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© 2002 por Frances J.

Roberts

Impreso ISBN 978-1-59310-927-1

Ediciones eBook:
Edición Adobe Digital (.epub) 978-1-60742-459-8
Edición Kindle y MobiPocket (.prc) 978-1-60742-460-4

Ediciones originales: Learn to Reign © 1963; Launch


Out! © 1964; Listen to the Silence © 1964; Living Water
© 1965; The Sounding of the Trumpet © 1966; Lovest
Thou Me? © 1967; Come Away, My Beloved © 1970 por
Frances J. Roberts.

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reproducción de este libro ni de partes del mismo en
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previo escrito de la casa editora, con excepción de citas
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libro, deberá incluir la siguiente oración de crédito:
“Tomado de Ven conmigo, amada mía, publicado por
Barbour Publishing, Inc. Usado con permiso”.

A menos que se indique lo contrario, todos los textos


bíblicos han sido tomados de la versión Reina-Valera, de
la Santa Biblia, revisión 1960. Usado con permiso.

Imagen de la portada © PhotoDisc Traducción, edición y


diseño interior por: Grupo Nivel Uno, Inc.

Publicado por Barbour Publishing, Inc., P.O. Box 719,


Uhrichsville, Ohio 44683 www.barbourbooks.com

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inspiradores que ofrezcan un valor extraordinario y
apoyo bíblico a las masas.

Impreso en los Estados Unidos de América


54321
CONTENIDO

Prefacio
El llamado del amor
Agua viva
¡Adelante!
Aprende a reinar
Escucha el silencio
El sonido de la trompeta
Índice de referencia de las Escrituras
Este libro
está dedicado
a la gloria de Dios
y a todos
los que
deseen caminar
más cerca de Él.
P REFACIO

Ven conmigo, amada mía es un libro que se forjó en el


crisol de la vida. En medio de las alegrías y tribulaciones
de cada día, ha descendido el Espíritu ministrador del
Padre celestial y el Señor Jesucristo, trayendo palabras de
aliento, esperanza, consuelo y convicción.
Para obtener la máxima bendición de este libro, léalo
con cuidado y en oración. Un poco cada vez, y siempre
buscando el especial tesoro de la verdad para su propia
necesidad. Aquel que conoce su nombre y entiende sus
más profundos anhelos le hablará directo al corazón desde
estas páginas, alejando al mundo que le rodea y
trayéndole a una comunión más perfecta con Él.
Tanto si es usted un cristiano que acaba de iniciar su
camino con Dios, como si ha crecido un poco más en
Cristo, le será de ayuda y se sentirá desafiado al leerlo.
Algunos libros ofrecen instrucción para la vida cristiana;
otros inspiran a mayor devoción. Ven conmigo, amada
mía hará ambas cosas mientras dispone su alma para
recibir su mensaje de vida.
Con este libro van mis muchas oraciones para que Dios
enriquezca cada una de las vidas a las que llegue.
Seguramente, todos estamos unidos en una familia en
Cristo a través de los lazos de su Espíritu Santo.
FJR
EL LLAMADO del AMOR

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón


Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que
estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.
Él le dijo: Apacienta mis corderos.

JUAN 21:15
EL LLAMADO del AMOR

Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la


ciencia, y abundancia de salvación.

ISAÍAS 33:6

Oh, mi amor, ven bajo el abrigo de la celosía porque me


he prometido a ti, y aunque a veces me eres indiferente, mi
amor por ti es en todo tiempo como una llama de fuego.
Mi ardor jamás se enfría. Mi anhelo de tu amor y afecto es
profundo y constante.
No esperes más por una oportunidad para tener tiempo a
solas conmigo. Tómalo, aunque dejes lo que tengas que
hacer. Nada sufrirá a causa de ello. Las cosas son menos
importantes de lo que piensas. Nuestro tiempo juntos es
como un jardín lleno de flores, mientras el tiempo que
dedicas a las cosas es como un campo lleno de espinos.
Te amo, y si siempre puedes sentir cómo late mi corazón,
entenderás que te daré una fortaleza que te sostendrá. Yo
cargué con tus pecados y deseo llevar tus cargas. Puedes
recibir el don de un corazón liviano y alegre porque mi
amor borra todo temor, cura toda enfermedad. Apoya tu
cabeza sobre mi pecho y piérdete en mí. Vivirás la
resurrección de la vida y la paz; el gozo del Señor será tu
fortaleza, y dentro de ti se abrirán manantiales de
salvación (véase Cantares 2:9-13).
LA NECESIDAD DE una FE MÁS GRANDE

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría,


pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y
sin reproche, y le será dada.

SANTIAGO 1:5

Hijo mío, no esperes que las tribulaciones sean más


livianas que en el pasado. ¿Por qué habrías de pensar que
las pruebas serían menos severas? Yo pongo todo a
prueba, y hay áreas de tu vida que aún no he tocado. No
esperes respiro. Te esperan días en los que necesitarás
soportar más, y que requerirán de una fe más robusta de la
que hayas necesitado jamás. Recibe esto con agrado,
porque seguramente sabes cuán preciosas son las
lecciones que se aprenden con tales experiencias. Aun si
no eres capaz de anticiparlas plenamente con gozo, por
cierto que podrás luego, en retrospectiva, apreciarlas de
la manera adecuada. Dispón tu corazón para aprender la
sabiduría. Este objetivo trasciende a todos los demás, y
todo otro bien que proviene de un período de presión es
una bendición añadida.
Búscame, por sobre todas las cosas.
RESIGNACIÓN

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su


justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

MATEO 6:33

Inclina tu corazón hacia mí, y sintoniza tu oído con mi


voz. Porque deseo hablarte, tengo un mensaje urgente para
ti. No busques establecer tus propios designios. Ya he
puesto en movimiento mi divina voluntad y propósito, y no
quiero que interfieras. Soy celoso de mis hijos: Son míos,
y tú no has de interferir ni impedir de manera alguna lo
que yo he planeado. Sí, puedes hacer muchas cosas, pero
solo lo que yo te indique hacer tendrá mi bendición.
Entrega, deja todo en mis manos … a tus seres queridos
y a ti mismo. Sé obediente a la pequeña y suave vocecita.
Tu propia imaginación quizá hable en voz más alta, pero
siempre espera por mí. Verás la sabiduría de esto con el
tiempo. No te inquietes por las cosas de la carne, sino
ocúpate primero y siempre de los valores espirituales.
Por cierto, mi promesa sigue siendo: «Busca primero el
reino de Dios, y todo lo demás vendrá por añadidura».
F E Y ACCIÓN

Conforme a vuestra fe sea hecho.


MATEO 9:29

Mis promesas de nada te servirán a menos que las


apliques y te apropies de ellas por medio de la fe. En tu
caminar diario serás victorioso solo hasta el punto en que
confíes en mí. Puedo ayudarte solamente cuando me lo
pides. Te encontraré en todos los momentos en que tus
acciones vayan acompañadas de la oración. Solo cuando
camines, se abrirán ante ti las aguas de la adversidad. El
mundo está tan cargado con tribulaciones y enfermedades
que necesito de quienes han probado mi suficiencia en la
vida diaria y personal, para que lideren a los que sufren
hacia los manantiales de vida. Necesito a los que me han
encontrado para llevar con sus cargas, para que me
ayuden a llevar liberación a los oprimidos.
Nunca seas mezquino con el tiempo que das a los
quejosos crónicos, y reconoce en cada encuentro la
oportunidad de decir una palabra que pueda llevarlos a su
liberación. No hay nada que me sea demasiado difícil.
Nunca te sorprendas cuando te utilice para cambiar un
patrón reiterado. No juzgues a otros por lo que aparentan
ser, sino mírales como lo que pueden ser si se entregan a
mí sin reservas.
SINCERIDAD

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque


es necesario que el que se acerca a Dios crea que
le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

HEBREOS 11:6

No te asombres porque he dicho que has de nacer de


nuevo. De la carne, nada espiritual podrá surgir. La vida
espiritual producirá lo que es espiritual; y de la misma
manera, la carne solo producirá más carnalidad.
Por esto dije que desprecio tus sacrificios. No es que
despreciara la intención en sí misma, sino que percibía
que buscabas demostrar que eres recto en ti mismo,
mostrando indiferencia a mi reclamo sobre tu corazón.
Mis intenciones son buenas y santas, pero han de
aceptarse con profunda sinceridad, sabiendo su verdadero
significado. El sacrificio en ignorancia y falta de cuidado
es un daño a tu alma. Que tu espíritu jamás se endurezca.
Sin santidad, nadie llegará a ver a Dios. En otras
palabras: «Sin corazón tierno y sensible, sin espíritu
atento, nadie verá a Dios», porque sin estas cosas, jamás
se logrará la verdadera santidad.
El tonto, el necio, no disciernen el valor y echarán al
polvo grandes tesoros. El ojo experto conoce el
verdadero valor de una gema y no permitirá que se le
escape. Así deberás hacer en cuestiones espirituales
también. Entrena tu ojo para que discierna lo que es de
valor verdadero, y no permitas que se te escape.
GUÍA

Por Jehová son ordenados los pasos del


hombre, Y él aprueba su camino.

SALMO 37:23

Hijo mío, hija mía, oye mi voz y no prestes atención a la


voz del extraño. Mis senderos son rectos, aunque
angostos, pero no tendrás dificultad para encontrarlos si
me observas y sigues. Te guío. No necesitas buscar que te
guíen otras personas. Puedes aprender mucho en
comunidad con los santos, pero jamás permitas que nadie
tome el lugar que me corresponde por derecho … el de
dirigir tus pasos. Está escrito: «El Señor ordena los pasos
del recto» … no el predicador, no un obrero cristiano,
sino el Señor.
Confía en mí, y dame el tiempo y la oportunidad para
hacerlo. No te apures, y no te confíes de tu propia
inteligencia. Descansa en mí. Yo haré cumplir mi perfecta
voluntad en tu vida, en tanto creas y vivas en fe.
EN las AGUAS de LA ANGUSTIA

Como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni


oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son
las que Dios ha preparado para los que le aman.

1 CORINTIOS 2:9

Oh, hijo mío, hija mía, vengo hacia ti caminando sobre


las aguas de las tribulaciones de tu vida; sí, por sobre los
sonidos de la tormenta oirás mi voz, llamándote por tu
nombre.
Jamás estás solo, porque estoy a tu diestra. Nunca
desesperes, porque estoy cuidándote, velando por ti. No
sientas angustia. Lo que te parece hoy una situación difícil
es parte de mi plan, y estoy afinando los detalles de las
circunstancias para poder bendecirte y revelarme a mí
mismo ante ti de manera nueva.
Así como he abierto tus ojos para que veas, abriré tus
oídos para que oigas, y llegarás a conocerme aun más de
lo que me conoció Moisés, sí, cara a cara. Porque quitaré
el velo que me separa de ti, y me conocerás como tu mejor
amigo, tu más fiel consuelo.
No habrá oscuridad que oculte el resplandor de mi
rostro, porque seré para ti una estrella que brilla en la
noche. Jamás permitas que tu fe flaquee. Extiende tu mano,
y tocarás el ruedo de mis vestiduras.
ESTABLECE TU CURSO según MIS PROMESAS

Pero fiel es el Señor, que os afirmará y


guardará del mal.

2 TESALONICENSES 3:3

No tengas miedo. No permitiré que tus adversarios te


destruyan. Tú eres mi hijo, mi hija. Te liberaré, te honraré
y seré glorificado a través de ti. A causa de mi fidelidad
hacia ti, hasta tus enemigos reconocerán mi poder. Te
guardaré en la enfermedad, y en la muerte seré tu consuelo
seguro. Caminaré contigo por el valle, y no temerás a las
sombras. Aférrate a mis promesas. Te son dadas como
carta de navegación a un barco, como brújula al cazador.
Podrás establecer tu curso y encontrar tu camino con mis
promesas. Te guiarán allí donde nadie ha andado antes. Te
darán dirección y sabiduría, y abrirán tu entendimiento.
Estudia mi Palabra, la Biblia. En ella abundan los
bocados de coraje. Te fortalecerán y te ayudarán y aun en
la eternidad participarás de sus efectos de largo alcance.
DEPENDE de DIOS

Porque somos hechos participantes de Cristo,


con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra
confianza del principio.

HEBREOS 3:14

Pueblo mío, oye mis palabras; sí, no andes sin cuidado ni


decidas por ti mismo qué caminos has de tomar. No
puedes conocer lo que hay en la distancia, ni qué
adversidad podrás encontrar quizá mañana. Así que,
camina junto a mí para poder encontrar mi ayuda
enseguida. Me necesitas; y no importa cuánto haya crecido
tu fe, o cuán maduro seas en gracia, jamás pienses por un
momento siquiera que mi ayuda te es menos necesaria. La
verdad es que la necesitas aun más. Porque soy refugio
del recién nacido ante las muchas pruebas y tribulaciones
que permito que enfrenten quienes están creciendo en
estatura espiritual. No podrás crecer a menos que traiga a
tu vida estas experiencias de prueba. Por tanto, aférrate
aun más firmemente a mi mano al viajar en tu camino
cristiano. No confíes en tus crecientes fuerzas, porque por
cierto, no es tu fuerza, sino la mía la que sientes dentro de
ti. Eres tan vulnerable a la traición del enemigo y tan
frágil como lo has sido siempre; pero me conoces más
profundamente, y por esto te será más fácil confiar en mí.
Avanza con coraje y confianza, pero siempre permite que
vaya delante, eligiendo el camino correcto.
LLEVO tus CARGAS

Probándote, para a la postre hacerte bien.

DEUTERONOMIO 8:16

Hijo mío, hija mía, no compartas tu carga con todo el que


se llegue a ti profesando preocupación por tu vida. Yo,
solo yo, soy el gran cargador de todas tus cargas. No
necesitas buscar en otro lugar. Te guiaré con sabiduría,
desde arriba. Todas las cosas serán como las planifico si
me das la libertad de darle forma a las circunstancias y
guiarte hacia las decisiones correctas. Soy
misericordioso, generoso. Te amo más de lo que puedes
saber. Quiero tu bien; te traeré a aquellos que
verdaderamente puedan ayudarte si dejas todo en mis
manos.
Quiero que prosperes y tengas salud. Quiero que me
conozcas más íntimamente. Si vienen las dificultades, es
por orden mía, y para tu beneficio. Otros dirán que estás
en problemas: Yo digo que estás pasando por una prueba.
SEGURIDAD en la VOLUNTAD DE DIOS

Si alguno es temeroso de Dios, y hace su


voluntad, a ése oye.

JUAN 9:31

Mi voluntad no es un lugar sino una condición. No me


preguntes dónde y cuándo, sino cómo. Descubrirás
bendición en cada lugar, en todo lugar y en cualquier
parte, si tu espíritu está a tono conmigo. No hay lugar ni
tiempo más santo que otro cuando estás verdaderamente
enamorado de mí.
Dirijo cada movimiento en tu vida, como el océano lleva
al barco. Tu voluntad e inteligencia pueden estar guiando
el timón, pero la providencia y la soberanía divina son
fuerzas aun más potentes. Puedes confiar en mí, sabiendo
que cualquier presión que traiga a tu vida se inicia con mi
amor, y que no haría ni siquiera esto excepto si tú lo
deseas. Muchos barcos han navegado de puerto en puerto
sin interferencia de mi parte, porque los guiaba la
voluntad humana. Hay multitud de placeres que navegan
alegremente, sin que mi mano los toque. Pero tú has
puesto tu vida ante mí, para que te guíe y te dirija, y así lo
haré. Avanza firmemente, sabiendo que las aguas que te
llevan son las de mi amor y generosidad, y yo te
mantendré en el curso correcto.
DEJA IR TU PENA

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de


mí, que soy manso y humilde de corazón; y
hallaréis descanso para vuestras almas.

MATEO 11:29

Hijo mío, hija mía, apoya tu cabeza sobre mi pecho.


Conozco bien tu cansancio, y llevaré cada una de tus
cargas. Jamás entierres tus penas, sino elige ofrecérmelas.
Aliviarás el peso de tu alma si puedes entregarme toda
preocupación. Jamás te aferres a una tribulación
esperando resolverla por tu cuenta; entrégamelas. Al
hacerlo me estarás dando a mí la libertad de resolverlas.
ÁNGELES QUE MINISTRAN

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas


vuestras peticiones delante de Dios en toda oración
y ruego, con acción de gracias.

FILIPENSES 4:6

Alma mía, que nada te turbe. Que el amor de tu Padre te


baste. Porque al amarte, piensa en tus más pequeñas
necesidades. Por cierto, no permitirá que pases
vergüenza, y no pasará por alto tus necesidades. Siempre
vuélvete a Él antes de buscar ayuda en cualquier otro
lugar. Es su amor el que iluminará tu camino, para que
encuentres la guía hacia la ayuda. Por cierto, Él te ha dado
ángeles que ministran, los que quizá a veces vengan a ti
bajo la forma de amigos tuyos. Acepta su ayuda como
venida de Dios, y tu bendición se multiplicará al doble.
También habrá momentos en que serás utilizado de
manera similar, para bendecir a otros. Busca no solo lo
físico para transmitir energía espiritual. La vida divina
puede fluir hacia los demás a través de tus pensamientos,
así como a través de tus manos. Utiliza mi poder y deja
que fluya de la manera en que te lo indique. Podrás
multiplicar tu ministerio miles de veces si haces esto. No
te limites a tu conocimiento actual, sino por el contrario,
avanza y aprende cada vez más de mí.
AVANZA CONMIGO

Guíame por la senda de tus mandamientos,


porque en ella tengo mi voluntad.

SALMO 119:35

Hijo mío, hija mía, el camino del deber está delante de


ti. Puede verse un tanto pedregoso, pero es el único
camino de bendición divina. Elige cualquier otro camino y
solo encontrarás desilusión y frustración para el alma. El
cansancio te vencerá aun en el camino más llano si no es
el que mi voluntad ordena. No te dejes engañar por las
dudas, y que los temores no te detengan. Avanza hacia el
centro de mis propósitos para ti. Encontrarás gloriosas
victorias esperándote, y recompensas que exceden en
mucho a cualquier sacrificio.
Sé obediente: traerás gozo a mi corazón. Ni el aplauso ni
el desprecio de los demás han de tener importancia alguna
para ti. Mi aprobación es recompensa suficiente, y sin ella
la búsqueda de cualquier otra satisfacción no vale la pena.
Avanza conmigo. Estaré muy cerca, dándote aliento para
que nada merezca tu temor. Tus miedos se desvanecerán
cuando me obedezcas.
LA VIÑA de la ORACIÓN

Mas el que escudriña los corazones sabe cuál


es la intención del Espíritu porque conforme a la
voluntad de Dios intercede por los santos.

ROMANOS 8:27

Oh, hijo mío, hija mía, los días están llenos de cargas, un
peso que ha de cargarse sobre los hombros de los fieles
guerreros de la oración. ¿Dónde están los que se disponen
a prestarse al Espíritu para este ministerio? La Palabra
plantada se marchitará, como la semilla lanzada sin
cuidado, si no se la riega con las lágrimas de la
intercesión. No podrás cargar con este ministerio en tu
alma, pero sí puedes crear espacio en tu vida para pasar
tiempo conmigo, a solas; y al ponerte a disposición del
Espíritu Santo, Él te usará como canal cuando haga falta.
En este momento nada es tan importante como la oración
que se nutre de la operación guiada y ungida por el
Espíritu Santo.
Llamo a los creyentes llenos de mi Espíritu a concentrar
su labor en esto, en la viña de la oración. Oculta a los
ojos humanos, está abierta al cielo; y los santos del cielo
se unen a ti en esta operación del amor de Dios.
Otros ministerios sí tendrás que cargarlos a solas, pero
en este tienes una comunidad mutua, porque los que están
en el cielo también tienen un ministerio de intercesión por
sus hermanos y hermanas que están aún en la tierra.
Regocíjate porque se te otorga el privilegio de una tarea
tan sagrada. Cuéntala como lo más precioso y protégela
de la intrusión de las distracciones. Nada de lo que
puedas hacer por mí es más importante ante mis ojos.
Atesórala, cultívala. ¡Vive en oración y conocerás una
vida plena de gozo y la remuneración de mi bendición!
UNA VASIJA QUE CREE Y SE ENTREGA

Mas el pueblo que conoce a su Dios se


esforzará y actuará.

DANIEL 11:32

Míos son la sabiduría, el honor, el poder y la gloria, y


así será por los siglos de los siglos. Yo hago que surjan
las naciones y que caigan los reinos, pero mi trono se
establecerá en Sión, y mi rectitud en toda la tierra.
Nunca soy derrotado, pero hoy, el egoísmo y la tozudez
de los seres humanos me mantienen a raya. Mi justicia y
mi misericordia se ven obstruidas por la ignorancia
humana y por la falta de fe, aun de parte de mis hijos.
No te inquietes, ni se turbe tu corazón ni tu alma. ¿Es que
no has leído que no pude obrar milagros entre ellos a
causa de su incredulidad? Hoy esto sigue siendo así—y no
es en un lugar sino en muchos—sí, incluso a lo largo y
ancho de la tierra.
Ten conciencia de quién soy. Puedo lograr grandes
cosas, aun a través de una vasija que cree y se entrega.
Recuerda a David, y cómo logré una gran victoria para los
ejércitos de Israel a través de su coraje, cuando todos los
demás estaban paralizados a causa del miedo.
Avanza, y jamás siquiera pienses en retroceder. Otros
quizá estén avanzando por el mismo camino que para ti
sería un retroceso. No son responsables de darme el tipo
de servicio que pido de ti. Mantén tus ojos en mí, como te
lo he indicado tantas otras veces.
Tengo fuerzas expedicionarias especiales, ¿y qué si he
de llamarte para que te unas a ellas? No busques la
compañía de muchos otros. Gran parte del camino habrás
de recorrerlo a solas, pero en mi presencia.
ATESORA MIS PALABRAS

Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios


alumbrará mis tinieblas.

SALMO 18:28

Hijos míos, obedezcan mis Palabras. No se aparten en


incredulidad, andando sin rumbo en la oscuridad, sino en
cambio permitan que las Escrituras iluminen su camino.
Mi palabra será vida para ustedes, porque mis
mandamientos son para darles salud, para preservarles.
Les guardarán de la necedad, y apartarán vuestros pasos
del camino del peligro.
Escondan mis mandamientos en vuestro corazón y hagan
de ellos la ley de vuestra vida. Atesoren mis palabras y no
tomen con ligereza siquiera una letra. No les he dado mi
palabra para atarlos, sino para traerlos a una vida de gozo
y libertad, en mayor medida de lo que puedan llegar a
imaginar. Les he pedido que den, para que pueda
bendecirles aun más. Les he desafiado a orar, para que
pueda responder y ayudarles. Les he pedido que se
regocijen, para preservarlos de las angustias que buscan
hundirlos. Les he pedido que sean humildes, para
protegerles de las calamidades que sobrevienen al
orgulloso. Les he pedido que perdonen, para hacer que
pueda entrar mi perdón en vuestros corazones. Les he
pedido que no amen al mundo, porque quiero que estén
libres de toda atadura innecesaria, libres para que puedan
seguirme.
La santificación jamás se logra en alguien por accidente.
Aprendan mis reglas y pónganlas en práctica de forma
constante, coherente, si desean ver progreso en el
crecimiento de vuestra alma. La santidad no es un
sentimiento, es producto de la obediencia. La pureza no es
un don, sino resultado del arrepentimiento y de una
sincera búsqueda de Dios.
CONSUELO en la AFLICCIóN

Reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En


su angustia me buscarán.

OSEAS 5:15

Oh, pueblo mío, ¿no les ha moldeado mi mano muchas


señales y milagros? ¿Acaso no les he ministrado de
manera milagrosa? ¿Cómo es que en vuestros corazones
dicen entonces «buscaré nuevamente la fuerza humana»?
¿Cuántas veces les he hablado sin dejar de cumplir jamás
mi palabra? ¿Por qué, entonces, no confiarán en mí en esta
nueva emergencia, como lo han hecho en el pasado?
Esta vez, vuestra necesidad es más grande, y por eso les
he puesto una prueba más dura. Les fortalezco en el fuego
de la aflicción y purifico vuestras almas en las llamas del
dolor. Apóyense en mí, porque les llevaré a nuevas
victorias y la restauración vendrá después de esto que hoy
parece viento de destrucción.
Aférrense a mi mano y descansen en mi amor, porque de
esto pueden estar seguros: mi amor no cambia; sí, ustedes
están a mi cuidado, un cuidado intenso. Mi preocupación
por ustedes es hoy más profunda de lo que es cuando las
cosas van normalmente.
Nútranse de los recursos de mi gracia, y estarán
equipados para comunicar paz y confianza a vuestros
seres queridos. El cielo se regocija cuando atraviesan la
tribulación con un espíritu que canta. El corazón de
vuestro Padre se alegra cuando soportan la prueba sin
cuestionar su misericordia. Sean un haz de luz. Su
glorioso resplandor brillará a través de ustedes, y Cristo
mismo será revelado.
VUELVE a Mí

No os conforméis a este siglo, sino


transformaos por medio de la renovación de
vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál
sea la buena voluntad de Dios, agradable y
perfecta.

ROMANOS 12:2

Vuelve a mí, porque te he buscado, aunque tú seguiste


buscando tus propios caminos. Te he llamado, pero me
has desoído. He puesto obstáculos en tu camino esperando
que te detuvieras para pensar y pedirme, pero con
obstinación y tozudez has seguido avanzando.
¿Es que no has aprendido la sabiduría? ¿Es que las
lecciones del pasado han caído en el olvido? ¿Olvidaste
lo que hice por ti?
Oh, hijo obstinado y rebelde, ¿es que mi amor ya no tiene
el poder de ablandar tu corazón? ¿Es que mis palabras,
que tanto atesorabas, ya no valen nada para ti?
Deja tus preocupaciones y confía en mí para todo. No
necesitas nada que no pueda proveerte sin que hagas
esfuerzo alguno. No pido que todos mis hijos vivan con
tan plena confianza, aunque sí te lo pido a ti, porque no me
agradarás con menos que eso.
Estás cansado y deberías sentirte fuerte. Te sientes
atado, y yo quiero que seas libre. Ves obstáculos en las
preocupaciones, cuando deberías estar viviendo en
abundante gozo.
Regresa a mi perfecta voluntad y termina el trabajo que
te he asignado. Todo lo demás es pecado. Lo que para
otro puede ser legítimo no lo es para ti.
Acércate a mí y te ministraré, reavivando tu espíritu. Así
seguirás adelante, aunque la cuesta sea más empinada de
lo que jamás haya sido.
UN DÍA a la VEZ

Así que, no os afanéis por el día de mañana,


porque el día de mañana traerá su afán. Basta a
cada día su propio mal.

MATEO 6:34

Oh, hijo mío, hija mía, ¿no has conocido el camino del
Señor, y no puedes confiar en Él ahora? Nada te sucederá,
sino lo que proviene de su mano. Nadie podrá lastimarte,
porque tu Dios ha construido a tu alrededor un muro de
fuego. Conténtate con lo que traiga cada día, regocijándote
en tu Dios, porque por cierto Él te salvará. El Señor es
quien te ha traído aquí.
Sus caminos son visibles al ojo de la fe. Su corazón es tu
fortaleza. En su afecto tienes seguridad. En su amor tienes
esperanza y paz.
No cuestiones, y no dudes. Cada día traerá un pequeño
gozo que pasarás por alto si vives preocupado por el
mañana.
Nada turba a tu Padre. Nada hay que pueda restaurar el
pasado, ni nada que pueda atar el futuro, pero hoy, puedes
vivir en la plena bendición de la sonrisa de tu Padre.
Aférrate a sus palabras, porque son como clavos hundidos
en sólida madera. Todo lo demás puede parecer
transitorio y pasajero, pero su Palabra es firme. Es una
roca que no se moverá. Es un lugar seguro donde podrás
pisar.
No camines en el camino de la razón humana, y resiste a
las presiones que te llevarían a conjeturas con respecto al
futuro ¡Vive un día a la vez! Bastante ocupado estarás ya
intentando dar gozo al corazón de tu Padre. Porque sabes
que Él te ama, y encontrarás tu paz descansando en Él.
LAS BENDICIONES de los DE CORAZÓN
LIMPIO

Bienaventurados los de limpio corazón, porque


ellos verán a Dios.

MATEO 5:8

¿Es que no ves mi corazón extendiéndose hacia ti para


bendecirte? ¿Es que no te he dicho que te protegería, que
sería tu refugio y firme apoyo? Entrégate a mí con todo tu
ser. Soy tu Padre, y te amo. Sé cuál es tu necesidad, aun
antes de que surja. Mi provisión no es solo segura, sino
también abundante, rebosante, para que puedas confesar
con el salmista: «Nada me faltará». Verás con una visión
que a muchos les es negada, porque tu corazón es limpio,
y a los limpios de corazón se les da la promesa de que
verán a Dios. ¡Cuánto más glorioso que el solo ver la
belleza de miles de atardeceres! ¡Cuánto más excitante
que la visión de los más bellos rostros sobre la tierra!
Sí, me revelaré ante ti y me conocerás cara a cara, como
lo hizo Moisés. Caminarás y hablarás conmigo, y tomaré
tu mano derecha y seré tu hermano, tu amigo. Jamás te
abandonaré, y en la oscuridad seré tu luz, sí, en el gozo
seré también tu consuelo por añadidura, y en la pena seré
para ti la paz que sobrepasa todo entendimiento.
No busques saber más de mí de parte de otras personas.
Mírame a mí, directamente, porque me revelaré ante ti de
manera personal, como nadie más podría hacerlo. Será
personal, y te amaré como amé a Juan, el discípulo
Amado. Te llevaré conmigo aparte, como lo hice con
Pedro, y te hablaré de cosas que solo te conciernen a ti.
No soy únicamente el Dios de las congregaciones, sino el
Dios de la persona, y me importas tanto como me
importaron Abraham, José o David.
Jamás serás uno más entre muchos para mí. Eres
precioso, un tesoro para mi corazón, sí, incluso un tesoro
muy especial. Porque te amo más de lo que jamás podrías
entender, y anhelo tenerte entre mis brazos, cerca de mi
corazón. No me mantengas a distancia porque crees que
no me mereces. ¿Es que no has leído que los redimidos
son acercados a mí por medio de la sangre de Cristo? Tus
pecados no están ocultos, ¡han sido lavados! No solo estás
perdonado: ¡he olvidado tus pecados! No mantengas a
raya el amor que te doy.
Sé como el hijo pródigo cuando abrazó a su padre.
Aunque quizá lo resistió durante un momento, enseguida
aceptó su perdón y le respondió con amor y afecto.
Yo también te traeré a mi casa y prepararé para ti un
banquete, y te pondré la vestidura de alabanza, el anillo
de la relación, las sandalias de la paz. Ven, porque todo
está preparado para ti, y nada te será negado.
EL PODER DE SANIDAD del GOZO

Aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza


se convertirá en gozo.

JUAN 16:20

No te preguntes: «¿Dónde está Dios?», porque estoy


dentro de ti, sí, en tu corazón, y mi mano está sobre ti. Me
has buscado en vano porque me buscaste en las
circunstancias y en las personas, y has dicho: «No puedo
encontrarlo».
Oh, hijo mía, hija mía, mírame directamente y descansa
tu corazón en mí. Hazlo con la menor distracción posible,
como si fueras el único ser humano en el mundo, el cual
no tiene a nadie más a quien buscar, a nadie con quien
conversar.
Alábame. Esto te lo pido aun cuando te parezca
increíblemente difícil de hacer. Te lo pido en amor, que
es quizá severo en este momento porque sé sin duda
alguna que la alabanza es tu única esperanza para
sobrevivir.
La angustia del alma y la pena del corazón solo pueden
traer la destrucción del cuerpo. Solamente el gozo es el
sanador, y puedes tenerlo en tu hora más oscura si obligas
a tu alma a elevarse a mí en adoración. No te he fallado, y
tú no me has fallado. Es solo que te has fallado a ti mismo
… o que la desilusión te ha llegado en el plano humano,
no en el divino. ¿Por qué habrías de permitir que una
experiencia humana alterara o afectara tu relación con tu
Padre?
Tráeme tu pena, y espera a que llegue el amanecer de la
resurrección. Sí, por cierto, siempre hay una resurrección
… una mañana en que nace de nuevo la esperanza y la
vida tiene un nuevo comienzo. Espera como lo hacen los
bulbos de tulipán que anticipan la primavera. Los capullos
más raros se ven embellecidos por el frío del invierno. La
nieve también tiene su parte en el colorido del desfile de
primavera. Sin embargo, cuando los capullos abren, no
volvemos a pensar en el invierno sino que esperamos con
ansias la plena alegría del verano que se acerca. Eso
debes hacer. Tu Dios es tu creador. Es tu defensor. Y Él
tiene el poder de salvar. Sí, no solo es poderoso para
salvar del pecado, sino también para salvar de la angustia,
la pena, la desilusión, los lamentos, el remordimiento, el
castigo a uno mismo, las ardientes y cegadoras lágrimas
de rebeldía en circunstancias duras. Puede salvarte de ti
mismo, y Él te ama aun cuando a ti te cueste hacerlo.
Que su paz fluya en ti como río, lavando el veneno de los
recuerdos dolorosos, trayéndote un fresco y claro arroyo
de pura vida y pensamientos restauradores. Este no es el
final. Continúa. La línea de llegada está más adelante, y
todavía puedes ganar la carrera de la vida.
LA DIVINA COMISIÓN

Y les dijo:
Id por todo el mundo
y predicad el evangelio a toda criatura.

MARCOS 16:15

Hijo mío, hija mía, no mastiques el bocado con queja.


Fuiste tú quien lo puso en tu boca. Yo te habría guiado con
mis ojos, pero has sido obstinado, testarudo. Cuestionas el
modo en que te guío porque no te llevo por el camino que
todos toman. Sin embargo, prefiero que vayas por un
camino distinto al de tus amigos, porque quiero llevarte a
un lugar en mí y a un ministerio en el que ellos no
participan. No dudes, no flaquees. Sigue avanzando, y a
paso rápido, porque te digo que es tarde. Hay gran
urgencia porque está cayendo la noche, sí, esta es la hora
de la que se ha escrito que nadie podrá hacer mi obra con
libertad. Es cuando se levanta la tormenta repentinamente,
y cada persona busca con dificultad su propio refugio.
Aun así sucederá que en esta hora te consumirá un único
propósito: el de encontrar el lugar que tengo para ti.
Deliberadamente he puesto espinas en tu nido para
obligarte a dejarlo. Entiendo tu reticencia, pero podré
tratar con seguridad contigo cuando puedas romper tus
ataduras. El enemigo intentará detenerte de todas las
formas posibles si le das lugar. Reprende en mi nombre
toda circunstancia que te impida avanzar, y mantente
cubierto con la sangre de Jesús. Tu corazón se enfriará a
menos que lo mantengas cerca del mío. Tu amor se hará
indiferente a menos que mantengas la cruz delante de tus
ojos. El Salvador ama al mundo agonizante y al pecador
perdido tanto como los amó el día en que estaba en el
Calvario, sangrando y muriendo para redimirlos. Su
gracia sigue siendo rica, su compasión igual de profunda.
No se ha cansado, ni ha puesto su atención en otras cosas.
Su voluntad sigue siendo la predicación del evangelio y la
salvación de las almas es su principal interés. También
debiera ser el tuyo, y ninguna otra cosa deberá
interponerse en la prioridad del evangelismo en tu vida.
Sé diligente. Confiesa tu falta y arrepiéntete de tu
negligencia. Entonces te daré nueva unción y nueva
comisión. Te daré la lengua de un evangelista y te enviaré
a cosechar preciosas almas. Jesús, el Cristo, será tu tema,
y lo elevarás, y Él acercará a Sí a los perdidos.
Ha llegado la hora para ti. No mires atrás. Avanza y no
permitas que nada te detenga ni te desvíe. Mis propósitos
solo pueden cumplirse si me das tu lealtad sin
concesiones. Jamás ha habido un día como este. No hay
experiencia pasada que pueda compararse con él. Es
como si en la historia hubieran existido crestas en las
olas, ¡pero lo que hay por delante es un maremoto,
comparado con ellas!
SACRIFICIO, MI SÍMBOLO

Porque todo el que quiera salvar su vida, la


perderá; y todo el que pierda su vida por causa de
mí y del evangelio, la salvará.

MARCOS 8:35

Oh, generación malvada y perversa. ¿Es que he estado


tanto tiempo con ustedes y todavía no me han percibido?
¿No les he ministrado de miles de maneras? ¿Y siguen
ciegos? Sí, y cuando les hablo, no me oyen.
Oh, hijos míos, buscan vuestro camino como si
pertenecieran a otro; sí, se conducen no como hijos e
hijas, sino como extraños. Se reúnen en mi nombre y dan
honor a otro. Se vanaglorian de que me sirven, pero en
verdad están sirviendo a vuestro propio ego; porque lo
que hacen está calculado para aumentar vuestra propia
posición y aumentar vuestro propio prestigio, lo cual les
da un manto de santimonia.
«Veamos», dicen, «oremos», y sin embargo la oración
está lejos de vuestros corazones. ¿Quién les oirá? Solo
vuestros propios oídos. La oración es para aquellos cuyos
corazones claman a mí en sinceridad. La oración es para
aquellos que me buscan de verdad; ¡no para los que fingen
piedad, ni para los que por motivos egoístas y poco
valederos, con corazones engordados por la adulación a sí
mismos, solo juegan conmigo como lo haría un niño con
una marioneta de hilos!
Busquen un lugar apartado para orar. Esta es la razón por
la que les he enseñado a orar en secreto: porque allí habrá
menos motivos falsos, menos tentaciones. Los que no
entran en comunión conmigo solos de manera habitual, de
seguro encontrarán que es imposible la oración sincera en
público.
Harán del cristianismo algo placentero y aceptable, pero
vuestro Salvador no lo hizo así. Lo harán cómodo,
ajustable a vuestros propios horarios. Él no conoció esta
falsa religión. En las noches de soledad, Él oraba sin
pensar en su incomodidad física. Sí, y cuanto más mimen
vuestra carne buscando comodidad, más les exigirá hasta
que se conviertan en sus sirvientes, y vuestras necesidades
físicas serán los tiranos de su hogar. No se dejen engañar.
Jamás les di ese mandamiento. Óiganme repetir lo que les
dije a sus padres: «Niégate a ti mismo, toma tu cruz y
sígueme». Sí, sígueme a mí, y no a la forma mundana de
alguna iglesia en rebeldía.
No piensen que tiene bendición porque lleva el nombre
de «iglesia». Mi iglesia es un cuerpo vivo, y no una forma
muerta. Mi pueblo será reconocido por su humildad y sus
sufrimientos, no porque sea socialmente aceptable, porque
promocione su propio éxito, no por su extravagante
estructura edilicia, sino por la gracia de Dios que obra en
sus corazones. El sacrificio es mi símbolo, y la humanidad
no ha estado buscando ansiosamente reconocer el tipo de
liderazgo espiritual que tuvieron mis sirvientes, como el
profeta Jeremías o el apóstol Pablo. ¿De veras quieren
seguirme? Busquen las huellas sangrientas de mis pies.
Vayan a la roca fría y dura del Jardín de Getsemaní,
donde el propio yo se deja de lado y se acepta la copa del
sufrimiento. Mueran a vuestro propio corazón traicionero
y engañoso. Levántense con la determinación de avanzar
sin claudicar, sin esperar salvarse. Salven vuestra vida, y
de seguro la perderán. Ofrézcanmela, hoy mismo, en
renovada consagración a la vida de sacrificio, y los
aceptaré y conocerán el gozo como vino nuevo.
ETERNIDAD y TIEMPO

… como rueda en medio de rueda

EZEQUIEL 1:16

¡Vean! ¡Amanece un nuevo día! No permitan que el ruido


de la guerra y la discordia ensordezcan vuestros oídos a
mi mensaje, porque quiero hablarles palabras de aliento, y
darles nuevas de esperanza. Hijitos míos, no me he ido
para nunca volver, sino que de seguro vendré, sí, aun
cuando menos lo esperen, y cuando muchos estén
ocupados con los problemas del momento. Amados míos,
no se concentren en los problemas del mundo, en cambio,
miren hacia arriba, porque de seguro vuestra liberación
está cerca. Mis propósitos no tienen tiempo, están
plantados en la eternidad. El tiempo es como una rueda
dentro de la rueda de la eternidad. La rueda pequeña se
mueve rápidamente, y un día cesará. La rueda grande no
gira. Avanza. El tiempo es la responsabilidad de ustedes
¡La eternidad es la mía! Avanzarán hacia vuestro lugar en
la rueda grande cuando la rueda pequeña quede atrás.
Vean ahora cómo utilizan el tiempo para los propósitos de
mi reino eterno, invistiéndolo con algo de la calidad de la
rueda grande. Al hacerlo, vuestros días no serán parte de
lo que gira y muere, sino de lo que avanza y se vuelve uno
con mi gran universo.
Llenen vuestros días con luz, amor y testimonio.
Glorifiquen y den honra a mi nombre. Alaben y deléitense
en el Señor. Y así la eternidad habitará en vuestros
corazones y liberará a vuestras almas de las ataduras del
tiempo.
Vivirán una liberación de las presiones del tiempo, y
harán que en vuestro corazón la rueda pequeña gire más
despacio.
Por lo tanto encontrarán un nuevo tipo de reposo.
Tendrán un anticipo del descanso del sábado, en el que
entrará la tierra entera dentro de poco tiempo. Cuando
llegue ese momento, yo mismo haré que la rueda pequeña
del tiempo gire más lentamente, será un ajuste, y será
como fue en el principio.
Las presiones del tiempo han aumentado como aumentó
el pecado, y muy a menudo mis hijos han encontrado que
viven más en la rueda pequeña que en la grande. Esto
sucede siempre que la carne tiene preponderancia por
sobre el Espíritu. Cuando sucede lo opuesto,
invariablemente han tenido la sensación de una libertad
gloriosa aunque corta, fuera de la rueda pequeña.
¿Verdad? Han encontrado que el Espíritu nunca está
apurado, y se han maravillado de cuán fácil les resulta
olvidar el paso del tiempo cada vez que han estado de
verdad en el Espíritu. Pueden vivir aquí tanto como lo
deseen. Pueden disfrutar de este reposo, soltándose de la
rueda pequeña tantas veces como lo deseen, por tanto
tiempo como gusten. Nada perderán, y ganarán mucho.
Pruébenlo como terapia para vuestro cuerpo físico. Por
cierto, ¡será una tremenda fuente de energía y vitalidad
para vuestra vida espiritual!
AGUA VIVA

Y me dijo … Yo soy el Alfa y la Omega, el


principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré
gratuitamente de la fuente del agua de la vida.

APOCALIPSIS 21:6
MI COPA REBOSA

Alábenle por sus maravillosas obras;


Alábenle por su maravillosa gracia.
Que todo lo que hay en mí alabe su maravilloso nombre.
Sí, que mi corazón se eleve en gratitud,
Y mi alma se regocije cantando.
Porque Él me ha librado de las fauces del león; me ha
sacado del pozo,
Ha puesto canción en mi boca;
Y gozo en mi corazón. Sí, Él merece amor:
Más de lo que la lengua pueda expresar, o la mente finita
pueda conocer,
Porque ha extendido su poderosa mano Golpeando las
aguas,
Para que pueda yo pasar por tierra seca. ¡Aleluya! Porque
ya no habrá más mar (véase Apocalipsis 21:1). ¡Ya no
habrá separación!
Él ha quitado toda barrera; Él es puente sobre el golfo.
Me ha atraído hacia Él, sí, Ha dejado al enemigo
confundido y derrotado, Me ha guiado por el desierto,
Y su mano me ha dado sombra, protegiéndome del calor.
A través del yermo desierto, ha llenado mi copa con
arroyos de agua viva.
Ha sostenido, ha liberado, se ha revelado a sí mismo En
la nube, en el fuego, en la gloria de la Shekina. Vean,
como si esto no fuera suficiente,
Me llevó a la orilla del Jordán. Fue delante de mí: Porque
así como los sacerdotes iban delante, cargando el arca,
Así Él se adelantó en plena posesión de todas sus
promesas,
Y abrió el camino para mí,
Y me llevó a la tierra que fluye leche y miel. (Véase Josué
3:16-17, 4:24.)
Una tierra de promesa, una tierra de cumplimiento;
Una tierra de conquista, una tierra de victoria,
Una tierra de plenitud, una tierra de abundancia,
Tierra de gordura, tierra de bendición sin reservas.
Sí, Él no se perturba, aunque los habitantes De la tierra
sean gigantes:
¡Porque a sus ojos son grillos, nada más!
Y con Él uno es más poderoso que todos ellos. Sí, y Él me
dará a Hebrón por legado,
No me hará acampar en la planicie, sino que me dará esta
montaña.
Porque aunque pasé mi juventud en el desierto,
Mi fuerza se renueva:
Mis ojos ven con visión más aguda,
Mi brazo será poderoso en la batalla. (Véase Josué 4:10-
14.)
Porque por cierto en esta hora has preservado mi vida.
Como a las ovejas, nos guías en el desierto,
Pero ahora, oh, Dios, estamos en la tierra;
Ya no como ovejas, ni tú como Pastor,
Sino que estás ante nosotros como Poderoso Capitán de
las Huestes del Todopoderoso,
Y nosotros somos hombres de guerra. (Véase Josué 5:13-
15). Ya no buscamos Reposar en verdes pastos y yacer
junto a aguas tranquilas,
Porque has dado la orden de acabar con los gigantes,
De destruir por completo a los que habitan la tierra.
Tus provisiones son plenas, libres y abundantes,
Pero no están libres de contendientes.
Sí, el enemigo busca de mil maneras Resistir cada
movimiento que hagamos por conquistar y poseer.
F ORTALECE NUESTRA FE

Haznos poderosos a través de Dios Para poder derribar


las fortalezas.
Que nos ate la armadura de Dios Para que podamos
soportar los ataques del adversario.
Que por la energía de tu Espíritu Santo Le demos golpe de
muerte. (Véase Efesios 6:10-17.)
Líbranos de caer en sus manos.
Pelea por nosotros, y en tu gracia y misericordia,
Sostennos cuando flaqueemos. Sigue siempre al lado
nuestro,
Y no permitas que dejemos la obra inconclusa como lo
hizo la antigua Israel,
Por lo que sufren angustia indecible.
P ERPETUO MANANTIAL de GLORIA

He peleado la buena batalla, he acabado la


carrera, he guardado la fe.

2 TIMOTEO 4:7

Escribe las cosas que te digo. Escríbelas, sin dejar nada


en el tintero. Porque te hablaré en la oscuridad y haré que
tu camino sea de luz. Te llamaré en medio de la confusión
que te rodea y oirás mi voz y sabrás lo que estoy
haciendo. Porque mi camino está oculto al rebelde y al
desobediente, y al que busca andar en su propio
entendimiento.
Si me buscas, sin embargo, seré tu rayo de luz en la
noche, y no tropezarás con cosas ocultas. Caminarás el
camino de la victoria aun cuando haya tumulto a un lado y
al otro, como Israel marchó cruzando el Mar Rojo por un
camino que mi mano abrió para ellos. Sí, será un camino
de liberación y mi Espíritu irá contigo, y llevarás la buena
nueva de liberación a los que yacen en oscuridad y
cautiverio.
No esperes que llegue un momento más conveniente.
Porque los movimientos del Espíritu jamás le son
convenientes al interés de la carne, y yo siempre ingeniaré
tus circunstancias según mi plan y mi voluntad. Me
glorificarás porque mi plan para ti es más excelente que
cualquier otro camino, y en el centro de mi voluntad está
la perpetua fuente de gloria.
No dudes, no titubees, porque yo, el Señor tu Dios, voy
delante de ti. Ya tienes mi promesa de que la obra que
inicio siempre llega a concretarse por completo. Sí, ya
hay un peso de gloria excesivo preparado para quienes
vayan conmigo y se decidan a tomar el premio. Porque
tengo una riqueza mayor de lo que puedas soñar para
otorgársela a quienes lo han dejado todo por seguirme.
Toda atracción destellante de esta vida es como paja en
comparación con ella, porque los dones y el llamado de
Dios jamás flaquean, y solo tienen como límite la voluntad
y elección de quienes los reciben.

Señor Jesús, me echo a tus pies. Permíteme que los bañe


con mis lágrimas, porque mis pies han sido como el
plomo. Pesados, lentos a causa de las preocupaciones de
esta vida. He sido como el que sueña que desea correr y
se siente paralizado.
Libérame, omnipotente Señor y haz de mí tu gozoso y
deseoso siervo. Libera mis pies y haz que corran a hacer
tu voluntad. Libera mi lengua para que clame tu alabanza.
Libera mi corazón para amar al perdido con la profunda
compasión de Jesucristo. ¡Libera mis afectos y clávalos
en tu cruz! Amén.
¡P IDE!

Entonces el cojo saltará como un ciervo, y


cantará la lengua del mudo; porque aguas serán
cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.

ISAÍAS 35:6-7

Mira, he puesto dentro de ti un manantial de agua viva.


Porque mi Espíritu será una corriente de vida permanente
desde tu interior. Esto es lo que les he prometido a todos
mis hijos, y esto es lo que podrás vivir al pedirlo por fe.
Todas mis promesas se reciben por fe. Ninguna se gana
por mérito, ni son premios por los logros humanos.
Es mi vida la que te estoy dando. No es una emoción; no
es una virtud, aunque estas dos cosas podrán venir a
consecuencia. Es mi propio Ser. Divina gracia, amor
celestial, infinita misericordia, paz inefable … todo esto
surgirá, se desatará y no podrá reprimirse desde lo
profundo de tu interior porque mi Espíritu reside allí.
Si en tu alma hay esterilidad y no surge de ti esta
corriente de vida, no has de apenarte ni reprenderte por
estar vacío. Llena el vacío con alabanza. Por medio de la
alabanza podrás abrirme las puertas del templo de tu
alma. El Rey entrará y traerá su gloria. La Rosa de Sarón
florecerá en tu corazón, y su fragancia invadirá el
ambiente.
Porque la promesa del Padre es para todos los que
creen, sí, para todos los que son llamados, aun estando
lejos (véase Hechos 2:39). Y esta promesa es el don de la
presencia viva de mi Espíritu Santo, prometida a todos los
que han sido bautizados en el nombre de Jesucristo, que se
han arrepentido de sus pecados, recibiendo remisión
(véase Hechos 2:38).
Sí, te digo que es un don. Está escrito: «¿Cuánto más
vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se
lo pidan?» (Lucas 11:13). Pide y recibirás, y tu gozo será
pleno.
Así como la puerta se abre en respuesta a un llamado, así
como lo que está perdido es encontrado por el que lo
busca, y así como quien pide recibe lo que ha pedido, así,
de manera similar y con la misma simpleza, te daré yo a ti,
hijo mío, hija mía, el Espíritu Santo, solo porque me lo
has pedido. No he puesto esta bendición fuera de tu
alcance, porque es mi deseo que la tengas.
¿Cómo ha de ser victoriosa mi Iglesia si el poder
dinámico del Espíritu Santo no llena a cada creyente?
Pones impedimento a mis propósitos y obstáculo en mi
camino cuando no tomas esta, mi provisión. ¿Supones que
puedo lograr que se cumpla mi voluntad con un cuerpo
que no tiene poder alguno? Porque cada cristiano ha de
ser un canal por el que fluyan mis bendiciones, ¿y cómo
has de estar abierto a mis bendiciones si estás lleno de ti
mismo? Es solo en el momento que permitas que mi
Espíritu fluya que tu propio «yo» podrá salir.
El corazón abierto se llenará. El pecado confesado se
perdonará. El hambriento de justicia se verá satisfecho.
Has de ser como un niño. Seré para ti un padre amoroso.
Tendrás lo que deseas porque te amo. Que esta sea tu
esperanza, y tu fe se verá recompensada. Mi poder no está
reservado a un puñado de santos. Está disponible para
todos, ¡y está disponible para ti! ¡PIDE!
RÍOS de AGUA VIVA

Los afligidos y menesterosos buscan las aguas,


y no las hay; seca está de sed su lengua;
yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los
desampararé. En las alturas abriré ríos, y fuentes
en medio de los valles; abriré en el desierto
estanques de aguas, y manantiales de aguas en la
tierra seca.

ISAÍAS 41:17-18

Mira, estás en la palma de mi mano. Sí, en el momento


en que alces tu voz clamando a mí, y cuando eleves tu voz
en alabanza magnificando mi nombre, entonces te exaltará
mi gloria. Sí, te envolveré en vestiduras de gozo, y mi
presencia será tu gran recompensa.
Levanta tus ojos hacia los míos. Sabrás sin duda alguna
que te amo. Levanta tu voz a mí en alabanza; así una fuente
se abrirá en tu interior, y beberás de sus frescas aguas.
Vierte tu corazón hacia mí. De lo más profundo de tu
corazón, deja que tu amor fluya hacia mí, que tus labios
pronuncien mi Nombre.
Que tus alabanzas se eleven de día y de noche. Sí,
cuando estés exhausto, mi palabra descenderá sobre ti.
Entonces descansarás en paz, y te elevarás en gozo, y
participarás de un manantial perpetuo. Está escrito: «De
su interior correrán ríos de agua viva» (Juan 7:38).
Que la Palabra de Dios habite ricamente en ti; porque
mis palabras son Espíritu y son Vida. Son vivas y
poderosas, y las blandirás en fe de forma efectiva en
contra de los poderes de las tinieblas.
Observa, estoy abrazándote. Descansa allí. Porque mi
Espíritu y mis caminos no han de dominarse con el
intelecto, pero mi amor será recibido por quienes me
desean y son recíprocos en su amor. Así como la fe recibe
las promesas y quienes buscan la vida eterna son
receptores de la fe de Jesucristo (porque la fe es don de
Dios), así también, a quienes anhelan una relación más
cercana conmigo les daré una porción especial de mi
amor, para que tengan la capacidad de amarme como yo
los he amado.
Doy mi Espíritu y mi amor, plenamente, sin contar las
porciones. Abriré mi corazón a ti, y te haré entrar en Él,
así como en la salvación tú abriste tu corazón a mí para
que pudiera darte la vida eterna. Sí, te esconderé en mi
corazón para que constantemente vivas en mi paz y mi
gozo. Y ya no tendrás que entrar o salir, sino que vivirás
en mí, como yo he vivido en ti.
DAME de BEBER

Dad, y se os dará; medida buena, apretada,


remecida y rebosando darán en vuestro regazo;
porque con la misma medida con que medís, os
volverán a medir.

LUCAS 6:38

Abre tus ojos, porque el tiempo es corto. No te enredes


en las cosas del mundo porque son transitorias. No te
preocupes en demasía por tus necesidades personales,
porque tu Padre celestial sabe lo que necesitas, y Él
proveerá. Deja sin embargo que tu mayor preocupación
sea la de cumplir mi voluntad y propósito en tu vida, así
que sé sensible a mi guía y mantén tu oído atento al cielo.
Podrás pasar por alto cualquier otra cosa, pero jamás
mi voz. Habrá otras voces que romperán la armonía, pero
mi voz siempre traerá paz a tu corazón, claridad a tu
pensamiento. Porque cuando gires a derecha o izquierda,
oirás mi voz detrás de ti diciendo: Este es el camino, ve
por aquí.
Sí, te sostendré en el centro de mi voluntad y mi ser, para
que no te desvíes hacia la frialdad o la duda, y para que
tampoco te dejes llevar por el celo de la carne. No hay
neutralidad en el centro. No es una posición de arbitrio.
Porque te llenaré con la abundancia de mi propia vida.
Tu corazón arderá con el fuego de mi amor. Te
regocijarás en todo tipo de circunstancias, porque
compartiré mi gozo contigo; y mi gozo no tiene relación
alguna con el mundo, ni con las personas del mundo. Me
regocijo en cambio con quienes se regocijan en mí.
Derramo mi amor sobre los que derraman sus vidas en mí.
«Dad, y os será dado» (Lucas 6:38) es una ley espiritual
que se cumple entre tú y Dios así como también entre
hombre y hombre. Aun más en este caso, porque este es un
plano de operación más elevado. Apréndelo en este plano
más elevado y te resultará simple y automático en el plano
humano. Así como le dije a la mujer junto al pozo
(sabiendo de su necesidad de verdadera satisfacción):
«Dame de beber» (Juan 4:10), te digo a ti: Dame una
porción del amor que tienes, aunque sea limitado y
natural, y yo te daré a cambio mi amor. Un amor infinito.
Un amor abundante. Un amor que brotará de ti para
refrescar a otros.
Dame solo una copa de tu limitado afecto. Lo anhelo.
Lloro por él como lloré por el amor de Jerusalén.
Derramaré sobre ti un amor tan grande como jamás has
conocido. Un amor que inundará todo tu ser con tal
satisfacción que jamás habrás soñado sentirla, excepto en
el cielo. Te ruego: «Dame de beber». O en el lenguaje de
Elías: «Hazme a mí primero una pequeña torta» (1 Reyes
17:13-16), y jamás te faltará comida y aceite.
YO TRAERÉ la VICTORIA

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la


victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

1 CORINTIOS 15:57

Oh, hijo mío, hija mía ¿alguna vez te he fallado? ¿Alguna


vez te he dado la espalda, o te he abandonado? ¿No he
sido tu seguro refugio, tu fuerte defensa?
Te he protegido y guardado en la enfermedad y la salud.
Sí, estoy contigo para ayudarte ahora. No temas. Mis
propósitos se cumplirán a pesar de tus debilidades si en tu
necesidad confías en mi fuerza.
Mi voluntad se cumplirá, sin que importen las fallas en tu
vida, si cuentas con el poder de mi justicia. No obro solo
cuando no hay obstáculos, sino que me glorío en vencer a
las circunstancias, y me complace traer triunfos allí donde
la victoria no muestra atisbo siquiera.
Cuenta con mi venida. Has de saber que cuando la fe me
trae a escena, todo cambia. La oscuridad se convierte en
luz. La pena se convierte en gozo. La enfermedad en salud.
La pobreza en mi provisión suficiente. La duda en fe. La
ansiedad en confianza.
No hay fuerza negativa que pueda ocupar el mismo lugar
que mi Espíritu. Cuando mi Espíritu entra, todas estas
cosas deben salir. ¡Sí, saldrán!
Pide victoria. Vendré y la traeré. No busques la victoria
… búscame a mí, y verás la victoria que traeré conmigo.
Cuando haya venido, verás los milagros que obraré.
LIMPIA el SANTUARIO

Porque dos males ha hecho mi pueblo: me


dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí
cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.

JEREMÍAS 2:13

¡Despierta! Levántate y vístete con tu fuerza, porque la


noche está avanzada. El día está cerca ya.
Mi pueblo será un pueblo santo. Pero has avanzado por
tu propio camino; no has pensado en esto, ni has hecho
inventario. Vuelve a mí, y te restauraré. Quita todo lo que
ensucia y lo que distrae tu atención apartándola de mí, y
yo caminaré nuevamente contigo como caminé con mi
pueblo hace mucho tiempo.
Sí, caminaré contigo en poder y gloria, y por mi mano se
obrarán milagros. Mi poder se manifestará; mi Nombre
será glorificado. Porque caminarás con un nuevo corazón.
Con espíritu fresco me servirás, porque te reviviré y te
bendeciré y derramaré mi Espíritu sobre ti, y sabrás que
es el Señor quien te sana y perdona tus transgresiones, te
pone sobre una roca y te muestra tus caminos.
Te he mandado amarme con todo tu corazón, que me
sirvas con total lealtad. No puedes servir a dos amos.
Purga la vieja levadura y limpia la vasija. Limpia el
santuario, y trae ante mí tus sacrificios con corazón puro
y manos limpias. No despreciaré los sacrificios del
corazón contrito.
Te busco con un amor que abarca la Eternidad. Aunque
te apartes, de seguro te traeré de regreso. Aunque tu amor
se enfríe y tu corazón se vuelva indiferente, si escuchas
seguramente oirás mi voz. Cuando te vuelvas a mí, yo
andaré el resto de la brecha que nos separa. Aunque te
hayas apartado, no te he abandonado. Cada vez que te
vuelves a mí en amor y confesión, estoy allí, contigo.
NO TE ATARÁS A LA TIERRA

Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no


tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré
será en él una fuente de agua que salte para vida
eterna.

JUAN 4:14

Oh, hijos míos, ¿qué es lo que necesitan hoy? ¿Consuelo?


¿Coraje? ¿Sanidad? ¿Guía? De cierto les digo que lo que
sea que necesiten, si lo buscan en mí, se los daré.
Seré para ustedes lo que el sol es a la flor; lo que el agua
del océano es al pez, y lo que el cielo es a las aves. Les
daré vida, luz y fuerza. Los rodearé y preservaré para que
en mí puedan vivir, moverse y tener vuestro ser,
existiendo en mí cuando apartados de mí morirían. Seré
para ustedes como los cielos abiertos, porque liberaré
vuestro espíritu de tal manera que no estarán atados a la
tierra.
Vivirán en un reino en el que las cosas de la tierra no
podrán impedir, obstruir ni limitar vuestro movimiento,
sino que serán liberados en mí hacia un lugar en el que
vuestro espíritu podrá volar como el águila, y podrán
anidar en un lugar de seguridad y soledad, sin que los
moleste o contamine lo sórdido del mundo.
Tendrán compañía, pero será la compañía de quienes
piensan como ustedes; sí, de aquellos que como ustedes se
hartaron de los recursos del mendigo, y cuyo sentido del
valor se ha reajustado para que consideren a lo invisible
como más valioso que lo visible, y a las riquezas
espirituales más preciosas que las riquezas del mundo.
Dejen ya las pequeñeces. Dejen ya los sueños pequeños.
Entréguenme todo lo que son y tienen, y yo compartiré con
ustedes abundantemente todo lo que tengo y todo lo que
soy.
Sean para mí un reservorio en el que pueda almacenar mi
reserva de fuerza, poder y bendición de manera que esté
disponible al sediento. Jamás se dejen atrapar como el
hombre del relato bíblico, que con la llegada de
huéspedes inesperados a medianoche, descubrió que no
tenía nada preparado para servirles (véase Lucas 11:6).
Tomen de mí con avidez, para que nunca tengan una copa
vacía cuando el sediento les pida de beber, y para que
nunca les falte cuando el enfermo les pida pan. Porque si
tienen poco, yo lo multiplicaré, pero si no tienen nada, se
avergonzarán.
Reciban mi amor libremente. Beban de mi Espíritu … sí,
beban hasta el fondo para que sea como aguas en las que
puedan nadar (véase Ezequiel 47:5). Y muévanse por la
fe hacia el reino de las manifestaciones de mi poder, sí,
montados sobre las alas de mi poder. Porque hay
potestades del aire que hay que vencer y conquistar.
Necesitan fe, y la libertad y el poder del Espíritu Santo
para vencerlas y elevarse por encima de ellas.
Porque mi Iglesia será una iglesia vencedora, y mi
Esposa será un ser celestial. No elegiré para mí una
esposa de Egipto. Elegiré esposa entre las que hayan
elegido hacer de mi hogar su hogar, de mi pueblo su
pueblo, como lo hizo Rut. A la que se vuelva, le sucederá
como a Orfa, o a la esposa de Lot. No entrará en mi
herencia.
NO PODRÁN CANSAR A MI AMOR

Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira


mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi
costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

JUAN 20:27

Eleva tu mirada y mírame. Porque aunque me hayas


olvidado, yo no te he olvidado. Mientras estuviste
ocupado con tus actividades cotidianas, yo he seguido
ocupándome de ti. Cuando tu mente estaba absorta en los
asuntos de la vida, mis pensamientos estaban en ti.
Mis hijitos, no podrán cansar a mi amor. Podrán apenar a
mi corazón, pero mi amor no cambiará jamás, es infinito.
Anhelo que se vuelvan a mí. Mis manos están llenas de
bendiciones que deseo darles. Anhelo oír vuestra voz.
Hablan tanto con otros … ¡Oh, hablen conmigo! Tengo
tanto para decirles.
No soy un poder remoto. Soy una persona íntima, como
lo son ustedes. ¿Han olvidado que los creé a mi imagen y
semejanza? No se trata de que yo soy como ustedes, sino
de que ustedes son como yo. No permitan que elementos
materiales y físicos destruyan vuestra comprensión de mí
como persona.
«Tócame, toca mi costado», le dije a Tomás (véase Juan
20:27).
Les digo a ustedes: Entréguense a mí, derramen vuestro
amor sobre mí. Descubrirán que soy tan tangible para
ustedes como lo fui para Tomás.
Extiendan vuestra mano y pónganla sobre mi apenado
corazón. Sí, tomen mi mano perforada por el clavo.
Ahora, ¿siguen dudando de mi amor?
CORAJE

Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada


del Espíritu, que es la palabra de Dios.

EFESIOS 6:17

Mi pueblo no se dolerá, porque yo el Señor seré su


regocijo y su canción. No serán pueblo quejoso, porque
quitaré las murmuraciones de sus calles. ¿Es que he de
conducir al campo de batalla a un ejército de mujeres
lloronas? ¿Le pediré al cobarde que luche en la guerra?
No. En cambio le daré a mi pueblo espíritus valientes y
de coraje, y fortaleceré sus corazones. Les daré el espíritu
de los mártires, porque serán mis testigos del poder de la
resurrección. Serán fuertes. Serán firmes y determinados.
Y yo quitaré de entre las filas a los tímidos y a los que
buscan comodidad y seguridad. Mi camino es un camino
de sacrificio, y las recompensas no son honores de este
mundo.
Así que vístanse con la armadura de Dios: el yelmo de la
salvación, la coraza de la justicia, cúbranse con la
armadura de la verdad, calcen vuestros pies con el
apresto del evangelio de la paz, usando el escudo de la fe
y la espada del Espíritu.
Sí, pueblo mío, este es un combate mano a mano. Estarán
frente al enemigo cara a cara. No retrocederán por miedo
a que los maten, porque no hay armadura que proteja
vuestras espaldas. El cobarde perecerá.
No han luchado en una medida siquiera comparable a la
de Él, el Señor Jesús. No están preparados para entrar en
este conflicto mientras estén absortos en los lujos y las
comodidades personales de la vida normal. Porque todo
soldado primero ha de priorizar su obligación hacia las
fuerzas armadas, para pensar en su propia vida y deseos
solo en segundo lugar. Así harán ustedes si han de
seguirme. Así hizo Jesús durante su ministerio en la tierra.
Su vida entera estuvo subordinada a la voluntad del
Padre.
Como está escrito: «Porque ni aun Cristo se agradó a sí
mismo» (Romanos 15:3). ¿Cómo se atreven a arriesgarse
a que la carne manifieste sus deseos? Ellos solo han de
ser un mal continuo. Nada bueno puede venir de un
corazón engañoso. Como dice el antiguo himno: «El brazo
de carne fallará … no te atreverás a confiar en los tuyos».
Únicamente lo que se genera en ti mediante el Espíritu de
Dios puede producir justicia: «No os conforméis a este
siglo, sino transformaos por medio de la renovación de
vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la
buena voluntad de Dios, agradable y perfecta» (Romanos
12:2).
SENTIDO de la PERSPECTIVA

De cierto, de cierto os digo: El que oye mi


palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y
no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte
a vida.

JUAN 5:24

¡Oh, mis pequeños, cuán preciosos son para mí! Sí, son
la niña de mis ojos y los guardaré del mal. Jamás permitan
que los temores que son comunes al mundo entren en
vuestros corazones, porque ustedes no son del mundo, mis
hijos, y no necesitan temer a las cosas que acosan las
mentes de los que no me siguen.
No necesitan temer al juicio que sobrevendrá, porque si
vuestros pecados han sido confesados, perdonados y
lavados por la sangre de Jesús, no serán condenados,
porque ya han pasado de la muerte a la vida eterna. No
han de temer el Día del Juicio. Este se envía al mundo, y
ustedes hijitos míos, no son del mundo. En verdad ustedes
son los que me ayudarán a juzgar al mundo (véase 1
Corintios 6:3).
¿Quién conoce los crímenes del mundo mejor que mis
hijos? ¿Es que no se han perpetrado muchos crímenes en
contra de ustedes aun cuando buscaron servirme y
adorarme? Por supuesto, la humanidad se resiste a mi
mano sobre ella. Pero, ¿cómo han de castigarme? De
forma natural pueden expresar su hostilidad hacia el
Todopoderoso, y mostrar resentimiento en contra de mis
leyes, maltratando a mis hijos. ¿No serán llamados
ustedes a testificar contra ellos?
Esto no es incompatible con la ley del perdón que hoy
los compromete conmigo, porque las Escrituras les dicen
que amen a sus enemigos y que hagan el bien a los que
hacen el mal. Con ustedes sucede lo mismo que conmigo.
Hoy es el día de mi gracia, y esta también opera a través
de ustedes, trayendo amoroso perdón a todos, por el
espíritu manifiesto por Jesús en la cruz. Pero el Día del
Juicio será un día de estricta rendición de cuentas, un día
de ira en contra del pecado y el pecador por igual. Es
ineludible, porque está dicho que los hombres morirán una
sola vez, pero después de esto está el juicio.
¿Temen a la calamidad? Si lo hacen, están siendo
humanos. Sin embargo, ¿han pensado en mi siervo, el
apóstol Pablo? En naufragios, adversidades, angustias,
privaciones físicas, persecuciones y amenaza de muerte
por parte de bestias salvajes, en todo esto se regocijaba
en su Dios. Fue más que victorioso. Se le otorgó gozo
sobrenatural en medio de toda tribulación. Y ustedes
también pueden tenerlo.
¿Han leído el testimonio de mi siervo Habacuc? ¿Y han
leído de los últimos días de mi siervo Job? No puede
haber pérdida permanente en la vida de mis hijos, porque
de las semillas de toda calamidad surge una cosecha plena
de nuevas victorias. Es como yo lo he diseñado. La gran
evidencia de esta verdad es el Calvario. Por designio del
hombre, por la crueldad de los corazones malos, Cristo
fue hecho mártir. Pero por la mano de un poder más
grande, Él fue hecho Salvador … el Salvador aun de los
mismos hombres que le dieron muerte.
No, hijos míos, no teman. Recuerden las palabras de las
Santas Escrituras: «No temáis, manada pequeña, porque a
vuestro Padre le ha placido daros el reino» (Lucas 12:32).
Aquí encontramos esto de nuevo … no estoy solo
preservándoles,
sino haciéndolo con el propósito de compartir con
ustedes el poder de mi reino. Si pueden capturar la visión
de lo que les aguarda en los días venideros en mi gran
reino, tendrán una perspectiva totalmente diferente; y al
ver el presente, la escena pasajera de hoy, su verdadera
dimensión estará en foco, en proporción con la imagen
panorámica.
Puedo darles este sentido de la perspectiva porque veo
el rollo completo de las eras como si ya estuviera
desenrollado ante mí, y el futuro me es tan claro como lo
es el pasado. ¡Miren por encima de mi hombro! Vean
vuestra propia vida desde mi punto de vista. Mi Espíritu
les traerá revelación y entendimiento, luz y sabiduría. La
persona de años maduros ha ganado sabiduría a partir de
la experiencia. Ustedes pueden ganar sabiduría (¡si lo
desean!) a partir de mi experiencia. Soy infinito y eterno,
y aunque no tengan la capacidad de entenderlo, he vivido
lo que ustedes conocen como el pasado y lo que llaman
futuro.
Ustedes viven dentro de las limitaciones del tiempo. Yo
habito fuera de toda limitación tal o barrera.
No se molesten a causa de vuestra ignorancia. Busquen
con diligencia mi sabiduría. Porque enriquecerá vuestra
vida grandemente. ¿Es que no les he ordenado hacerlo?
Les dará más tranquilidad que cualquier otra actividad
espiritual. Les dará más temple, más sentido de los
valores de lo que podrían obtener por ningún otro camino.
Han de beneficiarse a partir de vuestra experiencia o a
partir de la mía. ¡Qué gran contraste hay entre ambas!
Busquen mi sabiduría y hagan de ella la guía de vuestras
vidas. Que soplen los vientos y azoten las tormentas.
Vuestra casa quedará en pie.
QUITEN las ROCAS

¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano,


déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando
tú la viga que está en el ojo tuyo?

LUCAS 6:42

¡Oh, pueblo mío! Los he llamado al arrepentimiento, a la


confesión, al perdón y a la limpieza; pero han escuchado
mis palabras como si fueran brisa en la copa de los
árboles, como si no tuvieran importancia alguna y
pudieran ignorarse. Miren bien, les digo: no pueden
resistirse a mi Espíritu sin sufrir dolor; y no pueden hacer
oídos sordos a mis palabras sin caer en la trampa del
enemigo.
No han clamado a mí con todo vuestro corazón, sino que
se han quejado de que no he oído vuestras oraciones. Está
escrito: «[Dios] es galardonador de los que le buscan»
(Hebreos 11:6). Y otra vez: «Y me buscaréis y me
hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón»
(Jeremías 29:13).
No recurran más a mi mano para que les provea
libremente cubriendo vuestras necesidades, cuando no han
humillado vuestros corazones ni lavado vuestras manos,
viniendo a mí con el sacrificio que he requerido: un
corazón contrito y quebrantado. No necesitan esperar que
les hable si vuestros corazones están llenos de informes
malvados.
Así como no puede llegar sanidad al cuerpo físico sin
que primero se quite el veneno del sistema, tampoco
puede llegar bendición, reavivamiento y renovación a mi
cuerpo, la Iglesia,
hasta que se haya eliminado el mal y se hayan purgado
los pecados. Vuestros ojos no mirarán mi rostro si están
aún ocupados en ver las fallas e imperfecciones en
vuestros hermanos. Cuando me miren con verdad,
sinceridad y arrepentimiento, por cierto me verán, y al
haberme visto a mí, mirarán a vuestros hermanos y
hermanas con amor, entendimiento y paciencia,
conociendo bien las necesidades de su corazón y sus
vidas.
Después de eliminar la maleza, cuando el suelo se haya
labrado y las rocas se hayan quitado: entonces enviaré
mis suaves lluvias, ministrando a vuestros corazones en
amor y bendición. Aunque mi corazón se ha apenado, sigo
amándolos; y aunque he ocultado mi rostro durante un
tiempo, con gran ternura volveré a abrazarlos junto a mi
pecho.
Detendré la vara de mi disciplina cuando se acerquen a
mí en arrepentimiento. Si confiesan vuestros pecados y
reconocen vuestras transgresiones, seré fiel a ustedes y
los perdonaré. Los limpiaré y restauraré. Encontrarán paz.
Dirán que las lágrimas de la pena en Dios han sido dulces.
El corazón que se entristece por el pecado vivirá sincero
consuelo. No hay nada como esto en todo la consolación
que el mundo pueda ofrecer. Si bañan mis pies con
vuestras lágrimas, los abrazaré con amor junto a mi
corazón. No puedo describir mi amor. Solo puedo
dárselos. Está más allá de la cruz. Vayan hacia allí. Solo
el Espíritu puede comunicar lo que hay del otro lado.
QUITEN los íDOLOS

Murmuraban contra el padre de familia,


diciendo: Estos postreros han trabajado una sola
hora,
y los has hecho iguales a nosotros, que hemos
soportado la carga y el calor del día. Él,
respondiendo, dijo a uno de ellos:
Amigo, no te hago agravio … quiero dar a este
postrero, como a ti.

MATEO 20:11-14

Miren, he puesto mi Espíritu sobre ustedes para que


lloren y no permanezcan en silencio. Sí, les dije que
podrían conocer la carga del Señor y entender lo que hay
en mi corazón.
Porque amo a mi pueblo, a mis elegidos, y mi corazón se
apena por ellos porque se han apartado. Han conocido mi
amor; sí, han probado mi bondad y entraron en mi gracia y
les he dado mi salvación; pero su amor se ha enfriado, y
sus deseos buscan a otros, y sus caminos son los de la
necedad y la búsqueda del propio ser.
Soy un Dios celoso, y no compartiré mi gloria con otros.
Sí, derramaré mi bondad sin restricción sobre todos los
corazones dispuestos; y a todos los que clamen a mí, les
daré mi gracia.
Sin embargo, mi pueblo no ha llorado; no han llamado.
Se han satisfecho con los desechos de este mundo
presente, y en la hora de indiferencia han permitido que
los placeres de esta vida ocupen el lugar que me
corresponde solo a mí. Sí, ha desplazado a mi Espíritu,
pero esto no satisface.
¡Oh, que vuelvan a mí! Porque así como el padre esperó
que regresara el hijo pródigo, yo anhelo que regrese mi
pueblo. Mi corazón se eleva en pena, y mis lágrimas
fluyen como manantial. Porque los amo. Mi alma está
extendida hacia ellos.
Regresen a mí, y yo regresaré a ustedes. Quiten los
ídolos y entréguenme vuestro corazón. Abran vuestro
corazón delante de mí, y yo purgaré lo malo. Lo lavaré y
llenaré con mi gloria. Ya no buscarán el puerro y el ajo de
Egipto. Ya no se alimentarán de la hoja del maíz o la
cáscara del trigo. Yo satisfaré vuestra hambre con maná
del cielo, y con leche y miel se nutrirán.
Y volverán a tener salud, vigor y nueva energía para
servirme. Avanzarán en nuevo poder y por siempre
tendrán mi gozo. Aun si trabajan la última hora, antes del
atardecer, serán recompensados de la misma manera que
quienes les precedieron (véase Mateo 20:1-16).
SATURA TU ALMA en el ÓLEO del ESPÍRITU

Estamos atribulados en todo, mas no


angustiados; en apuros, mas no desesperados;
perseguidos, mas no desamparados; derribados,
pero no destruidos.

2 CORINTIOS 4:8-9

A través de mi pueblo la eterna gloria del Padre se


manifestará a las naciones. Porque el poder eterno de
Dios está encarnado en mis elegidos. ¿No está escrito que
el Reino de Dios habita dentro de ti? El día que me hagas
Señor de tu vida y me des el cetro y me permitas reinar,
entonces comenzaré a moverme y mi poder irradiará
desde tu ser. Entonces obraré milagros … cuando camines
en justicia y misericordia hacia los que conoces, y aun
hacia tus enemigos. No imagines siquiera por un momento
que puedo obrar milagros en la atmósfera de la hostilidad,
el mal y la rebeldía. Ven a mí con corazón limpio y
espíritu recto, con sinceridad, con honestidad. Si deseas
que obre entre ustedes no te apartes de mi camino, no seas
engañoso ni indirecto al tratar con los demás (véase 2
Corintios 4:2). Son los de corazón puro los que ven a
Dios. Son los que buscan el camino santo y enfocan su
corazón hacia la vida santa los que heredan las promesas
y vienen a mi santo lugar alto.
Conoce que nada de lo que ensucia o lastima puede
entrar en el cielo. Allí habita la belleza del Dios viviente.
Donde hay santidad hay belleza. Donde hay belleza y
santidad hay omnipotencia.
Donde está la actividad del Todopoderoso, allí las
fuerzas de la vida obran continuamente para producir
dentro de ti una medida de la vida, la salud y la fuerza que
están en Él. ¿Por qué has de tolerar ideas de desaliento?
Nada puede lograrse con esta mentalidad. El pecado
produce muerte; y toda corriente negativa que fluya en tu
cuerpo producirá continua regresión.
Yo dispondré dentro de ti una mentalidad diferente.
Reorganizaré los pensamientos que hoy están confundidos.
No haré que sufras presiones que te debiliten. Seré la
fuerza que necesitas. Seré la fortificación interior que te
sostendrá aun en tiempos de angustia y crisis.
SATURA TU ALMA EN EL ÓLEO DEL ESPÍRITU
SANTO, y siempre mantén abierto el canal de
comunicación con tu Padre celestial.
Él te desea, y será tu fortaleza y hogar.
LA ECONOMÍA del REINO

Porque con la misma medida con que medís, os


volverán a medir.

LUCAS 6:38

Tráeme todo el diezmo y abriré las puertas de los cielos


derramando sobre ti bendición multiplicada. Sí, te
bendeciré en la gracia del dar, y te bendeciré con gozo.
Abrirás la puerta del ministerio para mis siervos, y
participarás de los frutos que lleguen como resultado.
Jamás me darás para quedar más pobre. A cambio de tus
pequeñas ofrendas, recibirás mi abundante riqueza. A
través de la contribución que proviene de un corazón
dispuesto, me permitirás derramar la abundancia del
cielo, tesoros que jamás podrías comprar en el mundo.
Procura dar con gozo—ya que Dios se deleita en el que
da con alegría—de lo contrario, apenarás al Espíritu,
porque ¿no te ha dado Él sin medida alguna? Así como
recibiste libremente (puesto que Dios siempre tiene un
corazón generoso) se requiere de ti que des sin quejarte,
sin pensar que estás haciendo un sacrificio.
Tu ofrenda solo se verá como un sacrificio cuando se
mire a la luz de qué otro uso podrías haberle dado al
dinero. Da libremente a la obra de mi Reino, y yo por
añadidura te daré las cosas que necesitas.
Sé mi agente de justicia y buena voluntad, y te probaré
que soy tu amoroso Padre celestial, supliendo tus
necesidades con las riquezas de mi tesoro … y esto, a su
vez, será una excitante aventura en tu camino con el
Espíritu.
Por cierto, verás que satisfago tus necesidades de
manera milagrosa, y aun en el proceso extenderé el Reino;
porque los que te den a ti también recibirán bendición
espiritual.
Sí, hijo mío, hija mía, ¡mi economía es maravillosa! Mi
Reino por cierto no es el reino del mundo. Y hasta las
ofrendas materiales que me dediques se convierten
inmediatamente en «moneda espiritual». Me has dado lo
que yo puedo multiplicar en bendiciones espirituales para
ti y para los demás.
Den, hijos míos. Vuestra pobreza se convertirá en
riqueza, y se librarán de ansiedades con respecto a
cuestiones económicas. Den, y se les dará: buena medida,
comprimida, rebosante, que se derramará sobre vuestro
pecho.
SALVACIÓN DEL HOGAR

Las misericordias de Jehová cantaré


perpetuamente; de generación en generación haré
notoria tu fidelidad con mi boca.

SALMO 89:1

Oh, hijo mío, hija mía, te he amado con amor eterno y


con fuertes lazos te he atado a mí. En el día de la
adversidad he sido tu refugio, en la hora de la necesidad
te he sostenido, y has encontrado tu fuerza en mí. Has
visto mi bondad a derecha e izquierda. Has contemplado
mi poder, y mi gloria no te ha sido oculta.
Te he bendecido con la abundancia de los cielos y no he
sido mezquino con lo que tu corazón ha deseado. Sí, y
haré más aun. Porque, ¿acaso no te he prometido que
serías salvo tú y tu casa? ¿No se aplicó sangre al marco
de la puerta para la salvación de la familia entera? (véase
Éxodo 12:22-23).
Así que renueva tus energías y conoce que estoy obrando
contigo. Porque de seguro brillará una luz en la oscuridad
y la fe que has tenido a lo largo de los años será
recompensada cien veces. Así que tu fe se hará ver,
porque verás con tus ojos, y oirás con tus oídos, y te
regocijarás en tu corazón por lo que ha de suceder.
¡Haré maravillas y alabarán y glorificarán mi nombre
juntos! Porque Aquel que te guarda jamás duerme. El
Señor tu Dios es tu fuerza, y en Él no hay cansancio.
Jamás se cansa de que vengas a Él, y da la bienvenida a tu
clamor siempre.
Entrégate a su misericordia, porque su amor no falla
nunca, y su gracia y compasión no se acaban. Su fidelidad
se extiende a todas las generaciones (véase Isaías 59:21).
SEÁOR DIOS, ERES MI DIOS;
MI ESPERANZA ESTÁ EN TI.
JAMÁS ME ABANDONARÁS.
ME HARÁS TRIUNFAR,
¡Y ALABARÉ TU NOMBRE!
REUNIRÉ A MI PUEBLO

Porque es tiempo de que el juicio comience por


la casa de Dios; y si primero comienza por
nosotros,
¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al
evangelio de Dios?

1 PEDRO 4:17

Despierta. Acércate al borde del precipicio, mira y


escribe lo que ves. Porque la muerte y la destrucción, la
oscuridad y la niebla, y el clamor de los que perecen se
elevará, pero no habrá quien los oiga. Nadie responde.
Escrito está: «He aquí ahora el día de salvación» (2
Corintios 6:2), y nuevamente: «Buscad a Jehová mientras
pueda ser hallado» (Isaías 55:6), porque llega la noche.
Entonces derramaré mi ira sobre los impíos y no habrá
mano extendida que salve. Los he llamado con
misericordia, y en paciencia he extendido mis manos
hacia un pueblo rebelde, sin cuidado. He hablado desde el
cielo y mis palabras han sido ignoradas. Les he gritado a
través de mis profetas y sus corazones han sido como
piedra derretida.
Han alzado sus voces desafiándome, y no habrá quien
libre. No hay salvación en sus manos, sino que se
hundirán juntos. Perecerán juntos en su necedad. Observa,
el día de la misericordia ha llegado a su fin, y ha llegado
el Día del Juicio.
Eleva tus ojos a las nubes porque los cielos se llenan de
gloria. Sí, Él viene con diez mil de sus santos. Eleva tu
corazón porque no temerás a las cosas que han de
sobrevenir a la tierra. PORQUE YO REúNO A MI
PUEBLO JUNTO A Mí , y en la hora de la destrucción
extenderé mi mano para librarlo. En la hora de la ira,
arrebataré a los míos—mis amados—y las llamas no los
tocarán. De cierto mi amor es profundo y permanente,
constante y tierno. No he cambiado. Aunque nación se
levante contra nación, y aunque la guerra se convierta en
holocausto universal, aunque la humanidad en su necedad
corra a destruirse contra el muro de lo inevitable, yo no he
cambiado.
Mi corazón sigue siendo tierno. Mis pensamientos hacia
ti siguen siendo de amor y bondad. Te miraré con un amor
aun más profundo que antes. Así como el novio que espera
la llegada de la boda hace preparativos a último momento
y anhela la hora de la consumación, mi corazón te anhela,
mi Esposa, mi Amada.
Aunque veas terror en derredor, solo con tus ojos
mirarás y verás la recompensa de la maldad. Te
preservaré y guardaré, y caminarás conmigo vestida de
blanco.
VERIFICA TU CURSO

Pero se levantó una gran tempestad de viento, y


echaba las olas en la barca … y le despertaron, y le
dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que
perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y
dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se
hizo grande bonanza.

MARCOS 4:37-39

Jamás hay un día, ni una hora, ni siquiera un momento en


que no estés en mis pensamientos. David dijo: «Jehová
pensará en mí» (Salmo 40:17). Tú puedes decirlo con la
misma seguridad con que él lo dijo. No eres menos
precioso a mi corazón, y por ti me preocupo de la misma
manera.
No tomes el camino de la necedad, porque mi corazón va
contigo dondequiera que vayas y me apeno cuando te
apartas. Puedes no estar yendo en dirección opuesta.
Quizá vayas por un camino paralelo al que quiero que
tomes. Sin embargo, el estar casi en la voluntad perfecta
de Dios equivale a no estarlo siquiera.
Como dicen las Escrituras: «Había también con él otras
barcas» … pero Jesús estaba solo en una. Verifica tu
curso. Que mi palabra sea tu carta de navegación, aférrate
a ella con total determinación, sin dejar que las «otras
barcas» te desvíen. Asegúrate de estar en la barca en la
que está Él si esperas llegar a salvo a la orilla a pesar de
las tormentas. Porque las habrá; pero estarás a salvo si
permaneces junto a mí.
QUE tu CORAZÓN CONTINÚE

HASTA el FINAL
Porque el que siembra para su carne,
de la carne segará corrupción; mas el que siembra
para el Espíritu,
del Espíritu segará vida eterna.

GÁLATAS 6:8

Muéstrame tu mano. La he moldeado para que traiga


gloria a mi nombre. Porque mi nombre está por encima de
todos los otros, y la alabanza y la gloria me pertenecen, y
en mí se regocijará toda criatura viviente. Porque haré que
brille una luz en la oscuridad, y en ese lugar en el que has
caminado en derrota, allí causaré que surja la victoria.
Levántate, vístete con tu fuerza, porque eres pueblo
llamado por mi nombre, y en mi nombre serás fuerte y
lograrás grandes cosas. Y te bendeciré con la abundancia
del cielo.
Mi fuerza será tu poder de liberación. Porque yo, el
Señor, estoy contigo para ser poderoso y no habrá débil
en tu seno. Aquel que tiene más abundante gracia dará una
mano de ayuda al que tiene menos; y el de corazón gozoso
alegrará al que languidece.
Conozco tus obras. Tu corazón es un libro abierto que mi
Espíritu ha leído. Sí, conozco cada uno de tus deseos,
cada una de tus necesidades, y voy delante de ti y haré que
las cosas sucedan. En la mañana, eleva tu corazón en
cántico. Por la noche, hazme conocer tus necesidades. Y
mi paz te guardará, y mi gracia te sostendrá. Aléjate del
camino que se desvía;
nunca temas seguirme. Porque así como el pastor guía a
sus ovejas, sabrás con certeza que voy delante de ti. Te
llevaré a un lugar de verdes pastos, de gran visión, de
engrandecida productividad y abundante bendición … y
nada me lo impedirá.
No mires a tus propios pensamientos, sino en cambio
camina en el Espíritu; así cumplirás la obra que el
Espíritu desea cumplir. Solamente la eternidad revelará el
fruto de este ministerio oculto. Porque no trabajamos en el
reino material, ni con los materiales de este mundo;
nuestra labor está en el reino del Espíritu, y los logros no
se juzgan con la vista natural, sino que serán revelados en
la luz de la eternidad. Por eso sé diligente. Sígueme muy
de cerca para que no haya distancia entre nosotros.
Escucha mi voz con atención para que no sigas tu propio
camino. Porque mi camino brilla cada vez más, hasta ese
día. Que tu corazón continúe hasta el final, porque al final
hay esperando un peso de gloria, enorme, para quienes
persistan.
ROMPE los GRILLETES

Pero recibiréis poder, cuando haya venido


sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis
testigos … hasta lo último de la tierra.

HECHOS 1:8

Mira, con mano poderosa y fuerte haré salir a mi pueblo.


Sí, así como libré a los hijos de Israel de la esclavitud de
Egipto y el faraón; con liberación aun más grande libraré
a mi pueblo del yugo de los falsos profetas, del cepo del
legalismo. Porque mi pueblo será un pueblo libre . Mi
pueblo me obedecerá a mí, y no a un líder humano. Mi
pueblo no trabajará en vano en la paja y la maleza de las
obras de la carne. Mi pueblo caminará en novedad de
vida, y recibirá energía y guía de mi Espíritu.
A través de los Mares Rojos, de los Desiertos, los
Jordanes, las Tierras Prometidas de la conquista
espiritual … estoy con mi pueblo. Que el temor no te
desaliente. Que ningún aspecto del pasado sea obstáculo
ni piedra de tropiezo. Te llevaré de las obras muertas a la
realidad viviente. Te sacaré de las tradiciones del pasado
para llevarte a nuevas revelaciones de mí mismo en esta
hora.
Uso el pasado para tu instrucción, no como plano para el
presente, ni como guía para el futuro. No temas seguirme.
En realidad, si tan solo supieras cuán cerca estoy parado
junto a la «cortina del tiempo» te acercarías mucho más y
te llenarías de expectativa. Porque uno de estos días—
muy pronto—el telón se correrá; los cielos se abrirán; el
techo del cielo como lo conoces se correrá; y el Hijo del
Hombre se revelará en poder y gran gloria.
Entonces mi Iglesia será como diadema sobre mi cabeza,
evidencia tangible de mi reinado y victoria. ¡Qué clase de
pueblo debieras ser con tal perspectiva!
ROMPE LOS GRILLETES. Echa fuera los miedos.
Avanza conmigo en la fuerza conquistadora de mi Espíritu
Santo.
UN JARDÍN de MANANTIALES

Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías


saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás
como huerto de riego, y como manantial de aguas,
cuyas aguas nunca faltan.

ISAÍAS 58:11

Mira, mi mano está sobre ti para bendecirte y para


cumplir mi buen propósito. Porque en esta hora he
preparado tu corazón, y en mi bondad no dejaré que falles.
Solo deja todo en mis manos; porque puedo trabajar
libremente solo si te comprometes conmigo y te liberas
por completo … tanto de ti mismo como de los demás.
Está escrito hace mucho ya: «Encomienda a Jehová tu
camino, y confía en él; y él hará» (Salmo 37:5). Seré su
fuerza y sostén, y mi paz fortalecerá tu mente. Tan solo
CONFíA EN Mí, porque todo lo hago por amor.
Las adversidades son una necesidad. Son parte del
peregrinaje de la vida de cada persona, ¿y quién podrá
escapar a ellas? Sin embargo, te digo que para quienes
caminen junto a mí, y para quienes formen parte de las
oraciones de intercesión de mis hijos, haré del
sufrimiento, sí, de las tribulaciones, una piedra de apoyo
para futuras bendiciones (véase 2 Corintios 4:17-18).
Mis brazos te rodean, ¡nunca antes te amé tanto! Haré
que seas como un jardín de manantiales, cuyos arroyos se
nutren del manantial de las montañas.
INSTRUMENTO de ALABANZA

En descanso y en reposo seréis salvos; en


quietud y en confianza será vuestra fortaleza.

ISAÍAS 30:15

Oh, hijo mío, hija mía, te he elegido para poder hacer de


ti un instrumento de alabanza en mi mano. Haré salir de ti
una melodía de alabanza y regocijo, que hará que las
cuerdas del arpa de tu alma vibren con gozoso cántico.
Bendíceme con tus labios y susurra mi nombre en
adoración. Te libraré de la prisión y tú exaltarás a tu Dios
en libertad de espíritu.
¿Cómo puedes decirme: «Soy insignificante, sin valor»?
No. Eres lo más precioso para mí, la niña de mis ojos.
No te apartes en incredulidad. En cambio, sigue
avanzando y elevándote hasta dejar atrás la oscuridad y
llegar a la luz. Entonces me verás cara a cara, y me
conocerás como tu amigo más querido.
Tráeme todo lo que te confunda. Hay muchas preguntas
que no necesitan respuesta, porque cuando el corazón es
uno con el Padre, viene la iluminación del Espíritu que
trasciende al pensamiento. La comprensión es entonces un
estado del corazón en lugar de un logro de la mente.
Aprende a adorar y tendrás reposo para tu alma; te
elevarás a un nuevo lugar de comunidad en el que, como
dijo el escritor de la carta a los Efesios: «[Nos hará]
sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús»
(Efesios 2:6).
El Espíritu te enseñará. Sí, Él te abrirá los misterios de
la Palabra. Porque fue por el Espíritu de Dios que le
fueron dadas las Escrituras a los santos hombres de
antaño; así también por el Espíritu te serán revelados a ti
los tesoros de la Palabra.
¡ADELANTE!

Derribando argumentos y toda altivez que se


levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando
cautivo todo pensamiento a la obediencia a
Cristo…

2 CORINTIOS 10:5
¡ADELANTE!

Pueblo mío, solo han tocado el borde.


Sí, están aún en la costa.
Avancen hacia el vasto mar de mi amor y misericordia, sí,
de mi poderosa potencia e ilimitados recursos.
Porque si avanzan hacia todo lo que tengo para ustedes,
han de caminar por fe sobre las aguas.
Han de abandonar vuestras dudas para siempre,
Así como vuestros pensamientos de autopreservación,
también deberán desecharlos.
Porque yo los llevaré. Yo los sostendré con mi poder, de
la manera que he elegido y preparado para ustedes. No
darán siquiera el primer paso por vuestras propias
fuerzas.
Porque por sí mismos no son capaces, así como la carne
siempre es incapaz de andar el camino del Espíritu.
Mi brazo, en cambio, los sostendrá,
y el poder de mi Espíritu los mantendrá en alto.
Sí, andarán sobre las olas,
y la tormenta solo les hará avanzar más rápidamente hacia
el puerto deseado.
No necesitarán ni mapa ni brújula,
porque mi Espíritu los dirigirá.
¿No sostengo a los vientos en mis puños?
No sean temerosos, sino creyentes.
P ONDRÉ NUEVO CÁNTICO en TU BOCA

Oh, alma mía, espera en Dios y Él te hará bien.


Sí, refrescará tu alma.
Porque su tierna misericordia no falla jamás, y su
generosidad hacia ti es como la mañana. Así como el Sol
de la Justicia ha de asomar con sanidad en sus alas (véase
Malaquías 4:2), también Dios será de ese modo contigo.
Porque ha pasado la noche; sí, te traigo a un nuevo lugar:
un lugar de regocijo en mí, como no has conocido antes
jamás.
Porque llenaré tu alma con gordura,
y estaré contigo para hacerte bien.
Prepararé tus manos para la guerra,
y haré que tus labios me alaben con cánticos.
Pondré nuevos cánticos en tu boca,
y te regocijarás en el Señor tu Dios,
porque Él es Dios poderoso.
Libera, y no hay hombre que pueda atar.
Eleva, y no hay nadie que pueda hundir.
Sí, Él actúa con valentía, ¿quién puede impedírselo?
DESDE EL CENTRO a la CIRCUNFERENCIA

Ve, busca el reavivamiento.


Bien haces; solo que no has de buscarlo en la energía de
la carne.
Porque la carne busca su propio interés, sí, siente lujuria
por aquellas cosas que perecen con el uso. Quiero que me
busques en el Espíritu; entonces descenderé sobre ti en
toda mi plenitud, y no seré mezquino con todo lo que
deseo hacer por ti. Porque mis caminos están ocultos de
quienes me buscan en la energía de la carne. Un abismo
llama a otro a la voz de tus cascadas (véase Salmo 42:7),
y yo estoy en ti, sí, para este preciso propósito por
encima de cualquier otro,
he fijado mi residencia DENTRO de ti; para que mi
Espíritu se difunda en el tuyo, y para que seamos uno,
como yo soy uno con el Padre. Yo en ti, y tú en mí,
para que podamos estar unidos en pensamiento y acción:
en devoción y propósito,
para poder movernos continuamente, no como dos, sino
como UNO.
Te pido, no que HAGAS, sino que SEAS. porque lo de la
carne de la carne es;
pero cuando permites que mi Espíritu venga libremente,
cuando dejas de interferir con mi mover en ti,
entonces se cumplirán esas cosas,
tanto dentro como a través de ti,
será verdaderamente la VIDA DE DIOS.
Porque mi Espíritu es el Espíritu de Vida,
y mi Espíritu es el poder motivador de la energía Divina.
TODO LO DEMáS ES MUERTE. Escrito está:
«La carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios»
(véase 1 Corintios 15:50).
Ni puede el hombre por actividad propia,
por santo que sea su propósito,
producir esta vida que no existe fuera de la actividad
directa del Espíritu de Dios.
Porque estoy CONTIGO y DENTRO de ti, para que no
seas ni estéril ni improductivo. Estoy EN TI para darte
Vida, y vida en ABUNDANCIA, sí, VIDA SIN LíMITE.
Porque todo lo que puedo hacer por ti solo se ve limitado
por mi omnipotencia y mi eterno, siempre perdurable
Poder y Vida,
y para esto ¡NO HAY LíMITE ALGUNO!
Ve, espero para bendecirte;
espero para darte mi plenitud.
me deleito en hacer cosas por ti,
porque te amo más de lo que puedes llegar a saber.
Deja ya esas cosas que aprisionas en tus manos, y pon tus
manos en las mías.
Deja ya de poner los ojos en aquellas cosas que
consideras preciosas,
y yo los llenaré con mi gloria. Libera tu afecto de todo lo
demás. Pon en mis manos a quienes amas. Déjalos a mi
cuidado:
porque así podrás dejar que tu corazón sea libre para
buscarme a mí, sin distracciones. Porque cuando yo sea
más precioso que todo lo demás; cuando sea lo más real
que haya en tu vida, y cuando me ames más de lo que amas
cualquier otra cosa, entonces conocerás la completa
satisfacción. Tu paz fluirá como río, tu gozo rebosará
como fuente,
y mi gloria será derramada como el aceite perfumado de
la unción sobre todas tus demás relaciones.
P o r q ue NO busco quitarte las alegrías y ataduras
terrenales, sino que anhelo ser el centro de tu vida, para
que mi bendición pueda fluir hacia la circunferencia.
Porque mi espíritu no se mueve desde la circunferencia
hacia el centro,
sino desde el centro hacia la circunferencia.
Por eso, ríndete a mí, desde tu conciencia más profunda.
No me ofrezcas una parte de tus afectos, sino la parte más
profunda de tu corazón,
sí, aquella que parece ser tu vida misma.
En verdad, así lo es.
Porque me rindes tu vida solo cuando me ofreces tu amor.
Por esta razón he dicho que el amor es el cumplimiento de
la ley.
Entonces dame los afectos de tu corazón
ENTERAMENTE, y yo cubriré cada una de tus
necesidades.
Busca PRIMERO el Reino de los cielos; que tus deseos
apunten por completo a la obtención de las riquezas de
Dios,
y todo lo demás te será provisto a medida que surja la
necesidad.
Solo sé muy diligente en tu gesta, porque el enemigo
siempre está al acecho para poder engañarte con viles
artilugios. No te dejes vencer por sus tretas. Que tu rostro
sea como la piedra. Deja de lado todo peso y quita todo
obstáculo, deliberadamente.
Entrégate a la oración.
Tienes mi palabra, sí, tienes mi promesa de que quienes
buscan ENCONTRARáN.
Y mis promesas son seguras,
y mi Palabra jamás pasará (véase Mateo 24:35).
LLUVIA

Oh, hijo mío, hija mía, te amo. Te amo. Ve a las colinas


y mira, porque la lluvia está al llegar. Ha pasado la
sequía, ¡y la lluvia viene ya! Sí, enviaré lluvias de
bendiciones sobre los corazones de mi pueblo que espera;
porque antes de que me llamen, tengo preparada una
respuesta,
y mientras están buscándome, yo vendré a ellos.
Oh, Señor, no te tardes. Te esperaremos. Te anhelamos.
Sí, nuestras almas están sedientas de ti, como el ciervo
desea beber de las aguas del arroyo (véase Salmo 42:1).
Porque te deseamos con fervor que no decae; no puedes
negarnos, no hay alternativa.
Oh, hijo mío, hija mía, te amo, te amo.
Levanta tus ojos al cielo, porque están llenos de nubes;
sí, cargados de agua.
Vuelve al campo.
Prepara los cubos para el agua, y estate listo,
porque el viento ya sopla, las hojas se mecen en los
árboles,
los pájaros vuelan al nido, porque yo estoy viniendo.
Vengo a reavivar, a refrescar.
A acelerar y limpiar.
Vengo como inundación sobre suelo reseco.
La nueva vida brotará,
y el desierto se llenará de flores.
Porque desde el comienzo de los tiempos jamás he
abandonado a mi pueblo.
Les he protegido y guardado.
Les he librado en tiempos de necesidad siempre.
Les he rescatado de cada calamidad.
No les he negado los deseos de sus corazones, nunca lo
he hecho.
No siempre pidieron con sabiduría, y aun así, jamás dejé
de responder (véase Salmo 106:15). ¿Crees que amo a mi
Iglesia menos de lo que amé a la antigua Israel?
¿Crees que extendí mi mano hacia ellos, y que con
milagros les liberé de la esclavitud del faraón, y les hice
escapar por el Mar Rojo, proveyendo a sus necesidades
diarias en el desierto, y dándoles agua que brotaba de la
Roca,
y que haré menos que eso por ti?
Eres dos veces amada.
Eres mi cuerpo, la Iglesia, mi Esposa elegida. Sí, tu
mínimo deseo es una orden para mí. Porque me deleito en
complacerte, como el novio busca complacer a su esposa.
¡Cuánto MáS anhelo darte pruebas de mi afecto! Y de mi
amor por ti, que sobrepasa todo entendimiento humano.
Porque no soy hombre para que me limiten; y no necesito
dividir mi Espíritu entre muchos, sino que anhelo
compartir mi plenitud con CADA UNO, y no hay
favoritismo en mi amor.
No veas tu falta de capacidad, porque yo agrandaré tu
corazón. No abras tu boca para cuestionarme, porque el
amor no cuestiona, sino que recibe con alegría y libertad.
Al hacer lo mismo, no sentirás desilusión. No pierdas el
aliento,
ni prestes atención a tu sentido de la poca valía, porque
te he amado simplemente porque te he amado, ¿qué otra
razón necesito?
¿No haces tú lo mismo en las relaciones humanas? ¿No
he de derramar mi amor sobre ti por ninguna otra razón
más que porque he elegido hacerlo?
De otro modo, no sería amor en su sentido más puro.
Porque es solo cuando sepas con certeza que te amo
aunque no traigas ofrenda,
que podrás devolverme mi amor que seguirá constante,
tanto cuando bendigo como cuando me retiro.
Mira, eres mía. Tienes ojos de paloma. Bésame con los
besos de tus labios, porque tus labios son más dulces que
la miel. Abrázame,
porque tus brazos son más fuertes que las bandas de
Orión (véase Job 38:31).
Toda la eternidad se detiene en un momento en tu
presencia, y todo el tiempo está vacío cuando me aparto
de tu compañía.
¿HE DE FELICITARTE?

Mira, ¿es poca cosa que canses al Señor Todopoderoso


con tus quejas?
¿Es poca cosa a mis ojos que andes en debilidad, cuando
he dispuesto que puedas apropiarte de mi fuerza?
¿No me has insultado cuando a pesar de que he accedido
a vivir en ti, me has apartado, ahogando y apenando a mi
Espíritu Santo para ir por tus propios caminos?
¿He de felicitarte?
¿Escaparás a mi reprimenda y desagrado? Buscas mi
sonrisa en vano. Porque piensas en tu corazón que puedes
traerme un regalo.
«Seré amable con Él», has dicho, y creíste que yo
asentiría a tal devoción.
No te engañes. Con Dios no se juega.
«Mira», has dicho con voz ronca, «te he traído esta
canasta de fruta».
¡Maldito el suelo que la produjo!
¿Es que no he requerido sangre? Pero has despreciado el
sacrificio.
Y he dicho que no quiero tus ofrendas menores, porque
Dios desea integridad, y obedecer es mejor que todos tus
vanos intentos de apaciguar.
Mira, estoy enojado contigo, y no sin causa.
Has profanado mi santuario con vanos empeños en la
carne.
No vienes a mí en espíritu y verdad; sino que pones
límites que creas tú mismo, para ponerme obstáculos.
Dices que temes ofender;
sin embargo te digo que por la dureza y obstinación de tu
corazón, no quieres entregarme el control.
Quieres mantenerlo en tus manos, por temor a que se
descubran tus iniquidades y tu vergüenza salga a la luz
ante todos.
Nada de esto aceptaré. Vendré a ti cuando te hayas
humillado. Purgaré tus pecados cuando alejes de ti lo
falso y lo hipócrita.
Te abrazaré junto a mi corazón cuando dejes de amar tu
propio ser.
Los días son cortos
¿Quieres que venga a ti con una vara o con amor?
MI PODER ENERGIZANTE

Oh, hijo mío, hija mía, he estado esperando que vengas


durante mucho tiempo.
Mis ojos se han cansado de mirar para ver si llegas,
y mi corazón siente el peso del anhelo.
Porque he dicho: «Descansa en mí», y sin embargo, has
luchado.
He dicho: «Éstate quieto», y sin embargo has seguido
corriendo.
Te he llamado, pero has estado escuchando a las voces
humanas.
Vuélvete a mí.
No necesitas hacer más que eso. Porque encontrarás que
allí termina tu búsqueda.
Entonces verás cuán fútil ha sido tu lucha.
Así como el pecador pierde el don de la gracia
salvadora por estar absorto en las buenas obras,
tú también, aunque eres mío, has olvidado mi dulce
realidad en tu frenético esfuerzo por complacerme.
Así como Marta en su deseo de ministrarme, olvidó mi
cercanía,
lo mismo has hecho tú.
Hijo mío, hija mía, nada necesito. Solo deseo tu amor.
Dame esto primero, siempre, y cualquier servicio que
venga luego lo harás con pies ligeros y un corazón en
libertad. Abandona todo tu ser a mí,
y entonces obraré en ti y a través de ti de tal manera que
aun cuando esté utilizándote experimentarás
simultáneamente mi poder energizante, para que en el
proceso mismo de dar, recibas en verdad aun más de lo
que das, y en cada instancia te enriquecerás y fortalecerás
todavía más.
No hay pérdida cuando me sirves de este modo.
Porque cuando tu vida se pierde por completo en mi
vida, no hay más que ganancia.
Como exclamó antaño el profeta: «Irán de poder en
poder» (véase Salmo 84:7).
Solo el pecado produce muerte y pérdida. La justicia
obra vida y salud.
Entonces, ven primeramente a mí.
Sí, ven hasta que el río de tu vida sea tragado por el
océano de mi plenitud.
Entonces irás, y darás, y al dar jamás conocerás
carencia.
El Señor es tu pastor; nada te faltará (véase Salmo 23:1).
Porque el reino de Dios es justicia y paz, y gozo en el
Espíritu Santo (véase Romanos 14:17).
CÁNTICO de MEDIANOCHE

Mira, estoy cerca para bendecirte,


y por cierto te daré de la abundancia del cielo.
Porque mi corazón está abierto a tu clamor; sí, cuando
clamas a mí en las noches, estoy alerta a tu llamado, y
cuando me busques, la oscuridad no ocultará mi rostro;
será como las estrellas que brillan con más fulgor en la
oscuridad de la noche.
Así será. En la noche de la batalla espiritual,
te daré nuevas revelaciones de mí mismo,
y me verás más claramente de lo que podrías bajo el sol
de la comodidad y el placer.
Por naturaleza el hombre elige el día y huye de la noche;
pero te digo que haré de tu medianoche un tiempo de
gran regocijo,
y llenaré la hora oscura con cánticos de alabanza. Sí, con
David te levantarás a medianoche para cantar. Escrito
está: «El gozo llega en la mañana», pero haré que tu
cántico irrumpa en la noche. Porque a quien eleva el grito
de fe y alabanza en la noche, a él llegará el gozo en la
mañana.
MANTÉN TU ROSTRO DIRIGIDO

HACIA el SOL Mira, te he enviado solo, pero he ido


delante para preparar tu camino;
sí, en la oscuridad, para llevar una luz.
Te pido solamente que me sigas,
porque por cierto te guiaré por camino seguro aunque
acechen los peligros muy cerca de ti.
Sí, seré tu protección.
Seré tu consuelo.
Seré tu gozo.
Convertiré la amarga lágrima en dulce perfume. Por mi
Espíritu, sanaré tu corazón quebrantado. Verteré aceite
tibio y fragante en la profunda herida. Porque mi corazón
se funde con el tuyo, y en tu dolor, soy uno mismo contigo.
Sí, llenaré el vacío.
Mis brazos te sostendrán, y no caerás. Mi gracia te
sostendrá, y no desmayarás. Mi gozo fortalecerá tu
espíritu, como el cuerpo quebrantado que rejuvenece con
una transfusión de sangre.
Mi sonrisa borrará las sombras y mi voz te hablará
coraje.
Sí, por cierto te guardaré y no conocerás el temor.
Descansarás tu pie sobre el umbral del cielo.
Te ocultaré en mi pabellón.
Tendrás mi cuidado continuo.
No te dejaré ni siquiera por un momento.
Te guardaré de la angustia. Te guardaré de la confusión.
Cuando estés perplejo te guiaré en sabiduría y criterio.
Tu luz guiará a otros para mostrarles la salida del valle.
Por tu coraje los débiles se elevarán.
Por tu firmeza el que duda encontrará seguridad.
La hora te ha llegado, no mires atrás.
Mantén tu rostro dirigido hacia el sol,
porque Él amanecerá cada día en tu alma,
con sanidad en sus alas.

Bajo toda carga Dios pondrá su mano, su gran amor


cubre toda brecha de dolor. Dios vierte su bálsamo sobre
toda herida; Sana el dolor y la angustia, trayendo bendita
paz.
TU CUERPO, un SACRIFICIO VIVO

Entrégame tu cuerpo como sacrificio vivo,


y no te conformes a las cosas del mundo,
sino transfórmate con la renovación de tu mente (véase
Romanos 12:1-2).
Que tu afecto esté en las cosas del Espíritu y no en la
esclavitud de los deseos de la carne.
Porque a gran precio te he comprado.
Sí, eres mi posesión especial y mi tesoro.
Quiero que tus afectos y deseos estén en mí así como yo
tengo mi corazón en ti.
Está escrito que la esposa no tiene potestad sobre su
propio cuerpo, sino que la tiene su esposo, y que tampoco
el esposo la tiene sobre el suyo, sino que la tiene su
esposa (véase 1 Corintios 7:4).
Así deseo también que me entregues tu cuerpo, porque de
no hacerlo limitarás mi poder para que obre en ti.
Porque he de tener una vasija a través de la cual pueda
obrar.
No solo quiero que te entregues a mí como vasija, sino
que seas vasija purificada, dedicada, santificada para mi
uso; disponible para mí en todo momento, lista para ser
usada cada vez que te necesite.
No tendrás tiempo de prepararte cuando te necesite.
Has de estar preparado siempre.
Has de mantenerte en permanente estado de
disponibilidad.
No puedes vivir en la carne y estar disponible al Espíritu
al mismo tiempo.
Has de caminar en el Espíritu, y al hacerlo deberás
guardarte de enredarte en las cosas del mundo.
Has de vivir en obediencia al Espíritu para guardarte de
la esclavitud de tu naturaleza carnal.
Yo no puedo guardarte si no tomas esta decisión
primeramente.
Fue respecto a esto que Judas escribió su amonestación:
«Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra
santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el
amor de Dios» (Judas 20-21).
Cuando deliberadamente y por propia voluntad elijas
que tu alma busque adorar a Dios orando en el Espíritu,
encontrarás que tu fe se fortalece,
y tu vida se baña en el amor de Dios.
Con tu fe aferrándose a las promesas y el poder de Dios,
y con tus acciones motivadas por su amor,
te hallarás en el camino de la actividad de Dios;
Sus bendiciones serán derramadas sobre ti, y
Él obrará grandes cosas a través de ti.
No necesitas hacer planes ni recurrir a una estrategia
astuta. Mantente en el amor de Dios.
Ora en el Espíritu. Regocíjate siempre. Pon tus afectos
en Cristo.
Dios hará a través de ti y para su gloria las cosas que le
plazcan hacer, y tú te regocijarás con Él.
Porque así como tu propio espíritu conoce cuándo su
Espíritu se apena dentro de ti, también sabrás cuándo su
Espíritu se regocija en ti. Este es su gozo. Este es el gozo
que Él prometió.
Es el gozo más grande que puede haber en el corazón
humano, porque es el gozo de Dios, y el gozo de Dios
trasciende el gozo humano.
Por cierto no solo te regocijarás, sino que estarás
extremadamente feliz,
con una felicidad que sobrepasa tu poder de expresión.
De esta manera estarás devolviéndole a Él, porque nadie
puede recibir esto de forma plena, como David le
devolvió las preciosas aguas del pozo de Belén (véase 2
Samuel 23.15-16).
¡Alaba su maravilloso nombre!
CONVICCIÓN y PERDÓN

Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad


unos por otros, para que seáis sanados. La oración
eficaz del justo puede mucho.

SANTI AGO 5:16

Mi paciencia se está agotando. Tengo propósitos y el


hombre los ha despreciado. Tengo planes y el hombre no
los ha cumplido. He querido y te has resistido a mí. No
busques comodidad en tus propios caminos; porque tus
caminos no son los míos.
Eres indulgente, cuando te he llamado a la rígida
disciplina.
Hablas palabras suaves cuando te he pedido que digas la
verdad. Interfieres con el poder de convicción de mi
Espíritu Santo cuando suavizas la confesión. No soy un
Dios severo que olvida la fragilidad de la naturaleza
humana; pero sí soy un Dios de amor y santidad divinos, y
deseo tu compañía, y anhelo que conozcas mi gozo.
El hombre no puede perdonar el pecado. ¿Por qué
excusas entonces a tu hermano o a ti mismo? Ante mí, te
levantas o caes. Confiésense sus pecados unos a otros y
oren los unos por los otros para que puedan ser hechos
perfectos. Reprendan, adviertan y exhórtense los unos a
los otros con paciencia. Ámense y perdónense los unos a
los otros, pero no alivianen la convicción.
Mi amor y santidad están más allá de tu comprensión. No
te amo porque no tengas pecado (¿cómo podría amar a
alguno si así fuera?), sino puedo recibirte en mi compañía
y traerte junto a mi corazón por el mérito de la sangre
derramada del Señor Jesucristo. Ahí está tu esperanza de
limpieza y aceptación. Ahí solamente está la única puerta
de acceso entre el hombre pecador y un Dios santo. Ahí
está, por cierto, todo lo que necesitas.
¿Para qué entonces excusar y racionalizar tus pecados,
cuando tienes ante ti el camino de la confesión y el
perdón? No me pongas obstáculos porque el tiempo es
precioso y estoy esperándote.
NO MIRES ATRÁS

Mira, te he hecho un nido en la palma de mi mano, allí te


acostarás y dormirás. Aun cuando haya tormenta, viento,
inundación, allí descansarás en paz.
Porque eres precioso a mis ojos, oh, hijo mío, hija mía.
Te conozco por tu nombre, porque no eres hijo de extraño,
sino el fruto de mis entrañas. Sí, te concebí, te llamé por
tu nombre, y eres mío.
No desmayes, porque así como yo sufrí, sufrirás también
en este mundo.
No te he sacado del mundo, sino que estoy aquí contigo
para ayudarte y alentarte, y para fortalecerte en todo lo
que seas llamado a soportar.
Afronta cada nuevo día conmigo a tu lado. (Nunca
olvides que estoy allí.) Enfrenta cada dificultad con mi
brazo extendido para pelear por ti.
No eleves tu mano buscando cumplir una tarea menor por
tus propias fuerzas. Esto lo he prohibido. Dios no ayuda a
los que se ayudan a sí mismos, sino a los que no pueden
ayudarse, y a quienes tienen la sabiduría de no intentarlo.
No es tu cooperación lo que busco, sino tu sumisión.
No que vayas solo hasta que caigas,
sino toma de mi fuerza para dar cada paso, tanto los
pequeños como los grandes y difíciles.
Si te acostumbras a confiar en mí para lo que es fácil,
encontrarás que te resulta natural apoyarte en mí en
situaciones difíciles.
Y si te hago cruzar el río en el verano,
no temerás confiar en mí cuando venga la inundación.
Así que, aférrate a mi mano y no la sueltes.
Porque no sabes qué gran cosa puedo hacer por ti a
través de algo pequeño.
Cada cabello tuyo está contado,
y me deleito en elegir las cosas más casuales en el día
más común y utilizarlas para revelarte mi sinceridad al
ayudarte.
Abrázame, junto a tu corazón, porque te amo con amor
eterno y con fuertes lazos te he atado. No mires atrás, sino
mira adelante, porque tengo una gloria preparada para ti.
Sí, cuando veas mi rostro seguramente dirás que estos
sufrimientos de hoy no se comparan en manera alguna con
la gloria que tengo reservada para ti.
ECHA FUERA TUS MIEDOS

Te he buscado,
siguiéndote por las colinas, y por los desiertos. Sí, te he
llamado pero no has oído. Pensaste en tu corazón que me
encontrarías, y con paso apurado me buscaste, pero tu
búsqueda fue en vano.
Has barrido con la vista el horizonte, día a día, hasta que
tus ojos se cansaron de buscar, como el viajero que busca
manantial en el desierto, y encuentra que no hay agua,
desmayando en el calor.
Como Agar, lloraste empañando tus ojos, y mientras
tanto he revelado mi gloria, y hecho que mis provisiones
estuvieran al alcance del niño (véase Génesis 21:17). Si
no vienes como un niño pequeño, jamás podrás entrar
(véase Lucas 18:17).
Mis caminos están ocultos para quienes me buscan con
impaciencia,
y los ojos que me buscan en la sabiduría humana jamás
me encontrarán,
porque me encuentra quien me busca en simpleza y
cándida sinceridad. No me reprendas,
ni te quejes diciendo que te he abandonado. Estoy a tu
lado, pero tu inquietud levanta una cortina de hierro entre
nosotros. Porque cuando estés exhausto de luchar, cuando
hayas llegado al final de tus fuerzas, cuando estés
dispuesto a abandonar tu búsqueda intelectual, cuando te
entregues y te abandones a mí como el bebé en el pecho
de su madre,
entonces sabrás con certeza que he estado siempre a tu
lado, que jamás te abandoné.
Sí, mi amor por ti es tan intenso que te sería imposible
siquiera escapar a mis pensamientos,
o a mi anhelo por ti que jamás claudica.
Deja de lado tus cuestionamientos. Echa fuera tus
miedos.
Porque mis brazos extendidos quieren recibirte. Solo
cree.
Porque en el momento en que lo abandones todo, en ese
mismo momento conocerás el alivio.
Entonces te librarás de ti mismo, y serás cautivo de mi
amor.
Con mis brazos te recogeré y te abrazaré, ¡y jamás te
dejaré ir!
CORRE con PACIENCIA

Oh, hijo mío, hija mía, nada hay que pudiera negarte. Si
obedeces mi palabra, si escuchas mi voz, por cierto te
guiaré por camino recto.
Pon tus afectos en mí, y mantenlos allí. Enfoca tu
atención en mí.
Sí, haz que tu corazón me siga con una única idea.
Porque esto quitará toda duda en cada cruce. Esto te
mantendrá siempre a mi disposición. Jamás te embarques
en un «proyecto». Mi vida no es proyecto, sino
abundancia rebosante.
Has visto el verdor de la vida que emana allí donde las
aguas de mi Espíritu fluyen.
¿Cómo puedes tener duda aún?
La carne, sin embargo, muere con dolor, es verdad.
Aun Jesús aprendió la obediencia a través del
sufrimiento y la autodisciplina (véase Hebreos 5:8).
Y Pablo amonestó: «Sufre penalidades como buen
soldado de Jesucristo» (2 Timoteo 2:3).
Todo lo que da comodidad a la carne debilita al
Espíritu.
A través de la adversidad podría yo despojarte de las
comodidades de la vida,
sin embargo, te bendeciré con doble porción,
si por voluntad propia haces lo que el apóstol Pablo y
dejas de lado todo peso,
resistiendo a las muchas tentaciones que continuamente
se te presentarán,
y con paciencia corres la carrera que presento ante ti
(véase Hebreos 12.1).
«Correr» con «paciencia»,
en estas dos palabras he combinado la intensidad de
propósito y la silenciosa espera en mí que has de
practicar, para que no te venza en la carrera la fatiga del
cuerpo y el alma.
Así como te dije antes,
ven a mí y derrama tu alabanza, tu amor y adoración. Te
bendeciré y te guiaré, y te utilizaré según mis tiempos y
agrado.
No te defraudaré.
ESTÉN MUCHO JUNTO a MÍ

Vosotros, pues, también, estad preparados,


porque a la hora que no penséis, el Hijo del
Hombre vendrá.

LUCAS 12:40

Pueblo mío, estén de guardia por la noche; sí, levántense


y oren, y no permitan que llegue esa hora y los sorprenda.
Porque hay poco tiempo y la tormenta crece. Verán nubes
en el cielo y dirán que se acerca la lluvia. ¿No pueden
discernir ustedes los sucesos que están dando forma a los
asuntos de los hombres, y saber observar su portento,
sabiendo que están por venir el desastre y el holocausto?
No obstante, son propensos a caer en la misma trampa
que los demás, presumiendo que la prosperidad y la paz
continuarán, simplemente porque así lo desean con tantas
ansias. No ignoran las profecías de mi Palabra, como las
ignoran otros, y sin embargo permiten que los sentimientos
y actitudes que hay en la tierra invadan vuestra vida
personal.
Estén más junto a mí y permitan que mi Espíritu invada
el suyo, entonces estarán más influenciados por mí que
por el mundo que los rodea. Estén preparados también
para el hecho de que en ese momento tendrán actitudes y
pensamientos diferentes de los que están a su alrededor, y
que estarán dispuestos a aceptar la diferencia, con la
capacidad de ignorar los malos entendidos. Porque
muchos no aceptarán el mensaje de advertencia, ya que
tienen sus propias ambiciones personales que van en
contra de la voluntad de Dios, y por ello buscan sus
propios objetivos negándose a tolerar la idea de cualquier
interferencia.
Ustedes, amados, sin embargo, estén mucho junto a mí,
porque hay gran peso en mi corazón. Dios no se complace
en la muerte del malo. Mi paciencia y gracia han
continuado porque deseo profundamente que todos lleguen
al arrepentimiento. Las uvas de la maldad, no obstante,
están maduras, y las tinas del viñedo ya comienzan a
recibir el jugo y pronto se llenarán.
El tiempo de los gentiles está llegando a su fin, y yo
vengo. Estén listos, porque vengo pronto.
NO TEMAS

Oh, hijo mío, hija mía, reposa en mí. Sí, entrégate a mi


cuidado calladamente, como el pájaro en el nido.
Porque estoy cuidándote, y con amor te guardaré.
No hay peligro contra el que no pueda. No hay enemigo
tan formidable que no pueda enfrentar. Puedo cumplir
todos mis propósitos, y guardarte al mismo tiempo.
No temas ni permitas que el terror golpee tu corazón. Mi
poder está a tu disposición.
Mi presencia te rodea, y nada puede lastimarte mientras
estés a mi cuidado,
y eso es para siempre …
APROVECHA CADA OPORTUNIDAD

Mira las flores del campo, mira la hierba, así también tu


vida dura solo una temporada. Sí, aunque tu salud
florezca, tu tiempo es corto. No tienes promesa segura del
mañana. Por eso, vive cada día como si fuera el último.
Aprovecha cada oportunidad, sabiendo que puede ser la
última.
Porque es seguro que ninguna situación se presenta dos
veces de manera idéntica. Las oportunidades de hoy
pueden no ser las de mañana.
No vivas como si fueran a repetirse.
No dejes de entrar en cada puerta abierta, ni temas
porque sientes que no estás listo. Yo soy tu preparación.
Te daré la gracia y la sabiduría que necesitas para cada
momento a medida que llegue, y te regocijarás en la
victoria.
Porque yo venceré a la timidez, y yo mismo desplazaré
toda falta de capacidad.
Este es mi trabajo. Lo haré yo mismo a través de ti, si te
permites ser un canal por el que fluye mi Espíritu.
Porque yo soy la vida. Yo soy tu sabiduría y tu fuerza,
así como soy tu gozo y tu paz. Soy tu victoria. Mi palabra
es poder, porque ella es espíritu y verdad.
No cargues con peso inútil.
Solo aplastará tu espíritu e interferirá con lo que quiero
hacer.
Hay mucho por lograr.
No te detengas ante lo que parece estar sin completar.
Continúa.
Mi Espíritu seguirá esforzándose aunque tú dejes de
hacerlo. De este modo tu mente estará libre, tu camino
abierto,
y siempre será un camino nuevo.
Sigue avanzando siempre, y de vida en vida cumpliré mi
propósito.
Y sé que mientras obro, todas las cosas funcionarán al
unísono, para que haya una fuerza creciente y una gloriosa
consumación. ¡Alabado sea Dios!
EL ARTE del COMPROMISO

Él sana a los quebrantados de corazón, y venda


sus heridas.

SALMO 147:3

Oh, hijo mío, hija mía, deja tu corazón en mi mano y


permite que yo lo sane. Sí, déjame recoger tus lágrimas,
porque me son preciosas (véase Salmo 56:8). No has
estado sufriendo a solas, porque estuve junto a ti a cada
paso del camino. Mi corazón ha sentido todo lo que has
sentido tú. No tienes un sumo sacerdote que no es capaz
de comprender tu sufrimiento, sino Uno que ha vivido toda
emoción y pena humana, comunes a todas las personas. En
medio de estas experiencias dolorosas, no pecó. Por eso,
Él es quien podrá ayudarte (véase Hebreos 2:18).
Él es Aquel que habiendo andado el mismo camino que
tú, sabe enseñarte cómo—en medio de estas experiencias
humanas de dolor, frustración, soledad y pena—podrás
elevarte por sobre la tendencia natural a caer en el pecado
de la autocom-pasión, el autoreproche, la depresión del
espíritu, el resentimiento y demás.
No es fácil. Y solo no será fácil, sino que en lo natural y
en la carne es imposible. Sin embargo, la misma gracia
que prometí al apóstol Pablo para ayudarle a soportar su
aflicción, esta misma gracia, te la daré a ti (véase 2
Corintios 12:9).
Puedes traer ante mí todas tus cargas. Te ayudaré a
medida que pasen los días, y cada vez que vengan las
tribulaciones; y a medida que continúe el proceso de
aprendizaje te enseñaré los secretos espirituales del arte
del compromiso.
Porque en el compromiso completo y repetido está la
clave de las victorias que pueden ganarse más fácilmente,
lograrse con menos dolor, obtenerse más rápidamente,
para que los valles sean menos profundos y oscuros, y los
atravieses con mayor rapidez.
Escrito está: «Pero como las chispas se levantan para
volar por el aire, así el hombre nace para la aflicción»
(Job 5:7). Esto es verdad, tan cierta como que la lluvia
cae y como que la nieve es fría. Pero también es
igualmente cierto y glorioso que he prometido liberarte de
todas tus tribulaciones. Entonces, ¿has de dar ahora el
primer paso en esta experiencia de compromiso,
entregándome tu corazón?
Haz que esta sea una transacción tangible, visualiza tu
propia mano poniendo el órgano físico de tu corazón en
mis manos. Y dime: «Toma, amoroso Maestro y
maravilloso Señor, y haz tu voluntad».
CUALQUIER COSA QUE SIEMBRES

El que siembra escasamente, también segará


escasamente; y el que siembra generosamente,
generosamente también segará … Y el que da
semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá
y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los
frutos de vuestra justicia.

2 CORINTIOS 9:6,10

¿Cómo puedo darte sanidad para tu cuerpo si aún hay


ansiedad en tu mente? Mientras haya enfermedad en tus
pensamientos, la habrá en tu cuerpo. Necesitas muchas
cosas, pero hay una en particular que has de desarrollar
por tu propia preservación, y es la absoluta confianza en
mi amoroso cuidado.
Está escrito: «Venid a mí todos los que trabajáis y
portáis pesadas cargas, y yo os haré descansar» (Mateo
11:28). Solo cuando tu mente esté en paz podrá tu cuerpo
reponer la salud. La preocupación es una fuerza
destructiva activa. La ansiedad produce tensión y la
tensión es el camino al dolor. El miedo es devastador
para el bienestar físico del cuerpo. La ira echa veneno en
el sistema, y no hay antibiótico que pueda contrarrestar su
efecto.
«Sabed que vuestro pecado os alcanzará», dice la Biblia
(Números 32:23). Una de las maneras más comunes en
que se revela el pecado oculto es a través de las
enfermedades del cuerpo. El resentimiento y la mala
voluntad causan más artritis que una dieta inadecuada. La
furia causa más asma que el polen o el pelo de los gatos.
No había enfermedad alguna en el cuerpo de Jesús,
porque en su alma no había pecado. Sí sentía cansancio,
resultado natural del trabajo y el servicio en sacrificio,
pero no había fatiga indebida, ni agotamiento causado por
la ansiedad.
Diez minutos de ira descontrolada pueden consumir la
energía suficiente como para trabajar durante medio día.
Tu energía física es un regalo de Dios, confiado a ti para
que lo emplees para su gloria. Es pecado tomar su regalo
y malgastarlo echándolo por las puertas de las malas
emociones.
No condenes a otros por poner en peligro su salud a
través de hábitos dañinos, o por gastar sus energías en
propósitos vanos, mientras estás minando tu propia salud
con emociones tóxicas. Pierdes el tiempo con cosas tales
como la autocompasión, el remordimiento o las malas
suposiciones, en lugar de mantener tu mente en actitud de
alabanza y fe. Podrías usar tu mente de manera
constructiva, y sin embargo permites la acción destructiva.
No puedes arriesgarte a dar rienda suelta a tus
pensamientos. Porque jamás elegirán el camino correcto
hasta tanto los controles mediante la disciplina de tu
voluntad. Eres el amo de tu propia casa. No necesitas
invitar a tu mente a las aves de rapiña de los malos
pensamientos, permitiéndoles anidar y criar allí a sus
polluelos.
Lo que siembres en la vida secreta de tus pensamientos,
eso será lo que coseches. Siembra amor y generosidad, y
serás abiertamente recompensado. Siembra caridad y
perdón, y cosecharás lo mismo. Siembra bondad y
gratitud, y nunca te sentirás pobre.
Siembra esperanzas, y cosecharás logros. Siembra
alabanza y cosecharás gozo, bienestar y una fe fuerte.
Siembra con abundancia, y cosecharás abundancia.
¡Siembra! Verás tu semilla y te sentirás satisfecho.
DISCIPLINA

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal


se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve
más para nada, sino para ser echada fuera y
hollada por los hombres.

MATEO 5:13

¿No he dicho que a menos que vivas mi disciplina


dudarás de que eres hijo mío? ¿Por qué entonces buscas
escapar a mi vara de corrección? No eres el maestro, sino
el alumno; no eres el padre, sino el hijo; no eres la vid,
sino la rama.
La disciplina y la corrección han de venir primero si
deseas llegar a vivir conforme a mi voluntad divina. No
busques evadir nada de lo que mi mano trae a tu vida.
Acepta mis bendiciones y consuelo, pero no desprecies mi
severa corrección. Todo obra para tu perfección.
¿Esperas ser hecho perfecto apartándote del proceso de
corrección? ¿Esperas dar fruto abundante sin que te pode?
No, hijos míos. O se someten a mi mano, o entran en
rebeldía.
La pena vivida en Dios rinde el buen fruto de
arrepentimiento, pero si se rebelan y no se rinden ante mí,
conocerán la pena de espíritu para la que no hay remedio.
Mantengan un espíritu flexible, para que pueda moldearles
libremente, enseñarles y no tener obstáculo a raíz de su
resistencia.
Necesito cristianos disciplinados. Seguir a vuestra
propia voluntad equivale a la descalificación. No pueden
hacer mi obra a satisfacción mía a menos que la hagan de
acuerdo a mis especificaciones.
No hay muchos planos para un mismo edificio; solo hay
uno. Así también es con mi obra; soy el arquitecto. Si se
niegan a mi cuidado amoroso, otros les derribarán, y ellos
son quienes no tienen interés en su alma. Como dije de la
sal: Si esta pierde su sabor, no sirve más que para ser
pisoteada (véase Mateo 5:13). Si la rama no da fruto, se
corta y se quema (véase Juan 15:1-6).
No se relajen en falsa paz. No nieguen mi amor
rechazando mi disciplina. Mi amor no es indulgente.
Tengo mucho que lograr para cumplir mi voluntad. No
puedo mimar y malcriar a vuestra voluntad cuando se
opone a la mía.
No sigan siendo como niños malcriados, permitiendo
que las emociones de vuestra vieja naturaleza invadan
vuestra comunión espiritual.
Mientras haya celos, competencia y sospecha estarán
permitiendo que reine la naturaleza carnal … y se
infiltrará en vuestros dones espirituales.
EL ÚLTIMO GRAN DERRAMAMIENTO

Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice


el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el
Todopoderoso.

APOCALIPSIS 1:8

Vean, están a las puertas de un nuevo día. Porque tengo


en verdad grandes cosas reservadas para ustedes. Sí, no
tienen capacidad para siquiera imaginar lo que estoy a
punto de hacer. Porque haré que suceda algo nuevo. Se
regocijarán enormemente. Han oído de las suaves lluvias,
pero les digo: enviaré un diluvio poderoso. Muchos han
clamado a mí desde sus corazones hambrientos,
recibiendo mi plenitud y viendo mi gloria; pero les digo:
en el día del gran diluvio que se acerca, muchos llegarán a
conocer la realidad de mi poder, aquellos que hasta ahora
jamás siquiera soñaron con tal cosa.
Muchos que se burlan y muchos que sinceramente dudan
se encontrarán arrastrados por la creciente marea del
derramamiento del Espíritu Santo. Porque este es el
tiempo del último gran derramamiento. Este es el día de
preparación para la venida del Señor. Muchos se
regocijarán juntos en la obra del Espíritu, los que ahora
están a punta de espada en disputas doctrinarias y barreras
de tradición.
Dejen que vuestros corazones se alienten porque se
acerca un nuevo amanecer: un día de arrepentimiento y
reunión para mi pueblo. Porque ya no estarán tras
barricadas, ni aislados tras muros de prejuicio. Yo soy el
SEñOR, y me adorarán en espíritu y en verdad, y no en la
mojigatería del sectarismo, ni en lo angosto de las
denominaciones. El mundo espera a una Iglesia robusta
que ministre a sus necesidades, ¿y cómo podría un Cuerpo
desmembrado, doliente, traer sanidad a un mundo enfermo
que agoniza?
Por cierto derramaré mi Espíritu, y por medio de
profecías, señales y prodigios, con diferentes tipos de
milagros y sanidades, reafirmaré la veracidad de mi
Palabra y traeré el mensaje del Evangelio de Redención a
muchos que de otra manera jamás me escucharían. Soy el
Alfa y la Omega. Estén firmes en mí. Nunca flaqueen.
Sean fieles sin que importen los aparentes fracasos y
desalientos; porque mi palabra por cierto se cumplirá, y
vuestros ojos verán reavivamiento en proporciones como
las que nunca antes se hayan visto en la historia de la raza
humana.
Mantengan la vista en el final de la carrera. La victoria
ya está asegurada. No permitan que las vallas les causen
consternación. Sigan corriendo. Yo estoy a vuestro lado.
Según cada día será vuestra fuerza, y la carrera no será
ganada por el más rápido, sino que el obediente será el
que recibirá el premio.
CANTEN, HIJOS MÍOS

Alabaré a Jehová conforme a su justicia, Y


cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.

SALMO 7:17

Oh, pueblo mío, mis elegidos, los amo con amor eterno,
y con los lazos de mi fidelidad los he atado a mí. No soy
hombre que morirá (véase Números 23:19), sino que todo
lo que he prometido lo cumpliré, para que el Padre sea
glorificado en ustedes, y para que puedan dar mucho fruto.
Les he prometido mi gracia para que puedan extender a
otros un amor como el mío, que fluye en medio de la
hostilidad. Cuando eran enemigos de Dios, Cristo murió
por ustedes. El amor del Calvario no fue dado solo a los
amigos, sino también a los enemigos. Quiero enseñarles
cómo amar con un amor como el del Calvario. Recuerden
que estoy en medio de ustedes cuando me alaban. Jamás
permitan que ningún tipo de ansiedad estropee vuestra
alabanza. No se preocupen por mi reputación. He
soportado muchas tormentas, y sobreviviré a esta. Las
luchas humanas son como las aguas que rodean a
Gibraltar. Han golpeado la roca, pero no la han cambiado.
Nada me disturba, y les prohíbo que se preocupen.
Porque la ansiedad produce tensión, y la tensión
erosiona el gozo; y cuando el gozo se va, la victoria se
pierde, la fe se debilita y la espontaneidad se destruye. El
espíritu enferma. La sal pierde su sabor. Y su sabor
preserva. ¿Qué puedo utilizar para preservar mi obra en
ustedes si pierden el gozo?
Regocíjense siempre, dijo el apóstol Pablo, y digo
nuevamente: regocíjense. Que vuestra estabilidad sea
evidente a todos, porque por cierto la venida del Señor
está cerca. Prepárense y sean fuertes; porque es el Señor
quien los sostiene, y es Él quien les da la victoria.
Canten, hijos míos, y hagan que los gritos de alabanza se
oigan: porque el Señor es poderoso y su nombre es
glorioso.
APRENDE a REINAR

Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe


y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón
perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud
de Cristo…

EFESIOS 4:13
«TIERNA PALOMA»

Espíritu Santo de lo alto,


Paloma tierna, sin marcha,
En mi espíritu harás tu voluntad,
Sobre mis acciones tendrás pleno poder.
Bendita Compañera de lo alto, Siempre cerca con tu
consuelo; Ata mi corazón a Cristo en amor, Oh Preciosa,
Paloma Celestial.
Este frío corazón, y estos tristes ojos Para el paraíso tan
poco aptos Se encienden con tu llama sagrada. Muestra el
poder del Nombre de Jesús.
Débil en mí mismo puedo ser, Pero mi fuerza en ti estará.
Dulce provisión de la gracia de Dios, En tu don encuentro
su amor.
No podría tu venida ganar, Y no podría tu llamado
despreciar. Toma el control y bendice y usa, Así como el
Infinito lo decida.
QUIETO ESTANQUE

Espera en mí.
Que tu vida sea como un estanque quieto y profundo. Que
tu corazón descanse en mi mano como el pájaro en el
nido.
Que tus ojos se aquieten. Que tus manos sean libres.
Porque entonces llenaré tu visión, y tomaré tus manos en
las mías, y mi poder fluirá hacia ti.
Si tan solo te fueras a un lugar aparte,
sí, lejos de la presión y el tumulto,
allí nos encontraríamos. Sí, espero que vengas.
Porque anhelo derramar mis bendiciones sobre ti,
y anhelo darte mi plenitud.
Solo estate quieto ante mí.
Jamás permitas que el trabajo y las ocupaciones del día
te roben esta dulce comunión conmigo.
Porque sé lo que necesitas, y me importan tus deberes y
responsabilidades.
Encontrarás que desaparecen las preocupaciones y que tu
carga se aligera por una mano invisible.
Quiero que me traigas tu amor,
y cuando lo hagas,
te responderé dándote mi poder,
para poder obrar en ti en doble medida.
Te daré el poder de descargar tus deberes con mayor
eficiencia. Estoy activamente ocupado trabajando para ti
en maneras que no puedes ver, para limpiar tu camino,
para producir cosas que jamás podrías producir, y que de
otro modo absorberían tus energías y cansarían tu
paciencia.
Lo digo otra vez … Descansa en mí. Espera en mí.
Ven aparte, conmigo. Busca mi rostro. Busca mi
compañía.
¡Oh, Señor, qué lástima que debas rogarnos! Mejor sería
que otros nos encontraran no disponibles a causa de que
estamos ocupados contigo, en lugar de que fuéramos tan
lentos para venir a ti, tan tontos para oír, tan fríos de
corazón, tan indolentes de alma.
¡Oh, Dios, ahórranos tu ira!
Que tu enojo no se encienda en contra de nosotros.
Permítenos pedir una sola cosa más, y no te apartes.
Otórganos esta oración, oh Señor, para que nos puedas
dar todo lo que nos falta; intensifica nuestra hambre y
enciende el fuego de nuestra devoción; quita la
indiferencia de nuestros espíritus y haz en nosotros tu
maravillosa y divina voluntad, oh Dios, te lo pedimos.
Amén.
EL LLAMADO de la PALOMA

Y aconteció que cuando oyó Elisabet


la salutación de María, la criatura saltó en su
vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo.

LUCAS 1:41

Oh, hijos míos, allí está el sonido de la paloma cuyo eco


resuena en la tierra. Es la voz del Novio llamando a su
Esposa. Es el cortejo del Espíritu, que llama a un pueblo
en su Nombre. Es el Señor de Gloria, Jesucristo mismo,
que junta a los que son suyos. Es el llamado del amor, y
quienes le aman de verdad responderán.
Un par llama al otro, y el amor siempre ha sido la prueba
del verdadero discipulado. Aquellos cuyos corazones
están en las cosas de arriba no se dejarán atrapar por los
enredos del mundo (aun cuando estuvieran dentro de la
iglesia organizada). Los que escuchan la voz de su Amado
no se dejarán ensordecer por los gritos de los hombres.
En un mundo lleno de ruidos que exigen atención, ellos le
oirán.
¡Sí, y oirán el tierno llamado de la Paloma! Otro, parado
junto a ellos, oye solo la voz del predicador. Y quizá
alguien más esté prestando atención a las opiniones y
discusiones de los hombres. En las palabras del amado
autor de himnos: «El amor de Jesús, lo que este es, nadie
sino sus amados lo conocen».
No tengan miedo de que se les pase por alto. Aunque sea
muy suave, lo oirán. Lo oirá vuestro corazón, y saltará de
gozo. Serán como Elisabet cuando María la saludó. La
respuesta fue inmediata: una respuesta involuntaria e
interna a la cercanía de Cristo, aun cuando todavía no
había nacido ni lo había visto el mundo.
Les digo que habrá una revelación de mi cercanía para
mis amados antes de mi segunda venida.
Anticípenme. Hagan vigilia por mí. Vuestro corazón
escuchará, y vuestro corazón oirá. No estoy lejos. Estoy
viendo por la celosía (véase Cantares 2:9). Me verán—lo
sabrán—y se regocijarán.
EL AMOR NUNCA FALLA

El amor nunca deja de ser.


1 CORINTIOS 13:8

Mira, yo soy el Señor, tu Dios; ¿hay algo imposible para


mí? Yo soy la luz del mundo, y la más grande oscuridad
jamás podrá apagar esa luz. Seré para ti una nube que te
preserve durante el día y una columna de fuego que te
protegerá por la noche. Tanto a la luz del sol como en la
oscuridad, estaré cerca de ti. Te deleitarás en mí en tu
gozo; y en tus dificultades mi amor por ti será tan
ineludiblemente real como una refulgente columna de
fuego. Sí, todo lo que fui para Israel, y más, lo seré para
ti. Porque, ¿no te he prometido darte los deseos de tu
corazón, y las naciones como herencia? (véase Salmo
2:8).
No permitas que el miedo te invada. El que duda no
recibirá. Ten una idea única y firme y reprocha todo
pensamiento extraño en mi Nombre, porque proviene del
enemigo. Él sabe muy bien que no tiene cómo defenderse
contra la fe pura. Solo si logra plantar semillas de duda
puede impedir las bendiciones del cielo sobre el pueblo
de Dios, anulando el testimonio a los perdidos. Así que
aférrate a la profesión de tu fe, porque hay gran
recompensa. (O, podríamos decir, la herencia de la fe es
una recompensa de lo más gratificante.)
Entonces alábame continuamente, porque la alabanza
obra en fe, y Dios habita en la alabanza de su pueblo. Si
parezco estar lejos de ti, ¡alaba! Si la oscuridad parece
envolverte, percibe que me has olvidado y alábame.
Ámame; vierte tu adoración. Conoce esto: EL AMOR
NUNCA FALLA. Amarme a mí jamás deja de traerme
junto a ti. Me ve de forma más clara quien más me ama.
AFÉRRATE

Puestos los ojos en Jesús, el autor y


consumador de la fe, el cual por el gozo puesto
delante de él sufrió la cruz, menospreciando el
oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

HEBREOS 12:2

Aférrate a lo que tienes y no permitas que nadie te quite


tu corona.
Que nadie sea obstáculo en tu búsqueda de la
recompensa. Que nada te impida avanzar en el camino de
tu completa victoria.
Que ni el cansancio ni el pensamiento desalentador te
hagan aflojar la soga de la fe. En cambio átala más fuerte,
y ánclala en mi palabra.
Mi Palabra jamás puede fallar.
Sí, cumpliré todas mis buenas promesas. ¿Es que no he
dicho: «El que busca, halla» (Mateo 7:8)? ¿Y no he
prometido recompensar a los que me buscan con
diligencia (véase Hebreos 11:6)?
No al buscador que se tarda, sino al que busca con
diligencia. No a aquel cuya búsqueda es en realidad solo
un deseo, sino al que se ha vuelto tan dedicado en su
búsqueda, que está tan plenamente absorto, que no se da
cuenta en su labor del sudor que cubre su frente.
Hasta el punto de que ha dejado de tomar en cuenta el
costo, ha dejado de ofrecer soborno, como si la plenitud
de Dios pudiera comprarse, y ha salido a pie, dejando
atrás todo lo demás para seguir el llamado del Espíritu
hasta que …
Hasta que el hambre desaparezca en la saciedad. Hasta
que el clamor del corazón sea respondido por la voz de
Dios a través de su poderoso Espíritu Santo. Hasta que
todo vacío y soledad de los rincones subterráneos del
alma se inunden con la sublime, gloriosa realidad de
Emanuel.
¡Emanuel! Dios con nosotros—Dios en nosotros—¡Dios
en mí!
¡Dios en ti!
¡Alaba su santo, maravilloso Nombre! Para esto nos
creó. Este es su destino para nosotros. ¡Para esto nos
predestinó! Por esto murió y resucitó.
Por esto derramó su poder en Pentecostés por primera
vez. ¡Alaba a Dios! ¡Alaba a Dios!
Jamás apagues el grito en tu corazón. Porque Dios lo ha
puesto allí.
Dios no pone premios especiales en que seamos
Polyanas espirituales perennes.
Su gozo surge y brota abundantemente en las almas
empapadas por las lágrimas.
No las lágrimas de autocompasión—jamás—
sino en las lágrimas de devoción y anhelo por Él.
Llora. Pero cuando llores, llora en sus brazos.
Duda si debes hacerlo, pero dile con candidez cuáles son
tus dudas.
Te sorprenderás ante lo rápido que desaparecen.
Su amor y su sonrisa dispersarán cualquier duda tan
silenciosa y certeramente como el sol derrite la helada.
¡No se puede mirar su rostro y dudar al mismo tiempo!
HAS CORRIDO hacia MIS BRAZOS

Ciertamente el bien y la misericordia me


seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de
Jehová moraré por largos días.

SALMO 23:6

Oh, hijo mío, hija mía, pensaste que podrías escapar de


mí. Pero estoy siempre delante de ti, y solo has corrido
hacia mis brazos. Te cuido, sí, pienso en ti
constantemente, y busco hacerte el bien.
Temes a mi vara de corrección; pero como está escrito,
es el amor de Dios lo que causa que los hombres se
arrepientan. Toma mi amor, y al tomarlo, tu corazón se
calentará y ablandará, y al mismo tiempo recibirá aliento
y fuerza, para que no tengas necesidad de mi vara, ni
anticipes mi desagrado.
Porque es cierto que el amor humano cubre una multitud
de pecados (véase 1 Pedro 4:8), entonces, ¡cuánto más así
el divino amor de Dios el Padre! Conociendo mi profundo
amor por ti, tu propio corazón ya no te condenará. Mis
misericordias son eternas. Mi bondad, abundante.
Mi gracia se extiende hasta el menor de mis hijos, y mi
ternura te hará fuerte. Voy delante de ti cada día, para
preparar tu camino, y mi bondad y misericordia te
acompañarán.
ANTICIPO TU DEPENDENCIA de MÍ

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya


no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora
vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el
cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

GÁLATAS 2:20

Oh, hijo mío, hija mía, dame tu corazón, porque de él


nace la vida. Mi mano está sobre ti, y te guardaré
dondequiera que vayas. Soy tu Dios, soy tu Padre y
cuidaré de ti cubriendo todas tus necesidades. Estaré a tu
lado, listo para ayudarte cada vez que me llames. No me
olvido de lo que necesitas, y me ocupo de ti siempre.
No necesitas cargar tu propia carga, porque me
complacerá ayudarte a cargarla y sostenerte también. No
caminas solo ni enfrentas en soledad ninguna situación,
porque yo estoy contigo y te daré sabiduría y fuerza, y mi
bendición será tuya. Mantén tu corazón en mí, y tus afectos
en las cosas de arriba; porque no puedo bendecirte a
menos que me lo pidas. Y no puedo responder si no
llamas. No puedo ministrarte a menos que vengas a mí.
No esperes ser merecedor, porque nadie merece mis
bendiciones. Mi gracia sobrepasa tus defectos y yo doy a
mis hijos porque ellos me piden, y porque los amo; no
amo a uno más que a otro. Doy libremente a quienes más
me piden, porque anhelo que dependan de mí. Por esto el
Espíritu dentro de ti clama: «Abba Padre». Como tu
Padre, anticipo tu dependencia de mí. Podrás madurar, y
ya no depender de tus padres humanos, pero como hijo
mío, como hija mía, jamás dejarás de depender
espiritualmente de mí, ni te abandonaré jamás a tus
propios recursos, ni siquiera cuando seas padre o madre.
En realidad, entonces será cuando mejor comprendas mis
sentimientos hacia ti. En ese momento entenderás el amor
del padre y la madre por un hijo y sentirás el deseo de
cuidar y proveer; entonces conocerás más plenamente
cuánto te amo, cuán dispuesto estoy a ayudarte, y cuán
disponible me encuentro para aconsejarte y darte mi
apoyo.
Los recursos del cielo están a tus órdenes, y jamás
te faltará nada mientras yo sea tu pastor. No pienses
que porque te conozco tan bien, no necesitas
comunicarte conmigo. Es verdad que te conozco,
pero necesitas hablarme, para que al pronunciar tu
necesidad, sientas el alivio de un corazón sincero y
la comunión de un Amigo.
Cuando abras tu corazón a mí, yo vendré a ti. Cuando me
hables, te hablaré. Cuando te reveles ante mí, yo me
revelaré ante ti. Es una ley de la vida. Tiene que haber
acción para que haya reacción. Debe haber una pregunta
para que haya una contestación. Debe haber expresión de
amor y confianza de parte de una persona para despertar
una respuesta correspondiente en otra persona.
Nunca supongas mi presencia. Jamás supongas que
porque conozco tu necesidad, automáticamente la
cubr i r é. Pide, y se te dará. Llámame, y te
responderé. Dime que me amas, y haré que tu
corazón sepa de manera real cuánto te amo, y cuán
cerca estoy de ti, y jamás te sentirás a solas.
Dame la bienvenida a tu corazón, y cuanto más sientas mi
presencia dentro de ti, tanto más te sentirás en casa, no
importa dónde estés. Olvida todo lo demás, pero jamás
olvides esto.
NO TE DUERMAS

Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas


fuerzas; levantarán alas como las águilas;
correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se
fatigarán.

ISAÍAS 40:31

Hijo mío, hija mía, te necesito. Sin tu ayuda activa, mi


obra se ve impedida, así como el cuerpo humano se ve
impedido si una parte no funciona, por insignificante y
pequeña que sea. No puedes estar ocioso sin impedir que
avance el ministerio de la Iglesia. No puedes moverte
apartado de mi Espíritu sin causar daño al armonioso
funcionamiento del todo; porque a través de mi Espíritu se
produce la unidad del pensamiento y la acción. Nunca te
duermas. No seas holgazán, ni te permitas el sueño.
Sabemos que el mundo entero duerme en la falda del
malvado, como niño que no sospecha que duerme en la
trampa mortal. Sé vigilante, diligente, y mantente alerta
porque el momento se acerca. Que el hombre casado esté
listo para mi llamado como si fuera soltero, y que el que
está enredado en actividades extrañas se desenrede;
mantente libre para la guía y el uso del Espíritu de Dios,
que te dirige en todo momento.
Mi mano estará sobre ti, y mi energía a tu disposición, y
participarás de mi gozo. Mi paz te fortalecerá en tus
pensamientos, y daré salud y fuerza a tus huesos. Mi amor
será tu constante porción. No pido que trabajes quejoso,
porque el trabajo de Dios es un trabajo de amor, porque
Dios es amor. Si vives motivado por mi Espíritu,
continuamente participarás de mi vida y sentirás el calor
consolador de mi amor y mi divina presencia. Porque
estoy contigo y en ti, tanto por voluntad como para obrar
mi placer. Puedes compartir todo esto; mi placer es
perpetuo, pero en cambio los placeres del mundo y los
gozos del hombre natural solo duran un momento.
Como he dicho antes: este es el camino, ANDA en él. No
gires ni a izquierda ni a derecha, y me revelaré ante ti en
mayor y más plena medida de lo que hayas conocido
antes. Conocerás mis recursos y sabrás que jamás se
agotan. No, con tu ojo desnudo ni siquiera podrías
comenzar a descubrir la vastedad del universo físico. Mi
obra creativa en la naturaleza es solo el comienzo de todo
lo que soy. ¿Cómo podrías comprender el amor de Dios?
El apóstol Pablo oró por eso, porque pudieras conocer el
alcance del amor de Dios. ¡Qué área de infinidad te
espera!
Así que avanza, y avanza, y encontrarás más grandes
alturas delante de ti. Riquezas desconocidas esperan que
las descubras y un gozo inimaginable aguarda que lo
experimentes. Como Pablo, aprende a mantener lo físico
en control para que el Espíritu no tenga restricción alguna;
porque el Espíritu lucha contra la carne, y la carne
siempre está en enemistad con el Espíritu. No te sientas
vencido por el mal, sino busca encontrar en las cosas de
poco provecho la abundancia del bien. Estoy contigo y te
ayudaré. No te desalientes, ni te canses, ni desmayes, y
cosecharás mis recompensas.
COMO LLUVIAS REFRESCANTES

Como lluvias refrescantes, oh, Señor,


derrama tu Espíritu sobre nuestros corazones que esperan.
Como lluvias sobre la paja recién cortada,
envía tu Espíritu sobre nuestras almas sedientas.
Porque en ti, oh Dios, esperamos.
Satisface nuestras almas hambrientas con tu abundancia.
Sí, llena nuestros anhelantes corazones con tu plenitud.
Porque en tu presencia está la plenitud del gozo; a tu
diestra hay eternos placeres.
DE CARA al VIENTO NUEVO

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de


Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo.

1 PEDRO 5:6

Oh, mi amado, no te preocupes por el mañana. No


encontrarás nada que yo no conozca. Mi misericordia está
oculta dentro de cada nube de tormenta. Mi gracia fluye
bajo toda corriente cruzada. Mi sabiduría ha concebido
una solución a toda perplejidad.
Deliberadamente he puesto obstáculos en tu camino para
probar tu habilidad. No siempre enviaré vientos
favorables sobre tu vida, porque entonces sería todo
demasiado cómodo y te volverías blando, aburrido. Es
cuando el viento sopla con fuerza y las olas amenazan, que
te vuelves despierto, alerta, y entonces puedo fortalecer tu
fibra espiritual.
La tormenta no es algo que debas temer. En cambio, dale
la bienvenida. Tan pronto hayas descubierto que en
momentos de angustia y tensión tienes las más claras
revelaciones de mí, aprenderás a ver de cara al viento con
gozoso deleite.
¿No fue esto así con los discípulos? ¿Qué vieron cuando
miraron las aguas turbulentas? ¿No fue a Jesús? A Jesús
… ¡viniendo hacia ellos! Tan solo para experimentar esta
única vez, habría valido la pena pasar muchas tormentas.
En medio del horno de fuego, ¿qué vieron los tres
muchachos hebreos? ¿No fue la forma viviente de
Jesucristo mismo que venía a unirse a ellos? Sí, ¡brillaba
con tal destello que su brillo opacaba el fulgor del fuego!
No, no necesitas tener miedo. No necesitas temer al
capricho de la providencia, porque detrás de todo lo que
te parezca caos, tengo un plan que obra para tu bien.
No necesitas temer que no te sea fiel, porque si jamás le
fallé a nadie, ¿por qué habría de fallarte a ti? Tienes una
innumerable cantidad de espectadores que te alientan
desde las tribunas del cielo, recordándote lo que hice por
ellos y alentándote, porque la lucha no es interminable; de
repente, pronto terminará en victoria para ti también … si
persistes con fidelidad.
¿Temes a la debilidad de tu propio ser? La he puesto allí
para atraerte a mí. Quizá jamás responda a tus oraciones
pidiendo ser fuerte, pero sí te daré la misma promesa que
le di al apóstol Pablo, que en tu debilidad, yo seré tu
fuerza. Es cierto todavía que mi gracia opera con mayor
efectividad cuando estás consciente de tu necesidad, sí,
aun en la desesperada conciencia de tu propia
incapacidad.
Los milagros estallan en el suelo húmedo y frío de la
tragedia humana. Húmedo por las lágrimas, frío por la
desesperanza. Jamás tendré la oportunidad de obrar
milagros si estás ocupado con la realización de ti mismo,
mientras te entretengas con ideas de las cosas
maravillosas que lograré de ti. No te utilizo como
material para los milagros. Yo hago milagros con mi
propio ser. Te permito observarme luego que entiendes
plenamente que el sobrenatural soy yo, no tú.
No tienes que ser más que lo que yo creé: un ser humano.
Solo estás obligado a hacer aquello para lo que te creé:
para glorificarme. ¡Detente! Que Dios sea Dios. Que el
hombre sea hombre. Una vez que aceptes tus limitaciones
y sepas de una vez por todas que jamás te pediré que
hagas hazañas hercúleas, entonces podrás comenzar a
entender qué es lo que realmente tengo en mente para ti.
No estoy desalentado por ti, pero tú sí te sentirás
desalentado si no eres capaz de entender la verdad de lo
que enseñé a través de Pablo, que es a los necios a
quienes uso para confundir a los sabios, y que las cosas
que no valen nada, me sirven para destruir el orgullo del
hombre por aquello que él ha hecho.
Yo soy la Autoridad, y yo reinaré. Puedes resistirte a
mí, pero inevitablemente será para tu propia destrucción.
Ámame, y confía en mí, y permanece en un lugar de
humildad. Recuerda, Dios te exaltará. No necesitas
exaltarte a ti mismo. Solo has de permanecer en humildad.
LA MENTE de DIOS

Para que vuestra fe no esté fundada en la


sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

1 CORINTIOS 2:5

Oh, hijo mío, hija mía, dame tu mente. La mantendré en


perfecta tranquilidad. Dame tus pensamientos. Los
mantendré en paz. Si permites que otros piensen por ti te
angustiarás. Si intentas pensar por ti mismo, quizá te
equivoques por tu limitado conocimiento o falta de
información. Deja, en cambio, que la mente de Cristo esté
en ti. Que mi pensamiento desplace y se superponga a tu
mente y razonamiento, y serás guardado en paz y en orden;
sabrás exacta y precisamente lo que está bien, lo que es
cierto, y cuál es el curso de acción correcto.
Al acertarte a mi Espíritu buscando fuerza física, toma
también sabiduría de mi mente, entendimiento, y paz
mental. Haz de esto un hábito en tu vida, y te asombrarás
ante los resultados, ante los logros. En lugar de ser
motivado por impulso, te guiará la Divina Inteligencia.
¿No te he prometido que si te falta sabiduría puedes
pedirle a Dios, que da liberalmente y sin reproche (véase
Santiago 1:5)? No te he dejado a la deriva como barco sin
timón. Libremente compartiré contigo todo lo que
necesites de mis poderes de pensamiento, así como
comparto mi gracia para las necesidades del espíritu.
Este es un reservorio del que puedes tomar. Por esto
felicité a Salomón, porque pidió el don más alto. Al
agregar los demás beneficios, le di solo aquellas cosas
que de seguro siempre seguirán luego de esta primera.
Porque la vida sinceramente dirigida por mi mente
disfrutará de muchas otras bendiciones en abundancia.
Conocerás quién necesita sanidad, qué es lo que necesita
el cuerpo físico, y aun la verdadera causa de la
enfermedad, para que la sanidad pueda ser plena en toda
la persona. Sabrás quién habla de forma equivocada, y no
solo discernirás los artilugios del enemigo, sino cómo
reprenderle en mi Nombre.
No temerás cuando te enfrentes a otros, porque la
sabiduría es poder. No tendrás vergüenza de hablar,
porque sabrás que las palabras que pronuncies no son
tuyas, sino de Aquel que te envió y te hizo su mensajero.
Podrás testificar como lo hizo Jesús: «Las palabras que
yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el
Padre que mora en mí, él hace las obras» (Juan 14:10). Lo
haré, has de saberlo. Confía en que lo haré. Te regocijarás
mucho más que en todo gozo que hayas sentido jamás. Te
esperan cosas asombrosas. Apenas has visto un atisbo.
¡Avanza! La mente de Dios no se puede calcular. ¿Quién
puede calcular la más pequeña porción de la inteligencia
del Creador? Está todo a tu disposición … una gran
reserva de donde puedes servirte libremente. Toma,
entonces, porque el manantial es profundo.
TENGO PLANES para TI

Me tomaste de la mano derecha. Me has guiado


según tu consejo.

SALMO 73:23-24

Mira, ¿soy un Dios que está lejos, y no un Dios que está


cerca? Porque en medio de las dificultades seré tu apoyo.
En la oscuridad yo soy tu Luz; no hay oscuridad que pueda
esconder mi rostro del ojo de la fe. Mi belleza y fulgor
son más bellos en las tinieblas.
En la pena mi consuelo es más tangible. En el fracaso, mi
aliento es lo que más apreciarás. En la soledad, el toque
de mi presencia es más tierno. Estás oculto en mí; y
multiplicaré tanto la sabiduría como la fuerza en la
proporción requerida para las exigencias de cada ocasión.
Yo soy el Señor tu Dios. No conozco limitaciones. No
conozco carencia. No necesito hacer reserva de mi
riqueza porque siempre se renueva. No puedes agotar mis
infinitos recursos. Deja que tu corazón corra libremente.
Y que tu imaginación sea vagabunda. No hay
extravagancia del pensamiento humano que pueda siquiera
obtener un atisbo de la profundidad de mi plan y provisión
para mis hijos.
Regocíjate, entonces, y enfrenta cada día con gozo;
porque tengo planes para ti y he hecho todos los arreglos
necesarios. Soy tu guía y benefactor. Pon tu mano en la
mía.
DÍNAMOS de ALABANZA

Porque todo aquel que pide, recibe; y el que


busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

MATEO 7:8

Oh, hijo mío, hija mía, apóyate en mí; porque soy tu


socorro. Soy tu escudo y tu arma. Sí, soy tu fortaleza y tu
apoyo. No te sobrevendrá mal alguno porque estás
rodeado y protegido por mi presencia, y no hay mal que
pueda tocarme a mí. Sí, deja que tu corazón se regocije en
mí, y ocupa tu corazón con alabanza. No hay necesidad
que no satisfaga cuando me alabas y adoras … tanto las
necesidades tuyas como las de los demás. Los hombres
han contemplado el poder de la fe y la oración, pero rara
vez he revelado ante ellos este poder mayor de la
alabanza. Las puertas se abren con oración y fe, pero con
la alabanza y la adoración se ponen en movimiento
grandes dínamos de potencia, como cuando se activa un
interruptor y una poderosa industria de energía eléctrica
comienza a operar. Orar por cosas específicas es como
pedir luz para casas individuales, esparcidas. Pero la
alabanza y la adoración inundan toda el área con energía.
No descuento las oraciones y peticiones. Solo te estoy
mostrando un camino más maravilloso, un medio más
veloz para llevar más ayuda a un mayor número de
personas. Hay tantos que me necesitan. Y hay tan poco
tiempo. Da rienda suelta a tu alabanza, y en proporción
con su intensidad verás mi generosidad expresada en
infinita magnitud.
No intentes analizar cada necesidad. Deja el diagnóstico
y la mecánica en mis manos. Las complejidades no son
nada para mí. Solo existen en tu mente, sembradas por el
enemigo, para apagar tu fe. Ignora todo esto. Solo ten en
cuenta el amor de mi corazón. No pidas nada a menos que
solicites a tu corazón que te diga cuánto amor guarda para
mí. Abrázame y no me dejes ir jamás. Te bendeciré y haré
de ti una bendición.
Haré de ti una bendición. No pienses que llevarás
bendición a alguien, ni esperes que yo envíe bendición.
Haré de ti, como embajador mío, un dulce sabor de vida y
gracia. A través de tu salinidad otros tendrán sed. A
través de tu gozo otros anhelarán la realidad. Por medio
de tu paz y confianza otros me buscarán y me encontrarán
como me encontraste tú. Me revelaré ante ellos como me
revelé ante ti; quizá de manera distinta, porque cada uno
tiene necesidades diferentes, pero sí abriré la puerta a
todo el que llame. Y sí recompensaré a quienes me
busquen. Yo recompensaré. Tú solamente has de preservar
la integridad de tu alma. Esto es suficiente para ocupar tus
energías y atención. Déjame a mí los milagros. Tú solo sé,
y yo haré.
ME REGOCIJARÉ en MI PUEBLO

Por mi Espíritu, tendré victoria. Por mi Espíritu, abriré


los ojos de los ciegos; porque por cierto me moveré, y no
habrá mano que me detenga.
Entraré por las puertas cerradas como la lava ardiente.
No ocultaré mi poder y mi gloria de los corazones que me
busquen.
Los que me deseen, por cierto serán recompensados: No
fallaré.
Llenaré cada corazón anhelante, y satisfaré cada alma
hambrienta.
Mi gracia se derramará como cascada.
Seré glorificado. Seré magnificado.
Y me regocijaré en mi pueblo cuando se entreguen a mí
plena y libremente,
y se liberen de todo lo demás.
Entonces echaré sobre sus hombros el manto de mi amor,
y susurraré mis palabras en sus oídos.
MADURA en MÍ

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz,


paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,
templanza.

GÁLATAS 5:22-23

Oh, pueblo mío, tengo propósitos para ti que abarcan la


eternidad. Antes de la creación de los mundos planeé tu
redención, porque está escrito del Señor Jesucristo que Él
era el Cordero ya destinado antes de la fundación del
mundo (véase 1 Pedro 1:19-20). Le he manifestado ante ti,
para que hayas creído en Él y nacido de nuevo, no de
semilla corruptible sino de incorruptible, la que vive y
habita para siempre.
Ahora que estás en Cristo, tienes mi vida habitando en ti
y has sido hecho nueva creación. Ahora madura en mí,
para poder desarrollar la estatura plena de hombres y
mujeres … aun hasta la medida de la plenitud de Cristo
(véase Efesios 4:13).
Mi propósito no fue simplemente traerte a mi familia
para que permanecieras como un bebé o un niño. Me
importa tu madurez; tu crecimiento en sabiduría y tu
conocimiento de las cosas que me pertenecen; la
perfección de tu ministerio; y la producción de los frutos
del Espíritu en tu vida. Y así, con este fin, te he provisto
l o s ministerios y dones de mi Espíritu Santo. Al
recibirlos y andar en ellos por medio de la fe, puedo
manifestarme a través de ti de este modo, y crecerás en
mí, creciendo en gracia y en conocimiento de mí.
Encontrarás que los frutos del Espíritu comenzarán a
aparecer en tu vida naturalmente, como aparecen las
manzanas en el manzano, aunque el
árbol ni siquiera piense, o no haga esfuerzo alguno ni se
preocupe.
Comprométeme tu santificación a mí. Trae tus
pensamientos a cautiverio y deja que tu mente esté bajo el
control de la mente de Cristo. No intentes apagar los
impulsos del Espíritu dentro de ti, ni me niegues la
libertad de manifestarme a través tuyo por medio de los
dones. Puedes resistirte a mí quizá porque no te sientes
digno o preparado para que te utilice. Este es un engaño
de la mente. No te utilizo cuando te sientes preparado sino
cuando te necesito y estás entregado a mí. Y cuando te
utilice descubrirás que también obro dentro de ti para
edificar tu corazón y tu vida.
Obstaculizas el camino a tu propio desarrollo espiritual
si intentas detenerme cuando quiero ministrar a través de
ti (véase Efesios 4:12,16).
En realidad, si llegara el momento en que te sientes listo,
entonces estaré totalmente bloqueado por tu orgullo y me
veré obligado a utilizar a alguien más.
CAMINA POR AQUÍ

Mira, te digo:
este es el camino. Camina por aquí.

Yo soy el Camino. Camina en mí.


Yo soy la Verdad. Cree en mí (confía en mí). Yo soy la
Vida. Vive en mí, y comparte mi vida con los demás.

Porque no sabes lo que hago ahora, pero lo sabrás más


tarde.
(Ahora vemos como en un espejo, pero luego, cara a
cara. Ahora nuestro entendimiento de los caminos de Dios
es incompleto, pero a medida que avanzamos llegamos a
entender qué es lo que Él ha estado intentando hacer en
nuestras vidas.)

Regocíjate.
Regocíjate no tanto en las victorias, sino en el hecho de
que yo te guío. Alábame.
No tanto por mis bendiciones como por mi amor, que es
el que las trae.
Sírveme con gozo, no por la recompensa final o la
presente, sino por la excitación de saber que obramos
juntos, que estoy junto a ti en cada empresa, por trivial y
pequeña que sea.
JOYAS

Porque de la manera que abundan en nosotros


las aflicciones de Cristo, así abunda también por el
mismo Cristo nuestra consolación.

2 CORINTIOS 1:5

Oh, Esposa mía, mi Amada:


Te he prometido a mí. Te he dado muestra especial de
nuestra relación y futura unión porque la he sellado con mi
precioso Espíritu Santo; y serás mía el día en que yo haga
mis joyas. Serás como diadema sobre mi frente; sí, mi
corona de gloria.
Porque reinaré sobre reyes, y naciones, y pueblos;
gobernaré toda la tierra y tú tendrás un lugar de honor
especial, porque eres mi posesión más preciada. Está
escrito que habiendo compartido mi agonía, ese día
compartirás mi gloria; habiendo cargado la cruz por mí,
entonces compartirás conmigo el trono (¿Sabes que
incluso podrás juzgar a los ángeles [véase 1 Corintios
6:3]?)
Regocíjate ahora, que has sido elegida y considerada
digna de sufrir por mi causa. Compartimos un destino
común, y caminamos un mismo camino. El presente puede
traer pena y aislamiento; pero alegra tu corazón con el
gozo que te espera. Quienes viven en las diversiones y
riquezas del mundo actual, ese día serán mendigos y
estarán de duelo. ¿Cambiarías de lugar con ellos? ¿Me
rechazarías ahora para ser rechazada luego? ¿Me
ignorarías ahora para que yo te ignorara luego?
No. ¡Claro que no! En cambio, harás como Pablo: te
gloriarás aun en el sufrimiento y la aflicción porque sabes
que se verán remunerados por una porción excesivamente
mayor de gozo ese día.
ME REGOCIJO en TI

No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis


hijos andan en la verdad.

3 JUAN 4

Mi hijo, mi pequeño, mi rebaño, mi querido amigo: eres


muchas cosas para mí, así como yo soy tantas cosas para
ti. Mi amor por ti es profundo y tierno. Sé de tu deseo de
agradarme, y me hace feliz que así sea. ¿Cómo puedo
decirte que aunque deseo la santidad, y añoro el fruto en
tu vida, mi amor por ti no depende de nada de lo que
logres? Mi gloria está en la manera en que vives. Los
destinos eternos están involucrados en los asuntos de tu
santidad, tu fidelidad, y tu obediencia a mi dirección y
voluntad; pero mi amor por ti es independiente de estos
factores.
Te amo porque eres mi hijo. Te amo porque soy tu padre.
Te amo con el amor del Calvario. A gran precio te redimí,
porque siempre te he amado. Cuando planeé esto, te preví
perdido en pecado; y te amé, te elegí y puse mi corazón en
ti.
En lugar de esforzarte por entender la obra de mi
soberanía, acepta esto y regocíjate en ello. Acércate a mí
sin estropear lo precioso de nuestra comunión con las
sombras de la condenación a ti mismo.
Eres mío, y me regocijo en ti. Reservo la disciplina para
los rebeldes. El primer paso del arrepentimiento trae
consigo mi misericordia.
La misericordia era grande allí, la gracia, libre de costo.
Allí se multiplicó el perdón para mí, allí el alma agobiada
encontró libertad: en el Calvario.
WILLIAM R. NEWELL
Que la paz de Dios reine en tu corazón y tu mente, y te
llene con gratitud.
APRENDE a REINAR

Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio


de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de
labios que confiesan su nombre.

HEBREOS 13:15

Llama a mi pueblo al arrepentimiento. Llámalos a que se


arrodillen, a la oración y al ayuno, llámalos a la confesión
y a la vigilancia, porque esta es una hora estratégica. El
enemigo ya está regocijándose anticipando sus victorias.
Puedes desalentarlo y anular sus malignos designios si te
aferras al trono de Dios en oración perseverante y con fe.
Sí, has de hacer lo que ha hecho el diablo y anticipar tus
victorias. Y puedes hacer aun más que el enemigo en este
momento. Puedes reclamar las victorias en el Nombre de
Jesús, y todo lo que reclames en ese Nombre
Todopoderoso está sellado en el cielo antes de que
suceda en la tierra. El enemigo está derrotado, aun antes
de la batalla.
Aférrate a esto, pueblo mío. Esta no es solo una verdad
gloriosa en la que te regocijarás, sino que es
absolutamente vital para tu victoria. ¿Cómo van las
tropas a la batalla en la guerra del mundo? No sin
preparación, sin municiones suficientes y sin
entrenamiento intensivo. No esperes entonces enfrentar a
tu adversario sin equipamiento, sin armas, sin disciplina.
No cuentes con que yo te libraré mediante algún tipo de
magia. Te ordeno y has de obedecer; de lo contrario
sufrirás intolerable derrota. No te enfrentas a peleas
menores en las que fácilmente encontrarás la victoria. Te
recuerdo que no estás peleando contra la sangre y la
carne, ni contra el ingenio del hombre; estás siendo
atacado por el enemigo de tu alma, que te tiende trampas,
Satanás mismo.
Él no busca atormentar, busca destruir. No pretende
lastimarte, sino aplastarte. Tu fuerza no puede con él.
Debes aprender a reclamar el trono de Dios. Yo me he
enfrentado a él y he ganado anteriormente cuando estuve
en la cruz. Ahora Tú has de encontrar el camino a la
victoria—cada uno, individualmente—para que mi
victoria ya ganada pueda ser una victoria presente en
acción para ti. No llores a mí en la hora de la crisis y la
angustia como si fuera a extender un milagro en respuesta
a la oración. Claro que respondo a la oración y puedo
obrar milagros y liberar, pero si lo hago, solo habré
rescatado a uno de los míos de la tribulación, ¡y no habrás
ganado victoria alguna! Quiero enseñarte a rodear al
enemigo, a echarlo fuera del campo de batalla; a someter
reinos y a aprender a reinar verdaderamente en el reino
del cielo. Quiero que experimentes sucesos como los de
Jericó, no como los de Hai. Mi pueblo debe ser vencedor
para que mi obra se cumpla.
No estás calificado para que te utilice para mis
propósitos a menos que el enemigo ya no te acose y ya no
necesite rescatarte de un desfile continuo de angustiantes
predicamentos. Mi pueblo es más que vencedor, como
dijo el apóstol Pablo, y fue por mi Espíritu que Pablo
enseñó esto (véase Romanos 8:37).
Levántate, entonces, y reclama el poder que es tuyo,
porque yo estoy en ti y tú estás en mí, y así como estuve en
el mundo, hoy lo están ustedes. Fui victorioso y tú también
podrás serlo. Soporté todo encuentro con el diablo, y
también lo puedes lograr tú. Sané a los enfermos, a los
cuerpos torturados quité de las garras de las fuerzas del
mal, y tú puedes hacer lo mismo.
Aprende a reinar , porque he conseguido que sean reyes,
reinas y sacerdotes. Es mi propósito que vengas a ese
lugar en que compartirás mi autoridad para poder
manifestar mi gloria a través de ti. Este es mi mayor gozo:
elevarte del territorio del enemigo y sentarte en los cielos
conmigo. ¿Y dónde estoy? A la diestra del Padre que está
sentado en el trono. Él me ha dado todo poder en los
cielos y la tierra, y debajo de la tierra, y tú estás sentado
conmigo, muy por encima de todo poder y principado. A
través de mí lo has heredado todo. Y puedes reclamar esa
herencia ahora porque yo he muerto anteriormente. Porque
ya he muerto, puedes entrar ahora. Uno no recibe una
herencia cuando muere, sino cuando muere quien hace el
testamento. Tómala, pueblo mío. Es tuya ahora mismo. Es
tuya a causa del Calvario. Cuando piensas en el Calvario
piensas en mi amor; y este es por cierto el lazo entre el
Calvario y esta vida compartiendo mi trono. Quiero que
estés conmigo. Te quiero sentado junto a mí porque quiero
tenerte cerca. Porque te amo.
¿Dónde esperas ver a una reina? Junto al rey. Pero no he
hablado de ti como reina, sino como mi Esposa. Una reina
está subordinada al rey, y él reina mientras ella
simplemente está a un lado. No, la nuestra es una relación
más íntima, porque te he investido con mi autoridad
también. Reinas conmigo si reconoces que tienes ese
privilegio y si te mueves en el poder del Espíritu en ese
reino donde quiero que vivas, te muevas, y sí, que tengas
tu propio ser. Porque quiero un pueblo que viva en mí
continuamente, y no que entre y salga de este lugar a
voluntad. Quiero que vivas de forma perenne en el centro
del reino de Dios, así como he ubicado el Reino en el
mismo centro de tu ser. Y haces que este reino funcione en
tu vida por acción de la fe, sí, por una constante actitud de
fe.
En los últimos días, quiero tener un pueblo a través del
cual pueda manifestar mi gloria. Hay obras que debo
concretar aún a través de mi cuerpo, la Iglesia, que no
podría posiblemente haber realizado a través de mi
cuerpo físico en mi ministerio terrenal. Aun hoy estoy
reuniendo a este cuerpo, uniendo a los miembros,
respirando mi aliento en él, dándole poder mediante dones
y ministerios para que a través de él pueda hacer mi obra
… para que cuando llegue el momento de llevarme a la
Iglesia del mundo, pueda decir nuevamente: «Consumado
es» (Juan 19:30).
Conoce que habrá también sufrimientos por los que debe
pasar el cuerpo de la Iglesia, que yo no sufrí en la cruz.
¿No escribió Pablo que llenan ustedes «lo que falta de las
aflicciones de Cristo» (Colosenses 1:24)? Sé paciente,
firme en los días que están por venir, y observa que las
tribulaciones y el sufrimiento obran hacia la gloria
consumada.
Alábame, oh pueblo mío, alábame. Alábame desde un
corazón lleno de amor. Alábame por cada bendición, por
cada victoria. Sí, alábame cuando la alabanza sea lo más
difícil de hacer. Esta es la victoria que vence al mundo,
porque la alabanza es la voz de la fe. Es la fe que se
regocija por las victorias reclamadas por adelantado. El
cántico de alabanza está hecho del género de las cosas
que se esperan. Se convierte en evidencia de lo que no se
ve. Es la materia prima en mis manos, con la que
produzco sus victorias.
Alábame. Alábame mucho. Y a menudo. Habito en medio
de la alabanza de mi pueblo. Habito allí porque es donde
más feliz estoy. Así como tú me haces feliz con tu
alabanza, yo haré que el enemigo esté de lo más infeliz.
No tiene poder alguno sobre el cristiano que alaba. No
puede contra la Iglesia que alaba. Esta es el arma más
poderosa que puedes usar en su contra. La alabanza es una
espada de dos filos: un lado trae salud al espíritu, en tanto
el otro corta y derriba al enemigo.
ABRE TU CORAZóN a MÍ
Te dé conforme al deseo de tu corazón, y cumpla todo
tu consejo
SALMO 20:4
Oh, hijo mío, hija mía, te necesito. Tengo propósitos
para tu vida, más allá de lo que puedas comprender. Sí,
tengo una verdad con respecto a mí para entregarte, más
profunda, más rica y maravillosa de lo que tu
entendimiento siquiera pueda imaginar.
Abre tu corazón a mí. Te llenaré con mi Espíritu Santo y
al hacerlo satisfaré los más profundos anhelos de tu alma.
F ORTALEZA

Vosotros también, poniendo toda diligencia por


esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud,
conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al
dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;
a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal,
amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y
abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en
cuanto al conocimiento de nuestro Señor
Jesucristo.

2 PEDRO 1:5-8

A través de numerosas pruebas aprenderás lo que es el


coraje. No importa qué precio pagues, sino que a toda
costa has de obtener la fuerza de carácter y la fortaleza
necesarias para resistir. Yo te daré recursos hasta que
seas capaz de sobrellevar cargas inusualmente pesadas,
soportando presiones intensas.
Serás embajador del Reino de los Cielos, alguien a
quien puedo asignar misiones importantes con la confianza
de que tienes el equipamiento necesario para cumplirlas.
Será en vano que anticipes un descanso en un lugar
cómodo. Sión ya está lleno de los que están en
comodidad. No, te encontrarás en un lugar de
entrenamiento y disciplina, para que cuando lleguen los
momentos de crisis no desmayes, y no seas víctima del
miedo injustificado. Confía en mi instrucción en todo esto,
como lo has hecho en circunstancias pasadas. Soy fiel y
amoroso, y estoy haciendo esto para que puedas enfrentar
los días que vienen sin que nada te falte.
HACIENDO la OBRA DEL PADRE

“Porque cada árbol se conoce por su fruto;


pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las
zarzas se vendimian uvas.”

LUCAS 6:44

Mira, llegará el día en que lamentarás tu letargo y dirás:


«¿Por qué no atendí el viñedo del Señor?» Esos asuntos
en los que te has estado ocupando se verán como lo que
son: maleza, cosas sin valor alguno. Porque nada habrá de
valor duradero, ni recompensa para el trabajo de tus
manos, si lo has hecho con tus propias fuerzas sin que yo
te ordenara hacerlo.
Jesús mismo fue dirigido por el Padre en todo lo que
dijo e hizo. ¿Te atreverás a vivir según los dictados de tu
corazón humano y tu limitado entendimiento?
Te he creado para cosas mejores. No me falles. Pon tu
vida bajo mi control divino y aprende a vivir en la plena
bendición de mi más alta voluntad. Te fortaleceré y
consolaré, y te guiaré de la mano.
ESCUCHA el SILENCIO

Porque nada hay imposible para Dios.


LUCAS 1:37
SEAN MIS ALIADOS

Él les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar


desierto, y descansad un poco.

MARCOS 6:31

Hijos míos, no teman ni se resistan a mi voz. Cuando les


hable sabrán que soy yo, el Señor vuestro Dios. Así como
le hablé a Isaías les hablaré a ustedes. ¿No es extraño que
se asombren ante mi modo de hablarles? En cambio, ¡los
que debieran asombrarse son aquellos que no oyen mi
voz!
Nunca se angustien por quienes dudan del camino que yo
elijo. Oren para que el mismo bendito privilegio les sea
otorgado: que se abran sus oídos y sus espíritus se
sensibilicen, y que sean receptivos al ministerio de mi
Espíritu Santo. Oren para que ellos sientan hambre y un
ardiente deseo de estar más cerca de mí.
No hay alimento para el alma ni paz en el corazón en una
religión intelectual, ni en formas externas o en el servicio
carnal. Estas cosas, aunque no son malas en sí mismas,
son para el alma, como declara la Biblia, solo trapos
sucios; y ellos no sirven para alimentar al alma.
Cuando les prometí verdes pasturas, no estaba pensando
en la actividad religiosa. Cuando dije: «Venid, comprad
sin dinero y sin precio, vino y leche» (Isaías 55:1), no
estaba desafiándoles al febril servicio sino a una
comunión contemplativa, colectiva. Solo así se fortalecen
las almas, se purifican los corazones, se refrescan las
mentes.
Me cansa verlos tan ocupados. ¡No es de extrañar que
ustedes se fatiguen! Se inquietan, y esto me entristece.
Anhelo quitarles esta carga de encima y darles en cambio
el bálsamo de Galaad. Sean mis aliados. Les daré una
vida tan dinámica que me servirán antes de siquiera tener
tiempo de pensar en el esfuerzo que se requiere …
P ERMANECE MALEABLE en MI MANO

“El ladrón no viene sino para hurtar


y matar y destruir; yo he venido para que tengan
vida, y para que la tengan en abundancia.”

JUAN 10:10

Oh, hijo mío, apúrate a responder. Porque el movimiento


de mi Espíritu puede a veces ser inconveniente a la carne,
y otras veces totalmente opuesto a la razón. Mas
obedéceme, sin que importe el costo. Siempre serás
ampliamente recompensado por todo sacrificio con
abundante bendición. Cuanto más difícil el encargo, tanto
más rica la recompensa. No te obligaré a elegir, ni haré
que mi voluntad sea ineludible. Siempre habrá otro
camino, más fácil, abierto ante ti y en tu mente, también
más razonable y con menores riesgos. Yo he calculado los
riesgos para poner a prueba y desarrollar tu fe, así como
tu obediencia, y en el proceso de tomar la decisión te doy
la oportunidad de probar tu amor por mí.
Sé sensible a mi Espíritu. Estate atento a mi voz. Te
guiaré con mi mano sobre tu hombro. No tengo intención
de circunscribir tu camino ni poner tu libertad en
desventaja, sino quiero guiarte hacia una vida cada vez
más abundante, y liberar tu espíritu mediante la
crucifixión de los deseos de la carne.
Permanece maleable en mi mano. No te resistas a mí ni
ignores mi obra; no cuestiones lo que hago. Confía en mí y
dame vía libre. Será una gozosa sorpresa la que tendrás
cuando el final sea revelado.
HE DE TENER VENCEDORES

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya


no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora
vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el
cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

GÁLATAS 2:20

Oh, hijos míos, el camino por el que los guiaré no es


fácil de soportar en la naturaleza humana. No es un
camino placentero, ni está de acuerdo con vuestros deseos
egoístas. No busco agradar a la vida que busca lo suyo.
En cambio, llevaré esta a la crucifixión porque solo sirve
como impedimento a vuestro progreso espiritual, y a mi
obra en ustedes.
Tienen fe en mí. Esto es bueno. Pero la fe sin obras
muerta es. La fe podré otorgárselas como don, pero las
obras solo podré hacerlas a través de ustedes cuando el
ego se haya apartado y ya no estorbe. Porque no son las
obras de ustedes, sino las mías, como dijo Jesús: «Me es
necesario hacer las obras del que me envió» (Juan 9:4).
Como una inundación, causaré que las lágrimas fluyan
entre ustedes, y purgaré vuestro ego, y les daré mi amor.
Con mi amor les daré mi poder; entonces ya no andarán en
vuestros propios caminos, sino que reinarán conmigo en la
vida del trono.
He de tener vencedores por medio de los cuales yo
pueda vencer. Hay un enemigo a quien enfrentar y
derrotar; y para hacer esto, tiene que haber más que
resolución en vuestros corazones: tiene que haber poder.
Este poder no puede actuar a menos que vuestra propia
voluntad se haya apartado liberando el camino. Sí, mi
nueva vida se convertirá en la de ustedes en proporción
directa con el éxito que tengan al quitar de vuestros
corazones vuestra propia voluntad.
Yo sé que no pueden hacer esto por ustedes mismos;
pero han de desear que se cumpla. Y al desearlo, yo
obraré en ustedes y dentro de ustedes para que suceda.
Conocerán el gozo como nunca antes, y como les sería
imposible conocer de otra manera. Tendrán descanso y
reposo del conflicto interno; sí, han de librarse de los
conflictos internos para poder entrar en conflicto externo
con el enemigo.
RENUEVA TUS VOTOS

“En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy


en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. El
que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el
que me ama; y el que me ama, será amado por mi
Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.”

JUAN 14:20-21

Vendrá el día en que dirás: «He esperado al Señor en


vano». Esperarás que yo te hable, y solo oirás el susurro
del viento. Mas te digo ahora que yo jamás guardo
silencio; eres tú el que está sordo. Yo hablo siempre; pero
no siempre encuentro que tu oído está atento.
Estarás sentado en un lugar desolado, sintiendo angustia
en tu soledad; sin embargo, no es que yo te haya
abandonado, sino que te has vuelto insensible a mi
presencia. Sí, si ignoras mi cercanía y comunión personal,
y si no respondes a mis palabras, tu percepción se
adormecerá; no podrás discernir mi presencia, aun cuando
esté cerca … aun cuando mi amor por ti siga siendo tan
fuerte como antes.
No seas tibio, porque podrás ser echado de mi
compañía: «¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos
una salvación tan grande?», dice Hebreos 2:3. Pero yo te
pregunto ahora: ¿Cómo has de sobrevivir en tu andar en el
Espíritu si no prestas atención a mi cercanía y no
respondes al afecto que te ofrezco de la misma manera en
que te lo doy?
No podrás satisfacer las necesidades de otros sin esto.
No hay cura para los males de la humanidad, más que la
que contiene el amor de Dios. No puedes darles a ellos
sin antes tomar de mí. «No os dejaré huérfanos» (Juan
14:18). Es la intención de mi corazón estar siempre junto
a ti. Pero tu falta de respuesta me aleja, así como tu
preocupación por las cosas y las personas, además de tu
indiferencia y tu falta de pensamiento en mí.
Algunos me han perdido a causa del pecado de la
rebeldía; te advierto, sin embargo, que puedes también
perderme por el sutil camino de la falta de atención, nada
más.
Confiesa tu frialdad, y acércate a mí; y yo haré que mi
presencia personal te sea real otra vez. Te abrazaré junto
a mi corazón, y oirás mi voz.
Renueva tus votos, y yo reviviré tu ministerio. Hay una
vida delante de ti en la que no podrías haber entrado
antes. Hay un trabajo esperándote, y yo te he preparado
para cumplirlo. Es demasiado maravilloso como para
perderlo. Será silencioso, pero poderoso.
Haré que se corra el velo y entrarás en una nueva área de
experiencia. Se te dará un conocimiento en mi Espíritu
que no se encuentra en los libros. Compartiré contigo mis
pensamientos, ¿quién podrá decir cuántos son?
Participarás de la mente de Cristo y del Espíritu Santo de
Dios. Sus ojos barren la tierra entera buscando los
pensamientos e intenciones de los corazones humanos.
Me servirás de maneras que jamás has oído nombrar
antes. Es mi obra. La he preparado para ti. Aléjate de la
obra del hombre. Permanece libre para hacer la mía. No
la perderás de vista si permaneces junto a mí, sensible a
mi Espíritu.
Nadie más puede hacer lo que he reservado para ti; y
puedes estar seguro de que si fracasas, quedará sin hacer.
Crucifica la carne y deja que el Espíritu florezca. Redime
el tiempo, porque por cierto en estos días abunda la
maldad.
Bendíceme. Te bendeciré.
EL CAMINO ES EMPINADO

“Porque estrecha es la puerta, y angosto el


camino que lleva a la vida, y pocos son los que la
hallan.”

MATEO 7:14

Eres vasija elegida por mí, así que no te llenes con lucro
impuro. No te ensucies con la lujuria de la carne, ni con el
orgullo de la vida. Sé sano, humilde, simple, porque la
simpleza y el espíritu de humildad son los que
corresponden a quien sirve al Señor.
El orgullo exalta. Enaltece al propio ser, no a Cristo. La
humildad hace que bajes al nivel del servicio, y no te
consideres digno de adoración, sino de servir.
Tú eres mi tesoro. Me deleito en ti cuando, solo cuando,
te entregas a mí plenamente, sin pensamiento alguno de
ambición o logro personal. Si deseas algo, anhela más de
mi rectitud, más de mi amor. No me conformaré con un
segundo lugar, y mi Espíritu se alejará de la vasija
impura. Así como el pecado no tiene lugar en el cielo, yo
no habitaré en paz en un corazón que alberga maldad.
Deja de lado todo lo que te ensucie, así como tirarías
lejos un trapo sucio, maloliente. Enseña a otros también
cómo mantener la salud mental y cómo vivir la limpieza
interior por medio de la confesión y el rechazo de todo lo
que ofenda al Espíritu Santo.
No toleres nada que opaque la percepción de mi
presencia. Corta, echa fuera, ruega que la sangre de Cristo
te libre de pecado, limpiando tu alma. Nunca te conformes
con nada a medias. Nunca dejes que te impida progresar
la satisfacción de lo ya logrado. Has de saber que este es
solo un comienzo.
La santidad no se alcanza por caminos bajos. El camino
a la santidad es angosto, empinado y muy solitario. Pero
no hay otro camino.
«Es el camino que anduvo el Maestro, ¿no hemos de
tomarlo también sus siervos?»
TE USARÉ, pero NO TE DESTRUIRÉ

“Así será mi palabra que sale de mi boca; no


volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero,
y será prosperada en aquello para que la envié.”

ISAÍAS 55:11

Oh, hijo mío, hija mía, no permitas que las


preocupaciones de la vida cotidiana te agobien, y no
permitas que tus energías se consuman en tareas menores.
Lo que hace falta, habrá que hacerlo; pero si pones el
ministerio del Reino primeramente, mi fuerza será tuya
para toda tarea, y tendrás tiempo para ambas cosas.
No necesitas responder a cada llamado. Aprende a
discernir cuánto te utilizaré, y cuándo he de dejar que otra
persona se apoye enteramente en mí. De otro modo,
podrías impedir el desarrollo del ministerio espiritual del
otro y en lugar de ayudar, estarías obstaculizando su
crecimiento.
No te cargaré demasiado. Te utilizaré, pero no te
destruiré al utilizarte. Sin embargo, si careces de
discernimiento y no saber cuándo has de enseñar a los
demás a buscarme por sí mismos, entonces sí te destruirás
tú mismo. Temes fallarme. Quizá me falles más si intentas
ayudar a otro en lugar de negarte, porque al negarte
podrás alentarle a buscar mi rostro—mi ayuda—mi
instrucción.
También estás en peligro de dar información
equivocada. Puedes confundir en lugar de aclarar. No te
dejes utilizar como fuente de información por los demás,
sino enséñales a buscar la luz de la misma fuente de donde
la has recibido tú. No intentes ser sustituto de mi Palabra
… ni de la escrita, ni de la que doy por mensaje profético.
Deja que la pregunta sea utilizada como un desafío para
estudiar la Biblia, para orar, y sé reticente ante la
posibilidad de llegar a ser un transmisor del aprendizaje
veloz. Esto presenta innumerables desventajas tanto para
ti como para la persona que busca ayuda. Enséñale a
establecer comunicación personal con Dios, para que
pueda «oír del cielo» por sí misma. Esta es la mayor
bendición que podrás dar a otro ser humano.
Que te busquen cuando desean sabiduría alimentará tu
ego. Reconoce esta trampa, y mantén tu guardia contra
ella, llevando la carne a pronta crucifixión. No te dejes
utilizar como sustituto de Dios. Sé canal de los
ministerios de mi Espíritu, pero nunca ofrezcas consejos
libremente. Refrena este impulso. Da al otro la fuente de
tu conocimiento—incluso el pasaje de las Escrituras
donde puede hallar la respuesta—para que mi Palabra sea
la primera y constantemente la autoridad final.
Honraré mi Palabra, y honraré a quienes le dan a ella la
sagrada preeminencia que merece. Mi Palabra jamás
volverá vacía. Cumplirá mis propósitos.
MANTÉN LIMPIO TU CANAL

“Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no


tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré
será en él una fuente de agua que salte para vida
eterna.”

JUAN 4:14

Oh, hija mía, ¿te hablaré como aquel cuya voz se pierde
en el sonido del mar? ¿O como quien llama en vano en
medio del profundo bosque, cuando no hay oído que oiga,
ni voz que responda? ¿Serás como instrumento con
cuerdas rotas, del que el músico no puede producir
melodía alguna?
No, quiero que seas como la cascada cuyo sonido es
continuo, como un gran río cuyo fluir nunca se interrumpe.
No cantarás durante un tiempo para estar en silencio
luego. No alabarás durante un día para luego volver a las
cosas de la vida cotidiana.
Jamás agotarás mis recursos. Cuanto más des, tanto más
te será dado. Estás en el proceso de aprendizaje. Tengo
mucho que compartir contigo; sí, de la abundancia de mi
corazón te instruiré. Quiero enseñarte verdades de
sabiduría celestial que no puedes aprender de labios
humanos. Te instruiré en el camino que has de andar. ¿A
quién más puedes preguntar?
Te traeré mi amor y mi vida. ¿De dónde más has de
obtener tal fuerza, tal consuelo? Cuanto más a menudo te
vuelvas a mí para tomar de esta agua de vida, tanto más se
verá enriquecida en sabiduría tu existencia, sí, y también
en muchas otras maneras. Necesitas de mi gracia para
poder compartir mi verdad con un espíritu recto.
Necesitas mantener derecho tu canal, limpio, para que mis
bendiciones no tengan obstáculo y puedan fluir a través de
ti, para que las aguas se mantengan puras.
No muestras presunción al buscar mi rostro
continuamente. En cambio, revelas una tendencia a confiar
en la fuerza de la carne cuando no recurres a mí por un
don. ¿O es que has pensado de forma errónea que tu mente
se ha convertido en fuente de sabiduría?
Cuídate de la trampa de los halagos, y aun del elogio
bien intencionado. No te gloríes en ti misma, ni te felicites
por tus logros. Yo controlo las aguas. Las reuní en mi
puño para permitir que pasaran los hijos de Israel. Y las
hice caer sobre el ejército egipcio para ahogarlos. Envío
el río de vida ahora para refrescar y llevar vida a los que
están sedientos de mí. Seco los arroyos de la inspiración
ante los pies del orgulloso. Quienes se glorían de sus
propios pensamientos no beberán. Y quienes busquen los
caminos de la razón humana serán como desierto.
No han de encontrarme allí, como tampoco me
encontraron en el viento ni en el terremoto. Eran fuerzas
de la naturaleza. Yo estaba en el silbo apacible y
delicado. Yo soy la fuente directa, la única fuente de vida
eterna. Todo otro pozo es seco. Toda otra búsqueda, en
vano.
Serás una fuente que fluye, cuyos arroyos no fallarán,
porque yo, el Señor tu Dios, habito en ti.
HABLA la VERDAD

“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en


el Señor, y en el poder de su fuerza.”

EFESIOS 6:10

No te dejes intimidar por nadie, sino habla mi Palabra


así como te la doy. Has escrito con libertad y sin temor.
Ahora habla de la misma manera. Tu palabra hablada
debe estar en conformidad con la obra que he hecho en ti.
Precisas esto para tu propio sentido de la unidad. Lo
necesitas para tu fuerza. Porque la casa dividida no puede
permanecer en pie; tampoco podrás tú si llevas un
testimonio en tu corazón y das otro con tus labios. No me
estás agradando, porque buscas agradar a los hombres.
Detectarán tu inconsistencia a pesar de tu mejor esfuerzo,
porque de un modo u otro, la verdad saldrá a la luz. No
necesitas decir todo lo que hay en tu corazón, pero has de
decir la verdad o permanecer en silencio. Si no puedes
decir la verdad sin disculpas, no digas nada.
Que la vida y el testimonio de Jesucristo sean tu guía. Si
intentas emular su honestidad, vendré en tu auxilio para
darte también la sabiduría; así que la respuesta no será
solo verdadera, sino potente. Porque no luchas contra
carne y hueso sino contra la oposición oculta de las
fuerzas satánicas. A veces se confabularán en contra de tu
alma aun a través de tus más queridos amigos, y tendrás
que responder como lo hizo Jesús a Pedro en una ocasión
(véase Marcos 8:33).
No intentes convertir al mundo según tus convicciones,
sino aférrate a tus convicciones de manera inviolable,
contra las fuerzas de la oposición. Yo estaré contigo y
guardaré tu boca. Confía en mí.
VEN CONMIGO, AMADA MÍA

“Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el


Señor.”

2 CORINTIOS 6:17

Amada mía, no necesitas formar tu camino, porque yo


voy delante de ti. Sí, e ingeniaré las circunstancias para ti.
Soy tu esposo. Te protegeré y cuidaré, y haré provisión
plena para ti.
Conozco tu necesidad y me ocupo de ti: de tu paz, tu
salud, tu fuerza. No puedo usar un cuerpo cansado, y
necesitas tiempo para renovar tus energías físicas y
espirituales. Soy el Dios de la batalla, pero también
Aquel que dijo: «Los que esperan a Jehová tendrán nuevas
fuerzas» (Isaías 40:31).
Te enseñaré como enseñé a Moisés en el desierto, y a
Pablo en Arabia. Del mismo modo te enseñaré, y será un
período constructivo, sin tiempo perdido. Como la
escuela de verano para el maestro, también para ti será
vital esto, para que puedas ser plenamente calificada para
tu ministerio.
No hay virtud en la actividad por sí misma, ni en la
inactividad. Yo te ministro en soledad, para que puedas
ministrarme a los demás como resultado espontáneo de
nuestra comunión. No te agotes por servir, ni fuerces las
oportunidades. Pon tu corazón en paz y siéntate a mis pies.
Aprende a estar lista, pero no ansiosa. Aprende a decir
«no» a las demandas humanas, y «sí» al llamado del
Espíritu. A veces serán cosas distintas. No te angusties
cuando te malinterpreten. Deja que yo me ocupe. Los
demás también deben aprender esta misma e importante
lección, y puedes ayudarles dando el ejemplo;
pero si intentas complacerlos respondiendo a todas sus
exigencias, ambos caerán en la misma trampa.
Soy un Dios celoso, y siempre estoy en paz conmigo
mismo. También quiero que estés en paz con mi Espíritu
que está dentro de ti.
Al darme el lugar que me corresponde y no permitir que
otros lo invadan, estarás en paz conmigo. Toma esto muy
en serio. No hablo de forma liviana. Jamás di un mensaje
más en serio. No me falles. Te he traído este mensaje
muchas veces en el pasado. Pero nunca fue tan urgente
como ahora.
Porque las personas están viviendo un nuevo despertar, y
están buscando mi Verdad más que nunca antes. Debo
hablar a través de mis profetas, y si no están apartados
para mí, ¿cómo he de instruirles? Sí, te sustentaré junto a
las aguas como sustenté a Elías; te hablaré desde la zarza
como hablé a Moisés y te revelaré mi gloria en la colina,
como lo hice ante los pastores.
Ven conmigo, amada mía; sé como cierva en las
montañas, e iremos juntos a los jardines.
LLEVA la GLORIA CONTIGO

Finalmente, sed todos de un mismo sentir,


compasivos, amándoos fraternalmente,
misericordiosos, amigables

1 PEDRO 3:8

Mira, te he sacado de tierra oscura y solitaria. Te he


dado a beber de mi mano. Hemos conversado juntos
dulcemente, porque no te llamé siervo, sino amigo. Sí, y
me deleito en tu compañía, y con placer he observado
cómo piensas en los menos afortunados que se han
cruzado en tu camino.
Cada vez que alentaste al cansado, cada vez que oraste
con el enfermo, que ayudaste al necesitado, consolaste al
doliente y entendiste al angustiado, lo conté como si lo
hubieras hecho por mí, porque sé que si no fuera porque
me amas tan profundamente, no habrías hecho este tipo de
sacrificio.
Los dones se pueden dar, motivados por una razón
egoísta; pero cuando te das a ti mismo, a menudo
enfrentando insulto, devolviendo bien por mal, y aun así
recibiendo censura, sé que lo has hecho solo porque
primeramente me amas, y porque al amarme no encuentras
lugar para el odio. Porque si alguien ama a Dios, también
amará a su hermano. Y hará más aun, porque mostrará
bondad e interés incluso por las necesidades de sus
enemigos, y se verá movido a compasión para ministrar
auxilio.
¿No dije que hemos de entrar juntos en el valle? Te he
dado el disfrute de mi compañía en la cima de la montaña
para prepararte para el ministerio en el valle del servicio.
Lleva la gloria de la cima de la montaña contigo; lleva
mi presencia, mi luz, mi amor. Este no es el valle de la
oscuridad personal … es el valle donde encontrarás a
quienes necesitan el toque de bendición que puedes traer.
Y estoy contigo, sí, más que en cualquier otro valle;
porque en este somos uno de manera muy especial. Porque
el Hijo del Hombre vino a buscar y salvar lo que estaba
perdido; a buscar al perdido, a levantar al caído, a sanar
al herido.
Al ministrar conmigo a los que están en necesidad,
cumples lo que falta de la aflicciones de Cristo (véase
Colosenses 1:24). Mis sufrimientos físicos—el cuerpo
quebrantado, la sangre derramada, mi muerte—todo esto
se cumplió en la cruz. Pero el trabajo del alma hasta la
culminación y perfección del Cuerpo de Cristo, esto ha de
continuar hasta mi venida en poder y gloria para recibir a
mi Esposa elegida.
(Porque he elegido a cada miembro del cuerpo como
individuo, y a la Iglesia como cuerpo total, así que han
sido elegidos dos veces, individual y colectivamente.)
Así, al «verter tu alma», compartes conmigo mi labor
hasta la culminación de la posesión comprada; hasta que
todos lleguen por el poder del Espíritu a la estatura plena
del Cuerpo de Cristo, madurando juntos en Él, cada parte
desarrollándose por medio del alimento que provee cada
unión. Estimulándose el crecimiento de cada uno a través
de la nutrición y el aliento mutuo.
Es solo cuando te entregas individualmente que puede
cumplirse la obra. Un miembro en rebeldía u hostilidad
hace más lento el crecimiento y daña la salud de quienes
le rodean.
Así que entrégate al movimiento del Espíritu en tu
corazón, y ministra a tus contactos como yo te indico sin
mirar a tu alrededor para elegir por ti mismo. Deja que la
Cabeza planifique. Es mi obra. Que cada uno ocupe su
lugar, entregándose completamente a mi Espíritu, nutrido
por mi amor, ministrando en sacrificio propio.
ESCUCHA el SILENCIO

El que habita al abrigo del Altísimo Morará


bajo la sombra del Omnipotente.

SALMO 91:1

Estás en mis manos. No estás guardándote a ti mismo; yo


te estoy guardando. Si elijo ocultarte es por una razón. Si
elijo darte descanso, es por tu bien. Nada está errado en
mi voluntad. No pienses que será como sucedió en el
pasado. Tengo lecciones más profundas que enseñarte.
¡Cuán invalorables has encontrado que son las verdades
que te enseñé en tus «años de Arabia»! Sin embargo,
Arabia no fue el único período solitario en la vida de mi
apóstol Pablo. Por cierto, este fue un tanto insignificante
en comparación con su posterior experiencia en la cárcel.
Uno no escribe lo que ya está escrito. Uno escribe de la
reserva de una nueva revelación y conocimiento personal
obtenidos a través de las dolorosas experiencias del
crecimiento. No puedes escapar a la experiencia que va
en aumento sin dejar de lado lo otro. Dejarás de escribir
si dejas de aprender. No aprendes a medida que escribes,
sino escribes a medida que aprendes.
Te evitaría esto si pudiera hacerlo en amor; pero este
tipo de amor protector sería falso y te robaría gran parte
de tu tesoro. Solo te amo cuando te doy lo mejor de mí. Y
lo mejor de mí no puede llegar a ti sin dolor, así como no
pudo llegarle al Señor Jesús más que a través del dolor.
El dolor es el resultado del pecado, es cierto; y el pecado
sigue siendo un problema que existe y con el que hay que
lidiar. Hay que luchar en contra del pecado. Los imperios
no caen nada más, a menos que sean tomados por una
fuerza mayor. El reino de Satán ha de ser enfrentado por
una fuerza mayor si esperas ver que caiga. Quiero hacerte
fuerte. Quiero que seas devastador. Te he traído a este
lugar. Aprovéchalo. Bebe el silencio. Busca la soledad.
Escucha el silencio. Te enseñaré. Te daré fuerza. Que
otros compartan esto contigo. Es invalorable. No se puede
hallar en otro lugar.
UN CAMINO MÁS GLORIOSO

“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han


subido en corazón de hombre, son las que Dios ha
preparado para los que le aman.”

1 CORINTIOS 2:9

Has leído que «la letra mata, mas el espíritu vivifica» (2


Corintios 3:6). Tengo una revelación aun más profunda de
esta verdad, si puedes recibirla. Porque el Espíritu opera
en un plano diferente al de la Palabra. La Palabra se te
presenta en el plano de tu vida cotidiana. Gobierna tu
conducta en los asuntos de cada día. Te guía al
conocimiento de las doctrinas de Dios, al entendimiento
de mi voluntad divina, y te instruye en el camino del
cristiano.
Pero en el Espíritu, en cambio, hay una vida esperando
que la tomes aun más allá de los confines del mundo
natural. El Espíritu de Dios opera en el reino de lo
sobrenatural y lo infinito. No te retraigas en incredulidad
y maravilla. Acepta mi vida en el Espíritu tal como es. No
me pidas que opere dentro de las limitaciones de tu vida.
Estoy llamándote para que le des a mi Espíritu dentro de ti
la libertad de moverse hacia las dimensiones de lo
infinito.
¿Esto te deja sin aliento? Quizá. Pero, ¿esperarías menos
de mí? Empuja la puerta, ábrela. En la destellante luz de
mi presencia verás mucho de lo que hoy es oscuro para ti
porque elegiste caminar en la oscuridad. Tengo mejores
cosas para ti … cosas que son según yo soy. No me has
conocido de verdad. Te lo ha impedido tu comprensión de
lo que has leído, de lo que te han enseñado. Hay poco más
de mí que puedas aprender de fuentes humanas. Solo
podrás conocerme en el Espíritu cuando vayas a lo más
profundo de tu adoración. No estoy en los libros de texto,
sino en los santuarios. No te cambiará el conocimiento,
sino el amor. Solo el corazón derretido en devoción es
maleable en mi mano. Solo la mente que está abierta al
Espíritu puede recibir la revelación divina.
Trabaja, no para ser sabio, sino para entregarte, y en tu
actitud de sumisión a mi Espíritu te instruiré en mi verdad.
Habrá muerte, y habrá gloriosa resurrección. La letra será
convicción del pecado, y podará la naturaleza vieja y
muerta, y el Espíritu producirá dentro de ti una vida que
jamás morirá. Tendrá facultades de percepción que no
podrán compararse con los sentidos físicos, porque la
mente del Espíritu es la mente de Cristo.
Aumentará y se desarrollará en tanto te muevas hacia
Dios, y dejes detrás el intelectualismo religioso para
descubrir un camino más glorioso.
QUIERO HACER una OBRA MARAVILLOSA

“Instrumento escogido me es éste, para llevar


mi nombre.”

HECHOS 9:15

Eres mío. No te perteneces. A gran precio te he


comprado. No me decepciona que no lo entiendas, pero te
digo que si me escuchas te lo revelaré más plenamente,
para que puedas conocer con más claridad cuán vital eres
a mi propósito. Hay trabajo que hacer, y te necesito como
un recipiente a través del cual pueda obrar. No como un
vasallo, sino como una vasija. Quiero hacer una obra
maravillosa.
Quiero una persona a quien pueda utilizar, no que esté
solo disponible y que sea adecuada, sino que me ame de
modo tal que embellezca mi creación. Deseo no el tipo de
lealtad que un soldado da a su país, sino la devoción
dedicada del tipo de amor que la madre siente por su hijo
no nacido aún.
Habrá inconvenientes que soportar, autosatisfacciones
que dejar de lado, sacrificios y dolor … ¡pero qué
recompensa de bendición te tengo reservada! Sí,
reservada para ti, si eres capaz de permitir que yo te
utilice como lo deseo.
No eres indigno; no te falta preparación. No hay razón
por la que debas retraerte, a menos que tu amor por mí sea
demasiado poco. Si este es el único obstáculo, acércate a
mí, y derramaré mi amor sobre ti para que tu afecto por mí
pueda ser más profundo y perfecto. Ven, te espero. Ven a
mí.
EL SECRETO del SILENCIO (ALABANZA Y
REPRIMENDA)

He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he


aquí eres bella.

CANTARES 1:15

Hijo mío, no permitas que las palabras de los demás


tengan influencia sobre ti, ni su elogio ni su crítica.
Sopesa cada una de ellas según su valor justo, y luego
regresa a mí. Solo en comunión conmigo podrás
asegurarte de la verdad. Si te corrijo, sabrás que es para
mejorarte. Si te aliento con palabra de elogio, es porque
sé que lo necesitas, así que regocíjate en ello y acéptalo
tan plenamente como aceptas mis reprimendas.
Sabes que mis reprimendas son para tu beneficio ¿No
puedes creer que mis palabras de felicitación lo sean
también? Algunas de tus fallas y debilidades se corrigen
mejor a través del elogio, no de la reprimenda. Cuando
tienes oídos sordos, esforzándote por ser humilde, no
estás ayudando. No puedes ser sinceramente humilde a
menos que tengas un profundo sentido de que eres amado.
Saber y sentir de verdad que tan grande amor no es
merecido ante tus muchas imperfecciones generará una
humildad más sincera que mil reprimendas por los
defectos que son obvios. Tu propio corazón ya te ha
condenado. Hay un sutil orgullo que busca esconder estas
imperfecciones en un esfuerzo por sostener un vestigio de
autoestima e invocar el respeto de los demás. Esto es un
ardid del enemigo.
Si aceptas mi amor y mi aprobación, tendrás coraje para
enfrentar tus pecados y defectos de manera que puedas
luchar contra ellos con más decisión. Cuanto más
encuentres la verdad acerca de ti mismo, tanto más libre
serás … libre de evaluaciones equivocadas con respecto
a tu valía, libre del falso orgullo que busca cubrir
defectos reconocidos.
Quiero que tu vida, tu carácter y tu personalidad sean tan
hermosos y amorosos como cuando te visualicé al crearte.
Hay mucho que no se ha desarrollado a la perfección.
Parte de la belleza original se ha empañado. Vive junto a
mí, y permíteme remodelarte y recrearte hasta que vea en
ti la imagen de todo lo que quiero que seas.
Te amo, hijo mío, hija mía … mi criatura especial y muy
querida. En tu infancia estuve muy cerca de ti, y como
niño, siempre estuviste conciente de mi presencia y
realidad. Has recorrido un camino largo. Has trepado
muchas montañas que podrías fácilmente haber rodeado.
No elegiste el camino placentero, ni buscaste gozo aunque
estaba a tu disposición. Muchas veces malinterpretaste mi
voluntad sintiendo que solo a través del sacrificio y el
sufrimiento me agradarías, cuando en incontables
ocasiones he anhelado liberarte de los dolores que tú
mismo te inflingiste. Querías agradarme, pero en verdad
solo estabas empañando tu propia belleza, que me es
preciosa.
No puedo regocijarme en una rosa estropeada. Ya has
llegado lo bastante lejos en este camino. Te ofrezco ahora
mi camino, si eres lo suficiente fuerte como para
aceptarlo. Vida, libertad, amor y gozo. Salud y paz …
simpleza y reposo. Allí han estado para ti todo el tiempo.
Puedes tomarlos ahora mismo si lo deseas.
No quiero que trabajes para mí bajo presión y tensión
como una máquina, esforzándote por producir y producir.
Solo quiero que vivas conmigo como persona. He
esperado hasta que te cansaras. Sabía que encontrarías al
final el secreto del silencio y el reposo, de la soledad y el
cántico.
Reconstruiré tu fuerza, no para que vuelvas a trabajar en
tonto frenesí, sino para hacerte fuerte, para que te
recuperes. Esto es para mí un propósito en sí mismo. Haz
que sea tu objetivo y únete a mí de todo corazón en este
proyecto. Hay mucho gozo esperando por ti.
P ACTO DE AMOR

Todas las sendas de Jehová son misericordia y


verdad, para los que guardan su pacto.

SALMO 25:10

Hijos míos, no hay nada bueno que quisiera negarles. No


los he dejado abandonados ni a merced de vuestros
propios recursos, ni les he hecho buscar vuestros propios
caminos. Soy el Señor, vuestro Dios. Soy quien les
provee y defiende. Los cuido con amor profundo y tierno.
Soy omnisciente y todopoderoso y seré vuestra defensa
contra todo ataque del enemigo.
Anticipen mi ayuda. No les fallaré. Vean el camino que
está ante ustedes. Verán mis huellas. «Yo iré delante de ti
y enderezaré los lugares torcidos» (Isaías 45:2).
Prepararé el camino para que me sigan.
Es un gozo para mi corazón cuando mis hijos confían en
mí. Me deleito en hacer que las cosas funcionen para
ustedes, pero me deleita aun más cada uno de ustedes, más
que cualquier cosa que pueda hacer para ayudarles. Y de
la misma manera, quiero que se deleiten en mí solo por
mí, por lo que soy, y no por lo que hagan por mí.
El servicio es como el resultado del amor. Es como las
doce canastas de pan que sobraron. El pan que se comió
fue como la comunión mutua; el exceso y el sobrante fue
un símbolo del servicio. No espero que les den a otros
hasta que hayan comido primero ustedes. Les daré
provisión abundante para dar si primero vienen para
recibir, de manera que cubran vuestras propias
necesidades.
Esto no es egoísmo. Es la Ley de la Vida. ¿Puede la
planta de trigo producir la espiga si no recibe primero
vida de la semilla madre? No. Tampoco pueden producir
ustedes fruto en vuestro ministerio a menos que estén
impregnados de la vida divina que proviene de vuestra
fuente en Dios mismo. Fue de las manos de Cristo que la
multitud recibió el pan. De sus manos han de recibir
también ustedes el alimento, el Pan de Vida que sostendrá
vuestra salud y existencia.
Este es su pacto de amor con ustedes. Este es el
mensaje de Juan 15:4: «Permaneced en mí, y yo en
vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí
mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros,
si no permanecéis en mí». Este permanecer es una
relación de amor, y por esto el servicio es lo que resulta
del amor.
El servicio será fútil y una carga a menos que surja de un
corazón rebosante. Rebosante no de buenas intenciones y
rectitud condescendiente, sino del amor de Dios. Tal cosa
ustedes no la obtienen de sí mismos, tampoco la pueden
dar, a pesar de lo mucho que quieran hacerlo. Poseerán
este amor solo si esperan en mí y se toman tiempo para
absorberlo de mí, como la flor en silencio absorbe los
cálidos rayos del sol.
De otro modo, vuestro corazón estará frío. Porque
vuestro ardor espontáneo y natural comprensión, vuestra
bondad común, se enfriarán con los fríos vientos de la
ingratitud y las feas reacciones de los demás. ¿Piensan
que el amor de Jesús fue siempre bien recibido? ¿No
habría dado fin abruptamente a su ministerio en muchas
ocasiones si hubiese necesitado del aprecio de los demás
como motivación para su servicio de amor?
¿Han leído de la reacción de las personas religiosas al
recital de su poder de obrar milagros en Lucas 4? La
exhibición del amor de Dios hace surgir emociones en el
corazón renegado que son casi asesinas a veces. En otros
casos el amor de Dios se encuentra con una dura
indiferencia e ingratitud criminal, como sucedió con los
nueve leprosos que jamás regresaron para expresar
siquiera una palabra de agradecimiento por haber sido
liberados de una muerte en vida (véase Lucas 17:12-19).
Frente al amor divino derramado en el Calvario—el
mismo Dios santo, puro, sin pecado, muriendo por una
humanidad pecadora, depravada, indigna—, ¿cuál es la
reacción? ¿Gratitud? ¿Amor? ¿Aflicción? ¡No! El odio
golpea en las burlas. ¡La violencia y la crueldad fluyen
como río y se mezclan con la mismísima sangre que se
derramó por su redención!
No. La bondad humana nunca será suficiente. Jamás
llenará doce canastas con pedazos de pan. Jamás habrá
migas sobrantes para los demás a menos que primero
comas de tu propio banquete personal de amor con el
Salvador.
Dejen que Él satisfaga el hambre de vuestra alma, y
entonces podrán ir con una canasta llena colgando de
vuestro brazo. Doce canastas hubo (véase Mateo 14:20).
Una para cada discípulo. Siempre habrá multitudes que
alimentar, pero pocos son los llamados a ministrar. Esto
es por designio mío. Como dicen las Escrituras:
«Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de
vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación»
(Santiago 3:1).
Muchos son los llamados. Pocos son los elegidos.
TE MOVERÁS CON RAPIDEZ

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas


vuestras peticiones delante de Dios en toda oración
y ruego, con acción de gracias.

FILIPENSES 4:6

Observa, de la profunda oscuridad surgirá una luz. En la


noche se oirá un grito. Porque te haré conocer mi
voluntad, y ya no te moverás titubeando, sino
rápidamente, con seguridad. Quizá no sepas todavía lo
que estoy haciendo, pero lo sabrás a partir de ahora, y te
moverás por mi divina unción y autoridad.
No te dejaré andando a tientas como el ciego que busca
su camino; con tu mano en la mía, nos moveremos juntos.
Mi Espíritu será aparente en tu vida y testimonio, y
tendrás mi poder como energía.
Mi fuerza no falla jamás. Sí, será un poder energizante,
que te dará velocidad, que estará dentro y sobre ti, y
andarás en la fuerza de tu Dios. No fallarás, y tu brazo no
caerá, ni tropezará tu pie.
No tienes enemigo a quien temer, más que al temor
mismo. No tienes debilidad que enfrentar, más que la que
engendra la duda. Mírame. Sí. Constantemente pon tus
ojos en mi rostro, y serás como el águila, como el ciervo.
Reposa tu corazón en mí. Porque en el silencio y en el
retorno estará tu paz y tu fuerza.
No te afanes por nada, sino que en toda situación trae
cada emergencia ante mí, en oración y ayuno, porque yo
soy el Gran Médico; muchas son las aflicciones de los
rectos, pero el Señor las sana todas.
Bendiciones, honor, alabanza y gloria sean a Dios por
los siglos de los siglos. Amén.
EL DON del PERDÓN

“Boga mar adentro, y echad vuestras redes


para pescar.”

LUCAS 5:4

Oh, hijo mío, hija mía, ven a mí, quiero darte un nuevo
don. Quiero que veas a todas las personas bajo el
sacrificio derramado de la sangre de Cristo. Él murió por
todos. Su perdón nos abarca a todos. Díselos. Esta es la
Buena Nueva. La aceptarán aún como han recibido con
ansias y gozo el mensaje de mi amor. Es la confianza de tu
propio corazón la que engendrará la fe que se recibirá
dentro de los corazones de los otros.
Perdona a todos libremente, así como has amado a todos
libremente. Aquellos a quienes extiendas mi perdón,
llegarán a sentirlo en sí mismos. Es como extender una
mano de ayuda para que otro pueda cruzar un arroyo.
Habiendo llegado al otro lado a salvo, ya no necesita de
tu ayuda porque está tan seguro como tú; pero necesitó
ayuda para cruzar.
No seas lento ni aburrido. Muchos esperan una mano
extendida. Muchos han colgado un velo negro de
autocondena entre sus corazones culpables y la luz y
poder de mi perdón. Puedes llegarte a ellos desde el otro
lado y alcanzarlos con el mensaje allí donde no tienen una
defensa preestablecida.
Están alrededor de ti. Canta mi amor, grítalo, háblalo
con paciencia, susúrralo con ternura. Los muertos
resucitarán a la vida; los desesperanzados al gozo; los
cobardes al coraje; los pobres a recibir mi abundancia.
Los pecados que perdones serán perdonados. Quienes no
reciban ministerio quizá nunca encuentren su camino hacia
la luz, porque no conocen por dónde ir. Los misterios del
Reino te han sido encargados y confiados. No los guardes
en bóvedas ocultas. Espárcelos mientras andas, y pon las
joyas en las manos vacías de quienes encuentres en el
camino de la vida.
Encontrarás a Cristo mismo junto a ti, y verás su sonrisa.
Quizá tengas solo una pequeña porción en la vida de tu
hermano, pero un lugar muy especial en el corazón de tu
Señor. Ve, entonces, en fe, dando mi perdón. Te llegarán
bendiciones y el cielo se regocijará en tus logros.
Te estoy trayendo a un nuevo ministerio. El anterior será
enriquecido, hecho más pleno, con más significado. No
estoy deshaciendo nada. Estoy agregando. Estaré
enriqueciendo tu alma, trayéndote a tu santificación.
Necesitas muchas gracias y muchos dones. Las gracias
de tu alma te acompañan hasta la vida siguiente, en tanto
los dones quedan detrás. Por esto la salud de tu alma es
más importante que la plenitud de tu ministerio. Cada vez
que te lances a un nuevo ministerio traes nueva vida y
fuerza y salud a obrar dentro de tu alma.
EL OJO del ESPÍRITU

Por el camino de la sabiduría te he


encaminado,
y por veredas derechas te he hecho andar. Cuando
anduvieres, no se estrecharán tus pasos, y si
corrieres, no tropezarás.

PROVERBIOS 4:11-12

Oh, hijos míos, yo soy la puerta. Yo soy la puerta de la


salvación. Soy la puerta de la paz y la esperanza. Sí, la
puerta de la revelación. Y así como mi Palabra escrita es
la revelación del Señor Jesucristo, mi palabra hablada
será para ustedes. Será un correr del velo delante de
vuestros ojos, mostrando la obra y la persona del Ungido.
Porque no serán como aquellos que permanecen en este
día con un velo ante sus ojos.
No, serán como mi siervo, el apóstol Pablo, a quien en
su experiencia del bautismo se le cayeron las escamas de
los ojos, ¡y qué grandes visiones le fueron dadas en el
Espíritu! Ustedes también podrán ver. Verán, porque el
Señor vuestro Dios les dará visión anticipada, visión
súbita, y podrán ver las cosas que las Escrituras dicen que
están ocultas aun para los ángeles.
verán cómo se reúne el Cuerpo de Cristo. verán la
gloria. verán visiones de cosas por venir, y algunos serán
testigos de su cumplimiento. Se les dará discernimiento.
Sí, lo que está en oscuridad estará como expuesto a la luz;
sí, lo que está oculto se revelará a ustedes. Porque en el
ojo del Espíritu no hay oscuridad, y verán con el ojo del
Espíritu. No serán una desventaja las limitaciones de
vuestra visión natural. El Espíritu no se detiene ante la
carne. El Espíritu se mueve a pesar de la carne, y realiza
una obra de renovación, y vuelve a crear, para que la
criatura recientemente liberada se eleve en vida virgen,
iniciando un ministerio cuyos cimientos no han sido
construidos por las manos del hombre. Será un camino de
santidad, un camino de milagros, y una vida de gloria.
Verán mi radiante sonrisa.
Nada se les pedirá, más que la obediencia. Seguirán el
llamado del Espíritu, y no buscarán el camino; porque el
camino estará abierto ante ustedes a medida que pisen.
Donde se detengan, allí se detendrá el camino también.
Cuando anden en fe, el camino se abrirá ante ustedes.
Sean como niños y avancen en confianza, sabiendo que
con vuestra mano en la mía siempre estarán a salvo, con
bendiciones sobre ustedes.
MI REINO está CERCA

“Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora


de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo
el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las
aguas.”

APOCALIPSIS 14:7

Por mi Espíritu le hablaré a mi pueblo. Quien oiga mi


voz cantará de mi gloria. Quien vea mi rostro se llenará
de gozo. Traerá sus ofrendas de alabanza, y le bendeciré
con las riquezas de mi corazón. Cuanto más me bendiga,
tanto más le honraré. Quien sea puro de corazón caminará
en un camino de deleite. El gozo es el clima natural del
cielo, y mis elegidos—los que se deleitan en mí—tendrán
una porción plena aun ahora.
Mantente preparado para mí, porque vendré a ti en
deslumbrante esplendor, y no serás capaz de soportarlo si
estuvieras escudriñando en la oscuridad. Observa por
encima de la escena presente, porque habitar la confusión
del mundo te hará incapaz para la revelación del cielo. No
has de estar aquí mucho tiempo más, y nadie dedica
demasiado su tiempo o pensamiento a algo que pronto se
dejará atrás.
Te he bendecido en abundancia. Tu gratitud es adecuada.
Pero hay cosas muchos más maravillosas que haré por ti,
así que mantén libre tu corazón y tu mente fija en mí. La
Gran Revelación está por mostrarse, y mi Reino ya llega.
Quiero prepararte. Tengo verdades para darte, vitales
para esta hora. Necesitas recibirlas ahora para no estar
perplejo luego.
Por cierto será una hora oscura para el mundo, y la
humanidad se verá envuelta en oscuridad, como en los
días del diluvio. Será una oscuridad más profunda, y
habrá angustia y dolor de parto. Pero de esto vendrá una
nueva era—de rectitud y paz—y toda la creación luchará
con esfuerzo hasta que se produzca.
Estoy ahora elevando a mis elegidos a un reino de gloria
y revelación. Sí, produzco una creación especial, única.
Será como con Noé y Lot, el remanente recto será
liberado de la destrucción.
Porque la condena ha de caer sobre todo pecado y toda
incredulidad. Hay que purgar el mal, quitarlo de en medio.
Sin embargo, siempre tendré un testigo, y jamás
abandonaré a mi pueblo que ha confiado en mí. Cuanto
mayor sea el juicio, mayor la liberación; cuanto mayor la
oscuridad, tanto mayor la gloria. Cuanto mayor la mentira,
tanto mayor la Verdad.
Serán días gloriosos para mis elegidos. (Y ha sido una
elección mutua. Si el mundo me eligiera ahora, traería mi
reino ahora, como en los días del misterio terrenal de
Jesús, cuando Israel tuvo su oportunidad de aceptar al
Mesías. Habiéndolo rechazado, sobrevino el juicio. Así
también sucede hoy. La humanidad ha tenido casi dos mil
años para aceptar mi gracia, mi perdón y salvación.
Habiéndolos rechazado, la condena es inevitable.)
Esta es la noche de la rebeldía y la desobediencia del
hombre. Estás comenzando a ver el cumplimiento del
segundo Salmo. En esta noche, la puerta se abrirá. Será
abierta por el Novio, y quienes estén observando y hayan
mantenido sus lámparas de testimonio podrán entrar.
Otros verán, y querrán entrar, pero será demasiado tarde.
Mira que tu testimonio no cese. Solo mientras tengas
plena provisión de mi Espíritu podrá el fuego del
testimonio mantenerse encendido. Los que llevan
lámparas apagadas no serán los incrédulos, porque la
lámpara es mi Palabra. Mas mi Palabra sin mi Espíritu no
puede producir testimonio. El fuego es el testimonio y el
fuego nunca proviene de la Palabra sola, sino siempre de
la Palabra y del aceite del Espíritu. Mira que no pierdas
el aceite. Cuando los que poseen el aceite hayan sido
llevados, ¿dónde irás tú a comprar?
Estén llenos, pueblo mío, y estén encendidos; porque
cuando venga, vendré para los vivos, no para los muertos;
para los Testigos Vivos que preservaré para que lleven la
luz a la Era del Reino.
CON PIES ALADOS

Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace


perfecto mi camino; quien hace mis pies como de
ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas.

SALMO 18:32-33

Oh, hijos míos, hay tan poco tiempo. No sean como los
que viven para los placeres del momento, porque lo que
es del mundo es terrenal. No lo soportaré, porque es como
la paja que se lleva el viento. Yo conozco vuestras
necesidades y les proveeré en abundancia, pero es para
mi gloria y honor, y la alabanza será para mí.
Pisarán con pies livianos, y no permitirán que vuestros
pies caigan en trampas de preocupación innecesaria por
las cosas que les rodean. Estas son mías, así como todo es
mío, y también ustedes son míos; pero yo me intereso más
por ustedes que por las cosas. De la misma manera,
quiero que se ocupen de mí, no de mis dones. Yo cuidaré
de ellos y de ustedes. ¿No es poca cosa para mí, acaso?
Estén atentos a mi voz. No dejen que vuestros oídos
pierdan la agudeza. Sean devotos a mí con todo vuestro
corazón, y pongan todo lo que les rodea a mi cargo.
Porque no tengo muchos con quienes hablar como hablo
con ustedes. Serán mis voceros en los lugares en donde no
hay otra voz que oír.
Magnificarán mi nombre en rincones oscuros. Me
alabarán en los lugares en donde otros exaltan al hombre.
Mostrarán mi amor y realidad a los que todavía no han
vivido mi cercanía y compañía como la han conocido
ustedes. Necesito que sean una luz que ilumine los lugares
oscuros. No los he llamado por capricho. ¿Cómo ha de
llegar el mensaje sin mensajero? He hecho de ustedes mi
mensajero. Irán con pies alados. No permitirán que
vuestros pies queden atrapados en el pantano de las
ocupaciones y las riquezas terrenales.
Cumplirán con vuestros deberes y con sabiduría llevarán
adelante cada responsabilidad; y vuestro corazón reposará
en mi mano. Vuestros pensamientos regresarán a mí como
la aguja al polo y el pájaro a su nido, temporada tras
temporada.
EL SONIDO de la TROMPETA

Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se


purifica a sí mismo, así como él es puro.

1 JUAN 3:3
DELÉITATE en MÍ

Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá


las peticiones de tu corazón.

SALMO 37:4

Hijo mío, hija mía, no te preocupes con respecto al


crecimiento de tu alma. Déjamelo a mí. ¿No he dicho que
las flores silvestres crecen sin siquiera pensar por sí
mismas? Así también será contigo, tanto en lo natural
como en lo espiritual.
Por cierto, hay condiciones que hay que enfrentar para
asegurar un crecimiento y desarrollo saludable y normal;
sin embargo, no son condiciones creadas por la
preocupación, porque ella solo obra en tu contra.
Ocúpate en llegar a conocer mi carácter y mi persona.
Deléitate en mi compañía. Tu asociación conmigo, si es lo
suficientemente consistente, producirá cambios en tu
personalidad que te sorprenderán, así como muchas veces
sentiste gozo al encontrar un nuevo capullo en una planta
querida.
Vuelve tu rostro a mí, y déjame la responsabilidad de
escudriñar tu alma. Yo soy el Cirujano Maestro. Soy
experto en las curas del alma, así como en las del cuerpo.
Deja que yo me ocupe de tu salud.
Deléitate en mí, y produciré lo que quieres ver en tu
carácter y personalidad. Aliméntate con mi Palabra. Es
allí donde llegarás a un entendimiento más claro de mi
Persona. Solo cuando me conozcas podrás ser más como
yo. Al relacionarse con los demás, las personas adquieren
una medida de los modos e ideología de los otros. Así
será para quienes pasan mucho tiempo en mi compañía.
En silencio y sin esfuerzo consciente, cambiarás.
RENUNCIA A TU VOLUNTAD

“Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí,


no es digno de mí.”

MATEO 10:38

Mi corazón se entristece ante tu independencia. ¿Cómo


se habría sentido José si su padre y su familia se hubieran
quedado en casa, muriendo de hambre, cuando él les había
invitado a compartir la abundancia que tenía a su
disposición y que quería repartir libremente con ellos?
(véase Génesis 45).
¿No se habría apenado más aun que por las injustas
acciones de sus hermanos que le odiaban? Porque el ser
rechazado por alguien querido causa un dolor que no se
compara con la crueldad de un enemigo. Así que, por
cierto, tu indiferencia y falta de respuesta a mi llamado
trae angustia a mi alma, una pena más profunda que la que
causan los crímenes del pecador reprobado. He usado mi
vara con el pecador, pero he puesto mi mano sobre ti.
Y te he rodeado con mi brazo para traerte más cerca de
mí, sin embargo, has sido impaciente e irritable, como si
yo estuviera buscando interferir con tu libertad. Soy capaz
de darte más libertad de la que jamás encontrarías
buscando independizarte de mí. No busco interferir con tu
felicidad pero sí requiero que renuncies a tu voluntad;
porque no puedo bendecirte como deseo hacerlo hasta
tanto rindas tu voluntad y aceptes la mía a cambio.
Cuando me ames, aceptarás mi voluntad como si fuera la
tuya, y el calibre y extensión de tu amor por mí podrá
medirse exactamente según el grado en que aceptes mi
voluntad con un corazón en paz.
Podrás cantar mejor «Mi Jesús, te amo» cuando puedas
cantar con sinceridad «Donde me lleve, allí le seguiré».
Porque quien no toma su cruz a diario para seguirme, no
puede ser mi discípulo.
CON los FUERTES LAZOS de MI FIDELIDAD

Oh, hijo mío, hija mía, te he amado con amor eterno. Con
los fuertes lazos de mi fidelidad me he atado a ti. Y cada
día de tu viaje he estado profundamente
ocupado en ti,
sin desviar jamás mi atención.
La oscuridad quizá haya aprisionado tu alma, pero yo
estaba cerca.
La noche de aflicción tal vez nuble tu visión, pero el día y
la noche me son lo mismo. Cuando pasas por las aguas,
estoy contigo. Me veas o no, estoy a tu lado.
Aunque a veces solo sientas soledad, mi mano está sobre
ti. Mi brazo te rodea y mi corazón se conmueve ante tu
pena.
Sufrí todo lo que sufres, aunque jamás sufrirás lo que yo
sufrí;
porque viví un terrible momento de separación del Padre;
mientras que yo he prometido que JAMáS te abandonaré y
nunca te dejaré.
YO DISCIPLINO EN AMOR

“Los sustentaste cuarenta años en el desierto;


de ninguna cosa tuvieron necesidad.”

NEHEMÍAS 9:21

Mira, soy el Señor tu Dios, el Eterno, el Todopoderoso.


El Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, el que no
cambia jamás, sí, el Lucero que cada mañana ilumina lo
que llega al mundo. Y mi luz no se apaga, sino que
aumenta cada vez más en intensidad a medida que se
acerca el día: el grande y terrible día del juicio cuando
los corazones de todos los hombres serán abiertos al
escrutinio de la luz de mi verdad.
Mi Verdad perdura por siempre, y nadie escapará,
porque será como espada encendida que sale de mi boca,
y toda otra boca enmudecerá. Porque en juicio vendré
para purgar al mundo y establecer mi Reino.
Sin embargo, he enviado a mi Espíritu Santo a vuestros
corazones ahora, para que Él pueda juzgar a diario y
ustedes puedan ser considerados dignos de escapar el día
de mi ira. Porque si caminan ahora en la luz de mi verdad
revelada, y si se juzgan a sí mismos, no serán juzgados ese
día venidero. Y si permiten que el ojo escudriñador del
Espíritu Santo les descubra, entonces no se dirá de
ustedes: «Vuestro pecado os alcanzará» (Números 32:23).
No se resistan a mí, ni endurezcan vuestros corazones.
No me provoquen a usar mi vara de disciplina, porque los
amo. No quiero usar riendas, fusta o arnés y bocado para
impedirles caer en el error; permítanme mirar en vuestros
ojos, y yo les guiaré en amor y bondad.
No me complazco en la aflicción de mis hijos. En amor
los disciplino para impedir el sufrimiento más profundo
que vendría si les permitiera andar en el camino de la
maldad. Mi corazón se complace cuando caminan junto a
mí, vuestra mano en la mía, y conversamos sobre los
planes para el viaje y las actividades de cada día—de
trabajo y de placer—para que el camino que viajamos en
compañía sea feliz.
Viertan entonces vuestra alabanza para mí desde un
corazón liviano. Yo planificaré su camino, e iremos
cantando. No habrá nube que nuble. Ni tormenta que
irrumpa.
¡Alaben a Dios!, porque Él no solo sabe el camino que
yo tomo, sino que anda conmigo y encontraré consuelo en
su compañía.
YO COMANDO A Los VIENTOS

“Para encaminar nuestros pies por camino de


paz.”

LUCAS 1:79

Hijo mío, hija mía, no te desesperes por calamidad


alguna que te sobrevenga. Tus tiempos están en mi mano.
Tu camino está abierto delante de mí, y todo está bajo mi
control. Jamás dudes de mi cuidado. Nunca cuestiones mi
manera de obrar.
Sabrás que estoy guiándote por la estrechez del camino.
A menudo será una senda difícil y llena de precipicios,
pero te aseguro que mi mano te protege. No creas que sea
algo extraño que te traiga por esta ruta, porque sé que en
la otra hay una multitud ruidosa y abundancia de lugares
de entretenimiento, con innumerables lugares para comer y
beber.
No te guío por ese camino, porque en el sendero
solitario, empinado y estrecho tendré la oportunidad de
tratar contigo y enseñarte; y serás bendecido y aprenderás
a alabarme con gozo incontrolable.
No puedo producir santos y dar forma a mi carácter e
imagen dentro de ti si te doy libertad plena y sin
restricción. No puede haber nada provechoso para ti en
cuanto al crecimiento de tu alma si andas por el camino
del abandono.
Pon tu vida en mis manos, y será para ti un lugar de paz y
consuelo espiritual. Mientras habites este lugar, controlaré
las lluvias que caigan sobre ti y los vientos que soplen.
Mientras estés en mis manos eres fortaleza con muros que
el enemigo no puede escalar.
P ERMíTEME ENTRAR en TU CORAZóN

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara


descubierta como en un espejo la gloria del Señor,
somos transformados de gloria en gloria en la
misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

2 CORINTIOS 3:18

Pueblo mío, estén atentos y dedicados a la oración. No


puedo moldearlos, darles forma y perfeccionarlos a
menos que me den la oportunidad de hacerlo. Solo puedo
ministrar a las necesidades de vuestra alma cuando me
permiten entrar en los lugares ocultos de vuestro corazón.
Pueden levantar una barrera para impedir que yo entre, y
no interferiré. Abran vuestro ser ante mí en la intimidad
de la oración y entonces, solo entonces, tendré la libertad
de corregirles y mostrarles vuestros errores.
Anhelo hacer esto por ustedes, porque deseo moldearles
para que se parezcan más a mi divina naturaleza.
Cambiaré vuestra fragilidad humana por mi fuerza.
Tomaré vuestros resentimientos y les daré mi gracia.
Tomaré vuestra inclinación natural a la ira y les daré mi
inequívoca tendencia a amar y perdonar. Yo soy vuestro
Dios y gobierno el universo, y lo mantengo funcionando
según mi voluntad. Pero a ustedes les he dado esta cosa
tan sagrada: la voluntad. Les he dado tanta libertad que
hasta pueden utilizarla en mi contra si eligen hacerlo.
Entréguense a mí, y yo daré forma a vuestra alma
conforme a mi concepto de belleza y santidad. Mucho de
lo que se considera santo según los parámetros humanos
es distorsión ante mis ojos. No están preparados para
juzgar su propia vida, ni para establecer un patrón de
piedad.
Fijen vuestro corazón en mí, y al ver mi gloria,
cambiarán y mi imagen se formará dentro de ustedes.
ENTRA al LUGAR SECRETO

de la COMUNIóN
“Ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre
que ve en lo secreto te recompensará en público.”
MATEO 6:6

Oh, amado mío, mi deseo es por ti. Mi corazón te anhela.


No me apenes con tu indiferencia. Quiero que vengas,
pero no me escuchas. Quiero abrazarte y acariciarte, pero
estás impaciente por seguir tu camino. No puedes
agradarme de este modo.
Te he llamado para que entres en el lugar secreto de la
comunión solitaria. Es un lugar oscuro, pero el consuelo
de mi Persona está allí. De las tinieblas proviene gran
tesoro.
El brillo de la vida pública atrae al ojo natural, pero yo
prefiero que te encierres en los lugares secretos de la
humildad y la disciplina del alma, negando las cosas que
tienen que ver con el hombre exterior para perfeccionar la
vida interior y enriquece tu conocimiento de mí.
B USCO ALIVIANAR TU CARGA

Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.


SANTI AGO 4:10

Búscame temprano; búscame tarde; búscame en mitad


del día. Me necesitas en la hora temprana para que te guíe
y para que mi bendición entre en tu corazón. Y me
necesitas al final del día para entregarme lo sucedido a lo
largo de la jornada, tanto para aliviarte de las cargas
como para ponerlas en mis manos y que así yo pueda
continuar obrando. Y me necesitas más que nunca en la
hora ocupada de tu actividad y responsabilidad para que
pueda darte mi gracia, mi tranquilidad y mi sabiduría.
No te pido que dediques un tiempo para mí con la
intención de cargarte con un peso cuando requiero que lo
hagas. En lugar de agregar un requerimiento, estoy
buscando alivianar tu carga. En lugar de cargarte con una
obligación devocional, deseo quitarte las tensiones de la
vida.
P UREZA de CORAZÓN

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y


huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y Él se
acercará a vosotros.

SANTI AGO 4:7-8

Hijos míos, no es a través de la pena por vuestros


pecados que son perdonados. Mi perdón está funcionando
continuamente, y solo necesitan aceptarlo. La limpieza de
vuestro corazón y la restauración de vuestro gozo
dependen de la plena confesión y disposición para
arrepentirse y renunciar al pecado. Es en esta área en la
que necesitan ejercitar vuestra alma para la obtención de
la pureza de corazón, y hasta tanto se cumpla (y mantenga)
esta tarea, no tendrán paz interior.
Esta inquietud y conflicto que sufren no resultan de mi
actitud hacia ustedes, sino de vuestra actitud hacia sí
mismos. Saben que no todo está bien dentro de ustedes.
Por lo que harán bien en buscar mi rostro en
arrepentimiento hasta que me hayan entregado todo lo que
les angustia.
Mucho de lo que les abruma es por cierto pecado, pero
ni siquiera lo reconocen como tal. En verdad, están siendo
atacados más por estos enemigos no identificados que por
todos los pecados que sí saben que han cometido. Porque
los pecados evidentes se reconocen fácilmente y causan
lamento, y por ellos el perdón ya ha sido recibido.
Son las zorras pequeñas las que destruyen la vid. Vuestra
vid tiene uvas tiernas. Si no estuvieran dando fruto, no
tendrían tal molestia.
Entonces regocíjense en el hecho de que el enemigo no
les molestará a menos que valgan algo para mí. No fue al
hombre malo al que decidió importunar el diablo en los
días del Antiguo Testamento, sino a uno de quien se había
escrito que era perfecto ante su Dios (véase Job 2:3).
No hay santo de verdad que busque agradarme que pueda
escapar al ataque del diablo. Quien se compromete a una
vida de oración es un objetivo de primera. Necesitan la
armadura si deciden dar batalla. Al servirme a mí, enojan
al enemigo; él no permitirá que ganen terreno
espiritualmente sin arrojar las venenosas flechas de la
duda y las acusaciones en vuestra contra.
Resístanse a él, como los amonestan a hacerlo las
Escrituras. Él no es valiente, sino astuto, y no se
desalienta con facilidad. No podrán escapar a su trampa a
menos que reconozcan sus actividades y den el golpe en la
misma fuente.
No ataquen vuestro desaliento, sino resístanse a aquel
que quiere cargarlos con él. No duden de mi perdón, sino
cierren vuestros oídos al acusador.
TU VIDA ES como un TEJIDO

Y la paz de Dios gobierne en vuestros


corazones.

COLOSENSES 3:15

Hijo mío, hija mía, tu vida es como un tejido. La belleza


no vendrá a ti a través del gozo solamente. La vida puede
ser tortuosa a veces y el camino pedregoso. Con el género
de la adorable seda, y con las cuerdas de material áspero,
tejo lo que me place. Quizás jamás llegarás a saber por
qué suceden ciertas cosas. Mas es suficiente con que
sepas que mi mano las trae a todas.
Mi gracia no se ve limitada por la pena y la dificultad.
En realidad, brilla como un hilo de oro en medio de un
género negro de angustia. Mi mano se mueve con infinito
amor, y creo un diseño de intrincada belleza.
Jamás desmayes. El fin traerá regocijo, tanto para ti
como para mí. Porque eres mi obra de arte, creada en
Cristo, aun en su mente antes de que existieran los
mundos.
No dudes, porque se hará mi voluntad.
Se llevó la mancha del pecado Y me dejó limpio y puro
por dentro; Se llevó la tensión de la preocupación Y
ahora encuentro paz dondequiera que esté.
TE ESPERO

Es la voz de mi amado que llama: Ábreme,


hermana mía, amiga mía, paloma mía.

CANTARES 5:2

Mira, con gran amor te he elegido y te hice mío. Mi


corazón está cerca de ti, y quiero ministrarte. Te espero.
Espero que dejes todo lo demás para venir a mí
únicamente. Quiero darte todo lo que soy. Quiero tu
persona verdadera. Cuanto más puedas traerme de ti, tanto
más podré darte de mi verdadero ser.
Si vienes a mí con un manto sobre el alma, estarás
impidiendo que abra mi corazón a ti. No me molestan tus
imperfecciones ni me impresiona tu piedad. La gente mira
lo exterior, pero a mí solo me importa el corazón; porque
sé que cuando puedo ocupar el corazón, todo obra hacia la
perfección en la persona exterior.
Así que dejo de lado temporalmente la persona exterior,
y cuando vengo a ti, lo hago a través de la ciudadela de tu
alma, y no como intruso que viene de afuera.
Es como si un invitado llegara a una casa y entrara al
salón central directamente, en lugar de pasar por una
entrada. No estaría preocupado por la puerta, ni el jardín
ni el exterior de la casa. Yo vengo a ti a través de mi
Espíritu Santo desde la profundidad de tu ser, de lugares
que ni tú mismo has reconocido, de lugares en tu alma que
tus ojos jamás han visto. Aposentos de oscuridad. No una
oscuridad causada por el pecado necesariamente, como
entiendes tú el pecado; sino una oscuridad producto de
que nunca se ha abierto la puerta.
En realidad, solo yo tengo la llave para abrir esa puerta.
Y no solo tengo el poder para abrirla, sino la sabiduría y
el amor; y jamás te haré afrontar nada sin darte la gracia
necesaria para hacerle frente al desafío.
ENTRA en la CORRIENTE

“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de


mí, que soy manso y humilde de corazón; y
hallaréis descanso para vuestras almas.”

MATEO 11:29

Oh, hijo mío, hija mía, te amo. Te necesito. Te necesito


porque te amo. Te llamo en medio de los árboles. En el
susurro de los pinos es mi voz la que te habla. Te llamo en
el viento. En las olas que rompen es mi voz la que oyes.
En las aguas de la cascada, soy yo que te llamo, siempre
te llamo.
Sal de tu casa con el oído alerta. No camines en un
jardín con el alma desatenta. No cortes una flor sin sentir
cómo late tu corazón.
Aprender, conocer, trabajar, todo tiene su lugar. Pero no
están en el centro de la vida, porque la vida tiene como
centro el amor; todo lo demás no es vida. El trabajo llega
a ser el género de donde tejemos la vida solo cuando es el
amor el que sostiene las hebras. El conocimiento
enriquece la vida hasta el punto en que el amor controle el
pensamiento. El placer se convierte en camino al país
lejano si el amor sincero ha sido dejado de lado para ir en
busca de falsos valores.
Aprende a amarme, y a amarme bien. Deja que la voz
dentro de ti responda a la voz exterior. Sé uno con los
árboles, con las olas, con el arroyo. Crece hacia arriba
como los árboles, y busca mi rostro. Ve a lo profundo,
como el lago, y conoce mi plenitud y calma. Y por sobre
todo, siempre sigue avanzando, como lo hace el río,
manteniendo la corriente de tu vida siempre en
movimiento.
Porque cuando te hablo, obtendrás compresión. En mi
silencio, obtendrás postura y templanza; al unirte a mí en
la corriente, sentirás que la vida progresa. Sí, es solo
cuando progresa que la vida es vida. El movimiento
indica vida. El movimiento salvaguarda la vida. El
movimiento promulga la vida. El movimiento da propósito
a la vida … sí, belleza.
Son las líneas fluidas de la obra del escultor las que
describen el éxito. Es el movimiento de la música lo que
transforma las meras notas en una canción. Es el
ministerio de la madre al hijo, físico o espiritual, lo que
contribuye a la formación de una nueva personalidad y
carácter. Es en el cumplimiento de las responsabilidades
y servicios conjuntos del esposo y la esposa que el amor
se nutre y se vive la plenitud.
Esto es el amor siendo, y el amor haciendo. Sí, es el
amor amando. Porque de otro modo el amor es un
concepto, no una realidad. Es el creyente que adora,
porque de otro modo esta es una religión vacía, con una
creatividad espiritual perdida, y si no es hallada a tiempo,
se destruye.
Así que los árboles te dirán: habla. Háblame a mí, y
habla de mí, porque yo siempre estoy hablando.
Y el lago te dirá: permanece en silencio. Y al estar en
silencio ante mí estarás en comunión, y al permanecer en
silencio incluso a veces en presencia de los demás,
podrás disfrutar la lección del lago en mutua compañía.
Y muévete. Encuentra el canal de la creatividad en tu
alma. A nadie he creado sin esta creatividad. Hay quienes
la han ahogado con indiferencia; otros la han despreciado
en rebeldía; y hay quienes la han ignorado por tontos; o la
han torcido en amargura. Pero yo estoy listo para acudir
en auxilio de todo hombre o mujer que sinceramente
busque encontrar este canal, para quitar el desperdicio,
para reparar el daño, para enderezar el curso, y más que
nada, para entrar en la corriente.
Es la corriente de la vida divina. Si construyes un dique
a causa del egocentrismo, se convertirá en un mar muerto.
Esfuérzate, aprende, intenta vivir lejos de su poder y su
ímpetu, y lo único que conseguirás es cansancio para el
cuerpo, frustración para el alma, desaliento para el
corazón, y fracaso en tu propósito.
Vengan a mí todos los que están cargados y cansados;
entren en la corriente de mi vida y encontrarán reposo,
poder, gozo en abundancia, descubrirán con deleite que de
verdad participan de mi vida, son colaboradores en la
obra de mi Padre, y recipientes de inestimables
recompensas.
NO HAGO PROVISIÓN para el HOLGAZÁN

La justicia irá delante de él, y sus pasos nos


pondrá por camino

SALMO 85:13

Estoy en medio de ustedes, hijos míos. Han oído mi voz


y han sabido que estoy ministrándoles. No han seguido la
voz de un extraño, ni buscado senderos ajenos. Por esto he
puesto mi amor en ustedes. He puesto mi brazo alrededor
de ustedes, y con mis alas los he protegido. Son el objeto
de mi especial atención, y han recibido un cuidado
especial de mi parte.
Les he dado lo mejor de mí porque me han amado. Les
he traído a mi banquete porque tenían hambre y sed de las
cosas de Dios. Porque han anhelado la rectitud y la
verdadera santidad, los busqué para instruirles y
enseñarles mis leyes y mis caminos. Por cierto, les llevaré
a un reino más alto de experiencia y revelación, porque en
vuestra alma está la búsqueda de la Verdad.
La Palabra está cerca de ustedes, aun en vuestro corazón.
Escuchen la voz de mi Espíritu dentro de ustedes. Nunca
fallará. Nunca estará en silencio. Nunca se burlará de
vuestro llanto. Vuestras horas de meditación serán ricas
en los tesoros de vuestro Dios, y su luz les guiará.
No es un camino inútil por el que yo les guío. Estará
cargado de bendición, y lleno de sorpresas. Nunca duden
de continuar. Si se quedan atrás o son holgazanes,
encontrarán que mis huellas se han enfriado porque me he
adelantado demasiado.
Les encargo seguir mi paso, mi ritmo. No daré pasos
demasiado grandes como para que no puedan seguirme.
Los mediré de acuerdo a vuestra capacidad, pero no haré
provisión para el rezagado.
Síganme bien de cerca, y vuestra recompensa será
bendita.
LA RELACIÓN SOLITARIA

Mi corazón ha dicho de ti:


Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová

SALMO 27:8

Alábame desde la plenitud de tu corazón. De las


profundidades de tu alma has que tu cántico se eleve.
Porque te he dado en abundancia; has sido bendecido
cuantiosamente, y he multiplicado tus gozos. Te he puesto
en lugar seguro; te he hecho habitar la montaña de mi
gracia; te he cubierto con mis misericordias. Bendito sea
mi Nombre, porque te rodeo con mi presencia y satisfago
tu corazón con mi amor.
Jamás desmayes, tampoco permitas que ninguna
preocupación anide en tus pensamientos. Porque eres mío,
y mi mano te protegerá. No permitiré que te sobrevenga
mal.
Eres mi posesión. No aceptaré rivalidad. Reprende al
enemigo y huirá de ti. Cuenta conmigo: no puedo fallar.
Quien mantiene su confianza en mí, nunca se verá
decepcionado.
Este es un camino solitario. Este lugar en el que habitas
en mí está completamente apartado de la multitud; es un
lugar que no compartirás con nadie más, ni siquiera con tu
mejor amigo. Este conocimiento de mí en secreto es una
experiencia que el mundo no conoce. Esta unión conmigo
es la fuente de tu vida, de tu fuerza, de tu salud y vitalidad.
No hay sustituto.
La oración es buena, pero no puede sustituir a la
comunión en soledad. La compañerismo es bueno, pero no
es la fuente de la Vida. La vida está en mí, y solo puedo
dártela en la relación solitaria. Busca ese lugar en mí
donde nadie más puede entrar. Me encontrarás allí, y al
encontrarme, descubrirás que toda otra carencia se
satisface; porque en mí hay vida en abundancia, y en mí
solo hay gozo, por los siglos de los siglos.
MANTÉN LA VIGILIA

Pueblo mío, eleva tu voz y clama alto.


Sí, que tu grito se oiga en la noche.
En la quietud, despierta a los que duermen.
Di a mi pueblo: Despierta, sacude el sueño de tus ojos.
Aparta las vestiduras de tu cama.
Vístete y calza tus sandalias.
Apúrate.
Sí, corre a la roca del refugio, para que no haya peligro
de que despiertes a último momento y te encuentres
atrapado en la red del enemigo.
Porque los poderes de las tinieblas están alrededor de ti,
a cada lado.
Él no descansa en sus ardides y planes de maldad.
Porque desea con deleite impío y malvado, con amargo y
deliberado designio, destruir al recto y romper lo que
Dios edifica.
Pero yo he construido mi Iglesia, y la he cimentado sobre
la Roca, y las mismas puertas del infierno no podrán
contra ella.
No quiero que desconozcas sus ardides,
sino que habiendo calculado la fuerza que se opone a ti
veas la necesidad de mayor poder,
para que no te venzan.
Porque mi poder está disponible para ti.
Sí, yo mismo pelearé por ti si depositas tu confianza en
mí.
Solo mantén la vigilia.
Porque quienes tropiezan, tropiezan en la oscuridad, y
quienes duermen, duermen por la noche.
No te dejes vencer.
Fija tus ojos en el Sol de la Justicia y Él hará que
camines en el sendero de la luz.
SEGÊN mis ETERNOS PROPÓSITOS

Aférrate, porque yo estoy contigo. Quédate quieto,


porque yo soy tu Dios.
Mantén silencio ante mí,
porque he arreglado todas las cosas para ti, según mi
buena voluntad. Sí, según mis eternos propósitos.
Porque tengo propósitos, y planes y deseos que van
mucho más allá de lo que hoy puedes ver.
Ves solo la situación inmediata,
pero mis pensamientos y mis planes para ti,
abarcan la eternidad.
Sí, estás en mi mano.
Reposa allí, y deja que yo haga todo lo demás.
ESTOS SON LOS DÍAS del MOVER de MI
ESPÍRITU

He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en


los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de
pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de
Jehová.

AMÓS 8:11

Mantente alerta. Mantente en guardia. No ofendas ni al


receptivo ni al no receptivo, porque esto cambia todos los
días, y el que hoy no se preocupa quizá sea el más
preocupado mañana, y viceversa. No intentes juzgar quién
es el que tiene hambre por más de Dios. En cualquier
momento el apetito dormido puede despertar, y cuanto
más tiempo haya estado dormido, más voraz será.
Da mi Palabra … solo mi Palabra saciará el apetito.
Dales de beber. El agua despertará nueva sed. Dirás:
«¿Cómo he de satisfacer tan grande demanda?» Estos son
los días en que mi Espíritu se mueve; ¿te resistirías si
quisiera yo hacer de ti mi acueducto?
Mantente fluyendo … no permitas constricción ni
obstrucción, y no seas mezquino. El crecimiento surgirá
dondequiera que lleguen las aguas.
NO DES SUSTITUTOS

¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de


Dios, o solo ha llegado a vosotros?

1 CORINTIOS 14:36

Mi pueblo está hambriento de mi Palabra, y cuando estén


reunidos quiero que los alimentes.
No les des sustitutos. Dales el amoroso pan de las
palabras de Jesús. Prepara un banquete y disfruten del
delicioso y rico pan de la verdad divina.
¿Por qué han de tener hambre cuando hay tanto a su
disposición? ¿Y por qué se te privaría de alimento
espiritual, cuando ante ti está preparada la mesa?
Hay alimentos que te parecerán extraños. No desprecies
nada de lo que te ofrezco. Lo necesitas, porque de otro
modo yo no lo proveería. Cómelo, aun si su sabor te
resulta extraño. Pronto llegarás a saborearlo con agrado, y
más aun porque es nueva experiencia para ti.
Mantén tu mente abierta, ¿cómo habrías de crecer si no
lo hicieras? No temas al engaño ni al veneno. En tanto me
busques, serás recompensado encontrándome. Lo que
busques, eso encontrarás.
No buscarás pan para encontrar piedra. No buscarás
pescado para encontrar escorpión. No hay necesidad de
temer, a menos que temas a la búsqueda mal dirigida.
Deja que mi Espíritu Santo reine en los deseos de tu
corazón, y estarás protegido de los motivos indignos.
Déjame mantener tus motivos libres de la lujuria egoísta,
y los canalizaré hacia los caminos de la rectitud.
Abre tus ojos a todo lo que yo te muestro; abre tu boca y
deja que yo la llene como lo prometí.
Tus ojos se llenarán de asombro, y tu boca de cosas
buenas. Mis palabras vendrán a ti, y mi verdad saldrá de
ti.
P ERMANECE BAJO MIS ALAS

“Cuando pases por las aguas, yo estaré


contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando
pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama
arderá en ti.”

ISAÍAS 43:2

Pueblo mío: ¿Acaso crearía yo y no tendría poder para


destruir? ¿No está escrito que el alfarero rompe una vasija
de modo de poder hacer una nueva (véase Jeremías 18:4)?
¿No haría yo lo mismo? Sí, haré que se cumpla mi
voluntad, y el hombre sabrá que su voluntad es como paja
al viento cuando se contrapone al Todopoderoso.
Pero mi pueblo conocerá la protección de su Dios.
Porque su corazón permanece en Jehová, los mantendré en
mi pabellón y les daré refugio hasta que pase la
calamidad.
Si les quitara de la escena no tendrían testimonio de mi
maravilloso poder de liberación. Quédense bajo mis alas,
y les haré torre de fortaleza hacia la que correrán los
temerosos y hallarán seguridad.
PAN sobre las AGUAS

Echa tu pan sobre las aguas; porque después de


muchos días lo hallarás

ECLESIASTÉS 11:1

No temas seguirme, ni retrocedas en duda. Yo te daré


todo lo que te hace falta, y pavimentaré tu camino con mi
abundancia.
No estás andando solo. Hay muchos contigo en el mismo
camino. Es el camino de la fe y la confianza, y tendrán
dulce comunión, porque otros más se les unirán también.
Se regocijarán con gozo excesivo, y vuestro gozo será
compartido por los ángeles. Ellos caminan junto a ustedes
y guardan vuestro camino. Nunca me limiten. Les llevaré
hasta el final, aunque pasemos por acantilados muy altos.
Siempre habrá provisión, y en mi misericordia veré que la
encuentren.
Sean humildes y pacientes. Estoy más cerca de lo que
piensan, y haré más de lo que esperan. Obro en cada
corazón para traer conformidad con mi Palabra. Ustedes
solo necesitan entregármelo, y yo haré lo que haga falta,
porque mi Palabra es viva y poderosa. No fracasaré.
Cumpliré mi propósito, aunque esté oculto a sus ojos lo
cumpliré.
EL MAESTRO ARTISTA

Vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que


era bueno en gran manera.

GÉNESIS 1:31

Dirige tu mirada al cielo. Tus ojos verán mi gloria. Te he


hecho pasar el tiempo de pruebas, y mi corazón se
regocija en ti. Ves solo parte de la imagen, pero yo veo el
diseño completo. No puedes saber lo que hay en mi mente,
y lo que estoy creando con los materiales de tu vida.
Solo entrégate en mis manos. No hace falta que hagas
planes propios, porque yo estoy al mando, y solo
causarías desastre si interfieres, así como el uso del
pincel de un niño que desea ayudar podría arruinar el
trabajo del artista maestro.
Reposa tu alma sabiendo que he estado obrando de
maneras que ni siquiera sospechas; porque la imagen en
tus pensamientos y la obra en la que estoy comprometido
son dos cosas enteramente distintas.
No doy pinceladas en vano. Lo que hago nunca es por
azar. Nunca mezclo colores solo por curiosidad. Cada uno
de mis movimientos es de vital creatividad, y cada
pincelada es parte del todo.
Nunca desmayes ante la aparente incongruencia. Nunca
te alarmes porque un color parezca fuera de contexto.
Solo di en tu corazón curioso: «Es el Infinito que está
dando pinceladas con su pincel. Él hace todas las cosas
bien».
Y en todo lo que haga con libertad, sin interferencia,
podré dar luego un paso atrás y mirar la obra para decir:
«Es bueno».
ESTOY TRAYENDO HIJOS a la GLORIA

Para que ya no seamos niños fluctuantes,


llevados por doquiera de todo viento de doctrina,
por estratagema de hombres que para engañar
emplean con astucia las artimañas del error, sino
que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en
todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.

EFESIOS 4:14-15

Mi pueblo me es precioso. Nada malo le sobrevendrá sin


que yo lo sepa. Derramo mi gracia sobre ellos para
conformarlos a mi imagen. Les doy mis energías para que
se alimenten y crezcan.
No he creado niños nada más, sino hijos que traigo a la
gloria. Me he regocijado en su nacimiento, pero me
regocijo mucho más profundamente en su madurez.
Ya no sean niños. Crezcan. Alimentados con la Palabra
de Dios y socorridos por la oración, hagan que vuestro
desarrollo se complete hasta alcanzar vuestra estatura
máxima.
Mi mano está sobre ustedes. Acérquense. Habrá veces en
que deberé blandir la vara de la corrección, pero es por
vuestro bien. La bendición no llegará y el crecimiento se
demorará si se resisten a mi disciplina.
GRITEN VICTORIA

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al


mundo; y esta es la victoria que ha vencido al
mundo, nuestra fe.

1 JUAN 5:4

Mi pueblo será como un ejército. Avanzarán


comandados por mí, y verán la victoria. No les enviaré a
un valle vacío. Les envío contra un enemigo que avanza,
que busca destruir y está armado hasta los dientes con
armas mortales. Vencerán, porque yo seré su fuerza, y
haré que la fuerza de uno sea como la de diez. Yo voy
delante y llevo el estandarte.
Griten victoria. Su Dios responderá. Y haré que el
ejército del enemigo huya ante mi respuesta.
La paz llegará como una tranquila mañana, y con la
suavidad del rocío.
COMO el SONIDO de la TROMPETA

“El mundo los aborreció, porque no son del


mundo, como tampoco yo soy del mundo.”

JUAN 17:14

Sé paciente, amado mío, porque la venida del Señor está


cerca. Dame tu corazón y sé fiel. El Reino está cerca, ¿y
no haría yo preparativos? No tengo a mis profetas
simplemente como demostración de lo milagroso. Los
tengo con el propósito de comunicar mi mensaje a mi
pueblo.
Nunca ha sido más importante que me oigas. Es tan vital
hoy como lo es el contacto entre un ejército y su
comandante. No te atrevas a apartarte. Necesitas que te
guíe como nunca antes. También necesitas conocer la
posición y estrategia del enemigo. Estos momentos
acumulan tensión. Las batallas del pasado son como
juegos de niños en comparación. Esta es una batalla
ofensiva que he de lanzar. Viste tu armadura. Recoge las
municiones. Deja de lado todo impedimento.
Mi Palabra avanzará como el sonido de la trompeta.
Será clara y se distinguirá. No dudaré. Muchos oirán y
estarán alertados; sí, quienes viven en el Espíritu oirán,
pero los muertos seguirán con su trabajo, como sordos.
No se les dará señal más que el movimiento de mi pueblo
que se reúne. Los de corazón duro, los de espíritu calloso,
entenderán mal y condenarán. No verán mi mano, porque
estará oculta a sus ojos. Porque si supieran la verdad me
seguirían. Pero no he de permitirlo, porque es mejor ser
malinterpretado que tener aliados cuyos corazones no
están preparados porque no han cambiado.
Porque mi pueblo es pueblo elegido por mí. No prestes
atención a los gritos de desprecio. Cierra tus oídos a
todos lo que busquen detenerte. Cúbrete la cabeza y corre
como quien corre por su vida. Porque por cierto no solo tu
vida, sino la de tus hijos, estará en juego. Sé tan sordo a
los demás como ellos lo son ante mí.
Por cierto, estoy obrando rectitud, aun en la tierra.
Porque te digo, no eres del mundo aunque estés en el
mundo. Lavaré tus pies y los lavaré de la suciedad del
camino. Te prepararé para andar en camino de santidad.
Guardaré toda falsa doctrina, y oirás la verdad. Comerás
lo bueno de la tierra. Florecerás y serás fructífero.
Porque me has buscado te bendigo; yo estaré contigo. Y
me regocijaré por ti con un cántico.
AVANZARÁS como ORO

Mi porción es Jehová; he dicho que guardaré


tus palabras. Tu presencia supliqué de todo
corazón; ten misericordia de mí según tu palabra.

SALMO 119:57-58

Sé qué camino tomas, y luego cuando avanzas, lo haces


como el oro, sí como oro puro que fue probado en el
fuego. Porque mi ojo está sobre ti en amorosa vigilancia,
y mi oído está atento a tu clamor.
No te sobrecargues de ansiedad. Yo llevo tus cargas.
Jamás te preocupes por el mañana, porque en la mañana
seré tu provisión segura. Así se alentará la fe de los otros,
porque tu vida es testimonio para muchos.
El Señor es tu porción: Él te mantendrá en paz. Porque
has hecho del Altísimo tu lugar de habitación, El te
liberará en tiempos de tribulación. Él te bendecirá y
recompensará y te revelará la grandeza de su salvación.
VENDRÉ CANTANDO

“Estad preparados, porque a la hora que no


penséis, el Hijo del Hombre vendrá.”

LUCAS 12:40

Hijos míos, permanezcan en silencio ante mí para que


pueda hablarles. Yo alzaré mi voz como sonido de
trompeta, les hablaré con claridad porque la hora está
cerca.
Sean obedientes y eleven sus parámetros de disciplina y
dedicación a un nivel más alto. Porque mi rostro mira
hacia mi inminente retorno a la tierra. Solo espero que la
mano del Padre me lo indique. Anhelo venir y reunirme
con mis elegidos, pero el Padre es quien tiene el control
de los tiempos.
Y les digo, aunque estoy listo y anhelo venir a ustedes,
sí, y me habría regocijado al venir mucho antes, les digo
que aun no están listos. Los he llamado y les he advertido.
Han despreciado mi llamado, y pelearon contra las
riendas del Espíritu.
Atraviesen vuestra cortina religiosa y véanme en mi
gloria. Mantengan vuestra visión llena de mí. Mantengan
vuestra vida en sintonía y vuestra adoración en mutua
armonía.
Porque vengo cantando, ¿y qué pasará si no están a tono?
ESPEREN lo INESPERADO

Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de


Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente,
unánime, escuchaba atentamente las cosas que
decía Felipe, oyendo y viendo las señales que
hacía.

HECHOS 8:5-6

Oh, hijo mío, hija mía, deja que te hable, y deja que mi
Espíritu dirija tu vida. Puedo guiarte de maneras
inesperadas y pedirte cosas asombrosas, pero jamás te
guiaré mal.
En tu camino caerá la sombra de mi mano, y dondequiera
que yo te dirija, verás que obra mi poder, y tu ministerio
me glorificará.
No camines según tu razonamiento natural, sino obedece
las indicaciones del Espíritu y sé obediente a mi voz.
Necesito a aquellos que sean completamente flexibles en
este aspecto, porque una multitud de almas me busca y
jamás llegará a entrar en contacto personal conmigo a
través de los canales de la iglesia organizada.
Irás como fue Felipe—guiado por el Espíritu—a lugares
apartados, y llevarás luz sobre mi Palabra a quienes están
necesitados.
Permanece en actitud de oración y fe, y yo haré lo demás.
DESTINO ETERNO para el PRESENTE
MOMENTO

Sé ejemplo de los creyentes en palabra,


conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

1 TIMOTEO 4:12

Oh, hijo mío, hija mía, no es para ti que conozcas el


futuro, ni que puedas discernir mis planes de antemano.
Que te baste caminar conmigo en amor y confianza. No
han de quebrar tu paz las dudas, ni han de nublar tu frente
las preocupaciones. Reposa en el conocimiento de que
mis caminos son perfectos, y mi gracia es lo único que
hace falta. Encontrarás que mi ayuda es adecuada, no
importa qué sea lo que te suceda.
Que nadie te diga: «Esto será, o esto ha de suceder».
Vive, en cambio, con la conciencia del eterno destino del
momento presente. Ocuparte indebidamente de los asuntos
del futuro será para tu propia desventaja. Hay mucho que
esperar ahora.
Está escrito: «Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura,
la exhortación y la enseñanza» (1 Timoteo 4:13). Vive
según esta indicación. Tu vida está en mis manos. Solo
puedo utilizar lo que está disponible para mí en este
momento. Otros necesitan guía y ayuda con sus problemas
del presente. Ministra en el reino del aquí y el ahora, y
tendrás mucho fruto el día de la cosecha.
ÍNDICE DE REFERENCIA DE LAS ESCRITURAS

GÉNESIS
1:31 243
21:17 108
45 214
ÉXODO
12:22–23 72
NúMEROS
23:19 125
32:23 119,217
DEUTERONOMIO
8:16 20
JOSUé
3:16–17 44
4:10–14 44
4:24 44
5:13–15 44
2 SAMUEL
23:15–16 103
1 REYES
17:13–16 53
NEHEMíAS
9:21 217
JOB
2:3 225
5:7 118
38:31 93
SALMOS
2:8 134
7:17 125
18:28 27
18:32-33 207
20:4 163
23:1 97
23:6 137
25:10 196
27:8 233
37:4 213
37:5 81
37:23 16
40:17 76
42:1 91
42:7 87
56:8 117
73:23–24 149
84:7 97
85:13 231
89:1 72
91:1 188
106:15 92
119:35 24
119:57–
58 248 147:3
117
PROVERBIOS
4:11–12 202
8:32 169
ECLESIASTÉS
11:1 242
CANTAR DE LOS CANTARES
1:15 193
2:9 133
2:9–13 11
5:2 227
ISAÍAS
30:15 82
33:6 11
35:6–7 48
40:31 141, 184
41:17–18 50
43:2 241
45:2 196
55:1 170
55:6 74
55:11 179
58:11 81
59:21 73
JEREMíAS
2:13 55
18:4 241
29:13 64
EZEQUIEL
1:16 39
47:5 57
DANIEL
11:32 26
OSEAS
5:15 28
AMÃS
8:11 238
MALAQUíAS
4:2 86
MATEO
5:8 31
5:13 121, 122
6:6 222
6:33 13
6:34 30
7:8 135, 150
7:14 177
9:29 14
10:38 214
11:28 119
11:29 22, 228
14:20 198
20:1–16 67
20:11–14 66
24:35 90
MARCOS
4:37–39 76
6:31 170
8:33 183
8:35 37
16:15 35
LUCAS
1:37 167
1:41 132
1:79 219
2:25–38 169
4 197
5:4 200
6:38 52, 53, 70
6:42 64
6:44 165
11:6 57
11:13 49
12:32 62
12:40 112, 249
17:12–19 198
18:17 108
JUAN
4:10 53
4:14 56, 181
5:24 61
7:38 50
9:4 173
9:31 21
10:10 172
14:10 148
14:18 176
14:20–21 175
15:1–6 122
15:4 197
16:20 33
17:14 198, 246
19:30 162
20:27 58
21:15 9
HECHOS
1:8 79
2:38 49
2:39 48
8:5–6 250
9:15 192
ROMANOS
8:27 25
8:37 160
12:1–2 101
12:2 29, 60
14:17 97
15:3 60
1 CORINTIOS
2:5 147
2:9 17, 190
6:3 61, 156
7:4 101
13:8 134
14:36 239
15:50 88
15:57 54
2 CORINTIOS
1:5 156
3:6 190
3:18 220
4:2 68
4:8–9 68
4:17–18 81
6:2 74
6:17 184
9:6 119
9:10 119
10:5 83
12:9 117
GáLATAS
2:20 138, 173
5:22–23 153
6:8 77
EFESIOS
2:6 82
4:12 154
4:13 127, 153
4:14–15 244
4:16 154
6:10 183
6:10–17 45
6:17 59
FILIPENSES
4:6 23, 199
COLOSENSES
1:24 162, 187
3:15 226
2 TESALONICENSES
3:3 18
1 TIMOTEO
4:12 251
4:13 251
2 TIMOTEO
2:3 110
4:7 46
HEBREOS
2:3 175
2:18 117
3:14 19
5:8 110
11:6 15, 64, 135
12:1 110
12:2 135
13:15 159
SANTIAGO
1:5 12, 147
3:1 198
4:7–8 224
4:10 223
5:16 104
1 PEDRO
1:19–20 153
3:8 186
4:8 137
4:17 74
5:6 144
2 PEDRO
1:5–8 164
1 JUAN
3:3 209
5:4 245
3 JUAN
4 157
JUDAS
20–21 102
APOCALIPSIS
1:8 123
14:7 204
21:1 43
21:6 41
ENCUENTRA LA SOLEDAD

Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los


que guardan mis caminos.

PROVERBIOS 8:32

No hay bendición que niegue a quienes caminan en


obediencia a mí … los que me siguen cuando llamo, los
que responden cuando les hablo. Cerca de mi corazón y
preciosos a mi vista son los que tienen ojos para discernir
mi propósito y oídos que oyen mis instrucciones.
No se fijen en los grandes logros. ¿Cuáles son sus
parámetros para juzgar la importancia de una cuestión?
Fue algo relativamente pequeño que Ana orara por un hijo
… ¡pero qué grandes cosas se lograron a través de
Samuel! Puede haber parecido poco importante que
Simeón y Ana percibieran al niño Cristo, profetizando
sobre él; pero para mí fue un evento digno de registrarse
en las Santas Escrituras, y preservado por los siglos de
los siglos (véase Lucas 2:25-38).
No, ustedes no pueden vislumbrar los caminos de Dios
en medio de los caminos de los hombres. Sentirán el
viento cuando paso, y aun así solo podrán ver el polvo
que levanto. Lo terrenal oscurece lo celestial. Las voces
humanas ahogan la voz de Dios. Es solo en la soledad que
podrán cernir la paja del trigo, y llegar por fin a los
dorados granos de la verdad. El mundo los confundirá. El
silencio les hablará más en un solo día, que las voces del
mundo durante una vida entera. Encuentren el silencio.
Encuentren la soledad … y habiendo descubierto vuestras
riquezas, guárdenlas en vuestro corazón.
EL SECRETO

Hay una palabrita que cambia los cielos más oscuros,


pintándolos de azul;
Hay una palabrita que hace que el sol brille con valentía.
Que no te importe lo que haya a tu alrededor;
ni la crítica de los demás,
eleva tu rostro a Dios y alábalo,
¡y las bendiciones lloverán sobre ti!

La alabanza es más poderosa que un ejército con


estandartes al viento.
La alabanza logrará la victoria antes que todos los
poderes de este mundo.
Porque el Dios que gobierna todas las cosas,
y el Dios que anhela bendecir solo espera oír que amas
confesarlo.

No le implores bendición; no le canses describiéndole tu


necesidad. Porque la conoce antes de que la digas.
Llámalo, no para rogarle y suplicar. Eleva tu rostro y
canta hacia el cielo desde la profundidad de tu alma. Que
su alabanza llene tu ser, que el grito de rapto te envuelva.
¡Ah! El resto vendrá fácilmente, y antes de que lo
pienses, será. Sabrás que la ALABANZA es la respuesta.
Encontrarás ganada la victoria. Bendito, santo,
maravilloso Jesús. ¡El cielo en ti, a mí vendrá!
FJR