza, ejer-
plantear algunos problemas ya que, como sostie- cer por sí su defensa en juicio cuando reúna las
ne Julián Langevin (30), es frecuente encontrarse condiciones establecidas en el mismo Código y
con referencias al Ministerio Público como un si- su derecho irrenunciable a ser asistido por un
nónimo del rol fiscal. defensor oficial en caso de decidir no hacer uso
de los derechos antes señalados o en caso de ca-
Convencionalmente, puede encontrarse el de- recer de los recursos para hacerlo. Por su parte,
recho a la defensa técnica en distintas tratados las leyes 24.946, primero, y la 27.149, después, re-
que conforman el llamado bloque de constitu- gulan la institución del MPD en particular, cuyo
cionalidad. Entre ellas puede mencionarse a la tratamiento se analizará más adelante.
Convención Americana sobre Derechos Hu-
manos (CADH) que en su art. 8º establece que La recepción normativa de este derecho a la
“durante el proceso, toda persona tiene derecho, defensa técnica es importante para el análisis
en plena igualdad, a las siguientes garantías mí- en torno a su efectiva organización en el caso de
nimas: a) derecho del inculpado de ser asistido la defensa pública. Distintas son las formas de
gratuitamente por el traductor o intérprete, si garantizar el acceso a este derecho, y es impor-
tante estudiarlas para comprender y proteger el
derecho de defensa sustantivo. A continuación
(29) GARCÍA, Luis, “El caso ‘Quiroga’ o el primer golpe se abordará el análisis de las distintas formas en
de demolición al actual sistema de enjuiciamiento crimi- las cuales puede presentarse la defensa de oficio,
nal en el orden nacional. Reconstruyendo entre las ruinas tanto en relación con el sistema de organización
hasta que se acuerde un plan de construcción alternativo” como a su ubicación institucional. Esto es im-
en PITLEVNIK, Leonardo G. (Dir.), Jurisprudencia penal
de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, vol. 2, Ed. portante para alcanzar el objetivo de este traba-
Hammurabi, Buenos Aires, 2007, 1ª ed., p. 211. jo, ya que la elección de alguna de las distintas
(30) LANGEVIN, Julián H., “Rol del Ministerio Público formas de organización de la defensa de oficio va
de la defensa” en Cuadernos de doctrina y jurisprudencia a determinar la estructura en que dicha defensa
penal, Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires, 1999, nro. 8/C, p. 249. técnica se manifieste.

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V. Distintos modelos de organización de la este sistema se relacionan con la falta de control


defensa de oficio por parte del Estado del servicio desarrollado
por los abogados profesionales; y, por otro lado,
V.1. En relación con el sistema de organización que la remuneración por el trabajo desarrollado
suele encontrarse por niveles inferiores a los de
Para alcanzar los objetivos propuestos a lo lar- mercado.
go este trabajo, es necesario dar cuenta de los
tres modelos de organización de la defensa de El tercero de estos modelos (35) responde a
oficio más frecuente en términos históricos: 1) el una lógica de organización estatal, cuyos costos
sistema honorífico; 2) el de ejercicio liberal asa- son sostenidos por el Estado y sus integrantes
lariado; y 3) el burocrático. conforman parte de la planta de empleados, fun-
cionarios y magistrados del mismo. Los profesio-
El primero consiste la obligación ética de los nales de esta burocracia resignan la profesión li-
profesionales del derecho de asumir la defensa, beral en pos de cargos públicos asalariados, que
sin contraprestación alguna, a quien no puede les permiten dedicarse en forma exclusiva a los
o no quiere nombrar un defensor (31). De esta casos provenientes de la designación de oficio.
forma, se planteaba el ejercicio de la defensa de Esta lógica de organización es conocida como
oficio como una obligación social proveniente de defensa pública. Este concepto hace referen-
de un principio ético en el ejercicio de la profe- cia al lugar de los profesionales como funciona-
sión liberal. Este sistema, como sostiene López rios del orden público que brindan un servicio
Puleio (32), era común en algunos países de La- estatal. Este sistema es el que adoptó Argentina
tinoamérica. El modelo de defensa de oficio ho- y, aunque presenta algunos inconvenientes que
norífica fracasó por distintos motivos, entre ellos se desarrollaran más adelante, en principio pue-
la incomprensión del deber de solidaridad ya de sostenerse que “no cabe duda que en la faz
que los abogados más experimentados preferían operativa y en líneas muy generales, la actividad
desarrollar su actividad, su tiempo y sus recursos y funciones de la defensa pública oficial se asi-
en función de aquellos casos que les eran más milan con la de cualquier abogado particular en
remunerativos; de esta forma los casos prove- el ejercicio de la defensa”(36).
nientes de la designación de oficio eran víctimas
de la mala praxis de estos profesionales (33). V.2. En relación con su ubicación institucional

El segundo responde a una lógica mixta don- A los fines de este trabajo importa concentrarse
de el Estado no renuncia, como señala Maier en el tercero de los modelos desarrollados en el
(34), a su obligación de brindar una asistencia apartado anterior, es decir, el de defensa pública.
técnica sino que provee los medios económicos En este punto se desarrollará la cuestión relacio-
para afrontar los costos de la contratación de nada a la ubicación institucional que la misma
profesionales que ejercen la profesión liberal. Es tiene como organización estatal. Esto es impor-
decir, el Estado participa haciéndose cargo del tante en la medida en que su ubicación institu-
valor económico de los honorarios de los abo- cional determinará una serie de principios que
gados liberales, su intervención solo se reduce afectan directamente a la organización del MPD.
al pago y al control que cualquier persona, en
este caso una persona jurídica de orden público, En los sistemas republicanos de gobierno pue-
ejerce sobre un servicio que contrata. En gene- den observarse al menos cuatro posibilidades
ral, esta organización se perfecciona por medio
de la intervención de asociaciones profesionales
o de formas de organización autónoma de los (35) La CIDH manifestó, en el precedente ya mencio-
mismos. Algunas críticas que se han formulado a nado, que “la institución de la defensa pública (...) permi-
te, sin duda, compensar adecuadamente la desigualdad
procesal en la que se encuentran las personas que se en-
(31) MAIER, J., “Derecho procesal penal...”, cit., p. 262. frentan al poder punitivo del Estado, así como la situación
de vulnerabilidad de las personas privadas de libertad, y
(32) LÓPEZ PULEIO, María F., ob. cit., p. 41. garantizarles un acceso efectivo a la justicia en términos
(33) MAIER, J., “Derecho procesal penal...”, cit., p. 262. igualitarios” (CIDH, ob. cit., párr. 156).
(34) Ibíd., p. 263. (36) LANGEVIN, Julián H., ob. cit., p. 249.

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distintas de ubicación institucional del Ministe- defensa técnica. Mientras no se comprenda que
rio Público: 1) dependiente del poder ejecutivo; la ubicación institucional de la defensa pública
2) del poder legislativo; 3) del poder judicial; y 4) debe analizarse en función de los principios ex-
una basada en la autonomía e independencia de puestos en apartados anteriores “a nadie pudo
los poderes señalados. Todas ellas presentan ca- extrañar, entonces, la esquizofrénica ubicación
racterísticas y problemas específicos que no son institucional de la defensa pública”(39).
objeto de este trabajo. Pero, igualmente, es im-
portante describir algunas cuestiones puntuales VI. La lógica del espejo en el sistema de de-
que influyen en el sistema actualmente vigente fensa pública: la ley 24.946
en Argentina, el de autonomía e independencia
del Ministerio Público. En este apartado se intentará realizar una bre-
ve descripción de la estructura organizativa del
Sin embargo, no alcanza para comprender MPD que demuestre, a grandes rasgos, la pri-
esta discusión enfocarse solo en la ubicación mera premisa de la hipótesis de este trabajo: la
institucional del MPD. Ello es importante, pero defensa pública se organiza en forma de espejo
la discusión pierde su fuerza cuando se reduce al poder judicial ¿A qué puede llamarse lógica-
a un sentido formal. Poco importa si el Minis- espejo en la organización del MPD? A reproducir
terio Público depende del Poder Judicial o si es la estructura organizativa de una institución dis-
un órgano autónomo, si en este último caso se tinta de la defensa, que posee objetivos y un rol
organiza a partir de los mismos principios que funcional disímil al de esta última. Ahora bien,
rigen la organización judicial, o si reproduce no se agota solo en la organización en términos
una organización burocrática con lógica de es- estrictos, está lógica es más amplia e incluye,
pejo a la de los juzgados de tribunales. En este por ejemplo, las representaciones de los mismos
sentido, Maximiliano Rusconi (37) sostiene que defensores públicos como integrantes del Poder
las relaciones de esta institución con los demás Judicial y todos aquellos elementos que contri-
poderes constitucionales son más complejas que buyen a esta representación.
la dependencia institucional o subordinación to-
tal respecto de alguno de ellos. La organización La anterior ley orgánica de la institución —ley
como extra-poder “establece un órgano que se 24.946— organizó a la defensa pública copiando
rige, esencialmente, por principios propios del la estructura del Poder Judicial. Así, se crearon
poder judicial, que definen su función y regulan tantos defensores como instancias había, y se es-
su organización. Esta circunstancia asimila o tablecieron como directrices de esta institución
confunde las funciones y principios organizati- principios que lejos están de potenciar la facul-
vos de ambos órganos, y contribuye a dificultar tad de “resistir la acusación”. Si bien el art. 84 de
la diferenciación precisa que se pretende, a pe- la nueva ley orgánica —ley 27.149— deroga la
sar a la diversa ubicación institucional”(38). ley 24.946 y establece un sistema de defensores
de instancia única, lo cierto es que en la práctica
En otras palabras, es importante la ubica- aún no se implementó el nuevo sistema. En este
ción institucional del Ministerio Público en un punto se intentará desarrollar el esquema orga-
sentido formal, pero por sí sola no garantiza la nizativo de la ley, que aunque derogada, subsis-
independencia y autonomía del resto de los po- te. Más adelante se abordaran las reformas de la
deres. Para alcanzar estas metas es primordial nueva ley orgánica (40).
que rijan principios de organización propios y
específicos en función de los objetivos y alcan-
ces de la defensa, en sentido sustantivo y como (39) HARFUCH, Andrés, ob. cit., p. 71.
(40) A partir del año 2013, la República Argentina co-
menzó a un proceso de reforma de la justicia nacional y
(37) RUSCONI, Maximiliano, “Reforma procesal y la federal. En este sentido, la entonces presidenta Cristina
llamada ubicación institucional del Ministerio Público” Fernández de Kirchner envió una serie de proyectos de ley
en AA.VV., El Ministerio Público en el proceso penal, Ed. al Congreso de la Nación —órgano legislativo del país—
Ad-Hoc, Buenos Aires, 1993, p. 76. con la finalidad de “democratizar la justicia”, entre ellos:
(38) BOVINO, Alberto, “Problemas del derecho proce- reforma del Consejo de la Magistratura —órgano a cargo
sal penal contemporáneo”, Ed. del Puerto, Buenos Aires, de la selección de los magistrados y la administración del
2005, 1ª ed., p. 41. Poder Judicial—; ingreso Democrático al Poder Judicial,

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El primer eslabón de la cadena que hay que En su art. 1º recogía los principios establecidos
observar es el texto constitucional que, como se en el art. 120 CN, y en particular los principios de
señaló anteriormente, define al Ministerio Públi- unidad de actuación, independencia y de orga-
co como “un órgano independiente con autono- nización jerárquica. Este último “exige que cada
mía funcional y autarquía financiera que tiene miembro del Ministerio Público controle el des-
por función promover la actuación de la justicia empeño de los inferiores y de quienes lo asistan,
en defensa de la legalidad de los intereses gene- y fundamenta las facultades y responsabilidades
rales de la sociedad en coordinación con las de- disciplinarias que en esta ley se reconocen a los
más autoridades de la República” (art. 120 CN). distintos magistrados o funcionarios que lo in-
En primer lugar, la CN señala una diferencia tegran”. Estos principios así expuestos pueden
respecto a la organización del poder judicial, en aparejar complicaciones para el ejercicio de la
tanto dispone que el Ministerio Público sea un defensa técnica. El art. 4º de la misma norma es-
órgano independiente con autonomía funcio- tablecía la estructura jerárquica de magistrados
nal. Ahora bien, como se señaló en el apartado del Ministerio Público de la Defensa, creando los
anterior, la ubicación institucional en un sentido distintos cargos en función de la misma organi-
formal no representa, necesariamente, indepen- zación del poder judicial. Así se establecieron
dencia material respecto al poder judicial. Esto tantas clases de defensores como instancias el
significa que la autonomía, en términos de ubi- poder judicial tiene. Como señala Harfuch: “los
cación institucional, es una condición necesaria hay de primera instancia, defensores genera-
de la independencia material, pero no suficien- les, defensores de casación, de corte y cada de-
te. En segundo lugar, el mismo precepto consti- fensoría se organizó a imagen y semejanza del
tucional establece como función del Ministerio juzgado”(41).
Público promover la actuación de la justicia en
defensa de la legalidad de los intereses generales Abandonando el plano normativo puede ob-
de la sociedad. Este punto es especialmente pro- servarse que, incluso, muchas de las defensorías
blemático como se verá más adelante. oficiales instalaron sus oficinas en los mismos lu-
gares donde se encuentran los juzgados. El efecto
La misma ley 24.946 regulaba la organización simbólico de lo señalado es evidente: la defensa
tanto del Ministerio Público Fiscal como de la pública, encargada de la defensa del acusado y
Defensa como si fueran instituciones análogas. de sus derechos, se ubica geográficamente en la
puerta contigua al de los órganos que lo persi-
guen y lo condenan. Esto responde a que “duran-
al ministerio Público Fiscal y a la Defensa; publicidad
de los actos del Poder Judicial; publicidad y acceso a las te muchísimos años se concibió al defensor oficial
declaraciones juradas; y creación de las Cámaras de Ca- como un “auxiliar de la justicia”“(42) y a que ubi-
sación; y regulación de cautelares contra el Estado. Más caba “al lado del juzgado para facilitar su labor de
allá de la suerte de estos proyectos, el Congreso Nacional averiguar la verdad”(43). Esta polémica, en torno
sancionó, el 4 de diciembre de 2014, un nuevo Código a la figura del defensor como colaborador de la
Procesal Penal de la Nación (ley 27.063) y, el 10/06/2015,
justicia atraviesa toda la discusión en torno a las
nuevas leyes orgánicas para el MPF (ley 27.148) y el MPD
(ley 27.149) como así también una ley de implementación funciones de la defensa pública, donde la natura-
(ley 27.150). Conforme a esta última, el nuevo código iba leza estatal del MPD puede profundizar la creen-
a entrar en vigencia en el marco de la justicia nacional, cia en un deber de colaboración de la defensa
el 1/03/2016 y, en la justicia federal, de conformidad al como órgano público del servicio de justicia (44).
cronograma que estableciera la Comisión Bicameral de
Monitoreo e Implementación del Nuevo Código Procesal
Por otra parte, también puede observarse que
Penal de la Nación (en adelante Comisión Bicameral) que
funciona en el ámbito Congreso Nacional. Sin embargo, el no existe, salvo excepciones, una carrera pro-
24 de diciembre de 2015, por medio del decreto de nece-
sidad y urgencia (DNU) nro. 257/15, el nuevo presidente
de la República, Mauricio Macri, suspendió la entrada en (41) HARFUCH, Andrés, “Principios, instrucciones y
vigencia del nuevo código —y las partes pertinente de las organización de la defensa pública” en Pena y Estado, Ed.
nuevas leyes orgánicas del MPD y MPF— y la supedito al del Instituto, Buenos Aires, 2002, nro. 5, p. 72.
cronograma e implementación progresiva que establezca (42) Ibíd., p. 70.
la Comisión Bicameral. Esto generó que el MPD no imple-
mente totalmente su nueva ley orgánica, subsistiendo así (43) Ibíd., p. 71.
varios de los puntos de la ley anterior (ley 24.946). (44) BARTON, Stephan, ob. cit., p. 115.

118 • Derecho Penal y Criminología - AÑO vIII • Nº 06 • JULIO 2018


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fesional autónoma en la defensa pública. Los de la carrera judicial; y 6) a la representación que


cambios de roles entre las distintas órbitas del tienen los defensores públicos de sí mismos.
servicio de justicia es frecuente y no sorprende a
nadie que defensores oficiales ejerzan posterior- VII.1. Efectos respecto a la función promover la
mente la judicatura. Ello no es necesariamente actuación de la justicia en defensa de la legalidad
negativo, sino en la medida de que el defensor de los intereses generales de la sociedad
priorice su carrera y desarrollo profesional por
sobre los intereses de su asistido, para evitar esto En el apartado anterior se señaló que el man-
es necesario de instancias de control dentro de la dato constitucional emanado del art. 120 es es-
misma institución. pecialmente problemático respecto a la función
que reconoce al Ministerio Publico en relación
Lo expuesto en este apartado es útil para vi- con las funciones propias de la defensa pública.
sualizar el panorama de la defensa pública en Este mandato de “promover la actuación de la
Argentina, su organización y los problemas que justicia en defensa de la legalidad de los intereses
la misma acarrea. Seguidamente, se abordarán generales de la sociedad”, encierra varias contra-
los efectos que esta lógica de organización pro- dicciones. Por un lado, confunde en términos
duce para las tareas específicas de la institución. generales los intereses legítimos de la función
Luego se abordarán los cambios introducidos fiscal y de la jurisdicción, y los establece también
por la nueva ley orgánica del Ministerio Público para la defensa pública. Esto trae aparejado dis-
de la Defensa, pero destacando que los cambios tintas afectaciones al derecho de defensa; por
respecto de la organización espejo aún no fueron otro lado, hace propios del Ministerio Público y,
implementados. en particular de la defensa pública, los intereses
generales de la sociedad. Julián Langevin (45)
VII. Los efectos nocivos del espejo señala, respecto de la defensa pública, que la
promoción de la actuación de la legalidad con-
Hasta aquí se analizaron las distintas dimen- siste en defender a una persona de carne y hue-
siones del derecho defensa en general y de de- so; y que, en consecuencia, no pueden estable-
fensa técnica en particular. Se estudió su rol en cerse intereses generales difusos como principio
la dicotomía inquisitivo-acusatorio y algunos ordenador de esa institución. Una interpretación
principios que se derivan de este último. Luego, plausible de este precepto constitucional respec-
se observó cómo fue reconocida normativamen- to del MPD, respetuosa del debido proceso y el
te la defensa técnica y los distintos sistemas que derecho de defensa en particular, entiende por
puede adoptar la defensa de oficio. También se “intereses general de la sociedad” el derecho
analizó la ubicación institucional de la defensa a que toda persona cuente con una defensa en
pública en un sentido formal y material. Y, por juicio con los alcances expuestos anteriormente.
último, se comprobó una de las premisas de la
hipótesis de este trabajo: como la defensa estatal De esta forma, a la defensa pública “lo único
se organiza de forma refleja al poder judicial. que parece interesarle es obtener la mejor solu-
ción del litigio para su defendido, y ninguna duda
A continuación se abordará la segunda parte cabe que la absolución no parece conciliarse con
de la hipótesis, esto es, en qué medida la lógica la idea de que todo delito debe ser sancionado.
de organización espejo produce consecuencias De hecho, solemos actuar conscientemente en
negativas para garantizar una efectiva y adecua- contra de la legalidad, pues en algunos casos sa-
da defensa técnica del acusado. Para ello se tra- bemos que el individuo cometió el delito y pese
tarán los efectos de los distintos problemas que a ello postulamos su absolución, y esa actuación
se describieron en el apartado anterior. En par- no parece que le interese mucho a los intere-
ticular se abordarán los problemas respecto a: 1) ses generales de la sociedad”(46). Lo expuesto
la función promover la actuación de la justicia en plantea el dilema ético en que se encuentran
defensa de la legalidad de los intereses generales los defensores respecto del ejercicio de la defen-
de la sociedad; 2) al principio de unidad de ac-
tuación y organización jerárquica; 3) la organi-
zación por fuero e instancia; 4) la ubicación físi- (45) LANGEVIN, Julián H., ob. cit., p. 254.
ca de las defensorías públicas; 5) la dependencia (46) Ibíd., p. 253.

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sa de personas a sabiendas de su culpabilidad. Más aún cuando entre los funcionarios de la


Ahora bien, un Estado democrático plantea un defensa pública pueden existir intereses contra-
compromiso con valores más profundos: este puestos. Esta posibilidad se presenta frecuen-
sistema no puede conformarse con la perse- temente en los casos que deben atender los
cución de personas “culpables” a cualquier defensores, ya que puede suceder que la mejor
precio. Esta forma de entender la democracia estrategia a seguir por un defensor en beneficio
requiere de un compromiso férreo con el res- de su asistido, consista en descargar la culpabili-
peto del debido proceso. Los defensores que dad en un co-imputado. Por ello nunca se debe
se enfrentan a este dilema deben comprender perderse de vista la relación acusado-defensor,
que su actuación garantiza el sostenimiento porque “de allí se desprenden todos los demás
de la misma democracia. Quizás sea por esta principios y sus notas característica, que no son
razón que los Estados autoritarios impiden el ni la unidad ni la indivisibilidad ni la organiza-
desarrollo de la defensa de las personas y sus ción jerárquica”(49).
derechos. En este sentido, “la defensa del cul-
pable es éticamente legítima. Ella presupone VII.3. Efectos respecto a la organización por
una respectiva decisión de conocimiento del fuero e instancia
defensor. El imputado no se ha escapado me-
diante esto de su pena justa, pues una conde- La organización por fuero e instancia genera
na tal únicamente es “justa” (...) bajo tutela del una serie de problemas para el desarrollo de la
derecho de defensa”(47). relación acusado-defensor: 1) condiciona la es-
trategia defensista; 2) desgasta la confianza del
Lo expuesto determina que no pueden en- defendido en su defensor; y 3) genera un proble-
tenderse las funciones que nuestra CN asigna al ma particular en relación a la existencia de ins-
Ministerio Público en forma genérica. Como se trucciones.
sostuvo anteriormente, el objetivo de la defensa,
y en esto la defensa de oficio no es la excepción, Respecto al primer punto, la coexistencia de
es contradecir la acusación. En este sentido, “el distintos defensores según la etapa procesal
defensor está ligado decisivamente al concepto condiciona la estrategia de los defensores de
de lealtad con el cliente; es a él a quien está obli- instancias posteriores a las decisiones que tomo
gado y no hacia la ley. Tampoco está vinculado a el defensor de una instancia anterior. Esto debi-
la defensa de ninguna necesidad social. Por más lita la defensa del acusado ya que limita las ar-
que cumpla con una función estatal, no está en mas con las que cuenta el defensor de instancias
absoluto ligado a los fines de justicia y de verdad posteriores. Un ejemplo donde esto se visibiliza
propios del juez y del fiscal”(48). en forma clara es en la declaración indagatoria
del imputado, donde defensores de instrucción
VII.2. Efectos respecto al principio de unidad de preparan las manifestaciones de sus asistidos en
actuación y organización jerárquica función de la posibilidad de éxito de la estrategia
defensista en dicha etapa (sobre todo respecto a
En este punto es necesario retomar la relación la jurisprudencia de los juzgados de ese nivel),
particular entre el acusado y su defensor. Será pero que, desde el punto de vista de la estrategia
esta la que determine las directrices adecuadas del defensor de juicio, quizás convenga realizar
de actuación y organización de la defensa pú- otro tipo de manifestaciones (en función de la
blica. Entonces, principios tales como el unidad jurisprudencia de los tribunales orales).
de actuación y el de organización jerárquica
parecen, simple vista, afectar ese vínculo. Sin En relación al segundo de estos problemas,
embargo, el alcance de estos principios puede el cambio continuó de defensor en función de
ser determinado de otra forma como se verá al las instancias del proceso afecta la relación y la
analizar la nueva ley 27.149 —nueva ley orgánica confianza que el imputado puede depositar en
del MPD—. su defensor, que en ocasiones, ni siquiera llega
a conocer personalmente. En este sentido, “la

(47) BARTON, Stephan, ob. cit., p. 100.


(48) HARFUCH, Andrés, ob. cit., p. 73. (49) Ibíd., p. 78.

120 • Derecho Penal y Criminología - AÑO vIII • Nº 06 • JULIO 2018


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admisión del concepto de “recursos humanos de ese ritual con los resguardos constitucional-
intercambiables” que es propia de los fiscales, mente establecidos”(53).
es incompatible en el caso de los defensores
oficiales”(50). Debe destacarse que una de las De esta forma, si se toma como eje fundamen-
principales fuentes de información para el de- tal de la función defensista la relación acusado-
sarrollo de la estrategia de defensa es el mismo defensor, parece especialmente problemático
imputado y la ausencia de confianza de este que las dependencias de la defensa pública se
respecto de su defensor influyen negativamente ubiquen, en algunos casos, en los mismos edifi-
en el desarrollo de dicha estrategia. En este sen- cios, o en forma contigua, a los órganos encar-
tido, la ausencia de confianza puede provocar gos de perseguir y juzgar a sus asistidos. Frente a
que el defensor desconozca algún elemento de este panorama, parece difícil que el imputado no
descargo importante en el marco de la imputa- se represente a su defensor como un integrante
ción formulada. más de esa fuerza estatal que lo está persiguien-
do. En más de una oportunidad se presentó el es-
En tercer lugar, y en relación al principio de cenario donde defensores tuvieron que pedirles
organización jerárquica, puede derivarse la po- a sus asistidos en situación de rebeldía que no se
sibilidad del superior de impartir instrucciones apersonen a la defensoría, que se ubicaba en el
al inferior y esto representa un problema grave. mismo edificio que el juzgado donde tramitaba
De esta forma, cualquier instrucción superior la causa en su contra, porque podrían llegar a
que vaya en contra de la relación acusado-de- reconocerlos y detenerlos. Por supuesto que el
fensor, torna ineficaz a la defensa técnica. Esto trabajo cotidiano del personal de la defensoría
implica que “una instrucción nunca puede ser- es más sencillo si se encuentran a pasos de los
vir para debilitar la relación abogado-cliente (...) órganos con los que trabaja, pero priorizar el
siempre debe buscar el fortalecimiento del caso trabajo de la dependencia por sobre la relación
individual”(51). Es decir, solo serán legítimas con el defendido no parece la forma correcta de
aquellas instrucciones que promuevan ese vín- organizar el trabajo, si priorizamos la relación
culo o que refuercen la estrategia establecida por acusado-defensor.
el defensor a cargo.
VII.5. Efectos respecto a la dependencia de la
VII.4. Efectos respecto a la ubicación física de carrera judicial
las defensorías públicas
En relación a la carrera judicial, es bastante
La cuestión de la ubicación física de las ofi- común que miembros del MPD pasen a otras
cinas de los defensores oficiales no parece, a arbitras del servicio de justicia. La falta de una
simple vista, un problema relevante en la orga- carrera propia, autónoma, genera una depen-
nización de la función defensista. Pero analizan- dencia respecto de la carrera judicial. Como sos-
do un poco más profundamente este elemento tiene Eugenio Raúl Zaffaroni está dependencia
puede descubrirse que ello no es así. En este material al poder judicial “puede no incidir en
sentido, Ignacio Tedesco sostiene que “un edi- forma abierta sobre la autonomía del ejercicio de
ficio es un complejo arquitectónico capaz de la defensa, sino, lo que es más frecuente, hacerlo
afectar a las personas que lo habitan, de refinar en forma de autocensura: el abogado defensor
su sentido y su percepción de una manera viva. no puede autolimitarse en sus expresiones ni
Asimismo, también identifica los roles sociales en la interposición de todos los recursos (...) por
y las relaciones”(52), y que, en particular, “la ar- considerarse parte de una carrera en la que esta-
quitectura judicial posee una influencia no solo ría afectando a sus colegas”(54).
en la forma en que se llevará adelante el ritual
judicial, sino que también en la correspondencia De esta forma, los defensores públicos deben
mantener un equilibrio entre el ejercicio de sus
funciones específicas y sus intereses en el marco
(50) Ibíd.
(51) Ibíd., p. 80. (53) Ibíd., p. 266.
(52) TEDESCO, Ignacio F., “El acusado en el ritual ju- (54) ZAFFARONI, Eugenio R., “Las ideas básicas en la
dicial. Ficción e imagen cultural”, Ed. del Puerto, Buenos relación defensa pública-estado de derecho” en Pena y
Aires, 2007, ps. 164. Estado, Ed. del Instituto, Buenos Aires, 2002, nro. 5, p. 18.

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de la carrera judicial. Frente a esta situación es Todo lo expuesto re significa la discusión en


fácil formular algún tipo de reproche moral a esta torno a la ubicación institucional del Ministerio
conducta, pero ello parece injusto en la medida Público y reclama discutir la independencia y
de que es fácil juzgar una conducta concreta en autonomía en términos materiales. Si, el defen-
forma aislada que un sistema que promueve que sor llega a considerarse parte de la corporación
eso ocurra. Para evitar esto, es imperioso alentar judicial es lógico que se generen distorsiones
la profundización de una carrera de la defensa en el ejercicio de su función. De esta forma, las
autonomía y de excelencia (55). prácticas inquisitivas llevaron a que “muchos
abogados, consustanciados con la necesidad
VII.6. Efectos respecto a la representación que de perseguir la verdad objetiva, establecieron
tienen los defensores públicos de sí mismos un compromiso superior con la administración
de justicia antes que con las necesidades de su
Los efectos señalados hasta aquí permiten
representado”(57).
inferir un problema, ya no respecto a la repre-
sentación que tiene el acusado de su defensor,
VII.7. Algunos interrogantes
sino de la representación que tiene éste último
de sí mismo. No parece alocado afirmar que, si
En función de los problemas y de las distor-
existen tantos elementos que asimilan a la figura
siones que fueron desarrollados, es importante
del defensor público con la de los magistrados
formular la siguiente pregunta: ¿cómo es posi-
del Poder Judicial y del MPF, éste se represente
ble que la defensa pública inspire la confianza
como miembro de la corporación judicial. Estos
de sus defendidos con este panorama? La res-
elementos contribuyen a crear una imagen del
puesta es que no puede, y entonces la defensa
defensor público asimilable a la de los otros ma-
técnica se torna ineficaz o, al menos, se ejerce
gistrados que componen el servicio de justicia.
con serias dificultades. Ahora bien, está lógi-
Así, elementos como la ubicación física de las
ca de organización espejo no es producto del
defensorías, la carrera judicial, la organización
azar ni de torpezas en su formulación; respon-
por fueros e instancias, etc., colaboran a gene-
de a una verdadera creencia en el rol que debe
rar esta representación de los defensores como
ocupar la defensa pública. Esta creencia es la
miembros de la corporación judicial.
consecuencia de años de prácticas inquisitivas,
Por otro lado, esta representación de los de- donde la defensa es un obstáculo a la averigua-
fensores públicos implica también que la corpo- ción de la verdad histórica. Es necesario trans-
ración judicial los considere como miembros de formar esta lógica de organización para fortale-
la misma y, en consecuencia, “es frecuente que cer a la defensa pública porque “si el Ministerio
los integrantes de los distintos estamentos del Público no remueve desde el fondo sus prácti-
Poder Judicial invoque un falso espíritu de cuer- cas, su cultura, sus finalidades, su inserción ins-
po para reclamar, de parte de los integrantes de titucional, una vez más, seremos espectadores
la defensa pública, actitudes más sumisas fren- o actores circunstanciales de una institución in-
te a los ímpetus instructorios de determinados útil en lo que hace, pero profundamente “útil”
magistrados”(56). Es decir, no solo el defensor se por lo que deja hacer”(58).
considera parte de dicha corporación, sino que
la misma le exige una conducta conforme a ello. VIII. Tratando de salir del espejo, nuestros
primeros pasos: la ley 27.149

(55) La palabra es profundizar porque lo cierto es que En este apartado se intentará formular una
dentro de la órbita del MPD existe una ‘Secretaría Ge- descripción de los cambios introducidos por la
neral de Capacitación y Jurisprudencia’ de excelencia, ley 27.149 —nueva ley orgánica del MPD, sancio-
que promueve la capacitación permanente del personal nada el 10/06/2015 y promulgada el 17 del mis-
de la institución. Alcanza con observar el informe anual
2016 remitido por el MPD al Congreso de la Nación para
comprobar esta excelente labor. MINISTERIO PÚBLICO
DE LA DEFENSA, “Informe Anual 2016”, disponible en: (57) LÓPEZ PULEIO, María F., ob. cit., p. 33.
http://www.mpd.gov.ar/pdf/Informe%20Anual%202016. (58) BINDER, Alberto, “Ideas y materiales para la refor-
pdf [Enlace verificado el día 1 de diciembre de 2017]. ma de la justicia penal”, Ed. Ad-hoc, Buenos Aires, 2000,
(56) MARTÍNEZ, Stella M., ob. cit., p. 238. p. 247.

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mo mes y año— que es la primera ley en la histo- Públicos de Víctimas son los magistrados de la
ria del país que aborda, exclusivamente, la tarea Defensoría General de la Nación que, según los
de la defensa pública. Tiene el mérito de romper fueros e instancias asignados, ejercen la asisten-
la lógica espejo que se desarrolló anteriormente cia técnica y patrocinio jurídico de las víctimas
y de adecuar los principios organizativos de la de delitos en procesos penales, en atención a la
defensa pública, con su función primordial de especial gravedad de los hechos investigados y
“resistir la acusación”. siempre que la limitación de recursos económi-
cos o situación de vulnerabilidad hicieran nece-
En primer lugar, hay que destacar el cambio saria la intervención del Ministerio Público de la
del paradigma de “pobreza” por el de “vulnera- Defensa”.
bilidad”, una batalla semántica con consecuen-
cias prácticas en la forma ver a las personas Este tema merece un tratamiento más extenso
asistidas por la defensa de oficio. En este sen- y escapa al objeto de este trabajo, pero debe se-
tido, el paradigma de pobreza respondía a una ñalarse que esta función de garantizar el acceso
lógica asistencial que asimilaba el rol del MPD a la justicia abrió la ventana para que se incor-
a la asistencia de personas de escasos recursos. poren a la institución figuras como las señaladas,
El paradigma de la vulnerabilidad, en cambio, es que no parecen responder al esquema clásico de
más amplio y comprensivo del rol de la defensa la defensa pública, sino al de los órganos de per-
pública, en tanto este concepto remite a aspec- secución penal. En este sentido, si bien es cierto
tos distintos de la persona que debe ser asistida que la defensa de los derechos humanos tam-
por el MPD. El foco se encuentra en la situación bién abarca el derecho de las víctimas, no pare-
problemática en la que se encuentra el posible ce ser esta institución la más adecuada para ga-
asistido y no en sus recursos económicos que, rantizar la protección de esos derechos. Por esta
sin embargo, puede ser un elemento útil para razón, debería considerarse que tanto la función
determinar el grado de vulnerabilidad, pero que de protección de los derechos humanos como la
no se agota en él. de garantizar el acceso a la justicia, se encuen-
tran condicionados con la función primordial
En su artículo primero, la ley redefine el rol del del MPD: la defensa de personas acusadas de
MPD a la que describe como “una institución de delitos. Lo expuesto merece una salvedad, estas
defensa y protección de derechos humanos que observaciones se encuentran dirigidas a la ac-
garantiza el acceso a la justicia y la asistencia tuación de esta institución en el marco de pro-
jurídica integral, en casos individuales y colec- cesos penales y, ello implica, que la actuación
tivos...”. De esta forma, asimila como su función en procesos administrativos o civiles merece un
principal la defensa de los derechos humanos, análisis independiente, que no es el objeto de
esto es importante porque jerarquiza su rol fun- este trabajo.
cional y le da un sentido vital. La defensa del
acusado y/o condenado es una tarea que implica Por otro lado, la nueva ley en su art. 4º esta-
la defensa de los derechos humanos y, en conse- blece, al igual que la ley anterior, los principios
cuencia, de todo el Estado de Derecho. En cam- jerárquicos y de unidad de actuación pero con
bio la función de garantizar el acceso a la justicia un alcance diferente. Así “la unidad de actuación
es, en algunos puntos, un poco problemática. no afecta la autonomía y especificidad propia del
Gracias a ella la institución creo algunos progra- desempeño de los defensores públicos ni puede
mas que parecen perseguir principios opuestos perjudicar a los asistidos o defendidos. Las reco-
a los señalados anteriormente. En particular se mendaciones generales e indicaciones particu-
destacan el “Programa de Asistencia y Patrocinio lares que se dicten en el ámbito del servicio de
Jurídico a Víctimas de Delitos” y el “Programa de Defensa Pública tendrán como finalidad asegu-
Asesoramiento y Patrocinio para las Víctimas del rar su ejercicio efectivo y adecuado”. Esta forma
Delito de Trata de Personas”. En el mismo sen- de entender estos principios los resignifica y los
tido la ley 27.372 —ley de Derechos y Garantías pone al servicio de la relación “defensor-asisti-
de las Personas Víctimas de Delitos— incorporó do” que puede apoyarse en ellos para potenciar
la figura del Defensor Público de la Víctima a la su desarrollo y no limitarlo en pos de una orga-
ley orgánica del MPD. De esta forma, el art. 37 nización que distorsiona la función de la defensa
ter. de esta última establece que los “Defensores como se observó en la lógica espejo.

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También, y quizás sea el punto central de esta IX. Conclusiones: romper el espejo
reforma, reorganiza la figura del defensor rom-
piendo con la reproducción de la organización “¿Te gustaría vivir en la Casa del Espejo, Mino?
espejo estableciendo la figura del “Defensor Ofi- ¿Tú crees que te darían leche, allí? A lo mejor la
cial de instancia única” que permite el desarro- leche del espejo no es buena para beber...” (59)
llo eficiente de la defensa técnica de oficio. Si
bien se mantienen algunas figuras que no respe- A lo largo de estas páginas se intentó demos-
tan esta nueva lógica, el cambio respecto a la ley trar como el MPD reproduce una forma de orga-
anterior es claro y marca una ruptura importan- nización que es nociva a sus fines instituciona-
te más allá de las críticas que puedan formular- les. Si bien la sanción de la ley 27.149 cambia el
se. También se establece la figura del “Defensor paradigma organizativo quebrando la lógica es-
de Coordinación” que, conforme lo dispuesto pejo, ello aún no encuentra un reflejo material.
en los arts. 39 y 40, tiene un rol preponderante Es necesario, a fin de garantizar el derecho de
en un proceso de reforma como el que estamos defensa en juicio, alentar la implementación del
viviendo. Esta figura permite, de cumplirse sa- defensor de instancia única —pilar fundamental
tisfactoriamente su rol, una correcta distribu- de la reforma—. La nueva ley orgánica debe ser-
ción del flujo de trabajo en la institución. La vir para dar el puntapié inicial a un cambio insti-
asignación de casos por un sistema de ponde- tucional que se viene reclamando hace años.
ración como establece la ley, tiene como objeto
que todos los defensores administren una carga Es importante avanzar en este sentido porque
de trabajo similar, evitando así una sobrecarga las defensorías públicas son lo único con lo que
de trabajo en algunos sectores del servicio de cuentan sectores enteros de la población, son
defensa pública y un desperdicio de tiempo de la última salvaguarda de sus derechos. Alberto
trabajo en otros. Es importante destacar que, Binder (60) acierta cuando señala que, producto
dichos artículos, no establecen facultades de de la selectividad con la que operan los sistemas
impartir instrucciones en el caso concreto. En penales, la gran mayoría de los usuarios del ser-
otro orden de cosas, pero no menos importante, vicio de justicia pertenecen a los sectores más
la nueva ley jerarquiza el trabajo de los curado- vulnerables de la sociedad que presentan una
res que dejan de ser funcionarios para ser ma- imposibilidad estructural para asumir la propia
gistrados, igualando su actividad al del resto de defensa y que, en consecuencia, la legitimidad
los magistrados del MPD. Si bien el culto a los del proceso penal radica en gran medida en la
cargos es algo que debe erradicarse del servicio defensa pública. En ese mismo sentido, Stella
de justicia, lo cierto es que este cambio, dentro Maris Martínez —Defensora General de la Na-
de la lógica que impera en la administración de ción— afirmó, en el marco de las VI Jornadas Na-
justicia, destaca y valoriza el trabajo de los cu- cionales de la Defensa Pública Oficial celebradas
radores que desarrollan funciones vitales dentro el 26 y 27 de octubre del 2017 en la provincia
de la institución. argentina de Santiago del Estero, que “debemos
estar orgullosos de la tarea que desempeñamos,
Como vimos a lo largo de este trabajo, el paso muchas veces nos descalifican, nos llaman de-
de un sistema de defensa pública de lógica espejo fensores de delincuentes, no entienden nuestro
a uno que se organice conforme a sus funciones trabajo, hay que concientizar, la gente debe en-
e intereses propios, plantea muchas incógnitas tender hasta qué punto somos constructores de
y la posibilidad —y necesidad— de criticar este la democracia, somos la voz de los que no tiene
proceso de reforma. Pero ello debe realizarse voz”(61). De esta forma, “la filosofía de la defen-
ponderando una certeza: la nueva organización sa necesita en esto el Estado de Derecho y, con
rompe con un esquema de organización nocivo. él, las formas protectorias no sólo objetivamente,
Abandonar, al menos formalmente, el esquema
que establecía la ley anterior es un paso relevan- (59) CARROLL, Lewis, ob. cit., p. 153.
te en el proceso de jerarquización de la actividad (60) BINDER, Alberto, “Introducción al derecho proce-
de la defensa pública. El desafío actual es ade- sal penal”, Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires, 2013, 2ª ed., p. 160.
cuar la organización material al modelo de la (61) MARTÍNEZ, Stella M., disponible en: https://www.
nueva ley orgánica, proceso que no será menos elliberal.com.ar/noticia/375456/martinez-somos-voz-
conflictivo que él hasta aquí desarrollado. no-tienen-voz [Enlace verificado el día 17/11/2017].

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sino que también el defensor debe custodiar en “Introducción al derecho procesal penal”, Ed.
sí la creencia en el Estado de Derecho y saber ex- Ad-Hoc, Buenos Aires, 2013, 2ª ed.
presar sus actividades en el trabajo jurídico”(62).
BOVINO, Alberto, “Problemas del derecho
Este trabajo es un intento de contribución a procesal penal contemporáneo”, Ed. del Puerto,
la disputa por la autonomía y la independen- Buenos Aires, 2005, 1ª ed.
cia material de la defensa pública en Argentina.
Quedan algunos interrogantes en torno al deve- CAFFERATA NORES, José I., “Proceso penal y
nir de esta institución, en particular, respecto a derechos humanos. La influencia de la norma-
su función como garante del acceso a la justicia. tiva supranacional sobre derechos humanos de
Algunas líneas que se vienen implementando nivel constitucional en el proceso penal argen-
en este sentido son particularmente problemá- tino”, Ed. del Puerto, Buenos Aires, 2010, 2ª ed.
ticas, como se señaló anteriormente. Escapan al
objeto de este trabajo, pero son líneas de análisis CARRARA, Francesco, “Programa de derecho
que merecen ser abordadas a fin de continuar criminal. Parte general”, Ed. Depalma, Buenos
problematizando las funciones del MPD. Pese a Aires, 1996, vol. II.
ello, un primer acercamiento a la cuestión puede
consistir en compatibilizar el mandato legal, sin CARROLL, Lewis, “A través del espejo”, Ed. De-
afectar lo que a lo largo del presente se definió bolsillo, Buenos Aires, 2010, 1ª ed.
como la función fundamental de esta institu-
ción: resistir la acusación (al menos dentro del CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS
proceso penal). HUMANOS, Caso “Ruano Torres y otros vs. El
salvador”, sentencia del 5 de octubre de 2015.
Solo resta afirmar que, si se siguen sosteniendo
prácticas inquisitivas y organizando a la defensa FERRANDINO, Álvaro - MALDONADO, An-
pública igual que a los órganos de persecución tonio, “Congreso constituyente de la confedera-
penal, la misión de esta institución continuará ción de defensorías públicas de Centroamérica”
distorsionada. Es importante problematizar to- en Cuadernos de doctrina y jurisprudencia pe-
dos los aspectos del servicio de justicia con el fin nal”, Ed. Ad-Hoc, Buenos Aires, 1999, nro. 8/C,
de adecuarlos a sus funciones específicas. Este ps. 261-274.
trabajo se circunscribió al rol de la defensa pú-
blica, donde las palabras de Francesco Carrara GARCÍA, Luis, “El caso “Quiroga” o el pri-
continúan vigentes: “sería cruel presunción la mer golpe de demolición al actual sistema de
del que pretendiera convertir al defensor en ayu- enjuiciamiento criminal en el orden nacional.
dante de los acusadores”(63). Reconstruyendo entre las ruinas hasta que se
acuerde un plan de construcción alternativo” en
X. Bibliografía PITLEVNIK, Leonardo G. (Dir.), Jurisprudencia
penal de la Corte Suprema de Justicia de la Na-
BACIGALUPO, Enrique, “El debido proceso pe- ción, vol. 2, Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2007,
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5, ps. 69-86.
(62) BARTON, Stephan, ob. cit., p. 91.
(63) CARRARA, Francesco, “Programa de derecho cri- LANGER, Máximo, “La dicotomía acusatorio-
minal. Parte general, vol. II”, Ed. Depalma, Buenos Aires, inquisitivo y la importación de mecanismos
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