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INSTITUTO TÉCNICO DE EXCELENCIA

COMO VISIÓN AMAZÓNICA
GRUPO 2

INTEGRANTES:
Lidia Tintaya Callizaya
Ana Ramos

Docente: Lic. Angélica Laura Fernández
Paralelo: “D” Tarde

Gestión
2018
ÍNDICE

1. OBJETIVOS ....................................................................................................... 1

1.1 OBJETIVO GENERAL ................................................................................... 1

1.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS .......................................................................... 1

2. INTRODUCCIÓN ................................................................................................ 1

3. DESARROLLO DEL TEMA ................................................................................. 2

3.1 LA COSMOVISIÓN AMAZÓNICA ................................................................. 2

3.2 FILOSOFÍA ANDINA...................................................................................... 3

3.2.1 Principio de Relacionalidad. ................................................................ 4

3.2.2 Principio de Complementariedad: ........................................................ 4

3.2.3 Principio de Correspondencia: ............................................................. 4

3.2.4 Principio de Reciprocidad: ................................................................... 4

3.3 ELEMENTOS DE LA COSMOVISIÓN ANDINA ............................................ 5

3.4 LOS EJES DE LA COSMOVISIÓN ANDINA. ................................................ 8

3.5 ESENCIA DE LA COSMOVISIÓN ANDINA................................................... 8

4. CONCLUSIONES ................................................................................................ 9

BIBLIOGRAFÍA ..................................................................................................... 10
COSMOVISIÓN AMAZÓNICA

1. OBJETIVOS
1.1 OBJETIVO GENERAL

Investigar y desarrollar todo lo referente a la cosmovisión amazónica.

1.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS
 Analizar las manifestaciones terrígenas o simbólicas de las deidades
andinas.
 Analizar las características terrígenas o simbólicas principales de los ritos.
  Identificar los valores andinos.

2. INTRODUCCIÓN
El presente texto, constituye una guía para promover el desarrollo de las
actividades pedagógicas y orientar al docente en su trabajo cotidiano y formación
continua, con conciencia ambiental a las niñas, niños, jóvenes y adolescentes.

Cada uno de los temas presenta conocimientos de educación con enfoque
ambiental e intercultural complementada con una programación de corto alcance
y/o sesión de aprendizaje; de la misma manera saberes ancestrales que deben
ser aprendidas y practicadas por las generaciones futuras, sin perder de vista el
avance la de la ciencia y tecnología en el mundo globalizado.

En la cosmovisión andina, la naturaleza, el mundo, el cosmos es vida y fuente de
vida, en el mundo no solo los seres vivos, los, hombres, los animales y las plantas,
sino también los suelos, el agua, los ríos, las quebradas, los cerros, los vientos,
las nubes, las lluvias y todo cuanto existen. Todo está hermanado por el hecho
fundamental de ser hijos de una madre única.

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Es así que la cosmovisión andina como algo sobrenatural y valioso en el entorno
social, frente a la naturaleza y su valor. Por ello se le ofrece mediante ritos, cultos
y ofrendas para agradecerle sus bondades a la madre tierra. Tales como el
espacio, el tiempo, la forma del relieve el clima, y la flora y la fauna, y por lo tanto
la cosmovisión es la concepción y la interpretación que una cultura tiene del
mundo y hace explicar la existencia del universo con una unidad y totalidad que
muestra la vida del hombre y que está cargada de un profundo sentimiento
religioso.

3. DESARROLLO DEL TEMA
3.1 LA COSMOVISIÓN AMAZÓNICA

Toda sociedad humana intenta explicar el mundo que le rodea. Las cosmovisiones
son las concepciones que diferentes sociedades han desarrollado no sólo sobre
su entorno ambiental y el mundo inmediato visible, sino también sobre los
espacios que se extienden más allá de lo perceptible a través de los sentidos.
Mientras que las concepciones del universo se basan en una única realidad, las
cosmovisiones religiosas admiten la existencia de múltiples espacios de realidad
con normas propias (AIDESEP, 2004).

Las poblaciones indígenas amazónicas no suelen pensar y crear conceptos en
base a dicotomía
s, es decir, no tienden a contraponer conceptos como: lo universal ante lo
particular, el objeto ante el sujeto, el cuerpo ante el espíritu, la animalidad ante
la humanidad,… que configuran la premisa occidental de la Naturaleza ante la
Cultura (Mayor et al., 2008).

Existen muchos elementos y detalles analizables de forma comparativa entre las
tradiciones cosmológicas de occidente y las amazónicas. Según Viveiros de
Castro (2002), en el pensamiento amazónico las categorías de Naturaleza y
Cultura no tienen los mismos contenidos, ni poseen el mismo status que en sus
análogos occidentales. Éstas no señalan regiones del ser, sino configuraciones de
2
relaciones, perspectivas cambiantes, es decir, puntos de vista. Aunque
estéticamente puedan variar en función de los grupos étnicos, la característica
común de todas estas cosmologías amazónicas consiste en no separar el universo
de la Cultura de la Naturaleza. Esto supone no establecer ninguna distinción entre
los seres humanos y el resto de animales y vegetales; más bien al contrario, crear
un mundo continuado animado por principios unitarios y gobernado por
un régimen idéntico de sociabilidad (Descola, 1998).

Entender el modo característico de objetivación de la naturaleza permite entender
cómo se percibe, clasifica, utiliza y se relaciona con los animales, y viceversa. El
pensamiento cosmogónico de estas sociedades manifiesta una concepción según
la cual el mundo está habitado por diferentes sujetos, humanos y no-humanos,
que establecen regulaciones sociales entre ellos y aprehenden la realidad como
personas, desde diversos puntos de vista (Viveiros de Castro, 2002).

Abundantes referencias etnográficas muestran analogías en esta concepción,
según la cual el modo en que los seres humanos ven a los animales y a otras
subjetividades que pueblan el universo (dioses, espíritus, muertos, habitantes de
otros niveles cósmicos, plantas, fenómenos meteorológicos, accidentes
geográficos, objetos e instrumentos) es radicalmente distinto al modo en que esos
seres ven a los humanos y se ven a sí mismos. En condiciones normales, los
humanos se ven a sí mismos como humanos y a los animales como animales. A
su vez, los animales depredadores (y los espíritus) ven a los humanos como
animales de presa, mientras que los animales de presa ven a los humanos como
espíritus o como animales depredadores.

3.2 FILOSOFÍA ANDINA

Los autores entienden como cosmovisión andina, panteísmo, pensamiento andino,
que corresponde al conjunto de racionalidades; se trata de un modo de relación
simbólica con la realidad, definido por una serie de rasgos idiosincráticos como el
vínculo solidario entre cognición, emoción y una visión holística del mundo.

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A partir de la epistemología de la totalidad se derivan los principios filosóficos:

3.2.1 Principio de Relacionalidad.

Según este principio todo está relacionado entre sí. Ontológicamente la entidad
básica es la relación y no la substancia, de forma tal que recién en base a las
relaciones previamente constituidas los entes particulares se constituyen como
"entes" (PCR-2009:64). En este sentido los "entes" son "concretos" sólo en tanto
son concebidos interrelacionados.

3.2.2 Principio de Complementariedad:

De acuerdo a este principio "ningún ente" y ninguna acción existe
"monódicamente", sino siempre en coexistencia con su complemento específico.
Este complemento (con+plenus) es el elemento que "hace pleno o completo", al
elemento correspondiente. Además este principio destaca la inclusión de los
"opuestos" complementarios en un "ente" completo e integral.

3.2.3 Principio de Correspondencia:

Según este principio derivado de la relacionalidad, los diferentes ámbitos o
aspectos de la realidad se corresponden entre sí armoniosamente.

Incluye nexos relacionales cualitativos, simbólicos, celebratorios, rituales y
afectivos que se manifiesta en todo nivel y en todas las categorías.

3.2.4 Principio de Reciprocidad:

Desde mucho antes que el sistema del Ayllu y Ayni fuera instaurado en el
Tawantinsuyo como normas estructurales básicas de la nación, ya se practicaban
a lo largo y ancho de los andes en forma no estructurada. Es la manifestación
pragmática y ética del principio de correspondencia, en el sentido de que a cada
acto le corresponde como contribución de complemento un acto recíproco. Según
este principio, los diferentes actos se condicionan mutuamente (inter-acción), de
tal manera que el esfuerzo o la "inversión'' en una acción por un actor será
"recompensado'' con un esfuerzo o una inversión de la misma magnitud por el
receptor.

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En el fondo se trata de una justicia (meta-ética) del intercambio de bienes,
sentimientos, personas y hasta de valores religiosos.

3.3 ELEMENTOS DE LA COSMOVISIÓN ANDINA
Concepto que designa las partículas primarias de la materia, de cuyas
combinaciones se forma toda la diversidad de objetos, del mundo material.
(Rósental, 1990). Estos seres elementales para el hombre andino son entidades
vivas, comparten un concierto infinito con otras formas evolucionadas y sensibles
como los orqos o cerros, las qochas o lagunas, los t'oqos o cavernas, que
expresan igualmente la energía de la Pacha. Son por tanto necesarios y
poderosas, y administran la Kallpa o energía del Cosmos en el lugar donde existen
y son, por consiguiente, igualmente sagradas y admirables. (García, H y Roca, C.
2004).

Los elementos del cosmovisión andina están en la naturaleza como energía
totalizadora de la madre tierra, que como siguen están en función de la materia
viva: la madre tierra, el apu wamani, ojos del elemento liquido, las kochas ó
kochamamas, que explican mediante sus creencias, que sin duda el hombre debe
aprovechar lo máximo los recursos sin dañar la naturaleza. (Taipe, 1991).

a) La tierra: La pachamama, es decir, la Madre Tierra, siempre existió. Es el
origen de la vida, la hembra poderosa, inicio y fin de todo lo que existe. La
mamapacha dió inicio a la vida en las profundidades del Hatun Qocha (océano),
que forma parte del Ukhu Pacha o Mundo de Abajo. Este acontecimiento tuvo
lugar en algún momento del pasado remoto, tiempo inicial que se denomina Pacha
Paqarin. (García, H. y Roca, C. 2004).

En tanto que la naturaleza ofrecía medios de vida favorables para la vida humana,
tales como el sistema geográfico, que a su vez se presentaron fenómenos
inusuales, que daba temor y no entendían por qué se producían y es así que nace
una cosmovisión andina para agradecer o para prevenir sobre los diferentes

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desastres que podían causar los dioses, así nace los cultos y ofrendas hacia la
mamapacha.(Taipe, 1991).

b) Los cerros: En la Sierra Central son los Wamanis los dioses tutelares y
protectores tanto de la comunidad como del ganado. Es considerado como el
dueño de todo lo que sale de la tierra: vegetación, animales, cuevas, agua. (Taipe,
1991). Las grandes montañas. Ausanqhati y Sallqantay en la región del Antisuyu,
en el Cusca, son las mayores, se denominan ruwales y tienen la virtud de
proyectar la energía totalizadora de la Pacha. En las alturas de estas montañas
están situados los lugares sagrados para la práctica de los ritos. Las montañas
menores, aunque de gran significación para una comarca determinada, se
denominan apus o Wamanis. En ellas también se ubican Wakas o espacios
sagrados para le practica ritual. Le siguen los orqos o cerros que por algún
señalamiento natural o por el papel que desempeñaron en la historia, también
adquieren dignidad de Wakas. Su ámbito de influencia es menor y se consideran
depositarios de ofrendas y medios para regular la vida de su propia comarca. En la
actualidad son lugares para realizar ensalmos y prácticas de hechicería y
fetichismo. En estos cerros se encuentran las tumbas de los antiguos, osamentas
de animales desconocidos. (García, H. y Roca, C. 2004).

c. Las lagunas: El runa y su concepción de vida a la Qochamama, permite el
pago ceremonial, Porque en ella surge de la oscuridad un ser viviente, de carácter
divino. (Megil, 2007). Wari Wiraqocha runas en quechua, formaron la primera
humanidad. Los hombres de esta humanidad eran sabios, podían ver arriba,
abajo, adelante y atrás. Su tiempo se contaba por centurias· y no por años.
(García, H. y Roca, C. 2004). Como vemos el hombre andino considera que las
lagunas o qochas albergan series vivientes de origen mitológico y de carácter de
seres inmortales, como nos señala: (Arguedas 1968, 46), en su Obra Yawar
Fiesta; que menciona lo siguiente: El Misitu vivía en los Keñwales de las alturas,
en las grandes punas de Koñani. Los Koñanis decían que había salido de
Torkokocha, que no tenía padre ni madre. Que una noche, cuando todos los

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ancianos de la puna era aún huahuas, había caído tormenta sobre la laguna; que
todos los rayos habían golpeado el agua, que desde lejos, todavía corrían,
alumbrando el aire, y se clavaban sobre las islas de T orkokocha.

d) Los puquios: Otra categoría de las Wakas se da en los puquios, es decir, los
manantiales y ojos de agua. (García, H. y Roca, C. 2004). El mar, los lagos, los
fuentes o puquiales fueron venerados como pacarinas o lugares de origen de
numerosos grupos étnicos. (Rostworowski, 2006) Es así que el hombre andino
tiene una rica tradición de creencias y de manera de ver y concebir la cosmovisión
andina donde el hombre es participe directo en el cuidado del líquido que es un
beneficio apropiado para la vida de todos seres vivos.

e) El hombre: Los hombres, es decir runakuna, son una forma más alta
especializada de la cadena de la vida, pero de ningún modo superior ni dominante
en la infinidad variedad de animales y plantas, que conforman en orden natural.
Para la cultura andina el hombre es una forma más, ni superior, ni anterior, sino
exactamente igual a las infinitas formas que adopta la vida en el concierto de los
mundos. (García, H. y Roca, C. 2004). De esto no escapan ni las montañas, ni
ríos, arboles o animales a quiénes el Runa cría, pero a su vez es el criado, es
decir que tanto las montañas, peces, hierbas, llamas, son parte del ayllu. Este
inmenso tejido es lo que los físicos tratan de explicar con la teoría de los cuantos o
teoría cuántica: la unificación final del todo. (Megll, 2007).

Por eso el hombre debe velar por la conservación y respeto a los elementos
simbólicos y las deidades de la naturaleza. Ello mediante proyectos de
conservación del medio ambiente para recuperar andenes, aguas, tierras,
realizando una irrigación adecuada bajo el suelo y de superficie, abonos naturales,
control biológico de las plagas, sin afectar el medio ambiente.

Ritos andinos El ritual se define como el conjunto de reglas determinadas para las
prácticas culturales y ceremonias religiosas.

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3.4 LOS EJES DE LA COSMOVISIÓN ANDINA.

Pedro Cesar Condori Cruz señala que ésta consiste en un conjunto de
racionalidades, un modo de relación simbólica con la realidad, definido por una
serie de rasgos idiosincráticos como el vínculo solidario entre cognición, emoción y
una visión holística del mundo. Los principios de esta filosofía andina son la
racionalidad (todo está relacionado entre sí), la complementariedad ( "ningún ente"
y ninguna acción existe "monódicamente", sino siempre en coexistencia con su
complemento específico), la correspondencia (derivada de la relacionalidad: los
diferentes ámbitos o aspectos de la realidad se corresponden entre sí
armoniosamente, incluyendo nexos relacionales cualitativos, simbólicos,
celebratorios, rituales y afectivos que se manifiesta en todo nivel y en todas las
categorías), la reciprocidad (el sistema del Ayllu y Ayni practicados antes de los
inkas a lo largo y ancho de los andes en forma no estructurada).

Dice Condori que es la manifestación pragmática y ética del principio de
correspondencia, en el sentido de que a cada acto le corresponde como
contribución de complemento un acto recíproco. Según este principio, los
diferentes actos se condicionan mutuamente (inter-acción), de tal manera que el
esfuerzo o la "inversión'' en una acción por un actor será "recompensado'' con un
esfuerzo o una inversión de la misma magnitud por el receptor. En el fondo se
trata de una justicia (metaética) del intercambio de bienes, sentimientos, personas
y hasta de valores religiosos.1 En las localidades de los andes ecuatorianos y
particularmente en el pueblo de Quisapincha estas afirmaciones son exactamente
iguales dentro de la convivencia del común de las familias por lo que es muy
necesario recalcarlas para él, entendimiento del caso.

3.5 ESENCIA DE LA COSMOVISIÓN ANDINA

Considera que la naturaleza, los seres humanos y la Pachamama (Madre Tierra),
son un todo que viven relacionados perpetuamente. Esa totalidad vista en la

1 Pedro Cesar Condori Cruz, op. Cit., p. 24

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naturaleza es, para la Cultura Andina, un ser vivo. El hombre tiene un alma, una
fuerza de vida, y también lo tienen todas las plantas, animales y montañas, etc., y
siendo que el hombre es la naturaleza misma, no domina, ni pretende dominar.2

Siendo todo una unidad, existen sin embargo, grandes diferencias de convivencia,
armonía y reciprocidad, desde los altos paramos, hasta las valles y pakchas dando
lugar a la gran diversidad del mundo andino. Esta realidad se vive en el hábitat de
QUISAPINCHA, que es el lugar en donde se desarrolla mi experiencia como
docente. Allí existe una diversidad en cuanto a la altitud que permite variedad de
climas, de productos agrícolas y crianza de animales. La biodiversidad varía como
también los ambientes y saberes ancestrales, los cuales se adaptan según sean
de las altitudes pertinentes. Todo esto es importante a la hora de practicar la
educación.

4. CONCLUSIONES
El pago a la tierra ya no constituyen mucho como ritos vigentes, porque de
acuerdo a los encuestados la mayoría solo a veces lo practican, es el caso del
permiso a la pachamama no lo realizan antes de la siembra.

El pago al tayta wamani aun constituyen ritos vigentes, porque siguen practicando
el pagapu para que sean protegidos de algún mal, de sus sembríos, de sus
animales y por tanto la salud mismo de los pobladores de anexo de Qallcapa.

Los pagos y creencias que realizan los pobladores hacia la qochamama, siguen
vigentes, creen en los seres míticos que cobijan las lagunas, quienes a su vez de
igual manera hay otros pobladores del anexo de Callcapa no creen ni realizan los
pagapus respectivos en las lagunas.

2 Cristian Ayala, Articulo; Esencia Andina, Centro Cultural Otavalo 1 de Febrero del 2011 en
http://arqculturalotavalo.blogspot.com/p/otavalo-historia.html

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El pago a las fuentes puquiales siguen siendo ritos vigentes en los pobladores del
anexo de Callcapa, porque creen en las fuentes puquiales y practican el acto del
pagapu, creen que son fuentes de vida para todo ser vivo, pero que también
necesita del rito respectivo para que no se enoje y que realice algún mal al
hombre, sus animales; de igual manera deje de brotar el elemento liquido.

BIBLIOGRAFÍA
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Ayacucho. Lima: Editorial GREDES.
 Arroyo Hilario, D. y Soldevilla Cuba, W. (2002). Los entierros prehispánicos
de Huamanrazu y la concepción mítica - religiosa en la comunidad
campesina de San José de Astobamba. Tesis en educación y licenciatura.
Universidad Nacional de Huancavelica. Huancavelica. Perú.
 Cavero, R. (1991). Los dioses vencidos. Ayacucho: Taller Mercantil.
 Cerrón, J. y Aguirre, R. (1999). Historia y filosofía de la educación.
Huancayo: Fondo Editorial.
 Gálvez, Becerra, y Castañeda (1993). Predicciones de renaciniento andino.
Huancayo: Editorial Kane
 García, F. y Roca, P. (2004). Pachacuteq. Lima: Ed. San Marcos.
 Grillo, E. (2006). Filosofía andina. Lima: Ediciones lnka Rojo.
 Lora Cam, J. (2004). Filosofía. Lima: Ed. Juan Gutemberg.
 Millones, L. (1990). El retorno de las huacas. Lima: ED. IEP.
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Lima: Editorial Amauta.
 Quincho, R. (1997). Atipanakuy en la danza de tijeras. Huancayo: Fondo
Editorial UNCP. Quispe Chahuayo, J. y Poma Vidal, R. (2008). La
cosmovisión andina en la actividad agropecuaria del poblador en el distrito
de Palea. Huancavelica. Perú.
 Rósental, M. M. (1980). Diccionario filosófico. Lima: Ediciones Pueblos
Unidos.

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