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¿Vestido con Hojas de Higuera o de

Justicia de Jesucristo?
No hay secretos con Dios. Adán y Eva aprendieron esto del modo más complicado. El
apóstol Pablo nos recuerda, "Dios juzgará los secretos de los hombres por medio de
Cristo Jesús" (Rom. 2:16). El escritor de Hebreos dice, "Y no hay cosa creada que no sea
manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los
ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta" (Heb. 4:13).
Dios en Su sabiduría infinita y gracia dio a Adán y a Eva una magnífica oportunidad de
tener bajo dominio toda Su creación (Génesis 2:15). Y en amor "mando Dios al hombre,
diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, más del árbol de la ciencia del bien y del
mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Gén. 2:16-17).
Todos estamos familiarizados con los acontecimientos trágicos que siguieron. Dios que
ve y sabe todas las cosas, visito el Jardín del Edén un poco después de que Adán y Eva
pecaron al comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. "Y oyeron la
voz de Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se
escondieron de la presencia de Dios entre los árboles del huerto. Mas Dios llamo al
hombre, y le dijo, ¿Dónde estás tú? Y él respondió, Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo,
porque estaba desnudo, y me escondí " (Génesis 3:8-10).
Adán y Eva se escondieron pensando que podrían esconderse de Dios. El efecto del
pecado los hizo conscientes de que ellos habían desobedecido a Dios y se
avergonzaron. Antes de que ellos pecaron estaban felices de ver a Dios, pero después
de que pecaron no querían nada que ver con Él El pecado hace que nosotros queramos
escondernos de Dios físicamente, emocionalmente y espiritualmente, porque sabemos
que somos culpables.
Así como Adán, tratamos con muchas "hojas de higuera¨ para cubrir nuestra vergüenza y
nuestra conciencia culpable (Gén. 3:7). "La profesión más vieja es la industria de la
confección." Constantemente tratamos de cubrirnos. La exposición psicológica causada
por nuestros pecados es intolerable, e intentamos con innumerables maneras de cubrirlo.
El resultado final de estas modernas "hojas de higuera" en nuestro mundo pagano es aún
mayor la exposición y la culpa. Las drogas, el alcohol, la promiscuidad, la lujuria de los
ojos, el mundo, la carne, etc. no alivian la tensión de culpabilidad; ellas sólo lo aumentan.
La evasión y las excusas aumentan nuestra culpa ante Dios. El hombre nunca ha sido
capaz de hacer "una hoja de higuera" que cubra su pecado. Todos los actos de la religión
hacia el exterior sin el sacrificio expiatorio de Jesucristo por nuestros pecados son
marchitos, "hojas de higuera."
Hay sólo un remedio para el pecado. "Y Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de
pieles, y los vistió" (Génesis 3:21). Dios les dijo antes de que ellos pecaran, "Mas del árbol
de la ciencia del bien y del mal no comerás; Porque el día que de él comieres,
ciertamente morirás" (Gén 2:17). La Biblia dice, "La paga del pecado es muerte" (Rom.
6:23a). "El alma que pecare, esa morirá," (Ezequiel 18:20). Adán y Eva murieron
espiritualmente en el momento que pecaron. Con el tiempo, ellos murieron físicamente.
¿Puede usted imaginarse el choque en la mente y el corazón de Adán y Eva cuándo ellos
vieron dos animales muertos, probablemente corderos, tendidos muertos ante sus ojos?
Dios mató los animales e hizo de sus pieles ropa y vistió a Adán y Eva (Gén. 3:21).
"La paga del pecado es muerte. " Pero la muerte inmediata que ocurrió no era su muerte,
aunque ellos fueron culpables y merecieron la pena de muerte; esto fue la muerte de dos
animales inocentes. Dios en su misericordia mató a aquellos animales para Adán y Eva.
Ellos eran culpables y merecieron la muerte, pero Dios escogió dos animales inocentes
para morir como sus substitutos. Ellos señalaron a otro Sustituto que en su tiempo se
daría así mismo como "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Juan 1:29). La
única muerte que posiblemente puede tratar con el pecado es Su muerte. Sólo Su sangre
puede limpiarnos de todo pecado (Heb. 9:22; 1 Juan 1:7, 9). No hay ningún otro medio
que borrará nuestra culpa (1 Pedro 1:18-19; Apocalipsis 5:9).
La perfecta cubierta de Dios para el pecado es la sangre del Cordero de Dios. Las hojas
de higuera nunca harán lo que solo Dios puede hacer. La perfecta provisión de Dios y la
cubierta son por medio de la muerte de Su Hijo, Jesucristo.
No trate de acercarse a Dios con sus "hojas de higuera." Ellas pueden estar de moda,
pero ellas son inadecuadas. Dios no las aceptará; ellas nunca pueden agradar a Dios
porque ninguna muerte ha tomado su lugar. La pena para el pecado debe de ser pagada
(Ezequiel. 18:4). Usted pagará esto, o su Substituto divino deberá pagarlo. Dios ha tratado
con nuestra culpa en la muerte de Jesucristo (Gál. 3:13; Rom. 3:24-25; 4:25). Cristo murió
por nuestros pecados como nuestro sustituto. La pena para nuestro pecado ha sido
pagada por completo (Rom. 5:6, 8; 1 Juan 3:5; 4:9-10; 1 Pedro. 2:24).
Hoy, Dios completamente viste a cada individuo que cree en Cristo con la perfecta
justicia de Cristo (2 Cor. 5:21; Isa. 61:10). La desnudez de su pecado debe ser cubierta.
¿Está cubierto usted con la justicia de Jesucristo? ¿Está usted vestido con ropas de Su
justicia solamente?
Natanael perdió su piel por Cristo pero fue recubierto de santidad.